Un blog desde la diáspora y para la diáspora

jueves, 11 de mayo de 2023

Llevas Razón, Marta

En un aspecto lleva razón la "cantante" española y españolista Marta Sánchez, para los vascos, efectivamente, es muy duro vivir en un país en el que no están a gusto.

Y así lo han hecho saber durante mucho tiempo, la rechifla en La Cartuja es tan solo la más reciente de muchas otras ocasiones.

El que además de todo el Osasuna, uno de los equipos vascos forzados a jugar en la liga española haya contenido al Madrí de las megaestrellas no ha sido más que una muy poética cereza en el pastel.

Dicho lo anterior, les compartimos lo publicado al respecto por Naiz:


«Les debe ser muy duro vivir en España»; Marta Sánchez se pica con la afición de Osasuna

La doble interpretación del himno español en la final de Copa fue recibida por aficionados de Osasuna con pitos y la cantante Marta Sánchez, que la entonó primero, no ha podido ocultar su cabreo: «Debe ser muy duro vivir en un país en el que no estás a gusto»

Izaro Izu

El himno español fue pitado dos veces en la final copera del pasado sábado en la Cartuja de Sevilla: cuando se emitió por megafonía justo antes del partido a la llegada de Felipe de Borbón y un par de horas antes, en el concierto previo, esta vez entonado por la cantante española Marta Sánchez, que hizo una versión que incluye letra. Esta vez los silbidos no han trascendido tanto como en ocasiones anteriores, pero Sánchez se ha picado. Y ha dicho a Europa Press que cantar ese himno «es algo que me encanta hacer y que me siento muy orgullosa de haber hecho. Creo que es muy bonito, me siento muy española y me gusta cantarlo, y más si le he puesto música y letra».

La información apunta que su 57 cumpleaños se ha visto «ensombrecida» por esos abucheos. La cantante admite «tristeza». Pero a continuación ha tomado un tono entre condescendiente e impositivo: «Siento pena por ellos porque debe ser muy duro vivir en un país en el que no estás a gusto. Pero yo sí estoy muy a gusto y estoy muy orgullosa de ser española».

Poniendo en contexto lo ocurrido, Marta Sánchez no pasa los mejores momentos de popularidad, así que su intervención fue una de las primeras de un concierto que arrancó dos horas y media antes del partido. A esa hora apenas un millar de aficionados rojillos estaban en las gradas, y el resto (un total de 25.000) prefirió esperar en el exterior a la llegada del autobús del equipo. No obstante, entre ese millar de personas fueron muy patentes los silbidos a la versión de Sánchez, que entre otras cosas dice: «Rojo, amarillo, colores que brillan en mi corazón/ y no pido perdón./ Grande España, a Dios le doy las gracias por nacer aquí/ honrarte hasta el fin».

Posteriormente, la interpretación del himno fue silbada también a la llegada del monarca español y su hija, como destacaron los medios españoles. En ese momento se alzaron en las gradas que ocupaban la afición de Osasuna ikurriñas y banderas navarras, así como algunos símbolos de ‘Etxera’.

Para quienes no la conozcan, Marta Sánchez es una cantante madrileña que triunfó a finales de los 80 como vocalista del grupo ‘Olé olé’, y que luego disparó su popularidad con un posado en ‘Interviú’ y la actuación ante los soldados españoles que participaban en la Guerra del Golfo, en la fragata Numancia.

Un momento impagable de patriotismo español, militarista y machista, en la Nochebuena de 1990.

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En 2018 Marta Sánchez decidió además poner letra al himno español e interpretarlo en sus conciertos, en una acción que fue muy saludada tanto desde el PP como desde Ciudadanos, y criticada desde formaciones de izquierda española.

En los prolegómenos de esta final, los llamamientos a no pitar el himno español habían estado liderados por el presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, que dijo en televisión que a él desde pequeñito su padre le había enseñado a cantarlo de pie.

 

 

 

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miércoles, 10 de mayo de 2023

La Sublevación de los Erchanchas

Nos hemos cansado de repetir que la Ertzaintza es un cuerpo represivo español con label a la Basque Country. Claro, lo anterior le ha venido como anillo al dedo a los jeltzales pues ha operado en favor de su desdén por el propio pueblo al que dicen representar.

Pues bien, en el escenario post conflicto los ertzainas han pasado de ser matones a sueldo a pretender chantajear a ese gobierno autónomo al que tanto han servido.

Atención a lo que se reporta en este artículo de Naiz:


En California tampoco hay ertzainas

El Movimiento Asindical reunió el lunes en Bilbo a centenares de ertzainas para presionar al Gobierno de Lakua y a los sindicatos. Al primero le amenaza con bloquear el Tour. A los segundos les acusa de traición y les pone condiciones inasumibles. Es el resultado de una gestión nefasta de años.

Iñaki Soto

El lunes por la noche, el guionista y director David Simon mostraba en redes sociales unas imágenes suyas marchando junto a otras compañeras en la huelga del Sindicato de Escritores de EEUU, a la vez que denunciaba que HBO había rescindido su contrato tras 25 años en la cadena.

Simon es conocido por haber retratado la realidad social norteamericana en series como ‘The Wire’, ‘The Deuce’ o ‘Generation Kill’. Una constante de su obra es la crítica a la degeneración y militarización de los cuerpos policiales. Precisamente, su última serie, ‘We Own This City’, es una crónica sobre un escándalo de corrupción y violencia en la Policía de Baltimore.

A la misma hora en la que Simon desfilaba con su sindicato en Hollywood, un nutrido grupo de policías que podría protagonizar una de sus series se manifestaba contra las instituciones y los sindicatos. No era en California, porque como decía la canción de RIP, la banda de Arrasate, allí no hay Guardia Civil, ni tampoco Ertzaintza. Era en Bilbo, donde cientos de ertzainas secundaban una convocatoria del autodenominado Movimiento Sin Convenio ‘No hay Tour’.

Los convocantes, que en otro momento firman como Movimiento Asindical, aseguraron que reunieron a 4.000 ertzainas en la explanada de San Mamés, cifra que el Ayuntamiento rebajaba a 2.000. Cabe recordar que el Cuerpo de la Ertzaintza está formado por cerca de 8.000 agentes. En 2017, 770 agentes estaban de baja a diario, con un absentismo del 10%, según datos de ‘El Correo’. Por mucho que en su nota los convocantes mencionaban a familiares y ertzainas jubilados, la cifra de participación no cuadra.

Eso no quita para que la cantidad fuese importante y cogiese por sorpresa a propios y extraños.

Quiénes son y qué piden

La plataforma es anónima, hasta el momento no tiene portavoces aunque responde a los medios, se comunica a través de redes y es independiente de los sindicatos y de la Consejería. Sus demandas son básicamente sindicales (subidas de sueldo y mejoras materiales, entre otras), pero precisamente denuncian que los sindicatos no les representan.

Ojo, la Ertzaintza lleva 12 años sin renovar el convenio, lo que no quiere decir que durante este periodo no hayan tenido sucesivas mejoras en sus condiciones. Precisamente, el rumor de que algunos sindicatos podrían estar cerca de firmar un acuerdo con el Departamento el próximo 15 de mayo es la razón de la manifestación y lo que ha causado que este movimiento interno haya cogido fuerza.

Su posicionamiento es antisindical, policiaco en el peor sentido y abiertamente chantajista. Aprovechando que el Tour saldrá de Euskal Herria, han decidido presionar a las administraciones vascas, prometiendo que si no se accede a sus demandas no se podrá garantizar la seguridad de la carrera ciclista.

Asimismo, advierten a los sindicatos de que no aceptan su legitimidad, les tachan de traidores y les ponen condiciones para negociar. El tono amenazante de la nota que sacaron tras la marcha, en la que les dan a las centrales de plazo hasta mañana para asumir su agenda, es inaceptable.

Un buen ejemplo es el cuarto punto de ese comunicado. En él se pregunta a los sindicatos: «¿Estáis dispuestos a que cada sindicato lleve un miembro del Movimiento a las mesas de negociación para que pueda verificar la transparencia del proceso?».

Para zanjar el tema, informan de que «el sindicato que traicione al colectivo sufrirá el rechazo del mismo y se expondrá a su desaparición (sic)». Añaden que las centrales que no les respondan correrán la misma suerte.

