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domingo, 8 de febrero de 2026

“La Ikurriña es Revolucionaria”

Estamos de vuelta en los tiempos del hoy criminal de guerra José María Aznar y su impresentable embajador en los Estados Unidos de nombre Javier Rupérez, quienes movieran cielo, mar y tierra en contra del Memorial del Estado de Idaho que reconocía el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco.

Ahora la embestida es en contra de la ikurriña.

Aquí lo que nos reportan desde Noticias de Gipuzkoa:



EEUU quiere prohibir la ikurriña en organismos oficiales: “Es ilegal en España”

La Cámara de Representantes del Estado de Idaho (EEUU) debate una ley restrictiva de banderas

Jurdan Arretxe

Pocos años después de que una región de Islandia aboliera la ley que amparaba el asesinato de los vascos, en Estados Unidos quieren aprobar otra que ilegaliza la ikurriña en los organismos oficiales. Y el debate no ocurre en cualquier estado, sino en Idaho, adonde miles de vascos emigraron en el siglo XIX y parte del XX. Su capital, Boise, acoge el Jaialdi que une a la diáspora vasca. Su última edición fue en 2025, cuando este debate legislativo ya estaba abierto.

Una deliberación que, más allá del hecho de ondear banderas, tiene un innegable cariz ideológico entre la formación a la que también representa Donald Trump y la alcaldesa de Boise, la demócrata Lauren McLean. El Consistorio decidió izar la bandera LGTBIQ+ más allá del mes del Orgullo y el Capitolio de Idaho legisló para que solo algunas enseñas pudieran ondear en los edificios gubernamentales.

Ante esta decisión que obligaba a retirar la bandera LGTBIQ+, el Ayuntamiento de Boise declaró la bandera del Orgullo Progresivo como bandera oficial de la ciudad. Hecha la ley, hecha la adaptación, que tampoco gustó a los republicanos de Idaho, que volvieron a la carga con una nueva vuelta de tuerca legislativa liderada por Ted Hill. Este lunes la comisión de Asuntos Estatales de la Cámara de Representantes de Idaho abordará de nuevo el debate. Si tiene luz verde, se elevará al pleno de la Cámara. 

“La ikurriña es revolucionaria”

En un debate reciente con la parlamentaria demócrata Anne Haws, el republicano Ted Hill respondía por qué proponía suprimir la excepción sobre la ikurriña, que había existido en propuestas legislativas anteriores.

Hill consideró que “al no ser una bandera de Estado-nación, no sería apropiada, como tampoco lo sería la bandera palestina” (EEUU es uno de los pocos países que no reconocen a Palestina, frente a los 155 que sí).

Haws mostró su preocupación por la ambigüedad que encierra el término “apropiado”, y le invitó a concretarlo: “Como sabe, la bandera vasca ondea durante el Jaialdi, cuando la delegación vasca viene a nuestro estado y honramos esa profunda herencia en Idaho. Para mí, es una forma, un motivo y una ocasión muy apropiadas para ondear la bandera autonómica de la comunidad vasca. Me pregunto en qué se diferencia de ondear la bandera de otro país para una ocasión especial”.

Y ahí es cuando Hill mezcló la ikurriña, con ETA, España y de nuevo Palestina. Hill reconoció cómo al principio había contemplado poder permitir la excepción de izar la tricolor (“esa razón que usted dice es la inicial por la que la incluimos, pero, para ser coherente, no es una bandera reconocida”). El final decidió eliminar cualquier salvedad para la ikurriña: “Es una bandera revolucionaria. He estado en tierras vascas, pasé un tiempo y allí existía ETA, y era lo que ondeaban”. 

Desaparece la excepción vasca

Este último texto solo permitiría izar la bandera estadounidense, la bandera del estado de Idaho, las banderas militares oficiales, las banderas tribales reconocidas y la bandera oficial de una universidad o colegio de Idaho; además de banderas de la ciudad y del condado designadas como tales antes del 1 de enero de 2023 (para esquivar la aprobación de Boise sobre la bandera del Orgullo Progresivo).

A finales de enero se votó una propuesta inicial (la que contemplaba la excepción a favor de la ikurriña) que dividió a los republicanos, puesto que no incluía la posibilidad de izar las banderas oficiales de las ciudades y condados. Un empate a siete hizo decaer el primer texto de Hill.

Incorporada esta idea, el parlamentario ha suprimido en su nueva propuesta la excepción que permitía ondear la bandera vasca. 

“La ikurriña es ilegal en España”

El republicano, en su comparecencia en comisión el pasado 28 de enero, fue más allá y asegura que “es ilegal ondear esa bandera en España, por cierto. Creo que permitirla aquí sería ir demasiado lejos, porque entonces debería permitirse la bandera palestina”.

Con esta propuesta de prohibición, todo lo demás quedaría fuera: ni banderas especiales que se puedan diseñar en julio para conmemorar el 250º aniversario del nacimiento de EEUU, ni izar banderas de países en solidaridad por una catástrofe que hubieran sufrido.

Hill calificó esta cortapisa como “daños colaterales insignificantes”: “El objetivo principal es la unidad bajo una bandera y la bandera estadounidense es la clave”.

La nueva vuelta de tuerca pretende perseguir “a los funcionarios insubordinados”, en palabras de Hill, e impone una multa de 2.000 dólares por cada día que una “bandera no oficial” ondee en una sede oficial. 

Otra iniciativa legislativa paralela busca además habilitar al fiscal general de Idaho, Raúl Labrador, para emprender las acciones judiciales necesarias, puesto que la ley de 2023 no tenía contemplada la manera de hacer cumplir las prohibiciones.

Si esta propuesta de Hill supera la votación de la Cámara de Representantes, también deberá conseguir el visto bueno del Senado, y evitar por último el veto del gobernador, el republicano Brad Little. 




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sábado, 31 de enero de 2026

GKS Moviliza contra el Fascismo

La prensa (tanto la vasca como la española) así como las plataformas antisistema han estado compartiendo esta actividad convocada por GKS y llevada a cabo simultáneamente en Bilbo y en Iruñea.

Lean ustedes:


Miles de jóvenes secundan en Bilbao y Pamplona el llamamiento de GKS a “crear un muro de contención contra el fascismo”

GKS considera “importante” que exista “un frente de clase que combata las reformas autoritarias y militaristas” que se llevan a cabo en la actualidad, por lo que ha animado “a todos aquellos que quieran de verdad hacer una aportación” a crear “un muro de contención de la clase trabajadora contra el fascismo”

Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) -Coordinadora juvenil socialista- ha congregado este sábado en Bilbao y Pamplona a miles de personas, la mayoría jóvenes, que se han manifestado por las calles de la capital vizcaína para llamar a “crear un muro de contención contra el fascismo”. 

En Bilbao, la marcha ha dado inicio pasadas las 18.15 horas de la tarde, desde la plaza del Sagrado Corazón de la capital vizcaína, presidida por una pancarta en la que podía leerse el lema “Faxismoaren eta estatuen autoritarismoaren aurka gazte langileok borrokara!” (Contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, jóvenes trabajadores a la lucha). Durante el trayecto, los manifestantes han coreado eslóganes asegurando que “la lucha es el único camino”, así como animando a “combatir el fascismo”, y han alzado la voz para animar a “la lucha comunista”. Además, han portado banderas de Palestina, así como enseñas comunistas y símbolos representativos de la lucha obrera, y han encendido bengalas.

Antes de comenzar la protesta, la integrante de GKS Aroa Arrizubieta ha asegurado que la organización juvenil ha “tomado las calles” este sábado en Bilbao y Pamplona “para demostrar que ante el autoritarismo de los estados” hay una juventud que “de verdad, tiene un compromiso real para hacer frente al fascismo”.

Según ha defendido, “ante la ofensiva política de la oligarquía y el nuevo fascismo que se está articulando”, resulta “imprescindible” que haya “grandes organizaciones comunistas” que le hagan frente. GKS considera “importante” que exista “un frente de clase que combata las reformas autoritarias y militaristas” que se llevan a cabo en la actualidad. Por ello ha animado “a todos aquellos que quieran de verdad hacer una aportación” a crear “un muro de contención contra el fascismo”. “Un muro de contención de la clase trabajadora”, ha precisado, a la vez que ha invitado, “a toda la juventud trabajadora” a “la lucha y a la organización”.

La marcha ha atravesado la Gran Vía bilbaína hasta la Plaza Circular, a la que se han ido sumando, durante el recorrido, cientos de personas, especialmente jóvenes. Una vez llegada a la Plaza Circular, la manifestación ha proseguido por la calle Buenos Aires hasta llegar al Ayuntamiento, donde ha finalizado. Cuando los manifestantes han llegado a la explanada del Consistorio, el puente del Ayuntamiento se encontraba totalmente ocupado por los participantes. 

Por su parte, en Pamplona, la movilización ha salido, sobre las 19.00 horas desde la Plaza de la Libertad, donde se ubica el Monumento a los Caídos. Precisamente, este viernes dos miembros de GKS se colgaron de este edificio para exigir su derribo y llamar a participar en la manifestación de hoy. Encabezaba la marcha una pancarta con el lema 'Faxismoaren eta estatuen autoritarismoaren aurka gazte langileok borrokara!' (Contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, jóvenes trabajadores a la lucha).

La manifestación ha recorrido la Avenida Carlos III hasta Merindades, para continuar por la Avenida Baja Navarra, Plaza Príncipe de Viana, Yangüas y Miranda, calle Padre Moret, calle José Alonso, calle Taconera para finalizar en el Bosquecillo, donde se había instalado un escenario. A lo largo del recorrido se han ido desplegando otras pancartas con críticas a Donald Trump, Von der Leyen, Nettanyahu, Vito Quiles e Isabel Día Ayuso. Además, se han coreado consignas como 'Contra el fascismo, organización', 'No a la guerra de los capitalistas' o 'Los Caídos demolición'.

