Un blog desde la diáspora y para la diáspora

miércoles, 14 de noviembre de 2001

Mussolini y Franco en Londres

Parece que Manuel Vázquez Montalbán finalmente ha recordado lo que es el franquismo de ayer y de hoy así como de las coordenadas dentro de las que se mueve el Partido Popular en general y el "políticamente altanero José María Aznar.

Aparentemente, ha sido la actual aventura bélica de George W. Bush la que le ha refrescado la memoria.

Lean ustedes su texto publicado en la sección Opinión de La Jornada:


Manuel Vázquez Montalbán

Aznar y Berlusconi: vidas paralelas

La casi incomparecencia de Europa en las crisis internacionales en curso se vio agravada por la ocurrencia de mister Blair de convocar en Londres a la primera y segunda división de países europeos, pero dejando fuera de la convocatoria a los ya considerables de tercera división. Una reunión preparada para ingleses, alemanes y franceses abrió finalmente las puertas traseras de Downing Street a italianos y españoles, y Europa en su conjunto estuvo preparada por mister Pesc, el señor Solana, cargo que molesta cada vez más a Prodi, porque deshabita el de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea y duplica el de secretario general de la OTAN.

Blair quiso aglutinar en Londres al núcleo duro del colaboracionismo europeo con Estados Unidos en la curiosa guerra de Afganistán. De momento ingleses, alemanes y franceses prestan tropa de a pie a una posible y anunciada ocupación territorial de Afganistán, en cuanto a Berlusconi ha conseguido situar algunas fuerzas complementarias y Aznar ya no sabe qué hacer para que soldados españoles sean admitidos por el Imperio. Así como Francia e Inglaterra pugnan por mantener su rol de grandes potencias sobre ese inmenso lago subterráneo de petróleo que va desde Arabia a Afganistán, a partir de una presencia en la zona que se remonta al final de la Primera Guerra Mundial, Alemania entra en la jugada por su potencial actual de facto e Italia y España porque están en la primera línea de una temible nueva zona de conflicto a establecer en el Mediterráneo.

Berlusconi, como Mussolini, partiría otra vez a la conquista de Abisinia si ganara con ello un punto de privilegio en el denominado nuevo orden internacional. En cuanto a Aznar es un heredero directo de la ideología de Imperio que marcó al franquismo explícita e implícitamente a lo largo de todas sus fases, desde la abiertamente fascista, hasta la que invistió a Franco como centinela de Occidente, bendecido por el Vaticano y el Departamento de Estado.

En las especulaciones sobre la casi invisible guerra contra los talibanes, impresentable como decisiva contienda contra el terrorismo, predominan los posibles repartos de Afganistán en zonas de influencia sobre las que se ciernen Rusia, Turquía, India, Pakistán como añadidos a las expectativas planteadas desde las potencias occidentales. Con o sin talibanes, Afganistán es una pieza clave en la estrategia del petróleo y Bin Laden aparece como el hombre que quiso reinar sobre un Islam que utilizaría el petróleo como arma contundente contra Occidente en pos de un nuevo orden internacional.

Si Bin Laden consigue convencer a las masas islámicas, árabes o no, de que están guiadas por gobiernos títeres de la estrategia petrolífera de las grandes compañías occidentales, el estallido social y la caída de los gobiernos cuestionados colocaría el sistema económico internacional ante un jaque difícil de eludir: el encarecimiento del petróleo o su racionamiento en función de la finalidad estratégica islámica.

Las vidas paralelas de Berlusconi y Aznar, tan glosadas por el propio Berlusconi durante sus campañas electorales, unas veces padre y otras hijo del talento de Aznar, viven la crisis con parecidos problemas de subalterneidad, pero con las zozobras aplazadas para el día siguiente de la guerra. Porque España e Italia están en la primera línea de un temible nuevo frente del mal llamado conflicto de civilizaciones a establecer en el Mediterráneo y de ahí la maniobra de advertencia de Marruecos al retirar a su embajador en Madrid por lo mal que se trata en España el imaginario marroquí y a su todopoderoso rey casi absoluto.

Aunque tanto Berlusconi como Aznar salieron más altos de la reunión de Downing Street, gracias a los zapatos con tacón alto que les había regalado el premier británico, temen que los bombardeos de Afganistán duren demasiado, de que esta guerra sea más simbólica que eficaz en la lucha contra el terrorismo, mientras crece el progresivo rechazo de los bombardeos por parte de millones y millones de ciudadanos, sean globalizadores, sean globalizados, que en un primer momento los asumieron como indiscutible respuesta emocional al salvaje atentado de Nueva York.

No sólo crece la protesta previsible de los islámicos, sino también el inhibicionismo en el resto del mundo, para empezar, en España e Italia, digan lo que digan Aznar y Berlusconi, las gentes no están por la labor de continuar machacando talibanes invisibles, con el resultado visible de una nueva diáspora de millares de afganos desesperados en busca de las fronteras más permeables. Vidas paralelas las de Aznar y Berlusconi, necesitan continuar a la estela del Imperio por si algún día el nuevo desorden internacional les proporciona algún beneficio, a precio de saldo en la gran liquidación de fin de temporada, desde la angustia de estar tan cerca del Islam y tan lejos de Estados Unidos.

 

 

 

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lunes, 12 de noviembre de 2001

Roitman | Fanatismo y Terrorismo

Les hemos venido hablando de la doble vara para medir con la que la comunidad internacional entiende las acciones represivas en contra del pueblo vasco por parte del régimen borbónico franquista.

Pues bien, en el marco de la actual "guerra global contra el terror" emprendida por George W. Bush y sus lacayos ha tomado lugar una charada muy particular en Madrid.

Marcos Roitman lo hace ver con este texto que ha dado a conocer en la sección Opinión de La Jornada:


Fanatismo y terrorismo

Marcos Roitman Rosenmann

Si los objetivos propuestos por los estrategas estadunidenses para legitimar la agresión militar en Asia central consistían en derrocar el régimen político talibán y capturar a Bin Laden, éstos no se han logrado. En la actualidad, la derrota militar de Estados Unidos y sus aliados se presenta como una posibilidad real. Los bombardeos están sirviendo para demostrar el carácter espurio de los argumentos utilizados a la hora de justificar los ataques sobre territorio afgano. Por consiguiente, el supuesto derecho a conceptualizar la agresión como guerra justa evidencia lo inaceptable de los ataques aéreos como solución para encarar problemas, cuyas raíces son políticas y requieren de un alto grado de imaginación y voluntad para ser resueltos.

Los atentados en Washington y en Nueva York no son acciones espontáneas de locos ni destinadas a crear el miedo-pánico entre la población. Aunque Estados Unidos y sus aliados no quieran reconocer este matiz, lo cierto es que nosotros no podemos abstraer el carácter premeditado y la consiguiente concepción política que acompañó dichos actos. Es esta concepción política, que se pretende desconocer en los hechos producidos en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, la que está presente en un documento que no puede pasar desapercibido.

