Un blog desde la diáspora y para la diáspora

lunes, 7 de julio de 2025

Los Sanfermines del 85

Han dado inicio los sanfermines de Iruñea en su edición 2025, con un txupinazo en solidaridad con el pueblo palestino y la martirizada Gaza, algo que no ha gustado a lo más casposo entre la fachongada españolista.

Hoy, desde la sección 7K de Naiz, traemos a ustedes este recuento de los sanfermines de 1985:


Escapada a unos sanfermines de 1985 con mucha caspa y barracas políticas

El 7 de julio de 1985, la noticia de la fuga de Sarrionandia y Pikabea se abría paso entre la vorágine de unos sanfermines que tenían barracas políticas y mucha caspa. Este es un viaje en el tiempo de cuarenta años atrás a unas fiestas en las que la icónica canción sobre esa huida sigue siendo uno de sus himnos.

Pello Guerra

Hace cuarenta años, el 7 de julio de 1985, Iñaki Pikabea y Joseba Sarrionandia se fugaban de la cárcel de Martutene introduciéndose en unos bafles empleados en el concierto que había ofrecido en ese lugar el cantante Imanol. La noticia se abrió paso en Iruñea en plena vorágine de unas fiestas que en unos sentidos eran parecidas a las actuales, pero que, en otros, eran muy diferentes.

La prensa del momento permite hacer este particular ejercicio de arqueología sanferminera, que saca a la superficie unas fiestas con un tono especialmente casposo y unos encierros más salvajes, en las que se disfrutaba de las barracas políticas, se corrían los encierros txikis y en las que, lamentablemente, ya se registraban agresiones sexuales.

Txupinazo de HB

El encargado de prender la mecha del cohete aquel 6 de julio fue el concejal de Herri Batasuna Iñaki Beorlegi ante una plaza en la que se cantaba, como siempre, a San Fermín, pero también se anunciaba que “Vamos a quemar el Opus Dei” o se recordaba que Osasuna se había clasificado por primera vez para disputar la Copa de la UEFA.

Casi una hora antes de lanzarse el txupinazo, otro concejal de HB, Juantxo Zandueta, colocó una ikurriña en los balcones del segundo piso de la casa consistorial.

Y, cinco minutos antes de las 12, los ediles abertzales y mozos de las peñas extendieron desde uno de los balcones laterales de ese mismo piso una pancarta vertical firmada por las Gestoras con el lema “Amnistia osoa”. La pancarta fue agarrada por personas que se encontraban en el primer piso, provocando su rotura, lo que generó protestas por parte de un sector del público y gritos de “Presoak kalera, amnistia osoa”.

Junto a Beorlegi se encontraban en el momento del txupinazo Mari Abrego, Antton Zamarbide y Jose Mari Casimiro, miembros de la Expedición Navarra al Everest, que a punto habían estado de lanzar el cohete en persona. El concejal de HB se había comprometido a cederles el puesto si colocaban la ikurriña en la cima del Everest, pero finalmente los montañeros no lo lograron, por lo que renunciaron a ese honor y se conformaron con estar presentes en el Ayuntamiento en ese momento tan especial.

Barracas políticas pese a las trabas

De esta festiva manera arrancaban unos sanfermines cuyos prolegómenos habían estado marcados por la tensión. El Ayuntamiento, dirigido entonces por Julián Balduz (PSOE), había tenido la “brillante” idea de intentar trasladar las barracas políticas de las inmediaciones del parque de Antoniutti a la plaza de los Fueros con la excusa de que se iban a realizar unas obras en la zona.

Ante la resistencia de los colectivos afectados, se permitió su instalación cerca de Antoniutti, pero se valló un perímetro para delimitar su ubicación exacta y constriñendo notablemente su espacio. El 5 de julio esas vallas fueron derribadas sin miramientos en una muestra más del rechazo a las medidas del Consistorio. Finalmente, una reunión de última hora convocada con la mediación de las peñas hizo que se alcanzara un acuerdo in extremis por el que las barracas se mantenían en su ubicación y con el número previsto.

Ese año, y según recogía “Egin”, los organismos que montaron barracas fueron AEK, Gestoras pro-Amnistía, Radio Paraíso, Euskadiko Ezkerra, Herri Batasuna, PC, Ezkerra Marxista, Auzolan, Euskal Dantzarien Biltzarra, CNT, Jarrai, LAB, Radio CRDI, Federación de Ikastolas, EMK, Comités Internacionalistas, Zaldiko Maldiko, Comités Ecologistas, la Casa de Andalucía y, ojo al dato, la Federación Navarra de Patinaje.

Ese ataque de Balduz contra las barracas políticas fracasó pero, más adelante, UPN conseguiría hacerlas desaparecer, convirtiéndolas en historia. Pero esas recordadas barracas no son el único elemento entonces sanferminero que ya no existe en las fiestas actuales.

Con Ágata Lys llegó el escándalo

Aunque también se celebraban verbenas organizadas por el Ayuntamiento, en muchos clubes privados de la ciudad organizaban sus propios espectáculos, que se sumaban a otros que solían recalar en Iruñea al calor de las fiestas, como en el caso del Teatro Lido, y que, vistos con la perspectiva que da el paso del tiempo, resultan especialmente casposos.

En el caso de las verbenas privadas, se organizaban en lugares como el club Natación, a base de orquestas, o el club Larraina, donde actuó ese año Georgie Dann con su éxito del momento, “Mami qué será lo que quiere el negro”.

Pero el que se llevó la palma en 1985 fue el Club de Tenis, donde actuaron Tip y Coll, aunque sobre todo se destacó por el escándalo que se generó con Ágata Lys, uno de los mitos del “destape” estatal.

El caso es que su actuación no estaba gustando a una parte del público congregado en el Tenis, que mostró su malestar lanzando vasos de plástico con bebidas, con uno de ellos dándole a la artista, que siguió adelante contra viento y marea.

Cuando llevaba quince minutos en el escenario junto a sus bailarines, el presidente del Club de Tenis, Pedro del Nido, decidió suspender el espectáculo, porque aquello podía terminar «en una tragedia».

Del Nido calificó la actuación de Ágata Lys de «impresentable en todos los sentidos» y aseguraba que «no sabe hacer absolutamente nada». Curiosamente, le había sorprendido que una de las reinas del “destape” basara «toda su actuación en su cuerpo».

Incluso defendió a quienes habían increpado a Lys y sus acompañantes en el escenario asegurando que «no estuvieron groseros con ellos y, cuando se referían a sus bailarines llamándoles maricones, era porque al menos lo parecían». Un comentario que haría las delicias de Alfonso Guerra hoy en día.

Eso sí, seguro que las 360.000 pesetas que cobró por esos quince broncos minutos ayudaron a Ágata Lys a endulzar el mal trago.

Si esa actuación no había cumplido con las expectativas del público iruindarra del momento, siempre tenía otras alternativas, como el Teatro Lido, donde actuaban ese año Los Hermanos Calatrava y Las Hurtado dentro de una revista titulada “Aluzinados”. Otras “estrellas” eran Juanito Navarro y el recientemente fallecido Mariano Ozores.

Venta de ajos y de ganado

Este tipo de actuaciones hace tiempo que dejaron de recalar en los sanfermines, de la misma manera que desapareció el hábito de algunos extranjeros de lanzarse al vacío desde lo alto de la fuente de la Nabarreria, costumbre foránea que ya en 1985 generaba fuertes críticas.

También preocupaba la continuidad del “Riau riau”, que ese año paradójicamente fue ligero y sin problemas, y el descenso en el número de puestos de venta de ajos en la plaza de las Recoletas, a pesar de que en 1985 se vendieron 18.000 ristras a un precio que oscilaba entre las 300 y las 850 pesetas. La que vivía todavía un buen momento era la feria de ganado, en la que se vendieron 2.000 cabezas y circularon 160 millones de pesetas.

Las barracas, en este caso las de atracciones, también experimentaban una buena afluencia de público, aunque los barraqueros se quejaban de que había “mucho lirili y poco lerele”. Los precios podrían estar detrás de ese fenómeno, ya que una carrera de camellos, ciclistas o panteras rosas podía costar entre 50 y 100 pesetas por medio minuto de diversión. Las atracciones más clásicas estaban a 75 pesetas el viaje.

El plumilla de turno se escandalizaba porque el precio del medio pollo estaba en 400 pesetas, la docena de churros ¡a 125 pesetas! y un bocadillo rondaba las 250.

Unos encierros de infarto

Esas cornadas al bolsillo se sumaban a las que repartían los toros en los encierros del momento, que, en algunos casos, eran bastante más peligrosos que los actuales. Así, la carrera del día 11 duró más de siete minutos al quedarse rezagado el morlaco “Acordeón”, de la ganadería Domecq, que dejó a su paso cinco heridos.

Pero para infartante el encierro del día 13, en el que el toro “Farrán”, de la ganadería de Fernández Barrena, dejó como un colador al médico madrileño Domingo Melón, al que propinó cinco cornadas, aunque sin tocar órganos vitales, ya que se hizo un ovillo, lo que le salvó la vida.

