Un blog desde la diáspora y para la diáspora

lunes, 28 de noviembre de 2016

Construir la Euskal Herria Internacionalista

Les compartimos esta declaración de Askapena dada a conocer en Facebook por el colectivo Euskadi Cuba en el cual se resume la solicitud hecha en un manifiesto dado a conocer en Gasteiz el pasado septiembre:


Han pasado ya dos meses desde las elecciones al Parlamento Vasco del 25 de septiembre. En este tiempo hemos visto como los diferentes partidos políticos han formado sus grupos parlamentarios, han tratado de buscar alianzas para formar gobierno y han puesto en común los diferentes programas y propuestas políticas.

Poco antes de que empezara la campaña electoral, una decena de organizaciones presentamos delante del parlamento la dinámica “Internazionalismoarekin bat!” para instar a los partidos políticos a cumplir unos mínimos internacionalistas. En este tiempo hemos intentado contactar con todos los partidos políticos que tenían posibilidad de acceder al parlamento. Así, hemos tenido una reunión de contraste con EH Bildu y Ezker Anitza con los que hemos trabajado el documento de mínimos presentado. El resto de partidos no han respondido a nuestra solicitud de reunión entendiendo que no tienen ningún interés en nuestra propuesta.

Aún así creemos que los mínimos que hemos puesto encima de la mesa deberían ser asumibles por cualquier grupo político que quiera establecer unas políticas internacionales de carácter solidario y de igualdad. Por eso, como antes hicimos con los partidos políticos, ahora instamos a los grupos parlamentarios y al gobierno a que cumpla con los mínimos internacionalistas consensuados desde “Internazionalismoarekin bat!” .

Más allá de lo que hablamos con los partidos políticos, o del caso que nos hicieran, entendemos que lo que nos demostrará de verdad el carácter del gobierno y de este parlamento será la política internacional en cuanto a las acciones que practique. Por lo tanto, será nuestro deber seguir proponiendo o, en el caso de que sea necesario exigiendo, que se cumplan los mínimos internacionalistas que hemos presentado. En este sentido, no descartamos dar respuesta en forma de movilización en el caso que veamos necesario.

A este respecto, invitamos a la sociedad vasca a que junto a nosotros y nosotras siga fiscalizando el trabajo que en el parlamento se vaya a hacer en los siguientes cuatro años, porque la construcción de una Euskal Herria internacionalista es deber de todos y todas.







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domingo, 27 de noviembre de 2016

Nabarra Osoa Solidaria con Altsasu

En la atmósfera de Euskal Herria, de la Nabarra histórica, se respira una realidad, Madrid se ha excedido a sí misma en Altsasu.

La complicidad de las instituciones supranacionales, especialmente las europeas, le da manga ancha para hacer y deshacer en su colonia peninsular.

De todos los rincones de ese terruño rebelde e insumiso la gente se está dando cita en ese poblado hoy bajo asedio del franquismo en su versión borbónica.

Les invitamos a leer esta nota publicada en Naiz:


Más de medio centenar de ayuntamientos de Hego Euskal Herria, en su mayor parte navarros, han mostrado su apoyo a la manifestación que tendrá lugar este sábado en Altsasu contra el operativo judicial que por ahora se ha saldado con el procesamiento de nueve jóvenes de la localidad, de los cuales siete permanecen en prisión.

Entre los consistorios que se han sumado a la marcha mediante posicionamientos del pleno o la junta de portavoces, se encuentran entre otros los de Tafalla, Lizarra, Leitza, Baztan, Bera, Zizur Nagusia, Atarrabia o Burlata en Nafarroa; Legutio o Dulantzi en Araba; Lazkao o Zumaia en Gipuzkoa; o Barrika y Urduña en Bizkaia. Entre estos se encuentran asimismo los alcaldes y alcaldesas de Sakana, que comparecieron ayer jueves en rueda de prensa.

Otras instituciones, partidos, sindicatos y colectivos sociales han apoyado también la manifestación, que arrancará a las 13.00. Mandarán sendas representaciones el Gobierno y el Parlamento foral. Partidos como EH Bildu y Geroa Bai, los sindicatos ELA o LAB, y diversos colectivos han anunciado también su respaldo. La movilización, ha dicho el alcalde, Javier Ollo, quiere ser una expresión pública del «hartazgo» existente ante lo ocurrido durante el último mes y una muestra de solidaridad con unas familias «indefensas y desamparadas» ante una acusación que puede conllevar de 10 a 15 años de cárcel.





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Puigdemont en Gernika

Parece ser que el presidente catalán le ha agriado la fiesta a la invitada de honor de El Aburrido.

Les invitamos a leer esta artículo publicado en La Información:
 

Dice que solo ha cruzado con Santamaría palabras de vecindad obligada y lamenta que el Estado "desaparezca" cuando se apela a pactos

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha afirmado que respeta la "opción" que pueda escoger Euskadi en relación a su futuro y ha asegurado que siempre que necesite el apoyo de Cataluña, "lo encontrará". Puigdemont ha asegurado que, durante el acto, en el que tomó asiento junto a la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, tan solo intercambió con ella "palabras de cortesía y vecindad obligada" y ha lamentado que el Estado "desaparezca" cuando se le apela a pactos.

