Un blog desde la diáspora y para la diáspora

domingo, 7 de diciembre de 2008

A 30 Años de Su Constitución

Los españolistas y su coro de cómplices le imponen la constitución a las naciones atrapadas en la pesadilla que representa el estado español y usan ese montón de papel para obstaculizar cualquier intento de resolución al conflicto político.

En últimas fechas el Estado Español ha sido desenmascarado por organismos internacionales por su tendencia a la violencia institucional y su negativa a respetar los compromisos pactados en distintos tratados que ha firmado. Si a esto se suma su negro historial como potencia colonizadora genocida y el rechazo de su clase dominante a condenar los crímenes del franquismo entonces tenemos que el Reino de España carece de toda legitimidad ante la comunidad internacional.

Esta nota al respecto ha sido publicada en Gara:



La izquierda abertzale plantea abordar entre todos los sectores independentistas una reflexión para abrir un nuevo ciclo político

30 años después de la imposición de la Constitución española, la izquierda abertzale constata que ese marco «no tiene ni credibilidad ni capacidad de recorrido» en Euskal Herria, pero asume también que los sectores independen- tistas siguen teniendo ante sí el reto de construir una «estrategia eficaz para alcanzar un escenario democrático». Así las cosas, y en un contexto de «niebla», ofrece a todos estos agentes «un debate y una reflexión estratégica».


Un día como ayer de hace 30 años, la mayoría de la ciudadanía española aprobó su Constitución, vigente desde entonces también en Euskal Herria pese a haber sido rechazada por la población vasca. En este aniversario, la izquierda abertzale hizo pública una declaración de calado con el objetivo declarado de «abrir un nuevo ciclo político».

El texto, de tres folios, constata que el marco político sustentado en la Constitución de 1978, el Estatuto de Gernika de 1979 y el Amejoramiento de 1982 no han logrado su objetivo y están deslegitimados en Euskal Herria. Pero añade, acto seguido, que falta todavía pasar «de un modelo agotado a un nuevo escenario que no termina de definirse en sus bases políticas».

En este contexto, la izquierda abertzale admite que «los y las independentistas y socialistas vascas tenemos un importante reto: construir una estrategia eficaz para alcanzar nuestros objetivos tácticos y alimentar el planteamiento estratégico, es decir, una estrategia eficaz para alcanzar un escenario democrático, que abra las puertas a la posibilidad de materialización de todas las opciones políticas, y para reforzar el proyecto independentista y socialista».

Estas ideas ya aparecían en la entrevista realizada por GARA a Arnaldo Otegi y publicada el pasado domingo. La nota emitida por la izquierda abertzale el miércoles, tras el atentado mortal de Azpeitia contra el empresario Inazio Uria, indicaba igualmente que «consideramos indispensable abordar -desde todos los ámbitos y por parte de todas las organizaciones de la izquierda abertzale y de todos los agentes politicos, sindicales y sociales- un debate y reflexión de carácter estratégico que permita a la sociedad vasca abrir un ciclo de resolución del conflicto desde vías políticas y democráticas».

La declaración emitida ayer, 6 de diciembre, incluye una propuesta concreta que se dirige a todos los agentes políticos, sindicales y sociales independentistas y socialistas: «Consideramos necesario que todos abordemos un debate y una reflexión de carácter estratégico». Y anticipa que «nuestra disposición para todo ello es sincera, nuestra voluntad también».

La izquierda abertzale apunta que son cuatro las tareas concretas a realizar: neutralizar los intentos de prorrogar el marco actual, construir una alternativa para pasar a la construcción de un Estado vasco, construir un proceso de diálogo y negociación que lleve a la paz, y vertebrar una respuesta ante la represión y el apartheid político.

Entrando al detalle, como primera labor la izquierda abertzale plantea «neutralizar las intenciones del PNV de reeditar el pasado con 'conciertos políticos' que pretenden cortocircuitar un cambio político basado en el reconocimiento de Euskal Herria como nación. Las hipotecas políticas y económicas de este partido no pueden, otra vez, convertirse en las hipotecas del conjunto del Pueblo Vasco». Se añade que «los intentos de reeditar viejas fórmulas autonomistas, repitiendo los errores de hace 30 años, deben ser neutralizados por los sectores independentistas vascos. En ese sentido, los y las independentistas debemos aglutinar nuestras fuerzas y conformar un bloque popular independentista capaz de convertirse en un polo alternativo a quienes quieren regenerar los vigentes mecanismos de negación e imposición dando la espalda al sentir popular abertzale y progresista».

Compromiso con Anoeta

En paralelo, la segunda tarea fijada por la izquierda abertzale es «construir una alternativa real y eficaz que oferte al Pueblo Vasco los instrumentos políticos, sociales, organizativos e institucionales para iniciar la andadura desde la actual realidad hasta la construcción del Estado Vasco». Se matiza que en este camino se debe además «plantear una alternativa real al modelo social imperante, situando los intereses de los y las trabajadoras y las capas populares en el centro de la actividad política e institucional».

