Un blog desde la diáspora y para la diáspora

sábado, 6 de abril de 2024

Dieciséis Apellidos Vascos

Diego Sandoval del portal W Deportes no se caracteriza por ser la crayola más brillante de la cajita.

A pesar de que Javier Aguirre Onaindia, entrenador de futbol mexicano conocido como 'el Vasco Aguirre' mencionase en rueda de prensa que le habían sacado dieciséis apellidos vascos (en referencia a los ocho apellidos vascos que esgrime la vasquitud etnicista y que incluso ha inspirado una película de comedia), Sandoval insiste en decir que "tiene familia española".

Lean ustedes:


Javier Aguirre: Mi familia le va al Athletic; me sacaron 16 apellidos vascos

Javier Aguirre habla en conferencia de prensa de cara a la final de Copa del Rey en donde Mallorca enfrentará al Athletic Club.

Diego Sandoval

Javier Aguirre es todo un espectáculo cuando habla en medio de una sala llena de periodistas, y en una nueva ocasión volvió a otorgar una conferencia de prensa para lo que será la Gran Final de la Copa del Rey: Mallorca vs Athletic Club; conferencia que se dio a conocer en el Estadio La Cartuja posterior al entrenamiento del equipo Bermellón.

Asimismo, primordialmente Aguirre tocó el tema de su familia ya que a pesar de ser mexicano, tiene familia española y reconoce que a pesar de ser estratega del Mallorca, la realidad es que su familia anhela que el Athletic Club pueda hacerse de la Copa del Rey puesto que tanto su familia como de su padre como de su madre, tienen 16 apellidos vascos.

“En mi casa los he hecho dudar pero van con el Athletic. Se juntaron los de mi padre y mi madre y me sacaron 16 apellidos vascos. Recuerdo que en mi casa en México todo era del Athletic. Mis hermanos se quedaron siete años en Guernika y volvieron aún más del Athletic”, concretó Aguirre.

De igual forma, la última vez que el Mallorca ganó una Copa del Rey fue en 2003; ahora de la mano de Javier Aguirre buscan volver a concretar este hecho sabiendo que será una final inverosimil, rispida y dificil pero no inalcanzable, ante ello el técnico mexicano destacó que será un bonito encuentro.

“No alcanza solo con ilusión o tranquilidad. Hay que jugar y jugar bien. No tener errores. El Athletic es el equipo que más balones roba en tu campo y más goles te marcan. Te roban y te hacen goles de todos los lados. Hay que hacer un partido casi perfecto. Con deseo y ganas no te alcanza, no es suficiente”, añadió Javier Aguirre

Además, recalcó la firme ilusión que tiene el equipo para superar las adversidades y poder hacerse de una de las Copa más importantes de España, aunque recalca que el Athletic no será un rival para nada endeble, sin embargo, para él y para los jugadores lo único que les queda es concentrase, divertirse, para tocar la gloria eterna.

“El equipo está muy bien. Ilusionadísimo. Si Omar no está bien no estará en el banquillo de mañana. La tercera no te la contesto porque no me acuerdo... Queremos ser campeones. No va a ser fácil. Tiene 25 puntos más que nosotros en Liga, pero siempre hay un pero y nosotros nos jugamos un título y lo queremos”, selló el estratega mexicano.





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sábado, 30 de marzo de 2024

Mexicano con Ocho Apellidos Vascos

Ya anteriormente les hemos comentado acerca de las raíces vascas del exjugador y hoy entrenador de futbol Javier Aguirre Onaindia. Así se han enterado que su padre era originario de Ispaster mientras que su madre lo era de la martirizada Gernika, sobreviviente al bombardeo fascista.

Pues bien, hoy, desde el portal Relevo traemos a ustedes este muy completo perfil biográfico acerca de Javier, uno de los rostros más conocidos de la diáspora vasca en Mexico.

Disfruten la lectura:


Los ocho apellidos vascos de Javier Aguirre: una leyenda de la pelota, un primo delegado del Athletic y una familia rojiblanca

Repasamos las raíces vascas del técnico del Mallorca, que se enfrentará en la final de Copa al conjunto bilbaíno.

Patxo de la Rica

Javier Aguirre nació en 1958 en Ciudad de México, pero entender su historia es imposible sin tener en cuenta un lugar: Bizkaia. Allí, en un pequeño pueblo en la cercanías de la costa cantábrica, Ispaster, nació Basilio Aguirre Alberdi, su padre, y solo unos kilómetros más al interior creció Mari Carmen Onaindia Landeta, su madre, menor de una familia de once hermanos que, como toda una generación, vivió el horror en primera persona en la Guerra Civil. Gernika, famoso en el mundo por el cuadro de Picasso y orgullo vasco por ser el corazón político del territorio, vio crecer a una niña que se enamoró del piano, huyó del bombardeo y emigró a México junto a un joven con el que formaría una familia al otro lado del Atlántico sin perder de vista nunca sus raíces.

¿Por qué le llaman el vasco al técnico del Mallorca? La respuesta lógica, al menos sentimentalmente, es porque lo es como cualquier otro. No importa que naciese en la capital mexicana si el primer idioma que escuchó en su casa fue el euskera, con ese acento inconfundible guerniqués que su madre mantuvo durante años. Sus padres emigraron en 1947, casi una década después de la guerra, como atestiguan documentos de su entrada a México vía Estados Unidos. El 8 de febrero de ese año llegaron a la frontera y accedieron al país por Nueva Laredo, antes de asentarse en la capital y residir en Tlalnepantla de Baz, junto a la capital. Basilio, hombre comprometido con la política vasca, mantuvo ese vínculo como tesorero del Centro Vasco de Ciudad de México en los años 1960-1961, mientras a miles de kilómetros los hermanos de Mari Carmen seguían con su vida en Gernika.

Lo hacían, además, con mucha importancia. La familia Onaindia es muy reconocida en el municipio vasco y más aún la Onaindia Landeta. Nacidos en la céntrica e histórica calle Juan Kaltzada, aunque su padre -el abuelo del entrenador- era de Iurreta y su madre de Nabárniz, crecieron como una familia amante del deporte mientras varios de ellos ayudaban a su padre en una panadería que regentaba.

Dionisio, uno de los hermanos de Mari Carmen (1918), tenía un don especial en sus manos. Es uno de los mejores pelotaris de la historia, como lo demuestran carteles de la época e incluso algunos artículos periodísticos más actuales. "Dionisio Onaindia, el virtuoso, juega esta tarde en el Gros de San Sebastián y viene dispuesto a destapar el tarro de las esencias", lucía un cartel sobre el tío de Aguirre.

Más recientemente, en un artículo publicado en El Correo y titulado 'Onaindia, el pionero', le definen como un "maestro, artista, una auténtica figura que no dejaba a nadie indiferente", además de recalcar su importancia en los primeros años de los torneos de parejas al coronarse como campeón junto a Urcelay II en los años 1941 y 1943, las dos primeras ediciones del torneo más importante de este deporte.