El orden y la ley

Semejantes actitudes provocan preguntas en cualquier ciudadano. ¿Qué cabe esperar de unos agentes públicos que no asumen el sistema de representación sindical y prefieren cogerse la justicia por su mano y ejercer la presión contra sus representantes? ¿Están capacitados para hacer su labor? ¿Pueden portar armas y tener el poder de sancionar conductas de ciudadanos y ciudadanas? Si tratan así a sus representantes, ¿qué pensarán cuando vigilen manifestaciones sindicales de otros sectores?

La Consejería de Seguridad comandada por Josu Erkoreka ha despreciado la retórica del Movimiento Asindical y ha informado de que seguirá negociando con los representantes sindicales.

El problema es que este Gobierno se ha caracterizado por una postura antisindical explícita, comandada por el lehendakari Iñigo Urkullu, que ha hecho alarde de ella en repetidas ocasiones. Tampoco es que sean originales: es una tendencia española, francesa y global de la derecha. Eso sí, luego se quejan de que no tienen interlocutores válidos.

Por otro lado, en un proceso de paz lógico y ordenado, la Ertzaintza tendría que haber sufrido una reconversión. Un cambio de imagen, de denominación, de estructura y, sobre todo, de cultura institucional. Pero en el relato oficial eso sería tanto como admitir que no fueron ejemplares en la «lucha antiterrorista». Como si los casos de malos tratos o las operaciones represivas, por no hablar de la percepción social aumentada por los cientos de heridos o por imágenes como las del cementerio de Tolosa, no fuesen suficientes para minar esa imagen heroica del Cuerpo. La triste gestión del caso de Iñigo Cabacas condensa todas las miserias de la Policía vasca y de sus responsables, operativos y políticos.

Defund The Police

Es terrible comprobar la falta de responsabilidad histórica de los dirigentes jeltzales, que han utilizado a la Policía como una guardia pretoriana particular y la han dejado degenerar hasta el punto de que surjan fenómenos preocupantes como este Movimiento Asindical.

Los síntomas alarmantes venían de antes. En privado, los jeltzales no ocultan su preocupación por las referencias de los nuevos ertzainas y alertan de que las primeras promociones están a punto de jubilarse, con lo que perderán gran parte de su control sobre la institución.

Por eso, para entender y combatir esta perspectiva policiaca y autoritaria, quizás convenga salirse del esquema tradicional de fases previas del conflicto. Podemos gozar escuchando a RIP o a EH Sukarra, pero lo que viene no se combate con nostalgia. Para articular una resistencia contra este modelo policial quizás hay que tirar menos de malatxito y más del imaginario de Simon.

Por ejemplo, hay un movimiento global, ‘Defund The Police’, que pide que se deje de invertir en un modelo policial autoritario e incompatible con una cultura democrática avanzada. Por otro lado, hay que poner coto al antisindicalismo rampante. Hay que diferenciar qué son derechos y qué son privilegios, qué es una lucha sociolaboral legítima y qué es puro chantaje.

 

 

 

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domingo, 7 de mayo de 2023

Egaña | Excepcionalidad Penitenciaria

Uno de esos textos que al régimen borbónico franquista preferiría no se escribieran. Pero se escriben. Aquí les traemos esto publicado por Iñaki Egaña en su perfil de Facebook:


Excepcionalidad penitenciaria

Iñaki Egaña

Con una naturalidad que escandaliza y con el sempiterno argumento de que el fin justifica los medios, hay una tendencia gubernamental y de sus acólitos que frivoliza y descarta la excepcionalidad carcelaria que han padecido al menos 7.000 hombres y mujeres de Euskal Herria. Bajo tres códigos penales ya de por sí altamente punitivos (1973 con el dictador, 1995 con el PSOE y 2003 con el PP), los derechos de los presos quedaron relegados a la nada, añadiendo a las condenas, la venganza del legislador y del ejecutor. Ahora, con la reconstrucción del relato, la represión carcelaria, en todas sus formas, ha sido anulada, como si jamás hubiera existido.

Esta estrategia forma parte de un todo más amplio, en cuyo vértice, siguiendo el estilo franquista, figuran la impunidad y la elevación a la categoría de héroes (condecoraciones, ascensos y jubilaciones esplendorosas), a los actores de las tropelías. Cuando, como ha sucedido, informes de Aranzadi o Argituz o del director de la cátedra de derechos humanos de la Universidad del País Vasco, han relatado las vulneraciones en el interior de las cárceles, incluso las torturas infringidas a los detenidos, los defensores del relato único e inmaculado han puesto el grito en el cielo. PP, PSOE, PNV y sectores de Podemos quieren desterrar de la narración el hecho continuado de las violaciones de derechos entre muros, en esa senda bien engrasada que están construyendo hacia el relato único.

Las mayores manifestaciones sostenidas en el tiempo, así como la mayor oleada soldaría y popular que ha conocido nuestro país en el último siglo ha estado relacionada con los presos. Con su circunstancia invisible y con la denuncia de su situación de rehenes para condicionar la vida diaria. Esta constatación también ha sido borrada de la fotografía general. Y de paso, junto al modelo represivo y penal, todas las consecuencias laterales.

Por el apoyo a los presos y la denuncia de su situación, la Policía y la Guardia Civil han matado impunemente a 18 vascos. La situación en el interior de las cárceles, el primer grado, el aislamiento y la presión de los funcionarios, llevó al suicidio de diez presos vascos y al de otros dos antes de entrar en la cárcel. Un total de 20 familiares de presos fallecieron en la carretera cuando iban a visitar a los suyos. Cientos de accidentes en esos millones de kilómetros que han recorrido allegados y amigos. Por enfermedad, algunas de ellas perfectamente superables con antibióticos, murieron 24 presos vascos, y dos a resultas de las torturas. Juanjo Crespo Galende falleció tras 83 días en huelga de hambre, reivindicando la mejora de las condiciones de vida en prisión.
Así que son al menos 73 muertos por la política de excepción carcelaria. Merecen un respeto, como el que se le ofrece a otro tipo de víctimas. Pero, al parecer, su recuerdo incomoda y hay que borrarlo del relato, retirarlo de los trabajos municipales y arrojarlo a la papelera de la invisibilidad. El Estado de derecho no tiene fisuras. O no puede tenerlas, según el guion “democrático”. De ahí esa descoloración en noticias e informes.

Las muertes son la muestra más dramática del presido, de la custodia que reclama el estado para su disidencia. Pero hay también otro aspecto, probablemente menos trabajado, incluso por los grupos solidarios con los presos, que demuestran esa excepcionalidad. Nelson Mandela dijo en cierta ocasión que, “un estado no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada”.

Naciones Unidas, organización a la que se adhirieron España (1955) y Francia (1945) ha regulado el tratamiento a los presos. Precisamente en el año en el que la dictadura española fue aceptada en la ONU, ahora hace 68, la institución mundial acordó las “Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos”. Tiempo suficiente para ser traducidas, entre otras lenguas al castellano, y para que fueran el catecismo de Instituciones Penitenciarias. Sin embargo, la excepcionalidad y el deseo perpetuo de venganza se cargaron la aplicación de las normas, tanto en dictadura como en la última época, la de la democracia monárquica.
La regla primera ya nos pone sobre la pista: “Todos los reclusos serán tratados con el respeto que merecen su dignidad y valor intrínsecos en cuanto seres humanos. Ningún recluso será sometido a tortura ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, contra los cuales se habrá de proteger a todos los reclusos, y no podrá invocarse ninguna circunstancia como justificación en contrario. Se velará en todo momento por la seguridad de los reclusos, el personal, los proveedores de servicios y los visitantes”. Por el contrario, la estrategia hispana ya la definió Pedro J. Ramírez en aquella misiva que escribió en 1981. “No hay derechos humanos en juego a la hora de cazar el tigre. Al tigre se le busca, se le acecha, se le acosa, se le coge, y, si hace falta se le mata”. Hablaba a etarras y presos.
Las reglas de Naciones Unidas se componen de 122 puntos desarrollados genéricamente. Tengo la impresión de que, en estas últimas décadas, Instituciones Penitenciaras, y por extensión quienes marcaban las pautas de su actividad, han violado los 122, han incumplido reiteradamente su validez.

En contra de las normas de la ONU, las presas y los presos vascos han estado aislados 23 horas al día, han sufrido malos tratos en traslados, sus familiares han desconocido destinos, la atención médica ha brillado, en muchos casos, por su ausencia. También les han negado la posibilidad de estudiar, han referido robos de pertenencias, han tenido prohibido hablar en euskara y han sido castigados reiteradamente por reivindicar sus derechos. La frase citada de Mandela bien que se podía transformar en la de “un estado no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a sus presos”. Y en nuestro contexto, la valoración suspendería rotundamente.