Entre estas tareas destaca la tercera: «Construir un proceso de diálogo y negociación política que conduzca a Euskal Herria, desde el reconocimiento nacional y el respeto a la voluntad de la ciudadanía vasca, a un escenario de paz justa, estable y duradera». Y, a este respecto, la izquierda abertzale trae a colación que «nos reafirmamos en el camino emprendido con la declaración de Anoeta, entendiendo que sólo desde la negociación y el diálogo será posible superar en términos democráticos el conflicto político, abordando soluciones integrales que, entre otras cosas, permitan la liberación de todos los presos y presas políticas vascas».

Junto a todo ello, se aboga por «vertebrar una respuesta a la represión y apartheid político e institucional, articulando un amplio frente popular contra la vulneración sistemática de derechos civiles y políticos, la represión y la persecución de sectores de la sociedad vasca».

«Hay condiciones»

Antes de llegar a la definición de esa oferta de debate y de esas tareas pendientes, la declaración manifiesta «con rotundidad» que a día de hoy «las condiciones objetivas y subjetivas para el cambio político son una realidad constatable en el tejido social y popular de Euskal Herria».

En concreto, certifica que «el número de ciudadanas y ciudadanos que aspiran a construir un Estado vasco en Europa se ha ido incrementando en las últimas décadas, pudiendo afirmar que, en un escenario democrático, podrían ser mayoría en nuestro país».

Añade otro dato más: «Esta realidad se cimenta en la constatación de que la Comunidad Internacional, y más concretamente la Unión Europea, asiste al nacimiento de nuevos estados como fruto de la voluntad democrática de diferentes naciones. Los ejemplos de Irlanda, Escocia, Flandes, Groenlandia... o hace algunos años Eslovenia, Eslovaquia, Bielorrusia, Lituania... son el reflejo nítido de una coyuntura internacional donde la voluntad de los pueblos por acceder a un estatus de Estado sigue abriéndose camino en el escenario europeo». Apostilla que desde una posición de izquierda transformadora resulta ilusionante también el panorama en América Latina. Y cita también la «enésima crisis cíclica del capitalismo», ante la que «reafirmamos nuestra voluntad de defensa de los intereses del pueblo trabajador vasco en su combate por un modelo social alternativo»».

Marco «desenmascarado»

La convicción de que actualmente existen condiciones para un cambio político echa raíces sobre una constatación ligada a la fecha de ayer: «Podemos afirmar con humildad que, aunque con errores y fracasos parciales, los independentistas de izquierda hemos desenmascarado primero y agotado después el marco constitucional estatutario que se ha querido imponer a Euskal Herria».

Remontándose a 1978, el texto difundido ayer recuerda que el objetivo de la «operación constitucional-estatutaria» era «buscar la aniquilación política del proyecto independentista legitimando un estatus de partición territorial y ausencia de soberanía. La división del sujeto nacional en Hego Euskal Herria, como en el caso de los Països Catalans, pretendía negar el propio sujeto político vasco y, a su vez, la configuración artificial del mapa territorial intentaba neutralizar con `autonomías' el problema nacional interno».

La declaración recuerda que la izquierda abertzale fue la única que se sitúo en contra de ese marco. Y saluda que a día de hoy, «transcurridos 30 años, escuchamos voces que, en un ejercicio de honestidad tardía pero bienvenida, reconocen abiertamente que la transición se hizo bajo el control y el chantaje de un Ejército español y unos sectores oligárquicos».

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sábado, 6 de diciembre de 2008

Muchos se Preguntan

En el blog Berriak Egunkaria contestan a una pregunta que muchas personas se hacen. Aquí va la respuesta:

BERRIAK EGUNKARIA


Madrid forzará la ley para arrebatar alcaldías abertzales

La vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, anunció ayer que el Ejecutivo de Zapatero prevé abordar la enésima reforma legal contra la izquierda abertzale para evitar ahora que ésta pueda gobernar ayuntamientos en Euskal Herria. Para ello propone cambios en la Ley de Bases de Régimen Local.

El pueblo vasco no existe...

Iñaki Iriondo

Hace treinta años la mayoría de la ciudadanía vasca dio la espalda a la Constitución que tal día como hoy se votó en referéndum. Las fuerzas políticas que defendían los derechos nacionales de Euskal Herria llamaron unas al voto en contra y otras a la abstención, por entender que aquel texto no recogía las principales necesidades de este país. Con el paso de los años, lo que puede constatarse es que si la literalidad de la Constitución era restrictiva, las interpretaciones que ha ido elevando a la categoría de ley el Tribunal Constitucional han hecho una lectura aún más centralista del texto. Hoy, por ejemplo, es ya doctrina constitucional el que el Pueblo Vasco no exista como sujeto y que los derechos históricos a los que hace referencia la Disposición Adicional Primera nacen legalmente en 1978 y únicamente dentro del marco constitucional o estatutario.

