Un blog desde la diáspora y para la diáspora

martes, 27 de enero de 2026

Entrevista a Xabi Iraola

El nombramiento de Xabi Iraola como coordinador general de Sortu tiene vueltos locos a los socios que administran la CAV. El carca injerencista Iñaki Injerencista, tan deseoso de una invasión militar total a Venezuela, se ha rasgado las vestiduras diciendo que Sortu ha fagocitado a EA y a Alternatiba. Iker Andueza, por su parte, insiste ahí donde le preguntan en su muy cipaya tesis afirmando que Sortu, al estar más preocupada por la autodeterminación del pueblo vasco que por cualquier otro tema, no ha hecho nada en favor de los derechos sociales y laborales de ese pueblo al que representan en la instituciones del estado.

Están nerviosos, los unos y los otros, sabedores de que en la CAV tanto ellos como el PP y Vox siguen perdiendo votantes.

Dicho lo anterior, les presentamos esta entrevista que Iraola ha concedido a Naiz:


«A esta generación le toca poner las bases del Estado vasco» 

Xabi Iraola | Nuevo coordinador general de Sortu | Iraola (Igeldo, 1993) transmite confianza y autenticidad al hablar. Se nota que conoce bien el movimiento del que toma uno de los cargos claves. Respeta mucho las genealogías y a la vez conecta con la militancia más joven. Valora mucho la reflexión colectiva. Está deseando ponerse manos a la obra.

Iñaki Soto

¿Su nombramiento supone un cambio generacional?

Creo que sí. Pero no por mí, sino porque la izquierda abertzale demuestra así su capacidad de renovación, de integrar a más generaciones a la lucha de liberación nacional. Además, indica que sabe dar confianza a las y los militantes jóvenes. En ese sentido, el cambio no lo represento solo yo; hay otras dos personas en la Secretaría Nacional de mi edad, y dos que son aún más jóvenes.  

Su generación puede ser puente entre una que cambió la estrategia y la que construirá otra cultura política. ¿Cómo se gestiona ese legado?

La nuestra es una generación que ha vivido muchos finales, pero también muchos inicios, primeras partes de muchos procesos y proyectos. Yo mismo fui parte de la creación de Ernai, por ejemplo. La primera vez que voté fue por Amaiur. Quiero decir que hoy en día EH Bildu y EH Bai son la primera fuerza del conjunto del país, pero hace 15 años todavía estaban en fase de creación.

En ese sentido, sí que nos puede tocar hacer de puente. Frantz Fanon dijo que cada generación tiene que descubrir su misión, cumplirla o traicionarla. Desde mi punto de vista, es hora de descubrir cuáles son nuestras misiones.

Veo tres grandes retos que hay que abordar con valentía y confianza. El primero es renovar el proyecto nacional vasco y unirlo a los retos que tenemos en todo el mundo: la crisis climática, la migración, las desigualdades, la digitalización… En segundo lugar, cuando la extrema derecha quiere expandir la antipolítica, desde la izquierda debemos reconectar con su auténtico sentido transformador. Eso conlleva trabajar con el pueblo, con la gente. Por último, a esta generación le toca construir las bases del Estado vasco. Desde ya, debemos de empezar a pensar en todos los ámbitos, siendo y pensando como Estado. Y como vascos.

Sonia Jacinto decía que, aunque la renovación es clara, ella se sentía de la misma generación que Otegi. Enmendando la pregunta previa, quizás esa perspectiva no sirva… 

Porque lo que son nuevos son los tiempos, más allá de las generaciones. Muchas veces, en política, se destaca esta o aquella generación. Hay algo de razón en eso, porque al final cada generación tiene sus propias perspectivas, sus maneras de vivir la vida, la militancia… Pero lo que de verdad es nuevo aquí y ahora es el momento histórico. A nivel global, y en Euskal Herria. 

Precisamente, yo pondría en valor algo que he vivido de una forma muy natural en este movimiento: el trabajo militante intergeneracional. Claro que somos una nueva generación, pero pertenecemos a una escuela política. Somos hijos e hijas de toda la trayectoria de la izquierda abertzale, de la gente que ha militado y sigue militando en este movimiento. Es verdad que, por época, mi militancia está unida al cambio de estrategia, pero esa transmisión es muy importante. Más ahora, cuando intentan alejar la vida y la militancia de la gente joven. Mantener ese espíritu supone un aprendizaje mutuo. 

¿Cómo ha vivido el congreso?

Más que el proceso formal, destacaría el debate. Hemos planteado una ponencia, una reflexión para responder al momento político y al balance de los últimos 10 o 15 años. Partiendo de ahí, había que identificar los retos y el momento político actual, plantear nuestra apuesta a través de esa reflexión. Ese proceso ha sido gradual y acumulativo. Tanto en las asambleas como a través de las enmiendas parciales, hemos ido enriqueciendo y ampliando la reflexión inicial. Con debate, reflexión compartida y confianza, ha sido nuestra militancia la que le ha dado forma. Hemos puesto una base, pero ahora hay que demostrar que lo que dice la ponencia es posible. Vamos a poner todas las fuerzas en ello.

¿En qué cambia el modelo de militancia?

Pienso que lo que planteamos no es tan nuevo. En realidad, está en el ADN de la izquierda abertzale. Por eso, la militancia más experimentada ha entendido muy bien lo que se planteaba. Simplemente, hemos decidido que nuestro trabajo militante principal lo tenemos que hacer fuera de nuestras estructuras. Si entendemos que el latido liberador del país va más allá de Sortu, que el proceso de liberación nacional pasa por espacios y dinámicas que van más allá del partido, eso nos lleva a plantear que las y los militantes de Sortu hagamos nuestra aportación desde esas dinámicas, con otra gente. A veces nos cuesta, pero creo que hay que dar el paso de trabajar con gente que piensa diferente. 

En la resolución aprobada el sábado, decimos que una sola organización no puede liderar un país. Y que si pudiera, tampoco sería deseable. Nosotros queremos liberar este país con la gente y con otros sectores. Desde la humildad, aportando, siendo uno más en esas dinámicas… El mayor cambio que planteamos ahora es ese, que hay que ahondar en el trabajo en común con otra gente.

Además de la militancia, ¿cómo evoluciona la función colectiva de dirección?

En serio, creo que uno no se puede autoproclamar dirección. Dicho de otra forma, esa autoridad no se obtiene por escribir en una ponencia que se es dirección. Creo que la autoridad, la capacidad de dirigir, se gana. Y hoy en día ese poder se gana haciendo las mejores propuestas y los mejores planteamientos. Sortu no ambiciona ser dirección en ese sentido tradicional, por así decirlo, sino que quiere aportar a esa tarea. Teniendo en cuenta la madurez que tiene hoy en día el proceso de liberación nacional, esa dirección, en todo caso, se va a hacer de manera colectiva, entre muchos y muchas. Ojalá podamos aunar diferentes planteamientos y perspectivas. En todo caso, será desde la humildad y desde nuestra posición política histórica, que es algo que solamente podemos aportar nosotras. 

Su dirección tiene un elemento renovador y un componente continuista. ¿Qué buscan con esta combinación?

El término continuista tiene una connotación negativa que no comparto. Creo que este es el mejor equipo para afrontar los retos que tenemos y por eso destacaría la parte de renovación. No solo en términos de edad, que es evidente, ni de género, que también –es la primera vez que en la dirección habrá más mujeres que hombres–. Sobre todo me refiero al origen militante o a la trayectoria de cada uno y cada una de mis compañeras. Hay gente que viene de ámbitos políticos muy diferentes, incluso ideológicos o culturales. Cuando el proceso de liberación nacional necesita traer otras perspectivas y esas culturas diferentes, por su dinamismo, este es un equipo de presente con una clara proyección a futuro.

Tiene 32 años, ¿cómo vive los episodios de nostalgia?

Personalmente, no me condicionan. Somos un movimiento de liberación nacional con muchas décadas de lucha, que por delante le queda otro tanto, y nos ha tocado luchar en este contexto histórico y bajo estas condiciones. Una de las mayores virtudes de la izquierda abertzale ha sido adecuar su lucha y renovarse. Otra virtud es la apertura estratégica que ha mantenido en el tiempo. Buscar siempre el modo de que el proceso de liberación nacional avance.

Arnaldo Otegi suele decir que la izquierda abertzale acierta cuando está donde no se le espera. Vamos a demostrar otra vez eso, enganchando a nuestra gente y sorprendiendo a los adversarios. La base estratégica que estamos desarrollando estos últimos años está dando frutos. Y creo que va a dar muchos más, pero no a la izquierda abertzale como tal, sino a Euskal Herria y al proceso de liberación. 

Porque, volviendo a la pregunta, nosotras no estamos para pensar si nos gustaría vivir en otro tiempo o en otro sitio. Estamos aquí para liberar a este país y nuestras reflexiones siempre van en ese sentido: identificar el momento histórico y plantear los caminos que nos parecen más adecuados para seguir avanzando.

Euskara, migración… sus intereses y responsabilidades han estado relacionadas con el nervio del país. ¿De dónde vienen esas inquietudes? 

Mi trayectoria está unida a esa manera de entender la política como algo transformador. Desde esa visión, hay que afrontar los debates con antelación, plantearlos de forma radical, con sus peligros y sus virtudes, con sus opciones. Hay que tener el compromiso de mirarle al país a la cara y creo que debates como el euskara o la migración hay que abordarlos con valentía y confianza, para que este pueblo pueda avanzar.

Pello [Otxandiano] dice que cuando más avanzamos es cuando unimos el impulso comunitario, ese tesoro que tenemos como pueblo, con los recursos institucionales del país. Nuestro trabajo es multiplicar y fortalecer esa unión.

¿Le ha marcado ser de Igeldo?

