Un blog desde la diáspora y para la diáspora

domingo, 3 de julio de 2022

Lo Que Nos Dicen las Algas

Y pues nada, en el apartado de los efectos del cambio climático, como por ejemplo, los incendios agrícolas y forestales en Nafarroa, ahora debemos de agregar la voz de alerta que nos llega desde el Cantábrico.

Para ello, les invitamos a leer este reportaje publicado por Deia:


¿Se está ‘mediterraneizando’ la costa vasca?

Un estudio de la Universidad del País Vasco revela que el cambio climático provocará que las macroalgas del Cantábrico se parecerán cada vez más a las del Mediterránero, excepto las de Galicia que seguirá siendo un santuario por el afloramiento costero

Idoia Alonso

¿Se está mediterraneizando la costa vasca? Para responder a esta pregunta, abandonen la cota cero del mar y escalen mentalmente hasta el Gorbeia. Imaginen ahora el mágico paraje de Otzarreta pero sin la efervescencia de los tonos rojizos y pardos que alfombran en otoño las centenarias hayas que han convertido este enclave natural en uno de los bosques más emblemáticos de Euskal Herria. Inconcebible, ¿verdad? ¿Un bosque sin árboles y toda la biodiversidad que cobija?

Esta analogía sobre la desaparición de los bosques en tierra y su impacto sobre el ecosistema sirve para describir lo que está sucediendo bajo la superficie del Cantábrico: el retroceso de las praderas submareales de Gelidium corneum (o alga roja) y Cystoseira baccata (una especie de alga parda característica por sus vejigas de aire) que constituyen las comunidades bentónicas más representativas de la costa vasca.

 “Lo más llamativo es que la copa del bentos que estructuran la comunidad está desapareciendo los últimos treinta años y otras muchas especies están ocupando el lugar que ellas dejan”, afirma Nahiara Muguerza Latorre investigadora del grupo de investigación Bentos Marino UPV/EHU que, por primera vez, ha predicho los cambios que se producirán en las de macroalgas debido al cambio climático y sus múltiples efectos, como la subida de la temperatura del agua, la mayor frecuencia de temporales y el azote de las olas grandes.

Algas de aguas cálidas

El estudio revela que la costa cantábrica se parecerá más a la costa mediterránea con especies con una afinidad más meridional, es decir, más de aguas cálidas, mientras que la costa gallega mantendrá su comunidad por efecto del afloramiento. El afloramiento costero es un fenómeno que se produce en primavera y en verano, cuando los vientos del norte barren mar adentro el agua de la superficie y emergen las aguas más profundas y, obviamente, más frías y ricas en nutrientes.

La distribución de las algas marinas está sufriendo una transformación. El aumento de la temperatura del mar está afectando al crecimiento de estos organismos y provocando desequilibrios en los ecosistemas marinos. El efecto del cambio climático sobre la distribución de las especies ha sido objeto de muchas investigaciones pero el enfoque a nivel de comunidad sigue estando poco estudiado. Por ello, “nuestra investigación aplica por primera vez un modelo para predecir los cambios en las comunidades de macroalgas submareales en el norte de la Península Ibérica, desde Galicia hasta el País Vasco, bajo ciertos escenarios climáticos para dentro de cincuenta o cien años”, señala Nahiara Muguerza.

“Hemos observado que la temperatura del agua es el principal factor que determina la distribución de los conjuntos de macroalgas en nuestra área de estudio, mientras que la disponibilidad de nutrientes juega un papel secundario”, comenta la investigadora de la UPV/EHU. “La temperatura del agua tiene una gran influencia en la supervivencia, el crecimiento, la reproducción y el reclutamiento de las macroalgas”, añade Nahiara Muguerza.

Las algas son muy sensibles

Según esta bióloga marina, en las últimas dos décadas ha subido la temperatura del agua del Cantábrico 0,24 grados lo cual “aparentemente no es nada pero al estar en el sur del Golfo de Vizcaya ya tenemos unas condiciones particulares -el estancamiento de las aguas en verano, el viento- que hacen que tengamos una temperatura un poquito superior respecto a la costa de Galicia”. Lo que sucede es que la amplitud térmica en la costa vasca es muy superior a la gallega. Por ejemplo, la temperatura en Galicia en verano es de 17-18 grados y en invierno 13-14 grados. En Euskadi, en cambio, la temperatura del mar en invierno es de 12 grados y en verano 22 y “hemos visto que cada vez son más los días de verano que se superan los 22 grados. Y para muchas de las algas que hay aquí este aumento de la temperatura es suficiente porque ya están en su límite de distribución”. 

Especies meridionales

Los resultados de este trabajo apoyan parcialmente la hipótesis de este grupo de investigación de que podría producirse una mediterraneización de las macroalgas. “En el escenario más pesimista, el modelo proyecta que las comunidades del noroeste (Galicia) seguirán siendo distintas del resto, sirviendo de refugio a las especies de aguas más frías, mientras que los conjuntos del centro y el este de la costa norte de la Península Ibérica llegarán a parecerse más a los de la región mediterránea que a los de la costa noroeste. Especies con una afinidad más meridional, es decir, más de aguas cálidas”, añade la principal autora del trabajo.

El personal del grupo de investigación tiene claro que las algas son muy sensibles a cualquier variación ambiental producida por los efectos del cambio climático. Y, por lo tanto, que podrían ser buenos indicadores del cambio climático y de sus efectos en el resto de ecosistemas marinos. “Esta investigación puede ayudar a predecir cómo responderá la biodiversidad del ecosistema costero a las nuevas condiciones ambientales. Se trata de una información fundamental para desarrollar políticas de gestión y conservación adecuadas”, señala Muguerza. “Para otros estudios sería interesante ampliar el área de estudio a la costa occidental de la Península Ibérica y aumentar los lugares de muestreo en el Mediterráneo”, añade.  




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Una Euskal Herria No Alineada

Durante la Cumbre realizada en Madrid -el patio trasero de la OTAN- quedó más que clara la bravuconería y el victimismo que esta organización terrorista utiliza para lograr sus fines de un mundo unipolar a las órdenes de Washington.

Baste tener en mente la falta de respeto y de decoro por parte de los anfitriones al incluir entre las actividades de entretenimiento para las y los consortes de los mandatarios una foto frente al 'Guernica' de Picasso.

O sea, la OTAN ha considerado como mera utilería la obra de arte que es considerada como la quinta esencia del antimilitarismo y el clamor en contra de las guerras. Lo anterior se lo dedicamos en especial a quienes se rasgaron las vestiduras por la fotografía de Mick Jagger en semanas recientes. Sin olvidar claro está aquel bochornoso espectáculo protagonizado por Colin Powell quien mandó tapar la réplica en la ONU mientras él se encargaba de mentir abiertamente buscando el apoyo internacional para su segunda invasión a Irak.

Dicho lo anterior, les compartimos esta editorial de Naiz inspirada en esa cumbre y en encaje de Euskal Herria en un mundo que no necesita de la OTAN.

Lean por favor:



El Concepto Estratégico adoptado por la OTAN esta semana en Madrid favorece el militarismo, una escalada bélica y acrecenta un riesgo nuclear que amenaza a la civilización y al planeta. Ese pacto responde a los intereses de EEUU y de élites concretas. En ningún caso atiende a las prioridades de las sociedades del mundo, ni siquiera las de los países que conforman la Alianza Atlántica. Entre la pandemia, la guerra, la inflación y la emergencia climática, esas sociedades necesitan que se invierta en sanidad, educación y en la transición ecológica, no que se desvíen esos fondos a gastos militares. Invertir en guerra es una insensatez.

En este contexto, los intereses de las potencias están claros. Resumidamente, EEUU quiere marcar el terreno de cara a la confrontación con China por la hegemonía, para lo que la posición respecto a Rusia les resulta funcional a ambos, mientras que esta desea recuperar protagonismo internacional para defender mejor sus intereses. Todos ellos tapan miserias internas con la política exterior. La tendencia al autoritarismo y a la represión es una constante, si bien con diferentes rasgos e intensidades. No hay nostalgia que pueda ocultar esta realidad.