 

 

 

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sábado, 6 de mayo de 2023

El Euskera Escrito

La Mano de Irulegi volvió locos a los españolistas hace unos meses. Ellos quisieran despertar un día y encontrarse conque ni Euskal Herria ni los vascos ni el euskera nuncha existieron.

Pero la realidad les va a seguir recordando lo contrario.

Aquí lo más reciente con respecto al euskera escrito en un reportaje publicado por Deia:


Descubriendo nuevos textos en euskera

La labor investigadora sobre el euskera liderada por el mundo académico aporta descubrimientos al mundo de la lingüística, la historia, la cultura y la identidad, entre otros. Esta vez, unos documentos que confirman su uso en documentos oficiales

Nere Jone Intxaustegi Jauregi

El euskera no ha tenido un estatus de idioma oficial hasta el siglo XX, hecho que explica su casi nula utilización en la documentación antes de esa centuria. No hay que perder de perspectiva que la imposición del castellano como lingua franca desde la Edad Media y, especialmente, desde la Edad Moderna, supuso que otros idiomas llegasen a ser considerados bárbaros y salvajes. De hecho, quien deseaba realizar carrera profesional en la Monarquía, tanto de los Austrias como de los Borbones, debía conocer la lengua castellana.

Ese estatus de idioma oficial significó la redacción obligatoria en castellano de la documentación pública y privada en los territorios que formaban parte de la Corona de Castilla. El ordenamiento jurídico de Bizkaia –por aquel entonces, el Señorío de Vizcaya– estaba conformado por distintas obras, como son los textos fundacionales de las villas –en muchos casos, el Fuero de Logroño de 1095 fue la base–, el Cuaderno de Juan Núñez de Lara (1342), las Ordenanzas de Gonzalo Moro (1394), el Fuero de Avellaneda (1394), el Fuero Viejo (1452), o el Fuero Nuevo (1526), y todos ellos están escritos en castellano.

 Por su parte, unas actas recogían la información sobre todo lo acontecido en las Juntas Generales, y ellas reflejan que el idioma utilizado era el castellano, si bien en muchas ocasiones, como sucedió en abril de 1562 con el escribano Pedro Ortiz de Iturriaga, los escribanos tuvieron que traducir al euskera la documentación que se leía en voz pública o muchas cuestiones discutidas con el corregidor en esas reuniones, ya que parte de los representantes de las localidades vizcaínas solo hablaban euskera. Es más, en julio de 1620 se discutió y se obligó el conocimiento de la lengua castellana a los asistentes de las Juntas, pero como seguía habiendo representantes que no lo hablaban, en abril de 1625, los delegados de Muxika, Ereño y Berriatua fueron sancionados y enviados a la cárcel por necesitar traducción.

Finalmente, los contratos de matrimonio, donaciones, compraventas o testamentos también estaban escritos en castellano, e igualmente hubo casos en los que se recoge que los escribanos tuvieron que traducir “a lengua bascongada” la documentación. Esas traducciones eran necesarias porque, como indicó Juan Madariaga Orbea, profesor de la UPNA, la mayoría de la población vizcaína era monolingüe vasca: en el año 1600 entorno el 87% de la población de Bizkaia solo hablaba euskera, mientras que en 1800 era el 83,1%. Y, como bien señala Andrés Urrutia, presidente de Euskaltzaindia, esta coyuntura de monolingüismo vasco en lo oral, pero lengua castellana en lo escrito, se repitió a lo largo de las centurias hasta que, a partir del siglo XIX y de una manera muy gradual, el euskera empezó a ser utilizada como lengua escrita. Además, en palabras de César Gallastegi, profesor en la Universidad de Deusto, esta dualidad lingüística no supuso un enfrentamiento social porque los dos idiomas tenían un uso muy específico y, por lo tanto, un espacio concreto: el euskera en el ámbito personal y oral, mientras que el castellano en la producción escrita.

Este binomio no significa que no existiese documentación escrita en euskera. De hecho, los archivos así lo reflejan y, según nos acercamos al siglo XIX, la cifra de documentos escritos en lengua vasca aumenta; eso sí, sin poder realizar una equiparación con la documentación redactada en castellano. Además del uso oficial del castellano en lo escrito, muchas de las labores de traducción e interpretación ya indicadas que hacían los escribanos, las solían realizar de una manera oral, por lo que no solían escribir en euskera. Sin embargo, como se ha mencionado, sí hubo documentos redactados en euskera.

Por ejemplo, se pueden nombrar los siguientes dos documentos redactados en euskera: el Cuestionario de Zollo del año 1770, encontrado y publicado por los investigadores Eneko Zuloaga y José Alfonso Antequera, en el cual se puede leer las preguntas realizadas a testigos durante un juicio, o la Legislación de la Hermandad de 1805 de Lezama, publicada por el ya mencionado César Gallastegi. Estos dos documentos están en el Archivo Histórico Foral de Bizkaia, localizado en la calle María Díaz de Haro, en Bilbao, y en este mismo archivo hay más documentación escrita en euskera, que se procede a presentar y explicar a continuación.

Antes de centrarme en esos documentos, me gustaría agradecer públicamente el servicio, ventajas y comodidades que en este archivo ofrece el personal, encabezado por Julen Erostegi. En este caso, por el permiso otorgado para realizar y publicar las fotografías de estos documentos.

Orduña y su breve diccionario

Orduña, la única ciudad vizcaína estrictamente hablando, tuvo desde la Edad Media unas ordenanzas que recogieron, entre otros, la organización y el funcionamiento de la localidad. La existencia de una Aduana, donde se pagaban los impuestos de los productos que entraban a Castilla, la convirtió también en un centro importante de comercio.

En el Archivo Foral se puede encontrar un Libro de Cuentas de propios y rentas de la ciudad que abarca los años 1666-1686. En las dos últimas páginas, hay un breve diccionario; de hecho, solo se recogen algunas palabras escritas en castellano y que comienzan con las letras A y B, y a su lado la traducción al euskera. Como se puede ver en las fotografías, es posible leer palabras como abajo-vean, ablador-verbalduna, aceite-orioa, aqui-emen, asno-astoa, baca-beya, barba-biçarra, barriga-sabella, boca-aoa, o buey-ydia. No ha de sorprendernos esa grafía: la Real Academia de la Lengua Española se fundó en el año 1713, mientras que la fundación de Euskaltzaindia data de 1918; es decir, estas instituciones no existían cuando se escribió ese diccionario, de ahí que no se respeten las normas de ortografía vigentes en la actualidad ya que no existían. Por eso, los escribanos de la época, es decir, los encargados de la redacción de la documentación solían escribir a su libre albedrío. Por otra parte, que el escribano necesitase un diccionario para traducir palabras al euskera refleja, precisamente, el monolingüismo en euskera mencionado anteriormente o, al menos, el no dominio de la lengua castellana por parte de la población, a la que el escribano debía traducir y explicar lo que estaba escribiendo en castellano que, como ya se ha indicado, era el idioma empleado en la redacción de documentación de carácter oficial.

Otxandio y el texto denunciado

Fue en 1828 cuando Pedro José de Zabaleta, quien ejercía de médico en Portugalete, denunció a Tomás de Zaldibar, miembro del regimiento de Otxandio, y Cipriano de Larrea, cirujano y vecino de Amorebieta. Les acusaba de injurias y calumnias. Para ello, en el juicio que se celebró, presentó como prueba un texto en euskera y en verso, cuya autoría era desconocía, pero que Zabaleta atribuía a Larrea. En el proceso judicial se recogió diversas veces un libelo escrito en euskera; es decir, el texto en el que la figura de Zabaleta quedaba denigrada. Además, también aparece una versión bilingüe del texto, y eso es lo que recogemos a continuación –y en las fotografías–, respetando la grafía del texto original.

