Un blog desde la diáspora y para la diáspora

martes, 11 de abril de 2023

Chicago Cantará en Euskera

Deia nos informa acerca de una propuesta artística muy interesante, una que proyectará al euskera en una de las principales ciudades de Estados Unidos; Chicago.

Aquí la información:


Amaia Gabantxo pondrá a cantar a 4.000 niños y adolescentes de Chicago en euskera

El prestigioso coro Uniting Voices Chicago interpretará música vasca el 25 de mayo en el Pritzker Music Pavilion, de Gehry

Maite Redondo

En 2011 Amaia Gabantxo puso rumbo a Chicago para impartir clases de euskera en la Universidad de esta ciudad estadounidense. Con su asignatura Elementary Basque and Introduction to Basque Culture esta escritora bermeotarra, cantante y traductora especializada en literatura vasca consiguió que en la portada de la web del College de la Chicago University estuviera presente el euskera.

“Allí me labré también una vida musical y creativa; además de hacer bolos, fui artista residente en el Instituto Cervantes un año, donde desarrollé bastante material con el que grabé un disco con una banda que tenía en Chicago, en el que también incluimos algunas canciones del repertorio vasco. Volví a Bermeo en la época de la pandemia y estando aquí, una de las directoras del coro Uniting Voices Chicago (anteriormente Chicago Children’s Choir) me llamó y me dijo que querían cantar una canción en euskera y me preguntó si le podía enseñar a los niños alguna. Por supuesto le dije que sí, les enseñé Aldapeko sagarraren, lo hicieron muy bien, lo bordaron. Quedaron muy contentos”, asegura Amaia Gabantxo orgullosa.

En 2021, participó en un proyecto denominado Peregrinaje para ahondar en el trabajo de artistas vascos con los de Gales y lo hizo con la bertsolari Oihana Iguaran, recogiendo los sonidos de la trashumancia para crear una pieza musical. Retrataron así su paisaje sonoro, en un viaje sensorial que fue desde la montaña hasta el mar, recogiendo los sonidos del espacio que separa, y une, Aizkorri y Aralar y Urdaibai. Iguaran puso bertsos a la melodía, y Gabantxo versionó canciones tradicionales.

“Le enseñé a la directora del coro de Chicago el proyecto y le encantó. Fue entonces cuando me propuso también una pieza para que los niños la cantaran en el concierto más importante del año, el que se va a celebrar el próximo 25 de mayo. Yo, al principio, pensaba que la iban a cantar 500 niños y niñas y adolescentes, pero me han dicho que serán unos 4.000. En el escenario, van a estar entre cincuenta y setenta, pero todas las gradas del auditorio van a estar llenas de niños y adolescentes que se han aprendido también la canción”, explica esta escritora y música bermeotarra.
Culturas diferentes

El coro Uniting Voices Chicago, que tiene una larga historia de casi 70 años, buscan siempre canciones de culturas diferentes y significativas, y para su programa de 2022-23 se han interesado por la música vasca. “He compuesto una pieza con Iñigo Iriondo, Gatom, que es productor musical, me ayudó también cuando hice el proyecto de Trashumancia. Además, mientras los cantantes aprenden nuestras canciones, nosotros estamos preparando un paisaje sonoro, un soundscape, con sonidos de la naturaleza que nos rodea aquí y sonidos urbanos que los pequeños y no tan pequeños nos han enviado desde Chicago. Con ese soundscape instrumentalizaremos la pieza que componen las dos canciones en euskara”.

Fundado en 1956 en respuesta directa al Movimiento por los Derechos Civiles, Uniting Voices Chicago tiene sus raíces en la creencia de que la música es un vehículo para fomentar la empatía y el respeto entre los jóvenes de todas las razas, etnias, antecedentes socioeconómicos, religiones, identidades de género y orientaciones sexuales. Ha pasado de ser un solo coro a convertirse en una vasta red de programas escolares y extracurriculares que atienden a miles de estudiantes cada año.

Este año, su concierto más importante se celebrará el 25 de mayo en el auditorio Pritzker Music Pavilion al aire libre con capacidad para 11.000 personas. El auditorio está diseñado por el arquitecto Frank Gehry, el autor del edificio de titanio del Guggenheim Bilbao.

“Los responsables del coro han comentado que les encantaría venir también a cantar en Bilbao, sería maravilloso. Va a ser un concierto espectacular y multitudinario. En el coro cantan los niños y adolescentes más privilegiados y los no tan privilegiados de Chicago. Hay academias satélites desperdigadas por muchos barrios, en las que también se están aprendido esta canción. Me ha dicho la directora que todos la van a conocer, los que mejor, los del escenario, por supuesto, pero la van a cantar todos”.

Amaia Gabantxo no quiere adelantar mucho de cómo será esta pieza. “Quiero que sea una sorpresa, de momento solo puede decir que hemos cogido dos canciones muy conocidas del repertorio vasco y con ellas hemos creado una. Va a ser muy moderna, muy rompedora”.

Las clases están siendo por internet pero por supuesto tanto Amaia como Iñigo Iriondo viajarán a Chicago. “Queremos grabarlo y hacer un pequeño documental de nuestra experiencia, que está siendo alucinante. También hemos grabado aquí mientras estábamos haciendo los talleres con el coro, y con todo queremos crear un documental”.
KreatribÜ

Y para este proyecto y para muchos otros más que vendrán en el futuro han creado en Bermeo la asociación Kreatribü. “Mi objetivo principal al crear esta asociación es poder canalizar proyectos euskaldunes con artistas e instituciones en el extranjero, como éste en Chicago. Ahora mismo estoy en proceso de preparar un local en Bermeo que va a ser una incubadora de artes y un poco el HQ de Kreatribü, un sitio donde artistas de km0 puedan encontrarse y colaborar y traernos sus ideas, y si se puede, hacerlas parte de nuestros proyectos internacionales. También espero, en un futuro, poder ofrecer residencias a artistas extranjeros. Ya vienen muchos de mis amigos artistas de visita, y todos se quedan prendados de nuestra costa. Me gustaría poder formalizar esos procesos colaborativos e invitar a artistas a pasar temporadas en Bermeo, creando y colaborando”, asegura Amaia Gabantxo. Una artista multidisciplinar cuya música unirá dos culturas como la vasca y la norteamericana. 


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domingo, 9 de abril de 2023

Egaña | Aberri Eguna #23

Con ustedes el texto que Iñaki Egaña le dedica a la celebración del Aberri Eguna en su edición 2023, aquí lo tienen:


Aberri Eguna #23

Iñaki Egaña

Relataba recientemente el etnólogo Fermín Leizaola que el modo de vida pastoril vasco ha cambiado más en los últimos 30 años que en los 2.000 anteriores. Le ha cabido en suerte, como a muchos de nosotros, el haber vivido en esa sociedad casi inmutable en siglos, y también en este último arranque que, con la llegada de la inteligencia artificial y el cambio climático, no sabemos dónde acabara. Ahora comenzamos a percibir, con mucho vértigo al menos por mi parte, esa velocidad que marca nuestro planeta, 100.000 kilómetros por hora, 30 por segundo. Tanto en el apartado físico como metafórico.

Ignacio Ramonet reflexionaba, también hace poco, que se han derrumbado las nociones políticas y sociológicas que han estado vigentes durante dos siglos: “las herramientas conceptuales que empleamos durante tanto tiempo para comprender y explicar la evolución de las cosas, pronto se volverán inadecuadas”. Ya lo ha recordado Bill Gates con motivo del GPT: los microprocesadores, ordenadores personales, internet y el teléfono móvil nos han cambiado radicalmente la forma de trabajar y vivir.

