Un blog desde la diáspora y para la diáspora

lunes, 30 de enero de 2017

Faraónica Impronta Franquista en Nafarroa

Nuestra respuesta a botepronto a la pregunta de qué hacer con el Monumento a los Caídos situado en Iruñea sería demolerlo, pero es mejor reservar toda la dinamita posible para el Valle de los Caídos. Así que nos decantamos por reconvertirlo, exigiendo a El Vaticano que indemnize a los navarros pagando hasta el último centavo por el valor actual del costo de construcción original del esperpento que nos ocupa así como de todo los gastos que sean necesarios para rehabilitarlo.

Les compartimos esta crónica publicada en Gara:


A pesar de ser las diez de la mañana de un domingo, y de estar a dos grados de temperatura, un centenar largo de personas acudió ayer a la primera visita guiada que se organiza para conocer el significado del Monumento a los Caídos, sin duda el mayor símbolo franquista que existe en Euskal Herria.

Iñaki Vigor

«No hemos traído megafonía porque no creíamos que iba a venir tanta gente». Con estas palabras de disculpa comenzaba la visita guiada el escritor Javier Eder, acompañado por el profesor Iñaki Arzoz y el fotógrafo y cineasta documental Clemente Bernad. Situado junto a la puerta metálica de casi cinco metros de altura que da acceso al Monumento a los Caídos, Javier Eder comenzó haciendo un recorrido histórico de este edificio, que tuvo un presupuesto de 10 millones de pesetas en 1941. «Es una cifra astronómica», remarcó, teniendo en cuenta el hambre que se pasaba en aquella época de la posguerra.

La idea de construir semejante monumento surgió del obispo Marcelino Olaechea y de la Hermandad de los Caballeros Voluntarios de la Cruz. «Su idea era perpetuar el espíritu de la Cruzada. Organizaron una romería a Montejurra y una romería a Javier, y también querían un monumento para conmemorar que habían ganado la guerra», explicó Javier Eder.

Fue el Conde de Rodezno quien encargó la construcción de este monumento a los arquitectos José Yárnoz y Víctor Eusa, quienes tomaron como modelo la Basílica del Vaticano. «Allí dicen que está la tumba de San Pedro, y aquí está el mausoleo de Mola», fue el paralelismo que hizo Eder.

Otra semejanza que explicó fue la de las seis enormes columnas cuadradas, de unos nueve metros de altura, que sostienen el pórtico de la fachada principal del Monumento a los Caídos, y que hacen alusión a la arquitectura utilizada por los nazis y por los fascistas italianos en el siglo pasado.

En esta gran fachada fue colocado el nombre oficial del monumento: «Navarra a sus muertos en la Cruzada». En la actualidad aparece tapado, al igual que dos grandes paneles que recogen frases del régimen franquista y escudos con la laureada. Fueron ocultados con chapas de madera tras aprobarse la Ley de Símbolos de 2003, si bien dicha ley no dice que los símbolos franquistas deben ser tapados, sino retirados.

«Ese nombre miente desde su propio rótulo, porque no toda Navarra apoyaba la cruzada ni se reconoce a todos los navarros muertos en la guerra. Lo que proclama este edificio –precisó Eder– es que la violencia, la sangre de los mártires, es lo que les legitima».

«Su efecto era más épico»

Iñaki Arzoz añadió que el monumento original no tenía la actual plaza con el estanque ni los dos anexos que se construyeron con posterioridad: la iglesia de Cristo Rey y la casa parroquial. «Cuando se construyó, este monumento tenía un efecto más épico que en la actualidad».

Para su emplazamiento se escogió el punto más elevado de la meseta sobre la que se asienta Iruñea. Junto a la Catedral, el Monumento a los Caídos es uno de los más altos de la ciudad, si bien nadie de los asistentes supo aportar su altura concreta.

Tras la larga explicación en el exterior, llegó el ansiado momento de conocer su interior. «Estamos sobre la tumba de Mola», señaló Iñaki Arzoz mirando al suelo. Allí estaba un gran óculo que permitía a los visitantes contemplar el mausoleo donde estaba enterrado este general junto con otros militares franquistas, entre ellos el también general José Sanjurjo.

Esa cripta no se puede visitar, así que todas las miradas se dirigían hacia la impresionante cúpula y las llamativas pinturas que la decoran. «Es como un tebeo infernal, en el que se mezcla lo guerrero con lo religioso», resumía Eder.

La cripta fue destinada a los «héroes de la cruzada», mientras que en esta enorme cúpula se recreó su «mitología», mezclando «la Navarra guerrera y golpista» con la «Navarra clerical», las imágenes de las cruzadas medievales con las de San Francisco Xabier y de Sancho VII arremetiendo con su maza en la batalla de las Navas de Tolosa. Esta última imagen es precisamente la que se tomó como modelo para decorar el salón de la Presidencia del Gobierno en el Palacio de la Diputación.

«En estas pinturas están representadas las tres familias del levantamiento militar de 1936: la carlista, la falangista y la militar. En ellas aparecen guerreros y misioneros, que son los soldados de Cristo. Una de las banderas es la del Sagrado Corazón de Jesús», señalaba el escritor.

A su juicio, lo que se quiso transmitir con todo ello es que «la guerra no fue un golpe de Estado sino un movimiento popular voluntario, algo que entronca con las cruzadas».

De hecho, entre las pinturas aparece una frase en latín que resume todo su significado: «Deus lo volt». Es decir, «Dios lo quiere». Este fue el grito de aclamación de la primera cruzada por el Papa Urbano II, y también aparece como lema en el escudo de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén, una orden de caballería católica.

Estas pinturas alegóricas fueron realizadas por Ramón Stolz y ocupan gran parte de los 697 metros cuadrados de la cúpula, una de las más grandes, si no la mayor, existentes en Euskal Herria. Para contemplarlas más de cerca, durante la visita guiada nos animaron a subir los 82 escalones de la escalera de caracol que conducen hasta la parte alta del monumento y permiten recorrer toda la circunferencia de la cúpula.

Javier Eder dio allí por finalizadas las explicaciones, y fue entonces cuando se escucharon los comentarios y expresiones por parte de los asistentes. La mayoría de ellos sobrepasaban los 50 años de edad, pero nunca habían tenido la oportunidad de asistir a una visita guiada y, mucho menos poder contemplar el interior del edificio desde las alturas.

Junto a las pinturas alegóricas, y rodeando toda la circunferencia de la cúpula, está grabada una frase con grandes letras: «Ya sabéis Señor cuánto hemos trabajado en las batallas así como mis hermanos y la casa de mi padre por defender nuestra ley y por el santuario». Algunos visitantes comentaban que suena a lenguaje medieval, igual que las cruzadas representadas.

Pagado por la Diputación

Las fotografías con móviles y cámaras se sucedieron sin cesar, mientras surgían pequeños debates en torno a qué hacer con semejante monumento. Aunque su construcción comenzó en 1942, no quedó finalizado hasta diez años más tarde. El coste «astronómico» de la obra fue pagado por la Diputación Foral con las recaudaciones de todos los navarros, pero solo fueron homenajeados los del bando franquista.

La importancia que tuvo la Iglesia católica en la victoria del bando sublevado se refleja en el hecho de que el Monumento a los Caídos fue cedido por la Diputación al arzobispado de Iruñea. A su vez, éste lo donó al Ayuntamiento de la ciudad –estando UPN y CDN en el equipo de gobierno municipal–, con la condición de no retirar ni modificar ningún elemento del edificio de forma definitiva y destinarlo a fines culturales. De hecho, se ha venido utilizando de forma esporádica para realizar exposiciones.

El arzobispado se reservó la cripta en la que estaban enterrados los generales franquistas y otros militares, cuyos restos fueron sacados tras una agria polémica con algunos de sus familiares. Esta cripta no pudo ser visitada ayer, a pesar de que lo solicitaron la mayoría de los visitantes.

