Un blog desde la diáspora y para la diáspora

lunes, 3 de agosto de 2020

Entrevista a Asier Iñigo

Todos sabemos que la campaña represiva librada por Madrid en contra de los medios de comunicación vascos -el reciente fallecimiento de Joan Mari Torrealdai ha traído el 'caso Egunkaria' al presente- tiene en estos momentos a Gara contra las cuerdas pues fieles a la doctrina Garzón del "todo es ETA" se ha procedido a trasladársele una deuda de Egin con la kafkiana acusación de "afinidad editorial".

Acerca de las estrategias que ha seguido Gara para afrontar la grave situación de expolio nos habla esta entrevista dada a conocer en las páginas de ese diario:


Asier Iñigo | Responsable de Marketing y Comunicación de Gara-Naiz | Coordinador de la iniciativa NAIZ Kontzertuak, durante los dos últimos meses se ha recorrido diferentes salas de Euskal Herria para que las actuaciones fueran un éxito. Una vez finalizada esta temporada, nos explica cómo se originó y cómo ha transcurrido.

Marcel Pena

¿En qué momento se plantea poner en marcha NAIZ Kontzertuak?


NAIZ Kontzertuak nace en un contexto en el que todo está paralizado y reina la incertidumbre. Desde NAIZ queríamos devolver la solidaridad recibida para hacer frente a la deuda impuesta a GARA, así que paramos todas las campañas centradas en el pago (hemos tenido que afrontar otro desembolso de medio millón de euros en medio de esta brutal crisis) y nos propusimos apoyar a los dos sectores más golpeados por la crisis: por un lado, hostelería, pequeño comercio y empresas, a través de la publicidad; y por otro, espectáculos culturales.

¿Qué tipo de apuesta se acordó con grupos y salas?

Nos reunimos con diferentes representantes del mundo de la música para reformular NAIZ Kontzertuak. Teníamos claro que había que generar actividad profesional. Habíamos visto muchos streaming en redes sociales durante el confinamiento, pero creíamos que se debía apostar por un sistema de pay per view que permitiese, por un lado, desarrollar la calidad que hemos podido ofrecer, y por otro, que afianzase el discurso que como medio hemos repetido desde que nacimos: el trabajo profesional se paga.

En Euskal Herria casi no había precedentes de conciertos de pago vía streaming. ¿Creían que iba a funcionar así?

Estábamos convencidos de que en Euskal Herria existe una fuerza solidaria que quiere apoyar a las bandas y a sus trabajadores, y que entiende que son un pilar sociocultural fundamental. Este país no podría entenderse sin lo que las bandas han aportado durante décadas. Por tanto, era el momento de devolver a la música lo que nos ha dado. No solo a nuestro medio con el expolio, sino también a todos los movimientos sociales y políticos, y sobre todo, a nosotros mismos como personas y como comunidad.

¿Qué despliegue técnico y humano requiere una iniciativa de este calibre?

Desde que elaboramos la propuesta hasta la fecha del primer concierto solo teníamos 2 semanas en las que tuvimos que programar a contrarreloj todos los aspectos relativos al sistema de venta de entradas, streaming, producción, comunicación, etc.

Trabajamos con dos empresas de ingeniería informática, una vasca y otra catalana, para que el pago de la entrada permitiese el desbloqueo de la página del concierto. Además había una complejidad añadida, ya que en el proceso se configuraban los sistemas de NAIZ para que se activase una suscripción gratuita semanal a todo el que comprase la entrada. En cuanto al servicio de streaming, lo ha proporcionado una empresa de Nueva York.

A este trabajo hay que añadir la producción de los directos.

Sí, en este caso TAOM y FOKU trabajaron todo el aspecto técnico de producción de los conciertos junto con los técnicos de cada grupo. Estética, disposición de cámaras, decorado… Con un despliegue de 8 cámaras, una grúa, steadycams etc, para poder ofrecer cada detalle a quien lo estuviera viendo desde casa.

¿Qué les pareció a las bandas actuar «sin público»?

A decir verdad, siempre ha habido algo de público. Comenzamos con Gatibu con apenas 50 afortunados que tenían su entrada online y a quienes les tocó por sorteo poder asistir a la Sala Sanagustin de Azpeitia. Era el primer concierto con público después del confinamiento en Euskal Herria y la gente estaba tan efusiva que hubo quien nos preguntó si los que rodeaban a la banda eran figurantes (risas).

¿Se han cumplido los objetivos marcados desde el inicio?

El mayor objetivo era que tanto músicos como espectadores quedasen satisfechos con la experiencia. En gran medida, creo que lo hemos logrado. Lo que ha demostrado NAIZ Kontzertuak es que otro modelo es posible.








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domingo, 2 de agosto de 2020

"No a Cuentagotas"

Pregunta: ¿cuántos de los presos políticos vascos hoy en prisión tuvieron un juicio imparcial?

El reciente fallo del Tribunal Supremo con respecto al 'caso Bateragune', mismo al que fue forzado Madrid por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, deja en claro que las instituciones de impartición de justicia españolas no son confiables en lo absoluto.

Dicho lo anterior, les compartimos esto púbicado por EiTB:


Ademas, Etxerat ha denunciado que los reclusos que "cumplen las condiciones para la libertad condicional siguen en prisión".