Claro [sonríe]. Igeldo es un pueblo que no es tratado como tal y que en muchos aspectos ha sido abandonado. Hemos aprendido a construirlo desde el trabajo comunitario, esa idea del «hazlo tú». Ahí «herrigintza» es exactamente eso, hacer pueblo. Ese es el contexto político en el que yo he aprendido a ser militante. Y en esas sigo. 

Habla del impulso comunitario, ha mencionado el utopismo… ¿Cómo se canalizan?

Alba Garmendia, en su libro ‘Etxeko leihoak unibertsora’, dice que una cosa es la utopía y otra los cambios reales que podemos hacer aquí y ahora. Me parece muy acertado, porque a veces recurrimos a la utopía para tapar nuestras carencias políticas. Por supuesto, la utopía es un espacio que hay que trabajar desde la política, la cultura… Creo que Sortu tiene que moverse en esos dos planos: por un lado, tiene que imaginar escenarios que hoy no son posibles, pero que pueden serlo a futuro y, por otro, la política está para plantear cambios concretos y reales, sin excusas. 





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lunes, 26 de enero de 2026

Lertxundi | Soberanía, Autodeterminación y Violencia Selectiva

Los jeltzales están muy molestos porque, según ellos, Sortu no desplegó la ikurriña en un acto reciente, mostrando solo la bandera navarra y el Arrano Belta, siendo lo anterior una mentira pues en todos sus actos la izquierda abertzale coloca las tres banderas en lugares bien visibles. 

Como lo dijimos anteriormente en este blog de la diáspora vasca y para la diáspora vasca, Euskal Herria tiene una historia de identidad y resistencia tan rica y tan profunda que a diferencia de otros pueblos buscando autodeterminación, el nuestro tiene banderas de las cuáles escoger.

También andan muy molestos los sociatas, quienes esgrimen como argumento que la izquierda abertzale no ha contribuido al avance de los derechos sociales y laborales de la clase trabajadora vasca, lo cual resulta falso pero no por lo que Eneko Andueza quiere dar a entender, sino por no ha sido solo el pueblo vasco el beneficiario del avance de dichos derechos, sino todos los pueblos del estado español, algo de lo que no pueden presumir los sociatas.

Así que, aclarado lo anterior, les presentamos este artículo de opinión publicado en la sección Iritzia de Naiz:


Soberanía, autodeterminación y violencia selectiva: una lectura nabarra del derecho de los pueblos 

Nestor Lertxundi

I. Nabarra y la confusión contemporánea

Existe una confusión profundamente arraigada en el lenguaje político y mediático cuando se habla de Nabarra. Para unos es una comunidad autónoma o una provincia española; para otros, una provincia más dentro de Euskal Herria. Ambas definiciones, sin embargo, comparten un mismo error de base: ninguna responde a lo que históricamente ha sido Nabarra.

Nabarra no nace como una provincia ni como una entidad cultural subordinada, sino como un Estado europeo con continuidad histórica, instituciones propias, derecho público y una proyección territorial definida durante siglos.

La desaparición de Nabarra del mapa político no fue el resultado de una decisión democrática ni de un proceso natural, sino de una ocupación progresiva y compartida por las monarquías española y francesa, con la legitimación ideológica del Vaticano, que fragmentó su territorio y anuló su soberanía.

El espacio histórico nabarro, documentado en fuentes medievales y modernas, se extendía desde Calatayud hasta Foix, desde Toulouse hasta las cercanías de Bordeaux, y alcanzaba el litoral occidental hasta Castro Urdiales. Reducir hoy Nabarra a una comunidad administrativa contemporánea es un ejercicio de amnesia histórica deliberada.

Nombrar correctamente a Nabarra no es un gesto identitario ni folclórico: es un acto de precisión histórica y de honestidad política.

II. Nabarra como sujeto político preestatal

Antes de la consolidación del Estado moderno centralizado, el espacio baskón-nabarro desarrolló formas de organización política basadas en la comunidad vecinal. El auzo no era únicamente una unidad social, sino una institución con significado jurídico y político. La auzokrazia (termino que surge dentro del paradigma nabarro en sustitución del conocidísimo democracia prostituido y corrompido), constituía un sistema de autogobierno en el que las decisiones fundamentales eran adoptadas por la comunidad, y los cargos −como el auzapeza− eran elegidos por los propios vecinos, sin mediación de poderes externos.

Este modelo no responde a una idealización romántica del pasado, sino a una constatación histórica: la soberanía no residía en un centro abstracto, sino en la comunidad organizada.

La ruptura de este sistema no se produce de forma natural, sino como consecuencia de procesos de imposición externa: la cristianización apostólica romana, la introducción de estructuras patriarcales jerárquicas y, posteriormente, la conquista militar y jurídica. A partir de ese momento, la fragmentación comunal se consolida también en el plano legal, desplazando la soberanía del auzo al aparato estatal.

Lejos de desaparecer, el sujeto político baskón se rearticula históricamente. Tras las invasiones visigodas y otros procesos de presión externa, emerge primero en el ámbito pirenaico, luego en el Reino de Iruñea y finalmente bajo el Reino de Nabarra. No se trata de fundaciones ex nihilo, sino de reconfiguraciones sucesivas de un mismo cuerpo político que conserva una lógica propia diferenciada del Estado moderno homogéneo.

III. Lengua, prohibición y poder

La primera prohibición conocida y documentada del uso del uskara en Nabarra ocurre en Huesca y data del año 1349. En ese año, el concejo o ayuntamiento de Huesca emitió unas ordenanzas municipales que prohibían a los intermediarios del mercado (los corredores o corredors) usar el uskara (llamado entonces basquenç) en las transacciones comerciales en el mercado de la ciudad, junto al árabe y al hebreo, imponiendo el uso del romance aragonés bajo multa de 30 sueldos si no se cumplía.

Esta ordenanza de 1349 es considerada la primera regulación explícita contra el uso de la lengua de Nabarra en un ámbito público documentado en la historia europea.

Este trabajo propone una lectura crítica de dicha paradoja desde un marco histórico y político específico: Nabarra, entendida no como una invención decimonónica ni como un residuo folclórico, sino como un sujeto político preexistente, dotado de formas propias de organización comunitaria, jurídica y territorial.

IV. Euskal Herria como espacio plural

A partir de este marco, se plantea una reflexión sobre Euskal Herria no como Estado homogéneo, sino como espacio lingüístico, cultural y político plural, históricamente compuesto por múltiples comunidades con denominaciones, instituciones y grados de autonomía diferenciados.

Euskal Herria ha sido frecuentemente reducida a un mapa etnográfico o administrativo, especialmente desde las clasificaciones lingüísticas del siglo XIX. Sin embargo, en términos históricos y filológicos, Euskal Herria designa ante todo la tierra del euskara, no un Estado unitario ni una nación homogénea. Esta distinción es fundamental para comprender la pluralidad interna del espacio vasco.

Las fuentes literarias y testimoniales muestran una diversidad de denominaciones territoriales que coexisten sin anularse: Gipuzkoa es nombrada como Euskel Herria, la Alta y Baja Nabarra como Uskal Herria, Lapurdi como Heskual Herria, Zuberoa como Üskal Herria. Estas denominaciones no son meras variantes dialectales, sino expresiones de comunidades políticas concretas insertas en un mismo continuo lingüístico.

Autores como Axular, al referirse a «Euskal herria da; Araba, Bizkaia, ipuzkoa... eta bertze aunitz gehiago», o expresiones populares como el bertso atribuido a Xempelar −gu gara Euskal Herriak− apuntan a una concepción plural del sujeto colectivo. Euskal Herria no aparece como un Uno indivisible, sino como una constelación de pueblos y territorios unidos por la lengua, pero no subsumidos en una soberanía nacional única.

Esta pluralidad entra en tensión con los proyectos nacionalistas modernos, que tienden a homogeneizar símbolos, relatos y fronteras. La identificación entre nación, Estado y símbolo produce una neutralización de la diversidad interna y una despolitización de las formas comunales históricas.

V. La autodeterminación como ficción jurídica y la violencia interna

El llamado «derecho de autodeterminación de los pueblos» se presenta habitualmente como un principio jurídico universal, pero en la práctica funciona como una falsedad puesta sobre el papel, un enunciado vacío destinado a contentar a no se sabe bien quién, sin voluntad real de aplicación coherente.

Si un pueblo pretende autodeterminarse de forma efectiva −da igual la vía concreta, porque el derecho a hacerlo es previo− y aplicar políticas sociales y económicas propias, necesariamente distintas de las de las supuestas «democracias» que lo mantienen sometido, entra de inmediato en una zona de conflicto real.

La experiencia histórica demuestra que la autodeterminación solo es tolerada cuando no altera las estructuras económicas, geopolíticas y de poder preexistentes. Un pueblo puede ser autorizado a independizarse si mantiene las mismas políticas esclavistas de su antiguo colono; pero si pretende salirse de la rueda, romper con el negocio y alterar los equilibrios materiales, será aplastado.

Por ello, la autodeterminación no se decide en el plano moral ni jurídico, sino en el plano de la correlación de fuerzas. Para autodeterminarse de verdad no basta con la razón ni con el derecho: se necesita capacidad material de defensa, un ejército potente y apoyos internacionales fuertes y leales, es decir, compañeros de lucha.

En ausencia de estos elementos, el derecho de autodeterminación queda reducido a una consigna retórica.

En este marco, el ejercicio histórico de la autodeterminación revela un patrón selectivo: Estados que acceden a la independencia invocando dicho derecho tienden, una vez constituidos, a negarlo a sus propias minorías internas. Esta contradicción no es accidental, sino estructural: el Estado moderno requiere homogeneidad territorial, lingüística y política para su funcionamiento.

VI. Experimento mental: autodeterminación y dominación interna

En este contexto, cabe plantear un experimento mental: supongamos que Nabarra reconoce la soberanía de un nuevo Estado de Euskal Herria. En el interior de este Estado recién creado, determinadas comunidades −por ejemplo, Roncal o Trebiñu− reclaman su propia autodeterminación o son objeto de represión por razones políticas, culturales o lingüísticas.