Más difícil de entender es la posición subalterna de la Unión Europea. Su tradición atlantista, sus objetivos socioeconómicos dentro del neoliberalismo y la disciplina de sus élites están claras. Sin embargo, renunciando a su soberanía y alineandose cerrilmente con EEUU, Europa renuncia a defender sus intereses y pierde poder, condenando a su ciudadanía a una subordinación que le pasará factura.

Sí, hay alternativas y son de izquierdas

Esta misma semana, en uno de los seminarios que la Izquierda Europea-The Left ha llevado a cabo en Iruñea, Marta Rosique, Gorka Elejabarrieta y Jeremy Corbyn explicaban que en relación a la guerra se pueden defender posturas firmes y complejas, que sean a la vez realistas y basadas en principios.

Desde esta perspectiva, la izquierda debe defender la soberanía de los pueblos y de Europa. Subrayaban el valor de la diplomacia, que puede reforzarse con frentes amplios contra la guerra y en favor de una paz con contenidos. Sin respeto entre naciones, sin desescalada y desmilitarización, sin una política de asilo justa y eficaz, y sin justicia social, las perspectivas de paz siempre serán frágiles. Por eso hay que invertir en ella. Empezando por defender una salida negociada, justa y estable a la guerra en Ucrania.

Pintar algo y elegir batallas

Un país como Euskal Herria, diminuto y fraccionado, rico pero con rasgos de decadencia, no gana absolutamente nada alineándose con ninguna de esas potencias ni invirtiendo sus limitados recursos en armamento y ejércitos. Por el contrario, la nación de Gernika y del “Guernica”, el pueblo de la insumisión y el antimilitarismo militante, el último país europeo donde se ha llevado a cabo un proceso de desarme a manos de la sociedad civil, puede posicionarse como una alternativa a la narrativa bélica.

No tiene por qué esperar para sumarse a los territorios e instituciones que se han implicado en las campañas contra la proliferación de armamento nuclear. Puede articular la solidaridad con saharauis, kurdos y ucranianos atendiendo a los derechos humanos y no a las agendas de cada bloque. Puede invertir en paz, que como se ha visto es invertir en sanidad y educación.

El antimperialismo de los países no alineados, por un lado, y la neutralidad irlandesa, por otro, conforman tradiciones en las que las familias políticas vascas pueden encontrar raíces sobre las que construir posturas coherentes y cooperativas. Por el contrario, en la nostalgia solo queda elegir el imperialismo que cada uno desea que le domine.




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Cumbres Hermanantes

En esta ocasión les traemos este comentario haciendo una valoración de la Vía Pirenaica tal como se vivió en Catalunya desde las páginas de El Nacional.

Adelante con la lectura:


La Vía Pirenaica hermana los anhelos de libertad de catalanes y vascos

La Vía Pirenaica ha iluminado más de 300 cumbres del Pirineo, desde el Mediterráneo hasta el Atlántico

Sara Brull i Ortega

El encendido de farolas que han iluminado los Pirineos, desde el Mediterráneo hasta el Atlántico, ha simbolizado la unión de dos pueblos, el vasco y el catalán, en la resistencia y la lucha por la autodeterminación. Esta es la síntesis extraída por todos los que han intervenido este sábado por la noche en el acto central de la Vía Pirenaica 2022, a la Estación de Esquí Nórdico Guils-Fontanera de Guils de Cerdanya. En este acto, que ha culminado en el encendido de farolas en 300 cumbres por todo el Estado, han participado los representantes de las entidades que lo han organizado. Entre ellos, la presidenta de la ANC, Dolors Feliu; la presidenta de Gure Esku, Amalur Álvarez; el presidente de la Federación de Entidades Excursionistas de Catalunya (FEEC), Jordi Merino; el alcalde de Guils de Cerdanya, Josep Mendo; Marc Sellarès, de Artistas de la República y Dídac Amat, de Òmnium Cultural. Aparte de reivindicar el derecho a decidir, la acción también ha tenido un componente de memoria histórica, porque ha recordado las vías que los refugiados catalanes y vascos tomaban para huir de la represión, entre ellos el presidente Companys y el lehendakari Aguirre.

"Iluminar las mentes más cerradas"

En una de las intervenciones más emotivas, el alcalde de Guils, Josep Mendo, ha puesto el énfasis en el simbolismo de la luz: "La luz es el elemento que nos permite ver las cosas y también captar las imágenes a través de una cámara. No tengo ninguna duda que de esta noche saldrán imágenes espectaculares. Pero lo que tenemos que conseguir es que esta luz ilumine las mentes más cerradas, que no entienden, que no aceptan, que haya pueblos que quieren ser libres," ha reivindicado. Por su parte, Dídac Amat, de Òmnium Cultural, ha recordado la solidaridad entre los pueblos vasco y catalán para hacer frente a la represión del franquismo y hasta el día de hoy, además de la historia que rodea los Pirineos como escondrijo y vía hacia el refugio de la represión del franquismo.

"Libertad y soberanía para nuestros pueblos"

Seguidamente, la presidenta de Gure Esku, Amalur Álvarez, ha celebrado la acción conjunta y ha apostado por hacer más colaboraciones entre el soberanismo catalán y el vasco en el futuro. Después se ha dirigido a las "instituciones europeas" y les ha trasladado este mensaje: "Exigimos respeto por nuestros pueblos, culturas y ciudadanos. No descansaremos hasta alcanzar un futuro libre y soberano para nuestros pueblos", ha culminado. Por último, la presidenta de la Asamblea, Dolors Feliu, ha clausurado el acto minutos antes del encendido de las farolas, recordando el "miedo de las fronteras de épocas que se hicieron en épocas de monarquías absolutas y que todavía continúan vivas", y ha reivindicado varias veces la "paz y la libertad".







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sábado, 2 de julio de 2022

La Vía Pirenaica en Aragón

A juzgar por este artículo publicado en la página de El Periódico de Aragón pareciera ser que hay aragoneses que no están muy contentos con la actividad soberanista convocada por colectivos vascos y catalanes, misma que ya se ha llevado a cabo y que ha iluminado más de 300 cumbres en los Pirineos.

Solo queremos hacerle una precisión a Javier Lambán, presidente de Aragón, por su malhadado tuit: No, hace mil años la Comunidad Autónoma de Aragón no existía, esas se crearon en los 80 del siglo pasado. Tampoco existía el que posteriormente se llamaría Reino de Aragón cuyo territorio, hace mil años, estaba ocupado casi en su totalidad por el Califato de Córdoba mientras que su porción septentrional -la pirenaica, vamos- era parte del Reino de Navarra.

Dicho lo anterior, aquí la información:


Independentistas catalanes y vascos iluminan 30 picos del Pirineo aragonés

Las entidades Gure Esku Dago, ANC y Ómnium coordinan la acción reivindicativa, que recala en el Pirineo aragonés y francés, al que llaman «central» | Críticas del presidente Lambán y el coordinador de Cs, Daniel Pérez

Cientos de independentistas catalanes y vascos iluminaron anoche cerca de 300 cumbres de todo el Pirineo para reivindicar el derecho a la autodeterminación. La llamada Vía Pirenaica, que pretendía unir con un haz de luz las principales cumbres de la cordillera, envió expediciones también a una treintena de picos del Pirineo aragonés, aunque desde la organización no se hizo ninguna mención a Aragón, ni a Francia, sino al «Pirineo central».

Desde el valle de Benasque hasta el límite con el País Vasco, el despliegue independentista contaba con acciones por toda la cordillera en el Alto Aragón, en cumbres tan emblemáticas como Bachimala, Urdiceto, Marboré, el Portalet, Canal Roya o Astún, entre muchos otros.

Se trata de la primera movilización organizada conjuntamente por entidades independentistas vascas y catalanas. Concretamente, la Vía Pirenaica 2022 está organizada por la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Gure Esku y la Federación de Entidades Excursionistas de Cataluña (FECC), y cuenta con la colaboración de Òmnium Cultural. También recibió el apoyo público del  coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegui.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, ha reaccionado a través de las redes a esta iniciativa, calificándola de "provocación repugnante e inaceptable" y ha criticado la utilización "espuria" del Pirineo por parte de los independentistas. El coordinador de Cs en Aragón, Daniel Pérez, también había mostrado previamente su " rechazo total" en un manifiesto publicado el sábado por EL PERIÓDICO.