En declaraciones previas a los medios de comunicación, Joanes Velázquez, miembro de GKS, ha destacado que “miles de jóvenes de toda Euskal Herria hemos tomado las calles contra el fascismo y el autoritarismo de los estados, demostrando que existe una generación joven dispuesta a plantarles cara”. Ha manifestado que “ante la ofensiva política de la oligarquía y el nuevo fascismo que están intentando imponer, hay que crear grandes partidos comunistas”. En este sentido, ha defendido que “debemos unir un frente de clase compuesto por organizaciones proletarias y movimientos populares para hacer frente a las reformas autoritarias y militaristas de los estados”. Así, desde GKS han tendido la mano “a individuos y colectivos a formar parte del grupo de contención contra el fascismo” y han llamado a “la organización y a la lucha a la juventud trabajadora”.




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viernes, 30 de enero de 2026

Festival Musical por Palestina

Hace unas semanas, durante su concierto del 9 de enero de 2026 en el Estadio Nacional de Santiago, Chile, Bad Bunny rindió un emotivo homenaje al cantautor y activista Víctor Jara, interpretando con mandolina su himno “El derecho de vivir en paz”. El gesto ocurrió precisamente en el histórico recinto, utilizado como centro de detención durante el golpe de estado de Pinochet y su posterior dictadura.

Pues bien, pareciera ser que los máximos representantes del estilo musical caracterizado por su frivolidad de pronto, están tomando consciencia de lo que ocurre en las sociedades de las cuáles surgieron y a las cuáles les dieron la espalda en su obsesiva búsqueda de fama y dinero.

¿Por qué lo mencionamos?

Porque ahora ha sido Rosalía quien, dejando de lado su papel protagónico en la embestida mediática en contra de los derechos sociales, políticos, sexuales y reproductivos de las mujeres, se ha subido al escenario a cantar en solidaridad con el pueblo palestino. En ello, Rosalía se ha colocado por encima del mismísmo Joan Manuel Serrat, rábido defensor del sionismo junto a Joaquín Sabina.

Hablamos de un escenario en el que se ha contado con la presencia del internacionalista vasco Fermin Muguruza.

Lean ustedes la reseña provista por Naiz:


Muguruza, Rosalía, Guardiola, Amaia, Llach... en un gran festival por Palestina en Barcelona

La cultura catalana se ha reunido este jueves en el Palau Sant Jordi de Barcelona para reclamar el fin del genocidio y la libertad de Palestina en el concierto Manifest x Palestina, un acto protagonizado por figuras como Rosalía, Pep Guardiola, Bad Gyal, Amaia, Fermin Muguruza o Eduard Fernández.

La iniciativa Manifest x Palestina ha dado un nuevo aldabonazo internacional en favor de Palestina este jueves noche desde Barcelona con un gran festival que ha reunido a 20.000 personas y ha tenido participación vasca. Desde una plaza cualquiera del Mediterráneo escenificada en el pabellón de Montjuic, el actor Eduard Fernández ha abierto la velada con una conversación con el 'fixer' gazatí Kayed Hammad, quien se ha dedicado a relatar las condiciones penosas que hoy viven sus paisanos mientras se terminaba de llenar el lugar.

En cuanto han dado las 20:00 horas, Pep Guardiola ha tomado la palabra: «Las bombas quieren provocar silencios, que miremos a otro lado, que no demos un paso adelante. Es por eso que nos tenemos que implicar», ha exclamado el entrenador del Manchester City, antes de sentenciar que «todo esto va solo de humanidad, que es lo que está faltando hoy en Palestina».

Las primeras notas musicales han llegado en la voz de la cantante palestina Lina Makoul, quien ha insistido en que solo la creación lleva a la felicidad, justo antes de unirse a la chilena Ana Tijoux, en un giro del pop dulce y reivindicativo al rap sureño 'Somos Sur', repleto de demanda y rebeldía.

«Palestina está viva en cada padre, en cada madre y en cada niño; en cada canción y en cada grito de solidaridad. Por eso pido que sigáis clamando por Palestina», ha rogado a su vez Natalia Ahmad Abu-Sharar, parte de la comunidad Palestina de Catalunya, antes de que se materializara la conexión entre Euskadi, Cataluña y Palestina con Fermin Muguruza, 'Yalah Yalah, Ramallah' y la demanda de «Boicot a Israel».

Un prólogo, dos actos y un epílogo

Tras esto, el blues desértico de Tinariwen, atrapado entre turbantes y envuelto en puesta de sol, ha servido para dar visibilidad a los distintos conflictos en los que está inmerso hoy el pueblo tuareg, mientras que una performance de La fura Dels Baus ha servido como cierre de este prólogo.

El silencio del inicio del primer acto ha quedado roto por el violín de la madrileña Laura Pacios, acompañado por un ensamble a caballo entre el jazz y el flamenco, para que luego la navarra Amaia Romero, sola con su piano en el centro de la plaza mediterránea, dejara caer un velo de ternura en un pabellón salpicado de las estrellas que han formado los miles de linternas de los miles de teléfonos móviles de los miles de asistentes al son de 'Nadie podría hacerlo' y 'Tengo un pensamiento'.

Por su parte, las voces del catalán Xavi Sarrià y de la activista de origen sirio Salma Alhakim se han unido en 'HAYAT / VIDA / حياة', un grito a la vida y la libertad del pueblo palestino; igual que han hecho las de Guillem Gisbert, líder de Manel, y Mushkaa, hoy en silla de ruedas tras lesionarse la rodilla, en '1 CUMBIA AMB EL GUILLEM (1v1)', antes de cerrar el primer acto con un «Puta Israel».

La convicción pop de la palestino-jordana Zeyne ha abierto el segundo acto y ha arrancado uno de los «Free Palestine» más sonoros de la velada, al que ha seguido la dulce 'La symphonie des éclairs' de la francesa Zaho de Sagazan y la balada por el fin de la guerra de la noruega Aurora Aksnes.

Rosalía canta 'La perla' por sorpresa

En medio de la reivindicación ha llegado la sorpresa, cuando las pantallas del Sant Jordi han anunciado a Rosalía, lo que ha desatado que cientos de los sentados en las sillas dispuestas en la pista del pabellón se abalanzaran contra la primera fila.

La catalana, que había recibido críticas estos meses por no posicionarse sobre el genocidio, ha aparecido secundada por cinco músicos, entre guitarras y palmas, para cantar 'La perla' y agradecer a la organización del Manifest x Palestina la invitación al acto.

La irrupción de Rosalía ha servido como antesala al momento urbano de la velada, inaugurado por el 'Primark' de La Zowi y sublimado por Bad Gyal, que primero en solitario ha puesto en pie el Sant Jordi con su 'Fiebre', y luego, acompañada de Morad, ha tirado por 'Así soy'.

Por su parte, el cantante de La Florida, siempre identificado con la causa palestina, ha pedido al público ondear sus banderas entre los versos de ‘Soñar’, a la vez que reclamaba la libertad de la región.

Clamor por la libertad de Palestina

La calma, agradecida en la solemnidad de esta clase de actos, ha regresado con Clara Peya, quien, sentada al piano, ha guiado a Elisabet Casanovas, Laia Manzanares y Miki Esparbé mientras denunciaban los abusos sistemáticos de Israel, un discurso que ha dado entrada a Arab Barghouti, hijo de Marwan Barghouti, encarcelado desde hace 24 años.

Si hay un ejemplo en Cataluña de resistencia cultural, ese es sin duda la Nova Cançó, y Lluís Llach, uno de sus mayores exponentes, quien acompañado de Gemma Humet y Alguer Miquel ha entonado su combativa 'Abril 74'.

El epílogo que ha cerrado las más de tres horas y media de Manifest x Palestina ha comenzado con Oques Grasses sentados en un banco susurrando su preciosa 'La gent que estimo', en uno de los últimos actos en que se espera se pueda ver a la banda de Osona antes de su retiro.

Tras esto, y a demanda del activista (y colaborador de ‘7K’’ David Fernàndez, los cientos de miles de asistentes al Palau Sant Jordi han alzado las cartulinas que reposaban en sus asientos, creando así una bandera Palestina gigante, antes de que Anna Andreu con la 'Canción de Jinete' de Paco Ibáñez y el Ovidi Gran Cor con 'Diguem no' de Raimon pusieran punto y final a la velada cerca de la medianoche.

Todos los beneficios del concierto se destinarán a impulsar y reconstruir proyectos culturales en Gaza y Cisjordania, canalizados a través del PPAN (Palestinian Performing Arts Network) y centros culturales independientes como el Lajee Center (Camp de Refugiados de Aida) y el Dar Qandeel (Tulkarem).




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jueves, 1 de enero de 2026

Cuadra | The Exterminator

Desde el portal de Periodismo Alternativo traemos a ustedes el artículo de opinión que Sabino Cuadra le dedica al muy españolista exterminador Javier de Andrés.

Aquí lo tienen:


Javier de Andrés (PP): The Exterminator

Cuando De Andrés habla de exterminar, sabe a qué se refiere. Los orígenes de su partido se remontan a la creación en 1976 de Alianza Popular (AP), de la que el PP fue su heredero

Sabino Cuadra

Javier de Andrés, presidente del PP de la CAV, lo afirmó sin siquiera despeinarse. Fue en el pleno del Parlamento de Gasteiz del 18 de diciembre pasado al referirse a EH Bildu: “Más pronto o más temprano será exterminada de Euskadi como fuerza política”. A estos efectos, el diccionario de la RAE define el verbo exterminar como “matar o eliminar por completo de un lugar un conjunto de seres vivos”. Sus sinónimos son: “aniquilación, destrucción, genocidio, masacre, matanza”.

