lunes, 20 de julio de 2015

Los Silbidos al Euskera

Hace unos meses la caverna mediática española se rasgaba las vestiduras como respuesta a la sonora silbatina recibida por el monarca borbónico franquista de parte de las aficiones del Athletic de Bilbao y el Barcelona.

Nada han dicho acerca de esto que se denuncia en este texto (acompañado de videos) publicado en la página de la editorial Txalaparta:


El españolismo lingüístico y el euskera en Navarra

Joseba Asiron y Arturo Goldaracena, alcaldes de Iruñea y Tafalla respectivamente, han sido silbados en sus ciudades mientras se dirigían a la ciudadanía en euskera. El primero fue el 14 de julio, en el Pobre de Mí que daba fin a los Sanfermines, y el segundo el 19 de julio, en un acto de recepción de auroros y auroras de varios puntos de Euskal Herria y el Estado español. Ambos abucheos fueron similares.

Josbea Asiron en Iruñea

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Arturo Goldaracena en Tafalla

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Sin lugar a dudas, ambos incidentes tienen que ver con el españolismo lingüístico que aún impera en Nafarroa y en todo el Estado español. El catedrático Juan Carlos Moreno Cabrera, en el libro Errores y horrores del españolismo lingüístico. Cinco vocales para conquistar el mundo, nos desvela algunas de las claves sobre las que se asienta esta forma -colonial- de entender las relaciones entre comunidades lingüísticas y nos explica, de alguna manera, qué puede haber detrás de los silbidos. Lo hace, además, centrándose en la peculiar y preocupante situación de Nafarroa:

He aquí algunas de las ideas de las que parte el españolismo lingüístico a la hora de situar el euskera en Navarra. Estas ideas rara vez se enuncian del modo descarnado en el que lo voy a hacer ahora, dado que ese enunciado se puede considerar políticamente incorrecto. Pero, como vamos a ver, los razonamientos que hace el españolismo lingüístico sobre la situación del euskera en Navarra y sobre la promoción de esa lengua en todos los niveles, se basan precisamente en estos supuestos, claramente racistas:


  • El euskera es una lengua inferior al español tanto comunicativa, como cultural, política y económicamente.
  • El euskera solo tiene valor sentimental, simbólico y político. El español está por encima de esas calificaciones.
  • La minorización del euskera en Navarra es el resultado de un proceso natural y nada o poco tiene que ver con la imposición del castellano.
     
  • El castellano se expandió en Navarra por adopción espontánea y el euskera se intenta extender mediante la imposición.
     
  • La enseñanza generalizada en euskera en Navarra es un disparate, dado que solo la enseñanza en español garantiza el pleno desarrollo psicológico y cultural de las personas.
     
  • Los aspectos positivos de la enseñanza en euskera en Navarra se basan en un fraude y en la mala conciencia.
     
  • La demanda de enseñanza en euskera en Navarra se basa en modas pasajeras y superficiales y no tiene ninguna justificación racional.
     
  • La legislación a favor del euskera es impositiva, absurda y malintencionada. La legislación a favor del español es razonable, benefactora y bienintencionada.

Las personas que mantienen la ideología del españolismo lingüístico seguramente son conscientes de que en el mundo actual una lengua solo puede sobrevivir si es usada habitualmente, tanto en el ambiente familiar como en el entorno social, administrativo, jurídico, cultural, político o económico y, por tanto, intentan justificar que el euskera se quede reducido a una zona pequeña de Navarra y al ámbito familiar para, de ese modo, asegurar su minorización y desaparición progresiva. Las acciones que van encaminadas a evitar esto son tildadas por las personas que razonan desde el españolismo lingüístico de artificiosas, contraproducentes, inútiles, inadecuadas, lesivas de los derechos lingüísticos, contrarias a la libertad y a los intereses de la ciudadanía.

Juan Carlos Moreno Cabrera, siempre tan polémico y siempre tan certero, dio una entrevista en la feria Literal, de Barcelona. Os recomendamos el vídeo de la charla:


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