Un blog desde la diáspora y para la diáspora

martes, 13 de octubre de 2020

Abre Inscripciones Euskaraldia 2020

Este mensaje va para todos los ahobizi y todos los belarriprest que deseen participar en el Euskaraldia 2020, un Euskaraldia que de entrada ya es distinto al de la primera edición por la simple razón que este año toda convocatoria ha estad fuertemente condicionada por la pandemia del SARS COV-2.

Así que adelante, visiten la página de Euskaraldia y continúen abriendo espacios para la normalización del euskera, ese lenguaje tan particular que nos da identidad.

Aquí el enlace:


Euskaraldia 2020. ¡Abierto el plazo de inscripción!

Euskaraldia es un ejercicio social para cambiar los hábitos lingüísticos entre los y las que entienden el euskera, extendido a todos los espacios de la sociedad y limitado en cuanto al tiempo. El objetivo principal de Euskaraldia es aumentar el uso del euskera a través del cambio de hábitos lingüísticos de la ciudadanía.

Este año el ejercicio se realizará del 20 de noviembre al 4 de diciembre, una edición en la que además de participar como personas individuales cómo ahobizi -parlante- o belarriprest -oyente-, también podremos participar en grupo a través de los arigune -lugares para hablar-.

Los arigune son lugares de uso tranquilo del euskera y garantizan en todo momento la posibilidad de hablar en euskera. Cada persona decide ser ahobizi o belarriprest dentro del arigune. Ahobizia es la persona que se ompromete a hablar en euskera en todo momento, mientras que los y las belarriprest siempre pedirán que los demás le hablen en euskera, aunque el receptor o la receptora no lo hable.

Un año más Etxepare Euskal Institutua es un agente activo para difundir Euskaraldia 2020 en la sociedad vasca y en el mundo. Por ello, aunque vivas fuera de Euskal Herria, puedes inscribirte a través del siguiente enlace:

https://izenematea.euskaraldia.eus/entitateak/etxepare-euskal-institutua/

Euskaraldia 2020. Más veces, con más gente, más euskera.

 

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 Euskaraldia (es)

 

 

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La "Fratelli Tutti" en Euskal Herria

El teólogo vasco Félix Placer traslada la encíclica "Fratelli Tutti" de Jorge Bergoglio al ámbito de Euskal Herria y lo plasma en este texto dado a conocer en las páginas de Gara:


Carta abierta del papa Francisco

Félix Placer Ugarte | Teólogo

Dirigida a todas las personas de buena voluntad esta encíclica o carta no ha sido firmada en el Vaticano, como es lo habitual, sino en el pueblo de san Francisco de Asís. Titulada con palabras suyas “Fratelli tutti”, está motivada por este santo de los pobres que también inspiró la anterior, “Laudato sí” sobre el cuidado de la casa común. Es una carta abierta, dialogante y sincera, valiente y comprometida, que recoge con la coherencia acostumbrada de este Papa, las grandes líneas de sus propuestas para un mundo diferente, ahora para una «nueva normalidad» centrada en la fraternidad y amistad social.

Redactada en su estilo habitual cercano y amable, pero a la vez rotundo y contundente, comienza analizado la situación de un mundo cerrado en las sombras, que sacrifica partes de la humanidad para beneficio de unos pocos, con los derechos humanos cercenados en una «globalización sin rumbo» y atenazado por el miedo, manipulado por una «información sin sabiduría». El Papa quiere abrir caminos de «esperanza desde los valores que dan sentido a toda vida humana y que se hacen patentes en tantas personas, semillas de bien, que han entendido y practicado la convicción de que «nadie se salva solo».

Su planteamiento de fondo parte de la necesidad de ver, detenerse y atender a las personas tiradas, abandonadas en los caminos de un mundo sin corazón, como el samaritano del evangelio. Para ello es imprescindible «pensar y gestar un mundo nuevo de «libertad, igualdad, fraternidad», basado en el amor que promueva la solidaridad y el bien moral, que cambie el sentido egoísta de la propiedad privada desde su necesaria función social.

La realización integral de los derechos humanos, todavía incumplidos, son la referencia fundamental de un mundo nuevo. No son solo derechos individuales, sino también derechos sociales y derechos de los pueblos y apremia la urgencia de su aplicación a las personas migrantes y refugiadas.

Subrayando la apertura entre los pueblos, insiste el Papa: «Así como no hay diálogo con el otro sin identidad personal, del mismo modo no hay apertura entre pueblos sino desde el amor a la tierra, al pueblo, a los propios rasgos culturales…» Solo es posible acoger al diferente y percibir su aporte original si estoy afianzado en mi pueblo con su cultura, en su auténtico sentido de patria ya que «el todo es más que la parte, y también es más que la mera suma de ellas», esto nos conduce a una interrelación universal, «a la inserción cordial de la humanidad entera».

Destaca, como ejemplo concreto, el «valor del vecindario» donde se conservan valores comunitarios, se viven las relaciones de cercanía con notas de gratuidad, solidaridad y reciprocidad, a partir del sentido de un «nosotros» barrial. Referencia esta muy comprensible en Euskal Herria, donde el auzolan que indica y fortalece las relaciones solidarias de vecindad (auzotasuna), ayuda mutua y sentido comunal de la propiedad, con un profundo y arraigado sentido ético que marcan nuestra identidad y donde las decisiones políticas y sociales para una convivencia igualitaria y justa crearon instituciones colectivas son tomadas en el batzarre.

Desde esta visión y propuestas la Carta pone de manifiesto y critica los «populismos»… «que ignoran la legitimidad de la noción de pueblo que brota de la conciencia de formar parte de una identidad común, hecha de lazos sociales y culturales. Y esto no es algo automático, sino todo lo contrario: es un proceso lento, difícil… hacia un proyecto común».

