Un blog desde la diáspora y para la diáspora

jueves, 19 de septiembre de 2002

Franquismo Borbónico arropa a Garzón

El régimen español actual es heredero directo del régimen dictatorial de Francisco Franco, ya lo hemos dicho en este blog con anterioridad.

Tras el anunció por parte del gobierno de la CAV de querellarse en contra del juez estrella Baltasar Garzón, el régimen borbónico franquista no ha tardado en darnos la razón al momento en que integrantes de los poderes judicial y ejecutivo han salido en su férrea defensa.

Aquí lo que nos informa La Jornada:


El gobierno "se plantará" ante excesos políticos y jurídicos, advierte el presidente vasco

El juez sólo cumple con su deber al defender la ley, asegura ministro de Justicia español

El gobierno español defendió este miércoles al juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, quien ha sido responsable de todo el proceso legal para proscribir a la coalición nacionalista Batasuna, luego de que autoridades del gobierno vasco acusaron al magistrado de los delitos de prevaricación y usurpación de poderes, como parte de sus intentos por declarar ilegal a la formación política.

Por su parte, el presidente vasco, Juan José Ibarretxe, aseguró hoy que su gobierno "se plantará ante excesos políticos y jurídicos", y agregó que en el gobierno español del conservador José María Aznar "se siguen impulsando las barbaridades políticas y jurídicas más notables de los tiempos recientes, a sabiendas de que son rechazadas por una mayoría de la sociedad vasca".

La víspera, el gobierno vasco, a cargo del moderado Partido Nacionalista Vasco (PNV), anunció que interpondrá una querella contra Garzón, aprobada ya por el Parlamento vasco, por usurpación de poderes, así como su intención de considerar "nulo" el auto del magistrado y no hacer efectiva la diolución del grupo parlamentario de Batasuna, al que Madrid acusa de ser brazo político de ETA.

El ministro español de Justicia, José María Michavila, acusó al gobierno vasco de ser blando con ETA, y comentó: "No entiendo la actitud de quienes pelean contra un juez y no lo hacen contra terroristas". El funcionario señaló además que Garzón está cumpliendo con su deber de defender "el cumplimiento de la ley".

A su vez, el presidente del Tribunal Supremo y el Consejo del Poder Judicial, Francisco José Hernando, recordó que las decisiones judiciales "deben cumplirse", y sostuvo que al órgano judicial "le compete juzgar y hacer ejecutar lo juzgado".

Hernando señaló además que la querella contra Garzón no procederá, pues no existe un conflicto de poderes en este caso, sino que "una instancia del Estado no se conforma y no está de acuerdo con una resolución judicial".

A su vez, el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, señaló que la querella contra Garzón, lo único que pretende es que los votantes de Batasuna le den su voto al PNV. También lamentó que los diputados del partido gobernante en el País Vasco "cada día se sientan del lado de los diputados que están condenados por crímenes terroristas y en vez de querellarse contra ellos lo hacen contra Garzón, que se juega la vida metiendo a etarras todos los días a la cárcel".

El presidente de la autonomía castellana agregó que Garzón "ha hecho más por los derechos de los ciudadanos y contra los terroristas", y añadió que "el pueblo vasco no merece que sus gobernantes los presenten de esta forma ante la opinión pública".

Garzón ordenó recientemente la suspensión de las actividades de Batasuna por al menos tres años, por considerar que el grupo político es parte de la organización armada vasca ETA.

La acusación contra el juez gira en torno a su reciente orden a las autoridades vascas de cerrar las sedes de Batasuna y prohibir manifestaciones "inspiradas" en la coalición abertzale (nacionalista).

Así, Ibarretxe sostuvo que la iniciativa de Madrid de proscribir Batasuna y prohibir las manifestaciones, medidas ordenadas por Garzón en autos judiciales, "tienen el objetivo fundamental de provocar el enfrentamiento social" así como la obtención de réditos políticos y electorales, y reiteró que él no respaldará un proyecto "que lleve a los vascos a rompernos la cara en las calles".

Ibarretxe aseveró que ni él ni las demás instituciones vascas "somos abogados de ETA ni gobernadores civiles de Madrid, ni nos van a obligar nunca a una cosa ni a la otra.

"Un concepto moderno de la democracia lleva necesariamente atribuido que a nadie se le puede obligar a hacer lo que uno no quiera ni a vivir donde y con quien no quiere", añadió el presidente vasco.

Sin embargo, también preguntó por qué la coalición Batasuna "no exige a ETA el fin de la violencia con la misma contundencia con que critica al lehendakari". Además, se dirigió a la organización armada para decirle que "cuando mata, mata y destroza por dentro a Euskal Herria y a su imagen en el exterior".

En otro orden, el joven francés Bruno Josie, de 21 años, compañero de la presunta etarra francesa Saroia Galarraga, detenida el lunes en Talence, cerca de Burdeos, junto con dos altos reponsables de la organización armada ETA, fue trasladado a la comisaría central de Burdeos, informaron fuentes policiales.

Los interrogatorios de los tres presuntos etarras detenidos en Talence, entre ellos Juan Antonio Olarra Guridi, considerado el jefe militar de la banda armada, y su compañera Ainhoa Múgica Goñi, continuaban este miércoles en la comisaría de Burdeos bajo estricta vigilancia. 




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miércoles, 18 de septiembre de 2002

Presentarán Querella contra Garzón

Continúa la ilegítima e ilegal ofensiva españolista en contra de los derechos civiles y políticos del pueblo vasco, por hoy materializada en las agresiones hacia Batasuna.

Esto ha sido publicado en La Jornada:


Presentará el gobierno del País Vasco una querella criminal contra el juez Baltasar Garzón

Incurrió en "prevaricación" en sus autos judiciales contra Batasuna, acusa

Armando G. Tejeda | Corresponsal

El gobierno vasco, presidido por el nacionalista moderado Juan José Ibarretxe, decidió hoy presentar ante el Tribunal Supremo una querella criminal contra el juez Baltasar Garzón, de la Audiencia Nacional, a quien acusa de haber incurrido en prevaricación en sus recientes autos judiciales contra la coalición Batasuna.

De forma simultánea, el Parlamento vasco consideró "nula de pleno derecho" la petición del magistrado de suspender de sus actividades al grupo parlamentario de Batasuna por sus lazos con la organización separatista vasca ETA, que sin embargo fue disuelto la víspera en la Cámara navarra.

El portavoz gubernamental vasco, Josu Jon Imaz, dijo tras el consejo de gobierno que la querella se produce por considerar que las decisiones relativas al ejercicio del derecho fundamental de reunión y manifestación que el juez ha tomado contra Batasuna suponen una restricción infundada e ilegítima de las normas aplicables del ordenamiento en vigor.

Explicó que las medidas adoptadas por Garzón, entre ellas la de disolver la marcha del sábado en Bilbao, crearán "una situación de inseguridad jurídica", y "suponen una expansión desorbitada de los efectos del auto de suspensión de Batasuna a personas y colectivos que no están encausados en los procesos ni tienen que ver con la organización".

Por tanto, el gobierno de Ibarretxe decidió acusar a Garzón de "incriminar a la mayoría de la sociedad vasca que no está de acuerdo con la ilegalización de Batasuna y que considera que los autos del juez son injustos, menoscaban las competencias del gobierno vasco y abocan a una extensión indiscriminada y arbitraria de graves limitaciones el ejercicio del derecho fundamental de reunión y manifestación".