Los jefes y ex jefes de Estado y gobierno, que se reunieron la última semana de octubre en Madrid para participar en la conferencia sobre transiciones y consolidación de la democracia, terminaron por aprobar una declaración en la que exponen cuáles deberían ser las líneas maestras para actuar, según ellos, en la lucha por la libertad y contra el terrorismo.

La declaración se inicia, como cabía esperar, haciendo una alusión a los atentados del 11 de septiembre de 2001, y sus firmantes reconocen "el derecho a la legítima defensa individual y colectiva, ante tales agresiones". Así, dan el beneplácito a la acción armada ejercida por Estados Unidos para producir, sin remordimiento de conciencia, el asesinato masivo de la población civil en Afganistán.

El comunicado es de fecha 26 de octubre, cuando las voces en contra de los bombardeos se están haciendo escuchar y se amplía el descontento entre los aliados y la opinión pública. Parece que la Fundación Gorbachov en Estados Unidos y la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior, patrocinadores de la conferencia, tienen en mente el ojo por ojo y la razón de Estado. Razón de Estado que ya fue argüida en el país anfitrión de la conferencia, España, como comportamiento legítimo para la lucha contra "el terrorismo".

Uno de los participantes en el evento, el ex presidente de gobierno, Felipe González, apoyó la creación de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), con el fin de asesinar a miembros de Herri Batasuna y de ETA en nombre de "la legítima defensa del Estado". En cualquier caso, los firmantes de la declaración -entre los cuales se encuentra Ernesto Zedillo, nombrado miembro del Club de Madrid- "recuerdan que todos los Estados tienen la obligación de abstenerse de organizar, ayudar o participar en actos terroristas dirigidos contra otro Estado o admitirlos".

Pueden hacerlo en sus fronteras y contra sus "terroristas", no con los del vecino. Así, se comprometen: "a no proporcionar ninguna clase de apoyo, activo o pasivo, a entidades o personas implicadas en acciones terroristas". La frágil memoria de ex jefes de gobierno y Estado parece olvidar las invasiones, los golpes de Estado y las guerras de baja intensidad con que Estados Unidos ha venido ejercido su hegemonía tras el fin de la guerra fría. Más aun cuando Estados Unidos reconoce la posibilidad de financiar el asesinato de personas contrarias a sus intereses en cualquier parte del mundo.

Pero lo más novedoso de la redacción es la unión de dos conceptos que aparecen en el primero y último párrafo de la declaración. En el primero se apunta: "no estamos ante una guerra de culturas o de religiones, sino en una lucha contra un fanatismo terrorista". Y en el último se apostilla: "por ello, desde esta conferencia, en la que compartimos experiencias de nuestras transiciones a sistemas políticos democráticos, hacemos un llamamiento especial para el fortalecimiento de nuestras democracias y para la tolerancia de las diferentes culturas frente al fanatismo y la violencia". Aquí desaparece de la redacción la palabra terrorismo y se indica la necesidad de luchar directamente contra el fanatismo. El cerco a la democracia es mayor. Se trata de hacer coincidir fanatismo con terrorismo y ambos con violencia. Por primera vez, desde un punto de vista político, nos encontramos con la homologación de los conceptos de fanatismo y terrorismo y sinónimos de violencia y destrucción.

El fanatismo puede ser inclusivo de todo aquello que el poder político, la razón de Estado, considere peligroso para la gobernabilidad del poder. Su amplitud facilita adscribir el adjetivo de fanático a parte de la ciudadanía o sociedad civil que, contraria al terrorismo, desee manifestarse contra la lógica sistémica de este nuevo orden imperial. Ahora, desde un ejercicio del poder neooligárquico se podrá imputar el concepto de fanático y aplicar leyes antiterroristas a todo aquel individuo o colectivo que se considere antisistémico. Movimientos sociales étnicos, de clase, de género o culturales pueden ser considerados organizaciones de fanáticos destructores de la paz y afines a organizaciones terroristas. Contra ellos la aplicación de las medidas antiterroristas parecerán legitimadas en un marco de lucha contra el fanatismo violento. Demos la bienvenida a un orden en el que la diversidad cultural y el reconocimiento a la diferencia se sustituyen por una defensa contra el fanatismo terrorista. El peligro del totalitarismo se cierne sobre nosotros. 




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sábado, 10 de noviembre de 2001

La "Altanería Política" de Aznar

Hay actos que definen, que desnudan.

José María Aznar acaba de cometer uno de esos actos.

En su obsesión por resolver manu miltari el conflicto político que enfrenta a Madrid con el pueblo vasco, ha cometido un error de cálculo mayúsculo, queriendo capitalizar políticamente el duelo de una familia.

Aquí la información:


Critican ausencia de Aznar en manifestación contra ETA

Acto de altanería política, dice líder de IU; el mandatario alegó cuestiones de seguridad

Armando G. Tejeda | Corresponsal

El presidente del gobierno español, José María Aznar, fue criticado hoy duramente por su decisión de última hora de no asistir a la manifestación que se celebró la víspera en la localidad vizcaína de Getxo, donde miles de personas y dirigentes políticos se congregaron para repudiar el asesinato del magistrado José María Lidón Corbi.

La familia de la última víctima mortal de la organización armada vasca ETA denunció que Aznar no acudió al funeral porque aquélla se negó a ceder a las "presiones" de La Moncloa para situar en primera fila a Aznar, quien a su vez explicó que fueron cuestiones de "seguridad" y el "respeto a la voluntad de la familia" las razones por las que decidió regresar cuando ya iba camino a Getxo.

Rosa María Lidón, hermana del magistrado muerto el pasado miércoles por dos presuntos etarras, explicó a los medios de comunicación que la voluntad de la familia era no convertir el funeral de su hermano en un acto institucional, por lo que decidieron reservar la primera fila de la iglesia para las personas más cercanas.

Sin embargo, señaló que el gobierno exigió esas plazas para el mandatario, a lo que ella misma se negó. La hermana del magistrado Lidón Corbi rechazó también que fuera la falta de seguridad el motivo por el que Aznar no asistió a la concentración contra ETA.

El vocero del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Jesús Caldera, señaló que cuando alguien ha caído en manos del terrorismo el protocolo es lo de menos, mientras que el líder de Izquierda Unida en el País Vasco, Javier Madrazo, tildó de "prepotencia y altanería política" la decisión de Aznar.

A juicio de Madrazo "resulta evidente que Aznar no acudió a Getxo porque no tenía garantizada la rentabilidad política, electoral y partidista que siempre le gusta obtener del terrorismo".

La secretaria del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Josune Ariztondo, acusó a Aznar de "utilizar de forma miserable el dolor y la muerte".

Pero el propio presidente explicó desde Londres que decidió no asistir "por respeto a la decisión de la familia y por razones estrictas de seguridad", e indicó que cualquier otra interpretación, para alguien que desgraciadamente ha asistido a demasiados funerales de víctimas del terrorismo, "me parece sencillamente miserable".