No era el único de la familia que deleitaba en la pelota vasca. Julio también competía pero tuvo que alejarse del deporte por las lesiones, además de estudiar solfeo como Mari Carmen, ambos enamorados del piano. Aunque como más se divertían los hermanos era compitiendo juntos en diferentes deportes.

Lazos con el Athletic

Gernika, donde han residido la mayor parte de la familia y la descendencia, vio crecer también a otro apasionado del deporte. Juan Ignacio Onaindia (1940), el mayor de los primos de Aguirre, fue delegado del Bilbao Athletic (filial rojiblanco) durante muchos años e incluso directivo en los mandatos de Pedro Aurtenetxe y José María Arrate. De hecho, vivió de cerca los títulos conseguidos en los años 80, cuando compartió filial con jugadores que después celebrarían el doblete en el 84 en La Gabarra. Falleció en 2006, con una gran representación del club en el funeral y siendo homenajeado durante años con un torneo amistoso en pretemporada que se celebraba en el municipio vizcaíno.

Hasta hace unos años varios familiares de Javier Aguirre regentaban el precioso hotel Neguetxea, donde llegó en más de una ocasión el técnico, aunque lo traspasaron hace años. Un vínculo que mantiene muy vivo con sus primos, como Jon Onaindia y sus hermanos, hijos de Antonio -el segundo hermano de Mari Carmen-, quienes también nacieron en México pero regresaron 'a casa' en 1974. Se intercambian mensajes habitualmente, aunque no hay duda de a quién apoyará esta familia tan rojiblanca en la próxima final.

Lo sabe bien Javier, que pese a la distancia siempre quiso mantener presentes sus raíces. Sus hermanos se llaman Aitor, Karmele, Jon y Andoni y llamó a sus hijos Ander, Mikel e Iñaki "por gratitud y como homenaje". Incluso, ha declarado en más de una ocasión su cariño con el club rojiblanco. "Por familia, me hubiera gustado entrenar al Athletic. Toda mi familia es de Bizkaia; padre, madre, tíos, abuelos... me hubiera hecho mucha ilusión", dijo en una entrevista en Dazn. Sus ocho apellidos vascos le dan la razón: Aguirre, Onaindia, Alberdi, Landeta-Arzua, Bollar, Arruabarrena, Uriarte, Goitiagaretxana. Incluso, puede seguir: Erkiaga, Arroategi, Mendibel, Mendibe, Uriarte, Basterretxea, Atxurra y Aranguena.

 

 

 

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viernes, 29 de marzo de 2024

Preguntas con Respuesta

Muy interesantes las preguntas que se plantean de frente al Aberri Eguna en este ensayo publicado en el portal de Noticias de Gipuzkoa.

Más interesantes aún, para nosotros los vascos de la diáspora, son los planteamientos presentados antes de llegar a la respuesta.f

Les invitamos pues a leerlo:


¿Quiénes somos? ¿Qué somos? La Nación Vasca somos nosotras y nosotros

Muchas veces nos lo hemos preguntado como consecuencia de la negación nacional que los Estados que nos han dominado han pretendido imponer

Varios autores

¿Quiénes somos? ¿Qué somos nosotras y nosotros? Muchas veces nos lo hemos preguntado como consecuencia de la negación nacional que los Estados que nos han dominado han pretendido imponer. Y para llevarlo a cabo, nuestra historia, lengua, cultura y tradiciones no sólo han sido pisoteadas, sino incluso menospreciadas, argumentando que la naturaleza de nuestra nación es imaginada, con el fin de poner así en entredicho nuestra conciencia nacional.

Otra es la realidad que, sin embargo, han querido ocultarnos. Quienes a lo largo de la historia visitaron o cruzaron nuestras tierras han descrito con bastante claridad el carácter propio y diferenciado de nuestro pueblo. Lo que los Estados negacionistas han intentado, en todo caso, silenciar.

Quien ha llegado del exterior ha tenido más claro que nosotras y nosotros que aquí ha existido un pueblo, y que existe.

Euskal Herria es un término que franceses, ingleses o alemanes utilizaban desde hace tiempo. Das Landt Baschko, Landes Baska, Terre Basque, Basque Country, Eusquel Erria, Heuscal Herria... Y los autóctonos al-bashkiya, basken, vascón, euscaldunac… “Los vascos, en todo caso, son el remanente de una tribu de gran antigüedad que en otro tiempo estuvo más extendida”. (George Gerlan). Quienes no éramos/somos ni españoles ni franceses. Orson Welles nos recordó claramente lo que éramos: “No, los que viven aquí no son ni franceses ni españoles. Son vascos”. Y antes, Alfred von Wolzogen, en 1852: “Los vascos sólo quieren ser vascos”. Y antes, La Tour d ‘Auvergne-Corret (1801): “Los vascos sólo se parecen a sí mismos”. Y antes, Wilhelm Von Humboldt (1799), en su carta a Goethe: «Nunca he conocido un pueblo que hubiera mantenido un carácter nacional tan marcado». Como dice Víctor Hugo: “Se nace vasco, se habla euskera, se vive en euskera, y muere vasco”. (1843).

Como dijo Etienne de Jouye en 1817 a sus compatriotas franceses, la pequeña nación vasca no se parece a ninguna, ya que todo tiene su carácter original, todo está marcado por ese viejo sello que la fragancia del tiempo hace aún más respetable. John Adams también lo tuvo claro al visitar Euskal Herria en 1780, y escribió a los americanos: “Este sorprendente pueblo ha conservado su antigua lengua, su carácter, sus leyes de gobierno y sus maneras, sin cambios y por más tiempo que cualquier otra nación europea”.

La gente que se ha acercado a nosotros no sólo ha sabido quiénes éramos, sino también cuál era nuestro territorio. Así, en 1496, Arnoldo Von Harff tenía claro cuál era el límite meridional de nuestra tierra: “Después de Viana, pasa sobre un puente de piedra el río Ebro, donde termina el Reino de Navarra y, por el otro lado, comienza el país de España”. Alejandro Dumas de Iparralde (1846): “En cuanto a la lengua y la indumentaria, los de Bayona no pueden considerarse como tales”. Y como nos recordará Wilhelm Von Lüdermann en 1822: “Fuera de sus montañas, no conoce patria, y habla siempre de Francia como de un país extraño”.

 Tenían claro los escritores extranjeros que Euskal Herria está formada por ciudadanos de siete territorios. En opinión de Auguste Dufou (1834): “La población de Navarra es vascona de tronco vascón... y los vascongados o euscaldunac también forman parte del tronco vascón, y tienen gran afición a sus privilegios, ya que los hace independientes en cierto modo”. Sobre el Sur decía Le Play en 1833: “Este país está formado por cuatro provincias con libertad casi absoluta... Son auténticas repúblicas”. Igual que Jean-Français Bourgoing, en 1789: “En muchos aspectos se entiende que está más allá de las fronteras españolas. Navarra y Bizkaia se consideran regiones separadas e independientes. Más claro aún lo tenía Katherine Douglas en 1919: “Su división política está formada por siete provincias hermanas, Zazpiak bat, la Eskual Herria de las naciones e historias vascas”. Un pueblo al que la frontera no separaba.

