Un blog desde la diáspora y para la diáspora

sábado, 11 de junio de 2011

Rememorando a un Vasco Universal



Ahora que la prensa oficial y oficialista nos permite hablar con más soltura de la identidad vasca (haya nacido donde haya nacido el personaje) deseamos compartir este texto acerca de un argentino descendiente de vascos que por decisión propia se volvió cubano solo para que su lucha lo convirtiera en un habitante de un mundo sin fronteras. Nos referimos a Ernesto Guevara, nuestro querido Che:

Alguien llamado Che Guevara

Juan José Oppizzi

Para que los lectores cubanos entiendan más cabalmente mucho de lo que diré aquí, estimo necesarias unas aclaraciones; nací y vivo en la región argentina llamada “Pampa”, un llano que abraza al país en el medio, que enverdece de fertilidad desde el río Paraná, el Plata y el océano Atlántico y que palidece de sequía a varias centenas de kilómetros tierra adentro. Nuestro gran Jorge Luis Borges (de geniales ficciones y de insólitas simplificaciones) alguna vez se plegó a la idea de que la Pampa fue un invento de la literatura. Nací y vivo, entonces, en un invento de la literatura que, por lo visto, se ha corporizado de una manera increíble: ¿acaso el arte no puede fabricar realidades? En esa llanura esmeraldina ocurrió gran parte de la historia nacional. Está poblada de recuerdos y de secretos que no me ufano de conocer, porque ella es demasiado grande. Sólo mencionaré una de sus paradojas: al verla, uniforme en sus campos chatos, cotidiana en sus árboles aclimatados, mansa en sus pueblos cordiales, uno podría creer que no la surca nada interesante, que no tiene un sabor hondo; ¡nada más lejos de su espíritu! Las paradojas de la Pampa están indisolublemente unidas a las del país argentino.

Y yo aquí narraré algunas de las paradojas que involucraron, en mi entorno, al hombre que honra el título. La primera es que supe de la existencia de alguien llamado Che Guevara justamente por la noticia de su muerte. A mis diez años de edad, escuché de modo vago que en mi casa hablaban de eso. Fuerzo la memoria y apenas recojo fragmentos de conversaciones, ya desprovistas de timbres y de rostros. Evoco, apenas sin el borroneo de la distancia, la sonoridad de esas dos palabras, las que yo unía, repitiéndolas, por simple juego fonético: “Cheguevara”. Ahora presumo –con buenas razones– que aquellos comentarios hogareños han de haber tenido un sabor muy típico de la época. Un año antes, el débil gobierno constitucional de Arturo Illia había sido echado de la Casa Rosada. Militares conducidos por el general Juan Carlos Onganía (y civiles conducidos por sus megatéricos intereses) asumieron el poder, no sin humillar groseramente al mandatario relevado, sacándolo a los empujones. A poco de andar, el dictador mostró delirios imperiales: entraba al predio de la Sociedad Rural (templo sagrado de la gran burguesía terrateniente) en una carroza tirada por cuatro caballos. Sus discursos revelaban un siniestro aire de perpetuidad. Pero el trasfondo de mayor peligro era su odio a todo lo que fuera estudio. Las universidades pasaron a figurar entre los objetivos prioritarios de la represión. Y el momento culminante de esa labor destructiva llegó durante el asalto, con tropas del ejército, a la Universidad de Buenos Aires. “La noche de los bastones largos” (una minuciosa paliza a alumnos y profesores, con su correspondiente añadidura de cárcel y expulsiones) significó el comienzo de una larga noche para el pensamiento libre. Entre miles de otras, dos palabras quedaron rigurosamente prohibidas: Che Guevara. Mi casa era un apéndice sociológico de esos tiempos. Vivíamos en el campo, en lo que en esta región del orbe se denomina “chacra”, parcela de pocas hectáreas y –en aquel entonces– de menos posibilidades, éramos parte del proletariado campesino; sin embargo, en ese ambiente prevalecía un rígido conservadorismo. Excepción hecha de los inmigrantes recién venidos de una Europa no tan lejanamente estrujada por el nazifascismo, el resto del campesinado creía –de la mano de las radios y los diarios cómplices o disciplinados por el régimen– que los estudiantes eran idiotas útiles, propagadores de ideas peligrosas; por lo tanto, su castigo, prisión o deportación (acaso también su muerte) era vista como una profilaxis social. No recuerdo haber oído pronunciar “Che Guevara” sino como sujeto para un predicado condenatorio, y exclusivamente en diálogos de intramuros; jamás en lugares públicos.

La historia –como suele ocurrir, pese a los intentos de ciertos historiadores– continuó marchando con su propia lógica, y así se llegó al momento en que los militares -y los más discretos civiles- que rodeaban al general Onganía se hartaron de sus veleidades de monarquía vitalicia y lo destituyeron en 1970. No obró en esta decisión ningún sentimiento altruista democrático, no; un levantamiento popular en la mediterránea ciudad de Córdoba (denominado “El cordobazo”) les informó que la presión de la olla social iba acercándose a grados críticos: un cuerpo de ejército en pleno se vio en figurillas para sofocar la rebelión. Tres años después se llamó a elecciones y la Constitución Nacional pareció volver a ser quitada de la categoría de alfombra para botas.

Mi adolescencia fue contemporánea de esa adolescencia del país. Hubo un período de tres años (1973-1976) en el que pudo hablarse nuevamente de todo lo que antes se prohibía. La figura del Che volvió a los ámbitos públicos; su biografía, sus fotos y su pensamiento se difundieron. Puedo afirmar que en esos años me encontré con él y que de ahí en adelante no nos separamos jamás; ocupa en mi apreciación el mismo lugar que los grandes hombres nacionales y mundiales; su efigie está, en mi espíritu, junto a la de los titanes que le dieron a la humanidad el fuego de un rumbo superador.

Pero la Escuela de las Américas seguía inyectándoles bestialidad a los castrenses alumnos que le venían de todas las regiones al sur del río Bravo. Y la adolescencia de muchos países latinoamericanos tenía las horas contadas. En la Argentina, el regreso del viejo líder Juan Domingo Perón –proscrito y exiliado durante diecisiete años– nos mostró a un anciano enfermo, con ninguna gana de encarar reformas sociales y políticas, cercado por un esotérico personaje llamado José López Rega, un ex cabo de policía que, amén de someter a la insignificante esposa del líder, María Estela Martínez, se transformó en el verdadero amo del país. En complicidad con los militares, formó un cuerpo de exterminio llamado “Alianza Anticomunista Argentina”, cuyas actividades fueron obvias y cuyos métodos fueron inéditos. A la muerte de Perón, en 1974, le siguió primero la expulsión de López Rega y luego el derrocamiento, en 1976, de María Estela Martínez –entonces Jefa de Estado por haber sido vicepresidente de su marido–, ya que los militares y sus mentores civiles, aunados al plan del atroz Henry Kissinger, no necesitaban ya de intermediarios para su labor.