La asociación de familiares y allegados de presos vascos, Etxerat, ha exigido este domingo el acercamiento de estos internos a las cárceles de Euskal Herria, "no a cuentagotas y a medio camino", como según ha denunciado, "está ocurriendo" en estos momentos.

Etxerat ha hecho esta reivindicación en 14 playas de Gipuzkoa y Bizkaia, así como en otras dos de Lapurdi, en las que ha llevado a cabo distintas concentraciones para reclamar "el fin de la excepcionalidad de la política penitenciaria" respecto a sus familiares encarcelados.

El acto central de esta serie de movilizaciones ha tenido lugar en Donostia-San Sebastián, donde el portavoz de Etxerat Naike Díez Urruzola ha asegurado que estos internos deben ser "acercados de inmediato" a cárceles situadas en sus lugares de origen, "con mayor motivo por la crisis sanitaria" de la COVID-19, que "supone mayor riesgo e incertidumbre" y que ha conllevado "recortes y la anulación de los derechos" de los presos y de sus allegados.

Díez Urruzola ha denunciado, en este sentido, que los reclusos que "cumplen las condiciones para la libertad condicional siguen en prisión", al tiempo que ha recordado que, de los 199 recluidos en el Estado español, "144 continúan en primer grado y tan sólo seis han accedido al tercero".

Además, ha desvelado que "sólo siete han sido acercados a Euskal Herria", mientras que "en el Estado francés la Fiscalía continúa bloqueando con recursos las puestas en libertad".

"Los presos gravemente enfermos continúan en prisión, pese a todas las recomendaciones de liberarlos y también siguen encarcelados los mayores de 65 que deben ser liberados", ha añadido.

"Escuchamos palabras de esperanza por parte de Macron y Sánchez, pero transcurre el tiempo y la situación es aún más complicada. Ya es suficiente de jugar con nuestras vidas y las de los presos, ya vale de continuar pisoteando nuestros derechos. Ya es suficiente de bloquear el proceso de paz en Euskal Herria", ha concluido.


Algunas imágenes llegadas de distintos puntos de la geografía vasca:













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El Abuelo de Jacob

Que interesante sería si todos en la diáspora vasca actuasen como el vasco australiano Jacob Elordi.

Y no nos referimos a sus capacidades histriónicas.

Nos referimos al hecho de que haya defendido su identidad euskaldun.

En lo que se refiere a la diáspora vasca y el apego de las generaciones subsecuentes, la realidad es muy diferente y, desgraciadamente, por lo general pierden la identidad al mostrar sus padres más interés por amasar fortunas que por mantener el vínculo de sus hijos con su tierra de origen.

Jacob es una muy bienvenida excepción y Euskal Kultura ha hecho eco de su logro.

Lean:


Jacob Elordi es un actor australiano (Brisbane, 1997), de moda por su papel de Noah Flynn en la popular serie de Netflix The Kissing Booth (El primer beso). Esta misma semana (ver este sábado 1 de agosto artículos en inglés y en español) la prensa se hacía eco de la queja del actor porque en su entrada en Wikipedia aparecía como "de ascendencia española" y él afirma que no es así, que él es "de ascendencia vasca". Eso ayer sábado, porque rápidamente Wikipedia reaccionaba y cambiaba el texto.

Tomando en consideración sus dos quejas --también pedía que se recogiera que tiene tres hermanas y no dos como decía Wikipedia--, Wikipedia en inglés recoge ahora mismo que el actor "es de ascendiente vasco" (Elordi is of Basque descent. He has three older sisters), mientras la edición en español no recoge en el momento de redactar esta nota ninguna entrada con su nombre.

“Mi abuelo me estrangularía si supiera que pone que tengo ascendencia española”, había afirmado el actor.





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sábado, 1 de agosto de 2020

Obsolecencia Humana

El texto que les presentamos a continuación está haciendo sus rondines en Facebook.

Aquí se lo dedicamos a los españolazos y a los españolitos... pero también a los vasquitos colonizados.

Lean:


Günther Anders

Para ahogar por adelantado cualquier revuelta, no hay que hacerlo de forma violenta. Los métodos como los de Hitler están superados. Basta con crear un condicionamiento colectivo tan poderoso que la idea misma de la revuelta ni siquiera vendrá a la mente de los hombres.

Lo ideal sería formatear a los individuos desde el nacimiento limitando sus habilidades biológicas innatas. Luego, se proseguirá el acondicionamiento reduciendo drásticamente la educación, para rebajarla a una forma de inserción profesional. Un individuo inculto tiene un horizonte de pensamiento limitado y cuanto más limite su pensamiento a preocupaciones mediocres, menos puede rebelarse. Es preciso garantizar que el acceso al conocimiento se vuelva cada vez más difícil y elitista. Que aumente la brecha entre el pueblo y la ciencia, que la información destinada al público en general sea anestesiada de cualquier contenido subversivo.

Especialmente sin filosofía. Una vez más, hay que usar la persuasión y no la violencia directa: se transmitirán masivamente, a través de la televisión, entreteniendo siempre lo emocional o lo instintivo. Ocuparemos a los espíritus con lo inútil y lúdico. Es bueno, en una charla y una música incesante, evitar que el espíritu piense. Pondremos la sexualidad en la primera fila de los intereses humanos. Como tranquilizante social, no hay nada mejor.

