Un blog desde la diáspora y para la diáspora

lunes, 25 de junio de 2018

Solidaridad con los 19 de Meirás

Desde la página en Facebook de la Izquierda Castellana nos convocan a mostrar nuestra solidaridad para con los 19 represaliados por el acto reivindicativo llevado a cabo en el Pazo de Meirás, propiedad expoliada por la familia del dictador genocida Francisco Franco Bahamonde:


Defender la democracia, la libertad, la justicia y la dignidad colectiva no es apenas un derecho, sino un deber. Eso es lo que hicieron el pasado 30 de agosto de 2017 un grupo de personas, gallegas y gallegos demócratas, militantes de la izquierda nacionalista, sindicalistas, activistas sociales, culturales, de la recuperación de la memoria histórica… en una acción pacífica y simbólica, consistente en desplegar dos pancartas en el pazo de Meirás, con el objetivo de reclamar la intervención de los poderes públicos para que el patrimonio usurpado después del golpe de estado fascista por el dictador Francisco Franco sea recuperado para el pueblo gallego.

Como consecuencia de esa acción 19 personas fueron denunciadas por la Fundación Nacional Francisco Franco, Carmen Franco Polo y José Cristóbal Martínez-Bordiu Franco, nieto del dictador. Los delitos por los que son acusados implican penas que suman, como mínimo, 3 años y 6 meses y podrían llegar hasta los 13 años de prisión para cada una de las personas denunciadas, además de multa en una cantidad indeterminada. Estamos hablando que, para todas ellas, podrían sumar hasta 247 años de prisión y sobre medio millón de euros de multa.

Consideramos que una actuación como esta es una verdadera barbaridad desde el punto de vista tanto político como jurídico. Una vez más, se está intentando criminalizar el ejercicio del derecho democrático a la libertad de expresión, un hecho que consideramos en sí grave e inadmisible. Además, se ve aún acentuada la gravedad porque quien lo hace es la familia del dictador, que se aprovecha y beneficia del botín de guerra, y una fundación que, por sus objetivos de realizar apología del fascismo y de la dictadura, no debería existir y menos aún ser receptora de subvenciones públicas del Estado.

Compartimos con las activistas denunciadas la demanda de que todos los bienes expoliados por Franco en Galiza (el Pazo de Meirás, pero también la Casa de Cornide y las estatuas de Abraham e Isaac del Pórtico da Gloria) sean devueltas al pueblo gallego. Entendemos que es una imprescindible exigencia democrática y una manera de hacer justicia a las víctimas directas del expolio y a la totalidad de víctimas del franquismo. Es, por tanto, también una magnífica forma de restituir la memoria democrática y la dignidad colectiva del pueblo gallego.

Expresamos, por tanto, la plena solidaridad con las 19 personas denunciadas y rechazamos la penalización del ejercicio de derechos democráticos. En ese sentido, y para garantizarlo mejor también en este caso, nos sumamos a la exigencia que el colectivo denunciado expresó públicamente de derogación de toda la legislación represiva del estado español que limita las libertades individuales y colectivas, y la restitución plena de derechos para todas las personas injustamente represaliadas. Es un imperativo básico de dignidad y de democracia.

Enlace a la noticia y a firmar la petición: 19 de Meirás. Solidariedade.

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domingo, 24 de junio de 2018

¿Y Si Nafarroa se Independizara?

La lectura del siguiente artículo, encontrado en las páginas de Deia, puede convertirse en la causa de muchas pesadillas para Yolanda Barcina y los navarricos atrincherados tanto en las sucursales navarras del PP y el PSOE así como en la propia UPN.

¿Se imaginan que fuese Nafarroa Garaia y no la CAV la primera entidad vasca en lograr su autodeterminación y obtener así la ansiada indepedencia?

De ser así, poco a poco el nuevo estado podría ir integrando a las restantes provincias, siempre tomando en cuenta que Nafarroa Behera es ya, técnicamente, parte de su territorio. 

Dicho lo anterior, les invitamos a leer el texto:


El convulso periodo histórico que va desde la Constitución de Cádiz a la del 78 explica el estatus actual de Navarra

Josean Beloqui

Cuando la Editorial Mintzoa me encargó escribir un libro sobre la historia de Navarra lo primero que sentí fue una sensación de vértigo ante el reto de tener que contar con mis propias palabras una parte lo ocurrido en mi tierra. Y eso es una responsabilidad muy grande, no solo por la labor de relatar nuestro pasado sino hacerlo con el rigor que una obra como ésta debe tener. Una vez aceptado el encargo tocaba situar el marco de acción de lo que quería contar y para ello elegí una de las fechas clave en la historia reciente del viejo reino, 1841. En ese año Navarra perdió, tras la Primera Guerra Carlista, su condición de reino y arrastró con ello la casi totalidad de las instituciones que poseía y que eran los elementos sobre los que cualquier Estado de la época se asentaba; unas Cortes, aduanas, Tribunales de Justicia propios y hasta la capacidad de emitir moneda propia.

Todo esto ocurrió en el marco del siglo XIX en el que se vivieron profundos cambios socio-políticos fruto de la Revolución Industrial. Desde el punto de vista político se vio la caída definitiva del Antiguo Régimen y su sustitución por un nuevo régimen liberal del que surgirán los Estados-Nación que hoy conocemos. La actual arquitectura institucional procede directamente de los cambios acaecidos en aquella época. Debido a esto último decidí que no solo quería contar únicamente los hechos de la Primera Guerra Carlista sino los antecedentes de esta y la trayectoria histórica hasta justo después de la Transición tratando, el lector verá si lo consigo, de explicar la pregunta que titula el libro.

Entrando ya en materia, lo primero que nos vamos a encontrar en Navarra ¿Por qué no es un Estado? es una provocativa portada con un juego de banderas que viene a simbolizar los diferentes sentimientos identitarios que actualmente existen en la Comunidad Foral. Unos pueden elegir la identidad navarro-española, otros la vasco-navarra, otros únicamente la navarra y otros creer que tanto la vasca como la navarra son exactamente lo mismo. En definitiva, unos sentimientos identitarios que pueden combinarse perfectamente entre ellos, lo que es una llamada a la aceptación del contrario y a respetar lo que cada uno elija.

Puestos ya todos los elementos sobre el tablero tras el prólogo y la introducción, comienzo con la parte histórica propiamente dicha. Una parte en la que me voy a centrar más en aquellas épocas en la que tocaron procesos constituyentes puesto que entiendo que son los que más jugo político tienen. Esto es debido a que es en estos momentos donde el pueblo, dentro de la realidad de cada momento, podía expresar con mayor claridad sus anhelos políticos. Un relato histórico cuyo eje narrativo son centenares de citas históricas, documentos y leyes creadas y vividas por los protagonistas de aquella época, y que dan un relato fidedigno de lo ocurrido a lo largo de todo este proceso.