El vocero justificó además la presentación de la querella con el argumento de que los autos contradicen la interpretación que, sobre las limitaciones, impone la Convención Europea de los Derechos Humanos a la que se encuentra vinculado, y las relativas al derecho a la protesta pacífica, además de que vulnera un derecho fundamental que es básico para la sociedad.

Todo esto en relación con la decisión de Garzón de suspender las actividades de la coalición, el cierre de sus sedes y locales y la prohibición de cualquier manifestación dirigida o impulsada por Batasuna.

La decisión del Ejecutivo vasco coincidió con la sesión parlamentaria en la Cámara regional en la que se rechazó suspender a Batasuna como grupo parlamentario, como pide Garzón, quien solicitaba medidas iguales a las adoptadas en Navarra, que integró a los legisladores de Batasuna en el grupo mixto.

El Parlamento vasco también anunció que estudia presentar una querella contra Garzón por "usurpación de funciones".

Los legisladores se basaron en un informe elaborado por los servicios jurídicos camarales, que resolvió que el auto es "nulo de pleno derecho en lo referente a la Cámara vasca", y al considerar no hay base ni en el reglamento ni en la resolución judicial para la disolución de un grupo parlamentario.

El presidente del Congreso, el nacionalista moderado Juan María Atutxa, explicó que esta decisión "no se trata ni de desacato, ni de desobediencia, sino de poner las cosas en su sitio, pues la decisión va en pos de la defensa del respeto que se merece esta institución, y a su capacidad de autogobierno".

Pero la decisión parlamentaria contó con la oposición de los partidos Popular y Socialista de Euskadi, que señalaron que éste es "un día triste para la democracia" porque se "abre un conflicto interinstitucional de consecuencias impredecibles".

El ministro de Administraciones Públicas, Javier Arenas, calificó la decisión de "profundo error", y sostuvo que es "insólita, que no tiene precedentes en la historia de los gobiernos autonómicos".

De su lado, José María Michavila, ministro de Justicia, dijo que existen un gobierno y un partido político que están en contra de que se suspendan las actividades de quienes financian el terrorismo, y denunció que el gobierno y el Partido Nacionalista Vasco no encuentran nunca ocasión para luchar decididamente contra el terrorismo, pero sí para poner obstáculos al estado de derecho.

Entre tanto, el consejero vasco de Interior, Javier Balza, atribuyó a un supuesto reparto de cocteles molotov entre los manifestantes del sábado pasado en Bilbao, el origen de la actuación violenta de la policía autonómica, que dejó unas 40 personas heridas.

Balza consideró que la actuación de la Ertzaintza fue "proporcional a las circunstancias y resolvió una situación compleja con profesionalidad".

Por último, el gobierno español calificó de "magnífica noticia" la detención, el lunes en Burdeos, de dos etarras, uno de ellos el presunto jefe del aparato militar, Juan Antonio Olarra Guridi, y Ainhoa Mujika.

El ministro español del Interior, Angel Acebes, informó que el gobierno pedirá a Francia la extradición de los dos dirigentes de ETA, quienes, dijo, eran los que fijaban los objetivos y facilitaban los medios materiales a los comandos de la organización armada en Francia para cometer atentados.

Tras señalar que también fueron detenidos Saroia Gallaraga y Bruno Josie, ambos franceses, el ministro dijo que Olarra y Mujika, que integraban los comandos Donosti, Levante y Madrid -que participaron en numerosos atentados mortíferos-, eran una de las prioridades de la policía desde 1994.

Con estas detenciones, puntualizó Acebes, la organización armada está "cada vez más débil y menos preparada".

Por otro lado, el Parlamento Europeo decidió retener parte de las dietas del diputado Koldo Gorostiaga, de Batasuna, hasta cobrar 58 mil euros -casi igual cantidad en dólares-, que la Cámara le solicitó rembolsar por estimar que se utilizó para financiar esta formación.

La Cámara europea había pedido a Gorostiaga que devolviera esta suma antes del 15 de septiembre, lo que no ha sucedido pues el diputado comunicó que no tiene el dinero ni la manera de recuperarlo. 




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martes, 17 de septiembre de 2002

Batasuna Bajo Asedio en Nafarroa

Damos seguimiento al tema de la criminalización e ilegalización de Batasuna con este artículo de La Jornada en el que se nos informa que la derecha navarra se ha alineado con Madrid para privar de sus derechos políticos a los representantes de Batasuna en las instituciones.

Así mismo, el artículo nos habla de la detención del enésimo "jefe militar" de ETA, organización que por la cantidad de "jefes militares" debe de contar con millones de militantes.

Aquí la información:


Disuelven el bloque de Batasuna en el Parlamento de Navarra

Es una "intromisión del Poder Judicial": diputado vasco
Armando G. Tejeda | Corresponsal
El bloque de Batasuna -acusada de ser brazo político de ETA- en el Parlamento regional de Navarra fue disuelto en momentos en que la represión de la policía autonómica vasca contra la manifestación del sábado pasado en Bilbao, que protestaba por la suspensión de la coalición nacionalista nacionalista vasca, continuaba hoy generando debates, incluso dentro del gobierno vasco, y se anunció la detención en Francia del presunto jefe militar de ese grupo armado.

Por lo pronto, el Parlamento del País Vasco dio a conocer un informe realizado por su equipo jurídico, según el cual los autos judiciales de Garzón para suspender a la formación en la cámara son una "una intromisión del órgano del Poder Judicial en la esfera del funcionamiento de la Cámara y menoscaba su autonomía organizativa".

Los servicios jurídicos advierten que si bien "resulta correcto, tanto descriptiva como jurídicamente, indicar que la suspensión de actividades de un partido no afecta las de los parlamentarios, la misma afirmación, en cambio, ya no es tan cierta cuando se refiere a la suspensión del grupo parlamentario".

El bloque de Batasuna ya fue "desaparecido" en el Parlamento regional de Navarra, lo que significa que los diputados no podrán trabjar en los locales del grupo ni cobrar la subvención que el Parlamento entregaba al bloque. Según explicó el socialista José Luis Castejón, la decisión se basó en los autos judiciales de Garzón.

El diputado de Batasuna Félix Puyo dijo que con la medida se "ha consumado la estrategia de acoso y el derribo del independentismo vasco en Navarra".

Por su lado, el presidente del gobierno vasco, el nacionalista moderado Juan José Ibarretxe, aseguró hoy que el pasado sábado, cuando la policía autonómica reprimió en Bilbao una manifestación en contra de la suspensión de las actividades de Batasuna decretada en agosto por Garzón, "hicimos lo que teníamos que hacer".

La protesta, desautorizada dos días antes por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, al considerar que estaba organizada por ETA, derivó en batalla campal con saldo de más de 30 heridos.

Sobre la actuación de los agentes antidisturbios, Ibarretxe señaló que el sábado "hicimos lo que teníamos que hacer, mi objetivo es evitar estos episodios, desgraciadamente nos falta mucho camino para ver todo con normalidad, nos falta mucho para tener una vida normal; la violencia está de sobra. Debe desaparecer la violencia, el autoritarismo, y debemos aceptar la razón de los demás".

