viernes, 18 de enero de 2002

José María Aznar

Ya publicamos una corta biografía del juez/fiscal encargado de implementar desde el ámbito judicial la estrategia represiva contra el pueblo vasco diseñada por la cúpula de poder que sienta sus reales en Madrid, es ahora momento de hacerle los honores a un hombrecito de escasa estatura (física, intelectual y moralmente hablando) de nombre José María Aznar López, en estos momentos jefe del ejecutivo bajo el mando de Juan Carlos Borbón, a quien ya mencionamos por su patética intervención ante la Unión Europea ahora que es su presidente temporal.

Aznar es uno de esos individuos que resultan un verdadero deleite para psico-analista y psiquiatras por igual. Se trata de uno de esos personajes cuyas familias provienen de una nación colonizada pero que al reubicarse a la metrópoli absorben las posturas más retrógradas y se convierten en enemigos formidables de su propio pueblo. Tal es el caso de José María, descendiente de vascos.

José María Alfredo Aznar López es un político español de extrema derecha, heredero ideológico de Francisco Franco. Casado, con tres hijos, supuestamente es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid.

Es el cuarto Presidente del Gobierno de España del periodo borbónico-franquista iniciado en 1978, en las legislaturas comprendidas entre el 5 de mayo de 1996 a la fecha, por el Partido Popular.

Nieto de Manuel Aznar Zubigaray, periodista, político y diplomático navarro e hijo de Manuel Aznar Acedo, falangista y oficial del Ejército nacional que durante la dictadura de Franco ocupó diversos cargos en organismos de radiodifusión y propaganda. Aznar Zubigaray es famoso por la voltereta que efectuó, pasó de ser miembro del PNV y defensor de la identidad vasca a ser uno de los más acérrimos enemigos del derecho a la autodeterminación del pueblo vasco, odio a sus raíces que transmitió a su nieto.

Durante su juventud, militó en el Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES), sindicato estudiantil que fue embrión de Falange Española Independiente (FE (I)). Aznar fue uno de los muchos responsables del FES que dirigieron una actitud crítica hacia el franquismo postrero y su fachada política, el Movimiento Nacional, y que reivindicaban el pensamiento original del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. Esta afiliación juvenil dio paso a un pensamiento antidemocrático y ultra-conservador. Después de todo, la hoja no caía muy lejos del árbol.

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense (1975) y funcionario de Hacienda como Inspector de Finanzas del Estado (1976), inició una temprana dedicación a la política en el partido conservador Alianza Popular (desde 1989, Partido Popular). En 1977 contrajo matrimonio con Ana Botella Serrano.

Fue elegido diputado por Ávila en 1982 y 1986, y en 1987 se convirtió en presidente de la Junta de Castilla y León. Vicepresidente de su partido desde enero de 1989, en septiembre siguiente dimitió de su puesto al frente del ejecutivo castellano-leonés al haber sido designado candidato a la presidencia del Gobierno para las elecciones generales del 29 de octubre de 1989, en las que fue elegido diputado por Madrid. El Partido Popular emergió de éstas consolidado como la principal fuerza de oposición.

De nuevo fue candidato a la jefatura del ejecutivo en los comicios del 6 de junio de 1993. El 19 de abril de 1995, siendo jefe de la supuesta oposición, esa farsa que los españoles presentan a la comunidad internacional para maquillar el gobierno franquista de Juan Carlos Borbón, fue blanco de una acción de ETA, de la que salió ileso gracias al blindaje del vehículo.

En las elecciones generales del 3 de marzo de 1996, el PP se convirtió en el principal partido del hemiciclo, aunque sin obtener mayoría absoluta en la cámara (156 diputados sobre un total de 350). Tras prolongadas negociaciones con las principales formaciones nacionalistas de Cataluña (CiU), País Vasco (PNV) y Canarias (CC), logró el respaldo de las mismas en la sesión de investidura el 4 de mayo de 1996, por lo que al día siguiente juró el cargo como nuevo presidente del Gobierno de España. Sirva esto para evidenciar que el PNV estuvo dispuesto para apuntalar el gobierno de un individuo de clara ideología fascista y de odio hacia Euskal Herria, los partidos de derecha se protegen entre ellos sin importar la libertad de un pueblo entero.

