Un blog desde la diáspora y para la diáspora

miércoles, 5 de enero de 2022

Naziometroa y el Foro Social

Hace un par de días compartíamos con ustedes un artículo de opinión en Naiz en el que se mencionaban las tres grandes asignaturas pendientes en el proceso de paz y reconciliación iniciado en Euskal Herria hace ya diez años, liderado por la sociedad vasca y acompañado por la comunidad internacional... además de obstaculizado por las metrópolis, con castas políticas incapaces de desprenderse de sus complejos.

Vuelta a casa, víctimas y verdad... eso es lo que se mencionaba en dicha pieza.

Pues bien, hoy complementamos aquello con esta nota en Noticias de Gipuzkoa, generada a partir de la valoración que el Foro Social Permanente hace de lo arrojado por el más reciente sondeo de Naziometroa.

Lean:


Foro Social insta a no pasar página sin cerrar el ciclo de violencias

Ante este “riesgo real”, apela a abordar cuestiones aún por resolver: víctimas, presos y memoria crítica inclusiva

El Foro Social Permanente avisó ayer de que recientes encuestas constatan que "hay riesgo real de pasar página sin haber cerrado antes definitivamente el ciclo de violencias". En un comunicado, se refirió así a los sondeos del Naziometroa publicado el lunes y del sondeo de EiTB Focus de octubre que, a su juicio, "confirman tendencias estructurales en la sociedad vasca que merecen que los actores implicados en la construcción del proceso de paz analicen en profundidad". Respecto al Naziometroa, elaborado el pasado noviembre por Telesforo Monzon eLab y Partehartuz Ikerketa Taldea de la UPV/EHU, donde se indica que"el 64,8% de la ciudadanía de la CAV, Nafarroa y la Mancomunidad Única de Ipar Euskal Herria considera que el conflicto vasco no está del todo cerrado y las cosas están por resolver"; el Foro recuerda que se trata de un dato muy similar al que publicaba EITB Focus, que reflejaba que un 72,3% de la población consideraba que "todavía quedan cosas por superar 10 años después del fin de la actividad armada de ETA".

En cuanto a "las cuestiones por resolver", destacan que se repiten las que viene identificando y abordando desde su creación: "víctimas, personas presas y memoria crítica inclusiva". El Foro Social defiende que "abordar estas cuestiones es la mejor manera de generar las condiciones de no repetición". "No podemos dejar a las generaciones venideras esta carga", consideran. En este contexto, profundizan en que hay que "regar todos los días el proceso de construcción de paz" y "es necesario que los actores implicados en esta cuestión sepan adecuar sus diagnósticos al momento actual y, con generosidad y dejando de lado intereses partidistas, dar a las iniciativas que se van adoptando el valor que se merecen".

Finalmente, el Foro Social apuesta por "trabajar por consolidar lo conseguido,desarmando la palabra, generando un ecosistema favorable a nuevas aportaciones multilaterales y no permitiendo que involucione hacia posiciones previas". 




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Música Ranchera en Euskal Herria

Por lo general acá en Nuestra América, identificamos muy bien lo que nos llega desde otras latitudes del planeta en forma de cultura general, para bien... o para mal.

Desde las películas hasta la música pasando por las series de televisión, la moda, el lenguaje... en este mundo hiperconectado lo mismo da ver a una persona viendo una telenovela turca que algo producido en Corea del Sur.

Más difícil resulta percibir lo que desde nuestros países hacemos llegar allá. Sería por ejemplo bueno saber cuántos mexicanos saben que la música ranchera se deja oír en todas las fiestas populares de ciudades y pueblos de Euskal Herria.

En ese tren de pensamientos es que hoy les compartimos este reportaje publicado por Naiz:


Los Tenampas emprenden una investigación en busca del por qué de la querencia por la ranchera

Las rancheras son muy queridas en toda Euskal Herria: no hay fiesta sin mexicanas. Lejos de estancarse, es un género que va a más. Pero ¿por qué esa querencia? El mariachi Los Tenampas de Iruñea ha comenzado un proyecto para tratar de responder definitivamente a esa pregunta que se hace mucha gente.

Maider Iantzi

‘El por qué de la querencia por la ranchera’ es un proyecto que nace del mariachi de Iruñea Los Tenampas. «Al haber tanta influencia por las mexicanas en Euskal Herria, creíamos necesario saber de dónde venimos y a dónde vamos, porque no puede faltar un mariachi en las fiestas de ningún pueblo», explica uno de los componentes, Mikel Artuch.

Con el fin de desarrollar un profundo estudio antropológico sobre el tema, contactaron con Labrit Patrimonio, experta en estas labores. «Les fascinó la idea y junto con ellos vamos a ser los que la llevemos adelante mediante el vaciado del Archivo de Navarra, todas las entrevistas que Labrit Multimedia tiene en sus archivos y otras 18 conversaciones que mantendremos con diferentes personas relacionadas con la ranchera», cuenta Artuch.

Algunos entrevistados serán músicos como Dúo Gala, a los que preguntaran por qué se decantaron por este género en los años 70, o Tapia eta Leturia, que darán su opinión de por qué los trikitilaris tocan mexicanas. Charlarán, además, con adultos y jóvenes que vienen a escuchar. «Queremos ampliar el abanico y saber de dónde les viene la afición».

Con toda esa información, intentarán responder a una pregunta que se hace mucha gente.

Viaje a México

La idea es elaborar un informe y ampliar el proyecto con un documental, en el que está interesado EiTB. Quieren saltar el charco y entrevistar a mexicanos que se fueron de aquí, así como al Mariachi Vargas de Tecalitlán, el mejor del mundo en este género que en 2017 tocó con el Orfeón Donostiarra en el Kursaal. «Les preguntaremos a los componentes del grupo: ‘¿Cómo se sintieron? ¿Qué les dio el público de Donostia?’ Es un proyecto de sensaciones que vamos a ir juntando», explica Mikel Artuch.

Aprovechando que este año este mariachi tenía previsto venir a Europa de gira, tenían la ilusión de presentar este proyecto en uno de sus conciertos, pero debido al covid el plan está en el aire.