La iniciativa de los independentistas se inspira en movilizaciones anteriores, como Llum i llibertat (Luz y libertad), que iluminó 131 agujas de Montserrat en 2019, y con réplicas vascas que iluminaron montañas emblemáticas vascas como Aiako Harria, Txindoki o Anboto (2019), o la movilización Cims per la llibertat (Cimas por la libertad) en 2018. En esta ocasión, el reto de la reclamación soberanista entra en territorio aragonés y francés, aunque en la página web donde se ha organizado la movilización no se hace referencia a estos territorios; solo a la cordillera pirenaica.

Los organizadores contaban con unos faroles especiales de alto poder lumínico que permiten visualizar la luz desde 40 km de distancia, con la intención de conectar una expedición con otra desde el Mediterráneo hasta el Cantábrico por todo el Pirineo.

Los organizadores pretendían llamar «la atención de la comunidad internacional hacia una causa justa en favor del derecho de autodeterminación de los pueblos». «Queremos expresar nuestro rechazo a las fronteras impuestas, a la represión y a los obstáculos antidemocráticos que pretenden impedir la materialización de la voluntad democrática de nuestros pueblos», señala el manifiesto.

«En Cataluña y Euskadi aspiramos a la plena soberanía, a decidir libremente nuestro futuro y a hacerlo realidad. Compartimos aspiraciones de soberanía y libertad con otros pueblos de Europa, y reivindicamos que nuestra voz sea escuchada y, al mismo tiempo, exigimos respeto para nuestros respectivos pueblos. Respeto a la voluntad mayoritaria expresada democráticamente, también cuándo se pronuncia a favor de la independencia y la creación de un nuevo estado», proclamaron.  




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Más de 300 Cumbres Iluminadas

Desde Naiz traemos a ustedes la reseña que han publicado para dar cobertura a la actividad conjunta de Gure Esku y la ANC denominada 'Vía Pirenaica'.

Lean ustedes:


Más de 300 cimas del Pirineo alumbran la autodeterminación entre Euskal Herria y Catalunya

La ANC y Gure Esku, en su primera gran iniciativa conjunta, iluminan las cumbres de más de 300 montes del Pirineo para reclamar el derecho de autodeterminación de los pueblos y, en particular, del vasco y el catalán. Avanzan que este es el inicio de una colaboración a largo plazo.

Aritz Intxusta

Más de 300 cumbres del Pirineo se han llenado de luz conforme el sol caía, en una escena impactante y emotiva. Primero, en el lado catalán, donde anochece antes, y poco a poco llegando hasta las más de 120 cimas que han alumbrado voluntarios vascos, que se han encargado de las cumbres que van de Jaizkibel a Benasque, en Huesca.

La gran movilización ha sido organizada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC), la Federació d’Entitats Excursionistes de Catalunya (FECC) y Gure Esku, y ha contado con la colaboración de Omnium Cultural y Artistes de la República. Además de una llamada de atención más allá de las fronteras de los estados español y francés, con Bruselas como referente claro, el actos se ha concebido como la puesta de largo de «una colaboración a largo plazo».

«Tendremos que unir fuerzas y utilizar la inteligencia colectiva para que nuestra voz y nuestro relato sean escuchados», han asegurado desde la organización. Tanto los activistas vascos como los catalanes, aseguran tener el ojo puesto en los procesos de Escocia e Irlanda y se plantean ya en qué punto se encontrarán las naciones encerradas en el Estado español el día que llegue el próximo referéndum a Europa.

Desde Gure Esku han remarcado que llenar con luz las cimas de 120 montes no es un fin en sí mismo, «nuestra cima u objetivo es más bien un ochomil: queremos volver a activarnos masivamente para emprender un proceso soberanista.

Las cimas a las que ha llegado la luz de la autoderminación han tenido distintos niveles de dificultad, siendo más populosas aquellas de acceso más fácil (catalogadas como verdes) y exigiendo desde la organización unos requisitos mayores para acceder las más complicadas (las rojas) para así completar la impresionante acción colectiva.

Del lado vasco, Gure Esku entronca la acción dentro de la línea marcada por la declaración de Arantzazu (de diciembre de 2019) donde la plataforma habló de la «necesidad de elaborar, acordar e impulsar un acuerdo para decidir nuestro futuro».

Asimismo, aquella declaración también recoge que la ciudadadanía vasca tiene «derecho a decidir nuestras instituciones políticas, nuestro estatus político y nivel de autogobierno, y las relaciones entre nuestros territorios de forma directa, sin limites y libre».

La acción artística más grande de Europa

Dolors Feliu, presidenta de la ANC desde mayo pasado, ha sido la encargada de cerrar el acto político central en Guils de Cerdenya (Puigcerda) y ha empezado con unas palabras de hermanamiento. Según ha explicado, completar una movilización así ha requerido «muchos meses de trabajo con muchísima gente implicada. Empezando por los coorganizadores del País Vasco, Gure Esku, que han querido poner luz y esperanza en un Pirineo que en el pasado fue testigo de la retirada conjunta y dolorosa del lehendakari Agirre y el Presidente Companys».

La historia, ha explicado Feliu, «genera memoria y nos une». Y esto supone hoy una ventaja, pues «una acción como esta en la que estamos a punto de iluminar todo el Pirineo solo se consigue con el trabajo en equipo y uniendo fuerzas».

La ANC ha afirmado que esta «Vía Pirenaica» que se ha completado justo después del atardecer «se trata de la acción artística más grande de carácter político que se ha proyectado nunca en Europa. Activismo y creación artística entrelazados, una acción que perdurará en la memoria, un relato poético y político que se convertirá en un gran acto de luz en medio de la oscuridad que ahora nos rodea».

Discurso en Jaizkibel

La réplica al otro lado de la enorme cordillera, desde el monte Jaizkibel, ha llegado por boca de Amalur Alvarez. «Estamos viviendo un día especial, emocionante, lleno de magia, que guardaremos en nuestra memoria», ha dicho.

«Esta combinación de reivindicaciones, naturaleza, montaña, noche y luz tiene una fuerza increíble. Está siendo posible gracias a la participación de miles de personas comprometidas con el futuro de nuestros países».

Para Gure Esku, «una vez más estamos demostrando el poder de la gente. Cada luz en la montaña es una estrella que ilumina el camino hacia la libertad y la soberanía de nuestros pueblos»

«Sumando fuerzas vascas y catalanas –ha proseguido Alvarez– hemos sido capaces de iluminar todo el Pirineo, y si seguimos cooperando y sumando fuerzas, seremos capaces de avanzar en nuestros objetivos comunes. Apostamos por ello de cara al futuro, apostamos por nuevas iniciativas conjuntas, no sólo entre entidades vascas y catalanas, sino también junto con organizaciones de otros pueblos de Europa y del mundo que luchan por ser libres y soberanos.

Para la portavoz de Gure Esku, «la acción de la Vía Pirenaica reivindica también una visión democrática de las fronteras. Reclamamos que las fronteras se decidan democráticamente, con votos, y no con imposiciones, violencia o guerras. Además, queremos dejar claro que para Euskal Herria y Cataluña el Pirineo no representa una frontera, sino un punto de encuentro para vascas y vascos y catalanas y catalanes de ambos lados de la cordillera».

Alvarez ha empleado también el inglés para que sus palabras resuenen más allá de las fronteras estatales. Ha pedido respecto para la lengua, para la cultura, para los derechos civiles, políticos y democráticos. «We demand respect for our languages and cultures, we demand respect for the civil and political rights of each and every one of our citizens, we demand respect for the democratic will of our peoples».




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Derecho a Decidir "Sin Complejos"

Este artículo de Deia retrata los ecos vascos de lo ocurrido en Escocia al dar Nicola Sturgeon a conocer la intención por parte del SNP de llevar a cabo otro referendum independentista en el 2023.