Garzón niega diálogo a ETA

El juez de la Audiencia Nacional española, Baltasar Garzón, de su lado, consideró una "grave irresponsabilidad" que se pugne por el diálogo para resolver el contencioso vasco, toda vez que ha quedado demostrado que ese planteamiento no es posible.

Garzón, el juez que instruye la mayoría de los casos contra miembros de ETA y de lo que llama el entorno de la organización radical, recalcó que "el doble discurso de abogar por la paz y el diálogo es falso, ya que es hacerle el juego a una organización criminal que no tiene ninguna intención de pactar sino de imponer sus condiciones".

El magistrado, que la semana pasada ordenó la prisión incondicional contra 11 abogados de la organización Gestoras pro Amnistía, por su presunta pertenencia a la banda armada, explicó en una entrevista radiofónica que para dialogar hay que estar dispuestos a ceder algo pero, aseguró, ETA no está dispuesta a ceder nada y por el contrario, pretende "seguir matando, coaccionando, secuestrando y atentando contra la vida y contra la integridad de las personas".

Para el magistrado, las investigaciones sobre la trama financiera del grupo armado son un elemento esencial, por lo que abogó por "utilizar todos los mecanismos que nos da el estado de derecho y evitar que el problema sea mayor".

Mientras esto sucedía en España, la policía francesa informó hoy de la detención de dos presuntos miembros de ETA, si bien no se facilitó la identidad de los detenidos, salvo que tenían 20 y 25 años y que permanecían encarcelados por su vinculación con Iñaki Telechea Goñi, alias Patata, que fue aprehendido el pasado lunes.

Igualmente, fuentes policiales dijeron que en el patio del consulado de España en la localidad francesa de Pau se encontró un artefacto explosivo compuesto por una bombona, una botella con combustible y una mecha que se extinguió antes de provocar la explosión.

Un interlocutor anónimo reivindicó esta acción "contra el gobierno fascista español y sus colaboradores franceses", mediante un llamado telefónico en Bayona.

 

 

 

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jueves, 8 de noviembre de 2001

Villoro | Globalización y Terrorismo

Mucho está ocurriendo en el plano internacional desde el 11 de septiembre.

Estados Unidos ha aprovechado para hacer patente su poderío militar que es casi tan grande como su desdén por la legalidad internacional.

Los estados rémora de Washington han aprovechado a su vez para sacar provecho de la situación, crispando aún más sus propios conflictos, como es el caso del estado español que, en medio de el torrente de noticias acerca de las novedosas armas que se utilizan en contra del Talibán en Afganistán estrena sus propias armas.

¿Cuáles son esas armas?

Piezas de legislación que se elaboran exprofeso para cerrar la pinza en contra del pueblo vasco; por un lado la represión policial y por el otro lado, jueces ya de por sí acostumbrados a aplicar castigos draconianos desde los tiempos de Francisco Franco provistos de leyes a modo.

Ejemplo de ello, su criminalización de la actividad desarrollada por los abogados de Gestoras Pro Amnistia y del colectivo Senideak, compuesto por padres de familia de los presos políticos vascos.

Pues bien, hemos encontrado este artículo de opinión que consideramos ayuda a entender lo que estamos planteando.

Adelante con su lectura y análisis:


Globalización y terrorismo

Juan Villoro | Texto leído en la Fundación Heberto Castillo

Todo terrorismo es un crimen. Nada puede justificarlo. Pero si queremos eliminarlo tenemos que intentar explicarlo. Ningún mal puede combatirse si nos cegamos a sus causas. Comprender el porqué del terrorismo no es justificarlo.

Partiendo de la hipótesis que atribuye a grupos árabes la responsabilidad del actual terrorismo, se ha aducido una primera explicación causal. Desde hace siglos el Islam ha sido víctima de la persecución violenta de Occidente. Pero no es necesario remitirnos al pasado. Basta con detenernos en el siglo XX y recordar tantos episodios en que los países árabes fueron engañados, expoliados por las potencias occidentales, las europeas primero, la estadunidense después: la promesa y traición a los árabes de Medio Oriente después de la Primera Guerra Mundial (recuerden a Lawrence de Arabia), la guerra del canal de Suez, la colonización violenta de Palestina, los 500 mil niños muertos en Irak por el bloqueo, Somalia, Libia, el sostén de los regímenes tiránicos, el desprecio del pueblo creyente. El sentimiento constante de ser humillados puede dar lugar al rencor y la desesperación que sólo se satisface con la destrucción de quien nos humilla.

Esa explicación puede ser correcta pero, en mi opinión, es insuficiente. Una comprensión más cabal del fenómeno tendría que cavar hasta sus raíces, y sus raíces están en la situación global del planeta, tomada en su conjunto.

Los procesos de globalización han tenido un resultado: 50 por ciento de la humanidad sobrevive con un ingreso menor a dos dólares diarios (60 mensuales), mientras unos cuantos individuos disfrutan de una fortuna igual a ese 50 por ciento de la humanidad (son cifras del Banco Mundial). El mundo está dividido en dos partes. La mitad está excluida de cualquier beneficio del desarrollo, desprovista de las condiciones que permiten una vida humana con un mínimo de dignidad. Y esa mitad se concentra en los países del llamado Tercer Mundo.

La desigualdad mundial deriva de un poder doble: económico, en primer lugar; poder nuevo que no obedece a ninguna norma nacional ni internacional y se ejerce por encima de todos los Estados; poder militar, en segundo lugar, con un solo centro después del fin de la guerra fría; Estados Unidos y sus aliados europeos. El doble poder necesita mantener la desigualdad mundial para ejercerse. ¿No es éste el caldo de cultivo perfecto para actitudes desesperadas contra la opresión y la injusticia?

Ante la desigualdad global, el terrorismo cobra un carácter igualmente global. Hasta ahora habríamos conocido un terrorismo dirigido contra un poder nacional específico. Recordemos los atentados anarquistas del siglo antepasado o las actividades de grupos que se proclaman revolucionarios o patriotas, como el IRA en Irlanda o la ETA en España. Tanto el terrorismo como su enemigo se enfrentaban en el interior del sistema de poder de un Estado. A partir del 11 de septiembre el terrorismo no puede reducirse al interior de un Estado nacional. Puede darse en cualquier país y su objetivo puede estar en cualquier parte. El subcomandante Marcos señalaba que la "cuarta guerra mundial" se inicia con el poder global de la economía y las comunicaciones; en consecuencia -decía-, la oposición violenta a la globalización tiene también una manifestación global; la guerra se libra entre sujetos que no tienen un rostro ni una identidad nacional. El acto del 11 de septiembre le da la razón.

Una señal clara de la globalización del terrorismo es su dirección contra los dos símbolos del doble dominio mundial: el Centro Mundial de Comercio, en las Torres Gemelas, expresión del poder económico globalizado, y el Pentágono, cabeza del poder militar dominante en el mundo.