Texto en castellano

Don Pedro de Zabaleta
medico afamado
admirablemente ha dado
gusto en Zornoza

En el juego de abladurias
el mui listo
olbidando como esta
el pulso del enfermo

Parece que ha prentendido
la plaza de Ochandiano
estando acompañado (q quiere decir
recomendado) de carta de Basaguren

Esta ponderado
deque es mui sabio
parece que hade igualar
al asno del molino

El que quiera traher
por medico a este al Pueblo
merece que le den en su trasero
dos mil azotes

Texto en euskera

Don Pedro de Zabaleta
Medicu famatua
arrigarri emondu
Zornotzan gustua

Barriqueta jocuan
da mutil listua
astunic nola daguan
gaisuaren pulsua


Pretenditu emendu
Ochandioco Plaza
acompanaturi dauala
Basagurenen carta

Ponderaturic dago
dala gustis jaquinsua
igualatuco emendu
errotaco astoa

Au ecarri nai duenac
Medicu errira
ipurdian bialitusque
azoteac bimilla

Como puede leerse, la figura de Pedro de Zabaleta no sale bien parada en la descripción que se hace sobre su persona en este texto, ya que aparece descrito como poco profesional en el ámbito de la medicina y cuidado de enfermos, de ahí su denuncia contra quienes él creyó que le estaban denigrando y calumniando. Asimismo, es reseñable las denominaciones de las localidades, donde se puede leer la designación actual.

Últimas ideas

Desde mayo de 2022, Euskaltzaindia ha realizado una exposición itinerante llamada Hitzak Lege y que ya ha estado en las capitales vasco-navarras. En ella, es posible ver y leer distintos textos histórico-jurídicos o escuchar audios en euskera, todos ellos relacionados con los siete territorios históricos vascos. Por otra parte, este artículo ha publicado dos textos vizcaínos también escritos en euskera. No hay que descartar que salgan a la luz más documentos históricos en euskera, lo que ayudará no solo a enriquecer la historia de esta lengua milenaria, sino también nuestro conocimiento sobre nuestra sociedad y sus prácticas en el pasado.

La autora: Nere Jone Intxaustegi Jauregi

Doctora en Historia (EHU/UPV, 2017) y doctora en Derecho (UPNA, 2020). Trabaja como profesora de Historia del Derecho en la Universidad de Deusto e investiga sobre historia social e institucional vasca en los siglos XVI-XVIII.




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El Fusilamiento de Luis Álava

Cada vez que un español se rasgue las vestiduras por lo que acostumbran denominar "los años del plomo" hay que saber guardar la compostura. Recuerden, es una sucia artimaña que tiene como objetivo convertir al victimario en víctima, casi que por obra y gracia del Espíritu Santo.

Si ese español encima es españolista, peor aún.

Porque los crímenes cometidos por el españolismo en contra del pueblo vasco son tantos y a lo largo de tantos siglos que resultaría un ejercicio en dejadez intelectual sentir pena por sus alegatos.

Como muestra de lo anterior, traemos a ustedes este ejercicio de memoria histórica relativo a la Red Álava por cortesía de Naiz:


80 años del fusilamiento de Luis Álava, el médico que lideró una red de solidarios

La historia de Luis Álava es una historia de entreguerras, que narra la crueldad de los regímenes fascistas contra una red solidaria. Tal día como hoy de hace 80 años, este médico murgiarra moría fusilado en Madrid por ser el líder de una red antifascistas.

Marcel Pena

Luis Álava Sautu fue fusilado en Madrid por las autoridades franquistas tal día como hoy, 6 de mayo, de hace 80 años. Este médico de Murgia era el líder de una red clandestina en el interior que operaba para el Gobierno Vasco en el exilio, pero la entrada de las tropas nazis en París provocó que unos papeles del escritorio del lehendakari Agirre acabaran en manos enemigas. Álava lo pagó con su vida.

Miembro del PNV desde la década de los años 10, en 1936 Álava ejercía como presidente de la Junta Municipal del PNV de Gasteiz, si bien tras la caída de Araba en manos de los franquistas no fue detenido ni perseguido. Con el final de la guerra en Hego Euskal Herria y a instancias del propio lehendakari Agirre, se organizó una red de resistencia y apoyo a presos vascos en cada una de las provincias de Hegoalde. Entre sus labores también estaba esconder simpatizantes nacionalistas y facilitar su exilio a Europa. Luis Álava fue nombrado secretario general de esta organización.

Luis Álava daba nombre a la «Red Álava», un grupo antifascista conformado en su mayoría por mujeres que, a propuesta del Gobierno Vasco, ejercía labores de inteligencia durante la Guerra de 1936 y la Posguerra, pero también durante la II Guerra Mundial en favor de los Aliados, mientras realizaban una oposición no violenta contra la Dictadura franquista.

La guerra había terminado en Hego Euskal Herria en 1937 y desde entonces el Gobierno legítimo de José Antonio Agirre se había instalado en el Estado francés. Sin embargo, una nueva guerra estallaría pronto en Europa. Siempre en contacto con el Gobierno en el exilio, la «Red Álava» también realizó informes para los Aliados sobre la organización del Ejército franquista. Sin embargo, esos informes fueron la sentencia de muerte de Luis Álava. Después de que las tropas alemanas ocuparan París y, de paso, en la sede del Gobierno Vasco ubicada en la capital francesa, Álava fue detenido el 2 de enero de 1941 en Gasteiz. Junto a él, otros 27 miembros de la red de apoyo fueron arrestados.

En la ocupación y registro de la sede del Gobierno Vasco participó, entre otros, el policía español y agente de la Alemania nazi Pedro Urraca, principalmente conocido por ser quien entregó al president Lluís Companys en Irun a las autoridades españolas en 1940, para más tarde ser fusilado. Las relaciones entre ambos regímenes fascistas provocaron que los informes de la «Red Álava» acabaran en posesión del Servicio Exterior de la Policía franquista.

Sentencia a muerte

Hasta en dos juicios condenaron a Álava y el resto de acusados. El primero, celebrado en julio de 1941, acabó con condenas de entre 20 y 30 años para 19 miembros del aparato. A Álava, en cambio, se le sentenció a muerte. Una pena que provocó la movilización de dirigentes y eclesiásticos europeos, como el mariscal Petain, que solicitaron el indulto. El 18 de septiembre de 1942, esas condenas fueron ratificadas por el Tribunal Supremo de Justicia Militar.

De todos los solidarios detenidos, solo Luis Álava fue fusilado. Su condena pretendía ser un ejemplo para los opositores al régimen franquista. Murió el 6 de mayo de 1943, hace 80 años, en Madrid. Pagó el haber formado parte de una red solidaria y de haber plantado cara al fascismo, español y europeo, incluso después de la derrota en la guerra de 1936. Álava no murió solo, ya que aquel 6 de mayo también fue el final para otros diez represaliados, entre los que se encontraba el preso comunista Andrés Asiain, natural de Altsasu. Ambos estaban esposados uno al otro en el momento en que fueron fusilados.

Serenidad frente a la muerte

Luis Álava Sautu nació en Gasteiz el 18 de noviembre de 1890. Ingeniero agrónomo y químico de formación, estuvo ligado desde joven al mundo nacionalista, fue candidato a diputado a las Cortes y, al estallar la sublevación militar franquista en julio de 1936, era presidente de la Junta Municipal del PNV en Gasteiz.

Según algunos testimonios recogidos posteriormente, Álava afrontó con gran serenidad su condena a muerte gracias a una ferviente fe religiosa que incluso logró transmitir al resto de presos, anarquistas y comunistas, con los que fue fusilado. El cuerpo de Luis Álava fue trasladado a Murgia, donde descansa en su país.

Desde hace años, cada aniversario de su muerte el cementerio de Murgia es el escenario de un gran acto en su recuerdo. Este año, para conmemorar la efeméride, Sabino Arana Fundazioa organizó este jueves una conferencia para recordar el 80 aniversario del fusilamiento de Luis Álava titulada ‘Red Álava. Buceando sin bombona en el proceso judicial’ a cargo del abogado Txema Montero.

En 2018, coincidiendo con el 75º aniversario de su muerte, el Ayuntamiento de Gasteiz inauguró una placa de recuerdo en el Paseo de la Senda donde se explica el papel de Luis Álava y la «Red Álava» durante la guerra de 1936 y la II Guerra Mundial.

 

 

 

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Mediterranización

Desde Naiz traemos a ustedes este reportaje que invita a reflexionar acerca de los cambios en el entorno geográfico y sus posibles efectos a mediano y largo plazo.

Adelante con la lectura:


Euskal Herria está empezando a «mediterranizarse»

El cambio climático está presente, y Euskal Herria no se salva de sus efectos. Por ejemplo, tal como apunta el Centro Vasco de Cambio Climático, el tradicional sirimiri vasco cada vez es menos habitual, mientras aumentan las horas de sol y la temperatura, hasta 1,8 grados por encima del promedio.