Lean:


El PNV aplaude que Europa trate el derecho a decidir “sin complejos”

Enfatiza la normalidad con que se debate en Londres y Edimburgo sobre el referéndum escocés

Igor Santamaría

La decisión del Gobierno escocés liderado por Nicola Sturgeon de celebrar un referéndum de independencia en octubre de 2023 ha devuelto a la palestra el debate sobre el derecho a decidir en las diferentes naciones sin Estado de Europa, entre ellas Euskadi y Catalunya, un asunto relegado en el contexto sociopolítico tras las sucesivas crisis que han germinado otra serie de problemas. El PNV observa con detenimiento la evolución de lo que sucede en Escocia y pone el énfasis en cómo se aborda “sin complejos” un escenario que en otros rincones, como en el Estado español, provoca gran rechazo siquiera ponerlo sobre la mesa. “Lo más importante es comprobar cómo en la Europa del siglo XXI se puede hablar con total normalidad de referéndum, de derecho a decidir, de independencia, y hacerlo por vías legales y democráticas y de forma pacífica, ordenada, educada, sin necesidad de que nadie se rasgue las vestiduras anunciando la ruina o la desintegración del Reino Unido, y sin que a nadie le dé por montar policías patrióticas para salvar la sacrosanta unidad de la patria pasando por encima de la ley”, señalaron desde la formación jeltzale.

“Aunque desde posiciones discrepantes, Londres y Edimburgo hablan de consulta, referéndum e independencia sin que una maldición bíblica recaiga sobre el país, y los medios de comunicación se hacen eco con total normalidad del asunto sin necesidad de montar campañas de alarmismo o desprestigio”, aplaude la fuerza nacionalista, que se felicita de que allí “abordan sin complejos el problema”. El PNV destaca que están siguiendo los últimos acontecimientos vividos en Escocia, ya que “somos dos naciones que, con diferentes antecedentes históricos y desde distintas realidades administrativas y jurídicas, compartimos reivindicación: el reconocimiento del ejercicio del derecho a decidir su futuro que asiste a nuestras respectivas ciudadanías”. En ese sentido, precisan los jeltzales, “todo lo que sea avanzar, desde el diálogo y la negociación, para dar la voz a la ciudadanía lo valoramos de forma positiva”.

Respecto al reciente anuncio hecho por Sturgeon, cuyo partido, el SNP, lleva demostrando una gran fortaleza electoral en la última década, los jeltzales afirman analizar el anuncio del referéndum y “la respuesta que está generando tanto entre los partidos con representación en Holyrood como en el conjunto de la sociedad escocesa”. “A diferencia de lo que ocurrió en 2014, en un principio no parece que el Gobierno de Londres esté por la labor de acordar la celebración de una consulta con el Gobierno de Edimburgo, y de hecho el tema parece destinado a judicializarse, por lo que va a resultar importante conocer también el posicionamiento de la población de Escocia ante esta nueva consulta”, consideran desde el PNV.

Posición de Bildu

Por su parte, EH Bildu se congratula del paso dado por Sturgeon y afea que quienes “tratan de negarlo o impedirlo en Euskal Herria” se encuentran “en el sentido contrario de la historia”. Así se pronunció ayer el coordinador general de la coalición soberanista, Arnaldo Otegi, quien loó que la autodeterminación esté “de moda en Europa y en el mundo”. “La autodeterminación y su ejercicio están en el viento que sopla a favor de la historia”, manifestó el líder independentista, consciente de que es un “debate democrático” necesario “en Euskal Herria y también en el resto de naciones sin Estado de Europa” porque “deja las decisiones en manos de la gente y le concede a la ciudadanía algo que el neoliberalismo y algunos Estados le quiere cercenar, que es que su vida dependa de sus decisiones y no de ningún otro”. “La propuesta se ve con naturalidad en la comunidad internacional, que no plantea ningún tipo de obstáculo para los agentes internacionales”, añade Otegi. “Y los vascos y las vascas queremos hacerla también, como lo quieren hacer las y los catalanes”, zanjó.





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viernes, 1 de julio de 2022

Egaña | El Pacto de Marrakech

Traemos a ustedes la reflexión de Iñaki Egaña acerca de la masacre de migrantes perpetrada en Melilla en días recientes. Para ello, Iñaki nos recuerda la impunidad de la que gozaron los autores intelectuales y materiales de una masacre de migrantes anterior, la ocurrida en la playa de Tarajal.

Como acostumbra, es implacable con sus planteamientos.

Adelante con la lectura:


El Pacto de Marrakech

Iñaki Egaña

Las decenas de muertos intentando salvar la valla de Melilla que separa a dos reinos, el de España y el de Marruecos, han desvelado, una vez más, la actitud xenófoba e inhumana de quienes dirigen los designios en esta ocasión de la política migratoria de la Unión Europea. Sin las imágenes de la tragedia, las mentiras y justificaciones de Madrid y Rabat habrían pasado por medias verdades. Con la muerte al frente de las lentes de celulares y cámaras, sin embargo, las declaraciones, en especial las del presidente español Pedro Sánchez, han sido un hito más en la apología inacabada de esa violencia que defienden los poderes económicos para mantener su estatus.

No hay más hipocresía que la del freno a la migración. Somos una más de las especies que se expandieron por el planeta, cuando únicamente ríos y montañas hacían de muga a la propagación. Nada nuevo durante milenios: hambrunas, guerras, cambios ambientales, saturación de hábitats, transformaciones sociales. Si no llega a ser por una sostenida y considerable evolución en ciertos ecosistemas africanos hace un puñado de millones de años, aún compartiríamos las copas de los árboles con chimpancés, bonobos y gorilas. Obviamente sin la nominación humana. Seríamos algo así como “chimpabobos”. Nos quitaríamos las garrapatas en grupo, comeríamos bayas y hormigas, nos masturbaríamos frente a los baobabs y aprenderíamos diversos gritos comunales para anunciar el peligro. ¿Internet? ¿Viajar a las estrellas? ¿Shakespeare o Bach? Alucinaciones con peyotes y monguis.

Durante siglos, las elites conformaron escenarios cerrados para someter a sus súbditos. Con posterioridad, cuando nacieron los estados, los más poderosos aspiraron a tener más terrenos y más siervos que sus vecinos. Incluso poblaron sus pertenencias con presos, desplazados, migrantes y llegaron a conformar el estadio actual. Banderas, himnos, patrias, sentimientos de cohesión y… fronteras. Continuó mientras el despojo, especialmente en la época colonial. Migraciones de todo tipo inflaron y desinflaron espacios. Ahora no son sino letras del pasado, agua que inunda océanos. Hoy estamos al borde del precipicio.

Así, las migraciones han tomado un camino ya irreversible. No podemos hacer comparaciones con épocas pasadas, ni siquiera con aquellas que llevaron a nuestros antepasados a sobrellevar el mayorazgo, evitar el servicio militar o buscar alimento. Dicen que Chile fue poblado en un alto porcentaje por aquellos vascos que marchaban de su hacienda. Hoy, no existen tierras vírgenes, ni indígenas a los que robar y despojar de sus dominios. El planeta está globalizado por una elite económica que saquea a espuertas.

Empresas norteamericanas expolian los bosques centroamericanos para sus centros de comida basura. Rothschild se hace con parte de nuestras viñas en la Rioja, Monsanto compra tierras en medio mundo, siempre en la periferia, y Goldman Sachs, JP Morgan Chase, Credit Suisse y otros adquieren reservas de agua en Brasil, Ecuador o Perú. Empresas belgas, norteamericanas y alemanas se hacen con el coltán en Congo para fabricar los smartphones, mientras que, en Malí, más de 2.000 civiles han muerto en los últimos meses en atentados yihadistas incitados por Occidente.

Y, en ese saqueo, han mantenido reglas medievales. Más de cinco millones de ucranianos se han exiliado tras la invasión del Ejército ruso. Esparcidos por Europa, han sido bienvenidos y apoyados en su éxodo. Son blancos, arios. Millones de desplazados por otras invasiones, en cambio, son sistemáticamente rechazados. Sirios, yemeníes, libios, malienses… son el reverso. Expulsados como si se tratara de demonios. Denigrados y hace unos días en la valla de Melilla ajusticiados. Con esa justicia que pregonó Pedro Sánchez.
La irreversibilidad de las migraciones está avalada por la caducidad que va marcando nuestro planeta. Gases de efecto invernadero, cambio climático, abuso de los combustibles fósiles, falta de materias primas, crisis energéticas, escasez de agua… y acaparamiento de elementos básicos para la vida en comunidad. No hay perspectivas de transformación real y hoy estamos más cerca de las escenas de la película “Don't look up” (No mires arriba) de Adam McKay de 2021 que de los párrafos de aquella Utopía que soñó Thomas More en 1516.
Naciones Unidas, ese organismo que colabora a la sociedad del espectáculo, ha abordado recientemente el éxodo mundial (cerca de 300 millones desplazados de sus orígenes) con el llamado Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular. Se firmó en Marrakech en los estertores de 2018 y como el tema catalán estaba entonces en el candelero, el periódico español de mayor tirada (no deportivo) destacaba “El primer pacto migratorio mundial se abre paso frente al nacionalismo”. Un titular engañoso, propio de esos charlatanes que en vez de periodistas se han convertido en portavoces de timadores profesionales.

