miércoles, 4 de octubre de 2006

70 Años

Esto nos llega gracias a Mario Daniel:

A 70 años del Juramento de Gernika

El 7 de octubre de 1936, se dieron cita en Gernika, un grupo de hombres elegidos por la voluntad popular, con el propósito de prestar juramento bajo el Roble de la Casa de Juntas, para seguidamente comenzar a gobernar a su pueblo vasco, el cual, había logrado proclamar la autonomía unos días antes. En este sentido, Eliodoro de la Torre (PNV, Gonzalo Nardiz (ANV), Telesforo de Monzón (PNV), Ramón Aldasoro (IR), Jesús María Leizaola (PNV), Santiago Aznar (PSE), Alfredo Espinosa (UR), Juan de los Toyos (PSE), Juan Gracia (PSE) y Juan Astigarrabia (PC), serán testigos de la renovación el tradicional juramento de parte del Lehendakari José Antonio Aguirre.


Ante Dios humillado

En pie sobre la tierra vasca

Con el recuerdo de los antepasados

Bajo el árbol de Gernika

Juro cumplir fielmente mi mandato


Una vez constituido el primer gobierno vasco, nacido de la voluntad popular, se expone el siguiente programa de gobierno:


1) Respetar y garantizar los derechos individuales y sociales de todos los ciudadanos vascos, y en consecuencia, la libre práctica de las confesiones y asociaciones religiosas, la seguridad de sus componentes y la de sus bienes, dentro siempre de las prescripciones de la constitución. El carácter religioso no eximirá de las responsabilidades que se deriven de las actuaciones políticas contrarias a la ley.


2) El Gobierno provisional vasco llevará a través de su presidente y del departamento de defensa, la dirección suprema de la guerra, establecerá el mando único y militarizará rápidamente todas las milicias con sujeción al Código de Justicia Militar, entendiéndose incluido, tanto los elementos pertenecientes a la Marina Mercante como aquellos que trabajan en las industrias movilizadas.


3) El Gobierno vasco mantendrá inexorablemente el orden público, llegando si preciso fuere, a la adopción de medidas extremas y excepcionales. Vigilará cuidadosamente la población civil de retaguardia, extirpando severamente toda clase de espionaje.


4) Procederá con la mayor urgencia a la formación de un cuerpo de policía foral organizado moderna y eficazmente con arreglo a las necesidades presentes.


5) Sobre las bases mínimas de la legislación social del Estado, el Gobierno desarrollará una política de acusado avance social, respondiendo al principio de que todo ciudadano tiene la obligación de contribuir con su trabajo, su capital y su actividad intelectual al bienestar general de todo el país; recíprocamente tiene derecho a participar en los bienes sociales según el progreso civil.


6) En consecuencia el gobierno vasco promoverá el acceso el trabajador al capital, a los beneficios y a la coadministración de las empresas, pudiendo llegar a la incautación y socialización de los elementos de producción, que estime necesarios para organizar rápidamente la victoria. Procurará en todo momento evitar lesión innecesaria de los intereses de los productores y protegerá debidamente al modesto industrial y comerciante.


7) Regulará el arrendamiento como contrato social y facilitará el traspaso de la propiedad de las tierras y caseríos a sus cultivadores sobre las normas que las corporaciones provinciales han venido estudiando con sentido de liberación social. Estudiará y llevará un plan de obras públicas que absorban el paro de la clase trabajadora e impulsará las fuentes de trabajo y riqueza.


8) Formará un presupuesto circunstancial que perita desarrollar la magna obra que las circunstancias actuales reclaman, y cuya confección tendrá presente la función social del impuesto, regulándolo de un modo progresivo. Exigirá indemnizaciones económicas a cuantas entidades y personas hayan contribuido de una manera positiva al movimiento insurreccional.


9) Resolverá rápidamente la situación de los presos políticos y militares sometiéndolos sin dilación a los tribunales populares creados por ley.


10) Revisará escrupulosamente los escalafones de todos los funcionarios públicos examinando su lealtad a las Instituciones republicanas en beneficio del mayor rendimiento de los distintos servicios.


11) Garantizará a los ciudadanos vascos de posición precaria el libre acceso a los grados de la enseñanza media y superior, condicionado solamente por la actitud y la vocación.


12) Cumpliendo los requisitos constitucionales en materia de instrucción pública, regulará las condiciones de enseñanza libre y el uso del Euskera en todos los grados y establecimientos docentes.


13) El Gobierno vasco salvaguardará las características nacionales del pueblo vasco, prestando al fomento de las mismas toda la consideración y protección a que le obliga el reconocimiento de la personalidad vasca, de la que es exponente y garantía este Gobierno, viniendo por ello obligado a la defensa de la libertad y de los valores espirituales y sociales reconocidos por la ley y sellados por la sangre.


14) No afectando la situación actual a las buenas relaciones que han de mantenerse con cuantos países respeten la soberanía y los derechos de la República y de Euskadi, el Gobierno vasco cuidará celosamente de que los extranjeros y sus representantes y agentes sean respetados en sus derechos y libertad en lo que no fueren obstáculos a las operaciones militares; especialmente estrechará vínculos que le une a los pueblos que mantienen las formas democráticas de gobierno y singularmente con aquellos otros en los que viven importantes colectividades vascas.


15) Finalmente, el Gobierno provisional del País Vasco, declara que respondiendo a las circunstancias presentes y a su peculiar significación, dedicará sus mayores desvelos a la mejor organización y encuadramiento de las milicias del país y a prodigar las atenciones y cuidados al soldado del frente, considerándolo como ciudadano privilegiado, a quien dirige un emocionado y agradecido saludo en nombre de todo el pueblo, haciendo votos por la rápida reconquista de las tierras vascas y porque la victoria corone para siempre la lucha de los defensores de un régimen justo, de la democracia y de la libertad.


Hoy a 70 años de aquella gesta patriótica, el mejor homenaje que a aquellos jóvenes vascos que formaron el primer Gobierno autónomo podemos realizar, consiste en trabajar para lograr la paz y la normalización de nuestro país. En este sentido, se debe poner en marcha rápidamente el inicio de un proceso de diálogo plural y sin exclusiones, que tenga como objetivo final, garantizar el derecho a decidir de las ciudadanas y ciudadanos de la Nación vasca.


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