Derribarlo o reconvertirlo

Tras casi hora y media de visita guiada, los asistentes a la misma descienden los 82 escalones de la escalera de caracol para seguir contemplando el Monumento a los Caídos, ahora desde el exterior.

Antes de salir, Javier Eder nos muestra algunos elementos que no ha podido comentar durante la visita, como los símbolos franquistas que aparecen cubiertos con tablones. También están tapados los más de 4.000 nombres de los navarros que murieron en los frentes de batalla, ninguno de los cuales se encontraba en Nafarroa.

En total murieron unos 4.500 navarros luchando en el bando sublevado. Teniendo en cuenta que en 1936 la población navarra era de unas 342.000 personas, se deduce que murió el 1,32% de la población fuera del herrialde para defender la «cruzada», si bien algunos historiadores recuerdan que muchos de ellos fueron obligados.

Sus nombres siguen grabados en las paredes interiores del Monumento a los Caídos, especificando el pueblo del que procedían. También hubo muchos navarros caídos en defensa de la legalidad republicana, pero sus nombres no aparecen grabados ni homenajeados.

Una vez finalizada la visita guiada, la mayoría de los asistentes se desplazó hasta el Palacio del Condestable para participar en el debate sobre qué hacer con el Monumento a los Caídos, debate que puso fin a las jornadas organizadas durante estos tres días por la asociación ZER.

Existen varios planteamientos, como derribar el edificio y construir uno nuevo, o reconvertirlo con un significado completamente diferente. La última palabra será del Ayuntamiento, pero, a la vista del éxito que tuvo la visita guiada de ayer, quizás habría que plantearse seguir organizando visitas para que los ciudadanos conozcan por dentro el mayor monumento franquista de Euskal Herria.





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Egaña | El Ogro Como Paradigma

Con respecto a la historia oficial pirograbada en las mentes de los españolitos por el régimen borbónico franquista, misma que secuestra y amordaza el relato de nuestro pueblo, les compartimos este texto de Iñaki Egaña publicado en su cuenta de Facebook en el que denuncia toda la estulticia que se puede encontrar tras la condena de dos años y medio a la tuitera Cassandra, punta del iceberg represivo en contra de quienes se atreven, aunque sea en broma, a cuestionar las sacrosantas verdades por la que se rige el cavernario nacionalismo español.

Aquí lo tienen:


Iñaki Egaña

La llamada apología del terrorismo, con su correspondiente "humillación a las víctimas", es un concepto nuevo, aunque penalmente tiene largo recorrido. Desde la Transición, numerosos cargos electos de la izquierda abertzale fueron imputados por su supuesto ensalzamiento a ETA, incluidos algunos medios de comunicación que entrevistaron a la organización armada. Javier Sánchez Erauskin, director de Punto y Hora y acusado de hacer apología, fue encarcelado por entrevistar a la hermana de un refugiado que luego matarían los GAL.

Hasta entonces, y ahora, la única apología permitida por el sistema monárquico hispano ha sido la relacionada con las hordas vencedoras de la guerra civil, con el fascismo, con los excesos de grupos militares y paramilitares… en fin, con todo aquello relacionado con la naturaleza española (desde el genocidio americano a la reciente justificación –Rafael Vera y Felipe González- de los GAL). Con el resto, es decir, con la disidencia que entiende el presente de otra manera, el palo.

La vuelta de tuerca llegó de la mano del ministro socialista Juan Alberto Belloch que abogó por un salto cualitativo, el de iniciar procedimientos no ya por apología, sino por formar parte del mismo "conglomerado terrorista". Como es sabido, con el estreno del siglo el juez Baltasar Garzón se hizo cargo de la ofensiva y modificó las normas, con la complacencia de la mayoría del arco político. Los supuestos apologistas se convirtieron en terroristas.

Con la excusa de los ataques yihadistas en EEUU en 2001 y la expansión del concepto del "código penal del enemigo", la causa llevó a cientos de personas a prisión, a denunciar torturas, al exilio. El término de "apología del terrorismo" desapareció casi del mapa, sustituido por el de "pertenencia". De paso, se endurecían las penas y se asentaba un nuevo relato. Paradójico, porque mientras que un ministro del Interior de infausto recuerdo señalaba que los militantes de ETA entraban en un microbús, cientos de ellos eran clasificados en primer grado en prisión y decenas de miles anulados sus derechos civiles (electorales) por una supuesta participación en organizaciones terroristas. Según esta delirante tesis, a cada policía o ertzaina en Euskal Herria le correspondían cinco militantes de ETA.
La decisión de ETA del abandono de las armas volvió a reactivar las imputaciones por apología del terrorismo. Aunque con pereza inicial, ya que durante los primeros meses del acontecimiento, incluso años, aún fueron numerosos los detenidos por "pertenencia" en lugar de por "exaltación". El caso de los abogados defensores de los presos, de los militantes de Herrira, de jóvenes acusados de pertenecer a Segi, fueron algunos de los ejemplos. Se reactivó el artículo 578 del Código Penal vigente con un tiempo de adaptación: la ilegalidad de la petición de acercamiento de los presos vascos, las comidas por causas populares... Nuevamente el delirio. Gritar "Gora Euskadi Askatatuta" era traducido por "Dar gritos a favor de la violencia".

La expansión del concepto y por tanto la imputación de la “apología del terrorismo” tiene, al margen de comprimir el espacio político, un objetivo cada vez más definido: modificar y encuadrar el relato dentro de unas coordenadas muy determinadas. Las ya citadas sobre la naturaleza de España. Que no nos confundan. No son los valores democráticos los que se citan en su defensa, sino los relacionados con el relato.

Valga un ejemplo como apoyo al argumento. Un paradigma. El del almirante Carrero Blanco, muerto en atentado de ETA en diciembre de 1973, cuando era presidente de un gobierno español, fascista en su origen, totalitario en esencia. Cuando su nombramiento, The Guardian recordó su intransigencia natural, su fascismo acusado. Le Monde dijo que dirigía el más retrogrado de los últimos gobiernos de Franco. Los sindicatos españoles entonces ilegales, en especial UGT, se felicitaron por el atentado.

Hoy, han pasado más de 43 años desde el magnicidio. Los mismos que habían transcurrido desde los precedentes de la Segunda República española (1930) y la muerte del almirante (1973), del presidente del Gobierno español, del delfín de Franco, del Ogro como le llamó ETA. Carrero Blanco no era un cualquiera. Encarnaba las esencias del régimen, la misma disposición de Hitler para acotar el Holocausto. Escribía los discursos del dictador, ahondaba en las ejecuciones masivas que desperdigaron por las cunetas a decenas de miles de republicanos, en una limpieza ideológica que llega hasta nuestros días. El relato de los grandes medios escritos internacionales, desde la Britannica hasta la Encyclopedia Americana, lo describen más cerca del ogro que del hombre.
Y, sin embargo, a pesar de esos más de 43 años de por medio, la judicatura española, vanguardia de las esencias, arropa a la memoria de Carrero. Un juzgado de Murcia pide a una joven dos años y medio de cárcel por airear unos chistes sobre Carrero. El año pasado otro joven fue condenado a año y medio de prisión por mofarse de la muerte de Carrero. El anterior, 2015, otro joven también condenado a 18 meses de internamiento por un comentario ofensivo para la memoria del Ogro. Al parecer, el recuerdo de Carrero Blanco se ha convertido en cuestión de estado.

Parece mentira que un sanguinario y totalitario dirigente franquista de la relevancia de Carrero se haya transmutado en el adalid del relato de “cómo llegó la democracia a España”. En los años anteriores hemos asistido a numerosas teorías conspiratorias que intentaban negar la paternidad del atentado. Que cuatro jóvenes vascos que apenas habían cumplido los 20 años fueran capaces de eliminar uno de los iconos del régimen no casa con ese relato uniforme que nos quieren vender. Embuchar con fórceps.

