Un blog desde la diáspora y para la diáspora

sábado, 10 de enero de 2026

Egaña | Presos, Exilio y Deportación

Insistimos, más aún tras conocerse el más reciente capítulo en la saga de los encausados en el sumario 13/13, mismo que muestra el encono por parte del imperialismo españolista en contra del pueblo vasco.

E insistimos porque la actitud pendenciera por parte de Madrid a tantos años de haberse producido el desenlace del Proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción en lo que concierne a ETA, las medidas draconianas se siguen repitiendo mientras que el relato, si uno pone atención a lo que dicen personajes como Alberto Alonso, se vuelve cada día más desvergonzado.

En ese contexto, presentamos a ustedes este texto de la autoría de nuestro amigo Iñaki Egaña:


Presos, exilio y deportación

Iñaki Egaña

Algún día habrá que contar, quizás con la Inteligencia Artificial o más rudimentariamente con un Excell o similar, los años de presidido que han sufrido ciudadanos y ciudadanas vascas por motivos políticos. No me atrevo siquiera a aventurar el resultado pero, entre el siglo XX y lo que vamos del XXI, el desenlace numérico superará el centenar de miles de años. Únicamente desde 1960 más de 9.000 hombres y mujeres ingresaron en prisión, con condenas breves algunos, por no pagar multas durante el franquismo, aunque también con otras de larga duración que fueron indultadas en 1977 tras la instauración del nuevo sistema político español. Antes, tras el golpe de Estado de 1936, unos 60.000 republicanos y abertzales fueron detenidos e internados en cárceles dispersas, campos de concentración o destinados a batallones de esclavos. Entró en presido una nueva generación y el código penal de 1973 menguó condenas de 30 años con la aplicación del mismo y las redenciones, eliminó la pena de muerte posteriormente y en 1995 los derechos penitenciarios fueron suprimidos y las condenas se cumplieron en su integridad con el añadido de la STS 197/2006 que las hizo retroactivas, hasta la derogación del TEDH ya en 2013. En 2003, las penas fueron elevadas hasta los 40 años, sin posibilidad de redención de penas. Hubo, en estas épocas asimismo, miles de detenidos pero no condenados a pesar de cumplir meses, incluso años en prisión. Durante el franquismo, Jacinto Ochoa Marticorena (Uxue, 1917-1999) fue el preso vasco que más tiempo estuvo encarcelado, 26 años. Protagonizó dos fugas de Ezkaba, en la primera de las cuales, las fuerzas fascistas mataron a 206 de los presos huidos. En la actualidad, varios presos vascos llevan encarcelados más de 30 años, alguno hasta 37.

La segunda condena la sufrieron sus familias. En épocas recientes, 20 familiares fallecieron cuando viajaban a ver a los suyos encarcelados. Millones de kilómetros recorridos. Suicidios, palizas en prisión, en traslados… A finales de 1937, un convoy ferroviario que trasportaba presos sufrió un accidente en Alanís (Sevilla). No se sabe con certeza cuantos muertos hubo, quizás 75, la mayoría de origen vasco. En el siglo XX sus familiares desconocían la suerte de los suyos, dados por desaparecidos. Sus descendientes, ya entrado el XXI, supieron que los cadáveres habían sido arrojados a fosas comunes, sin nombre. La relación de la población vasca con la prisión ha sido históricamente tan “normalizada” que cuando el conde de Lerín atacó varias localidades defendidas por navarros fieles a su corona, un sacerdote de Mendavia se preocupó por algunos de sus vecinos encerrados por el conde en una ciega del castillo de Tudela. El euskara la adoptó de inmediato y, así, ziega es celda.

El exilio ha sido también tremendo, con menor visibilidad por la dispersión, la falta de noticias y la imposibilidad, en algunos casos, de establecer redes comunitarias. En el último medio siglo fueron más de 3.000. En tiempos de la guerra civil, el Gobierno del lehendakari Agirre cifró en 151.000 los exiliados gestionados por su Ejecutivo, a los que habría que sumar varios miles de navarros. Es cierto que la mayoría retornó al inicio de la Segunda Guerra mundial, pero unos 16.000 fallecieron lejos de su patria, sin haber regresado previamente. Especialmente trágica fue la suerte de miles de niños, evacuados previamente a la URSS, Bélgica, Estado francés o Reino Unido. Aún, casi 90 años después, el eco de aquellas tragedias nos retumba. Hace unas semanas, familiares de Víctor Areta Amenabar, un donostiarra que en 1937 tenía apenas seis años, se pusieron en contacto conmigo para conocer su paradero, o al menos su esquela. Sus tres hermanas habían sido evacuadas con él, pero la invasión de la Alemania nazi de la URSS, dispersó a los cuatro. Teresa, Carmen y Begoña Areta retornaron a Donostia. Víctor, en cambio, de refugio en refugio, se instaló en 1954 en Vekshor, construyó una casa de madera y se dedicó a pescar y cazar en los bosques cercanos. Amplió su vivienda que la convirtió en granja para criar cerdos y cabras y compuso una familia numerosa. Su hermana Begoña mantuvo una relación epistolar pero cuando falleció en 2006 se rompió. ¿Vive Víctor? ¿Y sus hijos? El desamparo de la ruptura.

La deportación, como la prisión o el exilio, tiene también un poso histórico en Euskal Herria, a ambos lados de la muga. En época colonial, Madrid deportaba a los vascos a Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Más tarde a Marruecos, Guinea, Sahara y Fernando Poo. En el Estado francés, la histórica fue a Kanaky, casi en la antípodas, luego durante la ocupación nazi y el Gobierno de Vichy, a fabricas alemanas. La mitad de los requeridos como mano de obra huyó y un centenar murió en Alemania. En la España de Franco, huelguistas, dirigentes obreros, activistas, abogados… fueron deportados por la Península, lejos de su localidad natal. Desde enero de 1984, decenas de exiliados vascos fueron deportados por París a Cabo Verde, Sao Tomé, Panamá, Ecuador, Venezuela, Togo y Argelia. En julio de 1999 un accidente de aviación segó la vida de familiares que retornaban de Gasteiz del deportado en Cabo Verde Emilio Martínez de Marigorta. Su hijo Ibai, de tres años de edad, además de sus cuñadas Grazinda y Suset, y dos sobrinas fallecieron en el siniestro de un avión que cubría la ruta interior entre las islas de San Vicente y San Antón. Crónicas desaparecidas.

Hoy que el planeta aborda un nuevo ciclo con su reordenamiento correspondiente y de consecuencias imprevisibles, el nuestro particular parece envuelto en un bucle interminable. La cárcel, el exilio y la deportación sugieren continuar en una situación atávica, con recorridos que los conocemos de memoria. Bien es verdad que los datos nos muestran que las situaciones particulares y los dramas personales están más mitigados que en otras épocas. Pero ello no es óbice para que sigan existiendo y necesiten de un cierre definitivo. La sociedad vasca merece aliviarse de esa aún pesada mochila.

 

 

 

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viernes, 9 de enero de 2026

Entrevista a Joseba Azkarraga

Con el contexto de lo recientemente ocurrido en el caso del Sumario 13/13 y en vísperas de la manifestación anual de enero en Bilbo, les compartimos esta entrevista a Joseba Azkarraga de la plataforma Sare, misma que ha sido publicada por Naiz:


«Estos presos y presas tienen derecho a una aplicación de la ley sin excepciones»

La «luz al final del túnel» asoma aún lejos en la mirada de largo alcance de Azkarraga, implicado a tope en Sare desde su inicio tras muchos años de responsabilidades políticas e institucionales. Sigue siendo un túnel, apuntalado con trabas de Madrid y recorrido por Lakua con el freno echado.

Ramon Sola

Este 2025 no ha habido mucha información sobre el desarrollo de la vía legal. ¿En qué punto estamos?

Desde Sare nos gustaría poder decir que estamos en la recta final y que se ve la luz al final del túnel. Pero es aún una recta muy larga, donde encontraremos muchos obstaculos y que deberemos ir salvando con el apoyo de una parte importante de la sociedad vasca. Venimos de una situación muy dificil y vulneradora de muchos de los derechos que deberían asistir a los presos y presas vascos. Desde 2017 se ha trabajado desde el consenso de la mayoría política y sindical vasca y a ello se unió el cambio político en el Estado, con la llegada del PSOE al Gobierno, posibilitando avances.

Hay que tener claro, eso sí, que con carácter general los gobiernos no se mueven; hay que moverlos. En Euskal Herria la movilización social ha sido clave para transmitir que no estamos ante una reivindicación partidista, sino que es la reivindicación democrática de una gran parte de la sociedad vasca. Hablamos de derechos humanos y de su vulneración.

¿Se perciben esos avances en la calle o hay un punto de desconocimiento?

