Un blog desde la diáspora y para la diáspora

lunes, 6 de abril de 2020

Cronopiando | Txetxu Urteaga

Les compartimos este Cronopiando dedicado a la memoria del represaliado político vasco Txetxu Urteaga, fallecido en el exilio en Venezuela:

Txetxu Urteaga

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

La cárcel mata, el exilio mata… pero, sobre todo, mata la indolencia de un Estado en manos de canallas e incapaz de respetar sus propias leyes, que en vez de la justicia practica la venganza y que ni siquiera en las presentes circunstancias, en las que un virus letal aún hace más hermética y perversa la cárcel o el exilio, es capaz de mostrar un atisbo de cordura o de humanismo y hasta se jacta de seguir exhibiendo su crueldad en el trato a la población reclusa y a sus familiares,  especialmente con los presos políticos vascos y catalanes.

Txetxu Urteaga, azkoitiarra refugiado en Venezuela desde hacía 36 años, ha sido la última víctima de ese Estado miserable.

(Euskal preso eta iheslariak  etxera)






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Entrevista a Fernando Sánchez Aranaz

Lo de la emancipación del pueblo vasco no es cosa nueva ni tampoco inició con los hermanos Arana, tal como insisten los españolistas para tratar de desacreditar nuestros derechos civiles y políticos como pueblo y como nación histórica.

Dicho lo anterior, les invitamos a leer esta entrevista publicada por Noticias de Navarra:


Fernando Sánchez Aranaz | Escritor | El escritor alavés se sumerge en la historia y los principales conflictos del territorio en su último trabajo, 'Vasconia. De ducado a reino'

Miren Mindegia

Vasconia es un país cuyo espacio geográfico ha experimentado numerosos cambios y vaivenes a lo largo de la historia, hasta el punto de que su misma denominación resulta en la actualidad confusa, cuando no conflictiva. Sin embargo, desde el punto de vista geográfico su coherencia es notable. En Vasconia. De ducado a reino, el último trabajo que Nabarralde Fundazioa ha publicado en la colección Historia Laburra, Fernando Sánchez Aranaz recupera la historia de este territorio ancestral vertebrado en torno a los Pirineos.

¿De qué territorio hablamos, cuando hablamos de Vasconia?

–Sin entrar en controversias inútiles, cuando hablo de Vasconia hablo del territorio comprendido entre los ríos Garona y Ebro, sobrepasándolos en algunos lugares, que tiene como columna vertebral la cordillera pirenaica, precisamente entre los nacimientos de ambos ríos.

Eso territorialmente, ¿pero conceptualmente?

–Cuestión ardua en un país al que se le atribuyen tantos nombres y se le asignan tantas banderas e himnos. Daré mi opinión personal. Para mí Vasconia debería ser la expresión política del territorio que he descrito, dividido por avatares de la historia en dos partes: Navarra, al sur de la cordillera pirenaica, y Gascuña al norte. Cuando acabé este trabajo pensé titularlo como Vasconia, el país que pudo ser y no fue, pero era un título que, además de equívoco, necesitaba de una explicación, lo cual es lo contrario de lo que tiene que ser un título. La idea era expresar cómo un territorio coherente, con una población culturalmente homogénea y unas estructuras sociales, políticas y económicas viables y, lo que puede ser más importante, con una decisión de ser país, ve malogrados todos sus intentos de serlo a lo largo de la historia. Acaso fuera por la carencia de ansias de conquista, abundantes en sus vecinos, o por su particular visión de lo comunitario, lo cierto es que aquella primigenia Vasconia, con el paso del tiempo, se ha visto reducida a la triste realidad actual.

¿Qué hitos históricos fueron determinantes en el devenir histórico de este territorio?

–Mi trabajo abarca hasta 1199, cuando muere el duque de Aquitania y rey de Inglaterra Ricardo Corazón de León y su cuñado Alfonso VIII de Castilla decide invadir la parte occidental del Reino de Navarra, cuyo rey, Sancho VII, era también cuñado de Ricardo. Antes de eso hay muchos hitos históricos: la expulsión de los visigodos de Vasconia en 507, la parada del avance musulmán en Poitiers en 732, la conquista de la vertiente norte de Vasconia por Carlomagno en 768, su derrota en Errozabal-Roncesvalles en 778, la derrota en el mismo lugar en 824 de su sucesor Ludovico Pío con la proclamación del reino de Pamplona. Más que de hitos históricos habría que hablar de una historia continuada de lucha por la libertad, lo que resultó altamente conflictivo con unos vecinos tan agresivos.

¿Qué etapas abarcas en el libro y por qué?

–Hay una primera parte de exposición del escenario y de las poblaciones previas, que presentan una notoria continuidad, que culmina con la dilatada convivencia con Roma. La segunda parte describe los hechos entre la caída del Imperio Romano y la citada expulsión de los visigodos, hasta la conquista por Carlomagno en 768. A partir de ese momento los cronistas carolingios comienzan a denominar "nauarri" a los vascones rebeldes del sur. La tercera parte se ocupa de las trayectorias paralelas del Reino de Pamplona y del Ducado de Aquitania hasta la fatídica fecha de 1199.

¿De dónde proviene el término vascón/vasconia?

–Hay que tener en cuenta que la colonización de Vasconia por parte de Roma siguió dos caminos diferentes. Uno por el sureste, por el valle del Ebro desde Tarraco, a partir del inicio del siglo II aC., otra por el noreste, desde el año 58 aC, en el contexto de la Guerra de las Galias, de Julio César. En el primer caso los romanos se encuentran directamente con los vascones, en el segundo conocen previamente a los galos que les denominan aquitanos. En realidad Vasconia y Aquitania son el mismo nombre, que proviene de "eusko", que era como se llamaban los naturales del país a sí mismos, latinizado como "Euskonia" y "Euskotania". En realidad el nombre que le dieron los romanos fue "Uasconia", en su alfabeto sólo existían las mayúsculas y la vocal U se escribía V. Más tarde los germanos francos escribieron Wasconia y de ahí las actuales Gasconia/Gascuña y Vasconia.