El dirigente del Partido Nacionalista Vasco (PNV) añadió que es contrario a la ofensiva para proscribir Batasuna lanzada por el Ejecutivo español, presidido por el conservador José María Aznar, y apoyada por la oposición socialista, que marcha paralela a la ofensiva judicial de Garzón, quien el 26 de agosto suspendió las actividades públicas, privadas e institucionales de la formación abertzale, que además quedó imposibilitada de convocar concentraciones de protesta.

Proscribir ideas, imposible

Ibarretxe sostuvo que "es imposible proscribir ideas; la sociedad vasca debe ilegalizar los partidos en las elecciones, pues la sociedad vasca es sabia y sabe que la violencia y la ilegalización no son los caminos".

En el gobierno vasco hubo diferencias acerca de la actuación de los agentes el sábado. El consejero de Justicia, Joseba Azkarraga, consideró que se debió haber permitido la marcha, en contraposición a lo afirmado por el vocero Josu Jon Imaz, quien responsabilizó de la represión a supuestas agresiones de los manifestantes a los agentes.

Rafael Larreina, dirigente de Eusko Alkartasuna (EA), partido socio del gobierno, se mostró partidario de haber dejado proseguir la marcha, mientras miembros del PNV que pidieron al diario El País permanecer en el anonimato hablaron de la actuación policial como un "espectáculo dantesco" y aseguraron que "nos llevaron al enfrentamiento civil, y nosotros estamos cayendo en la trampa".

En todo caso, la parlamentaria y abogada de Batasuna, Jone Goirizelaia, quien además fue la responsable de negociar con la Ertzaintza el paso de la protesta, pidió la comparecencia ante el Parlamento vasco de Javier Balza, consejero de Interior, para que aporte la grabación de los hechos del sábado. "La sociedad de Euskal Herria no entiende cómo la Ertzaintza actuó de esa manera y por qué se dieron esas órdenes", señaló.

El vocero de la formación suspendida, Arnaldo Otegi, añadió que "no hubo ningún incidente hasta que llegamos al muro de la vergüenza que puso Ibarretxe en la plaza de Zabalburu", al insistir en que la marcha del sábado fue "pacífica, silenciosa y ni siquiera llevaba pancarta alguna".

Otegi, sin embargo, se dirigió a EA, al que le dijo que "seguimos abiertos al diálogo con quien quiere construir un escenario diferente para este país", y quiere "la soberanía nacional".

El Partido Popular (PP) de Aznar y el Partido Socialista de Euskadi coincidieron en cambio en aplaudir la actuación de la policía vasca, si bien la formación conservadora consideró "demasiado blanda" la actuación policial, pues "se ha dejado hablar a ETA en las calles de Bilbao", según dijo Carlos Iturgaiz, líder regional del PP.

La asociación pacifista Elkarri criticó "las actuaciones de Baltasar Garzón, que sin las más mínimas garantías procesales, sin sentencia y bajo el pretexto de lo cautelar, impone y hace prevalecer medidas restrictivas extraordinarias sobre las garantías, derechos y libertades fundamentales, lo que deja a la sociedad vasca en situación de desamparo democrático".

Por otro lado, el PP y el PSOE se congratularon hoy por el "duro golpe" asestado a ETA con la detención este lunes en Burdeos, Francia, del presunto jefe militar del grupo, José Antonio Olarra Guridi, y de su compañera Ainhoa Goqi, a quienes el vocero del PP, Rafael Hernando, calificó de "los terroristas más sanguinarios" del grupo. 




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Txillida en el Palacio de Bellas Artes

En la sección Opinión de La Jornada hemos encontrado esta interesante reseña acerca de la exposición del escultor vasco Eduardo Txillida en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

Adelante con la lectura:


Chillida

Teresa del Conde

La sala Nacional del Palacio de Bellas Artes se convirtió en paralelepípedo blanco por los falsos plafones que ocultan los ornamentos del techo. Las piezas de Eduardo Chillida -escultor vasco que falleció cuando la muestra ya se había inaugurado- están colocadas en plataformas-recipientes rellenas de arena casi blanca, muy fina. La contundencia del artista no es común en la actualidad, aunque es fácil discernir que tiene seguidores en todas partes, México incluido. Recordé a Jorge Yázpik, sobre todo cuando me enfrenté a una pieza que se exhibe en la sala Diego Rivera. Eso es natural, los productos artísticos crean eslabones y quizá esto sucede más en la escultura que en otras artes. Analogué a Chillida con algunos congéneres suyos, como el escultor Oteyza, de quien se exhibe siempre una numerosa colección en el Reina Sofía de Madrid.

Escuché un programa de radio sobre el maestro. Con todo respeto y pese a mi afición por esa emisora, debo decir que estuvo lleno de lugares comunes, algunos inconcebibles, si bien es cierto que al final mejoró. Decir que Chillida es un ''ocupador del vacío" es verdad de Perogrullo, pero en cierto sentido también un disparate, porque el vacío es categoría metafísica. No hay ''vacío" más que en el génesis; hay espacios no ocupados, huecos o libres.

No obstante, cierto es que con frecuencia Chillida se refiere al ''vacío" en sentido poético. Pero no hay que prestar excesiva atención a sus dichos, porque algunos son oscuros, como cuando dice que sus obras son realistas porque él ''prescinde de formalismos". Si no hay un formalismo acendrado en sus piezas, entonces no sé qué es lo que hay. En cambio, lo que dice acerca de ''quitar" es muy cierto: ''Todo lo que sea quitar es fantástico". Sin embargo, él jamás es minimalista, pues eso no va con su temperamento.

Al desplazar volúmenes, Chillida no manejó más que las opciones que consideró esenciales, de allí su estética poderosa y austera, tanto en las piezas monumentales como en las de menor escala que son las que tenemos a la vista en Bellas Artes. El asentó que amolda su idea a la materia que trabaja, algo lógico en un escultor de su calibre. Así, por ejemplo, Estela a José Antonio de Aguirre es un dibujo en hueco; la luz es la que lo hace, es lo opuesto a un dibujo que incide o a un grabado. Algunas de sus piezas, cuando tienen cierto carácter de maquetas, me recuerdan a Marcello Bonevardi, escultor argentino que vivía en Nueva York, fallecido hace unos años.

Tras, en madera, cortándose en ángulo y en diagonal, casi sin espacios curvados (aunque los hay) detectables, me trajo al recuerdo algunas obras de Jorge Dubon, escultor de la Ruptura que pasa largas temporadas en Oaxaca. Tal vez las obras de acero estén entre las más dinámicas, incluso agresivas, como Estela a Salvador Allende, con las torsiones abarrocadas que se desprenden del cuerpo principal cortando el aire y apuntando finalmente hacia arriba en el cuchillo curvo que avanza hacia el espectador.

En cambio, Estela a Pablo Neruda me pareció desequilibrada. Lo pienso así porque Chillida es un clásico de las modernidades del siglo XX y cuando hace ''alardes" puede impresionar, pero pierde en fuerza, como si la condición ascética le conviniera siempre.

De su capacidad para desplazar espacios por medio de un quehacer en el que necesariamente interviene la arquitectura y la ingeniería, no hay duda, aunque es sabido que una de sus obras monumentales sostenida con tensores se vino abajo, al contrario de lo que sucede con El peine de los vientos, una de sus piezas más famosas, debido no sólo a su estructura sino al ámbito para el que fue concebida y donde felizmente se encuentra, pues funciona como emblema.