En general, nos aseguraremos de prohibir la seriedad de la existencia, de burlarse de todo lo que tenga un alto valor, de mantener una constante apología de la ligereza; de modo que la euforia de la publicidad se convierta en el estándar de la felicidad humana y el modelo de la libertad. El acondicionamiento producirá así de sí mismo tal integración, que el único miedo -que habrá que mantener- será el de ser excluido del sistema y, por lo tanto, de no poder acceder a las condiciones necesarias para la felicidad.

El hombre masificado, así producido, debe ser tratado como es: un ternero, y debe ser vigilado como debe ser un rebaño. Todo lo que permite dormir su lucidez es socialmente bueno, lo que amenazaría con despertarlo debe ser ridiculizado, asfixiado, atacado. Toda doctrina que cuestione el sistema debe ser designada primero como subversiva y terrorista y luego los que la apoyan deben ser tratados como tales."



PD. Se utilizó un traductor automático y hay por allí uno que otro detallito.






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Una Singular Chuleta

Desde el blog Apuntes de Etnografía de la Labayru Fundazioa traemos a ustedes este artículo que estamos seguros, les abrirá el apetito.

De nuestra parte, hemos decidido archivarla bajo la etiqueta Kurlansky.

Aquí lo tienen:


Joseba Santxo Uriarte | Filólogo e investigador

Corría el año 1892. El bueno de don José de Echevarría y Bengoa, aristócrata bilbaíno aficionado a los toros, y a la sazón sexto marqués de Villagodio —título ostentado con orgullo desde 1764—, compró 70 vacas de la ganadería del duque de Veragua y 2 sementales de don Jacinto Trespalacios, creando así su propia ganadería en Coreses, cerca de Zamora. Hasta ahí sin sobresaltos.

Pero la historia se empieza a enrevesar cuando nuestro marqués de Villagodio intenta que sus reses sean lidiadas en la plaza de toros de Vista Alegre en Bilbao. Según parece, los organizadores de eventos taurinos de aquel entonces no consideraron los toros de Echevarría aptos para la lidia, de manera que declinaron su propuesta.

En tal punto, el Marquesito —sobrenombre con el que era conocido Echevarría—, ni corto ni perezoso, mandó construir al famoso arquitecto cántabro Leonardo Rucabado nada menos que un coso taurino en el barrio abandotarra de Indautxu, para poder cumplir su gran sueño.

La nueva plaza de estilo mudéjar se inauguró con prisa —pues faltaban por construir la cubierta de las gradas y los burladeros— el domingo, 15 de agosto de 1909. Se lidiaron 3 novillos de la ganadería del Marquesito, y otros 3 de la de Clairac. La corrida debió de ser un desastre. Los toros del marqués no dieron la talla por falta de bravura. Los espectadores acabaron arrojando almohadillas. Y para colmo de males, empezó a llover, por lo que la gente, al no estar cubiertas las gradas, tuvo que refugiarse en las puertas de acceso.

Posteriormente, la plaza quedó relegada a la celebración de novilladas y espectáculos circenses, hasta su demolición en marzo de 1929.

El famoso pintor Francisco Iturrino debió de estar presente en la desafortunada inauguración. Y de allí a un tiempo, según cuentan las crónicas bilbaínas de Indalecio Prieto, el renombrado pintor aficionado a los toros, pidió permiso al Marquesito para alojarse en su finca zamorana de Coreses y poder pintar a los toros in situ. A lo cual este contestó con negativa.

Desde entonces, cada vez que Iturrino entraba con sus amigos a un restaurante de Bilbao, pedía a viva voz: “¡Un villagodio!”. Y cuando el servició le solicitaba una aclaración, él siempre contestaba con sorna: “Quiero un villagodio, es decir, una chuleta de toro de esa ganadería que solo sirve para carne”.

Lo que no calculó Iturrino es que tal intento de desprestigio de la ganadería del marqués de Villagodio hizo que el término se extendiese, primero en los restaurantes del norte, y posteriormente en media España, para denominar a una chuleta de novillo de dos o tres años, de lomo alto, con costilla, de dos dedos de grosor, asada a la parrilla, sabrosa y consistente.

De esta célebre manera, el fracaso taurino del marqués se convirtió a la larga en éxito de restauración, ya que hasta hoy en día aparece en la carta de numerosos restaurantes el villagodio, para referirse a tan singular chuleta.








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Goian Bego Joan Mari

Ha sido una semana difícil para el pueblo vasco pues se ha visto forzado a decir adiós a personas que dedicaron sus vidas a la reconstrucción de Euskal Herria.

