jueves, 13 de octubre de 2005

Entrevista a Marije Fullaondo

Esta entrevista a Marije Fullaondo nos llega gracias al servicio informativo Berriak de Diáspora Vasca:


Reportaje a Marije Fullaondo, co-portavoz del proceso "Bide Eginez"

El proceso Bide Eginez de Batasuna ha echado a andar. Tras conocerse sus ponencias, medios y partidos han centrado su interés en la idea de avanzar hacia el marco nacional partiendo de la actual realidad. Marije Fullaondo matiza que el criterio es «realista» y que Batasuna siempre ha actuado así: «Si no, el nuestro sería ya un proyecto muerto».

De aquí a enero, Batasuna redefinirá sus líneas de actuación. Pese a las trabas de la ilegalización, pretende que miles de personas se impliquen en el debate. Marije Fullaondo, una de las portavoces del proceso, explica de dónde viene y a dónde quiere ir.

­¿Por qué ahora este proceso Bide Eginez? ¿Porque tocaba o por algo más?

Simplemente porque tocaba. En la unidad popular es habitual que cada cuatro años se abra un proceso de debate en el que se marquen las nuevas líneas estratégicas. Se cumplían cuatro años desde el proceso Batasuna. Esta es su continuación.

­El momento, sin embargo, es especial porque se está explorando la opción de un proceso de resolución del conflicto. ¿Estas ponencias valen tanto para un escenario como para otro?

Sí, claro. En este proceso de debate no estamos pensando en una coyuntura concreta. Vamos sólo a definir las líneas que va a seguir Batasuna para los próximos cuatro años.

­La ponencia plantea retomar el impulso a la construcción nacional. ¿Por qué? ¿Se había descuidado de alguna manera en favor del trabajo por la resolución del conflicto?

Hace diez años ya se decidió que la estrategia a seguir iba a ser de construcción nacional y cambio social, pero sí es verdad que en el último año ha tomado más relevancia esa línea de resolución del conflicto.

­¿Y cómo se va a hacer esa labor? ¿Con qué prioridades?

Marcamos seis ámbitos prioritarios: Nacionalidad, idioma, educación, mujer, socioeconomía y juventud. Son la novedad política que aporta Bide Eginez, siempre dejando claro que la estrategia global tiene tres patas complementarias y necesarias todas ellas: además de la construcción nacional (Euskal Herria Eraikiz) está la línea de resolución del conflicto (Orain Herria, Orain Bakea) y la de hacer frente a toda la negación de derechos civiles y políticos. Todo este proyecto se basa en la defensa de los derechos de Euskal Herria y la consecución de esos derechos. Y el objetivo final de Batasuna, claro está, es una Euskal Herria independiente, socialista, euskaldun y feminista.

­¿Con quién se va a hacer esa construcción nacional? ¿Plantea Bide Eginez alguna alianza en concreto?

Un punto de referencia importante es el Consejo de Desarrollo Nacional-Nazio Garapenerako Biltzarra. Toda Euskal Herria tiene que trabajar en común, aunque luego Batasuna, por supuesto, defina su proyecto político para llegar a sus objetivos una vez que se consiga el marco que deseamos.

­Los medios y los partidos han centrado su interés en la afirmación de que se buscará un nuevo marco nacional «prestando atención a las realidades sociopolíticas actuales»...

Nos ha chocado que algunos digan que Batasuna baja a la realidad. Creo que Batasuna siempre ha trabajado desde la realidad. Cualquier proyecto que no parta del análisis de la realidad está muerto, y queda claro que si hay algún proyecto vivo en Euskal Herria es el de Batasuna. Por poner un par de ejemplos, en una situación de ilegalización Batasuna ha conseguido demostrar que el marco político actual está totalmente agotado. Y ha logrado movilizar a miles y miles de personas en diferentes convocatorias para reivindicar todos los derechos. Y en una situación de ilegalización, además, va a abrir un debate en el que van a tomar parte miles de personas.

­¿Qué plantean en cada una de esas tres realidades actuales?

Hay que dejar claro que no aceptamos los marcos que se nos imponen en la actualidad desde los estados. Queremos cambiarlos, y por eso tenemos que partir de analizar esa realidad que no nos convence, que no nos llena. Esos marcos son reales hoy en día, y por lo tanto lo que hacemos es una propuesta realista. Esta no es una ponencia posibilista, como han dicho algunos, sino realista. Así, en Lapurdi, Baxe Nafarroa y Zuberoa proponemos una institucionalización propia, no sólo porque sea un paso estratégico para la construcción nacional, sino porque diferentes sectores de esos territorios lo están pidiendo. En Nafarroa, lo que se propone es un cambio político en el que el pueblo pueda tomar la palabra y podamos ir hacia un nuevo marco. Y en la CAV, queremos poner las instituciones actuales en la perspectiva de la construcción nacional. El fin es uno, pero partiendo de las diferentes realidades y marcando líneas de actuación que respondan a esas realidades.

­En la ponencia no hay mención a la lucha armada. ¿Por qué?

De la lucha armada se puede hablar en dos niveles. Por un lado, como la opción que toma alguien para defender unos derechos políticos;como ésa no es la opción de Batasuna, no tenemos nada que decir al respecto. La segunda posibilidad es hablar de la lucha armada en términos de resolución;eso ya lo hemos hecho con la propuesta «Orain Herria, Orain Bakea», que se ha convertido en referencia. Con ella hemos propuesto una metodología de solución, que es lo que a Batasuna le correspondía hacer.

­La presentación de Bide Eginez en Altsasu ya ha sido llevada al fiscal por el delegado del Gobierno español en Nafarroa. ¿En qué condiciones se va a realizar este debate? Porque la situación de Batasuna es la que es...

Por nuestra parte, vamos a llevar el debate adelante en unas condiciones de absoluta normalidad. Sabemos que va a haber obstáculos por parte de ciertas instituciones y partidos, pero las ponencias son públicas y las asambleas serán abiertas. Nuestro planteamiento es ése. No tenemos un plan B, sino hacer las cosas de la forma más natural posible.

­¿Quién y cómo puede participar en este proceso?

Se hace un llamamiento a toda la gente que quiera construir Euskal Herria desde el abertzalismo, desde la izquierda y desde la igualdad. De construcción nacional se habla muchísimo, pero nosotros queremos construirla de esa forma concreta.

­¿Cómo será la toma de decisiones?

Se van a hacer asambleas locales en las que se discutirán las tres ponencias y cada cual podrá hacer todas las aportaciones, enmiendas y correcciones que quiera. Eso se trasladará a las asambleas de herrialde, donde se refundirán, y todo ello pasará a la asamblea nacional del 21 de enero. Ahí se votarán las ponencias y se elegirá a la nueva Mesa Nacional.

­Se supone que la organización de Batasuna es precaria por efectos de la ilegalización. ¿Qué novedades organizativas proponen?

Hemos conseguido superar la ilegalización y hacer una organización nacional, presente en los siete herrialdes. Pero hemos tenido también lagunas, y una de ellas ha sido un cierto alejamiento de la base social. Lo que vamos a hacer es dar prioridad a las asambleas locales, a la relación con la base social, y potenciar su participación democrática en todas las estructuras. Lo que nos gustaría es que tras el 21 de enero Batasuna esté más fuerte todavía.





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