En ese 1976 se produjo la segunda paradoja que involucró al Che: su nombre ya no fue sólo motivo de prohibición; se volvió pasaporte infalible para la muerte. Las bibliotecas, las cartas, los escritos políticos o cualquier forma de expresión que tuviera su nombre (o el de los pensadores, filósofos, líderes y personas puestos en las listas oficiales de censura) les acarreaba a sus poseedores el instantáneo pase a un limbo llamado “desaparición”. Según las cínicas palabras del general Jorge Rafael Videla –primer usurpador del cargo de Presidente de la República en esa etapa–, los desaparecidos eran una “entelequia”, no estaban ni vivos ni muertos. Luego de la restauración del orden constitucional, en 1983, se supo que la entelequia no era más que un horroroso eufemismo en el que entraron miles de personas torturadas y asesinadas.

Pero lo que no pudieron hacer los militares argentinos ni sus astutos auspiciantes civiles –como no pudieron los de otros países latinoamericanos, ni Henry Kissinger– fue borrar al Che. Acá, en mi país, volaba cotidianamente ya en el vocativo de uso habitual: “che”. ¿Cómo borrar un nombre que forma parte del lenguaje masivo? En Uruguay, Argentina y Paraguay el uso del “che” es tan frecuente como el del nombre de pila de las personas. Aunque fuese involuntariamente, el Che estaba en cada minuto de conversación de cada poblador. Además, de vez en cuando aparecía en los muros de cualquier ciudad su efigie, pintada en segundos sobre algún molde de papel.

Con el paso del tiempo, se produjo la readopción integral de Ernesto Guevara De la Serna como argentino; su presencia se asumió entre los elementos propios de nuestra historia y se incorporó al lenguaje de la sociedad.

Debo reconocer que tal proceso le deparó a la figura del Che las mismas vicisitudes ocurridas con otras figuras históricas argentinas, como San Martín y Belgrano, por mencionar algunas: ocupar un sitio de honor en el discurso general y no gravitar sobre la realidad. Ésa fue –y aún es– la tercera paradoja que lo rodea.

Sin embargo, su presencia en el inconsciente colectivo tiene una fuerza potencial que es siempre susceptible de volverse activa. Igual que todas las fuerzas que anidan en lo profundo de la humanidad, la simbolizada por el Che vigila, como Espartaco, aguardando el momento, y gravita, como la tierra misma, catalizando las ideas.


Pregunta, ahora que sabemos que se es vasco hayas nacido en Euskal Herria, México o Argentina... ¿quién es el vasco más universal, el Che Guevara o Balentziaga?

Ahí se los dejamos de tarea.


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viernes, 10 de junio de 2011

¡Existen los Vascos! ¡Pueden Nacer en México!


Cosa más curiosa, sabemos que por consigna los medios de comunicación masiva evitan en la medida de lo posible reconocer la "nacionalidad" vasca de una persona. Así por ejemplo, los ciclistas del Euskaltel Euskadi son "españoles", como lo son Xabi Alonso, Julio Medem o Juan Mari Arzak. Pero de pronto la prensa internacional a omitido esta directiva y se han dedicado a gritar a los cuatro vientos el origen vasco de una persona... ¿y quién es esta persona? 

Pues nada más y nada menos que Estíbaliz Carranza "la descuartizadora de Viena", quien además conserva su "vasquidad" a pesar de haber nacido en México lo cual lleva esta violación a la directiva españolista a un límite que nunca creímos ver. Aquí tienen la nota del Diario Vasco:

La joven de origen vasco confiesa haber descuartizado a dos exparejas en Viena

Luis López

Goidsargi Estíbaliz Carranza Zabala, española nacida en México de madre alavesa, confesó ayer ante la Policía italiana. Dijo ser la autora de la muerte de los dos hombres que aparecieron descuartizados en Viena y también reveló que se trataba de su exmarido y de un exnovio. La joven de 32 años, cuyo padre es un conocido escritor mexicano especializado en temas esotéricos, también dijo estar embarazada de dos meses.
La macabra historia empezó el lunes, cuando durante unas obras de albañilería aparecieron dos cadáveres descuartizados en el sótano de un edificio de Meidling, barrio obrero de la capital austriaca. También había allí dos rifles con mira telescópica, un bolso de mujer con una pistola dentro y una libreta con anotaciones en español. Ese sótano era propiedad de Estíbaliz Carranza, joven de nacionalidad española que vivía en el mismo edificio, donde también regentaba una heladería desde hacía cinco años.
 
Estíbaliz desapareció en cuanto se enteró del hallazgo y de que la Policía estaba investigando. Ante su ausencia, la Fiscalía de Viena emitió el miércoles una orden de arresto comunitaria contra ella. Se supo que había comprado un billete de avión a Barcelona, donde ahora residen sus padres, pero nunca apareció en el aeropuerto, donde le esperaba una legión de agentes.
 
Delatada por un conocido
 
Según se supo ayer, la joven entró en Italia el mismo martes. Aquel día pernoctó en un hotel de la localidad de Tolmezzo, y luego se desplazó hasta Udine. Allí conoció a un chico que le ofreció alojamiento en su piso. Y esa sería su perdición, porque el chaval empezó a sospechar que algo raro ocurría cuando ella habló de suicidio; luego la reconoció -su foto apareció en todos los medios de Europa- y acabó dando aviso a la Policía.
 
La detención se produjo en la estación de trenes de Udine, muy cerca de la frontera con Austria, y Estíbaliz no opuso resistencia. Ya en dependencias policiales las sorpresas se sucedieron para hacer aún más enrevesada esta truculenta historia. La Policía italiana informó de que durante el interrogatorio reconoció ser autora de los dos crímenes e identificó a las víctimas: su exmarido, un alemán con el que había llegado a Viena hace cinco años, y un exnovio que había desaparecido en noviembre del año pasado. En su declaración explicó que actuó motivada por «problemas familiares» ya que, según dijo, había sufrido malos tratos físicos y psicológicos por parte de quienes acabaron siendo sus víctimas. Eso sí, la Policía aclaró que esta confesión deberá ser confirmada ante un juez.

Luego, Estíbaliz Carranza informó a los agentes de que se encontraba embarazada de dos meses, por lo que fue trasladada a un hospital de Udine para ser sometida a un chequeo y comprobar su estado de salud antes de ser enviada a un centro penitenciario de Trieste. Tras la detención también se aclaró alguna de las dudas que había sobre su procedencia: aunque tiene nacionalidad española y pasaporte español emitido en la embajada de Viena, había nacido en México.

Jack el Destripador, tienes compañía, y cuidado, por que es una euskomexikarra.

Ah por cierto, se nos olvidaba, por fin los de Araba han sido reivindicados, no son riojanos ni castellanos, son vascos.



