Un blog desde la diáspora y para la diáspora

martes, 18 de noviembre de 2008

Santi y Josu

Estos dos artículos con respecto a Santi Brouard y Josu Muguruza han sido publicados en Rebelión.

El primero contiene información acerca de los actos conmemorativos:



La izquierda abertzale recordará a Santi Brouard y Josu Muguruza


Como viene siendo habitual, Santi Brouard y Josu Muguruza, muertos hace 24 y 19 años, respectivamente, a manos de mercenarios de la guerra sucia del Estado contra Euskal Herria, serán recordados el próximo 20 de noviembre en Bilbo.

Para ello, la izquierda abertzale ha organizado varios actos que se desarrollarán por la mañana y por la tarde, que han sido presentados hoy por familiares y amigos de los dos dirigentes independentistas.

Por la mañana, se realizarán sendas ofrendas florales a las 11.00, en la plaza de Rekalde, junto al monolito de Josu Muguruza, y a las 12.00 harán lo propio ante el monolito de Santi Brouard en el parque de Amezola.

Ya por la tarde, a las 19.30 partirá una manifestación desde la que fuera la consulta de Santi Brouard, en la Alameda Rekalde.

El histórico dirigente abertzale Tasio Erkizia ha recordado que Brouard fue una "piedra angular en la unidad popular de HB" y que Muguruza fue "un dirigente imprescindible para mantener esa unidad".

Ha destacado que hoy en día todavía no se ha aclarado quiénes fueron los responsables políticos de esos crimenes y por ello ha denunciado que el PSOE tiene una "responsabilidad indirecta" en aquellas muertes.

Además, ha emplazado a los jueces que hablan de memoria histórica a que investiguen también sobre estas muertes.


El segundo es una denuncia en contra de la impunidad con la que históricamente se han lesionado los derechos del pueblo vasco:


De vivir hoy Santi Brouard estaría en la cárcel, condenado por terrorista por la Audiencia Nacional
¡Kaixo, Santi!

Mikel Arizaleta


Te recuerdo con flores frescas
mirando a la mar de tu Lekeitio querido,
polvo viejo del otoño,
compañero de ilusiones.

1-

Escribe Karlheinz Deschner en el tomo IX de La historia criminal del cristianismo: “El general duque de Alba, Fernando Álvares de Toledo, debía echar abajo en 1567, en los Países Bajos, cualquier oposición a Felipe II, a todo holandés que pusiera en tela de juicio su dominio, e implantó el “Consejo de los disturbios” (Conseil des Trobles), llamado por el pueblo “consejo sanguinario”, todavía en nuestros días loado por algunos historiadores como “codificación y humanización de la jurisdicción criminal” (van der Lem). En realidad el consejo sanguinario apoyó y sustentó un régimen de terror de seis años para los Países Bajos, que intentaba constituirse como pueblo, el prototipo de la odiada dominación extranjera... Sólo en la revuelta de 1566/1567 el “Consejo sanguinario” condenó a 9.000 personas más o menos involucradas a la pérdida total o parcial de sus bienes; más de 1000 fueron liquidadas... Se dieron encarcelamientos masivos, ejecuciones masivas. Se dieron asesinatos de estado en serie por la espada, la horca y la hoguera. Y como una y otra vez los consagrados a la muerte (menuda palabreja) en sus últimos minutos se manifestaban en pro de sus convicciones y su fe o, en palabras del mismo Alba, “se nos dice que algunos delincuentes incorregibles, cuando son conducidos a la muerte, no paran de pronunciar irreverentemente el nombre de Dios y de esparcir su veneno, de ahí que ordenemos y queramos que a tales personas en su ejecución se les tape la boca de manera que no puedan hablar”. El tirano fanfarroneaba y se jactaba de haber asesinado a 18.600 personas durante su gobierno, “la mayor parte por religión”, a juicio del código civil del “Consejo sanguinario” casi todos los neerlandeses eran culpables de muerte... Pocos meses antes de su orden de regreso, en agosto de 1573, Alba animó al rey Felipe II “a desprenderse de la ilusión de que alguien fuera capaz de conseguir alguna vez algo en estas provincias con la clemencia”. Y en diciembre insistió también a su sucesor, don Luis de Requesens, a proceder “sin los instrumentos de la clemencia, ternura, negociaciones y conversaciones, a proseguir con la fuerza de las armas..., hasta que haya sido desmantelada toda resistencia”... De modo que continuaron siendo asaltadas las ciudades y saqueadas bajo una violencia inaudita, así Malinas durante tres días enteros y de modo parecido Zutphen. Un comandante de Orange escuchó el grito de lamento de las víctimas a muchas millas, Zutphen fue arrasada, lo mismo que Naarden, donde los habitantes se reunieron obedientes y desarmados en la iglesia grande y los españoles les mataron a cuchilladas, según la comunicación de victoria por parte de Alba al rey “no escapó ningún hijo de madre”... Pero la verdad es que Alba fracasó con toda su crueldad”.

2.-

Nos relataba Fede de los Ríos, el 29 de octubre en Gara,una vivencia de infancia: “Cuando pequeño, cuenta, solía visitar a mis abuelos paternos en un pueblecito de Zamora. Allí conocí a Águeda, una anciana socialista represaliada de la Guerra Civil. En el pueblo, en voz baja, decían que un grupo de falangistas la habían violado durante la guerra. El jefe de la cuadrilla era el farmacéutico, por aquél entonces aún en activo. Eran los años 70. La mujer siempre me decía: «Ay, hijo, lo que más me pena es que voy a morir antes que el cabrón de Franco».

Pero Franco murió y llegaron las elecciones municipales en el 79. Cuando los socialistas fueron a presentar candidatura se encontraron con una candidatura socialista ya inscrita. El primero de la lista era el director de la Caja de ahorros, un sinvergüenza que tomaba café con el cabo, el alcalde, el cura y el farmacéutico.

Ese agosto, más triste que nunca, me confesaba: «Ay, hijo, lo que más siento es no haberme muerto antes que Franco, para no ver a sinvergüenzas al frente del partido. Nos robaron la vida y ahora, estos malditos, nos están robando los ideales».

3.-

El 16 de noviembre de 1999 escribía yo en Gara, bajo el título Quince años de recuerdos: “Aquel 20 de noviembre de 1984, hace ya veinticuatro años, también era otoño y hojas de mil colores se arrastraban perezosas por los suelos de la villa de Bilbao. Eran las seis y unos minutos cuando en la Alameda de Recalde 12, en la consulta del pediatra Santi Brouard, sonaron tiros de metralleta italiana y de pistola checoslovaca. A las armas dos matones a sueldo, un Ocaña y el Morcillo, en la recámaras fuerzas militares y el criminal puño del gobierno del PSOE. En la calle, el otoño hecho noche y el corazón roto y doliente de mucha gente. Y un grito unánime: “PSOE, GAL, berdin da” En octubre de 1983 había nacido una organización, apoyada desde los aparatos del Estado,dedicada exclusivamente a hostigar a los refugiados vascos en el Estado francés: e. El GAL recogía la tradición del Batallón Vasco Español, pero ahora, bajo la dirección del PSOE. El secuestro de José Ignacio Zabala y José Antonio Lasa, el 15 de octubre de 1983, fue la ópera prima del GAL.... Por aquellos días Felipe Gonzáles, al mismo tiempo presidente del Gobierno del Estado español y secretario general del PSOE, había esculpido en dos frases su política de guerra: “La guerra sucia es un elemento orgánico de los regímenes occidentales. La democracia se defiende en los salones y también en los desagües”. La doctrina había sido formulada y la práctica iba produciendo regueros de dolor y sangre.

Efectivamente, el juez que investiga el asesinato de Santi sostiene que el atentado del 20 de noviembre de 1984 fue planificado el 7 de diciembre de 1983 en un salón del hotel Ercilla de Bilbao y da la lista de los actores secundarios: Los policías Amedo y Planchuelo preparan el atentado, el gobernador psoero Sancristobal busca los milones de financiación, el guaria civil Masa recluta a los pistoleros, los matones Morcillo y Ocaña disparan y los policías Planchuelo, Rosino y Martínez Torres, el primero haciendo que se retire la escolta del Instituto Francés del edificio del crimen, el segundo frenando la investigación policial y el tercero atribuyendo engañosamente la acción a miembros de ETA, colaboran en la puesta de escena del maquiavélico drama. El juez no cita a los actores principales y hoy, 15 años más tarde, uno se pregunta ¿cuál fue en concreto el papel de Felipe González en el asesinato de Santi? ¿Cuál el de José Barrionuevo, el de Rafael Vera o el de Andrés Cassinello? Tampoco olvidemos que por entonces Ramón Jaúregi era el delegado del Gobierno en el País Vasco, José María Benegas el secretario general del PSOE, García Damborenea el secretario en Bizkaia e Iñaki López gobernador civil de Bizkaia”. Hoy podría añadir: y Rodolfo Ares el correveidile de gran parte de ellos.

Conclusión

Con motivo de las jornadas, habidas en el Ilustre Colegio de Abogados de Bizkaia en Bilbao sobre “El derecho de defensa frente a los tribunales y legislaciones excepcionales”, el 24 y 25 de octubre, contaba Xabier Makazaga, miembro del Comité antitortura, que: “Fue el año 1992 cuando torturaron salvajemente a Kepa Urra (el único caso desde 1986 en que ha habido una sentencia firme por torturas relacionadas con el conflicto político, aunque las personas torturadas hayan sido miles), y resulta que al menos uno de los condenados, José María de las Cuevas Carretero, también era miembro de la USE (Unidad de Servicios Especiales) de la Guardia Civil. Pues bien, tras la condena fue recibido por el presidente Aznar en La Moncloa y el Gobierno le concedió el indulto el 16 de julio de 1999, tras lo cual dicho torturador empezó a tomar habitualmente parte en congresos internacionales en representación del Estado español, y en 2001 recibió, en tanto que representante de la Policía Judicial, a los miembros del CPT del Consejo de Europa que realizaron una visita a España”. Amnistía Internacional y, sobre todo, los detenidos y abogados vienen denunciando desde años la tortura a detenidos políticos vascos por parte del Gobierno español. Una peste de indignidad y, como se ve, de españolidad o, cuando menos, castellanidad, que viene de lejos: a la la aniquilación de indios en América del Sur denominaron los españoles y sus historiadores descubrimiento, los nativos de aquellas tierras, antes y ahora, llamaron y llaman masacre y progrom; también a María la Católica, María Tudor o María la Española los ingleses en su tiempo la denominaban Bloody Mary, Mari la Sanguinaria. Tras los gobiernos de conquista de España y su justicia se dibujan regueros de sangre.