Aquellos que llamó Alfonso Etxegarai de la Generación de 1958, la que revolucionó y puso patas arriba la dictadura en España, estuvieron aderezados por miles de compromisos juveniles que crearon un efecto dominó en Ipar Euskal Herria con la inmersión de cientos de huidos. Fueron un reflejo de generaciones levantiscas anteriores. Incluida la de la guerra civil que, en su espejo abertzale y republicano, había sido derrotada, humillada, ejecutada y encarcelada. El mérito de aquellos que recogieron el testigo de las víctimas de Gernika es irreprochable. Sus referencias vaporosas como Xaho, Matalaz, Zumalakarregi, Santa Cruz, Lauaxeta o Saseta se mezclaron con otras más recientes, Ho Chi Min, Ché Guevara, Sandino, Fanon, Mao, Sendic y Amílcar Cabral.

Estos días, asociados al Aberri Eguna, celebramos los 50 años de la emboscada policial que acabó con la vida de Eustakio Mendizabal, de la muerte del abogado y teórico del proceso de liberación José Antonio Etxebarrieta, de aquel domingo de Pascua en Itsasu que liberó el día patrio de iglesias y banquetes y lo trasladó a los prados, montes y al cemento urbano. ¡Medio siglo! Dentro de unos meses, asimismo, recordaremos el medio siglo del derrocamiento sangriento por parte de Pinochet y Washington del proyecto de Unidad Popular que lideró Salvador Allende en Chile y también del magnicidio del presidente fascista hispano, Luis Carrero Blanco.

Como la velocidad del planeta, la perspectiva de medio siglo da vértigo. Y, sin embargo, como el título de aquella telenovela ecuatoriana, parece que fue ayer. De la generación del 58 a la guerra civil, habían apenas circulado dos décadas. El recuerdo ardía en la memoria y quemaba con los semblantes ausentes. ¿Qué son esos últimos 20 años de entonces, esos 30 de Fermín Leizaola o los últimos 15 de Bill Gates? La idea del tiempo es notablemente diferente para unas generaciones, sobre todo las anteriores, y para otras, las más recientes.

Las reflexiones sobre modelos políticos, organización de la disidencia, métodos de lucha y, sobre todo, el diagnóstico del entorno, nos lleva a continuos tropiezos generacionales. Los de edad madura se sienten seguros, con el adiestramiento de los años, de dar lecciones y los de edad precoz con la fuerza de todo por cambiar. Los unos nacieron en un contexto retraído y los otros, los más jóvenes, en uno expansivo. Incluso las fisonomías represivas son diversas, la percepción del enemigo híbrida.

Tenemos la media de edad más alta de Europa, cerca de 47 años, (10 más que la de Irlanda, la más baja). Y ello, quizás nos salva en una ligera medida en la mixtura intergeneracional. No, en cambio, en el salto entre unos y otros. Somos una población envejecida –en 2030 será más los mayores de 80 años que los menores de 10- pero el motor del país es aún importante. Entre 500.000 y 600.000 vascas y vascos pertenecen a la franja de edad comprendida entre los 15 y los 35 años. ¿Cómo entendemos unos y otros la patria, Euskal Herria? La respuesta, aunque el hecho nacional sea definido por politólogos y sociólogos de manera nítida, es sencilla. Mi percepción me señala que de manera muy diversa.

“Nuestra” Euskal Herria, la de los que nos ven como “veteranos”, fue la de un modelo de autodefensa. La de recuperar valores del “nasci”, incluidos los robados por la dictadura, la Transición y, al norte de la muga, la turistificación masiva. Hubo un ímprobo esfuerzo para cohesionar una comunidad con muchos ramales. Hoy, Euskal Herria es un territorio definido, aunque separado en tres administraciones, con siete herrialdes. Ya no es una declaración de intenciones sino un proyecto político.

Recogiendo estos testigos, las generaciones del siglo XXI, entre ellas las que estos días se apiñan en el Gazte Topagune de Elorrio, surgen en un escenario modernizado. La transición hacia un mundo multipolar, el neoliberalismo más crudo, el capitalismo especulativo frente al productivo, migraciones masivas, pandemias… con los anexos que apuntaba al comienzo, reflejados en las frases de Ramonet y Gates. La ecología, la igualdad de género, la humanización del migrante, la transexualidad, la gentrificación, la educación, la salud, la vivienda… temas que conforman el magma del entorno del Aberri Eguna de 2023.

Por ello, la patria, más aún si la distinguimos como una entidad activa, no la podemos describir en tiempos de pasado. Hay ciertas tendencias a la nostalgia que se convierten en propuestas reaccionarias. Como rotulé en cierta ocasión de la mano de Carlos Fuentes, el pasado está escrito en la memoria, y el futuro está presente en el deseo. Las generaciones que lograrán alcanzar nuestros sueños están emergiendo y estamos a las puertas de un cambio estratosférico en la humanidad. Guardemos como un tesoro nuestra memoria. Pero, en la misma medida, abramos las puertas a quienes marcarán la transformación y redefinirán Euskal Herria.

 

 

 

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sábado, 8 de abril de 2023

El Karapaixo

Es la temporada así que aquí les compartimos información acerca de esta tradición en Euskal Herria:


Fiestas y tradiciones: karapaixo, garipua, mokotza

Desde el miércoles de ceniza hasta el domingo de Resurrección, hay un imprescindible para el paladar; el karapaixo. La ancestral tradición (desaparecida en muchos lugares), de regalarlo a ahijadas y ahijados sigue gozando de una excelente salud. ¿Quién no ha probado, aunque no sea goloso, la popular versión repostera de bollo y chocolate? «Cuando yo era pequeña, eran típicos los de pan y huevo duro que hacían en casi todos los caseríos, ahora se llevan más los de pastelería, y a mí me gusta mantener las tradiciones», explicaba el viernes una amama que cumplía con los nietos ante la ausencia de padrinos. A su lado dos madrinas y sus respectivos ahijados dilucidaban si optar por el clásico huevo de chocolate con sorpresa o la fauna de animalitos.

Karapaixo es un pan que se hace en algunas zonas de Euskal Herria, durante la cuaresma, como en Oñati, ese lugar privilegiado con fantásticas vistas hacia los montes Kurtzetxiki, Kurtzebarri, Anboto y Udalatx y rodeado de prados verdes, en donde varios caseríos han conservado sus hornos para hacer pan. Y lo que es más importante para los amantes de la gastronomía vasca, las recetas de productos tradicionales como el karapaixo. Pan, que los padrinos regalan a sus ahijados hasta el día que se casan, aunque, sé de gente que aun después lo sigue recibiendo. Ese día (boda), en alguno de los pueblos dejan de regalarles el karapaixo y les regalan zapatos.

El karapaixo más tradicional suele tener forma triangular y como relleno tres huevos y tres chorizos. Y, algo que puede parecer casual no lo es. Todo tiene explicación, aunque a veces hayamos perdido la capacidad de entenderlo. Hay que recordar que el karapaixo floreció y prosperó en un ambiente de profunda fe católica. Una fe que ha ido construyéndose sobre muchos pensamientos anteriores, entre ellos las corrientes filosóficas clásicas. Por tanto, mucho del saber de filósofos clásicos como Platón nos han llegado a través de un punto de vista cristianizado.