A efectos legales y en este tipo de materias, la Constitución es una especie de Big-Bang jurídico: los vascos existimos porque tenemos un estatuto de autonomía gracias a ella (los vascos de fuera de la CAV, allá se las compongan) y la legitimidad histórica de los llamados derechos históricos no proviene de la historia sino de un texto jurídico, redactado con el aliento del franquismo en el cogote y que es, evidentemente, posterior a los derechos que dice alumbrar.

"Soberanía exclusiva española"

El pasado 11-S el Tribunal Constitucional dejó sentado que sólo el pueblo español tiene derecho a decidir, por lo que el pueblo vasco ni siquiera tiene consideración como tal salvo que, como hacía el propio auto, se escriba entre comillas: "Pueblo Vasco".

La sentencia que declaraba inconstitucional la Ley de Consulta aprobada por el Parlamento de Gasteiz el 27 de junio de 2008 distingue claramente entre la existencia del Estado español "quien, de acuerdo con la Constitución, es hoy la expresión formalizada de un ordenamiento constituido por voluntad soberana de la Nación española, única e indivisible"; y el "Pueblo Vasco" ( con sus comillas e identificado únicamente con la CAV) que es "un sujeto creado, en el marco de la constitución, por los poderes constituidos en virtud del ejercicio de un derecho de autonomía reconocido en la Norma fundamental". Y la conclusión es que "este sujeto no es titular de un poder soberano, exclusivo de la Nación constituida en Estado".

Por lo tanto, el TC deja claro que si alguien quiere constituirse en un sujeto "capaz de negociar con el Estado constituido por la Nación española los términos de una nueva relación", no podrá hacerlo, le será imposible, "sin una reforma previa de la Constitución vigente". Y aclara, para que no haya dudas al respecto, que eso solo puede hacerse por las vías ya marcadas y con un referéndum que recoja "la voluntad del Pueblo español, titular exclusivo de la soberanía nacional, fundamento de la Constitución y origen de cualquier poder político". Es decir, que cualquier cambio que quiera introducir el "Pueblo Vasco" deberá contar con la aquiescencia del Pueblo español, lo que por meras razones demográficas hace prácticamente imposible cualquier acuerdo que no sea entendido en clave de graciosa concesión por parte del llamado "Pueblo español".

Más o menos históricos

En determinados ámbitos se ha defendido el llamado "constitucionalismo útil" como una forma de hacer una lectura abierta del texto de 1978 que posibilite que sea más una fuente de soluciones que una causa de problemas. Y, en este terreno, se han analizado las potencialidades de la disposición adicional primera, referida al amparo y respeto de los derechos históricos de los territorios forales.

También sobre esto ha dictado doctrina el TC, que señala que cuando la Constitución recoge que "la actualización general de dicho régimen foral se llevará a cabo, en su caso, en el marco de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía", lo que está queriendo decir -según la sentencia 76/1988- es que "la actualización de los derechos supone la supresión, o no reconocimiento, de aquellos que contradigan los principios constitucionales". Y explica que si esos "derechos históricos" obtienen o conservan su "validez y vigencia" no es por "su legitimidad histórica" -como el nombre podría dar a entender- sino porque figuran en la Disposición adicional primera de la Constitución.

Y si alguien pudiera tener una esperanza de hasta donde puede llegar a estirarse el "régimen foral", el Tribunal Constitucional deja muy claro que "es el Estatuto de Autonomía (en el caso de Nafarroa, el Amejoramiento) el elemento más decisivo de actualización en lo que a los regímenes forales se refiere", y que con él se hace posible la integración de los regímenes forales "en la nueva estructura territorial española".

Monarquía insertora

Según la Constitución el Rey es el jefe del Estado pero a la vez es "irresponsable". Es decir, todos sus actos han de ser refrendados por el presidente del Gobierno, por el ministro correspondiente o por el presidente del Congreso, según de qué tipo sean. Y, por cierto, "de los actos del Rey serán responsables las personas que los refrenden". Por ello, la Ley de Gobierno del Parlamento de Gasteiz de 1981 intentó meter aquí una cuñita para que le nombramiento del lehendakari por parte del Rey fuera "refrendado por el presidente del Parlamento Vasco" y no por el presidente del Gobierno español. Pero el Tribunal Constitucional no lo aceptó.

Por un parte, recordó que "el nombramiento por el Rey de la persona elegida por el Parlamento autonómico no tiene otro sentido que el de hacer visible la inserción en el Estado de la organización institucional de la Comunidad autónoma". Y, por otra parte, pidió que no se vea el hecho de que sea el presidente del Gobierno español el que refrende el nombramiento del lehendakari como "una injerencia suya en la esfera competencial autonómica".