Más tarde, De Andrés rectificó lo dicho afirmando que “quizá la palabra exterminio no fue la más acertada”, pero la corrección fue tan solo cuantitativa, no cualitativa. No hubo disculpa ni retractación alguna. Por su parte, el Parlamento (PNV, PSE-EE) rechazó amonestar o sancionar al dirigente del PP. Todo quedó en un llamamiento a la responsabilidad de los grupos a la hora de hacer sus intervenciones. Adivina, adivinanza: ¿qué hubiera pasado si una frase similar la hubiera dicho EH Bildu?

A De Andrés no se le escapó lo que dijo sin haberlo pensado antes. Él es licenciado en Ciencias de la Información y ha tenido responsabilidades importantes en esta materia en la Diputación de Araba y en su propio partido. Es decir, sabe perfectamente medir sus palabras cuando habla. Es su oficio. Por otro lado, caso improbable de que hubiera sido un desliz, esto no sería sino señal de que su materia gris está infectada de virus nazis.

Cuando De Andrés habla de exterminar, sabe a qué se refiere. Los orígenes de su partido se remontan a la creación en 1976 de Alianza Popular (AP), de la que el PP fue su heredero. La fundaron los denominados “siete magníficos”, presididos por Manuel Fraga Iribarne, de los que seis habían sido exministros franquistas y espadas destacadas de aquella criminal dictadura. A esta sí que sentaban como un guante los sinónimos comentados: aniquilación, destrucción, exterminación, masacre, matanza. Pero no, no fue un lapsus linguae.

Esto de exterminar, de todas formas, viene de lejos. Así, en la propia Biblia (Éxodo 12:23), al relatar la última de las plagas que Yahvé envió contra el faraón, se menciona al ángel exterminador que éste envió para dar muerte a espada a todos los primogénitos de las familias egipcias. Algo parecido al actual Netanyahu, enviado también por Yahvé para acabar, no solo con los primogénitos, sino con todo el pueblo palestino.

Unos pocos miles de años después, en julio de 1936, otro enviado celestial (“Francisco Franco, caudillo de España por la gracia de dios”, se leía en las monedas en curso), fue entrevistado por el periodista Jay Allen. Éste le preguntó cuánto duraría aún aquella matanza, a lo que el invicto contestó: “Salvaré a España a cualquier precio”. El periodista insistió: “¿Significa eso que tendrá que matar a media España?”, y Franco, sonriente, afirmó: “Le repito, a cualquier precio”. Su colega en aquella sarracina, Emilio Mola, tenía la misma opinión: “Habrá que eliminar sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros”.

Esa ideología criminal atravesó la transición de los 70 y ha llegado hasta nuestros días con todas sus desvergüenzas. Hace cinco años, el general retirado del Ejército del Aire, Francisco Beca Casanova, envió un watshapp a un amplio grupo de ex colegas de su XIX promoción, en el que afirmaba: “No queda más remedio que empezar a fusilar a 26 millones de rojos, niños incluidos”. Nadie del grupo le recriminó nada, sino todo lo contrario. Alguien apostilló: “¡Que Franco fusiló a mucha gente en la guerra y los años siguientes!. Mi respuesta es que fueron muy pocos viendo la catadura de estos hijos de puta”. Remitido el chat al Tribunal Supremo por ser considerado como un posible delito de odio, éste se archivó por entenderse que aquello eran simples opiniones dadas “en la confianza de estar entre amigos… sin que exista voluntad alguna de publicitarlas fuera de ese ámbito privado”.

En lo concreto, si bien es imprevisible saber cómo será el futuro inmediato, lo cierto es que el avance político, social e institucional de una ideología racista, gran española, recortadora de libertades y derechos sociales, machista, autoritaria y belicista es indudable. Ante ello, de poco vale la estrategia de afirmar “que viene el lobo”, pues a la vista está (Extremadura…) que de poco está sirviendo. No solo eso, sino que, si la respuesta se queda ahí, sin intentar generar dinámicas sociales, esta solo servirá para atemorizar a la población, favorecer su pasividad y extender el sálvese quien pueda, sin que importe para ello dar codazos a la de al lado o deslizarse hacia la derecha a fin de conseguir una vacuna que nos inmunice ante los virus fascistas que llaman a nuestra puerta.

Es preciso apostar por levantar muros sociales de contención y espacios de respuesta frente a lo que viene y ya tenemos aquí. Los aires reaccionarios que soplan en el marco internacional, europeo y estatal afectan también a Euskal Herria. El termómetro debe medir no solo lo que dicen las encuestas electorales, sino tomar en primer término la temperatura de los problemas vividos en los distintos ámbitos sociales: precariedad, vivienda, euskera, libertades, machismo, violencia…

Euskal Herria sabe mucho de esto. Las pasadas luchas contra la central nuclear de Lemoiz, nuestro rechazo mayoritario a la OTAN, el ser capital mundial de la insumisión frente al ejército y el militarismo, la permanente pelea por la oficialidad y normalización del euskera, o las recientes y masivas movilizaciones feministas, en solidaridad con Palestina y el movimiento de las personas jubiladas marcan el camino. Se trata de que, una vez más, los bueyes tiren del carro, y no al revés. Es preciso levantar muros sociales lo más amplios posibles que huyan de la propia autoafirmación, pero también de la vaciedad de las grandes declaraciones que flotan en el aire sin bajar a la calle. Claro está, esto es muy fácil decirlo y no tanto hacerlo. Pero esa es la apuesta.

 

 

 

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sábado, 27 de diciembre de 2025

Bilbao Arena a Tope por el Euskera

Kontseilua ha sido la anfitriona de una acción en favor del euskera a la que han acudido miles de personas, muchas más de las que se tenía considerada por los organizadores del evento.

La asistencia de tantas personas envía un poderoso mensaje a quienes durante este año se han erigido como enemigos públicos del euskera; el PP, Vox, el TSJPV y CCOO.

Aquí lo que nos relatan desde las páginas de Noticias de Gipuzkoa:


Demostración de fuerza de miles de personas en Bilbao para impulsar el euskera

El evento celebrado en el Bilbao Arena, organizado por Euskaltzaleen Kontseilua y denominado 'Pizkundea', buscaba representar la fuerza y la unidad del compromiso social a favor del euskara

Javier Alonso

Alrededor de 6.000 personas se han congregado esta tarde en Miribilla para reclamar una nueva etapa para el euskera y un cambio profundo en las políticas lingüísticas. El Bilbao Arena ha rozado el lleno en un acto organizado por Euskalgintzaren Kontseilua, bajo el lema ‘Euskaraz bizitzeko pizkundea’ (renacimiento para vivir en euskera). Al encuentro acudieron representantes sociales, culturales, institucionales y políticos, además de ciudadanos llegados de distintos puntos de Euskal Herria. 

El inicio del acto se ha retrasado unos veinte minutos debido a la gran afluencia de público en los accesos al recinto. Finalmente, la cita ha arrancado con una ovación de apoyo a Palestina, dando paso posteriormente a una sucesión de intervenciones y actuaciones artísticas que han vertebrado una convocatoria concebida como espacio de reivindicación y encuentro.

Sobre el escenario se han sucedido las palabras de representantes de las entidades que integran Kontseilua —más de treinta organizaciones que trabajan por la normalización del euskera— y las actuaciones de actores, músicos y bertsolaris. El público ha participado de forma activa, acompañando con aplausos y cánticos un programa en el que han estado presentes, entre otros, Ramon Agirre, Miren Gaztañaga, Itziar Ituño, Gorka Urbizu, Maia Ibarne, Gontzal Mendibil, Flako Fonki, Ane Labaka y Sustrai Colina.

Emergencia lingüística

Durante el acto, Kontseilua ha alertado de la situación de “emergencia lingüística” del euskera y defendió la necesidad de dar un salto cualitativo en las políticas públicas. En su diagnóstico, la organización ha advertido del retroceso del número de hablantes en Iparralde y de la desconexión de una parte importante del alumnado navarro con la lengua. También ha señalado el impacto negativo de la globalización, la digitalización y el individualismo sobre las lenguas minoritarias, así como el efecto de recientes resoluciones judiciales contrarias a la oficialidad del euskera. 

Miembros de la dirección de Kontseilua, entre ellos Sèbastien Castet y Aize Otaño, han reclamado un cambio de paradigma en las políticas lingüísticas y medidas valientes ante la situación de emergencia que, a su entender, atraviesa el euskera. Entre sus propuestas, han insistido en la oficialidad de la lengua en todo el territorio de Euskal Herria, el refuerzo de la educación, la formación accesible para personas adultas, planes específicos para la población migrante y una apuesta decidida por el ámbito digital.

“Hacen falta un salto en las políticas lingüísticas. Ese es el camino para garantizar el futuro del euskera; profundizar en la justicia social y en la cohesión social”, han indicado. En esa línea, han pedido que “el euskera debe ser oficial en toda Euskal Herria, trabajar transversalmente a favor del euskera, generalizar el conocimiento y crear las condiciones para su uso normal”.

Durante su intervención, también han subrayado que existen bases sólidas para avanzar, al asegurar que “tenemos herramientas para ello: conocimiento acumulado por la actividad cultural vasca, capital humano y compromiso”. 