Para Platón, y otros muchos sabios de la Antigua Grecia que tenían en la geometría y las matemáticas algunas de las vías para comprender la Naturaleza, el triángulo era un elemento esencial y ladrillo de la base del Universo. Era la estructura básica de la quintaesencia de las cosas, la forma más pura. Por otro lado, ese triángulo se forma con tres lados que se unen, a su vez, en tres vértices. En numerosas culturas el tres representa el inicio de la creación, que no os parezca extraño, por tanto, que un triángulo equilátero sea la representación del ser más puro del cristianismo en sus tres formas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Además, la cristiana no es la única corriente religiosa con esa concepción del ser supremo y su pluralidad. También se usa el tres como representación de los tres astros mayores: Tierra (Amalur), Sol (Eki) y Luna (Ilargi).

Esta es una tradición antigua y en un tiempo se hacía en muchos caseríos. A pesar de ser muy antigua no se ha llegado a perder, hoy es el día que los niños y no tan niños lo reciben con muchísima ilusión. En un tiempo, los viernes de la cuaresma no se le ponía chorizo para respetar la vigilia. En el alto Deba se le conoce con el nombre de Karapaixo, Garipaua en Elgeta  y Mokotza en el Duranguesado. Dicen, que en su origen se llamaba garapaio y que es una costumbre anterior a la romanización. Se hacia para dar la bienvenida a la primavera y los huevos, simbolizarían la nueva vida. Cuando fuimos cristianizados, la tradición del «karapaixo-garipaua-mokotza» paso a celebrarse en la cuaresma.

Esta especialidad comparte características y tradición con otras “hermanas” de muy diversas zonas geográficas. Después de la temporada de Cuaresma, la Pascua, símbolo de la resurrección de Cristo, ha sido siempre celebrada con dulces especiales: En Santurzi se llama Cornite, en Gipuzkoa Opilla, en Levante Mona en Galicia Roscón o Trenza, en Andalucía Hornazo, en Asturias Frisuelos, en Castilla Bollos… son algunos de los dulces habituales de esta época. Las festividades de pascua, ancladas en los remotos ritos paganos del solsticio de primavera, tienen un símbolo por excelencia en toda Europa: el huevo. Con este símbolo se han identificado durante siglos la fertilidad y la nueva vida que la primavera entrante representa.

La tradición del regalo de pascua está ligada al símbolo del huevo y se celebra prácticamente en toda Europa. En gran parte del centro y norte de Europa eran simplemente huevos lo que se regalaba, y de ahí los huevos de chocolate que se han adoptado como un elemento de pascua también en nuestro país. Pero para nosotros el regalo de pascua ha tomado la forma de pastel o tortas, eso sí, con uno o varios huevos encima, que representan la vida. El hecho de que se ofrezca a los niños por parte de los padrinos, antiguamente era padrino el que tocaba al niño por primera vez, es la representación ritual de la primavera renacida tras el invierno. Por eso están también estos pasteles ligados a las bendiciones de los campos para proteger las cosechas, que se llevan a cabo en San Marcos, el 25 de Abril, y en lugares como Irún o Fuenterrabia las opillas se comen en una procesión por los campos del entorno.

 

 

 

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miércoles, 5 de abril de 2023

Otros Dos Torturadores Premiados

Naiz da seguimiento al más reciente acto de burla a las víctimas del terrorismo de estado materializado en la obtención de mayor grado en la Guardia Civil del torturador Arturo Espejo, otorgado por el Ministro del Interior Fernando Grande Marlaska - quien por cierto es el responsable directo de siete condenas por parte del TEDH de Estrasburgo relacionadas con la práctica de la tortura-.

Aquí la información:


Otros dos implicados en torturas entre los generales de la Guardia Civil

Al menos otros dos generales de la Guardia Civil están implicados en casos de torturas en Euskal Herria: el general de división Antonio Tocón, ya en la reserva, condenado por las torturas de 7 jóvenes de Zornotza, y el general de brigada Arturo Prieto, condenado por el caso de Kepa Urra.

Iñaki Iriondo

Arturo Espejo, teniente general y jefe del Mando de Apoyo de la Guardia Civil es el implicado en casos de tortura que más alto ha llegado en el cuerpo militar, pero no es el único.

Una escala por debajo de él estuvo hasta el 14 de marzo de 2021 el general de división Antonio Tocón Díez, que pasó a la reserva tras haber sido el jefe del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona). Cabe señalar que en 2020 sustituyó temporalmente al Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, Laurentino Ceña, que había dado positivo por coronavirus. Fue por un tiempo el número 2 de cuerpo y ahora aparece en noticias que lo relacionan con el «caso Cuarteles».

Arturo Prieto Bozec es en la actualidad general de brigada y jefe de la Guardia Civil en la «Zona de Valencia», a donde llegó tras haber ejercido las máximas funciones de mando en la provincia de Almería.

Condenados y absueltos

Como recogió el investigador Xabier Makazaga en un artículo publicado en este mismo diario en enero de 2022, Antonio Tocón fue condenado en 2001 por las torturas a jóvenes de Zornotza en 1980. Veinte años tardó la Audiencia de Bizkaia en dictar una condena y 3 años le bastaron al TS para anularla.

El hoy jefe de la Guardia Civil de Valencia, Arturo Prieto, fue condenado por las torturas por las que Kepa Urra fue hospitalizado en 1992 y de nuevo el Tribunal Supremo anuló la sentencia.

Reacción en el Parlamento de Gasteiz

Los grupos PNV, EH Bildu y EP-IU del Parlamento de Gasteiz realizaron ayer una comparecencia conjunta en la que denunciaron el ascenso a teniente general de Arturo Espejo, involucrado en la muerte por torturas de Mikel Zabalza, y llamaron la atención sobre la humillación a las víctimas que supone, como evidenciaron el viernes desde la Fundación Egiari Zor. Igualmente destacaron que «Mikel Zabalza Garate fue reconocido oficialmente a través de la Ley 12/2016 como víctima de vulneración del derecho a la vida por las torturas practicadas mientras permanecía detenido en dependencias del cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo, dejando en evidencia la inverosimilitud de la versión oficial mantenida por el Gobierno central».

Por su parte, el grupo del PSE en el mismo Parlamento quiso también expresar su «respeto y solidaridad» con la familia de Zabalza, en un mensaje en el que no se alude al ascenso de Espejo. Mientras el ministro Fernando Grande-Marlaska saludaba efusivamente al teniente general en Madrid, en Gasteiz la portavoz de Derechos Humanos del PSE, Miren Gallastegi, afirmaba que «el caso de Mikel Zabalza forma parte para los socialistas vascos de las heridas abiertas que aún tenemos pendiente de sanar», y aseguró que hacen suya «la reivindicación de su familia de poder esclarecer este y otros casos que permanecen envueltos en la espesa niebla del silencio».

Además, la plataforma Mikel Zabalza Gogoan de Aezkoa denunció que el ascenso a teniente general de Arturo Espejo demuestra que «los torturadores tienen total impunidad» en el Estado español. Recuerda que dirigió la detención y el interrogatorio del orbaizetarra en Intxaurrondo.

 

 

 

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Ikurriñas a Le Grand Depart

Este verano será testigo del arranque del Tour de France 2023 en Euskal Herria. En total, tres etapas recorrerán la geografía vasca. Desde Gure Esku se convoca a tapizar de ikurriñas le grand depart y el resto del recorrido.

Esta nota al respecto la traemos a ustedes desde Naiz:


Ciclistas se suman a la dinámica de Gure Esku y llaman a llenar de ikurriñas la salida del Tour

Se ha dado ya el banderazo de salida en la página web itsulapikoa.eus con el objetivo de recaudar dinero que permita confeccionar la ikurriña más grande de la historia y desplegarla durante las primeras etapas de la carrera francesa.