Sentencia a sentencia el Tribunal Constitucional va siempre reforzando los elementos comunes a todo el Estado. Por ejemplo, no permite que en las elecciones autonómicas se empleara censos de elaboración propia.

La práctica y la costumbre han ido delimitando lo que Juan José Ibarretxe acabó definiendo como "la alambrada", y lo llamativo, viendo las nuevas leyes cada vez más "constitucionales", es que el rebaño ha aprendido a respetar sus límites.

La Constitución impuesta a sangre y fuego

Cuando se votó la Constitución española por imposición y bajo amenazas y apremios, de las 1.913.980 personas censadas, sólo 661.412 la aprobaron, de modo que no llegaban siquiera a ser un tercio. El «no» fue empleado por una cantidad nada desdeñable: 203.995, es decir, más del 10% del electorado cuando en el conjunto del Estado (Euskal Herria incluida) sólo el 2% optó por esta fórmula. La mayor parte de los vascos de los cuatro herrialdes se abstuvo.

Hoy día, ni siquiera en la edulcorada historiografía oficial se oculta la evidencia de las presiones militares en la época, aunque se cuenten al modo en que lo hace Victoria Prego en "Así se hizo la transición'': «La ultraderecha apeló constante y repetidamente a los militares para que asaltaran el poder civil y suplieran con las armas lo que el búnker no era capaz de conseguir con los votos: darle un vuelco al proceso político y regresar al tiempo del autoritarismo». A tenor de esta explicación, parecería que el Ejército no tomó partido públicamente, pero sí lo hizo, y al máximo nivel. Las palabras del general Gutiérrez Mellado ante el rey Juan Carlos I en la Pascua Militar de 1978 no podían ser más claras ni más concluyentes: «Señor, España es una y los españoles no vamos a tolerar que la rompan».

Mirado con distancia, se aprecia que Ejército y Policía atacaron a todos los sectores de la disidencia. Primero de todo a ETA, que mantuvo una intensísima acción armada en ese 1978 (ETA-m, ETA p-m y los Comandos Autónomos Autocapitalistas provocarían 75 víctimas mortales); ese mismo mes de diciembre murió en atentado José Miguel Beñaran, Argala. Al movimiento pro amnistía; como prueba, el desenlace sangriento de la semana pro amnistía de mayo de 1977. A las movilizaciones independentistas, frenadas con toda la parafernalia de helicópteros, pelotazos y perros adiestrados en las campas de Arazuri en el caso de la Marcha de la Libertad (agosto de 1977). Al movimiento obrero, con la matanza de cinco trabajadores en marzo de 1976 en Gasteiz. Incluso a expresiones políticas no controladas como el carlismo, frenado en seco con las dos muertes de Jurramendi en mayo de 1976. Y, en fin, a la sociedad en su conjunto, como se acreditó en el boicot policial a Sanfermines de 1978 y la represión posterior en toda Euskal Herria. (leer artículo completo).

El cipayo Azkarraga

Marcelo Cantelmi, un cagatintas a tanto la línea al servicio del españolista diario Clarín, de Buenos Aires, le realizó un reportaje a Joseba Azkarraga, consejero de Justicia del Gobierno cipayo de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV). Preguntada su opinión sobre ETA, Azkarraga desnuda su pensamiento con claridad. Le responde al periodista: "Prefieren tener un presidente español no vasco, tanto del PSOE o del PP, diciendo: ¿No veis que quienes dirigen el país son los españoles no los vascos? Por lo tanto, hay razón para resistir".

Resistir. Eso es lo que les molesta a los cipayos, que haya vascos que los pongan en evidencia. Lo dice Azkarraga: "No hay razón para resistir". Y se queja de que "perjudican gravemente el avance del autogobierno". Hasta ahí los objetivos rastreros de Azkarraga y de EA en el gobierno de los trapicheros.




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martes, 2 de diciembre de 2008

Los Pecados de Bush y Aznar

Un amable lector de nombre Gabriel ha dejado un comentario en el cual se critica a este blog por usar a Gara como fuente de información en lo que respecta a Euskal Herria, que es como si uno leyera a Granma para enterarse de lo que pasa en Cuba.

Esta llamada de atención nos hizo reflexionar acerca de un dato curioso, a pesar de que efectivamente leemos el Granma, casi nunca es usado como fuente de información con respecto a Euskal Herria así que hemos decidido enmendar esta situación y colocarlo en la rotación (junto con La Jornada de México).

Empezamos pues esta colaboración con Granma publicando este artículo acerca del criminal de guerra y genocida español de ideología franquista-borbónica de nombre José María Aznar:


Aznar, ¡al banquillo!

Patricio Montesinos

Las recientes revelaciones de que el ex presidente del Gobierno español José María Aznar autorizó que vuelos secretos de la CIA con prisioneros sobrevolaran o aterrizaran en ese Estado europeo, confirman que el derechista ex líder del Partido Popular (PP) violó incluso las leyes de su país para satisfacer al régimen norteamericano de George W. Bush.