Es cierto que parece que fue hace años cuando se puso fin al alejamiento, a las celdas de castigo o a los cumplimientos de la totalidad de la condena en primer grado penitenciario. Y no, no hace mucho: 2022-2023 fueron los años más importantes para romper el nudo que nos ataba al inmovilismo. Se puso fin a la política de alejamiento tras más de 34 años de sufrimiento, se puso fin a un intento de los diferentes gobiernos de doblegar las voluntades no solo de los presos y presas, sino también de sus familiares. No lo consiguieron, aunque si de lo que se trataba era de causar dolor, lo consiguieron. Nunca hay que olvidar que en los accidentes de tráfico en el tránsito de los familiares a las cárceles hubo 16 personas muertas o que más de 30 presos han dejado su vida en cárceles alejadas de sus casas…..

¿Qué importancia tuvo la transferencia penitenciaria y cómo se está materializando? ¿Lo ve adecuado Sare?

Con la transferencia de la gestión penitenciaria a la CAV, desde 2021 se va poniendo fin a los cumplimientos de penas en primer grado penitenciario hasta el último día de la condena y se comienza a ir aplicando la legislación penitenciaria, aunque no sin muchas trabas, parones, cálculos electorales sobre si la aplicación de la legislación penitenciaria podría suponer una merma de votos al partido o partidos que gestionaban la política penitenciaria. Creo que se ha mirado mucho el que dirán la derecha y sus medios de comunicación afines y se ha tenido miedo a ser audaces en la gestión penitenciaria.

Algunos ejemplos de lo que digo. En el ámbito político a nivel del Estado no se han derogado las leyes de excepción, absolutamente obsoletas. Y en el caso de la CAV, las autoridades penitenciarias, en las oportunidades que han tenido para reinterpretar estas legislaciones de excepción, no siempre han elegido la opción que, siendo perfectamente legal, era la más adecuada y justa para los presos. Se han quedado con la interpretación más restrictiva. Y otra cosa: la construcción de las rutas de vuelta a casa de las presas y presos vascos no se está haciendo con la filosofía que el Modelo Penitenciario Vasco implica.

La juez Inés Soria, que pilota este modelo desde Lakua, alegaba en estas páginas que se trata de delitos específicos y no veía que las condiciones especiales de progresión que se ponen a estos presos perjudique el objetivo de reinserción...

El problema está en lo que he apuntado: hay leyes de excepción que, aunque no sean derogadas, permiten una interpretación más flexible, acorde al Modelo Penitenciario Vasco que apuesta por el régimen abierto. Si cree que esas leyes pueden ser compatibles con el modelo, pues eso es lo que pedimos, que se hagan compatibles. Porque no ocurre en todos los casos...

Concretando, ¿todos estos presos deberían estar pisando la calle de uno y otro modo, con la ley en la mano?

Hoy deberíamos haber podido cerrar esta situación, porque la inmensa mayoría de los presos y presas de motivación política, por el tiempo de cumplimiento efectivo de sus penas, deberían estar en régimen abierto y en tercer grado penitenciario. Y no lo están porque se les continúa aplicando una política penitenciaria de carácter excepcional. En el ámbito legislativo, con la ley 7/2003 y el cumplimiento efectivo de las penas de hasta 40 años. En el ámbito judicial, con recursos de Fiscalía que, en menor medida que hace unos meses, aún siguen contra las decisiones de los profesionales de los centros penitenciarios cuando proponen la progresión a tercer grado. Y junto todo a ello, el mantenimiento de un Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria que depende de un tribunal de excepción como es la Audiencia Nacional. 

Algunos colectivos insisten en presentar todo esto como «beneficios» o trato de favor...

A los presos y presas vascos, cuando se les progresa de grado o alcanzan la libertad condicional o la aplicación del art. 100 –que les permite salir durante el día a trabajar–, no se les está regalando nada, ni se está incumpliendo ninguna ley. No. Se les está aplicando una ley que fue aprobada en las Cortes Generales, como es la LOGP.

Hay que decir aquí algo muy importante. Estos presos y presas en libertad no suponen ningún peligro para la sociedad. No hay ni un caso de reincidencia. Debería ser un argumento importante para que esos miedos inventados dieran paso a una gestión más ágil de una política penitenciaria humanista. A partir de ahí, no se les puede exigir a estos presos algo que no esté recogido en la legislación.

Hay otro elemento que nos parece necesario trasladar. La Administración Penitenciaria vasca debe homogeneizar el tratamiento que sus Juntas aplican a estos presos y presas. No es de recibo que haya alguna cárcel que, incumpliendo la normativa penitenciaria, no aplique salidas programadas o permisos penitenciarios hasta muy avanzado el cumplimiento de la condena. Otras sí lo hacen, como corresponde, desde el cumplimiento de la cuarta parte de la condena.

¿Cómo cree que se posiciona la sociedad en general ante todo esto? ¿Percibe el problema?

Una sociedad que aspira a ser verdaderamente democrática y madura no puede dar la espalda a los derechos de aquellas personas que buscan rehacer sus vidas y hoy o están en la cárcel, en el exilio o deportadas. Tienen derecho a volver a sus casas. Tienen derecho a normalizar sus vidas y tienen derecho a una aplicación de la ley sin excepciones. Son aún 22 los presos y presas, que con más de 25 años de cumplimiento de las penas, no se les han aplicado todavía ni permisos penitenciarios, ni salidas programadas, y mucho menos progresiones de grado. Y de los 44 presos que hoy están en segundo grado, el 50%, por el tiempo cumplido, deberían estar en tercer grado y régimen abierto.

¿La posición de ciertos grupos de víctimas de ETA es el mayor obstáculo de fondo para una solución definitiva?

Desde Sare nunca entraremos en debate y confrontación con las víctimas de la violencia. Tampoco con algunas asociaciones a las que se podría responder ante el cúmulo de falsedades que trasladan. No lo haremos, porque nos merecen todas ellas un respeto. Son muchos años de una convivencia quebrada y es hora de poder construir una convivencia normalizada, basada en el respeto a los derechos humanos. Debemos ser capaces de poder construir el futuro juntos, respetando al otro y sin obligar a nadie a olvidar lo que ha vivido. El dolor de las víctimas merece nuestro respeto. Y si en algún momento han podido sentir falta de sensibilidad hacia su dolor, por nuestra parte, lo sentimos, porque nunca ha sido esa nuestra intención.

Por ello, lo que sí hemos hecho siempre en Sare es denunciar la instrumentalización política que desde algunos ámbitos se hace de su dolor. Y citar a las víctimas olvidadas injustamente, porque el reconocimiento del dolor debe abarcar a todas, no pueden quedar fuera las que sufrieron torturas, persecuciones injustas, terrorismo de Estado... No podemos permanecer impasibles ante quienes defienden diferentes categorías de víctimas, de primera o de segunda depende de quién haya sido el causante de ese sufrimiento. ¿Quién es capaz de marcar diferencias entre el dolor de una madre de una víctima de ETA o el dolor de otra madre cuyo hijo o hija ha sido víctima del GAL, de la tortura o de la dispersión?

Siguen marcándose ‘suelos éticos’ diferentes...

El ‘suelo ético’ o es una exigencia que se realiza al conjunto de las fuerzas políticas o es un brindis al tendido. Esta exigencia debe ser también para quienes desde el ámbito político permitieron la tortura o el terrorismo de Estado y para quienes desde el ámbito judicial lo ampararon. De lo contrario, no servirá de nada, más que lavarse las manos de sus propias responsabilidades. Resulta un sarcasmo, por ejemplo, cómo desde algunas instituciones se montan festejos de exaltación de la Guardia Civil, intentando ocultar que es un cuerpo represivo que torturó sistemáticamente, incluso hasta la muerte.  

Convivencia es un concepto que Sare remarca mucho, también lo hicieron en las jornadas de octubre en el Euskalduna...

La convivencia en Euskal Herria no será fruto del olvido, sino de la voluntad compartida que tengamos de avanzar, porque convivir es aprender a mirarnos sin resentimientos ni ánimo de venganza. Desde Sare defendemos una sociedad donde las presas y presos de motivación política alcancen la libertad, vuelvan a sus casas, y en paralelo una sociedad donde el respeto, ayuda y reconocimiento se transmita a las víctimas de las diferentes violencias. Sin estas dos premisas, será muy difícil que cerremos tantas décadas de confrontación y sufrimiento.

Los vientos soplan en sentido contrario. ¿Hay un riesgo de retroceso en todos los avances que ha citado si PP y Vox toman el Gobierno español?

Sinceramente creo que no. Hay un riesgo en el ámbito global de libertades y avances sociales de estos años, pero en este ámbito no. Primero, porque la competencia la tiene la Administración penitenciaria vasca. Segundo, porque los jueces y fiscales que hay en la Audiencia Nacional serán los mismos, con o sin cambio de Gobierno. Podría influir en una tercera cosa, más a futuro; dificultar más las demandas recurrentes para que estos casos pasen a los juzgados naturales vascos y dejen de estar centralizados en el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional.

