sábado, 16 de octubre de 2010

Publican Entrevista a Otegi en El País



No es un medio al que acudamos a menudo, pero ahí es donde se ha publicado una entrevista concedida por Arnaldo Otegi a John Carlin. Aquí tienen un fragmento, la entrevista es larga, les recomendamos visitar la fuente para leerla en su totalidad:

El dirigente abertzale responde desde la cárcel a las preguntas de EL PAÍS

John Carlin | 17/10/2010

El líder de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi considera que el recurso a la violencia armada es incompatible con la estrategia independentista. En sus respuestas a un extenso cuestionario, Otegi rechaza la violencia como instrumento de presión política; pide a ETA que declare un alto al fuego "unilateral, permanente y verificable"; rechaza la extorsión a los empresarios vascos; se desmarca de la kale borroka y expresa su convicción de que para lograr el objetivo de la independencia vasca sólo existe un camino "irreversible": el de la paz y la democracia. "Las armas, todas las armas, deben desaparecer definitivamente de la ecuación política vasca". Y en caso de atentado de ETA, afirma que la izquierda abertzale se opondría, pero no habla de condena.

El dirigente abertzale contesta desde la cárcel de Navalcarnero (Madrid). Está preso desde el 16 de octubre de 2009, imputado por intentar reorganizar la cúpula directiva de la ilegalizada Batasuna. Afirma que el atentado de ETA en la Terminal 4 de Barajas que acabó con la vida de dos personas -y a su vez con el proceso de negociaciones iniciado con el Gobierno en 2006-, le provocó "angustia y decepción". Pero al mismo tiempo, se niega a contestar la pregunta que le ofrece la posibilidad de hacer una condena retrospectiva al terrorismo de ETA, como tampoco responde cuando se le interpela por el dirigente etarra Josu Ternera o al ser interrogado sobre sus antiguos cometidos en ETA. De las 52 preguntas formuladas, responde a 46.

En sus contestaciones (de las que aquí se ofrece un amplio extracto y que pueden consultarse en su integridad en elpais.com) explica que el movimiento que lidera ha vivido un proceso de "maduración" y que si se hubiera llegado con anterioridad a la posición actual de rechazo unilateral de la violencia, sin precondiciones, es "muy probable" que "el proceso de paz" iniciado en 2006 no hubiera fracasado. En esta línea, sostiene: "La decisión (de ETA) de suspensión temporal o definitiva de su lucha armada no debe ni puede estar sujeta a la existencia de acuerdos de naturaleza política".

Las respuestas de Otegi se obtuvieron a través de un cuestionario que se le hizo llegar y que él contestó por escrito a EL PAÍS. Con anterioridad, este diario intentó dos veces conseguir una entrevista cara a cara en la cárcel con él, pero en ambos casos fue denegada por el Ministerio del Interior. Otro intento de entrevistar a Otegi antes de que fuera hecho preso fue rechazado por la cúpula de la izquierda abertzale. La entrevista a Otegi se produce en un momento en el que la izquierda

abertzale ha pedido a ETA el "abandono definitivo de las armas", lo que ha alimentado la percepción -especialmente dentro del País Vasco- de que el entorno político tradicional de ETA ha decidido poner punto final a la violencia.

En la entrevista, Otegi admite haber "influido" en decisiones de la banda "que permitan abrir una nueva fase con la desaparición de la violencia política y la consolidación de un escenario de diálogo y negociación hacia soluciones definitivas". "Nuestra coincidencia con ETA", agrega, "se limita exclusivamente a compartir objetivos estratégicos: la independencia y el socialismo para Euskal Herria".

Otegi, que considera su estancia en la cárcel como una cuestión no judicial sino de "persecución", opina que tanto el PSOE como el PP están en contra de la participación de la izquierda abertzale en las elecciones del País Vasco, el año que viene, para impedir la llegada al poder "de un bloque popular mayoritario" nacionalista.

Pregunta. ¿Habla en nombre suyo o como dirigente de la llamada izquierda abertzale?

Respuesta. Respondo a sus preguntas desde una cárcel española, como miembro de la dirección de la izquierda abertzale y, por tanto, le traslado mi posición en el marco y en consonancia con las conclusiones de nuestro debate interno y de los compromisos adquiridos tanto con la comunidad internacional como con diferentes agentes políticos, sociales y sindicales de Euskal Herria.

P. ¿Por qué siempre ha justificado la violencia terrorista de ETA?

R. Mi posición y la del conjunto de la izquierda abertzale ha sido la consecuencia lógica de entender que la existencia y persistencia de la violencia política en nuestro país obedece a razones de estricta naturaleza política. Sin querer de ningún modo trazar paralelismos, en términos absolutos nuestra posición ha sido similar a la mantenida durante décadas por el Sinn Féin en Irlanda o por el propio Nelson Mandela en Sudáfrica. Lo que ha caracterizado a nuestra posición en este tema ha sido la insistencia en la necesidad de superación definitiva de la violencia y el conflicto político a través del diálogo y la negociación. Nuestro compromiso ha sido y es sincero: las armas, todas las armas, deben desaparecer definitivamente de la ecuación política vasca.

P. ¿Rechaza usted las extorsiones a empresarios, el denominado impuesto revolucionario?

R. Son hechos que deben desaparecer. Toda amenaza y persecución por motivaciones políticas, toda vulneración de derechos tiene que desaparecer. Y en ese objetivo nadie puede ser indiferente ni sentirse interpelado. Yo tampoco.

P. ¿Cree usted que matar a un guardia civil o a un concejal es el camino para lograr la independencia de Euskal Herria?

R. No existe más camino hacia la independencia que el que se desarrolle por vías pacíficas y democráticas. No contemplamos compatible con la estrategia independentista el recurso a la violencia armada. Esa es una de las conclusiones a la que hemos llegado y la expresamos sin ambigüedades. Dicho esto, espero y deseo que el pueblo español, sus poderes públicos, sus agentes sociales, políticos, su Gobierno, acepten con la misma rotundidad que la utilización de la coacción, tortura, ilegalización de partidos, cierre de medios de comunicación... no pueden ni deben formar parte de su estrategia para tratar de impedir el proyecto independentista.

P. ¿Si ETA matara mañana, lo condenaría? ¿Y el resto de Batasuna?

R. Usted me plantea una hipótesis para mí imposible, o altamente improbable por cuanto ETA ha anunciado el cese de sus acciones armadas, pero no quiero eludir la pregunta. Si tales hechos sucedieran, la izquierda abertzale, en virtud de su propia reflexión y de los compromisos adquiridos con la comunidad internacional y en aplicación de los Principios Mitchell, se opondría a tales hechos. El desmarque realizado por la izquierda abertzale ante supuestos hechos de la kale borroka determina con claridad ese compromiso por las vías políticas y democráticas.

P. ¿Por qué no la ha condenado ya?

(Sin respuesta).

P. ¿Por qué no lo hace antes de que muera alguien?

(Sin respuesta).



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