La directora científica del Centro Vasco de Cambio Climático (BC3), María José Sanz, ha afirmado que Euskal Herria «está empezando a mediterranizarse», que están variando los regímenes de temperatura y precipitación, y que hay que «adaptarse» a lo que ya está ocurriendo pero también tomar medidas para evitar que los cambios sean «muchísimo más importantes».

«El cambio climático está ahí», ha descrito esta doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de València en una charla con la agencia Efe en la que ha hablado asimismo de la necesidad de hacer una gestión más racional del agua, y de proteger los recursos hídricos, los ecosistemas y la cobertura vegetal.

«Los regímenes de temperatura y precipitación que conocíamos están variando, ya no llueve de la misma forma que antes», no es habitual el tradicional sirimiri vasco sino que se dan más episodios de lluvias fuertes. Además las olas de calor son «más intensas y frecuentes» y las temperaturas «más elevadas, incluyendo las nocturnas», ha descrito Sanz.

Y los datos así lo corroboran: 2022 ha sido el año más cálido en Euskal Herria desde que existen registros con una temperatura media de 1,8 grados por encima del promedio habitual, según Euskalmet,

La Agencia Vasca de Meteorología acaba de describir también el mes de abril de este año de «muy cálido y muy seco», con la mitad de lluvias de lo esperado y un 35 % más de horas de sol de lo que es habitual.

Ante esta situación, Sanz ha indicado que hay que «adaptarse» pero también adoptar medidas para que esos cambios que ya se han producido no se aceleren o no sean «muchísimo más importantes». «No porque tengamos cambios ya hay que pensar que esto es irreversible. Obviamente los cambios están ahí pero podrían ser peores y por lo tanto hay que atajar, mitigar», ha añadido.

Euskal Herria, país muy expuesto

Sanz ha reconocido que Euskal Herria es un país «muy expuesto» porque tiene una zona costera muy grande que se va a ver afectada por el incremento del nivel del mar por la desaparición de la capa de hielo polar y la intensificación de las tormentas. Pero también el interior, donde los efectos de «sequías más severas» y el cambio del régimen de precipitación van a tener efectos sobre el suelo, su erosión y la vegetación.

Esto tiene consecuencia sobre los cultivos. «Hay cultivos cuya producción y calidad van a variar para bien o para mal y por tanto habrá que tomar medias», ha añadido Sanz al tiempo que ha puesto como ejemplo el caso del cereal, cuya producción este año por falta de agua parece que va a «bajar muchísimo».

La directora científica de BC3 ha precisado que en este contexto el agua es un bien cuyo consumo tiene que ser más racional. «Cuando hay abundancia de agua no se piensa que el consumo tiene que estar más regulado. Eso aquí no se había dado antes», tampoco la necesidad de «agua aportada» a la agricultura, ha indicado.

Por ello ha asegurado que «habrá que pensar en cómo» evitar que se «desperdicie menos agua» y ha añadido que en este ámbito se puede aprender de otras zonas, como el Mediterráneo, que «llevan muchísimos años tratando de gestionar mejor» este bien.

Proteger los recursos hídricos

Sanz ha subrayado la importancia de proteger los recursos hídricos y para ello ha dicho que es necesario preservar los ecosistemas y la cobertura vegetal porque «la forma en el que un ecosistema se relaciona con la atmósfera muchas veces dispara las precipitaciones».

Vinculado con el agua, el BC3 participa en el proyecto europeo Life Urbaso que se desarrolla en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai junto a la UPV/EHU, el centro de investigación y ganadero Neiker, el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia y la Agencia EFE. Se trata de demostrar que protegiendo los suelos y la cubierta vegetal es posible mejorar la calidad y la cantidad de agua y reducir el tratamiento físico-químico en la potabilización para su consumo.

Entre las acciones que se plantean en el marco de este proyecto está la posibilidad de desarrollar un sistema de pago por servicios ambientales, como el que existe en países como Costa Rica, con el objetivo de que los propietarios de explotaciones forestales en la zona colaboren en una gestión ambiental más sostenible.

Sanz ha afirmado que defiende la existencia de un sistema de incentivos económicos para favorecer modelos de negocio más respetuosos con el medio ambiente y que el pago por servicios ambientales podría ser uno de ellos pero también ha dicho que se podrían activar otros de carácter indirecto que contribuyan a ese objetivo.

Sobre las estrategias para hacer frente el cambio climático ha reconocido que todas son adecuadas si se implementan. «Es mejor una estrategia ambiciosa, pero si no se implementa, de poco sirve», ha descrito.

«La raza humana siempre se ha adaptado»

La directora científica del BC3 ha asegurado finalmente que «la raza humana y el sector agrícola siempre se ha adaptado a los cambios y a las perturbaciones climáticas» pero ha emplazado a ponerse en una situación «no muy optimista para poder actuar».

«Si pensamos que esto va a pasar y no actuamos, igual nos encontramos en una situación muy difícil», ha reflexionado.

Por lo tanto ha abogado por considerar las proyecciones científicas, que «son bastante negativas», y empezar a tomar «medidas serias».

«Yo creo que adaptarnos nos adaptaremos. Siempre nos hemos adaptado, pero tendremos que hacer un esfuerzo mayor del que hubiéramos hecho si estas circunstancias no se estuvieran dando ahora», ha concluido.




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Retorno al Arenal

A doce años de su deambular en el panorama político, EH Bildu ha llevado a cabo un acto conmemorativo del cual nos da cuenta Naiz:


EH Bildu regresa al Arenal de Bilbo para recordar su creación hace 12 años

EH Bildu ha acudido al Arenal de Bilbo, el mismo lugar donde hace justo 12 años comenzó su camino. Lo que en aquel momento era el inicio de una campaña electoral se ha acabado convirtiendo en «un proyecto de país», tal como han recordado algunos de sus protagonistas en este aniversario.

Marcel Pena

Tras una gran movilización por el veto del Tribunal Supremo español a la candidatura de Bildu, las primeras horas de la noche del 5 al 6 de mayo de 2011 transcurrieron entre nervios en el Arenal de Bilbo. A las 00.21 de la madrugada llegaban las buenas noticias: la formación soberanista iba a poder presentarse a las elecciones forales y municipales de 2011.

En el mismo lugar que hace 12 años, EH Bildu ha celebrado este sábado el aniversario de su creación con un acto en el que han participado el secretario general de la coalición abertzale, Arnaldo Otegi; la candidata a la alcaldía de Bilbo, María del Río; y Arkaitz Rodríguez, Eva Blanco y Oskar Matute como representantes de Sortu, EA y Alternatiba, respectivamente. Como presentador del acto ha repetido el escritor Lutxo Egia, quien también estuvo en el acto del Arenal de ahora hace 12 años.

Sin embargo, no todos los participantes de este sábado pudieron estar presentes hace 12 años. Uno de los que no estaba era Arnaldo Otegi, por entonces preso en la cárcel de Logroño, quien ha rememorado cómo vivió aquel momento: «Aquella noche fue distinta para nosotros, se rompió la monotonía de la cárcel. No solo en nuestras celdas, sino en multitud de cárceles de los estados español y francés. Aquella noche hicimos magia, construimos un refugio edificado sobre la libertad nacional y la igualdad para este pueblo».

Otegi ha especificado que aquella «magia popular» se hizo frente a once personas que desde Madrid debían decidir «si el independentismo se presentaba o no en las elecciones, como si necesitara el permiso de nadie para presentarse en este país». En este sentido, ha advertido que el proyecto de EH Bildu sigue siendo para el Estado el que «hay que batir, hay que socavar, hay que debilitar permanentemente por tierra mar y aire». «Pero no combaten unas siglas; eso sería lo de menos. Lo que combaten es un acuerdo y un proyecto que no cuenta con el favor ni de los poderosos ni de los grandes medios de comunicación», ha defendido.

Por todo ello, Otegi se ha mostrado convencido de que el próximo 28 de mayo «nos vamos a volver a abrazar, a reír y a llorar de alegría en muchas plazas de este país», como ocurrió hace 12 años. «Estoy convencido de que el próximo 28 de mayo ganaremos los de abajo y que convertiremos el sur del país en una gran fiesta popular», ha avanzado, añadiendo que el día 29 «volveremos todos al tajo, porque esto no acaba hasta que seamos una república popular i de iguales».

