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domingo, 3 de febrero de 2019

Salvados con Nicolás Maduro

Todo mundo está hablando del programa Salvados en donde Jordi Évole, el Follonero, ha entrevistado a Nicolás Maduro quien durante la misma, ha mostrado sus hechuras de estadista a la altura de las difíciles circunstancias que enfrenta su nación.

Aquí tienen un detallado de la entrevista por conducto de Público:


El presidente de Venezuela ha respondido con firmeza a Évole en uno de sus momentos más complicados al frente del legado de Hugo Chávez. Maduro no descarta la guerra civil y no se plantea convocar elecciones presidenciales, como le exige la Unión Europea. Ha criticado la actitud de Pedro Sánchez y ha comparado su ultimátum con la posición de Aznar ante la guerra de Irak.

"Está a punto de empezar la entrevista. Pero antes, un detalle. Compruebo que la mesa cojea. No soporto las mesas que cojean. [Nicolás] Maduro tiene una libreta, y le pido arrancar una hoja. La doblo, y un señor del séquito presidencial me la quita de las manos para que yo no me agache. Coloca la hoja doblada bajo una de las patas. La mesa deja de cojear. Pero por más que lo intente, algunos piensan que el que cojeo soy yo, simplemente por sentarme frente a Maduro, ahora que parece que entrevistar es sinónimo de blanquear. En fin. Empezamos a preguntar, que es lo único que en estos casos podemos hacer".

Así fueron los instantes previos a la primera entrevista internacional que el presidente de Venezuela ha concedido después de la autoproclamación del opositor Juan Guaidó como presidente interino. Las líneas las ha escrito este domingo en La Vanguardia el propio entrevistador, Jordi Évole, director del programa Salvados, que ha realizado la entrevista emitida por La Sexta este domingo. Una entrevista atrevida y, en ocasiones, descarada en la que el periodista ha puesto en varias situaciones comprometidas a Maduro, quizás no tanto en el plano internacional, aunque sí en las políticas internas del país. "Es usted una máquina de incumplir promesas", se ha atrevido Évole a decirle a Maduro, que le ha reconocido que aún no ha avanzado su estrategia para que Venezuela no dependa económicamente sólo del petróleo, que no sabe en qué situación se encuentran la negociaciones para que los pensionistas venezolanos que viven en España reciban su dinero, que no se ha debatido sobre el matrimonio homosexual en el país o que, directamente, su Gobierno "no es eficaz" para resolver los problemas de la sociedad.

Llamada a Guaidó en plena entrevista

Évole ha intentado incluso llamar por teléfono a Guaidó para tratar de establecer un diálogo directo entre Gobierno y oposición, algo que no se ha dado por el momento, según Maduro. Una lástima que el teléfono del autoprocamado presidente estuviera apagado y su buzón de voz lleno. Aún así, Maduro ha querido dejarle un mensaje: "Piense bien lo que está haciendo. Es un hombre joven, le quedan muchos años de lucha. Abandone la estrategia golpista, deje de simular una presidencia que nadie eligió y, si quiere conversar, conversemos sobre problemas del país. La política no es un juego de machamos, exige mucha responsabilidad y sensatez. No se deje utilizar por gobiernos extranjeros ni viejos caciques políticos de la derecha. Busque un poco de sensatez y no se preste a hacerle daño al país", le ha dicho Maduro.

Previamente, el presidente había calificado de "payasada" la autoproclamación de Guaidó. "Esta persona no está facultada por ningún artículo (legal). Es una payasada autoproclamarse en una plaza. No tiene ninguna base constitucional, legal, protocolar, formal", ha argumentado Maduro. "Buscan dividir y una intervención extranjera que imponga un gobierno títere. Tratan de generar la impresión de un gobierno paralelo que existe en los medios internacionales, pero no existe en la realidad", ha sostenido. Pero este lunes, el Gobierno de España reconocerá a Guaidó como presidente de forma "expresa y clara".

Preludio de guerra

Évole y La Sexta habían adelantado algunos detalles de las respuestas de Maduro ante el momento más complicado que atraviesa su Gobierno, a quien la Unión Europea ha dado un ultimátum que finaliza este domingo: o convoca elecciones presidenciales o reconoce a Guaidó como presidente encargado, algo que ya han hecho países como EEUU, Reino Unido, Canadá, Colombia, Ecuador, Brasil, Perú, Israel, Australia, Argentina o Dinamarca, entre otros. Évole comenzó sus preguntas poniendo en valor su "privilegio" como periodista después de la detención de tres profesionales de la Agencia EFE, algo que Maduro ha negado en varias ocasiones aludiendo a la retención de hasta 48 horas que puede producirse.

Quizás, la respuesta más interesante sea lo que piensa Maduro sobre las posibilidades reales de que el país acabe enfrascado en una guerra civil.

"El pueblo se está armando ya. Armado desde el punto de vista profesional, institucional, constitucional. En caso de un conflicto local, regional o nacional, el pueblo sabe a dónde ir, qué hacer, cómo defender. (...) La opción militar está sobre la mesa de Donald Trump. ¿Qué debe hacer un país? ¿Rendirse? Si quieres la paz, dice un adagio, prepárate para la guerra. A mí me gusta decirlo de otra forma: “Si quieres la paz, prepárate para defenderla”, afirma el presidente venezolano. Puede sonar un tanto metafórico ese pueblo armándose, pero lo cierto es que Maduro ha ordenado recientemente crear 50.000 "unidades populares de defensa", que en palabras del propio presidente, son hasta "dos millones" de milicianos "tienen acceso al sistema de armas de las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas. Tienen entrenamiento militar". Maduro es aún más preciso: "Es el pueblo, organizado como miliciano, en su barrio, en su fábrica, en la universidad. En los distintos espacios. Son cuerpos de combatientes." Évole se asustó ante las respuestas de Maduro, pero éste perseveró: "A mí no me asusta. (...) Nosotros no vamos a entregar Venezuela". "EEUU quiere devolvernos al siglo XX, a los golpes de Estado militares, a los gobiernos títeres subordinados a sus mandos. Al saqueo de nuestros recursos naturales. Eso es inviable. El Caribe no puede volver a ser el patio trasero de EEUU", ha señalado.

Aunque Maduro cree que "esto va acabar bien", no esconde que la escala bélica es impredecible. "Nadie pudiera hoy decir con certeza una respuesta para esa pregunta. Todo depende del nivel de locura y de agresividad del imperio del norte y de sus aliados de Occidente. Nosotros simplemente vivimos en nuestro país, y pedimos que nadie intervenga en los asuntos internos. Y nos preparamos para defender a nuestro país", ha respondido sobre las posibilidades de un derramamiento de sangre en el país.

Los ultimátums no funcionan con Maduro

Maduro también se ha mostrado firme ante el ultimátum que la Unión Europea (UE) le lanzó la pasada semana. Un plazo de ocho días que expira este domingo y tras el que se reconocerá a Guaidó como presidente interino si Maduro no lo acata, es decir, si no convoca elecciones en el país.

Aunque al mismo tiempo, la UE se ha sumado a la cumbre internacional del próximo 7 de febrero en Montevideo (Uruguay) para abordar la crisis venezolana. Un encuentro al que acudirán representantes de ocho de los países miembros de la UE (Alemania, España, Francia, Italia, Portugal, Holanda, Reino Unido y Suecia) y México, Bolivia, Costa Rica, Ecuador y Uruguay (que han mantenido su apoyo a Maduro). Una iniciativa que el presidente venezolano ha visto con buenos ojos.

"No aceptamos ultimátums de nadie. Es como si yo le dijera a la UE: “Le doy siete días para reconocer la República de Catalunya, o si no vamos a tomar medidas”. La política internacional no puede basarse en ultimátums", responde Maduro, que añade: "No nos hemos planteado aceptar ultimátums de nadie. (...) ¿Por qué la Unión Europea le tiene que dictar normas políticas a otro país?".