En los Tenampas llevan en el género desde 2009 y ven que va a más. «El público es cada vez más variado, se sabe las canciones… Algo está pasando, algo muy bueno estamos consiguiendo. En cada entrevista nos preguntan el por qué de esta afición y respondemos ‘hay varias teorías…’, ‘creo que es porque…’. No. Lo que queremos es, aparte de dejar un legado como Los Tenampas, saber de dónde venimos y a dónde vamos. Creemos que es algo que interesa mucho y que es el momento de meternos en esto a fondo».

18 grupos solo en Nafarroa

La iniciativa ya está en marcha. Este enero y febrero comenzarán con las entrevistas. Con el sello Mecna, el Gobierno de Nafarroa reconoció el interés cultural del proyecto y hay una parte que ya se ha financiado.

«Nuestra intención es lograr toda la financiación y, si no la conseguimos, seguir con los recursos que tengamos». Tanto los particulares como las empresas que quieran aportar pueden ponerse en contacto con el grupo en redes sociales o mediante el siguiente correo y teléfono: mariachitenampas@gmail.com y 690 097 854 (Mikel Artuch).  

Artuch destaca que la iniciativa no será solo de Nafarroa sino de toda Euskal Herria, porque la querencia por la ranchera se extiende a todo el país. «Este género vino para quedarse. Más ahora».

Cuando llegó la pandemia hace dos años, una idea que salió del mariachi iruindarra fue grabar un CD conjunto, ‘Unidos por la música ranchera’, de todos los grupos que se dedican a cantar mexicanas en Nafarroa. «Empezamos a mirar cuántos grupos podrían haber y ¡estábamos 18! Es algo genial. El mariachi está vivo y si hay tanto grupo es porque hay una demanda grande. Fue un trabajo bonito, todo el mundo estuvo súper orgulloso y satisfecho». Es un disco doble que se puede adquirir contactando con cualquiera de los participantes.

En 2009, cuando empezaron con Los Tenampas parecía que la mexicana era para la gente mayor, pero «eso ha cambiado porque las mexicanas han vuelto para todo el mundo. Hay jóvenes que las cantan y bailan. Antes pasaba con la gente mayor, ahora sigue pasando con ellos pero está entrando a los jóvenes, no solo de los pueblos, también de la ciudad. Respecto a los grupos, mi hermano tiene 33 años, yo 30, la inmensa mayoría del mariachi no pasa de los 35, también hay perros viejos, como les digo yo, con más de 50 años, pero somos un grupo joven».

Las hipótesis

Aún desconocemos las razones exactas de esta afición por la ranchera, pero hay varias hipótesis. «De la gente que emigró y cruzó el charco, muchos se quedaron allá pero otros volvieron al cabo de los años. Catalogo al mexicano como alguien que verdaderamente quiere vivir la vida, generalmente la gente tiene una manera de vivir dicharachera, siempre de buena onda, muy hospitalaria. Si un mexicano te está diciendo que vayas a tu casa no te está diciendo por quedar bien; vas a quedar mal si no vas porque realmente te está abriendo las puertas de su casa. Aquí somos parecidos. Luego hay zonas, en el norte navarro pueden ser más cerrados pero también son hospitalarios», describe entre risas, ya que su aita es de Erronkari.

Añade que somos «muy de nuestra tierra, como los mexicanos, que defienden su cultura y costumbres a capa y espada. Yo, cuando salgo, añoro mi tierra, mi gente. Creo que esto puede tener algo que ver».

Seguro que la investigación nos dará las respuestas.




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lunes, 3 de enero de 2022

Contra el Abuso Infantil

La lucha contra la lacra del abuso sexual infantil en el ámbito eclesial ha aglutinado a los partidos de izquierda estatal, vasca y catalana.

Y si tomamos en cuenta lo ocurrido tanto en Irlanda como lo que está saliendo a la luz en Canadá, podremos dimensionar el daño causado a las infancias por generaciones.

Aquí lo que reporta Naiz:


UP, ERC y EH Bildu propondrán investigar en el Congreso los abusos a menores de la Iglesia

El presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, ha anunciado que propondrán, junto a ERC y EH Bildu, la creación de una comisión de investigación en el Congreso sobre los abusos a menores por parte de la Iglesia católica, al igual que ya ha sucedido en otros países europeos.

Unidas Podemos (UP), ERC y EH Bildu propondrán la creación de una comisión de investigación sobre los abusos a menores por parte de la Iglesia católica en el Congreso español, para lo que esperan contar con el apoyo del PSOE.

El presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos en el Congreso y líder de En Comú Podem en la Cámara baja, Jaume Asens, ha anunciado en una entrevista a Europa Press que «en los próximos días» presentarán esta iniciativa, al igual que han hecho países como Alemania, Irlanda, Bélgica y el Estado francés.

«Se me hace extraño pensar que partidos como el PSOE queden excluidos de esta iniciativa, porque es de sentido común, razonable y en el sentido que pide el Papa Francisco», ha defendido Asens, que ha añadido que comparten la reflexión del Sumo Pontífice de que se deben investigar estos hechos porque ofenden a la conciencia de la humanidad.

Miles de casos en Europa

El pasado mes de octubre, la Comisión Independiente sobre Abuso de la Iglesia (Ciase) cifró en 330.00 las personas víctimas de abusos sexuales en la Iglesia francesa desde 1950 por parte de curas o religiosos y laicos que trabajan en medios religiosos, catequesis o centros educativos católicos.

Esta comisión creada por la Conferencia Episcopal también cuantificó que el número de abusadores es de entre 2.900 y 3.200.

En Irlanda, por su parte, hace un año el Estado pidió perdón a las madres solteras y los bebés que sufrieron abusos en instituciones estatales y religiosas entre 1922 y 1998. Según un informe de más de 3.000 páginas, 9.000 niños murieron en orfanatos para madres solteras entre 1922 y 1998. Estos estaban dirigidos por monjas y contaban con la colaboración del Estado.

Por ello, el primer ministro irlandés, Micheál Martin, se disculpó públicamente en nombre del Estado por el trato dado a estas madres y a sus niños y lamentó que los niños nacidos fuera del matrimonio fueran tratados como marginados.




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Nueva Agresión de la Ertzaintza

El cuerpo represivo español con nomenclatura en euskera vuelve a las andadas, reprimiendo con brutalidad a cinco solidarios que se acercaron al centro penitenciario de Martutene a alegrarle la Noche Vieja a los prisioneros con algo de música.