El mercado impulsado por la globalización actual movida por el pensamiento neoliberal no resuelve los problemas. Los acrecienta con desigualdades e injusticias: «La fragilidad de los sistemas mundiales frente a las pandemias ha evidenciado que no todo se resuelve con la libertad de mercado y que, además de rehabilitar una sana política que no esté sometida al dictado de las finanzas, tenemos que volver a llevar la dignidad humana al centro y que sobre ese pilar se construyan las estructuras sociales alternativas que necesitamos».

Es de recalcar la importancia y eficacia que atribuye el Papa a los movimientos populares, «estas experiencias de solidaridad que crecen desde abajo». Entre nosotros la Carta de los Derechos Sociales/ Giza eskubide sozialen Karta desarrolla con precisión y concreción esta línea.

Esto nos conduce y pide lo que el Papa llama «una nueva cultura», una «cultura del encuentro», «porque de todos se puede aprender algo, nadie es inservible, nadie es prescindible. Esto implica incluir a las periferias». Requiere, en nuestro mundo, mutuo acercamiento reencuentro, reconciliación y perdón. La Carta insiste en este punto delicado y difícil para el que es imprescindible la verdad y la memoria: «No es posible decretar una reconciliación general, pretendiendo cerrar por decreto las heridas o cubrir las injusticias con un manto de olvido». «Nunca se avanza sin memoria, no se evoluciona sin una memoria íntegra y luminosa».

En este proceso urgente las religiones, que han sido en determinados casos origen y causa de discriminación y violencia, deben ponerse «al servicio de la fraternidad en el mundo». En este punto, a mi entender, el papa Francisco podría haber hecho una especial mención a la Iglesia católica que él preside y donde la fraternidad debe ser recuperada en todos su ámbitos, algunos de ellos marcados más que por la fraternidad, la igualdad y la justicia, por las distancias jerárquicas, por la marginación de la mujer en determinada funciones, por sus bienes adquiridos con inmatriculaciones favorecidas por leyes interesadas.

Concluye el papa Francisco su reflexión sobre la fraternidad universal, para la que dice, «me sentí motivado especialmente por san Francisco de Asís, Carlos de Foucauld y también por otros hermanos que no son católicos: Martin Luther King, Desmond Tutu, el Mahatma Mohandas Gandhi y muchos más.

Una Carta de gran altura utópica en los horizontes que propone y, al mismo tiempo, práctica y realizable en las propuestas concretas que presenta. Hace falta voluntad política, motivación personal y compromiso colectivo para lograrlas. En Euskal Herria hay muchas mujeres y hombres que lo están ya realizando desde convicciones solidarias con su esfuerzo y trabajo en muchos lugares de nuestra Ama Lur.




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Iruñea Anticolonialista

El movimiento que busca la resignificación del 12 de octubre mostró su fortaleza este año en el país que marcha rezagado en cuanto a ello: México.

Desde hace una semana comenzaron a circular en redes sociales, principalmente en Facebook, una serie de imágenes que convocaban a derribar la efigie de Cristóbal Colón que se encuentra ubicada en la Avenida Reforma, una de las principales de la Ciudad de México. Dicho monumento ya había sido intervenido artísticamente en 1992, cuando se pretendió que ese lugar fuera el epicentro de las celebraciones con las que el gobierno entreguista del momento buscaba dar realce a los 500 años del desembarco de las tropas con las que Colón pusiese la primera pica española en el continente.

Ante la potencia de los movimientos populares, principalmente el feminista, el gobierno progre de la Ciudad de México se decidió por retirar la estatua de Colón, aduciendo que requería mantenimiento. Se había logrado el objetivo. Horas después de dicha remoción, la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum llamó al diálogo para decidir qué hacer con la estatua y no faltó por ahí la propuesta de que fuese colocada en el patio central del Museo de la Tortura, pues con el navegante genovés desembarcó en América el terror europeo en general y el de la Santa Inquisición en particular.

A esos acontecimientos también habría que sumar la misiva que, por conducto de la Dra. Beatriz Gutiérrez, el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador hizo llegar la semana pasada a Jorge Mario Bergoglio en la que le invita a que El Vaticano proceda a ofrecer disculpas por los terribles crímenes cometidos en América en nombre de esa institución.

Claro, en México no faltaron los detractores, gente de mente colonizada que recurrió al mismo argumento desgastado de siempre: que si bien la conquista europea había sido sangrientas... "más sanginarios eran los aztecas". Tal cual.

Pues bien, a estos últimos les dedicamos este artículo de Deia que detalla las actividades llevadas a cabo en Iruñea en contra de la celebración del Día de la Hispanidad para que nos expliquen si eso de los aztecas también aplica.

Aquí la información y algunas imágenes:



Sortu denuncia la celebración "del supremacismo del Reino español"

Sortu, en un acto en colaboración con miembros de Mujeres del Maíz, Africa United, Compartiendo Raíces y Asociación Cultural Munata, ha denunciado este lunes, 12 de octubre, "el carácter imperial del reino español". En un acto junto a la plaza del Castillo de Iruñea, los colectivos han derribado dos estatuas de cartón que representaban a Felipe VI y Cristóbal Colón.

Dos figuras representando al rey Felipe VI y Cristobal Colón han sido colocadas en dos pedestales ante el Palacio de Navarra, sede del Gobierno foral, y una vez sobre ellos les han puesto sendas sogas al cuello de las que varias personas han tirado hasta derribarlas y decapitarlas mientras sonaba " L'Estaca".

De esta forma, ha dicho Maider Lazkano, Sortu ha querido hacer visible su negativa a celebrar "el Día del colonialismo supremacista del Reino de España", a celebrar "el día de su brazo represor, su ejército y la Guardia Civil".

"Hoy aquí en Euskal Herria, en Iruñea, no hay nada que celebrar pero sí mucho que decir", afirma la portavoz abertzale.

En el acto han colaborado Mujeres del Maíz (comunidad nicaragüense), Africa United, Compartiendo Raíces (comunidad ecuatoriana) y Asociación Cultural Munata (comunidad boliviana) y durante el mismo se han interpretado bailes de Ecuador y Bolivia y dos representantes de África United y Mujeres del Maiz, Anabel Oyana y Jannisa Lamar, han denunciado el perjuicio que ha supuesto el colonialismo para sus pueblos y otros muchos.