Ante la insistencia de Évole sobre si se ha planteado convocar elecciones presidenciales, una pregunta que formula hasta en ocho ocasiones, Maduro ha respondido que "las elecciones presidenciales se hicieron el 20 de mayo" y que vuelven a tocar "en 2024", que cree que "lo que está necesitando Venezuela es una renovación del Parlamento", es decir, unas elecciones legislativas, que es la única medida que ha anunciado que está dispuesto a acometer para acabar con las dos cámaras de representantes que hoy funcionan paralelamente en el país: la Asamblea Nacional de Venezuela, controlada por la oposición y presidida por Guaidó, y la Asamblea Nacional Constituyente, impulsada y controlada por el chavismo, creada ex profeso por el Gobierno después de que el oficialismo perdiera el control de la primera.

"No acepta la derrota", ha preguntado Évole a Maduro. "Fueron situaciones sobrevenidas. Tratamos de convivir con ese parlamento pero fue imposible. Luego llegaron las guarimbas, un movimiento de sectores extremistas que incendiaron el país. Cogí la Constitución y busqué una respuesta. La encontré en los artículos del poder constituyente: hacer un proceso político y devolver la paz al país. Se convocó la Asamblea Nacional Constituyente, un poder supraconstitucional. No es un simple parlamento, es un poder. Dio resultado y se ha acabado la violencia", ha contestado el mandatario. Ante la incomprensión manifiesta de Évole, Maduro la ha achacado a la desinformación que llega a Europa sobre Venezuela: "Estás envenenado, Jordi, es la campaña diaria contra Maduro".

"Pedro Sánchez es un farsante, un presidente no electo"

El periodista también le ha preguntado sobre su opinión de respecto al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. "¿Qué sintió cuando escuchó el ultimátum de Pedro Sánchez?", pregunta Évole. La respuesta va en la línea dura que el presidente venezolano siempre ha mostrado hacia quien le dice lo que tiene que hacer: "Pedro Sánchez es un farsante. Es él que no ha sido electo por nadie. Yo he sido electo y reelecto por votos populares. Hemos ganado 23 elecciones en 20 años, de 25. Y Pedro Sánchez debería ser el que convoque elecciones para que el pueblo español elija quién es su presidente. Es un presidente no electo. Es lo que pienso de manera automática y creo que lo piensa todo el pueblo español. Y creo que le va a ir muy mal en las elecciones que convoque".

Pero Maduro no se queda ahí, sino que lanza una advertencia al presidente español inspirada en otro expresidente español: "Los bolivarianos no nos rendimos. Nosotros somos, como dice Rodríguez Zapatero, como los vietnamitas: luchamos hasta con las uñas. Por las malas nunca aceptaremos nada, que lo sepan. Que lo sepa Pedro Sánchez. ¡Pedro Sánchez, que lo sepas! Por las malas, te hundirás tú. Venezuela por las malas no da un paso en ninguna dirección, que lo sepan en el mundo", zanja. Maduro ha comparado a Sánchez con Aznar: "Cometiste un error y te va a ir peor que a Aznar cuando se metió en Irak. Ojalá no te manches las manos de sangre junto a Trump en la crisis venezolana".

Maduro también ha lamentado que sea Sánchez quien esté manchando la imagen de la izquierda internacional, en lugar de él. Le ha tildado de "Papa benefactor de la izquierda mundial" cuando "quien hace daño a la izquierda mundial es quien se pliega a la política de Donald Trump. Pedro Sánchez se arrodilló ante la política de Trump. Allá ellos, Sánchez no va a ganar ni un voto por la derecha con su equivocación política sobre Venezuela y pierde muchos por la izquierda con esta postura", ha advertido Maduro.

Recados a los políticos españoles

El presidente venezolano también se ha dirigido al Partido Popular y a Ciudadanos, a los que ha acusado de despreciar Venezuela con su "visión neocolonial". "No tienen capacidad de hacer política, y se van a estrellar con nosotros", ha sostenido.

Asimismo, ha respondido a las declaraciones del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en las que aseguraba que ya no compartía algunas de las declaraciones que hizo en el pasado relacionadas con el país. "Debería ocuparse más de unir a su partido y de dejar de presionar. Hay una percepción en España de que todo el que hable mal de Venezuela creen que gana puntos. Y yo creo que es del revés", ha señalado.






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Se Llama Petróleo... Oro... Coltán

En la página Pakito Arriaran se ha publicado este texto en el que se demuelen una a una las grandes falsificaciones que se utilizan en contra del gobierno de Nicolás Maduro:


Katu Arkonada   

La guerra híbrida que vive Venezuela ha tenido en la desinformación y manipulación mediática una de sus principales armas de combate. Leemos y escuchamos mentiras que analistas que nunca han estado en Venezuela repiten tantas veces que se convierten en realidad para la opinión pública:

Venezuela tiene dos presidentes. Nada más lejos de la realidad. La Constitución venezolana establece en su artículo 233 como falta absoluta del presidente su muerte, renuncia, destitución decretada por el Tribunal Supremo de Justicia, o la incapacidad física o mental decretada por una junta médica. Guaidó no tiene ningún argumento constitucional para autoproclamarse presidente, pues no hay falta absoluta del presidente, que tomó juramento tal y como lo establece la Constitución en su artículo 231: el 10 de enero y ante el Tribunal Supremo de Justicia.

Guaidó tiene el apoyo de la comunidad internacional. Más allá de la hipocresía de llamar comunidad internacional a Occidente, el 10 de enero en la toma de posesión de Maduro había representaciones diplomáticas de más de 80 países, desde Rusia a China, pasando por el Vaticano, la Liga Árabe y la Unión Africana. Esos países siguen manteniendo relaciones diplomáticas con el gobierno que encabeza Nicolás Maduro. Guaidó tiene el reconocimiento de los mismos países que el 10 de enero desconocían a Maduro: Estados Unidos y el Grupo de Lima (excepto México). Solo se han sumado Georgia (por su disputa territorial con Rusia), Australia e Israel.

Guaidó es diferente a la oposición violenta. Guaidó es diputado por Voluntad Popular, partido político que ya desconoció las elecciones presidenciales de 2013 y cuyo líder, Leopoldo López, está condenado por ser autor intelectual de La salida, que impulsó las guarimbas de 2014, con un saldo de 43 muertos y cientos de personas heridas.

La Asamblea Nacional es el único órgano legítimo. El artículo 348 de la Constitución venezolana autoriza al presidente a convocar a una Asamblea Constituyente, y el artículo 349 define que los poderes constituidos (Asamblea Nacional) no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Constituyente. La decisión de convocar la Constituyente fue un acto de astucia del chavismo para sortear el bloqueo de la Asamblea Nacional que puede gustar o no, pero fue realizado con estricto apego a la Constitución.

Maduro fue relecto de manera fraudulenta, en unas elecciones sin oposición. Las elecciones del 20 de mayo de 2018 fueron convocadas por el mismo CNE con el que Guaidó llegó a ser diputado. Hubo tres candidatos de oposición que sacaron en conjunto 33 por ciento de los votos y se siguieron las normas acordadas en la mesa de diálogo realizada en la República Dominicana entre el gobierno venezolano y la oposición, con el ex presidente español Zapatero de mediador.

En Venezuela no hay democracia. Desde 1998 se han producido cinco elecciones presidenciales, cuatro elecciones parlamentarias, seis elecciones regionales, cuatro elecciones municipales, cuatro referendos constitucionales, y una consulta nacional. 23 elecciones en 20 años. Todas con el mismo sistema electoral, considerado el más seguro del mundo por el ex presidente estadounidense Jimmy Carter.

