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miércoles, 26 de noviembre de 2008

Urdaneta

Este artículo conteniendo datos biográficos del explorador guipuzcoano Andrés de Urdaneta ha sido publicados en El País:

Memoria de un navegante

Urdaneta, el cosmógrafo y descubridor del Pacífico

El quinto centenario de su nacimiento ensalza su gesta

Genoveva Gastaminza

José Ramón de Miguel, autor de la biografía de Andrés de Urdaneta (Ordizia, 1508-Ciudad de México, 1568), es capitán de Marina Mercante y fue su curiosidad por investigar a los navegantes vascos que intervinieron en las grandes exploraciones ultramarinas en el siglo XVI la que le llevó a estudiar la figura del descubridor de la ruta de retorno de Asia a América por el Este. Urdaneta consiguió realizar el llamado Tornaviaje en 1565, cuatro décadas después de que otro guipuzcoano, Juan Sebastián Elcano, hubiera dado por ver primera la vuelta al globo.

Desde entonces, Andrés de Urdaneta es su pasión. Que facetas de su vida estén aún por investigar y descubrir entre la nebulosa de la historia, es ya de por sí un aliciente. Aunque no lo es menos el placer de ir penetrando en el perfil de este personaje hasta ahora simplificado en su condición de fraile y minimizada en su faceta de navegante, astrónomo y cosmógrafo. Su gran mérito, pese a haber sido ignorado durante tres siglos, ha sido haber descubierto y ejecutado una nueva ruta comercial: la del retorno de Asia por el Este, que unía Filipinas con el puerto de Acapulco y que, a través de México y el puerto atlántico de Veracruz, llevaba las riquezas de Oriente hasta España. Con ello inició la principal ruta de navegación comercial, que duró 250 años.

Urdaneta realiza esta gesta con más de 50 años y después de cinco de preparación minuciosa. Para entonces tenía un conocimiento profundo del Pacífico, donde estuvo viviendo diez años, tras llegar a las islas Molucas con la expedición de García de Loaysa, en la que se embarcó en 1525, como ayudante de Elcano, con apenas 17 años. Esta experiencia tiene, según su biógrafo, una importancia decisiva. "Aprendió el clima y todos los sistemas de navegación de aquel océano. Y, lo que es más importante, los idiomas locales de las distintas islas, que le permiten relacionarse directamente con los nativos. Llegó incluso a Japón diez años antes que Francisco Javier", relata De Miguel.

Los informes económicos que hace sobre la producción de especias de cada isla son tan minuciosos que reflejan a "un hombre muy práctico, con una mentalidad moderna". Y a su regreso a Castilla, en 1536, llega con la idea de que "es imposible poder ir y no volver", para vender a las autoridades que se puede realizar el tornaviaje.

Aún le faltarían 30 años para probar la idea que siempre persiguió y por la que regresó a México como corregidor. Su destino en tierra no le impidió observar e informar de las expediciones marítimas por el Pacífico que ordenaba Hernán Cortés, hasta conseguir el encargo de la Corona.

La preparación del Tornaviaje en cinco años fue tan minuciosa, que "logra que discurra todo como lo había planeado", según De Miguel. En el relato de la hazaña escrito al regreso, Urdaneta viene a decir, casi como César: "salimos, navegamos y llegamos". Su proyecto empieza por construir las naos -miden 28 metros para 60 personas- en Acapulco, el puerto que él promociona frente al de La Navidad, que está al Norte, por su mejor conexión con el de Veracruz.

El navegante controla con rigor todos los detalles. Selecciona con psicología la tripulación para conseguir cohesión social y así evitar motines. Y en este viaje, comandado por Legazpi, que es de Zumarraga, "incluye un 33% de guipuzcoanos elegidos en México y que se supone que se conocen". Incluso al hacer la lista de provisiones "es un avanzado", apunta De Miguel. En un informe al virrey precisa que "es necesario incluir alimentos frescos para buscar la salud de la tripulación", y selecciona, entre otros, habichuelas, ananás, cocos, etc. para evitar el escorbuto durante la larga duración del viaje.

La ida a Filipinas se desarrolló en dos meses, con los vientos alisios a favor, como ya otros navegantes habían hecho. Una vez allí, permanecieron cuatro meses reparando los barcos y esperando el tiempo a favor para iniciar, a primeros de junio, el regreso. "Aprovecha los últimos ramalazos del monzón del Suroeste, un viento estacional que sopla seis meses de un lado y seis de otro, para subir en latitud a la altura de Japón", relata José Ramón de Miguel. "A esa altura ya logra huir de los ciclones tropicales y coge los vientos normales del verano, que van cambiando conforme se va moviendo la expedición a lo largo de cuatro meses. Una vez arriba coge la corriente de Ártico, cuya existencia conocía, para bajar costeando por la costa de Estados Unidos hasta el puerto de La Navidad, que pasa de largo para llegar, tras ocho días, a Acapulco, como lo tenía planeado", describe su biógrafo. Con los cuatro meses que duró el viaje estableció un récord que se tardó cien años en superar. Y en la descripción que Urdaneta hace de la expedición, esta vez comandado por un sobrino de Legazpi de 18 años, muestra su inequívoca autoridad sobre el conjunto de la misma al afirmar que "el comandante se portó bien".