Seguimos con un gobierno, que se dice demócrata, pero que los abertzales de Euskal Herria seguimos llamándole, con la misma o parecida razón que otrora los holandeses e ingleses, sanguinario. Psoe Gal berdin da. Sus funcionarios, jueces y policías, se han convertido en verdugos de un pueblo y unas gentes que quieren ser lo que son: un pueblo, Euskalherria. No cabe la menor duda, de vivir hoy Santi Brouard, hace 24 años asesinado por ellos, estaría en la cárcel, condenado por terrorista por una Audiencia Nacional que muy bien pudiera denominarse hoy, como en tiempos de Alba, Conseil des Trobles. Tan criminal como entonces. Y tampoco les quepa la menor duda de que hoy la ertzaintza habría colaborado en la detención de Santi, como en tiempos colaboraron holandeses e ingleses y algún sudamericano con los sanguinarios españoles. Pero debemos recordar en el recuerdo de Santi que Alba fracasó con toda su inmensa crueldad.

.... ... .

Represión Globalizada

Por años la comunidad internacional se ha desentendido de las severas violaciones a los derechos civiles del pueblo vasco argumentando necia, cínica e hipócritamente que se trata de un conflicto interno del Estado Español.

Pues bien, estas dos notas publicadas en Gara demuestran lo contrario. Nos hablan que el conflicto es de carácter internacional pues involucra directamente a Euskal Herria, al Estado Español y al Estado Francés. Por si eso fuera poco, la represión montada por Madrid y París en contra del independentismo vasco tiene ecos en Canadá, México, Colombia, Venezuela, Irlanda... más lo que se acumule esta semana.

Aquí tienen uno con respecto a la orden de arresto en contra de Iñaki de Juana y el arresto de Iñaki Gracia:




El juez de Belfast cuestiona la validez de la euroorden contra Iñaki de Juana

El magistrado de Belfast Tom Burgess puso ayer en cuestión la validez de la euroorden emitida por la Audiencia Nacional española y evidenció las contradicciones que, a su juicio, existen en la misma. Burgess manifestó su intención de aclarar todos esos extremos con el propio juez español Eloy Velasco, después de que ordenase la puesta en libertad de De Juana bajo fianza, detenido horas antes por la Policía del PSNI.

Manex Altuna

Iñaki de Juana quedó ayer en libertad bajo fianza con medidas cautelares, después de que la Policía del norte de Irlanda lo detuviese en base a la euroorden que el magistrado de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco emitió el pasado martes, pero que llegó a Belfast poco después de que el ex preso donostiarra se personase en una comisaría del PSNI para mostrar su disposición a colaborar con la justicia. Una orden, cuya validez cuestionó el instructor Tom Burgess y sobre la que acordó llevar a cabo varias diligencias para esclarecer las contradicciones que, a su entender, existen.

Iñaki de Juana Chaos llegó media hora antes de las 9.30 hora local (10.30 en Euskal Herria), al juzgado Langside de Belfast donde estaba citado para comparecer. Para entonces, el exterior del edificio estaba inundado de medios de comunicación ingleses, irlandeses, franceses y un fuerte destacamento de enviados especiales de medios del Estado español.

Aunque inmediatamente después arrancó la vista, la orden europea que emitió el tribunal especial de Madrid contra De Juana no había llegado a Belfast. Según se inició se suspendió la vista, al no estar presente ningún traductor para que el ex preso político comprendiese todo lo que allí se hablaba.

Detenido tras acudir a comisaría

En vista de ello, De Juana abandonó las instalaciones judiciales en compañía de su defensor, Sean Devine, para dirigirse de forma voluntaria a una comisaría de la Policía del norte de Irlanda (PSNI). Fue entonces cuando, al parecer, llegó el mandato de detención, por la que, acto seguido, De Juana fue detenido.

La vista se reanudó cuando en Euskal Herria eran las 13.45 y en presencia del ex preso político, que fue trasladado a la sala del tribunal por la Policía y en calidad de detenido. Para entonces ya se había resuelto el problema del traductor, pero no, sin embargo, la petición que el juez Burgess realizó a la Fiscalía para que presentasen una copia del Código Penal español en inglés.

Y es que, de entrada, el magistrado de Belfast manifestó su incomprensión al respecto del supuesto delito que imputan al donostiarra las autoridades españolas. Ni en la legislación británica ni en la irlandesa está tipificado el supuesto «delito de colaboración para el enaltecimiento del terrorismo» que el juez Eloy Velasco le imputa. Pero más extrañado se mostró el magistrado del norte de Irlanda cuando le fue explicado que ese supuesto delito en el Estado español está catalogado con una pena entre uno y dos años de cárcel; incrédulo, porque la aplicación de la Euroorden está fijada para los delitos que superan los tres años de prisión.

Ante las cuestiones planteadas por el juez, entre otras, el hecho de que en la propia petición de Eloy Velasco se indique a los jueces de Belfast que no analicen la figura del delito sino que simplemente aplique la medida de entrega, la Fiscalía solicitó aplazar la vista para contactar con la Justicia española.

La comprobación del domicilio

Veinte minutos después, el fiscal se personó al tribunal sin el Código Penal español e informando de que le fue imposible llevar a cabo el contacto telefónico con la Audiencia Nacional.

Tras el parón que ordenó el juez Burgess para comer, la sesión se reanudó a las 15.30 de Euskal Herria. La defensa de Iñaki de Juana, ejercida en el tribunal por el letrado Sean Devine, solicitó la libertad para su defendido y denunció «las falsedades» que recoge la propia euroorden. Primero, que para su aplicación es necesario ser imputado de un delito superior a los tres años de prisión; segundo, que el delito que imputan a De Juana no está tipificado en la legislación británica ni en la irlandesa; tercero, que es falso que se haya escapado de la justicia, y que ha sido Madrid la que no ha respondido a las comunicaciones del donostiarra; cuarto, que es falso que, tal y como recoge el mandato europeo, De Juana llegase a Irlanda con documentación falsa; quinto, que en la orden se afirma que fue Iñaki de Juana el que escribió la citada carta y que en ella «alienta la lucha armada» y que es falso, porque la investigación judicial es para determinar si fue él quien la escribió, o no; y sexto, que De Juana se encuentra en Irlanda con su mujer, con domicilio fijo, que cuenta con un número de la seguridad social y que está estudiando en Belfast y que es de conocimiento público.

Por contra, la Fiscalía adujo «riesgo de fuga» porque De Juana ha cumplido condena por pertenencia a ETA, que, según el fiscal, es «una organización en conflicto con España por la independencia de Euskal Herria».

Luego, recordó que el domicilio facilitado por De Juana para la seguridad social y la que fijó ayer ante la Policía no son las mismas, por lo que exigió su ingreso en prisión. Fue por ese extremo por lo que el juez Tom Burgess aplazó su decisión final hasta que la Policía del PSNI comprobara que, efectivamente, De Juana vive en la última dirección facilitada en comisaría.

Tras la pertinente comprobación, Burgess emitió el fallo: libertad bajo fianza de 5.000 libras y unas concretas medidas cautelares. De Juana deberá estar en la citada vivienda desde las 20.00 hasta las 7.00; no podrá abandonar el norte de Irlanda, y deberá estar localizable en todo momento para la Policía.

Aunque fijó para el 28 de noviembre el inicio del proceso judicial, Burgess insistió en que es orientativo, ya que primero debe aclarar con Madrid las contradicciones de la euroorden.

Gran expectación

La anunciada presencia de Iñaki de Juana en el tribunal del norte de Irlanda generó una gran expectación mediática. La mayor afluencia llegó de la mano de los medios españoles, con enviados especiales de la gran mayoría de los medios.

La Policía española detiene al preso político Iñaki Gracia, tras ser expulsado por París

El preso político de Errenteria Iñaki Gracia fue arrestado ayer en Canfranc, Huesca, después de cumplir la pena impuesta por los tribunales franceses y ser expulsado por París. La detención, según el movimiento pro-amnistía, se produjo por la mañana, cuando la Policía francesa entregó el preso vasco a los policías españoles que esperaban en el paso fronterizo de Canfranc.

El movimiento antirrepresivo indicó que será hoy cuando Gracia comparezca ante un magistrado de la Audiencia Nacional española. El errenteriarra fue detenido por la Policía francesa en setiembre del 2000 y estos años ha permanecido preso en diversas prisiones francesas. En la nota emitida, el movimiento pro-amnistía apunta que el de Gracia es una caso «inusual»; detalla que Madrid solicitó una orden de extradición que luego abandonó, al comprobar que el Estado francés no avalaba los argumentos españoles.

En denuncia de esta entrega, cien vecinos de Errenteria participaron en una asamblea que se repetirá hoy a las 20.00. Asimismo, como lo hicieran 35 personas el sábado en Hondarribia, ayer fueron 90 los movilizados en Ondarroa en defensa de los derechos de los presos políticos. En Santurtzi fueron 85, 22 en Astigarraga, 10 en Euba, 19 en Ataun, 12 en Zaldibia, 41 en Laudio, 55 en Iurreta, 21 en Altza, 17 en Otxarkoaga y 18 en el barrio bilbaino de Zorrotza.






.... ... .

lunes, 17 de noviembre de 2008

El Manual de Goebbels en Español

Esta entrevista a Fermín Muguruza puede ser encontrada en la página web de Público:



Fermín Muguruza: "En Madrid y Valencia hay gente que sigue el manual de Goebbels a rajatabla"

El artista vasco regresa con un combativo disco grabado en 16 ciudades distintas

Jesús Miguel Marcos

El nuevo disco de Fermín Muguruza se abre con Casquillos de bala y Dispara al cantante. El combate, como el mismo músico afirma en esta entrevista, sigue en pie. De ahí la portada de Asthmatic lion sound systema (Talka, 08), teñida de colores jamaicanos, con Muguruza sosteniendo un bote de spray, como ofreciéndoselo al público, a la gente. Porque sí, hay batalla, pero cada día es más difícil encontrar el frente. Son demasiados, y el trabajo de uno solo avanza como una flecha hacia la diana de la frustración. Por eso Muguruza canta -junto a Manu Chao- Milaka Bilaka (Miles buscando), canción que da nombre a un colectivo ciudadano que lucha por la paz en el País Vasco y que cierra su nuevo álbum. El polémico músico vasco puede sonar ingenuo, pero ¿qué es más ingenuo? ¿Eso o dejar el futuro en manos de los políticos y los empresarios? ¿Hay margen para el ciudadano o el escepticismo nos ha cegado definitivamente? Muguruza, por ahora, no descansa.