Imanol Intziarte

Errenteria respiraba ciclismo en la mañana de este miércoles, con los preparativos para la salida de la tercera etapa de Itzulia. En ese marco, en mitad del trajín para mover vallas de un lado a otro, más de una docena de ciclistas, exciclistas y personas ligadas con este deporte, algunos con una dilatada carrera profesional en sus piernas, se ha reunido sobre uno de los puentes que cruza el río.

El objetivo era mostrar su apoyo a la dinámica puesta en marcha por Gure Esku Dago de cara a las primeras etapas del próximo Tour, que se desarrollarán a primeros de julio por carreteras vascas.

Mikel Astarloza y Usoa Ostolaza han puesto la voz en una comparecencia respaldada por nombres como los de Mikel Nieve, Amets Txurruka, Naia Amondarain, Idoia Eraso, Peio Goikoetxea, Eukene Larrarte, Iñaki Isasi, Nahia Polo, Iñaki Bagues, Lierni Lekuona, Eugenio Goikoetxea o Ainhoa Ostolaza.

En el acto se ha anunciado que ya está abierto el ‘crowdfunding’ en la página web itsulapikoa.eus para confeccionar la ikurriña más grande jamás hecha y exhibirla durante esas etapas del Tour. El reto es ambicioso, ya que aspira a conseguir un mínimo de 25.000 euros en 40 días, con aportaciones a partir de 5 euros. En función de lo conseguido se concretarán las dimensiones de la bandera.

Astarloza y Ostolaza han remarcado que la celebración de Le Grand Depart «es una oportunidad única para decir que en este rincón de Europa hay un pueblo de siete territorios, con identidad propia, que vive con la lengua más antigua de Europa, que quiere gobernarse, que es aficionada al ciclismo y que todo eso lo vive con orgullo».

Por ello, han animado a la afición vasca a que esos días llene las carreteras portando ikurriñas «con el comportamiento respetuoso que le caracteriza, animando a los ciclistas sin entorpecer su camino».




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martes, 4 de abril de 2023

Humillante Ascenso

Damos seguimiento al más reciente acto de barbarie por parte de Madrid en contra del pueblo vasco con este artículo de Naiz que detalla la denuncia interpuesta por tres partidos políticos vascos ante la humillación a las víctimas que representa el ascenso de grado dentro de los rangos de la Guardia Civil otorgado por el Ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska al terrorista de estado Arturo Espejo. Noten la estulticia con la que se maneja la filial vasca del PSOE, evitando llamar al vino, vino.

Lean ustedes:


PNV, EH Bildu y EP-IU denuncian el ascenso de Espejo y la humillación a las víctimas que supone

Los grupos PNV, EH Bildu y EP-IU del Parlamento de Gasteiz han realizado una comparecencia conjunta en la que denuncian el ascenso a teniente general de Arturo Espejo, involucrado en la muerte por torturas de Mikel Zabalza, y denuncian la humillación a las víctimas que supone.

Iñaki Iriondo

Los grupos parlamentarios Euzko Abertzaleak-Nacionalistas Vascos, EH Bildu y Elkarrekin Podemos-IU, que constituyen la mayoría parlamentaria en Gasteiz, han realizado este martes una comparecencia conjunta en la sala de prensa del Parlamento para denunciar «el ascenso a teniente general y las responsabilidades públicas como jefe del Mando de Apoyo de la Cúpula de la Guardia Civil otorgadas a Arturo Espejo Valero por decisión del Ministerio de Defensa y de Interior, respectivamente», dada «su vinculación en el caso Mikel Zabalza».

Como desvelaron este lunes GARA y NAIZ, el ahora miembro de la cúpula de la Guardia Civil Arturo Valero era en 1985 el instructor de la detención de Mikel Zabalza y según la versión oficial, uno de los agentes que lo acompañaban en la supuesta visita al túnel de Endarltza desde donde huyó esposado y sin saber nadar tirándose al río Bidasoa.

Los grupos firmantes de la declaración conjunta, representados por Iñigo Iturrate, Julen Arzuaga y Gustavo Angulo, recuerdan que «Mikel Zabalza Garate fue reconocido oficialmente a través de la Ley 12/2016 como víctima de vulneración del derecho a la vida por las torturas practicadas mientras permanecía detenido en dependencias del cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo, dejando en evidencia la inverosimilitud de la versión oficial mantenida por el Gobierno Central».

«Humillación a las víctimas»

PNV, EH Bildu y EP-IU sostienen que «desgraciadamente, este es un caso más de ascensos, condecoraciones y recompensas otorgadas a perpetradores de violencia de Estado, hecho que, tenemos constancia, humilla, insulta y revictimiza a sus víctimas, a quienes los partidos firmantes queremos trasladar nuestro apoyo y respeto a sus derechos al reconocimiento y reparación».

De hecho, el lunes, la Fundación Egiari Zor denunció esta humillación y aseguró que las víctimas de la violencia del Estado están «hartas» de este tipo de actuaciones.

Por otra parte, PNV, EH Bildu y Unidas Podemos también han registrado preguntas sobre este ascenso y el caso de Mikel Zabalza en el Congreso de los Diputados. El parlamentario independentista Jon Iñarritu ha solicitado la comparecencia del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

PSE: Solidaridad sin citar a Espejo

Tras esta comparencencia, el grupo del PSE en el mismo Parlamento ha querido expresar su «respeto y solidaridad» con la familia de Mikel Zabalza, en un mensaje en el que no se alude al ascenso de Espejo dentro del organigrama de la Guardia Civil.

El PSE ha apuntado que Zabalza está reconocido por el Gobierno de Lakua como víctima de abusos policiales y lo ha situado como avance en un proceso iniciado por el Ejecutivo de Patxi López con el primer decreto sobre esta cuestión (que luego dio pie a la ley de 2016).

«El caso de Mikel Zabalza forma parte para los socialistas vascos de las heridas abiertas que aún tenemos pendiente de sanar», ha dicho la portavoz de Derechos Humanos del grupo, Miren Gallastegui, quien ha asegurado que hacen suya «la reivindicación de su familia de poder esclarecer este y otros casos que permanecen envueltos en la espesa niebla del silencio».

Tras afirmar que lel PSE lleva «décadas impulsando y trabajando en políticas de reparación y justicia hacia las víctimas del terrorismo y la violencia», Gallastegui ha querido mostrar «empatía con todo sentimiento de dolor o desasosiego que las víctimas puedan padecer, máxime si su origen está en decisiones del ámbito público, por ajustadas a derecho que sean».

 

 

 

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"Inmaculada Ascención" de Arturo Espejo

En un ejercicio de memoria histórica frente a la desvergüenza del régimen español, mismo que ha premiado al torturador Arturo Espejo con un ascenso de grado dentro de la Guardia Civil, desde la plataforma Mikel Zabalza Gogoan dejan en claro a que grado llega esta nueva agresión a los familiares de las víctimas del terrorismo de estado.

Adelante con la información que les traemos desde Naiz:


Mikel Zabalza Gogoan recuerda que Espejo dirigió la detención y el interrogatorio

La plataforma Mikel Zabalza Gogoan de Aezkoa ha denunciado que el ascenso a teniente general de Arturo Espejo demuestra que «los torturadores tienen total impunidad» en el Estado español. Recuerda que el guardia civil dirigió la detención y el interrogatorio del orbaizetarra en Intxaurrondo.

La plataforma Mikel Zabalza Gogoan de Aezkoa ha hecho público un comunicado a raíz del ascenso a teniente general del guardia civil Arturo Espejo, implicado en la muerte de Zabalza en 1985, y ha subrayado que tras tantos años «es doloroso volver a reafirmar, una vez más, que los torturadores tienen total impunidad».