Llega la manifestación anual. ¿Qué le diría a quien piense que las cosas ya van rodando y no vea imprescindible movilizarse en Bilbo?

Es posible que así ocurra, que existan esas impresiones porque ven a personas presas que están saliendo con permisos, o durante el día con el 100.2... Por eso lo que intentamos hacer ver desde Sare o desde Etxerat es que queda todavía un camino por recorrer; que el marco final tiene que ser que no haya un preso o presa de motivación política en las cárceles; y que ese marco quedará inconcluso si no logramos un tratamiento de respeto y reconocimiento al dolor de todas las víctimas, incluidas las ‘desaparecidas’.

 

 

 

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Juan Manuel Iglesias Sánchez

El mundo entero - y no pocos españoles - se lamentan por el asesinato a sangre fría de Renee Nicole Good a manos de un agente de ICE, el cuerpo paramilitar con el que el déspota Donald Trump se ha dedicado a hostigar a los migrantes en general y la comunidad hispana/latina en particular, con el resultado final de encarcelamientos y deportaciones.

A Renee la asesinaron a los ojos de muchos pero, principalmente, ante las cámaras de personas que se encontraban presentes en el bloqueo montado por los agentes de ICE. Las imágenes ya han sido vistas por millones de personas.

El joven vasco Juan Manuel Iglesias Sánchez no contó con toda esa cobertura mediática. El españolismo lo asesinó y luego ocultó su crimen.

Pero el pueblo vasco es un pueblo con memoria y desde Facebook traemos a ustedes este texto que recuerda los hechos:


Juan Manuel Iglesias Sánchez

Imanol Nieto Casanueva

Tal día como hoy hace 49 años, muere de un infarto en Sestao el joven de 15 años Juan Manuel Iglesias Sánchez, mientras era perseguido y golpeado por la Policía.

El 9 de enero de 1977 partió desde una iglesia local una manifestación que reunió a 3.000 personas a favor de la amnistía total para los presos políticos y en solidaridad con los empleados despedidos de Tarabusi, una empresa en la que trabajaban muchos vecinos de Sestao. La noche anterior 110 personas la pasaron en el interior de la iglesia.

Tras la manifestación, y cuando se iba a leer el comunicado en euskera al final de la movilización en la Plaza del Kasko, cargaron la Guardia Civil y la Policía Armada. Según muchos testigos, el suceso fue de lo más duro que se vivió en Sestao. A esa hora Juan Manuel se encontraba en un salón de juego hasta que la policía entró en el local. Los policías comenzaron a golpear a los que estaban dentro y Juan Manuel se marchó y entró en un portal contiguo. La policía también entró en ese portal y según algunos testigos, le propinaron golpes. Desde el descansillo del primer piso salto por un ventanuco a un patio interior. Después volvió a saltar de nuevo a un patio contiguo, más abajo, con una caída de 3 metros. Allí fue donde se desplomó.

Los vecinos de la casa se percataron más tarde de que había un muchacho tirado en el suelo. Lo recogieron y lo sacaron a la calle Villar y Villate por el portal número 2, donde fue atendido por un médico que, aunque le practicó los primeros auxilios, un masaje cardíaco y el boca a boca, no pudo salvarle la vida. Aquella tarde el Gobernador Civil emitió un comunicado en el que afirmaba que la policía no había actuado por la zona aunque todo el pueblo fue testigo de que las cargas fueron constantes por todo el centro, dejando a varios vecinos hospitalizados.

Cuando sus padres, Mari Carmen y Juan Manuel, llegaron al hospital su hijo se encontraba en el depósito de cadáveres. Allí les recibió un Brigada de la Guardia Civil que tuvo que oír a Juan Manuel. "Le grité asesino, me daba igual si era él o sus amigos o compañeros, ellos habían matado a mi hijo". Desde allí fue conducido al frigorífico, donde desde un pequeño nicho sacaron la mitad del cuerpo de su hijo. Estaba amortajado, solo se le veía la cara, lo indispensable para poder identificarlo.

Juan Manuel padre tiene muy vivo el recuerdo de su hijo y se queja de que sólo pudiese verle la cara. "Actuaron como si le hubiesen pegado. Está claro que no pude ver si tenía golpes, marcas de porrazos, de pelotazos o un tiro, porque aquellos disparaban muy fácilmente. Mi hijo murió de insuficiencia cardio-vascular, que es de lo que acabamos muriéndonos todos. Y si hubiese sido así... ¿Qué hizo que un chico de 15 años recién cumplidos muriese de un ataque fulminante al corazón?"

La mayoría de los agentes políticos vascos emitieron comunicados individuales y conjuntos en memoria de Juan Manuel y contra las cargas policiales.

Al día siguiente se organizaron paros en casi todas las empresas de la Margen Izquierda (Altos Hornos, General Eléctrica, La Naval, Aurrera, Astilleros de Olabeaga, Lemoniz, Mecánica Lapeña y Petronor, entre otras) para denunciar la muerte de Juan Manuel. Los trabajadores de la empresa Babcock & Wilcox, compañía en la que trabajaba su padre, presentaron un manifiesto el 11 de enero para hacer una huelga general. Representantes de las principales empresas vizcaínas se sumaron al manifiesto. También se incorporaron agentes políticos de izquierdas vascos como el Comité Central Socialista de Euskadi, EKA, Eusko Sozialistak, las organizaciones de coordinación KAS, LCR-ETA, EMK, ORT, EPK, PT, UGT, USO y Comisiones Obreras.

Al mediodía 25.000 personas se dieron cita en el funeral en la plaza de España de Sestao (actual plaza del Kasko). El féretro se colocó en el centro del quiosco de la plaza y a sus lados dos grandes fotografías del joven.

Tanto el funeral y como las huelgas en protesta por su muerte, fueron nuevamente reprimidos por una policía que actuaba con total impunidad. Hubo 4 heridos graves trasladados a centros hospitalarios, entre ellos la niña de 6 años Cristina Aizpurua, que perdió la visión de uno de sus ojos al estallar una pelota de goma contra los cristales de su casa mientras cenaba con su abuelo, que también resultó herido.

 

 

 

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24.Korrika Paso a Paso

Desde Noticias de Navarra traemos a ustedes este reportaje acerca del recorrido que llevará a cabo la edición 2026 de Korrika:


La 24 Korrika, la más participativa de la historia con 2.175 kilómetros y 3.436 relevos

La marcha comenzará el próximo 19 de marzo en Atharratze y finalizará en Bilbao el día 29

Aitor Escabias

La maquinaria de la iniciativa más multitudinaria a favor del euskera ya tiene hoja de ruta. AEK ha desvelado los detalles técnicos y logísticos de la 24.ª Korrika, una edición que bajo el lema Euskara Gara recorrerá Euskal Herria del 19 al 29 de marzo de 2026. Lejos de ser un trazado aleatorio, la organización ha diseñado un recorrido de 2.175 kilómetros con una intencionalidad sociolingüística clara: iluminar lo que denominan "zonas de sombra" y conseguir que sea la más participativa de todas. En concreto tendrá 2.175 kilómetros y contará con 3.436 relevos de testigo. 

Atharratze será el lugar en el que se ponga en marcha el evento. Esta decisión no responde solo a la tradición de iniciar la carrera en el territorio donde terminó la anterior. Responde a una urgencia. La comarca de Basabürüa, en Xiberoa, presenta unos indicadores alarmantes. Según los datos que maneja la organización, basados en la última encuesta sociolingüística, la transmisión familiar del idioma se ha desplomado y su presencia en las escuelas no supera el 15%. 

Es un territorio que está perdiendo vascoparlantes a un ritmo superior al de cualquier otra zona en las últimas tres décadas. Korrika, que no pisaba estas carreteras desde 1985, busca con esta salida a las 15:30 horas del 19 de marzo sacudir la conciencia lingüística de una zona donde el uso habitual del euskera está desapareciendo del espacio público.

El recorrido

Desde el arranque en Xiberoa, la carrera no dará tregua durante 11 días y 10 noches, gestionando un total de 3.436 cambios de testigo. El itinerario por las capitales, que se alternan en cada edición, marca una agenda apretada para los corredores.

La primera capital, Maule, recibirá el testigo el mismo día de la salida, apenas una hora y cuarto después del inicio, a las 16:45. El reto físico y organizativo se hará patente en la primera madrugada, cuando la carrera llegue a Donibane Garazi a las 02:50 de la mañana del viernes 20 de marzo. 

El fin de semana llevará la marcha a Iruñea. La capital navarra verá entrar la carrera el domingo 22 de marzo a las 14:20, momento en el que el testigo recorrerá el Casco Viejo. Tras el paso por Navarra, la carrera saltará de nuevo hacia el norte para entrar en Baiona el martes 24 a las 20:30 horas.