La anécdota de los encierros la puso el corredor californiano Jeffrey Rath. Llevaba siete años disfrutando del encierro, pero el día 13 recibió una cornada de diez centímetros con sección del glúteo mayor que le llevó al hospital. De ese lugar se escapó al día siguiente con la intención de ponerse ante las astas de los Miuras y completar el ciclo de carreras de ese año, hasta que sus colegas le descubrieron y consiguieron convencerle de que regresara al hospital.

Esa afición se cultivaba por aquel entonces entre la chavalería a través de los encierros txikis, pero no como los actuales con morlacos de cartón piedra, sino que se soltaban becerros reales. La carrera comenzaba a las 8.30 horas desde la zona de la curva de Estafeta para cubrir el tramo final hasta la misma plaza con el objetivo de ir curtiendo a las nuevas generaciones de corredores.

Entre todo este jolgorio, los sanfermines de 1985 no pudieron despedirse sin una nota negativa y que tristemente recuerda a acontecimientos recientes. Durante esas fiestas, una joven iruindarra de 21 años fue agredida sexualmente en la zona de las murallas junto a Santa María la Real.

Además, la Coordinadora Feminista de Nafarroa denunció que otra joven había sufrido un intento de violación en Antoniutti. Al hilo de lo ocurrido, el citado colectivo hacía un llamamiento para que todas las mujeres que sufrieran agresiones sexuales lo denunciaran y comunicaran al centro municipal de urgencias y albergue para mujeres agredidas. Un mensaje de hace cuatro décadas que sigue presente.

Con el “Pobre de mí”, se puso fin a unas fiestas que en las siguientes cuatro décadas iban a experimentar un notable cambio y en las que la huella de la fuga de Sarrionandia y Pikabea perdura hasta la actualidad, a través de una canción que forma parte de la banda sonora de los sanfermines.




°

domingo, 6 de julio de 2025

Txupinazo por Palestina

El txupinazo ha dado el pistoletazo de salida a las festividades de los sanfermines en Iruñea.

Y al ser la capital de todos los vascos, el diferencial vasco se ha hecho palpable al dedicar el txupinazo a la solidaridad internacionalista con el pueblo palestino, especialmente con la martirizada Gaza.

Los encargados de llevarlo a cabo han sido los integrantes de la organización Yala Nafarroa.

De eso y más nos habla este reportaje publicado por Naiz:


El txupinazo por los derechos humanos de Yala Nafarroa hermana a Iruñea y Palestina

Lidón Soriano Segarra, Dyna Kharrat Juanbeltz y Eduardo Ibero Albo, en nombre de Yala Nafarroa, han protagonizado un txupinazo por los derechos humanos que ha hermanado a Iruñea y Palestina en una plaza Consistorial en la que una pancarta también ha pedido la independencia para Euskal Herria.

Pello Guerra - Natxo Matxin

Ha costado encender la mecha del cohete, pero finalmente, Yala Nafarroa con Palestina ha lanzado el txupinazo de los sanfermines de 2025. Se han encargado de hacerlo Soriano, Kharrat e Ibero, que se han asomado al balcón enarbolando pañuelos palestinos y el rojo sanferminero. Después, Soriano e Ibero, a voz en grito, han lanzado al aire las palabras que marca el protocolo «Iruindarrak! Pamplonesas, pamploneses, ¡Viva San Fermín! Gora San Fermín!». La primera ha añadido en inglés «Stop genozide. Free Palestine».

A continuación, los tres han fundido sus manos para prender la mecha del cohete, que se ha resistido. Pero, cuando ha salido de la plataforma, Soriano ha añadido a voz en grito: «¡Viva Palestina libre!». Y con la explosión de ese cohete solidario, se ha desatado la euforia en la ciudad. El respaldo a la causa palestina se ha hecho también presente en los laterales de la plaza Consistorial con banderas denunciando el genocidio que está cometiendo Israel.

Minutos antes de protagonizar tan especial evento, Kharrat no ha podido eludir la «sensación de mucha responsabilidad» que entraña lanzar el cohete sanferminero, mostrándose «nerviosa, pero también muy feliz», sabedora de que hasta Palestina había llegado el eco de la noticia. «Nos han llegado un millón de videos y mensajes de solidaridad y agradecimiento. Están muy pendientes allí de que nos acordemos de ellos», ha relatado.

«Este cohete significa que hay que romper ya las relaciones con Israel y acabar con este genocidio, luchando por los derechos humanos. Ese es el mensaje», ha reiterado. También ha admitido estar viviendo instantes de sensaciones contrapuestas, pero «la vida es agridulce, siempre hay felicidad y tristeza al mismo tiempo. No tenemos que olvidarnos de la gente que está sufriendo en el mundo y el privilegio de poder celebrar».

También ha pedido que durante estos nueve días festivos se siga expresando la solidaridad con Palestina. «Nuestro trabajo es antes, ahora y después. Hay que seguir luchando, esto no para y debemos continuar manifestando nuestra oposición al genocidio que está realizando Israel».

Soriano, por su parte, ha analizado sus sentimientos después de vivir un momento inolvidable. Apenas había acabado de prender la mecha, sin embargo «ahora mismo es que ni lo recuerdo». «Es como cuando tienes un accidente, ha sido impactante la marea roja al salir al balcón, los gritos de la gente...», ha explicado.

En todo caso, tenía muy claro y ensayado lo que tenía que decir, porque el protagonismo tenía que recaer «sobre las palestinas y palestinos, y la solidaridad con este pueblo. Son las dos caras de la misma moneda, la fiesta desbordada aquí y la tragedia que se está viviendo allí».

La representante de Yala Nafarroa ha reivindicado que un acto tan multitudinario «sirva para romper las complicidades de gobiernos, empresas y detener a Israel», destacando que Iruñea «es punta de lanza» en las reivindicaciones para que acabe el genocidio en Palestina.

«Este año las fiestas tienen ese matiz tan potente de solidaridad, de apoyo al derecho internacional, de apoyo al pueblo palestino, que es el pueblo ocupado, y de derecho a confrontar al Estado de Israel, que es la potencia ocupante colonialista», ha resaltado.

‘Independentzia’ y BSH

Entre el gentío de la misma plaza, la ikurriña también se ha podido ver en diferentes formatos, con una especialmente grande, que se encontraba muy cerca de otra banderola de Etxera de grandes dimensiones. Además, otra gran pancarta con el lema ‘Independentzia’ enmarcado por la ikurriña y la bandera de Nafarroa se ha hecho su hueco en la plaza Consistorial, que ha presentado el habitual lleno absoluto durante el txupinazo, que también se ha trasladado a la plaza del Castillo.

También la reivindicación en contra del cierre de la factoría de BSH en Eskirotz ha estado presente. Justo cuando se ha procedido al lanzamiento del cohete, varias personas han exhibido una pancarta con críticas dirigidas a BSH, Bosch y Balay, después de que este sábado la plantilla convocase una manifestación reclamando la viabilidad de la planta.

Del mismo modo, hay que reseñar que entre las 11.20 y 11.30, la policía española y municipal ha realizado una carga en la cuesta de Santo Domingo haciendo uso de sus porras e incluso se ha inmovilizado en el suelo a una persona, que finalmente ha resultado detenida y acusada de desórdenes públicos y atentado contra agentes de la autoridad. Según la información recogida por agencias, citando fuentes policiales, dicha carga se ha producido al intentar acceder a la plaza un numeroso grupo de jóvenes rompiendo el cordón policial cuando la plaza ya se encontraba cerrada por temas de aforo.

En sus sextos sanfermines como alcalde, Joseba Asiron, no ha dudado en aceptar que este txupinazo ha tenido «un sabor especial», además de resaltar que «me siento profundamente orgulloso de Iruñea, de una ciudadanía cuyo 10% ha participado en la votación, que es una barbaridad en términos de proceso participativo. Y más de la mitad votaron solidaridad y que acabe esa barbarie, un genocidio que nos espanta y está ocurriendo ahora mismo».

Entrando más en la fiesta propiamente dicha, el primer edil ha deseado que durante estos nueve días «todo el mundo se sienta libre, respetado y seguro. En general, en sanfermines las cosas salen bien, porque entre todos hacemos la fiesta y la prioridad es que pasárselo bien, se piense de una manera o de otra».

Y también se ha referido a sus propios sanfermines, lógicamente cargados de mucho trabajo y responsabilidad, pero en los que también buscará un hueco para su propio divertimento. «Sí, espero tener algún momentico, hoy por ejemplo como con los amigos y algún otro día intentaré escaparme, aunque lo cierto es que la agenda está muy llena».

La tradición del «almuerzico»

La jornada ha arrancado con una temperatura agradable de 21 grados y sin que la lluvia haya venido a perturbar la cita. En las horas previas al lanzamiento del cohete, largas mesas aparecían distribuidas por sus calles para albergar a unos comensales ansiosos por llenar la tripa antes de que arrancasen los sanfermines de 2025.

Las diferentes rúas de Alde Zaharra y alrededores eran un hervidero de gente vestida de blanco, pero sin el pañuelo al cuello, que se dirigían entre risas o con prisas, que se llegaba tarde, hacia el lugar donde iban a disfrutar del almuerzo.