De esta forma comienzo entre los años 1800-1841 donde se va a definir en buena manera la realidad institucional que hoy día rige tanto en Navarra como en el resto de Territorios Forales. Durante esta época se promulgó la Constitución de Cádiz en la que estableció una soberanía única para todo el Estado cambiando radicalmente la organización territorial que hasta entonces había y creando el origen de todos los conflictos territoriales del Estado español.

La Constitución de Cádiz, de inspiración liberal, chocó frontalmente con los numerosos partidarios del Antiguo Régimen y fue fuente de conflictos bélicos durante todo el siglo XIX. El primero de ellos fue la Primera Guerra Carlista que, aunque su origen fue un conflicto dinástico, de fondo estaba la lucha anteriormente mencionada. Tras la derrota carlista el panorama político cambió no tanto en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa pero sí radicalmente en Navarra. Esto fue debido a dos hechos fundamentalmente: la toma del poder por parte de la burguesía liberal en Navarra, y la creación de una ley en 1841 que adaptaba el régimen foral navarro a las reglas constitucionales aboliendo prácticamente cualquier rastro de soberanía. No obstante, con la Ley de 1841 se seguía manteniendo el control de los recursos económico-financieros del ya exreino. Este hecho fue fundamental para entender las futuras posiciones políticas de las élites gobernantes navarras que no tuvieron que dar explicaciones a nadie hasta 1977.

Laminación Llegado a este punto podríamos pensar que una vez abolidas las soberanías forales, el Estado iba a parar en su intento de uniformización. Pues no, y entre 1841 y 1894 vamos a ver dos intentos para terminar de laminar lo que a duras penas se mantuvo en el periodo anterior. Al finalizar la Tercera Guerra Carlista, cuyo origen fue fundamentalmente religioso en 1876, el presidente español Cánovas del Castillo aprovechó la ocasión para hacer cumplir en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa la Ley de 1839 que no se pudo abordar en su momento, imponiendo una herramienta fiscal que ha perdurado hasta nuestros días;el Concierto Económico. De paso también modificó las condiciones del Convenio económico navarro cuyas metodologías van a ir parejas desde esa fecha hasta la actualidad.

Sin embargo, el Estado no tuvo suficiente y volvió a la carga en 1893 con el intento del ministro Gamazo de eliminar la autonomía fiscal de Navarra, último vestigio foral de relevancia que quedaba. La reacción popular fue absolutamente masiva quedando en el imaginario navarro aquella época conocida como la Gamazada en la que el pueblo navarro, como un solo cuerpo, defendió lo poco que le quedaba venciendo a las aviesas intenciones del ministro de Hacienda.

Los navarros y navarras no estuvieron solos en aquella pelea ya que junto a ellos se situaron personalidades relevantes tanto de Catalunya como del resto de Territorios Forales, entre los que destacó Sabino Arana, que sacó una conclusión muy valiosa de aquellos días: cuando los vascos hemos ido por separado hemos perdido, y cuando lo hemos hecho juntos hemos ganado. La consecuencia política más importante de la Gamazada es el nacimiento del nacionalismo vasco.

De esta forma tan convulsa entramos en el siglo XX, cuya primera parte estuvo marcada por dos intentos de recuperación de la autonomía perdida en el siglo anterior: el movimiento municipalista por la Reintegración Foral Plena y el proceso estatutario de la II República. Respecto al primero, los años 1917 y 1918 se vivieron de una manera muy intensa en Navarra y en el resto de Territorios Forales con la masiva movilización a nivel municipal exigiendo la Reintegración Foral Plena. Esto provocó encendidos debates en la sociedad navarra manifestándose en prensa, plenos y el propio Congreso de los Diputados.

Con el peso y el empuje municipal, Navarra acordó en una Asamblea, y al margen de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, los términos para negociar con el Gobierno del Estado la recuperación del poder foral perdido. Por desgracia, la inestabilidad política dio al traste con esta intentona y el proceso acabó abruptamente. Sin embargo, quedó nuevamente clara la voluntad del pueblo vasco en general y el navarro en particular de recuperar en toda su extensión los derechos y libertades perdidos en el pasado.

El sueño de recuperar la autonomía habría de esperar trece años hasta la llegada de la II República y con ello del primer proceso constituyente sin injerencias que hemos tenido los vascos. Un proceso constituyente propio que dio como resultado el Estatuto de Estella para los cuatro Territorios Forales y que fue aprobado en todo Hegoalde, Navarra incluida. El famoso Estatuto de Estella tenía dos elementos que a la postre no encajarían en la futura Constitución republicana: establecía como fuente de la soberanía el propio pueblo vasco, y fruto de ello establecía relaciones directas con el Vaticano.

Como he dicho, esto no fue aceptado al aprobarse la Constitución volviendo a tener que empezar de cero y con las derechas navarras conspirando ya para derrocar la República. El final de todo esto es sobradamente conocido: golpe de Estado, Guerra Civil y 40 años de una terrible dictadura tras la cual volvió a abrirse la posibilidad de un nuevo encaje foral dentro del Estado español.

Los mínimos del 78 Ese nuevo encaje se negoció en la Constitución del 78 cuya creación fue tutelada por las élites gobernantes españolas que venían de la dictadura. Un encaje de mínimos que con el tiempo, sobre todo últimamente, ha entrado en crisis debido al proceso de recentralización que está rompiendo las costuras constitucionales y cuyo ejemplo más claro es la crisis catalana. La Transición tuvo evidentes éxitos en materia de autogobierno pero también grandes oscuros;una Transición en la que en el minuto uno la unión entre los cuatro Territorios Forales era un hecho indiscutible, pero que terminó con la separación institucional entre los vascos del sur del Pirineo. Sin embargo, la Constitución reconoció, parcialmente, eso sí, el hecho foral a través de la Disposición Adicional Primera. Una disposición que introdujo EAJ-PNV, a través de un acuerdo entre Xabier Arzalluz y Herrero de Miñón pero que sufrió una transformación basada en las tesis cuarentaiunistas del navarro Jaime Ignacio del Burgo (UCD) que fue el vencedor final en los debates constitucionales al imponerse su visión foral.

Finalmente, y tras un breve recorrido histórico sobre la actual bandera de la Comunidad Foral, termino con una visión a futuro proponiendo una solución política para la Navarra multiidentitaria del siglo XXI. Un siglo que estará marcado por la Revolución Digital que, tal y como hizo la Revolución Industrial del Siglo XIX, cambiará nuestra sociedad de arriba a abajo y cuyo efecto en nuestra arquitectura institucional no tardará en verse afectada. 