¿Cómo y cuándo se constituye el Ducado como tal?

–A lo largo del siglo VI, como defensa frente a los germanos francos por el norte y visigodos por el sur, basándose en la unidad y coherencia creada durante la fecunda convivencia con Roma, que tiene lugar sin el abandono de los usos y costumbres propios, como demuestra la pervivencia de la lengua vasca y del derecho pirenaico.

En este trabajo nombras las diversas invasiones o colonizaciones que sufrió el territorio vascón. ¿Hasta qué punto fueron determinantes y cómo influyeron en la cultura propia del pueblo?

–Contra lo que se nos ha querido hacer creer, los vascones no han sido un pueblo aislado, sino que ha asimilado muchas cosas de sus vecinos y de quienes han pasado por su tierra, desde los celtas a los romanos, pasando por germanos y musulmanes. Esa es una de las claves de su supervivencia, cómo ha sabido adoptar las cosas buenas de los demás sin perder su propia forma de ser. Un ejemplo para quienes pretenden hacer política partidista en base a supuestos "conflictos identitarios".

Ficha

Autor. Fernando Sánchez Aranaz.
Editorial. Fundación Nabarralde.
Colección. Historia Laburra, 4 Número de páginas. 168
ISBN. 978-84-09-15258-2
Venta. Se puede adquirir en la web de Nabarralde por 9,50 euros.






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domingo, 5 de abril de 2020

Pactos de la Moncloa del COVID-19

Con este artículo publicado por Gara se analizan pormenores del anuncio llevado a cabo por el lacayo en jefe de La Zarzuela de la prolongación del estado de alarma sanitaria generado por la propagación del SARS CoV-2.

Lean ustedes:


La prolongación del estado de alarma durante 15 días más no sorprendió a nadie, pero el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue un poco más allá. Dijo que la actividad económica regresará tras Semana Santa, adelantó que no será la última prórroga que pida, y buscó para ello el abrigo de unos nuevos Pactos de la Moncloa.

Beñat Zaldua

Pedro Sánchez compareció ayer ante las cámaras –que no los periodistas– para anunciar que solicitará una nueva prórroga del estado de alarma, en esta ocasión hasta el 26 de abril. Aunque se haya ralentizado el ritmo, el coronavirus sigue expandiéndose, por lo que cualquier cosa que no hubiese sido una nueva prórroga hubiera sido una sorpresa. Pero en la intervención de Sánchez hubo bastante más que un anuncio previsible. El presidente advirtió de que habrá nuevas prórrogas y buscó el abrigo de unos nuevos Pactos de la Moncloa como marco político.

Por partes. Que el confinamiento seguirá más allá del 11 de abril estaba más o menos cantado, también en Nafarroa y la CAV. La tendencia en cuanto a hospitalizaciones y nuevos casos sigue siendo positiva, pero conviene no pasarse de optimismo en cuanto a la velocidad de la recuperación –el salto en las hospitalizaciones apuntado hoy se debe, en parte, a que Nafarroa ha empezado a dar cifras más detalladas, por lo que se han dejado fuera a los hospitalizados a domicilio, que hasta ahora se incluían–. Tampoco hay que olvidar que la cifra de fallecidos sigue siendo alta, con 53 nuevos muertos ayer en Hego Euskal Herria, entre ellos una profesional sanitaria.

En este sentido, hay que tener en cuenta que los síntomas suelen tardar entre una y dos semanas en aparecer. Es decir, muchos de los contagios que se han detectado en los últimos días se produjeron con el confinamiento en marcha. Quedarse en casa ha ayudado a que esos contagios diarios sean menos –por eso empieza a decrecer ahora el número de positivos diarios– y, sobre todo, ha evitado el colapso sanitario, al menos hasta el momento, pero para acabar con la epidemia hace falta más tiempo. Txisko Fernández ofrece algunas pinceladas en las próximas páginas.

También se requerirán nuevas actuaciones como los test masivos –prometidos hace tiempo– y, quizá, el uso generalizado de mascarillas, que parece que al final sí que son útiles para todos, pero que ahora mismo escasean. Tampoco se ha abierto de momento el debate sobre las aplicaciones que permiten realizar la trazabilidad de cada caso concreto, pero llegará. Epidemiológicamente, es la forma más efectiva de controlar el virus y buscar cada posible caso, pero el enfoque securócrata y castrense que el Gobierno español ha dado a la crisis sanitaria, incluidos alardes como el del viernes en Iruñea o ayer en el norte de Nafarroa, no ayudan a costruir la necesaria confianza en aplicaciones de este tipo.

Junto a estos debates llegarán otros sobre el alivio de las medidas más restrictivas del confinamiento social, como el que afecta a los menores. Sánchez se limitó a señalar ayer que un grupo de especialistas de diferentes disciplinas está preparando el regreso escalonado «a una nueva normalidad». Sin embargo, no tuvo problema en asegurar que el cierre de la actividad económica no esencial no se prolongará «una vez pasado el rubicón de la Semana Santa». Muchos desde ayer saben cuándo volverán a trabajar, pero nadie sabe cuándo va a poder salir a pasear a la calle.