La hoja de promoción de su disco parece el catálogo de una agencia de viajes...

Sí, hemos grabado en todos los rincones del planeta. En mi última gira visitamos no sólo las ciudades que pone en la hoja, sino muchas más. Y en esas ciudades, además, de tocar, grabábamos.

¿Qué idea tenía en mente antes de empezar el disco?

Hacer un libro de viajes sonoro. Lo hice por primera vez hace diez años, en Brigadistak sound system. Me voy a una ciudad y vivo allí durante un tiempo, conviviendo con músicos de la zona. En aquella ocasión estuve en Buenos Aires con Todos tus muertos, en Caracas con Desorden Público, en Los Ángeles con Fishbone... Es la idea del sound system como movimiento, como fiesta, como encuentro. Y cuando se mueve de ciudad en ciudad arranca un saxo en Nueva York, unas voces de Jerusalén, unos ritmos de Japón...

En ‘Casquillos de bala' canta: "Me ahogo, me ahogo...". ¿Es posible respirar aliviado hoy en día?

Es difícil. La idea del león asmático, el título del disco, además de hacer referencia a que padezco asma, es una metáfora sobre el vivir ahogado, que hay cosas que te ahogan, te asfixian. Hay que aprender a respirar de otras maneras.

¿Por ejemplo?

A través del encuentro con otras personas. Una cosa es defender la individualidad y otra el recuperar la calidad humana, el reconocerte en los otros, la solidaridad... Todos los valores que están ahora a la baja, llevarlos de nuevo arriba.

En este momento histórico, ¿contra qué combate?

Contra la rutina, contra la comodidad, contra sistemas de organización globalizadores que alienan a la persona, que homogenizan la cultura. Sigo en alerta permanente (risas).

Algo que sorprende de usted es esa energía juvenil que desprende, entre la ingenuidad y la clarividencia.

Bueno, desde que murió mi padre creo que he envejecido mucho. Aunque para tener 45 años, todavía parezco un chaval. Creo que esa vitalidad nace de la pasión que pongo en todo lo que hago. Si a alguien le parece ingenuo, es porque él ya se ha acomodado en la derrota y piensa que lo de antes eran otros tiempos. Sin embargo, yo creo que no es así, porque no es así. Y lo de la clarividencia seguramente es porque soy alguien muy intuitivo, mi arma es la intuición. Siempre intento ver más allá de lo que está pasando hoy, y me doy cuenta de que hay muchas cosas que van a cambiar. Por ejemplo, en estos tiempos de crisis uno de los libros que más se está vendiendo es El capital de Marx. Y yo llevaba tiempo diciendo que el marxismo iba a volver.

En ‘Dispara al cantante' cita a Goebbels ("Cada vez que escuches la palabra cultura, saca la pistola"). ¿Por qué?

Porque esas palabras siguen vigentes. En la época más rancia del Partido Popular era así. Cada vez que oían la palabra cultura se echaban la mano a la pistola. Y disparaban, no era sólo amagar. Que se lo digan a Julio Medem, que como él mismo dijo tuvo que soportar una "lluvia de cuchillos". O en momentos ya desquiciados, contra Sardá o Almodóvar. En la Comunidad de Madrid y en la Comunidad Valenciana hay gente que sigue el manual de Goebbels a rajatabla. Y a mí siguen disparándome para que no pueda actuar.

En su última gira le suspendieron el concierto en Madrid, ¿no?

En Madrid y en Valencia. Ninguna sala puede programarme, ni siquiera los festivales, porque saben que va a haber presiones de los grupos de extrema derecha. A otros grupos, como Soziedad Alkohólika, los han llevado a juicio. Y aunque el juez los absolviera, siguen criminalizados.

¿Ha sentido miedo?

Hombre, si la gente de Alianza Nacional te viene a poner una bomba, como me hicieron en un concierto de Barcelona, pues entonces dices: "Cuidado, que las amenazas van en serio". Pero cuando tienes unas convicciones blindadas, a pesar de sus fragilidades e incertidumbres, sigues actuando y reivindicando lo que consideras justo. De todas formas, yo soy una persona heterodoxa y vivo en una continua autocrítica.

Ponga un ejemplo de autocrítica.

Yo no quería tener hijos. Pensaba que los animales en cautividad no procrean. Sin embargo, me di cuenta de que estaba equivocado. Lo vital se tiene que desarrollar. Tener hijos ha sido muy importante para ubicarme en el caos que es la existencia. Mi discurso se ha humanizado gracias a ellos.

En ‘Conexiones' habla de que el choque puede ser también encuentro. ¿Cómo se transforma el choque en encuentro?

Esta es una reflexión sobre el racismo y la xenofobia, sobre el miedo al otro. Está claro que el primer contacto con otra cultura es un choque. Y yo creo que la música va a ser la vanguardia del encuentro de esos choques culturales.

"Aprender a respetar la vida, porque todo esto desaparecerá". Parece una contradicción, ¿no?

Estos versos son una enseñanza que les doy a mis hijos. Es una declaración existencialista, que habla de reconocernos como personas que estamos en la vida por un tiempo determinado, que no hay Dios, porque no lo hay. Esto es lo único que tenemos, no hay otros paraísos ni infiernos, la muerte no tiene marcha atrás, es irreversible.

En ‘Miles buscando' habla de "escuchar y dialogar". Parece emular a Zapatero...

¿A Zapatero? ¡Coño! "¡La que está armando Zapatero!", como diría El Gran Wyoming. ¿Escuchar y dialogar, dice Zapatero?

Lo ha repetido bastante...

¡Qué cabrón! Es muy hábil ese tío. Sobre todo con las palabras, pero a ver si es tan hábil con los hechos. Porque eso es lo que hay que hacer: buscar la coherencia entre palabras y hechos. Está claro que escuchar y dialogar es la única manera de resolver la situación actual del País Vasco. Si Zapatero ha dicho eso alguna vez, también debería escuchar. Porque Zapatero le dijo a Aznar en 2001: "Señor Aznar, actualícese, escuche a Manu Chao". Pues yo le digo ahora: "Señor Zapatero, escuche a Manu Chao cantando en mi disco el tema Miles buscando".

¿Sientes frustración por el último proceso de paz?

Sí, mucha. Pero no dejo que se pudra y se estanque. Debemos pelear para que esa situación se vuelva a dar. Para eso hemos formado Milaka Bilaka, un movimiento ciudadano por la paz.



.... ... .

Etiquetas

Siguiendo con el tema del desencuentro entre los futbolistas vascos y la cúpula del PNV, aquí un escrito de esos que hacen reflexionar que ha sido publicado en Rebelión:

“Euskal Herria”, label de calidad

Rafael Castellano


Gol, gol, gol, goool de Joseba Etxeberria, que ha vuelto utilizar la cabeza, la de dentro, para marcar. Pocas personas, ha dicho, se han leído el folio y medio del manifiesto que jugadores de la Selección vasca y otros colectivos del ramo han redactado. Lo aconseja. Concierne el texto a su denominación de origen, a una reivindicación lógica de que el colectivo de deportistas profesionales, personas humanas, pueda opinar, y a una pragmática más que a una ideología. Se ha acostumbrado el vulgo a funcionar por titulares que tiran a amarillos y ya está armada. No es eso.

Lo malo de la peña abertzale de boquilla es que rara vez conoce su lengua, aunque la hable como cacatúa. Lo peor, que no están al tanto, pese a tanta memoria prehistórica, de los inmarcesibles libros de estilo del Movimiento, cuando toda la prensa pertenecía a éste. Luego volvemos a ello. Lo dicho, no se puede uno enrocar en consignas sin la debida reflexión. Ello conduce al aborregamiento dogmático. Cierto, luego sale diciendo ordinarieces Basagoiti, olvidando a la par la corrección que como político debe exigirse y las esencias patrias del destino en lo universal del grupo GU, y hace bueno a cualquiera. Es el sino del PP, mande quien mande en él. Del Ebro para abajo, muchos optarían por que la selección vasca se llamara “Selección del Norte”. Y aun así.

No se puede confundir, etimológicamente, territorio con población. Últimamente mola como de lo más borroka preferir la toponimia “Euskal Herria” a “Euskadi”, y acabo de escuchar a una matrona sentenciar por la pantalla que “Euskal Herria” es “Pueblo Vasco”. No, no. La venenosa sacralización de ese pueblo la confunde, señora. El pueblo abstracto y, además, heteróclito. Mire, Euskal Herria se refiere al lugar o continente. Mientras que Euskadi, sabinismo abundancial de 'habitantes vascos' -como 'gorostidi' es abundancial de acebos, etc.- es el contenido/continente y se refiere, en un sólo concepto, a las gentes vascas y al territorio concreto al que conceden, por ocuparlo, el topónimo. En el pedestal del monumento a Sabino Arana en Bilbao bien claro lo pone. Acuda y empápese.

“Euskalerría” y “Euskadi”

Nos hallamos de nuevo debatiendo el sexo de los ángeles en el estadio de Bizancio. Nacido bizkaitarra, debemos recordar que Sabino Arana Goiri diseñó su ikurriña en un café de Iruña (Pamplona); que en ese territorio foral la estrenó y que siempre mantuvo que Nabarra era una más, si no la más destacada, de las siete comunidades. Pero no nos propasemos más allá del Árbol Malato. Sigamos con la Prensa del Movimiento.

Cuando un gremio periodístico hoy de cierta edad tuvo que adaptarse a las exigencias de la censura franquista, en esta zona del mapa que llamaremos de forma neutral Vasconia –la de Sarrailh de Yarza– se tenía muy claro que al referirse al País Vasco en idioma vernáculo debía escribirse Euskalerría, así, con esta grafía concreta. Si, en cambio, te atrevías a redactar “Euskadi” -- o “Euzkadi”, otra polémica – no sólo te lo tachaban con la parte roja del lápiz bicolor, sino que te llamaban a capítulo en el despacho del dire. “No me comprometas, ¿vale?”.