Entre ellos, figuraba Eunate, que, de blanco impoluto, ha asegurado que afrontaba el txupinazo «como siempre, con muchas ganas y mucha ilusión. El cuerpo está perfecto y el tiempo aguanta, esperemos que no llueva». A su lado, Katxo también ha puesto de relieve sus «ganas de fiesta y de almorzar».

Unos metros más adelante, un grupo se ha concentrado ante un local de la calle Jarauta con ese mismo objetivo. Koldo llevaba una bolsa con la goshua que iba a degustar la cuadrilla. Le acompañaba Mikel, que también portaba otros elementos que se iban a encargar de aportar fuerzas a los cuerpos. Los dos han señalado convencidos de que estaban «deseando que empiece la fiesta y el desmadre».

Poco después se han sumado al grupo Andrés y Carlota, que compartían las mismas emociones, al tiempo que han reconocido que están «muy nerviosos y con mucha emoción».

Ha sido el sentimiento que se palpaba en cada rincón de la ciudad, por la que pululaban los primeros vendedores de los cachivaches que terminarán haciendo las delicias de los iruindarras y algún que otro repartidor que, a contrarreloj, corría para cumplir con un último pedido.

Los servicios de limpieza de la Mancomunidad de Iruñerria ya estaban también a la tarea, aunque el momento cumbre de esta primera jornada festiva ha llegado tras pasar el txupinazo.

En directo en seis pantallas gigantes

En esta ocasión, el cohete se ha podido ver en directo en seis pantallas gigantes que han sido instaladas en distintos puntos de la ciudad. Además de las habituales en la plaza del Castillo, en el parque de Antoniutti, en la plaza de los Fueros y en el paseo de Sarasate, este año se ha querido trasladar también el ambiente festivo a los barrios. Por ello, se han colocado pantallas en la plaza de Yamaguchi y en la plaza Federico Soto, del barrio de la Txantrea.

La retransmisión íntegra del txupinazo se ha podido seguirse también a través de las web municipales, que cuentan con accesos directos desde todas las redes municipales. Además, desde los perfiles en redes sociales de @SanferminesPamplona en Instagram, Facebook y X se ha realizado durante toda la mañana una cobertura especial para mostrar cómo empezaban los sanfermines de este año.

 

 

 

°

Entrevista a Lidón Soriano

Con los sanfermines 2025 a punto de iniciar traemos a ustedes esta entrevista con Lidón Soriano, quien junto a sus compañeros de la organización solidaria internacionalista Yala Nafarroa, estarán lanzando el txupinazo para inaugurar las festividades con un guiño de hermanamiento hacia el pueblo palestino.

Aquí la traemos a ustedes desde Naiz:


«Que Iruñea apueste por la dignidad colectiva ante el genocidio israelí es algo grandioso»

Lidón Soriano | Yala Nafarroa | Nacida en Castellón en 1967 y vecina de Iruñea desde 1996, Soriano es doctora en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, fisioterapeuta y enfermera en emergencias sanitarias, con 20 años de implicación en Palestina. Integra ‘Yala, Nafarroa con Palestina’, que lanzará el txupinazo este domingo.

Ibai Azparren

Lidón Soriano, junto a Eduardo Ibero Albo y Dyna Kharrat Juanbeltz, ya se asomó el jueves a la barandilla más codiciada del año para preparar el acto más simbólico de los sanfermines: el lanzamiento del txupinazo. Yala Nafarroa, la candidatura que ganó con más del 52% de los votos —más de 10.500 personas respaldaron su apuesta solidaria con Palestina—, se dispone a prender la mecha que dará este domingo día 6 inicio a estas fiestas sin igual. Será un gesto que trasciende la tradición para convertirse en un grito internacionalista contra la injusticia y el genocidio. Entre los nervios del ensayo y el calor de la calle, donde algún que otro espontáneo no duda en felicitarla «por la causa», NAIZ charla con Soriano sobre lo que representa para Palestina esta cita única.

¿Qué importancia tiene que Yala Nafarroa lance el txupinazo, dada la situación de genocidio en Palestina?

Es un enorme orgullo. En un contexto marcado por la fascistización y la amenaza constante a los DDHH, que esta ciudad haya apostado de forma tan clara por una posición de resistencia, de dignidad colectiva, es algo grandioso. No sé si llamarlo contraofensiva, contrapoder o simplemente poder popular, pero lo cierto es que estamos defendiendo lo más elemental: el derecho a la vida, a una convivencia justa y en paz. Que esta ciudad se convierta en símbolo de todo ello es algo inmenso.

¿Se esperaban tanto apoyo?

En el fondo, todas albergábamos esa esperanza. Sobre todo porque esta ciudad y toda Nafarroa se han volcado de forma masiva en las actividades organizadas en apoyo al pueblo palestino, y somos muy conscientes del respaldo social tan amplio que existe. Pero también sabíamos que había muchas sensibilidades en juego. El resto de candidaturas eran también muy potentes. Justamente por eso, la alegría ha sido aún mayor.

¿Cuál ha sido la acogida de la ciudadanía de la que habla?

Lo estamos viviendo con una enorme alegría. Me ocurre a diario: personas que no conozco de nada me paran por la calle, me felicitan, me abrazan... Pero quiero dejar algo muy claro: esto no va de nosotras como personas, sino de lo que representamos. Somos solo un vehículo. Y ni siquiera representamos únicamente a Yala Nafarroa. Esta victoria es el resultado del trabajo colectivo de todos los grupos de solidaridad que llevamos años implicados, como Palestinarekin Elkartasuna y, muy especialmente, BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones). También es fruto del respaldo impresionante de la ciudadanía de Iruñea, que se ha volcado con la causa

Finalmente será usted, junto a Eduardo Ibero Albo y Dyna Kharrat Juanbeltz, quienes lanzarán el txupinazo...

Lo que ha primado en nuestra decisión es la perspectiva internacionalista. Entendemos el internacionalismo como la lucha compartida de los pueblos por un ideal común: la igualdad, la fraternidad, la paz basada en la justicia. Y en ese marco, sabemos que es especialmente relevante tanto para el pueblo palestino como para Israel que precisamente quienes estuviéramos en el balcón fuéramos occidentales blancas. Ese gesto lanza un mensaje potente: los pueblos del mundo estamos con Palestina y rechazamos la ocupación, el apartheid y el genocidio perpetrado por Israel.

Entonces, han decidido que no sea una persona palestina, pese a la evidente centralidad del pueblo palestino en esta acción.

Evidentemente. Y es algo que también nos han transmitido ellos mismos, con muchísima claridad. Al final, esto son diferentes trincheras contra un mismo enemigo. Por poner un ejemplo muy gráfico: yo soy valenciana, y si aquí en Euskal Herria se hiciera un acto de solidaridad con el pueblo valenciano por la DANA, entendería que fueran personas de aquí quienes lideraran ese gesto. Sería mucho más potente.

Para los palestinos es fundamental que nosotras estemos ahí, jugando ese papel. De hecho, muchas veces me lo dicen: cuando enviamos fotos de movilizaciones aquí, su respuesta es que eso les da fuerza para seguir resistiendo. Que en Ramallah hagan una manifestación contra lo que pasa en Gaza es importante, pero no tiene el mismo impacto que cuando ese rechazo viene de fuera, de pueblos ajenos geográficamente pero solidarios políticamente.
 
Lo que ocurre en Iruñea con Palestina es bastante inusual en el contexto europeo. ¿Son conscientes de esa excepción?

Lo que está pasando aquí no se parece en nada al resto de países de la Unión Europea. Hace poco estuve en Viena, en el Congreso Mundial de Judíos Antisionistas. Allí, un compañero alemán nos contó que el Ministerio de Educación había enviado una directiva a universidades, institutos, colegios e incluso guarderías, para que el profesorado denunciara a los críos si llevaban algo relacionado con Palestina. En Alemania tienen una culpa histórica impresionante, obviamente alimentada por Hollywood, controlado por el lobby sionista y, por tanto, el nivel de represión es brutal. En Francia intentan acabar con Urgence Palestine. Por todo ello, lo que se vive aquí es impresionante. Estamos siendo la punta de lanza de una humanidad más humana, la que se niega a normalizar el genocidio.

¿Qué mensaje quieren que se escuche en el mundo desde Iruñea, cuando se lance el txupinazo?

Esto va mucho más allá de nosotras o de Yala Nafarroa. Era una oportunidad enorme para dar visibilidad internacional a la causa palestina. Quienes estaremos en el balcón no seremos nosotras como individuos, sino que va a estar Palestina a través de los labios y la presencia de tres personas.

¿Qué tipo de reacciones han recibido desde Palestina?

Muchas. De hecho, el mismo día de la presentación, ya tenía un mensaje desde Gaza. Una amiga me mandó una imagen del anuncio por Instagram y escribió: «Wow. Incredible». Desde entonces han seguido llegando mensajes de agradecimiento, de emoción, de aliento. Y hay una frase que repiten mucho, que me encoge el alma pero que también me recuerda por qué hacemos todo esto: «Till the last breath», «Hasta el último aliento», dicen.