En Venezuela hay una crisis humanitaria. Sin ninguna duda que en Venezuela hay ahora mismo una crisis económica impulsada por las ordenes ejecutivas de Obama y Trump declarando a Venezuela peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos, con sanciones que han impedido la compra de alimentos y medicinas.

Esa crisis ha provocado una migración económica a la que se ha pretendido disfrazar de exilio político, algo que los datos desmienten (entre enero y agosto de 2018 la Comisión Mexicana de Ayuda al Refugiado recibió 3 mil 500 solitudes de asilo de venezolanos, por un total de 6 mil 523 solicitudes de refugio de ciudadanos hondureños, casi el doble).

En Venezuela se violan los Derechos Humanos. Analicemos las cifras de las guarimbas de 2017: 131 personas muertas, 13 de las cuales por disparos de las fuerzas de seguridad (hechos por los que hay 40 miembros detenidos y procesados); nueve efectivos de las diferentes policías y Guardia Nacional Bolivariana asesinados y cinco personas quemadas vivas o linchadas por la oposición. El resto de muertos en su mayoría lo fueron mientras manipulaban explosivos o intentaban saltarse barricadas de la oposición.

En Venezuela no hay libertad de expresión. Las imágenes de estos días de Guaidó dando declaraciones rodeado de micrófonos de medios nacionales e internacionales desmienten tal afirmación.

La comunidad internacional está preocupada por el estado de la democracia en Venezuela. A la comunidad internacional, representada por Estados Unidos y el Grupo de Lima, no le preocupan los presos torturados en Guantánamo; no le preocupan los defensores de derechos humanos que a diario son asesinados en Colombia; no le preocupan las caravanas de migrantes que huyen de la doctrina del shock neoliberal en Honduras, y no le preocupan las relaciones de los hijos de Bolsonaro con las milicias paramilitares que asesinaron a Marielle Franco.

No, nadie juzga las graves violaciones de derechos humanos en esos países del Grupo de Lima y su aliado Estados Unidos. Lo que se esconde detrás de esa preocupación no se llama democracia.

Se llama petróleo, se llama oro, se llama coltán.






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Zibechi | ¿Por Qué Venezuela?

La Unión Europea ha terminado por cerrar filas con Washington en su aventura injerencista que en pleno Siglo XXI muestra la vigencia de la Doctrina Monroe.

Desde Naiz nos traen este planteamiento acerca de qué es lo que vuelve a Venezuela el objetivo principal en América:


Raúl Zibechi | Periodista

Estados Unidos está negociando un acuerdo con los talibanes para poner fin a la guerra en Afganistán. La Casa Blanca lleva meses negociando con Corea del Norte. Ha llegado a acuerdos con los gobiernos de Irán y Siria sobre temas estratégicos, o sea, se ha sentado a dialogar con una parte de los gobiernos que en su momento fueron colocados como «eje del mal». ¿Por qué entonces tanto empeño en derribar al Gobierno de Nicolás Maduro?

Encuentro tres razones que, como se verá, no tienen la menor relación con la democracia ni con los derechos humanos, que son los argumentos que se suelen utilizar para deslegitimar al régimen bolivariano y las elecciones de mayo de 2018 que ungieron a Maduro como presidente.

La primera es que Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, superando en ese lugar a Arabia Saudí. Aunque la estatal Pdvsa es un modesto productor de petróleo, por su declive casi permanente en la última década, lo cierto es que Venezuela posee riquezas (no solo de hidrocarburos, además de minerales estratégicos) que la convierten en un objetivo primordial para las grandes multinacionales y la potencia estadounidense.

La disputa por el petróleo venezolano tiene dos aristas. Por un lado, Estados Unidos que se ha convertido en el primer productor de petróleo gracias al fracking, sabe que ese lugar es frágil tanto por razones económicas (extraer con fractura hidráulica es muy caro), como por cuestiones ambientales. En segundo lugar, hacerse con el petróleo venezolano es tanto como privar a sus enemigos estratégicos, sobre todo China, de ese recurso.

El director del Observatorio de la Política China, Xulio Ríos, sostiene: «China tiene decenas de miles de millones de dólares invertidos en el país, especialmente en el sector de la energía. En torno al 13 % del petróleo importado por China proviene de América Latina, siendo Venezuela uno de los principales suministradores» (en http://politica-china.org).

Además, una eventual caída de Maduro puede hacer peligrar muchas de las inversiones de China en el país. «La hipótesis de un desenlace a la libia está sobre la mesa. El nivel de implicación en la crisis nos dará la medida de cuánto la China de Xi está dispuesta a hacer para proteger sus intereses», sostiene Ríos.

La segunda razón del empeño contra Maduro se desprende de una serena observación de los mapas. La cuenca del Caribe es el punto intocable de una estrategia tanto defensiva como ofensiva del Pentágono, finalmente la institución que decide en la política de Washington. La hegemonía global que consiguió la superpotencia luego de 1945, comenzó más de medio siglo antes a través de su expansión por México, el Caribe y Centroamérica. Nada ni nadie puede desafiar o, simplemente, no plegarse a la política estadounidense en esa región. Cualquier disidencia, por menor que sea, debe ser eliminada. La invasión de Granada en 1983 es una muestra de que incluso la construcción de un aeropuerto por un gobierno tímidamente progresista, pero sin la autorización del Pentágono, puede ser motivo de duras sanciones.

La tercera razón consiste en los poderes populares. Tanto los reales como los potenciales. La Casa Blanca puede negociar con cualquier poder estatal, como está demostrado, porque esos poderes siguen lógicas similares y pueden ser incluso chantajeados. Pero cuando se enfrenta a poderes de abajo, como los que se estaban gestando embrionariamente en Venezuela, se encienden todas las alarmas. Una actitud de clase, que está en la base de su política imperial.

No se trata, en absoluto, de una defensa de las instituciones democráticas, algo que poco importa como lo enseña la actitud de Estados Unidos y de la Unión Europea hacia Arabia Saudí. La condena a Maduro por unos y otros debería sonrojarlos cuando guardan silencio ante los inocultables crímenes de la Casa de Saud, probablemente el régimen más oprobioso del planeta que conduce una guerra genocida en Yemen.

Pero hay un tema adicional que explica la opción por ahogar a los países donde desea impulsar un cambio de régimen, en contra de la vieja actitud la mitad del siglo XX. El especialista en estrategia Sean McFate asegura que «durante los últimos 70 años, Occidente ha olvidado cómo ganar guerras». Agrega algo más preocupante aún para las grandes potencias: «La única constante de la guerra moderna es que los ejércitos más fuertes del mundo ahora pierden rutinariamente ante sus enemigos más débiles» (Asia Times, 1 de febrero de 2019).

McFate es un exoficial del Ejército de Estados Unidos y fue contratista de seguridad privada en África, trabajó para la Rand Corporation y es profesor de estrategia en la Universidad de Defensa Nacional y en la Escuela de Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown. No es un improvisado y sabe de qué habla.

El primer apartado de su último libro (“Las nuevas reglas de la guerra”), se titula “Atrofia estratégica”, en el que asegura que desde 1945 el Ejército de Estados Unidos «solo ha experimentado derrotas». Teniendo las mejores armas y recursos tecnológicos, los ejércitos mejor entrenados y dirigidos, el problema debe estar en otro lugar, reflexiona McFate. «Perdemos –se responde– a causa de nuestra incompetencia estratégica».

Sostiene que el desorden mundial actual pronto se extenderá del Tercer Mundo al primero, incluyendo Europa y Estados Unidos, y que Occidente no sabe lidiar con esta situación que en otros momentos habitualmente definimos como caos sistémico. No dice, claro, que ese caos es provocado precisamente por su país.