Un documento secreto, develado este domingo por el diario El País, subraya que en 1992 Aznar recibió la solicitud de Washington para que los aviones de la Agencia Central de Inteligencia con reos afganos y de otros países hicieran uso del territorio español en sus viajes hacia la prisión y centro de torturas que Estados Unidos mantiene en la ilegal base en el territorio ocupado de Guantánamo, en Cuba.

El texto sostiene que José María conocía desde un inicio de esos vuelos, llamados de la vergüenza, y en los que se trasladaban a los reos sin ningún tipo de garantías y violando las más elementales normas de la Convención de Ginebra.

Pero esas revelaciones sobre el ex jefe del derechista PP no sorprenden a nadie, teniendo en cuenta todo lo que hizo y ha hecho a favor de su "amigo" Bush, a quien ha debido desde siempre obediencia y subordinación.

Aznar no solo pudo haber autorizado los vuelos de la CIA, sino cualquier otra cosa que le pidiera el actual inquilino de la Casa Blanca, porque, como bien se sabe justificó las cárceles secretas que EE.UU. aún tiene en el mundo, incluso en Europa, y los escandalosos campos de concentración de Guantánamo y Abu Ghraib, condenados en todas partes del mundo por sus horrendas violaciones de los derechos humanos.

También consta su apoyo incondicional a la invasión sangrienta de Iraq y a la guerra de Afganistán, adonde el ex gobernante envió tropas españolas en contra de la voluntad de la mayoría del pueblo de esa nación ibérica.

Junto al ex primer ministro británico Anthony Blair y Bush, figuró en la afamada belicista foto de Azores, en marzo del 2003, tras la cual Estados Unidos y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) emprendieron la agresión contra Iraq, sin contar con Naciones Unidas.

Pero al ex mandatario español no le bastó con ello y por orden del jefe de la Casa Blanca, recorrió entonces varios países de América Latina para alentar a algunos gobiernos de esa región a inmiscuirse en la invasión a territorio iraquí, además de reclutar soldados como carne de cañón y mercenarios.

Precisamente, en España, gana fuerza una plataforma denominada: Juicio a Aznar, formada por intelectuales, políticos, abogados, catedráticos, que reclaman se le abra una investigación judicial y se le encause por su activa participación en el conflicto desatado en la nación del Golfo.

Lo que se pretende con esa iniciativa es conseguir el mayor número de adhesiones para solicitar ante el Tribunal Penal Internacional un proceso en el que se pidan responsabilidades para el denominado "trío de las Azores".

Las revelaciones de este domingo en El País constituyen otro argumento de peso para sentarlo de una vez por todas en el banquillo de los acusados.




Y hablando de crímenes de lesa humanidad, José María Aznar es directamente responsable por el asesinato de Anjel Berrueta en Iruña.

Por cierto, dato irónico, Gabriel nos recrimina el uso de Gara precisamente en una entrada que enlaza a El País.



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Savater: Portavoz del Franquismo

El vascófobo en jefe, el director del coro de pseudo-intelectuales en contra de Euskal Herria, Fernando Savater en persona ha profanado una vez más suelo mexicano y una vez más ha aprovechado su visita para darle continuismo a la campaña de mentiras y calumnias puesta en marcha por el régimen franquista de Juan Carlos Borbón en contra del independentismo vasco.

Aquí tienen la nota publicada por Google News que describe las palabras de Savater en la FIL de Guadalajara:



Savater, de la búsqueda de la alegría a la crítica al nacionalismo

Escritor, filósofo, apostador y humilde buscador de la alegría porque la felicidad es "pretenciosa para los mortales", así se presenta Fernando Savater, el español oriundo del País Vasco, cuyas críticas al nacionalismo le costaron amenazas de grupos violentos.
Savater ofreció la noche del viernes ante cientos de sus admiradores en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (oeste de México) una charla sólo apta "para gente sin miedo a saber" en la que habló de su obra, sus ideas, de la libertad, de ETA, entre otras cosas.

A 38 años de la publicación de su primera obra, "Nihilismo y Acción", Savater no reniega de lo que ha escrito pero tampoco admite que le atribuyan ideas de cuando tenía 20 años porque su forma de pensar ha cambiado. Lo que permanece es "el fervor" y espera que "en lo que me queda de vida cambie un par de veces más de pensamiento".

Se queda con la alegría antes que con la felicidad, porque esta última "es una palabra pretenciosa para los mortales" ya que el "ser feliz es saberse invulnerable (...) y eso me parece arrogante y suicida", mientras que la alegría "es un estado que acepta su fragilidad y supervivencia".

En el terreno filosófico, el ganador del Premio Planeta de Novela 2008 definió la libertad como un "beneficio peligroso".