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Edulcoran al Ogro



El PSOE-GAL continúa con el trabajo de zapa en preparación al retorno de sus secuaces del Partido Popular al poder en el estado español. Ya hemos visto como no han hecho comentario alguno acerca de la publicación de una memoria de Francisco Franco que se podría equiparar fácilmente con apología del genocidio. Pues bien, vía Gara, nos hemos enterado que ahora hay un esfuerzo en marcha para "adecentar" la imagen de Luis Carrero Blanco... y de quitarle a ETA la autoría del atentado que acabo con la vida del sucesor predilecto de Patxi Garbantzu que finalmente le empujaría a nombrar a Juan Carlos Borbón como su delfín. Bien, aquí tienen completo el texto de Ramón Sola:

Reviven la tesis franquista de la muerte de Carrero

«Todo mentira». Iñaki Pérez Beotegi «Wilson» reaccionaba con indignación cuando se le planteaba si ETA pudo tener ayudas, incluso de la CIA, para acabar con Carrero Blanco, el sucesor de Franco. Aquella vieja tesis, acuñada por el franquismo para minimizar el impacto del golpe al régimen, es relanzada ahora, en un momento en que se intenta reescribir toda la historia de ETA.

Ramón Sola

Después de 38 años, la acción políticamente más importante de la historia de ETA vuelve a ser motivo de controversia interesada. El 20 de diciembre de 1973, de modo completamente inesperado, el «comando Txikia» infiltrado en Madrid por la organización armada hacía volar por los aires al almirante Luis Carrero Blanco, presidente del Gobierno español, dando un golpe letal a los planes de futuro de Francisco Franco. La llamada «Operación Ogro» llevaba décadas sin provocar debate, pero en las últimas semanas varios medios han relanzado una vieja tesis que no ha contado jamás con pruebas a su favor.

El gasteiztarra Iñaki Pérez Beotegi Wilson componía aquel «comando Txikia». Antes de fallecer, hace tres años, fue preguntado varias veces sobre si ETA había contado con alguna ayuda externa para acabar con Carrero. En la serie documental "Transizioa Euskadin'', emitida hace unos años por ETB, se mostraba tajante: «Todo mentira». Simplemente, añadía, «el régimen no pensaba que se podía hacer un atentado así, creía que eran intocables». Wilson también fue abordado, con cámara oculta, para un reportaje de Telemadrid, y ahí se mostraba aún más expresivo cuando se le planteaba si los servicios secretos estadounidenses tuvieron algo que ver: «¡Pero qué coño la CIA! Son una banda de borrachos, no se enteraron de lo de Carrero ni lo del 11-S. No se enteran de nada». ¿Y colaboró acaso el PCE? «Si no lo hacemos nosotros, no lo hace nadie. Al Partido Comunista le dejamos en evidencia cuatro chavales desviados con pájaros en la cabeza -ironizaba-. Y escuché decir a gente del PNV: No puede ser porque los vascos no matan a nadie. ¡Qué me vas a contar a mí la película!».

ETB, a la cabeza

Pero la «película» de la que hablaba Wilson sigue ahora, cuando parecía haber puesto el The end hace años. El domingo se estrenó la miniserie "El asesinato de Carrero Blanco'', dirigida por Miguel Bardem, que vuelve a incidir en las «incógnitas» del caso. Nacho Faerna, su guionista, sostiene que «hay cosas no suficientemente explicadas. Estoy dispuesto a afirmar, sin comprometerme demasiado, que hubo pasividad. Carrero tenía la confianza de Franco, pero no pertenecía a ninguna de las familias del régimen».

Nada nuevo, en realidad. En otro especial sobre el tema emitido recientemente por el programa "Cuarto Milenio'', de Cuatro, se recordaba que Fernando Herrero Tejedor, fiscal del Tribunal Supremo y que había sido secretario general del Movimiento, investigó la opción de que ETA hubiera tenido ayudas importantes. Obviamente, para el régimen era difícilmente tolerable haber sufrido tal zarpazo en su propio territorio, por una organización separatista y sin capacidad siquiera de detener a los responsables (hubo un centenar de arrestados en Madrid tras la explosión, pero los cuatro activistas vascos lograron huir). Herrero Tejedor no halló lo que buscaba, y la tesis de la conspiración pasó al olvido... hasta hoy.

El revival repentino del caso puede resultar desconcertante... o no. Ciertamente no hay motivos coyunturales que justifiquen este repentino interés (no se cumple ningún aniversario del atentado, por ejemplo), pero también resulta evidente que desde algunos sectores se impulsa un revisionismo de la historia de ETA. Y si hace unos meses se lanzó una campaña para imputarle la muerte de la niña Begoña Urroz como primer atentado de su historia, cuando en realidad fue cometido por otra organización, ¿por qué no tratar de quitarle la bandera de la muerte de Carrero Blanco, que convirtió a ETA en vanguardia de la lucha antifranquista y multiplicó su influencia y su apoyo social en Euskal Herria en los años 70?

ETB se ha situado a la cabeza de esta dinámica. Alberto Surio, su máximo responsable, repetía hace un mes que entre las prioridades del ente está «deslegitimar» a ETA, y en su comparecencia se citó este trabajo entre otros. Pero la emisión de la miniserie, que concluye mañana, estuvo precedida por la de un documental más sorprendente aún, una semana antes: "Carrero Blanco, el consejero fiel'', también coproducido por ETB.

Hasta el PNV ha puesto el grito en el cielo por su contenido. Su parlamentario Luke Uribe-Etxeberria ha planteado varias preguntas al respecto en la Cámara de Gasteiz. Destaca que el trabajo «hacía una descripción semilaudatoria de la figura de Carrero Blanco y subrayaba características de su persona, familia y aficiones, sin apenas incidir en la auténtica naturaleza y obra del régimen al que sirvió con absoluta vehemencia y convencimiento». Por contra, apenas reflejaba que El Ogro fue «fiel a un régimen opresor, totalitario, golpista, corrupto, violento. Un régimen que tuvo la voluntad de aniquilar, entre otros, los derechos y los sentimientos personales y colectivos del Pueblo vasco». Y, en fin, obviaba que «Carrero Blanco fue copartícipe, de manera sistemática y estructural, de manera directa y consciente, de la violación de derechos humanos a través de las altas responsabilidades que ostentó en el régimen franquista».

Eva Forest

El atentado contra Carrero Blanco fue reivindicado por ETA el mismo día, en un comunicado leído por Radio París que lo situaba como «justa respuesta revolucionaria de la clase trabajadora y de todo nuestro pueblo vasco a las muertes de nuestros nueve compañeros de ETA», entre ellos Eustakio Mendizabal, Txikia, que dio nombre al comando. Añadía que Carrero «constituía una pieza clave garantizadora de la continuidad y estabilidad del régimen franquista» y vaticinaba que la acción «significará un avance fundamental en la lucha contra la opresión».

Los militantes del comando, además, fueron entrevistados por Eva Forest para el libro que reconstruyó el atentado: "Operación Ogro''. Forest lo firmó con seudónimo, y diez años después, en 1983, ironizaba sobre el cúmulo de patrañas y tergiversaciones que había escuchado sobre una acción que conocía al dedillo por su labor periodística: «Durante meses, esforzándome por contener la risa, tuve que oír de personas muy `enteradas' los relatos más pintorescos y constatar la frivolidad con que algunas gentes se lanzaban a la difusión de las noticias más peregrinas».