Suponemos que ESAN pondrá el grito en el cielo ahora que está circulando lo ocurrido esa noche, como lo hicieron cuando se desgarraron las vestiduras por lo la caracterización que se hizo en EiTB de los hechos que llevaron a la muerte de Rosa Zarra.

Así inicia el 2022, con aviso a navegantes.

¿Y el PNV?

Omiso, como acostumbra.

Aquí lo que nos informa Naiz:


Ataque de la Ertzaintza a un acto comunicado por los presos en Nochevieja en Martutene

Cinco jóvenes oñatiarras acudieron a Martutene en Nochevieja para animar con música y enviar apoyo a los presos vascos. A pesar de tener permiso y tras media hora de música, dos patrullas acudieron de forma agresiva y les echaron, rompiendoles la ventanilla del coche, según informa ‘Argia’.

Cinco personas que estuvieron la noche de Nochevieja animando a los presos vascos frente a la cárcel de Martutene han denunciado que la Ertzaintza les rompió los cristales de su coche y agredió a porrazos. La intención de su acto era hacer llegar música y alegría al otro lado de los muros, lo cual consiguieron.

Según ha informado ‘Argia’, estos activistas solidarios, oñatiarras, denunciaron que los agentes se acercaron de manera muy brusca y les pidieron que no les grabaran, a lo que atendieron. Después registraron el coche y, cuando uno de los jóvenes les dijo que no tenían derecho a hacerlo, le golpearon con la porra dejándole una marca.

Ya cuando regresaban a casa, una vez dentro del coche, un ertzaina golpeó una ventana destrozándola. Tras ello, según cuentan a ‘Argia’, los agentes se metieron en sus vehículos y se marcharon.

La Ertzaintza ya estaba avisada con quince días de antelación de que el grupo de Oñati tenía intención de celebrar un acto para felicitar el año nuevo a los presos. Al llegar temían encontrarse con alguna patrulla que les impidiera realizar el acto previsto, pero no fue así. Durante media hora la música sonó sin impedimentos y pudieron lanzar mensajes de apoyo a los internos.

A pesar de tener permiso para permanecer ahí una hora, desde las 23.15 hasta las 00.15, decidieron quedarse solo hasta media noche para no molestar más y porque justo a esa hora comenzaría un programa de radio dirigido a los presos y presas. Pero a falta de un minuto, dos patrullas de la Ertzaintza llegaron haciendo derrapar sus vehículos, patearon los bafles e interrumpieron la música. A pesar de que los jóvenes les dijeron que tenían permiso para estar ahí, hicieron caso omiso, denuncian.

 

 

 

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domingo, 2 de enero de 2022

Un Ejercicio Mental Sencillo

Con su editorial de hoy Naiz aborda dos temas que hemos compartido con ustedes en semanas recientes y que de hecho, son parte integral de la estrategia por la cual Madrid apuesta a seguir violentando la vida diaria de la sociedad vasca: el uso faccioso que elementos de las FSE han hecho del registro de personas en el contexto de la Ley de Víctimas de la CAV por un lado y el bochornoso espectáculo que ha brindado EiTB al revictimizar a Rosa Zarra, uno de los casos más conocidos de letal brutalidad policíaca, con características muy similares a las del Caso Cabacas, lo cual es prueba suficiente de la continuidad de esas prácticas.

Adelante con la lectura:


EiTB al dictado de la impunidad y del gamberrismo policial

El ejercicio mental es sencillo. Piensen en cientos de exmilitantes de ETA que, de manera orquestada, se presentan a una convocatoria pública de ayudas destinada a las víctimas de la violencia de ETA, intentando hacerse pasar por víctimas de sus propias acciones. Imagínense la reacción de los lehendakaris y del arco parlamentario vasco y español. Prevean la dimensión que semejante noticia hubiese recibido en el Teleberri y en otros noticiarios. Calculen la presión que hubiesen recibido los dirigentes de la izquierda independentista para condenar esa práctica inmoral e indecente desde todo punto de vista.

Puestos a imaginar, piensen en la decepción y rabia de todas las personas que en algún momento de su vida apoyaron a ETA –el 77,3% de la ciudadanía, según la última encuesta sobre este tema encargada a Gizaker por el Gobierno de Lakua–, al ver en qué se habían convertido esos militantes y qué poca disciplina mostraban.

En este fantasioso escenario, probablemente otro grupo de exmilitantes de ETA de la máxima autoridad hubiese salido a denunciarlo y a decir que una acción así va en contra de todo lo que defendieron, de su ética revolucionaria y de los principios que les guiaron. Que ni cuando creen que acertaron ni cuando piensan que erraron mostraron semejante bajeza moral. Seguramente, recurrirían a los comunicados y entrevistas en los que la izquierda independentista ha hablado de las víctimas en los últimos diez años. Quizás, terminarían con la Declaración del 18 de Octubre. Es de imaginar.

Este escándalo ha ocurrido y se ha ocultado

Ha pasado una semana desde que publicamos que en torno a 300 agentes de las FSE, especialmente guardias civiles, se han registrado en la llamada «ley de abusos policiales» de la CAV para ser aceptados como víctimas, intentando colarse en el apartado de «incontrolados». No ha habido declaraciones institucionales al respecto. El tema no ha sido tratado en los medios como el escándalo que es. Ningún intelectual ha formulado una tesis sobre las patologías morales que implica ser policía español. No se han pedido comparecencias de comisarios, generales o ministros para que expliquen qué medidas disciplinarias tomarán contra esos funcionarios.

Es difícil saber lo que piensan las personas que en algún momento del conflicto en Euskal Herria estuvieron del lado de las FSE. Si se han enterado, claro. Esas instituciones son responsables de la guerra sucia con fondos públicos. En sus mazmorras está acreditado que se torturó a más de 5.000 personas, y son muchas más. Realizaron más de 30.000 arrestos bajo legislaciones especiales, políticas, de los cuales solo un tercio terminaron en un proceso judicial. En general, ejercieron una represión feroz, con miles de cargas, varios muertos y centenares de heridos y mutilados en movilizaciones.

Todo ello lo llevaron a cabo impunemente, sin sufrir consecuencia penal alguna por sus crímenes, y en muchos casos siendo premiados por ello. Quienes les apoyaban, ¿qué piensan de su última hazaña? ¿No creen que no se puede maltratar a las víctimas de sus acciones de esta manera? ¿Basta ya, o no basta?