Para Beñat Hach Embarek, miembro también de SORTU, el 12 de octubre "es el enaltecimiento de un imperialismo en decadencia y de toda su maquinaria: la monarquía corrupta, la unidad de la patria, la represión y la Guardia Civil y el supremacismo españolista".

"El imperialismo español niega la verdadera democracia, no acepta a Euskal Herria como pueblo, trata a las personas de diferente manera según su procedencia o el color de su piel y utiliza la fuerza para imponernos su proyecto", añade, y subaya que el colonialismo, la opresión, no tienen ninguna legitimidad, ni aquí ni en ningún otro lugar del mundo".

 

 





 

 

 

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La Intocable Grandeza del Che

Como cada año, alrededor de la fecha en la que se recuerda al Guerrillero Heroico, desde las hediondas catacumbas de la derecha más rancia se publican los textos más retrógradas posibles en contra de la figura del Che.

Pues bien, en Granma se han encargado de poner los puntos sobre las íes:


Por estos días en el mundo ha habido muchas muestras de recordación al Guerrillero Heroico, Ernesto Che Guevara, en el aniversario 53 de su caída en Bolivia

Elson Concepción Pérez

El Che se ha hecho más grande y su ejemplo crece ante los millones que se incorporan a esa mayoría que honra al líder, al combatiente, al ejemplo de ser humano y de revolucionario.

Lo saben, incluso, quienes lo asesinaron, y mucho más quienes ordenaron su captura y muerte. Por eso le temen a su ejemplo y –miserables al fin– optan por difamarlo y tratar, con burdas mentiras, de que su semilla no germine y se extienda por países y continentes.

En Bolivia, hasta donde fue y organizó un grupo guerrillero que se proponía contribuir a devolver a su pueblo la independencia, el Che murió peleando, pero sembró su ejemplo y el de sus compañeros de armas.

Hoy, en la otra Bolivia, la del golpe de Estado contra Evo Morales, el  presidente indígena que fue capaz de conducir los destinos de la nación hasta situarla entre las de mayores crecimientos económicos y sociales en la última década, una insolente Jeanine Áñez, presidenta de facto, improvisada políticamente, y más preocupada por el color de sus zapatos que por los miles que enferman y mueren a causa de la COVID-19, se atrevió –o quizá se lo indicaron desde el Departamento de Estado estadounidense– a celebrar un acto de reconocimiento a los militares que asesinaron al Che en La Higuera, aquel 9 de octubre de 1967.

En su discurso en la región de Santa Cruz, Áñez calificó de «héroes» a los exmilitares, los que apretaron el gatillo de sus fusiles para asesinar al Guerrillero Heroico.

Aseguró que la nación enfrentó en los últimos años «un enemigo en casa», (en referencia a Evo Morales y al mas), y, arrogante, como discípula de Washington, advirtió que cualquier extranjero «sea cubano, venezolano, argentino» que vaya a «causar problemas en el país, encontrará la muerte».

Al parecer, cuando le dictaron lo que tenía que decir, olvidó algo que luego tuiteó: «El mejor homenaje y el mejor desagravio a los bolivianos caídos para frenar al Che y a su invasión criminal y comunista, es construir ahora y entre todos, la libertad y la democracia que toda Bolivia quiere».

La mandataria olvidó que durante el golpe que la llevó al poder, la represión de los militares causó la muerte de 32 bolivianos, 770 fueron heridos y 1 364 detenidos; sin contar que, mientras, decía su discurso de profanación al Che, crecían las cifras por la pandemia en su país, de las que ella tiene bastante responsabilidad, y que acumulan el contagio de 138 706 personas y la muerte de 8 262, por la COVID-19.

No creo que sea esa la democracia que los bolivianos quieren, en la que, además, se privatizan las empresas y los recursos naturales, y se subordina la independencia lograda durante el gobierno de Evo, al tutelaje de la administración estadounidense y de la OEA.

Por su parte, el ministro de Defensa boliviano, Luis Fernando López, no  perdió la oportunidad de congraciarse con los exmilitares y, a ritmo del odioso discurso de Áñez, repitió muchas de sus palabras y, tras catalogar al Che y a sus hombres como «terroristas» con «cuentos aventureros», se vanaglorió del asesinato a manos de quienes ahora fueron congratulados.

En Brasil, mientras tanto, un Jair Bolsonaro fue tan irrespetuoso y soez que escribió en su cuenta de Twitter: «9 de octubre. Murió en Bolivia el facineroso comunista Che Guevara, cuyo legado solo inspira a marginales, drogadictos y la escoria de izquierda. Con su fin, el comunismo fue perdiendo fuerza en América Latina, pero volvería a través del Foro de Sao Paulo, que seguimos combatiendo».

En ambos casos, por su pésima conducta, solo valdría la pena recordarles que, ni ellos ni nadie, podrán mancillar el ejemplo del Che, ni lograrán eliminar que esa semilla germine entre nuestros pueblos americanos.

Al acusar las intenciones reales que se esconden tras las sucias y agresivas declaraciones de ambos gobiernos de derecha, el expresidente de Ecuador, Rafael Correa, hizo un llamado a la comunidad internacional para «vencer la indiferencia y ver lo que está pasando en América Latina. Nos enfrentamos a lo que hemos llamado el plan Cóndor 2 (…) que busca desaparecer todos los gobiernos progresistas latinoamericanos para imponerse», publicó la cadena venezolana vtv.

Según explicó Correa, Estados Unidos ha impulsado golpes de Estado en Brasil, Honduras, Paraguay, Ecuador y Bolivia en este siglo, «no es casualidad que la bota militar haya destrozado la democracia de estos países, haciendo desaparecer todo el progresismo a todo lo que olía a justicia social», ha puntualizado.