Al terrorismo global responde una guerra igualmente global. No es una guerra declarada de un Estado contra otro ni se puede precisar contra qué comunidad va dirigida; en principio, podría dirigirse contra cualquier país que se relacionara con un grupo calificado de terrorista. Acción y reacción tienen la misma característica: se efectúan al margen de cualquier regulación que marque las relaciones entre Estados soberanos.

¿Cómo concebir un escenario en el que se dan ese género de acciones y reacciones violentas no sujetas a ninguna regulación? El primer teórico del Estado moderno, Thomas Hobbes, imaginó un escenario semejante. ¿Cuál sería la situación en que muchos hombres convivieran sin estar sujetos a ninguna regulación estatal? Ese escenario corresponde al llamado, en la época, "estado de naturaleza". En ese estado, anterior a cualquier regla jurídica, cada quien se hace justicia por propia mano, cada quien intenta imponer su voluntad a los otros y contestar a la violencia ajena con la propia violencia. El resultado es un estado de guerra de todos contra todos. Todos viven bajo el miedo de sucumbir a manos del otro. Es el reino del terror absoluto.

Pues bien, el terrorismo globalizado y su respuesta de guerra generalizada son un regreso al "estado de naturaleza", pero esta vez a nivel mundial.

Sólo hay una salida al estado de terror permanente: remplazar la guerra universal por el acuerdo. En el acuerdo se establece el orden legal y con él puede nacer la justicia. Este proceso, en el que veía Hobbes el nacimiento del Estado, se reproduce ahora a escala mundial. Ante la barbarie generalizada sólo hay dos posibilidades encontradas: la primera es prolongar el "estado de naturaleza" bajo el domino de un solo poder hegemónico que imponga su arbitrio a los demás. Es la solución del despotismo a escala planetaria. Esa vía no suprime las causas de la guerra de todos contra todos, sólo la reduce a una guerra dirigida por un único poder. La alternativa es la equivalente al convenio que dio origen al Estado nacional: el acuerdo racional sobre un orden normativo al que se someta el arbitrio de los poderes en guerra.

Desde hace cinco siglos se anuncia la posibilidad de la convergencia de todas las culturas en una cultura universal. En el siglo XX se logró la unificación parcial de todas las culturas en ciertos aspectos: en el conocimiento científico y tecnológico, en las redes de comunicación, principalmente. Pero lo que no se logró fue el establecimiento de un orden jurídico coactivo, a nivel mundial, que propiciara la disminución de la injusticia. Esa ha sido nuestra gran falla.

Las resoluciones de la asamblea general de la ONU contra intervenciones, guerras y genocidios, no pueden llevarse al cabo porque se enfrentan al veto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Por semejante razón, los convenios sobre un nuevo orden económico más justo quedan sin efecto. No existe un poder judicial internacional efectivo. El Tribunal Internacional de Justicia, con sede en La Haya, sólo actúa a petición de parte y los gobiernos no están obligados a seguir sus sentencias. El proyecto de un tribunal penal internacional, propuesto en la reunión de Roma, no ha podido realizarse por el rechazo de los países desarrollados, en particular de Estados Unidos.

El estado de terror mundial no podrá evitarse mientras no exista un orden jurídico internacional, con facultades coactivas, capaz de perseguir y someter a juicio a los terroristas y de juzgar las acciones arbitrarias de cualquier Estado que dan lugar al terrorismo. Se podrán eliminar muchos terroristas, pero si subsiste la situación de desigualdad atroz en el mundo permanecerá intacta la fuente de la que brotarán nuevos hombres dispuestos a morir y matar. El círculo de la violencia se acrecentará.

Un orden jurídico internacional sólo podrá detener la guerra de todos contra todos en la medida en que cuente con un acuerdo general. Sólo así podrá avanzar en la eliminación progresiva de la causa de la guerra: la situación de injusticia entre las naciones.

La instauración de un orden mundial que permita la disminución de la desigualdad, el uso racional de los recursos del planeta, en el reconocimiento recíproco de todas las culturas, es una exigencia moral. Kant, en el siglo de las luces, ya veía que el establecimiento de una "paz perpetua", basada en un orden jurídico mundial, era un requisito de la razón práctica. Pero, por desgracia, los dictados de la razón no son suficientes para mover, por ellos mismos, a las naciones. Es el ansia de poder y la necesidad de sobrevivir las que los impulsa. Una exigencia de la razón moral puede realizarse cuando responde a la vez a una necesidad egoísta. En el momento actual esa necesidad es liberarnos del terror y del ciclo mortal de la violencia.

Así como el Estado pudo haber nacido del miedo a la muerte violenta a manos de los otros, como pensaba Hobbes, así también un nuevo orden racional podría nacer en el mundo de la necesidad de eliminar el terror. Porque la vía hacia un orden ético superior pasa siempre, en la historia, por caminos retorcidos.

Estamos ante un momento decisivo. Por un lado, la complicidad con la guerra que, de hecho, agudiza el estado global de terror, por el otro, la edificación de un orden mundial capaz de hacerle frente. Alternativa entre el regreso a la barbarie y la apuesta por edificar un orden de convivencia racional.

Todos los países se enfrentan en este momento a ese dilema. Todos tienen la responsabilidad de elegir. México tiene que decidir de cuál lado de la alternativa debe colocarse. Hasta ahora parece que nuestro gobierno hubiera sucumbido a la tentación de seguir la opción más fácil: sumarse a la alianza mundial que pretende combatir el terror con más terror. Pero nuestro país cuenta con una tradición de la que podemos sentirnos orgullosos. Aun en el periodo en que imperaba en el interior el autoritarismo y la corrupción, la política exterior de México estuvo orientada por asegurar la paz, oponerse a las injusticias de los Estados agresores y defender a los débiles y, sobre todo, por colaborar en la constitución de un orden jurídico mundial que combatiera las desigualdades. Continuar con esa digna tradición nos impediría actuar como cómplices de la guerra que prolonga el terror.

En muchos países sube poco a poco el clamor contra la guerra global. Respaldados por nuestra propia tradición, los ciudadanos mexicanos deberíamos hacer oír nuestra voz en repudio del terrorismo, de la guerra que lo alimenta y a favor de la construcción paulatina de un orden mundial que eliminara la enorme desigualdad que sume en la desesperanza a la mitad del planeta.




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domingo, 4 de noviembre de 2001

Privación de Libertad a Abogados

Damos seguimiento a la embestida represiva españolista en contra de Gestoras Pro Amnistía con esta nota publicada por La Jornada:



El juez de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón ordenó esta madrugada la prisión incondicional de 11 de los 13 abogados de las organizaciones Gestoras Pro Amnistía y Senideak, detenidos el pasado miércoles, acusados del delito de "pertenencia a una banda armada", por su supuesta colaboración con la organización armada vasca ETA.