La plataforma recuerda que Arturo Espejo era teniente del servicio de información el 26 de noviembre de ese año, cuando fueron detenidos los hermanos Mikel, Patxi y Aitor Zabalza, Manuel Vizcay, Ion Arretxe e Idoia Aierbe, y fue él quien dirigió la detención e interrogatorio de Mikel Zabalza, tal y como recogió el diario ‘El Mundo’ en su día. De acuerdo con aquella información, Zabalza fue torturado por los guardias civiles Enrique Dorado Villalobos y Felipe Bayo Leal, «hasta la muerte», en el cuartel de Intxaurrondo. Al ver que «se les había ido de las manos», lo llevaron a la oficina del jefe del servicio de información. Allí, Espejo «le hizo el ‘boca a boca’, en vano’» y posteriormente «avisó al comandante Enrique Rodríguez Galindo, personándose en su domicilio».

En los interrogatorios y torturas a las que fue sometido también habrían participado los guardias Luis Sandoval Campos, Francisco Hermida Bouza y Francisco Javier Millán Pérez, según evoca la plataforma haciéndose eco de lo publicado por ‘El Mundo’.

Declaró como inculpado

Espejo también habría sido quien preparó «la coartada del Estado» junto al abogado Jorge Argote, esto es, la versión oficial que apuntaba que Zabalza huyó en Endarlatsa cuando lo llevaron a ver un zulo, esposado, y que días después apareció muerto en el río Bidasoa.

El ahora teniente general declaró como inculpado ante el juez en Donostia, pero la causa se archivó en 1988. A este respecto, Mikel Zabalza Gogoan señala que a pesar de que «los indicadores más lacerantes de impunidad son los ascensos, condecoraciones, cruces y medallas a los miembros de la Guardia Civil», no son «los únicos». «La impunidad no solo toca al cuerpo militar. También es responsable la justicia, y también lo es Gobierno español».

A juicio de la plataforma, este ascenso de cargo demuestra que «la tortura en el Estado español sigue necesitando de una impunidad absoluta» y que «la estrategia contra la disidencia política en Euskal Herria sigue viva».

Desclasificar los documentos

«Reducen a cero a las víctimas del Estado, haciéndolas de nuevo víctimas, demostrando que están lejos de alcanzar la verdad, la justicia y la reparación», ha denunciado.

Por ello, y ante «la humillación que deben vivir las víctimas del Estado», ha hecho un llamamiento a los responsables políticos y a las instituciones vascas para que «intervengan en la medida de sus posibilidades» y ha considerado «imprescindibl»e desclasificar la información que depende del Gobierno español para esclarecer el caso de Mikel Zabalza.

«Es imprescindible aclarar, reconocer y no volver a victimizar los 5.379 casos de tortura que se han producido en Euskal Herria, para dar pasos en favor de la convivencia real», ha subrayado.




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lunes, 3 de abril de 2023

De Paseo por Lea-Artibai

Desde Deia traemos a ustedes este magnífico reportaje acerca de que ver y hacer en la comarca de Lea-Artibai, partiendo desde Markina Xemein.

Disfruten del paseo virtual:


Cíclopes, rocas y mitos a orillas del río Artibai

Markina-Xemein se erige en el principal núcleo de la comarca de Lea-Artibai desde su fundación en el siglo XIV, pero se asienta en un cruce de caminos entre Bizkaia y Gipuzkoa, entre la costa y el interior, entre el mito y la realidad, algo que le da una personalidad única

J.M. Ochoa de Olza

La comarca de Lea-Artibai, en el occidente de Bizkaia, es tierra de encuentros, de caminos que se cruzan, donde la historia y la leyenda forjan un encuentro entre lo terrenal y el mito.

Numerosos arroyos y riachuelos alimentan los dos ríos que vertebran de norte a sur este territorio, el Lea que desemboca entre la lekeitiarra playa de Isuntza y la de Karraspio, en Mendexa, y el Artibai, que vierte sus aguas en Ondarroa, entre el puerto y la playa de Arrigorri. En las márgenes de estos cauces hay espacio tanto para los molinos de agua de ferrerías y harina como para que las lamias canten y se peinen. El molino de Bengolea y la cueva de Oibar, a orillas del Lea a su paso por Gizaburuaga son las dos caras de esta misma moneda de realidad y leyenda.

La localidad de Markina-Xemein, nacida de unión de la villa de Markina y la anteiglesia de Xemein a mediados del siglo pasado, es la capital de la comarca. De origen medieval, Villaviciosa de Marquina recibió su fuero de fundación en el siglo XIV pero a pesar de ser un ente diferenciado quedó irremisiblemente ligado a la vecina Xemein ya que, según su carta puebla, las necesidades espirituales de los vecinos de la villa debían atenderse en la parroquia de Santa María en la anteiglesia. Los conflictos y las tiranteces estaban servidas.

Los vecinos de Xemein, miembros de la llamada Tierra Llana o infanzonado, no podían ocupar los solares de la nueva villa, reservados para los hidalgos. A esto se unió la disputa por el patronazgo sobre la iglesia de Santa María entre las dos familias dominantes, los Ugarte y los Barroeta, que buscaban las prebendas y relevancia social que llevaba aparejadas. Las tensiones no acabaron a pesar de la construcción en Markina de un segundo templo, el ya desaparecido San Pedro de Elizbarría.

Urregarai, Santa Eufemia y Tartalo

La llegada del cristianismo a estos montes y valles arrinconó las antiguas creencias, pero no logró que se olvidaran. Las lamias siguen escondidas en los ríos, pero no son las únicas cuya sombra aún se percibe. El cíclope Tartalo también se siente en las montañas. El pico Urregarai, entre Markina y Aulesti, parece ser su refugio.

Este ser mitológico de un sólo ojo, que algunos aquí llaman Alarabi y creen que no es el mismo ser que Tartalo, aterrorizaba la comarca con su inmensa fuerza y su afición a devorar animales y hombres.

Al igual que pasa con la diosa Mari, la Dama de Anboto, parece que Tartalo también tiene otros hogares, ya como el del monte Sahadar en Zegama, en la vecina Gipuzkoa, donde un joven, según narra la tradición, consiguió que se ahogara en un río cuando huía de él para no ser devorado.

Quizá el cambio de cueva se debió a la aparición en Urregarai de Santa Eufemia. O más bien de su cuerpo. Esta leyenda explica el origen de la ermita dedicada a esta santa que murió mártir en Calcedonia, junto al Bósforo (Turquía). Cuentan que una pastora tropezó con una mano que salía de la tierra que lucía un anillo en uno de los dedos. La joven se apoderó de él y retorno al pueblo llevándolo puesto. Misteriosamente, cuando quiso contar lo sucedido no pudo hablar, por lo que acompañada de sus vecinos regresó al lugar, devolviendo la joya a su dueña. Los vecinos cavaron alrededor de la mano y encontraron a santa Eufemia. Ahí fue donde se construyó la ermita, destino de una romería el 16 de septiembre en la que muchos peregrinos suben los 220 escalones del tramo final que lleva hasta el templo con una larga vela enrollada en la cintura para conjurar los dolores de cadera. Algunos de estos devotos realizan esta última ascensión de rodillas.

Esta no es la única leyenda que se cuenta relacionado con el monte Urregarai. Una de ellas hace referencia directamente a su nombre. Urregarai, que puede traducirse como alto de oro, puede tener su origen en la creencia de que en la cima hay enterrada una campana de oro.