En cientos de títulos y artículos falangistas se puede hallar, con esa ortografía anticuada, Euskalerría, la forma de referirse al País Vasco o Vasconavarro, otra de las querencias de los camisas viejas. Consulten a Antonio Tovar, que la vistió. Recuerden que el “Cara al Sol” se compuso en un restaurante vasco de Madrid: “Or Konpon”, (“Allá tú”). En él se reunían habitualmente Sánchez Mazas, Tellería, Agustín de Foxá, etc.

No estoy tomando partido en una cuestión que se ha desmesurado. Trato de encauzarla. Con la unificación del euskara se pasó a la corrección léxica de “Euskal Herria”, que en castellano es “País Vasco” (no 'pueblo vasco', usted, señora, se refiere a sus feligreses, no a su parroquia cuando en misa de doce está muy concurrida). Por la radio, Euskalerría sonaba igual, aunque en Ultrapuertos lo pronuncien, es onomatopeya, 'Esküal Jerria'.

Deslindes culturales

Cierto que suena más jatorra esa acepción para una selección de balompié cuyo manifiesto, conjunto con otros grupos del corpore sano, es de lo más sensato. La nunca bien ponderada transición decidió que el Euskadi global (que Sabino había concebido como Euzkadi) se limitase a las tres provincias irredentas vascónicas, palabra que derivó en Vascongadas. Se dejaba fuera de juego a las cuatro restantes. No es que Navarra sea Euskadi, como se coreó en 1977, sino que Euskadi es la prolongación de Navarra.

¿Lo práctico? Que una selección vasca, como otra escocesa, checa, ucraniana o irlandesa, requiere para su desarrollo óptimo que en ella participen cracks –preferentemente– de todo su territorio, “Euskal Herria”. Veamos. Si se recorta el mapa y menguan los 21.000 kilómetros cuadrados que estos deportistas de ambos sexos concretan en su comunicado, no es la selección vasca ni la selección, sigamos neutrales, de Vasconia la que juega; sino la selección vascónica. Osasuna, por ejemplo, y equipos de Behenabarre, Lapurdi y Zuberoa, no pueden otorgar deportistas al deporte vasco por razones puramente administrativas. Llegados a este punto, nadie puede negar, ni el PSE-PSOE, que las fronteras oficiales jamás coinciden con los deslindes culturales. Si se divide la heredad, es ley tradicional del caserío, hay menos cosecha. Si se limita la superficie, hay menos cantera donde pillar diamantes en bruto. Pura aritmética.

Asimismo, si se toman al pie de la letra las citadas fronteras, o arbitrios, entramos de lleno en el lamentable desbarajuste que formaron en África quienes, en su tareas de expolio y triangulación topográfica, superpusieron el Estado a los clanes, los presidentes al hechicero sabio y la política instantánea a la negociación.

“Donostia Futbol Taldea”

Por otra parte, se debería reclamar de la Real Sociedad, ya puestos, que recupere su denominación de origen de “Donostia Futbol Taldea”. Lo mismo que el heroico y tras vencer al Madrid elevado a los altares “Real Unión” de Irun. Una localidad que, con un pie en el Otrolao, alosanfán, debería pensar en un logotipo más adecuado. Por aquí no pasan ya más reyes que los del Mus, y eso cuando no se juega con treses.

No se puede aplaudir –difícil en los últimos tiempos– a la Real con la mano derecha y exigir “selección de Euskal Herria” con la izquierda. La última vez que intentamos unos cuantos reporteros localizar al Rey de Euskadi o Euskal Herria, éste resultó ser un señor de Niza que descendía de la rama borbónica de Enrique IV de Francia y de Navarra y que se dedicaba a la compraventa de coches de lujo. No parecía interesarle el trono, aunque por ley heráldica pudiese aspirar a él.

Estirada de Iribar

Es contradictorio, pues, clamar por ese label de origen y calidad, “Euskal Herria”, encogerse de hombros ante un callejero que rebosa de Reinarregentes, Maríacristinas y otros residuos y rótulos reñidos con el republicanismo inercial de esta comunidad. Ah, y con un Carlismo más propio de estas latitudes que la restauración de Alfonso XII, triste de él.

Así, “Herria” como selección, vale. Pero entonces, “Donostia Futbol Taldea” también. Escuchemos, pues, sin arrebatos ni prejuicios a los futbolistas y releamos en calma su manifiesto, como recomienda Joseba, elgoibartarra y capitán del Athletic. Un anglicismo más, mira, e Inglaterra sin Monarca no se concibe. Aunque resaltemos que a Buckingham se le da una higa que surjan selecciones-secesiones como las antes citadas de Escocia, Irlanda o Gales, ya sea para fúbol o 'full contact'.

Sobre todo, subrayo, quedémonos con ese dato: que durante el franquismo publicar en los periódicos 'Euskalerría' era legal y 'Euskadi', delito. No tarjeta roja, pero sí offside. O 'jokoz kanpo'.

Todo esto me recuerda a la metralla verbal que hubo de sufrir, qué calvario, el irrepetible Iribar. Es “El Chopo”, otro ilustrado del balón a quien se le percibían, cuando estaba en activo como guardameta, ciertas querencias abertzales. Igual que Telmo Zarraonaindia, alias Zarra, por cierto, que pasó más inadvertido.

Cuando se colocó a Iribar bajo los palos de la Selección española durante años, invariablemente, la primera pregunta de los tribuletes, antes y después del encuentro, era en principio imparable y de penalti injusto: “Usted ¿qué se siente? ¿Vasco o español?”. E Iribar, en impecable estirada hasta la escuadra contraria: “Yo soy de Zarautz”.


.... ... .

Eso que Llaman Democracia

Este texto de Paco Azanza publicado en Rebelión se lo dedico a todos los mercenarios de los medios de comunicación latinoamericanos que se llenan la boca diciendo que España es una democracia, aquí lo tienen:


Franco reside en la 'democracia española'

Paco Azanza Telletxiki



A mi hermano Alfredo, “Nabarro”,
que luchó de incansable manera por una sociedad más humana y justa
en el trocito de planeta que le tocó vivir.

Dentro de unos pocos días, el 20 de noviembre, los falangistas que aún abundan en todo el Estado español conmemorarán la muerte física de Franco, y dos días después, éstos y muchos (auto)denominados “demócratas de toda la vida”, celebrarán el 33 aniversario del juramento de Juan Carlos de Borbón ante las Cortes como rey de España.

Obviamente, el juramento del rey en 1975 tiene sus antecedentes. El 22 de julio de 1969, Franco se dirigió a las Cortes para designar a su sucesor con la clara intención de que, según sus propias palabras, todo quedara “atado y bien atado para el futuro” después de su muerte:

“Estimo llegado el momento de proponer como persona llamada en su día a sucederme, a título de Rey, al Príncipe don Juan Carlos de Borbón y Borbón, quien, tras haber recibido la adecuada formación para su alta misión y formar parte de los Ejércitos, ha dado pruebas fehacientes de su acendrado patriotismo y de su total identificación con los Principios del Movimiento Nacional y las Leyes Fundamentales del Reino”.

Para llegar a tal grado de sumisión, el rey fue educado desde niño bajo un solo principio: obediencia al superior militar -hoy él está en lo más alto- y al juramento de fidelidad a las Leyes Fundamentales del Reino. Para eso, Franco lo sometió a la tutela y vigilancia del almirante Luis Carrero Blanco desde la Presidencia del Gobierno.

Un día después, durante la aceptación oficial, Juan Carlos de Borbón fue proclamado Príncipe de España y, tras el debido juramento, expresó a las Cortes:

“Plenamente consciente de la responsabilidad que asumo, acabo de jurar, como sucesor a título de Rey, lealtad a su Excelencia el Jefe del Estado y fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y Leyes Fundamentales del Reino. Quiero expresar, en primer lugar, que recibo de su Excelencia el Jefe del Estado y Generalísimo Franco la legitimidad política surgida el 18 de julio de 1936, en medio de tantos sacrificios, de tantos sufrimientos, tristes pero necesarios para que nuestra Patria encauzase de nuevo su destino. El haber encontrado el camino auténtico y el marcar la clara dirección de nuestro porvenir son la obra del hombre excepcional que España ha tenido la inmensa fortuna de que haya sido y siga siendo por muchos años el rector de nuestra política […] Mi pulso no temblará para hacer cuanto fuera preciso en defensa de los principios y leyes que acabo de jurar”.

A Carrero Blanco ETA lo eliminó físicamente el 20 de diciembre de 1973, haciéndole volar en la madrileña calle de Claudio Coello.

Juan Carlos de Borbón hizo sus “primeros pinitos” como jefe de Estado en julio y agosto de 1974 -aunque la mayor parte de aquellos días los pasara de vacaciones-, como consecuencia de una tromboflebitis en la pierna derecha de Franco que le provocó su ingreso hospitalario. En el transcurso de las 43 jornadas en que el príncipe asumió la jefatura del Estado, el gobierno norteamericano -con Nixon sumido en el escándalo del Watergate a la cabeza- dio el visto bueno al heredero y se firmó el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y los Estados Unidos.

Franco murió en la cama el 20 de noviembre de 1975, pero lo hizo matando. El 26 de septiembre del mismo año firmó cinco condenas a muerte y, al día siguiente, los militantes de ETA Ángel Otaegi y Juan Paredes Manot, “Txiki”, así como los militantes del FRAP José Humberto Baena Alonso, Ramón García Sanz y José Luis Sánchez Bravo, que habían sido condenados por delitos nunca probados, fueron asesinados.

El 1 de octubre, cuatro días después de los citados fusilamientos, Franco hizo su última aparición pública. El actual jefe del Estado, representando el papel que le correspondía, estuvo justo al lado del sanguinario asesino.