Desde Noticias de Álava traemos a ustedes esta reseña biográfica dedicada a la figura del represaliado político y víctima de tortura Joan Mari Torrealdai:


El escritor, periodista, sociólogo y académico de Euskaltzaindia, que dirigió las revistas 'Jakin' y 'Anaitasuna' y fue presidente del consejo de administración de 'Egunkaria', fallece a la edad de 77 años

Maite Redondo

"Al echar la vista atrás, creo que la vida me ha tratado bien, aunque también he conocido de cerca el infierno", confesaba Joan Mari Torrealdai en una entrevista en este periódico al recibir el premio Lauaxeta en 2010 por su trabajo en pro del euskera y la divulgación de la cultura vasca. Éste fue solo uno de los numerosos reconocimientos que el teólogo, sociólogo, periodista, profesor, escritor y académico de Euskaltzaindia recibió a lo largo de su extensa trayectoria profesional. Ayer Joan Mari Torrealdai fallecía en su casa, rodeado de familiares, y dejando un gran vacío en el mundo del euskera y la cultura vasca. Tenía 77 años, pero se mantuvo activo casi hasta el final porque, como él mismo confesaba, "la edad es puro calendario". Para él, escribir era un servicio, "una forma de decir a mi país de dónde venimos y lo que nos ha pasado". Su sueño era que sus libros se convirtieran en una herramienta de trabajo para las generaciones futuras. Un sueño que, sin duda, se ha cumplido.

Joan Mari Torrealdai nació en el caserío Mosone del barrio Urberuaga de Forua en 1942. Realizó estudios en los franciscanos del santuario de Arantzazu, estudió Teología, era licenciado en Ciencias Sociales por la Universidad de París, licenciado en Ciencias de la Información por la UPV-EHU, con la primera tesis en euskera en la Facultad, con el título Euskal Telebista eta euskara; y doctor en Sociología y Ciencias Políticas por la Universidad de Deusto.

Tuvo una extensa trayectoria profesional: fue director de las revistas Jakin y Anaitasuna y presidente del consejo editorial del diario Euskaldunon Egunkaria desde su fundación en 1990. En marzo de 2003 fue detenido en la operación contra el rotativo euskaldun. Años después quedó absuelto, pero esta experiencia marcó su vida. Trabajó tanto en el campo del ensayo como en el periodismo y en 2007 fue nombrado académico de Euskaltzaindia.

Proyecto de vida

Siendo todavía estudiante, tuvo conocimiento de la revista Jakin y empezó con el equipo que había, formado por Joxe Azurmendi y Joseba Intxausti. "Jakin quiso desde el principio casar la cultura y el euskera. Los temas culturales, la ciencia, la filosofía, la teología..., no se practicaban en euskera. Nuestra inquietud siempre fue fusionar el euskera y la cultura, unirlos. Jakin fue pionera en ese empeño", contaba Torrealdai.

Años más tarde llegaría la censura. "Pensamos que el Gobierno español se estaba abriendo bajo la presión social. Escribíamos sobre socialismo, nacionalismo... y obteníamos autorización para publicarlo. Dedujimos que la apertura era real, pero no. Nos enteramos en agosto de 1969 que nos prohibían la revista; no era una multa o censura, sino una prohibición del sello editorial. De las razones me enteré más tarde con motivo de mi tesis doctoral sobre la censura: el Ministerio estuvo recopilando información durante años para prohibirnos la publicación por progresista y abertzale, dos pecados mortales en el franquismo". A partir de esta prohibición y hasta 1977 Jakin se convirtió en editorial (Jakin Sorta) donde se publicaron 10 libros bajo la dirección alternativa de Torrealdai, Intxausti y Agirrebalzategi.

Tuvieron que esperar hasta el 77, dos años después de la muerte de Franco, para poder obtener el permiso y volver a abrirla. "Jakin es más que una revista, es una idea, una manera de entender el país, la cultura, la lengua", insistía siempre Torrealdai.

Un referente

Torrealdai no se consideraba un gigante de la cultura y del euskera, sino "un enano a hombros de gigantes", de acuerdo con la famosa metáfora medieval, ya que él fue edificando a partir del trabajo de los gigantes que le precedieron. Y, sin embargo, hay que reivindicar la figura total de Joan Mari sin excepciones y el valor de referente que ha tenido.

Tras Iraultzaz (1973), publicó un estudio sociológico sobre los escritores en euskera: Euskal idazleak gaur. Historia social de la lengua y literatura vasca (1977). A partir de 1993 preparó el catálogo XX. mendeko euskal liburuen katalogoa con noticia de los libros editados en euskera en el siglo XX. En 1997 lanzó otro voluminoso estudio sociológico sobre el estado de la cultura: Euskal kultura gaur.

A Torrealdai siempre le interesó investigar sobre la censura, quizás porque él mismo la padeció. En 1991 defendió su tesis doctoral La censura gubernativa y el libro vasco (1936-1983): Análisis de los informes de Lectorado, para la que se sumergió en 2.000 expedientes sobre libros vascos. En 1998 publicaba El libro negro del euskera, en el que recogía los ataques sufridos por la lengua vasca a lo largo de los siglos. Y años después salía a la luz Asedio al euskera, en el que recogía las "leyes y opiniones que desprecian o atacan al euskera, que hasta ahora han estado dispersas, y que no son fruto del azar. Son resultado de una idea supremacista del español, que trae consecuencias negativas para las lenguas que están en posición inferior".

El periodista y sociólogo publicó el año pasado un nuevo análisis sobre el "franquismo culturicida" en el País Vasco, en un ejercicio de recuperación de la memoria histórica. "Hay que sacar a los muertos del Valle de los Caídos y de las cunetas, pero también desenterrar la censura que tanto mal ha hecho. Cuarenta años contra la libertad de expresión dan para mucho cuantitativamente y, sobre todo, cualitativamente", dijo en la presentación De la hoguera al lápiz rojo.