El tramo final de la semana concentrará el paso por las capitales de la Comunidad Autónoma Vasca. Donostia recibirá a la Korrika el miércoles 25 de marzo, con una entrada madrugadora por Altza a las 08:15 y un paso por el centro al mediodía. Vitoria-Gasteiz tendrá su turno el viernes 27, con la llegada prevista para las 20:50 horas.

El ciclo de 11 días se cerrará el 29 de marzo en Bilbao. Siguiendo la alternancia de capitales, corresponde a la capital vizcaína acoger el final de esta edición. La entrada a la ciudad está prevista para las 07:20 de la mañana, pero el momento cumbre llegará a mediodía, cuando se lea el mensaje secreto que ha viajado oculto dentro del testigo durante más de dos mil kilómetros.

La aplicación de Korrika

Para esta edición, AEK ha reforzado el componente tecnológico. La aplicación oficial se convierte en una herramienta de control en tiempo real, permitiendo a los participantes geolocalizar la furgoneta para saber con exactitud si la carrera va con adelanto o retraso. Además de ofrecer videocrónicas diarias y sorteos semanales para los colaboradores, la app funcionará como un buscador avanzado para consultar el paso por cada pueblo o kilómetro concreto. El plazo para reservar los kilómetros, el método de financiación principal de esta iniciativa, se abrirá el próximo 1 de febrero. Hasta entonces, el recorrido ya es definitivo. 

 


 

 

 

 

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jueves, 8 de enero de 2026

Martínez | La Doctrina Fran Rivera

Desde las páginas de Público traemos a ustedes este texto en el que Jonathan Martínez hace cera y pabilo de todos los que se han ufanado por el secuestro de el mandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, así como el bombardeo a diferentes puntos de Venezuela incluyendo barrios residenciales de Caracas.

El texto se lo dedicamos a uno de los individuos mencionados en este, el infumable jeltzale Iñaki Anasagasti:


La Doctrina Fran Rivera

Jonathan Martínez

El otro día, tras el ataque estadounidense contra Caracas, una buena parte de la prensa patria se entregó a los más insólitos malabarismos verbales. No me gustaría verme en su papel. Tras haber agotado los epítetos contra Vladimir Putin, los plumillas de obediencia atlantista se tentaban la ropa para relativizar el despotismo de Donald Trump e invertir la carga de la prueba. Por lo visto, Venezuela llevaba la falda muy corta. El ABC, un periódico que en su día glorificaba a Hitler y a Franco, celebró modestamente el bombardeo llamando "dictador" a Nicolás Maduro. Todo muy festivo y entrañable.

Supongo que el diario de Julián Quirós está afligido porque el Consejo Nacional Electoral de Venezuela no desglosó las actas que dieron la victoria a Maduro en los comicios de 2024. Loable preocupación. El problema es que el ABC ya llamaba "dictador" a Hugo Chávez cuando había ganado nueve citas electorales bajo la supervisión de organismos independientes. "Extraño dictador", decía Eduardo Galeano. Lo más llamativo, sin embargo, es que las quejas proceden de un periódico monárquico como el ABC y de un país como España, que lleva noventa años sin elegir en las urnas a su jefe de Estado.

Aquellos que llaman a Israel "la única democracia de Oriente Medio", sostienen que Venezuela es una dictadura y piden una "transición democrática". Es la misma retórica de Donald Trump, que se propone gobernar el país hasta que llegue "una transición pacífica". La típica transición urdida en los despachos del Pentágono. Leamos, por ejemplo, el telegrama remitido por el Departamento de Estado a la embajada en España en 1975: "Es esencial que el Rey, mediante sus actos, se consolide lo antes posible como el líder indiscutido de España. Es útil que el Rey disponga de la prensa más favorable posible. El Rey sabe bien que cuenta con nuestro apoyo".

Hablando de injerencias, Iñaki Anasagasti ha celebrado la operación trumpista con uno de los argumentos más débiles que se han escuchado estos días. Dice el ex senador que todos habríamos aplaudido una intervención estadounidense en España contra Francisco Franco. Como ejercicio de ciencia ficción, tal vez merezca los laureles de un Premio Planeta. Lo que ocurre es que EEUU, para sorpresa de nadie, hizo exactamente lo contrario: traicionó al Gobierno vasco en el exilio, sacó del ostracismo al Caudillo y legitimó la dictadura ante los organismos internacionales a cambio de unas bases militares.

Pero volvamos a Venezuela. Y es que el régimen de Trump no solo ha convertido a Maduro en una especie de rockstar antiimperialista sino que además ha dejado en ridículo a María Corina Machado y a sus seguidores, que se apresuraron a jalear la agresión y ahora ven cómo se aleja el sueño de acceder al poder por la vía de las armas. Tras la caída del guindo, Machado ha propuesto compartir el Nobel con Trump. Campeona mundial de arrastre. No es la primera vez que la oposición venezolana apuesta por el secuestro presidencial bajo el padrinazgo de la Casa Blanca. En 2002, los partidos opositores recurrieron a militares desleales para apresar a Chávez y poner como presidente al jefe de la patronal.

Nos dicen que Venezuela no tiene un gobierno democrático pero no quieren que preguntemos si Venezuela tiene una oposición democrática. ¿Es democrática María Corina Machado, que respaldó a Netanyahu durante el genocidio en Gaza y celebró el bombardeo de su propio país prometiendo privatizar sus recursos naturales? ¿Es democrático Juan Guaidó, que se autoproclamó presidente retorciendo la Constitución y desafiando al Tribunal Supremo de Justicia? ¿Son democráticos Leopoldo López y Henrique Capriles, que participaron en el golpe de 2002 deteniendo ilegalmente al ministro Ramón Rodríguez Chacín? ¿Son democráticos los guarimberos que incendiaban las calles de Venezuela recurriendo a eso que en España llaman terrorismo callejero y se castiga con hasta trece años de cárcel?

Aceptemos por un instante que el ABC está en lo cierto y Maduro es un cruel dictador. ¿Quiere eso decir que una empresa de renombre español como Repsol hace negocios millonarios con una dictadura? ¿Que la niña bonita de la marca España hace caja con la sangre de los opositores? ¿Que Josu Jon Imaz bebe los vientos por una dinastía de sátrapas? ¿Que los políticos del PP y el PSOE que franquearon las puertas giratorias de la petrolera nunca tuvieron el mínimo escrúpulo moral? Los periódicos más feroces contra Maduro no le piden cuentas a Repsol, entre otras cosas porque la compañía se anuncia en sus páginas. De pronto, el dinero generado en una dictadura ya no resulta inconveniente.

En cualquier caso, ha llegado con fuerza el tiempo de los eufemismos. Pedro Sánchez, sin ir más lejos, llamaba "escalada" a algo que si ocurriera en Madrid sería llamado atentado terrorista. Otros hablan de "extracción", "detención" o "captura" para mencionar algo que en cualquier otra circunstancia se llamaría "secuestro". No hay más que ver las varas dobles y los circunloquios de las élites europeas, dirigentes pusilánimes que siempre actuaron como una sucursal de Washington y que llevan camino de padecer en Groenlandia las dulces mieles del intervencionismo yanqui. Roma no paga traidores.

Quien diga que Estados Unidos va a llevar la libertad o la democracia a algún país del mundo, o no ha leído un libro de historia en su vida o lo ha leído y nos trata como si fuéramos imbéciles. Recordad los miles de muertos en Haití a manos de los Duvalier. Recordad el genocidio maya con doscientos mil cadáveres en Guatemala. Recordad el genocidio de los militantes de la Unión Patriótica en Colombia. Recordad los miles de torturados y desaparecidos en Chile con Pinochet. Recordad el terrorismo de Estado con Videla en Argentina. Recordad las víctimas de la contra en Nicaragua. Recordad los muertos en el Caracazo en nombre del Consenso de Washington.

He visto un vídeo en el que el ex torero Fran Rivera celebra el secuestro de Maduro y pide a Estados Unidos que haga lo propio en España. Dicen los analistas que Trump pretende apropiarse del continente americano invocando la Doctrina James Monroe. Desde estas líneas sospechamos que en realidad Trump está invocando la Doctrina Fran Rivera: se trata de aprovechar que el mundo se ha llenado de mileis, bukeles, machados y abascales de andar por casa, mentecatos y vendepatrias dispuestos a lamer la bota que más fuerte los pise. Día tras día, algoritmos made in USA nos bombardean con sus sandeces y nos imponen sus exabruptos. Eso sí que es una dictadura y de las gordas.

 

 

 

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Matrimonios Medievales Estratégicos

En ocasiones anteriores, en este mismo blog, hemos expresado nuestro agradecimiento al escritor Mark Kurlansky por haber puesto a Euskal Herria en el mapa con la publicación de su libro "La historia vasca del mundo" (The Basque History of the Wolrd). 

Sin embargo, como también ya hemos hecho antes, volvemos a presentar evidencia histórica con respecto a su aseveración de que los vascos nunca en su devenir han contado con una entidad político-territorial propia.