La impunidad genera mayor impunidad

La atmósfera de impunidad gamberra es contagiosa. Esta misma semana el sindicato policial Esan exigía a EiTB que rectificase una noticia en la que explicaban que Rosa Zarra murió por un pelotazo de la Ertzaintza. Y va el Ente y accede: «En relación con la noticia emitida el día de ayer respecto a la muerte del empresario José María Aldaia debemos rectificar la mención referida a que la muerte de Rosa Zarra fue causada por una pelota de goma de la Ertzaintza ya que no se pudo acreditar en sede judicial el nexo causal entre la muerte y el impacto». Plantear que Zarra había muerto por «causas naturales» fue muy cruel entonces, y es terrible 26 años después.

EiTB no debe actuar al dictado de policías indecentes, no puede contradecir los hechos para justificar la versión oficial. Sus periodistas no merecen que se les imponga una línea editorial supeditada a los equilibrios de poder que manejan sus responsables políticos. El Ente no puede poner el orgullo del exconsejero Juan Mari Atutxa por encima de la profesionalidad de sus periodistas. Y no puede insultar a las víctimas para contentar a quienes no solo no han pagado por sus delitos, sino que se aprovechan de esa impunidad para imponer su relato. Si quiere ser un medio público de prestigio, EiTB no puede ser un medio gubernamental de manual.




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'Vuelta a Casa, Víctimas y Verdad'

Desde Naiz traemos a ustedes este artículo de opinión acerca de lo que su autor considera los grandes pendientes tras diez años de iniciado un proceso de paz técnicamente unilateral, acompañado sí por la comunidad internacional, pero con participación más allá de renuente por parte de las metrópolis involucradas.

Lean ustedes:


Tres V que no necesitan otra década: vuelta a casa, víctimas, verdad

El reciente décimo aniversario de Aiete no solo ha traído balance de resultados, sino que además ha reenfocado las tareas pendientes y ha catalizado nuevas condiciones para afrontarlas, como la Declaración del 18 de Octubre. No es trabajo de un año pero tampoco debería exigir una década.

Ramon Sola

Proceso de paz y proceso de resolución fueron los dos conceptos más usados, desde las ópticas propias de dos bloques diferentes, para definir el escenario que arrancaba en 2011. Diez años después, es más ajustado a la realidad hablar de proceso de construcción de paz y de proceso de transformación del conflicto, puesto que ni la paz completa ha llegado ni la resolución política se atisba en el horizonte. Con todo, las condiciones sembradas en este cambio de año son mejores que nunca, más incluso que las de aquel momento inicial de efervescencia que se topaba con la inquietante llegada del Gobierno Rajoy. Los puntos que más riesgo de colapso generaban se han ido solventando: inicialmente solo prosperó la relegalización de la izquierda abertzale, pero en los últimos cuatro años se han materializado el desarme y posterior fin de ciclo de ETA y se ha iniciado el deshielo en la política carcelaria de excepción.

En este sentido, contra la hipótesis inicial de que muchas cosas podrían resolverse en un primer golpe y luego los ritmos se irían ralentizando, la realidad muestra que ha sido en el último lustro cuando se ha producido una aceleración (que bien podría tener como punto de partida más que simbólico Luhuso, hace justo cinco años).

De entrada estaba claro que esta no sería una carrera lineal de 100 metros. Si se compara el proceso con una carrera de obstáculos, en esta segunda vuelta a la pista las vallas que toca saltar no son tan altas como las que ya han sido superadas. Si se prefiere tomar como metáfora la maratón, algo seguramente más certero, es probable que el «muro» que aparece entre los 30 y 35 kilómetros ya haya sido vencido con el impulso de 2017 a 2021; otra cosa es lo que cueste llegar de ahí al final.

Presos: humanidad o Aznar

2021 ha sido el año de la supresión del alejamiento extremo, el aislamiento y el primer grado, tres patas de la política de excepción a la que falta añadir una cuarta: la excarcelación a tiempo de los presos enfermos. La apuesta de EPPK por la batalla legal desde 2016 ha sido decisiva para ello al desmontar excusas. Pero por esa vía hay todavía mucho camino que recorrer.

Los datos ofrecidos este año por agentes diferentes como Sortu o Sare constatan que eliminando las normativas y las prácticas de excepción hoy día más de 150 presos tendrían que estar pisando la calle, aunque solo fuera con permisos por haber cumplido la cuarta parte preceptiva; que a unos 120 les correspondería el tercer grado por haber superado la mitad; y que casi totalidad de estos últimos debería estar en libertad condicional.

Más allá de ello, pasar definitivamente la página de la cárcel por estas décadas de confrontación armada aboca a derogar, o al menos modificar, la ley 7/2003 que estableció cumplimientos de condena de hasta 40 años para presos y presas vascos. No tiene parangón en Europa ni adecuación a las actuales estrategias penales internacionales. Y tampoco soporte argumental hoy en el Estado español más allá de la ultraderecha («que se pudran en la cárcel» fue el lema con que José María Aznar la lanzó) ni adecuación al actual contexto vasco.

Si se van a acabar corrigiendo normas del Ejecutivo Rajoy como la Ley Mordaza o la reforma laboral, ¿cómo cabe defender la vigencia de esta más antigua y más inhumana? Dependerá en gran parte de que se estabilice la actual mayoría progresista en el Estado creada con soporte independentista catalán y vasco, pero debería tener punto final en cualquier contexto. Y más aún cuando persiste una Audiencia Nacional inclinada ideológicamente a usar la batería normativa contra los presos, haciendo como si ETA aún existiera. Sin duda es más fácil cambiar la 7/2003 que a los jueces y fiscales del tribunal especial.

Comisión de la Verdad o 18-0

La cuestión de las víctimas es el segundo gran ámbito pendiente en el bloque de la llamada pacificación. Un matiz de entrada: aunque en nuestro entorno no esté asentada esa percepción, los expertos internacionales que siguen el proceso vasco volvieron a remarcar en octubre, en las jornadas del décimo aniversario, que ven una evolución buena y hasta rápida en esta cuestión, puesto que en otros lares ha necesitado una o más generaciones para desencallarse. La presencia de víctimas de ETA en la mesa redonda del próximo 8 de enero en Bilbo es un indicador relevante, impensable hace una década. Y elementos como la Declaración del 18 de Octubre de la izquierda independentista o la renuncia expresa de EPPK a recibimientos públicos van a facilitar sin duda este humus de convivencia.