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Explicando los Nacionalismos

Aquí la respuesta a cierto festín nacionalista español por vía de Noticias de Navarra:


Patxi Zabaleta

El nacionalismo desde el punto de vista subjetivo no es una ideología. El nacionalismo es la adscripción de la persona a un pueblo o nación como colectivo social que perdura en el tiempo. Hay nacionalistas que son de derecha y otros que tienen ideología de izquierda, sean nacionalistas vascos, españoles, escoceses, etcétera.

Identificar o confundir el nacionalismo con una ideología constituye un fraude intelectual muy habitual, pero interesado. La evidencia indiscutible de la existencia de ideologías políticas de derecha e izquierda en cada uno de los nacionalismos que analicemos, deja en evidencia el fraude del interesado encasillamiento ideológico de cualquier nacionalismo.

Habitualmente interesa la falsa identificación de nacionalismo con ideología a quienes tratan de desacreditar o desautorizar determinadas posturas nacionalistas desde el punto de vista democrático. Así por ejemplo, la socialdemocracia española, que participa en gobierno de derecha, ha tratado siempre de negar, con evidente falsedad, la condición de izquierda a cualquier organización política que se proclame nacionalista. La derecha abertzale ha pretendido históricamente por su lado relegar o dejar en segundo plano los debates sociales o ideológicos. Consiguientemente, sus propias denominaciones internas, como EBB o los nombres que utiliza -Grupo vasco-, y sus estrategias de confundir partido y pueblo, no son ajenas al descrito interés e intento falsario.

El debate democrático que plantea el nacionalismo progresista moderno, sea nacionalismo de derecha o sea nacionalismo de izquierda, es el del derecho a decidir. Más específicamente si el derecho a decidir forma parte imprescindible o no de la democracia; y ello aunque esté o no esté en las proclamas constitucionales. Más de la mitad de las naciones independientes de la actual Europa se han creado o modificado en el siglo XX y XXI en base a la aplicación del derecho a decidir que solamente en algunas constituciones, como la de la URSS figuraba. Es cierto que la derecha abertzale, concretamente el PNV, no se posicionaba expresamente hasta la época de Ibarretxe a favor del derecho a decidir, sino que definía sus reivindicaciones en las obsoletas y anticuadas reclamaciones de reintegración foral. Obviamente, desde un punto de vista democrático moderno, la actualización de los derechos históricos -que son políticos y nacionales- solo se pueden llevar a efecto en el marco del ejercicio de dicho derecho a decidir, el cual forma parte indispensable del acervo democrático.

Pero no todos los nacionalismos son iguales ni tienen las mismas características objetivas ni tampoco subjetivas. Hay naciones como Vasconia o Euskal Herria que aspiran a ser estado y que incluso en su día tuvieron estado, como fue durante ocho siglos nada menos que el Reino de Navarra. Quienes quieran discutir esta afirmación, que empiecen por discutírsela a los historiadores árabes omeyas que reconocían a Eneko Aritza caudillo de los vascones. Pero hay también estados que aspiran a ser naciones, como es el caso de España. En tiempos del imperio en el que no se ponía el sol y hasta las Cortes de Cádiz a nadie se le ocurría manifestar que la España del imperio en la que cabían Buenos Aires, Manila, Casablanca y Toledo fuese una nación, y así lo proclamó la primera Constitución española, la Pepa de 1812 en Cádiz. Por lo tanto, Sánchez no debiera dejar en el olvido lo de plurinacional, pero teniendo la valentía de reconocer que la democracia ordena y manda que a toda nación corresponde derecho a decidir.

Hace más de dos décadas compartí en una ocasión mesa redonda con Ernest Lluch en Donostia con el tema de las diferencias entre los nacionalismos. La mesa redonda había sido organizada por las juventudes de Eusko Alkartasuna, y Lluch hizo una exposición, muy brillante a mi parecer, que sigue teniendo vigencia en la actualidad y que yo no he visto publicada ni siquiera en sus obras completas. En aquella ocasión Lluch definió o etiquetó al nacionalismo vasco como identitario; al nacionalismo catalán como integrador o de acopio, y al nacionalismo español como de reacción o rechazo a los otros nacionalismos.

Un abertzale se siente vasco -decía Lluch en aquella ocasión- en cualquier circunstancia y a todos los efectos, esté donde esté y le convenga o le perjudique, e incluso aunque haya nacido en Filipinas o Donostia. Por ello el nacionalismo vasco es difícil de compatibilizar con otros nacionalismos. En cambio, el nacionalismo catalán -decía entonces Lluch, aunque ahora habrá quien lo discuta- tiene un carácter mucha más compatible o de acopio; es decir, de enriquecimiento subjetivo y de identidad mucho más compatible. Defendía Lluch la posibilidad de la existencia de nacionalistas catalanes en partidos no propiamente nacionalistas, y esa reflexión resulta correlativa con las teorizaciones del independentismo catalán, como superador del concepto de nacionalismo.

El nacionalismo español es de reacción. Puso el ejemplo de que un agricultor de Guadalajara puede pasar la vida entera sin tener que afirmar “yo soy español”; en cambio un españolista de Hernani, antes de meter en la boca la primera galleta del desayuno afirma, ratifica y reitera lo de “yo soy español”. Por eso, cuando se trata de poner un ejemplo de españolismo se recurre a los vascos-vascas que han dejado de afirmarse españoles; y con más razón aún si se trata de personas que han militado en ETA o en sus aledaños. Y a continuación Ernest Lluch dio varios nombres de vascos españolistas militantes en los confines de la extrema derecha que pastoreó Mayor Oreja.

La agudización del problema catalán de los últimos tiempos ha originado que en Cataluña tome cuerpo la imagen de los españolistas anticatalanes. Se trata de los catalanes que invocan la aplicación del artículo 155 de la Constitución en la propia Cataluña como maniobra de liquidación de la propia autonomía; o sea Cs. Son las/os catalanas que afirman su españolidad antes de tomar el café con leche del desayuno. Son nacionalistas españoles de reacción. Es Cs.

El nacionalismo de reacción (cuyo objetivo es hacer del residuo del imperio español una nación) está abocado por su propia naturaleza reaccionaria a deslizarse a la extrema derecha, y a adoptar actitudes contrarias no solo al independentismo y al nacionalismo, sino también al autonomismo. No pueden dejar de atacar cualquier autonomía y hasta los movimientos más moderados como los regionalistas, como UPN. Sus propuestas de legislación electoral estableciendo límites del 3% ó 5% (primero en las europeas, luego en las generales y luego en todas), no sólo pretenden liquidar los nacionalismos o independentismos, sino incluso también a partidos como UPN, que con la mayor estupidez imaginable los impulsa.

