sábado, 4 de agosto de 2018

Casado y la Muleta de los Presos

No es que realmente los sociatas estén muy interesados en resolver la situación de los presos políticos vascos. Todos sabemos que a ellos lo humanitario no se les da muy bien que digamos.

Es por eso que este capítulo ya lo podíamos adivinar. O sea, el posicionamiento "firme" del PP en contra de cualquier tipo de solución al asunto está destinado a que el PSOE pueda arrastrar los pies, alargando el sufrimiento de centenas de familias vascas.

O sea, los "vencedores" desean regodearse en su victoria.

Les invitamos a leer lo que denuncia Gara:


«Oposición frontal» fue la expresión utilizada ayer por el nuevo líder del PP, Pablo Casado, para definir la posición de su partido ante la intención del Gobierno Sánchez de cambiar la política carcelaria aplicada a los presos vascos. Fue el segundo punto de su declaración, después de Catalunya, tras hablar tres horas con el inquilino de la Moncloa.

Ramón Sola

Cuando en su primera entrevista televisada en junio como presidente español Pedro Sánchez anunció su disposición a retocar la política carcelaria tras el fin de ETA, lo acompañó de una petición al resto de fuerzas políticas para que no conviertan ese asunto de Estado en elemento de confrontación. Sánchez contaba entonces con el conocimiento de que el aparato de Instituciones Penitenciarias a las órdenes del PP ya estaba analizando la opción de acercar a Euskal Herria a presos vascos (unos 40 expedientes según ‘‘El País’’), lo que le llevaba quizás a esperar una posición comprensiva de este partido. Sin embargo, tras el relevo producido en julio, el sucesor de Mariano Rajoy al frente del PP, Pablo Casado, dejó claro ayer que no solo se opondrán a cualquier acercamiento, sino que ponen este tema muy arriba en su agenda.

Tras tres horas de reunión en la Moncloa, en las que Casado colocó sobre la mesa hasta Venezuela o Nicaragua, el líder del PP destacó primero ante los medios la cuestión catalana y acto seguido saltó a Euskal Herria, en términos muy duros: «El PP no va a admitir ningún acercamiento de presos terroristas a las cárceles del País Vasco. Tendremos una oposición frontal».

Lo acompañó del anuncio de una proposición de ley sobre «memoria» que tendría como objetivo extremar las medidas de control contra el «enaltecimiento de terrorismo», en la actualidad ya muy castigado en el Código Penal y en la práctica de la Audiencia Nacional. Aquí deslizó Pablo Casado una mención a la excarcelación del lasartearra Santi Arrozpide, prevista para este domingo tras casi 31 años entre rejas después de la ley de amnistía de 1977.

El énfasis de Casado a la cuestión de la política carcelaria contrasta con el prisma de Sánchez, que no daba centralidad al tema, quizás porque ya era consciente de que no obtendría aval alguno. El presidente español ponía al menos seis temas por delante: Catalunya, economía, inmigración, Europa, violencia de género e infraestructuras.

En cualquier caso, que el nuevo líder del PP iba a recuperar la cuestión vasca como filón ya estaba claro desde sus visitas recientes a Iruñea y Altsasu, que ayer citó en la sala de prensa de la Moncloa. Fue al declararse «muy preocupado por el anexionismo abertzale del Gobierno de Pamplona. Y decirlo en sanfermines en la Plaza del Ayuntamiento casi me cuesta mi integridad física», apostilló.

Casado no quiso aclarar a los periodistas qué le había explicado Sánchez sobre sus intenciones con los presos vascos. Tampoco lo hizo Cristina Narbona, que ejerció como portavoz del presidente español en una rueda de prensa posterior en la sede del PSOE (Sánchez hablará hoy en Moncloa tras el Consejo de Ministros). Narbona se centró en desear que la reunión sea «el inicio de una nueva etapa» después de hacer hincapié en que las declaraciones de Casado estas semanas han sido «demagógicas e irresponsables». Las contrastó con el «sentido de Estado» que dijo que ha tenido siempre el PSOE en materias como «la lucha antiterrorista».

El PSOE abre brecha en el CIS

Sánchez recibió a Casado en posición de fuerza dado que horas antes se conoció el sondeo del CIS que sitúa el PSOE en cabeza en intención de voto por primera vez en nueve años y deja al PP muy por debajo.

Esta encuesta certifica que el presidente español ha llegado al cargo por sorpresa pero con más tirón del previsible. El PSOE emerge como primera fuerza con el 29,9% de los votos, superando así en 9,5 puntos tanto al PP como a Ciudadanos. La encuesta se ha realizado en julio.

Ello supone que el partido de Sánchez ha subido ocho puntos de estimación de voto desde abril, cuando no se barruntaba la moción de censura que terminaría por tumbar a Mariano Rajoy a inicios de junio, mientras el PP baja cuatro puntos y Ciudadanos dos, con lo que quedan empatados con una estimación de 20,4%. Podemos y sus confluencias pierden también cuatro puntos y se quedan en el 15,6% de los apoyos en la estimación que hace el CIS.

La encuesta refleja el impacto de la llegada de Sánchez pero no tiene en cuenta el nuevo liderazgo en el PP, ya que su trabajo de campo tuvo lugar entre el 1 y el 10 de julio, cuando todavía no se había cerrado el proceso de primarias que desembocó en la elección de Casado.

