sábado, 23 de febrero de 2013

Equipo Non Grato


Israel es un triste y patético experimento del colonialismo europeo tardío; brutal y genocida, el régimen de Tel Aviv cumple con una misión específica, desestabilizar el Medio Oriente, completar la táctica geopolítica de Washington y Londres que mantienen en el área a una serie de dictaduras afines a su estrategia energética.

Atrapados en medio han quedado los palestinos, pueblo que ha sido víctima del fundamentalismo ideológico sionista.

Qué más quisieran los israelíes que la totalidad de la comunidad internacional volteara sus espaldas a los palestinos para así poder continuar con su política racista y su estratagema genocida sin tener que preocuparse que haya quienes lo denuncien.

Pero no es así, afortunadamente hay pueblos en el mundo que saben ser solidarios con aquellos que son los más vulnerables. Tal es el caso del pueblo vasco con respecto al pueblo palestino, y en ese sentido es que les compartimos este texto y convocatoria publicados en Kaos en la Red:



Comunicado de Euskal Herria Palestina Sarea de Gasteiz y programa de actividades de boikot al Maccabi

Maccabi, equipo Non Grato en Euskal Herria

Una vez más, y por enésima ocasión, el Maccabi de Tel Aviv visitará Gasteiz, y una vez más aquellas personas respetuosas con los derechos humanos del pueblo palestino nos sumamos al llamamiento internacional de boicot a los representantes del estado de Israel. La campaña mundial de Boicot, Desinversiones y Sanciones al apartheid israelí fue puesta en macha por la propia sociedad civil palestina en 2005.
Mediante la misma se hace un llamamiento a la sociedad civil de todo el mundo a que boicotee a los representantes del estado sionista hasta que pongan fin a la ocupación, desmantelen el muro de apartheid, garanticen el cumplimiento del derecho al retorno de la población palestina refugiada, y reconozcan a la población palestina de Israel los derechos de ciudadanía en condiciones de igualdad. Así pues, el llamado a boicotear al Maccabi de Tel Aviv no va dirigido contra un equipo deportivo o un grupo de personas por su origen o condición religiosa, al contrario, este llamamiento se fundamenta en sus implicaciones directas con las políticas criminales de Israel.
El Club de baloncesto Maccabi de Tel Aviv como institución y las personas que lo integran son cómplices de crímenes de guerra. Al menos así lo demuestran las evidencias publicadas y difundidas por ellos mismos en su página web oficial. El 9 de enero de 2009, durante las trágicas semanas en las que la armada israelí llevo a cabo la conocida como “operación plomo fundido” sobre la población civil de la Franja de Gaza, el club maccabeo publicaba en su web un publi-reportage de apoyo y legitimación de la operación militar. La publicación recogía el momento en el que tres de las estrellas del club; Lior Eliyahu, Omri Casspi, y Marcus Fizer; visitaban a los soldados del ejercito israelí destacados en la franja costera y les repartían regalos, firmaban autógrafos, y charlaban amistosamente con ellos, mientras a escasos 300 metros ese mismo ejército rociaba a la indefensa población gazatí con fósforo blanco.
La masacre que entre el 28 de diciembre de 2008 y el 10 de enero de 2009 se cobró la vida de alrededor de 1500 personas y destruyó las principales infraestructuras de la franja ha sido calificada como crimen de guerra por el informe Goldstone, redactado por el Relator de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para Palestina. Eso no ha supuesto la menor cortapisa al Maccabi para seguir haciendo ostentación pública a través de su página oficial en internet de su apoyo explicito a la operación militar, lo que supone una evidencia irrebatible de su implicación directa en la legitimación de un crimen de guerra.