Nuevas prórrogas

Con este panorama, y ya en el turno de preguntas, Pedro Sánchez fue muy claro a la hora de señalar que el estado de alarma «no va a durar otros 15 días, va a durar más». Los precedentes chino, italiano e incluso coreano hacen que esta previsión sea esperable, pero sorprendió la franqueza con la que Sánchez asumió la extensión de un estado que le otorga una amplia carpeta de poderes y que pone en suspenso buena parte de los derechos y libertades civiles.

En busca de un paraguas sobre el que cubrirse ante estas prórrogas, Sánchez habló ayer abiertamente de una reedición de los Pactos de la Moncloa, aquel acuerdo con vertientes económicas y políticas que en 1977 unió a la UCD, AP –antecesor del PP–, PSOE y PCE, además de PNV y Convergència, para ordenar el régimen económico tras la crisis del 73 y poner, de paso, los cimientos sobre los que, un año más tarde, se aprobaría la Constitución de 1978. La historia oficial de la transición, que como toda mitología tiene parte de realidad y parte de mito, sitúa también los Pactos de la Moncloa como el hito que permitió la recuperación de libertades como la de prensa y reunión.

La puesta en escena de la estrategia ha sido de manual. Un globo sonda situó a principios de semana el concepto en el radar –con la ayuda de Ciudadanos–, varios artículos de periodistas de referencia le dieron cuerpo a la idea, y en la siguiente rueda de prensa –la de ayer–, todos los periodistas corrieron a preguntar sobre esos Pactos de la Moncloa actualizados. Sánchez, que no mencionó la idea en su discurso, sacó una respuesta más que preparada: «Por supuesto, todos los partidos vamos a trabajar en unos nuevos Pactos de la Moncloa. No hay fuerza mayor para una nación que la unidad».

En el contexto actual, con el PP pagando anuncios diciendo que los muertos son muchos más que los que dice Sánchez, es difícil pensar que se vayan a dar esos nuevos acuerdos, pero el marco político está ya situado. Al fin y al cabo, de eso trata la gestión de una crisis así, de seguir haciendo política mientras se pide al resto que la aparque.






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Aberri Eguna 2020 y Coronavirus

La cuarentena para detener o aminorar el ritmo de contagio del SARS CoV-2 obligará a los vascos a vivir el Aberri Eguna del 2020 de manera diferente a la acostrumbrada.

En ese sentido, EiTB nos trae información acerca de un llamado a hacer aún más significativa dicha celebración.

Lean por favor:


La iniciativa Eukal Herria Batera Propone celebrar el Aberri Eguna 2020 "en toda Euskal Herria formando un mosaico fotográfico y cantando a coro en balcones y ventanas"

Varias personas han promovido la iniciativa Euskal Herria Batera que ha llamado a celebrar este año el Aberri Eguna, el 12 de abril, "unidos", en balcones y ventanas con el objetivo de defender el derecho a decidir de la comunidad vasca y reinvindicar la nación vasca.

En un comunicado hecho público, Euskal Herria batera ha opinado que la actual situación de confinamiento por el coronavirus "nos abre la oportunidad de celebrar el día de la nación vasca con un gesto realizado simultáneamente en toda Euskal Herria, al tiempo que rendimos homenaje y mostramos nuestras condolencias a las víctimas de la crisis y manifestamos nuestra gratitud a quienes nos están cuidando".

Para ello, ha animado a "celebrar el Aberri Eguna 2020 en toda Euskal Herria formando un mosaico fotográfico y cantando a coro en balcones y ventanas". Un mosaico con fotografías "en las que cada persona o familia exprese sus deseos", que estará disponible en las redes sociales el mismo mediodía del Aberri Eguna.

"Estos días de confinamiento sanitario estamos saliendo a los balcones para cantar y aplaudir, porque lo que hacemos simultáneamente y de modo unitario nos protege y fortalece. En Euskal Herria, nuestro sentimiento de comunidad y nuestra conciencia de país se basan en esa forma de actuar. Por ello, proponemos celebrar el Aberri Eguna 2020 en toda Euskal Herria formando un mosaico fotográfico y cantando a coro en balcones y ventanas. De esa manera, manifestaremos nuestra voluntad de que los recorridos de las personas, los territorios y los ámbitos administrativos de nuestro país tengan un destino común; nuestra convicción de que será el proyecto compartido que construyamos colectivamente lo que garantice el futuro de nuestro país. Y que la base para construir cualquier nación es una comunidad que asegure  una vida digna para todos sus miembros y garantice sus derechos básicos, promoviendo la igualdad entre las persona, así como el cuidado y el respeto mutuos".

Los organizadores afirman que en esta crisis, "la comunidad vasca ha mostrado su fuerza, una vez más. Sobre esa base, y ante los retos del futuro, queremos reivindicar la colaboración entre instituciones, agentes y ciudadanía, para actuar conjuntamente siempre que sea necesario, sin que nadie tenga que renunciar a mantener su voz propia. La colaboración basada en el debate democrático fortalece nuestra conciencia de país, compuesta de sentimientos e identidades diferentes. Esa fuerza llevará a nuestro país a ser dueño de los derechos políticos que corresponden a los pueblos libres con capacidad de decisión".

"Vamos a aprovechar la situación excepcional de 2020 para dar al Aberri Eguna una nueva función" dicen desde Euskal Herria Batera: la de reivindicar una Euskal Herria con capacidad de decisión, que ofrezca a quienes nos sentimos miembros de la comunidad vasca un desarrollo colectivo sostenible e igualitario. Porque creemos firmemente que, al construir nuestra nación con plenitud de derechos, estamos mejorando el mundo en la parte que nos corresponde".

Los promotores irán avanzando más detalles los próximo días.