Aunque el último tramo hasta la ermita y la cercana cima del Urregarai hay que hacerlo a pie, tanto desde de Markina como desde Aulesti se puede llegar en coche hasta Santa Eufemiako Zelaize, el prado de Santa Eufemia, una campa entre el Urregarai (704 m) y el Bedartzandi (700 m), donde además parking es también un área de esparcimiento y cuenta con un bolatoki. Por la pista forestal que sale a la derecha de la carretera, según se sube desde la cantera Zeleta, justo enfrente de donde se dejan los coches, se llega directamente hasta la ermita y la cima del monte. Desde allí las vistas sobre la comarca no dejarán indiferente a nadie. El Oiz, el Anboto sobresalen si se mira hacia el sur, mientras que en el norte es el mar el que se deja ver.
Por la ruta hacia el Akarregi

De vuelta a Markina, se puede inciar la ruta hacia el monte Akarregi, que parte de ella se puede hacer también en coche a modo de aproximación hasta el camino que sube hasta cima, donde se podrá encontrar uno de los tradicionales buzones montañeros que tanto se ven en las cimas de Euskadi y Navarra y que en este caso tiene la forma de la ermita de San Miguel de Arretxinaga, por la que se ha pasado para llegar hasta aquí.

El inicio de la excursión puede hacerse en la iglesia de Santa María de Xemein, cuyo nombre oficial, dicho sea de paso, es Santa María de la Asunción. Si bien el templo de las disputas entre los Barroeta y los Ugarte era del siglo X, el actual se levantó en el siglo XVI sobre los restos del anterior.

Si se hace caso de las leyendas que todavía sobrevuelan Markina desde el pasado, los conflictos por este templo no se limitaron a los de los señores locales. Cuando se inició su construcción ya hubo quien se opuso a ella. Los jentiles que habitaban las montañas que rodeaban Xemein no vieron con buenos ojos la llegada del cristianismo, que los arrinconaba en los márgenes de las creencias populares, por lo que defendieron su territorio arrancando grandes rocas de las montañas para arrojarlas contra el edificio que significaba el fin de su era.

En la actualidad, las canteras de mármol negro del macizo que forman el Urregarai y el Bedartzandi son una de las señas de identidad que han dado fama en todo el mundo a Markina-Xemein y a la vecina Aulesti. Los jentiles parece que iniciaron a otra de las industrias de la comarca.

La carretera hacia la cumbre del Akarregi, que ofrece una panorámica del lado oriental de Lea-Artibai, pasa también por el monumento más singular de la localidad, y casi de todo el norte peninsular, el apilamiento de tres gigantescas rocas en el interior de la ermita de San Miguel de Arretxinaga. Esta formación rocosa llena de misterio este rincón donde el río Urko desagua en el Artibai.

 A los jentiles, Por su habilidad para trabajar las rocas, no solo para lanzarlas, se les consideró los constructores de los monumentos megalíticos, de los dólmenes y de cromlech que se encuentran en las sierras y bosques de Euskal Herria, por eso no sorprende que también se les atribuyera esta formación. Lo que sí sorprende es que llegado el cristianismo, se levantara una ermita alrededor de un supuesto monumento pagano. Ponerla bajo la advocación del arcángel san Miguel, que ya derrotara al dragón, a la herensuge de Aralar, solucionó la papeleta.

Pero bajo el barniz de lo milagroso se mantiene su antigua aura mágica y sanadora. Así, a quien sufra alguna enfermedad le podría bastar con tocarlas para curarse, aunque alguno afirma que es necesario llevarse a casa un fragmento para lograrlo. Otra creencia afirma que quien desee casarse en el plazo de un año deberá pasar tres veces por debajo y entre ellas sin tocarlas para lograrlo. Una imagen de San Miguel colocada en el interior asiste a la devoción de los creyentes.

Siguiendo la carretera se llega a la Torre Barroeta, recientemente restaurada y que durante muchos años ha sido un caserío dedicado a las labores agrícolas, lejos ya de su origen y funciones militares.

Dejando este edificio a la izquierda, la pista asfaltada sigue durante unos dos kilómetros hasta la base del Akarregi. Una senda sale a la izquierda de la calzada hacia la cumbre del monte. Desde sus 400 metros de altitud se domina el entorno.

Dos rutas históricas que se cruzan

La Comarca de Lea-Artibai es una encrucijada de caminos y en ella se encuentran dos que han tenido gran importancia histórica, uno por su vertiente espiritual, el Camino de Santiago en su recorrido por el norte peninsular y cantábrico, y otro comercial como pocos, el Camino del Pescado y el Vino, que atravesaba de norte a sur el País Vasco para llevar el vino a los puertos de Bermeo, Lekeitio y Ondarroa, y regresar con pescado para el interior del país.

Dos son la etapas que de este a oeste buscan la ciudad del apóstol. Son, en principio, la cuarta y la quinta de la ruta. La primera sale de Deba y llega hasta Markina, unos 22 km, y la segunda parte de esta localidad Markina para acabar en Gernika, unos 25 km. Por supuesto que este planteamiento es orientativo, ya que cada peregrino pone salida y llegada donde quiere o puede y el santuario de Cenarruza es un albergue de peregrinos muy demandado.

Por lo que respecta al Camino del Pescado y el Vino, conocido en las guías de senderismo y rutas como la GR-38, la que recorre la comarca de Markina es una variante. La ruta principal llega a Bermeo, pero un ramal, el GR-38.1, se desvía hacia Cenarruza para dividirse después en dos, uno a Lekeitio y otro a Ondarroa. Así, la primera etapa sale de Durango hasta Cenarruza pasando por el monte Oiz. Son 22 km por la GR-38.1. Desde localidad hay que seguir hacia Bolibar y el monte Bedartzandi hasta la ermita de Santutxu, donde el camino se divide. A la izquierda, por la GR-38.2 se llega a Lekeitio y tomado el camino de la derecha, la GR-38.3, a Ondarroa.

Qué más ver en Markina-Xemein

Recorrer Markina-Xemein supone conocer una de las localidades más emblemáticas de Bizkaia, los edificios, los palacios, los templos y obras civiles de utilidad pública son muestras de que la historia ha llenado los rincones de una villa de abolengo. Entre los monumentos que se deben visita están tanto los viejos ayuntamiento de Xemein, junto a la ermita de San Miguel, y el de Markina con su galería porticada. Pero no es menos interesante el actual edificio consistorial de Markina-Xemein en el palacio Mugartegi. Y si de algo va servida esta villa es de grandes palacios y casas, como las dos torres de los Ugarte y los Barroeta, pero también las de Artibai, Antxia, la casa Ubilla o los palacios de Ansotegi, Andonegi y el de Gaytán de Ayala.

Por lo que respecta a los templos, la iglesia y convento de los Carmelitas, la ermita de Santa Cruz o Elizatxiki y el convento y la iglesia de la Merced son tres lugares que no deben dejarse de lado.

Entre los edificios civiles de uso público destacan el antiguo juzgado y cárcel municipal, que ahora es la sede de la Oficina Comarcal Agraria, y la pescadería municipal.




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La «Base Ética» de Grande-Marlaska

Fernando Grande-Marlaska lo vuelve hacer, desplegando su prepotente cinismo, sabedor de que el régimen al cual sirve le permite actuar con total impunidad, premiando a uno de los involucrados en el secuestro, tortura y asesinato de Mikel Zabalza.

Por su conducto, el franquismo borbónico vuelve a mostrar que en el estado español no existió ninguna transición y que quienes insisten en hablar de "la llegada de la democracia" o son tontos útiles o son cómplices en todos los crímenes de lesa humanidad cometidos desde el día de la muerte de Francisco Franco hasta el día de hoy.