Se ha insistido en que el escultor está influido por el carácter, la idiosincrasia y la agreste luz oscura de la región que lo vio nacer y puede que sea cierto, pero precisamente en su juventud es cuando ofrece más convergencias con sus congéneres, en especial con Miró, que es mediterráneo.

Las piezas intimistas de Chillida son una delicia, provocan intensos deseos de posesión: no hay que perderse las que se encuentran en la sala Justino Fernández. Algunas, como Yunque de sueños, alcanzaron una condición magistral gracias al manejo de escalas. Esta se apea en un prisma de madera, con mínimos toques irregulares, incluso ligeramente burdo.

Las obras en tierra chamota que ofrecen secciones imbricadas, como si se tratara de rompecabezas, son igualmente muy atractivas, salvo cuando toman cierto aspecto ''pintoresco" en aquellos casos en los que se ensaya una policromía a base de óxidos, como ocurre en Oxido 42. Aquí el escultor hizo discurrir sobre los planos sus conocidos diseños que semejan una cadena de atípicos eslabones.

Eso es diseño puro y cuando luce mayormente es en las serigrafías (Lurrak es buen ejemplo) o en los pergaminos recortados y ornados con tinta, no tanto así en los llamados bajorrelieves, que dicho sea de paso, no son tales. Por ningún motivo hay que perderse esta exposición inicialmente programada para el museo Tamayo y que por fin pudo concretarse, bien museografiada, en el recinto de mármol. 




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domingo, 15 de septiembre de 2002

La Ilegítima Legalidad Española

Les presentamos el editorial que La Jornada dedica a lo ocurrido en Bilbo en recientes horas, donde las fuerzas policíacas han reprimido duramente una manifestación convocada por representantes de la sociedad civil en favor de los derechos civiles del pueblo vasco dentro del contexto de la criminalización e ilegalización de Batasuna por parte de Madrid.

Adelante con la lectura:


País Vasco: lo legal y lo legítimo

Decenas de miles de vascos independentistas desfilaron ayer en Bilbao en una marcha pacífica, considerada legítima por el gobierno autónomo vasco pero declarada "actividad terrorista" por el juez español Baltasar Garzón. Esa marcha fue reprimida violentamente por la policía vasca justo cuando los manifestantes se retiraban. La manifestación había sido convocada por intelectuales de diversas posiciones y orígenes políticos, unidos para protestar por la embestida judicial y gubernamental contra el independentismo radical, y el auto del juez Garzón se apoyó sólo en la muy discutible tesis de que la decisión de participar en la misma de Arnaldo Otegi, líder del partido Batasuna, ilegalizado por ser acusado, sin pruebas, de ser el brazo político de ETA, transformaba la marcha y a todos los manifestantes en instrumento de esa organización terrorista.

Este caso plantea diversas preguntas: ¿es posible borrar de un plumazo los derechos civiles de 10 por ciento de los electores de un país (pues tantos son los que votaron por Batasuna y eligieron concejales y diputados de esa organización)?; ¿es posible prohibir el derecho constitucional a manifestar y a circular?; ¿ la asistencia de una persona a un lugar o un acto público o el llamado de una organización declarada ilegal a asistir a los mismos convierte automáticamente en ilegal dicho acto o dicho lugar, por ejemplo, hasta los cines, los conciertos, las procesiones?; ¿lo legal puede entrar en contradicción con lo legítimo, pues las autoridades vascas consideraron legítima la marcha que el juez Garzón declaró "terrorista", o sea, ilegal y subversiva?; ¿se combate el terrorismo poniendo fuera de la ley a 10 por ciento del electorado, que con el mismo criterio podría ser el 70 o 90 por ciento, y empujando a la vía ilegal y clandestina a quienes actuaban legalmente y ocupaban cargos en las instituciones parlamentarias?

El repudiable terrorismo de un puñado de nacionalistas vascos, en este caso los miembros de ETA, ¿autoriza el terrorismo del Estado español contra todos los nacionalistas vascos, al extremo de pasar por sobre las decisiones del gobierno autónomo y de la justicia del País Vasco, aunque el Partido Nacionalista Vasco sea independentista, sí, pero moderado, conservador, antiterrorista? ¿Tiene razón el consejero vasco de Vivienda, perteneciente al estatal partido Izquierda Unida -y adversario del terrorismo y de ETA- cuando sostiene que el juez Garzón carece de pruebas solventes para disolver ese tipo de manifestaciones y podría haber incurrido por lo tanto en prevaricación y abuso del poder? Además, la total sincronía entre José María Aznar y la camarilla belicista encabezada por el dúo Dick Cheney-George W. Bush en lo que se refiere a la construcción mediática de un "eje del mal", ¿significa el fin de la soberanía del Estado español y la aceptación de la falsa y fatal amalgama entre los nacionalismos y el terrorismo, y entre los diversos tipos de terrorismo y Al Qaeda? ¿Todos los nacionalismos son terroristas, salvo el que promueve Bush? ¿No hay terrorismos explicables, como el que luchaba contra los franceses por la liberación de Argelia, contra los franceses y los estadunidenses por la liberación de Viet Nam, contra los fascistas blancos sudafricanos para suprimir el apartheid en Sudáfrica? ¿No eran acaso terroristas, para las monarquías respectivas, los que lucharon por la Independencia, incluida la de Estados Unidos? Es evidente que el pretexto del terrorismo está siendo utilizado, en España como en Estados Unidos, para golpear fuertemente los derechos civiles. Pero eso sólo ayuda al terrorismo pues cierra las vías legales de la expresión del disenso y de la búsqueda de soluciones políticas. Por el contrario, la democracia quita justificación a la violencia. Por consiguiente, no sólo por razones éticas y democráticas la violencia de Estado es intolerable: lo es también porque empuja al caos, a la ley del Talión, a la dictadura o la anarquía.

 

 

 

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Ibarretxe Colaboró

Madrid ha terminado por mostrar su talante represivo, recurriendo a la falta de verdadero compromiso con su pueblo por parte del PNV en general y del lehendakari 3/7 en particular.

Efectivamente, Ibarretxe ha cedido a las presiones ejercidas por Garzón y Aznar, permitiendo que la Ertzaintza se abalanzara con toda su furia sobre quienes se manifestaron en Bilbo en contra del apartheid y a favor de las libertades y los derechos políticos del pueblo vasco.

Aquí lo que nos reporta La Jornada:


Reprime la policía vasca marcha en favor de Batasuna y contra Madrid

Garzón prohibió la manifestación; la Ertzaintza utilizó 20 furgones, dos tanquetas y helicópteros

Armando G. Tejeda | Corresponsal

Lo que comenzó como una manifestación pacífica, en la que decenas de miles de personas se congregaron en Bilbao para protestar por lo que consideraron la proscripción de sus derechos civiles, derivó en una auténtica batalla campal entre agentes de la policía autonómica vasca y simpatizantes y militantes de Batasuna.

Después de dos horas de enfrentamientos, la congregación se dispersó con saldo de más de 30 heridos y tres personas detenidas.