Por su parte, la secretaria general de Kontseilua, Idurre Eskisabel, se ha referido al malestar generado por lo que ha calificado como un ataque creciente contra el euskera y ha subrayado la demanda social de espacios para alzar la voz frente a la vulneración de derechos lingüísticos. En su discurso, ha puesto el acento en la necesidad de ir más allá de medidas puntuales y ha advertido de que “la normalización del euskera necesita una transformación social”, e insistió en que “es necesario un cambio profundo y duradero para que el euskera sobreviva”.

Según Eskisabel ese proceso solo sería posible si se apoya en “una base social amplia” y ha destacado el trabajo desarrollado en los últimos cinco años junto a agentes sociales para diseñar un acuerdo sociopolítico que impulse una nueva política lingüística. Ese documento, que ya cuenta con más de 140 adhesiones, apuesta por la generalización del conocimiento del euskera, la gratuidad de los procesos de euskaldunización y un refuerzo de las medidas públicas para garantizar su futuro. A su juicio, existe un amplio consenso social que debería aprovecharse cuanto antes para iniciar un nuevo renacimiento de la lengua. 

Además, Eskisabel ha defendido que la normalización del euskera constituye un proceso de transformación social profunda y ha recordado que la pérdida de lenguas responde a decisiones políticas y a relaciones de poder. 

Tras su discurso, la secretaria general de Kontseilua ha anunciado una nueva cita, prevista para el próximo 13 de junio de 2026 en Iruñea.

El evento ha terminado a las 19:15 horas con todos los artistas sobre el escenario cantando la canción ‘Euskal Herrian euskaraz’, acompañados por el público que se ha dado cita en el pabellón de Miribilla y que ha tributado una gran ovación como despedida. 


“Hace falta un salto en las políticas lingüísticas para garantizar el futuro del euskera” | Aize Otaño - AEK

“Hay que generalizar el conocimiento y crear las condiciones para el uso normal del euskera” | Sèbastien Castet - Confederación Vasca




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sábado, 20 de diciembre de 2025

El Legado de un Cráter

Un aniversario más de la acción de ETA que terminó con la vida del delfín de Francisco Franco, el Almirante Luis Carrero Blanco.

Aquí traemos a ustedes este relato publicado en la página de Facebook titulada Storia politica di ETA e dei Paesi Baschi:


El cráter del régimen

El 20 de diciembre de 1973 hacía una mañana gélida en Madrid. A las 9.35, un Dodge Dart negro avanza por la calle de Claudio Coello, en el barrio de Salamanca de Madrid, junto a un edificio de los jesuitas. En su interior se encuentra el presidente del Gobierno y delfín de Franco, almirante Carrero Blanco, acompañado de su chófer y un inspector de policía. A la altura del número 104, el coche se ve obligado a torcer a la derecha porque un Austin en doble fila le obstaculiza el paso. En ese momento, a las 9.36, Jesús Zugarramurdi, Kiskur, da la señal a su compañero José Miguel Beñarán, Argala, que, subido a una escalera y camuflado con un mono de electricista, aprieta el botón.
Al instante, el suelo se abre y el coche de Carrero con sus dos acompañantes se eleva 35 metros, salta por encima del edificio y se estampa en el alero del patio interior del convento. Se produce un gran estruendo, caen cascotes y se levanta una gran polvareda. En medio de la confusión, Kiskur y Argala gritan “¡gas! ¡gas!” mientras salen corriendo en dirección a la calle de Diego de León. En la esquina con Lagasca les espera al volante de un automóvil el tercer miembro del comando, Javier Larreategi, Atxulo. El coche enfila hacia la glorieta de Rubén Darío, y delante de la Escuela de Policía, en la calle de Miguel Ángel, los de la ETA cambian de vehículo y se dirigen a su refugio en la calle del Hogar de Alcorcón (Madrid), donde se esconderán durante varios días.

Mientras, en los alrededores de Claudio Coello el caos es total. Carrero, al que tardan minutos en localizar, muere a las 10.15 en el hospital. Lo mismo sus dos acompañantes. Los servicios de información no confirman la autoría del atentado hasta las cinco de la tarde. A las once de la noche, ETA, en un comunicado emitido por Radio París, lo reivindica, y una hora después lo confirma el vicepresidente del Gobierno, Torcuato Fernández-Miranda.

Los tres militantes de ETA permanecerán escondidos hasta fines de mes en el refugio de Alcorcón, del que les sacará su contacto en Madrid, Eva Forest. Un camión les trasladará luego a Hondarribia (Gipuzkoa). Desde allí alcanzarán Francia tras cruzar el río Bidasoa.

La historia de este atentado se remonta al año 1972. Ángel Amigo, militante de ETA entonces, detenido en 1973 y productor de cine desde 1980, con numerosos documentales y premios a sus espaldas, comenta que Argala, a sus 23 años, se había convertido en persona de confianza de los líderes de aquella ETA: Eustakio Mendizábal, Txikia; Txomin Iturbe e Iñaki Múgica Arregui, Ezkerra. 

Durante 1972 viajaba con frecuencia a Madrid con la triple pretensión de establecer contactos con la izquierda española, montar infraestructuras y tantear las posibilidades de atentar en la capital para quitar presión sobre su organización en Euskadi.

Argala encuentra lo que buscaba en Eva Forest, casada con el dramaturgo Alfonso Sastre, disidentes del Pce. Comparten la simpatía por los movimientos de liberación — en Vietnam, Latinoamérica, Palestina... — y Argala les convence de que ETA está inmersa en esa lucha antiimperialista, dice Amigo.

Eva Forest ofrece a Argala una información muy valiosa: Carrero, el sucesor de Franco, vicepresidente del Gobierno entonces, acude diariamente a misa, a la misma hora, en los jesuitas y solo va acompañado de un escolta. Cuando Argala lo confirma en persona, se queda perplejo.

Amigo recuerda que en 1977 Eva Forest — fallecida hace seis años — le contó que escribió un relato del atentado, Operación Ogro, salpicado de pistas falsas para proteger a los participantes del atentado, entonces en la clandestinidad. Forest lo redactó con la participación de los miembros del comando, tan solo tres meses después del atentado, en la villa de Marc Legasse, en Ciboure (Francia), y lo publicó con el seudónimo de Julen Aguirre. Una de esas pistas falsas contaba que el comando huyó por Portugal cuando la realidad es que permaneció oculto en Madrid varios días.

Ella misma se camufló tras otra pista falsa. Para protegerse, creó un personaje literario al que atribuye la cita con Argala en la cafetería Mindanao, en la calle de San Francisco de Sales de Madrid, y la información sobre las sorprendentes rutinas de Carrero. De ese personaje nace la leyenda de que fue la CIA la que inspiró el atentado. Una leyenda porque en ningún documento de la CIA desclasificado existe referencia alguna al atentado, insiste Amigo. Sin embargo, proliferan los libros que señalan la autoría intelectual de la CIA.

El que fue jefe de los servicios secretos del País Vasco — el embrión del Cesid — entre 1972 y 1979, el general Ángel Ugarte, ya retirado, es rotundo: “El atentado contra Carrero Blanco lo ejecutó ETA con logística de los comunistas españoles”, en alusión a Eva Forest y su red de relaciones de la izquierda en Madrid. “Los etarras no sabían moverse bien en Madrid y fue Forest, muy bien relacionada en la capital, la que les hizo de guía”.

Otro argumento de peso que desmonta la hipótesis de la CIA como inspiradora del atentado es la actitud de ETA, añade Amigo: “Cuando Argala informa a los jefes de ETA — Txikia, Txomin y Ezkerra — de sus pistas sobre Carrero, lo que se plantean no es matarle, sino secuestrarle para conseguir a cambio la liberación de los 150 presos que tenía ETA”.

A fines de 1972, Argala, acompañado de Ignacio Pérez Beotegi, Wilson, y de Javier Larreategi, Atxulo, se instalan en Madrid para preparar el secuestro. Como son conocidos, la dirección de ETA, para justificar su ausencia, dice que están sancionados.

Calculan que para secuestrar a Carrero y neutralizar a su escolta dentro de la iglesia necesitarán tres comandos de cuatro personas. Alquilan casas nuevas y una tienda de ropa próxima al estadio Santiago Bernabéu con la pretensión de retener al secuestrado. Esos movimientos culminan en abril. Pero en abril ETA sufre dos contratiempos. La tienda de ropa es asaltada una noche por unos cacos, lo que les obliga a abandonarla, y Txikia, su jefe, muere en un enfrentamiento con la policía en Algorta (Bizkaia).

Tras el fallecimiento de Txikia, en mayo, la dirección de ETA tiene la osadía de convocar una reunión en Getafe (Madrid) para estudiar sus consecuencias. En esos meses, el trasiego de dirigentes y liberados de ETA a Madrid es constante, cerca de treinta. Así, para sustituir la tienda de ropa, construyen un zulo en un piso en la calle del Hogar de Alcorcón que ha proporcionado Forest, con la pretensión de encerrar allí a Carrero. Con Antonio Durán, albañil y exmilitante del Pce, trabajan en el zulo hasta una decena de militantes con Argala de capataz.

Ugarte, entonces jefe de los servicios secretos en el País Vasco, cree que “hoy sería impensable. La policía y la Guardia Civil tenían entonces un gran desconocimiento sobre ETA. La información era muy elemental y no había coordinación. Se despreciaba el peligro de la banda. Es falso que desde arriba se dejara hacer el atentado. Nadie se enteró de sus preparativos y puedo asegurar que nos cogió desprevenidos a nosotros y al régimen, que entonces estaba preocupado, sobre todo, porque Franco se moría”.