El enaltecimiento franquista del rey durante su aceptación oficial, no fue consecuencia de una “borrachera ocasional”, sino fruto de la personalidad fascista que hoy todavía posee. Por si había alguna duda, casi tres años después de la desaparición física del dictador, el 18 de julio de 1978, la Casa Real difundió esta esclarecedora nota:

“Hoy se conmemora el aniversario del Alzamiento Nacional, que dio a España la victoria para llevar la paz y el bienestar a todos los españoles. Surgió el Ejército, escuela de virtudes nacionales, y a su cabeza el Generalísimo Franco, forjador de la obra de regeneración”.

No transcurrieron cinco meses desde la publicación de la nota cuando la actual Constitución, que el rey nunca juró, fue aprobada. Era el 6 de diciembre y, sin que el pueblo hubiese podido decidir sobre la cuestión, la Carta Magna interpuso la voluntad de Franco apuntalando a la monarquía en detrimento de una República Constitucional.

La Constitución de 1978

Todos los partidos políticos que han pasado por el gobierno español tras la muerte de Franco (UCD, PSOE, PP y PSOE otra vez) han acallado las voces discrepantes, utilizando como arma disuasoria y represora a la Constitución de 1978. Y lo han hecho esgrimiéndola como si de una obra maestra se tratara, de la que, por “perfecta”, ni una sola coma se debe cambiar. Hasta el momento, que yo recuerde, sólo se ha contemplado la posibilidad de cambio para que, llegado el momento, la hija del príncipe Felipe pueda acceder al trono. Lo nauseabundo del caso es que Rodríguez Zapatero, quien cínicamente se autoproclama republicano y monárquico a la vez, defiende esa posibilidad, junto a su gobierno y partido, en aras de la “igualdad de sexo”. Cuando la ley de igualdad que ellos aprobaron se incumple en infinidad de ocasiones, la única razón esgrimida para el posible cambio constitucional no deja de ser un sarcasmo.

La Constitución que tanto defienden los principales grupos políticos del Estado español es fruto de una “ruptura pactada” con el franquismo, y no de una “ruptura democrática” con éste, que es lo que se demandaba masivamente en la calle.

La población fue totalmente ninguneada, ya que la redacción del texto fue realizada a sus espaldas. Elaborado de forma casi clandestina, el primer conocimiento que tuvo la ciudadanía acerca del mismo fue a través de una filtración a la revista “Cuadernos para el diálogo”, que publicó el borrador y montó una buena bulla.

La autoría de la Carta Magna se le atribuye a Gabriel Cisneros, José Pedro Pérez Llorca y Miguel Herrero por la UCD -franquista-; Gregorio Peces Barba por un PSOE de ideología decadente, que renunció al marxismo -el 8 de abril de 1978- y se dedicó -y se dedica- a ocupar la mejor “posición” posible a base de lo que haga falta para conseguirlo; Manuel Fraga Iribarne por AP -ministro de Información y Turismo con Franco entre 1962 y 1969, y ministro de la Gobernación en 1976; responsable de numerosos asesinatos durante la ostentación de este último cargo-; Miguel Roca por CIU -de derechas-; y Jordi Solé Tura por un PCE que para poder acceder a la legalidad -el 9 de abril de 1977- hubo de claudicar y pasar a enarbolar en sus mítines la bandera de Franco y de los Borbones, reconocer oficialmente la unidad de España, firmar la Ley de la Reforma Política -18 de noviembre de 1976- y los Pactos de la Moncloa -25 de octubre de 1977-, que supuso un notable retroceso en las conquistas obreras conseguidas con mucho esfuerzo y dolor durante tantos años de lucha. Y todas esas inaceptables concesiones fueron realizadas, según Santiago Carrillo, “por el peligro que se cierne sobre la democracia”. Casi treinta años ha necesitado el PCE para por fin desvincularse oficialmente de la Constitución de 1978, argumentando el incumplimiento de todos los títulos y artículos de derechos sociales, económicos, ambientales, y el recorte de las libertades políticas.

Estos siete “viriles” individuos fueron, pues, los que oficialmente frustraron la demandada ruptura democrática con el franquismo, y de aquella negación nació la Constitución que tan orgullosamente exhiben hoy los paladines de la “democracia española”. Estos “siete magníficos” son los padres de la “criatura” que, en los casi treinta años que ahora tiene, nunca ha sido cambiada de “peinado” ni de “vestido” porque, según pretenden hacernos creer, ya es lo suficientemente atractiva; y lo dicen a pesar de que su llegada al mundo fue de manera provisional.

La Constitución no es ajena, tampoco, al parlamento surgido tras las elecciones nada democráticas del 15 de junio de 1977.

Por otra parte, conviene recordar que el gobierno no permitió hacer campaña a los partidarios del no y de la abstención. La participación en el referéndum fue sólo del 66,96%, eso a nivel de todo el Estado, donde la mayoría votó “sí”. Pero la cifra arrojada por la suma del “no” y la abstención no creo que anduviese muy lejos -este dato lo desconozco, por tenerlo ahora mismo difuso en la memoria, y la información oficial que he consultado lo obvia por completo, ¿de interesada manera?-. En Euskal Herria sólo el 30% de los censados votó a favor, y el otro 70% se decantó por el no y la abstención, que superó el 55%.

Otro dato muy significativo es que, en 1978, la mayoría de edad estaba situada en los veintiún años, lo cual quiere decir que todos los que participaron en el referéndum ahora tienen más de 50 años; motivo más que suficiente para que el texto constitucional hubiese sido ya sometido a más de un posible cambio.

La “modélica” Transición

Como se puede observar, la “democracia española” está viciada en su origen y no puede ser denominada como tal.

La llamada Transición estuvo dirigida por la CIA y la socialdemocracia alemana, con el beneplácito de los franquistas. Se trataba de evitar una revolución tras la muerte de Franco, y para ello decidieron construir un partido de “izquierdas” que desbancara a un, por aquel entonces, creciente PCE. En realidad el partido de “izquierdas” no tuvo que ser creado, sino “moldeado”, porque para esa tarea fueron tentados ciertos individuos del PSOE, que aceptaron el trabajo encomendado.

Entre los que permanecían en el estado y los que estaban en el exilio, en los sesenta el PSOE era poco más que un puñado de militantes. El 14 de octubre de 1974 se clausuró su XIII Congreso en la ciudad francesa de Suresnes, y de aquel congreso salió dirigiendo el partido Felipe González, “Isidoro”, el hombre que se necesitaba para llevar a cabo el plan de resurgir al partido “izquierdista” que asfixiara al PCE; aunque, si bien es cierto y como ya he comentado unas líneas más arriba, la dirección de este último partido tampoco estuvo a la altura de las circunstancias, ya que llegó a aceptar condiciones y propuestas totalmente inaceptables.

El “socialista” Felipe González acudió a Suresnes con la paradójica ayuda del Servicio Central de Presidencia de Gobierno –recordemos que el presidente era el almirante Carrero Blanco-, que se encargó de facilitarle el pasaporte. A partir de aquel momento, todos los esfuerzos fueron encaminados a desgastar a la izquierda revolucionaria para agrandar a la “izquierda” domesticada. Mientras a los “socialistas” la policía franquista no les detenía, los comunistas caían en masa. La dirección del PSOE, con González a la cabeza, siguió los dictados de la CIA al pie de la letra, hasta que por fin llegaron al poder en 1982.

Podría decir que la Transición no existió, y así ahorrarme la explicación sobre el carácter “modélico” que le atribuyen. Pero, aunque no me extenderé demasiado, no seré tan simplista y añadiré algunos datos.

Tantos años después de su supuesto inicio, la Transición sigue siendo una asignatura pendiente. Como ya he comentado unas líneas más arriba, Juan Carlos de Borbón, rey asignado por Franco para sucederle, aún ostenta la jefatura militar y del Estado sin que la población, a quien se dice representa, se haya podido pronunciar al respecto en todos estos años. Y el príncipe Felipe, con el único mérito de ser hijo del monarca, espera su turno para sucederle.

La democracia y la monarquía, por incompatibles, chocan frontalmente. De modo que la Transición de una dictadura hacia la democracia nunca podrá ser efectiva con un rey como jefe del Estado por medio, y menos todavía si este fue creado e impuesto a su medida y semejanza por el propio dictador a espaldas del pueblo. En todo caso, la denominación más correcta sería la de traspaso.

Lo sangrante del caso es que, quienes insisten en que la Transición sí se hubo dado, la presentan además como modélica ¡Qué cinismo! ¿Modélica? ¡Que no nos vengan con cuentos! Entre 1976 y 1980 la policía, la Guardia Civil y la extrema derecha asesinaron impunemente a más de cien personas, y miles de detenidos fueron salvajemente torturados.

Sin ir más lejos, mi hermano Alfredo, militante revolucionario hoy ya fallecido, fue uno de los muchos que sufrió en sus propias carnes la persecución, el secuestro, la detención y la tortura a manos de los aparatos del Estado.

En todo ese período, Adolfo Suárez fue el presidente del Gobierno. Falangista de camisa azul y mano en alto, Suárez recibió de Franco la Orden Imperial del Yugo y las Flechas, y, tiempo después, la Monarquía le hizo aristócrata asignándole el título de duque. También encontró acomodo como presidente de la Fundación de Victimas del Terrorismo; por supuesto que la enorme cantidad de victimas mortales provocadas por ellos bajo sus mandatos nunca tuvieron cabida en su entidad.

En cuanto a la jefatura del Ministerio del Interior se refiere -estrechamente relacionado con la brutal represión desatada durante aquellos años-, ésta fue repartida entre Manuel Fraga Iribarne -1976, ministro de la Gobernación por aquel entonces-, Rodolfo Martín Villa (1976-1979), Antonio Ibáñez Freire (1979-1980) y Juan José Rosón (1980-1982).

Fraga tiene en su haber a varios asesinados -los de la matanza de Vitoria, los de Montejurra...-. Sin embargo, estos y otros graves incidentes nunca le impidieron presentarse repetidas veces a las elecciones generales, por ejemplo, o presidir la Xunta de Galiza hasta esta última legislatura. Sobra decir, por tanto, que nunca respondió por su sangriento pasado.