La protesta, que el gobierno nacionalista vasco se rehusó a prohibir en un primer momento, pese a presiones de Madrid, se convocó a raíz de decisiones judiciales adoptadas por el juez Baltasar Garzón, en el contexto de la proscripción de Batasuna, coalición vasca a la que el gobierno español acusa de ser brazo político de ETA.

La marcha convocada por diversos líderes de la izquierda abertzale fue objeto de polémica la semana pasada, ya que el gobierno de Juan José Ibarretxe autorizó la protesta, al ser convocada por un grupo de artistas, dirigentes sociales e intelectuales bajo el lema "Gora Euskal Herria (Viva el País Vasco)". En Madrid, Garzón ya había dictaminado que toda marcha "inspirada en Batasuna" era ilegal.

Ante la negativa del gobierno vasco de prohibir la marcha, Garzón emitió un nuevo auto judicial que dictaminó que detrás de la marcha estaba ETA y que por tanto carecía de legalidad.

Esta medida se sumó a las adoptadas en sus autos recientes, en los que además de suspender las actividades de Batasuna, cerrar sus locales y sedes y embargar sus cuentas bancarias, también declaró "ilegales" todas las protestas que estuvieran "impulsadas o inspiradas" en la formación independentista.

Bajo la incertidumbre sobre si la manifestación había sido o no autorizada, decenas de miles de personas se congregaron en la céntrica calle Autonomía de la capital vizcaína, encabezados por algunos de los convocantes, quienes portaban una enorme ikurriña (bandera).

Dos horas de reflexión

Unos metros más atrás marchaba la mesa nacional de Batasuna, en la que figuraban Jon Idígoras, Periko Salabarría, Arnaldo Otegi, Joseba Permanch y Jone Goirizelaia.

Después de avanzar unos 500 metros, en medio de aplausos y gritos a favor de la independencia, contra el Partido Nacionalista Vasco y el juez Garzón, la manifestación topó con un nutrido cordón policial, para el que el gobierno vasco movilizó decenas de agentes antidisturbios, 20 furgonetas, dos tanquetas con cisternas de agua y dos helicópteros que sobrevolaron la zona durante las dos horas que duró la protesta.

Fue precisamente el final de la citada calle, donde se abre una glorieta que da nombre a la plaza Zabalburu, el punto de conflicto.

Cuando era claro que la policía impediría el avance de los manifestantes, las abogadas de Batasuna, Jone Goirizelaia y Arantxa Zulueta, intentaron mediar con la policía, transcurridos escasos minutos de negociación los agentes, después de recibir algunos insultos (como zipayos, "perro" en euskera), repelieron con balas de goma y macanas a los manifestantes.

Fue entonces cuando la protesta derivó en enfrentamiento en el que la policía disparó balas de goma contra los manifestante, y lanzó chorros de agua azul verdosa, posiblemente tratada con químicos, que provocó irritación en los ojos y quemaduras en la piel.

Algunos manifestantes respondieron lanzando objetos, pero la mayoría se limitó a levantar los brazos y tirarse al suelo tapándose la cabeza.

En medio del estruendo de los disparos, dos personas totalmente desnudas, que portaban una bandera en favor del acercamiento de los presos etarras a cárceles del País Vasco, fueron esposados y trasladados a dependencias policiales con el cuerpo ensangrentado. Posteriormente trascendió que entre los heridos figuran al menos tres eran periodistas, dos del diario Gara y otro de la televisora Tele 5.

El enfrentamiento se prolongó unos 30 minutos hasta que el sonido de los proyectiles desapareció y fue sustituido por cánticos y consignas; los manifestantes, lejos de dispersarse se mantuvieron con el puño en alto frente a los agentes.

Las negociaciones entre las abogadas de Batasuna y mandos de la Ertzaintza no avanzaron, al mantenerse firme la decisión de no permitir el paso a la protesta, al argumentar que era una orden dictada por Garzón y que, por tanto, "o se dispersan o podemos seguir así toda la tarde", dijo uno de los policías a las abogadas, quienes finalmente decidieron iniciar un acto político en plena calle, con los agentes apuntando con sus rifles de balas de goma y la tanqueta con líquido verdoso lista para ser utilizada de nuevo.

Si bien los choques, que después tuvieron un segundo episodio al arremeter un grupo de jóvenes contra miembros de la Ertzaintza y quemar algunos botes de basura, dejaron un saldo de 30 heridos de todas las edades -desde una niña de cuatro años hasta personas de más de 65-, algunos de ellos graves, como uno que sufrió una fractura de clavícula, otro con el riesgo de perder un ojo y muchos más con contusiones y quemaduras; fueron detenidas tres personas, acusadas de desórdenes públicos.

Amparo Laserasu, una de las convocantes, explicó que la "manifestación fue todo un éxito, a pesar de que el gobierno español quiso prohibirla por todos los medios a su alcance, desde el judicial hasta el policial. Eso quiere decir que luchar por los derechos de Euskal Herria no es sentimiento ni voluntad de unos pocos sino de gran parte de la sociedad. Este pueblo tiene la fuerza y la voluntad de seguir adelante y eso es lo que vamos hacer, seguir adelante en defensa de nuestros derechos".

Arnaldo Otegi también tomó la palabra en un improvisado discurso, en el que se refirió a la violenta carga policial, al apuntar que "ésta es la foto de la desesperación de un Estado que sabe que tiene perdida la mayor de las batallas, pues la de la soberanía es imparable. Nos han golpeado, mojado y lanzado pelotas de goma, algunas de las cuales llevaban escrito 'Otegi hijo de puta'. Pero es mejor ser un hijo de puta que un policía que apalea a su pueblo. Numerosos medios europeos y fuera de Europa están aquí, y ésta es la foto, en blanco y negro; ahora hay que dispersarse para que no nos cuelguen el sanbenito o el cartel de violentos y terroristas".

No al Estado agresor

Anteriormente, el legislador de Batasuna explicó con sorna a La Jornada que con las decenas de miles de personas que se manifestaron en Bilbao se "demuestra el nivel de aislamiento popular de la izquierda independentista; se demuestra que tenemos un pueblo que no está dispuesto a soportar ni un minuto más la agresión de España, y está decidido a conquistar su independencia. Juntos decimos que representamos a un movimiento popular antifascista que se opone a los planes de un Estado agresor, y estamos convencidos de que con este pueblo es imposible que los españoles culminen sus planes".

Añadió que están "convencidos de que el Estado ha roto definitivamente cualquier intento de comunicación con el pueblo vasco, que sabe que no puede haber otro pacto con ese Estado que no sea el que se pueda articular de nación a nación o de soberanía a soberanía. Estamos convencidos de que el proceso de liberación de este pueblo se está acelerando, entre otras cosas porque tenemos un Estado incapaz".

Cuando comenzó la dispersión de la protesta se produjo un nuevo enfrentamiento, de jóvenes independentistas encapuchados que empezaron a arrojar objetos a la policía y quemar unos 30 contenedores de basura, y rompieron algunos cristales de comercios y bancos.

Fue entonces cuando el estruendo de las balas de goma se apoderó de nuevo de la plaza Zabalburu, iniciándose una nueva batalla campal que finalizó sin detenciones, pero sí con más personas heridas.