ETA, según el Consulado de EEUU en Bilbo

(Extractos del documento confidencial remitido por el cónsul de Estados Unidos en Bilbo al Departamento de Estado el 5 de septiembre de 1975)

«(...) Las acciones violentas, mayoritariamente atribuidas a ETA V, aumentaron de modo alarmante a finales de 1973 con el asesinato de Carrero Blanco, presidente del Gobierno español, y culminaron con la promulgación, en abril de 1975, del quinto Estado de Excepción en el País Vasco desde 1967. Después de una lista de 47 victimas (incluyendo 11 miembros de la ETA) durante la campaña terrorista de 1974-75, el Gobierno español proclamó una Ley Antiterrorista a nivel estatal que es, de hecho, más represiva que cualquiera de los Estados de Excepción conocidos hasta ahora.

Con esta reacción, el Gobierno español puede haber impulsado el proceso de tensión en el País Vasco más que cualquier seductora filosofía política que ETA pudiera inventar. Tomás Marighela, el teórico brasileño de la Guerrilla Urbana, dejó sentada la estrategia que emplea ETA hoy. De acuerdo con esta estrategia, se pretende obligar a que la policía reaccione con dureza hasta el punto de hacer la vida casi insoportable a la población del país, que se uniría así a los guerrilleros después de perder la fe en que el gobierno fuera a protegerlos. Los grupos de «vigilantes» de derecha (como los «guerrilleros de Cristo Rey») que operan en el País Vasco desde hace pocos meses, han causado tanto miedo como ETA misma».


Leizaola cuestionó la autoría porque él no sabía nada

El intento de crear una nebulosa sobre la autoría del atentado de Madrid se alimenta también de reacciones como la del lehendakari en el exilio, Jesús María de Leizaola, que dijo al conocerlo que no podía ser obra de ETA porque él no había sido informado previamente y porque matar a una persona era impropio de vascos. La organización armada respondió con contundencia a ambas cuestiones, recordando que «ETA se ha definido como Organización Revolucionaria Socialista Vasca de Liberación Nacional, y pretende ser, en la acción, consecuente con las palabras», y añadiendo que «ETA jamás ha admitido la autoridad, y menos aún la paternidad, del Gobierno Vasco». Tras una reunión entre ambas partes, Leizaola rectificó sus dudas y admitió por escrito que ETA ratificaba su autoría.

Carrillo sostuvo que la acción «no parece venir de la izquierda»

También Santiago Carrillo, máximo dirigente del PCE, sembró dudas sobre la autoría de la muerte de Carrero Blanco. Señaló que la acción «era obra de profesionales y no de aficionados», por lo que abría la puerta a que hubiera sido cometida «por ciertos servicios especializados, más que por una organización cuyos medios y posibilidades son limitados». Cuestionó además la fecha de la explosión, al coincidir con el inicio del proceso 1.001 contra dirigentes de CCOO. Y concluyó de todo ello que «la mano que realmente ha preparado el atentado no parece venir de la izquierda». ETA también le replicó: «Hace tiempo que los carrillistas dejaron de sentir con el pueblo y ello les ha conducido a una posición tan ridícula como la de Leizaola y, si cabe, más impopular».


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Régimen Totalitario y Terrorista

La apología del genocidio llevada a cabo por la Real Academia de Historia del Estado Español por parte de autores de ultra derecha entre los que destaca un tal Luis Suárez en una obra financiada por el represor José María Aznar y avalada por el PSOE-GAL sigue dando de que hablar. Aquí les presentamos un texto al respecto publicado en Rebelión:

La dictadura terrorista y totalitaria

Vicenç Navarro

A la vuelta de un largo exilio, uno de los hechos que más me sorprendieron de la vida política española fue la percepción –ampliamente aceptada por el establishment político, y promovida por los medios de mayor difusión– de que la Transición de la dictadura a la democracia había sido modélica, creando una democracia que era homologable a las existentes en la Europa occidental. La realidad, sin embargo, mostraba con toda su crudeza una democracia muy incompleta y un bienestar muy insuficiente, realidad que continúa hoy, 33 años después.

España continúa teniendo el gasto público social (que financia al Estado del bienestar) per cápita más bajo de la UE-15. Y políticamente acabamos de ver cómo las fuerzas conservadoras han intentado prohibir la participación en el proceso democrático de un partido político, Bildu, debido a su origen, enraizado en una fuerza terrorista, ETA, y ello a pesar de que tal partido se ha distanciado de la violencia y ha aceptado las reglas del proceso democrático. Pero esto parece no ser suficiente para el Partido Popular, que desea que este partido condene tal pasado terrorista, intentando llevar a la cárcel a todos aquellos que todavía hoy defienden a ETA.

Este comportamiento sancionador del terrorismo contrasta, sin embargo, con el comportamiento del propio Partido Popular, que nunca ha condenado explícitamente y por su nombre a la mayor fuerza terrorista que existió en España durante el siglo XX, responsable del mayor número de asesinatos políticos que haya ocurrido en la historia del país. Ningún otro régimen ha asesinado a tantos españoles como la dictadura iniciada por un golpe militar, liderado por el general Franco, en contra de un sistema democrático, la II República. Fue un régimen basado en el terror, con asesinatos políticos (por cada asesinato político que cometió Mussolini, Franco cometió 10.000), torturas (sistemáticamente realizadas en sus cárceles), campos de concentración y exilio. Aquel golpe fue realizado por los que falsamente se autodefinieron como los nacionales (la mayoría de sus tropas de ataque eran mercenarios y extranjeros, y su victoria se debió única y exclusivamente al apoyo extranjero de Hitler y Mussolini) que estaban en una “cruzada” (cuyas tropas de choque, paradójicamente, eran musulmanas) y que supuestamente defendían a la patria (imprimiendo un enorme retraso económico, político, cultural y social al país). En realidad, era una minoría en contra de la mayoría de las clases populares de los distintos pueblos y naciones de España, lo cual requería el terror para su propia supervivencia. El terror fue sustancial en la existencia de aquel régimen hasta su último día.