De la boca de Rodolfo Martín Villa ha salido en repetidas ocasiones: “todo se lo debo a Franco”. Este detalle sería suficiente para descalificarlo, pero, aunque brevemente, añadiré algo más. Fue gobernador civil y jefe provincial del Movimiento de Barcelona cuando, en esta ciudad, Txiki fue detenido y fusilado -recordemos que condenado sin la aportación de ninguna prueba. Como dirigente del sindicato vertical -franquista-, uno de sus mayores esfuerzos los dedicó a desactivar al movimiento obrero, y, para llevar a cabo su trabajo, no dudó en utilizar la represión policial alternándola con las acciones de sus “incontrolados” matones. A este siniestro personaje el gobierno de Aznar le designó la presidencia de ENDESA, y él se encargó de privatizarla. Dirigiendo la compañía eléctrica consiguió que, en Chile, los indios mapuches fueran expulsados de sus tierras ancestrales para construir una presa. Ejerció, también, como Comisionado del Gobierno -del PP- en relación con la catástrofe del Prestige. En la actualidad es presidente de Sogecable, sociedad ligada al Grupo Prisa. Lo curioso del caso es que en 1978, con Martín Villa como ministro del Interior, las dependencias madrileñas del periódico El País -editado por Prisa-, sufrieron un atentado. La explosión del paquete bomba, que fue reivindicada por un comando de la extrema derecha, mató al conserje Andrés Fraguas e hirió de gravedad a otros tres empleados. Rodolfo Martín Villa no movió ni un solo dedo para detener a los autores.

De Antonio Ibáñez Freire me limitaré a decir que era general del ejército. En cuanto a Rosón, otro falangista de camisa azul y mano en alto hoy ya fallecido, comentar que fue igual de siniestro que sus predecesores. Cuando hubo de dejar el cargo -el PSOE ganó sus primeras elecciones en 1982-, recomendó a Felipe González -con éxito- a un antiguo compañero de militancia franquista para ocupar el puesto que él abandonaba: José Barrionuevo, uno de los máximos responsables de la guerra sucia practicada durante años por el PSOE.

En definitiva que, gracias a la “democracia española”, los responsables de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la guerra civil, el franquismo con Franco y el franquismo sin éste -muy vivo aún en nuestros días- no es que no fueron juzgados, sino que muchos de ellos viven todavía con enormes privilegios. La Ley de Memoria Histórica -31 de octubre de 2007- no deja de ser un mal zurcido parche para salir del paso, puesto que tampoco resuelve ni resarce gran cosa.

Y estos son algunos de los “robustos” cimientos en que se apoya la citada “democracia”. Así se entiende que desde 1977 a esta parte acumule 350 muertos, más de 30.000 detenidos, 5.000 prisioneros, 7.000 torturados y varios desaparecidos; que el Comité de Derechos Humanos de la ONU llame la atención al gobierno de Rodríguez Zapatero por las torturas practicadas en las dependencias policiales, e inste a que suprima la legislación que permite el régimen de incomunicación de los detenidos que facilita dichas torturas. Así se entiende que, por el mero hecho de guardar silencio, se ilegalicen partidos y se encarcele a sus dirigentes; que se secuestren revistas, se cierren periódicos y emisoras de radio. Así se entiende que, mientras ex presidentes y otros ex altos cargos cobran sueldos vitalicios, el desempleo en todo el Estado afecte a casi tres millones de personas. Así se entiende que un presidente de Gobierno -Aznar- se involucre en una guerra ilegal -Iraq- y no sea juzgado; sin olvidar que el jefe del Estado y máximo responsable militar del ibérico país difícilmente pudo estar al margen de la decisión invasora. Así se entiende que otro presidente de Gobierno -Rodríguez Zapatero- defendiera en la Cumbre Iberoamericana de Chile -2007- el modelo neoliberal que tanto sufrimiento está causando en toda América Latina, con el perverso propósito de favorecer a las empresas españolas -a la oligarquía que él representa-, y que exigiera respeto para un fascista y criminal -Aznar- que no respeta a nadie. Así se entiende que el único jefe de Estado de toda aquella Cumbre que nunca fue elegido por su pueblo –Juan Carlos de Borbón- mandara callar a quien sí lo ha sido y utiliza la verdad y la palabra para defender su legítima causa, la de los pobres...

Y paro. No porque no haya nada más que añadir, sino por lo interminable que puede resultar la presente “lista”.

El próximo 6 de diciembre, los “demócratas españoles de toda la vida” volverán a estar de celebración. La herramienta disuasoria y represora habitualmente utilizada por una de “las dos Españas” contra la otra cumplirá treinta años.

Baraguá


.... ... .

Conceptualizando

Este escrito referente a la polémica suscitada por la decisión del PNV de traicionar a los futbolistas vascos ha sido publicado hoy en Gara:


Martin Garitano | Periodista

Cuestión de concepto

El debate suscitado a raíz de la decisión del EBB jeltzale de cambiar el nombre de la selección de Euskal Herria para retomar el anterior no es baladí, aunque los responsables de iniciar el mismo así lo pretendan ahora con el sólo objetivo de afianzar su imposición y cargar las responsabilidades sobre los deportistas. Vayamos por partes.

No es insustancial demandar que la selección deportiva que reúne a elementos de cualquiera de los siete territorios de Euskal Herria lleve ese nombre. Como no lo sería que un combinado de alaveses, guipuzcoanos y vizcainos se intitulara Selección de la CAV o, si lo prefieren, Selección de Euskadi, a tenor de lo recogido en el Estatuto de Autonomía.

La cuestión no es terminológica, sino conceptual. No se trata de discutir si el neologismo ideado por Sabino Arana Goiri debe ser aceptado como el nombre propio de la nación vasca, sino de reconocer el contenido que, a fecha de hoy, le dan a «Euskadi» los defensores del término. Euskadi es, en opinión de cualquier abertzale, la patria de los vascos. Desde el Adour hasta el Ebro, habría que matizar. Euskadi es, no lo olvidamos, la patria por la que dieron la vida decenas de miles de jóvenes en el frente de batalla, en los paredones, en las cunetas. Por Euskadi vivió Telesforo Monzón y por Euskadi cayeron acribillados Txiki, Otaegi, Santi, Josu y muchos más. Una Euskadi poblada por labortanos, guipuzcoanos, navarros, bajonavarros, zuberotarras, vizcainos y alaveses.

Sucede, sin embargo, que los herederos políticos de Sabino Arana, en comandita con los de Indalecio Prieto y los de Franco (¡qué horror!), rompieron el jarrón y envolvieron uno de los trozos con el papel estatutario de Euskadi. Fuera quedaron el resto de los pedazos. Convirtieron así Euskadi en un trozo de Euskal Herria y ahí siguen, administrando los dineros y las competencias que les concede Madrid, haciendo jugosos negocios, satisfechos con la cuota de poder concedida.

No estamos, pues, sino ante el concepto mismo de patria vasca, de nación vasca, de estado vasco. Vaciaron de contenido «Euskadi» y no pueden admitir que «Euskal Herria» desnude su complicidad en la ruptura del jarrón.

Lo cierto es que cualquier realidad que acoja a vascos de los siete territorios no puede ampararse en «Euskadi» -palabra querida, sin duda, por cualquier abertzale-, sino en Euskal Herria. Por eso Urkullu y compañía no lo quieren. Porque su proyecto político no va más allá que el del trozo envuelto en el Estatuto de Euskadi. Lo demás son monsergas.



.... ... .

domingo, 16 de noviembre de 2008

Franquismo Constitucional

El texto que están a punto de leer ha sido publicado en Gara, nos habla de las tres décadas de Franquismo Constitucional en el Estado Español, aquí lo tienen:




Treinta años de paz constitucional

En estos días en los que el 30 aniversario de la Constitución española anega el discurso político oficial de congratulaciones y loas, el autor del artículo demuestra con un sencillo ejercicio de memoria histórica que estas tres décadas sólo han supuesto una prórroga de la dictadura franquista y, para Euskal Herria, la continuidad de la negación como pueblo.

Joxean Agirre Agirre | Sociólogo

Perdonen quienes lean estas líneas por ser tan dado a mirar hacia atrás, pero es que yo soy de los que otorgan a la memoria histórica un valor político incalculable. En estos tiempos en los que se legisla con mano de hierro y guante de esparto, resulta paradójico el aire filoprogresista con el que Garzón y el PSOE se aproximan a la historia de horror que jalona los antecedentes de este mismo régimen. Desde que en 1978 el pueblo español sancionara la Constitución redactada y bendecida por franquistas de todo pelo y gramaje, todo el esfuerzo por mirar atrás y descubrir atrocidades se detiene en los años siguientes a la revuelta fascista de 1936.

Es encomiable el coraje y el tesón con el que cientos de personas y organizaciones humildes han mantenido vivo el recuerdo y el orgullo republicano que llevó a sus familiares a las cunetas y fosas del franquismo. Milicianos, abertzales, anarquistas, comunistas, brigadistas internacionales, maquis, mugalaris, enlaces y militantes clandestinos fueron diezmados en los años en los que la realidad pocas veces conseguía rasgar la gruesa cortina tras la que el régimen se guarnecía.

Pero, con posterioridad, por más que Eisenhower visitase Madrid para expresar su espaldarazo al general ferrolano, a nadie se le ocurrió otorgar un aval democrático al franquismo. Sin embargo, en aras de una reconciliación que sólo premiaba a los asesinos, el ciclo final del franquismo, plagado de atrocidades, y, sobre todo, su continuidad constitucional, con heredero, bandera e himno incluidos, no despierta el mismo afán memorístico en amplios sectores de la progresía española y vasca. Después de que el 6 de diciembre de 1978 se certificase que lo que valía para España no tenía encaje en Euskal Herria, la memoria histórica se atrofió en el hipotálamo de quienes se beneficiaban del nuevo marco legal. Echemos la vista atrás, justamente hasta aquel otoño de 1978 en el que las hojas caídas y la propaganda política alfombraban nuestras calles.

El PSOE buscaba el punto de apoyo más propicio para proyectarse como una fuerza «de orden» y leal, después de haber celebrado en Suresnes el congreso clandestino más retransmitido de la era contemporánea. Los enviados por el superpolicía Conesa, jefe de la Brigada Político Social, asistieron con acreditación al cuello a la oficialización del giro político propugnado por González y Guerra. No obstante, en Euskal Herria, tanto Txiki Benegas como Urralburu blandían el Zazpiak Bat y el derecho de autodeterminación como señas de identidad política y ejes de su oferta a la sociedad vasca.