¿Y respecto a lo que ocurre allí? ¿Cómo describen la situación actual en Gaza y en el resto del territorio?

Lo que nos cuentan es durísimo. No solo en Gaza, donde la destrucción es absoluta, indefinible, sino en toda Palestina. En Cisjordania, por ejemplo, ya han expulsado a personas de más de 30 aldeas. Los colonos actúan cada vez con más impunidad: disparan, desalojan, queman cosechas… Lo que antes ocurría de forma esporádica ahora es parte del día a día. Me han contado que hay pueblos donde ya ni siquiera dejan que llegue el agua potable.

Se está ejecutando una limpieza étnica que en Gaza adopta formas brutales, pero que en el resto del territorio también avanza sin disimulo. Incluso dentro de Israel, los palestinos viven bajo una vigilancia extrema. Se les considera la quinta columna, el enemigo interno, y su libertad de movimiento está cada vez más restringida. Cuando intenté volver a Palestina en septiembre pasado, me lo dijeron claramente: «Ni se te ocurra venir, no puedes imaginar lo que estamos viviendo».

¿Han recibido las típicas críticas por «politizar» un momento como el txupinazo?

Parar un genocidio es el mensaje más básico, elemental y humano que todo ser vivo debería tener claro. Estamos hablando una emergencia absoluta. Se trata de bebés asesinados, de niños amputados, de personas muriendo de hambre y sed. El Tribunal Internacional de Justicia ya ha señalado la gravedad de lo que ocurre en Gaza, y hay una responsabilidad legal… pero más allá de eso, hay un imperativo moral. Si alguien antepone sus ideas políticas partidistas a este principio tan elemental, el problema no está en nuestra presencia en el balcón, sino en su falta de empatía, es una persona que no tiene alma.

Más allá de los sanfermines, ¿qué hoja de ruta se plantea la plataforma Yala Nafarroa?

La estrategia inicial se centró en un alto el fuego urgente, pero la brutalidad israelí llevó a la necesidad de ser más contundentes. Ahora, el objetivo principal es romper relaciones con Israel y aplicar sanciones. Por eso valoramos mucho que el Gobierno de Navarra haya impedido que Israel participe en el Europeo de sófbol en instalaciones públicas. En este momento estamos trabajando con la campaña contra Teva, la principal farmacéutica israelí, para que Osasunbidea deje de comprar sus medicamentos con dinero público. Además, seguimos impulsando mociones municipales que buscan materializar esa ruptura a nivel local. Y, por supuesto, no dejaremos de movilizarnos en la calle para mantener la presión.

Han realizado el primer ensayo para el 6 de julio. ¿Hay nervios?

Sin duda va a haber muchos nervios… pero en mi caso, al menos, me pesa más la responsabilidad que el miedo escénico. Creo que ninguna de nosotras es del todo consciente de lo que vamos a sentir. Será algo muy fuerte, seguro. Ya os lo contaremos después.




°

sábado, 5 de julio de 2025

Egaña | La Narrativa y el Relato

Recuerden, ser crítico requiere entender que una cosa es lo que ha ocurrido y otra cosa es como te cuentan lo que ha ocurrido.

Los españoles y sus lacayos vascos vinculados al régimen han sabido ser dignos émulos de Joseph Goebbels.

Ante esto, les dejamos con este antídoto publicado por Iñaki Egaña en su muro de Facebook:


La narrativa y el relato

Iñaki Egaña

Dos semanas después de la Conferencia de Paz realizada en Aiete (Donostia) y presentada por Kofi Annan -ex secretario general de Naciones Unidas y Premio Nobel de la Paz-, el jefe de la sección política de El Correo, lanzaba una de las primeras andanadas de la que se convertiría en un clásico: la batalla del relato. Tres días más tarde de la Conferencia de Aiete, ETA anunció el cese definitivo de su actividad armada. Antonio Santos, el jefe de la sección política del citado diario, periódico por cierto promotor del bulo de que la ponencia Oldartzen de Batasuna era el génesis de la “socialización del sufrimiento”, comenzaba su artículo con otro clásico, una frase pronunciada “por un dirigente de la izquierda abertzale a un círculo reducido de personas”. Propaganda de trinchera habitual en numerosos medios al citar, en las últimas décadas, el conflicto. Santos señalaba entonces -2011- que se abría una fase clave en “Euskadi”, la de “fijar una narración de lo que ha sucedido en el País Vasco durante el medio siglo de existencia de la organización armada”. Y que en esa que llamaba partida de ajedrez, habría dos interpretaciones. La primera la de Batasuna y ETA en cuyas redes, -escribía el redactor- habían caído Kofi Annan y el resto de protagonistas de Aiete. Y la segunda, la del PP y PSOE, “y también el PNV” (sic) , la de que ETA “trató de derribar con las armas el Estado democrático”.

Una reflexión, en línea con ese mantra que me tocó escuchar en Madrid en varias ocasiones con motivo de los primeros encuentros entre asociaciones y formaciones políticas cuando se gestaban los debates sobre lo que sería la memoria democrática. Unos años antes de Aiete, y simultáneamente al cierre de Egunkaria y a las torturas a los detenidos en aquella operación policial, delegados de aquel grupo político que con Zapatero llegaría a la Moncloa, estimaban que remover con excavaciones y estudios la barbarie franquista era abrir un avispero incontrolable. Y que no hacerlo, como proponían, era irrelevante. “Porque España es un Estado de derecho que nadie cuestiona”. Algo similar está ocurriendo en la actualidad con el hecho sistemático de la tortura: oposición a su visualización, porque pondría en entredicho la cita recurrente: España es un estado de derecho que nadie cuestiona. Es decir, por encima de la verdad y la memoria, objetivos a priori universales para la convivencia, se encuentran los de la oportunidad política y coyuntural y, cómo no, la defensa de la Razón de Estado, argumento que justifica los medios ilícitos, la propaganda en lugar del periodismo, el enroque en la defensa de contenidos suprapartidistas e inmutables.

La puesta en marcha de aquella expresión, que en un comienzo tuvo derivadas como “la batalla de la opinión”, llegó para quedarse. Sin una hechura académica excesivamente elaborada, porque el control de la narrativa era una cuestión de primera línea desde que un actor de Hollywood como Ronald Reagan llegara a la presidencia de EEUU, allá por 1981. Desde entonces, la narración se ha convertido en el centro de las ciencias políticas y domina desde las campañas hasta el ejercicio del poder y, como hemos observado en conflictos recientes, también las situaciones de crisis internacional. No importa la verdad, sino cómo un acontecimiento pasa al presente o a las siguientes generaciones. Se trata de transformar la opinión de las personas, incluso su forma de vida, a través de un método llamado Storytelling -narrativa atrapante de sucesos-, la forma de contar eventos para enganchar emocionalmente al receptor.

El planeta, al menos en Occidente, no funciona por principios empíricos, sino de nuevas realidades construidas una y otra vez que finalmente desembocan en un único relato, el oficial, el surgido desde el poder. En el caso hispano, de la narrativa sustentada, -escribía recientemente Jonathan Martínez-, “por un contingente de cámaras y estudios de televisión, por los más flamantes periódicos y emisoras, por legisladores de moral asimétrica, por el búnker jurídico y las cloacas más abisales del Estado”. El ensayista francés Christian Salmon describió la técnica como “una máquina de fabricar historias y formatear mentes”. Siguiendo su estela recomiendo sus dos últimos libros (sin traducción al castellano): “La tyranie des bouffons” y “L´Empire du discrédit”. Encontrarán en ellos las derivas fantasiosas de Trump, Milei o Aznar: “Nunca los bufones y los payasos habían tenido tanta influencia en la vida política".

Volviendo a la expresión cercana “batalla del relato”, considero que debería ser desterrada de los enunciados entre grupos y personas que actuamos en escenarios tanto públicos como privados relacionados con la memoria. Por una simple razón. Batalla o guerra son conceptos bélicos. Ya escribió Sun Tzu hace 25 siglos que la “guerra es el arte del engaño”. Y el relato, convertido en marketing, es una de las cuatro patas de cualquier Ejército: aviación, marina, tropa terrestre y… propaganda (mestizada con la desinformación). Las armas de destrucción masiva y la recuperación de la democracia fueron las fuentes argumentales para la destrucción de Irak, el temor a una invasión rusa (antes soviética) la explicación para elevar la inversión armamentística de la Unión Europea, la infiltración en las filas del hambre en Gaza la excusa para matar niños por el Ejército israelí.

Esta visión bélica lleva a una simple conclusión asimismo castrense. La retórica de vencedores y vencidos. La misma que utilizó el primer alcalde franquista cuando sus tropas entraron en el Bilbao republicano. Una narrativa que se impondrá sobre la otra. Y no se trata precisamente de eso. Se trata de edificar una memoria, en la medida compartida o al menos surgida de unos mismos cimientos, sustentada en la verdad y el reconocimiento. Así construiríamos una memoria prospectiva, la memoria del y para el futuro. Y sembrando para que así sea, sin lemas bélicos.