Y pensar que tanto los del Centro Vasco de México y como los de la página Vascos México insisten en reducir la presencia vasca en este país a los últimos 60 años. La ignorancia nunca ha sido buena aliada de los procesos de emancipación.

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2 comentarios:

  1. En definitiva, leído lo expuesto, y siendo triste que en México solo se reconozca la "presencia vasca" desde hace unos 60 años, parece claro ( y claro, clarísimo es y ha sido) intervino (como muchos otros) en las "grandes exploraciones ultramarinas del Siglo XVI" hechas por y para la Corona de Castilla, para España. Igual que El Cano de Guetaria da la vuelta al mundo porque Vasco de Gama es asesinado en Filipinas.
    parece claro que la aventura tenía el propósito de hacer llegar, mediante una nueva ruta comercial, los bienes que en el Oriente había para expolio de sus habitantes y llevarlos a España ("llevaba las riquezas de Oriente hasta España"). Es claro pues, que, desmitificando hechos se catalogue a "lo español" o españoles de su actitud expansiva e imperialista, o bien, que fueran o fuesen solo "extremeños" los "conquistadores" de las Américas. El el diario apócrifo de Cristobal Colón aparece que ya en el primer viaje un buen número de vascos formaron en su tripulación. En la llamada o llamado "descubrimiento de América" y sus posteriores hechos contra los naturales y en lo que de bueno les llegó, participaron todo tipo de peninsulares, entre ellos gran número de vascos, que fueron fieles seguidores de la Corte Española. Es claro que en la "fundación" de múltiples ciudades y lugares, los vasocs, como tantos otros miembros de la Corona de Castilla, hicieron y deshicieron conforme a las creencias de la época. para lo bueno y para lo malo, participaron en esa Conquista o "Descubrimiento". Es obvio que cuando se habla del papel jugado por los "españoles"en lo sucedido en el periodo de esplendor colonial y de desarrollo y expansión del Imperio Español, desaparecido afortunadamente en 1898, todos los peninsulares, con notables vascos a la cabeza, participaron en la "Obra". Insisto, para lo bueno y para lo malo. Y fueron parte importante del devenir de la España Imperial en su conjunto, con lo que ello tiene de hecho histórico, y que cada uno juzgue como deba, sin sustraerse a "resposabilidades hist´ricas" de sus actos, como, circunstancialmente y de forma manipuladora e interesada se hace desde la mitología etnícista, sea esta del origen que sea.
    Claro es que un individuo que tacha a Carlos Fuentes, Garcia marquez de "psudointelectales" o de facha a Savater ( con el cual se puede discrepar sin odio, que es estéril) y que tiene como cuasi fuente "informativa" al diario "gara" ( que es como el "gramma",esto es, un puro panfleto como vi alli en una visita a la Isla antillana)y no sale del "uno, dos tres, al escondite inglés" en sus ánalisis y "conclusiones", poco se puede esperar. Salvo el salivajo espumoso saliendo constantemente por su boca. Lógico en ente tan estrecha y de escasa distancia de miras.Es lo que da el odio y la rabia incontenida.

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  2. Hombre Gabriel, mira que también leo el Granma diariamente, lo que pasa es que los hermanos cubanos no publican muchas cosas que digamos acerca de Euskal Herria, pero ahora que lo mencionas, haré un esfuerzo especial por publicar cualquier artículo publicado por la prensa revolucionaria cubana (de la prensa gusana ya he publicado con anterioridad).

    Te reto a que me muestres un solo párrafo en el que llame pseudo-intelectual a García Márquez.

    Y de que Savater es un fatxa, eso sin duda y sin discrepancia, el tipo es el portavoz del franquismo más retrógrada, defensor a capa y espada del nacionalismo español, que como tu mismo describes, es un nacionalismo imperialista y saqueador.

    En este blog no le tenemos miedo a los datos históricos puros y duros, negar las "aportaciones" vascas a la aventura imperialista española resulta a la vez necio e hipócrita. De eso a que el pueblo vasco no tenga hoy derecho a su autodeterminación hay un gran salto, con una larga tradición cultural e histórica que viene de mucho antes que el concepto "España" (curiosa derivación del francés) siquiera comenzara a mascullarse.

    La historia que niega el nacionalismo troglodita español es la historia de Nabarra, la tierra de los vascos. A ver si encuentras un blog publicado por un españolista que hable de temas como los que se hablan aquí.

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