«EH Bildu es la única alternativa»

Quien sí que estaba el 6 de mayo de 2011 en el Arenal es María del Río, ahora candidata de EH Bildu a la alcaldía de Bilbo, aunque en su caso se encontraba entre el público que llenaba aquel día el paseo. Evocando el grito del Mayo de 1968 en País, «sous les pavés, la plage» («bajo los adoquines, la playa») , del Río ha recordado que «la revolución que suma la izquierda soberanista vasca también comenzó en lo que antes era una playa».

A continuación, los representantes de Sortu, EA y Alternatiba han hecho un repaso al pasado, presente y futuro de la coalición. El secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez, quien al igual que Arnaldo Otegi hace 12 años también se encontraba en prisión, ha rememorado aquella noche: «En la cárcel todas las emociones se magnifican. Aquella noche estuvimos pegados a la televisión hasta muy tarde. Recuerdo que cuando recibimos la noticia abrimos las ventanas del celda y estuvimos hablando, porque no estábamos cerca el uno del otro». La celebración llegó al día siguiente, cuando se abrieron las puertas de la celda, con el abrazo de ambos.

Eva Blanco, secretaria general de EA, ha resumido el camino andado como «muy intenso», destacando los obstáculos que han encontrado a lo largo de este trayecto. «Para los independentistas, de izquierda, progresistas y feministas de los siete herrialdes de Euskal Herria, EH Bildu es la única alternativa que hay», ha proclamado.

Finalmente, el miembro de Alternatiba y diputado en el Congreso español, Oskar Matute, ha intentado pronosticar el futuro de la formación, recalcando el escenario donde empezó todo. «Desde esa noche hemos sidos fieles a lo que nos hizo empezar lo que algunos entendían que era una campaña electoral, pero que para nosotros era el inicio de un camino que nos llevara a alcanzar el poder para devolvérselo al pueblo». Este proyecto, que ha tenido las denominaciones de Bildu, Amaiur y finalmente EH Bildu, logró «unir a las fuerzas de la izquierda vasca» con el objetivo de ganar el futuro. «Esa es la dinámica que vamos a seguir, porque es la que nos puede llevar a la victoria», ha vaticinado.




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jueves, 4 de mayo de 2023

Las Semillas de Mujica

La relación del vasco uruguayo José Mujica con Euskal Herria continúa siendo vigorosa, claro, sin olvidar aquel episodio desagradable que involucró a Baltasar Garzón y un prólogo que nunca se debió haber escrito.

Dicho lo anterior, les compartimos este artículo de Naiz dedicado a la presentación de un libro de su autoría:


José Mujica: «Una generación de luchadores, cuando se vaya, debe ser suplantada con ventaja»

Pepe Mujica ha conectado en directo durante la presentación del libro ‘Semillas al viento’, resultado de las largas y sosegadas conversaciones que los periodistas uruguayos Mario Mazzeo y Carlos Martell mantuvieron con el expresidente en su chacra.

Maddi Txintxurreta

«El papel de una generación de luchadores es tratar de que cuando se vayan sean suplantados con ventaja. Y que las nuevas generaciones cometan errores, porque todo trabajo de experimentación social supone errores, pero que cometan los errores de su tiempo, no los nuestros». Son palabras que José Mujica, expresidente de Uruguay, represaliado militante tupamaro y pensador activo a sus 87 años, ha pronunciado conectado en directo desde Montevideo a través de una pantalla durante la presentación del libro ‘Semillas al viento’, en NAIZ Gunea de Donostia, donde han participado, además de Mujica, el director de GARA, Iñaki Soto; el autor del prólogo del libro, Arnaldo Otegi; y las periodistas Ane Urkiri (GARA/NAIZ) y Oihane Ozaeta (NAIZ Irratia).

La pandemia del coronavirus llevó a Mujica a descansar de la información política presa de la actualidad y la cotidianidad, para elevar la mirada hacia campos políticos y sociales más abiertos, destrabados. Invitó a entrar a su famosa chacra de Montevideo a dos viejos amigos, los periodistas uruguayos Mario Mazzeo y Carlos Martell, con quienes compartió décadas atrás su juventud militante en el MLN-Tupamaros.

Y allí hablaron y hablaron, sobre la vida, la izquierda, el socialismo, el capitalismo, el cambio cultural, la utopía, la vanidad humana… Mazzeo y Martell fueron, en efecto, la tierra fértil donde cayeron las simientes que Mujica acostumbra a arrojar en forma de ideas y donde germinó este nuevo libro que edita GARA: son los autores de ‘Semillas al viento’.

Este viernes, en el encuentro que ha organizado GARA en Donostia, también han confluido ideas, preocupaciones y, sobre todo, motivos de sobra para la esperanza. Ante un NAIZ Gunea lleno de gente deseosa de escuchar a José Mujica, a sumar toda la gente que ha seguido el evento en NAIZ, ha conectado el exguerrillero. «Les saluda un viejo paisano con algunas lecturas y que se ha gastado unos 70 años militando en una época donde pensábamos en cambiar el mundo y donde tuvimos que aprender que hay que seguir marchando; no hay triunfo definitivo. Vamos subiendo escalones paso a paso, de vez en cuando se nos romple alguno y volvemos a empezar. Pero el premio está en el compromiso de la propia lucha, porque nos damos a la causa para darle un sentido al milagro de vivir y de existir», ha saludado.

Iñaki Soto ha adelantado de ‘Semillas al viento’ que es «interesante, ameno y condensa bien el pensamiento» de Mujica. Además, uno de los objetivos del libro es hablar a las nuevas generaciones, porque, ha destacado el director de GARA, «nos corresponde advertirles que algunas de las cosas que pensábamos en un momento ahora no las pensamos».

Desescalar el desarrollo, escalar la lucha

Durante la presentación del libro en Donostia se ha trazado este jueves una línea de transmisión entre Uruguay y Euskal Herria, entre la generación que quiso cambiar el mundo y la que hoy trata de escapar del fango de la desesperanza. Las preguntas las han hecho las jóvenes, Oihane Ozaeta y Ane Urkiri. Las periodistas han cuestionado al expresidente uruguayo sobre la importancia de la transmisión generacional de las luchas políticas y la esperanza que puede caber en una generación abocada a la precariedad.

«Pienso que la lucha es eterna –ha contestado Mujica–; vivir sin causa no es vivir. El papel de una generación de luchadores es tratar de que cuando se vayan sean suplantados con ventaja. Y que las nuevas generaciones cometan errores, porque todo trabajo de experimentación social supone errores, pero que cometan los errores de su tiempo, no los nuestros».

La lucha es «peldaño a peldaño», ha avisado el expresidente a las jóvenes, «buscamos sumar cien y logramos veinte, pero vamos acumulando progresos en la historia de la humanidad», ha apostillado. Los peldaños que deberán escalar las nuevas generaciones serán grandes desafíos según el uruguayo, porque, por ejemplo, tendrán que luchar con la Inteligencia Artificial, que puede ser tan «maravillosa» si se usa a favor de la humanidad, como «terrible» si se utiliza para esclavizarla. El desenlace, ha augurado Mujica, dependerá de la juventud, y ha saltado: «¡Vaya desafío el vuestro! ¡Cómo no voy a hablar de los jóvenes, si pasado mañana me voy!»

José Mujica ha hablado de escalar en la lucha, pero sobre todo de desescalar de los actuales modelos de consumo para regresar a la vida, a la «rusticidad» del ser humano. Sin embargo, en estos tiempos, ha advertido, «tienes que ser eficiente, productivo y altamente consumidor y gastador», pues «la economía del mercado tiene como norte central la acumulación».

Ha advertido que ese hiperconsumo y la actual «forma de vivir» generará el que considera se convertirá en el mayor peligro para las nuevas generaciones: «El holocausto ecológico». Para evitarlo, ha señalado, no solo se debe producir un cambio social, «necesitamos también un brutal cambio cultural».

Ante todo, la esperanza

Por ello, el expresidente uruguayo reniega de esa condena a la acumulación sin cese y ha aconsejado a la juventud que haga lo mismo, que huyan de la competitividad productiva, que la filosofía sea «nada en demasía» y el objetivo a perseguir la felicidad. Aquí entra en juego la política, la izquierda, responsable, a juicio de Mujica, de promover las condiciones para que las personas sean felices.

Y entra en juego, siempre, la esperanza, compañera de lucha indispensable para Mujica. La esperanza a pesar de todo, porque «la esperanza está en tus huesos, en tus nervios, en tu naturaleza, en la fortaleza que tienes, en las ganas de vivir. Está en todo lo que tienes para volcar hacia adelante», ha aconsejado el uruguayo.

