lunes, 26 de junio de 2006

Balance Desde Argentina

Los textos que reproduzco a continuación nos proporcionan una imagen más clara de lo que está viviendo la diáspora vasca en Argentina, hay buenas y malas noticias:

CRECE EL INTERÉS DE LOS CENTROS VASCOS DE ARGENTINA POR EL EHNA, DOCUMENTO Y DECLARACIÓN DE NACIONALIDAD

Desde que en noviembre del año pasado se pusiera en marcha la iniciativa del Euskal Herriko Naziotasun Aitormena (EHNA), el documento de identidad y declaración de nacionalidad, se han ido sumando al proyecto numerosos centros vascos y tramitadores particulares. Los centros vascos de las ciudades bonaerenses de Tres Arroyos, General Villegas y Trenque Lauquen tramitan institucionalmente el documento vasco desde el comienzo. En las sedes de los centros vascos de las ciudades de Rosario (Santa Fe) y Bolívar (pcia de Buenos Aires) y en la Casa de la Cultura Vasca, de la ciudad de Buenos Aires, ocurre otro tanto.

Ante el creciente interés de numerosas personas y centros vascos, Udalbiltza, la institución nacional de los vascos que patrocina esta declaración de nacionalidad, hizo otra visita a la Argentina en el mes de junio, durante la cual sumó nuevos acuerdos para tramitar el documento. Auspiciado por la Kultur Etxea de Santa Rosa, La Pampa, se firmó el convenio oficial en Euskal Herria con Olga Santxotena. Tras la conferencia de prensa y la charla informativa que brindó Peio Gascón, el representante de Udalbiltza, la repercución fue notable.

También se integró al proyecto el centro vasco de la ciudad de La Plata, donde la tramitación estará a cargo de un representante del movimiento juvenil de la casa vasca. Asimismo, el delegado de Udalbiltza cruzó el río de la Plata para firmar un nuevo convenio con el centro vasco "Euskal Erria", de Montevideo, Uruguay.

Para informarse sobre el EHNA, documento de identidad vasco:

ehna_argentina@udalbiltza.net
infoehna@diasporavasca.org


DISTRIBUCIÓN PARTIDISTA DE LAS SUBVENCIONES A LA DIASPORA

La mafia es una asociación basada en una "amistad" tenebrosa, cuyos lazos comunes son la cabal sujeción al capi de tutti capi. Si de la tierra de la Cossa Nostra nos vamos a la península borbónica, nos vamos a encontrar que en el Norte, donde campan a sus anchas los vascongados unionistas, el poder subvencionador se maneja con reglas muy, muy parecidas. Por eso, era muy fuerte la tentación de titular este artículo de otra manera.

Dejaremos de lado las formas en que se reparten puestos y negocios, que incluyen muchas veces a la diáspora por medio de algunas sucursales e inversiones diversas, ya habrá tiempo para ésto. Nos abocaremos ahora a echar una ojeada a las subvenciones para las euskaletxeas, aprobadas el 26 de mayo de este año. De entrada diremos que no podemos dejar de escandalizarnos por el descaro.

Volviendo a la metáfora -o a la "distribución partidista" si se prefiere-, vemos que hay euskaletxeas que se han llevado una lluvia de euros, que aquí se multiplican por cuatro al cambio actual. Algunas, justificadas con trabajo, otras, como el Laurak Bat, de manera inexplicable (o no tanto). Comparadas estas cifras con las que recibieron otras euskaletxeas -no manipulables, independientes-, la sospecha se torna en evidencia y prueba. Algunos ejemplos:

- FEVA recibe 112.547 euros para este 2006. Es decir, 450.000 pesos argentinos, aproximadamente. Una estimulante suma.

- El centro vasco de Mar del Plata, la euskaletxea que se negó a facilitar sus instalaciones para que César Arrondo diera una charla tras la cual se informaría sobre la tramitación del EHNA en Mar del Plata, recibe 13.765 euros.

- El centro de Bahía Blanca, 28.599 euros.