Ángel Amigo confirma, por su propia experiencia, cómo aquella policía solo utilizaba la represión, y no la información. Coincide con Ugarte en que a Txikia lo mataron cuando lo podían haber detenido. Y recuerda una anécdota surrealista cuando le detuvo la Guardia Civil en 1973. Le preguntaron “por dónde venían”, y al contestarles que “indistintamente”, le sacudieron hasta que dijo que “por los dos lados”, porque la respuesta anterior era de “intelectuales”.

El 9 de junio, ETA se encuentra con la sorpresa de que Franco nombra a Carrero presidente del Gobierno, lo que empuja a su dirección a aplazar hasta septiembre su decisión. Deciden que ese mes regrese el comando a Madrid, al que se le bautiza Txikia en homenaje al líder muerto. Wilson se queda en Francia por discrepancias internas y le sustituye Kiskur, que acompañará a Argala y a Atxulo con un nuevo responsable: Josu Urrutikoetxea, Josu Ternera.

El comando confirma que el ascenso de Carrero complica el secuestro al redoblarle la escolta. ETA se inclina por el atentado, pero duda cómo hacerlo. Ezkerra se traslada a Madrid para comunicarlo al comando. Al no ser ya necesaria tanta gente, abandonan todos los pisos menos los de Aluche y Alcorcón. El comando realiza algunas acciones para familiarizarse con Madrid: el 25 de septiembre asalta una armería y el 2 de octubre roba un fusil a un soldado de guardia en la Capitanía de Madrid, en la calle Mayor.

Es Argala quien despeja las dudas sobre cómo ejecutar el atentado. Al inicio de noviembre ve que en el 104 de la calle de Claudio Coello, por la que circula Carrero todos los días, se alquila un bajo. Vio enseguida el tipo de atentado. Excavar un túnel desde dentro hasta el centro de la calle y colocar allí un explosivo que haría saltar a Carrero a su paso. La dirección acepta la propuesta.

Para justificar el ruido para excavar el túnel desde el bajo alquilado. A fines de noviembre, Txomin y Ezkerra se trasladan a Madrid y comunican al comando que se ejecute la acción antes de fin de año. Excavan el túnel, con muchas dificultades, entre el 7 y el 15 de diciembre, aprovechando la experiencia de Argala, que en 1970 excavó en las cercanías de la prisión de Burgos otro túnel para tratar de liberar a los presos etarras. Ezkerra y Txomin traen los explosivos. Fijan la fecha para el 19 de diciembre, pero la retrasan al 20 porque se anuncia que ese día visita Madrid el secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, y la Embajada norteamericana está muy cerca del lugar del atentado. Ese cambio hará coincidir el atentado con el inicio del Juicio 2001 contra los líderes de Comisiones Obreras, pero ETA no lo tiene en cuenta. Los días 17 y 18, los tres miembros del comando, que se quedan solos en Madrid, aprovechan para hacer las maletas y realizar un simulacro de la acción.

El 20 de diciembre, a las ocho de la mañana, visitan por última vez el agujero de Claudio Coello para colocar las cargas: 75 kilos repartidos en forma de “T”. Desde las nueve de la mañana, los tres miembros del comando se colocan en su posición para esperar a Carrero. A las 9.35 ven su coche enfilar la calle y un minuto después salta por los aires.





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sábado, 13 de diciembre de 2025

Reprimen Denuncia Contra la CAF

A estas alturas del partido cabe preguntarse que información, digamos, delicada, posee la Ertzaintza acerca de la nomenklatura jeltzale que les hace tan sumisos ante los desmanes cometido por esta fuerza policíaca en contra de los habitantes de la CAV.

Porque vaya, no han pasado muchas horas desde que dieran a conocer su infame manifiesto en el que se deslindan de la brutalidad con la que se comportan achacando casos emblemáticos en los que se han lacerado todo tipo de derechos, para volver a actuar con el uso desmedido de la fuerza en contra de una demostración pacífica en favor del pueblo palestino.

Claro está que, acto seguido, se han declarado víctimas de violencia por parte de los manifestantes, insistiendo en que cuatro de sus agentes ha resultado lesionados, sí, cuatro de esos que llegan forrados de pies a cabeza con equipo de protección que va desde cascos hasta botas pasando por chalecos antibalas, rodilleras y demás.

Aquí lo que reporta Naiz:


Una acción de denuncia de la colaboración de CAF con Israel acaba con un detenido en Bilbo

Una protesta en Bilbo contra la colaboración de CAF con la ocupación israelí de Palestina se salda con la detención de un activista. La protesta se ha desarrollado con absoluta tranquilidad hasta la llegada de la Ertzaintza, apoyada por la Policía Municipal, que han provocado momentos de tensión.

Agustin Goikoetxea

Con una persona detenida, que se encuentra en la comisaría de la Ertzaintza en Deustu, se ha saldado la acción de denuncia protagonizada este sábado al mediodía en el centro de Bilbo por dos centenares de personas contra CAF como «cómplice directo del genocidio y del apartheid de Israel».

Manifestantes han cortado el paso al tranvía construido por la empresa ferroviaria vasca a su paso por la plaza Circular y, una vez finalizada la protesta, la intervención de la Policía autonómica, con apoyo de la Municipal, ha provocado momentos de tensión y el posterior arresto del activista, además de la identificación de otras personas.

A convocatoria de Gazarako Mugimendu Globala Euskal Herria, en torno a 200 personas han cortado alrededor de las 12.30 el paso al tranvía en la plaza Circular, tumbándose un grupo de ellas en las vías al tiempo que coreaban repetidamente «Israel hiltzaile CAF laguntzaile», apoyadas por otras que enarbolaban banderas palestinas y una pancarta con el lema ‘CAF genozidioaren laguntzaile! Boikot Israel, Palestina askatu’.

En el frontal del convoy, han colocado un cartel en el que se mostraba la destrucción que está provocando el Ejército sionista en Gaza, las siglas de la compañía vasca y las preguntas: ‘Zer gehiago gertatu behar da?’¸ ‘¿Qué más tiene que pasar para dejar de colaborar con Israel’, que se repetían también en francés.

Después de quince minutos en los que la movilización discurría con absoluta normalidad, con cientos de personas que observaban la protesta solidaria, cuando una activista leía un comunicado explicando el motivo de la protesta, ha llegado una primera patrulla de la Ertzaintza seguida de un buen número de vehículos de la Policía Municipal. Ertzainas han tratado de identificar a esta persona, lo que ha motivado la reacción del resto de manifestantes.

Tras los primeros empujones, se ha ido sumando más efectivos de la Policía autonómica –entre ellos agentes de los ‘Bizkor’, algunos de ellos empuñando unas pequeñas metralleta– lo que ha incrementado la tensión. En medio de porrazos, gritos y más empujones, ertzainas han apresado al activista de Gazarako Mugimendu Globala Euskal Herria Mikel Zuluaga ‘Mikelon’, mientras los manifestantes reunidos en torno a la estación de Abando coreaban «alde hemendik utzi bakean», «Israel hiltzaile PNV laguntzaile» y «Elkartasuna ez da delitua».

Zuluaga, según ha podido conocer NAIZ, ha sido trasladado a la comisaría de Deustu, donde a la tarde aún permanecía, acusado de un delito de desobediencia y desórdenes públicos.

A través de un comunicado, Gazarako Mugimendu Globala Euskal Herria ha denunciado la criminalización de la protesta y ha exigido la puesta en libertad del detenido. «A pesar de la represión, seguiremos haciendo campaña mientras CAF siga haciendo negocio con el genocidio», han anunciado. Se prevé que este domingo tenga lugar una movilización por este motivo.

Seguridad ofrece su versión

Desde el Departamento de Seguridad de Lakua, que ha ofrecido su versión, han informado de que han abierto una investigación para identificar a otras personas que han participado en la protesta, a las que se acusa de agredir a los policías para impedir que se arrestase a uno de los responsables de la movilización. Han asegurado que, al menos, cuatro agentes han resultado contusionados y que acudirán a la mutua.

Seguridad ha condenado «la agresión a los agentes que estaban velando por el orden y la seguridad de la ciudadanía». «Las personas concentradas no han respetado el orden público, han interrumpido el servicio público del tranvía en un momento de uso masivo por las fechas en las que nos encontramos y han actuado con violencia contra los agentes que estaban en ese momento haciendo su trabajo», ha lamentado.

 

 

 

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lunes, 8 de diciembre de 2025

Esparza Zabalegi | Los que Encendieron el Fuego

Nuestro amigo Jose Mari Esparza Zabalegi ha procedido a demoler el relato españolista respecto a la identidad vasconavarra contando verdades como puños.

La violencia siempre fue su apuesta, por eso la seguimos experimentando lo mismo en las brutales cargas de la Ertzaintza que en la utilización del marco legal como ariete en contra de los represaliados políticos como es el caso de Urrutikoetxea.

Aquí traemos a ustedes su texto publicado por Naiz:


Los que encendieron el fuego

El somero pero completo repaso que hace Esparza de la evolución de las posturas respecto a la unidad de los territorios vascos muestra la clave de uno de los principales factores que alargaron el último conflicto armado vasco.

Jose Mari Esparza Zabalegi | Editor

Todas las guerras, habidas y por haber, suelen tener una motivación común: el territorio. Los pueblos no admiten que les conquisten, ni que les partan, ni que separen sus tribus y sus lenguas, sedimentadas durante milenios. La obsesión colonialista de debilitar a las naciones partiendo sus mugas con regla y cartabón ha sido y es el manantial de los conflictos. Alsacia y Lorena provocaron guerras mundiales; el puzzle de los Balcanes sigue sangrando; el Ulster, tan cercano… Hoy día, Palestina, Dombass o el Sáhara nos recuerdan que con la tierra no se juega. Y todos los días maldecimos a los canallas que provocan estas guerras, negando a los pueblos el derecho a decidir sobre su propia cartografía.