Los promotores:

1. Ainhoa Aiensa Laborda

2. Aitor Servier Etxexuri

3. Amaia Merino Unzueta

4. Amaia Nausia Pimoulier

5. Angel Oiarbide Ruiz

6. Basilio Garcia Mayo

7. Carlos R. Etxepare Rambosio

8. Carlos Martinez Etxeberria

9. Cristina Jacas Mateu.

10. Estitxu Garai Artetxe

11. Gaizka Aranguren Urrotz

12. Iker Villa Baraja

13. Iñaki Dorronsoro Plazaola

14. Iñaki Pujana Aguirre

15. Iratxe Gonzalez Morcillo

16. Josu Camara Izagirre

17. Kike Amonarriz Gorria

18. Maddalen Arzallus Antia

19. Maialen Sáez de Okariz Ruiz de Sabando

20. Marijo Monco Garcia

21. Markel Susaeta Laskurain

22. Mario Zubiaga Garate

23. Mikel Irizar Intxaust

24. Nerea Loron, La Furia

25. Pello Otxandiano Kanpo

26. Terexa Lekunberri Indart

27. Xabier Barandiaran Irastorza


El video en su canal de YouTube:

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2020ko Aberri Egunerako deialdi herritarra.





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sábado, 4 de abril de 2020

Pandemias en Suelo Vasco

La actual crisis generada por la expansión a nivel global del SARS CoV-2 y la forma en la que ha trastocado el día a día en Euskal Herria nos obliga a mirar al pasado.

En tal virtud, les compartimos este artículo historico dado a conocer por Deia:


Las pandemias no son algo nuevo en la historia de la humanidad. Peste, viruela, tifus, cólera, tuberculosis, gripe... hasta llegar a las actuales de los coronavirus han marcado de forma dramática a la población mundial durante siglos

Anton Erkoreka | Director del Museo Vasco de Historia de la Medicina (UPV/EHU), especialista en historia de las enfermedades e investigador del proyecto Atlas Etnográfico de Vasconia

Las pandemias y epidemias han labrado la historia biológica de los pueblos del mundo. Cuando las poblaciones aisladas se enfrentan a un nuevo microorganismo deben acomodarse al mismo y una parte de esas poblaciones lo suele conseguir, creando defensas inmunitarias contra ese microorganismo. A lo largo de la historia hemos conocido grupos humanos que no resisten estas embestidas como ocurrió con algunos pueblos amerindios, como los caribe, que tras el desembarco de los europeos en las islas que llevan su nombre, a partir del siglo XV, desaparecieron en pocas décadas debido a los virus de la viruela y de la gripe que portaban los conquistadores.

Los vascos, contra lo que muchos creen, no hemos sido un pueblo que ha vivido aislado en nuestras montañas. Por aquí han pasado celtas, romanos, bárbaros y otros muchos pueblos y culturas, dejando su impronta desde el punto de vista cultural y, por supuesto, desde el punto de vista biológico, de forma que constituimos un grupo humano, como todos los del continente europeo, muy abierto al mundo, tanto biológica como culturalmente.

Tenemos información de las grandes pandemias medievales que asolaron Euskal Herria. La peste negra procedía de Asia y entró en Europa vehiculada por la flota veneciana y atacó primero a Italia, afectando a todo el continente, a lo largo de tres años, matando entre 25 y 33 millones de habitantes de los 75 que entonces tenía Europa. Entre nosotros, entró desde el sur de Francia, en la primavera de 1348, por el camino de Santiago, afectando a toda nuestra población que ya estaba muy debilitada por años de frío, lluvias y escasas cosechas. Berthe y, sobre todo, Monteano han estudiado muy bien el impacto de aquella epidemia. Estudiando las fogueras que se perdieron en Nafarroa antes y después de la peste, Monteano ha comprobado que algunos valles llegaron a perder hasta el 50% de su población, una de las cifras más altas de Europa –su Tasa de Mortalidad (TM) por lo tanto fue de 500 por 1.000 habitantes–. El reino de Nafarroa pasó de una población de 250.000 habitantes a 125.000. En los siglos siguientes decenas de epidemias locales de peste asolaron periódicamente el país, dejándonos el recuerdo de múltiples ermitas y altares dedicados a San Roque y a San Sebastián, así como aldeas vaciadas que todavía reciben el nombre de mortuorios en Araba y despoblados en Nafarroa.

La viruela

En el siglo XVIII, desaparecida la peste, la viruela tomó el relevo matando sobre todo a niños, mediante brotes que periódicamente afectaban a nuestros pueblos. Algunas de estas epidemias locales llegaron a una TM de 150 por 1.000 habitantes, recibiendo esta cruel enfermedad la denominación de el cuchillo de los niños. A raíz de las guerras napoleónicas, en el entorno de 1800, el tifus exantemático provocó graves episodios en todos nuestros pueblos siendo muy conocidos los de Vitoria-Gasteiz y Pasaia.

El cólera apareció en la tercera década del siglo XIX, procedente de la India, y es el gran problema sanitario de ese siglo, junto a la tuberculosis. Esta enfermedad bacteriana daba episodios de varios meses de evolución y con TM que las cifras oficiales suelen situar en alrededor del 15 por 1.000 pero que, en algunas de nuestras poblaciones llegaron a 60 e incluso a 80 muertos por 1.000 habitantes.

En los últimos 130 años, los grandes protagonistas han sido los virus respiratorios como la gripe y, en la actualidad, el coronavirus. Sus episodios suelen ser más cortos, el brote en una ciudad, desde el primer fallecido puede durar quince días hasta alcanzar el pico o cénit y otro tanto hasta que baja, manteniendo después, durante varias semanas, un goteo de muertes por la infección vírica y sus complicaciones. Tenemos que citar, en primer lugar, la gripe rusa que se presentó en París en noviembre-diciembre de 1889, extendiéndose también a las ciudades del País Vasco a principios del siguiente año. En Francia y, seguramente aquí, dio una TM de 2,1 por 1.000 habitantes.