Hemos asistido a los delirios (cuán socorrida es esta palabra) de la intelectualidad hispana que ha puesto su granito de arena en el relato sobre Carrero. Nadie aporta pruebas, pero todos lo dan por sentado. Pilar Urbano afirma que la CIA y el PNV ayudaron a ETA en el atentado. Joaquín Prieto prefiere ver la mano soviética, la KGB. Álvaro Baeza se desliza por el PCE y la izquierda eclesial como ayuda a ETA. El ministro Julio Rodríguez y el historiador Ricardo de la Cierva prefieren ver la mano de la masonería en el atentado. Luis González-Mata se lleva la palma. Un comando norteamericano introdujo las bombas en el túnel de la calle Claudio Coello. Para completar esa frase apócrifa de Adolfo Suárez en 1981: “Me voy del Gobierno sin saber si a Carrero lo mataron en rublos o en dólares”.
Paralelamente a esta rescritura del relato del atentado, la judicatura española fue marcando objetivos para que grupos paramilitares actuaran contra los señalados. En febrero de 1975, Luis de la Torre Arredondo, juez especial encargado del sumario de Carrero, concluyó las diligencias. Imputó a 16 personas, de las que entonces 14 estaban huidas. De ellas, la mitad sufriría atentados o intentos de secuestro por parte de grupos paramilitares (BVE, GAL) o, como se han referido los protagonistas, desde el propio estamento militar, sus servicios secretos (CESID). Recordar que cuando Segundo Marey fue secuestrado por los GAL, los mercenarios lo habían confundido con Mikel Lujua, imputado en el atentado contra Carrero. Y que Felipe González hizo apología del terrorismo dejando entrever que Segundo Marey era culpable (“no se ha investigado lo suficiente su papel en la cooperativa Seaska”).

Carrero Blanco, el Ogro de la narrativa antifranquista, se ha convertido en el paradigma de un relato trucado. Vuelvo a recalcar el hecho escandaloso: 43 años después. No sólo en la modificación de los acontecimientos y su muerte, sino en su memoria. Guardada y reivindicada por un Gobierno y sus jueces soportes, que ven en el Valle de los Caídos un monumento a la libertad y en Carrero Blanco un dechado de virtudes. Vivir para ver.






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domingo, 29 de enero de 2017

YouTube | Buena Fe y Silvio Rodríguez - La Tempestad

Por medio de TeleSur nos enteramos de este magnífico presente de parte de Cuba Debate:


"Nos parece que es un buen regalo justo en el aniversario del 164 natalicio del apóstol José Martí", expresó el cantante Israel Rojas al portal Cubadebate.

El sitio web Cubadebate estrenó en exclusiva el video musical del tema La tempestad, de la autoría de Israel Rojas del grupo Buena Fe, que se grabó junto a Silvio Rodríguez en octubre de 2016 y fue incluido en el disco Sobreviviente, que saldrá en marzo de 2017.

El video de esta canción es una realización del joven director de cine Marcel Beltrán, producida por la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños y es considerado por sus creadores como un homenaje diferente a José Martí en el aniversario 164 de su nacimiento.

"La canción La Tempestad es una metáfora de estos tiempos. Un canto al diálogo e intercambio generacional. Este es el país que tenemos y nada cambiará por obra de las casualidades, sino de las causalidades que generemos con trabajo, ciencia y cultura", explicó en entrevista a Cubadebate el cantante Israel Rojas.

El director del audiovisual Marcel Beltrán dijo que desde que escuchó a canción sentió que tenía la oportunidad de crear una pieza "donde la capacidad de soñar fuese el corazón del relato".

Explicó que el vídeo recrea a una serie de retratos de cubanas y cubanos que al hilvanarse con música y texto, crean una ofrenda imaginaria a la isla desde la mirada. 

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El Reto de Gure Esku Dago para el 2017

Les presentamos este artículo publicado en Noticias de Gipuzkoa que nos habla acerca de las expectativas y planes de Gure Esku Dago para este año que ya cierra su primer mes:


Oarsoaldea, Tolosaldea, Urola Kosta y Debabarrena recogen en Gipuzkoa el testigo participativo de Goierri y Debagoiena

Iker Azurmendi

“En junio de este año las consultas llegarán a zonas en las que viven 600.000 habitantes, lo que parecía imposible el año pasado. Estamos seguros de que esos 600.000 se quedarán cortos a final de año”. Una de las principales voces de Gure Esku Dago, Angel Oiarbide, lo tiene claro. La ola de las consultas populares es imparable y, además de alcanzar cotas “inimaginables” hace apenas tres años, van a más: “No tenemos ninguna duda de que llegarán a las capitales de Euskal Herria en 2018”.

Las consultas que múltiples plataformas locales a favor del derecho a decidir están convocando en municipios y comarcas de Euskal Herria -gran mayoría, en Hegoalde- enfilan un año crucial que puede significar el último tramo antes de que esta ola alcance las capitales de los territorios. Desde el 19 de marzo, cuando Oarsoaldea y Tolosaldea están llamadas a las urnas junto a Astigarraga y Hernani, y hasta la puerta de entrada al verano, cuando la ola del referéndum pasará por la mayoría de las localidades del norte de Navarra, 2017 se antoja un año clave para que las dinámicas auspiciadas por Gure Esku Dago recuperen el vigor que demostraron en junio de 2014 al reunir a más de 150.000 en la cadena humana que unió Durango con Iruñea.

“A comienzos del curso político dijimos que llegábamos más fuertes que nunca, y estos dos años y medio, en principio sin elecciones, son claves en nuestro contexto pero también en nuestro entorno para cambiar el escenario. Lo que ya es normal en otros sitios lo estamos conquistando. Podemos dar un gran salto como sociedad”, confía Oiarbide, quien subraya que “Gure Esku Dago arrancó hace tres años y medio en un contexto diferente al actual, muy pocos imaginaban que se hubieran hecho tantas consultas ni que se hubiera creado un ambiente como el que tenemos con un tema que se nos decía que era polémico. Al contrario, se ha convertido en la excusa para tender puentes entre personas de sensibilidades políticas que hasta ese momento ni se dirigían la palabra”.

“Gure Esku Dago está abriendo una dimensión mental de normalidad. ¿Cómo no vamos a ser capaces de, también en las capitales, hacer un ejercicio de este tipo? Claro que lo somos y tenemos necesidad de hacerlo. El objetivo es que se debata en Euskal Herria y que se mantenga en el panorama político”, reconoce Oiarbide la misma semana en la que el Parlamento ha aprobado constituir la ponencia de Autogobierno con los votos del PNV, Elkarrekin Podemos y el PSE, “absolutamente compatible” con el futuro de Gure Esku Dago.

“Por fortuna, que nuestros representantes en el Parlamento tengan este tema sobre la mesa como una de sus prioridades coincide con una dinámica social para la que también se está convirtiendo en algo prioritario”, declara Oiarbide, quien recuerda que Gure Esku Dago “no tiene como objetivo criticar lo que hacen los políticos o marcar sus agendas, sino lo contrario: que representantes y representados caminen en la misma dirección por el derecho a decidir”.

Con cerca de 10.000 personas en la cadena humana que a comienzos de octubre unió las dos puntas de la bocana pasaitarra y la Alameda de Errenteria, la plataforma Demoarso es una de las que, de la mano de distintas sensibilidades políticas, enfila las últimas semanas previas a la consulta popular.

En el caso de Gipuzkoa, el volumen de ciudadanos llamados a las urnas que alcanzará la ola favorable al ejercicio del derecho a decidir no será baladí: 50.000 personas en Oarsoaldea, 50.000 en Tolosaldea, 60.000 en Urola Kosta y 55.000 en Debabarrena. Lo harán en dos golpes: 19 de marzo las dos primeras comarcas (más Astigarraga y Hernani) y el 7 de mayo las dos segundas. En total, 215.000 guipuzcoanos llamados a las urnas y que supondrán, junto a los que pudieron votar el año pasado, la mitad de la población del territorio.