El Pacto de Marrakech fue una declaración de hipocresía supina. Sus 23 puntos, que supuestamente garantizan el derecho a la vida de los migrantes, al acceso a los servicios básicos, a la no expulsión colectiva, son continuamente vulnerados. Papel mojado. Es más, la firma por estados de raigambre xenófoba y racista como España y Marruecos, sirve como aval para cubrir sus espaldas. Para matar en medio de la legalidad en Tarajal o en Melilla.

Como el Protocolo de Kyoto, la Declaración Universal de Derechos Humanos o el Convenio Europeo para la Prevención de la Tortura, el llamado Pacto de Marrakech ha servido únicamente para lavar la imagen de sus firmantes. En la realidad, las políticas migratorias son inexistentes y los marcos para la superación de la pobreza simples destellos de humo. No hay voluntad, ni caminos conjuntos dirigidos a gestionar futuros como especie. En ese terrible escenario, las tragedias se sucederán y los nuevos Pedro Sánchez continuarán ejerciendo de verdugos encubiertos en la piel de oveja de cartas, protocolos y tratados incumplidos.

 

 

 

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Entrevista a Ion del Amo

La izquierda abertzale, desde sus inicios, siempre habló en favor de la emancipación de la clase trabajadora, así, sin más.

Quien haya leído teoría socialista o anarquista entenderá que, liberada la clase trabajadora del yugo de la clase dominante se desvanecerán las coordenadas dentro de las cuales se mantiene la opresión sobre la clase trabajadora. Una de esas coordenadas es la conceptualización misma del estado decimonónico europeo; con sus fronteras, sus constituciones, sus himnos, sus banderas, sus héroes, sus mártires, su mitología.

Liberar a la clase trabajadora significaba -y significa- liberar a la clase trabajadora vasca, tan sencillo y a la vez, para muchos, tan complejo.

Hoy, quienes desde la izquierda nacionalista española desdeñaron a la izquierda abertzale se encuentran incómodos pues resulta que desde EH Bildu se ha emplazado al "gobierno más progresista en la historia de España" compuesto por Podemos e Izquierda Unida a garantizar derechos a la clase trabajadora del estado español. O sea, los calificados puerilmente por socialistas y comunistas españolistas como "separatistas vascos" están reventando las costuras implementando a nivel estatal lo que muchos insistieron solo deseaban a nivel "regional".

En ese sentido, La Marea ha publicado esta entrevista en la que tanto el que pregunta como el que responde intentan dar pie con bola, tirando balones a los tejados. Por ejemplo, esa insistencia en "el baile de las siglas" sin mencionar que tanto durante la dictadura como durante "la transición" y "la democracia" los partidos vascos fueron salvajemente reprimidos, pues bueno, retrata nítidamente.

Aquí se las dejamos, para su análisis y debate:


La receta Bildu

El desleimiento progresivo del laberinto de siglas y vocablos que ha sido la izquierda independentista vasca se ha convertido en una sola y potente fuerza que, además, ha permitido sacar adelante medidas clave del Gobierno. El último ejemplo, la ley de memoria democrática.

Pablo Batalla Cueto

En la sede de Alternatiba, en la plaza de la Casilla de Bilbao, no hay ikurriñas, ni arranobeltzas. Su decoración la componen un pequeño cuadro de Angela Davis, otro de Rosa Luxemburgo y una exposición de carteles de la Asociación Trans de Andalucía. No es el repertorio simbólico que alguien esperaría encontrar en el local de un partido soberanista, cofundador, en 2011, de la coalición Bildu, y en 2012, de Euskal Herria Bildu.

Ello nos habla de la diversidad de este haz que agavilla también a la abertzale Sortu, la socialdemócrata Eusko Alkartasuna y un número creciente de independientes, varios de los cuales pertenecieron a la extinta Aralar. Sus militantes emplean con frecuencia la expresión frente amplio, y lo es ciertamente, a la escala vasconavarra, este río cuyos varios afluentes reciben, a su vez, caudales más pequeños: Gorripidea –sucesora de Zutik, unión, en su día, del maoísta EMK y la trotskista LKI–, por ejemplo, entró en la coalición a través de Alternatiba.

Podría haberse esperado, en 2011-2012, que el mucho abarcar poco apretase, y aquella convergencia de fuerzas dispares estuviera condenada a la disgregación. La tendencia, sin embargo, es la contraria: el desdibujamiento de los contornos de las fuerzas fundadoras; el desleimiento progresivo del laberinto de siglas y vocablos eusquéricos que ha sido la cartografía de la izquierda independentista vasca en una sola y potente fuerza, y que en la última legislatura se ha convertido en el salvavidas del Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos.

El último ejemplo de ello es la ley de memoria histórica, que EH Bildu se ha comprometido a apoyar a cambio de cinco medidas que serán incluidas en el texto, como el reconocimiento de las víctimas de torturas hasta 1983 o la declaración del Fuerte de San Cristóbal como Lugar de Memoria. «Son medidas que tendrán reflejo en una ley más completa, más ambiciosa y más respetuosa con los derechos humanos», dijo en una rueda de prensa la portavoz del Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua.

Ion Andoni del Amo Castro (1974) llegó a EH Bildu procedente de las filas de Aralar. Sociólogo de profesión, le preguntamos por algunas de las claves del éxito de la coalición, y también por las tensiones internas que su crecimiento genera.

¿Quién vota a EH Bildu?

Es un voto bastante joven y, en Vizcaya y Guipúzcoa, no muy urbano, sino vinculado a ciudades medias o pequeñas. En Álava, se invierte: EH Bildu es potente en Gasteiz. Y es un voto en el que se mezclan desde perfiles ideologizados hasta un voto sin entusiasmo a lo que se ve como lo menos malo o uno de un perfil más socialdemócrata o socialista o de izquierda que nacionalista radical, que ve en EH Bildu la alternativa más real a lo que hay.

En los últimos años, se detecta una feminización de la imagen del partido similar a la que se da en el Sinn Féin irlandés. ¿Es deliberada? ¿Persigue dulcificar la imagen de EH Bildu, frente al imaginario de tipos duros que caracterizaba a la vieja izquierda abertzale?

En gran parte, sí. El hito fundamental en este sentido fue cuando se escogió a tres cabezas de lista mujeres en las anteriores autonómicas: Maddalen Iriarte por Guipúzcoa, Miren Larrion por Álava y Jasone Agirre por Vizcaya. Se trataba, en efecto, de amabilizar la imagen, algo que ha sido casi una obsesión en los últimos años dentro de EH Bildu, y que ha provocado tensiones. No solo se buscaban mujeres, sino perfiles no excesivamente ideologizados, independientes, de carga política baja. De todas maneras, lo del partido feminizado hay que relativizarlo: la figura del padre, del padrino –Arnaldo Otegi–, sigue teniendo mucho peso político. Él hubiera sido el candidato a lehendakari en aquellas autonómicas si no lo hubieran incapacitado.

Algún interlocutor de estos días me ha comentado su parecer sobre cómo la ilegalización benefició paradójicamente a la izquierda abertzale. Con mucha gente incapacitada para formar parte de listas en 2011, hubo que buscar nuevas caras.

Se realzó a la gente que venía de Eusko Alkartasuna, Alternatiba o Aralar, así como a independientes; en muchos casos, gente joven. Y era gente que, al no estar tan condicionada como candidatos anteriores, era capaz de generar discursos más frescos, con un vocabulario menos fosilizado, con otros contenidos que no fueran solo euskera, presos e independencia. Algo que en los partidos políticos suele costar mucho, que es la renovación interna, aquí vino paradójicamente forzado por la ilegalización, efectivamente.