Pero, sin lugar a dudas, la peor crisis sanitaria de la Edad Contemporánea ha sido la pandemia de gripe de 1918-1920, llamada gripe española porque la primera manifestación grave y contundente la dio en Madrid, en los meses de mayo y junio de 1918. Más de la mitad de los 600.000 habitantes de la ciudad enfermaron, muriendo el 1,7 por 1.000 de su población. No sabemos por dónde entró esa onda, pero sí que afectó gravemente a la capital y, en julio, pasó desde Extremadura a Portugal. Se extendió poco hacia el norte porque estábamos al comienzo del verano y hubo unos pocos casos en junio en Vitoria-Gasteiz, en el Bilbao metropolitano y en algunos pueblos pequeños, no llegando ni a Gipuzkoa ni a la Nafarroa media. El porcentaje de población afectada fue mínimo y, en muchos casos diagnosticada simplemente como una neumonía.

En verano, el virus influenza mutó y el H1N1, como se le ha denominado a esta subcepa por ser la primera de la serie, resultó ser extremadamente virulento. Un verdadero asesino en serie. A principios de septiembre y de una manera simultánea en distintos lugares del mundo, brotó la segunda onda epidemiológica que mató a unos 40 millones de personas. Entre nosotros, apareció en un punto nodal, estratégico, que es la muga de Irun-Hendaia por donde pasaban todos los trenes y la carretera más importante que une París con Madrid. Por allí pasaban miles y miles de soldados y trabajadores portugueses que se dirigían a Francia para luchar en la Gran Guerra; también pasaban miles de trabajadores y trabajadoras de distintas regiones de España que iban a trabajar a la vendimia y a otras actividades porque España era un país neutral. Al mismo tiempo que en Irun apareció también en la localidad navarra de Goizueta, extendiéndose inmediatamente por todo el norte de Nafarroa. En Irun, solo esos días falleció el 1% de su población (TM: 10 de cada 1.000 habitantes) siendo diagnosticados de gripe y neumonías asociadas. En algunos pueblos del norte de Nafarroa esta cifra fue mucho más elevada. La característica fundamental de esta onda pandémica es que alrededor de la mitad de los muertos tenían entre 15 y 34 años, falleciendo muy pocos mayores y muy pocos niños de corta edad. Parece una contradicción, pero hoy en día, creemos que estas muertes se producían precisamente porque sus defensas inmunológicas eran potentes y reaccionaban en exceso al ataque de un virus muy virulento, la llamada tormenta de citosinas. Todo lo contrario de lo que ocurre con el coronavirus, en esta primavera de 2020, que es especialmente grave en mayores de 60 años.

La progresión de la gripe en Euskadi fue muy rápida, si el pico de la pandemia en Irun fue a mediados de septiembre, en Vitoria-Gasteiz fue a mediados de octubre. En algunos pueblos de montaña la enfermedad llegó más tarde, apareciendo en Orozko o Zeanuri el pico máximo en noviembre y unas tasas de mortalidad de 25 por 1.000 habitantes. Ander Manterola me transmite el recuerdo oral de que un día se enterraron siete personas en la parroquia de Zeanuri, dato que hemos confirmado en los libros parroquiales porque, uno de los días, murieron y fueron anotados en el registro seis vecinos del pueblo. En localidades pirenaicas de Iparralde también llegó en noviembre y algún informante nos ha relatado, con horror, que la epidemia mató a todas las embarazadas del pueblo.

2,5% de la población mundial

En todo el mundo la situación era parecida. La pandemia de gripe española mató el 2,5% de la población mundial, es decir, sumando las cuatro ondas u oleadas epidémicas, entre 40 y 50 millones de personas. Las diferencias de unos países y continente a otros, fue muy grande: en África, el 3%; en Europa, el 1%, con diferencias muy altas entre los países mediterráneos, como Italia y España, que llegaron al 1,2% mientras que los escandinavos no llegaban al 0,9%.

La tercera onda epidémica llegó en 1919 y tuvo poca incidencia en Euskal Herria donde hubo incrementos significativos de fallecidos en algunas comarcas como Urdaibai, entre los meses de enero y marzo, o en el entorno del Gorbea entre abril y mayo. La cuarta onda de 1920 apenas tuvo reflejo estadístico entre nosotros, aunque, en algunos lugares, sí se incrementaron los muertos de niños de corta edad por enfermedades del aparato respiratorio y algún brote de sarampión. En nuestra mayor ciudad, Bilbao, disponemos de los boletines epidemiológicos de esa época, muy fiables por cierto, con los que podemos calcular las tasas de mortalidad por gripe y complicaciones respiratorias en las cuatro ondas u oleadas que sufrió la ciudad: la gripe española mató el 0,6 por 1.000 habitantes en primavera del 1918; 8,4 por 1.000 habitantes en otoño; 3,1 por 1.000 habitantes en 1919 y 2,2 por 1.000 habitantes en 1920.

Cifras rotundas y trágicas que tenemos que tener muy presentes porque nos pueden ayudar a entender la evolución que puede tener la actual pandemia de covid-19. Esta onda de marzo-abril de 2020 que viven en Madrid se parece mucho a la que vivieron en mayo-junio de 1918. Los paralelismos entre nosotros también son muy claros.