 

 

 

° 

jueves, 3 de julio de 2025

Fase «Agotada»

Naiz dedica este artículo al análisis que Arnaldo Otegi hace de la crisis que enfrenta el gobierno de Pedro Sánchez.

Adelante con la lectura:


Otegi ve «agotada» una fase en Madrid y propone un proceso «para resolver los problemas del 78»

El secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, considera «agotada» la fase en la que han sostenido la acción política del Gobierno de Pedro Sánchez y propone «un proyecto de regeneración que aborde los problemas que quedaron sin resolver en el 78», incluido el modelo de Estado.

Aitor Agirrezabal

Arnaldo Otegi, secretario general de EH Bildu, ha comparecido este jueves para valorar la situación política en el Gobierno español, marcada por el llamado «caso Koldo» y el encarcelamiento este lunes del exsecretario de organización del PSOE, el navarro Santos Cerdán.

«La gravedad es notoria», ha señalado, preguntando a ver «a quién sorprende» que haya casos de corrupción en el Estado español. Sin embargo, ha subrayado que «todavía no están demostradas», por lo que ha reclamado «huir del amarillismo y centrarnos en los datos», dada cuenta de dónde vienen los informes inculpatorios. «Que en Euskal Herria se le dé pábulo en el minuto 1 al informe de la Guardia Civil o a lo que dice el Tribunal Supremo, me extraña. Nosotros tenemos ciertas prevenciones».

A pesar de ello, ha insistido en que «la corrupción forma parte de la transición, es parte de la naturaleza del régimen del 78». «Si el que se supone que salvó el régimen está exiliado por corrupción, artífice de la gloriosa transición», ha recordado en referencia a Juan Carlos de Borbón.

Por ello, ha puesto sobre la mesa dos conclusiones de la coalición soberanista: la corrupción está en la naturaleza del régimen, es un factor estructural del mismo; y la fase en la que el motivo para sostener en Madrid la acción política del Gobierno de Pedro Sánchez «está agotada».

Otegi ha recordado que en su día, a la hora de abrir la puerta al Ejecutivo de Sánchez, «dijimos que se daba una oportunidad en el Estado español, desde la II República era la primera vez una que gobernaba una coalición con un partido que defendía, en teoría, la plurinacionalidad y el derecho de autodeterminación, además de un programa social socialista».

«Esa fase se ha agotado. La fase de decir que la alternativa era peor, se ha agotado», ha insistido. «Ya no vale seguir solo porque la alternativa es peor. Que son bastante peores. Y que no están, en absoluto, libres de casos de corrupción», ha apuntado Otegi.

Más allá de la corrupción, un caso político

Por ello, para el secretario general de EH Bildu, es importante «el contexto» en el que se da este último caso. «Más allá de la supuesta corrupción, hay un caso político. La judicatura política, la conferencia episcopal... tienen un objetivo que es salvar el régimen. Esa fase la inauguró Aznar y ahora es una operación política con un objetivo político concreto», ha subrayado.

Otegi entiende que EH Bildu tiene «algo de autoridad» para poner en duda tanto los informes de la UCO como los del Supremo. «O ahora Felipe González, la UCO y compañía trabajan para acabar con la corrupción o trabajan para acabar con ese gobierno. En la transición nos dijeron que el rey salvó del golpe del 81 y nosotros dijimos que era una operación de blanqueo, para legitimar un rey puesto por Franco. También dijeron otras cosas el 11-M. Hay una operación política de calado a la que se ha apuntado hasta la conferencia episcopal que buscar terminar con un gobierno que ha abierto las puertas al diálogo con las fuerzas independentistas».

Así, ha reclamado «acabar con los corruptos y con los corrompedores», para lo que propone «una iniciativa radical, popular y plurinacional» y no apunta a «una legislatura o unas siglas», haciendo que caigan «todos los que deben caer. Entre otros, muchos de los que están en el Ibex».

Un proceso discreto

«Hay que hacer lo que no se hizo en el 78, un proyecto democrático y popular y plurinacional que ponga en marcha un escenario verdaderamente democrático que haga frente al bloque de la derecha, que combata de manera estructural la corrupción y construya mayorías en Euskal Herria, Catalunya y otros pueblos del Estado». Para Otegi, esto no se hará con comisiones de investigación, a pesar de que ha remarcado que EH Bildu, «con sus 0 casos de corrupción», presidirá la comisión del Parlamento navarro. «Esto no se resuelve al modo clásico».

Y en ese camino se ha puesto a trabajar EH Bildu, entablando conversaciones con los agentes del bloque de investidura. También ha pedido «intensificar» las relaciones entre abertzales en Euskal Herria. «Debería ser posible crear unos mecanismos de autodefensa para esa política que viene de Madrid».

Preguntado por los entresijos de este proceso, Otegi ha abogado por actuar «con absoluta responsabilidad, como siempre», ya que no mira a corto plazo. «O abordamos ese debate con tranquilidad o no le vamos a dar un horizonte a la gente», por lo que cree que este debate debe ser discreto. «Estuve ocho años hablando con el PSOE sin que nadie lo supiese», ha recordado.

Otegi, preguntado por las declaraciones de Cerdán en las que aseguró que el propietario de Servinabar, Antxon Alonso, fue quien le presentó al líder de la formación soberanista, ha asegurado que no tiene «grandes cosas que decir» al respecto. «Se está diciendo por ahí que soy íntimo de Alonso, cosa que es absoluta mentira». Otegi ha explicado que, cuando abandonó la cárcel de Logroño, un amigo común con Antxon Alonso le propuso mantener un encuentro con él porque tenía «una oferta» que proponerle. «La oferta es que hay un miembro del Partido Socialista de Navarra que quiere estar conmigo», ha puntualizado. 

 

 

 

° 

Calamaro Persona non Grata

Seamos completamente honestos, la generación de músicos argentinos a la que pertenece el sionista Andrés Calamaro nunca se caracterizó por plantear algo ni medianamente digno frente al escenario abierto tras la última dictadura cívico-militar. 

Con excepción de Los Fabulosos Cadillacs y su 'Matador', el resto parecían más la réplica bonoarense de la "Movida Madrileña", con letras a lo Mecano o a lo Alaska y Dinarama, no más.

Haber pensado que representaban un movimiento juvenil contestarario de niños que crecieron bajo la bota militar y que ahora tenían algo que decir al respecto, es lo que ha llevado a que mucho se sorprendieran con la apología del régimen sionista por parte de Calamaro, cuando en realidad era congruente con la insoportable levedad de la pacotilla musical que nos había regalado allá en los 90s del siglo pasado.

Establecido lo anterior, les compartimos este acto solidario con el pueblo palestino que nos reporta Naiz: 


Solidaridad con Palestina ante un Kursaal acordonado por el concierto de Calamaro

Decenas de personas se han concentrado este miércoles frente al Kursaal para mostrar su rechazo al concierto de Andrés Calamaro, al que han acusado de ser «sionista y cómplice de un Estado genocida». La Ertzaintza ha obligado a los presentes a alejarse y ha identificado al menos,a dos personas.

Convocados por diferentes colectivos, decenas de personas se han concentrado ante el Palacio Kursaal de Donostia para mostrar su rechazo al concierto ofrecido este miércoles por Andrés Calamaro, un cantante que no esconde su apoyo al Estado de Israel.

«Hasta ahora era conocida su actitud de extrema derecha, pero ahora también es sionista y cómplice de un Estado genocida», señaló esta semana la iniciativa ciudadana Donostia Palestina, que instó al propio Calamaro a suspender la actuación.

«Venir sería una clara provocación a la ciudadanía y su sentimiento generalizado de solidaridad con Palestina y en contra del genocidio que está llevando a cabo el estado de Israel», aseveró la iniciativa, que también pidió a la promotora musical Get In y a la Fundación Kursaal que cancelaran la actuación.

Finalmente el concierto ha tenido lugar, y Donostia Palestina, así como otros colectivos, ha respondido con una concentración a la que se han sumado decenas de personas.

La Ertzaintza, por su parte, ha desplegado un fuerte cordón policial frente al Kursaal, y ha obligado a las personas congregadas a alejarse. Personas presentes en la concentración han denunciado la «violencia» empleada por los uniformados, que han identificado, al menos, a dos personas. 

Los organizadores han señalado que «ninguna persona en la concentración ha tenido ninguna actitud de generar ningún incidente, ni física ni verbalmente», y que la Ertzaintza ha obligado a que la protesta se llevara a cabo en la acera frente al Kursaal «cuando había permiso para hacerlo en la misma acera del Kursaal». 

A pesar de ello, según explican, la concentración se ha trasladado a donde han ordenado los policías, y ha sido cuando «han actuado violentamente contra algunas personas que defendían su derecho a permanecer en la acera del Kursaal».

 

 

 

° 

domingo, 29 de junio de 2025

Entrevista a Oskar Matute

Les invitamos a leer esta entrevista concedida por Oskar Matute a Naiz, misma en la que se analizan las áreas de oportunidad abiertas por el 'caso Koldo' en particular y la corrupción que tanto ha caracterizado al franquismo y al franquismo borbónico en general.