Ello debe contribuir a encarar una cuestión más espinosa y muy bloqueada diez años después: la verdad. Al fin y al cabo, es la demanda primera y principal de víctimas de uno y otro lado en general, por encima de las de justicia y/o reparación.

Nada más desmontarse el argumento/excusa de los «ongi etorris», los detractores de este proceso han corrido a buscar un nuevo parapeto, y han escogido los «crímenes sin resolver». No se advierte en esa campaña un afán prioritario de buscar su esclarecimiento, sino un objetivo instrumental, que es seguir impidiendo excarcelaciones o incluso forzar nuevos sumarios o citaciones (la de Mikel Albisu solo ha sido la más sonada). No obstante, la presidenta de la AVT, Maite Araluce, ha puesto realismo sobre el tema al reconocer que «hablar de crímenes sin resolver es algo peligroso si no se hace con rigor, pues se pueden dar falsas esperanzas».

Con todo, si esta cuestión se encarara realmente de modo constructivo, con la verdad como horizonte y sin un objetivo punitivista, en clave de justicia transicional, quizás hubiera una opción de avanzar: conviene repasar lo que dijo la última dirección de ETA en el libro-entrevista de GARA sobre el caso de los tres gallegos desaparecidos en 1973 o lo manifestado por EPPK al Foro Social en la última reunión en la cárcel de Logroño.

Cada conflicto y cada cultura han tenido su forma de afrontar esto: entre las catárticas audiencias públicas de Sudáfrica y la apuesta por no abrir esos cajones en Irlanda debe haber un punto medio vasco. Pero ¿cabe una Comisión de la Verdad como la que ha puesto sobre la mesa EPPK en esa reunión de Logroño? No parece que el Estado esté dispuesto a abordarlo ni siquiera de modo teórico, primero porque supondría renunciar a su falaz relato de una única violencia y segundo y principal porque a estas alturas hay más crímenes sin resolver por su acción que por la de ETA. Lo innegable es que en esta década post-lucha armada no se ha resuelto un solo caso nuevo de guerra sucia ni ha habido una nueva condena por torturas en el Estado español (sí en Europa, la de Portu-Sarasola). Y ni siquiera el informe de Lakua que detallaba 4.113 casos ha roto esa barrera negacionista.

Para llegar a ese escalón de la verdad seguramente habrá que pisar otro previo, que es el del reconocimiento. En el PSE ya se admite en privado que más pronto que tarde habrá que hacer alguna reflexión pública sobre los GAL. También al PNV se le acumulan voces que le recuerdan que en el informe firmado por su Gobierno aparecen 300 casos de torturas de la Ertzaintza. Si van a hacer su 18 de Octubre, para su impacto político en Euskal Herria no resultará indiferente que eso sea este año o dentro de una década, ni será lo mismo que lo enuncie un Eneko Andueza o un Felipe González (que lo más lejos que ha llegado ha sido a decir que le propusieron «volar a la cúpula de ETA, y dije no»). Como no ha sido lo mismo que en Aiete se pronunciara Arnaldo Otegi o, pongamos por caso, Maddalen Iriarte.

En una balanza figurada, con el paso del tiempo lo lógico y deseable sería que la verdad ganara peso mientras la perdiera el relato, convertido en mera batalla muchas veces partidista. Es decir, que la realidad de los hechos tomara el lugar de su memoria distorsionada. Hay mucho de inercia generacional en la sobreexplotación de esta cuestión. Como muestran algunos estudios recientes, los más jóvenes desconocen casi todo sobre los avatares del conflicto armado y tampoco parecen muy preocupados por aprenderlo.

Postconflicto o prerresolución

Estos nudos pendientes en el ámbito de las consecuencias del conflicto han sido utilizados durante esta década para demorar la cuestión política, el cuarto punto de Aiete, las causas. No cabe negar que el elemento político ha perdido pulso en Euskal Herria en este tiempo, dividible por trienios desde 2011: en 2014 la exitosa cadena humana de Gure Esku mostró que había una movilización pujante por el derecho a decidir, pero en 2017 no hubo un acompañamiento decidido al proceso catalán –que más bien pareció suscitar temor– y en 2020 la pandemia introdujo otras prioridades que lo han dejado sepultado.

¿En qué temperatura estará esta cuestión en la Euskal Herria de 2023 o de 2026? Dependerá de múltiples factores: la factura que pasa la pandemia al actual modelo de autogobierno, el desenlace de la mesa política Gobierno-Govern, la activación o no del debate del Nuevo Estatus que lleva una década aletargado, la apertura o no de la prometida reflexión sobre el Amejoramiento en Nafarroa…

De momento, sin haber tenido demasiado eco, la reciente Declaración de Arantzazu corrobora que sigue habiendo una mayoría plural por el derecho a decidir que no se ha disgregado y que está dispuesta a implicarse por la resolución integral al conflicto. Aunque esto sí suene realmente a trabajo por encima de décadas, sin fecha previsible.




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sábado, 1 de enero de 2022

Masacre de Vascos en Argentina

Vaya, resulta que no solo en Islandia hubo alguna vez en un pasado ya superado, una horda cazando vascos para masacrarlos. Según nos relatan en este artículo de Infobae, algo similar ocurrió en Argentina.

Lean ustedes:


La masacre de Tandil: la horda liderada por el curandero “Tata Dios” que degolló a 36 extranjeros hace 150 años

En las primeras horas de 1872, cincuenta personas asesinaron a sangre fría a niños y adultos por el simple hecho de ser extranjeros. Masacraron a gringos, vascos y masones, a quienes acusaban de haber venido al país para robarles la tierra y el trabajo. Historia de una de las peores matanzas de la historia argentina

Adrián Pignatelli

Era alto, corpulento, su figura imponía respeto, tenía más de cuarenta años, vestía con poncho y tenía una larga barba, que acentuaba su aspecto enigmático. No se sabía dónde había nacido, pero sí que había tenido problemas con la justicia. Decían que era boliviano, chileno o que era de la provincia de Buenos Aires. Se llamaba Gerónimo Solané: era curandero y profeta. Vivía en Azul antes de instalarse definitivamente en la estancia La Argentina, ubicada como a tres leguas de Tandil.