El infierno

El trabajo realizado en el ámbito del euskera le supuso a Torrealdai muchas alegrías, y también sinsabores. No resulta fácil olvidar los durísimos días que sucedieron a su detención y al cierre de Egunkaria en 2003, ni la persecución política a un proyecto cultural y periodístico que, simplemente, apoyaba el euskera.

Egunkaria publicó su último número el 20 de febrero de 2003. Ese día, de madrugada, la Guardia Civil detuvo por orden del juez Juan del Olmo a diez personas. Entre ellas estaban Torrealdai, que era presidente del consejo de administración; Txema Auzmendi, Iñaki Uria, Martxelo Otamendi y Xabier Oleaga, que serían acusados de pertenencia a ETA. "Mientras estuve incomunicado pasé los peores días de mi vida. Fue un infierno", relató Torrealdai, que ingresó en prisión unos días más tarde. Fue puesto en libertad tras permanecer varias semanas en la prisión de Soto del Real.

El cierre del diario tuvo una espectacular repercusión no solo en Euskadi, sino también a nivel internacional; era un periódico financiado por suscriptores euskaldunes de todas las ideologías, con publicidad privada y también con subvenciones oficiales por su trabajo en la difusión lingüística. Años más tarde, en 2010, la Audiencia Nacional hizo pública la absolución de los cinco imputados.

En su sentencia, los magistrados aseguraron que la "estrecha y errónea visión según la cual todo lo que tenga que ver con el euskera y la cultura en esa lengua tiene que estar fomentado y/o controlado por ETA conduce a una errónea valoración de datos y hechos y a la inconsistencia de la imputación" y tildaron el cierre de "injerencia en la libertad del prensa". Torrealdai quedó absuelto, pero la dura experiencia le dejó huella. Según anunció en unas jornadas sobre tortura celebradas en Baiona en 2015, padecía cáncer de médula espinal y atribuyó su origen a las malos tratos que sufrió durante ese periodo de incomunicación en 2003. "De aquellos días no se puede sacar nada bueno, sólo averiguar cuánto puede llegar a aguantar una persona. Después, con las reacciones, ahí sí hubo aspectos positivos: recibimos el aprecio, la solidaridad y el amor de la gente, denunciando aquella injusticia", explicó años más tarde en una entrevista.

En los momentos buenos y en los momentos difíciles, Joan Mari Torrealdai hizo de la defensa del euskera y la cultura su proyecto de vida.






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Egaña | Gisèle

Les compartimos el texto que Iñaki Egaña dedica a la memoria de la internacionalista solidaria Gisèle Halimi.

Gisèle

Iñaki Egaña

Nos ha dejado a los 93 años, criterio biológico inapelable, Gisèle Halimi, amiga y defensora de la causa vasca en la época en los que gritar “Gora Euskadi Askatuta” era castigado con dos años de cárcel. En la época en la que las feministas eran tildadas de “zorras” (no han cambiado mucho los tiempos), en las fechas en que 16 jóvenes vascos se enfrentaban a la casta militar hispana en el llamado Proceso de Burgos.

Han pasado 50 años de aquellos sucesos y aunque parece una eternidad, medio siglo para cargar el vértigo, aún se percibe que fue ayer. En especial para algunos de los protagonistas de aquella hazaña histórica, la victoria popular que evitó las ejecuciones firmadas antes de iniciarse el Proceso y que convirtió a Euskal Herria en el centro político de nuestra particular Vía Láctea. Txutxo Abrisketa, uno de los juzgados, entonces con 21 años e indultado en 1977, aún se encuentra hoy en el exilio, a miles de kilómetros de su patria chica, Ugao (Bizkaia), la misma que la de Josu Urrutikoetxea.

La intervención y personalidad de Gisèle Halimi fue, precisamente, una de las razones de esa universalización de la causa vasca, conocida hasta entonces en exclusiva por el bombardeo de Gernika y la réplica pictórica de Picasso. Halimi pertenecía a un selecto grupo de intelectuales franceses (aunque ella había nacido en Túnez, de madre sefardí y padre bereber) entre los que se encontraban Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir que ya se habían manifestado a favor de la independencia de Argelia y, en general, de los procesos de liberación que se desperdigaban por el planeta.

En la década de 1970 su nombre estuvo aliado asimismo a una gran campaña a favor de la legalización del aborto, en Francia. También fue presidenta de la comisión de investigación del Tribunal Russell sobre los crímenes de guerra estadounidenses en Vietnam. En los Ochenta, se acercó al nuevo presidente Mitterrand, con quien compartió escenarios de cambio. Fue diputada en la Asamblea francesa, a la que reprochó por ser un “bastión misógino”. Pronto se sintió desilusionada con Mitterrand a quien criticó en público. Fue designada embajadora de Francia en Unesco. Su hijo, Serge Halimi, dirige desde 2008 Le Monde Diplomatique.

El Proceso de Burgos fue un pulso ganador, trampeado y mediatizado por el Estado franquista, para acabar con la oposición de un grupo de jóvenes que habían tenido la osadía de llamarse separatistas, de dinamitar símbolos fascistas y, sobre todo, de acabar con la vida de uno de sus más sólidos exponentes, el comisario Melitón Manzanas. La primera apuesta, la ejecución de seis de los imputados, tuvo una marcha atrás. Hubo muchas razones para explicar la derrota del Estado. Entre ellas estuvo la aparición en escena de Gisèle.