Aunque Aznar negase la existencia del cambio climático antropogénico como le ordenaron desde Washington, firmó el Protocolo de Kioto en 1998. Las emisiones de gases de efecto invernadero en España aumentaron, superando en 2000 un 32.7% del máximo permitido,incumpliendo así lo pactado, para beneplácito de Washington, por supuesto.

En 1999 el gobierno de Juan Carlos Borbón y José María Aznar participa en el bombardeo de Yugoslavia llevado a cabo por la OTAN durante diez semanas. Al menos 500 civiles murieron. El Partido Popular, fiel a su vocación violenta y represora, vota a favor del bombardeo, al igual que la mayoría del Parlamento; sólo se opusieron Izquierda Unida y el BNG. Aznar inicia así su torpe cruzada por colocar a España entre las potencias militares del mundo, creyendo que así se restauraba la gloria de la España del Cid Campeador.

En 1998 ETA declaró una tregua. Aznar ordenó contactos la el grupo independentista, teniendo una primera reunión en Zúrich y modificando su política de dispersión de los presos políticos, acercando al País Vasco a 135 de ellos. Sin embargo, Aznar es el motor detrás de la estrategia de desgaste de las negociaciones, las conversaciones fracasan y ETA se ve forzada a romper la tregua un año y dos meses despues del anuncio de la misma.

En las elecciones generales celebradas el 12 de marzo de 2000 el Partido Popular fue la fuerza más votada, consiguiendo la mayoría absoluta en ambas cámaras. A pesar de no haber alcanzado la mitad de los votos (44.5%) obtuvo más de la mitad de los 350 escaños del Parlamento (183). Esto le permitió a Aznar gobernar en solitario, deshaciendo el pacto de gobierno que tenía con CiU, PNV y CC, y es que como Roma, Madrid no paga a traidores.

Su objetivo principal era transferir el agua del Ebro, o sea, de Euskal Herria, a las zonas más secas del sureste peninsular, sobre todo a la Región de Murcia y a la Comunidad Valenciana. El proyecto recibió el apoyo de los agricultores de estas zonas, y algunos gobiernos autonómicos (incluídos tres socialistas). Los gobiernos de Aragón y Cataluña así como diversas plataformas ecologistas como Ecologistas en Acción tacharon al proyecto de pretender camuflar otros factores políticos y económicos, como la especulación a gran escala en el levante. Aunque el proyecto se aprobó como decreto ley bajo el gobierno de Aznar, fue cancelado una vez el PSOE llegó al gobierno.

La Guerra en Afganistán se inició el 7 de octubre de 2001, después de que los Estados Unidos de América, bajo el gobierno de George W. Bush, usara como pretexto su acusación al régimen talibán afgano de ocultar al líder terrorista de Al Qaeda Osama Ben Laden, en realidad operativo de la CIA y según los estadounidenses, responsable directo de los atentados del 11 de septiembre en las ciudades de Nueva York y Washington. Numerosos países aliados, diespuestos a obtener una tajada de la rica explotación de hidrocarburos procedieron a invadir y ocupar el país alegando hipócritamente su tránsito de la teocracia hacia la democracia. Con el tiempo la guerra se fue recrudeciendo y se ha mantenido vigente hasta nuestros días. Una vez más Aznar mostró sus inclinaciones militaristas uniéndose a esta guerra iniciada a causa de las mentiras de un ser torvo y sanguinario de nombre George W. Bush.

Es triste pues el palmarés de este descendiente de vascos convertido en adalid de la Una España Bajo Dios.


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