Pero como recuerda Pierre Margen: “Se ahogaron en la masa de los dos grandes estados de la zona, tuvieron que reconocer a señores más altos, aunque siguieran siendo ellos, vascos en cualquier caso” (1909). O más claramente en palabras de Cenac-Moncaute (1854): “Esa nacionalidad compacta, hablando el mismo idioma y compartiendo los mismos vaivenes, está destruida en dos partes por una división violenta que nada puede justificar”.

Y así, no es de extrañar que también aquí haya surgido hace tiempo la idea de que formamos una nación frente a esos dos grandes Estados. Sabino Arana aportaría un cuerpo político claro y completo a lo expresado por el alavés Joakin Landazuri, el labortano Dominique Joseph-Garat, el suletino Agustí Xaho y el navarro Arturo Campión: “Euzkadi es la patria de los vascos”.

Nuestra condición de nación se ha visto reflejada desde entonces en los diferentes proyectos vascos habitados, y así lo han explicado nuestros representantes, entre otros, en el proyecto de Estatuto de Estella (“El País Vasco, formado por las actuales provincias de Álava, Gipuzkoa, Navarra y Bizkaia, es una entidad natural y jurídica, con personalidad política propia”); en el documento de Itsasu de 1963 (“Somos un pueblo y un solo pueblo, según los usos de la lengua de la raza de la Tierra, desde el pasado y la voluntad actual de una nación”) y en el proyecto de un nuevo estatus político del lehendakari Ibarretxe (“Euskal Herria es un pueblo con personalidad propia en el conjunto de los pueblos de Europa”).

Y, esa realidad que los extranjeros nos han transmitido y que tenemos clara desde nuestro propio instinto, se plasmó con el objetivo de llegar al mundo, por primera vez, en el Aberri Eguna de 1932. El día de la Nación Vasca.

Y por eso hoy también estamos aquí, celebrándolo. Para proclamar en voz alta la existencia de la nación vasca a las conciudadanas, al mundo y, sobre todo, a quienes quieren negarla. Porque todos los años es un día para decirnos a los siete vientos lo que somos y quiénes somos.

¿Quiénes somos nosotros? ¿Qué somos nosotros? Nosotros somos la nación vasca.

* Mireia Zarate es presidenta de la Fundación Sabino Arana. Iratxe Esnaola es presidenta de la Fundación Olaso Dorrea. Gorka Espiau es director del Agirre Lehendakaria Center. Naiara Goia es directora del Laboratorio de Innovación Social Arantzazulab. Maria Elena Etcheverry es integrante de Ekin Argitaletxea de Argentina. Carlos Etchepare es miembro de Euskal Herria Batera

 

 

 

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sábado, 23 de marzo de 2024

Cocinando con Georgianos

La gastronomía ha sido puente de encuentro entre Euskal Herria desde hace ya algún tiempo.

Es por ello que nos complace traer este reportaje a ustedes desde la página de Noticias de Guipuzcoa.

Buen provecho:


La conexión gastronómica entre Euskadi y Georgia: platos tradicionales

Chefs de Euskadi y Georgia tuvieron un encuentro singular en la región georgiana de Kakheti, donde se unieron tradiciones culinarias y vitivinícolas de ambos territorios; un hermanamiento que llega a parentescos singulares entre las dos culturas

Aitzol Zugasti

Promover y fusionar la cultura culinaria de Euskadi y Georgia era el objetivo principal de la iniciativa Culinary Connection, organizada por el Basque Culinary Center y el Gobierno Vasco. En palabras de Bittor Oroz, Viceconsejero de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria del Gobierno Vasco, “las dos culturas están relacionadas, así como la singularidad lingüística, sobre todo relacionadas con la agricultura o con los topónimos. De ahí viene realmente la teoría que relaciona a los pueblos que nacieron de una raíz común y luego se han separado en la historia porque en medio han pasado muchas cosas a lo largo de los años”.  

Esta gran celebración gastronómica reunió a más de doscientas personas, incluidos chefs de hoteles y restaurantes de toda Georgia, y contó con el apoyo del Ministerio de Economía y Desarrollo Sostenible de Georgia, la Administración Nacional de Turismo de Georgia, el Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco y el Basque Culinary Center (BCC). Joxe Mari Aizega, director de BCC, valoraba el trabajo que se está realizando junto a Caucaso University desde hace un par de años.

La simbiosis entre la parrilla, el saber hacer, la técnica, el tratamiento del producto, la adaptación, el respeto y la creatividad, fueron los temas que se trataron en el debate La brasa como técnica culinaria, entre el chef Davit Narimanishvil, Igor Arregui (Rest. Kaia), Pili Manterola (Rest, Iribar), Xabier Gorrotxategi (Rest. Casa Julián), y Jon Ayala (Rest. Laia), y que fue moderado por Imanol Zubelzu, de Mantala Basque Gastronomy, que respaldó la iniciativa georgiana.

Además, hubo ponencias como la Sostenibilidad a través de los productos locales del chef Juan Carlos Caro, del Zelai Txiki donostiarra, que luce una estrella verde de la Guía Michelin, donde profundizó su saber hacer con el aprovechamiento del agua de lluvia, el compost y la huerta que gestiona. Enrique Fleishman presentó elaboraciones basadas en distintas técnicas y la mañana se completó con los show cookings de los chefs locales Tekuna Gachehciladze o chef David Narimanishvili.

La cena posterior, celebrada en Dergi Restaurant, de Nukriani, brindó una oportunidad única para degustar elaboraciones de los chefs de ambas regiones. Por una parte, Mahaia kolektiboa maridó sus creaciones con vinos representativos de Basque wines con la sommelier y joven talento Shua Ibáñez Rico (Restaurante Arzak) al frente, mientras que la pastelera Cristina García (CrisLa Sweets) se encargó de poner el toque dulce con Paisaje láctico; y por otra, de la delegación georgiana apoyaron la diversidad local y hubo una notable representación de cocineros y cocineras como Davit Narimanishvili, Tekuna Gachehciladze, David Nari, Keti Kvichidze y Daduna Glonti.

Davit Narimanishvili

Productos como las nueces, berenjenas, ortigas, cilantro, maíz de distintos colores, alubias rojas, el omnipresente estragón, carne de ternera y cordero, acompañado con la técnica de las brasas, son parte de la esencia de la cocina georgiana.  

Charlamos sobre ello con Davit Narimanishvil (Tiflis, 1983), cocinero afincado en el pueblo guipuzcoano de Irura, que nos acompañó en este maravilloso viaje a la desconocida Georgia. “La parrilla de sarmientos es lo más común que se emplea, aunque también leña, y todo ello asado en parrilla u horno cerrado. Así, las piezas enteras como cordero, cerdo, en cortes como la costilla, son perfumadas”, comenta Davit. “Y siempre acompañado con pan, en nuestra cultura es fundamental, y se realiza en un horno cilíndrico con apertura superior, parecido al del tandoor indio”, apunta.