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Cronopiando | Aute

Les compartimos el Cronopiando que Koldo Campos ha dedicado a la vida y obra de Luis Eduardo Aute:

Aute
Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando
Hoy, cualquiera es un artista. De tanto aupar a tantos botarates sin alma y desalmados con botas,  de tanto homologarlos como extraordinarios,  de complacerlos como excepcionales, de titularlos como artistas, acaban sus escribanos, finalmente, quedándose sin palabras, sin adjetivos… además de sin vergüenza, cuando la página en blanco demanda, por ejemplo, la presencia de Aute.

Luis Eduardo Aute ha fallecido hoy, a los 76 años de edad. Músico, pintor, escritor, director de cine, ha sido uno de los más versátiles creadores del siglo que se fue y del que camina y,  para su suerte, no depende del esmero que demuestren los cronistas urdiendo parabienes y lisonjas a la hora de celebrar su obra, sino de una hoja de servicios al arte tan documentada, coherente y hermosa, que ningún mezquino silencio escondería.

A Aute, discreto hasta de sombra, del arte sólo le ha interesado el arte como expresión de vida. Ni el escenario le ha llevado el juicio, ni las portadas le han robado el sueño.

Gracias por tu obra y por el humanismo y el compromiso con que la moldeaste. Que la tierra te sea leve.

(Preso politikoak aske)






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El SARS CoV-2 y la Ertzaintza

El siguiente reportaje publicado por El Diario acerca del nivel de contagio del SARS CoV-2 en los agentes de la Ertzaintza lo acompañamos de este comentario muy acertado de parte del usuario de Facebook de nombre Garraxika:

Normal que les golpee, se pasan el día entre identificaciones, cacheos, detenciones, etc innecesarias, en muchas ocasiones con contacto corporal porque tienden a emplear la represión en vez de la lógica y la pedagogía y encima estos días andan crecidos y hacen un montón de controles coercitivos en los que acaban toqueteando dnis, carpetas con papeles etc sin el mas mínimo cuidado.

Por otra parte, desde que empezó el Estado de Alarma no han parado de hostigar a la gente que viven en la calle y que por lógica, han estado mas expuestos que nadie y seguro que muchos aún siendo asintomáticos estarán infectados. Según datos del ayuntamiento, el confinamiento obligatorio sorprendió en Bilbao a 350 'sin techo' deambulando por sus calles, y según exige la ley, el Ayuntamiento se vio obligado a garantizarles un confinamiento seguro en instalaciones públicas. 

Pero en vez de hacerlo bien y llevarlos en pequeños grupos a lugares donde pudieran pasar el confinamiento con un mínimo de dignidad, los juntaron hacinándolos en un par de albergues y polideportivos lo cual ha motivado la proliferación de peleas y hasta motines y han tenido que acabar expulsando a varios de ellos que ahora vuelven a deambular por las calles. El estar todos los días por las mismas calles, asediando a las mismas personas ahora tiene sus consecuencias.

#PapelesParaTodos   #NoAlaLeyDeExtranjería #NadieEsIlegal


Adelante, lean por favor:


Asuntos Internos investiga a media docena de agentes de la Policía vasca y envía una circular exigiendo ejemplaridad en el estado de alarma

Iker Rioja Andueza

El incremento de las pruebas de coronavirus a los agentes de la Ertzaintza está revelando una cadena de contagios cada vez mayor. De 257 test practicados hasta este viernes, 100 han dado positivo. Hay ya cuatro agentes hospitalizados, uno de ellos en la UCI y en estado muy grave, según las fuentes consultadas.

El crecimiento de la incidencia del Covid-19 está siendo una constante en los últimos días. Hace dos lunes eran 30 los casos detectados entre Ertzaintza y cuerpos locales y a principios de esta semana esa cifra se elevaba a 80. Entre el jueves y el viernes hansido 15 más los contagios. Comisarías como la de Bilbao están notando ya la cascada de bajas.

El Departamento de Seguridad, dirigido por Estefanía Beltrán de Heredia, ha tenido que reforzar la plantilla con los estudiantes que estaban a punto de graduarse en la academia de Arkaute, jóvenes que están realizando tareas de apoyo y supervisados por veteranos. A diferencia de en otros servicios públicos como la Sanidad, en la Policía no existe la posibilidad de contratar interinos.

Se han activado algunas medidas organizativas excepcionales para garantizar el servicio y prevenir contagios, si bien el Gobierno se ha encontrado con quejas de sindicatos como Erne, Esan o Euspel, que han demandado más mecanismos de protección. En el caso de esta última organización ha llegado a acudir a los tribunales exigiendo "medidas reales". Euspel, en un comunicado, lamenta que Seguridad siga considerando que la plantilla "tiene baja probabilidad de exposición" para justificar la falta de los denominados EPI. Añade la central que, sin embargo, en Euskadi se da la tasa más alta de contagios entre policías a pesar de que no haya habido fallecimientos como en la Guardia Civil, la Policía Nacional o los Mossos d'Esquadra.

Según una memoria del Gobierno vasco relativa a las medidas adoptadas, en la Policía vasca se han cambiado los turnos, se han escalonado las entradas y salidas para evitar aglomeraciones en vestuarios e incluso se ha autorizado a ir de uniforme desde casa. También se está permitiendo ya descansar en los hoteles habilitados para sanitarios con el ánimo de no extender la cadena de contagios a las familias. Asimismo, desde esta semana se están instalando sistemas de videoconferencia en las salas de tomas de declaraciones de toda la red de comisarías y se han adquirido ya equipos informáticos portátiles -con seguridad reforzada- para potenciar el teletrabajo.