Las plataformas locales de estos municipios y comarcas recuperan el testigo que en Gipuzkoa ya han llevado en 2016 Goierri -donde nació Nazioen Mundua, el germen de Gure Esku Dago- y en Debagoiena, donde participaron en total 37.000 de los 125.000 ciudadanos que estaban llamados a participar.

Con distintos matices incluso por pueblos, la gran mayoría de las preguntas planteadas hasta la fecha sí han compartido un modus operandi que ha partido de una recogida de firmas del 10% del censo de la localidad que reclamara la celebración de la consulta. A partir de ahí, distintos grupos de trabajo, que en algunos casos han reunido a personalidades representativas de la sociología de la comarca o del municipio, se han encargado de elaborar la pregunta o preguntas que se plantearán en la consulta.

Junto a ello, muchas localidades desarrollan una agenda de actos, con mesas redondas, entrevistas, debates, documentales y conferencias que giran desde la viabilidad socioeconómica del hipotético Estado vasco, hasta el camino recorrido en otras naciones del mundo que han obtenido la independencia hace escasas fechas, pasando por experiencias que ocupan páginas y páginas de periódicos, como son la de Catalunya y la de Escocia.

“Las consultas son una herramienta y las charlas, las mesas redondas, entrevistas... también”, zanja Oiarbide, que define que, en última instancia, “el objetivo es que la ciudadanía se acerque al eje principal: qué estatus político queremos para este pueblo. Queremos crear un interés y fomentar una participación. Que eso haya surgido como movimiento popular pueblo a pueblo es lo mejor”.

Un 2017 intenso

Oarsoaldea: Errenteria, Lezo, Oiartzun y Pasaia; Tolosaldea: Abaltzisketa, Aduna, Albiztur, Alegia, Alkiza, Altzo, Amezketa, Anoeta, Asteasu, Baliarrain, Belauntza, Berastegi, Berrobi, Bidegoian, Elduain, Gaztelu, Hernialde, Ibarra, Ikaztegieta, Irura, Larraul, Leaburu, Legorreta, Lizartza, Orendain, Orexa, Tolosa, Villabona y Zizurkil. Además, prevén hacer su consulta las localidades de Buruntzaldea Astigarraga y Hernani.

Arrigorriaga, Larrabetzu y Orozko. Busturialdea: Bermeo, Busturia, Gernika-Lumo, Nabarniz y Kanala. Uribe Kosta: Barrika, Gorliz, Lemoiz, Plentzia, Sopela y Urduliz; Uribe-Butrón: Arrieta, Bakio, Gamiz-Fika, Gatika, Jatabe, Meñaka y Mungia.

Urola Kosta: Aia, Aizarnazabal, Getaria, Orio, Zarautz, Zestoa y Zumaia; las localidades de Buruntzaldea Usurbil y Lasarte-Oria; Durangaldea: Abadiño, Durango, Zornotza y Zeanuri; Lea Artibai: Aulestia, Berriatua, Etxebarria, Lekeitio, Markina-Xemein, Mendexa y Ondarroa.

Debabarrena: Azkoitia, Deba, Eibar, Elgoibar, Mendaro, Mutriku y Soraluze; además, prevén las plataformas locales de Elorrio, Otxandio y Legutio prevén llamar a las urnas a sus vecinos.

Bortziriak: Arantza, Bera, Lesaka, ¿Igantzi? y ¿Etxalar?; Mendialdea: Larraun, Lekunberri, Araitz-Betelu, Leitza, Areso, Arano y Goizueta; Sakana: Altsasu, Olazti, Ziordia, Arbizu, Lakuntza, Arruazu, Irurtzun, ¿Uharte-Arakil?, ¿Urdiain? e ¿Iturmendi?, además de Basaburua e Imotz.

En total, más de 200.000 guipuzcoanos están llamados por ahora a las urnas y se sumarán a los 125.000 que pudieron participar en las consultas de 2016.






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Social Democracia y Fascismo Mexicano

Empeñado en no aprender las lecciones que nos ha dejado la estela de errores cometidos por la Social Democracia europea, su máximo representante en México acaba de cometer un error fatal, molesto por el asunto de la candidata indígena propuesta por el CNI y el EZLN ha revivido a un auténtico fantasma del peor fascismo priista.

Lean ustedes esta nota publicada en La Jornada:


Gloria Muñoz Ramírez

“Te falló esta vez, Esteban M. Guajardo. Guadalupe Tepeyac no fue Chinameca. Más suerte, más soldados y más cosas de varón para la próxima”, le escribió el entonces subcomandante Marcos al entonces secretario de Gobernación, Esteban Moctezuma Barragán. Era el 20 de febrero de 1995, 11 días después de la traición al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) del gobierno encabezado por Ernesto Zedillo Ponce de León.

Los zapatistas denunciaron que el 8 de febrero de 1995, en plena negociación con el gobierno federal, Esteban Moctezuma Barragán, como representante de Zedillo, envió un mensaje a la comandancia del EZLN fingiendo un diálogo, cuando en realidad se buscaba tener ubicada a la dirigencia para aprehenderla, propinando un golpe mortal a la organización.

No consiguieron detener a Marcos ni a nadie de la Comandancia, quienes lograron escapar de los helicópteros que el gobierno federal envió a la comunidad tojolabal de Guadalupe Tepeyac, lugar de la cita con el mensajero de Moctezuma. Pero sí entraron miles de soldados que, desde ese momento y hasta hoy, se asentaron en cientos de comunidades rebeldes que este febrero cumplen 22 años de sobrevivir a la ocupación militar.

La incursión castrense de 1995 expulsó a miles de tzeltales, tzotiles, tojolabales, mames y choles a las montañas, donde sobrevivieron comiendo hierbas a salto de mata. El ejército destruyó viviendas, quemó casas, hizo pedazos las tomas de agua, prendió hogueras con ropas y libros de las familias zapatistas. Se documentó la detención y tortura de decenas de indígenas y los atropellos que se cometieron contra ellos por el hecho de pertenecer a una organización con la que se estaba dialogando para alcanzar un acuerdo de paz.

Los saldos no se conjugan en pasado, 22 años después son ciudades militares las que habitan la Selva Lacandona, y la amenaza no acaba.

Esta semana Andrés Manuel López Obrador nombró a Moctezuma Barragán, recordado como traidor por las comunidades indígenas, responsable de desarrollo social en la elaboración del Proyecto de Nación 2018-2024 por el partido Morena.

Moctezuma ocupó 18 años para intentar deslindarse de la ofensiva militar de 1995. En un artículo periodístico, el expriísta y hombre de confianza del empresario Ricardo Salinas Pliego dijo que, “inexplicablemente, el presidente Zedillo tomó una serie de decisiones que rompían totalmente lo acordado con Marcos, al grado de enviar al Ejército a capturarlo con orden de aprehensión en mano”. Marcos, señaló, “me envió un nuevo mensaje: ‘Nos vemos en el infierno’”.

Hoy regresa de la mano de López Obrador.





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Cronopiando | ¡Soplar!

Esta es la respuesta de nuestro amigo Koldo a las desquiciadamente metereológicas declaraciones de Marianito:

Koldo Campos Sagaseta

¡Soplar!

En el Estado español se paga una de las facturas de luz más caras de Europa porque al margen del consumo que el ciudadano haga y que apenas supone una mínima parte de la factura, también hay que pagar los impuestos y pagar la red de transporte y la red de distribución, pagar las pérdidas que puedan tener las redes, financiar a los operadores, pagar los servicios de ajuste, amén de otras supuestas pérdidas y servicios con que justificar tanta impune mordida.