Davit aterrizó en Barcelona en el año 2008 buscando labrarse un futuro mejor que el que le auguraba su lugar de origen en un momento histórico y complejo con la guerra de Osetia del Sur entre Rusia y Georgia, que marcaría los siguientes años de su país. Formado en la Escuela Superior de Hostelería Hofmann y con estudios posteriores de Máster en el Basque Culinary Center, su curriculum pasa por referentes como el DSTAgE o Viridiana, de Madrid en ambos casos, donde llegó a ser jefe de cocina de este último. Ahora se dedica a trasmitir la cultura gastronómica de su país en la apertura de restaurantes de cocina tradicional georgiana.

“Ahora estamos descubriendo lo perdido. Cuando pertenecíamos a la Unión Soviética teníamos cuatro platos y ahora se han ido recuperando las recetas antiguas. Sólo comíamos Khinkali (raviolis), Borch (una sopa de ukraniana), Cheburekin (una empanada típica de Kazajistán) y mucha carne como la fritura Kotlet en forma de croqueta, el estofado Gulash, Pilmeni y puré de patata”, recuerda el joven georgiano echando la mirada atrás.

Platos tradicionales

Narimanishvil nos describe los platos más emblemáticos:

- Chakapuli: es un guiso hervido que se cocina en la región de Kajetia. El cordero lechal se trocea y se dispone sobre capas (originalmente en cazuela de hierro fundido), sal, estragón (muy empleado en el país), cebolleta china, cilantro, perejil y la ciruela que aporta acidez. Añadido un chorrito de vino blanco, se pone a hervir el conjunto tapado durante dos horas. A pesar de no estar marcada la carne, el resultado, es delicioso.  

- Jachapuri o khachapuri: Cada región tiene su tipo, aunque en la visitada no lo cocinan. Jacha significa derivado el lácteo y es un tipo ricota; puri es pan. Es de forma alargada y con un hueco grande en el medio, con una yema de huevo, que simboliza el sol y los buenos augurios que se deseaba a los pescadores que salían al mar.  

- Khinkali: recuerda a una gyoza. Normalmente se rellena de carne –ternera, cerdo, cordero–, además de cebolla, pimienta, sal y ajo. En las ciudades se degusta con hiervas o en la montaña sin ellas.

- Satsivi: es un plato festivo de invierno que se disfruta en familia. El pollo o pavo se acompañan de una salsa de nueces –molidas en un mortero junto a fenogreco, cilantro, canela, clavo, hojas de caléndula y ajo–. “Cuando se calienta se convierte en algo mágico”, dice Davit.

- Badrijani: cortada la berenjena a lo largo, se le añade sal para extraer el agua y freírla después en aceite de girasol. Una vez rellena de pasta de nueces, perejil, ajo y especias como la albahaca, el azafrán o el fenogreco, se come siempre frío como aperitivo.

- Churchkhela: como si fuera una vela, este dulce lo realizaban pastores y guerreros que lo llevaban en sus viajes. Consiste en zumo de uva reducido hasta obtener una especie de mermelada natural. En ella se sumergen unas nueces troceadas con un hilo para dejarlas secar después.

Los vinos

El quevri, es un recipiente similar a una gran ánfora enterrada en el suelo. Las vasijas de arcilla son recubiertas de cera de abeja y enterradas bajo tierra, donde la temperatura se mantiene durante todo el año, lo que permite que el vino fermente en el frescor natural de la tierra. En la época de la vendimia, los hollejos raspones y todas las uvas pasan por ahí. La mezcla se conoce como chacha, y en Kaheti, que elaboran cuatro quintas partes de la totalidad del país, lo maximizan obteniendo a su vez un aguardiente llamado de la misma manera.

El vino quevri georgiano es el más antiguo y los hallazgos arqueológicos, entre los que se encontraron los primeros recipientes utilizados para la fermentación del vino, se remontan al año 6000 a.C.

Lo que distingue el quiebre de las tinajas es que siempre está enterrado. En ocasiones lo sellan con arcilla cuando la fermentación alcohólica y la maloláctica finaliza. Esto significa que no se requiere control de la temperatura y que el vino se asienta y se decanta de forma natural.

Además, debido a la forma cónica del fondo de la vasija, hace que su contacto con las precipitaciones sea mínimo.

Los quevri pueden ser de cincuenta litros para consumo doméstico o hasta 4.000 en una de las bodegas más grandes de Georgia. La vinificación con quevri, considerada en el pasado una reliquia pintoresca y folclórica, se practica y se valora cada vez más como una parte esencial de la singularidad del vino georgiano. La Unesco distinguió a este proceso en el 2013 como Patrimonio Cultural Inmaterial.

La uva más popular y masiva es Rrkatsiteli (kakheti), pero entre algunas clásicas y otras que se van descubriendo, están Kisi, Khikhvi, las Mtscvane (que significa verde) Manavis o Goruli, Tsolikauri, Tsitska, Chinuri, Ojaleshi, Aladasturi y Saferavi.

En la región de Kaheti podemos encontrar conceptos como Chateau Zegaanio o Pheasant’s Tears.

Chateau Zegaani está situado en la microrregión de Mukuzani, que, por sus condiciones climáticas y la composición de su suelo, ocupa un lugar especial entre los terruños de Georgia. En el Chateau, las 18 hectáreas de viñas disponen de certificado ECO para los mercados de Europa y USA. Con Saperavi de quevri obtienen un Zegaani Red wine, con el periodo de envejecimiento de dos años y con uvas Rkatsiteli. Con dos años de envejecimiento en el mismo recipiente, dan Zegaani Kakhuri.

También emplean vinos en barricas de roble francés, aplicando técnicas del siglo XIX y utilizando Saperavi envejecido durante dos años, dando el nombre de Mukuzani, la leyenda de la vinicultura georgiana.

Todos los vinos de Pheasant’s Tears, en cambio, se fermentan y envejecen en quevri. Han recuperado uvas que estaban perdidas y la bodega se construyó en el propio viñedo para minimizar el daño a las uvas en el transporte, lo que les permite cosechar y prensar más rápido. El tiempo de maceración depende de la variedad y del tamaño del qvevri, pero oscila entre tres semanas y seis meses. Todos los vinos envejecen exclusivamente en las vasijas, no reciben aromas de las barricas de roble y la variedad de 150 referencias diferentes pasan en su diversidad por blancos, tintos o naranjas, a cervezas realizadas con levaduras del vino para fermentar la cerveza.

Sus exportaciones llegan a las mesas de restaurantes mundiales como Nobu y Celler de Can Roca. 




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lunes, 5 de febrero de 2024

'El Monte de la Sangre'

Pregunta retórica.