En expresar lo anterior, el buen Kurlansky se saltó por completo la historia del Reino de Navarra, antes Ducado de Pamplona, constructo político al que diesen vida los vascones, gentilicio con el que se denominaba al pueblo hoy conocido como vascos.

Dicho lo anterior, recomendamos la lectura de este reportaje publicado por Naiz:


Alianzas matrimoniales, la estrategia política de Nafarroa para tener un lugar propio en Europa

Las alianzas matrimoniales que concertaron los últimos reyes de la dinastía Jimena fueron la estrategia política del reino de Nafarroa para encontrar un lugar propio en Europa, según recoge el historiador Francesco Puzzo en la tesis doctoral que ha defendido en la UPNA.

Pello Guerra

Con el objetivo de encontrar un lugar propio en Europa para Nafarroa, los últimos reyes de la dinastía Jimena aplicaron una política de alianzas matrimoniales que les permitió establecer lazos con los reinos de Sicilia e Inglaterra, y el condado de Champaña, según recoge el historiador Francesco Puzzo en la tesis doctoral que ha defendido en la UPNA.

¿Qué empujó a un siciliano a dedicar su tesis a las redes familiares normandas y sicilianas en la monarquía navarra entre los siglos XII y XIII? Según explica a NAIZ, todo comenzó hace nueve años, cuando encontró «por casualidad un artículo de la investigadora siciliana Laura Sciascia sobre la regencia siciliana de Blanca, futura reina de Navarra, entre 1402 y 1415», y que incluía «un breve pero sugerente preámbulo dedicado a una ‘historia en femenino’ de la monarquía siciliana».

En ese texto, Sciascia exploraba «el comienzo de las relaciones históricas entre Navarra y Sicilia a través de la figura de Margarita, hija de García Ramírez ‘el Restaurador’, reina consorte de Sicilia por su matrimonio con Guillermo I de Hauteville y posteriormente regente del reino en nombre de su hijo, Guillermo II, en la segunda mitad del siglo XII».

Siendo Puzzo siciliano y al estar casado con una navarra, «me sentí inmediatamente atraído por el tema y decidí entonces escribir a la profesora Eloísa Ramírez Vaquero, catedrática de la Universidad Pública de Navarra».

Y así se embarcó en una investigación doctoral centrada en las alianzas matrimoniales establecidas por Nafarroa en el periodo que va de 1134 a 1234, es decir, el correspondiente a los reinados de los tres últimos soberanos de la dinastía Jimena: García Ramírez, Sancho VI el Sabio y Sancho VII el Fuerte.

Fue un siglo en el que se establecieron unas alianzas a través de bodas que el historiador considera que tenían «un hilo común: la necesidad del reino de Navarra de encontrar su propio lugar, una razón de ser dentro del contexto ibérico y europeo».

Esa política fue iniciada por García Ramírez, soberano de la Nafarroa que había conseguido separarse de Aragón a raíz de la muerte de Alfonso el Batallador en 1134 y que por ese motivo fue conocido como ‘el Restaurador’.

El nuevo rey «comprendió la dificultad de mantener un equilibrio político con las potencias ibéricas, Castilla y Aragón», y que «el débil reino que gobernaba se presentaba como una presa fácil para las ambiciones territoriales y de prestigio de sus vecinos, entonces en plena expansión».

Ante esa situación, «la única solución viable parecía ser doble. Por un lado, reforzar los vínculos familiares y de vasallaje con las casas reinantes ibéricas, en particular con Alfonso VII de Castilla. Y por otro, proyectar al reino hacia un horizonte más amplio, más allá de los equilibrios locales, que legitimara la autonomía de Pamplona y su papel dentro de un marco europeo y mediterráneo».

Un matrimonio diseñado por Rotrou de Perche

En ese empeño, Puzzo señala que «la proximidad geográfica y familiar de García Ramírez con el mundo ultrapirenaico, ya que su primera esposa era la noble normanda Margarita de L’Aigle, sobrina del tenente de Tudela Rotrou II, conde de Perche, orientó naturalmente esa apertura hacia el reino franco, de donde también procedían los nuevos señores de Sicilia, los normandos Hauteville». Y de ese entramado, nació «la vocación ‘europea’ del reino de Navarra».

Siguiendo ese modo de proceder, García Ramírez casó a su hija Margarita con Guillermo, hijo del rey siciliano Roger II de Hauteville. Un matrimonio que el historiador considera que «no fue fruto de una simple coincidencia dinástica, sino la culminación de una estrategia cuidadosamente diseñada y cuyos orígenes se remontan a la figura de Rotrou de Perche».

¿Quién era el cerebro de esa operación? El historiador explica que este noble normando, tío político del rey, «actuó como su principal aliado y artífice del proyecto que permitió restaurar la monarquía pamplonesa en 1134, tras la muerte sin herederos de Alfonso I de Aragón».

Rotrou había combatido en la Primera Cruzada y mantenía una red de contactos con los linajes normandos establecidos en el sur de Italia, los Hauteville. Y comprendió que «la supervivencia de la monarquía restaurada dependía de su capacidad para tejer alianzas que garantizaran protección y reconocimiento, tanto en la península como en el ámbito europeo».

De ahí que, siguiendo sus consejos, la política matrimonial de García Ramírez tuviera una doble lógica. Por un lado, consolidar lazos con Castilla, a través de los matrimonios de sus hijos Sancho y Blanca con descendientes de Alfonso VII. Y por otro, «el matrimonio de Margarita Garcés con Guillermo de Sicilia respondía a una segunda estrategia, profundamente anclada en los equilibrios dinásticos del momento».

Este matrimonio de la princesa Margarita reportaba grandes ventajas a la Corona navarra, ya que «Sicilia, convertida en reino por concesión papal en 1130, gozaba de la protección de la Santa Sede y de una posición privilegiada en el Mediterráneo». Y para García Ramírez, estrechar lazos con Palermo,  «significaba acercarse a Roma, que había negado la legitimidad de su acceso al trono navarro. Así, el matrimonio de su hija no solo fortalecía la dinastía Jimena, sino que también devolvía a Navarra un papel activo en el tablero político europeo».

La operación diplomática de la boda de Berenguela

Cuando Sancho VI el Sabio se hizo con el trono de Nafarroa en 1150 como sucesor de García Ramírez, mantuvo esa política de alianzas matrimoniales internacionales casando a su hija Berenguela con Ricardo Corazón de León, duque de Aquitania y rey de Inglaterra.

Puzzo destaca que este enlace fue el punto culminante de «un largo proceso de acercamiento entre la monarquía navarra y la casa Plantagenet, que compartían intereses estratégicos en la frontera pirenaica y en el suroeste francés», ya que en esa época, los dominios continentales de Londres llegaban hasta la muga navarra.

Así que la unión de Ricardo, duque de Aquitania antes que soberano inglés, con la princesa navarra «ofrecía una oportunidad única para asegurar la estabilidad en las tierras de Ultrapuertos y garantizar el reconocimiento navarro en la gran política europea».

En virtud de la misma, «Navarra ofrecía apoyo militar y control sobre los pasos pirenaicos —clave para la defensa de Aquitania—, mientras que Ricardo aportaba prestigio y protección internacional. No es casual que la dote de Berenguela incluyera precisamente los castillos de San Juan de Pie de Puerto y Rocabruna, símbolo tangible de la autoridad navarra en Ultrapuertos».

Por todo ello, el historiador considera que la alianza alcanzada a través de ese matrimonio fue «una operación diplomática cuidadosamente calculada que situó de nuevo al pequeño reino pirenaico en el centro de la política europea y marcó la entrada definitiva de Navarra en el juego de las grandes potencias europeas del siglo XII».

Un enlace para acercarse a Francia

Como en los casos de su abuelo y su padre, Sancho VII el Fuerte, cuando se hizo con las riendas del reino en 1194, continuó con los enlaces políticos. En su caso, se trató de su hermana Blanca, que terminó casándose con el conde Teobaldo III de Champaña, un matrimonio que Puzzo apunta que «debe entenderse dentro del nuevo equilibrio político europeo tras la muerte de Ricardo Corazón de León», ocurrida en 1199.

Ese fallecimiento conllevó «la inestabilidad de Aquitania y el progresivo debilitamiento del poder angevino en el continente», lo que obligó a Nafarroa «a reorientar su diplomacia hacia Francia, que bajo Felipe II Augusto se había consolidado como la potencia hegemónica».

Esa alianza matrimonial con Champaña ofrecía múltiples ventajas, según explica el historiador. En primer lugar, «acercaba la monarquía navarra a la órbita francesa sin romper del todo los lazos con la casa de Aquitania, ya que Teobaldo era nieto de Leonor de Aquitania y, por tanto, mantenía viva la conexión con la red político-familiar que Sancho VI había cultivado».

Y en segundo lugar, «la unión reforzaba el prestigio internacional de Navarra al vincularla con uno de los condados más prósperos, cohesionados y culturalmente influyentes del reino de Francia». Por lo tanto, fue «un movimiento diplomático prudente y visionario».

