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jueves, 7 de julio de 2022

La Escuela del Revés

José Manzaneda, desde su trinchera habitual en Cubainformación, hace cera y pabilo de las pretensiones de Estados Unidos y de sus lacayos.

Lean ustedes:



La pasada semana, en Texas (EEUU), 53 migrantes murieron por asfixia, en el interior de un camión. Procedían de varios países de Centroamérica, sobre cuya situación social o política no leemos, en las notas, ni una sola palabra. En el camión no había –aunque podía haber habido, sin duda- migrantes de Cuba. ¿Verdad que entonces sí nos enteraríamos de las penurias económicas que les hicieron emigrar?

Salida, localidad de Colorado (EEUU), ha levantado la prohibición de dormir en el interior de los vehículos. Con un fin, por supuesto… empresarial. Así, los restaurantes y empresas de turismo ya no se quedarán sin personal, que se iba de la ciudad por no poder pagar sus elevados alquileres.

En EEUU, hay centenares de áreas urbanas donde habitan, en chozas y tiendas de campaña, miles de personas sin hogar. En Oakland, California, una localidad de 400 mil habitantes, más de 4.000 viven en la calle. El 70 % son personas negras.

Un reciente estudio de la Universidad de Yale señala que, de haber existido un sistema de salud pública universal, solo en un año de la pandemia, 2020, en EEUU se habrían salvado 220 mil vidas. Del estudio nos enteramos, por supuesto, por medios alternativos… o rusos. Y una pequeña comparación, que tampoco leerán en la “prensa seria”. En Cuba, la vacunación anti-Covid es casi total y 21 puntos porcentuales superior a la de EEUU, país que presenta una letalidad cuatro veces superior a la de la Isla bloqueada.

Conclusión: EEUU es una escuela de derechos humanos para países como Cuba. Se lo confirmarán los camareros de Colorado que viven en autos, las personas sin techo de Oakland, o las familias de quienes han muerto por no poder pagar un seguro médico.

O las mujeres, tras la decisión de la Corte Suprema de abolir el aborto como derecho constitucional, que ya ha dado paso a su prohibición total en gran parte del país. Eso sí, comprar y portar armas seguirá siendo un derecho constitucional intocable. Otro contraste que no leeremos: en Cuba, desde hace 60 años, el aborto es libre y se realiza de manera segura y gratuita en hospitales públicos.

El saldo de la represión policial contra las recientes protestas en Ecuador fue de cinco manifestantes muertos. Uno de ellos, por el disparo de una bomba de humo, a quemarropa, directa al cerebro. Pero no pocos medios nos hablaron de “manifestaciones violentas”. Los mismos que, hace un año, calificaron como “manifestaciones pacificas” a las turbas que, en Cuba, apedrearon a policías y asaltaron y destruyeron propiedades públicas. Alejandro Sanz, Juanes, Yotuel Romero y otros artistas lanzaron entonces, en las redes sociales, un “SOS Cuba”. Y, desde Miami, su alcalde pidió una intervención militar de EEUU. ¿Han leído ahora algún “SOS Ecuador”, un país que ha estado bajo estado de excepción durante semanas?

¿Y un “SOS Colombia”? Porque desde 2018 ha habido en ese país 261 masacres. 930 activistas y líderes sociales han sido asesinados por su acción política opositora al gobierno de Iván Duque. Unos años antes, en la presidencia de su jefe político, Álvaro Uribe, el ejército asesinó a 6.400 civiles inocentes, falsos positivos, cuyos cadáveres eran presentados como miembros abatidos de la guerrilla. Jaime Coral, un ex militar, reconocía, hace unos días, que asesinó a 54 inocentes, presionado por sus superiores. Pero ya saben… “SOS Cuba”.

Para entender qué es la pluralidad informativa tenemos la cobertura de la última cumbre de la OTAN en Madrid. Tertulias sin una sola persona contraria a la Alianza Atlántica. Televisiones, radios y diarios repitiendo a coro, como en el Nodo franquista, la propaganda de guerra contra Rusia. ¿Siquiera unas declaraciones de Daniela Ortiz, artista que pidió retirar sus obras del Museo Reina Sofía en protesta por albergar este un acto oficial de la OTAN? Ni lo sueñen. Pero imaginen que la artista fuera cubana, y que hubiera decidido retirar su obra del Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana. ¿Cuántos micrófonos tendría para recoger sus declaraciones?

Cantantes opuestos al gobierno de Cuba, como Pablo Milanés y Carlos Varela, acaban de dar grandes conciertos en La Habana, con la infraestructura y la difusión del Ministerio de Cultura. En Miami, por contra, decenas de artistas de la Isla no pueden dar conciertos, por el pecado de no manifestarse contra la Revolución. ¿El salvoconducto para pasar el periodo de sanción y levantar el veto? Humillarse, agachar la cabeza, renegar del pasado y unirse al coro fanático de la ultraderecha. Así lo hicieron Gente de Zona y Descemer Bueno. Pero donde hay libertad artística, no lo olviden, es en EEUU, no en Cuba.

“No se trata de música, se trata de libertad”: es el titular de un reportaje del diario USA Today, sobre las protestas de julio de 2021 en Cuba. Si tratan de leerlo hoy, verán que, como otros 22 textos de la periodista Gabriela Miranda, ha sido retirado, tras descubrirse que sus fuentes fueron inventadas. Pero sigamos creyendo y confiando en la prensa libre, en los derechos humanos y ¿cómo no?... en la OTAN.


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