 

 

 

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lunes, 12 de octubre de 2020

Bellinghausen | La Caída de Cristobal Colón

Excelentes noticias nos llegan desde México, por fin el movimiento de resignificación del 12 de octubre ha tomado la suficiente fuerza para empezar a cuestionar la presencia de monumentos dedicados a glorificar la invasión europea a este continente, misma que dio como resultado el exterminio de millones de personas y el saqueo durante siglos de sus recursos naturales.

En La Jornada nos hablan de ello con este texto:


La caída de Cristóbal Colón

Hermann Bellinghausen

El 12 de octubre de 2020 pudo ser el día que cayera Cristóbal Colón de su pedestal en el Paseo de la Reforma. Las autoridades capitalinas prefirieron adelantarse al derribamiento anunciado durante la movilización anual que de un tiempo a esta parte sustituye al Día de la Raza, que ya nadie se atreve a conmemorarlo así. Los distinguidos Caballeros de Colón (apodados por la plebe resentida como las Mulas de don Cristóbal), una élite de ultraderecha que dominaba las festividades guadalupanas y colombinas, fueron borrados de la escena. En el calendario cívico, el "descubrimiento de América" cedió paso al eufemístico "encuentro de dos mundos".

La revuelta se había iniciado y no tenía reversa. Contra todo pronóstico antropológico, político o demográfico, los pueblos originarios del continente recuperaron voz y presencia. Mejor dicho, ganaron una voz y una presencia que nunca antes habían tenido.

Aunque la transformación en la conciencia colectiva de los llamados indios (indígenas, nativos americanos, aborígenes, pueblos originarios) databa de antes –en algunos casos, como en la región andina, de la década de 1930–, la fecha de quiebre es 1992. Los fastos por el Quinto Centenario de la corona restaurada y los afanosos gobiernos hispanoamericanos "se cebaron" ante un despertar continental sin precedente, que el 12 de octubre de ese año se manifestó en Quito y San Cristóbal de Las Casas con un nuevo impulso: el de la reivindicación colectiva de la América profunda.

En Ecuador los pueblos sacaron arcos y flechas. En Chiapas, los mecates y los marros. En la vieja Ciudad Real, la conmemoración indígena rescribió la Historia. Los indios ariscos espantaron a la población ladina y el gobierno los miró con desprecio. En una acción que fue percibida como excesiva, un grupo de manifestantes mayas derribó la estatua del conquistador y genocida Diego de Mazariegos.

La recuperación de la memoria comenzó a exhibir a los grandes conquistadores como lo que fueron, unos asesinos. Colón el primero (o sus esbirros), y si él no fue el peor es porque le faltó el tiempo que tuvieron de sobra los españoles y portugueses que lo siguieron. Tiempo después se sumarían holandeses, franceses e ingleses a cual más de despiadados.

Como el imperio romano prueba mejor que nadie, la Historia la escriben los vencedores. Eso no salva de la decadencia y la derrota a los imperios, así pasen muchos años. Para las sociedades dominantes del hemisferio, los indígenas siguen siendo un inconveniente mal resuelto, pero las estatuas caen como los bolos a últimas fechas, así como los "descubridores" tumbaron "ídolos" y templos en su momento. Esto habla no sólo de un despertar, sino de una pérdida del miedo. La caída de Mazariegos en la plaza de Santo Domingo retumbó un año después cuando el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional ocupó San Cristóbal y otras plazas.

En América entera el arrebato indígena ya no se detuvo. La nueva conciencia permitió ver al fin como crueles asesinos a los héroes del hombre blanco, fueran Andrew Jackson o los generales Roca y Díaz. La literatura, de Ercilla a Borges, cayó de pronto en el lado equivocado. En México la Revolución originó una suerte de vicaria reivindicación con el indigenismo institucional, académico y literario, más cercano a la lástima y el ánimo sepulturero. El genocidio, aun si lento, nunca se fue, y sigue agazapado en las paternalistas buenas intenciones de López Obrador, que se parecen a las de Echeverría, que se parecían a las de Cárdenas, que se parecían a las de…

Esta mentalidad ya caducó. Al menos para los sectores más conscientes y libres de la indianidad americana. De Canadá a Chile la herida crece y el clamor también. Las estatuas de los esclavistas, los exterminadores y los pacificadores van cayendo, una tras otra, al basurero de la Historia.

Fierros viejos, nostalgia pálida, vergüenza mal disimulada en los intentos criollos de pedir perdón y demandarlo al Viejo Mundo, resultan inútiles disculpas sin correlato con la realidad medio milenio después. Más allá de los reyes cuestionados y los pontífices interpelados, la victoria de los pueblos se prolonga en su vida sostenida y la recuperación de la memoria. Como desafío urbanístico y a la ley y el orden, las estatuas seguirán cayendo. Se han convertido en otro escenario del debate político. Donde puede, el Estado las defiende, pero en manos indígenas la Historia de América está en radical remodelación.

 

 

 

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12 de Octubre: Nada que Celebrar

El pueblo vasco lo tiene claro, el 12 de octubre es una fecha en la que los españoles celebran sus "glorias pretéritas" cuando eran una potencia militar capaz -y deseosa- de exterminar civilizaciones enteras. Y sigue en ello tanto en territorio de Euskal Herria como de Catalunya.

Y lo tiene claro porque el propio pueblo vasco ha sido víctima de las obsesiones expansionistas de esos mismo castellanos que tanto terror y derramamiento de sangre ha causado a lo largo de siglos en todos los continentes del mundo, con la excepción tal vez de Oceanía.

No solo eso, el pueblo vasco también ha sido testigo de como se tergiversa la historia, de como se impone el relato del vencedor, del invasor, del victimario... hasta hacer parecer a Madrid como la incomprendida víctima de una 'leyenda negra'.

Ante este escenario, una vez más, la izquierda abertzale se ha pronunciado.

Aquí lo que nos dice Naiz al respecto:


EH Bildu, sobre el 12 de octubre: «Euskal Herria no tiene nada que celebrar»

La Mesa Política de EH Bildu ha publicado una declaración con motivo del 12 de octubre, «Día de la Hispanidad», en el que critica el origen «imperialista, colonialista y reaccionario» de esta fecha, a la vez que recuerda que el mismo «proyecto reaccionario y retrógrado» que se aplicó en América Latina se sigue imponiendo dentro del Estado español.