Unos 10 mil vascos se manifestaron esta tarde en San Sebastián, Bilbao y Vitoria, en protesta de las detenciones de los miembros de estos organismos, encargados de defender los derechos de los separatistas presos en cárceles españolas.

Fuentes jurídicas señalaron que la petición de prisión incondicional fue emitida por el fiscal Enrique Molina. Garzón argumentó en sus autos de prisión que la cúpula de Gestoras Pro Amnistía se encargaba de financiar al colectivo de presos, deportados y refugiados vinculados con ETA, y de coordinar actos de violencia callejera.

Trascendió que Gaizka Larrinaga, el último de los detenidos en el País Vasco y Navarra en el operativo Otoño del pasado miércoles, no está aún a disposición judicial. Otro de los detenidos fue liberado el viernes, al no comprobársele nexos con la organización defensora de los presos de ETA.

En Bilbao, casi 7 mil personas se manifestaron contra la policía autonómica vasca y en favor de la amnistía de "todos los presos políticos vascos".

En Vitoria, capital administrativa de Euskadi, unos 3 mil 500 vascos salieron a la calle en respuesta al llamado a la movilización de Gestoras Pro Amnistía. Los manifestantes, algunos con fotografías de sus parientes encarcelados, instaron a la organización convocante a seguir trabajando en favor de los derechos de los presos.

Varios miles de personas más se manifestaron en San Sebastián bajo el lema: "Dejen en paz al País Vasco. Amnistía y Libertad".

 

 

 

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sábado, 3 de noviembre de 2001

Un Chivo Expiatorio Llamado Gestoras

Y pues nada, resulta que desde Irlanda le llega un aviso a José María Aznar; sí, sí hay muchos paralelismos entre el conflicto irlandés y el conflicto vasco, como por ejemplo, ambos han generado la necesidad de crear organizaciones de apoyo a los presos políticos que terminan en las celdas de sus respectivas metrópolis.

Aquí les dejamos con este artículo de seguimiento a la 'Operación Otoño', que es como Madrid ha denominado a la agresión en contra de Gestoras Pro Amnistia.

Mientras lo leen, noten el lenguaje cada vez más beligerante que usa el corresponsal de La Jornada para redactar sus textos:


Rechazan declarar 12 abogados de Gestoras Pro Amnistía detenidos por orden de Garzón

ONG irlandesa acusa a Madrid de intentar criminalizar la labor en favor de los derechos civiles

Armando G. Tejeda | Corresponsal

La policía nacional de España dejó hoy en libertad a Gaizka Larrinaga, uno de los 13 abogados detenidos el pasado miércoles por orden del juez de la Audiencia Nacional de España, Baltasar Garzón, quien les imputa el delito de pertenencia a banda armada.

Los 12 abogados vascos puestos hoy a disposición judicial y que pertenecen a la organización pro derechos de los presos etarras Gestoras Pro Amnistía, se negaron a responder a las preguntas del magistrado.

Gaizka Larrinaga fue liberado por la policía nacional después de que quedó probado que éste no tenía ninguna vinculación con Gestoras Pro Amnistía, que a juicio del juez Garzón actúa bajo las órdenes y directrices del grupo separatista vasco ETA.

Garzón tomó declaración al resto de los detenidos en una larga sesión de interrogatorios. Ellos son Iker Zubia, Maite Díaz de Heredia, Julen Zelarain, Gorka Zulaika, Andoni Irastorza, Aratz Estonba, Julen Larrinaga, Jagoba Terrones, Juan Antonio Madariaga, Jon Beaskoa, Josu Beaumont y Alejandro Belasko, quienes fueron representados por abogados de la propia Gestoras pro Amnistía.

El magistrado también ordenó la intervención de tres computadoras confiscadas en el operativo Otoño del pasado miércoles, en cuyo auto pidió la congelación de 22 cuentas bancarias de la organización civil. Asimismo, el gobierno español dictó la víspera una orden de búsqueda y captura internacional contra el máximo responsable de la organización, Juan María Olano, quien está prófugo desde el miércoles.

La detención de José Antonio Madariaga, vocero de la asociación Senideak, que agrupa a familiares de presos de ETA, provocó la condena de esta organización, que consideró "se cerró un círculo vicioso que parte de la negación de unos derechos colectivos y termina con el encarcelamiento" de personas que luchan por los derechos de los presos de ETA.

Mientras, José Permanch, vocero de Batasuna, la coalición sustituta de Herri Batasuna, considerado el brazo político de ETA, señaló que es imposible acabar con el proyecto político independentista a pesar de las detenciones que, a su juicio, son "una nueva operación de la mano de Garzón y de la policía nacional para intentar acabar con el movimiento pro amnistía, una organización cuyo único objetivo es denunciar la conculcación de derechos que se produce tanto en las cárceles como en las comisarías".

El líder separatista enfatizó que desde el 11 de septiembre y por el clima internacional que se ha creado, diferentes sectores del Partido Popular y del Partido Socialista Obrero Español, determinados medios, jueces y fiscales han hecho en las últimas semanas declaraciones en las que buscan incrementar la criminalización del conjunto de los militantes de la izquierda abertzale.

Asimismo, Ann O'Sullivan, coordinadora de Coisten Nan-Iarchimi (organización de apoyo a los presos republicanos irlandeses), señaló en una carta de apoyo enviada al diario vasco Gara, que Madrid está tratando de criminalizar el legítimo trabajo en favor de los derechos civiles y a favor de los presos políticos.

Agregó que las detenciones "significan el éxito que ustedes han tenido al llamar la atención sobre las condiciones en las que se encuentran los presos políticos en las cárceles españolas y el haber llevado adelante una campaña popular por su libertad y repatriación, lo que les ha convertido en una amenaza para el gobierno español que ahora los encarcela".

"Se actuará contra el gobierno vasco"

Mientras, desde el gobierno español, el vocero del Ejecutivo, Pío Cabanillas, señaló después de la reunión del Consejo de Ministros que se actuará contra el gobierno vasco si se comprueba que éste financia a la organización armada, en alusión a una subvención otorgada a Senideak por la administración del presidente del gobierno vasco, Juan José Ibarretxe.

Añadió que todo parece indicar que la resolución aprobada por el gobierno español, la 1373 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que alude a los mecanismos de financiación de las organizaciones terroristas, podría significar el fin jurídico del llamado santuario francés, el belga, y los sucesivos que se han venido creando desde los años 80 en México y otros países de Iberoamérica.