Si a inicios de los 70 alguien hubiera dicho que Navarra no formaba parte del País Vasco, hubiera sido tratado de tonto. Por encima de las diferencias administrativas, toda la tradición histórica lo confirmaba. “Euskal Herria, –dice el Espasa Calpe– es el territorio que comprende las provincias españolas de Navarra, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya y los antiguos países de Labourd, la Soule y la Baja Navarra”. Toda la prensa navarra reconocía esa territorialidad. Hasta el “Diario de Navarra” tenía secciones como “Euskalerrian barna”, y su director, Ollarra, afirmaba en 1982: “Euskalerria es una realidad”.

La banca navarra apostaba públicamente por la unidad vasconavarra, desde que en 1867 la propia Diputación Foral propusiera a sus tres hermanas hacer un banco común. Desde 1924 funcionaba la Federación Vasco-Navarra de Cajas de Ahorro, y hasta los años 80 sostenían la revista “Vida Vasca”, en la que se anunciaban todas las grandes empresas navarras. En 1978 ya aparecían ikurriñas en sus páginas y la CAN seguía poniendo su publicidad. La Caja de Ahorros Municipal editó para sus clientes un mapa de Euskal Herria; en 1973, el Banco de Vasconia editó otro, presente en todas sus sucursales. El Árbol de Gernika, el escudo de Navarra y las siete montañas del Zazpiak bat presidían la cartela, con la carga simbólica en los tiempos que corrían. 

En los años 70, todo eran asociaciones vasco-navarras: de Arboricultura, Arquitectos, Enfermería, Genealogía, Guionistas, Hematología y Hemoterapia, Salud Mental, Músicos, Pediatría, Seguros, Automovilismo, órdenes religiosas y muchas más, siguiendo la tradición unionista del sigo XIX. Los obispos vascos hacían pastorales conjuntas y consiguieron que la Conferencia Episcopal española aprobara la “Provincia Eclesiástica Vasca de Pamplona y Tudela, acogiendo en su seno las diócesis de Bilbao, San Sebastián y Vitoria”. Miles de sacerdores y comunidades de base respaldaban la petición. En los años 70, todos los sindicatos navarros ponían ikurriñas en sus sedes y se apellidaban “de Euskadi”. UGT, con Urralburu al frente, defendía el derecho de autodeterminación. Lo mismo ocurría con todos los partidos políticos no franquistas. Nada más legalizarse la ikurriña, los ayuntamientos, aún “franquistas”, comenzaron a colocarla en las casas consistoriales, empezando por Iruñea. Pueblos de la Zona Media y Ribera la izaron con naturalidad: Falces, Villafranca, Larraga, Tafalla, Arróniz, Aibar... En Agoitz y Villaba-Atarrabia convocaron referéndums que se ganaron con holgura.

En 1977 se celebraron las primeras elecciones, y el triunfo de los que venían defendiendo la unidad de Euskal Herria fue rotundo: 150.000 votos frente a 107.000. Todos los partidos ganadores solicitaron incluir a Navarra en el Distrito Universitario vasco. Hasta el Frente Navarro Independiente, impulsado por sonoros apellidos (Irazoqui, Taberna, Valimaña, Zubiaur, Arbeloa, Tomás Caballero, Malón, Urmeneta…), decía que “como navarros, tronco y raíz de Euskalerría, queremos vivir en sólida vinculación con el resto del País Vasco”. En 1979, en las elecciones al Parlamento Navarro, volvieron a ser mayoría los partidarios de la unidad vasca (37-33).

Desde la sentina del Estado profundo, mandaron a parar. El 23 de febrero de 1981, Tejero da el golpe de estado. Apenas un mes más tarde, el PSOE navarro celebra su Congreso Regional y cambia totalmente su centenaria postura pro unidad vasca, alegando que en los años republicanos el partido no había sido partidario de un estatuto vasco común. Una mentira colosal, basta leer, entre otros, el comunicado del Frente Popular Navarro firmado en 1936. El PSOE se meó encima de las tumbas de Constantino Salinas, Juan Arrastia, José San Martín, Clemente Ruiz, Jesús Boneta y miles de socialistas fusilados. Una cuadrilla de felones y corruptos, encabezados por Urralburu y Arbeloa, tergiversaron la historia y ahí están las actas del Congreso, que afortunadamente tenemos, para demostrarlo.

Telesforo Monzón advirtió que Navarra era el principal foco de la violencia estatal. Hasta el dirigente Mario Onaindia, desde “El País”, calificó de “irresponsable” y de “graves consecuencias” la política de su partido, postura “suicida” que fomentaba “la continuidad de la lucha armada y la desestabilización de la democracia”.

A partir de entonces se dedicaron a desmontar lo que la historia había tejido durante siglos. Disolvieron las asociaciones vasconavarras y la Federación de Cajas; paralizaron la unidad eclesiástica; persiguieron la ikurriña y los mapas; impusieron la Ley del Euskera; los navarros dejaron de ser vascos y los vascones desaparecieron hasta de la arqueología. Y por encima de todo, negaron al pueblo navarro la posibilidad de votar, siendo la única comunidad, junto con Ceuta y Melilla, que no refrendó su Estatuto, dejando clara nuestra situación colonial. 

Solo por la imposición militar y por la canallada criminal del PSOE se comprende la prolongación de la lucha armada durante 30 años más. Nunca hubo más navarros militando en ETA, y en todos los procesos negociadores hubo dos puntos claves sobre la mesa: el derecho a decidir y la unidad vasconavarra, puntos que, aunque no se compartieran los métodos, respaldaba la mayoría de la sociedad vasca.

El Estado colonialista español, con un rey corrupto al frente, combatió brutalmente la insurgencia vasca con toda su violencia militar y mediática. Las torturas y el terrorismo de Estado incitaron todavía más la rebelión de muchos jóvenes vascos. Partir un país, negarle a decidir su destino, tiene sus consecuencias, aquí y en cualquier parte del mundo. Todavía podía haberse armado una mucho mayor. Que no vengan ahora a acusarnos de pirómanos los que encendieron el fuego.

 

 

 

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lunes, 17 de noviembre de 2025

La Huella del Palestina-Euskal Herria

Les dejamos con el comentario de Ibai Azparren publicado en Naiz y dedicado al gran encuentro deportivo entre pueblos hermanados en la lucha por sus derechos y por el pleno reconocimiento de su identidad; Palestina y Euskal Herria:


La histórica cita de San Mamés deja huella en Euskal Herria y Palestina

La magnitud del partido en San Mamés seguía muy presente ayer en Euskal Herria. Las valoraciones de los protagonistas y el eco internacional coincidían ayer en señalar la cita del sábado como una jornada de solidaridad histórica que terminó desbordando el fútbol.

Ibai Azparren

San Mamés ya está vacío, pero la sensación de haber vivido algo poco habitual sigue ahí, persistente en un estadio que retoma su rutina. Las cámaras y los focos ya no están, aunque las imágenes de la noche anterior seguían circulando ayer entre quienes no pudieron asistir –muchos con cierta envidia confesable– gracias, en buena medida, a quienes sí estuvieron y se dedicaron a compartir y postear cada momento. La resaca, la que el día borra, quizá se esfumó rápido; la otra, la emocional y la política, tardará bastante más en hacerlo tras un encuentro que desbordó lo deportivo y convirtió Bilbo en un espacio de solidaridad entre dos pueblos donde la reivindicación de la oficialidad confluyó con el apoyo a la causa palestina.

Ayer tocaba digerir el poso de todo aquello. No solo el resultado, irrelevante en este caso, sino la magnitud social de lo vivido, que quedó perfectamente encapsulada en una frase del seleccionador palestino: «Es el día más importante de mi vida. Voy a contar esta historia, soy el entrenador palestino que jugó este partido».

Ehab Abu Jazar recordó que «Palestina ha jugado un partido para defender la lucha palestina, sus derechos y el derecho a existir de su población». Lo definió como «un partido histórico» y reconoció que no podía «expresar con palabras» lo que sintió al salir al campo «con casi 52.000 personas gritando a favor de Palestina». Su primer pensamiento, dijo, fue hacia «el sufrimiento de mi familia y de la población de Gaza, y hacia los mártires deportistas de Palestina».

La valoración de Jagoba Arrasate fue igual de nítida. «Ha sido inolvidable. Por supuesto que el fútbol no es lo más importante, pero puede llegar a cotas que no te puedes imaginar», dijo el técnico de Berriatua, que destacó «imágenes muy potentes» de la jornada: «El detalle que han tenido de regalarnos el pañuelo, el mosaico en la grada, el minuto de silencio, que nuestros jugadores han salido con niños y ellos no, que ha tenido una carga muy importante…».