Con motivo del 12 de octubre, la Mesa Política de EH Bildu ha criticado en una declaración «el proyecto supremacista de no aceptar más que la existencia de una única nación» por parte del Estado español y ha manifestado que «Euskal Herria no tiene nada que celebrar».

Sobre la significación histórica, cultural y política del denominado «Día de la Hispanidad», EH Bildu cree que «solo puede ser interpretada desde posiciones democráticas y de progreso como una fecha ignominiosa que representa un proyecto de carácter imperialista, colonialista y profundamente reaccionario, que tuvo como consecuencias el genocidio cultural y el saqueo de las riquezas de todo un continente».

En este sentido, la coalición aprovecha para «mandar un abrazo a todos los pueblos latinoamericanos que sufrieron en sus carnes siglos de colonialismo, saqueo y explotación por parte de la Corona de Castilla», con los que «nos une con todos ellos el deseo de libertad, igualdad y dignidad para nuestros pueblos».

Al mismo tiempo explica que «ese proyecto reaccionario y retrógrado que se impuso a los pueblos de la América Latina se fijó también en el interior de las fronteras del Estado», no aceptando «más que la existencia de una única nación, junto con el desprecio a la existencia de naciones como la vasca, la catalana o la galega».

«Hoy, la unidad de España, como en su día el proyecto de colonización y explotación de los pueblos originarios en América Latina, es la piedra angular del proyecto de sometimiento y de dominación de las élites económicas y oligárquicas del Estado español», han explicado, añadiendo que «la apelación al Ejercito o a las Fuerzas de Ocupación como garantes de ese proyecto no son sino la continuación de aquel proyecto imperialista».

Finalmente, la formación abertzale ha recordado que «Euskal Herria no tiene nada que celebrar el 12 de Octubre» y manifiesta «su más firme compromiso con el derecho a la autodeterminación de los pueblos, con la resolución pacífica de los conflictos y con la construcción de sociedades libres, justas e igualitarias».

 

 

 

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domingo, 11 de octubre de 2020

Blokeorik Ez!

Una vez más Euskal Herria es escenario de una manifestación solidaria para con la Revolución Cubana, específicamente, en contra del criminal bloqueo que Washington mantiene unilateralmente en contra de un país soberano, miembro con todas las de la ley de la ONU.

Lean esto que nos reporta Naiz:


Asociaciones cubanas piden en Bilbo el fin del bloqueo económico que sufren desde hace 60 años

Las asociaciones Sierra Maestra, Desembarco del Granma, Acesma y Euskadi-Cuba han denunciado en Bilbo el bloqueo que vive el país caribeño desde hace 60 años, a pesar de que Estados Unidos, Israel y Brasil son los únicos países del mundo favorables a continuar con la situación de ahogo a la economía cubana.

Marcel Pena

Decenas de personas se han reunido este sábado en la Plaza Arriaga de Bilbo con motivo de la fecha fundacional de la Independencia de Cuba para exigir el fin de la situación de bloqueo económico, financiero y comercial que sufre el país caribeño desde hace más de 60 años. Más de 50 sindicatos, partidos políticos y asociaciones, entre los que están ELA, LAB, CCOO, UGT, EH Bildu, Ahal Dugu-Podemos o Ernai, han mostrado su apoyo a la concentración.

En este acto, las asociaciones convocantes Sierra Maestra, Desembarco del Granma, Acesma y Euskadi-Cuba han denunciado en su manifiesto que «este bloqueo ha provocado enormes dosis de dolor y sufrimiento a cubanas y cubanos, con el objetivo expreso de causar desesperación y llegar a derrocar el orden constitucional de la isla».

A pesar del ahogo económico que provoca el bloqueo, han destacado que Cuba sigue ofreciendo «solidaridad a todo el mundo», ya que «solo en esta pandemia, ha enviado 3.700 cooperantes de la salud, el 61% mujeres, a 38 países –varios de Europa–, salvando más de 12.000 vidas».

En relación a las consecuencias del embargo en la economía cubana, Gina Milagros Acea Alfonso, miembro de la asociación Sierra Maestra en Bilbo, ha destacado que «con pocos recursos hemos conseguido sostener un sistema económico que garantice los derechos fundamentales del pueblo cubano».

Por su parte, Raquel Cadet Álvarez, socia de la asociación Desembarco del Granma y de Euskadi-Cuba, ha remarcado «el sentido de solidaridad del pueblo cubano» y ha puesto de ejemplo los proyectos internacionalistas de Cuba en países de África y Sudamérica, como la lucha contra el ébola hace unos años. Aún así, Cadet ha criticado que los grandes medios esconden esos logros, incluidos los datos de la covid-19 en el país, «porque no interesa que salga nada positivo de Cuba».

El 98% de los países, contra el bloqueo

Además, han recordado que «desde hace más de 25 años, es aprobada una resolución de condena del bloqueo por parte del 98% de los países miembros» de la ONU, siendo Estados Unidos, Israel y Brasil los únicos estados que votaron en contra en la última Asamblea General.

En este sentido también han apuntado que el actual gobierno de los Estados Unidos «cada día emite nuevas muestras de desprecio a la Comunidad Internacional abandonando organismos como la OMS, rompiendo acuerdos de control armamentístico e iniciando guerras comerciales».

Cadet Álvarez ha añadido que el bloqueo, «impulsado y financiado por Estados Unidos», también ha significado «el estrangulamiento a la dignidad y al derecho justo de un pueblo para determinar qué sistema social escoger».

Por todo ello, las asociaciones convocantes han pedido a la gente de Euskal Herria, «pueblo noble y generoso que sabe de emancipación y de derechos humanos», que se sume a la lucha contra el bloqueo económico, «una causa extremandamente justa».