Lean esto que nos reporta Naiz:


Un implicado en la muerte de Mikel Zabalza, en lo más alto de la Guardia Civil

El pasado jueves compareció en el Congreso español el Mando de Apoyo de la Guardia Civil, Arturo Espejo, lo que ha servido para comprobar que uno de los implicados en la muerte por torturas de Mikel Zabalza ha sido ascendido por Grande-Marlaska a lo más alto de la cúpula del cuerpo.

Iñaki Iriondo

El pasado jueves, 30 de marzo, compareció en el Congreso de los Diputados el Mando de Apoyo de la Guardia Civil, el teniente general Arturo Espejo, para hablar de las presuntas irregularidades en las adjudicaciones de obras de reparación y reformas en trece cuarteles de la Guardia Civil, situados en diferentes puntos del Estado español, entre marzo de 2014 y abril de 2019.

En esa misma sesión, desde Ciudadanos y ERC recordaron que el jefe del Mando de Apoyo, Arturo Espejo, fue uno de los cuatro tenientes generales que acompañaron a María Gámez en la comparecencia en la que anunció que dimitía como directora de la Guardia Civil tras conocer la imputación de su marido en una derivada del caso ERE de Andalucía. Los otros tres fueron el director adjunto operativo (DAO), Pablo Salas, el jefe del Mando de Operaciones, Félix Jesús Blázquez, el jefe del Mando de Personal, Manuel Llamas.

Pero lo también destacable es que el ahora teniente general Arturo Espejo Valero, miembro de la cúpula de la Guardia Civil, participó en 1985 en la muerte por torturas de Mikel Zabalza. Siendo teniente en Intxaurrondo, era el instructor y uno de los tres guardias que, según la increíble versión oficial, acompañó a buscar el supuesto zulo de Endarlatsa a Mikel Zabalza, quien nada más bajar del furgón, esposado, golpeó a uno de los ellos y consiguió huir por un agujero estrecho cercano al río donde le perdieron la pista y días después apareció muerto.

Hoy es oficialmente reconocido que Mikel Zabalza falleció a causa de las torturas que guardias civiles como el entonces teniente Arturo Espejo le infligieron. Un informe del Gobierno de Lakua establece que «la hipótesis de la huida repentina de Mikel Zabalza se convierte en muy improbable, por no decir simplemente increíble». Y frente a ello, «existen fuertes presunciones de que fue detenido y sometido a tortura, penas y tratos crueles, inhumanos o degradantes que le pudieron llevar a la muerte».

Otros investigadores han escrito que hasta el propio servicio secreto de la época, el CESID, recogió en un acta lo que en realidad sucedió. Y existen audios grabados que lo corroboran.

Ascendido por Robles y Marlaska

Como en otros casos, la relación con la tortura de ciudadanos vascos no impidió que Arturo Espejo iniciara una carrera de ascensos hasta llegar a general y ser nombrado jefe del Gabinete Técnico de la Guardia Civil, tomando el relevo de Antonio Tocón, condenado por torturas aunque absuelto por el Tribunal Supremo.

El 15 de febrero la ministra de Defensa, Margarita Robles, lo ascendió a teniente general, que es el mayor rango de los existentes en la Guardia civil. Tan solo hay cinco tenientes generales.

Casi de inmediato, el 2 de marzo de 2022, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, lo nombró jefe del Mando de Apoyo, que es uno de los cuatro integrantes de la cúpula de la Guardia Civil, con dependencia directa de la directora general del cuerpo y encargado de la «dirección, coordinación y gestión de los recursos financieros y del desarrollo de la política de recursos materiales».

Según determinadas fuentes, Arturo Espejo es un mando de la entera confianza del ministro Fernando Grande-Marlaska y atribuyen su nombramiento a una decisión personal suya.

Cabe también recordar que el Estado español acumula once condenas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos por no investigar torturas denunciadas, y en siete de ellos el juez instructor era el ahora ministro Grande-Marlaska.

EH Bildu pide la comparecencia de Marlaska y el PNV lanza una batería de preguntas

El PNV y EH Bildu han reaccionado con prontitud a la información ofrecida por GARA y NAIZ.

EH Bildu ha pedido la comparecencia del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el Congreso de los Diputados, «para explicar las razones del ascenso del teniente general Arturo Espejo Valero y su nombramiento como jefe del Mando de Apoyo de la Guardia Civil y la relación de este agente con el Caso Mikel Zabalza».

Además, su diputado Jon Iñarritu y el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, han dirigido sendas baterías de preguntas al Gobierno para conocer si «es idóneo que en la cúpula de la Guardia Civil se encuentre el mayor responsable en uno de los casos más turbios sucedidos en el seno de ese cuerpo policial», o por qué entiende el Ejecutivo de Sánchez que «un implicado en un caso de torturas que culminó con la muerte de una persona inocente es merecedor de ascensos y condecoraciones».

EH Bildu: «¿Dará el Gobierno algún paso?»

Jon Iñarritu incide en la evidencia de que versión oficial sobre la muerte de Mikel Zabalza es «evidentemente falsa» por lo que quiere saber si «es el ascenso del mayor responsable la única medida que ha tomado el Gobierno en relación al Caso Mikel Zabalza».

El parlamentario de EH Bildu quiere conocer también cuál ha sido la trayectoria del teniente general Arturo Espejo en la Guardia Civil desde 1985, año en el que murió Mikel Zabalza, en qué puestos ha estado y qué condecoraciones ha recibido, en qué fechas y por qué motivos.

También busca profundizar en la muerte por torturas de Mikel Zabalza, y Jon Iñarritu pregunta al Gobierno si va a poner en marcha alguna investigación para conocer lo ocurrido y la implicación personal de Arturo Espejo. En definitiva, si «contempla el Gobierno dar algún paso en torno al caso de Mikel Zabalza».

PNV: «¿Son estos los valores de la Guardia Civil?»

Desde el PNV, por su parte, su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, cuestiona el nombramiento de Arturo Espejo como teniente general y pregunta al Gobierno si «cree que aquellos que fueron custodios de Mikel Zabalza y que dieron una versión oficial de lo sucedido que se ha demostrado falsa personifican los valores que dice defender la Guardia Civil».

También el portavoz jeltzale recuerda que «el Gobierno Vasco reconoció a Mikel Zabalza como víctima de violencia policial en contra de la versión oficial defendida por el Gobierno español y la Guardia Civil. El dictamen de la Comisión de Valoración del Gobierno Vasco coincidía también con lo relatado por el capitán de la Guardia Civil, Pedro Gómez Nieto, y el entonces director del CESID, Juan Alberto Perote, en unos audios que salieron a la luz en 2021».

Además de las cuestiones sobre el ascenso de Arturo Espejo, Aitor Esteban inquiere al Gobierno por la desclasificación de la información que obra en poder del Gobierno español para «esclarecer» el caso Mikel Zabalza. Asimismo, y entre otras cuestiones, el portavoz del PNV quiere saber si el Gobierno español tiene intención de reconocer a Mikel Zabalza como víctima de abusos y torturas policiales.

La «base ética» del teniente general

El Mando de Apoyo de la Guardia Civil, el teniente general Arturo Espejo, compareció en el Congreso de los Diputados el pasado jueves, 30 de marzo, para hablar de las presuntas irregularidades en las adjudicaciones de obras de reparación y reformas en trece cuarteles de la Guardia Civil, situados en diferentes puntos del Estado español, entre marzo de 2014 y abril de 2019.

En esa misma comparecencia, el teniente general Arturo Espejo afirmó sin ruborizarse que la Guardia Civil ha cumplido 179 años porque se ha «adaptado a la evolución y por su base ética»

Y cabe recordar también que fue uno de los cuatro tenientes generales que acompañaron a María Gámez en la comparecencia en la que anunció que dimitía como directora de la Guardia Civil tras conocer la imputación de su marido en una derivada del caso ERE de Andalucía. Los otros tres fueron el director adjunto operativo (DAO), Pablo Salas, el jefe del Mando de Operaciones, Félix Jesús Blázquez, el jefe del Mando de Personal, Manuel Llamas.