¿Por qué si los vascos lucharon contra el fascismo en todos los frentes, tanto en el Ejército Vasco como en las fuerzas de la Segunda República además de haber formado parte de las fuerzas aliadas tanto en el frente occidental como en el frente oriental... por qué no se defiende con tanto ahínco su derecho a un estado como si se hace con los europeos askenazis que ocuparon Palestina?

Mientras piensan en ello, les invitamos a leer esto que nos informa Noticias de Gipuzkoa:


El Gobierno vasco reitera su compromiso con la Memoria Democrática en la exhumación de los restos hallados en Saibigain

Melgosa anuncia que los trabajos para localizar los restos de los combatiente de la batalla del monte Saibi continuarán a lo largo de 2024 y pide a los descendientes que aporten su ADN al banco de datos de Gogora.

Delia Ureta

El próximo abril se cumplirán 87 años de la cruenta batalla que se libró en las inmediaciones de la cima del monte Saibi y que provocó que durante décadas este lugar se haya conocido con el sobrenombre de ‘el monte de la sangre’ porque Saibigain quedó plagado de cadáveres.

Los cuerpos de decenas de gudaris y milicianos permanecen hoy en día enterrados en la zona y hasta allí han tenido que acudir tres generaciones de familiares para recordar a los que lucharon y perdieron la vida por defender la libertad y un punto geográfico estratégico desde el punto de vista militar.
 
Primeros restos óseos localizados

Este domingo la sociedad empieza a pagar la deuda que tenía con aquellos gudaris y milicianos y el equipo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y Euskal Prospekzio Taldea ha exhumando dos restos óseos localizados en una zona cercana a la cima del monte Saibi. El siguiente paso será intentar identificarlos mediante las pruebas de ADN ya que el Gobierno vasco mantiene el contacto con las familias de 11 desaparecidos en el entorno. De hecho, algunas de ellas han estado presentes en Saibigain mientras se han llevado a cabo las labores de exhumación.

Por ello, los representantes y voluntarios de Aranzadi han explicado “in situ” la llamada a que todas las familias de combatientes en la guerra que tienen a sus seres desaparecidos, especialmente a la rama de varones descendientes y particularmente a los que pudieran haber participado en la batalla del monte Saibigain, aporten su ADN al banco de datos del instituto Gogora.

Saldar una deuda

La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales ha seguido también los trabajos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y Euskal Prospekzio Taldea junto a la directora del Gogora, Aintzane Ezenarro. Nerea Melgosa ha destacado el sacrificio de los combatientes que lucharon y hasta "dieron la vida por la libertad, la democracia y la justicia social frente al ejército golpista". Al acto asistieron también familiares del comandante Bediaga y de otros combatientes junto a Gorka Urtaran, diputado foral de Políticas Sociales de la Diputación Foral de Araba; Miren Gorrotxategi; parlamentaria de Elkarrekin-Podemos; Mireia Elkoroiribe, alcaldesa de Durango o Mikel Garaizabal exalcalde de Abadino, entre otros..

De hecho, la consejera ha recordado que esta batalla es una de las fechas más heroicas en la lucha del Euzkadiko Gudaroste, y ha resaltado que es necesario "saldar una deuda" con los que lucharon contra la opresión. Melgosa considera que el primer paso para hacerlo es localizar, exhumar e identificar, en la medida que sea posible, los restos de los combatientes o los represaliados para después rendirles homenaje "recogiendo su testigo, comprometiéndonos también nosotros en 2024, aquí en Saibigain, con los mismos valores por los que dieron su vida: la libertad, la democracia, la justicia social y los derechos humanos".
 
La búsqueda seguirá en Saibigain

Además, la consejera Melgosa ha anunciado que los trabajos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y Euskal Prospekzio Taldea continuarán en la zona durante los próximos meses ya que el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos, Gogora, ha obtenido la ampliación durante todo 2024 del permiso de prospección, obligatorio ya que quela zona se encuentra en una zona protegida como es el parque natural de Urkiola.

Aunque de momento en la zona se han encontrado varios restos óseos que han sido exhumados este domingo, pero es previsible que se localicen más puesto que en el entorno de Saibigain se han hallado restos de metralla, munición, así como objetos personales de metal de los combatientes.

El Gobierno vasco mantiene su compromiso con la Memoria Democrática desde hace décadas, y en los últimos 20 años ha recuperado los restos de 296 víctimas de la Guerra Civil o la represión franquista. 50 de ellas han podido ser identificadas gracias al banco de ADN de familiares de Gogora.

Por último, se hizo un llamamiento a todos aquellos que suban al monte Saibigain a que respeten la señalización y trabajos que durante todo el año llevarán a cabo responsables y voluntariado de Aranzadi.




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domingo, 4 de febrero de 2024

Lengua de Encuentro

Como hemos insistido y aclarado en numerosas ocasiones, el euskera es la piedra angular de la identidad y la cultura vasca, identidad y cultura que no son excluyentes, más bien al contrario, como lo muestra este reportaje publicado por Noticias de Gipuzkoa, mismo que dedicamos a Inma Mújica.

Adelante con la lectura:


Legazpi: En esta Torre de Babel se entienden en euskera

Asier Zaldua | Reportaje y fotografía

Todos los viernes, un grupo de mujeres venidas de otros países se reúnen en el euskaltegi municipal de Legazpi para aprender euskera. Son mujeres de Marruecos, Sáhara, Pakistán, Bangladesh, Senegal... Muchas no se conocían de nada y les ha unido el euskera. No lo tienen fácil, algunas tienen que llevar a sus niños pequeños a las clases, pero tienen dos herramientas muy potentes: la ilusión y el buen ambiente.

Esta clase de euskera ha nacido de la mano del grupo de Empalabramiento que la Escuela de Empoderamiento de Urola Garaia tiene en Legazpi. Este grupo se puso en marcha en octubre de 2022. Desde el área de Igualdad comentan que Empalabramiento es empoderar a mujeres a través de la palabra en castellano como segunda (o tercera) lengua. “El programa se ha creado principalmente adaptando materiales con perspectiva de género y teniendo muy presente el contexto social en el que viven las mujeres. El objetivo principal es conseguir que las mujeres tomen conciencia individual de sus derechos y capacidades, que adquieran recursos, ganen influencia y formen parte de la sociedad como ciudadanas de pleno derecho, en igualdad de condiciones”.

Castellano... y euskera

Una vez afianzado el grupo de Legazpi, y tras una reflexión conjunta entre el área de Igualdad de Urola Garaia, la coordinadora de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Legazpi, la responsable de las sesiones de Empalabramiento y la responsable del euskaltegi municipal de Legazpi, se ofreció a las participantes la opción de acudir a clases de euskera y su respuesta fue muy positiva. La organización y coordinación de este nuevo grupo corre a cargo del área de Igualdad de Urola Garaia.