Aunque las recetas del estratega suenan cortas, su análisis sobre la crisis de las estrategias de Estados Unidos parece acertado. Es una de las principales características de una civilización en decadencia, que ya no puede establecer objetivos a largo plazo que entusiasmen y unifiquen a su población. Pegar zarpazos a enemigos inventados puede ser el peor camino, ya que no garantiza el triunfo y puede terminar por desmadejar el frente interno. Pueden entrar en Venezuela, pero nos saben cómo ni cuándo van a salir.






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Empecemos a Correr

Desde Facebook nos han redirigido hacia este texto publicado en el blog Borroka Garia Da!, vital para entender el encono con el que los estados reprimen a quienes se manifiestan en contra de sus políticas y de como el fascismo cada vez campa más a sus anchas:


Artículo de colaboración para Borroka garaia da! Autor: Iñaki Gil de San Vicente

En nuestro inocente antifranquismo juvenil creíamos que lo peor era echar a correr cuando cargaba la policía o la guardia civil porque si nos quedábamos quietos no nos pegarían ni nos patearían en el suelo, ni nos arrastrarían agarrándonos por los pelos, ni nos detendrían, torturarían y encarcelarían… Dada nuestra virginidad política, y embelesados por la ideología democraticista abstracta, pensábamos que las fuerzas represivas respetarían los «derechos humanos». Muy pronto aprendimos que lo mejor era salir corriendo… para organizar la defensa y contraatacar. Comprendimos que una manifestación debía organizarse militarmente a pequeña escala, con sus objetivos, estrategias, tácticas de aproximación, avance y protección de flancos, y cómo no, sobre todo de retirada segura. Siempre había que tener una retaguardia. Poco después, descubrimos que los mismos criterios elementales, convenientemente adaptados, servían para toda lucha política, sindical, social, cultural, pacífica, estudiantil, vecinal, no-violenta, de masas, etc., debido al contenido político de lo militar y al contenido militar de lo político. Y con sonrojo nos dimos cuenta que no habíamos inventado el fuego: un necesario baño de humildad.

Pero se nos insistía en que lo mejor era la espera, la no provocación, porque el ruido de sables impedía negociar con la «burguesía democrática». Se nos decía que la impaciencia ultraizquierdista de Rosa Luxemburg al decir que «quien no se mueve no siente las cadenas», sólo reforzaba al búnker porque la gente tenía miedo a la represión y, además, era cierto aquello que «más vale malo conocido que bueno por conocer». La «izquierda» explicaba exultante que ya no existían fuerzas represivas sino «trabajadores del orden», que con un SÍ a la «democracia» resolveríamos todos los problemas; al poco esa «izquierda» disciplinó a sus bases amenazando que «quien se mueve no sale en la foto». Y aceptó y pactó a la baja lo que el capital quiso: unidad española, propiedad privada, continuidad reforzada del Estado terrorista, monarquía e Iglesia – «dios nos lo da, dios nos lo quita», «dios aprieta, pero no ahoga» … ¿y si ahoga? -, amnesia social y mentira histórica, desindustrialización para «entrar» en Europa y empobrecimiento para enriquecer al capital… Un diluvio de hielo apagó en muchos sitios el fuego de la libertad, y el grueso de la izquierda renegó de la esencia político-militar del marxismo.

Desde la segunda mitad de los ’70 el capitalismo lanzó una contraofensiva mundial destinada a recuperar la tasa de ganancia, destrozar a la URSS y derrotar la lucha de clases en su generalidad, en especial a las organizaciones armadas. La amnesia social, el abandono de la teoría y la moda post creada por la industria político-cultural, han extirpado de la historia reciente la tenaz resistencia del proletariado. A la vez, los efectos de la desindustrialización y del fetichismo de la mercancía se sumaron a los del reformismo. Todo ello logró que el capitalismo se recuperara mal que bien sobre un rastro de sangre y devastación, con la euforia del aplastamiento de la URSS ocultando que ello fue debido más a razones internas que externas. La sucesión de subcrisis y crisis parciales cada vez más frecuentes e intensas, fue ignorada por la burguesía y eran ridiculizados los pocos marxistas que advertían de la proximidad de la debacle que, como sabemos, estalló a finales de 2007. En las dos últimas décadas, el capitalismo ha cambiado en sus formas, ha desarrollado contradicciones nuevas y lo que es peor, ha agudizado al extremo su esencial irreconciliabilidad con la vida.

Ahora, sobre este desierto, avanza el neofascismo; la represión ha culminado con éxito el asesinato legal de Oier Gómez; aumenta el número de prisioneras y prisioneros políticos y sociales, y de exiliadas y exiliados; planifica el encarcelamiento de Nines Maestro, María Barriuso y Beatriz y de muchas otras personas de bien, sindicalistas, periodistas, militantes…; ahora, el Estado ha endurecido su ataque a GARA buscando cerrarlo para siempre: se equivocan quienes reducen este golpe a un simple problema de libertad de expresión, lo mismo que se equivocaron quienes simplificaban la brutalidad contra la juventud de Altsasu a un hecho aislado del contexto vasco, o quienes niegan la función estratégica de la ofensiva contra los gaztetxes o la ferocidad patronal contra el movimiento obrero y sindical, o los ataques a la cultura popular vasca; ahora se perciben mejor que nunca antes los límites insuperables de las «nuevas» estrategias, estatutos, partidos, confluencias y ciudadanismos, mareas…

Hay que golpear lo más posible al pueblo trabajador en la medida en que éste se deje, pero las luchas proletarias en Euskal Herria indican que no se deja, o al menos resiste en parte. Hay que aplastar a otros pueblos para saquearlos: la burguesía vasco-española anhela la inmediata «reconquista» de Venezuela. Hay que estrujar la propia tierra vasca y la burguesía se salta sus limitadas leyes medioambientales siempre que puede. Hay que manipular a la población, y EiTB y la prensa se vuelcan con ahínco en ello. ¿Por qué?

Porque la economía ha llegado al límite del crecimiento: así lo dice nada menos que Janet Henry, importante analista burguesa. Scholz, ministro alemán de Finanzas, asegura que se ha acabado la época de las vacas gordas, mientras que China registra la tasa de crecimiento más baja desde 1990. La Eurozona crece un 1,8% en 2018, la tasa más baja en cuatro años, Italia también entra en recesión, Francia se estanca, el Brexit amenaza los cimientos, y, en privado, se reconoce que el crecimiento yanqui es artificial. La prensa española grita alborozada que crece un 2,8% sin reconocer que para la economía convencional un aumento del PIB de entre 2,5% y 3% es ya una «recesión técnica», que ese aumento se sostiene sobre el empobrecimiento masivo, que no aumenta la productividad y que, por no extendernos, el capitalismo estatal español ha retrocedido del puesto 8 en 2009 al 14 en 2017 y se discute si retrocederá al 15 o 16 en 2021. Se nos promete que la tecnociencia nos salvará, pero se rige por tres reglas vitales para el capital: derrotar al proletariado, multiplicar la productividad y el beneficio, y vencer en la guerra cainita interburguesa; luego, si sobra algo y según cuanta presión haga el pueblo, aliviar en algo sus penas.

Pues bien, en este nuevo contexto, se rescata la fracasada estrategia y se nos dice que volvamos a creer en la «democracia» tolerada por el capital como única forma de acción política; que frente al neofascismo y la irracionalidad oscurantista al alza, hay que aglutinar a las «fuerzas de progreso», desde el PSOE a la CUP pasando por el PNV; que no son buenos los radicalismos que asustan a la ciudadanía y que debemos esperar a mejores tiempos, a las famosas «condiciones objetivas» para que entonces y sólo entonces la lucha de liberación nacional de clase dirija desde la calle la acción en los parlamentos españoles por muy autonómicos y forales que parezcan. Mientras tanto, hay que esperar, pactar, consensuar. La capacidad de autoorganización y de creatividad del pueblo debe ser supeditada a la lenta burocracia institucional.