Su traslado fue impulsado por un hombre agradecido. Ramón Rufo Gómez lo había ido a buscar en noviembre de 1871 para curar los dolores de cabeza que padecía Rufina Pérez, su esposa. Solané apelaba a supuestas curaciones milagrosas con hierbas medicinales. Él no cobraba por sus sanaciones: si alguien igual quería pagar podía dejar una colaboración junto a la imagen de la virgen de Luján, que tenía en su rancho.

La recuperación de Rufina Pérez fue furor en Tandil. La figura de Saloné empezó a convocar a pacientes maltrechos, familiares preocupados y curiosos. Su rancho terminó siendo una suerte de clínica. Estaban los que acudían para las curaciones y los otros, los que se sentían atraídos con su prédica, quienes incluso acampaban en los alrededores de su vivienda. Allí, también, escuchaban al curandero despotricar contra los extranjeros y los masones: “Vienen a robarnos la tierra y el trabajo”, decía. También los hacía responsables por la epidemia de fiebre amarilla, que se había desatado a comienzos de ese año. Permitía que le besasen las manos. Su discurso prendió.

Los terratenientes vecinos se quejaron por la multitud que iba y venía por la zona, y la justicia le ordenó que cesase de atender gente. Solané accedió y solo se ocupaba de unos pocos casos. Parecía ser un hombre razonable. No así, su mano derecha, Jacinto Pérez, que con el tiempo se hizo llamar “San Francisco” y “San Jacinto El Adivino”. A fines de 1871, Pérez le contó a la gente que Solané profetizó que Tandil sufriría una tormenta descomunal, en la que muchos morirían ahogados, y que los sobrevivientes y los que viniesen de otros lugares se ocuparían de exterminar a los extranjeros y a los masones. Y que el cielo castigaría a quien no participase de esta suerte de guerra santa.

Por entonces Tandil, que había sido fundado por Martín Rodríguez en 1823 con el nombre de Fuerte Independencia, era un pueblo de casas bajas, aún a merced de los últimos malones de los indios pampas, ranqueles y mapuches. Había muchos inmigrantes italianos y españoles, pero también vascos y daneses. El presidente era Domingo Faustino Sarmiento y el gobernador bonaerense Emilio Castro.

El 31 de diciembre de 1871 Jacinto Pérez juntó alrededor de 50 personas. Dijo actuar en nombre de Solané, aunque no hay pruebas concretas de ello. Acusó a gringos, vascos y masones de encarnar el mal, y dijo que la solución era matarlos. La masacre comenzó en las primeras horas de 1872.

Los 36 muertos

Ante la mirada atónita de un par de policías somnolientos que no reaccionaron, la horda de fanáticos entró a la comisaría, donde robaron armas y liberaron al indio Jacinto, el único preso. Cuando cruzaron la plaza, mataron a Santiago Imberti, un organillero italiano, que había tenido la idea de salir a celebrar el comienzo del año.

Mientras tanto, en el pueblo todo era festejo, bailes y comidas.

Luego, tomaron el camino hacia el norte del pueblo. En las afueras se toparon con dos caravanas de carretas. Eran vascos que descansaban. Degollaron a nueve.

El grupo cabalgaba portando dos banderas, una blanca y otra roja; muchos llevaban el distintivo punzó de la época rosista en sus sombreros. Hasta más de uno gritaba “¡Viva la federación!”. Era un grupo variopinto de gauchos, peones y gente con antecedentes.

Más al norte, llegaron a la tienda del vasco Vicente Leanes. Fue vano su intento de cerrar la puerta. Luego de derribarla, lo asesinaron y la misma suerte corrió un empleado italiano. Como su esposa era argentina, no la tocaron.

De ahí se dirigieron a la estancia del inglés Henry Thompson. En sus tierras, había un almacén atendido por una pareja de escoceses recién casados, William Gibson Smith y su esposa Helen Brown. Tenían un asistente que, inocentemente, abrió la puerta al escuchar el galope de los caballos acercándose. Luego de dispararle, lo atravesaron con una lanza. La pareja, que había escapado por una ventana, fue ultimada con armas blancas. También los degollaron.

La matanza y los saqueos en cada una de las propiedades no parecía tener fin. Llegó el turno de Juan Chapar, un vasco francés de 34 años. Lo mataron de un lanzazo luego de engañarlo al decirle que eran una partida que perseguía delincuentes. Luego hicieron lo propio con sus dos hijos, de 4 y 5 años y con su bebé de 5 meses, al que arrancaron de los brazos de su madre. También a ella la asesinaron y luego a los empleados, uno de los cuales fue defendido por su perro. A una chica de 16 años, la violaron y luego degollaron.

Cuando llegaron a la estancia Bella Vista, del español Ramón Santamarina, donde tenían planeado finalizar su raid de muerte, no encontraron a nadie. Y se dedicaron a comer y a atender a los caballos. Algunos se echaron a dormir.

A esa altura, Tandil era un hervidero de indignación. Uno de los que había dado el alerta fue el vecino Prudencio Vallejo, que había escuchado la gritería de hombres que pasaron delante de su casa. No tuvo que caminar mucho para descubrir los cadáveres de los vascos de la caravana. Ahí se enteró que un boyero se había salvado de una muerte segura al esconderse entre los cueros secos de vaca.

Tal como ocurría en el Lejano Oeste, se armó una partida de la Guardia Nacional y vecinos, al mando de José Ciriaco Gómez y siguió el rastro dejado por estos delincuentes. A mitad de la mañana estaban en la estancia de Santamarina.

Según refiere John Lynch en su libro Masacre en las pampas. La matanza de inmigrantes en Tandil, 1872, lo primero que hizo la partida al llegar fue disparar. Los asesinos trataron de justificarse: “¡Andamos matando gringos y masones!”

“¡Maten!” fue la orden del jefe de la partida. Luego de un intenso tiroteo, los asesinos escaparon. Dejaron diez muertos, Jacinto Pérez entre ellos, atravesado por una lanza, y ocho prisioneros; algunos fugitivos fueron capturados días después y otros lograron huir.

En total, habían asesinado a 36 personas: 16 franceses, diez españoles, tres británicos, dos italianos y cinco argentinos.