"Lo mejor sería ser como los animales, programados por la naturaleza. Libertad es la capacidad de seguir programando nuestra vida, libertad hace que tengas muchas posibilidades de equivocarnos", añadió el autor de "Diccionario Filosófico".

Este oriundo del País Vasco, cuyos orígenes se pierden en Madrid, Cataluña y Argentina, se refirió también al nacionalismo, al que en sus obras ha definido como un "imbecilizador" que sólo pudo haber funcionado en épocas pasadas "como libertador en los movimientos anticolonialistas, contra el imperialismo".

Sobre la organización separatista vasca ETA, el filósofo dijo que en alguna ocasión habló del tema con el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, al que expresó que con ese grupo sólo se puede hablar de su desaparición.

"Con ETA sólo se puede hablar de cuándo va a dejar las armas, de dónde, de qué tipo de alivio penitanciario se puede dar a sus miembros que no hayan cometido delitos de sangre. Pero no se puede hablar con ETA del futuro del País Vasco", añadió.

Savater reconoció que vive, como muchos otros, amenazado por grupos ultranacionalistas violentos.

"Hay un grupo de personas que llevan a mal que las critiques y tú las criticas porque crees que es necesario para vivir mejor, para ser más libre y digno".

Savater, quien vive con escoltas desde hace años, suspendió el viernes en el último momento una conferencia que iba a ofrecer en Ciudad de México alegando motivos de seguridad, publicó el diario 'La Jornada'.

Al referirse a la convocatoria de una consulta popular sobre el futuro del País Vasco promovida por el presidente del gobierno vasco, Juan José Ibarretxe, pero anulada por el máximo tribunal español, Savater consideró que era más un chantaje político pues según él, se iba a realizar en medio de un clima de violencia.

"Es como si unos atracadores que entran en un banco y obligan a todo mundo a tirarse al suelo y decir 'Vamos a hacer una votación para ver quién nos da su dinero o no' (...) Eso quiso hacer Ibarretxe. Con la gente tumbada en el suelo y otros apuntando con ametralladoras, (decir) 'Díganos qué tipo de País Vasco quieren', apuntó.



El hipócrita de Savater nunca ha criticado al nacionalismo español, ese que al día de hoy celebra las glorias del imperialismo colonial y el franquismo, pero se presenta ante los bobos como un gran defensor del progreso y la libertad al tiempo que aprovecha su "aura" de intelectual para atacar al pueblo vasco, tanto en el estado español como en México.

Es por esto que este blog denuncia la actitud colaboracionista de el Centro Vasco de la Ciudad de México y de la página Vascos México, pues mientras estas dos entidades supuestamente vascas persistan en su postura de apego irrestricto a lo dictado desde Lakua con respecto a que temas pueden abordar los vascos y descendientes de vascos en México la realidad es que Madrid podrá continuar enviando a sus esbirros para hacer el trabajo sucio tanto en este país como en el resto del mundo.

La última frase de Savater es esclarecedora, Madrid no paga a traidores. Eso es una lección que tanto los del Centro Vasco como los de Vascos México deben aprender de una vez por todas.

Nota: Esta es la nota publicada por La Jornada con respecto a la cancelación de Savater, cancelación que es parte de la campaña de parte del régimen franquista de Juan Carlos Borbón en contra del pueblo vasco pues no hace mas que crear un estado de paranoia en el público mexicano.


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Una Tierra sin Gente

Hace unos días en la página de Rebelión se publicó uno de esos textos que mañosamente son disfrazados con posturas pseudo-progresistas cuando en realidad son panfletos llenos de retórica vacía.

Pues bien, aquí está la respuesta a ese escrito:


Sobre "La encrucijada del nacionalismo", de Daniel Guerra

Una reproducción del discurso de la plutocracia española

Daniel C. Bilbao


El artículo del "politólogo" es una descarada defensa del nacionalismo español, disimulada con un barniz progresista, pero profundamente reaccionaria.

Nos desayuna con una verdad de campanillas: "Pretender adscribir la nación étnica a un territorio determinado o al revés es un error, porque es muy difícil encontrar territorios étnicamente homogéneos." No nos dice específicamente quién es el que afirma hoy que Euskal Herria es un territorio étnicamente homogéneo. Ni siquiera en el Partido Nacionalista Vasco se atreven a afirmar semejante cosa, mucho menos en la izquierda abertzale. Pero el señor Guerra, previo un par de citas de autoridad, contrabandea su propia idea: vascos, catalanes y gallegos podrían ser una nación, pero carecen de territorio. Un pensamiento verdaderamente fascista, desde el cual se niega no sólo a una nación, sino también a un pueblo, porque se le niega el derecho al territorio en el cual vivieron y se desarrollaron durante siglos y siglos.