Adelante:


«Esta crisis es una oportunidad para avanzar en lo que no se logró en el 78»

Matute es uno de los rostros más reconocibles de la política vasca en Madrid. Como miembro de una de las formaciones que facilitó la investidura de Sánchez, analiza las consecuencias del escándalo que ha terminado apartando a Santos Cerdán, hasta entonces interlocutor del PSOE con EH Bildu.

Ibai Azparren

El informe de la UCO que señala a a Santos Cerdán, José Luis Ábalos y Koldo García ha sacudido con fuerza el tablero político estatal, y el temblor también se ha dejado sentir en Euskal Herria. En plena sacudida, los partidos que facilitaron la investidura de Pedro Sánchez se han visto obligados a reaccionar con rapidez ante la velocidad de vértigo impuesta por los tiempos de Madrid. En un paréntesis de calma entre tanta agitación, Oskar Matute (Barakaldo, 1972) recibe a NAIZ en el Congreso para reflexionar sobre la crisis abierta, que, más allá del escándalo, plantea, según el diputado, una oportunidad para abordar la regeneración democrática que el Estado necesita con urgencia.

¿Qué balance hace EH Bildu del informe de la UCO?

Creo que en las más de 490 páginas del informe hay material que preocupa y mucho. Hay muchos pasajes que dan para pasar mucha vergüenza y sentir mucha rabia. Por ejemplo, los que tienen que ver con la utilización de las mujeres o con todo lo que pueden ser tramas de aprovechamiento del dinero público en beneficio propio. En cualquier caso es un informe y hay que ver cuál es el desarrollo del mismo. Informes ha habido muchos y quienes tenemos un poco de memoria en este país hemos visto a decenas de personas imputadas que acaban saliendo indemnes. Estamos al inicio de una gran travesía.

¿Le sorprendió que Sánchez apartara y casi sentenciara a Cerdán aceptando sin matices el informe de la Guardia Civil?

Al principio nos generó cierta sorpresa porque veníamos semanas oyendo al PP sobre un hipotético informe que iba a señalar a determinadas personas. Por tanto, lo primero que habría que preguntarse es por qué el PP tenía acceso a un informe que en teoría debería estar bajo secreto. Quizás se explica por la no depuración de los aparatos del Estado desde aquella infausta noche del ‘atado y bien atado’ del dictador. Más allá de eso, sí que sorprende la reacción inmediata, pero si solo un 10% de lo que ese informe señala como imputable en términos probatorios a Cerdán es cierto, es normal que reaccionara con esa rapidez. Es más, yo creo que lo que no habría entendido nadie es que la ética quedara cerrada en un cajón.

¿Cómo se explica que no haya habido un registro en la sede de Acciona?

Me debería sorprender, pero creo que es algo muy sencillo de entender. Para que haya corruptos, tiene que haber corruptores. Y está claro que los corruptores en el Estado español se van de rositas. Es llamativo que a Acciona le requieran información la UCO y que sea Acciona la que decide qué envía. Claro, esto tiene una explicación: tiene que ver con el poder que atesoran estos grupos económicos, que a su vez se explica muy bien en la personalización de determinados nombres. Manuel Sánchez Corbí, ex jefe de la UCO y que antes fue condenado por sentencia firme de Estrasburgo por torturas a Kepa Urra, de repente es un empleado de Acciona. También la hija del coronel Pérez de los Cobos. Hay una vinculación evidente.

Otegi señaló, antes de estas revelaciones, que hay una operación «por tierra, mar y aire» para derribar al Gobierno de Sánchez. ¿Dónde traza EH Bildu la línea entre investigación legítima y operación de desestabilización?

La posición de EH Bildu pivota en torno a dos anclajes fundamentales. Uno tiene que ver con la tolerancia cero en la corrupción, y el otro con una lectura de superación del régimen del 78. La corrupción en el Estado español es un mal endémico de ese régimen. Porque Franco lo decidió así no solo en términos territoriales, para que España no se rompiera, sino también para dar tranquilidad a las élites económicas que se enriquecieron durante el franquismo y hoy son los dueños y accionistas principales de grandes marcas, sobre todo en construcción y e infraestructura. Por ello, le decimos al PSOE que, basándonos en esos dos anclajes, debemos ir más allá de lo que no pudo lograrse en el 78. Es hora de desbordar ese régimen del 78 y no valen medias tintas. Ya no vale decir que el PP y Vox son peores, todos lo sabemos, pero no es suficiente.

Bajo esas circunstancias, ¿hay una oportunidad?

Hay una crisis importante, pero esta también ofrece una oportunidad. Ya hemos visto que la tibieza no ha servido para calmar las ansias de esa derecha reaccionaria que se sostiene en los aparatos judiciales, policiales y élites económicas. Eso es lo que nosotros estamos reclamando: que se depuren responsabilidades hasta el final, porque la izquierda no puede permitirse actuar como esa derecha que lleva décadas acostumbrada al poder. Al mismo tiempo, la mejor manera de debilitar a ese contrapoder no democrático es profundizar en una regeneración democrática.

¿Con qué medidas se debería llevar a cabo esa regeneración de la que habla?

La regeneración democrática tiene dos pilares fundamentales. El primero es la lucha contra la corrupción, que implica eliminar los aforamientos u puertas giratorias y garantizar un mayor control en la adjudicación de obra pública. También se debe actuar contra los corruptores, eliminando los espacios de impunidad y las sanciones irrisorias que les salen rentables, incluso prohibiéndoles de por vida licitar con el Estado. Muchas de estas grandes empresas, que critican lo público, no sobrevivirían ni un año si no mamaran de la teta del Estado. El segundo pilar es el impulso decidido de reformas que profundicen en los derechos, las libertades y la transformación del Estado en una realidad plurinacional, donde pueblos como el vasco puedan ejercer su derecho a decidir. Además, es necesario favorecer las condiciones de vida de la clase obrera vasca y de las del conjunto del Estado. Creemos que ha llegado el momento de acelerar.

Mientras algunos no lo hicieron, EH Bildu sí acudió al encuentro con el presidente español en Moncloa. ¿Cómo ven a Pedro Sánchez? ¿Qué les transmitió?

Acudimos porque no tenemos nada que esconder. Nuestra vinculación con la corrupción no es que tienda a cero, es que es cero, y, por tanto, desde esa posición, ¿por qué no vas a asistir a un llamado del presidente del Gobierno? Al final, fuimos a trasladarle esto mismo que estoy haciendo ahora. ¿Cómo vimos al presidente? Bueno, yo no estuve en la reunión, pero lo que yo entendí es que se encontraron a un presidente receptivo. Vimos disposición tanto para ser absolutamente tajante contra la corrupción y como para abordar un proceso de regeneración democrática.

¿Ven más viable que aguante un Sánchez debilitado o que se convoquen elecciones con la derecha y extrema derecha al acecho? ¿Es esa la disyuntiva para los socios?

La política en el Estado español se parece cada vez más a la italiana: gobiernos que no agotan la legislatura, partidos que aparecen y desaparecen, macrocausas judiciales... Nosotros tenemos claro que primero está el país y luego, el partido. El riesgo de un gobierno del PP y Vox es real, y lo han dicho ellos: van a atacar el autogobierno vasco, el modelo educativo, la sanidad descentralizada, la defensa del euskara y, además, nos quieren ilegalizar. Así que vamos a evitar en la medida de lo posible cualquier penetración del franquismo o del fascismo en nuestro país, pero queremos que las formas no nos igualen a ellos. En este aspecto no vale, en base a ese temor, aguantar cualquier cosa.

Es cierto que, si solo nos guiáramos por la óptica de primero el partido, cualquier escenario electoral nos es propicio desde hace tiempo, porque creo que hemos sabido conectar con la ciudadanía. Pero lo que nos preocupa es que nuestro país y las clases populares sufran. Ahora, somos muy conscientes de que estamos en un momento de crisis, y en estos momentos el régimen de 78, que es un régimen con escaso rigor democrático, siempre tiene una pieza de alto valor que quiere cobrarse y es Nafarroa. Y no es casualidad que ahora las derechas mediáticas, políticas y demás, estén apuntando a Nafarroa para intentar impedir los gobiernos de cambio que echaron a UPN.

En este sentido, nuestra posición es clara: creemos que el Parlamento de Nafarroa debe investigar a fondo esa supuesta ‘conexión navarra’ con la trama y estamos de acuerdo con nuestras compañeras en que esa comisión tiene que ir hasta el final. Pero también vamos a seguir poniendo pie en pared ante la derecha requeté de UPN y ante cualquier involución reaccionaria.

Puede que salgan más audios...

No tengo dudas de que saldrán; esto es un proceso de desgaste. Creo que pensaban que con un primer golpe caería todo el castillo de naipes. Y en la medida en que no lo han conseguido, seguirán intentándolo. Pero hay que ser claros: estamos hablando de conductas individuales, de unos pocos que, si se comprueba, se aprovecharon de la política para su propio beneficio. Si se demostrara la financiación irregular de un partido político, –como ocurrió con el PP, por cierto– estaríamos en un escenario completamente distinto.

Con partidos como Junts bloqueando iniciativas sociales, ¿qué margen ve EH Bildu para impulsar la agenda progresista lo que queda de legislatura?