Si dicha represión deriva en crímenes de lesa humanidad contra población civil, la cuestión deja de ser territorial y pasa a ser ética y política.

El problema central no es la legitimidad inicial de la independencia, sino la conducta del nuevo Estado frente a sus comunidades. Cuando la autodeterminación se convierte en instrumento de dominación interna, pierde su carácter emancipador y reproduce las lógicas que pretendía superar.

VII. Soberanía, protección de civiles y límites del Estado

La soberanía estatal no puede ser entendida como un escudo absoluto frente a la responsabilidad política. La protección de la población civil constituye un límite material a la soberanía. Cuando un Estado no solo es incapaz de proteger a su población, sino que se convierte en agente de violencia sistemática, se rompe el fundamento mismo de su legitimidad.

Desde esta perspectiva, el papel de Nabarra no sería el de un poder intervencionista que niega la soberanía de Euskal Herria, sino el de un actor político que reconoce que la soberanía no puede ejercerse contra las personas. La prioridad no es la integridad territorial ni la coherencia simbólica del Estado, sino la vida, la dignidad y los derechos de las comunidades concretas.

Este enfoque desplaza el eje del debate: no se trata de decidir quién tiene razón histórica sobre un territorio, sino de establecer si un proyecto estatal puede justificarse cuando se sostiene sobre la violencia contra parte de su propia población.

Si hacemos un análisis de la autodeterminación selectiva muestra que la independencia, por sí sola, no garantiza ni la justicia ni la libertad. Sin estructuras políticas que reconozcan la pluralidad interna y sin límites efectivos al poder estatal, todo nuevo Estado corre el riesgo de convertirse en un nuevo opresor.

La soberanía, en última instancia, no puede situarse por encima de las personas. Allí donde un Estado −viejo o nuevo− ejerce violencia contra sus propias comunidades, pierde la legitimidad que dice defender. Desde esta premisa, la tradición política nabarra ofrece no una nostalgia del pasado, sino una herramienta crítica para repensar el futuro de los pueblos y sus derechos.

 

 

 

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Puente y Lugar de Memoria

El puente de Irun es uno de los puntos de encuentro entre Hegoalde e Iparralde, entre la Euskal Herria continental y la Euskal Herria peninsular.

Es también espacio en el que confluyen las metrópolis que mantienen su ocupación sobre el pueblo vasco.

Pues bien, ese puente es a partir de hoy, según nos informa Noticias de Gipuzkoa, un lugar de memoria.

Lean ustedes:


El Puente Avenida de Irun, declarado Lugar de Memoria Democrática

El viaducto que tras el golpe de estado de 1936 sirvió para muchos como puerta de libertad, es ahora reconocido como "símbolo de unión en tiempos de conflicto"

E.P. / N.G. 

El Puente Avenida de Irun, también conocido como Puente Internacional, ha sido oficialmente declarado Lugar de Memoria Democrática tras el acuerdo de 21 de enero de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y una vez se ha materializado su publicación este lunes en el BOE.

El Acuerdo de declaración de Lugar de Memoria Democrática se realiza de conformidad con lo establecido en la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática, y en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, según recoge el Boletín Oficial del Estado. 

Esta resolución, contra la que cabe recurso, conlleva que el espacio se inscriba con carácter definitivo en el Inventario de Lugares de Memoria Democrática.

Nuevas medidas en el puente

Por otra parte, establece una serie de medidas de protección y difusión, como impulsar la realización de recursos audiovisuales y digitales explicativos y la promoción de instalación de placas, paneles o distintivo memorial interpretativo por parte de la Administración General del Estado, así como de señalización de punto de reconocimiento de las víctimas con finalidad conmemorativa, de homenaje, didáctica y reparadora.

También se integrará el Puente Avenida, inaugurado en 1915, en los circuitos internacionales que respondan a situaciones de construcción de memoria democrática semejantes. 

"La puerta a la libertad"

Según señaló el Ayuntamiento de Irun en su solicitud, recogida por el BOE, "El Puente Avenida, construido para facilitar el paso a Hendaya, fue para los iruneses y para muchos de los que huían de la barbarie del golpe de estado de 1936 el lugar que abría la puerta a la libertad; el espacio en el que muchos exiliados y exiliadas iniciaban una dura andadura escapando de las fuerzas franquistas, como aquellos miles de iruneses e irunesas que escaparon, cruzándolo, del fuego que asoló la ciudad de Irun aquel 4 de septiembre de 1936". 

Símbolo de unión

"Esas imágenes de niños, adultos y personas mayores, cargando con colchones y bolsas donde llevaban las pertenencias que habían podido rápidamente coger de sus casas antes de escapar de las llamas resultan imborrables", añadió.

Además, en el acuerdo publicado en el BOE se explica que "este puente es un símbolo de cooperación franco-española y ha tenido un rol importante en la historia fronteriza de ambos países, sirviendo no solo como vía de comunicación, sino también como lugar de encuentros diplomáticos y símbolo de unión en tiempos de paz y de conflicto".





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domingo, 25 de enero de 2026

Un Castillo Estilo Disney

Euskal Herria no es un rincón de Europa que se distinga por sus castillos como por ejemplo el Valle del Loire en el estado francés. 

Recordemos que los castillos de la antigua Nabarra fueron desmochados tras la invasión por parte de las tropas castellanas y aragonesas.

Así que castillos y fortificaciones aún presentes en el paisaje son verdaderas rarezas.

Pues bien, de una de esas rarezas nos habla este artículo publicado por Deia:


El castillo más bonito del mundo está en Bizkaia, según la revista Viajar

No destaca por grandes batallas ni por su función defensiva, sino por una estética casi irreal que parece sacada de un cuento

Asier Medina

El Castillo de Butrón es uno de los castillos más destacables de Bizkaia,. Así lo plantea la revista Viajar, que pone el foco en esta fortaleza por un motivo muy concreto: su apariencia. No es el más antiguo, ni el más grande, ni el más decisivo en términos históricos, pero sí uno de los que más se recuerdan. Su silueta emerge de un bosque frondoso, rompe por completo con la imagen habitual de los castillos habituales y conecta directamente con ese imaginario de castillos de fantasía que muchos asocian a las películas de Disney. 

Un castillo medieval

Aquí aparece el primer giro que destaca Viajar. Aunque el Castillo de Butrón se levanta sobre una fortaleza medieval real, lo que vemos hoy no es medieval en sentido estricto. En la Edad Media existió en este enclave una torre defensiva del linaje de los Butrón, pero el castillo actual es fruto de una profunda transformación del siglo XIX.

Fue entonces cuando el marqués de Cubas, uno de los arquitectos más relevantes de su tiempo, decidió reconstruir las ruinas siguiendo un estilo neogótico romántico. El resultado no buscaba la defensa ni la funcionalidad militar, sino impactar visualmente. Según el enfoque de Viajar, "todo en el castillo parece pensado para la belleza y la espectacularidad, no para la guerra".

Torres que impresionan

Las torres del Castillo de Butrón son un buen ejemplo de esa intención. "Altas, estilizadas, con almenas exageradas y ventanas poco prácticas, no responden a una lógica defensiva clásica". No hay fosos estratégicos ni estructuras pensadas para resistir asedios. Según la publicación, "el castillo se debió construir para ser mirado, para provocar admiración. Para ser, en cierto modo, una fantasía arquitectónica hecha piedra. Por eso recuerda más a los castillos centroeuropeos que a las fortalezas clásicas de la Península. Y por eso resulta tan hipnótico". 

Otro de los grandes protagonistas es el entorno natural. El Castillo de Butrón no se entiende sin el bosque que lo rodea. Un paisaje húmedo, verde y cerrado, muy propio de Euskadi. Tal y como describe Viajar: "Al más puro estilo vasco. Aquí, el camino se abre entre árboles y, de pronto, aparece la silueta. La sensación es absolutamente increíble, de esas que se te quedan grabadas para siempre en la memoria. Ese contraste entre naturaleza salvaje y arquitectura romántica explica buena parte de su encanto". 

Como firma Viajar, "otro dato poco conocido es que el interior del castillo nunca se terminó del todo. El proyecto fue tan ambicioso que resultó poco práctico para vivir; estancias enormes, escaleras imposibles, torres difíciles de habitar. El resultado fue un castillo espectacular por fuera, pero incómodo por dentro. A lo largo del siglo XX pasó por distintos propietarios y usos, y durante años permaneció cerrado".

A tiro de piedra

Es castillo está a escasos 15-20 minutos de Bilbao en coche y a costa vizcaina está a tiro de piedra del lugar. Es, sin duda alguna, una de las visitas obligatorias de Bizkaia. 

Además, el lugar cuenta con un merendero a escasos metros del castillo, lo que lo convierte en un lugar ideal para pasar el día. 



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Video | Castillo de Butrón de Gatika

 

 

 

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sábado, 24 de enero de 2026

La Inutilidad del Utilitarismo

Antes de pasar a la lectura de esta nota acerca del euskera en el contexto educativo publicada en las páginas de Noticias de Navarra, veamos que es lo que se dice acerca de la plasticidad neuronal:

La plasticidad cerebral en niños es su increíble capacidad para reorganizar su cerebro, crear nuevas conexiones neuronales y adaptarse a través de experiencias, siendo máxima en la infancia para facilitar el aprendizaje de lenguaje, habilidades motoras y sociales, y permitiendo la recuperación tras daños, lo que subraya la importancia de la estimulación temprana y el juego para un desarrollo óptimo.


Ahora entenderán mejor lo que plantea Ana Ibarra en su texto:


Queremos niños trilingües

Una idea equivocada: aprender una lengua minoritaria como el euskera desde pequeño puede dificultar el aprendizaje de otras

Ana Ibarra Lazkoz

Durante años se ha venido repitiendo una idea equivocada: que aprender una lengua minoritaria como el euskera desde pequeño puede dificultar el aprendizaje de otras más “útiles”. La investigación y la experiencia educativa dicen lo contrario: el bilingüismo temprano es una de las mejores bases para el plurilingüismo. En Navarra, casi la mitad de los menores de 15 años ya tienen conocimientos de euskera, y cada vez más familias apuestan por ella como una inversión educativa.