La izquierda, amplia y cerca de la gente

La efervescencia luchadora de quienes quisieron cambiar el mundo en la década de 1970 la vivieron gentes vascas y uruguayas. La brutal represión que castigaba aquí y allá a los portadores de ideas progresistas o revolucionarias, también. José Mujica y Arnaldo Otegi acumulan cada uno catorce años de cárcel y comparten, ahora, un trato personal y una afinidad política. Para Otegi, ‘Pepe’ es «un referente moral, ético, político, referente en su honestidad y en su compromiso».

Y de él como del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros debería aprender Euskal Herria, según ha destacado. «Pepe, con otros tupamaros, nada más salir de prisión, cuando vieron que la evolución política se consolidaba de una manera diferente a lo que pensaban, cogieron un coche y hablaron con la gente, planteándoles la posibilidad de construir una alternativa. Es lo que tratamos de imitar aquí: las cosas se hacen con la gente, si no no van a salir».

Porque, ha enfatizado, los cambios, si no se hacen con la gente, nunca serán definitivos, ya que las mayorías parlamentarias pueden cambiar. Fue lo que ocurrió cuando en Frente Amplio de Uruguay perdió las elecciones tras décadas gobernando: «En apenas cinco meses la derecha deconstruyó todos los avances», ha recordado Otegi.

Otro aspecto de la izquierda uruguaya que la política vasca debería imitar, a juicio del prologuista de ‘Semillas al viento’: «Si no vamos juntos no ganamos». En Uruguay «el debate está resuelto», ha abundado Otegi, «saben que si las izquierdas no van juntas no ganan las elecciones». Por ello, el coordinador general de EH Bildu ha aprovechado para reivindicar que, también en la política vasca, lo que funciona son «frentes amplios y programas de mínimos».

En venta en NAIZ Denda y kioscos

El libro está a la venta en NAIZ Denda y este fin de semana estará disponible con GARA en los kioscos, al precio de 17 euros. Los suscriptores/as pueden adquirirlo respondiendo al e-mail enviado.


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martes, 2 de mayo de 2023

El Bilbo Ochentero de Niko Vázquez

Tarde o temprano vamos a tener que hacer las paces con el arte generado actualmente por medio de los programas denominados Inteligencia Artificial.

Definitivamente debemos ir más allá de los empleosaurios.

Desde Deia traemos a ustedes el ejemplo de lo que consideramos creatividad bien encaminada:


El artista Niko Vázquez recrea el Bilbao de los 80 con inteligencia artificial

“Ofrece un mundo de posibilidades a nivel creativo”, afirma el músico bilbaino que va a publicar un libro con un centenar de imágenes generadas por desarrolladores como Midjourney y Leonardo.ai

Ane Araluzea

El artista y músico Niko Vázquez lleva poco más de un año trasteando con los desarrolladores que le permiten llevar sus creaciones más allá. “Es como un campo infinito, me ofrece muchísimas posibilidades”, asevera el artista que ha generado una serie de imágenes que parecen fotográficas ambientadas en el Bilbao de los años 80. Midjourney y Leonardo.ai son las herramientas que le han permitido recrear la atmósfera posindustrial y gris de Make Bilbao Grey Again. “Hay muchísimos fotógrafos que están utilizando la inteligencia artificial para potenciar sus fotografías. No lo veo como un enemigo”, explica el grafista, que va a publicar un libro con un centenar de imágenes de esta serie.

“Empecé el año pasado. Vi que había varios laboratorios que estaban desarrollando sistemas para crear imágenes a través de textos”, relata Vázquez, quien indica que el resultado de esas imágenes mejora muchísimo mes a mes. “Toda mi vida he estado haciendo grafismo, tengo cantidad de bocetos e historias, pero hacerlo en 3D me llevaba mucho tiempo. La creación es muchísimo más rápida de esta manera. Para los que nos gusta enredar es un filón”, agrega.

 Según indica, los desarrolladores que emplea para generar las imágenes, se han alimentado de millones de imágenes, guiones... que se han descompuesto. “A través del texto, en el que defino exactamente lo que quiero, genera una imagen única, que no existe ni se va a volver a repetir. Lógicamente comete bastantes fallos. Después lo paso por Photoshop, y es donde modifico algunas caras, gestos o extremidades raras. Es un ordenador y no sabe lo que es un ser humano ni una fotografía real”, indica Niko Vázquez.

A su juicio, siempre hace falta intervención humana. “Entiendo y apoyo que la gente que ha alimentado los sistemas reciba sus royalties o un pago. Pero si luego las creaciones son genuinas, no le veo ninguna pega”, expone sobre los derechos de esas imágenes el artista, quien recuerda que cuando salió Photoshop también se rumoreaba que iba a suponer el fin de la fotografía. Por otro lado, expone que el sistema no deja generar escenas violentas, ni admite palabras malsonantes ni desnudos. “Es un toma y daca entre la libertad de expresión y la censura”, considera.

Las serie sobre el Bilbao de los años 80 se puede ver en las redes sociales de Niko Vázquez, así como en su página web, Grafixmo. “Ahora estoy trabajando en la generación de más imágenes porque la idea es publicar un libro con un centenar de ellas. Será uno de los primeros trabajos que en lugar de con fotografía, saldrá con fotografía hecha a base de texto”, revela Vázquez sobre el proyecto, por el que directores como Kote Camacho han mostrado su interés. “Quiere hacer animaciones con algunas de las escenas”, apostilla.

 

Algunos ejemplos de su obra:

 







 

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lunes, 1 de mayo de 2023

Entrevista a Nerea Arostegi

A últimas fechas, muchos listillos, queriendo disfrazar su homofobia de erudición, citan a la RAE para decirnos que se debe decir presidentE y no presidentA... todos en lugar de todes... y así subsecuentemente.

Esas mismas gentes no tienen empacho alguno en decir selfi antes de accionar el móvil/celular para tomarse un autorretrato. Y así sucesivamente.

La RAE, esa anquilosada institución que tanto defiende "el buen castellano" ha quedado expuesta en toda su fobia al euskera en un libro de reciente publicación y de eso se trata esta entrevista publicada por Naiz:


«La RAE ha preferido castellanizar palabras en euskara y no respetar su pronunciación»

Nerea Arostegi | Periodista y autora de ‘Euskaratú. Sabes más euskera de lo que crees’ | Arostegi, autora de ‘Euskaratú. Sabes más euskera de lo que crees’, señala que muchos «no son conscientes de qué significa una lengua cooficial» y critica a la RAE por «faltas el respeto» al recoger términos. Mochila, órdago y otras cien palabras vascas que castellanohablantes conocen sin saberlo.

Daniel Galvalizi

«Mi madre ha empezado a estudiar ahora euskera, con 65 años», cuenta con orgullo la joven periodista Nerea Arostegi (32 años), nacida en Bilbo y cuya mayor parte de su familia es de origen burgalés. «Pero esta es nuestra tierra y mis padres me matricularon en una ikastola porque tenían claro que lo debía aprender», recuerda.

Arostegi ha vivido en Manchester, Florencia y Madrid y ahora es reportera de ETB2. Acaba de publicar ‘Euskaratú. Sabes más euskera de lo que crees’ (Ed. Penguin Random House), en la que cuenta la etimología de cien palabras de origen vasco que los castellanohablantes mencionan en forma cotidiana.

Además, hace una aguda crítica a la RAE y la forma en que recoge términos del euskara. Y en entrevista con NAIZ, además, explica por qué «sorgina» es su palabra favorita de la ancestral lengua que tanto admira y difunde.

Lo primero que pensé cuando supe de su libro es «¿cómo a nadie se le ocurrió hacerlo antes?». ¿Le sorprende que no haya uno similar en el mercado en un país con cientos de miles de euskaldunes repartidos por el Estado?

Es verdad que no existía y sí me sorprendió un poco. Me hace sentir más orgullosa que fuera mi idea [se ríe]. Yo no fui consciente de que no existía algo similar hasta que estuve dentro de todo el proyecto. A lo mejor históricamente se ha hablado del euskara para los que lo hablan y no hemos prestado atención en darnos cuenta que estamos más unidos de lo que creemos. El castellano ha cogido hasta 100 palabras cotidianas del euskara y probablemente haya más. Estas son las que que he visto sumergiéndome en escritos de lingüistas de la RAE y etcétera.

¿Y cómo se le ocurre la idea?