 

 

 

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viernes, 2 de noviembre de 2001

Solidaridad con Gestoras Pro Amnistía

La Jornada ha dado seguimiento a la más reciente acción represiva y conculcadora de derechos llevada a cabo por Madrid en contra del pueblo vasco con este artículo que ponemos a su disposición:


Protestas en el País Vasco por detención de 13 líderes de Gestoras Pro Amnistía ordenada por Garzón

Las aprehensiones, por presión de la clase política y mediática del Estado español, acusan

Armando G. Tejeda | Corresponsal

Las detenciones ordenadas ayer por el juez Baltasar Garzón, de la Audiencia Nacional, contra 13 dirigentes de la organización Gestoras Pro Amnistía, responsable de la asistencia jurídica a miembros de la organización armada vasca ETA, provocaron un aluvión de protestas en el País Vasco, y algunas fueron violentas como la explosión de una bomba casera en una vivienda, el destrozo que sufrió el Bosque de Oma, obra del artista vasco Agustín Ibarrola, y la quema de cajeros automáticos.

Juan María Olano, coordinador de Gestoras Pro Amnistía, contra quien también hay orden de detención y está en calidad de prófugo, afirmó que la intención de Garzón con las detenciones es "ocultar las denuncias de torturas que se han realizado recientemente", en alusión a acusaciones contra la Guardia Civil por haber golpeado a la militante de la izquierda separatista vasca Iratxe Sorzabal, en marzo pasado.

Los 13 miembros fueron detenidos ayer en la operación Otoño, que movilizó a 200 agentes de la policía nacional, bajo la coordinación del Ministerio del Interior y Garzón, quien los acusó del delito de "pertenecer a una banda armada", por considerar demostrada "la vinculación y dependencia política, organizativa, económica y funcional que tiene de la propia directiva de dicho entramado criminal", según dice el magistrado en los autos de prisión.

Garzón también argumenta que Gestoras Pro Amnistía "colabora en el sostenimiento económico de los presos, y coordina formas de lucha complementarias a la de ETA, en apoyo al colectivo de presos".

Olano aseguró en una entrevista publicada en el diario vasco Gara, realizada durante una protesta por las detenciones celebrada el miércoles en Bayona, que "esta redada es el resultado de la presión de la clase política y mediática del Estado español.

"Esta redada demuestra el deseo del Estado español de esconder las violaciones de los derechos humanos", en referencia a las torturas que sufrió Iratxe Sorzabal, presuntamente cometidas por la Guardia Civil.

Añadió que Madrid "quiere deshacer la solidaridad que mostramos hacia los refugiados vascos y los presos políticos. Está claro que todos estos teman ponen de relieve el carácter político de esta lucha. Nosotros sabemos que somos un organismo despreciado por el Estado y, por consiguiente, esta dura situación da más importancia al trabajo que realizamos".

Olano explicó que "es cierto que hay una petición de arresto en mi contra. Desde hace ya unos cuantos años trabajo y ando por toda Euskal Herria y, a pesar de órdenes como ésta que ha dictado el juez Garzón, voy a seguir haciéndolo mientras tenga la posibilidad de trabajar en Gestoras Pro Amnistía. Aunque me arresten y me metan en la cárcel, seguiré trabajando como hasta ahora en la calle o en la prisión".

Asimismo, dos destacadas organizaciones pacifistas del País Vasco, Elkarri y Gesto por la Paz, cuestionaron las detenciones al considerar que "la interpretación expansiva y sin límite del delito de colaboración o integración en banda armada puede dar lugar a situaciones de indefensión y de vulneración de derechos".

Ambos grupos humanitarios manifestaron su "inquietud porque en los últimos meses se han hecho detenciones masivas relacionadas con ETA y su entorno que pueden no responder a indicios razonables de criminalidad".

Por su parte, el Campo Antimperialista condenó también las detenciones y retomó los reclamos que había hecho en una movilización celebrada el pasado 20 de octubre, en el sentido de que a raíz de los ataques del 11 de septiembre en Nueva York y Washington "los gobiernos imperialistas decretan y endurecen sus leyes antiterroristas y contra la subversión".

Agregó que con estas leyes, "cada ciudadano se convierte en sospechoso si no se rinde preventivamente a las autoridades, cada defensor de los derechos democráticos se vuelve colaborador del terrorismo por oponerse al control total de los ciudadanos"

La madrugada de hoy se registraron varios actos violentos, y el más grave ocurrió en la vivienda de un matrimonio en Andoain, que al parecer fue confundida con la de un concejal del Partido Socialista de Euskadi, ubicada en un edificio de 11 pisos.

La policía autonómica informó que la vivienda sufrió el impacto de una bomba casera, que provocó cuantiosos daños y heridas leves a la pareja.

También se produjeron ataques con bombas caseras en una concesionaria de vehículos, en un cajero automático y en la oficina de una agencia de viajes.

Asimismo, el Bosque de Oma, obra de Agustín Ibarrola, miembro del Foro de Ermua, sufrió la quema de 70 de los árboles que componen la instalación, en la que se hicieron pintas en las que se acusa al artista de "fascista".

 

 

 

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jueves, 1 de noviembre de 2001

"Garzonada" contra Gestoras Pro Amnistía

A Madrid no le ha agradado ni tantito lo ocurrido en el Ulster donde el ERI y Sinn Fein han logrado cimentar el DDR para así fortalecer la apuesta por un proceso de paz que ponga fin a tres décadas de violencia.

Ya lo había dicho Aznar, que no admitía paralelismos entre Euskal Herria e Irlanda y que, de hecho, iba a utilizar la presidencia de la Unión Europea para criminalizar a distintos entes vascos nombrando al periódico Gara y a la ONG Gestoras Pro Amnistía, misma que trabaja en favor de los derechos de los presos políticos vascos, a los que la prensa gusta tildar como "presos de ETA".

Pues bien, no han esperado a la presidencia de la UE para responder el ofrecimiento de un DDR de ETA respondiendo con una razzia en contra de los abogados que componen el núcleo de Gestoras Pro Amnistía.

Por cierto, en el artículo se habla de la actitud sumisa adoptada por el presidente mexicano Vicente Fox ante Madrid al proceder a expulsar a cuatro refugiados políticos vascos sin permitirles el derecho a un juicio de extradición. Y mencionamos esto porque ya antes nos referimos a la falta de compromiso de la diáspora vasca con respecto al derecho a la autodeterminación del pueblo vasco.

¿Por qué lo decimos?

Pues porque Vicente Fox, con ese apellido tan anglófono es en realidad miembro de la diáspora vasca en México por conducto de su madre, refugiada vasca que llegó a México huyendo de la represión franquista, su nombre, Mercedes Quesada Etxaide, originaria de Donostia. De hecho, el que Vicente Fox fuese hijo de una mexicana por naturalización fue, en su momento, impedimento para que él pudiese ser candidato a la presidencia.

Esclarecido lo anterior, adelante con la información que traemos a ustedes desde la sección Mundo de La Jornada:


Arrestan a 13 abogados vascos de Gestoras pro Amnistía

Uno de los detenidos pide al gobierno de México frenar extradiciones de presuntos miembros del grupo armado

Armando G. Tejeda | Corresponsal

Trece abogados vascos de la organización Gestoras Pro Amnistía fueron arrestados esta madrugada acusados del delito de "pertenencia a banda armada", en un operativo policial coordinado por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón. La razzia movilizó a 200 agentes que allanaron 15 viviendas particulares y confiscaron material informático y documentación.