EH Bildu es hoy capaz de conquistar feudos de otros partidos que parecían inexpugnables. Estamos en uno de ellos: Durango, que lo había sido del PNV. ¿Cómo se consiguió?

Trabajando temas nuevos e implicándose en plataformas ciudadanas; conectando con problemas concretos de la ciudadanía, como la demanda de un parque para los terrenos liberados por el tren. Se hicieron procesos de los que hacen los sociólogos: ir a los barrios, organizar asambleas, hablar con la gente e identificar sus problemas. Se creó un clima de alternativa y sucedieron cosas curiosas, como ganar en el barrio de San Fausto, donde hay sobre todo gente descendiente de la emigración española de los años sesenta y que tradicionalmente había votado socialista.

Frente a la preocupación de la vieja izquierda abertzale por controlar estrechamente los movimientos sociales a los que se vinculaba, ¿ahora la tendencia es a colocarse detrás de ellos?

Hay esa tendencia y hay la contraria; gente que dice que si no controlas estrechamente las plataformas, te las arrebatará Podemos. Hay dos formas de ver EH Bildu.

Un interlocutor de estos días me comentaba off the record su sensación de que está cerca de suceder, si es que no sucede ya, que vote a EH Bildu gente del entorno de víctimas de ETA.

Puede llegar a pasar. Algunas cosas se han superado mucho más rápido de lo que se pensaba: en cuanto la etapa de la lucha armada se acabó, la gente, que llevaba harta de ella mucho tiempo y con ganas de dejarla atrás, la dejó atrás como si hubieran pasado veinte años, cuando habían pasado cinco. Pero, para que lo que comentas pase, EH Bildu tendría que ser más valiente a la hora de abandonar ciertos tabúes, algo que todavía le cuesta. Reconocer que la violencia estuvo mal. Arnaldo Otegi ha llegado a acercarse a ese discurso; el problema es que eso todavía cruje en determinados sectores de la izquierda abertzale. Hay que ir con pies de plomo y eso limita la capacidad de crecimiento hacia determinados sectores. Hay el miedo de que eso pueda desenganchar a algunos sectores, pero yo creo que son mínimos los sectores que se desengancharían, que los que hay ya están desenganchados, y que la ganancia sería mayor. En Durango rompimos tabúes acudiendo a homenajes de víctimas y otras cosas que EH Bildu se negaba a hacer.

En algún momento se habló de la preocupación de la dirigencia de la izquierda abertzale con el crecimiento en su seno del movimiento antivacunas.

Las movilizaciones de Bizitza tomaron mucha fuerza, sobre todo a raíz del pase COVID, y efectivamente hubo preocupación, porque la gente que aparecía en esas movilizaciones era en gran parte votante, si no militante, de EH Bildu. Había distintos perfiles: gente que viene del naturismo, del rollo hippy, del ecologismo esotérico, etcétera, pero también otro conjunto movido por la nostalgia del radicalismo, que es lo mismo que alimenta a GKS. Encontraban aquí un sustituto de radicalidad; algo que enlazaba con clichés de los años ochenta: «televisión, manipulación», «mentiras oficiales», cierta conspiranoia que (con parte de verdad: realmente había mentiras oficiales) fue característica de los discursos de la izquierda abertzale en los ochenta, etcétera.

¿También confrontación con el Estado que determinaba las normas para el combate de la pandemia y con la Policía encargada de aplicarlas?

Sí. Aquí hay un problema de fondo, y es que EH Bildu no ha conseguido ofrecer una radicalidad nueva; una radicalidad no sectaria, sino abierta y pragmática, pero capaz de movilizar y de evitar que surjan cosas raras que funcionen como sustituto de radicalidad.

¿Se corre también el riesgo de una idealización de los años de plomo por gente joven que no los conoció?

En el tema de la música, Simon Reynolds publicó Retromanía, un libro sobre la nostalgia en el pop. Cuando surgieron el reguetón, el trap, etcétera, dejó de haber retromanía. A falta de un discurso de alternativa potente, la gente se entrega a la nostalgia. Está la memoria, que siempre está bien, y la nostalgia, que idealiza un momento del pasado como lo que no fue, descartando sus lados negativos, y es reaccionaria. Sucede un poco eso y el problema no es tanto que el discurso se suavice, como que le falta ambición; que termina por no ser valiente; que se vacía de contenido. La dulcificación se ha hecho muchas veces buscando perfiles políticos bajos, y eso es un error.

 

 

 

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Un Tour para Salvador Puig

Desde Público traemos a ustedes este reportaje que trata acerca del Tour de France pero que va mucho más allá de los deportivo para convertirse en un interesante ejercicio de memoria histórica y de antifascismo.

Hemos de aclarar que nos ha parecido curiosa la "hispanización" de lo vasco pero bueno, qué se puede esperar, ya estamos más que acostumbrados.

Adelante con la lectura:


El Tour de 1974: troncos, bombas y un rey decapitado para vengar a Puig Antich

Ramón Usall | Autor de 'Futbolítica. Una vuelta al mundo a través de clubes políticamente singulares'

La historia del ciclismo recuerda la edición de 1974 del Tour de Francia por el quinto triunfo en la clasificación general del belga Eddy Merckx que igualaba así el mítico récord de victorias en la Grande Boucle que hasta entonces ostentaba en solitario Jacques Anquetil.

Más allá del triunfo de Merckx, el Tour de 1974 estuvo marcado por la irrupción en la carrera de los Grupos de Acción Revolucionaria Internacionalista, los GARI, una organización armada de orientación libertaria que había nacido con el objetivo de internacionalizar la lucha contra la represión franquista tras la detención, durante el mes de septiembre de 1973, de varios militantes del Movimiento Ibérico de Liberación, el MIL, entre los que destacaban Oriol Solé Sugranyes y Josep Lluís Pons Llovet, arrestados después del atraco a un banco de Bellver de Cerdanya, en el Pirineo catalán, y Salvador Puig Antich, capturado y gravemente herido en una emboscada policial en Barcelona que terminó con la muerte de uno de los agentes participantes.

La primera acción armada de los GARI fue el ametrallamiento del coche del cónsul español en Toulouse, un hecho que tuvo lugar durante el mes de febrero de 1974 y que pretendía llamar la atención sobre la de Salvador Puig Antich, condenado a muerte en enero de ese mismo año.

A pesar de las múltiples protestas, en su mayoría de carácter pacífico, el asesinato de Puig Antich, utilizando el cruel método del garrote vil, tuvo lugar el 2 de marzo de 1974 y multiplicó las acciones de los GARI que tenían el objetivo de evitar nuevas condenas a muerte del régimen franquista y exigir la liberación de los militantes revolucionarios Solé Sugranyes y Pons Llovet, que debían afrontar un nuevo juicio durante los días 23 y 24 de julio de 1974.

Precisamente para mostrar al mundo la naturaleza criminal del régimen franquista y solidarizarse con el mártir Puig Antich y sus compañeros encarcelados, los GARI decidieron, la madrugada del 15 de julio de 1974, aprovechar la popularidad del Tour de Francia para atentar contra su comitiva e internacionalizar la denuncia de la represión de la dictadura española. Así pues, mientras la caravana del Tour descansaba en Saint-Lary-Soulan y esperaba afrontar una de las etapas reina de la edición con el ascenso al Tourmalet, cuatro explosiones turbaron la paz de esta pequeña localidad pirenaica situada a tan solo una veintena de kilómetros de la frontera española.

Los objetivos de aquel ataque fueron los coches de los dos únicos equipos españoles que participaban en aquella edición del Tour, el KAS-Kaskol y La Casera-Peña Bahamontes, además de una furgoneta de la agencia de noticias France-Presse.

Poco después de las explosiones los GARI reivindicaron el atentado difundiendo un comunicado, en París y en la región de los Pirineos, donde se habían mostrado especialmente activos durante los últimos meses, en el que proclamaban: "Interviniendo en el Tour de Francia queremos denunciar la complicidad de los organizadores y de los corredores de los países democráticos que no dudan en invitar y mezclarse con los representantes del fascismo español". Además, los GARI, después de una reflexión considerando que el deporte despolitizaba al individuo y que la gran mayoría de los corredores tenían condición de esclavos al verse forzados a trabajar por un jefe de filas, amenazaban abiertamente a los ciclistas hispánicos afirmando: "Aconsejamos a los participantes españoles que abandonen la carrera si no quieren ser tratados como representantes conscientes del franquismo, hecho que nos obligaría a actuar en consecuencia y que podría ser extremadamente desagradable para ellos". El comunicado continuaba manifestando que "los actos de esta madrugada solo han sido un aviso".