En mi entorno familiar nadie sabe euskara y mi relación siempre fue en castellano. Cuando vives aquí en Euskal Herria ya eres consciente de que vives con el euskara pero no eres consciente de cómo afecta al castellanohablante. Y cuando vivía en Madrid me preguntaban mucho sobre cosas en euskara. Con el periodista Isaías Lafuente hablábamos mucho de los aspectos lingüísticos y una vez hicimos un programa especial de ‘La Ventana’ (SER) en Donostia, en una librería que se llamaba Lagun. Le conté que el nombre significaba amigo o amiga, le dije que era un nombre bonito para una librería por lo que significan los libros, que pueden ser una compañía, y él se sorprendió porque no conocía el significado y empezamos a hablar de más términos que nos rodean. La gente tiene tan interiorizadas algunas palabras ¡y no sabe que son palabras en euskara! Eso pasó un 3 de diciembre, el Día Internacional del Euskara y a partir de esta conversación y un hilo de palabras en euskara que hice en Twitter, Isaías me animó para hacer el libro y me puse a escribir.

Cuente, por favor, algo sobre esos hilos de Twitter que suele hacer.

Todos los domingos publico un hilo de palabras en euskara, intento que tengan que ver con cosas que han sucedido esa semana, como por ejemplo la semana de los Goya, porque siempre en los Goya hay algo. Intento desgranarlo, sin sumergirme n lo gramático, pero es una manera de acercar la lengua, contar que el euskara es todo esto que nos rodea.

Generalizando un poco, percibo que al sur del Ebro hay un respeto del español medio hacia la lengua vasca que no lo tiene para con el catalán. ¿Por qué cree que ocurre?

No diría eso. Mi libro es bastante político y creo que el euskara ha estado muy arraigado y marcado con una ideología concreta. No solo porque Cs y PP hayan intentado acabar con la lengua vehicular para que solo lo sea el castellano, sino que el euskara ha estado muy vinculado al independentismo. Creo que al euskara se lo ve igual que al catalán. Pero se ha ido rompiendo poco a poco eso de que el euskara es algo complicadísimo. La gente ha acabado por admirarlo porque les parece un idioma súper difícil, y sí es cierto que el catalán es más cercano al castellano, pero también está vinculado al independentismo.

Al euskara creo que la gente lo siente lejos y me gusta dejar claro que no es difícil, no es que un idioma sea más difícil que otro. Para un español será más fácil estudiar portugués o italiano que alemán, en cambio para un inglés le será más fácil el alemán que el italiano. No existe el idioma difícil y en el libro intento romper con esa idea. El euskara no es difícil porque ya lo conoces, no es algo que esté tan lejos.

¿Cómo ha sido la acogida del libro en gente que no se sienta vasca o que no sepa nada del euskara?

Creo que es positiva en varios aspectos. Mi idea estaba siempre dirigida a los castellanohablantes, para demostrarles que saben más euskara de lo que creen. Despierta mucho interés y con la publicación me he dado cuenta que los euskaldunes, además de percibir que es bonito estar expandiendo la lengua en otras personas, se están dando cuenta de que también aprenden con este libro. Muchos que hablan euskara todos los días no son conscientes, por ejemplo, de que que órdago viene del euskera (hor dago) o que Osakidetza viene de filiación. Las etimologías muchos no las conocían y de repente es un despertar de cosas curiosas. Es un libro que está siendo bien interesante en ambas partes.

Como vascohablante, ¿cómo vivió en Madrid la relación con el euskara por parte de su entorno allí?

Yo he percibido más admiración y respeto en general. Uno va escogiendo también su entorno, te puedes cruzar con gente diversa. Se te quedan mirando por ejemplo cuando escribes un mensaje de Whatsapp y te dicen ‘qué bonito, cómo suena’ y quizás era un mensaje de enfado [se ríe]. Me he encontrado con algún tonto, claro, con bromas de mal gusto, pero no me he sentido extraterrestre. En el trabajo, siempre que había un contenido que tenía vínculo con algo euskaldun, siempre había un contacto para tratar las cosas con respeto.

¿Ha visto que se comparta en Madrid la defensa del euskara?

Yo sí lo he vivido, afortunadamente. Lo que sí creo que existe no es una idea consciente de que es una lengua cooficial, no entienden lo que eso significa. Cooficial significa que se comparte oficialidad y eso implica que se tomen políticas mucho más allá de que haya ikastolas. Ahora creo que la gente se está dando cuenta un poco más de eso.

Creo que el euskara, catalán y gallego deberían ser lengua de opción fuera de sus territorios y así se le daría la importancia que tienen como lenguas cooficiales. Si un andaluz o un extremeño quieren conocer más sobre las lenguas cooficiales, tienen que poder hacerlo. Creo que eso es lo que falta ampliar y nos está faltando. Nos guste o no nos guste, vivimos todos juntos en un mismo territorio y hay lenguas cooficiales y el acceso a ellas debería ser más igualitario y al menos tener la opción en los ámbitos públicos.

En el libro comenta que hay palabras en euskara que los políticos dejan caer «como caramelos en cabalgata de reyes». Palabras como «filoetarra» o «cachorros de terrorista». ¿Qué siente en esos casos?

Claro, es que me da rabia. Algunos políticos hacen uso de un idioma por un egoísmo propio de la política, no porque entren a debatir sobre una lengua sino porque es mucho más fácil quedarse en la superficie de decir «filoetarra». Hacen uso de eso para seguir fomentando un odio. Ciudadanos ha estado utilizando el catalán para jugar con las emociones y sentimientos de animadversión contra una tierra, juegan con las pasiones y tiran sin reflexionar.

Hay palabras como «akelarre» que son más sabidas, pero me ha llamado la atención que «mochila» fuera de origen vasco. ¿A usted también?

Sí, me ha sorprendido y es el ejemplo que suelo mencionar porque es que la mochila es un elemento súper cotidiano, con los niños cuando van al colegio o los mochileros, y es una palabra que nadie asocia con el euskara. Otras palabras se pueden asociar más fácilmente. Mochila viene de mutil, un chico, originariamente la persona que te llevaba las cosas.

Recuerda en el libro el caso del error de la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, que vio la palabra «eta» en un cartel en una manifestación y lo vinculó a ETA y no a su significado «y». ¿Ve a muchos no vascohablantes con el mismo error o similares?

El ejemplo de Soraya fue el que más recordaba porque fue muy sonado por aquí en Euskal Herria. Veo que hay políticos que no hacen traducciones buenas en campaña. Algunos lo utilizan solo para ver si captan el interés y solo en tiempos electorales. Creo que algunos miran por encima al euskera, no lo tratan como lengua cooficial, e incluso aunque lo hablaran solo los independentistas merece el mismo respeto, porque tiene tanta legitimidad como la parte no independentista.

¿Cuál es su palabra favorita en euskara?

Sorgina, porque es una palabra que ejemplifica bien todo lo que es el libro. La traducción literal significa «bruja», pero realmente el término viene a ser las creadoras, son esas mujeres que ayudaban en la creación, en los partos. Es una palabra de la mitología vasca previa al cristianismo. Se las ha visto como hechiceras cuando realmente la imagen denostada de las brujas es que nunca se ha querido ver a una mujer con poder.

También me gusta porque está recogido en la RAE, como jurguina. Esto ejemplifica muy bien cómo la RAE incorpora términos por su uso genérico pero no respeta el origen del nombre, les ha apetecido más castellanizar y no respetar la pronunciación. Es una manera de castigar y hacer que a los euskaldunes nos sangren un poco los ojos a través del diccionario. La palabra también me gusta por el lema feminista «Erre ezin izan zenituzten sorginen bilobak gara» («Somos las nietas de las brujas que no pudisteis quemar»).

¿Cree que la RAE castiga al euskara?

Sí, lo hace al intentar llevar las palabras a su lengua sonoramente. Por ejemplo el blue jean está recogido bien. Adapta con todos los idiomas porque castellaniza pero creo que maltrata al euskara cuando hace algunos cambios. Hace 100 años, que la RAE los recogiese de manera sonora y los escribiera como pueda era más entendible, pero en estos tiempos creo que es innecesario seguir manteniendo esa costumbre, me parece una falta de respeto. Por ejemplo entiendo el caso de txamarra y chamarra, es comprensible, pero si no mantienes la grafía ni la fonética, estás maltratando la lengua. Pero bien que luego recogen sandwich... para lo que quieren sí que ponen ganas.



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