El nacionalismo de reacción, en constante e inevitable deslizamiento hacia la extrema derecha, constituye una realidad ante la que los más débiles son precisamente los modelos políticos intermedios o ideológicamente poco asentados. Así como UPyD mientras tuvo representación institucional en la CAV practicaba o pretendía practicar una política de tierra quemada, y así como cada vez que el PP en Navarra se desliza a la extrema derecha desequilibra a UPN, los movimientos reaccionarios son profundamente peligrosos, por ejemplo en el tema de la xenofobia, porque parten de la endofobia. ¿Quién podía prever que en un país con tanta cultura como Italia los xenófobos iban a campar a sus anchas como lo están haciendo asquerosamente? Seguramente la explicación está en que han recogido la endofobia del fascismo. ¿Qué hacen en Cs personas con una historia tan normal como Carlos? Cs es reacción.






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Rechazo a Excarcelación de La Manada

La última jugarreta en el caso de La Manada ha sacado a las calles a miles de personas a protestar en contra de las argucias utilizadas por los inquisidores para abrir las jaulas a estos cinco predadores.

Aquí el reporte de Deia con respecto a las manifestaciones de repudio en las capitales de la CAV:


Miles de personas salen a la calle para mostrar su absoluto rechazo a la decisión judicial

Javier Núñez

Sorpresa, incredulidad, amargura e indignación, mucha indignación. La decisión de los jueces de Iruñea de dejar en libertad provisional a los miembros de La Manada corrió como la pólvora por las calles de toda Euskal Herria. Lo que en principio era total incredulidad dio paso a una indignación que se plasmó en las miles de personas que se concentraron en las capitales de los cuatro territorios de Hegoalde para rechazar la libertad provisional bajo fianza decretada por la Audiencia navarra.

En Bilbao, los concentrados en la Plaza Unamuno se situaron en torno a una pancarta en la que podía leerse las frases Solo sí es sí y No a la cultura de la violación. Los manifestantes corearon lemas críticos con la justicia, y eslóganes como No es un caso aislado, se llama patriarcado, Tranquila hermana, aquí está tu manada, Justicia es una mierda o Hoy en la calle, mañana violando. Adrián, Iker y Xabier, tres jóvenes amigos, no acababan de entender la decisión de los jueces. Igual de crítica se mostraba Nerea. En un primer momento era reacia a contestar a la pregunta sobre la puesta en libertad de La Manada. Medio minuto después se lo pensó. “Sí es para ese tema, sí contesto”. Y el mensaje era claro y tenía como destinatarios a los jueces de la Audiencia navarra: “Le diría a esos jueces que si tienen madre o hermanas piensen en ellas y se pregunten si le gustaría que les hagan a ellas lo mismo que le hicieron a esta chica”, señalaba.

Pero lo que más abundaban eran los calificativos, unos más altos que otros, para catalogar la decisión: “Una cabronada, una sinvergüenzada”, decían los unos y algo más fuerte los otros, la mayoría.

En las otras capitales

En Donostia, miles de personas convocadas por La Asamblea Feminista de Donostia, Donostiako Asamblada Feminista, participaron en una una cacerolada que partió desde el Boulevard bajo el lema Ez dago gure hitza epaituko duenik (No habrá quien juzgue nuestra palabra). Basta ya de justicia patriarcal.

En la marcha, integrada por mujeres de todas las edades, tomaron parte representantes políticos como la diputada de EH Bildu en el Congreso, Marian Beitialarrangoitia, la candidata de la coalición soberanista a la Alcaldía donostiarra, Reyes Carrere, o la coordinadora de Ezker Anitza-IU en Gipuzkoa, Arantza González, entre otros.

En Gasteiz, cientos del personas sde concentraron en la Plaza de la Virgen Blanca donde se escucharon gritos en contra de los miembros de La Manada, así como contra la decisión de los jueces. Asimismo, se exhibieron pancartas de apoyo a la víctima, a la que le recordaban que No estás sola.

Somos mujeres: no vamos a parar se leía en una pancarta de grandes dimensiones que fue desplegada en la plaza consistorial de Iruñea, en la que se congregaron unas tres mil personas, según la Policía Municipal. Junto a esa pancarta, los asistentes exhibían otras con el lema No es abuso, es agresión, nosotras te creemos, mientras coreaban consignas como Esta justicia es una mierda, No es no, lo demás es violación y Hermana, yo sí te creo.






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sábado, 23 de junio de 2018

La Discutida Foralidad de Bizkaia

Traemos a ustedes este reportaje publicado por Deia en el cual nos hablan acerca de un debate histórico acerca de la foralidad de Bizkaia.

Disfruten la lectura:


El debate entre el canónigo antiforalista Juan AntonioLlorente y el consultor foral Francisco de Aranguren llega anuestros días con la obra ‘Bizkaia en la Edad Media’

José María Gorordo

Bizkaia en la Edad Media es una obra dividida en dos tomos. Contiene un debate inédito entre las tesis antiforalistas del canónigo Juan Antonio Llorente (Rincón de Soto, 1756, Madrid, 1823) quien escribió por encargo de Godoy las Noticias históricas de las tres provincias vascongadas, y las respuestas del consultor perpetuo de la Diputación Foral de Bizkaia, Francisco de Aranguren y Sobrado (Barakaldo, 1754, Madrid, 1808) y del benedictino fray Domingo de Lerín y Clavijo (Cádiz, 1748, San Millán de la Cogolla, 1808), en relación con la historia de Bizkaia y el origen y naturaleza de sus derechos históricos e instituciones forales.

Hace años que investigo el origen y naturaleza jurídica de los derechos históricos vascos. Enfrascado en tan apasionante tarea, leía la Discusión sobre los fueros de las Provincias Vascongadas, obra editada por la Diputación de Araba, que recoge lo tratado en una larga sesión del Senado español de junio de 1864.

En ella, en respuesta al discurso antiforal del senador Sánchez-Silva, intervinieron los senadores vascos Egaña y Barroeta Aldamar. Egaña, tras diversas manifestaciones de réplica, no se anduvo por las ramas y denunció la utilización de los trabajos de Llorente como fuente de los argumentos antiforales y añadió: “Todo el mundo sabe que a poco fue reducido a la emigración por haber seguido el partido francés, y todo el mundo conoce un librito del mismo señor, impreso en Burdeos, deshaciendo la mayor parte de su trabajo antiforal”. Por su parte, Barroeta Aldamar dijo: “Más tarde el mismo Llorente, estando emigrado, ofreció a las Provincias Vascongadas reunir los documentos necesarios para producir una obra que combatiese la que antes había escrito, y no se aceptó la oferta”.