Garzón y el ministro del Interior español, Mariano Rajoy, coordinaron esta acción contra el grupo que brinda asistencia jurídica a presos de la organización armada vasca ETA, Gestoras Pro Amnistía. El operativo Otoño también incluyó la "intervención" de las cuentas bancarias de Gestoras y de su empresa, Goikogane Sociedad Limitada, que supuestamente encubría los movimientos de ETA.

En Alava fueron detenidos Iker Zubia y Maite Díaz de Heredia. En Guipúzcoa, Julen Zelarain, Gorka Zulaika, Andoni Irastorza y Aratz Estonba. En Vizcaya, Gaizka y Julen Larrinaga, Jagoba Terrones (arrestado en Getxo), Juan Antonio Madariaga (estaba en un caserío de Bermeo y pertenece a Senideak, asociación de familiares de presos de ETA) y Jon Beaskoa. En Navarra, Josu Beaumont, portavoz de Gestoras en la comunidad foral, y Alejandro Belasko.

Rajoy justificó la acusación de "pertenencia a banda armada" porque "Gestoras tiene una participación muy directa" en los movimientos de ETA. Explicó que la agrupación "desarrolla actividades en beneficio de la organización terrorista; se encarga de transmitir consignas tanto de la banda en Francia, como a los presos en España", y de mantener la comunicación entre ellos.

Rajoy agregó que Gestoras "también mantiene una disciplina en relación con los presos de ETA que impide a muchos de éstos, por puro miedo, reinsertarse a la sociedad y dificulta la lucha contra la organización. Además, la agrupación cumple una labor de financiamiento no sólo de los presos los viajes, sino de personas que están prófugas y que tienen causas pendientes ante la justicia española", sostuvo.

Las recientes instrucciones del juez Garzón respecto del llamado "entorno de ETA" han sido rechazadas por la propia sala de la Audiencia Nacional, que ha considerado que tanto el llamado aparato político de ETA, Ekin, como el aparato de relaciones exteriores, Xaki, son perfectamente legales y no ha quedado probada ninguna vinculación con el grupo armado.

En un comunicado, la coalición Batasuna, también del entorno independentista, denunció que los detenidos se encuentran aislados y privados de asistencia jurídica, en atención a la llamada Legislación Antiterrorista.

Batasuna añadió que Gestoras Pro Amnistía "es un organismo de carácter popular que se dedica a la denuncia de la vulneración de los derechos humanos por parte del Estado, y a recabar solidaridad hacia los represaliados políticos vascos, así como a reclamar la excarcelación de los refugiados políticos como paso imprescindible para avanzar hacia la paz en el País Vasco".

Afirmó que Garzón, con las detenciones de hoy, "pretende anular la labor de Gestoras" y declarar ilegal la organización, pese a que anteriores operaciones de este tipo contra lo que el juez llama "el entorno de ETA", no han procedido en la Audiencia Nacional.

Jagoba Terrones Amad, uno de los detenidos en la operación Otoño, envió al consulado de México en Bilbao una carta en la que instó al gobierno mexicano a no seguir expulsando vía Ley General de Población a supuestos miembros de ETA. Terrones añadió que los supuestos miembros del grupo armado vasco que expulsa nuestro país sufren torturas y son sometidos a maratónicos interrogatorios que violentan sus derechos básicos.

En referencia a Terrones, Rajoy señaló que "este individuo fue a plantearle al cónsul mexicano en Bilbao que no se hicieran más entregas por parte de México a España de personas vinculadas a la organización terrorista, hizo también otras consideraciones lamentables desde el punto de vista de la moral humana".

"El gobierno español está muy agradecido a las autoridades mexicanas y a su gobierno" por comprender que quien "mata y priva a los demás de sus derechos y sus libertades es un enemigo del conjunto de la humanidad".

Rajoy añadió que "la actuación del gobierno mexicano es la de un gobierno honrado, leal y con moral, lo cual es muy importante. La posición del gobierno mexicano respecto de la política antiterrorista es la que tienen 99.999 por ciento de los ciudadanos españoles".

Desde que Vicente Fox llegó al gobierno han sido expulsados, vía ley migratoria, cuatro supuestos miembros de ETA sin que se les diera la oportunidad de entablar un proceso de extradición.

 

 

 

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Guerra | ¿Terrorismo o Lucha de Liberación?

Desde las páginas de La Jornada traemos a ustedes este magnífico análisis de la situación que prevalece en el Ulster, con el ERI y Sinn Fein apostando decididamente por la paz sin renunciar a los derechos civiles y políticos del pueblo irlandés.

Y aunque no le guste a Juan Carlos Borbón y a José María Aznar, invitamos a nuestros lectores a trasladar lo descrito por Ángel Guerra al escenario vasco.

Disfruten la lectura:


¿Terrorismo o lucha de liberación?

Angel Guerra

En una decisión audaz el Ejército Republicano Irlandés (ERI) inició el desarme parcial. Ello implica riesgos para la guerrilla en un momento de aguda polarización en el Ulster. Pero, como subrayó el líder del Sinn Fein, Gerry Adams: era lo único que podía salvar el ya agonizante proceso de paz lanzado con los Acuerdos del Viernes Santo.

Los unionistas aducían la reticencia del ERI a desarmarse como la causa del estancamiento. La verdad es que los acuerdos llegaron al borde del colapso porque los unionistas -que actúan casi siempre con la venia o por encargo de Londres- han hecho todo lo posible por abortarlos. Su propósito: forzar al ERI a reanudar las hostilidades. Hacia allí van las maniobras de los moderados a la derecha de David Trimble para reventar el gobierno y la Asamblea surgidos de los acuerdos y las provocaciones de los sectores unionistas más radicales: asesinatos de republicanos, ataques a soldados británicos, acoso a las niñas católicas en su camino al colegio.

No debe sorprender que el ERI, que ha respetado escrupulosamente la tregua, encontrara reservas al desarme en los sectores nacionalistas más radicales y en una parte de sus propios militantes. La mayoría de la población católica del Ulster ve a la guerrilla como garantía de su defensa frente a la represión de unionistas y ocupantes.

El Sinn Fein y el ERI han sido los impulsores principales de los acuerdos de paz y este insólito gesto de buena voluntad es congruente con esa postura; elevará su bien ganado prestigio internacional y seguramente ampliará su creciente apoyo entre los nacionalistas.

El Sinn Fein percibió que era el momento de doblar la apuesta por la política, haciendo girar el proceso de paz a su favor. Además de la posibilidad cierta de evidenciar palmariamente la oposición unionista y británica a la paz, debió considerar la situación internacional posterior al 11 de septiembre. El servilismo de los medios de comunicación a la nueva guerra yanqui ha hecho que sectores de la opinión pública tiendan a confundir la rebeldía y la disidencia con el terrorismo; no digamos una lucha armada de liberación nacional, como ha sido la de Irlanda del Norte. El ERI corría el riesgo de perder el vital apoyo de que goza en la influyente comunidad de ascendencia irlandesa dentro de Estados Unidos si no mostraba dramáticamente su compromiso con la vía pacífica.