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«Remar Juntos»

Desde Naiz traemos a ustedes la propuesta que ha lanzado EH Bildu por conducto de su portavoz, Arnaldo Otegi:


Arnaldo Otegi ha subrayado en la asamblea general ordinaria de EH Bildu, celebrada por vía telemática, que la coalición «aporta previsión ante la improvisación», y ha abogado por «remar juntos, pero en otra dirección».

EH Bildu ha celebrado este sábado su asamblea general ordinaria, reunión en la que Arnaldo Otegi ha querido lanzar un mensaje «de confianza» y en la que ha abogado por «remar juntos» para crear un sistema político y social que se base en las necesidades de la ciudadanía.

«No nos vamos a engañar, ni vamos a engañar a nadie. Hay una realidad preocupante que nos preocupa a todos y a todas. Hay incertidumbres en el horizonte en términos sanitarios, económicos, políticos…», ha reconocido Otegi, pero ha abogado por «confiar en nuestras energías y saber que este es un país pequeño, apenas un gran barrio de una metrópoli europea, que ha sabido en el pasado salir adelante por encima de todas las dificultades. Confianza en este país. Confianza en sus energías intelectuales, sociales, económicas e institucionales», ha recalcado.

También se ha referido a «esos discursos que hablan de que tenemos que remar todos juntos», ante los que se ha mostrado abierto a dialogar siempre que sea para crear un modelo político y social más igualitario. Ha apuntado que la covid-19 «lo que ha venido es a acelerar todos los males que ya venían de antes» y, a este respecto, ha recalcado que las políticas sociales «tienen que cambiar, porque no se puede esperar un resultado diferente si se siguen haciendo las mismas políticas públicas de antes».

«Nosotros no hacemos propaganda, hacemos política. Y somos honestos a la hora de decirle a la gente que sin cambiar el modelo de producción, de consumo y de vida de las sociedades desarrolladas no es posible alcanzar un estadio de bienestar para el conjunto de la población», ha apuntado.

Ha asegurado que desde EH Bildu seguirán reivindicando políticas públicas que garanticen un sistema de seguridad alternativo al que plantea el neoliberalismo. «Nosotros queremos que nuestra gente tenga la certeza y la seguridad de que todo el que nace y vive en este país, todo aquel que ha venido de fuera a este país, tiene aseguradas la educación, la sanidad, los cuidados y todos los derechos sociales que merecen», ha matizado.

Modelo de acción política alternativo

Así las cosas, Otegi se ha mostrado partidario de «remar juntos, pero en otra dirección». Ha considerado que EH Bildu es un partido «que tiene utilidad» pero cree que para que esa utilidad sea plena hay que reivindicar un modelo de acción política diferente.

«No se pueden alcanzar acuerdos si alguien quiere hacer un ‘tic-tac’ y que el resto de la gente se sume a proyectos de adhesión», ha considerado, y ha argumentado que «cada vez que alcanzamos un acuerdo lo que ha pasado es, no que EH Bildu ha obtenido prebendas o privilegios, sino que la gente ha visto aumentada la lista de sus derechos».

A este respecto, ha recordado que han suscrito acuerdos tanto Madrid y Nafarroa como en ayuntamientos y en la CAV, «pero los acuerdos ahora tienen que ser para hacer frente a la grave situación, para cambiar de rumbo, para poner en marcha otras políticas públicas y para que las decisiones se tomen aquí, en Euskal Herria».

Otegi ha opinado que es el momento de hablar de vivienda, de educación, de cuidados y, en general, de las políticas sociales, pero cree que eso exige hablar «necesariamente» de la soberanía, «porque la soberanía es algo tan simple como entender quién decide, qué decide y en dónde decide. Y nosotros queremos decidirlo todo aquí y que lo decide la gente que vive y trabaja en Euskal Herria».

Así, ha recalcado que EH Bildu pone sobre la mesa un proyecto nacional y social, que sirva para «construir una democracia participativa, compartir las decisiones con la gente y poner encima de la mesa la agenda de la gente».




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Largometraje Centenario

Y desde los archivos cinematográficos llega a nosotros este artículo de Deia que debe ser resguardado, definitivamente, con la etiqueta Kurlansky.

Aquí todo lo que usted, amable visitante, debe saber:


Se cumple un siglo del primer largometraje rodado en Euskal Herria

'Pour don Carlos' o 'La capitana Alegría' fue el primer largometraje rodado en Euskal Herria. Fue un 3 de octubre de 1920 y se convirtió en uno de los primeros rodajes producido por un vasco

Eneko Tuduri

Se cumple un siglo del primer largometraje rodado en Euskal Herria, Pour don Carlos o La capitana Alegría (1921), dirigido, coproducido y protagonizado por Musidora.

El pasado día 3 ocurrió una efeméride que no se puede olvidar en la historia del cine vasco. Prácticamente cien años más tarde de su estreno original, el Museo del Carlismo de Estella-Lizarra, reestrenó noventa minutos del primer largometraje rodado en nuestras tierras: Pour don Carlos o La capitana Alegría dirigido por la pionera del cine Jeanne Roques, que ha pasado a la historia como Musidora. Para los que no pudieron acudir a la cita, se volverá a proyectar el 5 de noviembre en la Filmoteca de Nafarroa.

En 2018 comisarié la exposición temporal El carlismo desde el cine, producida por el Museo del Carlismo y financiada íntegramente por el Gobierno de Nafarroa. El objetivo fue recopilar todas las películas que trataron el tema del carlismo. Entre ellas, la primera fue la ya casi legendaria Pour don Carlos o La capitana Alegría. A través de mi padre había oído de la existencia de este filme de 1921, que se consideraba perdido por la mayoría de los expertos, como muchas películas de nitrato anteriores a la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. Cuál fue mi sorpresa cuando encontré que la Cinémathèque de Toulouse estaba en proceso de restaurar y digitalizar una de las copias, que de alguna forma habían sobrevivido al paso del tiempo.

Una vez conocido el proyecto, el Gobierno de Nafarroa, a través de Susana Irigaray Soto e Ignacio Urrecelqui, financió parte de la restauración de la película. De ahí, que se reestrene casi cien años después, de mano del Museo del Carlismo en Lizarra.