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sábado, 2 de febrero de 2019

Política Carcelaria Vengativa

Nuestro amigo Danilo Albin ha dado a conocer en Público un artículo que es de hecho un comparativo entre el trato que Madrid da a sus sicarios y el que da a los independentistas vascos:


A día de hoy, 21 reclusos que padecen distintas enfermedades siguen sin ser excarcelados, algo que no ocurrió con los condenados por terrorismo de estado. Este sábado ha habido distintas movilizaciones para reclamar pasos inmediatos al Gobierno de Sánchez.

Danilo Albin

Fue un rayo de luz. Una invitación a la esperanza. Ocurrió en verano, una época en la que normalmente suceden (informativamente hablando) pocas cosas. Pedro Sánchez, recién elegido presidente del Gobierno de España tras la moción de censura que destronó a Mariano Rajoy, prometió una política penitenciaria adaptada a la nueva realidad de paz. Con ETA ya disuelta, el Ejecutivo del PSOE auguraba pasos en las cárceles. Entre los primeros beneficiados estarían los más olvidados: dos decenas de presos con enfermedades graves que, si hubiesen sido tratados como cualquier otro recluso, no estarían detrás de unos barrotes.

La esperanza empezó a diluirse en otoño y ahora, ya en invierno, se ha convertido en incertidumbre y desazón entre las familias de los presos, que este sábado a la mañana se han movilizado en Donostia y Galdakao (Bizkaia), mientras que por la tarde tienen previsto hacerlo en Vitoria. Las movilizaciones han sido convocadas tras la muerte de Oier Gómez, el ex preso de ETA fallecido el pasado día 26 en el hospital de Baiona (País Vasco francés) tras una larga enfermedad. Gómez, que cumplió pena en Francia, había sido excarcelado en abril de 2017 por el Tribunal de Aplicación de Penas de París debido a su estado de salud.

En ese contexto, la manifestación que recorrió el centro de Galdakao (Bizkaia) transcurrió bajo gritos a favor de la libertad del vecino de esta localidad Txus Martin, quien continúa preso en la cárcel de Zaballa pese a sufrir una grave enfermedad. "Txus, askatu. Preso gaixoak etxera" (Txus, libre. Los presos enfermos a casa"), rezaba la pancarta. También hubo consignas en recuerdo de Oier Gómez.

La movilización terminó en el frontón del pueblo, donde los organizadores leyeron un comunicado en el que denunciaron la situación que atraviesa Martin, quien actualmente está a la espera de ser operado otra vez del corazón. Sus abogados han vuelto a pedir a la Audiencia Nacional que se le conceda la libertad para que pueda ser atendido en condiciones, pero tal pedido ha sido nuevamente denegado.

Dichos y hechos

Los congregados este sábado en Galdakao tenían muy presente cómo ha sido el proceso vivido desde el pasado verano en España, cuando parecía que todo iba a cambiar: Sánchez auguró entonces que se movería, su ministro de Interior (el ex juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska) lo ratificó en un par de ocasiones… Y poco más. ¿Ha habido acercamientos de reclusos? Sí, pero pocos y no precisamente a cárceles del País Vasco. ¿Ha cambiado la suerte de los enfermos? De momento, salvo contadas excepciones, no.

Uno de los expedientes excepcionales lleva el nombre de Asier Aginako, quien el pasado 16 de enero fue intervenido quirúrgicamente. Su abogado intentó que fuera liberado antes de ser operado, pero no lo consiguió. De hecho, del hospital fue llevado otra vez a la cárcel de Picassent (Valencia). Finalmente, la Sala de lo Penal admitió esta semana el recurso presentado por la defensa de Aginako –a quien le queda un año para cumplir su condena- y decretó su libertad para que pueda ser atendido en condiciones óptimas.

Con unos sí, con otros no

“El artículo 100.4 que posibilita que un preso gravemente enfermo pueda cumplir su condena en prisión atenuada, por ejemplo en su casa”, señala Joseba Azkarraga, ex consejero de Justicia del Gobierno Vasco y actual portavoz de la red ciudadana Sare, una agrupación que reclama el respeto de los derechos humanos para quienes cumplen condenas por delitos relacionados con ETA. “Sin embargo –continúa-, no se les aplica la ley como en los casos de otros reclusos”.

Entre esos otros casos figuran algunos personajes muy conocidos. Por ejemplo, el ex general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo consiguió ser excarcelado en 2004 por motivos de salud. Lo mismo ocurrió con el ex gobernador civil Julen Elgorriaga y con el ex secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera. A todos ellos les hermanan unas mismas siglas terroristas: GAL. Sin embargo, el Estado no aplicó contra ellos ninguna de las medidas penitenciarias de excepción que sí utilizó –y, de momento, sigue utilizando- contra los reclusos que fueron condenados por pertenencia o colaboración con ETA. Por el contrario, facilitó sus excarcelaciones o cambios de grado por motivos de salud.

Muertes evitables

La diferencia de trato hacia unos y otros es enorme. En un informe presentado hace pocas semanas, la asociación Jaiki Hadi –compuesta por profesionales de la salud- advirtió sobre la grave situación que padecen los 21 presos que, a pesar de padecer distintas enfermedades, continúan en prisión. “Hemos sido testigos también de las consecuencias más graves y dramáticas de esta política: los presos que han perdido la vida en la cárcel, en algún caso muertes que podían haberse evitado, o la lista actual de presos y presas con graves enfermedades. Existen también personas enfermas graves encarceladas que por la gravedad de su enfermedad les han aplicado la prisión atenuada en su domicilio, pero dependiendo totalmente del control de la cárcel y con restricciones de todo tipo”, denunciaron.

En esa línea, Jaiki Hadi subraya en su informe que “la cárcel es la institución que debería salvaguardar el cuidado y la completa asistencia sanitaria de los y las presas enfermas”. Por tales motivos, el colectivo de profesionales de la salud reclama a Instituciones Penitenciarias “la suspensión de todas las medidas que creen un sufrimiento añadido o puedan suponer el empeoramiento de su estado de salud”, entre los que citan “castigos de aislamiento, traslados violentos, prolongados o en posturas forzadas, actitudes que vulneran la confidencialidad y el derecho a la intimidad de los y las presas enfermas”.

Por su parte, el colectivo Etxerat –que agrupa a los familiares de presos abertzales- sostiene que el presidente Sánchez “creó expectativas que no se han cumplido” al tiempo que “jugó con las esperanzas de las familias”. “No se ha desactivado el sufrimiento, pero están ofreciendo a la sociedad vasca pistas falsas sobre acercamientos”, afirmó Etxerat en un comunicado.

En cuanto a los presos enfermos, este colectivo señaló que de momento ha habido tres traslados a cárceles algo más cercanas a sus hogares, aunque fuera de Euskal Herria: “Han trasladado a Kepa Arronategi a Zuera (Zaragoza), Gorka Fraile a El Dueso (Cantabria) y a Jagoba Codó a Logroño”. Además, criticó que “el anuncio del traslado de Arronategi estuvo acompañado de la difusión de los datos sobre su enfermedad, vulnerando su derecho a la intimidad y la confidencialidad que el propio preso había pedido que se respetara”.






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Una Centuria de La Canadiense

La más famosa huelga en el estado español está a punto de cumplir cien años y desde El Diario traemos a usted esta magnífica monografía:


La patronal catalana reaccionó poco después aliándose con el Ejército para reprimir al sindicalismo con su propia organización paramilitar, el somatén

Pau Rodríguez

A las cuatro de la tarde, Barcelona se quedó sin luz. Bajaron las persianas los almacenes El Siglo, en la Rambla, y buena parte de los cines y teatros. El Banco de España paralizó sus operaciones, los tranvías se frenaron en medio de la calle y los periódicos de aquel 21 de febrero de 1919 no llegaron a imprimirse. Los empleados de La Canadiense, la principal eléctrica de la ciudad, se fueron aquel día a la huelga sin saber que los apagones que provocaron con su protesta serían la chispa que encendió una de las mayores movilizaciones obreras de la historia de España.