Las compañías involucradas en el robo justifican las alzas con los más variados motivos, que no está soplando el viento, que tampoco llueve, que la culpa la tiene Francia...

Los delincuentes que asesoran a las bandas eléctricas, como Felipe González, Marcelino Oreja, Aznar, Martín Villa, Pedro Solbes, Miguel Roca, Elena Salgado, Miguel Boyer, Angel Acebes, Javier Solana, Josu Jon Imaz... insisten en que la razón de que la factura se dispare es que seguimos calentándonos e iluminándonos no solo por encima de nuestras posibilidades sino, también, de las meteorológicas...

El presidente del gobierno sonríe y nos invita a mantener la calma porque está convencido de que pronto va a llover...

Y los medios de comunicación nos aconsejan sobre cómo ahorrar energía: poner la lavadora de noche, sellar puertas y ventanas, ducharnos en menos tiempo o instalar termostatos digitales programables...

Hay, sin embargo, algo que todavía podemos hacer además de lavar a mano, bañarnos en las fuentes públicas, iluminarnos con velas y calentarnos con mantas... ¡Soplar! Sí, soplar. Salir a la calle y soplar. Y soplar con las manos, con los pies, con los dientes, hasta que corra el aire y estalle la tormenta y comience a llover, a llover a mares, a llover a cántaros, y que el diluvio inunde la Moncloa y que el granizo reviente Endesa, Gas Natural, Iberdrola, Repsol, Red Eléctrica Española... y que un dichoso viento huracanado se lleve felizmente esta maldita peste, esta jodida mafia.






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Entrevista a Simón Soroet

Con el hilo conductor del euskera, y gracias a Deia, nos vamos hasta Argentina por medio de esta entrevista:


Soroet ha encabezado la delegación del Colegio Euskal Echea de Argentina que la pasada semana viajó a Euskadi para recibir el premio ENE que cada año otorga Eusko Ikaskuntza

Paola Fernández | Fotografía: Javi Colmenero

Fundado en el año 1904 y con dos sedes escolares, en la ciudad de Llavallol y en Buenos Aires, el Colegio Euskal Echea de Argentina cuenta con varios millares de alumnos y en su currículum académico incluye las asignaturas de euskera y cultura vasca. Ello ha despertado el interés y la admiración de Eusko Ikaskuntza, que ha decidido hacerles valedores del premio ENE que concede anualmente.

¿Cómo recibieron la noticia del premio?

-Fue muy emocionante porque nos lo dijeron cuando estábamos celebrando allá el Día del Euskera. Presentamos nuestra candidatura porque pensábamos que cumplíamos los requisitos. Fue una gran sorpresa y con gusto nos vinimos. Estamos felices de haber venido. Además, hemos tenido la oportunidad de entablar relaciones y nos llevamos un montón de ideas.

¿Cómo y cuándo surgió Euskal Echea?

-Nació a principios del siglo pasado. En Buenos Aires había tres centros vascos importantes, uno era el centro vasco-francés, otro el centro vasco y el tercero era el centro navarro. Los tres se juntaron, eligieron sus autoridades, aportaron fondos y crearon este colegio y esta asociación que se llama Euskal Echea Asociación Cultural y de Beneficencia. Su Estatuto tiene dos objetivos principales, por un lado, la educación de los niños y jóvenes, y por el otro, la atención de las personas mayores, que ya no tenían posibilidades en la vida, por lo que las mantenían mediante un hogar de ancianos.

¿Y por qué crear un colegio?

-Porque los vascos a Argentina, en general, fueron al campo y es un país muy grande, muy amplio con mucha distancia. En el interior, en esos años, no había colegios suficientemente buenos para formar a los jóvenes por lo que contrataron a dos congregaciones religiosas. A ellos se les entregó el colegio para que se ocupasen de la educación. Yo estudié en el colegio en los años 60, ya habían pasado 50 años desde que se inauguró. Siempre tenía una vertiente vasca. Nosotros cantábamos Gernikako Arbola y era como nuestro himno, en todas las fiestas lo cantábamos. También teníamos izada la ikurriña. Así que el sentimiento de lo vasco siempre estuvo. El problema es que con los años se fue perdiendo esa vertiente de vascos puros nacidos en Euskal Herria porque ya no hubo tanta inmigración. Pero como en los estatuto dice claramente, los fundadores estaban permanentemente pensando en su país. Siempre tienen presentes a sus antepasados y esto se ha mantenido en los 110 años de la institución.

Hoy en día ¿cómo se estructura Euskal Echea?

-Las congregaciones se fueron hace 20 años, porque no hubo vocaciones. La asociación civil, esto es, la entidad propietaria se hizo cargo de la parte de educación y ahora todos los docentes son laicos. Se sigue dando instrucción religiosa, por lo que es un colegio católico. Pero fundamentalmente, el personal está todo imbuido de este espíritu de respeto a los antepasados. La otra cuestión significativa es que la entidad no tiene fines de lucro. O sea, los directivos que estamos en el consejo no cobramos. Yo estoy colaborando desde el año 1999, y antes colaboró mi padre y probablemente el día de mañana lo hará mi hijo, porque se genera un sentimiento de compromiso. Tenemos 550 empleados tanto en educación como en el hogar de ancianos, que se sigue manteniendo, porque lo que ganamos en el colegio se destina a mantener a los 50 ancianos que están de diez. Y ahora en el colegio tenemos un total de 3.000 alumnos.

¿Cómo se introduce en un colegio ubicado en Argentina el euskera como asignatura?

-Fíjate que nosotros teníamos un poco de cultura vasca cuando estaban los sacerdotes y las monjas. Siempre hubo docentes de origen vasco. Cuando se fueron los sacerdotes, tratamos de introducir profesores que supieran sobre la cultura vasca y la lengua. Ahora tenemos en total seis profesores y hemos logrado que las autoridades de la ciudad de Buenos Aires nos reconocieran con tres idiomas complementarios: inglés, francés y euskera. Somos el único colegio que tiene el euskera. No tiene mucha carga horaria, una hora por semana, pero los niños más pequeños aprenden rudimentos de la lengua y sobre todo temas de cultura, como música o juegos. También tenemos una fiesta anual que es la fiesta vasca, que se celebra de toda la vida y ofrecemos recitales de danza vasca. También tenemos el coro de padres del colegio que tienen muchas canciones en euskera. Después a los alumnos que tengan más interés por la lengua se los deriva a algún centro vasco para que profundicen en el idioma. Y después se transforman a su vez en profesores nuestros.

¿Qué caracteriza de forma especial a este centro?

-La característica principal son los docentes. La comunidad educativa reconoce la gratuidad del servicio, es decir, perciben que todo lo que ellos aportan se vuelca en servicios, que no hay un propietario que se lleva los fondos. Después es muy importante la tradición del colegio. Hay muchos exalumnos que mandan a sus hijos, a sus nietos... porque las exigencias académicas son rigurosas. También es bastante exigente el tema de la conducta de los alumnos.

¿Mantienen alguna relación con Euskal Herria?

-En Argentina hay una asociación que se llama FEVA (Federación de Entidades Vascas Argentinas) que es la que une a todos los centros vascos de Argentina, que son muchos. Además, tenemos la gran suerte de tener una delegación del Gobierno Vasco oficial en Argentina, y con ellos tenemos un trato muy cercano. La persona encargada de la delegación acude a todas nuestras fiestas, nos apoya y nos brinda material. También los graduados del último año hacen un viaje de fin de estudios a Europa, en el que visitan Londres, París y también el País Vasco. Con lo cual ellos, también van transmitiendo lo que ven.

Muchos de los alumnos, seguramente hasta el viaje de fin de estudios, no han pisado Euskadi en su vida. ¿Qué percepción tienen?