Si se probase que esta información relatada por Barroeta Aldamar ante el pleno del Senado fuese cierta, o si apareciese el libro anunciado por Egaña, la credibilidad de Llorente quedaría muy deteriorada y, en consecuencia, su obra descalificada. Pero las versiones de los senadores vascos, cincuenta años después de que hipotéticamente ocurrieran los hechos a los que se referían, no estaban acreditadas: ni la edición en Burdeos del libro de retractación ni la presunta oferta de Llorente de escribir un nuevo libro “que combatiese lo que antes había escrito”. Aunque no fueron rebatidos por nadie, los senadores vascos tampoco aportaron pruebas ni dieron más detalles.

“Traición a sí mismo”

Novia de Salcedo aseguraba en 1829 que “el hombre dirigido por innoble fin, con el cambio de circunstancias, se hace traición a sí mismo y mudada la faz de España con los sucesos que tuvieron principio en 1808, sentía ya Llorente pesar de haber aseverado contra las Provincias Vascongadas lo contrario de lo que percibía su mente. Revolvía en sí mismo el medio de contradecirse menos indecorosamente y pudiéramos citar testigos respetables de esta disposición de su ánimo explayada en comunicaciones confidenciales;mas no llegó a tener efecto”.

Antonio Trueba también intervino en la polémica. En un librito publicado en 1865 da por cierta la oferta para escribir la retractación, que, según manifiesta, “no se aceptó por un sentimiento de dignidad e hidalguía”. Y, para aclararlo, cuenta que en 1859 tuvo un contacto con el entonces “anciano” Eulogio de la Torre, que había sido diputado general y a cortes, quien le aseguró que “tenía pruebas” de que en los últimos años de su vida, el canónigo Llorente “nos ofreció refutar su propia obra”. Tres años más tarde, en 1862, con motivo de que se le nombra archivero, Trueba vuelve a Bilbao y es cuando pretende reunirse de nuevo con Eulogio de la Torre para pedirle las pruebas que tenía, tal y como le había manifestado en 1859, lo que no pudo ser por el fallecimiento del político De la Torre.

Con esta información de partida, inicié la búsqueda del hipotético libro de retractación de Llorente, trabajo al que dediqué muchos meses visitando monasterios, archivos y bibliotecas, así como consultando a expertos en Llorente, como es el caso del hispanista francés Gérard Dufour y otros.

A lo largo de estos años no he localizado el supuesto libro de retractación ni he podido acreditar que Llorente hiciera un ofrecimiento expreso para escribir un nuevo libro y desautorizarse a sí mismo. Sin embargo, fruto de las innumerables pesquisas y averiguaciones tras las pistas de las dos líneas de investigación citadas en torno a la obra de Llorente, tuve conocimiento casual de la existencia de unos manuscritos del benedictino fray Domingo de Lerín y Clavijo, depositados en el monasterio de San Millán, tras no haberse podido encontrar los originales de los archivos de la Diputación de Bizkaia. Con el material se editó el libro, Obras de fray Domingo de Lerín y Clavijo (2015), en el que se incluye un Estudio introductorio del autor de este artículo en el que se muestran aspectos desconocidos de la vida y obra del benedictino. A partir de dicha publicación, ya se puede estudiar el contenido de los conocidos como papeles de Lerín, tantas veces echados en falta por la generalidad de los historiadores especializados. Por otra parte, el año 1994, el servicio editorial de la UPV/EHU publicó el libro Francisco de Aranguren y Sobrado, Demostración de las autoridades de que se vale el doctor don Juan Antonio Llorente, edición de los profesores Portillo y Viejo, que incluye la obra completa de Aranguren.

Los trances centrales de la polémica tuvieron lugar entre los años 1806 y 1808, aunque Llorente había dedicado varios años antes al desarrollo de sus Noticias históricas. Desde las fechas en las que tanto Aranguren como Lerín conocieron los textos de Llorente (1806-1807) hasta que redactaron sus trabajos (1807-1808) transcurrió poco más de un año y, además, ambos fallecieron el año 1808 (Aranguren en julio, Lerín en noviembre). Ello les impidió estudiar y replicar con suficiente tiempo y sosiego a Llorente y tampoco pudieron conocer las últimas aportaciones de este. Bizkaia en la Edad Media pone en comparación, de modo crítico, las versiones de los tres escritores coetáneos. No es una historia general de Bizkaia ni se pretende ejercer de árbitro en las posiciones divergentes. Además de analizar la disputa mencionada, también se pretende aclarar si se dio o no un supuesto plagio de Aranguren a Lerín, sospecha esbozada por varios escritores como Arguinzoniz y Delmas;también Mañaricua, quien dejó escrito que “cuando se hallen los papeles de Lerín podremos ver si dependen de ellos los escritos de Aranguren”.

En el tomo I de Bizkaia en la Edad Media hago un análisis pormenorizado de los apéndices documentales aportados por Llorente, y se detecta, y acredita, la existencia de interpolaciones y manipulaciones arbitrarias del canónigo en documentos sustanciales de su tesis, como es el caso de la copia del diploma de ingenuidad del rey don García de Navarra de 30 de enero de 1051 que se encuentra en el archivo catedralicio de Calahorra (sobre el que muchos cuestionan la autenticidad), y los documentos del arbitraje del rey de Inglaterra entre Castilla y Navarra (1176-1179), entre otros muchos.

Irreconciliables

Las posiciones son irreconciliables. Llorente defiende que las Vascongadas siempre estuvieron sujetas a los reyes de Asturias, León, Castilla o Navarra y, por tanto, sus fueros y cuantas prerrogativas gozaron los vascongados eran consecuencia de gracias y mercedes hechas por los reyes, mientras que Aranguren y Lerín sostienen todo lo contrario. Para ellos, los señores tenían un doble rol: mediante pacto con los vizcainos, eran soberanos de Bizkaia, “territorio aparte”, y también desempeñaban el papel de vasallos de los reyes, pero solo de los territorios de fuera de Bizkaia sobre los que ejercían encomendaciones, mandaciones o tenencias, en los que mandaban “por mano de rey”.