A pesar de la amenaza, todos los corredores de los equipos hispanos tomaron la salida en una etapa decisiva que terminó en el mítico Tourmalet. Esta circunstancia permitió que al final de la prueba el ciclista gallego Vicente López subiera al tercer peldaño del podio, tras Merckx y Poulidor, y que su conjunto, el vasco KAS-Kaskol, se alzara con el triunfo por equipos y añadiera a este notable palmarés el Gran Premio de la Montaña que logró el ciclista guipuzcoano Domingo Perurena.

La destrucción de varios vehículos de su caravana no fue el único incidente que el Tour de Francia tuvo que afrontar ese 15 de julio de 1974. Durante el transcurso de la etapa, los organizadores tuvieron que retirar varios troncos que bloqueaban la carretera que enlazaba la localidad de Barèges con la cima del Tourmalet, una acción que debe nuevamente atribuirse a los GARI que, esa misma madrugada, también incendiaron trece autobuses con matrícula española que se encontraban aparcados en el santuario de Lourdes. Aun así, los contrarios a la represión franquista no pudieron evitar que los ciclistas llegaran al Tourmalet donde Merckx consolidó su mallot amarillo.

Durante el transcurso de sus últimas etapas, la ronda gala no tuvo que afrontar ninguna nueva incidencia y llegó con normalidad a París. Aun así, las acciones de los GARI siguieron durante los meses de julio y agosto de 1974 llegando a su momento más álgido con el ataque al consulado español de Toulouse. Paralelamente, la organización clandestina libertaria fue objeto de operaciones batidas policiales que implicaron la detención de la mayoría de sus integrantes, entre ellos, los responsables de los ataques contra la caravana del Tour, y que prácticamente comportaron su desaparición.

Las detenciones de los integrantes de los GARI, entre las que destacaba la de Jean-Marc Rouillan, generaron a su turno varias acciones de solidaridad reclamando su libertad siguiendo el mismo esquema que ellos habían utilizado previamente para exigir la liberación de los miembros del MIL encarcelados en la España franquista. Una de las más audaces tuvo lugar el 4 de noviembre de 1974 en París, cuando el maniquí del monarca Juan Carlos I, que en julio había asumido de manera interina la jefatura del Estado a causa del delicado estado de salud del general Franco, apareció decapitado y mutilado en el museo Grévin, la popular galería de figuras de cera de la capital francesa.

Al anochecer de ese mismo día, la redacción del periódico France-Soir recibió un paquete con uno de los dedos mutilados del sucesor del dictador acompañado de un comunicado en el que los autores de la acción manifestaban su oposición a la dictadura franquista, al nombramiento de Juan Carlos I como sucesor del Caudillo, y su apoyo a los militantes de los GARI detenidos y encarcelados en Francia por sus acciones armadas. La reivindicación la firmaba el Grupo de Acción Revolucionaria Ocasionalmente Terrorista, el GAROT, una evidente referencia a la palabra francesa que designa el garrote, el salvaje sistema de ejecución que el régimen franquista había utilizado para asesinar a Salvador Puig Antich.

Después de fotografiar la cabeza decapitada de Juan Carlos y de hacer llegar la imagen al palacio del Pardo, el GAROT la restituyó el 8 de noviembre a la agencia France-Presse, la misma que el 15 de julio de 1974 había sido atacada por los GARI en el marco del Tour de Francia.

El caso contra los miembros de los GARI arrestados por la serie de atentados de 1974 llegó a juicio en 1981, con dos procesos judiciales que tuvieron lugar en París entre enero y marzo de ese mismo año y durante los cuales la mayoría de los acusados fueron absueltos. La carpeta de los GARI se cerró poco después que François Mitterrand accediera a la presidencia de la República francesa, en mayo de 1981, y decretara una amnistía para todos los miembros de esta organización libertaria que habían sido procesados en rebeldía.

Para la historia quedaba que, durante el Tour de Francia de 1974, aprovechando la dimensión global de esta prueba ciclista, los GARI habían querido mostrar al mundo la naturaleza represiva del régimen franquista y vengar así el asesinato de su camarada Puig Antich.

 

 

 

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Entrevista a Miguel de Lucas

Al españolismo les fascina la idea de que algún día su relato único prevalezca y así se borre de la memoria la gesta que llevaron a cabo las mujeres y los hombres que se enlistaron en las brigadas internacionales para luchar en contra del fascismo en el teatro ibérico.

Para su desmayo, los esfuerzos para preservar la memoria son muchos y hasta el sol de hoy se sigue documentando lo ocurrido con estos internacionalistas.

En ese sentido, les invitamos a leer esta entrevista publicada por Naiz:


«La memoria no es por nuestros muertos sino para los vivos, para asentar la historia que viene»

Miguel de Lucas | Autor de ‘Sois historia, sois leyenda’ | El profesor Miguel de Lucas hace un emotivo homenaje a los brigadistas internacionales que lucharon contra el franquismo en su nuevo libro ‘Sois historia, sois leyenda’. Advierte de la «memoria amputada» en el Estado español y explica por qué es importante ocuparse de la transmisión.

Daniel Galvalizi

‘Sois historia, sois leyenda’ (Editorial Ctxt) tiene como autor al periodista, profesor universitario y doctor en Literatura española Miguel de Lucas. Ha sido presentado recientemente y en él se vuelve a poner sobre la mesa la relevancia de hacer «una memoria ampliada» que contrarreste la «memoria amputada y enterrada» por la poderosa «industria del olvido» del Estado español.

Con eje en el proceso histórico, De Lucas recuerda las historias de vida de algunos de los 35.000 brigadistas que llegaron a la Península a luchar contra el franquismo, entre ellos los luego famosos políticos Willy Brandt (Alemania) y Jawaharlal Nehru (India). Y alerta en entrevista con 7K por el ascenso del discurso de la ultraderecha en el Estado español: «Vemos que las historias que están convenciendo ahora son otras porque hemos olvidado o no hemos sabido contar estas historias como la de las Brigadas».

Para la presentación del libro escribió una carta pública a un hijo contando la importancia de conocer esta historia. ¿Es a un hijo metafórico o es realmente a un hijo suyo?

Sí, sí, el hijo es real, de carne y hueso, es Diego, mi hijo de tres años. Todo esto empieza por una crisis que he tenido y que suele ocurrir a quienes escribimos sobre temas históricos y con cierto compromiso, que es pensar ‘¿para quién diablos escribo?’, ‘¿a quién le llega y qué impacto tiene?’. Te gustaría que llegara a la siguiente generación y que causara la misma fascinación.

La génesis de este libro por un lado es una bendición y por otro una maldición, viene de una serie de reportajes que quería hacer sobre las Brigadas Internacionales y la sensación que tuve fue que había un problema: llega un momento en que no sabes poner el punto final. Estamos hablando de mas de 35.000 hombres y mujeres que vinieron y todos tienen vidas interesantísimas. Cada uno de ellos es una novela.

¿Por qué bendición y maldición entonces?

Porque internet es bendición y maldición en eso también. Porque encuentras una cantidad oceánica de información, un caudal inmenso, y pensaba a la vez ‘¿qué puedo contar yo que no se haya contado?’. Y esto coincide con mi hijo, con quien pasaba mucho tiempo hablando sobre samuráis y caballeros de la Edad Media y me sorprendía lo bien que lo pasaba hablando con él de estas historias frente a lo mucho que tenía que luchar para contar la historia de las Brigadas Internacionales. Entonces ocurrió que vi el famoso discurso de La Pasionaria despidiendo a los brigadistas y ella no dijo ‘iros a escribir tesis o estudios académicos’, lo cual está perfecto, sino que pidió a las madres hablar a sus hijos de las Brigadas. Hay dos formas de memoria, la que está en los libros y la que se transmite por vía oral, generacional de padres a hijos. Y yo la conocí por parte de mi padre y ahora se la cuento a mi hijo.