Los acontecimientos se precipitaron de tal forma que, del despido de ocho oficinistas de la eléctrica Riegos y Fuerzas del Ebro -conocida como La Canadiense por ser filial de una firma norteamericana- se pasó, en apenas dos meses, a la aprobación de un decreto sin precedentes: el de la jornada laboral máxima de ocho horas, que se mantiene hasta el día de hoy. En medio, la capital catalana vivió su huelga más sonada, paros en todos los suministros, detenciones masivas, una declaración de estado de guerra y el inicio de la reacción paramilitar de la patronal.

"Hubo quienes pusieron en las puertas los jergones, las sillas, todo, porque tenían miedo de que nosotros, los revolucionarios, fuéramos a asaltar las casas, a robar y a saquear", recuerda en sus memorias Ángel Pestaña, director de 'Solidaridad Obrera' y líder de la CNT, sobre la huelga de la Canadiense. El clima de descontrol descrito por el sindicalista en Barcelona, y el temor a que prendiera en todo el país, fue lo que llevó al Gobierno del Conde de Romanones a sacar adelante el Decreto de la jornada de ocho horas.

España se convirtió en uno de los primeros países europeos en darle forma legislativa, aunque esa era una reivindicación histórica que se estaba abriendo paso en todo el mundo. Ese mismo año el Tratado de Versalles, fruto del fin de la Primera Guerra Mundial, lo reconocía como uno de sus principios. “El decreto se concedió por la potencia de la huelga general. Seguramente antes o después se habrían adoptado las 8 horas, pero podría haber sido mucho después y con una ley más restrictiva”, sostiene Juan Cristóbal Marinello, autor de Sindicalismo y violencia en Catalunya 1902-1919.

Todo empezó con 25 pesetas

Este miércoles 6 de febrero se cumple un siglo del inicio del conflicto de la Canadiense. Ese día los oficinistas de la empresa empezaron una huelga de brazos caídos en solidaridad con ocho compañeros despedidos tras quejarse por una rebaja de 25 pesetas en su sueldo. La protesta fue contagiando a las distintas secciones hasta que el 21 de febrero se decretó la huelga general en la empresa. "Se desconectaron todas las máquinas y los cables de corriente y quedaron paralizados todos los servicios", registra el Instituto de Reformas Sociales (IMS) en su Memoria de 1919.

Ese día empezaron los cortes de luz en la ciudad. Más que un apagón total durante días, fueron parciales y intermitentes, puesto que "el Estado se incautó de los servicios y trató de restablecerlos con ingenieros militares, pero esos no tenían la misma pericia, según el historiador Marinello, y además cada día se iban sumando otros sectores a la huelga, entre ellas los obreros de las fábricas que sin energía no podían funcionar.

"Día 26 de febrero. La huelga entra en un período gravísimo", consta en la memoria del IMS. Se referían a que los trabajadores de la Compañía General de Aguas de Barcelona, que abastecía el 90% de los hogares de la ciudad, habían abandonado sus puestos en solidaridad con sus colegas de La Canadiense. Hasta los faroleros de la ciudad se sumaron al paro, dejando la tarea de encender el alumbrado público -que entonces funcionaba con gas- en manos de los soldados.

Jugó un papel determinante en la expansión de la huelga la CNT, que vivía en esos años "el momento estelar de su desarrollo", en palabras de Antonio Rivera, profesor de Historia de la Universidad del País Vasco. El sindicato anarquista había multiplicado por cuatro sus afiliados entre junio y diciembre de 1918 hasta alcanzar los casi 350.000. Su capacidad de presión era tal que hasta su sectorial de Artes Gráficas implantó durante la huelga de La Canadiense la llamada "censura roja": se negaban a imprimir noticias contrarias a la movilización obrera.

En el caso de la CNT, se dio la paradoja de que pese a ser un factor clave en la propagación de la huelga, su cúpula estaba presa desde semanas antes. Entre ellos, Salvador Seguí, el conocido como Noi del Sucre. Habían sido detenidos en el marco de la campaña policial contra las manifestaciones nacionalistas favorables al proyecto del Estatut d'Autonomia, que entonces llevaba unos meses en el debate público. Aunque la agitación catalanista quedó desdibujada por el conflicto obrero, hasta entonces había sido el principal quebradero de cabeza del Gobierno y el motivo por el que este había suspendido las garantías constitucionales.

La victoria de los huelguistas

El director gerente de La Canadiense, Fraser Lawton, llegó a amenazar a principios de marzo con despedir a todos sus empleados si no volvían al trabajo. Muy pocos se presentaron. Se llegó a decretar el estado de guerra y miles de huelguistas movilizados para volver a sus puestos se negaron a hacerlo y fueron encarcelados. No fue hasta el 14 de marzo que, con la llegada a Barcelona de un nuevo Gobernador Civil, Carlos Montañés, se empezaron a entablar las negociaciones que desembocarían en una victoria clara de los huelguistas, al menos en el caso de La Canadiense.

Readmisión de todo el personal, aumento de sueldo, compromiso de no represaliar a nadie... Y jornada de ocho horas. Estas fueron las demandas que asumió la dirección. Sin embargo, para que la nueva jornada laboral tomara forma de decreto para todos los trabajadores hubo que esperar dos semanas más, hasta principios de abril, y asistir a una nueva oleada de paros en la capital catalana, esta vez con una patronal mucho más organizada y con su propia policía: el llamado somatén.

Pero antes, la CNT se había dado por satisfecha ante los compromisos de mejoras laborales y de liberación de los presos, conseguido a caballo del acuerdo de La Canadiense. Uno de los que salieron de la cárcel fue Seguí, El Noi del Sucre, que en una asamblea en la plaza de toros de Las Arenas convenció a miles de obreros de volver al trabajo al día siguiente. El problema es que, en la práctica, la patronal no cumplió con sus promesas, con lo que el 24 de marzo se llamó de nuevo –y esta vez, oficialmente– a la huelga general.

Prueba de que la promesa de las ocho horas no convencía a la patronal es el discurso que años después –ya implantada la medida– pronunciaría el industrial y político Francesc Cambó en Madrid. "Yo creo, señoras y señores, que la implantación de la jornada de ocho horas, en los momentos en que tuvo lugar, fue una de las mayores locuras que la humanidad ha conocido en el curso de la historia", se despachó Cambó, según recoge el catedrático de Historia Francesc Bonamusa en una exposición de CCOO sobre los orígenes de esta conquista social.

La reacción de la patronal

Aunque fue durante la huelga general posterior a la de La Canadiense cuando se aprobó el decreto sobre la jornada de ocho horas, los historiadores coinciden al afirmar que, a diferencia de la anterior, esta debilitó a los sindicatos y dio alas a la patronal. "Se sentaron las bases de la reacción que acabaría desembocando en el golpe de Estado de Primo de Rivera", analiza el profesor de la UPV Antonio Rivera. El Ejército, de tradición anticatalanista y capitaneado por Joaquín Milans del Bosch, se puso de acuerdo con la burguesía catalana para reprimir a los huelguistas.

Se militarizó la ciudad, se decretó el toque de queda pasadas las 23 horas y se puso a patrullar las calles a casi 10.000 hombres armados con fusiles, el somatén, que perseguían a los sindicalistas. Empezó como la huelga más multitudinaria de la historia de la ciudad –afectando desde a tranviarios hasta cargadores del muelle, pasando por operarios de fábricas, enterradores, comerciantes y mozos de hotel–, y duró más que la Semana Trágica y el anterior paro de 1917, pero acabó con los trabajadores desgastados y volviendo a sus puestos.