En términos de izquierda frente a la derecha, el resultado que arrojaron las urnas el 23 de julio del 2023 es menos claro. Porque hay fuerzas como Junts o el PNV que rechazan ser catalogadas como derechas –y no lo digo yo, lo dicen ellos–, pero luego muchas veces acaban apoyando políticas que objetivamente lo son. Lo hemos visto con los impuestos a la banca, con el impuesto a las grandes eléctricas, donde PNV, Junts, PP y Vox han coincidido. Aun así, creo que tenemos la responsabilidad de buscar puntos de encuentro. Quizá eso implique que algunos vayamos más lento de lo que nos gustaría.

«Sánchez no está legitimado en estos momentos para liderar un Gobierno progresista». Son palabras de Ione Belarra. ¿Cree que Podemos ha medido bien?

Entiendo muy bien el nivel de exigencia democrática que Podemos pone sobre la mesa. Yo también lo comparto. Ahora bien, también decimos que hay que hacer una lectura más amplia. Porque si esta supuesta trama de corrupción empezó a operar hace años y siguió funcionando durante el tiempo en que había miembros de Podemos en el Gobierno, ¿qué habría pasado si en ese momento alguien hubiera dicho que lo que queda claro es que este gobierno en su conjunto no puede seguir? ¿Habría sido justo? Yo creo que no.

Con todo respeto, y aunque a algunos les pueda incomodar si esta entrevista pasa el Ebro, hay una frase de Pepe Mújica que deberíamos tener presente: «La izquierda se divide por principios y la derecha se une por intereses». Muchas veces en la izquierda no somos conscientes de cuál es el enemigo a las puertas ni cuán cerca está de las mismas. Por eso, sin renunciar ni un ápice a nuestros principios ni a la exigencia de transparencia, honestidad y democracia, debemos buscar la unidad en la diversidad. En Euskal Herria, la gente nos apoya porque llevamos a cabo políticas de izquierda, defendemos el derecho de nuestra nación a existir y somos un dique firme contra el fascismo. Ninguno de estos tres pilares está en juego, ni lo estará.

¿Todo se complica con la falta de soberanía?

He asistido muchas veces en este Congreso a debates en los que distintas expresiones de la izquierda estatal, cuando tienen un problema en una comunidad autónoma concreta, como puede ser el caso de Madrid con Ayuso, lo que plantean es: «como no podemos torcerle el brazo desde Madrid, vamos a hacer algo desde el Estado que obligue a Madrid a actuar». Para nosotros, la solución no puede pasar por centralizar el poder en el Estado, aunque lo gobierne la izquierda de manera temporal. Porque cuando cambien las tornas, si has dado todo el poder al Estado y lo ocupa la derecha, ese mismo poder se volverá contra ti. Nosotros defendemos la soberanía porque siempre hemos dicho que desde el ejercicio de la soberanía tienes más capacidad para responder a los retos, problemas y necesidades de la gente a la que administras. Y además, porque nadie conoce mejor esas necesidades que quien vive en ese entorno.  

La defensa de la soberanía, lejos de desviar el foco, responde al derecho de Euskal Herria a existir, decidir y ser. A quienes piensan que por defender la soberanía ya nos somos tan de izquierdas, les recordamos que pensadores de izquierda más sabios decían que es necesario encontrar marcos de lucha más favorables a la clase trabajadora. Parece evidente que Euskal Herria es un marco de confrontación donde la correlación de fuerzas favorece a los movimientos emancipatorios. Por tanto, defender la soberanía no debería ser solo un acto de empatía, sino una obligación para las izquierdas fuera de Euskal Herria, ya que las políticas igualitarias y transformadoras que aquí surjan pueden ser un ejemplo para otros territorios.

Numerosos dirigentes políticos, especialmente de fuerzas progresistas e independentistas, denuncian un ambiente de acoso constante en Madrid. Desde su experiencia, ¿considera que esta crispación ha llegado a niveles que dificultan el trabajo político diario?

Sí, ahora es más difícil, pero no imposible. Si lo fuera, no estaríamos aquí. La extrema derecha ha crecido, no por casualidad, sino por un trabajo constante: medios, redes, dinero, influencers... Han construido un relato que cala. Lo vemos en los bares, en la calle, con discursos que antes daban vergüenza y ahora se dicen con orgullo. Eso pasó en Francia: barrios obreros abandonados por la izquierda acabaron votando a la ultraderecha. Porque se sintieron traicionados. Aquí puede pasar lo mismo si dejamos la calle vacía. Y aquí quiero ser autocrítico. En Euskal Herria, por suerte, la calle sigue viva, se moviliza. Y a veces critica a fuerzas como EH Bildu. Pero nunca se nos ocurriría decir, porque gobernamos en Iruñea, que la calle no se movilice en sanfermines ni que estos dejen de ser un espacio de reivindicación. ¡Al contrario! Tiene que seguir siéndolo, incluso si nos incomoda.

¿Qué balance hace de lo ocurrido con la OTAN?

En EH Bildu siempre hemos sido contrarios a la OTAN. Nos sentimos herederos de las gentes que dijeron no a la OTAN en el 86 y seguimos defendiendo ese legado. La OTAN no garantiza la paz, vive del conflicto, y actúa al servicio de la lógica militarista de EEUU. Tampoco creemos en las políticas de rearme. Aumentar el gasto militar no mejora la vida de las clases populares, ni en Euskal Herria ni en ningún lugar. Al contrario: las empobrece y aleja cualquier horizonte de paz.

Tras avalar el Tribunal Consticional la ley de amnistía, la derecha mediática y política ha puesto el grito en el cielo. Incluido Felipe González.

González hace tiempo que asumió su papel como uno de los padres del régimen del 78. Su postura política no sorprende a nadie, aunque sí sorprende que siga votando al PSOE. Es una persona de infausto recuerdo para los vascos y vascas, es la X que nadie ha querido despejar en relación a la participación del Estado en la ‘guerra sucia’ a través de los GAL. Por eso, las opiniones de González no tienen ningún impacto en Euskal Herria Bildu y tampoco deberían influir en ninguna persona de izquierdas.

 

 

 

° 

sábado, 28 de junio de 2025

Agur eta Ohore Irantzu

A los de Gogora poco les ha importado dar a conocer el nivel de brutalidad con el que se comportaron los grupos paramilitares desplegados por el régimen español en Euskal Herria, lo mismo antes que después de la muerte de Francisco Franco, hito que dio pie a la "modélica transición" y a los Pactos de la Moncloa, con los que se sellaba la omertá que tantas décadas ha durado.

Pues bien, el derecho a la memoria no puede ser arrancado de un pueblo en resistencia y hoy Naiz nos informa de la partida de una mujer que enfrentó el terrorismo de estado en una vertiente vil de la cual ni Gogora ni los medios de comunicación afines al régimen hablan.

Aquí la información:


Fallece Irantzu Mugeta Montero, símbolo de la resistencia antifascista en Euskal Herria

Ha fallecido Irantzu Mugeta Montero, la joven bilbaina y militante estudiantil que sufrió múltiples agresiones fascistas en los años 80 por su compromiso político. Su historia, silenciada durante décadas, permanece como símbolo de resistencia y memoria antifascista en Euskal Herria.

Irantzu Mugeta Montero ha fallecido este sábado debido a un cáncer contra el que llevaba tiempo luchando, según han confirmado familiares y colectivos cercanos a este medio. Bilbaina y víctima de varias agresiones fascistas entre 1987 y 1988 marcó un hito en la memoria colectiva de Euskal Herria.

Irantzu tenía solo 18 años cuando, el 16 de noviembre de 1987, fue secuestrada, golpeada y marcada con una cruz gamada en el hombro por parte de un grupo de ultraderechistas. El ataque, perpetrado en su propio edificio del barrio de Santutxu (Bilbo), provocó una oleada de repulsa social y quedó grabado como uno de los episodios más estremecedores del auge de la violencia política en el Estado español del régimen del 78.

Fue solo el inicio de una espiral de agresiones. El 3 de febrero de 1988, tres individuos la volvieron a atacar al acudir al domicilio de una alumna a la que enseñaba euskara: nuevamente, fue golpeada y marcada con otras dos cruces gamadas.

El 3 de noviembre de ese mismo año, en los baños de la Facultad de Bellas Artes, fue brutalmente golpeada y esta vez le grabaron las siglas GAL, en clara alusión al grupo parapolicial estatal. Posteriormente recibió una carta amenazante, y el lunes 13 de noviembre, de nuevo en los baños de la facultad, dos hombres y una mujer la atacaron: le grabaron otra vez GAL en la cara y, aunque intentaron violarla, no llegaron a consumarlo. Como en los ataques anteriores, la paliza fue tan severa que perdió el conocimiento.

Su nombre ha sido recordado en actos organizados por colectivos como Euskal Memoria Fundazioa, que han denunciado la impunidad de los responsables y la pasividad institucional ante el fascismo violento.

 

 

 

° 

Egaña | El Complejo de Manuel

El tema de los pinganillos de Isabel Díaz Ayuso sigue dando de que hablar y en esta ocasión, Iñaki Egaña se encarga de enmendarle la plana a uno de los apologistas del dislate de Isabel, nadie más y nadie menos que el criminal de guerra y socio menor del Trío de las Azores, José María Aznar.