De este modo, y de la mano del euskaltegi municipal de Legazpi, en octubre de 2023 comenzaron a recibir clases de euskera. Las sesiones iniciales se desarrollaron en un espacio conocido para ellas, como es el local de Legazpi de la casa de las mujeres de Urola Garaia (situado en Saturnino Telleria 1). Sin embargo, tras unas sesiones, las clases se trasladaron al edificio del euskaltegi municipal.

Tras varios meses recibiendo clases, han decidido darse a conocer. El viernes recibieron a los medios de comunicación. La encargada de dar la bienvenida a los medios fue la profesora, la errenteriarra Idurre Lekuona. “A lo que en castellano denominan Empalabramiento, yo lo llamo Hitza Hartu (tomar la palabra). Comenzamos el curso en octubre y lo finalizaremos en junio. Nos reunimos todos los miércoles, durante dos horas. No es mucho, por lo que no podemos hacer milagros”.

Los objetivos

De todos modos, de momento, no se trata de que las mujeres dominen el euskera, sino de que sean capaces de defenderse y utilizarlo cuando lo necesitan. “A la hora de preparar las clases, hemos tenido en cuenta sus necesidades. Nos han dicho qué es lo que quieren. Nos han dicho que quieren ayudar a sus hijos a hacer los deberes, aprender el idioma de aquí para integrarse en nuestra sociedad y aprender lo necesario para hacer más fácil su día a día. Por ejemplo, los saludos, cómo presentarse, cómo dar las gracias, cómo felicitar a alguien, hacer las compras...”.

Lekuona intenta que las clases sean participativas. “Lo pasamos muy bien. Todas dicen que están disfrutando. Yo también estoy aprendiendo mucho de ellas. Por ejemplo, he aprendido varias palabras en árabe. Esta iniciativa es muy buena para trabajar la empatía y la conexión entre las personas”.

La profesora de euskera está encantada. “Esta clase es una Torre de Babel: hay gente que habla árabe, bereber, amazigh, urdu, bengalí, wolof... Esta experiencia nos está sirviendo para comprobar qué grande es el mundo y cuánto podemos aprender los unos de los otros”.

Mucho mérito

Quiere remarcar el mérito de sus alumnas. “Saben que aquí hay otro idioma además del castellano y están mostrando una gran sensibilidad hacia el euskera. Están haciendo un gran esfuerzo para venir a estas clases y merecen ser reconocidas. Están aprendiendo dos lenguas al mismo tiempo: el euskera y el castellano. Y hay que tener en cuenta también que algunas están aprendiendo una nueva grafía. Me parece impresionante. Más aún si tenemos en cuenta que en sus casas tienen una gran responsabilidadad: tienen 2, 3, 4, 5... hijos. Tienen un mérito terrible”, comentó.

Tras dar a conocer la labor que están realizando sus alumnas, les dio la palabra. Lekuona habló en euskera y tres de sus alumnas también se animaron a hacerlo.

Las participantes

Fatima Cherkaoui explicó que es de un pueblo de Marruecos y lleva seis años en Legazpi. “Tengo 35 años y tengo tres hijos. Vivo en el barrio Urtatza de Legazpi. Estoy muy contenta aquí”.

Najate Chechaibi también es de origen marroquí. “Tengo 37 años Nací en Fez, pero llevo dos años en Legazpi. Vivo en el barrio Arantzazu. Tengo dos hijos”.

La saharaui Mentou Aisa también se animó a tomar la palabra. “Nací en Tinduf y en la actualidad vivo en Laubide. Llevo dos años en Legazpi. Tengo 49 años y cuatro hijos”.

El resto de las alumnas son Badia Moumen (Marruecos, 35 años), Fatema Munny (Bangladesh, 29 años), Jamila Boudhath (Marruecos, 25 años), Khaddouj Bradda (Marruecos, 48 años), Khadija Bentama (Marruecos, 43 años), Mariam Bouchaieb (Marruecos, 31 años), Mehwish Rani (Pakistán, 31 años), Meryum Ishaq (Pakistán, 33 años), Najima Elbakrioui (Marruecos, 38 años), Laila Hmaimou (Marruecos, 46 años), Sara Jirhirh (Marruecos, 35 años) y Shanaz Bano (Pakistán, 49 años).

 

 

 

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Una Visita Incómoda

Juan Carlos Borbón - heredero ideológico y político de Francisco Franco -, junto a su esposa Sofía - perteneciente a una familia nazi -, tuvieron el poco tino en 1981 de visitar Gernika, localidad vasca martirizada por la maquinaria bélica fascista a conveniencia del españolismo más cavernícola.

Este reportaje de Naiz rescata algunos de los sucesos acontecidos durante tan infame visita:


Electos de Herri Batasuna entonan el 'Eusko Gudariak' en la visita de los reyes españoles a Gernika

La visita de Juan Carlos de Borbón a Euskal Herria de 1981 llegó a su clímax el día 4 de febrero, cuando tuvo que escuchar el 'Eusko Gudariak' cantado por una veintena de electos de Herri Batasuna en el momento en que iba a iniciar su discurso en la Casa de Juntas de Gernika.

Marcel Pena

La visita de los reyes españoles a Gernika del 4 de febrero de 1981 fue histórica, pero no por el hecho de ser el primer viaje oficial que realizaban a Euskal Herria, sino por lo que en la misma Casa de Juntas tuvieron que escuchar. Aquel día, cuando Juan Carlos de Borbón se disponía a iniciar su discurso, los veinte electos de Herri Batasuna presentes comenzaron a cantar desde sus asientos el 'Eusko Gudariak', con el objetivo de «patentizar el rechazo frontal» a una visita que calificaron de «provocación» y valorada como un «fracaso político más del centralismo».

Aquel día, tras visitar la zona del puerto de Bilbo y la factoría de Altos Hornos, los reyes españoles acudieron a la Casa de Juntas de Gernika sobre las 12.30, momento en el que hicieron su entrada con todos los electos levantados, excepto los de HB y Euskadiko Ezkerra. Recibido y halagado con sendos parlamentos del diputado general de Bizkaia, José María Makua; el presidente del Parlamento de Gasteiz, Juan José Pujana; y el lehendakari Carlos Garaikoetxea, finalmente tomó la palabra desde el estrado Juan Carlos de Borbón. Justo en el momento en que iniciaba su discurso, los electos de HB rompieron el imperioso silencio mantenido hasta entonces y se levantaron, puño en alto, para entonar todos juntos el 'Eusko Gudariak'.

Lejos de mantener una actitud conciliadora, el monarca realizó varios gestos dirigidos a los electos abertzales, tocándose el oído y pidiendo que cantaran más alto, mientras el resto de representantes políticos acallaban sus voces con aplausos dirigidos a Juan Carlos.