Dimitido Romanones, la patronal se sintió legitimada para redoblar la presión y llegó a llevar a cabo varios lock out, es decir, cierres de empresas para perjudicar a los trabajadores. Entre 150.000 y 300.000 obreros llegaron a estar semanas parados por culpa de esa táctica de los empresarios en diciembre de 1919, según los estudios de la historiadora Soledad Bengoechea. El choque entre ambos colectivos derivaría en los años siguientes en la violencia del pistolerismo, con atentados de uno y otro bando que dejaron más de 250 muertos hasta 1923.

¿Cómo evolucionaron las 8 horas?

La consecución de las ocho horas de trabajo diario en España (que en el decreto de 1919 contemplaban las 48 semanales, es decir, seis días laborables) fue la culminación de un movimiento global y que había estado gestándose durante décadas. La conmemoración del 1 de Mayo como Día del Trabajador se instauró a finales del XIX por la lucha por la jornada de ocho horas de los obreros de Chicago en 1886, y el mismo año que España adoptó la medida se daba forma a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que tenía este entre sus objetivos.

Pero, ¿se llegó a aplicar en la práctica la jornada? ¿Y se mantuvo invariable hasta hoy? Sobre el papel, sí, responde Antonio Rivera. Ni durante la dictadura de Primo de Rivera ni durante la de Franco se abolió. Lo que se discutió a raíz de la aprobación del decreto fue cuáles eran las empresas y sectores que se podían acoger a las excepciones y cómo se gestionaban las horas extras. Aunque al final el cumplimiento de la jornada dependía de la capacidad de presión de los sindicatos. "Igual que ahora. De la capacidad de organización dependía que los trabajadores no acabaran haciendo 10 o 12 horas por jornadas de sobre el papel eran de ocho", zanja.






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El Observado Juicio del Procés

Noticias de Navarra nos trae esta actualización con respecto al proceso que el régimen español, ese que pide democracia y urnas para Venezuela, al que someterá a los catalanes que se atrevieron a cumplir con el mandato de su pueblo:


De los 600 periodistas acreditados, 50 proceden de Alemania, Holanda, Suiza, Rusia, EEUU o China

Transparencia y publicidad. Esas son las garantías que prometió ayer el presidente del Supremo, Carlos Lesmes, de cara a la celebración del juicio del procés, que será retransmitido públicamente de principio a fin y que contará con la presencia de una delegación de representantes del Parlamento Vasco. A la espera de saber aún algunas cuestiones del juicio como la presencia de observadores internacionales, Lesmes adelantó que la Sala ha permitido acceder a la vista a una delegación de representantes de la Cámara de Gasteiz.

Por el momento, ésta es la única institución que tendrá representación en el juicio, dado que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, aún no ha solicitado su presencia en la vista, si bien Lesmes anunció que si acude, se le tratará con la “deferencia que le corresponde” al ser “una autoridad pública española”.

El juicio contra los dirigentes del procés tendrá un amplio en los medios de comunicación extranjeros. De hecho, hay acreditados 600 informadores de 150 medios de comunicación diferentes, de los que medio centenar de los cuales son extranjeros. Los más interesados, los alemanes y franceses seguidos de holandeses y suizos, aunque también estarán presentes periodistas de EE.UU., Rusia y China.

Lesmes garantizó que los líderes soberanistas serán tratados con la “máxima dignidad y respeto”, para evitar que no sufran “ningún componente de penosidad” ni “exposición que les genere la más mínima incomodidad” tanto en los trayectos como en el edificio. Así, las sesiones se limitarán de martes a jueves para evitar a los presos los trasiegos de idas y venidas.







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Prohiben Último Adiós a Oiertxo

El régimen español, una vez más, se ceba en un represaliado político más allá de su muerte, causando castigo añadido a sus familiares y amigos.

Hala Bedi denuncia la prohibición en contra del acto programado como último adiós a Oier Gómez, el preso político vasco al que la política vengativa de Madrid mantuvo tras las rejas a pesar de estar aquejado por el cáncer y quien murió sin recobrar la libertad, derecho que se le negó a pesar de estar considerado tanto en la legislación española como en la europea.

Aquí la información:


La Abogacía del Estado se ha puesto en contacto con el Juzgado para que el Ayuntamiento no permita el último adiós en el frontón Auzolana, propiedad del Consistorio Local. El domingo habrá una rueda de prensa masiva convocada por los familiares y amigos de Oier en la Plaza Nueva para denunciar la prohibición.

El último adiós que se iba a celebrar este domingo en Gasteiz para despedir al represaliado político vasco Oier Gomez, fallecido el pasado sábado tras una larga enfermedad en prisión, ha sido prohíbido. Una prohibición que llega 24 horas antes del acto que se iba a celebrar en el frontón Auzolana del Casco Viejo de Gasteiz.

La Abogacía del Estado de España se ha puesto en contacto con el Juzgado Provincial de Araba para que haga un requirimiento al Ayuntamiento de Gasteiz y prohíba el último adiós. El Juzgado de Gasteiz ha aceptado la petición de la Abogacía y se ha puesto en contacto con el Ayuntamiento de la capital alavesa.

El Ayuntamiento ha aceptado la orden del Juzgado y minutos después la Policía Local se ha personado en el frontón Auzolana para entregar la notificación. Este frontón es propiedad del Consistorio Local pese a que funciona a día de hoy de una manera asamblearia y autogestionada. En la notificación se podía leer que el acto del domingo había sido prohíbido.

El último adiós, por lo tanto, ha sido suspendido. Sin embargo, habrá una rueda de prensa masiva el mismo domingo día 3 a las 13:30 en la Plaza Nueva para denunciar la prohibición. “Los familiares y amigos de Oier, frente a la prohibición recibida, llamamos a todo Euskal Herria a participar en la rueda de prensa masiva”.
Diferentes actos para despedir a Oier

El del domingo, es el primer acto suspendido que pretendía dar el último adiós a Oier Gomez.

El miércoles, y después de que el velatorio de Baiona estuviese abierto durante dos días para despedir al gasteiztarra, decenas de personas rindieron un último adiós a Oier Gomez en Biarritz. Cuando las cenizas estaban de camino a Araba, diferentes muestras de solidaridad se hicieron notar por todo el camino.

En Gasteiz, la Izquierda Abertzale se manifestó el lunes por las calles de la capital alavesa queriendo dejar claro que “Oier no se ha muerto. La cárcel ha acabado con vida de Oier”. El sábado, un día antes del acto prohíbido, se han dado cita dos manifestaciones en el centro de Gasteiz: una convocada por SARE herritarra y la segunda convocada por el Movimiento Pro Amnistía y Contra La Represión.

Además, una acción desobediente consiguió parar el viernes el tranvía a la altura del Parlamento Vasco para interpelar a la Cámara Vasca en la busqueda de soluciones para que las personas presas gravemente enfermas sean puestas en libertad.





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Programa Etikasi

En Euskal Herria existen varias ciudades y localidades 'marcadas por la guerra'. Estas 'marcas' fueron dejadas ahí por el expansionismo imperialista tanto francés como español aunque en el caso particular de Donostia algo también tuvieron que ver los ingleses.

El problema está en que los que causaron esas marcas todavía mantienen su yugo colonial sobre Euskal Herria. Dicho problema se potencia en el momento en el que uno toma en cuenta que uno de esos dos estados es central en cuanto a las decisiones que se toman en la Unión Europea. París, junto con Berlín conforman el eje sobre el que gira este conglomerado supraestatal. Londres formaba parte de este eje, pero con el Brexit el equilibrio de poder se ha modificado.

Experiencias recientes nos hacen ver que los que mandan en el otro estado, con su capital en Madrid, hacen apología de todos los crímenes cometidos en Euskal Herria a lo largo de los siglos pero más específicamente las últimas ocho décadas. Las marcas ahí están, pero ahora resulta que no las causaron ellos, sino los propios vascos. El problema es que esta postura ha sido asumida por completo por los jerifaltes del PNV y esta ideología del colonizado permea cada una de sus propuestas, cada una de sus acciones, cada una de sus omisiones.