Yendo a los hechos históricos, cuenta que de los 35.000 brigadistas murieron más de 10.000 y que vienen de muchas nacionalidades…

Sí, las cifras no son exactas, es difícil conocerlas. De los primeros que vinieron en 1936 casi todos murieron y quedaban pocos a finales de 1938. Hay que sumar los números de desaparecidos, presos, desertores, mutilados... Por eso el libro comienza con la fotografía del desfile de retirada en Barcelona con la frase ‘en la foto no están todos, los mejores habían muerto’. Las nacionalidades que más presentes estaban eran franceses y belgas. Una frase de una brigadista francesa que leí resume muy bien por qué vinieron tantos; entendieron antes que nadie que la Segunda Guerra no empezó en el 39 sino en España en el 36.

¿Cuál fue el dato que más le sorprendió de todas las historias conocidas al hacer el libro?

Muchas, pero una en particular... que hubo una presencia muy importante de judíos en las Brigadas, de hecho viajaron mas de 100 judíos argentinos para sumarse a las Brigadas, y esto va en contra del discurso que dice que hubo cierta pasividad de la comunidad judía ante el fascismo. Hubo una presencia significativa, no se definían por su fe religiosa, porque en su mayoría eran marxistas o socialistas, pero tenían claro que estaban siendo perseguidos y querían luchar para detener el fascismo.

También hubo israelíes y palestinos, aunque no existía aún Israel, estuvo [el que sería canciller alemán] Willy Brandt, estuvo [el luego primer ministro indio] Jawaharlal Nehru, hubo también chinos, de todo. Y una historia de unos hermanos polacos que vivían en Bélgica me impactó; ambos murieron y le dejaron una carta a su madre explicando por qué fueron a España, y en ella le dicen ‘entiéndelo madre, por favor, no vinimos a luchar por intereses egoístas, en España estaba el polvorín que iba a incendiar el mundo entero’.

Muchas historias de vida emocionantes...

Sí. Otra que he descubierto ya después de terminar el libro es la de la brigadista conocida como la Reina de la Ametralladora, una antifascista holandesa que se llamaba Fanny [Schoonheyt, combatió en el frente de Aragón]. La prensa la apodó así y estuvo en España ya antes de la guerra civil, organizando la Olimpiada Popular de Barcelona en 1936. Hay un germen de las Brigadas en las personas que van a esas Olimpiadas, que son para contraprogramar los Juegos de Hitler. Justo un día antes de la inauguración en Barcelona se produce el levantamiento militar y golpe de Estado. Hay una comunidad de exiliados políticos italianos y alemanes inmensa en Barcelona cuando estalla la guerra.

Lo que me impresionó de Fanny es que ella terminó exiliada en República Dominicana y resulta que una periodista holandesa contactó a la hija de Fanny una vez y la joven no tenía ni remota idea de lo que había hecho su madre. A partir de una biógrafa que viaja a la República Dominicana ella se entera de lo que había hecho su madre y eso habla de la desmemoria que existe, igual que hay una memoria amputada. Con la memoria definimos quiénes somos y construimos la identidad. La memoria también puede ser ampliada, conocer estas historias es una manera de ser quienes somos y en base a eso ver cómo se construye.

Recordemos para quienes no conocen este dato. La Pasionaria, la vizcaina Dolores Ibarruri, ¿por qué hizo ella ese discurso en Barcelona y por qué despedía a los brigadistas?

Fue uno de los intentos desesperados de Juan Negrín por salvar la República. Cuando él llega a la presidencia, ya tiene malas cartas y él tenía el plan de ‘resistir es vencer’. Creía que si se alargaba la guerra civil podía ser que coincidiera con la guerra en Europa y esto implicaba barajar las cartas de nuevo y la República podía tener una posibilidad. Eran tiempos de la política de apaciguamiento cobarde del Reino Unido y Francia, de darle a Hitler lo que quiere. Dentro de esto, Negrín tiene la idea de presionar al Comité de No Intervención para que presionen a Alemania e Italia y estos así retiren todo el apoyo incesante dando material a los franquistas.

Esto ocurre en 1938, cuando Hitler se queda con los Sudetes checos. Negrín pensaba enviar el mensaje a París y Londres de que no había más brigadistas para que haya un movimiento en sentido opuesto en el otro bando. Porque en la Batalla del Ebro habían comprobado que sin apoyo alemán o italiano la República tenía una posibilidad. También es cierto que lo de Negrín era un riesgo calculado, porque las Brigadas ya estaban muy diezmadas e incluidas en el Ejército Republicano. Y por eso es que se los despide en ese acto en Barcelona, y La Pasionaria es la que da el discurso porque básicamente la Internacional Comunista era en ese momento la que tenía capacidad de reclutamiento y la infraestructura y la Pasionaria estaba a la cabeza del PCE.

¿En Euskal Herria hubo muchos brigadistas?

Haciendo el libro no encontré información sobre eso. Los brigadistas llegan a Albacete, a la que llaman la Babel de la Mancha. Se organizan allí llegando desde París, y tienen su batalla más importante en Guadalajara. Allí se produce una suerte de guerra civil italiana dentro de la española porque se enfrentan tropas fascistas de Mussolini con la brigada de Garibaldi y la ganan los antifascistas. Hemingway dijo una vez que esa fue la primera batalla que se libra a escala mundial.

Por otro lado, el gran éxito de los brigadistas es la defensa de Madrid. Cuando Franco está a las puertas de Madrid, el Gobierno de Largo Caballero cambia la capital y abandona la ciudad pensando que iba a caer en cuestión de días. Y el 6 de noviembre de 1936 hay un gran desfile de los brigadistas por la Gran Vía, dando una inyección de moral a las milicias españolas, menos capacitadas. Gracias a ellas, Franco no pudo entrar más allá de la Ciudad Universitaria.

En Madrid la memoria está amputada. La memoria tiene lugares donde se cristaliza y refugia y también hay no-lugares, hay una industria del olvido y ha habido un empeño deliberado de borrarla. En el caso de Madrid es muy evidente. Sabemos más de Auschwitz que de lo que pasó en España.

Para concluir, ¿cómo se siente con lo que está sucediendo con la extrema derecha en el presente tras la experiencia de este libro?

Bueno, la sociedad española no es históricamente anómala. Todas tienen episodios convulsos en su pasado que quieren mantener ocultos. El problema es que hay una memoria democrática en Europa que se construye en base del antifascismo y la española ha sido amputada, enterrada, y no se conserva un recuerdo de las personas que lucharon por nosotros contra el fascismo ni se piensa cómo se transmite esa memoria a las generaciones venideras.

La memoria tiene que ver con los vivos, no con los muertos, tenemos que hacer esto por nuestros abuelos, dicen algunos, pero para quienes no creemos en la vida después de la muerte, la idea es que la memoria a los muertos no les importa nada, no tiene que ver con el pasado sino con el futuro. Por eso la quiero contar, solo para los vivos la historia tiene significado y con ella asentamos la historia del mundo que viene, que será mejor si en él se conserva la memoria de los brigadistas y antifascistas y no de los dictadores. Es importante qué historia nos contamos y con qué historias nos construimos. Ahora en España vemos que las historias que están convenciendo son otras porque hemos olvidado o no hemos sabido contar estas historias.

«Un espejismo de unanimidad»

El reconocimiento a quienes lucharon por sostener la Segunda República suele estar lleno de polémicas en el Estado español, sea porque a la derecha españolista le cae mal o porque a algún sector de la izquierda le parece insuficiente. Pero no fue siempre así.

De Lucas recuerda un hecho «sumamente irónico» visto con los ojos del presente. Es que a las Brigadas Internacionales se les concedió la nacionalidad española en 1996, en las postrimerías del gobierno de Felipe González y meses antes de que ganara José María Aznar las elecciones. Fue una declaración de unanimidad en el Congreso de los Diputados.

«Eso fue un espejismo de unanimidad con el que el PP pretendía presentarse como un partido que había roto sus vínculos con la dictadura. Esto muestra que hemos dado pasos atrás. En el 96 había un sentimiento de gratitud a las Brigadas y hoy vemos que el monumento a ellas en la Complutense aparece vandalizado constantemente y, mientras que en toda Europa hay monumentos a ellos, aquí es donde más se desconoce su historia», señala el autor.





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