Todas las miradas se dirigieron a Gerónimo Solané. La policía lo encontró en su rancho. A pesar de declararse inocente y no saber nada de esto, fue detenido, encerrado en un calabozo y engrillado. Un policía no le quitaba los ojos de encima.

Varias veces intentaron interrogarlo, pero no quiso decir nada. “Una vez que venga el juez del crimen y me escuche, que es el único a quien prestaré declaración, tenga la seguridad que me sacarán estos fierros que tengo y se los van a poner a otros”, fueron sus últimas palabras que dijo pasada la medianoche del seis. En su celda le dejaron una vela encendida sobre una mesa. Minutos después, se escuchó el estampido de un disparo. Lo habían matado de un balazo. Nunca se supo quién había sido.

En un rápido proceso judicial, se pasaron por alto aspectos importantes, y el juez sólo se limitó a establecer las culpas de los 29 implicados. Tres fueron condenados a muerte: Crescencio Montiel, alias Cruz Gutiérrez, Esteban Lasarte (moriría en prisión por sus heridas) y Juan Villalba. A todos los habían apodado “los apóstoles de Dios”; siete fueron sentenciados a quince años, dos a tres años y otros dos a dos años de cárcel. Otros quince fueron liberados.

Cruz Gutiérrez había declarado que Jacinto Pérez les había hecho creer que Tata Dios estaba para proteger, para unir y darle felicidad a los argentinos, y que para eso era necesario matar a los extranjeros.

Los diarios nacionales se hicieron eco del trágico suceso y todos criticaron la falta de policías en el interior bonaerense.

El 13 de septiembre de 1872, en la plaza de Tandil, frente a 800 personas, se fusiló a los condenados a muerte. El abogado defensor había intentado en vano una apelación. Ni le permitieron hablar con sus defendidos.

Nunca se supo si Solané había tenido algo que ver, si era cierto que la matanza estaba planificada para mediados de enero, pero en Azul. Quedó lo evidente: un grupo de mesiánicos, en nombre de la defensa de la nacionalidad buscaron un sinsentido: sembrar muerte para así vivir en paz.

 

 

 

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Recuadros sin Límites

No miren para arriba.

Miren al pasado.

Allí es donde Beñat Zaldua ha encontrado inspiración para este artículo de opinión acerca del gran impacto que representa para nuestro planeta el brutal desgaste que nuestra especie, moviéndose acorde a las reglas del capitalismo, le inflige.

Se los traemos desde Naiz:


Medio siglo ignorando los límites del crecimiento

Este 2022 se cumplirán 50 años de ‘Los límites del crecimiento’, un trabajo del poco sospechoso MIT, en el que se anticipa que, de seguir el crecimiento económico y demográfico, la humanidad colapsaría en el lapso de 100 años. Las tendencias apenas han variado en medio siglo. Nosotros, tampoco.

Beñat Zaldua

Es 1972. Nixon va a colocar unos micrófonos en el Hotel Watergate y la sonda Mariner 9 va a enviar las primeras imágenes desde Marte. El ejército británico va a matar a 14 irlandeses en el Bloody Sunday, mientras Argala empezará a viajar a Madrid como preludio del vuelo de Carrero Blanco.

Es 1972 y a un equipo del Massachusetts Institute of Technology (MIT) dirigido por Donella Meadows no le van a salir las cuentas. Estamos en la infancia de la informática civil, y Meadows elabora, por encargo del elitista Club de Roma, un modelo del sistema-mundo con cinco variables cuyo crecimiento viene siendo exponencial: producción industrial, población, alimentos, recursos no renovables y deterioro medioambiental.

Es 1972 y, en las conclusiones de un libro que dará mucho que hablar, el equipo de Meadows escribe: «Si las actuales tendencias de crecimiento de población, industrialización, contaminación, producción alimentaria y consumo de materias primas se mantiene sin cambios, los límites del crecimiento en este planeta serán alcanzados en algún momento de los próximos 100 años».

El libro analiza las dinámicas del sistema global, es decir, explora cómo se condicionan esas cinco grandes variables las unas a las otras. Por ejemplo, el aumento de la capacidad industrial incrementa el consumo de materias primas no renovables. Conforme estas escasean, cada vez hay que dedicar más capital para su obtención, la industria se queda sin el capital que la engrasa y colapsa, lo que arrastra consigo a la agricultura, a la que los fertilizantes y la mecanización han hecho dependiente de la industria.

El cálculo del MIT incluyó diferentes comportamientos para cada una de las variables, y todas llevaban, en el lapso máximo de un siglo, al colapso. Por ejemplo, en la hipótesis de que nuevos yacimientos doblasen los recursos disponibles, lo único que ocurría era que el declive se posponía. En esta hipótesis, no es el capital industrial el que falla, sino la contaminación. La abundancia de recursos hace que la producción industrial crezca, contaminando más y más el medio ambiente, lo cual acaba hundiendo la producción alimentaria, arrastrando en un segundo bote a la población y la industria. Y eso que solo hablaban del calentamiento global como vaga hipótesis sin confirmar.

Aquel informe del MIT, polémico primero, ignorado después, y visionario a la luz de la actualidad, advertía también del peligro de fiarlo todo a la tecnología. Ante el «rotundo optimismo tecnológico», oponían una realidad tozuda: el mundo es finito, tiene límites. Y el modelo que elaboraron así lo recogía: «Cuando introducimos desarrollos tecnológicos que superan con éxito alguna traba al crecimiento o evitan algún colapso, el sistema simplemente sigue creciendo hasta otro límite, lo supera temporalmente, y decae». No hay atajos a lo que presentaban como única opción: «la transición del crecimiento a un equilibrio global» basado en la «estabilidad económica y ecológica».

Por último, el MIT avanzaba dos conceptos clave de rabiosa actualidad: los retrasos y la exponencialidad. Los retrasos (delays) en los procesos ecológicos, advertían hace ya medio siglo, hacen que los efectos de comportamientos actuales puedan no notarse hasta transcurridos años o décadas. Estos retrasos hacen imposible fijar el lugar exacto del límite al crecimiento, porque podemos haber traspasado ese límite y no haber notado nada todavía. Ocurre con la crisis climática.

