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domingo, 17 de abril de 2022

Aberri Eguna y Presos Políticos

El EPPK nos recuerda que este año el Aberri Eguna coincide con al Día Internacional del Preso Político.

El reciente ataque en contra del preso político corso Yvan Colonna y su posterior fallecimiento han puesto de manifiesto el infierno que viven quienes se encuentran en prisión etiquetados como "enemigos del estado". No solo ellos y ellas, también sus familias.

Euskal Herria no es ajena a esa lacra y, a pesar de estar inmersa en un proceso de paz que se ha extendido ya por una década, sigue siendo un asunto pendiente debidos a la actitud revanchista asumida tanto por Madrid como por París.

Les dejamos pues con este artículo de Naiz en donde se relata el comunicado por parte del EPPK:


EPPK: «Sumando nuestros pasos y el trabajo que se hace en la calle, alcanzaremos los objetivos»

En el Día Internacional del Preso Político, coincidente este año con Aberri Eguna, EPPK ha emitido un comunicado que saluda los esfuerzos por superar la excepcionalidad carcelaria y abrir las puertas de las prisiones. Remarca que «tenemos la firme intención de seguir sumando fuerzas en este camino».

Euskal Preso Politikoen Kolektiboa reafirma el camino emprendido para ir vaciando las cárceles en un comunicado remitido a NAIZ con motivo del día internacional de los presos y presas políticas, que se celebra cada 17 de abril y que por azares del calendario coincide esta vez con Aberri Eguna. GARA lo publica mañana íntegro en su versión original en euskara. En el texto, EPPK subraya el valor de la unidad de acción entre la batalla legal de los presos y las iniciativas ciudadanas e institucionales y garantiza su «firme intención» de seguir profundizando en ella.

«Aunque siguen imponiendo una política de excepción, vemos los pasos adelante en el fin de la dispersión y la repatriación. Hoy día la mayoría de compañeros y compañeras está en cárceles de Euskal Herria y el mapa es muy diferente al de hace unos pocos años», indica EPPK. Da la gracias a todos quienes se implican «de modo incansable por los derechos de los presos», con un apunte especial para los conductores de Mirentxin que han puesto fin a su labor tras «el sacrificio y trabajo ingente en los años de más cruel alejamiento y dispersión».

Profundizando en todo ello, el Colectivo apunta que «además de dejar sin efecto los criterios de excepcionalidad y las trabas que se nos ponen en la práctica, es necesario superar las consecuencias del conflicto y encauzar la salida de la calle de las personas presas. Estamos enfocados a ello y llamamos a la ciudadanía vasca, los agentes sociales y las instituciones a que remen en esa dirección. Este pueblo tiene bien demostrado su deseo de paz y de recorrer el camino de la libertad curando las heridas. Sumando nuestros pasos y el trabajo que se hace en la calle, alcanzaremos los objetivos», enfatiza.

No obstante, el comunicado no deja de lado las dificultades sumadas en los últimos tiempos. Cita las medidas implantadas durante la pandemia, que han restringido la comunicación entre presos y familiares, y añade que «no podemos olvidar la influencia que tienen los años de cárcel en la edad y en la salud». Recuerda aquí a los diecisiete fallecidos por enfermedades en prisión o bien al poco de salir de ella, el último Antton Troitiño el pasado diciembre. También hay una mención en el comunicado para el malogrado preso independentista corso Yvan Colonna, «que compartió horas de patio y reflexiones con muchos presos políticos vascos», y también para el pueblo saharaui, «por la fuerza que muestra para sostener su ansia de independencia y hacer frente a la opresión generación tras generación».

Más allá de la cuestión carcelaria, EPPK expone que «defender la libertad es caro para cualquier pueblo pequeño del mundo, y el nuestro lo es. Sus problemas, por contra, son grandes. Nuestra lengua sigue minorizada y menospreciada; la precariedad laboral se está incrementando día a día; qué decir de la opresión concreta a las mujeres; las oscuras previsiones de futuro y la situación llena de dudas de la juventud… Hay quehaceres en todos estos ámbitos. Pero no son tiempos para caer en la desesperanza; tenemos que reconocernos lo bien hecho y poner en valor nuestra capacidad de renovar fuerzas para avanzar. El camino de la libertad nunca ha sido fácil pero este pueblo siempre ha reunido fuerza para seguir adelante paso a paso y en ello continuamos».

«Los derechos y la libertad no son mercancías que se puedan adjudicar o repartir según el tamaño de cada pueblo, sino principios que corresponden a todos por igual. Desde esa perspectiva, el derecho de autodeterminación es la base para construir un escenario de paz en nuestro país», añade. Y concluye: «Tenemos qué reivindicar y en qué esforzarnos; somos un pueblo que ha aprendido a trabajar junto y lo seguiremos haciendo. Es labor de todos construir el pueblo de todos, para que Euskal Herria sea mañana un pueblo soberano, sin oprimidos ni opresores».




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