Tantos años después, un amanuense de la plutocracia española revive aquella frase de la primer ministro israelí Golda Meir: "Tierra sin gente para gente sin tierra". Pretende que vascos, catalanes y gallegos son paracaidistas en la tierra que habitaron desde siempre y que alguien muy generoso -¿los borbones? Dígalo, señor Guerra- les concedieron para convertirlos en vasallos de un estado regido por una monarquía bananera.

Vascos, catalanes y gallegos, se desarrollaron como etnias desde miles de años antes de que nadie pronunciara por primera vez una palabra parecida a "español" (hyspanion, hace unos 600 años). Miles de años antes hablaron su propia lengua, desarrollaron su cultura y construyeron su identidad. ¿Dónde ocurrió esa historia, señor Guerra? Por lo visto, para Ud. ocurrió en un limbo, en una pre-historia metafísica, no en un territorio concreto, sobre el que estos pueblos ejercieron su jurisdicción, su soberanía y hasta tuvieron su estado independiente propio, como en el caso de los vascos con el Reyno de Nafarroa.

¿De quién era ese territorio, señor Guerra, que ahora Ud. con palabras de politólogo del poder le asigna a otros dueños? ¿Cuándo perdieron ese territorio, cómo? ¿Los vascos, cuándo se rindieron y entregaron su territorio? La persistencia vasca en su tierra y la resistencia armada vasca, permitieron sostener estos 7 territorios actuales, que son parte de los 15 territorios que pertenecieron al estado político independiente que tuvieron los vascos: Nafarroa. En esos territorios se construyó la identidad actual, se defendió y se defiende el euskera y se defiende la unidad territorial y la soberanía. En estos territorios se desarrollaron como etnia, se mestizaron y son hoy una sociedad plural que se reconoce en la identidad histórica que construyeron: vascos, catalanes, gallegos, que son y quieren seguir siéndolo en sus propios territorios, que tienen nombre y apellido: Euskal Herria, Països Catalans, Galiza.

El artículo de Guerra es sumamente servicial con la plutocracia que maneja los negocios estatales, en los que ayer Aznar, hoy Rodríguez Zapatero, y siempre el ridículo monarca, son sólo títeres. Esas naciones realmente existentes, pero que flotan como espíritus sin territorio ni fronteras, según el criterio de Guerra, tendrán sólo la posibilidad de simular exteriormente una cultura, pero en esencia deben convertirse en una manada de consumidores estatales, porque cualquier reivindicación de su personalidad histórica y sus derechos como nación será anatematizada por los "polítólogos" del sistema.

Daniel C. Bilbao. Periodista. La Pampa (Argentina)


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lunes, 1 de diciembre de 2008

Dedicado a Mikel Laboa

Mikel Laboa Mancisidor (Pasaia, 15 de junio de 1934 - Donostia, 1 de diciembre de 2008) fue uno de los más importantes cantautores de Euskal Herria. Considerado como el patriarca de la música vasca, su música ha influido a las generaciones más jóvenes. Prueba de ello es el disco homenaje Txerokee, Mikel Laboaren Kantak, editado en 1991 por varios grupos jóvenes de rock y folk. Casi todas sus canciones son en euskera.

Mikel Laboa nació el 15 de junio de 1934 en Pasaia (Gipuzkoa)y falleció el 1 de diciembre de 2008 en un hospital de Donostia, a la edad de 74 años. Pasó buena parte de su juventud en la localidad de Lekeitio (Bizkaia). En la década de los años 50 estudió medicina y psiquiatría en Iruña y combinó siempre su carrera artística con la de médico, desarrollada fundamentalmente en la unidad de Neuropsiquiatría infantil del Patronato San Miguel de San Sebastián, en la que trabajó casi 20 años.

Durante su etapa de estudiante se interesó en la música influido por artistas como Atahualpa Yupanqui y Violeta Parra. Laboa se identificaría a sí mismo con el rol de «artista político» en la línea de los citados. Debutó en el Teatro Gayarre de Iruña en 1958.

Durante los años 60 fundó junto con otros artistas vascos el grupo cultural Ez Dok Amairu (No existe el trece), que buscaba revitalizar desde diversos ámbitos la cultura vasca, muy aletargada durante la dictadura franquista. Hicieron especial hincapié en la recuperación y dignificación de la lengua vasca. Dentro de ese grupo y en el plano musical Laboa emergió, junto con Benito Lertxundi, como máximo exponente de la denominada «nueva canción vasca».

Su música puede ser definida como una combinación de tradición, poesía y experimentalismo, al estilo de los cantautores de las décadas de los 60 y 70, pero dotado de un fuerte toque personal y una voz muy particular. Su obra combina viejas canciones populares reinterpretadas con un estilo más moderno, poesías musicalizadas de autores como Bertolt Brecht y composiciones propias. Mención aparte merecen sus Lekeitioak, canciones experimentales a base de gritos y sonidos onomatopéyicos que se anticipan en muchos años a sonidos de Bjork y otros cantantes vanguardistas de hoy.