Por lo que respeta al ordenamiento jurídico-constitucional, en el tomo II de Bizkaia en la Edad Media se aprecia igualmente que las posiciones ideológicas son absolutamente incompatibles. Llorente niega la singularidad de Bizkaia y la existencia de pactos entre los vizcainos y los señores. A su juicio, Bizkaia nunca tuvo leyes propias;los vizcainos se gobernaron por las leyes de los romanos, godos, asturianos, leoneses, castellanos y navarros, sucesivamente, y se pagaban pechos y tributos como en Castilla. Por el contrario, para Aranguren, los vizcainos siempre tuvieron leyes propias, bien un ordenamiento jurídico no formulado, basado en usos y costumbres, es decir, derecho consuetudinario, bien ordenamientos escritos (cartas de fundación de las villas otorgadas por los señores, no por los reyes, el cuaderno de Juan Núñez de 1342, la Hermandad de Gonzalo Moro de 1394, el Fuero Viejo de 1452 y el Fuero Nuevo de 1526). Los vizcainos eran todos hijosdalgo y dispusieron de tribunal propio y exclusivo para resolver las cuestiones de vizcainías (Sala de Vizcaya de la Chancillería de Valladolid);eran libres y exentos, quitos y franqueados de todo pedido, servicio, moneda y alcabala. Lerín defiende que el señorío de Bizkaia fue estado soberano e independiente y su jefe o señor ejercía todas las facultades, preeminencias y jurisdicciones en calidad de soberano. Se debe considerar que los acontecimientos a los que se refiere la investigación tienen lugar en una época feudal, por lo que resulta de imposible o muy difícil encaje tratar de explicarlos con los valores actuales;de ahí que se planteen dudas interpretativas en cuanto a la legitimidad de las confiscaciones o tomas del poder del territorio en diversos momentos: unos, como Llorente, lo justifican por la soberanía de los reyes;otros, como Aranguren y Lerín lo achacan a situaciones de fuerza que no generan ningún derecho.

Con el apasionante debate historiográfico que estudio en Bizkaia en la Edad Media pretendo suscitar el interés de otros investigadores en la búsqueda de nuevas aportaciones o nuevos enfoques.






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viernes, 22 de junio de 2018

Los Ocho de La Manada

Era bola cantada, de hecho, el cambio de tipología ya anunciaba que los jueces a cargo del caso de los cinco predadores sexuales que actuaron hace casi dos años ya en contra de una jovencita madrileña en vísperas de los Sanfermines buscarían a toda costa su liberación, convirtiéndose así en cómplices de ese infausto grupo de What's App denominado La Manada.

Aquí la valoración que se hace desde las páginas de Deia:


La magistrada Raquel Fernandino cambia su criterio y se alinea con su colega Ricardo González para fijar una fianza de 6.000 euros

Jesús Morales

De forma sorpresiva y contra el criterio que el propio tribunal había venido sosteniendo durante la instrucción, la Audiencia Provincial de Nafarroa resolvió ayer dejar en libertad a los cinco condenados a 9 años de prisión por abusar de una joven durante los Sanfermines de 2016, a la espera de que haya una sentencia firme. La magistrada Raquel Fernandino inclinó en esta ocasión la balanza a favor de La Manada al alinearse con su colega Ricardo González, y decidir que sus cinco integrantes podrán eludir la prisión provisional con el pago de sendas fianzas de 6.000 euros.

La filtración de la resolución indignó y sorprendió a las acusaciones y a la víctima, que la conocieron por los medios de comunicación, después de que les fuera notificada a los propios condenados sobre las 14.00 horas. Las partes, sin embargo, no dispondrán del auto de puesta en libertad hasta la mañana de hoy, lo que motivó contactos del presidente del TSJN Joaquín Galve con miembros del Consejo General del Poder Judicial.

Aunque los argumentos para adoptar ese acuerdo no se conocerán hasta hoy, la decisión de Fernandino ha dejado solo en sus planteamientos al presidente del tribunal, el magistrado Francisco Cobo, que ha emitido un voto particular en el que aboga por mantener la prisión incondicional para los cinco jóvenes sevillanos, que el día 7 de julio habrían cumplido dos años de privación de libertad.

El mismo tribunal había denegado hasta en tres ocasiones la excarcelación de José Ángel Prenda Martínez, Ángel Boza Florido y Jesús Escudero Domínguez, presos en Iruñea;y el guardia civil Antonio Manuel Guerrero Escudero y el militar Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena, recluidos en Alcalá Meco. Salvo Ricardo González, que siempre había emitido votos discrepantes, los otros dos miembros del tribunal habían apreciado que concurrían los riesgos de fuga y de reiteración delictiva para denegar la puesta en libertad, unos argumentos que las defensas habían venido rebatiendo sin éxito hasta ahora.

La propia sentencia condenatoria a nueve años de cárcel dictada el pasado mes de abril contó con el voto particular del juez González, que discrepó de sus dos compañeros de sala y abogó por la absolución de los cinco acusados. En esta ocasión, este equilibrio de mayorías ha variado, dado que la magistrada Raquel Fernandino se ha inclinado por dictar la libertad provisional bajo fianza para los cinco condenados, a la espera de que se dicte sentencia firme. Además de imponerles el pago de fianzas de 6.000 euros, el tribunal les impide su salida del territorio español o no poder entrar en la Comunidad de Madrid, donde reside la víctima. Sin embargo, ninguna de ellas impide que La Manada, si así lo quisiera, pudiera estar este mismo año en los Sanfermines.






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El Toro por los Cuernos

Joseba Asiron ha tomado una postura con respecto a uno de los temas más espinozos que pueda tocar quienquiera que sea alcalde de Iruñea: unos Sanfermines sin maltrato animal.

Imaginen por un momento los Sanferminak sin corridas de toros... imaginen en un futuro asistir a unas fiestas donde cientos de personas ya no corran por las calles de la ciudad azuzando a un grupo de astados.

A eso nos invita Asiron.

Serán más los insultos que los aplausos, pero alguien tenía que atreverse a poner el tema sobre la mesa... a tomar ese particular toro por los proverbiales cuernos.

Les dejamos con este artículo al respecto generado por El País:


Joseba Asirón, de EH Bildu, afirma en una entrevista que “de cara al futuro, nadie se imagina un ocio basado en el sufrimiento animal”

Javier Lorente Doria

Joseba Asirón, alcalde de Pamplona por EH Bildu desde 2015, se sienta cada 7 de julio en el palco de la plaza de toros para presidir la corrida del día grande de las fiestas. Sin embargo, en una entrevista publicada el lunes en la revista valenciana El temps, el alcalde ha provocado una airada reacción de los taurinos. “No veo unos Sanfermines al cien por cien sin toros, pero sí veo, a medio plazo, unos Sanfermines sin corridas”, declaró. Se refería a que defiende la pervivencia del encierro, la popular carrera de los toros por las calles de Pamplona, que pone “una seña propia de identidad”. Pero sostiene que “de cara al futuro nadie se imagina un ocio basado en el sufrimiento animal” y recalcó este miércoles que “la sociedad lo tiene cada día más claro”.