Media docena de expedientes por mala praxis

Por otra parte, el jefe de la Ertzaintza, Josu Bujanda, distribuyó el pasado jueves 26 de marzo una circular "con consideraciones sobre la imagen corporativa de la Ertzaintza" y "recordando" a todas las unidades "la importancia de observar un comportamiento ejemplar ante la ciudadanía en esta situación extraordinaria". El documento fue enviado a raíz de un vídeo en redes sociales en el que una patrulla y un ciclista discutían en torno a la aplicación de las restricciones por el estado de alarma. Sin embargo, a los pocos días, el fin de semana, se produjo una polémica intervención policial en el barrio de San Francisco de Bilbao. Asuntos Internos mantiene abiertos alrededor de media docena de expedientes por "mala praxis", según las fuentes consultadas.

La circular de la jefatura de la Ertzaintza recopila apartados del código deontológico policial y de la Instrucción 70, que regula las relaciones de los funcionarios con la ciudadanía. Sin embargo, los sindicatos policiales han mostrado su enfado por las actuaciones de Bujanda. "El colectivo en general se ha sentido dolido. Se están jugando la vida. Son la segunda línea después de los sanitarios", defiende Roberto Seijo, responsable de la central con mayor implantación, Erne, que reitera que la actuación en Bilbao fue "ajustada a derecho" y que no se pueden adoptar medidas disciplinarias sin conocer todo el contexto del operativo. SOS Racismo, por su parte, ha acusado a la Policía de propinar "una paliza" a un joven magrebí en Bilbao. Aporta un informe médico que recoge "policontusiones, fractura en la muñeca izquierda y varias heridas".







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Cronopiando | Pasear sin Problemas

Y sí, complicada como es la naturaleza humana, durante esta crisis del SARS CoV-2 nos ha tocado ser testigos de situaciones esperénticas.

Para muestra, este botón de nuestro amigo Koldo Campos:

Pasear sin problemas

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando 

Si no tiene perro que pasear y tampoco es tan canalla como para hacerse con uno por unos días y así caminar un rato por la ciudad, si tampoco es militar como para andar paseando su uniforme por la calle arriba y abajo así tenga que soportar las caceroladas en balcones y ventanas, ni dispone de una camioneta autorizada que le permita llevar y traer alimentos o material sanitario y necesita salir a la calle y romper aunque sea por unas horas con el confinamiento, le propongo un disfraz infalible, sin riesgo alguno para su integridad. Nadie le va a detener, a golpear o arrastrar por el suelo. Tampoco le van a insultar como a esas enfermeras y médicos que regresan a sus casas. Simplemente: Vístase de cura o de obispo en traje de gala, con su batola blanca, su capa púrpura y su correspondiente mitra incrustada en la cabeza y salga a la calle sosteniendo un copón lleno de hostias.

A su gusto queda aprovechar el paseo para bendecir a su rebaño y a las ovejas descarriadas que, desde sus balcones, lejos de censurarle la conducta, le van a ver pasar entre aplausos, saetas, y conmovedoras muestras de devoción cristiana. Ni siquiera va a tener necesidad de cubrirse la cara con una mascarilla o usar guantes para levantar el copón porque Dios está con usted y no va a pasarle nada. Es más, hasta la Guardia Civil lo va a trasladar en sus vehículos y a darle escolta.

(Preso politikoak aske)






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Agur eta Ohore Aute

Un duro iniciar del 4 de abril de 2020, con el mundo entero colapsado por un virus que ha venido a descoser las hechuras del neoliberalismo y con una humanidad en busca de sus mejores cualidades.

Y precisamente se nos va quien dedicó su vida a hacernos más humanos a través de sus expresiones artísticas.

Gran solidario catalán con los idearios de libertad de su pueblo y del pueblo vasco.

Ya eres viento de libertad Luis Eduardo.

Aquí lo que nos informa Diario 16:


El cantautor fallece tras una larga y dura enfermedad

Agustín Millán

“Al alba” queda huérfana. RTVE lo ha anunciado y España aguantó la respiración.

Luis Eduardo Aute, uno de los principales referentes de la canción de autor en España, ha fallecido este sábado a los 76 años de edad, según ha confirmado a TVE el agente del artista.

Un autor independiente, libre y comprometido.

Cantautor

Pintor, escultor y director de cine, destacó sobre todo como cantautor, con la publicación de 19 discos de estudio y temas como «Al alba», «Rosas en el mar» o «De paso».


Y bueno, en un ejercicio de memoria... Al Alba:


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Si te dijera, amor mío,
Que temo a la madrugada,
No sé qué estrellas son estas
Que hieren como amenazas,
Ni sé qué sangra la luna
Al filo de su guadaña.

Presiento que tras la noche
Vendrá la noche más larga,
Quiero que no me abandones
Amor mío, al alba.

Al alba, al alba...

Los hijos que no tuvimos
Se esconden en las cloacas,
Comen las últimas flores,
Parece que adivinaran
Que el día que se avecina
Viene con hambre atrasada.

Presiento que tras la noche
Vendrá la noche más larga,
Quiero que no me abandones
Amor mío, al alba.

Al alba, al alba...

Miles de buitres callados
Van extendiendo sus alas,
No te destroza, amor mío,
Esta silenciosa danza,
Maldito baile de muertos,
Pólvora de la mañana.

Presiento que tras la noche
Vendrá la noche más larga,
Quiero que no me abandones
Amor mío, al alba.

Al alba, al alba...





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viernes, 3 de abril de 2020

Egaña | Pandemia y Ética Social

Desde su página de Facebook traemos a ustedes este texto de Iñaki Egaña dedicado al manejo que se ha hecho de la crisis generada por el SARS CoV-2.