Tras conocer los motivos políticos de los enlaces, queda por analizar qué papel llegaron a jugar esas princesas navarras en sus respectivos dominios. Y al respecto, Puzzo explica que «no fue pasivo. Al contrario, trataron de influir directamente en la escena política, dentro de los límites que se les impusieron, contribuyendo a la construcción de una ‘memoria familiar de la realeza’ en la que la reivindicación de sus orígenes ocupaba un lugar destacado. Su influencia en la política y sociedad de los territorios a los que fueron destinadas parece mucho mayor de lo que dejan entrever las fuentes directas».

La llegada de ‘reyes de lejanas tierras’

Aunque a través de estos matrimonios Nafarroa logró situarse en el tablero europeo, esta política tuvo un efecto especialmente directo y que fue la llegada a la monarquía navarra de ‘reyes de lejanas tierras’. Así se acuñó el advenimiento de la dinastía de Champaña a Iruñea tras fallecer Sancho VII el Fuerte en 1234 sin un heredero directo. Así que «lo que inicialmente fue una política de fortalecimiento internacional, terminó facilitando la entrada de una nueva dinastía extranjera en el trono navarro».

El historiador considera que la llegada de los Champaña y posteriormente de los Evreux «reforzó la influencia francesa en la corte y en la administración del reino», lo que «limitó la autonomía de Navarra, que pasó a verse cada vez más implicada en los intereses y conflictos de la política francesa, alejándose en parte de sus propias dinámicas internas y de su entorno ibérico».

Sin embargo, tuvo como efectos positivos no solo fortalecer la posición de Nafarroa en el continente, sino que favoreció «los intercambios culturales y económicos, contribuyendo a una cierta apertura del reino hacia Europa occidental».

Por lo tanto, los cien años que van entre 1134 y 1234 supusieron «el inicio de un proceso político y cultural hacia Europa» al situar al reino de Nafarroa en «una red de relaciones internacionales más amplias que comenzó a reflejarse también en la vida cultural» y que le integró, además, «en las corrientes comerciales del mundo mediterráneo».

 

 

 

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Vuelta de Tuerca al Sumario 13/13

Con el mundo entero denunciando el imperialismo trasnochado de Trump, otros imperialismos, en este caso el españolista, continúan machacando los derechos de los habitantes de las naciones históricas bajo su yugo.

Madrid, que tanto garantizó libertades si se acababan "las balas de ETA", continúa utilizando su entramado jurídico como arma arrojadiza.

Aquí lo más reciente en el caso del Sumario 13/13:


El Supremo confirma las condenas a Zulueta y Enparantza y reduce las de Zuriarrain y Sarriegi

El Tribunal Supremo español ha confirmado las penas a los abogados Arantza Zulueta y Jon Enparantza, de siete años y medio y cuatro años, respectivamente, por el sumario 13/13. Reduce las condenas contra Naia Zuriarrain e Iker Sarriegi.

Aitor Agirrezabal

La Sala Penal del Tribunal Supremo español ha confirmado las condenas del sumario 13/13 a los abogados y solidarios con los presos Arantza Zulueta y Jon Enparantza, mientras que ha estimado parcialmente los recursos de Naia Zuriarrain e Iker Sarriegi. De este modo, condena a 7 años y medio de prisión a Zulueta y ha ratificado la pena de 4 años de Enparantza, mientras que rebaja la condena a Zuriarrain de 3 años y 6 meses de prisión a 2 años, y a Sarriegi, de 3 años a 1 año y 6 meses.

La Audiencia Nacional castigó en 2022 a los cuatro abogados dando por buena la acusación fiscal de «integración en organización terrorista». En el caso de Zulueta, además, fue condenada por «depósito de armas y explosivos con finalidad terrorista». En aquel juicio fueron absueltos Julen Zelarain, Saioa Agirre y Nerea Redondo.

El Supremo, en una sentencia de 174 páginas, da por bueno el castigo a Zulueta y Enparantza, mientras estima parcialmente los recursos de Zuriarrain y Sarriegi, al considerar que «su responsabilidad era de menor gravedad, ya que consistía en gestión y responsabilidad subordinada, o de comunicación, en la estructura investigada, sin que se haya constatado conexión fáctica con actividades violentas».

Por contra, desestima íntegramente el recurso de Zulueta y Enparantza que, entre otros extremos, también pedían que, en caso de condena, se les aplicase la reducción de pena que permite el artículo 579 bis.4 del Código Penal cuando el hecho sea objetivamente de menor gravedad, atendidos el medio empleado o el resultado producido.

Falta de «vestigios objetivos» sobre las torturas denunciadas

En el juicio quedaron de relieve irregularidades como la actuación matriz del CNI, que llevó a la defensa a reclamar la nulidad de todas las actuaciones. También se escucharon en la Sala los testimonios de torturas de Naia Zuriarrain y Saioa Agirre.

La sentencia del Supremo también hace referencia a esta denuncia de Zurriarain por las torturas sufridas (coacciones, insultos y golpes) durante su detención en 2010 a manos de la Guardia Civil, por las que pedía la nulidad de la condena. A pesar de que el auto reconoce «la realidad de los informes periciales que aduce el recurso y que en su emisión se siguieron las recomendaciones del Convenio de Estambul, concluyendo las psicólogas actuantes que observaron una coherencia entre el síndrome postraumático que presenta la recurrente y los hechos que relató en su denuncia», subraya acto seguido que no existen «vestigios objetivos» sobre los abusos denunciados.

Asimismo, señala que «estar vinculada» a Euskal Preso Politikoen Kolektiboa acarrea «circunstancias que permiten cuestionar la espontaneidad o veracidad de un relato carente de corroboraciones objetivas». Zurriarain está reconocida por Lakua como víctima de tortura.

La actuación del CNI

También desestima la alegación sobre la participación del CNI, que debería invalidar la causa si se hubiera tenido en cuenta. El CNI se negó a que sus agentes compareciesen en la vista para explicar cuál fue su intervención en el inicio de la investigación que culminó en el proceso 13/13. 

Así, no aprecia «ninguna irregularidad» en la actuación del CNI, y en la investigación de inteligencia que realizó, «verificándose la cobertura judicial de la misma y su sujeción a los principios de necesidad y proporcionalidad».

De esta forma, da por buena la tesis aceptada por la Audiencia Nacional española a partir de una acción inicial del CNI y el posterior informe de la Guardia Civil y establece concretamente que los cuatro condenados deben ser considerados como integrantes de ETA, «no cometiendo directamente acciones violentas sino contribuyendo a la cohesión y persistencia de los militantes privados de libertad, para que siguieran vinculados a la criminal organización que les dio cobertura para cometer los ilícitos actos contra las personas y contra las propiedades que perpetraron o intentaron cometer en su momento».

LAB: «Ataque a la convivencia democrática»

El sindicato LAB, al que pertenece Zulueta, considera la sentencia del Supremo «absolutamente grave y contraria a la voluntad de la ciudadanía vasca de construir una convivencia democrática, ya que es imprescindible garantizar los derechos de todas las personas y este tipo de sentencias solo pretenden obstaculizar ese esfuerzo».

LAB recuerda que desde el inicio denunció que este era el objetivo de la causa 13/13 y que reclamó que el juicio no debería haberse celebrado.

«LAB quiere mostrar su solidaridad y apoyo a las y los condenados. Asimismo, hace un llamamiento a participar en las movilizaciones para denunciar la sentencia, así como a sumarse a la manifestación nacional que se celebrará el sábado en Bilbao en defensa de los derechos de los presos y una resolución integral», añade.

Sare, un motivo más para manifestarse

Sare ha denunciado por su parte que la sentencia castiga «la labor ejercida por estos abogados/as, que se desarrolla en el marco de defensa de personas condenadas por su colaboración y/o pertenencia a ETA y por tanto es una clara intromisión en la labor profesional de los mismos. Insisten en su intencionalidad del castigo judicial-político, algo que nada tiene que ver con la justicia».

Ve en ello una razón más para que «este sábado en Bilbo hombres y mujeres que apuestan por la paz y la convivencia exijamos poner fin a la persecución política; a los juicios-políticos, en definitiva a los intentos de que nada cambie para impedir que nuestro país de pasos en favor de una verdadera convivencia».

 

 

 

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Entrevista a Mariano Gómez

En Estados Unidos, la diáspora vasca está fuertemente identificada con dos profesiones, la primera es la de pelotari y, la segunda, la de pastor, vaya, existe incluso una escultura dedicada al pastor vasco.

Y precisamente utilizamos la información precedente para entrar en materia con respecto al tema que cubre esta entrevista en Deia; el perro pastor vasco y su categorización como raza en peligro de extinción, algo que ya habíamos compartido anteriormente.