Intxaurrondo, «objetos perdidos»

Este último, el hoy también teniente general Manuel Llamas, fue quien despachó en 2020 una petición ciudadana que requería toda la documentación y expedientes relativos al caso de Mikel Zabalza alegando que la causa está aún en los juzgados, cuando es patente que en aquel momento la causa estaba archivada desde 2010.

Una respuesta muy similar a la que en 1985 otro guardia civil, probablemente Arturo Espejo, puesto que era el instructor del caso, dio a la madre de Mikel Zabala cuando acudió al acuartelamiento de Intxaurondo: «Si ha perdido a su hijo, vaya a buscarlo a objetos perdidos».

 

 

 

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sábado, 1 de abril de 2023

Egaña | El Fin de la Dispersión

Desde su perfil de Facebook traemos a ustedes el texto que Iñaki Egaña le dedica al cierre de ciclo de la infame política penitenciaria que el régimen español diseñó específicamente para castigar a familiares y amigos de los presos políticos vascos.

Con esta medida, Madrid acentuaba su inclinación revanchista, causando más daño y dolor del contemplado en su propio corpus legal a quienes caían en su red represiva.

Adelante con la lectura:


El fin de la dispersión

Iñaki Egaña

A la andoaindarra Matilde Arribillaga la recuerdo en muchas de las movilizaciones a favor de los derechos de los presos políticos vascos. Un grupo de mujeres veteranas, la mayoría abuelas, con armadura de hierro y corazón del color de la flor del cerezo que despunta estos días, se había convertido en nuestra conciencia, como aquellas que en la Plaza de Mayo argentina invocaban a los suyos desaparecidos.

Hace unos días se cumplieron 29 años de la desgracia. Matilde esperaba la llegada de un autobús que condujese a varios familiares de presos para acercarse al Parlamento de Gasteiz, donde PP, PSOE y PNV se vanagloriaban de quién era más que quién en la adopción de medidas políticas en el código penitenciario. Su hijo, “Xifi” Jauregi había sido detenido en 1987. Un despiste y la vida se le fue a Matilde en un instante. Un camión la atropelló. No consta en la relación de víctimas, ni siquiera entre esas 16 muertes causadas por la dispersión de los presos. Como en los accidentes laborales, unos y otros nos quedamos con la impresión de que la suerte es un factor determinante en el devenir cotidiano. Por razones biológicas y estadísticas, Matilde ya no estaría entre nosotros. Pero sin la dispersión de los presos políticos vascos, no habría fallecido aquel fatídico día de 1994.

Hoy, con los presos condenados por la Audiencia Nacional en prisiones vascas o camino de ellas y los igualmente castigados por el Tribunal de lo Penal de París en la cercanía de Lannmezan, con alguna excepción, el alejamiento y la dispersión parecen abocados al baúl de la desmemoria. Minimizando sus consecuencias, como si se tratara de un fleco de ese conflicto español con los vascos que oficialmente niegan. Sin embargo, el alejamiento y la dispersión han sido dos de los universos políticos y de solidaridad de varias generaciones de vascos.

Desde la legitimización internacional de España con aquel proceso que llamaron Transición, la política penitenciaria española con la disidencia, especialmente la vasca, pasaba por seguir modelos importados. Al comienzo, agrupando a los internos en cárceles como la de Soria (1978) y alejados a Puerto y, más tarde, en prisiones de máxima seguridad. Como la de Maze (Long Kesh) en Eire, la de Stammheim en Alemania o la de Asinara en Cerdeña. Para los vascos, los cuatro módulos de Herrera de la Mancha. Las marchas anuales condensaron un compromiso para enmarcarlo en los paneles de la “borroka memoria”.

A pesar de la concentración de presos en Herrera, los movimientos compartidos por París y Madrid ya dieron pistas de lo que se avecinaba. En 1984 detuvieron a decenas de huidos en Ipar Euskal Herria y los mandaron, a pesar de una propaganda benévola, a cárceles a cielo abierto, a Gabón, Cabo Verde, Ecuador, Sao Tomé, Togo, Panamá... Un año más tarde, en plena actividad de los GAL, Francia comenzó a alejar y dispersar a los presos vascos detenidos en el Hexágono, a criminalizar a la solidaridad, en especial a la bretona, y a entregar, de “policía a policía”, a cientos de refugiados que luego torturaban. Que vengan ahora a decirnos que esta ofensiva represiva coincidió en esos frentes, incluidos el de la guerra sucia, de casualidad. En algún lugar, como antes el Plan Zen, se hallarán los documentos que certifiquen, con nombres, apellidos y siglas, los planes de los gobiernos citados, incluidos los autonómicos (PNV y CiU apoyaron la dispersión).

Los presos de la época comentaron que aquel 23 de enero de 1987, cuando salió el primer contingente de presos desde Herrera con destino a siete cárceles del Estado español, les pilló de sorpresa. Ya en 1989, con Enrique Múgica Herzog ministro de Justicia, el alejamiento se multiplicó exponencialmente, llegando a desplazar presos vascos a Ceuta, Melilla y a las islas Canarias. Hasta casi 70, incluidas las del Estado francés. Y en el interior de las mismas, separados en módulos. Cuando en 1991 Juan María Atutxa llegó a la consejería de Interior, la dispersión, que ya era un hecho, la aplaudió hasta enrojecer.

Lo especial de la dispersión fue el hecho de que, como la vuelta en 1975 de los borbones a la presidencia de España, el alejamiento era, asimismo, una restauración. En 1938, los presos vascos fueron dispersados hasta las entonces colonias y hasta más de medio centenar de prisiones diversas. En marzo de 1969, todavía año y medio antes del Proceso de Burgos, Madrid también eligió alejarlos, desde Puerto de Santa María, a Córdoba pasando por Pontevedra. De Barcelona sacaron a ejecutar a Txiki Paredes.

Y en aquellos viajes interminables, también perdieron la vida otros familiares, no contabilizados entre los 16 últimos: Juanita Goñi Lasa, Miren Zumalde, Anton Guridi. No serían tampoco los únicos sin contabilizar. En julio de 1999, después de volver de Gasteiz donde habían visitado a los suyos, cinco familiares de Emilio Martínez de Marigorta, (Sucet, Grancinda, Suvanilda, Madalena y su hijo Ibai), dispersado y deportado a Cabo Verde, murieron en accidente de aviación.

La dispersión generó también un movimiento de solidaridad en el Estado español que a veces no hemos sabido valorar. Cientos de jóvenes y no tan jóvenes madrugaban cada fin de semana y se ocupaban de acoger a los familiares. En Cartagena, en Sevilla, en Puerto de Santamaría, en Madrid, en Córdoba. Amenazados y vilipendiados. Eskerrik asko.

Pasaron poco más de dos meses para alejar a los presos vascos en 1989 y cuatro años y medio para repatriarlos, después de más de 30 de conculcación de la ley orgánica general penitenciaria. La dispersión costó a cada familiar unos 20.000 euros al año. Decenas de vueltas al planeta, millones de euros acumulados, en una multa gigantesca sin factura. El coste de la represión, aún sin evaluar. A la espera de ese “aquello nunca debió de suceder” o “fue injusto”. Porque hasta ahora, la respuesta institucional, como señalaba Rafael Vera, uno de los puntales de los GAL, es la de que el fin justificaba los medios. Incluida la dispersión.

 

 

 

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