Por lo que respecta a Euskal Herria, el PNV retrocede una décima (1,2%) mientras EH Bildu permanece estable (0,6%). Y en Catalunya sube ERC casi un punto, hasta el 3,9%, mientras PDeCAT baja cuatro décimas, al 1,3%.

En voto directo, que muestra la respuesta inmediata del encuestado sin los cálculos posteriores del CIS, es aún mayor la subida del PSOE y superior su diferencia con el resto de fuerzas. Obtiene el 23,9% de ese voto directo, lo que supone 10,4 puntos más que en abril, y se coloca 12,6 puntos por encima de Ciudadanos (11,3%) y hasta 13,7 por encima del PP (10,2%).

El PSOE valoró muy positivamente estos números, subrayando que hacía casi una década que el partido no aparecía como primera fuerza en esta encuesta periódica, es decir, desde la etapa en que gobernaba en Moncloa José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011).

Paso adelante de la jueza que investiga el máster y estrecha el cerco al líder del PP

La jueza Carmen Rodríguez-Medel imputó ayer por prevaricación administrativa y cohecho impropio a tres compañeras de promoción que aprobaron el máster el mismo año y de forma similar al expresado por el presidente del PP, Pablo Casado. La decisión de la titular del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid abre la puerta a una imputación a Casado que se resolvería en el Tribunal Supremo por su condición de aforado. La jueza Rodríguez-Medel dedicó la tarde a tomar declaración, entre otras, a tres alumnas que comparecieron como investigadas. Según informó en su momento ElDiario.es, la jueza ha comprobado que las tres siguieron los mismos pasos que el presidente del PP para obtener el título: convalidaron las mismas 18 asignaturas y sacaron sobresalientes en las cuatro restantes.

María Dolores Cancio, una de las alumnas investigadas, reconoció ante la juez que aprobó el título sin apenas hacer trabajos ni ir a clase, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas. En su exposición la exalumna indicó que fue el director del máster, Enrique Alvarez Conde, quien le dijo que se apuntara al curso «como un método para luego obtener el doctorado». De hecho, le hizo indicaciones de cómo convalidar las asignaturas y aseguró que no hacía falta presentar trabajos.

A Conde también apuntó también la ex alto cargo del PP Alida Mas Taberner al señalar que precisamente uno de los motivos por los que accedió a cursar el máster fue por las facilidades que le dio para hacerlo a distancia. María Mateo Feito, ex alto cargo del PP, aseguró haber ido a alguna clase.

Todo el día fue intenso en el Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid. La jueza recibió primero el informe del Grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil sobre la vida laboral y las relaciones políticas del presidente del PP, Pablo Casado, y de algunas de sus compañeras del máster de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Y es que la instructora ordenó oficio al cuerpo para que, antes del 6 de agosto, aportase la relación de personas a las que se convalidaron créditos en la edición del máster, para informar de la actividad laboral que desempeñaban en el curso académico 2008-2009.

La jueza instructora del caso también recibió un procedimiento de buenas prácticas de la Universidad Rey Juan Carlos dirigido a los profesores del campus de Vicálvaro, donde se despliegan las enseñanzas de Derecho, en el que se recomienda archivar trabajos y documentación de los alumnos durante un periodo máximo de cinco años.

Después empezaron las declaraciones. La profesora Alicia López de los Mozos –que calificó uno de sus trabajos– sostuvo ante la jueza que no recuerda ningún detalle del máster de Derecho Autonómico que realizó en el curso 2008-2009 Pablo Casado, ni si este acudió o no a las clases. Aseguró que no le consta si el máster era presencial y tampoco recuerda si en estos estudios había que presentar un Trabajo de Fin de Máster o no. Tampoco tiene recuerdos sobre el sistema de evaluación del citado máster y los trabajos requeridos.

Esta profesora está también imputada en la pieza sobre Cristina Cifuentes. Entonces llegó al juzgado como testigo y salió imputada al considerar la instructora que había falsificado notas de alumnos, aprobándoles sin haber cursado el máster. Aquello pudo influir en las lagunas de memoria de ayer.

Por su parte, el exdirector del Instituto de Derecho Público de la URJC Enrique Álvarez Conde, que era el que impartía el máster que lograron Pablo Casado y también Cristina Cifuentes, volvió ayer a negarse a declarar ante la jueza, como hizo anteriormente en el caso de la expresidenta de la Comunidad de Madrid. Álvarez Conde asegura que prefiere mantener silencio hasta que se resuelvan otras cuestiones judiciales que tiene pendientes en estas mismas causas relacionadas.

Otro de los que ayer compareció como investigado fue el exrector de URJC Fernando Suárez, quien defendió que el Trabajo de Fin de Máster no era obligatorio el año que Casado aprobó su título, de cuya gestión ha responsabilizado íntegramente al antes mencionado exdirector del máster Enrique Álvarez Conde.

Al término de las declaraciones, la jueza mantuvo las imputaciones contra Cancio, Feito y Mas Taberner, a quien suma el de cohecho impropio.

Declaraciones

«Esperamos una nueva etapa y que Casado deje sus declaraciones demagógicas e irresponsables» Cristina Narbona | Presidenta del PSOE

«Estoy preocupado por el anexionismo abertzale del Gobierno de Pamplona, casi me cuesta mi integridad» Pablo Casado | Presidente del PP






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