Lean por favor:


Iñaki Egaña

La crisis sanitaria y económica provocada por la expansión de la Covid-19 ha propuesto un dilema: salvar a los más débiles o, por el contrario, mantener un confinamiento relativo, aún a sabiendas que ello provocará más muertes, por la prolongación de la pandemia, pero logrará mantener activo parte del sistema económico actual. Una especie de darwinismo social, la supervivencia de los más aptos frente a la desaparición de los torpes, en este caso aquellos con su sistema inmunológico más frágil o sin una sanidad que les arrope.

La segunda de las propuestas echa por tierra la sociedad de bienestar acumulada, aún con muchos recortes como se ha visto, durante décadas. La humanidad, incluso el sapiens desde tiempos remotos, ha sobrevivido gracias al espíritu solidario, comunitario. Para hacer frente a la adversidad, y también para construir sus sociedades. Sistemas como el feudalismo y sobre todo el capitalismo, asimismo en su fase neoliberal, han atacado y atacan la igualdad, la difusión de los derechos a toda la comunidad. Reivindican la barbarie, la hegemonía del más fuerte.

Estos últimos días, con el agravamiento de la pandemia, hemos asistido a una especie de alineamiento entre los defensores de una u otra opción al dilema planteado. Los que piden un receso social para evitar una tragedia descomunal, estampada sobre todo en las espaldas de los más débiles, que al día de hoy son las y los trabajadores precarizados en un porcentaje elevado, y los que piden mantener la actividad económica privada en los centros estratégicos para su supervivencia como clase.

En EEUU, el presidente Trump apostaba por esa línea. En Brasil, Bolsonaro se hacía eco de las multinacionales, en Alemania Merkel tiraba del carro empresarial para no cerrarlo, en Holanda Mark Rutte miraba su ombligo y en Italia los sectores más reaccionarios pedían enviar directamente al cementerio a los mayores para evitar un colapso excesivo.

En la cercanía, ha llamado la atención la pataleta de varios dirigentes del PNV frente al confinamiento de los sectores no esenciales decretado por el Gobierno de Madrid. Una opción que sus cabecillas ya habían descartado previamente, con unas maneras dialécticas sumamente agresivas e insultantes.

Esta coreografía de defensa numantina del sistema económico, de la opción darwinista, ha sido orquestada, a través de una melodía monocorde, con cuatro actores de primer nivel. Todos ellos jeltzales, en su sector ultra neoliberal. El núcleo duro. Koldo Mediavilla, responsable institucional, Andoni Ortuzar, secretario general del partido, Iñigo Urkullu, presidente del Gobierno y Eduardo Zubiaurre, secretario de la patronal vascongada. Un quinto quedaría por matizar ¿quién manda realmente en el ente televisivo ETB? Ninguno de ellos se ha desviado una coma del discurso: frente a la relevancia económica, lo sanitario es secundario.

Los insultos y ataques de Mediavilla a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, sus mentiras con respecto a lo sucedido con la industria en tiempos de la guerra civil (un sector del PNV desobedeció las órdenes republicanas y dejo la industria pesada en poder de Franco y de Hitler) y, sobre todo, aquel “yo ya estuve en la UVI” y que ahora vengan otros a compartir experiencia, debería ser suficiente para desacreditarlo políticamente de por vida.

La deriva de Urkullu no es nueva. Su oposición frontal a un desarme de ETA que no pasara por los cuarteles de la Ertzaintza o la Guardia Civil, fue una pequeña anécdota en comparación con su papel en su intermediación con Puigdemont en la crisis catalana, siguiendo entonces la línea interpretativa abierta por el CNI y Jorge Moragas. Su escapismo en el derrumbe del vertedero de Zaldibar y su cobardía frente a la supresión de la autonomía, marcan la talla política de un polichinela que es incapaz de articular un mínimo sentido comunitario vasco.

No compartí ni ideología, ni espacio político con ellos, pero otros lehendakaris como Juanjo Ibarretxe, Jean René Etchegaray o Juan Cruz Allí pusieron más empeño en la construcción de esta invertebrada Euskal Herria que el que se hace llamar “lehendakari de todos los vascos”.

Zubiaurre, el jeltzale que preside Confebask, la organización empresarial que maniobró en la sombra para ilegalizar a ELA y a LAB, se ha convertido en portavoz de su clase. Despreciando la salud y haciendo grande el lema de que en este mundo únicamente caben los más capacitados. Desde su beligerante discurso nos ha dado una clase magistral de la naturaleza criminal del sistema que defiende, el capitalismo.

En épocas de crisis, dicen, se hace complicado ocultar las intenciones y la naturaleza personal. En esas épocas, y esta es una de ellas de forma descomunal, las caretas se desplazan, los disfraces se desmoronan. Los colores se difuminan y las decisiones se angostan en el blanco y negro. La dirección informativa de ETB ha sido una de esas que no ha podido disimular su alineamiento político. Descarnadamente, como si se tratara del NODO franquista. Propaganda pura y dura. Un escándalo como en su tiempo lo fue el de Tele Madrid, cuya dirección llegó a ser denunciada por sus trabajadores.

En épocas de crisis “todos somos socialistas” escribía recientemente el filósofo esloveno Slavoj Zizek. Sustentaba semejante afirmación en que líderes como Trump hablaban de nacionalizar empresas privadas para superar el parón económico. Es cierto que la solidaridad se ha desparramado. En especial por esos sectores que hasta ahora no estaban siquiera visibilizados. Pero la realidad, machaconamente, nos demuestra que el inmovilismo, a pesar de la crisis, tiene gigantes defensores.

Defensores de un estatus que marcaba paso con una palabra que han repetido hasta la saciedad. Ética. Ética política, humana, social, económica. Y resulta que cuando la situación se ha complicado sobremanera, han huido rápidamente del vocablo. Han huido del apoyo a los más débiles, primera condición que nos hace humanos.






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