Después, la calle Autonomía de Bilbao se fue quedando sola, al dispersarse poco a poco las decenas de miles de personas que, en la retirada, continuaron gritando consignas en favor de la independencia del País Vasco y contra las medidas adoptadas por el juez Garzón y el gobierno español de José María Aznar, de proscribir a Batasuna. 




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sábado, 14 de septiembre de 2002

Madrid Emplaza a Ibarretxe

Baltasar Garzón sigue incrementando el nivel de amenaza en contra del gobierno de Juan José Ibarretxe, imponiendo con ello las condiciones necesarias para que se desate la furia represiva por parte de las fuerzas policíacas en contra de quienes asistan a la manifestación que se ha convocado en Bilbo en defensa de los derechos civiles y políticos del pueblo vasco ante la embestida españolista contra Batasuna.

Aquí la información que provee La Jornada:


Pese a amenazas de Madrid, promete gobierno vasco respetar los derechos de manifestantes

La marcha que se realizará hoy en Bilbao, "privada y legítima": Ibarretxe

Armando G. Tejeda | Enviado

El gobierno vasco, presidido por el nacionalista moderado Juan José Ibarretxe, señaló hoy que la manifestación de este sábado en Bilbao, convocada bajo el lema Gora Euskal Herria (Viva el País Vasco) por un grupo de intelectuales y dirigentes sociales vinculados con la izquierda separatista, es "privada y con legitimidad social", por lo que, anunció, "velará por el cumplimiento de la legalidad".

El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, aseguró ayer, en un auto judicial, que es "ETA la que está, por conducto de varios responsables, en la convocatoria y preparación" de dicha protesta.

Desde que comenzó el proceso de proscripción de Batasuna para la coalición abertzale, acusada de ser el brazo político de ETA, manifestarse en las calles del País Vasco es una cuestión que se decide en los tribunales.

La protesta del sábado tiene la consigna de advertir sobre el "recorte de los derechos de libertad de expresión, reunión y manifestación", en clara alusión a las recientes medidas judiciales adoptadas por Garzón, quien ordenó la suspensión cautelar de todas las actividades de Batasuna y el cierre de sus sedes y locales, y advirtió que las manifestaciones "inspiradas e impulsadas" por la coalición radical son ilegales.

Esta medida provocó que la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional hiciera un llamado a los gobiernos español y vasco para que no se "socaven" garantías legítimas, como la de "protesta pacífica y la libertad de expresión". Sin embargo, el magistrado español advirtió que, según un informe de los servicios de inteligencia aportado por el fiscal del Estado, la manifestación de Bilbao está organizada por el grupo armado, por lo que insta a su prohibición, ya que, señala, "no se trata de una manifestación para discrepar o criticar las resoluciones judiciales ni para protestar por la falta de libertad de expresión, reunión y manifestación, sino que se trata de una actividad de la organización terrorista por conducto o con la cobertura de otras personas físicas vinculadas con la propia estructura investigada".

Javier Balza, consejero de Interior del gobierno vasco, manifestó al respecto que la ertzaintza actuó con "ponderación y adecuación a la ley, porque no se podía actuar en una ciudad abarrotada de gente, por lo que estuvo plenamente ajustado a la ley y a los criterios establecidos en la jurisprudencia sobre el derecho de reunión y seguridad ciudadana".

Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, advirtió a Ibarretxe que sería de "suma gravedad" el incumplimiento por parte del gobierno vasco del auto del juez Garzón, por lo que exigió que actúe "en consecuencia".

Uno de los convocantes a la protesta, el arquitecto Iñaki Uriarte, señaló que la manifestación únicamente es el "clamor de un pueblo, la unión de miles de voces que expresan un anhelo social, la afirmación de su entidad colectiva como seres humanos que compartimos una identidad común constituida por peculiaridades tan esenciales como definitorias de costumbres, lengua y cultura".

La actividad en el Parlamento

En el Parlamento vasco se rechazó por votos en contra de Batasuna, Partido Popular y Partido Socialista de Euzkadi la propuesta dada a conocer por el tripartido del gobierno vasco para presentar un recurso ante el tribunal constitucional por la nueva Ley Orgánica de Partidos Políticos, creada para ilegalizar a la formación separatista. Los parlamentarios de Batasuna emitieron un sufragio en contra, al ser rechazada una enmienda en la que instaban a los partidos que sustentan el Ejecutivo autonómico tanto a generar "nuevas condiciones políticas" como a "exigir al gobierno vasco que no cumpla una ley manifiestamente injusta", en alusión a la nueva norma.

El parlamentario Arnaldo Otegi, vocero de Batasuna, señaló que Ibarretxe "aplica el estado de excepción", por lo que exigió que adopte una posición de "insumisión a esta ley". Agregó que para Batasuna es "un honor estar fuera de la legalidad española".

A su vez, Carlos Urquijo, del Partido Popular, comparó a Batasuna con formaciones europeas "nazis, xenófobas o racistas". Asimismo, expresó que el Partido Nacionalista Vasco "antes de ser demócrata es nacionalista, y sólo atiende a la llamada de la sangre".

Por último, el Tribunal Supremo se declaró competente para investigar la supuesta participación del parlamentario de Batasuna José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, en un atentado cometido en 1987 contra una casa-cuartel de la Guardia Civil, en Zaragoza.

El tribunal designó como magistrado instructor de la causa a José Ramón Soriano, quien deberá citar a Urrutikoetxea para interrogarlo por estos hechos. 




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viernes, 13 de septiembre de 2002

Los Derechos Fundamentales Vascos

Amnistía Internacional ha vuelto a pronunciarse en defensa de los derechos civiles y políticos del pueblo vasco ante la intensificación en la embestida españolista contra Batasuna.

Así lo informa La Jornada:


Exige AI a los gobiernos de España y el País Vasco respetar los derechos fundamentales en Euskadi

No mediará en el conflicto, afirma el presidente de Cataluña, Jordi Pujol; pide diálogo

Armando G. Tejeda | Corresponsal

Amnistía Internacional (AI) pidió hoy al gobierno de España, presidido por José María Aznar, y a las autoridades vascas "asegurar" en Euskadi el respeto a los derechos fundamentales, como la libertad de expresión y el de protesta pacífica, en vísperas de una manifestación convocada en Bilbao y que el juez Baltasar Garzón asegura es una actividad "orgánica de la organización terrorista ETA".

La organización de defensa de los derechos humanos señaló, además, que el auto judicial emitido el pasado 2 de septiembre por Garzón, magistrado de la Audiencia Nacional, "parece prohibir ese tipo de actos", pero sus alcances no quedan claros.

En el comunicado, AI se refirió por segunda vez en cuatro meses al proceso abierto para declarar ilegal a la coalición separatista vasca Batasuna, a la que se acusa de ser el brazo político de ETA, y por lo tanto de formar parte de la estructura de una organización terrorista.

Mientras que en el primer pronunciamiento, en mayo pasado, AI mostró su preocupación por el contenido de la nueva ley orgánica de partidos políticos, creada ad hoc por el gobierno español y la oposición socialista para disolver la formación vasca, en esta ocasión manifestó su inquietud por la amenaza de que sean "socavados" los derechos básicos.