-Nosotros, gracias a estas clases que realizamos desde hace cinco años más intensivas, vas a un aula y ves la ikurriña o el mapa de Euskal Herria; el cariño hacia lo vasco está muy dentro. Ahora, por ejemplo, hemos traído un vídeo que lo presentamos cuando nos dieron el premio, y se sorprendieron por el entusiasmo que ves en los chicos y en las familias. Incluso hemos estado visitando varias ikastolas y les llama la atención que haya ese entusiasmo. Yo no sé si es porque es algo distinto o por el colorido o por qué, pero hay como un cariño especial.






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Hola y Adiós... en Euskera

Si usted visita la Ciudad de México notará que muchos de sus habitantes al despedirse utilizan la expresión abur.

¿De dónde surgió esa expresión tan arraigada?

¿Merece su uso en el altiplano mexicano el que se le aplique la etiqueta Arzalluz-Kurlansky?

¿Cómo llegó hasta ahí?

Pues bien, por medio de su blog en Deia titulado El Arca de no sé, Félix Mugurutza arroja luz al respecto:


Félix Mugurutza

En el euskera no existe ni de lejos otra palabra tan grandiosa como nuestro AGUR. Se mire por donde se mire es sublime: en lo referente a su extensión geográfica ocupa todo el territorio del euskera, no tiene variantes dialectales de ningún tipo (inaudito en nuestro idioma) y, por otra parte, es el vocablo con mayor aceptación y uso social, incluso entre los que no saben euskera. Es la palabra-llave de la que primero se valen los extraños que desean integrarse en Euskal Herria, la que les abre la puerta a las mil y una maravillas de nuestra cultura, idioma y país. Es también la palabra de nuestra lengua que primero ofrecemos para que todos la compartan con nosotros. AGUR es, al fin y al cabo, el vocablo con el que los vascos abrazamos y besamos el universo que nos rodea…

Y esta reflexión no es fruto de una enajenación momentánea o porque me desborde la pasión. No… Ya en el año 1588 se dijo al hablar retrospectivamente de ella que «esta palabra de “agur” era tenida en mucha y muy gran veneración, grandeza y cortesía y tal que ninguna otra se le igualaba».

Veneración… grandeza… inigualable… Y nosotros mientras, ¿a qué jugamos? ¿qué hemos hecho mal, dónde nos hemos extraviado para usarla sin darle importancia alguna, sin reparar en ella, para no caer arrodillados sintiéndonos dichosos de que haya amanecido un nuevo día en que poder usarla y gozarla…?

Palabra de ida y vuelta

Aunque ahora la usemos fundamentalmente como fórmula de despedida, en origen fue un saludo ambivalente, tanto para dar la bienvenida como el adiós. De ahí que aún en muchos lugares se interprete el himno “agur jaunak” para recibir –y no despedir– a aquellos personajes distinguidos, honoríficos o autoridades a los que se les quiere hacer gala de los mayores honores. Era, por así decirlo y como tantas veces se ha recordado, algo similar al “salve” o al “ave” de los romanos.

Hoy en día, y especialmente en en Ipar Euskal Herria, aún es común el uso de “agur” como saludo de distinguido de recepción, por ejemplo al encabezar una carta, en oraciones (“Agur Maria”…).

Un saludo y medio

Era tal la grandiosidad que encerraba en sí la palabra “agur” que no podía deshonrarse repartiéndola por el mundo sin miramiento o mesura alguna. Y es que, en realidad, al usar otras fórmulas como “mila esker” o “esker mila” (‘mil gracias’) estamos dando a entender que esas “esker” están devaluadas, que poco han de valer para ofrecerlas así, a millares.

El “agur” es otra cosa. Mucho más solemne y excelso, sin duda. Nada apto para excesos y aspavientos. Así, cuando queremos echar el resto, cuando por la situación o el personaje necesitamos exhibir el máximo boato en nuestro saludo de recepción, usamos la fórmula clásica “agur eta erdi”, “agur t’ erdi” que no es sino ‘un agur y medio’. No somos los vascos gente de exuberancias como puede verse…

Tal era la excelsitud de nuestro vocablo, que los vascos usamos el verbo “gurtu” para referimos a ‘adorar, venerar’ algo en su máxima intensidad, referido a divinidades, santos, etc. Es una vez más, un derivado de “agurtu”, es decir, ‘hacer agur”, porque nuestros antepasados no quisieron renunciar a ese extraordinario punto de partida para edificar aquella nueva palabra, aquel nuevo altar con el que ofrendar a los dioses. Un auténtico tesoro, insisto…

Uso clasista

No es que en sí el saludo “agur” fuese clasista sino que en su antiguo uso quedaba reflejada la estratificación social de otras épocas. ¿Y por qué decimos esto?

Pues porque no sabemos cómo eran los tratos sociales habituales, simples, diarios. Pero sí tenemos constancia de que la palabra “agur”, por ser tan grandiosa, reverente y solemne sólo podía usarse para dirigirla a gente de un estatus igual o superior: «…en tiempo antiguo se encaminaba e dirigía por los inferiores solamente a sus superiores y parientes mayores e no a otros ningunos de menos autoridad y dignidad» tal y como se recoge en torno al año 1588 (Ibargüen-Cachopín).

Debía ser una expresión muy común pero a su vez añadiéndoles grandes dosis de veneración cada vez que se usaba, sentido que hoy hemos perdido: «Bien sabéis que el modo y explicación ordinaria de nuestra salutación es “agur, jauna”. Y con ser tan usada entre los nuestros, como el “beso las manos” en los romancistas» (año 1607, Balthasar de Etxabe).

Adio, aio, kaixo...

Desde luego que “agur” era una palabra con fuerza, de raza, la mayor ostentación léxica que podían hacer nuestros antepasados. Nada que ver con ese “adio” (pronunciado a menudo “aio”), más común en los dialectos centrales, y que no es sino el castellano “A Dios” (‘a Dios te encomiendo’). Por no hablar del “kaixo” de chirigota ese, relativamente nuevo y que es en realidad la contracción de la expresión mezcla de castellano y euskera “¿qué hay txo?”, una especie de ‘¿qué pasa, tío?’. Tal cual.

Desde luego que, ni uno ni otro llegan ni de lejos a lo que fue, a cómo se percibió o se sintió nuestro “agur”.

Agur, abur

Y tal fue la robustez de nuestro saludo que marcó tendencia y fuimos capaces de embelesar con ella a otras comunidades lingüísticas cercanas, porque soñaban con poder gozar ellos también de una palabra así, tan perfecta. Por ello el castellano, aún hoy en día, usa y admite como propias las palabras “agur” y su interjección derivada “abur”, reconociéndolas como préstamos lingüísticos cogidos del euskera.

Origen de agur

Pero donde las dan las toman. Y esa palabra-saludo que hoy usan millones de hablantes (tanto a través del euskera como del español) también la fraguamos en su día los vascos valiéndonos de influencias externas. Su origen está inspirado en el latín vulgar “agurium” de donde también surge la palabra castellana “agüero”. Y ese “agurium” procede, claro está, del latín clásico “augurium” ‘presagio, anuncio, indicio de algo futuro’ o, la palabra castellana “augurio”. Ahí actuamos con inteligencia y supimos sacar lo mejor de aquellos siglos de convivencia con los romanos. En cualquier caso, que nadie dude que la palabra “agur” es vasca entre las vascas y nuestra seña de identidad.

Atraer la suerte

Al regalar un “agur” a alguien, en realidad le estamos deseando lo mejor. Incluso podríamos ir más allí y afirmar que, en esas épocas en que se forja el término, el citar esa palabra mágica suponía hacer un llamamiento para intentar atraer con ella a aquellas buena suerte y prosperidad tan necesarias.