Por lo pronto, el gobierno británico desmanteló de inmediato cuatro instalaciones castrenses en lo que anunció como el comienzo de la desmilitarización del Ulster, al tiempo que se comprometía a acelerar la reforma de la prounionista policía de la provincia, dos caras demandas de los nacionalistas. A su vez, los unionistas -aunque con desgano- volvieron a los trabajos del gobierno y la Asamblea, de los que se habían retirado.

Tanto los republicanos como la Iglesia católica y los líderes unionistas que desean la paz aún deberán vencer enormes obstáculos para alcanzarla definitivamente.

Existe una creciente reticencia entre los unionistas a cumplir con los acuerdos. Presionan cada vez más a Trimble a oponérseles y aunque éste logró el apoyo de la dirección de su partido para volver al cargo de ministro principal de la provincia, todavía no cuenta con los votos necesarios de sus propios correligionarios para ser ratificado en la Asamblea. A su vez, las milicias protestantes se niegan por ahora a seguir el ejemplo del ERI en el desarme.

El unionismo es la ideología discriminadora y excluyente de un sector grande entre los descendientes de los colonos británicos del Ulster, que durante siglos ha detentado una posición económica y política de privilegio sobre la población de origen irlandés. Surgió, se sostiene y se alimenta por Gran Bretaña.

Con los acuerdos de 1998 el Sinn Fein y el ERI, después de años de lucha armada, optaron -sin entregar las armas- por convencer a la minoritaria población de origen irlandés, e incluso a la unionista, de convivir pacíficamente en un cogobierno decidido según reglas democráticas, que un día lleve a la integración con Irlanda.

El nuevo paso de la guerrilla nacionalista hace muy evidente quiénes son los auténticamente comprometidos con la vía política y quiénes abogan por la violencia en el Ulster. Si el proceso de paz se estancara de nuevo, o fracasara, sería muy difícil hacer creer a la opinión pública doméstica e internacional que el culpable es el ERI. 




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miércoles, 31 de octubre de 2001

Marx el Terrorista

Para los que no han entendido de que va la "guerra contra el terror" de Bush y sus aliados -los saudíes, por ejemplo- traemos a ustedes esta información publicada por La Jornada en la que se nos hace saber que traer encima un libro de Marx lo convierte a uno en automático, en terrorista.

Para que también entiendan la postura de Aznar, rábido conservador de ultraderecha con respecto al conflicto vasco. Y ya ni hablar de Juan Carlos Borbón, quien tuvo como mentor a Francisco Franco en persona y a quien juró lealtad al ser coronado.

Adelante con la lectura:


Detienen al analista político Tariq Ali en el aeropuerto de Munich

Sospechoso de terrorismo por llevar un ensayo de Marx

El escritor y analista político Tariq Ali fue detenido como terrorista en el aeropuerto de Munich, Alemania, en días pasados, por llevar en su equipaje de mano el ensayo de Karl Marx sobre el suicidio, con el argumento de las autoridades de que "tras los acontecimientos del 11 de septiembre no se pueden transportar libros como éste".

El escritor, quien estuvo en Alemania para participar en un seminario del Instituto Goethe titulado El Islam y la crisis señala en un artículo publicado en el diario británico The Independent que su desagradable experiencia fue "el ensayo general de lo que viene", ante las iniciativas del ministro del Interior alemán, Otto Schily, de conferir facultades especiales a la policía y a la Oficina Federal de Protección a la Constitución (el equivalente alemán, según Ali, de la FBI) para justificar el espionaje a "sospechosos de trabajar contra las causa de la coexistencia pacífica entre las naciones".

El escritor relata que el 29 de octubre pasado se presentó a las 7 de la mañana en el aeropuerto tras dos días de conferencias y firmas de libros en el Instituto Goethe. Registró su equipaje y permitió que su maleta de mano fuera pasada por el detector de metales.

Sostuvo que aunque no se le encontraron objetos metálicos, la maleta fue abierta y su contenido volcado sobre una mesa. "Periódicos, calzoncillos sucios, camisas, revistas y libros saltaron a la vista de todos", afirma Ali, quien sostiene que cada uno de los objetos fue analizado. "Creí que estarían buscando sobres con polvo sospechoso, ignorando los informes de la FBI y la CIA que consideran improbable que Osama Bi Laden o Irak estén involucrados en los envíos de ántrax" a distintas instituciones estadunidenses.

Agrega que el policía que se dio a la tarea de vaciar su maleta se dedicó a analizar las notas que el escritor había escrito en los márgenes del suplemento literario del Times, cuando le llamó la atención el delgado libro, todavía envuelto en celofán, del ensayo de Marx, que le regaló un librero alemán.

"Los policías, entonces, se mostraron realmente agitados. La forma en que me miraban denotaba que creían haber atrapado a alguien. Me quitaron el pase de abordaje y el pasaporte, y se me ordenó groseramente que volviera a empacar mi maleta. Los policías, que conservaban el libro y el suplemento, me escoltaron a la comisaría del aeropuerto.

"Con sonrisa triunfante, el policía me dijo que después del 11 de septiembre no se puede viajar con estos libros, a lo que le respondí que entonces deben dejar de editarlos en Alemania, o mejor aún, quemarlos públicamente."

Ali señala que una vez en la comisaría, se le informó que no podría abordar su vuelo, a lo que respondió exigiendo que se le permitiera telefonear a Christian Ude, el alcalde de Munich, "quien me entrevistó sobre mis libros y sobre la actual crisis la noche del viernes".

Esto bastó para que los policías que escoltaban a Ali lo dejaran solo. Más tarde, otro uniformado apareció y acompañó al escritor a su avión, minutos antes de que despegara.

Ali dice que un pasajero alemán se le acercó para expresarle su vergüenza por lo ocurrido y le comentó que el policía que lo detuvo había vuelto a la sala de espera para presumir entre los pasajeros el arresto que acababa de realizar.

"Este episodio trivial -señala Ali- es una muestra del estado de ánimo de la alianza gobernante en Alemania, entre Demócratas y Verdes. Es como si los que ahora están en el poder estuviesen tratando desesperadamente de exorcizar su propio pasado. Mientras esto ocurría, el canciller federal Gerhard Schroeder estaba en Pakistán, insistiendo en que no podía haber pausa en los bombardeos (contra Afganistán)."

Ali señala que en Alemania y en el resto del mundo la "lucha internacional por la coexistencia pacífica entre las naciones" implica declarar la guerra contra algunas, y "supongo que mi experiencia es un ensayo de lo que ocurrirá. Fue un rasguño mínimo que, sin tratamiento, puede convertirse en gangrena".

 

 

 

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