Sin palabras

Entre quienes hicieron vibrar a San Mamés con ‘Palestinians’, junto a Eñaut Elorrieta e Izaro Andrés, estaban Ahmed Hadad y Rahaf Shamali, miembros de Sol Band. NAIZ charló con ellos ayer en Hernani, durante el festival Hariak, antes de la presentación del documental ‘La raíz del olivo’. Hadad, guitarrista, seguía buscando palabras para lo vivido: «Fue la primera vez que sentí algo así, no puedo describirlo». Lleva apenas dos meses en Euskal Herria y había visto «mucha solidaridad», pero ver a decenas de miles de personas levantarse por Palestina le dejó sin palabras. «Incluso los pequeños detalles, cualquier palabra o acción, son importantes», insistía, antes de añadir que, «si todos los países hicieran lo mismo que la gente de Euskal Herria, nuestra situación sería diferente». También describió lo que llega de Gaza pese al alto el fuego: «La mayoría del enclave está ocupado. Disparan a quien intenta volver. Entran menos de cien camiones. La gente sigue sin agua, sin comida, sin medicinas»

Shamali, que puso la voz principal, coincidía en que lo vivido era difícil de explicar: «Fue un sueño. No vinieron solo por un partido: es humanidad, solidaridad, estar con la verdad». Actuó con un thobe traído desde Cisjordania, un detalle que la emocionó al recibirlo: «Cuando lo vi, lloré. Es lo único que me hace sentir que estoy en casa». También derramo alguna lágrima al escuchar el himno: «Fida'i lo escuchaba cada día en mi tierra. Escucharlo aquí, con 50.000 personas, fue demasiado». Y cerró con un deseo: «Inshallah, algún día este partido se podrá jugar en Palestina, cuan sea libre».

La repercusión internacional

La repercusión internacional fue inmediata. ‘Al Jazeera’ desplazó a un equipo hasta San Mamés, con el periodista Lotfi Al Masoudi informando desde Bilbo. En su crónica destacaron que el estadio se llenó y que que la noche se convirtió en «una de las mayores expresiones de solidaridad vistas en Europa este año». También ‘The New Arab’ abrió su pieza con una idea que se repitió en redes: «Una multitud de 50.000 en Bilbao convirtió el primer partido de Palestina en suelo europeo en una gran demostración contra el genocidio en Gaza».

La cobertura también llegó desde Palestina. Según la agencia de noticias Wafa, el amistoso «reunió a más de 50.000 aficionados que cantaron a favor de Palestina, ondearon banderas y desplegaron pancartas de solidaridad», calificando el encuentro como «un momento histórico para el deporte palestino».

En Euskal Herria, EiTB detalló que el partido alcanzó una audiencia acumulada de 322.000 telespectadores con un 21,1% de share.

Un mensaje al mundo

Ibon Meñika, portavoz de Gernika-Palestina, realizó una valoración muy positiva en NAIZ Irratia. Se trata, afirmó, de una cita que «quedará clavada en la memoria colectiva de ambos pueblos». «Lanzamos un mensaje al mundo, tejimos un camino para reivindicar los derechos de los pueblos a través del deporte y dimos un paso en la reivindicación de que el genocidio debe terminar».

En una valoración, el diputado por EH Bildu en el Congreso, Oskar Matute subrayó que Euskal Herria demostró está «en el lado correcto de la historia».




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domingo, 16 de noviembre de 2025

Los Alcances del Futbol

Desde Naiz traemos a ustedes el sentir del técnico del once vasco Jagoba Arrasate con respecto a lo vivido en el San Mamés durante el encuentro amistoso, solidario e internacionalista entre los seleccionados de Palestina y Euskal Herria:


Jagoba Arrasate: «Esta es la muestra de hasta dónde puede llegar el fútbol»

Los técnicos de Euskal Selekzioa y Palestina coincidieron en destacar que el encuentro disputado ayer en San Mamés fue más allá de lo deportivo. «Hay un pueblo y unos jugadores que quieren que haya una selección que les represente. Ahora es momento de los políticos», apuntó el de Berriatua.

El técnico de Euskal Selekzioa, Jagoba Arrasate, destacó ayer al término del partido entre su equipo y Palestina que «esta es la muestra de hasta dónde puede llegar el fútbol», más allá «del juego o de los resultados».

«Ha sido inolvidable. Por supuesto que el fútbol no es lo más importante, pero puede llegar a cotas que no te puedes imaginar», apuntó el de Berriatua, quien destacó que la jornada había ofrecido «imágenes muy potentes. El detalle que han tenido de regalarnos el pañuelo, el mosaico en la grada, el minuto de silencio, que nuestros jugadores han salido con niños y ellos no, que ha tenido una carga muy importante….».

«Pero lo que me llevo es que están muy agradecidos. No conocían Euskal Herria y creo que lo van a recordar toda la vida. Esa es nuestra principal victoria», añadió.

Además, el entrenador del Mallorca subrayó que el estadio de San Mamés, con casi 52.000 personas en sus gradas, «ha demostrado que hay un pueblo y unos jugadores que quieren que haya una selección que les represente. Ahora es momento de los políticos».

«Ha sido un partido histórico»

Su homólogo palestino, Ehab Abu Jazar, agradeció la oportunidad de haber podido jugar en Bilbo y comentó que «Palestina ha jugado un partido para defender la lucha palestina, sus derechos y el derecho a existir de su población. Ha sido un partido histórico».

Abu Jazar aseguró que no podía «expresar con palabras» lo que sintió cuando salió al campo «con casi 52.000 personas gritando a favor de Palestina. Mi primer sentimiento fue el recuerdo del sufrimiento de mi familia y de la población de Gaza, y hacia los mártires deportistas de Palestina». Unos pensamientos que le llevaron a llorar durante el minuto de silencio por las víctimas del genocidio perpetrado por Israel.

«Es el día mas importante de mi vida. Voy a contar esta historia, ser el entrenador palestino que jugó este partido», añadió Abu Jazar.

 

 

 

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sábado, 15 de noviembre de 2025

Crónica del Euskal Herria-Palestina

Desde las páginas de Noticias de Navarra traemos a ustedes los pormenores del encuentro futbolístico amistoso y solidario entre las oncenas palestina y vasca:


La Euskal Selekzioa sella un triunfo por la paz de Palestina

El combinado vasco logra una cómoda victoria ante el bloque palestino en una cita disputada en San Mamés en la que prevaleció el carácter reivindicativo sobre las cuestiones deportivas

Eduardo Oyarzabal

Tommie Smith y John Carlos alzaron el puño bien alto en México’68. Jesse Owens se recreó a los ojos del nazismo. Muhammad Ali, Billie Jean King, Megan Rapinoe... clamaron por los derechos ajenos, de los desfavorecidos. Son solo unos ejemplos de deportistas comprometidos. Entendieron el deporte como el altavoz para la denuncia de causas injustas, para la reivindicación, como un constructor de paz. Porque el deporte es un lenguaje universal que no encuentra fronteras físicas ni de idiomas. El eco de su impacto resuena de por vida. La Federación Vasca de Fútbol y su Euskal Selekzioa, como portavoces del pueblo vasco, adoptaron el fútbol como canal para la concienciación social, para la solidaridad, para recordar que Palestina es una nación sometida a un genocidio sinsentido a través de un partido amistoso en el que el resultado era lo de menos. Porque el éxito ya estaba garantizado antes de echar a rodar el balón, sin ganadores ni perdedores. Había vencido el clamor por la paz y la libertad. Páginas para la historia.

Con un San Mamés casi lleno hasta la bandera, lo que daba cuenta de la trascendencia de la cita, con cifra récord de asistencia en un partido de la Euskal Selekzioa ejerciendo como local, la pelota se movió al son de la esperanza. Palestina, que por primera vez disputaba un partido en Europa, cuna del fútbol, admitió su inferioridad ante el cuadro vasco, la que marcan las frías estadísticas, pero también anticipó que su corazón estaba ardiente por rayar a un digno nivel, con el estímulo de la repercusión mundial del duelo. El mundo miraba atento hacia La Catedral, donde Los leones de Canaán querían disfrutar como lo hacen los leones que habitualmente habitan esos lares. 

La Euskal Selekzioa se adelanta en los primeros compases

Sin embargo, esos deseos chocaron contra la realidad de un fútbol superior. Pronto se pudo observar la posición de Palestina en el ranking mundial de la FIFA (98), ese en el que la Euskal Selekzioa no figura y por la que lucha. El conjunto de Jagoba Arrasate, con 22 efectivos disponibles, comenzó el encuentro con un dominio que se plasmó cuando el encuentro aún se desperezaba, en el minuto 4. Kike Barja lanzó un preciso saque de esquina que Elgezabal remató con un poderoso cabezazo.

La tropa de Ehab Abu Jazar trató de protegerse desde el primer instante, cerrando filas, con un bloque bajo a la espera de las incursiones vascas, que se producían con especial incidencia por la banda izquierda, donde Aihen y Kike Barja encontraron un filón. Pero fueron los palestinos quienes pudieron ver portería tras un contragolpe que resolvió Zubeldia cuando Qunbar se disponía a perfilarse en solitario hacia la meta defendida por Aitor Fernández. El central de la Real Sociedad salió al corte y se jugó la cartulina roja al ser el último defensor.

Palestina da un paso adelante

Palestina cobró confianza. Acto seguido, Seyam recuperó la pelota cerca del córner y puso un centro que ocasionó una doble ocasión. El plantel visitante daba sentido a su plan. Perdía el respeto y buscaba la heroica. El encuentro se había equilibrado. Pero el conjunto vasco, pese a encontrar dificultades en la elaboración, volvió a gozar de una clara ocasión, esta vez con un disparo de Kike Barja que atajó con problemas Hamada.

El partido adquirió un ritmo frenético, caracterizado por la verticalidad en el juego de ambas selecciones. Como Palestina entregó las bandas para reducir los espacios interiores, la Euskal Selekzioa gozaba de pasillos para aproximar el esférico a zonas de ataque. Hugo Rincón, ubicado como referencia ofensiva en la banda derecha, adquirió protagonismo por sus incisiones. 