Adelante con la lectura:


“El Euskal Artzain Txakurra todavía está en peligro de extinción”

A principios de los noventa Mariano Gómez hizo su tesis doctoral sobre el Euskal Artzain Txakurra. Ahora ha decidido publicar un libro que recoge aquel trabajo

Javier Gamboa 

Tuve la suerte de que la profesora de etología de la Complutense, Joséfina Avila, había escrito la única tesis sobre una raza de pastoreo, la del Gos d’Atura catalán, y me animó”, recuerda Mariano Gómez (Bilbao, 1963). Logró becas del Gobierno vasco y de las diputaciones y se puso a recorrer todas las zonas pastoriles de Euskal Herria. Pateó trashumancias y trasterminancias desde el Gorbeia a Bardenas y desde Enkarterri a Pirineos en pos del Euskal Artzain Txakurra. Y no le falló el olfato. 

Su tesis doctoral, recogida en el libro que acaba de publicar, trata sobre el Euskal Artzain Txakurra.

—Sí. Llevamos a cabo hasta estudios genéticos, tan de moda actualmente, pero por aquel entonces fueron de los primeros en Euskadi en los que se aplicó la reacción en cadena de la polimerasa. Así determinamos que realmente había una cantidad de perros suficientes con unas características morfológicas que se repetían de generación en generación.

Recurrió usted, además, a otras fuentes. 

—Había datos desde principios del siglo pasado de perros que morfológicamente se parecían. Y fotos y pinturas anteriores. Se trataba de perros que anatómicamente se parecían al Euskal Artzain Txakurra. Así como ofrendas de pastores en algunas ermitas. Tuvimos la suerte de poder desenterrar algunos restos de perros con los que realizamos un trabajo de zoometrías, es decir, de medir esos huesos para ver si coincidían. 

Una raza con sus variedades.

—Existen dos grupos morfológicamente diferenciados. Por una parte el Gorbeiakoa, o Rojillo. Se trata de una raza diferente a cualquier otro perro de pastoreo europeo. Muestra muchas similitudes con razas muy antiguas que se remontan a la domesticación del perro. Los pastores de las estribaciones del Gorbea trabajan de forma mayoritaria con él.

¿Y la otra variedad?

—Se encuentra mucho más próxima a la familia de los perros de pastoreo europeos: es el Iletsua. Cercano al tronco que integran el Gos D’Atura, el Petit Berrier, el Labrit o el Bergamasco italiano. El Iletsua sí que tiene primos entre las razas de pastoreo europeas.

¿De qué manera surgió el Euskal Artzain Txakurra?

—El concepto de raza es algo convencional. No han pasado suficientes años de evolución para que esos genes queden fijados. A nivel genético se pueden percibir muy bien las diferencias entre un perro y un lobo: son especies distintas. Pero claro, el chihuahua, minúsculo, y lobero irlandés, enorme, son perros, la misma especie.

El de raza es un concepto generado por el ser humano. 

—Efectivamente, el ser humano, al margen de las modas o la belleza, ha seleccionado animales en función de su utilidad. El pastor quería un perro que le quitara el trabajo sin dar importancia a la raza. Pero sucede que han ido predominando características que forman un patrón. La raza es resultado de un trabajo de selección y de una tradición.

¿Existen más razas autóctonas de perros?

—Tenemos el Villano de las Encartaciones, otra joya de la ganadería vasca. Una raza que se creó porque era la herramienta imprescindible de los ganaderos de Enkarterri cuando subían al monte en otoño a recoger una de las razas bovinas autóctonas típicas de la zona, la vaca Monchina. Por instinto, el Vilano captura al ternero o la vaca. Es un perro de una morfología impresionante, de algo menos de cuarenta kilos. En Nafarroa y Araba un perro de caza sensacional que medio se perdió, el Pachón. Y un ratonero, también de Enkarterri, el Villanuco. O el mítico Urtxakurra que, de momento, no hemos podido recuperar aquí pero sí en otras zonas.

El que está de moda es el Border Collie.

—Es una raza estrella a nivel mundial. Al único perro que no ha conseguido anular del todo aún es al Euskal Artzain Txakurra. Si vas a Francia, en todos los campeonatos de perros de pastoreo solo ves Border Collie; en Italia, Border Collie; incluso en Catalunya. Aquí, gracias a ese hábito que tenemos de mantener nuestras cosas, y más cuando son buenas, los pastores siguen con el Euskal Artzain Txakurra. Es muy efectivo en su trabajo. 

¿Cuál es la situación actual del Euskal Artzain Txakurra?

—Ha superado lo que se conoce como fase crítica, que se produce cuando quedan menos de cien hembras en pureza. Pero seguimos con las luces naranjas encendidas. Técnicamente todavía se encuentra en peligro de extinción, porque aún se contabilizaban menos de mil hembras. No se trata de un proceso sencillo. Debe haber generaciones registradas de padres, abuelos y nietos en el libro oficial de la raza. Poquito a poco. En cualquier caso, la persona que quiera tener un perro en casa debe ser consciente de la responsabilidad que supone y estar dispuesta a cuidarlo con todas las consecuencias. Lo primero siempre, independientemente de la raza, es el cariño a los animales.

 

 

 

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sábado, 3 de enero de 2026

Egaña | El Año que Ingresa

Con Nuestra América despertando con la terrible noticia del ataque estadounidense y reportes no confirmados del secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, les presentamos este texto que nuestro amigo Iñaki Egaña ha publicado en su perfil de Facebook:


El año que ingresa

Iñaki Egaña

Los malos augurios se ciernen sobre el planeta, las perspectivas del desvanecimiento de los valores y de la empatía que nos hizo evolucionar como humanidad son tan dominantes que nos hacen recordar otros periodos similares de la historia que concluyeron en tragedia. Los más optimistas aducen, sin embargo, que el planeta jamás ha sido un lugar mejor que ahora: progreso sin precedentes en alimentación, educación, alfabetismo, salud, conflictos, renta per cápita y esperanza de vida. Es cierto y quizás un consuelo. Los realistas apuntan a que esta tendencia ahonda, en cambio, en desigualdades, que el autoritarismo, nazismo y racismo se están reproduciendo velozmente y que hay zonas del planeta en claro retroceso, que el mundo es finito, que el nivel de vida del Norte Global lo acabará ahogando y que valores éticos y derechos humanos se han caído de la escala de medición cuando parecían asentados. La primera línea de los más pesimistas, con el apoyo de algunos realistas, es única: el hongo nuclear. Una razón que no tiene letra pequeña. El avance técnico y la extraordinaria proliferación atómica rasgará en algún momento los límites de la disuasión, superando el umbral, y nos abocará a un invierno nuclear. Volver a empezar. Con los escasos supervivientes pugnando espacio con las cucarachas.

El pasado 2025 había concluido con una noticia desapercibida para la mayoría. Lejos de nuestro entorno, en Cananea (Sonora, México), concluía una huelga de mineros que se había prolongado durante 18 años. Probablemente la más longeva de todos los tiempos. Convenio con acuerdo que restauraba seguridad social, pensiones, indemnizaciones y rehabilitación de los derechos laborales anteriores a 2007 a 650 mineros y 53 viudas de los que se quedaron por el camino. Fue un acuerdo político con el Gobierno mexicano y no con la empresa dirigida por la segunda fortuna del país, Germán Larrea, que mantuvo abierta la mina de cobre con migrantes llevados de Centroamérica al estilo de aquella de Bandas de Etxebarri, el conflicto laboral más largo del franquismo. Noticia para la esperanza, en un medio internacional desmovilizado, con varias lecciones, entre ellas la de la intervención pro activa gubernamental en la dinámica de las elites económicas, la de la eficacia de la paciencia revolucionaria y la de la necesidad de unir fuerzas alternativas en momentos de debacle general.

La convocatoria de un nuevo año en realidad es un invento humano, en esa medición que impuso la fecha aproximada del nacimiento de un mesías apropiado por culturas dominantes. Representa nuestra organización y clasificación colectiva, pero no un borrón y cuenta nueva. Por ello, es más propicio citar ciclos y tendencias más que saltos temporales. Y las inclinaciones ahí siguen, acentuadas por el avance estacional. Los acontecimientos internacionales e inmediatos de 2026 tienen que ver por los mismos que cerraron el año anterior. ¿Habrá suspensión de pagos en EEUU (también en Japón) o por el contario acudirá China, el único estado posible en hacerlo, a comprar bonos del tesoro y de esa manera evitar el tsunami del default norteamericano? ¿El conflicto bélico por delegación que desarrolla la OTAN en Ucrania contra la Federación de Rusia se convertirá en una guerra directa de Bruselas contra Moscú ante el desgaste humano de Kiev? ¿Se abrirá definitivamente el melón de la sustracción de activos de más países que no se alineen con el hegemón de las últimas décadas como ya se ha hecho en estos años? ¿Atacará Tel Aviv de nuevo y con mayor intensidad a Líbano e Irán para desestabilizar sus gobiernos y proseguir la extensión de su proyecto supremacista por el conjunto de Oriente Medio? ¿Venezuela, Taiwan, frentes de guerra? ¿Desaparecerá definitivamente el acuerdo de Bretton Woods y con ello la tiranía del dólar?... Preguntas a decenas. Algunos analistas hablan de paradigmas, otros de “momento peligroso”, término que lo citó ya en 2022 Josep Borrell, entonces Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Momento peligroso “desde el fin de la Guerra Fría” para el Norte Global, que había celebrado el “fin de la historia” declarado por Francis Fukuyama.