La consejera Ana Ollo defendía ayer una idea clave: el plurilingüismo más “sostenible” es el que se inicia con castellano y euskera, y se amplía después con lenguas extranjeras. El euskera es parte fundamental de la identidad histórica de Navarra y un patrimonio de toda su ciudadanía, lo hable o no cada persona. Entenderlo así cambia por completo el debate educativo. Además, cuando un niño crece con dos lenguas, entrena su cerebro para manejar sistemas distintos: elegir una lengua, cambiar de reglas, adaptarse.

Ese entrenamiento, dicen, mejora la atención, la flexibilidad mental y el control cognitivo, habilidades claves para aprender cualquier idioma más adelante. Además, como el euskera es estructuralmente muy diferente del castellano o del francés, ayuda a comprender antes que las lenguas no funcionan igual, que cada una tiene sus reglas: una ventaja clara cuando llega una tercera. En Luxemburgo los niños crecen con tres lenguas -luxemburgués, alemán y francés- y hoy la mayoría de los adultos son trilingües funcionales. No por talento especial, sino por una educación temprana bien planteada. Opción pedagógica, cultural, identitaria, o todas a la vez, todo son ventajas.



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viernes, 23 de enero de 2026

«Una Memoria Propia»

Naiz publica esta nota en la cual se da a conocer el Centro Zabaltzen, iniciativa de LAB para la preservación de la memoria desde la propia experiencia del pueblo vasco.

Adelante con la información:


LAB pone en marcha el Centro Zabaltzen para «mantener la memoria de la clase trabajadora»

LAB ha aprovechado la presentación de los actos convocados con motivo del 3 de Marzo para anunciar la puesta en marcha del Centro de Documentación Zabaltzen, una herramienta diseñada hace dos años que tiene por objeto «mantener una memoria propia como clase trabajadora».

Ion Salgado

LAB ha puesto en marcha el Centro de Documentación Zabaltzen, una iniciativa surgida hace dos años, con motivo del 50 aniversario del sindicato, que tiene por objeto «mantener una memoria propia como clase trabajadora y como sindicalismo de transformación». En el mismo se pueden encontrar textos, carteles e imágenes, tanto de la central abertzale como de las luchas en las que ha participado. 

En una comparecencia pública organizada para presentar los actos del 3 de Marzo, Igor Arroyo ha manifestado que «es importante ese trabajo de divulgación, y también queremos hacer un reconocimiento a aquellas personas, a aquellos militantes, que han mantenido viva la memoria de la masacre de Gasteiz».

«Porque ahora vemos que, afortunadamente, hay reconocimiento social, político e institucional, pero durante mucho tiempo ha sido la gente trabajadora, los militantes sindicales, muchos de ellos militantes del sindicato LAB, los que han mantenido la memoria de esos sucesos», ha apuntado antes de anunciar la celebración de un acto nacional el día 3 de marzo, a las 10.00, en el Palacio Europa. 

«Queremos hacer un reconocimiento a la gente que ha mantenido con ese trabajo de hormiga, que ha mantenido viva la memoria», ha señalado, y ha incidido en que «es necesario preservar la ambición que tenían los trabajadores y las trabajadoras hace 50 años, que es la ambición de crear una sociedad sin explotación de ningún tipo».

Huelga del 17 de marzo

Ha destacado que «en Europa y en el Estado español el sindicalismo se limita a realizar su labor dentro del espacio que le dejan a nivel institucional. Pero aquí no. Aquí tenemos un sindicalismo de contrapoder, un sindicalismo sociopolítico». «En Euskal Herria el sindicalismo tiene la voluntad y la capacidad de impulsar cambios políticos y sociales. Y eso es lo que vamos a plantear precisamente en la huelga general del 17 de marzo», ha añadido.

«En la huelga general del 17 de marzo vamos a plantear que no nos conformamos con negociar convenios a nivel de empresa o a nivel de sectores, sino que queremos cambios generales a favor del conjunto de la clase trabajadora. Y así como en el 3 de marzo el reparto de la riqueza estaba en la base de las huelgas y las movilizaciones, ahora también planteamos en el centro del debate la necesidad de repartir la riqueza», ha subrayado.

«En un momento en el que se está demostrando que los recursos del planeta son finitos, en un momento en el que las élites están intentando imponer una salida autoritaria a la crisis sistémica, en este momento decimos alto y claro que en Euskal Herria hay necesidad y posibilidad de hacer otro camino, de avanzar hacia una sociedad más justa, hacia la transición ecosocial, hacia el reparto del empleo, de los cuidados y la riqueza», ha sentenciado.




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Los Crímenes de su Padre

Al leer este artículo publicado por El Correo no podemos soslayar un hecho contundente, el responsable máximo por la represión y matanza de obreros el 3 de marzo de 1976 en Gasteiz es nadie más y nadie menos que Juan Carlos Borbón, quien asumiese como jefe de estado meses antes, el 22 de noviembre de 1975.

O sea, la jugada por parte de Javier Hurtado al entregar el libro 'La ciudad donde nunca pasa nada. Vitoria, 3 de marzo de 1976' al heredero político de Juan Carlos, su hijo Felipe, durante su visita al stand de Euskadi en la FITUR 2026, ha sido simplemente, genial.

Lean ustedes:


Euskadi regala en Fitur a los Reyes un libro sobre los crímenes del 3 de marzo en Vitoria

El consejero de Turismo, Consumo y Comercio, Javier Hurtado, entrega a Felipe VI y doña Letizia un ejemplar de 'La ciudad donde nunca pasa nada'

Luis Gómez

Los Reyes de España acaban de visitar el stand de Euskadi en la Feria Internacional de Turismo Fitur. Felipe VI y doña Letizia se han acercado este jueves a las once de la mañana al pabellón desde donde Euskadi promociona su turismo, que el año pasado trajo 4,9 millones de viajeros a Euskadi, 2,04 a Bizkaia y 1,3 a Bilbao. 525.000 personas recalaron en Álava y 1.751.000 en Gipuzkoa. Tras su paso por los stands de España, Canarias y Madrid, los monarcas han recalado en el del País Vasco, donde han sido recibidos por el consejero de Turismo, Consumo y Comercio, Javier Hurtado, que ha estado acompañado de la titular de Justicia y Derechos Humanos, Maria Jesús San Jose, y la alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria.

Hurtado ha entregado a los Reyes el libro 'La ciudad donde nunca pasa nada. Vitoria, 3 de marzo de 1976'. El ejemplar, de Carlos Carnicero, reconstruye los sucesos ocurridos el 3 de marzo de 1976 en la capital alavesa cuando una intervención policial contra una asamblea de trabajadores en la iglesia de San Francisco de Asís provocó la muerte de cinco personas y decenas de heridos.

Durante el encuentro, que se ha prolongado por espacio de seis minutos, el consejero de Turismo, Comercio y Consumo ha subrayado la importancia de iniciativas culturales que, «como esta publicación, contribuyen a la reflexión y al conocimiento de la historia desde una perspectiva rigurosa», reforzando al mismo tiempo la imagen de Euskadi como un destino que ofrece «mucho más que atractivos turísticos: un territorio con identidad, memoria y valores».

«Gran belleza»

Además, la alcaldesa vitoriana ha obsequiado o a los Reyes con otro libro, el 'Vitoria-Gasteiz Capital', que incluye fotografías de algunos de los lugares más emblemáticos de la capital alavesa, realizado por el fotoperiodista Rafael Gutiérrez Garitano.

En la visita ha pesado el desánimo que inunda el mayor escaparate mundial del turismo tras el trágico accidente de tren en Córdoba que ha obligado a suspender numerosos actos públicos y reduce al mínimo los eventos festivos en el arranque de la 46 edición de la Feria Internacional de Turismo. Tanto Felipe VI como Doña Letizia han valorado «la gran belleza» del País Vasco, que consideran un «destino muy atractivo», al tiempo que han contrastado con Javier Hurtado «la situación turística» de la comunidad.

El Gobierno vasco ha enmarcado la entrega de 'La ciudad donde nunca pasa nada' en la apuesta por poner en valor «el compromiso con los valores democráticos, los derechos humanos y la memoria histórica en el 50 aniversario de la represión franquista a los obreros en huelga que culminó con el asesinato de cinco trabajadores. Es una obra que contribuye a preservar y difundir la memoria histórica de Euskadi y Vitoria».

Bonanza de Euskadi

Fitur ha demostrado, según Hurtado, la bonanza del turismo vasco, y especialmente de Bizkaia, donde las pernoctaciones han crecido un 7,9%, frente al 3,4% de Álava y el 2% de Gipuzkoa. Los datos, de enero a noviembre, son «muy positivos» para el consejero, que ha vuelto a recordar el fuerte crecimiento experimentado fuera de temporada y de turistas internacionales, un 5,7% frente al 2,8% de nacionales.




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jueves, 22 de enero de 2026

Agur eta Ohore María

La localidad de Adamuz se ha colocado en el mapa dada la tragedia ferroviaria ocurrida en horas pasadas.

Desde Naiz nos hacen saber que entre las víctimas mortales se encuentra quien, en su momento, visibilizó a personas represaliadas allá en 1936.

Aquí la información:


La fotógrafa María Clauss, entrevistada por Zazpika, entre las personas fallecidas en Adamuz

La fotoperiodista María Clauss, entrevistada por Zazpika en 2024, y su pareja, el periodista Óscar Toro, son dos de las víctimas mortales del accidente ferroviario registrado ayer en Adamuz. Con su trabajo, Clauss puso rostro y voz a los represaliados en la Guerra del 36.