La actuación de los electos de HB fue «duramente reprimida» por la Ertzaintza, que los desalojó de la Casa de Juntas. Incluso el entonces senador de HB, Miguel Castells, denunció agresiones por parte de otros políticos. «Me han lanzado al suelo unos chicos jóvenes, a los que no conocía, cuando sin agredir a nadie entonaba el 'Eusko Gudariak'. Y lo más grave es que cuando he topado con el suelo he recibido una manta de palos. Tengo la pierna marcada y la chaqueta rasgada, y mi impresión es que las patadas que he recibido provenían desde los escaños. No me atrevo a decir nombres, pero eran parlamentarios», explicaba Castells, que por entonces contaba con 49 años de edad, al salir de la Casa de Juntas.

«Monarkia kanpora» en las tres capitales

Las protestas de los representantes de HB comenzaron ya antes de iniciarse el acto en la Casa de Juntas, cuando se impidió la entrada de los parlamentarios forales navarros de la coalición. Sobre este episodio habló aquel día el parlamentario José Antonio Urbiola, quien denunció que el rey español usara términos como «País Vasco» o «Euskadi» cuando «no se permite la entrada de los navarros a la Casa de Juntas, y es la propia monarquía quien está siendo cómplice, como representante del Estado, de la separación de nuestro pueblo».

Esa no fue la única muestra de rechazo con la que se toparon los monarcas en Euskal Herria. El día anterior, en Gasteiz y Bilbo centenares de personas participaron en las manifestaciones antimonárquicas ante Ajuria Enea y en la Plaza Elíptica de la capital vizcaina, siguiendo el trayecto de los reyes. 'Egin' titulaba aquel 4 de febrero de 1981 con «La visita real, entre el protocolo y la contestación», señalando que en Bilbo los enfrentamientos entre Policía y manifestantes, entre los que se encontraban miembros de los Comités Antinucleares en plena lucha contra la construcción de la central de Lemoiz, se prolongaron durante más de tres horas. De hecho, cada intento policial de disolver los grupos protestantes era contestado con concentraciones en otros puntos de la ciudad, «coreando con insistencia 'Monarkia kanpora' y 'Presoak kalera'».

Juicio y posterior absolución

El juicio a los electos de HB, que se enfrentaban a penas de entre ocho y once años de cárcel, comenzó en el Tribunal Supremo de Madrid el 22 de noviembre de 1983. Al mismo tiempo, en Euskal Herria se llevaron a cabo numerosas protestas con encarteladas, como la de Gasteiz, o intentos de «encerronas» en varios ayuntamientos, entre ellos los de Iruñea u Oion. En otros muchos municipios de Hego Euskal Herria, concejales y simpatizantes de HB sí lograron encerrarse en sus respectivas casas consistoriales.

Los días 22 y 23 de noviembre tuvieron que pasar por el tribunal los diecisiete cargos electos de HB y los dos de LAIA procesados, que defendieron ante los magistrados los cinco puntos de la Alternativa KAS. Antxon Ibarguren y Xabier Amuriza se negaron a declarar ante la imposibilidad de hacerlo en euskara. Todos ellos fueron condenados el 29 de noviembre de 1983 a tres meses de prisión por un delito de desórdenes públicos, mientras que fueron absueltos del delito de injurias del que también se les acusaba.

No fue hasta 1993, concretamente el 29 de septiembre, cuando el Tribunal Supremo absolvió a los electos abertzales del delito de desórdenes públicos. «Al cabo de doce años se ha reconocido lo que siempre sostuvimos; a saber, que en la Casa de Juntas de Gernika ejercitamos el derecho de expresión, fundamental de la persona, cumpliendo a la vez el deber con nuestro pueblo, que teníamos como políticos electos», expresó sobre la sentencia absolutoria Miguel Castells, en su doble condición de abogado y procesado.

 

 

 

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sábado, 3 de febrero de 2024

Con Viriato Hemos Topado

El españolismo más cínico es el que define a los militantes de UPN e incluso a algunos del PSN. Es por ello que podemos leer argumentos grotescamente infantiloides como el utilizado por el vasquito colonizado Juano Echeverría en su absurda por anacrónica defensa del adefesio franquista conocido como Monumento a los Caídos sito en Iruñea.

Lean ustedes lo que nos informa Naiz:


UPN compara el Monumento a los Caídos con el acueducto de Segovia para evitar que se tire

UPN llevó este jueves al pleno una moción para evitar el derribo del Monumento a los Caídos que el Gobierno de la ciudad pretende resignificar mediante un concurso de ideas. Juanjo Echeverría comparó la obra con el acueducto de Segovia que «no hace falta tirarlo por el imperialismo romano».

Iruñea ha relanzado el proceso para resignificar el mausoleo que se levantó para albergar los restos de los golpistas Emilio Mola y José Sanjurjo, conocido como Monumento a los Caídos. UPN que paralizó durante la legislatura pasada la iniciativa en este sentido que había emprendido el alcalde Joseba Asiron, presentó una moción en el pleno de este jueves para tratar de evitar su derribo.

«El acueducto de Segovia no hace falta tirarlo por el imperialismo romano», fue la frase final del alegato de Juanjo Echeverría, el concejal que defendió el valor arquitectónico del Monumento. A lo largo de su intervención, también lo comparó con la puerta de Brandenburgo de Berlín y del estadio Olímpico de Roma, que construyó Benito Mussolini.

En otro momento de su intervención, a modo de burla de la preocupación memorialista pidió que, puestos a revisar la historia, se remontaran también «a Viriato».

El concejal Joxe Abaurrea, de EH Bildu, espetó a Echeverría que también le gustaba el Monumento «cuando estaban ahí dentro Mola y Sanjurjo», en referencia a los restos que fueron exhumados durante el anterior mandato de EH Bildu en la ciudad.

Abaurrea, asimismo, aseguró que el Monumento no se ha resignificado desde un punto de vista memorialístico. Acusó, además, a UPN de tener «nostalgia», dardo que recogió después la exalcaldesa Cristina Ibarrola, que dijo que no iba a «consentir» tales insinuaciones.

Por su parte, Txema Mauleón, de Contigo-Zurekin, leyó el articulado de la Ley de Memoria que recoge expresamente a los edificios y, más en concreto, los públicos, como elementos que deben ser abordados.

El portavoz del PSN, por su parte, destacó que resignificar el Monumento no implica necesariamente su derribo. El concejal Eloy Pozo consideró que el edificio «enaltece unas conductas y acontecimientos, la violencia, el golpe de Estado de 1936, la guerra civil y la posterior dictadura militar». 

 

 

 


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Vascófoba de la Semana | Inma Mújica

El españolismo, ese nacionalismo opresor y colonialista al estilo del sionismo, se ha vuelto a declarar en contra del euskera, esta vez de la mano de la vasca colonizada Inma Mújica montada en su campaña de odio contra Korrika.

Lean ustedes este comentario al respecto publicado por Gara:


Alegría popular por encima de la euskarafobia

Idoia Zabaleta

La concejala del PP en Eguesibar arremetió ayer contra el euskara en un debate sobre Korrika. Declaró que «es una lengua que identificamos con el odio», que «solo evoca a los años de terrorismo» y que «cumple una función de disgregación social», mostrándose contraria a dar «un solo euro» a Korrika. Es la tercera muestra de euskarafobia en pocas semanas, tras las protagonizadas por la alcaldesa de la misma localidad (UPN) y el alcalde de Orkoien (PSN). El euskara y Korrika volverán a ser una marea de color frente a toda muestra de odio.