A veces parece que el movimiento es inútil. Que las percepciones subjetivas son eso, únicamente subjetivas sin posibilidad de convertirse en condiciones objetivas. No comparto sin embargo esa opinión. Un terreno sin semillas jamás engendrará vida. Por ello sembrar es siempre una opción revolucionaria. Aunque los objetivos parezcan lejanos. La única lucha que se pierde es la que se abandona, sentencia un proverbio no por manido menos real.

Y en esa preparación del Juicio de Burgos, en esa siembra, uno de los abogados, Miguel Castells, que entonces estaba abonado a Le Monde, propuso invitar como observadores a cuatro abogados que habitualmente colaboraban con el diario parisino en cuestiones de derechos humanos. Dos de ellos contestaron a la invitación. De los dos, una, Gisèle, se echó la maleta al hombro y aterrizó en la vivienda de Castells, dispuesta a servir de altavoz en Europa de la causa vasca. El abogado vasco había seguido la defensa de Halimi de una militante argelina del FLN, Djamilia Boupacha, torturada y violada en comisaría por militares franceses.

Gisèle asistió a las sesiones en calidad de delegada de la Federación Francesa de la Liga de Derechos Humanos. Su actividad le valdría ser criminalizada por el Gobierno franquista y, por extensión, de los medios de propaganda que lo sostenían. Antes de que la sentencia a los condenados se hiciera firme, Halimi fue detenida y expulsada del Estado español.

Fue precisamente aquella estructura y organización surgida en defensa de Djamilia Boupacha, que había sido condenada a muerte, la que sirvió a Halimi para tejer complicidades en el Estado francés a favor de los imputados en el Juicio de Burgos. Connivencias que le sirvieron para que, un año después de concluido el Proceso, y en el libro que la editorial Gallimard le iba a publicar sobre los acontecimientos que había vivido en diciembre de 1970, recibiera el respaldo de Jean-Paul Sartre, con una introducción que quebraría a la oposición a Franco.

El texto de Sartre, que había rechazado el Nobel de Literatura en 1964 y pasaba por ser un comunista más ortodoxo que heterodoxo, rompía con el molde clásico de la izquierda europea, al proponer el derecho de los vascos, al igual que catalanes, bretones, gallegos u occitanos a su independencia. Su crítica a los partidos comunistas la extendía al “burgués” PNV: La insuficiencia de estas dos respuestas (la del PC y la del PNV) demuestra que en el caso de Euskadi la independencia y el socialismo son las dos caras de una misma moneda. Así, la lucha por la independencia y la lucha por el socialismo solo deben ser una”. El texto de Jean-Paul Sartre era calcado a las resoluciones de la V Asamblea de ETA.

No fueron únicamente Halimi, Beauvoir, Sartre o Louis Aragon quienes apoyaron a los militantes de ETA en Burgos. La lista es extensa y acostumbrados a la manipulación histórica puede sorprender: Olof Palme (primer ministro de Suecia), Mikis Theodorakis, Irene Papas, Rafael Alberti, Melina Mercouri, Nikos Pulantzas y René Cassin, que representó a seis Premios Nobel. Cuando vayan a Barcelona a visitar el Museo Picasso recuerden que el pintor se negó a asistir a la inauguración de la muestra que llevaba su nombre como protesta al Juicio.






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Operación de Estado

Desde Naiz traemos a ustedes esta nota en la que se reflejan las opiniones vertidas por Arnaldo Otegi tras darse a conocer el fallo del Tribunal Supremo con respecto al caso Bateragune:


Arnaldo Otegi ha defendido que el «caso Bateragune» fue una operación de Estado cuyo objetivo era que la izquierda abertzale no cambiara de estrategia. El coordinador general de EH Bildu, al salir a valorar la nulidad de la sentencia, se ha acordado de las personas que están en el exilio o en prisión por pruebas construidas o inculpaciones bajo tortura. Los cinco condenados por el caso reclamarán indemnización tras haber cumplido penas de cárcel de entre 6 y 6,5.

«La operación que nos llevó a la cárcel fue una operación de Estado, urdida por las cloacas y los aparatos del Estado», ha afirmado el coordinador general de EH Bildu. Otegi ha denunciado que el objetivo de esa operación era truncar e impedir el cambio de estrategia dentro de la izquierda abertzale y dividirla. «Si hubiera habido una escisión, mejor», ha remarcado. Y, en definitiva, ha calificado la operación como intento de «desvertebrar el proyecto independentista y hacerlo desaparecer».

En una comparecencia junto al resto de los condenados por el «caso Bateragune» (Rafa Díez, Miren Zabaleta, Sonia Jacinto y Arkaitz Rodríguez), Otegi ha hecho un breve balance de estos diez años. Ha sostenido que la izquierda abertzale pasó de estar ilegalizada a ser la primera fuerza municipalista en Hego Euskal Herria y mostrar un crecimiento en los siete herrialdes.

Su análisis final es que, pese a todo lo que han sufrido, mereció la pena y están muy orgullosos de lo que hicieron. «Hemos pagado ese precio, pero había que pagarlo», ha sostenido. «Diez años después, los que impulsaron la operación de Estado están más débiles y nosotros más fuertes».