Las dudas manifestadas por el alcalde causaron una inmediata reacción de los taurinos y los ganaderos. Estos últimos le exigieron una rectificación y advirtieron de que “no existe en ningún caso la posibilidad de celebrar encierros sin corridas de toros en Pamplona”.

El alcalde contestó a la nota de los ganaderos afirmando que es “muy respetable su opinión”, aunque incidió en que es “evidentísimo” que hay un debate social sobre las corridas de toros también en Pamplona, si bien “es algo objetivo que hoy en día no se conciben unos Sanfermines sin la presencia del toro”. “No concibo que venga un alcalde, se llame Joseba o se llame como se llame, y diga que esto se suspende por decreto”, remarcó Asirón.

Origen del encierro

Es difícil datar con exactitud el origen del encierro, aunque hay documentación que reseña la existencia de corridas de toros en Pamplona a principios del siglo XV, y la costumbre de correr delante de los toros se inició precisamente con el traslado de los toros desde las afueras de la ciudad para los festejos taurinos, primero en la actual Plaza del Castillo y luego en las dos plazas de toros fijas de la ciudad, la actual y la que existió hasta principio del siglo XX en una ubicación similar.

Hay también otras localidades navarras que realizan encierros en sus fiestas sin llevar a cabo corridas de toros o con animales diferentes de los que se lidian. Y en la localidad vallisoletana de Tordesillas se prohibió hace dos años el polémico Toro de la Vega, que era lanceado hasta su muerte.






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jueves, 21 de junio de 2018

Billy el Niño y la Impunidad Franquista

Por medio de la página de inSurGente traemos a ustedes esta actualización acerca del condecorado torturador español José Antonio González Pacheco también conocido como Billy el Niño:


La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) solicitó por registro, al ministerio del Interior, conocer la relación de “méritos” y “servicios de carácter extraordinario” por los que el torturador José Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño fue condecorado el 13 de junio de 1977 por el entonces ministro de Gobernación, Rodolfo Martín Villa. Además, solicitó una relación de condecoraciones similares concedidas entre el 20 de noviembre de 1975 y el 15 de junio de 1977.

La ARMH destapó hace unos meses la noticia de que Billy el Niño cobra una pensión especial por sus “servicios extraordinarios”, y la recibe desde 1977. El pasado 10 de mayo solicitó por conducto oficial la retirada de la medalla, del incremento salarial y de cualquier otra distinción o recompensa que recibiera el torturador franquista.

La respuesta de la Dirección General de Policía ha sido “denegar el acceso a la información solicitada conforme al artículo 15.3 de la Ley de Transparencia”. Y se añade que ”una vez ponderado el interés público en la divulgación de la información y los derechos del afectado cuyos datos aparecen en la información solicitada, conforme a los criterios establecidos en la citada Ley de Transparencia,  concretamente con el apartado  “d) La mayor garantía de los derechos  de los afectados en caso de que los datos contenidos en el documento puedan afectar a su intimidad o a su seguridad,  o se refieran a menores de edad” y las alegaciones aportadas por el afectado, en las que cita concretamente: “Que el acceso solicitado infringe mi derecho  a la protección de datos de carácter personal. Puesta en riesgo de mi propia integridad personal”.

Y la Dirección General de la Policía concluye: “….El conocimiento de estos datos pondría al afectado en un estado constante de inseguridad y ansiedad, que podría derivar en numerosos conflictos,  vulnerando así el derecho fundamental consagrado en el artículo 17 de la CE, y por lo tanto su derecho a la seguridad personal, el cual debe manifestarse  como el derecho de la persona a no soportar perturbaciones o desasosiegos procedentes  de  cualquier  medida  que  atente  contra su tranquilidad, ya que no debemos olvidar que si las personas responsables de hechos delictivos en los que el Sr. González Pacheco participó como agente de la autoridad, cumpliendo las funciones de su cargo para garantizar la seguridad ciudadana,  conocieran esa participación, podrían llevar a cabo acciones de represalia  contra  él, haciendo  peligrar  su integridad  y la de  otras personas, dado que en la relación de méritos figura información al respecto”.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica considera que la transparencia y el derecho de la ciudadanía a saber por qué se le otorga una condecoración con una recompensa económica mensual a un torturador deben prevalecer tratándose de un trabajador del Estado y de alguien que cometió numerosas violaciones de Derechos Humanos. El Estado no puede dar más protección a los torturadores que a las víctimas.






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miércoles, 20 de junio de 2018

Jesús Loza Enseña el Sable

Desde la designación del avalador de la tortura institucional Fernando Grande Marlaska como Ministro del Interior ya habíamos advertido que la administración del sociata del 155 Pedro Sánchez no iba a variar con respecto a la de su antecesor M. Rajoy en lo que se refiere a la relación de la metrópoli con sus provincias insurrectas.

Pues bien, aprovechando el trabajo de zapa de los esquiroles de siempre, más la invaluable ayuda del jeltzale Gorka Urtaran, el nuevo Delegado del Gobierno en la CAV Jesús Loza ha sacado a relucir su sable para así unirlo al ruido que siguen generando quienes no están interesados en lo absoluto en un proceso de paz y reconciliación y que prefieren continuar sacando rédito político y económico de aquellos a quienes ellos etiquentan como víctimas.

De hecho, tal como Urquijo o de Andrés antes que él, Loza deja claro que lo suyo será violentar todo cuanto pueda el día a día de la sociedad vasca, dejando además bien claro que la postura de Sánchez con respecto a los presos a su vez no varía con la Rajoy.

Les invitamos a leer esto que se denuncia desde Naiz:


La asociación de vecinos del barrio de Judimendi, en Gasteiz, ha retirado del programa festivo la kalejira en defensa de los derechos de los presos que estaba anunciada para el próximo viernes después de la polémica, auspiciada entre otros por PP, Covite o Erne, y después de que Gorka Urtaran anunciara el traslado de la cuestión a la Fiscalía.

En un comunicado, la Junta de la Asociación ha dado a conocer su decisión de eliminar la kalejira del programa festivo después de que el Ayuntamiento encabezado por Gorka Urtaran  anunciara que trasladaría a la Fiscalía la convocatoria de este acto y abriera un expediente para estudiar la posibilidad de retirar las subvenciones a esta asociación.

El nuevo delegado del Gobierno español en la CAV, Jesús Loza, también solicitó a los servicios jurídicos de la Delegación un informe sobre la posibilidad de pedir la suspensión de esta kalejira, después del revuelo formado por las quejas de PP, Covite, Erne o Ciudadanos.

El programa festivo incluía una kalejira programada para este viernes en defensa de los derechos de los presos.