Segundo gol a balón parado

Guridi buscó la red tras sortear a varios rivales. Los pupilos de Arrasate recuperaron el control de la situación mientras la grada entonaba al unísono el Txoria txori. La fiesta no se detenía en la grada. Sobre el césped, Guruzeta y Rincón pudieron ampliar el marcador. Si bien, el bloque vasco no lograba diseñar ocasiones claras. De hecho, el segundo gol llegó gracias a un penalti cometido por Wajdi sobre Rincón. Guruzeta amplió la ventaja desde los once metros. El balón parado otorgó de nuevo el botín. Más que de fluidez, el juego era de vértigo.

Arrasate, con el encuentro encarrilado, realizó seis cambios en el descanso. Abu Jazar completó tres sustituciones. La frescura dio nuevos matices de intensidad en el comienzo del segundo acto. El ritmo se mantenía elevado.

Guruzeta falló un testarazo a bocajarro cuando se acercaba la hora de partido. Era, hasta el momento, la ocasión más nítida del partido. Volvía a sufrir Palestina, que no lograba estirarse. El despliegue era obra de los vascos, que seguían extendiendo las alas por los costados. El bando visitante sí proyectaba síntomas de fatiga. No era capaz de mantener la presión de la primera mitad. Ya no mordía, sino que aguardaba agazapado. El balón tenía dueño. La jerarquía era evidente. 

Izeta cierra el marcador

Aunque la Euskal Selekzioa mantenía con comodidad la posesión, pecó de exceso de precipitaciones. A medida que esta histórica cita se embocaba hacia su final, la pausa fue creciendo. El duelo fue perdiendo tensión. El trabajo estaba encarrilado. Pero los recién incorporados siempre anhelan su momento de gloria. Lo obtuvo Izeta, que aprovechó la asistencia de Gorosabel para ampliar la diferencia, algo que también buscó Nico Serrano con ímpetu aunque sin éxito. 

La Euskal Selekzioa levantó el pie del acelerador. El marcador quedó congelado con el 3-0. Fin a un nuevo episodio de la reivindicación por la oficialidad de la selección vasca en un día en el que prevaleció por encima de todo el carácter solidario por la causa Palestina. Lo sucedido en San Mamés fue una victoria, un triunfo por la paz. Historia del deporte.

Ficha técnica

Euskal Selekzioa: Aitor Fernández, Álvaro Núñez, Zubeldia, Elgezabal, Aihen Muñoz, Jauregizar, Gorrotxategi, Hugo Rincón, Guridi, Kike Barja y Guruzeta. También jugaron Marrero, Gorosabel, Unai García, Guevara, Nico Serrano, Pablo Ibáñez, Lekue, Ruiz de Galarreta, Zarraga, Herrando e Izeta.

Palestina: Hamada, Wajdi, Hamed, Sawafta, Mahajneh, Battat, Hamdan, Alnabrisi, Qunbar, Al Quaq y Seyam. También jugaron Yassin, El Haija, Kharoub, Abuwarda, Alqaq, Alghoul, Mousa, Taha, Termani, Saba, Rabei y Zeidan.

Goles: 1-0: Min. 4; Elgezabal. 2-0: Min. 43, Guruzeta, de penalti. 3-0: Min. 76; Izeta.

Árbitro: Jon Ander González Esteban. Sin amonestaciones.

Incidencias: Encuentro amistoso disputado en San Mamés ante 51.396 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las personas fallecidas en Gaza. También se recordó el recién fallecido Xabier Azkargorta. 

 

 

 

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Futbol, Hermanamiento y Libertad

Traemos a ustedes la crónica de Ane Urkiri del partido de futbol amistoso, solidario e internacionalista que han protagonizado las selecciones de Euskal Herria y Palestina en el mítico estado de San Mámés.

Adelante con la información:


San Mamés retumba por la libertad de los pueblos vasco y palestino

90 minutos de pura pasión, más allá del 3-0. Así se puede resumir el partido entre Euskal Selekzioa y Palestina. El minuto de silencio inicial o la actuación de Eñaut Elorrieta, Izaro Andrés y Sol Band ha paralizado a la grada, que con el fútbol como nexo, fue puro espectáculo de solidaridad.

Ane Urkiri

«Desde entre los escombros, nos levantaremos, nuestras voces resonarán. Gritamos: ¡El derecho de mi patria reside en nosotros, jamás morirá, jamás morirá, jamás morirá!», viene a decir la canción “Palestinians” que interpreta el grupo gazatí Sol Band y que este sábado ha resonado sobremanera en San Mamés, acompañados por Eñaut Elorrieta e Izaro Andrés. Un «Gernika, Free Gaza», tan sentido hasta emocionar. El estruendo de las sirenas ha paralizado a 51.396 almas que se han dado cita en San Mamés –al final no ha habido récord de asistencia– para dar cuenta de que el partido entre Euskal Selekzioa y Palestina iba a ser algo más que un partido fútbol.

Euskal Herria siempre ha sido un país solidario y hoy no ha fallado a la gran cita. Nunca antes la selección vasca había reunido a tanta gente en un estadio, y que el rival fuera Palestina tiene mucha culpa en ello. El partido ha llegado en un momento idóneo en cuanto a lo social: por una parte, estamos asistiendo a un genocidio en directo durante más de dos años, con el inmovilismo de la élite política, y por otra parte, la oficialidad conseguida por la Federación Vasca de Pelota –homenajeada hoy en el descanso con hasta 28 puntistas, también de renombre, en el verde– llamaba a reaccionar también en el fútbol. Y a una se le encoge el corazón al ver a familias enteras, kuadrillas, de todas las edades, de cada rincón de Euskal Herria, cantar el ‘Eusko Gudariak’ o ‘Txikia’ en las calles de Bilbo y en el metro de camino a San Mamés. Y es que la consigna de ayer era clara: reivindicar la libertad de los pueblos vasco y palestino.

El fútbol, como herramienta social, mueve montañas; el deporte, tal y como vemos en dirección contraria con el sportwashing, puede ser clave para la diplomacia de un país, para darse a conocer, para denunciar las injusticias; en resumen, el fútbol –el deporte– puede llegar a ser maravilloso a la hora de encontrar la identidad. Una identidad que al pueblo vasco se le rechaza y al pueblo palestino se le oprime. Y ya sabemos algo de la unión de pueblos oprimidos.

Este sábado, en San Mamés, a partir del enfrentamiento de dos selecciones, hemos sido testigos también de otro momento histórico: nunca antes –o muy pocas veces– se habían celebrado los goles o sus intentonas de las escuadras enfrentadas con el mismo enfásis, con la misma emoción. Porque el significado de las ofensivas con el balón de hoy trasciende lo deportivo: son ataques o goles marcados a los Estados israelí, español y francés; a los actores que rechazan las naciones palestina y vasca. Siempre desde la óptica simbólica, ya me entendéis: el fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes.

Emoción en los jugadores

Los aplausos y gritos que resonaron en San Mamés han sido de los que retumban, de los que dejan poso, un fuelle para la lucha. También el minuto de silencio por los fallecidos a consecuencia del genocidio, porque algunos silencios pueden llegar a decir más que las palabras. Y si no, que se lo digan a Ameed Sawafta, jugador palestino que no ha podido contener su emoción al sentir tal cantidad de solidaridad en su primer partido en Europa.  

«Palestina askatu», «español el que no bote» y «sionista el que no bote» se han entrelazado en unas gradas entregadísimas a la causa. Tampoco ha faltado el ya tradicional himno futbolero ‘Txoriak txori’ o el ‘Ikusi mendizaleak’ mientras el ambiente iba caldeando. Por cierto, ya con la selección vasca por delante en el marcador, obra de Unai Elgezabal en el minuto 5. El ‘Ez gaitu inork geldituko’ que ha sonado en la celebración tampoco ha parecido ser casualidad, sino el preludio de lo que iba a ser el ambiente del graderío: 90 minutos de pura pasión con el fútbol como nexo, con una selección vasca repleta de debutantes pero que si la Federación tiene iniciativa y da continuidad a la causa de la oficialidad pueden llegar a marcar época –junto al binomio Arrasate-Labaka, si ellos quieren– y convertirse en referentes, como pasara con Iribar y Kortabarria al inicio o con Aduriz, Etxeberria, Aranburu, Iraizoz, Riesgo, Iraola, Rekarte y compañía hace una década.

Ruiz de Galarreta, que ha saltado al verde en la segunda mitad, hablaba de «cumplir un sueño» con la llamada de la selección vasca, unas declaraciones que no son baladí, al igual que tampoco son las de Aihen Muñoz –titular hoy, muy incisivo por la banda izquierda– cuando subrayaba en la previa lo mucho que significa para él jugar con la Euskal Selekzioa para reclamar su oficialidad. Ni qué decir de la celebración de Gorka Guruzeta en el 2-0 marcado por penalti, llevando la mano al pecho, al escudo de la Federación, para seguidamente dirigirse a la grada.

Remover conciencias

Son gestos, símbolos, que fuera de contexto pueden perder su fuerza o incluso puede llegar a cuestionarse de si sirve de algo un partido de fútbol. Eso sería darle la razón a aquellos que defienden que no se debe mezclar deporte y política pero en los países oprimidos como Euskal Herria y Palestina bien sabemos que el Israel Premier Tech ha cambiado su nombre, precisamente, por toda esa gente que mezcló deporte con política en esa etapa de La Vuelta en Bilbo. El «Thank you Basque Country» que han portado los jugadores de Palestina al final del encuentro –o la celebración conjunta al son de ‘Txoriak txori’– da buena cuenta de ello.

El partido, más allá de la victoria de la Euskal Selekzioa por 3-0 –Izeta hizo el definitivo–, también trascenderá fronteras y retumbará en esos despachos inmovilistas. Por lo menos, que este partido sirva para remover conciencias.

 






 

 

 

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