Sin pretender establecer categorías, el número de víctimas de aquel terror (asesinatos políticos) fue de casi 200.000, una cifra mucho mayor que la realizada por ETA (839). Las víctimas de aquel régimen terrorista continúan ignoradas durante el periodo democrático, sin que el Estado las haya homenajeado como se merecen. El contraste entre el comportamiento del Estado hacia las víctimas de ETA y las víctimas de la dictadura es vergonzoso e ilustra no sólo la diferente vara de medir el terrorismo, sino la baja calidad del estado democrático, cuyo Tribunal Supremo, por cierto, está enjuiciando al único juez que ha intentado en España que el Estado se responsabilizara de encontrar a los desaparecidos en aquella dictadura y de enjuiciar a los responsables de tanto dolor y terror. La entrada dedicada a Franco del Diccionario Biográfico Español –publicado por la Real Academia de la Historia, e iniciado y financiado por el Gobierno del PP dirigido por José María Aznar– es una alabanza y una apología del responsable del mayor terror que haya existido en España. A pesar de ello, un dirigente del PP alabó la biografía de tal terrorista, presentándola como obra ejemplar. Utilizando el mismo criterio que tal partido aplica a ETA, el autor de tal biografía debiera estar en la cárcel y la Real Academia de la Historia tendría que haberse cerrado. Y, al propio portavoz del PP que hizo tal alabanza, se le hubiera tenido que llevar a los tribunales. El hecho de que todo esto no ocurra muestra el enorme poder de las fuerzas conservadoras que hegemonizaron el proceso de la Transición y el periodo democrático. ¿Cómo, si no, puede explicarse que incluso hoy, en los libros de texto de la asignatura obligatoria de cultura cívica se sostengan posturas dignas de la ultraderecha del Tea Party de EEUU, tales como definir al feto como ser humano, considerar el aborto voluntario como un asesinato, o definir al darwinismo como una doctrina sospechosa? ¿Y, cómo, si no, pueden explicarse la visión tan sesgada y negativa que se da de la II República y el silencio sobre el terror del régimen que la derrocó que están presentes en los libros de texto de las escuelas públicas? Pero la represión de aquel régimen fue también psicológica e ideológica, precisamente debido al carácter totalitario del mismo. La ideología que imponía era el nacionalcatolicismo, mezcla de un nacionalismo españolista extremo e imperialista, con características racistas (el día nacional se llamaba el Día de la Raza, y la película que realizó el dictador se llamó Raza) y de un catolicismo reaccionario en extremo que, junto con su caudillismo, un machismo muy acentuado y una hostilidad al mundo obrero y sindical, constituyó una ideología totalizante, pues quería cambiar “al hombre”, penetrando en las áreas más íntimas de las personas, desde el sexo hasta la lengua, todo ello normatizado. Tal régimen tuvo pleno control de los medios y de las instituciones. Considerar aquel régimen como meramente autoritario es ignorar la asfixia intelectual, política, económica y cultural que la mayoría de las clases populares sufrieron para mantener la “placidez” de aquellos que se beneficiaron de tal terror.

Ahí lo tienen.


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miércoles, 8 de junio de 2011

La Brutal Colonización de Hispania

Cortesía de Rebelión nos llega este minucioso análisis acerca del régimen franquista, su contexto y repercusiones:

        "Ils prouvent que la colonisation déshumanise l'homme même le plus civilisé; que l'action coloniale, l'entreprise coloniale, la conquête coloniale, fondée sur le mépris de l'homme indigène et justifiée par ce mépris, tend inévitablement à modifier celui qui l'entreprend: que le colonisateur qui, pour se donner bonne conscience, s'habitue à voir dans l'autre la bête, s'entraîne à le traiter en bête, tend objectivement à se transformer lui-même en bête."
        (Aimé Césaire, Discours sur le colonialisme)


        (Prueban que la colonización deshumaniza incluso al hombre más civilizado; que la acción colonial, la empresa colonial, la conquista colonial, fundada en el desprecio del indígena y justificada por ese desprecio, tiene inevitablemente a modificar a quien la emprende: que el colonizador que, por darse buena conciencia, se acostumbra a ver en el otro la bestia, se entrena a tratarlo como bestia, tiende objetivamente a convertirse en bestia)     


Mucho es el revuelo levantado por el Diccionario Biográfico de la Real Academia de la Historia y en concreto por la voz que en él se dedica al General Franco. Su autor, Luis Suárez, insigne medievalista y persona de ideología ultracatólica, afirma sobre el antecesor de Juan Carlos I en la jefatura del Estado que:
    "Montó un régimen autoritario, pero no totalitario, ya que las fuerzas políticas que le apoyaban, Falange, Tradicionalismo y Derecha, quedaron unificadas en un Movimiento y sometidas al Estado. Una guerra larga de casi tres años le permitió derrotar a un enemigo que en principio contaba con fuerzas superiores. Para ello, faltando posibles mercados, y contando con la hostilidad de Francia y de Rusia, hubo de establecer estrechos compromisos con Italia y Alemania" y " "Restaurando la bandera bicolor, anunció desde el primer momento su propósito de que las reformas por él emprendidas desembocasen en la Monarquía, pero sin partidos políticos ni sistema liberal, declarándola, sin embargo, confesionalmente católica".

Lo primero que se ha observado -y criticado- respecto del contenido del artículo es que no se menciona el término "dictadura". Sin embargo, que el régimen de Franco fuese o no una dictadura es cosa que el tiempo se encargó de dirimir, pues no existe ni puede existir dictadura que cuarenta años dure. Los regímenes de excepción pueden considerarse como tales desde dos puntos de vista: desde un punto de vista cronológico, en cuanto determinan una interrupción del orden jurídico por un tiempo limitado, a la manera del iustitium romano (interrupción del orden legal, del mismo modo que sol-stitium es interrupción del curso del sol) y de la magistratura extraordinaria que le correspondía, la dictatura, pero también pueden considerarse excepcionales los regímenes que se apartan de un modelo considerado normal cual es el de la democracia parlamentaria. El régimen de Franco es ciertamente un régimen burgués de excepción si se considera la democracia liberal prototipo del Estado capitalista, pero una dictadura es siempre un régimen breve y transitorio, una forma de gobierno excepcional destinada a restablecer las condiciones "normales" de gobierno de una sociedad, pero no a configurar de manera duradera esa "normalidad". Es figura clásica del dictador la antigua de Cincinato, quien tras haber salvado la república romana mediante una serie de medidas excepcionales y violentas para las que le facultó durante seis meses el senado, regresó, cumplida su misión, a su campo y a su arado. Poco tiene que ver esto con el longevo régimen a cuya cabeza se mantuvo durante dos ventenios el general Franco y que, desde un estricto punto de vista jurídico-constitucional, perdura hoy bajo la monarquía de Juan Carlos de Borbón.