Con estas cuestiones en ciernes, haciendo visual el efecto mariposa (el aleteo de un insecto en Hong Kong puede provocar un huracán en Nueva York), la acción vecina condicionará nuestro futuro. Las veleidades bélicas de Macron, Starmer y Merz -salvar sus economías a través de la industria militar- y sus debilidades (¿quién puede asegurar que no serán sustituidos en 2026?), marcarán el calendario. Las elecciones municipales de marzo en el Estado francés serán un buen termómetro para medir la tendencia ascendente de apoyo electoral al proyecto soberanista abertzale. Las autonómicas en el Estado español en el primer semestre de 2026 (Aragón, Castilla y Andalucía), el lawfare contra el Gobierno central, la constatación de que el PSOE sigue siendo un partido del Régimen del 78 y el fuego amigo ¿contribuirán a la caída del Ejecutivo de Sánchez sin agotar la legislatura y a la llegada de una nueva gerencia de exterminio (incluido el euskara y con la identificación de antifascista con terrorista) en la Moncloa? Cada vez parece más cerca.

En casa, el control del relato, prioridad también mundial, tendrá sus derivadas y se anuncia un choque de narrativas, las contrarias avaladas por “la mentira no es ilegal” (Miguel Ángel Rodríguez) y el cierre de filas de las grandes corporaciones mediáticas manteniendo la impunidad. En 2026 temas como la desaparición de Pertur, las matanzas en Jurramendi y Gasteiz o las torturas a Amparo Arangoa (con secuestro incluido de las imágenes), cumplen medio siglo, lo que provocará un relato “oficial” falsificado o negacionista frente a la objetividad deseada. La práctica de las izquierdas vecinas, enredadas en detalles secundarios y obviando lo principal, debería servir también de experiencia de qué caminos no tomar. ¿Está preparado nuestro proyecto soberanista para semejantes retos, cambios y alternativas?

 

 

 

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jueves, 1 de enero de 2026

Cuadra | The Exterminator

Desde el portal de Periodismo Alternativo traemos a ustedes el artículo de opinión que Sabino Cuadra le dedica al muy españolista exterminador Javier de Andrés.

Aquí lo tienen:


Javier de Andrés (PP): The Exterminator

Cuando De Andrés habla de exterminar, sabe a qué se refiere. Los orígenes de su partido se remontan a la creación en 1976 de Alianza Popular (AP), de la que el PP fue su heredero

Sabino Cuadra

Javier de Andrés, presidente del PP de la CAV, lo afirmó sin siquiera despeinarse. Fue en el pleno del Parlamento de Gasteiz del 18 de diciembre pasado al referirse a EH Bildu: “Más pronto o más temprano será exterminada de Euskadi como fuerza política”. A estos efectos, el diccionario de la RAE define el verbo exterminar como “matar o eliminar por completo de un lugar un conjunto de seres vivos”. Sus sinónimos son: “aniquilación, destrucción, genocidio, masacre, matanza”.

Más tarde, De Andrés rectificó lo dicho afirmando que “quizá la palabra exterminio no fue la más acertada”, pero la corrección fue tan solo cuantitativa, no cualitativa. No hubo disculpa ni retractación alguna. Por su parte, el Parlamento (PNV, PSE-EE) rechazó amonestar o sancionar al dirigente del PP. Todo quedó en un llamamiento a la responsabilidad de los grupos a la hora de hacer sus intervenciones. Adivina, adivinanza: ¿qué hubiera pasado si una frase similar la hubiera dicho EH Bildu?

A De Andrés no se le escapó lo que dijo sin haberlo pensado antes. Él es licenciado en Ciencias de la Información y ha tenido responsabilidades importantes en esta materia en la Diputación de Araba y en su propio partido. Es decir, sabe perfectamente medir sus palabras cuando habla. Es su oficio. Por otro lado, caso improbable de que hubiera sido un desliz, esto no sería sino señal de que su materia gris está infectada de virus nazis.

Cuando De Andrés habla de exterminar, sabe a qué se refiere. Los orígenes de su partido se remontan a la creación en 1976 de Alianza Popular (AP), de la que el PP fue su heredero. La fundaron los denominados “siete magníficos”, presididos por Manuel Fraga Iribarne, de los que seis habían sido exministros franquistas y espadas destacadas de aquella criminal dictadura. A esta sí que sentaban como un guante los sinónimos comentados: aniquilación, destrucción, exterminación, masacre, matanza. Pero no, no fue un lapsus linguae.

Esto de exterminar, de todas formas, viene de lejos. Así, en la propia Biblia (Éxodo 12:23), al relatar la última de las plagas que Yahvé envió contra el faraón, se menciona al ángel exterminador que éste envió para dar muerte a espada a todos los primogénitos de las familias egipcias. Algo parecido al actual Netanyahu, enviado también por Yahvé para acabar, no solo con los primogénitos, sino con todo el pueblo palestino.

Unos pocos miles de años después, en julio de 1936, otro enviado celestial (“Francisco Franco, caudillo de España por la gracia de dios”, se leía en las monedas en curso), fue entrevistado por el periodista Jay Allen. Éste le preguntó cuánto duraría aún aquella matanza, a lo que el invicto contestó: “Salvaré a España a cualquier precio”. El periodista insistió: “¿Significa eso que tendrá que matar a media España?”, y Franco, sonriente, afirmó: “Le repito, a cualquier precio”. Su colega en aquella sarracina, Emilio Mola, tenía la misma opinión: “Habrá que eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros”.

Esa ideología criminal atravesó la transición de los 70 y ha llegado hasta nuestros días con todas sus desvergüenzas. Hace cinco años, el general retirado del Ejército del Aire, Francisco Beca Casanova, envió un watshapp a un amplio grupo de ex colegas de su XIX promoción, en el que afirmaba: “No queda más remedio que empezar a fusilar a 26 millones de rojos, niños incluidos”. Nadie del grupo le recriminó nada, sino todo lo contrario. Alguien apostilló: “¡Que Franco fusiló a mucha gente en la guerra y los años siguientes!. Mi respuesta es que fueron muy pocos viendo la catadura de estos hijos de puta”. Remitido el chat al Tribunal Supremo por ser considerado como un posible delito de odio, éste se archivó por entenderse que aquello eran simples opiniones dadas “en la confianza de estar entre amigos… sin que exista voluntad alguna de publicitarlas fuera de ese ámbito privado”.

En lo concreto, si bien es imprevisible saber cómo será el futuro inmediato, lo cierto es que el avance político, social e institucional de una ideología racista, gran española, recortadora de libertades y derechos sociales, machista, autoritaria y belicista es indudable. Ante ello, de poco vale la estrategia de afirmar “que viene el lobo”, pues a la vista está (Extremadura…) que de poco está sirviendo. No solo eso, sino que, si la respuesta se queda ahí, sin intentar generar dinámicas sociales, esta solo servirá para atemorizar a la población, favorecer su pasividad y extender el sálvese quien pueda, sin que importe para ello dar codazos a la de al lado o deslizarse hacia la derecha a fin de conseguir una vacuna que nos inmunice ante los virus fascistas que llaman a nuestra puerta.

Es preciso apostar por levantar muros sociales de contención y espacios de respuesta frente a lo que viene y ya tenemos aquí. Los aires reaccionarios que soplan en el marco internacional, europeo y estatal afectan también a Euskal Herria. El termómetro debe medir no solo lo que dicen las encuestas electorales, sino tomar en primer término la temperatura de los problemas vividos en los distintos ámbitos sociales: precariedad, vivienda, euskera, libertades, machismo, violencia…

Euskal Herria sabe mucho de esto. Las pasadas luchas contra la central nuclear de Lemoiz, nuestro rechazo mayoritario a la OTAN, el ser capital mundial de la insumisión frente al ejército y el militarismo, la permanente pelea por la oficialidad y normalización del euskera, o las recientes y masivas movilizaciones feministas, en solidaridad con Palestina y el movimiento de las personas jubiladas marcan el camino. Se trata de que, una vez más, los bueyes tiren del carro, y no al revés. Es preciso levantar muros sociales lo más amplios posibles que huyan de la propia autoafirmación, pero también de la vaciedad de las grandes declaraciones que flotan en el aire sin bajar a la calle. Claro está, esto es muy fácil decirlo y no tanto hacerlo. Pero esa es la apuesta.

 

 

 

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