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miércoles, 6 de julio de 2022

Txupinazo Sanferminero 2022

Por fin han regresado los Sanfermines a Iruñea después del parón involuntario provocado por la pandemia del SARS CoV-2.

Ramón Sola ha compartido esta crónica en Naiz:


Arrollador retorno sanferminero, con el canto a la vida de Unzué y lluvia invitada

Tres años de ganas de fiesta contenidas por la pandemia han dado pie a un espectacular txupinazo, con el mismo espíritu popular y reivindicativo de siempre, al que se han añadido dos invitados de lujo: Juan Carlos Unzué, un homenaje a la vida, y la lluvia, que no ha sido aguafiestas.

Ramón Sola

Tres años menos nueve días de «ya falta menos» se han acabado. Iruñea es una fiesta desde este mediodía, el mismo jolgorio de siempre con algunos elementos nuevos que nadie habría previsto en 2019: tormentas puntuales y la mano de Juan Carlos Unzué, hoy enfermo de ELA, prendiendo la mecha.

El exguardameta Unzué, con su incansable campaña de difusión del deseo de vivir por encima de las dificultades, ha encarnado el canto a la vida que suponen los Sanfermines, y más aún estos del retorno.

El de Orkoien se ha tomado unos segundos para contemplar la efervescencia de la Plaza y luego, con entereza pasmosa, ha saludado a los y las iruindarrak y ha dicho:

«Este chupinazo va dedicado a todas y todos los sanitarios y las personas que nos han ayudado en toda la pandemia. También a todas y todos los enfermos con ELA, especialmente a Montxo. Viva San Fermín, Gora San Fermin!».

Montxo es Montxo Iriarte, el presidente de la Asociación navarra de esclerosis lateral amiotrófica (ANELA).

El saludo ha ido más allá de lo habitual en estos casos, por tanto, pero así lo justificaban los tres años de parón y la propia experiencia del protagonista. Su mano ha sido acompañada para prender la mecha, que ha salido al cielo de Iruñea sin problema alguno. Momentazo.

Ha sido una mañana en que todo el mundo ha mirado al cielo y no en busca del txupinazo sino de la lluvia, sobre todo tras el tremendo chaparrón de las 8.45. Los más inquietos estaban en la Plaza Consistorial para las 9.00, pero la Policía Municipal la ha desalojado después para poner controles de entrada en los que requisar materiales físicamente peligrosos o simplemente políticos.

Estos serán realmente los primeros Sanfermines en pleno ejercicio de Enrique Maya (Navarra Suma), que en 2019 acababa de llegar al cargo y no tuvo tiempo de desmontar todos los cambios de Joseba Asiron (EH Bildu). Y el primer síntoma ha sido la gran presencia policial por toda Alde Zaharra, y especialmente ante el Ayuntamiento, con policías españoles y municipales intercalados.

«Presoak etxera» y «Gora herria»

A las 11.15 todavía era posible encontrar hueco en el epicentro festivo (a las 11.30 ya no). Y se intercalaban cánticos locales (‘Somos un equipo...’, otros himnos de Indar Gorri, ‘Ikusi Mendizaleak’, ‘Euskal presoak etxera’...) con otros más forasteros (‘Alcohol, alcohol’, ‘Oé, oé, oé’, el uh! uh! uh! de la selección islandesa...).

La llegada de la lluvia no ha sido precisamente aguafiestas, sino que ha aumentado la euforia, los saltos y los decibelios.

En las fachadas de la coqueta plaza de Iruñea, junto a los inevitables carteles publicitarios, ikurriñas y algunas reivindicaciones sociales, como la de la Plataforma 0-3, y sobre todo una gran pancarta de ‘Presoak etxera’ en el centro de la plaza, junto a una ikurriña con el lema ‘Gora herria’, una bandera navarra y una pancarta de ‘Sozialismoa eraiki’.

Dentro del Ayuntamiento, mientras tanto, la atención se concentraba primero en el cohete preparado por la pirotecnia y más tarde en Unzué, que se ha acercado con tiempo al balcón en su silla de ruedas. Minutos antes se le notaban los nervios al de Orkoien; explicaba que le ha tocado jugar partidos importantes en su vida, pero abrir los Sanfermines tiene su miga.

La tensión contenida se ha acabado cuando las manecillas del reloj han ido llegando a lo más alto, entre algunos gritos de ‘UPN kanpora’ al aparecer en el balcón el alcalde Maya. Pañuelos al alto a falta de tres minutos, antes de colgarlos al cuello para nueve días y ocho noches, y luego la incontenible explosión de la fiesta.

El Ayuntamiento de Iruñea ha difundido por vez primeras imágenes aéreas (vía tirolina) del momento de éxtasis. Esta es la secuencia:


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