Según ha explicado, «con motivo de la polémica generada con el programa festivo de este año, así como del artículo publicado en la revista del barrio», han decidido retirar el programa actual de fiestas y modificarlo, eliminando las actividades que figuran en referencia a la kalejira. El nuevo cartel se hará público «inmediatamente» tanto en forma de papel como digital.

La asociación vecinal Judimendikoak ha insistido en que «no celebra y se desvincula de cualquier manifestación u homenaje que pueda realizarse en nuestro barrio durante la celebración del fiestas de San Juan».

Asimismo, ha pedido a todos los colectivos y personas que participan en la celebración de las fiestas del barrio de Judimendi que «se abstengan de hacer uso en todo el recinto festivo de mensajes en cualquier tipo de formato, que puedan ser ofensivos hacia cualquier tipo de persona o colectivo, que haya sido victima de la violencia».

La Asociación Vecinal Judimendikoak Auzo Elkartea ha mostrado su condena ante «cualquier tipo de mensaje que produzca sufrimiento a víctimas de violencia en el espacio festivo».

Por otro lado, ha informado de que ha paralizado el buzoneo de la revista número 74 del barrio y en la publicación digital se retirará un escrito sobre presos de la dinámica Kalera Kalera. En este sentido, ha explicado que «se ha pedido disculpas a todos y todas aquellas que se hayan podido sentir herido y molesto por las publicaciones» y ha vuelto a hacerlo en este comunicado.

También ha explicado que ha recordado a todos los colectivos y comisiones que integran y colaboran con la asociación que «el objetivo final de la asociación que es el bienestar de todos los habitantes del barrio, desde el respeto, la igualdad, la tolerancia, la integración y la diversidad».

Por último, ha convocado una reunión «de urgencia» con todos los entes participantes en la actividad del barrio y organización de las fiestas, para «solventar el tema de inmediato y evitar incidentes de este tipo en el futuro».






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martes, 19 de junio de 2018

Los Gudaris y la Memoria

Por mucho que ahora los Urkullistas quieran edulcorar la gesta de los gudaris que enfrentaron al fascismo europeo recurriendo a las armas y sacrificando sus vidas por millares, la realidad es la que ellos mismos, los sobrevivientes, nos dicen: lo hiceron por la libertad de Euskal Herria. La ecuación es simple, no puede haber libertad mientras dos estados de pasado y presente colonialista continúen inmiscuidos en los asuntos de los vascos.

Aquí les recomendamos este reportaje dado a conocer por Noticias de Gipuzkoa:


Ven necesaria la norma para “recuperar la memoria” de las víctimas

Miguel Aizpuru

Supervivientes de los batallones de la Guerra Civil y asociaciones de memoria histórica reclamaron ayer al Gobierno vasco que impulse definitivamente una ley propia para “recuperar la memoria” de las víctimas del franquismo, que “es la mejor forma de asentar la democracia”. Esta petición la realizaron en el transcurso de un acto de la organización Aterpe 1936 en el que los gudaris y milicianos fueron homenajeados al pie de la escultura de La huella de Artxanda, en Bilbao.

El homenaje contó con la presencia de una nutrida representación de partidos e instituciones, con cargos de todo el espectro político vasco a excepción del PP. Por parte del Gobierno Vasco, se acercaron a Artxanda el portavoz y consejero de Autogobierno, Josu Erkoreka; el titular de Hacienda, Pedro Azpiazu;y los consejeros socialistas Alfredo Retortillo (Turismo), María Jesús San José (Trabajo y Justicia) e Iñaki Arriola (Medio Ambiente y Vivienda). También acudieron hasta el monte bilbaino el alcalde Juan María Aburto, la presidenta de las Juntas de Bizkaia, Ana Otadui; la directora de Gogora, Aintzane Ezenarro; la secretaria general del PSE, Idoia Mendia;y diversos representantes del PNV, EH Bildu y Elkarrekin Podemos, así como el presidente de la Fundación Sabino Arana, Juan María Atutxa.

Respecto a la ley vasca de Memoria Histórica que los organizadores del acto reclamaron ayer, el Parlamento Vasco ya encargó el pasado mes de abril al Instituto vasco de Memoria, Gogora, que realice un informe previo en el plazo de ocho meses para identificar las necesidades y las “potencialidades y carencias” del actual marco normativo, con el objetivo de avanzar hacia una ley autonómica. Esta medida contó con el respaldo del PNV, EH Bildu, Elkarrekin Podemos y PSE, mientras que el PP votó en contra. Está previsto que las conclusiones del documento se debatan después en la Cámara de Gasteiz.

Esto se une a las intenciones del nuevo Ejecutivo español, que también prevé impulsar las políticas de memoria y en los últimos días ha especulado con la retirada de los restos del dictador Franco del Valle de los Caídos, sin llegar a confirmar si ejecutará el traslado.

Según expresó ante los medios en Artxanda el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, las acciones en materia de memoria histórica “tienen que incluir la eliminación de cualquier atisbo de exaltación” al franquismo, “radicalmente incompatible con cualquier planteamiento democrático”.

“Lo mejor de sí mismos”

El acto de recuerdo, que celebraba este año su decimotercera edición, contó con una ofrenda floral en la que estuvo presente el gudari José Moreno, presidente de Aterpe 1936. En nombre de la asociación convocante, dos jóvenes leyeron un comunicado en el que recordaron que en el monte Artxanda “miles de milicianos y gudaris entregaron lo mejor de sí mismos, incluso su vida, en defensa de la libertad, la democracia y contra el fascismo”. El texto reclamó asimismo que el recuerdo “debe abarcar a toda aquella generación que luchó y padeció la represión” en la dictadura franquista: “El ejemplo de aquellos hombres y mujeres debe servirnos de guía e inspiración. La lucha por la defensa de la libertad y la democracia debe ser una práctica de todos los días. La libertad y democracia no admiten atajos ni desfallecimiento”.

Además, las asociaciones ven necesaria la ley vasca de Memoria Histórica porque, pese al trabajo realizado hasta el momento, “quedan miles de cuerpos sin recuperar” y “miles de familias que, después de más de 80 años, no han podido enterrar dignamente a sus seres queridos”. Para las organizaciones de víctimas del franquismo, “eso es inadmisible”, ya que supone perpetuar el sufrimiento y atentar contra la memoria. “Recuperar la memoria es la mejor forma de asentar la democracia”, argumentaron.

Por ello, los representantes de las asociaciones también transmitieron a las autoridades presentes la exigencia de las familias para que las instituciones se impliquen en la búsqueda e identificación de los cuerpos de los desaparecidos. El homenaje finalizó con un aurresku de honor y se entonaron el Eusko gudariak y el Gora ta gora, junto a vivas a la República y a una Euskadi libre.






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