Agur eta ohore

Para acabar, me gustaría traer hasta estas líneas la expresión clásica vasca, “agur eta ohore”, ‘agur y honor’, el mayor homenaje que a algo o a alguien se le puede ofrecer por medio de unas palabras. Y quiero dedicárselo a esa bendita palabra “agur”. De pasado ilustre y glorioso, cabalga ya para batallar por la conquista de nuevos territorios, los del futuro. Pero no necesita de artilugios belicosos para ello, porque ella en sí es la mejor de las armas que han defendido esta tierra y pueblo: el arma del saber dar la bienvenida, la de la hermandad, la de desear lo mejor al que tenemos al lado, la del abrazo al extraño, la del llanto de los que se van… Hay que sentirla y llevarla con orgullo por el mundo como siempre se ha hecho. Porque agur es nosotros y nosotros somos agur. Agur, agur eta agur…





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sábado, 28 de enero de 2017

Bloqueo Yanki y Solidaridad Vasca

Por correo electrónico nos han hecho llegar el enlace a este artículo publicado en Cubainformación:


`Llevamos 30 años trabajando en Cuba, online en momentos de altas y de bajas, nurse siempre de la mano con este país´, nos dice en euskara (idioma vasco) Josu Abrisketa Korta, empresario vasco afincado en Cuba desde los años 80. Es el Presidente del Grupo Ugao, S.A. en Cuba.

“Aquí ha habido momentos de altas y bajas –nos dice-. Hemos pasado la `época soviética´, luego el `Periodo especial´. Después se recuperó un poco con la entrada del turismo. Vino una temporada buena. Pero en 2008-2009 hubo una caída. Después mejoró el panorama. Y ahora hay una crisis, porque otros países le deben mucho dinero a Cuba. Por ello, para comprar petróleo, tuvieron que recurrir a sus reservas. Han sido años malos 2016 y 2015 para cumplir con los vencimientos de las cartas de crédito”.

Explica cómo desde Ugao tratan de buscar soluciones a esta situación: “¿Qué hacemos nosotros? Damos crédito a Cuba a uno y dos años. Incluso negociamos un nuevo plazo, con la esperanza de que este 2017 lo que le deben a Cuba sea pagado, la economía cubana se recupere y Cuba pague también. Dicen que esto sea de marzo de 2017 en adelante más o menos. Y entonces todos levantaremos cabeza. Siempre vamos de la mano con este país”.

Preguntamos a Abrisketa qué ocurrirá el día que se levante el bloqueo a Cuba? El industrial vizcaíno asegura que  “cuando se levante sí, habrá un gran cambio, seguro. Porque este país tiene el crédito muy caro por esa razón. Y habrán suministros más baratos desde muy cerca”. “Pero –advierte- eso tardará mucho. No es una cuestión para el año que viene. O, como dicen, de aquí a dos años, no. Eso lleva un proceso. Y está mezclado con muchos asuntos políticos. Un enfrentamiento de 50 años no acaba en dos años o cinco años”.

En el video, grabado durante la pasada Feria Internacional de La Habana (FIHAV), en noviembre, también se recogen las declaraciones de Jon Zabaleta, representante en FIHAV de las Cámaras de Comercio de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba.

Al explicar la actividad empresarial de Ugao S.A. en la Isla, Txutxo Abrisketa nos explica que lleva “30 años en el sector energético, sumunistrando calderas”. También para la industria ronera y cervecera. Y fabricando ropa laboral, sobre todo botas de seguridad. Un tercer sector de actividad es el del mejoramiento de las de instalaciones ferroviarias de Cuba. “Vamos a crear una fábrica en Cuba para integrar los cambios de vía de la empresa Jez Sistemas Ferroviarios, S. L., de Laudio (Araba), con las traviesas fabricadas en Santa Clara”. Y tenemos un proyecto, aún no iniciado, de señalización automática de los ferrocarriles, empezando por el del Puerto de Mariel.

Josu Abrisketa reside en Cuba desde los años 80 por motivos políticos. En el País Vasco participó en el movimiento obrero clandestino en la década de los 60 y participó en las duras huelgas de la fábrica de laminación de Bandas de Etxebarri (Bizkaia). Fue el más joven de los dieciséis del Proceso de Burgos, juicio del régimen de Franco contra miembros de ETA en 1970. Reside en La Habana desde 1984 bajo acuerdo del Gobierno español.

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Equipo de producción de Cubainformación TV (video y fotografías): Patricia Moncada, José Manzaneda. Edición: Ana Gil.






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Manuel de Irujo vs Merry de Val

Hablando del relato histórico y la necesidad imperante de impedir que el victimismo de los ultra nacionalistas españoles se convierta en la verdad histórica con respecto al largo conflicto imperialista en contra del pueblo vasco, es necesario recordar a quienes en su momento contribuyeron a abrir boquetes en el muro de mentiras que Madrid, con ayuda de París, ha construido alrededor de Euskal Herria.

Les invitamos a leer este reportaje publicado en Deia:


La Guerra Civil se libró en el campo de batalla y en la esfera internacional. Irujo jugó un papel importante combatiendo con la verdad las mentiras de los fascistas

Luis Bilbao Larrondo

Paul Vignaux, profesor de La Sorbona y enviado especial del semanario intelectual católico francés Temps Présent, entrevistó en 1938, en plena Guerra Civil, al dirigente del PNV Manuel de Irujo. Según Vignaux, estaba sumamente agradecido a Temps Présent que le hubiesen permitido entrevistar a una persona de tanta valía democrática como Irujo, quien había desempeñado el cargo de ministro de Justicia y ministro sin cartera de la República, doctor en Filosofía y Letras, abogado de formación y a quien definió como un político consecuente y con una pasión rigurosa por el derecho y por la ley. Fue autor de varios libros sobre temas políticos y sociales además de miembro de la Sociedad de Estudios Vascos. Para Vignaux, Irujo fue un demócrata de enorme fuerza moral y personal, nacido para la paz, el trabajo y la ley civil. Pero Irujo tuvo otra faceta no tan conocida, como fue la de haber sido un gran defensor de la causa vasca y republicana en el ámbito internacional.

Suscitó una gran controversia en la prensa y en la sociedad inglesa un artículo titulado Inglaterra, Italia y España. El caso paz por negociación, publicado en The Sunday Times el 6 de noviembre de 1938, el cual estaba firmado por Scrutator. No se trataba de un articulista cualquiera sino que detrás de ese seudónimo estaba Herbert Sidebotham (1872-1940), uno de los periodistas y escritores de mayor autoridad y de más prestigio del Reino Unido en Política Exterior. Si Scrutator era su seudónimo en The Sunday Times, Candidus lo era, tanto en The Daily Sketch como en The Daily Graphic. Student of politic, lo era en The Times y en The Daily Telegraph y Student of war en The Manchester Guardian. Fue autor de obras tan importantes para comprender la política exterior de Gran Bretaña, como England and Palestine, Pillars of the state, Political profiles from British Public Life, Labour´s great lie o The sense of things. En este artículo no solo analizó las consecuencias del Pacto de Múnich o el por qué Italia intervino en la guerra de España sino que también porque al Comité de No Intervención lo tachó de haber resultado ser todo un embuste a favor de Franco, porque baste recordar que sus aviones lo mismo bombardeaban ciudades abiertas que barcos ingleses. Sostuvo Scrutator que la cuestión práctica de todo esto no pasaba sino por dar con el mejor procedimiento para resolver el problema español. En uno de los apartados del artículo sostuvo algo muy importante para los vascos, y es que llegó a afirmar que existía otro argumento para lograr la paz por medio de la negociación y ese camino era el de la Solución Federal. Porque, subrayó, que en la Península Ibérica existían cuatro Españas: País Vasco, Galicia, Cataluña y el resto.

