viernes, 2 de junio de 2006

Las Amenazas del PP

El Partido Popular sigue duro y dale con su estrategia de descarrilar el proceso de paz para el País Vasco.

Insisten en que si el esquirol de Patxi López se reúne con la dirigencia de Batasuna ellos, los herederos de los falangistas, se retirarán del proceso de paz.

El problema es que nunca han entrado al proceso de paz.

Pero parte de la culpa la tiene el mismo Rodríguez Zapatero al insistir en que Batasuna denuncie la violencia de ETA. Que vaya más allá, que demande de su propio partido el PSOE una disculpa al pueblo vasco por las GAL, y que demande del PP una disculpa al pueblo vasco, al catalán, al gallego y al español por la violencia fascista del régimen de Franco y del propio en forma del terrorismo de estado que desató en contra de Euskal Herria, representado en la proscripción de un partido político, el cierre de periódicos y estaciones de radio, la criminalización del sistema educativo y de organizaciones juveniles, el secuestro, la tortura, las detenciones arbitrarias y las ejecuciones sumarias, todas en contra de agentes activos en la construcción nacional del pueblo vasco.

Que recuerden Rajoy y todos los demás herederos del franquismo, la violencia de ETA es una consecuencia de la violencia ultraderechista española, y de esa son culpables todos los miembros y cargos electos del Partido Popular.

He pues aquí, la nota de La Jornada al respecto:


Armando G. Tejeda
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió hoy a la proscrita coalición separatista vasca, Batasuna, condenar la violencia del grupo armado ETA para poder convertirse en interlocutor del gobierno en un proceso de paz.
Asimismo, pidió "perspectiva" a la oposición de derecha del Partido Popular (PP), que hoy amenazó con deslindarse del proceso de paz, si los socialistas en el poder se reúnen con miembros de Batasuna, varios de cuyos dirigentes fueron dejados en libertad tras comparecer ante la justicia.
Rodríguez Zapatero negó que esa reunión suponga una "negociación política" y pidió "meditación", "sosiego" y atender a los hechos, no a las palabras, en respuesta a las críticas del PP.
En este sentido, el presidente solicitó actuar con prudencia "para ver qué da de sí" ese contacto y señaló que el objetivo es lograr que Batasuna condene la violencia de ETA y pueda así ser legalizada nuevamente. "Primero la paz y luego la política", insistió.
Madrid siempre ha considerado a Batasuna el brazo político de ETA y nunca condenó los atentados del grupo armado, y sólo aceptó, "lamentarse" por las víctimas. La coalición fue ilegalizada en 2002 tras ser considerada por la Audiencia Nacional "parte del aparato" o "del entorno" de ETA.
Las declaraciones de Rodríguez Zapatero ocurren el mismo día en que ocho miembros de Batasuna, entre ellos Arnaldo Otegi, fueron dejados en libertad luego de comparecer ante la Audiencia Nacional española (principal instancia judicial del país) acusados de presuntas amenazas terroristas, y en que dos presuntos etarras fueron detenidos en Burdeos, en el sur de Francia.
Batasuna advirtió que si sus líderes eran encarcelados, el incipiente proceso de paz, que se originó hace dos meses cuando ETA declaró un cese permanente de sus acciones armadas, quedará bloqueado.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, lanzó hoy un ultimátum al gobierno socialista y advirtió que le retirará su apoyo para entablar un proceso de paz con ETA si los socialistas vascos (PSE) cumplen su anuncio de reunirse con Batasuna.
"Si se produce esta reunión con una organización terrorista ilegalizada, yo quedo liberado de todo tipo de apoyo al gobierno" en el proceso de paz, dijo Rajoy, en declaraciones a la cadena radiofónica Cope.
Agregó que su partido "denunciará políticamente" la actitud del Ejecutivo socialista en el Parlamento y consideró que Rodríguez Zapatero traspasa las "líneas rojas" y "empieza a pagar un precio político al reconocer la categoría de interlocutor político de una organización terrorista ilegal" como Batasuna. "Zapatero se ha puesto en manos de Batasuna y de ETA", enfatizó.
De otro lado, el juez de la Audiencia Nacional española, Fernando Grande-Marlaska, decidió hoy no adoptar medidas cautelares adicionales a ocho dirigentes de Batasuna, por el presunto delito de "amenaza terrorista".
Arnaldo Otegi, vocero de Batasuna, llamado a ser uno de los interlocutores de la izquierda abertzale cercana a ETA, al igual que los otros líderes vascos, se negaron a declarar ante el magistrado.
Los ocho miembros de Batasuna fueron dejados en libertad sin condiciones, excepto Joseba Permach, que había advertido sobre las consecuencias nefastas de una eventual encarcelación de los dirigentes, para el proceso de paz abierto en el País Vasco por el cese el fuego permanente declarado por ETA.
Permach está obligado a cumplir con una presentación diaria ante la policía.
"Mi intención no era amenazar sino hacer un discurso político", declaró Permach.






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