La derechona española, con UCD y AP como continuación del franquismo más recalcitrante, daba carta blanca a los servicios secretos para generalizar la guerra sucia contra los militantes abertzales a ambas orillas del Bidasoa. Maquinaban el asesinato de Argala, y con Fraga o Martín Villa como referentes inmediatos, planificaban nuevas masacres contra manifestantes pacíficos, alejaban al colectivo de presos y presas vascas hasta Soria, y otorgaban cobertura e impunidad a los torturadores.

El PNV, por su parte, se reubicaba para rentabilizar su negativa en Txiberta a una acción política conjunta en clave nacional. Y lo hacía aquel otoño manifestándose en Bilbo «contra el terrorismo», con dos palomas blancas al frente y una ciudad arrasada a sangre y fuego por los antidisturbios de la Policía Armada, que perseguían sin descanso a los manifestantes convocados por la izquierda abertzale.

Curiosamente, ese mismo mes de septiembre varios miembros del PNV fueron tiroteados en Bilbo por policías de paisano, cuando pegaban carteles llamando al Alderdi Eguna. Pero de todos es sabido que Arzalluz bebía los vientos por el falangista Adolfo Suárez. Aunque el PNV llamase a la abstención en el referéndum constitucional, en la trastienda de La Moncloa dejaron claro que su «sí» era inequívoco.

Euskadiko Ezkerra y algunos poli-milis, por su parte, calentaban dos sillas con un mismo culo. Con el lema «Berrogei urte eta gero hau», rechazaban el pacto constitucional y pegaban tiros en la rodilla los días pares, mientras que sus presos denunciaban a Gestoras pro Amnistía «por sectarias», y Onaindía y Bandrés urdían un estatuto raquítico y la liquidación de la lucha armada los impares.

Por último, la izquierda abertzale, la de siempre, saltaba del espacio sociológico al registro legal con Herri Batasuna como lecho de un caudal imponente. Ayer como hoy, la praxis militante pueblo a pueblo y el capital político acumulado en los años de resistencia frente al franquismo y a sus continuadores, le otorgaban legitimidad y crédito cuando se plantaron frente a la Constitución. Por española y por retrógrada. Y, en buena parte, su activismo y transparencia hicieron posible aquel rechazo histórico que ahora casi nadie quiere recordar.

La paz y la libertad que siguieron a aquella cita son franquicias de los «25 años de paz» que celebró el dictador en 1961, el mismo año en que la policía asesinaba en Bolueta a un representante comercial bilbaíno, Javier Batarrita, confundiéndole con un militante de ETA. La misma paz que desde la aprobación constitucional ha costado la vida a más de trescientos ciudadanos vascos, y ha dejado un reguero aún por consignar de heridos, detenidos, torturados, desaparecidos, encarcelados y exiliados. La mutación política y personal de los actores de aquel otoño «constitucional» no deja resquicio a la duda.

De la mano del PSOE nos llegaron el GAL, el desmantelamiento industrial, la OTAN, la cogobernación de Nafarroa en clave unionista, las condecoraciones a torturadores de Intxaurrondo, la dispersión y la condena de por vida para centenares de presos y presas políticas vascas. A finales de 1978 eran 102, y a fecha de hoy 755 personas engrosan el colectivo, muchas de ellas condenadas de por vida.

El PP recogió los bártulos de la derecha para cerrar diarios, ilegalizar partidos, criminalizar el movimiento popular y convertir los tribunales en terminales legales de la guerra sucia. Los antaño fascistas descendientes del viejo régimen pasan hoy por ser artífices de la democracia, sonrientes pregoneros de la fiesta constitucional.

Los dirigentes del PNV ya no exhiben palomas en las calles de Bilbo mientras los «grises» persiguen a los revoltosos. Transmutados en halcones, diezman con su propia policía a todo aquel que se interpone en su camino. Entretanto, en estos treinta años, las instituciones y mecanismos de autogobierno que han gestionado se asemejan a una red de burdeles a la orilla de la única vía transitable: la que une la CAV con Madrid. El neón jelkide, el «Concierto Político» que postulan, se enciende y se apaga desde las tripas del Estado.

Tras este recorrido histórico alfombrado de dinero sucio, impunidad, desmemoria, indignidad, negación y apuesta objetiva en favor de perpetuar el conflicto, ¿alguien se atreve a negar que lo verdaderamente honesto, revolucionario y edificante es seguir rechazando la Constitución? Como hace treinta años, con la memoria intacta, la izquierda abertzale es la única fuerza política que puede revisar su trayectoria sin sonrojarse. La principal garantía de que las próximas décadas serán muy distintas.



.... ... .

sábado, 15 de noviembre de 2008

Grande-Marlaska Ordena Más Torturas

Cada vez que un juez de la franquista Audiencia Nacional ordena el arresto de un vasco ya sea por capricho ya sea por aburrimiento se desencadena una serie de acontecimientos que por lo general incluyen el abuso físico y psicológico en contra de los detenidos. Esta nota en Gara nos habla de las consecuencias que ha tenido la orden de Fernando Grande-Marlaska en contra de tres jóvenes de Irruñería:

Mujika y Beunza relatan torturas como «la bolsa», golpes y amenazas

Los tres detenidos el lunes en Iruñerria fueron enviados a prisión ayer. Su abogada pudo visitar a Irati Mujika y Mikel Beunza, y ambos relataron haber sufrido malos tratos como «golpes, amenazas, 'la bolsa', obligación de realizar ejercicios o posturas forzadas». El juez les acusó de «formar 'un talde de Segi' encargado de planificar actos de violencia callejera y sabotajes». El auto señala el material incautado en los registros, sin relación con los hechos imputados.

GARA |

Irati Mujika, Mikel Beunza y Oihan Ataun comparecieron ayer ante el juez Fernando Grande-Marlaska tras pasar cuatro días incomunicados en dependencias de la Policía española, y fueron posteriormente encarcelados. Mujika y Beunza pudieron ser visitados por su abogada, a la que relataron los malos tratos sufridos esos días. Mujika señaló que no ha hecho declaraciones policiales ni judiciales, y que denunció ante el juez haber sufrido torturas. El movimiento pro amnistía informó de que explicó que «el momento de la detención había sido tranquilo, pero que en el viaje comenzaron los golpes y las amenazas».

En los días segundo y tercero recibió «golpes, amenazas, le obligaron a realizar ejercicio físico y le impidieron respirar al colocarle 'la bolsa' 4 ó 5 veces». Añadió que recibió amenazas sexistas, ya que entre otras, «le amenazaron con introducirle un hierro».

Beunza relató «la gran presión sicológica» sufrida, hecho que denunció ante el juez, y le hizo saber que «realizó la declaración policial bajo presión y amenazas: le obligaron a permanecer en posturas forzadas, recibió numerosas amenazas y golpes. En un momento le pusieron una pistola encima de la mesa advirtiéndole de que si no decía lo que querían, lo relacionarían con ETA». Los familiares no los pudieron visitar ayer, y en el caso de Oihan Ataun, ni siquiera la abogada pudo hacerlo.

El juez ordenó el ingreso en prisión de los tres imputándoles «delito de pertenencia a Segi», aunque también los acusó de «formar 'un talde' que se ocupaba de planificar actos de violencia y sabotajes». Las agencias indicaron que el auto señala respecto a esa acusación que «se desprende de las investigaciones policiales». A diferencia de los últimos ingresos en prisión, las agencias dieron ayer buena cuenta de lo que se recoge en el auto emitido por Grande-Marlaska, que se extiende en la explicación de lo incautado en el registro del local de la Asociación de Vecinos de Arrosadia, pero no se señalaron indicios que expliquen «la planificación de actos violentos».

Sobre dicho local, el juez interpreta que «Batasuna, Askatasuna y Segi la estarían utilizando como 'sede clandestina'», y argumenta que «que ha sido intervenido material de financiación -camisetas y complementos-, de propaganda -campañas contra el TAV, inmobiliarias y cargos institucionales o partidos políticos- y material de formación de militancia» de los señalados organismos. De ello concluye que «la diversidad de estas organizaciones responde a una `ordenación de frentes' por parte de la estrategia de ETA».

Pegatinas y ser portavoz

Sobre los registros en los domicilios, las agencias señalaron que «se les han intervenido numerosos objetos como un cuadro en relieve de Euskal Presoak y camisetas de Segi». Destacaron que en el de Beunza «se halló, además de una revista con un artículo sobre las FARC, una pegatina con fotografías de políticos de Navarra y dos pegatinas injuriosas dedicadas al presidente Miguel Sanz y la alcaldesa Yolanda Barcina». En relación a Ataun, señalaron que «se incautaron de material propagandístico de Segi». El juez le imputa «poner a disposición de Segi una bajera en la que se halló material para kale borroka».

Respecto a Mujika, el juez reconoce su labor pública al señalarla como «organizadora de eventos y representante al dar ruedas de prensa. Se presentó en abril de 2007 en Donostia como portavoz de un colectivo 'presumiblemente' de Segi».

Vaya con las "pruebas", Grande-Marlaska cada vez suena más patético y ridículo.

.... ... .

Euskal Herria vs Euskadi

Un comentario acerca de la decisión de los futbolistas vascos de no avalar el entreguismo del PNV, el mismo ha sido publicado en Rebelión, aquí lo tienen:


Entre Euskal Herria y Euskadi, El País marea la perdiz

Beatriz Morales Bastos


La noticia publicada anteayer en la edición digital del diario El País sobre la negativa de los y las futbolistas vascos a jugar si su selección no se llama de “Euskal Herria” es un buen ejemplo de cómo informa este diario (“No jugamos si no se llama Euskal Herria”).

Según este periódico, la mayor parte de la plantilla de futbolistas vascos se niega a jugar el próximo partido si se vuelve a cambiar la denominación de Euskal Herria (adoptada desde el año pasado “a petición de los jugadores” y “apoyado por una manifestación multitudinaria en Bilbao”) por la de “Euskadi”. La directiva de la Federación Vasca (cercana al PNV) ha decidido volver, sin consultar a los jugadores, a la denominación de Euskadi “bajo la cual ha jugado la selección vasca históricamente”, en realidad desde 1979 hasta 2007. El País pasa a dar su explicación de ambos términos: “Etimológicamente, Euskal Herria significa País del euskera o del vascuence. Una serie de jugadores vascos reivindicaron en 2007 el uso de este término para su selección, en lugar de Euskadi (País Vasco)”.