Cabe recordar que el actual monarca no es otro que el sucesor a la jefatura del Estado designado por Franco e investido por las Cortes franquistas como sucesor del fallecido, "a título de rey". Que esta sucesión "legal" nada tiene de mera formalidad queda también demostrado por la activa participación del sucesor durante los últimos años de vida del tirano en todos los actos importantes de apoyo al régimen, en particular en la infame concentración de apoyo a los últimos fusilamientos. Tampoco cabe olvidar que el monarca siempre se negó, no ya a condenar, sino tan siquiera a criticar al general que fue su tutor y antecesor en la jefatura del Estado o incluso a aceptar que se le criticase en su presencia. Por otra parte, la actual legalidad española es el resultado directo de un proceso de reforma política interno al régimen, proceso de reforma que no fue el único ni el primero, pues ya el franquismo conoció en los años 50 una primera transformación de Estado total nacional-sindicalista en "democracia orgánica". Su transformación en el año 78 en democracia pluralista no rompe con la "legitimidad" del Estado del 18 de julio, sino que, por el contrario, la reafirma en el terreno formal. Desde el punto de vista del contenido material del ordenamiento, los rasgos excepcionales del régimen se desplazaron, sin embargo, de la esfera de la representación, que pasó a ser de tipo liberal, a la esfera de la represión política. Dotándose de un arsenal de normas de excepción antiterroristas con carácter permanente, la joven democracia mantiene elementos clave de la estructura judicial y represiva como el Tribunal de Orden Público rebautizado Audiencia Nacional y de la legislación antiterrorista de la fase anterior del régimen. El franquismo, en este como en otro muchos aspectos, es a la vez un heredero de los regímenes de excepción europeos de los años 30 y un precursor de los nuevos regímenes de excepción neoliberales. No le faltaba así cierta razón a José María Aznar cuando intentaba "vender" le experiencia antiterrorista del régimen español a Europa y los Estados Unidos después del 11 de septiembre. La "joven democracia" es, gracias a su carácter de "democracia antiterrorista" a la vez el brote más verde del régimen del 18 de julio y una adelantada de la liquidación de las garantías que concocemos hoy en los demás capitalismos democráticos. Esto muestra, por lo demás, la rigurosa continuidad existente entre formas normales y excepcionales de la dominación capitalista. En la dominación capitalista, la excepción es siempre relativa, pues la excepción es un elemento irrenunciable del funcionamiento "normal" del Estado.

Afirma por otra parte el redactor de la voz "Franco" del mentado diccionario que su régimen no fue totalitario, sino autoritario, pues en él los partidos que lo apoyaban quedaron unificados y supeditados al Estado. Según el biógrafo de Franco, la relación partido-Estado sería el elemento decisivo a la hora de determinar el carácter "totalitario" de un régimen. Esto es algo bastante discutible, pues tanto el partido fascista de Mussolini como el NSDAP de Hitler quedaron en gran parte integrados en el aparato de Estado, como órganos del nuevo orden político totalitario, quedando sólo por encima del Estado la figura del Duce o la del Führer. Duce y Führer se concebían además como investidos de un poder excepcional al ser la encarnación del pueblo. Fascismo italiano y nazismo no son así sino formas extremas y sumamente personalizadas del Estado burgués clásico basado en el principio de la representación. Tanto Mussolini como Hitler pretendían tener una legitimidad "democrática" directa y aclamatoria, pues eran el más vivo exponente de la unificación de la multitud en pueblo por representación conforme a la teoría clásica de la soberanía desarrollada por Thomas Hobbes. El caso de Franco, a este respecto no es muy diferente, pues también en los períodos de su régimen en que ocupó la jefatura del Estado, encabezó como Caudillo el Estado y esa entidad más allá de los partidos y que se confunde con el pueblo español unificado bajo un mando que se denominó Movimiento Nacional. Si el totalitarismo es, por otra parte, conforme a la descripción de Hannah Arendt, la liquidación de todas las formas de organización subestatales autónomas que dan vida a la sociedad civil, los dos primeros períodos del régimen franquista, y sobre todo el inicial, merecen ciertamente ese calificativo. De nuevo apreciamos aquí la medida en que el régimen burgués normal y sus formas excepcionales no se diferencian sino por la desmesura a que llega la forma representativa en las segundas, siendo el principio de ambas absolutamente idéntico.

En cuanto al uso del término "fascista" para calificar al régimen de Franco, no parece tampoco indicado, salvo que se utilice como mero insulto. El fascismo, tal como lo fundó Mussolini, se presentaba como un movimiento político y revolucionario. Era objetivo del fascismo emular al bolchevismo en la movilización de las masas y de manera más general, inscribirse en la tradición revolucionaria europea. Naturalmente, esa revolución tiene aspectos contradictorios e incluso oximóricos, pues es en buena medida una revolución conservadora del orden social capitalista. Esto no excluye, sin embargo, que la movilización de masas y la propaganda política e incluso algunas formas elaboradas de ofensiva cultural e intelectual fueran aspectos fundamentales tanto del régimen fascista italiano como del nacionalsocialista alemán. Esto contrasta poderosamente con la pasividad e inercia de las masas en el régimen de Franco. Franco siempre desconfió de las movilizaciones de masas e incluso de la idea de revolución por muy conservadora que esta fuera. De ahí que no dejara ninguna posibilidad de salir con vida de su cautiverio a José Antonio Primo de Rivera y condenara a muerte a su sucesor Hedilla. Los auténticos fascistas españoles de la Falange quedaron asi neutralizados dentro de una estructura productora de despolitización paradójicamente denominada Movimiento. A esta despolitización generalizada corresponde una enorme atonía intelectual en un régimen que prescinde, a diferencia del fascismo y del nazismo, de toda auténtica afirmación cultural. En la España de Franco nunca hubo un equivalente de Heidegger o de Carl Schmitt, de Santi Romano o de Gentile: de lo que se trataba era de restablecer el orden "natural" de la sociedad, de pacificar y normalizar. En esas tareas ni el pensamiento ni la política tenían ninguna función relevante. El franquismo fue uno de los regímenes europeos que más arrinconaron a la universidad como institución pudiendo decirse que prácticamente vivió sin universidad. Franco es Caudillo y representa al pueblo, pero no como jefe revolucionario, sino como jefe de una Cruzada contra los enemigos de España y de la Iglesia. Una Cruzada cuya finalidad es liberar a España de sus "demonios familiares" y de contaminaciones foráneas. En esa Cruzada, prevalece el militar africanista con su brutal ideología "civilizadora" y la terminología revolucionaria falangista es mero adorno.

La clave del régimen de Franco es el africanismo de su fundador y de la camarilla que, desde el principio lo secundó. España fue tratada durante la guerra civil y en las décadas que le sucedieron como un terroitorio ocupado por un ejército que se consideraba a sí mismo en país extranjero y bárbaro. El historiador Gustau Nerín, en su extraordinario libro "La guerra que vino de África" (2005) incide en este aspecto recordando que la población española republicana era considerada por el ejército nacional como "los moros del Norte". La brutalidad empleada contra la población, el exterminio físico de los republicanos y sobre todo de los miembros de organizaciones de izquierda, incluso el racismo de los "nacionales" hacia los "rojos" tienen mucho más de política colonial que de política fascista. El fascismo intenta construir un consenso nacional y, si bien reprime a sus enemigos políticos, no tiene por objetivo exterminarlos sino someterlos; el franquismo, con su ideología colonial y racista y su estrategia de exterminio sistemático y de terror generalizado fue -como afirma el historiador Ismael Saz- mucho más lejos en la violencia interna que los regímenes fascistas italiano y alemán. Franco hizo dentro de España lo que hiciera Hitler en Polonia o Mussolini en Etiopía, pero el que lo hiciera dentro de su propio país es algo más que un matiz. Como en la Polonia ocupada por los nazis, el objetivo explícito del régimen de Franco fue liquidar a las élites políticas y culturales de la España republicana, para sustituirlas por la fuerza brutal de un aparato represivo secundado por la Iglesia Católica. El gobierno de España por los nacionales tiene así muchos rasgos típicos de una administración colonial, en particular su permanente recurso a la violencia o a la amenaza de la violencia y su desprecio de toda mediación cultural capaz de crear una cultura nacional-popular. Una cultura nacional-popular bajo un régimen que siempre funcionó como régimen de ocupación era sencillamente imposible. Durante el franquismo, lo nacional impuesto oprimió duraderamente a lo popular.

