viernes, 27 de diciembre de 2013

Misiva Canaria

En su amanecer, este blog le dedicó espacios al intercambio epistolar que se desarrolló entre el Subcomandante Marcos del EZLN y distintos actores políticos de Euskal Herria y el estado español. Entre ellas, casi pasó desapercibida una que se le dirigió desde territorio guanche al Sub.

Pues el universo sigue dando vueltas y ahora, paradójicamente, le ha tocado a Arnaldo Otegi recibir una amistosa corrección. Lean ustedes este texto publicado en la página titulada La Casa de mi Tía:


Canarias Libre

Estimado y reconocido luchador Arnaldo Otegi: en el último párrafo de tus declaraciones al periódico “La Jornada” de México, y reproducida en el periódico digital Canarias-Semanal,  pides que, en un nuevo proceso Constituyente,  se reconozca el derecho de autodeterminación a vascos, catalanes y gallegos. Y yo te respondo lo siguiente, con el máximo respecto a ti y a los independentistas vascos, catalanes y gallegos: Te has olvidado de los canarios. Mira Otegi, cuando vascos, catalanes y gallegos ya formaban parte de España, bajo el reinado de los llamados “Reyes Católicos”, el archipiélago canario todavía no había sido conquistado ni colonizado por España. El pueblo del archipiélago canario, después de la conquista a sangre y fuego por los conquistadores asesinos y criminales, junto con los colonos que poblaron también estas islas, han sido tratados por España como una colonia de ultramar latinoamericana o de las Filipinas. Las diferentes monarquías y gobiernos nos han tenido abandonados, hemos sido para ellos los colonizados, “ciudadanos” de tercera o cuarta. Nunca han tenido ningún miramiento con nuestra situación geográfica, lejanía, etc.

Los Reyes llamados católicos, concedieron a estas islas un pequeño privilegio que se llamó Fuero de Gran Canaria, que luego se extendió a todas las islas. Y La Ley de Puertos Francos de Canarias promulgada por el ministro Juan Bravo Murillo en 1852,  que luego fueron abandonados y no defendidos por algunos sátrapas políticos incompetentes de esta tierra cuando se redactó la actual Constitución Franquista-Juan Carlista y el Estatuto de Autonomía de  Canarias. De todas formas, como ustedes fueron (vascos, catalanes y gallegos) pueblos diferenciados debido a tener una lengua propia, y forman parte del territorio Ibérico, tienen el derecho a que se les reconozcan su derecho a la Autodeterminación, pero Canarias siempre ha sido una colonia de España de ultramar, y por lo tanto tiene  derecho a que se le reconozca su derecho a su descolonización e independencia. Y por último, repetirte que quizás te hayas olvidado de Canarias en el último párrafo de tus declaraciones porque estamos muy lejos de la península ibérica, cercanos al continente africano, del cual formamos parte, a no ser que tú también, a igual que la monarquía española y sus gobiernos de turno, nos consideren también una colonia de España, a la que no hay que hacerle ni puto caso y que se nos la arreglemos como podamos. Y, por último, desearle mucha salud, y tu pronta puesta en libertad.  Paso a ilustrarte sobre la  que fue Ley de Puertos Francos, que fue de Canarias. Normativa sobre los Puertos Francos publicada en 1900. La Ley de Puertos Francos de Canarias fue promulgada por el ministro Juan Bravo Murillo en 1852.

La Ley de Puertos Francos se componía de un conjunto de medidas económicas que vino a suponer la liberalización de la entrada y salida de mercancías del archipiélago canario impulsando desde entonces la economía isleña y constituyendo un importante incentivo fiscal para el comercio con y desde las islas. Las razones esgrimidas por los defensores del llamado "librecambismo isleño" para reclamar un sistema impositivo distinto al del resto de los territorios del Estado español se basaban en la realidad de la economía insular, que históricamente no fue complementaria con las economías de la Península Ibérica. Este hecho provocó que, desde su conquista y colonización, las islas tuviesen sus principales mercados fuera de los territorios de la Corona española (con excepción de las colonias americanas, con la que sí se establecieron fuertes vínculos comerciales hasta su independencia), como ejemplifica el hecho de que los azúcares y aguardientes canarios se comercializaran fundamentalmente con puertos como los de Génova y Amberes, o que los vinos y la cochinilla se exportaran fundamentalmente a Inglaterra. Así pues, puesto en marcha el proyecto de Estado liberal en España, el proteccionismo de la economía española y sus gravámenes a la importación y la exportación, resultaron nefastos para una economía "internacionalizada" como la canaria. La ley de Puertos Francos se convertiría entonces en la herramienta para dar encaje a las peculiaridades de la economía isleña. Esta ley provocó un notable crecimiento de la economía de las islas, favoreciendo el comercio y la exportación del plátano y el tomate con el continente europeo desde principios del siglo XX. Los efectos beneficiosos de la ley duraron hasta entrado el tercer cuarto del siglo XX, cuando la Ley de Puertos Francos y los Fueros canarios perdieron su atractivo (fueron abandonados y no defendidos por ciertos traidores canarios) como incentivo fiscal con la implantación del Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF) y el mercado único europeo.

Firmado: Canarias Libre
Las Palmas de Gran Canaria, a 19 de diciembre de 2013




°

No hay comentarios.:

Publicar un comentario