Lean lo que Iñaki nos ha compartido en su perfil de Facebook:

El complejo de Manuel

Iñaki Egaña

Hace unas semanas hemos conmemorado el 20 aniversario de la muerte de nuestro querido Jon Idigoras. Recuerdo que, en los años siempre beligerantes de los medios españoles, cuando Jon estaba en activo, esos propagandistas de la inexistente nación española escribían su nombre haciendo uso de su partida de nacimiento, Juan Cruz Idígoras. Jon había nacido en los prolegómenos de la sublevación franquista y, como convirtieron en costumbre hasta hace unas décadas, los nombres en euskara estaban rigurosamente prohibidos. No sólo para los recién nacidos, sino también para los que habían surgido en época de tolerancia y tuvieron que modificar posteriormente su nombre, incluso para las lápidas de los muertos con grafía euskaldun, cuyas inscripciones fueron modificadas cuando no destrozadas. Y por lo visto, la gran campaña de la dictadura trascendió los tiempos: “Sea patriota, no sea bárbaro. Viva España y nuestro idioma cervantino”.

Garbiñe se convirtió por decreto en Purificación, Lorea en María Flor, Itziar en Estrella, Jasone en Concepción, Maitena por Amada o Gaizka en Malo. A un colega hernaniarra sus padres le ponían Aitor de nombre, pero en el juzgado les señalaron que estaba prohibido, por lo que, sin traducción, se lo transformaron en Miguel. La familia Iriondo, sabiniana a más no poder, puso a uno de sus hijos de nombre Jel, en alusión al lema del PNV. Se lo truncaron por Jelasio. A mi hermana pequeña Elixabete le negaron también el nombre y lo mutaron a María Elizabeth, una incongruencia por eso de que su primer vocablo era hispano y el segundo inglés. A otra de mis hermanas, un juez benévolo permitió inscribirla como Yolanda, a pesar de las reticencias de otro severo que apuntaba a su procedencia rusa. Tuvo suerte, porque aún en 1970, el nombre de Iván estaba proscrito por ser, precisamente, de origen ruso.

La transformación no afectó únicamente a los nombres euskaldunes. El Régimen impidió aquellos que no aparecían en el santoral de la Iglesia católica y lo hizo con carácter retroactivo. Los y las nacidas antes de mayo de 1938, con sugerentes nombres como Libertad, Natura, Pasión (por Pasionaria), Democracia… fueron transformados. A Lenin Tristancho le corrigieron por José Antonio, para joder más bien, en recuerdo del fundador de Falange. Rosa Luxemburgo, hija del comunista vasco Jesús Larrañaga, fusilado por los franquistas en Madrid en 1942, se exilió cuando niña en la URSS. Retornada ya a Gasteiz, fue obligada a borrar su segundo nombre, Luxemburgo, no por la antipatía judicial al pequeño estado centroeuropeo sino por su referencia a la espartaquista polaco-alemana.

Hace unos días, la periodista y presidente de la comunidad de Madriz, Isabel Díaz (conocida por su segundo apellido, Ayuso) afirmó: “Lo cateto es llamarse Juan y pedir que te llamen Jon en el País Vasco”. Para la RAE, los catetos son los dos lados que junto a la hipotenusa forman el triángulo rectángulo”. También acepta el término peyorativo (sic) de “dicho de una persona pueblerina o palurda”. Por el contexto, esta segunda acepción es la que utilizó Ayuso. La verdad es que no se le pueden pedir peras al olmo, especialmente a una defensora acérrima de los privilegios de la elites económicas, y que tiene que cargar con la cruz de haber nacido en el día internacional de la erradicación de la pobreza. Pero sí, al menos, a sus asesores, a no ser que hayan sido fichados en uno de aquellos institutos que definió la película “School for Scoundrels” (Escuela para idiotas, tontos o pringados, según las versiones traducidas).

En Euskal Herria, los nombres Jo(h)anes, Juan, Jon o Jean han sido utilizados indistintamente, sin por ello tener una relevancia pueblerina. Desde el siglo XII, el nombre de Joanes era habitual en Lapurdi y el resto del país. Suhigaratxipi fue uno de los corsarios más famoso del continente, Leizarraga hizo la traducción al euskara del Nuevo Testamento, Oxalde uno de nuestros bertsolaris de renombre y entre los llevados a la hoguera por la Inquisición en Zugarramurdi, hubo hasta seis Joanes. Jon Bilbao fue probablemente el mayor compilador de documentación vasca, Etxaide nos enamoró con “Alos Dorrea” y Mirande, que nació en París, escribió en suletino. El pintor Txiki, Jon Zabalo, en su exilio londinense, modificó su nombre por razones administrativas por el de John. Elissamburu nos maravilló con su poesía, Borotra (Le Basque bondissant) con su tenis y Haritschelhar fue presidente de Euskaltzaindia. Los tres de nombre Jean. Y el azote de indígenas en el actual México, fray Zumarraga, era Juan. Como Ajuriagerra, presidente del PNV o nuestro Txiki Paredes, extremeño de Zarautz, fusilado por Franco ahora hace 50 años. Jon Idigoras era el hijo de Juanita Gerrikabeitia. El mendigoizale Oyarzabal es Juanito y el fotógrafo Egaña (nuevamente la familia) es Juantxo. Sin complejos, integramos nuestra mochila.

Más recientemente, una de las patas del triángulo de las Azores, el ex presidente hispano Joseph Miryam (romanizado del hebrero) Aznar ha subido el tono. En esta ocasión afeándole a Imanol Pradales su concurso en euskara en la conferencia de presidentes autonómicos, incluso recalcándole el origen castellano de su apellido. No se atrevió, en cambio, con su nombre Imanol, por temor a salir trasquilado. ¡Ay Aznar jauna, eres un acomplejado de manual!

Otro Imanol, hace tiempo que fundó el diario jeltzale Euzkadi y colaboró en la revista Hermes, de la misma línea, donde firmaba con el seudónimo “Gudalgai”. En 1914 presentó una obra teatral “furibundamente antiespañola” a decir de Indalecio Prieto. Se llamaba “El jardín del mayorazgo” y fue estrenada en un teatro de Bilbao. No la busquen, la han hecho desaparecer de todos los fondos españoles. Resultó que, más tarde, Imanol se transformó en Manuel y se convirtió en biógrafo del dictador Franco. Medró a su sombra y cobijó a sus hijos y nietos. Uno de ellos fue el citado José María Aznar, medalla de Oro de Madriz, hoy parte del elitista circulo de “Manolos” (judíos conversos) de la capital.

 

 

 

° 

Legislan Contra la Apología del Franquismo

A partir de hoy, además de la disolución de los grupúsculos que hacen apología del franquismo y que campan a sus anchas en los diferentes estamentos del estado español, habrá que ponerle la lupa a discursos y artículos de opinión de gente como Fernando Savater o Santiago Abascal.

Nos referimos a esto que ha publicado Noticias de Navarra:


El BOE publica la ley para disolver asociaciones franquistas

Adapta la reforma para cumplir con la normativa recogida en la ley de memoria democrática

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este sábado la reforma de la ley orgánica reguladora del derecho de asociación que incluye como causa de disolución la apología del franquismo, adaptando la normativa a la ley de memoria democrática.

Esta ley, impulsada por el PSOE, fue aprobada definitivamente el pasado 19 de junio por el Congreso de los Diputados con el apoyo de sus socios de investidura y el rechazo de PP y Vox, que la consideran inconstitucional. 

Ley de memoria democrática

La intención del PSOE con esta ley es impedir la posibilidad de que se convierta en una asociación la Fundación Francisco Franco, cuya extinción tiene previsto pedir el Gobierno este mismo año ante la Justicia en aplicación de otro punto de la ley de memoria democrática.

La modificación añade una nueva disposición adicional a la ley orgánica reguladora del derecho de asociación, que establece que "con independencia de los fines y actividades sociales recogidos en los estatutos, y de su inscripción registral", será causa de disolución, mediante resolución judicial, la realización de actividades que constituyan apología del franquismo. 

Y define esta apología como un ensalzamiento del golpe de Estado de 1936, de la dictadura posterior o de sus dirigentes, "cuando concurra menosprecio y humillación de la dignidad de las víctimas" del golpe de Estado, de la guerra civil o del franquismo, o "incitación directa o indirecta al odio o violencia" contra ellas. 

La ley también establece que corresponderá al Ministerio Fiscal el ejercicio de la acción en este tipo de procesos y será este el que, en todo caso, valore el ejercicio de la acción penal de disolución por delitos como el de asociación ilícita, cuando concurran los supuestos de incitación al odio o a la violencia descritos.

El texto reconoce "legitimación activa" en esta materia a las asociaciones, entidades o personas jurídicas que tengan como fines la defensa de la memoria democrática y de las víctimas del golpe de Estado de 1936 y de la dictadura. Esta ley, según establece el propio texto, entra en vigor al día siguiente de su publicación en el BOE. 

 

 

 

°