La voz "Franco" del Diccionario histórico merece, en efecto, ser criticada, pero no porque niegue que el franquismo fuese un régimen totalitario -aunque podría sostenerse que sí lo fue-, sino por olvidar que fue sin duda un régimen bastante más mortífero y liberticida que los totalitarismos fascistas con los que se le suele comparar. Decir del franquismo que fue una dictadura fascista es casi un halago. Mucho más peligroso es asomarse a la realidad del régimen en cuyo marco legal vive aún la España de hoy tras la "modélica" transición. Si el franquismo fue un régimen colonial interno, la transición fue, como casi todas las descolonizaciones, un tránsito con bastantes garantías para las oligarquías dominantes, hacia el neocolonialismo. En el régimen de la neocolonia, los indígenas tienen derecho a la representación política y a cierto grado de participación en la cosa pública, pero siempre dentro de unos límites que no atenten a los intereses de los antiguos amos del país. La nueva autoridad neocolonial goza para defender de esos límites del amplio capital de terror acumulado durante los años de dominio colonial directo. Tal vez hoy, como algunos de nuestros vecinos del norte de África, hayamos empezado en nuestras calles y plazas a plantearnos una salida del régimen neocolonial. 

Ahí lo tienen... larga vida al Rey Juan Carlos I.





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martes, 7 de junio de 2011

Siguen con lo del Mapa

La derecha borbónico-franquista continúa rasgándose las vestiduras con respecto al ahora ya famoso mapa utilizado por Radio y Televisión Española (RTVE) en el cual se muestra a Euskal Herria tal cual es, con las siete provincias históricas: Nafarroa, Nafarroa Behera, Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi y Zuberoa. Sabedores que la negación de los derechos del pueblo vasco pasa por una telaraña de mentiras y tergiversaciones cuidadosamente tejida durante siglos mediante la cual se ha perpetuado la antigua estrategia del "divide y vencerás", los españolazos insisten en sustraer a Nafarroa del conjunto de espacios que constituyen la territorialidad de Euskal Herria. Esta estrategia esta diseñada al exterior claro, con la finalidad de confundir a aquellos que desde la comunidad internacional lleguen a interesarse en el así llamado "Conflicto Vasco". Por que al interior se sabe muy bien que Nafarroa es más que parte de Euskal Herria, simple y sencillamente es Euskal Herria, tal cual.

Aquí tienen la nota, para que vean por ustedes mismo a que nivel pueden llevar los españolazos su menosprecio por la historia y la integridad territorial de Euskal Herria:

El PP exige responsabilidades a RTVE por la emisión de un mapa de Euskadi que incluía Navarra y parte de Francia

Europa Press

Los cuatro consejeros de RTVE propuestos por el Partido Popular han enviado una carta al presidente de la corporación, Alberto Oliart, en la que consideran "gravísima" la emisión de un mapa de Euskadi, que incluía Navarra y tres provincias francesas, como fondo de pantalla en un programa de 59 segundos en el que participaba el presidente del PP en el País Vasco, Antonio Basagoiti, y han pedido al presidente que exija "las responsabilidades que la trascendencia del caso requiere".

"Que los servicios informativos de TVE vulneren flagantemente la Constitución Española, hagan guiños a los sectores más radicales del independentismo vasco, afrentando a un invitado, o indispongan a la televisión pública estatal con otro país como Francia, son asuntos de tal importancia que merecen el más severo e ineludible reproche", señalan en la misiva de Jesús Andreu, Rosario López, Andrés Martín y Manuel Esteve.

Los consejeros declaran que la emisión del mapa es un hecho que colma su "paciencia y comprensión" respecto a lo que podrían ser errores, fallos técnicos o asuntos discutibles. "No se trata del color del cristal con que se mira una noticia u otra; estamos ante un lamentable y rotundo ejemplo de manipulación y de la raya que nunca se debe sobrepasar en un medio como TVE", subrayan.

Por su parte, fuentes de TVE han recalcado que se trató de un error, del que "nadie fue consciente durante la emisión". La cadena ya ha pedido disculpas a través de la red social Facebook por ello y volverá hacerlo en el próximo programa de 59 segundos, que se emitirá este miércoles.

Aquí el mapa que tantas hiperventilaciones han causado en los españolazos:




A ellos y ellas, peperos tan quejosos, les dedicamos este mapa de Nabarra antes de que eso que hoy llaman España siquiera se vislumbrara en el horizonte de la historia:




Nota: Mapa cortesía del blog Nabarlur.


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lunes, 6 de junio de 2011

Un Nuevo Inicio



Por correo electrónico nos han compartido a este documental producido por SBS Dateline, una página de Australia. El mismo es acerca de la reciente liberación de Gatza y el "rejuvenecido" proceso de paz en Euskal Herria. Sigan el enlace y podrán apreciar escenas del momento en que sale de prisión alzando el puño izquierdo, el piquete de borbónico-franquistas de la AVT y el recibimiento en su pueblo, mismo que fue fuertemente reprimido por la Ertzaintza, tal como lo denunciamos en su momento.

Nota: El video es en inglés pero gran parte de los diálogos son en castellano con subtítulos en inglés, el reportaje también contiene la transcripción del documental y un "detrás de las escenas".



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YouTube:"Un Minuto de Gloria"

El video de príncipe borbónico-franquista actuando con petulante altanería ante una joven que aprovechando una visita a Nafarroa le preguntaba que cuando llegaría el referendum para decidir si el estado español debe seguir siendo una monarquía (vinculada directamente con la Alemania Nazi y la Italia de Mussolini) ya es viral y aquí les compartimos el enlace

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El zángano real ha contribuido a que quede bien claro para todos el nivel de arrogancia y chulería con el que se comportan aquellos que saben que todo sigue atado y bien atado y que las cosas cambiaron un poco para que no cambiara nada. Gracias a ese arreglo del cual surgieron la tan cacareada Constitución Española y su hija bastarda "La Transición" (¿o fue al revés?) los franquistas desde Juan Carlos Borbón hasta el más ínfimo cagatintas fueron exonerados por el genocidio de cientos de miles de personas.

Pero no fue solo Felipín (ese que ostenta el título de "Príncipe de Asturias" y que año con año reparte premios por conceptos como Arte, Literatura y/o Humanidades) quien le faltó el respeto a la joven, también se escucha por ahí a un bobalicón preguntándole con agresivo tono: "¿Ese es el único problema que tienes en la vida?". Y claro, sabedor que de su parte hay golpeadores profesionales que en cualquier momento la cargan a toletazos como tienen acostumbrado en Hegoalde pues muy valiente él, la increpa.