Nos enteramos por parte de EiTB que jóvenes vascos van a ser llevados a Auschwitz como parte de un programa de educación en derechos humanos, programa que obviamente no contempla los derechos humanos del pueblo palestino pues el lugar elegido es utilizado desvergonzadamente por el sionismo para justificar el genocidio perpetrado en Palestina.

Ahora bien, resulta conveniente recordar que Madrid es fiel aliada de Tel Aviv, así que ya vemos por donde va la más reciente balandronada por parte de Jonan Fernández.

Aquí la información:


La primera experiencia piloto se llevará a cabo en junio y julio. 60 jóvenes visitarán el campo de concentración de Auschwitz y la ciudad de Belfast.

El campo de concentración de Auschwitz (Polonia) y la ciudad de Belfast (Irlanda del Norte) son los primeros destinos del nuevo programa de educación en derechos humanos que va a poner en marcha el Gobierno Vasco en el que este año participarán 60 jóvenes estudiantes de Bachiller, Formación Profesional y universitarios.

El secretario general de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación del Ejecutivo autonómico, Jonan Fernández, y la presidenta del Consejo de la Juventud de Euskadi, Maialen Olabe, han presentado este jueves esta iniciativa, que en los meses de junio y julio se llevará a cabo por primera vez como experiencia piloto.

El denominado programa Etikasi ofrece la posibilidad a los estudiantes de visitar ciudades europeas "marcadas por la guerra" con el objetivo de que, según ha señalado Fernández, aprendan sobre ética y derechos humanos en lugares marcados por "graves episodios de violencia".

A su juicio, la experiencia de entrar en contacto de esta forma con "acontecimientos traumáticos" vividos en otros lugares del mundo tiene un "potencial pedagógico de fuerte impacto y permanencia" y les permite "ponerse en el lugar de otras personas y ver el mundo desde otro lugar".

Para la experiencia piloto se ha elegido Auschwitz, campo de exterminio en el que el régimen nazi asesinó a miles de judíos, y Belfast, reflejo del conflicto vivido en Irlanda del Norte. Se ha apostado por estos dos lugares por el conocimiento del primero de ellos en otras iniciativas ya desarrolladas, y en el caso del segundo porque implica menores dificultades que llevarlo a cabo en la zona de los Balcanes.

Este año participarán 60 jóvenes y la experiencia servirá como base para el implantar un programa más amplio en el futuro. Fernández ha señalado que no se trata sólo de la visita, sino que se requiere de un trabajo previo sobre los derechos humanos, y de otro posterior al viaje en el que los participantes plasmen lo que han aprendido.

Por su parte, Olabe ha indicado que para poder optar a la convocatoria de este año el alumnado de primero de Bachiller tendrá que entregar un vídeo sobre derechos humanos como aula. Por su parte, los estudiantes de Formación Profesional y los de primero de universidad participarán de manera individual y para optar a hacerlo tendrán que elaborar un trabajo escrito.

El plazo para apuntarse comienza hoy y acaba el 22 de febrero y toda la información se encuentra en la página web del Consejo Vasco de la Juventud.






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Solidaridad Internacional con Gara

Con respecto al nuevo asalto a la razón protagonizado por el régimen borbónico franquista en contra del periodismo vasco materializado en el ataque a Gara les presentamos este artículo que detalla la solidaridad que el rotativo está recibiendo desde la comunidad internacional:


La difícil situación que afronta GARA tras serle endosada la deuda que ‘Egin’ tenía con la Seguridad Social, después de que el diario fuera clausurado por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y de que éste adujera «sucesión ideológica», ha generado la respuesta de profesionales del sector que se han sumado a un manifiesto en solidaridad con el diario.

Iraia Oiarzabal

Nombres de peso en Euskal Herria, pero también de Madrid, Catalunya, el Estado francés y México han mostrado su adhesión al escrito promovido por periodistas. Así, compañeros de profesión como el director de ‘Noticias de Navarra’, Joseba Santamaría, el de ‘Berria’, Martxelo Otamendi, voces y caras conocidas de EITB como Dani Álvarez, Eider Hurtado y Xabier Lapitz, la reportera Ane Irazabal, periodistas como, Jorge Nagore, Alberto Moyano y Nerea Azurmendi susbriben el manifiesto, que además de declarar respaldo a GARA aborda los principales retos que afronta el sector.

También veteranos periodistas como Mariano Ferrer, Jabier Salutregi y Mirentxu Purroy, junto con otras firmas de peso como John Carlin y la directora de ‘La Jornada’, Carmen Lira. «Queremos solidarizarnos con nuestros compañeros y compañeras de “GARA”. Queremos defender su derecho a hacer periodismo sin más obstáculos que los ya mencionados. Queremos apoyar la libertad de prensa y la pluralidad. Las y los periodistas tenemos suficientes problemas presentes y retos futuros como para tener que estar preocupados por fantasmas del pasado», afirma la declaración.

Firman también la declaración numerosos periodistas catalanes de primera línea, como Vicent Sanchis –director de TV3–, Mònica Terribas –de Catalunya Ràdio– y los directores de ‘Vilaweb’ y ‘Nació Digital’, Vicent Partal y Ferran Casas, respectivamente. Antoni Bassas, uno de los nombres más destacados del ‘Ara’ y Roger Palà, cofundandor de ‘El Crític’, firman también el escrito junto a un habitual de las páginas de GARA como el periodista de ‘La Directa’ David Fernández.

Desde la misma ciudad de Barcelona, pero en este caso desde un medio de ámbito estatal, se adhiere la subdirectora de ‘Eldiario.es’, Neus Tomàs. Desde Madrid destacan nombres como la de la directora de ‘Público’, Ana Pardo de Vera, así como el de Javier Gallego, músico y periodista, además de conductor del programa radiofónico ‘Carne Cruda’. El manifiesto, al que se puede acceder a través de este enlace en euskara, castellano, francés, catalán y gallego, está abierto a nuevas adhesiones.

Tras enumerar las muchas razones que los periodistas tienen para preocuparse por el futuro del sector, sostienen que «lo que no debería ser objeto de preocupación en pleno 2019 es el riesgo de quiebra de un periódico como consecuencia de una persecución judicial que se ha alargado durante dos décadas. “Egin” fue cerrado de manera ilegal en 1998, según lo reconoció años después hasta el Tribunal Supremo. Consideramos que endosar ahora su deuda con la Seguridad Social a GARA es absurdo y castiga injustificadamente a ese medio y a sus trabajadores» .

Retos comunes

Efectivamente, el escrito trata de abrir el foco para, además de denunciar el ahogo económico al que se intenta someter a GARA, advertir sobre los retos que tiene ante sí el periodismo. Así, se ponen sobre la mesa cuestiones como la propagación de las «fake news», la crisis de credibilidad y legitimidad que sufren los medios de comunicación, la violencia y la muerte de profesionales mientras ejercían su labor, la pérdida de puestos de trabajo y la precariedad. «Nos deberían preocupar estos temas y muchos más, y efectivamente nos preocupan. Amamos este oficio y asumimos como propios todos los retos que tiene planteados. Son los nuestros, con ellos sellamos nuestro compromiso con la sociedad en la que vivimos», sostiene.

Asimismo, los firmantes hacen suya la defensa de la pluralidad en la profesión y abogan por trabajar en dotar de prestigio a los medios de comunicación: «Deberíamos poder dedicar tiempo y esfuerzo a prestigiarlos, a explicar que, afortunadamente, los y las periodistas pensamos de formas muy diversas, pero que detrás de cada noticia que un profesional del oficio compone existe un esfuerzo honesto por retratar una realidad poliédrica que siempre tendrá diversos puntos de vista».






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