Este es un filme directamente basado en la novela homónima de 1920 de Pierre Benoit. Situado en los últimos meses de 1875 y los primeros de 1876, en el final de la segunda guerra carlista, narra las aventuras de un joven llamado Olivier que tiene que buscar a la capitana Alegría Detchard, una vasca, ferviente defensora de la causa de don Carlos en la retirada de las tropas carlistas hacía Francia. La capitana es interpretada por la misma directora, Musidora. Así se nos presenta, una historia de aventuras en las, para un francés, exóticas tierras del pirineo vasco donde la protagonista, una heroína al más puro estilo romántico, luchará hasta sus últimas consecuencias por el trono de Carlos VII. Por esto mismo será admirada hasta el amor ciego por el joven Oliver que le seguirá a donde vaya. Una historia muy al gusto francés donde el exotismo que daban las guerras del XIX y el legitimismo carlista fue hábilmente usado por Benoit y Musidora.

Es realmente sorprendente la cantidad de virtudes que tiene Pour don Carlos. Primero, que yo tenga constancia, es el primer largometraje –de más de tres horas de duración– de la historia del País Vasco, rodado íntegramente entre Lapurdi, Nafarroa y Gipuzkoa en 1920. Los intentos anteriores fueron filmes sustancialmente más cortos como la cinta Vicenta (1919), de la misma autora. Hoy en día llamaríamos al rodaje de Pour don Carlos una superproducción.

Además, su estreno fue mundial, ya que se exhibió en las colonias francesas y británicas: se estrenó en 1921 en países como Reino Unido, Estados Unidos, Alemania, Checoslovaquia, Egipto y Siria. Parece que dio muy buenos resultados en Francia. En 1950 se hizo famosa la obra otra vez, pero en formato de opereta teniendo su tema principal, una versión del Ay, ay, mutilak, un gran éxito en Francia. En España, Musidora entró en negociaciones de distribución, pero parece que tuvo problemas para su estreno, ya que en palabras del distribuidor "en España los distribuidores prefieren el género cinematográfico americano". En cualquier caso, parece que fue vista por Alfonso XIII, conocido amante del cine.

En los créditos de la película que se puede consultar en la Cinémathèque de París aparece como realizador y productor un tal Jaques Lasseyne o Lassègue, según la versión. Este es en realidad el nombre afrancesado de un vizcaino, el misterioso Jaime de Lasuen, un noble carlista declarado, que era conocedor personal de la figura de Carlos VII y actuaba de productor de las películas de Musidora. Bajo la guía y la financiación de Lasuen, el filme consiguió una gran calidad en lo que se refiere al vestuario y a la ambientación, siendo los uniformes carlistas y liberales probablemente auténticos de la, entonces, última guerra civil en España. Como anécdota, se usaron cañones de la guarnición de Donostia, que estuvieron presentes en la última guerra carlista. Por tanto, este es uno de los primeros rodajes producido por un vasco y rodado íntegramente en el País Vasco.

Rodaje en Gipuzkoa

Sobre las localizaciones, se rodó mayormente en Gipuzkoa, usándose Hondarribia, Oiartzun y Peñas de Aia como escenarios naturales sin necesidad de estudios. También parece que se rodó en el Casino de Biarritz y en Elizondo, ya que así figuran estas dos localidades en el guion que he podido leer. Como figurantes se contrataron a habitantes locales, por ejemplo, de Oiartzun. Así, el filme también tiene un importante carácter documental. Muchos de los paisajes, edificios, caseríos, vestimentas... han desaparecido y en La capitana Alegría se muestran tal y como eran en 1920. También es una de las pocas películas anteriores a la Guerra Civil de la que podemos disfrutar todavía.

Por último, y en mi opinión lo más importante, Pour don Carlos fue dirigida, protagonizada y escrita por la figura de Musidora. Jeanne Roques se lanzó al estrellato por su papel en la larga película de Les vampires, de Louis Feuillade, en la que protagonizaba el papel de la villana, Irma Vep. Este personaje fue una de las primeras villanas de la historia del cine. Pronto se convirtió en musa de los surrealistas, de ahí su sobrenombre, Musidora. No conformándose con su papel de actriz pronto se lanzó a producir y rodar sus propias películas, eligiendo los que para ella eran los exóticos paisajes del País Vasco y el sur de España como lugares donde ambientar sus obras. Vicenta y Pour don Carlos las rodó en Euskal Herria y Soleil et ombre y La terre des taureaux, entre otras, en Andalucía. Hoy en día, es una figura histórica de gran calado en Francia y una de las principales pioneras de la historia del cine.

En la correspondencia que pude consultar ya se hablaba, en la Donostia de 1920, del rodaje de la "famosa película" Pour don Carlos o La capitana Alegría supuso un gran evento y un regalo para el País Vasco de entonces. Haberla recuperado del olvido justo cien años después de su rodaje, supone otro regalo que tenemos que saber aprovechar como sociedad.

El autor  

(1990, Donibane Lohitzune) es graduado en Historia del Arte. Actualmente completa su doctorado en la universidad de Reno (Nevada) sobre la Pintura Mural Medieval en Nafarroa.

 

 

 

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sábado, 10 de octubre de 2020

La Puerta Estadounidense

Retornamos al tema de la controversial colaboración por parte del Gobierno Vasco del lehendakari Agirre con los así denominados Aliados -especialmente Washington- durante los momentos más álgidos en el conflicto generado por el surgimiento y fortalecimiento de los fascismos italiano, alemán y español como respuesta espejo a lo que ya se venía desarrollando en Inglaterra, Francia y los Estados Unidos desde tiempo antes como furibunda respuesta a las propuestas de izquierda que llevaron eventualmente a la Revolución Rusa y la instauración de la URSS.