En vísperas de la manifestación del próximo sábado en Bilbao -convocada bajo el lema "Arriba el País Vasco" y en protesta por la "vulneración de los derechos civiles"- AI instó en su comunicado de este jueves a "las autoridades españolas y vascas a asegurar que los derechos fundamentales de expresión y protesta no se vean socavados por recientes iniciativas legislativas que parecen prohibir este tipo de actos".

No obstante, este mismo día Garzón comunicó al gobierno vasco del nacionalista moderado Juan José Ibarretxe que "es ETA la que está, por medio de varios responsables, en la convocatoria y preparación" de la protesta, por lo que pidió que se "tomen las medidas que considere oportunas para prevenir la legalidad y el cumplimiento de las resoluciones judiciales".

Según el magistrado, "no se trata de una manifestación para discrepar o criticar las resoluciones judiciales, ni para protestar por la fatal de libertad de expresión, reunión y manifestación", sino que es una "clara actividad orgánica de la organización terrorista" ETA.

Garzón dijo basarse en un informe realizado por el servicio de inteligencia español, si bien hasta ahora la protesta cuenta con la aprobación del gobierno vasco.

La comunicación de Garzón va en el mismo sentido de al menos dos autos previos, en los que llegó incluso a declarar "ilegal" cualquier tipo de manifestación pública o privada que estuviera "inspirada o impulsada" por Batasuna.

Es precisamente a ese auto al que hace referencia AI, al señalar que cuando Garzón declaró en agosto pasado la suspensión de todas las actividades y el embargo de las cuentas bancarias de Batasuna, se estableció "que la prohibición de celebrar manifestaciones impuesta al grupo nacionalista vasco no abarcaba los actos organizados por otros partidos o individuos".

No obstante, "no ha quedado claro el alcance concreto de las diversas medidas adoptadas y se ha censurado al gobierno vasco por permitir la celebración de una manifestación pacífica el fin de semana pasado", agregó el organismo, en alusión a la concentración popular que se celebró el domingo pasado en San Sebastián, a pesar de que no estaba autorizada, y que reunió a unas 2 mil personas.

"Las autoridades españolas y vascas deben aclarar esta cuestión y asegurar que seguirán protegiendo derechos reconocidos internacionalmente", señaló.

Sin embargo, Amnistía Internacional matizó que "reconoce que tanto las autoridades españolas como las vascas tienen derecho a adoptar medidas para garantizar la seguridad de todas las personas que se encuentran en su territorio".

También recordó que ha condenado "en forma reiterada e inequívoca la ininterrumpida campaña de homicidios de civiles de ETA, así como los numerosos actos de intimidación políticamente motivados y los incidentes de violencia callejera que, a lo largo de los años, han venido poniendo en peligro la vida de miembros de la población".

Pero, advirtió, "los abusos cometidos por ETA no deben utilizarse como excusa para justificar la erosión de las libertades fundamentales. Cuando nos enfrentamos a graves abusos contra los derechos humanos, la defensa de estas libertades se vuelve aún más importante".

Poco después de ordenarse la suspensión de las actividades públicas, privadas e institucionales de Batasuna, AI recibió la información de que la policía autónoma vasca había clausurado las oficinas en Bilbao de Torturaren Aurkako Taldea, grupo vasco contra la tortura, así como la oficina de Etxerat, organización de familiares de presos vascos, dos hechos por los que manifestó su preocupación.

Entre tanto, en Bruselas el presidente del gobierno regional de Cataluña, Jordi Pujol, aseguró que no mediará en el conflicto en Euskadi, porque "son los vascos los que tendrán que discutir entre ellos".

Además, "los vascos tendrán que hablar con el gobierno español o el gobierno español hablar con los vascos, pero al final tendrá que haber un diálogo general", citó Dpa.

Más policías a las calles

En otro orden de cosas, el vicepresidente primero del gobierno español, Mariano Rajoy, y el ministro de Interior, Angel Acebes, dieron a conocer este jueves el plan de lucha contra la delincuencia anunciado por el presidente Aznar en su reciente informe, presentado ante militantes del gubernamental Partido Popular como la herramienta que permitirá "barrer las calles" españolas de delincuentes.

El proyecto consiste en incorporar en menos de dos años a 20 mil nuevos miembros al cuerpo policial, así como aumentar la plantilla de jueces y fiscales, y dotar de mejor tecnología a los cuerpos policiales para "intensificar la eficacia policial".

El plan del gobierno español también pretende modificar la legislación para afrontar temas como la violencia doméstica o de género, así como para aumentar las penas contra delincuentes reincidentes.

Además, prevé modificar el estatuto de los extranjeros con vistas a facilitar jurídicamente su expulsión de España cuando cometan algún delito.

El titular de Justicia precisó en este sentido que los extranjeros que cometan delitos que puedan conllevar condenas inferiores a seis años serían expulsados "inmediatamente" de España. 




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jueves, 12 de septiembre de 2002

Bush y su Bufón Español

El genocida dictador fascista Francisco Franco supo maniobrar - ayudado por la cúpula católica - para reinventarse, pasando de ser aliado de Benito Mussolini y Adolfo Hitler a socio estratégico de Washington en contra de la Unión Soviética. Así, durante la Guerra Fría, los crímenes del franquismo fueron blanqueados, al fin y al cabo, la mayoría habían sido cometidos en contra de vascos, comunistas, socialistas, anarquistas y sindicalistas.

Hoy, Aznar intenta hacer los mismo, entendiendo que tras la caída del bloque soviético se ha requerido crear un nuevo "enemigo de Occidente" y el está más que dispuesto a convertirse en el Francisco Franco de esta nueva Alianza contra el Terror, liderada por George W. Bush y su fiel escudero, Tony Blair.

Aznar sabe muy bien que, con su sumisión incondicional a Bush puede obtener de este una patente de corso que le permita total libertad de acción en contra del "etnicismo" vasco.

De esto nos habla este artículo de La Jornada que de pasada nos informa que, tal como sucede en Chile, el 11 de septiembre ha tenido y tendrá un significado muy diferente para el pueblo catalán, otra de las naciones históricas atenazadas por la conceptualización de estado decimonónico europeo al que se aferra el españolismo.

Lean ustedes:


Apoyo incondicional de Aznar a un ataque unilateral de EU contra Irak

Celebran miles el Día Nacional de Cataluña

Armando G. Tejeda | Corresponsal

Al considerar que "lo determinante" es acabar con "la amenaza que el terrorismo supone para todos", el jefe del gobierno español, el conservador José María Aznar, manifestó hoy ante el Parlamento su apoyo incondicional a un eventual ataque contra Irak, incluso cuando aún no existe un dictamen de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al respecto.

El jefe de la oposición socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, cuestionó al mandatario al advertirle que su grupo no apoyará una intervención militar sin autorización de Naciones Unidas.

Aznar, quien según la prensa considera "muy deseable, pero no imprescindible" el beneplácito de la ONU a un ataque contra el régimen de Saddam Hussein, sostuvo en la comparecencia que "lo importante es terminar con el terrorismo", y dio a entender su apoyo incondicional a George W. Bush al señalar que "estaremos siempre con aquellos que con nosotros y como nosotros luchan por la causa de la libertad y contra el terrorismo".