María Clauss, fotoperiodista que puso rostro y voz a los represaliados en la Guerra del 36, figura entre las personas que han fallecido en el accidente ferroviario de Adamuz, en el que también ha perdido la vida su pareja, el periodista Óscar Toro. Clauss fue entrevistada en Zazpika en 2024.

La muerte del matrimonio, que regresaba de Madrid en este último tren que tenía parada final en Huelva, ha sido confirmada oficialmente este lunes y ha dejado un importante vacío en el sector de la comunicación onubense.

Precisamente, la hija de ambos fue una de los familiares que anoche se acercó hasta la estación de Huelva para tratar de recabar alguna información sobre el paradero de sus padres.

Óscar Toro era doctor ‘cum laude’ en Comunicación por la Universidad de Huelva y un referente en el estudio de la comunicación para el cambio social.

Director de la Fundación Xul e impulsor de la editorial Voces del Sur, Toro dedicó más de dos décadas a la defensa de los derechos humanos y la sensibilización ciudadana; también desarrolló una importante labor docente en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).

Una mirada comprometida

Y María Clauss, licenciada por la Universidad Complutense, era una de las miradas más lúcidas y comprometidas de la fotografía contemporánea. Su talento fue reconocido recientemente con el prestigioso Premio de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña 2023.

Más allá de su labor en medios como ‘El País Semanal’ o el ‘Diario Huelva Información’, era un pilar cultural en la provincia: directora creativa de WofestHuelva, vicepresidenta del Ateneo de Huelva y fundadora de la Asociación INvisible.

Clauss fue entrevistada en 2024 para la revista Zazpika por Xole Aramendi, que firmó un artículo en el que se recordaba el trabajo de una fotógrafa que ponía rostro y voz a los represaliados en la Guerra del 36 en Huelva, realizando una labor de reconstrucción de la memoria histórica.

Ese trabajo, condensado en la muestra ‘Donde no habite el olvido’, se había podido ver por esas fechas en el centro cultural Okendo de Donostia. Y en el mismo, recorría a través de sus imágenes los espacios de represión en la provincia de Huelva, recuperando los objetos aparecidos en las fosas y haciendo visibles a las personas represaliadas a través de sus hijos e hijas.


Aquí recuperamos la entrevista:


María Clauss pone rostro y voz a los represaliados en la Guerra del 36

Huelva. Mujeres y hombres que siendo niños sufrieron en carne propia la devastación provocada por la sublevación de los fascistas. La fotografía como vía para la reconstrucción de la memoria histórica. María Clauss da su lugar, a través de sus hijos e hijas, a miles de personas invisibilizadas.

Xole Aramendi

Antonio Villanueva Pozuelo. 86 años. Estuvo varios meses viviendo en la prisión de Huelva junto a su madre, Andrea Pozuelo, después de que su padre fuera fusilado. A ella la encarcelaron por el delito de estraperlo. Él sueña con vivir lo suficiente para sacar a su padre de la fosa común del cementerio y se conforma con que le den un solo hueso de su progenitor para poder enterrarlo dignamente.

Dominga Aparicio Márquez. 84 años. En la Iglesia de la Zarza, convertida en cárcel, tuvieron encerrado a su padre Domingo Aparicio la noche antes de su fusilamiento el 22 de agosto de 1936. Lo mataron frente a la puerta, sin juicio previo. Obligaron a la gente que iba de paso a detenerse y presenciar el fusilamiento. No se dejó que le vendaran los ojos, ni volteó el rostro. «Los hombres se matan cara a cara», dijo Domingo Aparicio.

Juan García Rivera. 87 años. Perdió a su abuelo, a su padre y a su hermano entre el 15 y 19 de agosto de 1936. Su padre fue fusilado en un campo a las afueras de Villalba del Alcor, y se cree que está enterrado en una fosa común en la Palma del Condado, cerca de la estación de ferrocarril.

Juana Ramayo Pachecho. 93 años. Su hermana Catalina era adolescente cuando la fusilaron el mismo día en que las tropas sublevadas entraron en Nerva, el 26 de agosto de 1936. La detuvieron porque supuestamente había ido a ver una manifestación. Juana, a sus 93 años, sigue teniendo miedo. Nunca ha dejado a sus hijos ir a una manifestación.

Francisca González Madeiro. 87 años. En el plazo de diez días, en agosto de 1936, perdió a su padre y a su madre. Se los llevaron de su casa sin dar explicaciones y nunca más volvieron. Ella tenía dos años y se quedó sola junto a su hermana. Continúa viviendo en la casa familiar.

Los hermanos Juan y Manuel Rodríguez Castilla. En el cementerio de Hinojos, junto a la actual capilla del Cristo del Perdón, se encuentra la fosa donde está enterrado su padre. A su madre le pidieron firmar un documento que reportaba a su marido como desaparecido o muerto en la guerra, pero ella no lo hizo y por ello no pudo recibir una pensión de orfandad para sus hijos.

Todos ellos son protagonistas de la muestra “Donde no habite el olvido”, de María Clauss. El centro cultural Okendo, en el barrio donostiarra de Gros, acoge hasta el 15 de junio parte del proyecto de la fotógrafa onubense. Nueve imágenes en color y una en blanco y negro. Son diez fotografías las que componen la serie galardonada -«fue dolorosísimo elegir», reconoce- en el 26º Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, promovido por Médicos del Mundo. Junto a la ganadora, fueron seleccionados como finalistas Nazik Armenakyan, Santi Palacios y Federico Ríos, más la mención especial para Sáshenka Gutiérrez, cuyos trabajos fotográficos también se pueden ver en la capital guipuzcoana. Médicos Mundi valoró 733 candidaturas procedentes de 94 países.

Clauss es la primera mujer en obtener este prestigioso galardón de fotografía. «El día que recibí el premio, y aunque es echarme tierra sobre mi propio tejado, dije que me honra y hasta me da vergüenza ser yo la primera mujer. Creo que hay fotógrafas infinitamente mejores que yo. Las fotógrafas de provincias no estamos en el top 10 de las fotógrafas documentalistas españolas, pero este premio nos permite estar e incluso ganar, además. Ha sido un regalazo. Así se lo dije a un compañero fotógrafo que en el momento en que decidí volver a mi tierra me dijo: ‘no te vayas a Huelva, quédate en Madrid’», cuenta con una sonrisa de satisfacción.

Gracias al premio de Médicos del Mundo, el proyecto continúa realizando su camino. «El premio ha sido un regalo. Y venir a San Sebastián también. Las fotografías se han visto hasta en Nueva York, me parece impresionante», señala.

Proyecto de envergadura

Las imágenes -realizadas en 2021 y 2022- son una pequeña parte del ambicioso proyecto llevado a cabo por María Clauss. “Donde no habite el olvido”, respaldado por el Comisionado de la Memoria Democrática de la Diputación de Huelva, fue ganando dimensión poco a poco.

La autora recorre a través de sus fotografías los espacios de represión en la provincia de Huelva, recuperando los objetos aparecidos en las fosas y haciendo visibles a las personas represaliadas a través de sus hijos e hijas. Propone un viaje a un pasado no tan lejano, a la vez que invisibilizado. Lo que genera sufrimiento en cientos de familias cuyo daño está latente, sin ser reparado aún. La fotografía como instrumento para poner el foco a los invisibles, como herramienta para recuperar la memoria y que no exista el olvido.

En el germen del proyecto radica el interés de Clauss por mirar atrás en el tiempo. «Yo no vengo de familia de represaliados, he tenido la suerte de que no me haya tocado. Me encanta trabajar temas del pasado. Empecé a sentir la necesidad de abordar el tema de la memoria histórica. En este caso tenía la posibilidad de trabajarlo también en el presente», recuerda.

La fotoperiodista cree firmemente en que, cuando una se embarca en un proyecto así, es para aprender. «Yo era una gran desconocedora del tema. Me di cuenta de ello cuando empecé a informarme», se sincera. Para Clauss ha sido clave la colaboración de los investigadores locales en su proyecto. La lista es larga: Francisco Espinosa Maestre, Concha Morón Hernández, Guillermo Molina, Manuel Reyes Santana, Omar Romero de la Osa y Rafael Moreno, entre otros muchos. «Contacté con ellos para que me dieran información y, sobre todo, para que fueran mis aliados, porque yo no tenía capacidad de hacer la investigación por mi cuenta. Solo tenía nueve meses -el plazo fijado por la Diputación- para llevar a cabo el proyecto. En un trabajo anterior, ‘Mi abuelo el espía’, me di cuenta de que se trabaja de una manera muy cómoda con los investigadores; te permite tener esos pivotes que hacen que aumente tu conocimiento, es muy interesante», indica.

En primera persona

El primer paso fue ir a ver las catas arqueológicas que estaban en marcha. Fue testigo de la exhumación que estaba en curso en Nerva. Se calcula que en el pueblo minero podrían encontrarse los restos de hasta 800 personas. El arqueólogo Andrés Fernández ha sido su gran aliado en el camino realizado. En Huelva existen más de 120 fosas, reflejo del impacto que tuvo el alzamiento en el territorio.

De pronto lo vio claro. «Decidí cuál era mi meta final: los hijos e hijas de represaliados. ‘Son pocos, se van a morir ya y necesito que sean ellos quienes cuenten a viva voz su experiencia vital. No hay marcha atrás, es ahora o nunca’, pensé. Ese fue mi reto. Fue muy complicado. Algunos no querían participar, otros, muy generosos, me decían que sí. Había otros que habían fallecido o se encontraban mal de salud. Fueron apareciendo nietos, sobrinos... pero preferí no incluirlos, al final me desvirtuaba lo que para mí era el proyecto. Yo soy muy emocional y necesitaba ese vínculo directo», aclara.