Otegi, asimismo, ha emplazado al Estado y «a todos los que insisten en la autocrítica» a que se la apliquen ellos también. Les ha instado a reconocer el empleo sistemático de la tortura, a aceptar el derecho a decidir, a que defiendan la «unidad de España» sin violencia y democráticamente, y a que dejen de construir pruebas contra sus rivales políticos. Además, se ha preguntado cuántas personas se encuentran presas o exiliadas por inculpaciones extraídas bajo tortura o con pruebas construidas.

El coordinador general de EH Bildu ha quitado hierro al hecho de que no le dejaran presentarse a las últimas elecciones en la CAV bromeando con que cuesta mucho escribir un folio. Pues esa es, poco más o menos, la extensión de la sentencia del Supremo que no hace sino acatar una sentencia anterior adoptada por Estrasburgo en noviembre de 2018 y que le resulta vinculante.

Los pormenores jurídicos los ha detallado el abogado Iñigo Iruin, que ha constatado que se trata de una sentencia muy sencilla en tanto que se trata del acatamiento de una decisión de un tribunal superior, que dictaminó que no se habían cumplido con los requisitos de imparcialidad. Iruin ha añadido que la batalla judicial no ha terminado y que pronto se iniciará una reclamación por daños y perjuicios por los años de cárcel y el recorte de derechos sufridos por «los cinco de Bateragune». La ley fija de plazo un año para la presentación de dicha reclamación, que irá ya por la vía civil, dado que la sentencia del Tribuna Supremo ya reconoce que fueron condenados por un «error».








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Previo a Zinemaldia 2020

Desde Deia traemos a ustedes una reseña de lo dado a conocer durante la presentación oficial del Zinemaldia 2020:

 

Las brujas de 'Akelarre' y Agüero, a la caza de la Concha de Oro

La adaptación en serie de 'Patria', de Aramburu, estará en la Sección Oficial del Zinemaldia

Alex Zubiria

No pudo ser, como es tradición, con una presentación en la sede de la Academia de Cine en Madrid. Las catorce producciones que formarán parte de la 68ª edición del Zinemaldia se dieron a conocer ayer a través de una nota de prensa y un pequeño vídeo en redes sociales como consecuencia del Covid-19. Más de una docena de trabajos en los que Euskadi tiene, una vez más, una notable presencia: la Sección Oficial volverá a tener un filme vasco, Akelarre; la serie Patria, creada por Aitor Gabilondo a partir de la novela de Fernando Aramburu, contará con una proyección especial; el bilbaino David Pérez Sañudo hará su debut con Ane en New Directors; sección en la que también estará el pamplonés Imanol Rayo y su segundo largo, Hil kanpaiak; y además dos cortometrajes vascos se podrán ver en Zabaltegi-Tabakalera.

La presencia de un filme vasco en la Sección Oficial se ha convertido en algo habitual de los últimos años. A una lista en la que figuran Loreak, Amama, Handia y Dantza, se le suma este año Akelarre, mostrando una vez más el grandísimo nivel de la cinematografía vasca. Rodada íntegramente en Euskal Herria, Akelarre narra un proceso judicial real acaecido en el siglo XVII en el que un grupo de chicas fueron acusadas de brujería. Con Amaia Aberasturi y Alex Brendemühl como protagonistas, y grabada en euskera y castellano, la cinta está dirigida por el argentino Pablo Agüero, viejo conocido del certamen donostiarra, al que ha acudido con sus dos últimos trabajos –Eva no duerme en la Sección Oficial de 2015 y 77 Doronship en New Directors de 2009–. La película se rodó el pasado año en varias localizaciones de Gipuzkoa como Zumaia y Mutriku y en otras de Bizkaia como la playa de Laga.

Esta no será la única película con producción española que competirá por la Concha de Oro. El madrileño afincado en Estados Unidos Antonio Méndez Esparza volverá a Donostia mostrando los bajos fondos de la sociedad americana con Courtoom 3H (Sala del juzgado 3H), una historia de no ficción que transcurre en un tribunal especial de Florida que dirime asuntos relacionados con los menores de edad. El cineasta participó hace tres años en el festival con la que merecía mejor suerte La vida y nada más y hace 8 con su trabajo, Aquí y allá.

Series

La que promete ser una de las sensaciones de la televisión, Patria, también formará parte de la Sección Oficial con una proyección especial. La serie de HBO creada por Aitor Gabilondo a partir del bestseller de Fernando Aramburu se verá antes de su salto a la plataforma en Donostia. Elena Irureta y Ane Gabarain dan vida a las dos madres divididas a causa de la violencia en una historia que aborda treinta años de la historia reciente de Euskadi.

Junto a Patria –ya que como se puede ver cada año, el Zinemaldia no hace ascos a las producciones televisivas–, otra serie tendrá su estreno en el certamen. Rodrigo Sorogoyen, otro habitual en los últimos años con trabajos como El reino y Que Dios nos perdone, mostrará fuera de concurso Antidisturbios, un trabajo de Movistar+ en el que un grupo de policías se enfrentan a una acusación de homicidio tras ejecutar un desahucio. El reparto está formado por pesos pesados de la actuación estatal como Vicky Luengo, Raúl Arévalo, Álex García, Hovik Keuchkerian, Roberto Álamo, Raúl Prieto y Patrick Criado. La participación estatal en la Sección Oficial se completa con la ya conocida Rifkin's Festival, la cinta de Woody Allen rodada en la capital guipuzcoana y que inaugurará el certamen.