Ahí está pues para todos ustedes, la más cutre de la España Cañí... ¡y olé!


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Recordando a Balentziaga

No acostumbramos compartir textos acerca de personajes que dedicaron sus vidas a actividades que consideramos resultado directo del quehacer de las clases privilegiadas, pero como nos divierte exasperar a los españolazos que nos visitan pues aquí va una nota publicada en una página de México llamada Noticias - Voz e Imagen de Chiapas, y la compartimos por que el título nos ha parecido a la vez irónico y demoledor:

El vasco más universal

Fernando Toledo

De acuerdo con Coco Chanel, era el único que se merecía el título de "couturier". Se trata de Cristóbal Balenciaga Eizaguirre, nacido en Guetari en 1895 y considerado uno de los grandes arquitectos del diseño mundial y el creador español más importante de toda la historia.

De familia humilde, su padre era pescador y su madre costurera, soñaba desde pequeño con crear grandes siluetas. A los 13 años, la Marquesa de Casa Torre decide plantearle un reto.

Le entregó un trozo de tela junto a uno de sus más exclusivos vestidos con el objetivo de que él lo copiara y demostrara su talento. El resultado agradó tanto a la Marquesa que se convirtió en su mecenas.

Llegó el éxito en San Sebastián, Madrid y Barcelona. Cuando estalló la Guerra Civil, se mudó a París, donde inauguró su taller en la Avenida George V, donde alcanza el éxito.

"Entre sus aportaciones se encuentran las siluetas caprichosas con forma globo o trapecio, los hombros caídos, las cinturas marcadas con pinzas y las caderas redondeadas", detalla Rafael Ortega, comprador de Saks Fifth Avenue, que vende en exclusiva los diseños de esta firma en México.

Hoy, la casa se encuentra en manos de Nicolas Ghesquière, creativo lanzado a la fama por Madonna y que cada año reinventa la estética de Balenciaga.

Para esta Primavera-Verano, la inspiración se basa en las tribus urbanas del Londres de los años 60, el movimiento "mod" de los 70 y algo de punk.

"Se trata de prendas con un aire masculino en siluetas muy geométricas, prendas amplias, motivos gráficos, tejido de punto y colores llamativos, como rojo y negro", explica Ortega.

La colección también incluye vestidos drapeados, camisas deconstruidas y piezas más rígidas en piel.

Vistió a famosas

Entre las clientas de Balenciaga se encuentran Marlene Dietrich y Greta Garbo. Hizo los vestidos de novia de la Reina Fabiola de Bélgica y de la Duquesa de Cádiz. Uno de sus últimos trabajos fue el uniforme de las azafatas de Air France, quizá el único de sus modelos que se produjo en masa.

Tendrá recinto

En junio se inaugurará el Museo de Balenciaga en Guetaria, el cual reunirá más de mil vestidos y accesorios que marcaron la carrera del genial vasco.

La obra estuvo detenida mucho tiempo por sospechas de corrupción y discrepancias entre las instituciones públicas que deberían participar en su sostenimiento. 

Ahí lo tienen, Balentziaga (Balenciaga) no sólo era vasco, para algunos, era el vasco más universal.
 
 


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domingo, 5 de junio de 2011

Euskal Herria en Palestina



Es bien sabido que en un intento por aparentar un clima de inclusión y aceptación hacia Nabarra de vez en cuando Madrid encarga a alguno de sus organismos culturales que lleve a cabo actividades y eventos que muestren a lo vasco como parte del patrimonio español (sin importar que parte de Euskal Herria esté ocupada por el estado francés claro está). Por conducto de El País les compartimos las experiencias de dos vascos que visitaron Palestina recientemente, mucho ojo a lo que comentan:

Un 'marmitako' en Palestina

K. Asry

"Los palestinos nos tienen bastante controlados", resume Manu Iturregi, 35 años, músico hasta la médula e integrante del cuarteto Karramarro. "Saben que los vascos tenemos idioma propio, que hay independentistas en lo político, que tenemos una identidad cultural diferente, que estamos situados en el norte... He estado en Siria y Jordania y allí no tienen ni idea, ni le dan importancia ni relevancia. En Palestina por lo menos nos ubican fuera del flamenco", añade. Han pasado ya cinco semanas desde que llevaran sus versiones de las canciones tradicionales vascas a Cisjordania pero el recuerdo sigue imborrable.

Su grupo formó parte de la semana cultural vasca organizada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) a finales de abril en tres universidades palestinas -Belén, Nablús y Ramala-, a iniciativa del profesor de Español de la Universidad de Belén, Tirso de Somonte.

Además de conciertos en los que la gente rompía a aplaudir cuando llegaban los coros en euskera -sobre todo en Ramala-, la iniciativa incluyó clases de cocina vasca y conferencias sobre el estado actual de la lengua y literatura vasca. "Hicimos un marmitako con un atunazo pescado en Haifa y un goxua como postre típico mientras que ellos prepararon una ensalada", explica Gorka Mirantes, 33 años, jefe de cocina en un hotel bilbaíno y fotógrafo amateur, que también organizó una exposición sobre Bilbao.

Los participantes explican que el viaje sirvió para romper algunas de las ideas preconcebidas que mantenían sobre la sociedad palestina. "Hay un ambiente universitario brutal, con mogollón de chicas. Todo está en ebullición. Me sorprendió también que pasan de la política. No quieren más problemas: quieren poder trabajar, ayudar a sus familias, los amigos y el fútbol. Parecen atrapados entre sus políticos y la invasión israelí", recalca Mirantes.

También cuentan cómo cada ciudad es un mundo. Belén está muy predeterminada por su cercanía a Jerusalén, relata Iturregi, mientras que Ramala, capital administrativa de la Autoridad Nacional Palestina a la que Israel consiente el "control civil" de los territorios, muestra una pujanza económica y un aperturismo que contrasta con el hermetismo de la sociedad en Nablús. Mirantes coincide: "Todo parece un poco más cerrado allí, es difícil conseguir una cerveza y sorprende ver en medio de un mercado las fotos de los mártires".

También vieron en primera fila la asfixia a la que Israel somete a los palestinos, la humillación del muro o los puntos de control que convierten en indignas hasta las rutinas más simples. "Las vejaciones son constantes. Hoy te dejo ir a trabajar, mañana no... y eso es solo lo que vemos. Imagina todo lo que ocurrirá sin que nos enteremos", concluye Mirantes.

Más importante aún Sr. Mirantes, lo que los israelíes hacen a los palestinos es muy similar a lo que los españoles han hecho a los vascos a lo largo de los últimos ocho siglos. Y no se engañe a usted mismo Sr. Mirantes, las fotos de los mártires son el equivalente a las fotos de los presos dispersados por la represión española en contra de sus familiares.


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