Se decantó por los testimonios orales en primera persona. El eslabón de la historia entre progenitores y descendientes. Realizó entrevistas a 16 personas, todas ellas hijos e hijas. Solamente en uno de los casos es la hermana quien habla. «Saben poquísimo, algo que te sorprende. Saben más los nietos y sobrinos que sus propios hijos. Muchos tienen sus recuerdos de lo que sucedió, otros eran bebés... lo poquito que se cuenta en la familia». El proyecto de Clauss ha servido para que los descendientes de los represaliados por el franquismo consigan tener documentación histórica. «De las personas que he incluido en la serie premiada, solamente uno, Antonio [Villanueva Pozuelo], tiene algo de documentación. Existe, pero no la tenían, no sabían dónde tenían que ir a pedirla. Hay que tener en cuenta que ninguno de los antepasados de las personas entrevistadas tuvo juicio sumarísimo. Cuando empiezo a buscar documentación, los investigadores me ayudan a que esas familias tengan documentos. Me parece el mayor regalo que les hicieron. Conocí a una señora a la que le daba miedo ir al cementerio de Río Tinto, nunca le hice fotos, y el investigador le dio pruebas escritas de todo lo que le había ocurrido a su padre. Fue super bonito. Se me ponen los pelos de punta -se emociona-. Me parece bestial, valoro tanto la labor de los investigadores, que de esa manera tan generosa lo daban todo...», continúa.

Las personas y sus testimonios guiaron a Clauss a los escenarios de la represión. «Las fotografías que hice al principio no me transmitían lo que yo necesitaba. Me di cuenta de que tenía que hacerlas en los lugares de represión», cuenta.

Testigos mudos de la atrocidad

El callejón del cementerio de Higuera de la Sierra. Allí fusilaron a 16 mujeres, todas ellas del municipio de Zufre, el 4 de noviembre de 1937. La tapia del cementerio de Huelva. Más de 1.000 personas fueron fusiladas tras el golpe militar en la capital. Son los dos espacios incluidos en la exposición que visita Donostia, y a los que se añaden el cementerio de La Soledad, la antigua prisión provincial de Huelva, Nerva, Río Tinto, Higuera de La Sierra, San Juan del Puerto... en el proyecto general. Testigos mudos de la atrocidad.

«Los lugares tienen memoria de lo que sucedió. A mí me imponen. La tapia del cementerio o la cárcel de Huelva, o el callejón al que llevaron a las mujeres de Zufre y donde las mataron... todos esos lugares para mí también eran importantes. Yo había decidido que mi línea documental eran esos sitios de represión. Fotografié a cada uno de los entrevistados en su lugar de represión. Antonio (Villanueva Pozuelo) estuvo en la cárcel de Huelva con su madre. En el caso de Dominga (Aparicio Márquez), a su padre lo tuvieron en la iglesia de la Zarzala la noche antes de fusilarlo, estuvimos en el descampado donde está enterrado su padre. Francisca (González Madeiro) es la única a la que he fotografiado en su casa, porque a su padre y a su madre los cogieron presos allí. En el caso de Juana (Ramayo Pachecho) no se podía mover de su casa y neutralicé el espacio dejando un fondo negro», explica.

En dos casos, Clauss se sirve de proyecciones. Uno es el del poeta Miguel Hernández. «‘¿Cómo hago para que los muertos estén presentes en los lugares de represión?’, me pregunté. Me planteé llevarme a la cárcel de Huelva -me dieron permiso para entrar- un grupo electrógeno para hacer proyecciones. Era la manera de hacerlos presente y de recuperarlos», cuenta. Pasado y presente unidos.

El visitante también puede ver la proyección de una foto de Balbina Sánchez en la Prisión Provincial de Huelva (2021). Era maestra de primaria de Villanueva de los Castillejos. Fue la única mujer de los 21 maestros fusilados en la provincia. Catalina Gómez, antigua alumna suya, todavía conserva fotografías y cartas que le envió a la cárcel.

La fotoperiodista recalca su obsesión por tener todo el proceso documentado. «No se trataba de limitarme a hacer una fotografía de Miguel Hernández, por ejemplo. Previamente contacté con el investigador que más sabe sobre él. Quería tener el máximo de documentación, que todo estuviese documentado. No sé para qué, pero lo necesitaba -sonríe-. La cantidad de archivos que guardo es bestial», dice.

Asimismo, ha recopilado infinidad de pequeños retratos de los álbumes fotográficos familiares. «‘Estoy fotografiando los espacios, ¿y si le doy una vuelta más?’, pensé. Busqué las fotografías de los represaliados. Recuerdo ir a la cata de Río Tinto y ver llegar a tantas personas con su pequeña foto del familiar fallecido en la mano... Yo aprovechaba para recogerlas con mi cámara. Hice más de cien, quería tener muchas fotografías de las personas represaliadas. La gente venía a mí con una carta, con una foto... una señora me dio una carta de su tío. Quiere que la tenga, pero yo se la quiero devolver», explica.

Elevarlos de la tierra

Los habitantes de la provincia de Huelva han tenido conocimiento del camino recorrido por Clauss gracias a la exposición realizada allí. La fotógrafa tiene previsto exponerlo en Mieres -cuenca minera de Asturias-, en la que será su primera salida de la provincia. En la exposición que muestra el proyecto en su totalidad, junto a las imágenes, tienen una presencia especial los objetos hallados en las excavaciones arqueológicas. «Creé una especie de fosa. Trajimos tierra de la cata y la pusimos en la sala. Dentro, unas peanas negras con unos metacrilatos, donde puse los objetos más interesantes que había fotografiado. Cuando alguien se muere, te agarras a algo físico como si fuera lo más, pero en muchos casos no tenían ese objeto de vínculo. Los objetos hallados en las fosas representaban mucho más que un mechero o una moneda, eran esos objetos preciosos que te vinculan con tu ser querido. Aquellos objetos que estaban bajo tierra los convertimos en joyas gracias a unas peanas. Me pareció una manera de elevarlos de la tierra en la que han estado. Arriba, en el techo, coloqué fotografías antiguas para que llevaran el peso de todo lo sucedido», señala.

La muestra se completa con un audiovisual -en versión reducida en Donostia- que pone voz al sufrimiento de los represaliados en la Guerra del 36. «El audiovisual dura una hora. Hice lo que pude, nunca he hecho nada parecido, soy fotógrafa. Cuando empecé a recabar los testimonios, volvía a mi casa y, al ver las notas, me preguntaba: ‘¿me lo voy a quedar solo para mí?’. Decidí compartirlos con el público. ‘¿Te importaría que te grabe?’, les preguntaba. Tú no sabes la cantidad de veces que he ido a verlos... -sonríe-. Ya estaba a punto de hacerse la exposición cuando me llamaban mostrando su interés por participar en el proyecto, y los incluí en el vídeo. Estoy contenta, la verdad. Ha sido una experiencia super interesante. Ahora me provoca continuar por ese camino del audiovisual en mis futuros proyectos».

Reto y reflexión

«Fotografiar el presente es muy duro, los trabajos fotográficos de todos mis compañeros son espectaculares» -comenta refiriéndose a los compañeros presentes en la muestra-, pero dirigir la mirada al pasado me provoca un reto, a la vez que me genera reflexión. Sí, creo que a través de la fotografía se pueden sacar emociones y traértelas al presente, porque al final para mí la fotografía es emoción; si no consigo engancharte a ti mis fotografías, no tienen sentido».

Las familias de los entrevistados han sido partícipes en el proyecto. «El día que recogí el premio, se vino Antonio con toda su familia, ya que vive en Madrid. En todas las fotos que he hecho, exceptuando alguna muy puntual, la familia ha estado presente. No te digo que lo vayas a engañar, pero a un anciano lo puedes enredar a tu conveniencia. Hay que ser muy honesto y tiene que haber alguien velando por ellos. Sus hijos han estado presentes en todos nuestros encuentros porque así lo he querido», explica.

Muchos de los entrevistados no han podido cumplir el deseo de enterrar a sus allegados. «Algunos han fallecido y lo que más deseaban todos ellos era recuperar a sus familiares, a su padre o a su madre. Por ejemplo, Valeriana Martín Barrero, de 91 años -no está en la exposición pero sí en el proyecto- es la única que ha recuperado los huesos de su padre. Para ella fue el día más feliz de su vida, cuando pudo enterrarlo. El resto de la familia ya no estaba, pero sintió estar viviendo el día más importante de su vida. La gran mayoría nada, muchos no saben ni dónde están los restos de sus allegados».

Ha puesto su granito de arena en la reconstrucción de la memoria histórica. «Muy chiquitito», dice con humildad.

Al preguntarle cómo le ha afectado este proyecto personal y profesionalmente, reconoce que este trabajo es «un antes y un después». «Yo antes llegaba a un sitio, hacía fotos y me iba. En proyectos centrados en temas como la prostitución o la inmigración, por ejemplo. Sabía el nombre del entrevistado -a veces ni eso-, pero no lo conocía. Tenía una charla amigable, me quedaba con una impresión de la persona y ella de mí. Se quedaba ahí la relación. Con este proyecto no, me he quedado. Sí ha cambiado mi forma de trabajar. Y ahora ya no quiero empezar un proyecto en el que no me pueda quedar. Necesito dar un paso más. No es que me cueste despegarme de los proyectos. No soy fría, pero sí tengo esa capacidad. Ahora siento miedo ante lo nuevo. Acabo de comenzar un nuevo proyecto centrado en mujeres migrantes en los asentamientos, y he estado un año en la casilla de salida, sin poder avanzar. Quiero conocer bien a las protagonistas porque forman parte del proyecto... Ahora me exijo más a mí misma y el proyecto en sí también me lo pide», confiesa a 7K.