Lo hacemos por medio de este artículo publicado por El Correo de Burgos:


Llamando a la puerta de América, un estudio repasa los contactos del gobierno vasco en el exilio con EEUU durante la Segunda Guerra Mundial

El profesor de Historia y Geografía de la Universidad Isabel I ha publicado el artículo “Llamando a la puerta de América. La política exterior del Gobierno Vasco en el exilio entre 1936 y 1945” en el que analiza cómo participaron los líderes políticos vascos en la Segunda Guerra Mundial, eligiendo a Estados Unidos como su aliado fundamental para reinstaurar la democracia en el territorio vasco y, por consiguiente, en el resto de España.

David Zurdo, profesor del Grado en Historia y Geografía de la Universidad Isabel I, ha publicado el artículo titulado “Llamando a la puerta de América. La política exterior del Gobierno Vasco en el exilio durante la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial. (1936-1945)”. Este artículo se ha publicado en inglés en la revista de Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco.

El trabajo analiza llamada ‘Estrategia Atlantista’: la búsqueda, por parte del Gobierno Vasco, de una relación privilegiada con Estados Unidos de cara a recuperar el autogobierno y la democracia en España. Esta búsqueda se divide en dos etapas: una primera en la que se estudian las actividades de la delegación del Gobierno Vasco en Nueva York durante la Guerra Civil española y sus relaciones con las instituciones americanas; y un segundo periodo en el que se estudian las labores de lobby vascas durante la Segunda Guerra Mundial y la participación del Servicio Vasco de Información en las actividades de agencias estadounidenses como el FBI y la OSS (antecesores de la CIA).

El trabajo analiza cómo participaron los líderes políticos vascos en la Segunda Guerra Mundial, eligiendo a Estados Unidos como su aliado fundamental para reinstaurar la democracia en el territorio vasco y, por consiguiente, en el resto de España.

David Mota Zurdo examina el acercamiento entre vascos y el catolicismo estadounidense y las actividades de los Aliados, tanto de propaganda como de espionaje, llevadas a cabo por el Servicio Vasco de Información en América Latina. Esta colaboración tuvo como principal objetivo convencer a Estados Unidos de que interviniera en España para deponer a Franco y restablecer la democracia.

La Guerra Civil Española

En octubre de 1936, se crea el primer Gobierno Vasco autónomo, que funcionó en Euskadi hasta que el ejército de Franco se hizo con el control de Bilbao en junio de 1937. Debido al contexto de Guerra Civil, la prioridad el Ejecutivo autonómico se centró en las estrategias militares, sin desatender la política exterior. De hecho, el ente vasco creó varias delegaciones para la representación paradiplomática en Europa y América, que estuvieron activas durante casi todo el exilio.

Una de las delegaciones más emblemáticas fue la que se fundó en Nueva York en 1938, cuyo objetivo fue buscar el apoyo del gobierno de Estados Unidos. “Un sector de la sociedad estadounidense, sin embargo, influenciado por la propaganda franquista de la Hearst Corporation, consideró que Franco luchaba contra el comunismo, el ateísmo y la impiedad. Por eso, se mostró partidaria de no intervenir en la guerra a favor del Gobierno Vasco y, por consiguiente, del bando republicano” explica David Mota en su investigación. La delegación vasca de Nueva York se instaló precisamente para hacer frente a la propaganda franquista, buscar financiación e intentar levantar el embargo de armas al gobierno republicano.

Para lograr sus objetivos intentaron obtener el apoyo de la opinión pública católica estadounidense, confiando en que con su apoyo podrían llegar al presidente Franklin Roosevelt y que así revocara su decisión de no intervenir en España. Fue importante el trabajo mediador de los representantes del Gobierno Vasco en la lucha contra la penetración nazi y fascista en algunos países latinoamericanos, ya que, durante la década de 1930, Estados Unidos consideró que los totalitarismos europeos y asiáticos eran una amenaza real a la democracia en América. Por este motivo, se puso en marcha un dispositivo de defensa, con la instalación de bases militares en puntos estratégicos más vulnerables de las costas atlánticas y pacíficas. La presencia de una amplia población vasca en toda Latinoamérica facilitó estas conexiones.

Una vez que finalizó la Guerra Civil, en 1939, el gobierno presidido por José Antonio Aguirre “reforzó su trabajo para conseguir ayudas y financiación con la finalidad de asistir humanitariamente a los vascos que estaban en Francia, creando la Liga Internacional de Amigos de los Vascos. Las labores políticas de los representantes del ejecutivo autonómico en Estados Unidos se centraron en tratar de mostrar a Estados Unidos que había legitimado al gobierno de Franco, que era un régimen esencialmente antidemocrático”, subraya en su análisis.

La Segunda Guerra Mundial

El estallido de la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939 obligó a repensar la estrategia del Gobierno Vasco en Estados Unidos. El ataque a la base naval de Pearl Harbor, que dio lugar a la participación de Estados Unidos en la II Guerra Mundial, causó cambios en la estrategia del Gobierno Vasco. Aguirre se presentó ante el Gobierno de Roosevelt como un líder carismático de una organización política presente en América Latina y con alta capacidad de influencia sobre el catolicismo latinoamericano. Esta oferta fue escuchada por los servicios de inteligencia americanos para luchar contra el fascismo. Por aquel entonces, los vascos ya habían empezado a trabajar para los británicos con excelentes resultados, obtuvieron las instrucciones secretas que iba a seguir la Armada de Franco en caso de que España entrara en guerra.

En cualquier caso, las negociaciones con los americanos, con matices que explica el autor en su artículo, también fueron exitosas: “Los espías vascos trabajaron con los americanos en el cifrado de la correspondencia a España y las radiotransmisiones, pero también en la solicitud de armas y explosivos”.

Durante los primeros años de la II Guerra Mundial, “la principal misión fue espiar las organizaciones pro-Eje y realizar actividades de contrapropaganda” pero, a finales de la contienda, los vascos comenzaron a espiar “a los exiliados políticos españoles conectados con actividades comunistas en Cuba, Uruguay, Argentina o Chile, que fueron consecuencia del cambio de contexto: los primeros pasos hacia la Guerra Fría. Estas actividades se realizaron sin ningún tipo de compensación política”, concluyó David Mota.

 

 

 

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