Según esta explicación de El País, la diferencia sería una menudencia al ser ambos términos prácticamente sinónimos. Pero no lo son y la diferencia tiene un fuerte contenido político: “Euskal Herria”, es, efectivamente, el “país del euskera” en lengua vasca, es decir, el país que ahora está dividido en las llamadas Comunidad Autónoma Vasca y Comunidad Foral de Navarra, y en las tres “provincias” situadas en el Estado francés (Lapurdi, Nafarroa Beherea y Zuberoa), mientras que Euskadi es el nombre que recibe ÚNICAMENTE la Comunidad Autónoma Vasca, donde el PNV tiene el poder desde hace décadas. Al PNV las otras cuatro provincias de Euskal Herria no le interesan nada. Lo que sí le interesa es mantener dividido el país tras un acuerdo tácito con el Estado español a cambio del cual recibe unas migajas de competencias que, sin embargo, le suponen un buen negocio. La diferencia no es, pues, baladí. De hecho, esta cuestión de la actual realidad territorial de Euskal Herria y la negativa del gobierno de Zapatero a reconocerla fue una de las razones clave de la ruptura del proceso.

¿No hubiera sido mucho más claro y veraz utilizar las propias palabras de los 165 jugadores vascos explicando su postura: «Los deportistas no vamos a recular. Las instituciones han vaciado de contenido el término Euskadi. A la nación que forman Araba, Nafarroa Beherea, Bizkaia, Gipuzkoa, Nafarroa Garaia, Lapurdi y Zuberoa se le llama Euskal Herria»*.

* Se puede leer la traducción al castellano de parte del comunicado de los jugadores y el comunicado completo en euskera.



Y esto va también para el coro de "vascos" que se han manifestado en contra de la decisión de los futbolistas.



.... ... .

"Libertad Vigilada"

Este es el eufemismo con el que el Estado Español ha decidido añadir a su ya abultado catalogo de medidas represivas creadas ex profeso para violar los derechos humanos de los presos políticos vascos. Es así como queda demostrado que el "buen talante" de Zapatero no era más que una gris promesa de campaña y que este señorito lo que intenta es rebasar por la derecha al mismísimo José María Aznar y superar en todos los ámbitos a su maestro el "Señor de las GAL", Felipe González.

Lo que es más, esta ley entró en vigor antes de ser publicada, le ha sido aplicada a Iñaki de Juana como lo indica el linchamiento mediático y la decisión de un inquisidor de juzgarlo una vez más aduciendo la ya manida acusación de "apología de la violencia".

He aquí el artículo de Gara al respecto:

Nace la condena de 60 años

El vigésimo cambio del Código Penal, que comenzó ayer su andadura con la aprobación en el Consejo de Ministros, impondrá durante 20 años la «libertad vigilada» a los presos políticos vascos una vez cumplida su condena, e implantará una decena de medidas que consideran «necesarias» al comprobar que la prisión no hace mella en el compromiso de los represaliados. Una reforma que da luz verde a las condenas de seis décadas contra los ciudadanos vascos.

El Consejo de Ministros español ha aprobado la implantación de la «libertad vigilada», una figura penal con la que pretenden imponer hasta 20 años de control y seguimiento sobre los presos políticos vascos una vez hayan cumplido su condena y sean puestos en libertad. Una medida que se traduce, por tanto, en una pena de seis décadas; cuatro entre rejas y dos más «bajo vigilancia».

Ésta, junto a las diez medidas de control que se contemplan y la declaración de imprescriptibilidad de «los más graves delitos en materia de terrorismo», componen el Anteproyecto de Ley aprobado ayer.

La razón esgrimida para justificar la aplicación de la «libertad vigilada» es que su sistema penitenciario no cumple la función de «reinserción», por lo que «ven necesario» adoptar este tipo de medidas. Cabe destacar que, pese a que los presos políticos vascos son el principal objetivo de esta reforma, también se prevé implantar estas medidas contra los condenados por delitos sexuales.

Según lo que ha trascendido, como con todas las anteriores medidas dirigidas contra los independentistas vascos el criterio que regirá la toma de decisiones dependerá del «arrepentimiento» de los prisioneros y supone, de facto, estar sometido de por vida a control judicial.

El repertorio de medidas que impone la «libertad vigilada», que serán impuestas por el magistrado cuando dicte su sentencia y que están inventariadas en el cuadro de la siguiente página, va desde la prohibición de residir en determinados lugares a la obligación de comparecer periódicamente ante el juez. La prohibición de abandonar su residencia sin permiso del juez y el cometido de seguir tratamiento médico externo y de participar en cursos laborales o formativos son otras de las imposiciones que componen el listado.

La reforma, que ha contado con el visto bueno de PP y PSOE, impide también a los ex presos «acudir y aproximarse» a lugares o establecimientos determinados y acercarse o comunicarse con «víctimas», allegados de éstas u otras personas que determine el magistrado.

Medios electrónicos

Como broche final a esta remesa de medidas, el Código Penal español permitirá al juez utilizar medios electrónicos que le permitan la localización y el seguimiento permanente del excarcelado.

El informe, que fue presentado a los medios por el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, declara la imprescriptibilidad a los delitos «de terrorismo» que hayan causado muerte, «las más graves lesiones físicas o síquicas» o que hayan consistido en el secuestro de una persona. Otro elemento novedoso es que la presentación de denuncia o querella ante un órgano judicial suspenderá el cómputo de prescripción.

No obstante, ninguna de estas medidas podrá ser aplicado con carácter retroactivo, por lo que su implementación recaerá sobre los condenados una vez que entre en vigor la reforma penal.

La aprobación de ayer del anteproyecto de reforma abre el camino a la vigésima modificación de un Código Penal puesto en vigor también por otro Gobierno del PSOE, en 1995. La vicepresidenta del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, valoró la reforma como un intento de «no dejar resquicios a la impunidad».

Cadena perpetua

Dando cuenta de esta nueva reforma, los medios de comunicación mencionaban que «sólo quedaría un escalón más» en la reforma del Código Penal, que sería la instauración legal de la cadena perpetua. El PP y el PSOE descartaban asumir esta medida en el pacto por su «inconstitucionalidad». Sin embargo, la condena de por vida es ya una realidad dentro del Colectivo de Presos Políticos Vascos tras la reforma del Código Penal de 2003 -que elevó el cumplimiento de penas a 40 años- y el cambio del sistema de cómputo mediante la doctrina del Tribunal Supremo.

El portavoz de Jueces para la Democracia, Miguel Ángel Gimeno, mostró reticencias al anteproyecto, y exigió que se contemplen mecanismos para que «no suponga una perpetuidad de restricciones de libertad». «La limitación tan grande que establece la convierte en una cadena perpetua, no de privación de libertad, pero si de restricción de libertades», añadió.

El revuelo mediático desatado en torno a la excarcelación de Iñaki de Juana, el pasado agosto, desencadenó el debate en torno a estas medidas, ya aprobadas. El PP fue el primero en solicitar la libertad vigilada, pero el Gobierno del PSOE ha rebasado con creces las propuestas de Mariano Rajoy, doblando incluso el periodo de libertad vigilada que éste demandaba.
Cientos de personas se concentran junto a Etxerat ante los juzgados

A convocatoria de Etxerat, cientos de personas se concentraron ayer a mediodía ante los juzgados para denunciar la «cadena perpetua» impuesta a los prisioneros políticos vascos y reclamar la libertad de los presos y presas que ya han cumplido su condena. En Donostia, 250 personas secundaron la convocatoria de la asociación de familiares, el mismo número de personas que en Bilbo, junto al TSJPV. Ante los juzgados de Gasteiz se reunieron 168 personas, 193 en Iruñea y 80 en Barakaldo.

Según recordaron en las movilizaciones, «170 de nuestros familiares deberían estar en libertad condicional por haber cumplido las 3/4 ó 2/3 partes de la condena impuesta, pero no son puestos en libertad, y además les mantienen dispersados y en las peores condiciones de vida». 140 de estos represaliados se hallan en cárceles españolas y, de ellos, 26 siguen en prisión a pesar de haber cumplido íntegramente las condenas que les impusieron, ya que el Tribunal Supremo español les ha aplicado la doctrina 197/2006. Otros 30 encarcelados en el Estado francés también deberían haber quedado libres por ley.

Los representantes de Etxerat señalaron que, con la citada doctrina, el Tribunal Supremo «inventó una nueva forma de cumplir la condena y de computar las redenciones, con la intención de aplicar la condena de por vida a nuestros familiares presos y presas políticas vascas que estaban a punto de salir en libertad por haber cumplido íntegramente la condena impuesta». Y es que, como recordaron, hasta la entrada en vigor de esta doctrina las redenciones se aplicaban sobre el tope a cumplir en prisión -30 años- y, ahora, se aplicarán sobre cada una de las condenas. Para Etxerat, «la aplicación de esta doctrina sería impensable en otro país, ya que la misma es posterior a la legislación por la que fueron juzgados».

Los familiares apuntan, asimismo, que en el Estado francés la cadena perpetua está legalizada, y que en el caso de los vascos los mandatarios galos «están aprobando nuevas leyes para mantenerles el mayor tiempo posible en prisión».

Como «ejemplos claros» de la aplicación de la cadena perpetua, citaron el caso de José Mari Sagardui, que lleva 28 años encarcelado -el preso europeo con más tiempo de prisión continuada-, y el de Jon Agirre, que lleva 27 años preso, se halla gravemente enfermo y en 2006 cumplió íntegramente la condena. 44 presos políticos vascos ya han cumplido entre 20 y 28 años de pena.

Medidas

1. Estar siempre localizable.

2. Presentación de manera periódica en el lugar que se establezca.

3. No residir en determinados lugares.

4. Comunicar al juez de manera inmediata cada cambio de residencia o lugar de trabajo.

5. Prohibición de abandonar el lugar de residencia sin permiso del juez o del tribunal sentenciador.

6. No aproximarse a la víctima, a sus familiares o a otras personas que determine el juez ni comunicarse con los mismos.

7. No acudir a determinados lugares o establecimientos.

8. No desempeñar determinadas actividades que pudiera aprovechar para cometer hechos punibles de similar naturaleza.

9. Seguir tratamiento médico externo.

10. Participar en cursos laborales u otros.

 

 

 


.... ... .