Tras Sevilla, Huelva es la segunda provincia andaluza más castigada en la Guerra del 36. Trabajadores, campesinos, mineros, pescadores. Y, sobre todo, personas afiliadas a partidos de izquierda fueron objeto de represión. «En la zona rural fue donde más represión hubo», subraya Clauss. Un segundo puesto que también ostenta -tras Granada- en número de víctimas (ascienden a más de 10.000). El 18 de julio de 1936 Huelva y la mayor parte de la provincia se mantuvieron fieles a la República. El 29 de julio las tropas sublevadas entraron para controlar el puerto y evitar que la escuadra, fiel a la República, pudiera dominar el Atlántico y asegurar tanto la desembocadura del Guadalquivir como la comunicación con la Portugal de Salazar, favorable a los golpistas desde el primer momento. “La Guerra Civil en Huelva”, de Francisco Espinosa Maestre, es un título de referencia para quienes desean conocer la realidad que vivió Huelva tras el golpe franquista y la posterior represión. El libro sacó a la luz el pasado oculto aportando numerosos detalles de lugares y nombres de víctimas.

Amenaza seria

El historiador ha solido destacar que esta provincia fue la única que planteó una amenaza seria a Gonzalo Queipo de Llano y sus hombres a menos de veinticuatro horas del inicio de la sublevación, un movimiento iniciado en la zona minera. Todo esto acabó a las puertas de Sevilla, en La Pañoleta, «tras la traición de la Guardia Civil, cuyo responsable, Haro Lumbreras, fue nombrado poco después gobernador militar». Fue responsable directo de la terrible represión ejercida sobre la provincia. Queipo de Llano declaró a mediados de 1937 el estado de guerra en la mitad de la provincia. La represión no acabó hasta 1938, cuando se dio por finalizada la operación con la eliminación de más de 600 huidos documentados hasta la fecha.

En Huelva no hubo guerra civil, sino un plan de exterminio perfectamente organizado desde la cúpula militar golpista. Las cifras son elocuentes. En una provincia que en 1936 tenía poco más de 370.000 habitantes, la represión letal alcanzó -por lo que se ha podido documentar hasta la fecha- a más de 6.000 personas. Sin olvidar el afán por ocultar los crímenes, lo que ha complicado mucho la identificación de víctimas enterradas.

Los fallecidos en la zona no son consecuencia del combate, sino de la represión ejercida por las fuerzas fascistas. Huelva fue un territorio que, a pesar de caer en manos de los sublevados desde el comienzo de la guerra, conoció una represión inusitada. «No hubo combate. Normalmente entraban a un pueblo, en algunos casos había algún escarceo y en otras se alzaba la bandera blanca directamente. Incluso en Nerva. En los pueblos lo tuvieron muy fácil para entrar, no había nadie que los defendiera. Fue todo tan rápido que no les dio tiempo a pensar. No fue el caso de Valencia ni Madrid, en Huelva fue un paseo militar. La gran mayoría de los muertos son represaliados», incide Clauss.

Donde sí hubo cierta resistencia fue en la sierra, debido a la tradición sindicalista de los mineros. «Se lo pusieron más difícil a los sublevados», dice. «A los mineros de la columna que defendían la democracia y que tomaron presos en la Pañoleta les hicieron un juicio y los fusilaron para que la gente supiera lo que les podía pasar si levantaban la cabeza contra el nuevo Estado. Mataron a todos menos a uno, menor de edad. Casi todos procedían de la Cuenca Minera, la zona más sindicalista, y algunos de San Juan del Puerto. El resto, los que quedaron vivos, volvieron a casa corriendo», señala.

Rencillas personales

«Uno piensa que solo es ideología, pero entraban en juego las rencillas personales. Así me lo han transmitido. La alumna de Balbina me contó que un tío suyo fue de los que se montaron en camiones para hacer las matanzas. Su familia lo dejó de lado, nunca le volvieron a hablar. Jamás en la vida. Les pareció de un nivel de maldad bestial. Todos, de alguna u otra manera, estaban vinculados al dolor. Uno nunca sabe qué puede ocurrir hasta que sucede. Yo estoy hablando del pasado, pero mira ahora en Bucha (Ucrania) lo que está pasando. Y no es ni noticia, por desgracia. Ya hemos pasado a Gaza», reflexiona.

En todas las contiendas es la población civil la más damnificada. Y sobre todo las mujeres. Clauss asiente. «En muchos casos las madres fueron las grandes perjudicadas. Algunas perdieron la vida, otras se quedaron sin pareja, y se encontraron con que su sustento había desaparecido y que quedaban señaladas de por vida. Tenían que sacar adelante a su familia en ciudades y pueblos donde no había muchos recursos. Eso es muy complicado. Muchas se dedicaron al estraperlo, porque no tenían formación. En España las mujeres en aquella época no tenían nivel para poder trabajar. La madre de Dominga sí, fue la excepción, entró a servir en casa de unos señores ingleses. El resto se dedicó al estraperlo, con el consiguiente riesgo de que las metieran en la cárcel. Precisamente por eso estaba en prisión Antonio con su madre».

Triple represión ejercida contra las mujeres 

Sobre la mujer existió una triple represión. Una, igual que en los hombres, por su actividad política o sindical durante la República; otra por su relación familiar con hombres significados políticamente que habían sido ejecutados o habían huido; y una tercera por el simple hecho de ser mujeres. «Los hombres huyeron y nadie pensó que la soledad expusiese a las mujeres a hechos tan graves», manifiesta Espinosa Maestre.

Clauss ha creado unos lazos estrechos con las personas a las que ha dado luz a través de su proyecto. Al preguntarle por lo más duro, no duda. «Verlos llorar como niños. Creo que hemos llorado ellos y yo en todas las entrevistas. Muchos de los entrevistados se emocionaban mucho al hablar de sus madres. Guardan un gran dolor. Tú los ves como ancianos, pero yo los veo como niños. Son huérfanos con historias terribles», recalca. ¿Y lo más gratificante? «Que hayan visto que se les da su lugar». Es lo que logran iniciativas como “Donde no habite el olvido”.

 

 

 

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miércoles, 21 de enero de 2026

«Euskal Erdia»

Regresamos a Naiz para continuar con el seguimiento al fallo por parte del Tribunal de Arbitraje Deportivo con respecto a la oficialidad de los equipos de pelota vasca en competiciones internacionales.
normativa solo permite un único cambio.

Aquí la información:


Mitxelena pide que se respete la oficialidad de la Federación Vasca y «que no haya más juicios»

Un día después de que la oficialidad de la Federación Vasca de Pelota quedara consolidada por una resolución del TAS, su presidente, Joxemari Mitxelena, ha pedido a la Federación Española respeto por el fallo jucidial: «Queremos jugar los partidos en la cancha, no en los tribunales».

Marcel Pena

El presidente de la Federación Vasca de Pelota, Joxemari Mitxelena, se ha mostrado satisfecho por la resolución del TAS que reconoce y consolida la incorporación del organismo que preside en la Federación Internacional de Pelota Vasca, al mismo tiempo que ha pedido a la Federación Española que respete este fallo. «Esperemos que vuelva la normalidad en los despachos y no haya más procesos judiciales, para que todos podamos ir de la mano por el bien de la pelota vasca», ha deseado.

En una rueda de prensa celebrada este miércoles en la sede de la Federación Vasca de Pelota en Abadiño, Mitxelena ha comparecido acompañado de Itsaso Zubizarreta, miembro de la junta directiva, y el abogado Juan Carlos Soto, «artífice» de esta victoria en los despachos, según ha declarado el presidente. En su turno de palabra, el letrado ha afirmó que «no existe ningún miedo» en el seno del organismo a que la oficialidad de la Vasca pueda ponerse en entredicho, ya que la resolución dictada por el TAS «es un laudo jurídicamente muy contundente».

Por ello, ambos se han mostrado confiados en que la resolución será firme. Por un lado, Mitxelena ha dicho que, incluso con un cambio de Gobierno en Madrid, no temen un nuevo proceso judicial. Por su parte, Soto ha recordado que el TAS está formado por árbitros de «altísimo nivel», que están acostumbrados a dirimir litigios en el mundo del fútbol, por lo que para llegar a esta decisión ha habido «mucho debate interno». «No sería inteligente meter el dedo en el ojo a la FIPV», ha manifestado sobre la posibilidad que la Española cuestionara su decisión.

«Hemos jugado el partido, lo hemos hecho bien y creo que el resultado se va a consolidar. Si alguien todavía tenía dudas, se ha confirmado que somos una nación deportiva», ha destacado el abogado. Así, ha valorado positivamente que, a partir de ahora, los pelotaris vascos tengan la posibilidad de decidir con qué selección jugar. Eso sí, Mitxelena ha apuntado que un jugador que haya jugado en la Selección española puede pasar a jugar con la Vasca, y viceversa, aunque la normativa solo permite un único cambio.

Nueva relación con la Española

Al inicio de su exposición, Mitxelena ha pedido respeto «como Federación independiente que somos, al mismo nivel que la misma Federación Española, la Francesa, la Argentina o la Mexicana», en alusión a la postura que pueda tomar a partir de ahora el organismo presidido por Javier Conde. «Durante un año hemos competido oficialmente en la cancha. Y no solo eso, sino que también hemos organizado torneos oficiales sin ningún problema. La única duda que ha habido ha sido en los despachos. Esperemos que vuelva la normalidad y no haya más procesos judiciales, para que todos podamos ir de la mano por el bien de la pelota vasca», ha reclamado.

En este sentido, ante el nuevo escenario que se planta entre ambas federaciones, ha avanzado que cada uno tendrá «su estructura competitiva y torneos oficiales». Sobre la posibilidad de que ambos calendarios se solapen, Mitxelena ha quitado hierro al asunto, explicando que pueden coincidir «con España, pero también con Francia, Argentina o México».

El presidente ha explicado que no existe ningún problema entre la Vasca y los miembros de la Federación Española, «ni con los pelotaris, ni con los directores técnicos, ni con los seleccionadores», si bien ha dejado un recado para su homólogo español: «Aquí el único que nos cerró la puerta el 29 de enero de 2025 fue el señor Conde, que prometió muchas cosas y luego ha hecho todo lo contrario. Espero que ahora no haga lo mismo. Yo estaré encantado de sentarme con él y jugar los partidos en la cancha, no en los tribunales».