Autodeterminación

Es más, en otro apartado titulado Home rule o gobierno propio, defendió que el principio de autodeterminación era indudablemente aplicable a los vascos, un pueblo históricamente único, cuyo derecho a disponer del Home rule fue incuestionable hasta hace cien años. No existía entre ellos el comunismo -como gobierno- y la piedad católica se desarrollaba en paz, con libertad y progreso. A los catalanes también tachó de ser compromisers -propensos a la avenencia- por naturaleza y sus elementos extremistas eran de fuera, de otras partes de España.

En ese mismo diario, se publicó una carta al editor de The Sunday Times, el 27 de ese mismo mes, escrita por P. H. Hemingway, de Southampton, quien alabó el artículo de Scrutator al que tachó como admirable. Sin embargo, puso en duda que Franco fuese llamado campeón de la religión, cuando no había titubeado en aplicar las medidas más extremas contra el viejo e histórico pueblo vasco. Gernika y Durango le traían a la mente escenas salvajes sin igual. Acto seguido nombró a otro periodista español, Chaves Nogales, autor de A sangre y fuego, quien se mostró sincero con la desagradable afirmación para los facciosos de que “el terror blanco fue tan brutal como el terror rojo”. Tal vez, sostuvo Hemingway, el lector inglés estuviese, por encima de otras cuestiones, interesado en saber, “qué era lo que piensan las mujeres y niños de las ciudades bombardeadas”. ¿Esa era la tan cacareada generosidad de Franco? Hemingway no solo había echado por tierra buena parte del argumento de los sublevados sino que a tenor de quien respondió, quiere decir que dichos comentarios hicieron mucho daño en la causa facciosa.

El 11 de diciembre de ese año, el marques Merry del Val, antiguo embajador de España en Gran Bretaña publicó un artículo titulado España y los vascos en cartas al editor de The Sunday Times. En él arremetió en términos muy duros e inhumanos y basados en toda una sarta de mentiras contra Hemingway y los vascos, defendiendo a Franco y a los sublevados. Lo hizo así porque al parecer no tuvo agallas de hacerlo contra Herbert Sidebotham, intelectualmente muy superior, y a quien le precedía su intachable reputación y también por miedo a que todos los medios de prensa en los que escribía Scrutator hicieran campaña contra los sublevados de Franco. No se entiende de otra forma, porque más lacerante que lo dicho por Hemingway, para los facciosos, tuvo que ser, sin duda, lo que Scrutator había llegado a afirmar sobre el derecho de autodeterminación de los vascos.

La ‘fábula’ de Gernika
El marqués, no obstante, empezó por acusar a los vascos con toda una serie de falsos argumentos: desde que Irujo y Monzón habían sido cómplices de varios asesinatos, a que el bombardeo de Gernika fue una fábula, una invención y que el de Durango ocurrió por culpa del Gobierno vasco. Dejó caer, que ni tan mal para los facciosos, ya que en su mayoría las víctimas habían sido nacionalistas vascos. Sostuvo que el que fuesen mujeres y niños no fue sino consecuencia de la guerra moderna.

Irujo respondió a estas graves acusaciones desde The Sunday Times del 14 de ese mes. Sobre el que hubiera tantas ideologías en Euskadi, le respondió que fue debido a que Euskadi era una democracia que respetaba celosamente la libre expresión de ideas. Irujo exigió que se retractara de sus acusaciones y el 25 de ese mes, en otro artículo, el marqués se retractaba, no solo de las acusaciones hechas a Irujo y a Monzón sino que también de aquella otra, de que las mujeres que estuvieron en los barcos cárceles de Bilbao, -que ya lo estaban antes de que el Gobierno vasco se instituyera-, no fueron asesinadas como él dijo, sino que fueron puestas en libertad inmediatamente por la Cruz Roja en Francia, gracias a la gestión del Gobierno vasco. Irujo aportó pruebas materiales de las matanzas de curas vascos por las tropas de Franco (Le Clergé basque. Chez H.G.Peyre, París), así como testimonios escritos del Dean de Canterbury y de la Comisión Inglesa en Durango, testigos en primera línea del brutal bombardeo. Aportó pruebas de la existencia de 60.000 mujeres, sacerdotes y hombres del País Vasco en campos de concentración y prisiones de Franco, de cómo 14.000 vascos fueron asesinados tras las líneas por los franquistas y que un año después de haber caído el País Vasco seguían siendo ejecutados.

De hecho, aportó las listas de fusilados, pueblo por pueblo, avaladas por la Comisión de Canje de Prisioneros y por sir Philip Chetwode. De la exquisita conducta de los dirigentes vascos, con todos, sin exclusión, aportó las cartas de los embajadores de Gran Bretaña, Holanda, Bélgica, Francia y Estados Unidos que así lo atestiguaron. Proporcionó incluso cartas de amigos facciosos del marqués que agradecían a Irujo y al Gobierno vasco el haberles salvado la vida a riesgo de perder la suya, tales como monseñor Gandasegui, monseñor Egino, Hernando de Larramendi o el conde de Romanones. Irujo acreditó también documentación que demostraba que el obispado español había servido a la rebelión militar.

Irujo, para entender la poca catadura moral de los facciosos, aportó como información una carta, que explicaba cómo, pocos meses antes, varios periodistas ingleses y un informador en San Juan de Luz, tuvieron conocimiento de una reunión del duque de Alba, junto a Areilza, Ibarra y el Dr. Marañón en la que se quejaban amargamente de que los vascos hubiesen hecho cambiar la opinión internacional hacía la República porque les había impresionado profundamente, a los políticos y medios de países como Francia o Gran Bretaña, la personalidad del lehendakari Aguirre. Las noticias para los facciosos no eran nada buenas porque a esas alturas las ayudas económicas, gracias a la influencia de los vascos en toda América, iban mayoritariamente hacia el Gobierno vasco y la República. El Dr. Marañón propuso como venganza, organizar una campaña contra los vascos. El duque de Alba expresó su pesimismo respecto de Inglaterra, sabedor que el Foreing Office abogaba por la solución federal frente a la monarquía, por ser esta una mejor solución para los británicos. Quedaron los allí presentes, en maquinar una campaña de difamación contra el lehendakari Aguirre, acusándole de ladrón y de llevar una vida licenciosa. Así actuaba esta gente, según Irujo.

Mr. Jack Leche
Irujo se entrevistó poco después con el editor de The Sunday Times y le acompañó el diplomático Mr. Jack Leche quien había actuado como agregado comercial de Gran Bretaña en España, con quien trabajó en la Comisión de Canje de Prisioneros y que sería poco después nombrado nuevo embajador inglés en Guatemala. Este diplomático, amigo de Irujo y de su familia, que se declaró siempre amigo de los vascos, también se ofreció ante el editor de The Sunday Times a testimoniar la verdad de Irujo, tanto por carta como personalmente. El editor se quedó muy impresionado porque este diplomático poseía un bagaje y una reputación fuera de toda duda en el Foreing Office. De esta forma, detuvieron las mentiras del marqués y que siguiese difamando y mintiendo en otros medios. Es más, Irujo y los vascos se habían ganado al gobierno de los conservadores. De hecho, Jack Leche creía que era el mejor momento para propagar por Gran Bretaña la causa vasca y republicana. El diplomático inglés contó ante los presentes, que cuando pasó por Biarritz, un grupo de facciosos -entre ellos estaba algún hijo del marqués- le comentaron: “Menuda pretensión la de estos vascos y catalanes, ¿por qué no han de ser iguales que los restantes españoles?” Él les contestó: “Pues señores, por la sencilla razón de que no son españoles, a nosotros nos costó demasiado comprender esta situación en Irlanda para que la olvidemos mirando a España”. Mr. Leche le dijo algo más al editor de The Sunday Times, y fue que Merry del Val estaba totalmente desacreditado en el Foreing Office y que si el marqués tuviera treinta años menos y se encontrara con él en las calles de Londres, le daría dos guantazos por difundir tantas mentiras contra los vascos. Los vascos y por ende la República, habían ganado aquella batalla de la propaganda internacional.





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