 

 

 

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viernes, 2 de febrero de 2024

Entrevista a José Luis Orella

A los españoles les interesa mucho que los navarros no sean identificados como vascos... y viceversa.

Desafortunadamente hay navarros de mente colonizada que están dispuestos a defender esa tesis.

Para aclararles el panorama a tirios y a troyanos traemos a ustedes esta entrevista publicada por el Diario de Navarra:



José Luis Orella (Pamplona, 1935) fue durante 43 años catedrático de Historia medieval de la Universidad de Deusto y profesor de Historia del Derecho en la UPV. Ahora publica un nuevo libro con Nabarralde: ‘824. El origen del reino de Pamplona’, una síntesis histórica de los vascones desde el Imperio Romano. Como catedrático, Orella empezó a dar historia medieval específica del pueblo vasco, e inició la colección Fuentes Documentales Medievales del País Vasco, que edita Eusko Ikaskuntza desde 1982.

Su libro es divulgativo, pero escrito por un historiador.

–Es un estudio documental a través de las fuentes cristianas conocidas, y sobre todo, de las fuentes árabes publicadas por Euskaltzaindia en 2018. Yo he ido entresacando las que hacen referencia a los vascones y sobre todo al reino de Pamplona.

Es doctor en Historia y también en Filosofía. Ha vivido en Alemania, Italia y Austria. ¿Qué le ha llevado a este libro?

–En ese aprendizaje me daba cuenta de que como vasco y como navarro no se nos hablaba de la historia del pueblo vasco, sino en general de una historia de España. Así que me dediqué a estudiar la historia vasca.

Cuéntenos entonces.

–Los vascones eran un pueblo citado por la historiografía romana, junto con otros etnónimos, como los autrigones, los caristios, los várdulos, los verones... pero a partir del siglo III los historiadores romanos ya no citan esta diversidad de etnias o de etnónimos, sino únicamente a los vascones.

Y usted los estudia.

–Escribo sobre cómo eran y cómo se convirtieron al cristianismo, cuáles eran los dioses que tenían antes de su conversión, y analizo su historia, principalmente la de los siglos V, VI y VII, donde tuvieron grandes relaciones con los pueblos limítrofes, como los visigodos al sur, y los merovingios al norte. Encontramos el latiguillo con cada uno de los reyes visigodos Et domuit vascones (Y domó a los vascones). Pero si durante siglo y medio de historia cada rey estuvo domando a los vascones, quiere decir que no los acababan de sujetar totalmente. Así lo vemos cuando llegan los árabes a la Península.

También hubo luchas al norte.

–Con los francos o merovingios. Todo ello fue suscitando una soberanía, a veces totalmente independiente, otras sujeta a la feudalización de los pueblos vecinos, creando una personalidad política vascona, y un ducado independiente de Vasconia.

En territorio hoy vascofrancés...

–Sí, pero los vascones meridionales también formaron parte del ducado. Se independizaron con la entrada de los árabes y cuando comenzó a prepararse el reino de Pamplona.

¿Y por qué lo hicieron?

–Hay que tener en cuenta que había otros vascones con el centro principal en Tudela, los Banu Qasi, los hijos de Casio, un terrateniente visigodo, que se convirtió al islamismo cuando llegaron los árabes en el 711, pactó con ellos y le concedieron una soberanía en ese territorio, casi reino, en Tudela y en el Ebro medio hasta Zaragoza. A esos dos siglos de historia de los Banu Qasi dediqué otro libro.

Explica que Pamplona absorbe el término vascón.

–El reino de Pamplona va desde el 824 hasta aproximadamente la fundación de San Sebastián por Sancho VI el Sabio en 1180. A partir de entonces, hablaremos del reino de Navarra hasta su extinción, que no fue con el duque de Alba, porque se mantuvo el reino al norte del Pirineo hasta 1620.

Dice que los vascones del reino de Pamplona “tuvieron una intuición de grupo tribal, cultural, lingüístico y bélico”, “ absorbiendo las tierras de sus parientes Banu Qasi”.

–Los Banu Qasi tenían la lengua árabe, convertidos a la religión y a la cultura árabe. Los vascones siempre han sido un pueblo bilingüe, además de tener el propio euskera, tenían la lengua se romanizaron, pero no perdieron su propia lengua. Dentro de las lenguas derivadas del bajo latín, como el catalán, el bable o el castellano, nació una lingua navarrorum, una lengua navarra de raíz romana, que tuvo un desarrollo muy bueno hasta el siglo XVI, hasta poco después de la conquista del Reino de Navarra. Por ejemplo en San Millán de la Cogolla, algunos han querido ver en las glosas emilianenses el primitivo castellano. No, son el primer atisbo de la lengua navarra de raíz latina, además de las glosas en euskera.

¿La denominada ‘lingua navarrorum’ no era el euskera?

–En la época medieval aparece esa designación en un sermón en la catedral de Pamplona, donde se pasó de latín a la lengua romance navarra. También aparece para hablar del euskera en tiempo de Sancho VI el Sabio. Los vascones,utilizaban las dos lenguas, lo mismo los habitantes de Pamplona, que eran bilingües, y políticamente tenían dos tendencias: una profranca, en favor de la cultura franca que les venía del norte, y otra proárabe, desde el sur, donde se había creado el Califato de Córdoba. Y en Pamplona hubo momentos de dominio de la cultura árabe y otros de dominio de la cultura franca o del emperador Carlomagno. Dos grandes potencias.

El impacto tuvo que ser mayúsculo, y la necesidad de pactar y aliarse.

–Pactaron con el emperador Carlomagno y a través de los Banu Qasi pactaron con el Califato de Córdoba. Estaban entre dos aguas. No consiguieron sobresalir hasta el 824, con su propio reino, admitido por el Califato y por Carlomagno. Los fundadores del reino no identificaron su soberanía cn los aledaños de la ciudad fundada por Pompeyo, sino que quisieron recuperar todo el territorio por el que se había extendido la tribu vascona en tiempos romanos, como lo que marcaba su propia historia y la toponimia mayor y menor del euskera. Y después esas pretensiones también las tuvo el reino de Navarra. Las fronteras al norte y al sur del Pirineo fueron tierras y patrimonio del reino de Navarra durante el Renacimiento. Cuando Andorra se hizo independiente y le pidieron las razones, esgrimió su soberanía nacida como hija del reino de Pamplona. Andorra fue un feudo de ese reino.

¿Cómo ve el panorama actual?

–Los vascones históricos y los navarros actuales han estado siempre entre dos planos, en lengua, cultura, política, religión y economía. Por eso se ha mantenido el euskera en Navarra y no se perdió.

 

 

 

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