En lo que respecta a la Federación Cubana –apelante en un primer momento junto a la Española y que posteriormente retiró su recurso–, ha dicho que actualmente la relación es «muy buena», como demuestran las reuniones mantenidas durante los últimos meses y el hecho de que la Selección caribeña viviera a Euskal Herria para jugar partidos en Bilbo y Barakaldo. «Creo que estuvieron muy a gusto, los tratamos bien y ahora mismo estamos contentos con ellos», ha revelado Mitxelena.

¿Selección de «Euskal erdia»?

Sobre la posible incorporación de pelotaris de Nafarroa y de Iparralde en la Euskal Selekzioa, Mitxelena ha explicado que podrán jugar en el caso de que hayan estado tres años de su vida empadronados en Araba, Bizkaia o Gipuzkoa, siempre y cuando tengan nacionalidad española, un «hándicap» en el caso de los jugadores de Ipar Euskal Herria. «He tenido que escuchar que si en lugar de Euskal Herria es ‘Euskal erdia’… Todos tienen la posibilidad, la puerta está abierta», ha afirmado el presidente.

En este sentido, ha apuntado que la propuesta original de la Federación Vasca era que pudieran formar parte de la Euskal Selekzioa cualquier pelotari de los siete herrialdes que así lo deseara. Sin embargo, en el caso francés, solo existe una única Federación para todo el Estado, por lo que negaron este punto. Sí que existió una negociación con la Federación Navarra, por la cual finalmente se estableció este periodo de tres años: «Pidieron a la Federación Internacional que fueran, como mínimo, cinco años, mientras que nosotros proponíamos que sólo fuera uno. Finalmente, acordamos un punto medio: tres años».

FIPV: «Se cierran 11 meses de calumnias»

La FIPV ha asegurado que el fallo del TAS en el que declina su jurisdicción para resolver la reclamación de la Federación Española contra el reconocimiento de la Vasca pone fin a 11 meses de calumnias e injuria.

«Tras 11 meses de calumnias e injurias por parte de distintos sectores, cerramos este capítulo con el convencimiento que la FIPV reafirma su compromiso con el respeto a sus Estatutos, con la autonomía del movimiento deportivo internacional, y con los valores de diálogo, inclusión, pluralidad y universalidad que caracterizan a la Pelota Vasca como deporte global», ha afirmado.

En un comunicado hecho público este miércoles, la FIPV ha reiterado que «continuará trabajando en favor del desarrollo y la unidad de la Pelota Vasca a nivel mundial, desde el respeto institucional y el marco normativo que rige a nuestra organización».

 

 

No se entiende la actitud mierdera por parte de la delegación cubana, pero bueno, no les alcanzó.

 

 

 

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Vascos Camino a Milán-Cortina

Desde el portal de El Correo traemos a ustedes este artículo acerca de los deportistas vascos que acudirán a la cita olímpica en Milán-Cortina.

Atentos a los nombres:


Representación histórica de deportistas vascos en los Juegos Olímpicos de Invierno

Lucas Eguibar, Álvaro Romero y Arrieta Rodríguez han sido becados por la Fundación Basque Team y formarán parte de la delegación española en Milán-Cortina

Aitor Echevarría

La bandera vasca volverá a ondear en unos Juegos Olímpicos de invierno. Y lo hará con un peso específico poco habitual. Tres deportistas becados por la Fundación Basque Team formarán parte de la delegación española que competirá en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026, una cifra que supone el 15% del equipo español y que se eleva hasta el 33% si se atiende únicamente a los deportes de nieve.

Los elegidos son los snowboarders donostiarras Lucas Eguibar y Álvaro Romero, y la esquiadora de alpino Arrietta Rodríguez. Tres nombres propios que, desde realidades deportivas distintas, comparten un mismo denominador común: representar a Euskadi en el mayor escaparate del deporte de invierno mundial.

La confirmación llegó este lunes tras la publicación de la lista oficial del Comité Olímpico Español, integrada por 20 deportistas. En comparación con los Juegos de Pekín 2022, Euskadi suma un representante y, además, recupera la presencia femenina en unos Juegos de Invierno casi tres décadas después.

La experiencia de Eguibar y el hambre del debutante

Para Lucas Eguibar, Milán-Cortina será una cita conocida. El rider guipuzcoano afrontará sus cuartos Juegos Olímpicos tras competir en Sochi 2014, Pyeongchang 2018 y Pekín 2022, donde firmó dos meritorios séptimos puestos que le valieron diplomas olímpicos. Su trayectoria avala su condición de referente: campeón del mundo en 2021, subcampeón en 2017 y ganador del Globo de Cristal de snowboardcross en 2015.

Muy distinto, aunque igual de ilusionante, será el escenario para Álvaro Romero. El también donostiarra debutará en unos Juegos Olímpicos absolutos tras una progresión constante en los últimos años. Bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Lausana, vencedor de pruebas FIS y campeón del mundo júnior en 2023, Romero llega a Italia como una de las jóvenes realidades del snowboard estatal.

Arrieta Rodríguez rompe una espera de 28 años

La representación femenina corre a cargo de Arrieta Rodríguez. Con solo 23 años, se ha consolidado como una de las grandes referencias del esquí alpino nacional. La temporada 2025/2026 ha confirmado su crecimiento, con victorias y podios en el circuito FIS europeo y una presencia cada vez más sólida en la Copa de Europa.

Rodríguez será la primera mujer vasca en competir en unos Juegos Olímpicos de Invierno desde Ainhoa Ybarra, presente en Calgary 1988, Albertville 1992, Lillehammer 1994 y Nagano 1998. Veintiocho años después, Euskadi vuelve a tener representación femenina sobre la nieve olímpica.

Eguibar y Romero competirán el 12 de febrero en la clasificatoria y la final de snowboardcross, que se disputarán en la sede de Livigno. Arrieta Rodríguez, por su parte, tomará la salida en el eslalon de esquí alpino el 18 de febrero en el Tofane Alpine Skiing Centre.




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martes, 20 de enero de 2026

Laudo Consolida Oficialidad

Pues nada, que desde Naiz traemos a ustedes este seguimiento al tema de la oficialidad de los equipos vascos de pelota.

Aquí lo dictaminado por el Tribunal de Arbitraje Deportivo:


El TAS descarta el recurso español y consolida la oficialidad de la Federación Vasca de Pelota

El TAS ha concluido que no tiene jurisdicción para resolver la apelación presentada por la Federación Española de Pelota contra la incorporación de la Federación Vasca como miembro de la Federación Internacional de Pelota Vasca. Por tanto, la oficialidad de la Vasca queda consolidada.

El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ha declinado su jurisdicción para resolver la apelación presentada por la Federación Española de Pelota contra la incorporación de la Federación Vasca como miembro de la Federación Internacional de Pelota Vasca. Esto implica que la incorporación de la Federación de Vasca de Pelota como miembro de la federación internacional queda consolidada en el plano jurídico-deportivo internacional. La resolución del caso se ha hecho esperar y ha sido aplazada hasta en dos ocasiones; hasta hoy

El conflicto se origina en la Asamblea General Ordinaria de la FIPV celebrada el 28 de diciembre de 2024, en la que se aprobó una modificación de los estatutos y la admisión de la federación vasca. Desde entonces, la FPVE participa en competiciones internacionales organizadas bajo el paraguas de la FIPV.

Tras esa decisión, la Federación Española de Pelota, junto con la Federación Cubana –que posteriormente retiró su recurso–, presentó una apelación ante el TAS alegando que los acuerdos de la FIPV podían ser recurridos ante este órgano arbitral en virtud de los propios estatutos de la federación internacional.

El comunicado que el TAS ha enviado este martes a la prensa concluye, sin embargo, que los estatutos de la FIPV no contienen una cláusula arbitral que atribuya competencia al TAS para conocer recursos interpuestos por federaciones nacionales contra decisiones de la asamblea general. Por ese motivo, la formación arbitral determina que no puede entrar a analizar el fondo del asunto y declara la falta de jurisdicción.

Blindaje

La decisión tiene efectos inmediatos. Al no existir revisión ni anulación de los acuerdos adoptados por la FIPV, queda plenamente consolidado el reconocimiento internacional de la Federación Vasca de Pelota que mantiene su condición de miembro de pleno derecho y su presencia en competiciones oficiales internacionales.

De esta forma, se intuye que podrá competir de forma oficial por primera vez en el próximo Mundial que se celebrará en octubre en Argentina después de que se estrenara el pasado junio en la Liga de Naciones de cesta-punta y en noviembre en más modalidades como pelota a mano, paleta cuero, pala corta y pelota adaptada.

Joxemari Mitxelena, que asumió la presidencia de la FPVE en enero de 2025, enfatizó en una de las últimas entrevistas publicadas en NAIZ que ese debut competitivo en Gernika no fue solo deportivo, sino que marcó simbólicamente «el paso de un sueño a la realidad».

En la práctica, el pronunciamiento del TAS blinda la decisión adoptada por la FIPV y refuerza su capacidad para reconocer a la Federación Vasca de Pelota, al tiempo que deja a la española sin herramientas jurídicas en el ámbito internacional para frenar ese reconocimiento.

Este desenlace se suma a la modificación de la Ley del Deporte española aprobada en 2022, que abrió la puerta a que federaciones autonómicas con arraigo histórico puedan competir en el ámbito internacional y que fue clave para la admisión de la Federación Vasca de Pelota en la FIPV.

Reacciones

En una conversación telefónica con NAIZ, Joxemari Mitxelena ha reconocido que está «contento» con la noticia y que será este miércoles, en la rueda de prensa convocada en la sede federativa, cuando valoren con mayor detalle el alcance de la decisión y los próximos pasos a dar.

El PNV también ha reconocido su satisfacción tras conocer la decisión del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) que mantiene la oficialidad de la Euskal Pilota Selekzioa, y no ha desperdiciado la ocasión ponerse una medalla por la mentada modificación de la Ley del Deporte aprobada en 2022.




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