- El centro de Córdoba, que este año organiza la Semana Nacional Vasca, 24.807 euros.

- El centro de Necochea, 21.472 euros.

- El centro Toki Eder -que dijo que no tramitaría el EHNA porque «no es oficial»-, 13.707 euros.

- El centro de Villa María, cuyo presidente, durante la Semana Vasca en la ciudad, llamó "intolerante" a un joven dantzari porque expresó en público, educadamente, que los vascos no eran ni españoles, ni franceses, recibe 11.424 euros.

- La subvención al Laurak Bat, los que expulsaron a Eusketxe de su sede, es de 65.253 euros.

Si sumamos las subvenciones de los centros de San Nicolás, Arrecifes, Bahía Blanca, Laurak Bat, FEVA, Córdoba, Toki Eder, Mar del Plata, Mendoza, Necochea y Villa María, alcanzamos la suma de nada menos que 350.139 euros, o sea, 1.400.000 pesos argentinos, aproximadamente. El privilegio de pertenecer, como decía una publicidad televisiva.

Hay casos particulares. El Zazpiak Bat de Rosario, que despliega una importante actividad y permite la tramitación del EHNA, recibe 31.633 euros. El centro vasco de la ciudad de La Plata, que tramita oficialmente el EHNA, recibe 18.329 euros.

Hay centros vascos que sin realizar ninguna -lo dicho, ninguna- actividad vinculada a la cultura vasca, reciben igualmente una suma, para la terapia intensiva en la que subsisten.

Donde el descaro se pone en evidencia y la grosería demandaría alguna explicación es a la hora de comparar estas sumas que reciben los amigos, con la subvención a casas vascas activas como Eusketxe, Euskaltzaleak o General Villegas.

- Euskaltzaleak, entidad que enseña y difunde el euskera desde Buenos Aires, sólo recibe este año 2.689 euros. Ni el Gobierno vasco, ni el PNV, ni la FEVA tienen control, ni ingerencia en esta institución. Se explica.

- Eusketxe, la referencia máxima en Argentina para los vascos, recibe 2.741 euros. Una verdadera burla del Gobierno vasco y del PNV. En la sede de Eusketxe se tramita el EHNA.

- Un activo centro, que tramita oficialmente el EHNA, como es el de la ciudad de General Villegas, recibe sólo 3.606 euros.

Comparadas estas cifras con los 22.531 euros que recibe este año el pequeño centro vasco de Chivilcoy, o el de Bragado -11.104 euros-- o el de Laprida -8.910 euros- la injusta desproporción se hace más que notoria.

Veamos las cifras globales: 16 casas vascas consumen 369.984 euros, es decir el 62% del total, a lo que pueden sumarse los 112.547 que recibe la FEVA, lo cual eleva el monto a 482.531, o sea, el 82% del total de las subvenciones.

Así, las restantes 33 euskaletxeas deben conformarse con 105.464 euros, el 18% del total.

Esto es lo que dicen los números. Se puede analizar quiénes son los centros que reciben más dinero, cuál es su comportamiento político, cómo es su relación con las políticas del Gobierno peneuvista y cada uno sacará sus conclusiones.

Se pueden analizar más casos, pero estos ejemplos dejan en claro la política de clientelismo y sanciones para la diáspora. Para ratificarlo, basta asistir a las reuniones de FEVA (Federación de Entidades Vasco Argentinas), donde usaron el término "cliente" para decir "socio", sinceramiento ocurrido en la última y reciente reunión.

El dinero que envía el Gobierno peneuvista de la CAV (Araba, Bizkaia y Gipuzkoa) es aportado por todos los habitantes de los tres herrialdes, sin embargo, es utilizado con un carácter sectario, para sostener a los amigos que actúan solidariamente con la estrategia partidaria.

A algunos no les gusta la terminología áspera de los artículos de denuncia, pero mucho peor es el silencio y el encubrimiento de lo que ocurre. Nosotros no lo haremos, pese a todo.

Daniel C. Bilbao
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