Afirmó que Irak incumple sistemáticamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y, por ello, "son justamente las Naciones Unidas las que tienen que responder y reaccionar en esa materia". Por ello, Aznar consideró "muy probable" una nueva resolución del organismo. Pero para que esa eventual resolución sea efectiva, precisó, se debe mantener una actitud "firme", pues consideró que no puede haber ningún tipo de obstrucción para eliminar la amenaza del "uso de armas de destrucción masiva".

Recientemente, más de 5 mil marines se movilizaron en la base militar de Rota, donde el ejército de Estados Unidos tiene uno de sus centros estratégicos del Mediterráneo.

En su breve discurso, Aznar mezcló el tema de la lucha contra el terrorismo a la intervención de Irak, aunque según El País, el servicio secreto español no cree que existan conexiones entre la red Al Qaeda, responsable de los atentados del 11 de septiembre, y Saddam Hussein. "No parece muy obvia la relación entre un régimen laico y un grupo que se caracteriza por su fanatismo religioso", dijo el director del Centro Nacional de Inteligencia, Jorge Dezcallar, citado por el diario.

Por su lado, con excepción del oficialista Partido Popular, la casi totalidad de las fuerzas parlamentarias españolas rechazó la postura de Aznar, asumiendo como premisa básica la "unidad" de la comunidad internacional ante un ataque.

Rodríguez Zapatero insistió en que España, además de buscar por todos los medios la implicación de la ONU en una acción militar, debe también asumir la postura que fije la Unión Europea, dado que el proceso de integración comunitaria exige la unidad de los países miembros ante asuntos de tal envergadura.

"Uno no se puede dejar seducir por una conversación telefónica con Bush", ya que entonces la "lealtad" se convierte en "sumisión", dijo el líder del Partido Socialista Obrero Español, en alusión a la conversación telefónica de la víspera entre Aznar y el mandatario estadounidense.

"Abrir un tercer escenario internacional de conflicto no es lo más prudente", ya que primero se deben detener los conflictos en Medio Oriente y Afganistán, añadió.

Más dura fue Izquierda Unida, la tercera fuerza parlamentaria, que consideró la postura de Aznar como "una subordinación inaceptable" ante el régimen de "extrema derecha" estadounidense, mientras destacó que Irak ha sufrido desde 1992 más de mil bombardeos, lo que ha provocado un auténtico "desastre humanitario".

En el País Vasco, el presidente del gobierno regional, el nacionalista moderado Juan José Ibarretxe, advirtió que el apoyo del gobierno español a un ataque de Estados Unidos "no compromete ni al gobierno ni a la sociedad vascas". Voceros del Bloque Nacionalista Gallego también se mostraron contrarios a la posición de Aznar.

En tanto, el aniversario de los ataques del 11 de septiembre fue recordado con diversos actos en Madrid, Barcelona e incluso en la Vuelta Ciclista de España.

Sin embargo, en Cataluña, el 11 de septiembre se recuerda tradicionalmente la manifestación histórica que congregó hace 25 años a más de un millón de personas para, recién terminada la dictadura de Francisco Franco, reclamar un "autogobierno" y "libertad" para la región. Llamada la Diada Nacional de Catalunya, cada año miles de personas toman las plazas y calles catalanas para recordar aquella fecha. Este año, la celebración se vio alterada cuando centenares de independentistas catalanes contrarios al proceso de prohibición a Batasuna, la coalición nacionalista vasca a la que se acusa de ser brazo político de ETA, protestaron e increparon a representantes del gobierno español al grito de "fascistas, sois los terroristas".

Entre tanto, la policía autonómica vasca desactivó un coche bomba cargado con más de 25 kilos de explosivos en la región de Ziérbana. 




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lunes, 9 de septiembre de 2002

Roitman | Los Orígenes del Laberinto Vasco (II)

Les compartimos la segunda parte del texto con el que Marcos Roitman aborda el actual recrudecimiento del conflicto vasco, escenario en el que Madrid, al más puro estilo franquista, busca limitar las libertades y los derechos políticos del pueblo vasco utilizando para ello como pretexto un supuesto nexo entre el partido independentista Batasua y la organización antifascista armada ETA.

Adelante con la lectura:


Los orígenes del laberinto vasco

Marcos Roitman Rosenman / II y últim

El conflicto vasco es una cuestión que no se ha podido solucionar en la transición a la democracia tras la caída del franquismo.

En esta línea, un ex parlamentario vasco, Martín Auzmendi, señala: aunque parezca obvio, a estas alturas hay que subrayar que ya no es posible ningún acuerdo sobre la base de abrir un nuevo proceso constituyente en Euskadi. Sin embargo, lo que sí parece posible y necesario es un nuevo acuerdo para cerrar la transición y culminar el proceso constituyente en Euskadi.

Los orígenes del problema son políticos. Desconocerlos no puede traer la solución. En este caso concreto, tras el terrorismo se esconde un problema político grave.

Lo penoso, parafraseando al académico Lázaro Carreter -aunque se refiere a una pelea idiomática- es que se libre en el terreno del terrorismo el combate que debiera ventilarse en el político. No querer asumir esta verdad supone efectivamente no solucionar nunca el problema.

En el último debate sobre el estado de la nación, la portavoz de Eusko Alkartasuna le dijo directamente al presidente del gobierno español, José María Aznar, que cuando más contrariado lo había visto había sido cuando las conversaciones y el diálogo en Euskadi generaron una tregua y la apertura de diálogo con ETA.

Aznar sólo pudo contestar que tal afirmación le parecía miserable. Para Aznar y el PSOE el problema es policial, jurídico y de orden público. Con estos argumentos se entiende que nunca será posible abrir una vía de solución. Quienes votaron en contra o se abstuvieron ante la propuesta de ilegalización de Batasuna no están en contra de la democracia. Tampoco son traidores a la Constitución ni promueven la disolución de España. Sólo señalan que el problema es político y su solución también.

En los hechos, la propia vía judicial está siendo fuertemente criticada por destacados catedráticos de derecho constitucional. Sirva como muestra el comentario de Javier Pérez Royo: En un proceso en el que no se puede llegar en ningún caso a la conclusión de que Batasuna es ETA, porque la conducta delictiva de los ciudadanos que se está investigando no puede comprometer nunca al partido en su conjunto, se acaba alcanzando dicha conclusión, para proceder a la suspensión del partido y abrir la vía a la posible imputación penal de sus dirigentes y, eventualmente, de todos sus miembros.

En la persecución de Batasuna se está cancelando el sistema de división de poderes de la Constitución. Contra Batasuna está empezando a valer todo, desde medidas legislativas de constitucionalidad más que dudosa, hasta autos judiciales que más que decisiones de un poder independiente del Estado parecen escritos de un funcionario del Ministerio del Interior. Contra Batasuna, el fin sí justifica los medios.

En conclusión: presentar la lucha contra el terrorismo en una cruzada de toda España frente a Batasuna es al menos una visión distorsionada y con poco fundamento. Las discrepancias son múltiples. Cabe señalar que en el Parlamento, de las 12 formaciones políticas que tienen representación, ocho de ellas, es decir dos tercios de los partidos y coaliciones presentes, se abstuvieron o votaron en contra de la ilegalización. No es un problema cuantitativo si se refiere al número de diputados de dichos partidos. Expresa un problema de fondo.

Enfocar el problema vasco como una cuestión de terrorismo no representa el sentir mayoritario, primero de la sociedad vasca y en segundo lugar de una parte importante de su elite política. 




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