New directors

Las secciones paralelas del festival también desvelaron algunos de sus trabajos. En New Directors habrá doble participación vasca. Por un lado, el bilbaino David Pérez Sañudo mostrará su debut, Ane, un relato que habla de fronteras y comunicación entre una madre y su hija desaparecida. El autor del excelente cortometraje Aprieta pero raramente ahoga ha escogido el euskera para completar su primer largometraje.

Por otro lado, el navarro Imanol Rayo presentará su segundo trabajo, Hil kanpaiak. Protagonizado por Itziar Ituño y basado en la novela 33 ezkil, de Miren Gorrotxategi, el filme cuenta la investigación en torno a un cráneo aparecido en los terrenos de un caserío. Rayo ya ganó el Premio Zinemira en 2011 por Bi anai.

La tercera y última película dada a conocer en este apartado fue La última primavera. La alemana, aunque criada en España, Isabel Lamberti, adentra las cámaras en el barrio de chabolas de la madrileña Cañada Real en esta coproducción con Holanda.

 

 

 

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Amenaza al Portero Unai Etxebarria

En la Españistán Cañí, esa que da carpetazo a un número de agentes de la Guardia Civil por haber disparado en contra de migrantes en la playa de Tarajal ahora resulta que a un jugador de futbol se le amenaza por el "grave crimen" de haber mostrado solidaridad con los jóvenes represaliados de Altsasu.

Y claro no podemos olvidar ni por un momento que apenas hace unas horas, ante la lupa del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, el Tribunal Supremo ha terminado por anular la sentencia que mantuvo a los cinco de Bateragune seis años tras las rejas.

Así pues, el proceso de paz no se encuentra solo estancado, sino que Madrid continúa haciendo sonar sus tambores de guerra.

Aquí lo que nos informa Deia:


VOX doblega al Ayuntamiento de Granada y convierte en un escándalo el 'Altsasuak aske' que lució el portero vizcaino tras el Granada-Athletic

Julián Goikotxeta

El Athletic despidió la temporada liguera recibiendo una soberana paliza (4-0) del Granada en Los Cármenes, lo cual provocó la algarabía general en la ciudad, pues por primera vez en su historia el club nazarí se clasificaba para una competición europea. El encuentro se disputó sin público en la grada, pero tanto la plantilla del primer equipo como la del segundo, el Recreativo Granada, que milita en el grupo 4 de Segunda B, festejaron sobre el terreno de juego el acontecimiento. Uno de sus futbolistas, el portero getxotarra del filial Unai Etxebarria, lució una camiseta con un lema en apoyo a los ocho condenados por la supuesta agresión a dos guardias civiles en Altsasu ocurrida el 15 de octubre de 2016. Había que estar muy atento para prestar atención a un futbolista anónimo y más a las frases del mensaje, con letra pequeña y en euskera. Pero esta leyenda llegó a oídos de Vox y montó el pollo. De tal forma se salió con la suya el partido ultra que el Granada decidió ayer abrir un expediente disciplinario al guardameta vasco por la camiseta que lució el pasado 19 de julio, justo terminado el Granada-Athletic.

Para entender la decisión del Granada, que tiene como presidente y dueño al chino Jiang Lizhang, hay que considerar las presiones ejercidas desde el ayuntamiento de la ciudad andaluza, que además es el propietario del estadio de Los Cármenes.

Luis Salvador, de Ciudadanos, ejerce como alcalde de Granada con los cuatro votos de su partido, los siete del PP y los tres de Vox, cuyo Grupo Municipal fue quien solicitó al Ayuntamiento que instara al Granada CF a abrir un expediente disciplinario a Unai Etxebarria por una actitud "que pudiera ser constitutiva de apología del delito", afirma su portavoz, Onofre Miralles, además de "un acto que supone un insulto a los aficionados, al Club, a Granada y a los granadinos".

Al parecer, el Ayuntamiento de Granada y el propio club nazarí consideran que frases como Altsasuak aske (los de Altsasu libres) y Stop montajes policiales contienen el alto voltaje necesario para que sean catalogadas como apología del delito.

El 7 de marzo de 2019 la Sala de Apelaciones de la Audiencia Nacional volvió a rechazar una condena a los encausados por delito de terrorismo pero confirmó la dura pena, entre dos y trece años de cárcel, para los ocho acusados de la supuesta agresión a dos guardias civiles y sus parejas.

De Bilbao Athletic al Granada

Unai Etxebarria, de 23 años, ingresó a los 17 en el Athletic, para el equipo juvenil. Luego pasó al Basconia y después al Bilbao Athletic, donde permaneció durante tres temporadas, con cesiones en el Bermeo y en el Leioa. El portero getxotarra logró consolidarse en el filial, donde disputó como titular el tramo final de la temporada 2018-19, a cuyo término el club rojiblanco le cedió a la UD Logroñés para disputar con el conjunto riojano el playoff de ascenso a Segunda División.

El Athletic no le renovó al término de aquella campaña y Unai Etxebarria fichó por el Granada, donde tiene contrato hasta junio de 2021 y suele ser convocado con asiduidad para el primer equipo nazarí.







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