martes, 13 de agosto de 2019

¿Cuándo Nos Largamos?

En esta misiva, el autor hace un análisis descarnado de la situación actual en Euskal Herria usando como referente algunos de los temas actuales más publicitados - la cumbre del G7, la polución, el Basque Country de Urkullu,  la malhadada investidura de Pedro Sánchez, la criminalización de los ongi etorriak - al tiempo que utiliza todo el asunto del homenaje a Juan Sebastian Elkano como hilo conductor.

Llega a nosotros desde Noticias de Gipuzkoa.

Aquí la tienen:


Alberto Atxotegi

Alejado un tiempo de esta zona y al repasar lo acontecido por aquí en esas fechas, debo confesar que la entrevista realizada por el periodista de este diario, Mikel Mujika, a mi paisano eibarrés Enrique Zuazua, me ha impresionado, tanto por la idoneidad de las preguntas como por la matemática precisión, nitidez y sinceridad que aportan las respuestas. Características todas ellas que iluminan un horizonte nublado actualmente por tanta langue de bois que habla por no callar, expeliendo sandeces. Mientras nuestro actual lehendakari y su inseparable consejera Tapia se pavonean desde la Gran Manzana y, a posteriori, entre túneles o placas solares de que el Gobierno autonómico que dirigen es sinónimo de bienestar, emitiendo bonos sostenibles para compensar los nefastos efectos de la inmensidad del CO2 que nos ahoga a pasos agigantados, ojalá recuerden que nuestro mejor matemático tenga que hacer las maletas para exiliarse a Baviera, a ocupar una cátedra que porta el nombre de alguien como Humboldt, quien otrora se interesó profundamente por Euskal Herria.

Entre tanto algoritmo de cambio climático, al que de paso acusan de todos los males habidos y por haber, en Euskadi Norte, las aguas fecales han invadido la costa, contaminando flora, fauna y arenales. Hablan de fuertes lluvias pero olvidan, de paso, la vetustez de muchas instalaciones y su manifiesta incapacidad para tratar y depurar las heces de un millón, con utillaje previsto para 400.000, y no será el G-7 quien lo resuelva.

Y de costa a costa, el pueblo de Getaria ha asistido a un alarde militar insospechado para celebrar el quinto centenario del retorno de Elkano, su más ilustre navegante. Lo del primus circumdediste me hizo patente para los habitantes de la villa que hubieron de restregarse bien sus legañas a primera hora, para observar no ya únicamente el barco escuela homónimo del marino sino todas las huestes navales y de la Benemérita que lo acompañaban debidamente uniformadas. No podía faltar el consabido hilo musical que hizo de despertador con el chun ta chun ta franquista de rigor. El helicóptero de turno observó sin cesar la zona para completar el trinomio de tierra, mar y aire, como mandan los cánones. La santa misa, oficiada por el obispo Munilla, igualmente castrense, fue el broche de oropel, al igual que el nuevo sagrario que han incorporado a la hermosa y sobria iglesia de San Salvador. El sermón episcopal ni fue sobrio ni históricamente cierto. Elkano trabajó para el reino de Castilla y no para una España aún inexistente. Sus loas para Isabel, reina de la catolicidad y “protectora” de indios para encaminarlos a la fe y la cultura castellana, pues qué quieren ustedes… de historia y evangelio apócrifos.

Algunas visitas al lujoso velero y el clásico piscolabis para sus navegantes fueron el colofón de un evento al que el ayuntamiento de Getaria en pleno (EH Bildu y EAJ) había dado la espalda. Sus habitantes hicieron lo propio, recordando con sus pancartas a los emigrantes que perecen en el mar a diario, y también se refirieron a la autodeterminación de nuestro pueblo con un panel flotante en el que se podía leer: Aberri askearen alde, jende librea, jaiki! que corresponde al Pro libertate patria, gens libera, state! de los infanzones de Obanos, y que sobrevolaba la estatua de Juan Sebastián en la plazuela que porta su nombre.

Mientras tanto la España que preside el apóstol Santiago sigue cerrada a cal y canto en cuanto a investiduras se refiere. Y es que sus compañeros en el apostolado, Pedro (Sánchez) y Pablo (Iglesias) continúan perdidos en el enmarañado desierto de sus pedregosas y electorales ideologías respectivas, mientras sus brújulas marcan un Norte que se aproxima cada vez más a Catalunya y Euskal Herria.

Se ha vertido mucha tinta en lo referente a los recibimientos de presos que han regresado tras cumplir, con vengativas propinas, sus elevadísimas penas. Otros que les precedieron por terrorismo de Estado fueron más bien homenajes de entrada con nulo o cortísimo recorrido carcelario, y las X de las ecuaciones del golpismo franquista, el Batallón Vasco Español, el GAL y demás, siguen irresolutas.

Para terminar decirles que comparto totalmente la pregunta que se hacía el pasado fin de semana Javier Alday cuando decía: ¿Cuándo nos largamos?

¡Salud y buen viento para esa futura travesía!






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