Su disco Bat-Hiru de 1974 fue elegido «Mejor Disco Vasco de la Historia» por una votación popular del Diario Vasco hace unos pocos años. Algunas de sus canciones se han convertido ya en clásicos populares que forman parte del folclore vasco, especialmente el "Txoria Txori", su canción más conocida, que llegó a ser interpretada por Joan Baez con su letra original en euskera. Hay otra versión orquestal de esta canción, en la que colaboraron tanto el Orfeón Donostiarra como la Joven Orquesta de Euskal Herria (Euskal Herriko Gazte Orkestra). Otras canciones destacadas son "Gure Hitzak", "Haika Mutil "y "Baga, Biga, Higa"(en colaboración con el Orfeón Donostiarra).

Alcanzó 35 años de actividad creadora y siguió en activo casi hasta el final, cuando su delicada salud le alejó de los escenarios. Colaboraba habitualmente con el músico de jazz Iñaki Salvador y trabajó con el Orfeón Donostiarra y con grupos orquestales del País Vasco. Algunas de sus canciones más conocidas se incluyeron en la película "La Pelota Vasca" de Julio Medem. El 11 de julio de 2006 ofreció su última actuación, teloneando a Bob Dylan en un Concierto por la Paz que se celebró en la ciudad de San Sebastián.

Como curiosidad los títulos de sus LP están numerados. Esta costumbre comenzó en 1974 con la publicación de su doble LP Bat-Hiru (1-3). El 2, con canciones de Brecht, había sido prohibido por la censura franquista. Luego siguieron el doble LP Lau-Bost (4-5) y el 6. Sus Lekeitios comprenden los discos 7 a 11, aunque sólo se publicó un recopilatorio de los mismos por su escasa comercialidad. Les siguió el 12 y Laboa se saltó el número 13 como homenaje al grupo Ez dok Amairu, ya que este nombre significa «No hay trece» en euskera. Después publicó el 14, y sus discos en directo son el 15 y el 16. Sin contar su recopilatorio, recientemente ha publicado su disco 17 (o Xoriek).




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Txoria Txori (Mikel Laboa)

En memoria del gran cantautor vasco Mikel Laboa.

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Vil Vi Aendre Vores Jord

Esta reflexión acerca del paso que han dado los groenlandeses en pos de su autodeterminación ha sido publicado en Gara:

También Groenlandia
Martin Garitano | Periodista
Nunca hubiera pensado que llegaría a sentir envidia (sana, si hay) de los inuit groenlandeses, gentes a las que imaginaba embutidas en abrigos de piel de foca, con raquetas bajo las botas y más preocupadas por la pesca y porque la estufa no les fundiera el igloo que por la independencia de su iceberg. Me equivoqué otra vez.

Desde que Erik el Rojo, hace más de mil años, asentó a sus vikingos en las tierras de Kaallit Nunaat, los inuit han vivido bajo el mandato de noruegos y, hasta ahora mismo, de daneses. Han sido, pues, descubiertos, colonizados y reducidos a la condición de súbditos de la Corona danesa.

Paisajes al margen, la historia se parece a la nuestra. Con todos los matices que tiene la Historia, claro. También a nosotros nos descubrieron -se dieron cuenta de que estábamos aquí- y, después de mil y una vicisitudes, nos redujeron a la doble condición de súbditos de la República Francesa y del Reino de España. En eso tuvimos peor suerte que los inuit, como se verá.

En 1979 Dinamarca concedió un Estatuto de Autonomía a Groenlandia, el mismo año en que el Reino de España hizo lo propio con tres de los siete territorios de Euskal Herria. A los navarros les impusieron lo que llamaron el Amejoramiento del Fuero y a los vascos de la Euskal Herria continental les niegan hasta una Cámara de Comercio particular.

Y en 2008 los groenlandeses han votado su ampliación hasta abrir la puerta a la independencia de Kaallit Nunaat para que la isla más grande del mundo, escasamente poblada, con poca vegetación más allá de la tundra, grandes riquezas minerales y yacimientos petrolíferos de primer orden, cuente con voz propia en el concierto de las naciones, para que puedan decidir en libertad a quién y a qué precio venden sus arenques, su zinc y su petróleo. Lo han hecho por voluntad propia y porque Margarita II de Dinamarca no cuenta con el sustento de una constitución como la española, que deja en manos de los militares la defensa de la unidad de España. Ni padece la obsesión francesa por el control del último rincón de su decadente imperio. Margarita II ha asumido con deportividad política la decisión de los inuit de vivir su independencia en libertad. Si Sarkozy y Juan Carlos Borbón hicieran lo propio, todos, ellos y nosotros, viviríamos mejor.

Y hay otro elemento que explica mi envidia. El lema de la patria de los inuit: Vil vi aendre vores jord. Traducido al castellano quiere decir «Vamos a cambiar nuestra tierra». De eso se trata.

 



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