Desde la masacre de Gaza y la publicación del informe Goldstone el club israelí ha vuelto a visitar en dos ocasiones más nuestra ciudad; el 21 de octubre de 2010, y el 24 de marzo de 2011. En ambas ocasiones, pese a contar con el compromiso verbal de la gerencia del Club Baskonia y de la Diputada Foral de Deportes (entidad propietaria del pabellón), de que se respetaría el derecho de la ciudadanía a expresar pacíficamente en el estadio su repulsa a los crímenes de Israel y la solidaridad con el pueblo palestino, la ertzaintza se sometió a los protocolos de seguridad impuestos por el Mossad (servicios secretos israelíes) y se empleó con contundencia en impedir cualquier muestra pública de solidaridad en el pabellón y los aledaños. Como consecuencia se produjeron incautaciones de materiales totalmente legales e inofensivos (banderas, pancartas, octavillas, globos, pañuelos palestinos…). E incluso se vivieron episodios represivos contra activistas, como en el caso de la solidaria detenida por saltar a la cancha con la bandera palestina y que posteriormente fue acusada de exhibición de símbolos terroristas (y no por saltar a la cancha); o contra espectadores, como en el caso del aficionado que fue arrancado de su asiento desde el que ondeaba una bandera palestina y arrastrado al sótano donde fue golpeado por agentes de la policía autonómica hasta el punto de tener que ser atendido en los servicios de urgencias.
El próximo 28 de febrero el Maccabi de Tel Aviv visitará nuevamente nuestra ciudad. Nuevamente, y si no lo remediamos, serán recibidos con toda “normalidad”, y como en ocasiones anteriores, la prensa oficial se ocupará de que cualquier muestra de solidaridad con el pueblo palestino sea convenientemente silenciada. Aceptar con normalidad los crímenes de guerra, a sus autores, o a quienes los justifican nos sitúa en algún punto de la cadena de responsabilidades. Como dijera el arzobispo sudafricano Desmond Tutu: «No tomar partido ante una situación de injusticia nos sitúa del lado del opresor». La visita del Maccabi va más allá de lo puramente deportivo. No podemos aceptar con normalidad que esa institución que tiene una implicación directa en un crimen de guerra sea recibida con cordialidad en nuestro pueblo. No podemos aceptar con normalidad que en nombre de la seguridad se coarte nuestra libertad de expresión y se imponga un estado de excepción en un espacio público. La visita del Maccabi es éticamente inadmisible y además perjudicial para nuestros derechos civiles.
Quienes nos sumamos al llamamiento del movimiento BDS queremos manifestar que: el Maccabi de Tel Aviv es equipo NON GRATO en Gasteiz y haremos todo lo que esté en nuestra mano para que no transcurra con normalidad este evento que no tiene otro fin que legitimar la imagen del estado de Israel. Así mismo llamamos a la ciudadanía gasteiztarra a que boicotee este partido, y a quienes decidan asistir al encuentro que conviertan el pabellón de Zurbano en un clamor contundente por los derechos humanos en Palestina. Maccabi no es grato en Gasteiz. Nos van a oír.
Programa de actividades de boikot al Maccabi en Gasteiz:
- 23 Febrero, sábado  Virgen Blanca, a partir de las 17:00, Punto de denuncia y solidaridad (zanpantzarrak, música y comida palestina, percusión  reparto de material y propaganda, performance…). 19:00- MANIFESTACION: Maccabi kanpora! Euskal Herrian ez zarete ongi etorriak.
- 25 Febrero, lunes, rueda de prensa masiva, 12:00, Martxoak3 memoria gunea.
- 26 Febrero, martes, TALLER DE BOIKOT, 12:30 en la Universidad, 19:30 en Zapateneo Kulturgunea (Organizado por Uhintifada)
- 27 Febrero, miercoles, 19:00, Aizkora taberna, CHARLA Y PROYECCIÓN sobre Palestina (Organizado por Askapena)
- 28 Febrero, jueves, JORNADA DE LUCHA POR EL BOIKOT AL APARTHEID ISRAELI. 12:00, plaza General Loma, CONCENTRACION. 18:00, carabana de coches a Zurbano. 20:00, Pabellon de Zurbano, CONCENTRACION: Maccabi kanpora! Euskal Herrian ez zarete ongi etorriak.

Euskal Herria Palestina SAREA
Gasteiz


Por cierto, cuan significativo es que este equipo de baloncesto tenga el nombre de Maccabi, suponemos que en honor a los Macabeos, grupo de judíos que prefirió cometer suicidio masivo en lugar de luchar a muerte en contra del opresor romano.



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