Las consecuencias del carácter exponencial del crecimiento son explicadas en el libro a través de una leyenda persa. Un cortesano ofrece una bella tabla de ajedrez al rey y le propone que a cambio le dé un grano de arroz por el primer recuadro, dos por el segundo, cuatro por el tercero, ocho por el cuarto y así sucesivamente. El rey accede, convencido de haber hecho un buen negocio. Pero resulta que en el decimoquinto recuadro son ya 16.384 los granos de arroz, cifra que alcanza el millón de granos a mitad de tabla. En el cuadragésimo recuadro ya son un billón de granos de arroz, y en total hay 64 recuadros. El rey no encontró en todo el reino arroz suficiente para pagar al cortesano, y nosotros llevamos medio siglo saltando alegre e inconscientemente de un recuadro a otro. No podremos decir que no lo sabíamos. Nos avisaron en 1972.




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EiTB Revictimizó a Rosa Zarra

EiTB es una televisora que más que estar al servicio del pueblo vasco está a lo que mande y ordene La Zarzuela, con Lakua como el hilo conductor.

Prueba de ello es el reciente escándalo con respecto al caso de Rosa Zarra, muerta por acción directa de la represión policial a la que la sociedad vasca ha sido sometida durante décadas y de la cual el caso más reciente es el del joven Iñigo Cabacas.

Pues bien, hoy Naiz nos informa esto:


EH Bildu llevará el caso de la muerte de Rosa Zarra al Consejo de EiTB

EH Bildu considera que la actitud que ha tenido EiTB con el caso de la muerte de Rosa Zarra, «retorciendo la historia y diciendo amén» a las presiones del sindicato policial Esan, es «inadmisible», por lo que anuncia que llevará el tema al Consejo del ente público.

EH Bildu ha anunciado que llevará al Consejo de EiTB el caso de la muerte de Rosa Zarra por un pelotazo de la Ertzaintza, ya que considera que la actitud del ente público «retorciendo la historia y diciendo amén a las presiones de un sindicato policial, es inadmisible».

EH Bildu considera que EiTB, primero admitiendo la verdad sobre la muerte de Rosa Zarra, y rectificando un día después tras exigírselo el sindicato Esan, supone una «categorización de las víctimas: reconocimiento para unas, humillación para otras».

En el Teleberri del miércoles, EiTB afirmó que Rosa Zarra murió a consecuencia de un pelotazo de la Ertzaintza que días antes le había alcanzado de lleno en el abdomen. El sindicato Esan se apresuró a exigir una rectificación y que el consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, se posicionara al respecto.

EiTB rectificaba en el Teleberri del jueves por la noche diciendo que «no se pudo acreditar en sede judicial el nexo causal entre la muerte [de Rosa Zarra] y el impacto» de la pelota de goma.

 

 

 

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Despidiendo a Desmond Tutu

La humanidad ha tenido que decir adiós a un gigante al cierre del 2021; Desmond Tutu.

Gran aliado de Euskal Herria y de Palestina, Tutu siempre supo cual era su trinchera, nunca de lado del opresor.

Iniciamos 2022 compartiendo con ustedes esto publicado por Naiz:


Sudáfrica despide a Desmond Tutu como «un cruzado por la libertad, la justicia y la paz»

El arzobispo sudafricano Desmond Tutu ha sido despedido este sábado en unos funerales de Estado celebrados en la catedral de San Jorge, en Ciudad del Cabo. Su figura ha sido glosada por el presidente del país, Cyril Ramaphosa.

Desmond Tutu fue «un cruzado por la libertad, la justicia y la paz», ha subrayado el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, en el funeral de Estado celebrado este sábado para dar el último adiós solemne al arzobispo emérito Desmond Tutu.

Con una misa de réquiem celebrada en la catedral anglicana de San Jorge en Ciudad del Cabo, el país despide a Tutu, fallecido el pasado 26 de diciembre en esa misma urbe a los 90 años de edad.

Ramaphosa ha destacado el apoyo del arzobispo a una larga lista de causas, lo que ha hecho que también «grupos de activistas climáticos y LGBTQIA+» hayan rendido homenaje estos días a quien fue «un ser humano humilde y valiente que habló por los oprimidos».

Siguiendo la voluntad del difunto, quien había pedido que no se gaste dinero innecesariamente en sus funerales, el ataúd escogido ha sido un modelo muy simple de madera y durante la ceremonia no se han producido más discursos que el de Ramaphosa.

«Cuando hablamos de un icono global como alguien de gran talla moral, de cualidades excepcionales y de servicio a la Humanidad, no cabe duda de que se refiere al hombre al que estamos despidiendo hoy», ha declarado el mandatario.

Sí que ha hecho una pequeña intervención a través de un vídeo, sin embargo, el primado de la Iglesia anglicana y arzobispo de Canterbury, Justin Welby, quien ha subrayado que Tutu «traía la luz» cuando las personas «se encontraban en la oscuridad».

«Pequeño en estatura física, era un gigante entre nosotros»

Naomi Tutu, hija del arzobispo y reverenda anglicana ella misma, ha agradecido las muestras de cariño recibidas durante estos días. «Lo compartimos con el mundo y vosotros compartisteis parte del amor que sentíais por él con nosotros», ha declarado la hija de Desmond Tutu, visiblemente emocionada.

El obispo retirado Michael Nuttall, que trabajó con el difunto durante su época como arzobispo de Ciudad del Cabo –donde Tutu fue la primera persona negra en ser nombrada para el cargo en 1986– ha sido el encargado de ofrecer el sermón.

«Pequeño en estatura física, era un gigante entre nosotros moral y espiritualmente. Su fe era auténtica, no falsa ni desganada», ha destacado.

Se han encargado de algunas de las lecturas de la misa otras figuras destacadas o cercanas a Tutu como la expresidenta irlandesa Mary Robinson, la activista mozambiqueña Graça Machel –viuda de Nelson Mandela– o la ministra de Infraestructura y exalcaldesa de Ciudad del Cabo Patricia de Lille.

Galardonado con el Nobel de la Paz en 1984 por su lucha contra la opresión racial del apartheid, Tutu es una de las figuras clave de la historia contemporánea sudafricana.

Su trayectoria estuvo marcada por una constante defensa de los derechos humanos, algo que le llevó a desmarcarse en numerosas ocasiones de la jerarquía eclesiástica para defender abiertamente posiciones como los derechos de los homosexuales o la eutanasia.

El cadáver de Tutu será incinerado y sus cenizas serán enterradas en un mausoleo dentro de la propia catedral.




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