Puigdemont ha asistido este sábado en la Casa de Juntas de Gernika al acto de jura de Iñigo Urkullu como lehendakari, con quien se ha fotografiado ante el Árbol de Gernika, además de plasmar un mensaje en el Libro de Firmas de la Casa de Juntas.

El presidente de la Generalitat, que ha estado sentado junto a la vicepresidenta del Gobierno central y ministra de Administraciones Territoriales, Soraya Sáenz de Santamaría, en el interior del salón de plenos, ha mostrado su satisfacción y honor por poder asistir a la toma de posesión del lehendakari.

Puigdemont ha indicado que es para él "un placer" y ha reconocido sentirse "feliz" de estar "acompañando al máximo representante del Gobierno vasco".

"Entre nuestras dos naciones existe una antigua tradición de respeto, afecto y solidaridad y creo que mi presencia aquí obedece justamente a esta relación que existe entre estos dos pueblos de respetarnos y acompañarnos en momentos importantes", ha asegurado.

Según ha destacado, "hoy es uno de ellos", un momento "cargado de simbolismo y simbología". "He tenido oportunidad de expresar con mi presencia este afecto, este respeto y acompañamiento que existen entre nuestras dos naciones", ha añadido.

Puigdemont ha expresado su deseo de que puedan mantener esa "misma cordialidad" en los encuentros que, "seguro vamos a tener como mandatarios en los próximos tiempos".

Junto a Sáenz de Santamaría

Preguntado por el hecho de que haya tomado asiento junto a Soraya Sáenz de Santamaría, ha señalado que "obviamente" han intercambiado "palabras de cortesía y amabilidad", pero "teníamos claro que hoy el protagonismo corría a la toma de posesión". "Hemos tenido palabras de cortesía y vecindad obligada y gustosa", ha apuntado.

Por otro lado, cuestionado por los diferentes procesos que se afrontan en Euskadi y Cataluña, ha recordado que su Gobierno no solo respeta sino que "siente afecto" por "las opciones que cada una de las naciones pueda escoger". Por lo tanto, tras insistir en que es algo que sienten "así" en Cataluña, ha asegurado que no iba a entrar a valorar las opciones que adopta el pueblo vasco y sus representantes.

"Sí que es cierto que nosotros ya recorrimos un camino en ese sentido, con la reforma del Estatuto, el pacto por el derecho a decidir, un pacto de amplio espectro y propuesta mayoritaria, y conocen muy bien cuál fue el final de este recorrido, no por decisión de Cataluña en este caso, como no lo va ser, en este caso, del País Vasco, sino por decisión de un tercero, que, cuando se le apela a los grandes pactos de Estado, siempre acostumbra a desaparecer", ha añadido.

Puigdemont ha asegurado que Cataluña está "en otro debate" y siempre que el País Vasco "necesite el apoyo de Cataluña, siempre lo va a encontrar". "Como sabemos también que, si Cataluña necesita el apoyo y la comprensión del País Vasco, la ha encontrado", ha concluido.





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El Parteaguas de Altsasu

Con respecto a lo sucedido en Altsasu, en especial al desquiciante armatoste pseudo-jurídico de la inquisidora Carmen Lamela, les presentamos este texto dado a conocer en la págine de Público:


Sabino Cuadra Lasarte | Abogado, sindicalista y político vasco

Tras los últimos juicios habidos en la Audiencia Nacional (izquierda abertzale, SEGI, Askapena, EKIN,….), las absoluciones y reducciones en las peticiones hechas por la Fiscalía habían permitido que unas cien personas no ingresaran nuevamente en prisión. Parecía así que esta institución, heredera de la más negra noche franquista —TOP—, estaba a punto de pasar página. Pues bien, quien así pensó se equivocó. Los sucesos de Altsasu muestran que las raíces de ese Tribunal de excepción son más profundas de lo que parecen.

El auto de procesamiento dictado por la jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela (10-15 años de cárcel para cada uno de los nueve jóvenes) traslada al terreno judicial lo que no es sino el guión del PP en el terreno político. Se trata del cansino credo repetido hasta la saciedad por el hoy ex-ministro Fernández Díaz, según el cual en Euskal Herria no ha existido conflicto político alguno, sino una mera agresión terrorista contra un Estado democrático y sus instituciones. Y todo lo demás son anécdotas. Punto.

Pues bien, el auto de la jueza se basa en un relato similar: en Altsasu no ha habido pelea o trifulca alguna sino una agresión unilateral y tumultuaria impregnada en sentimientos de odio a la Guardia Civil y enmarcada en una política que hunde sus raíces en la estrategia del terror de ETA. Guión inquisitorial en el que cualquier conflicto es situado en claves demoníacas y es aprovechado para zanjar cuentas políticas mucho más terrenales. ¡Amén!

“Tienen, por eso no lloran, de plomo las calaveras” (Federico García Lorca)

Durante la Dictadura, la Guardia Civil fue modelada de arriba abajo a imagen y semejante del Régimen, del que fue su principal sostén represivo. A pesar de ello, durante la Transición no se practicó en ella depuración alguna ni se le exigieron responsabilidades por sus décadas de represión y crímenes.

Luego, la guardia civil fue protagonista principal en el golpe del 23-F. A pesar de ello, los casi trescientos números, cabos y suboficiales que tomaron parte en él, ni siquiera fueron procesados. Tan solo se juzgó a los oficiales y jefes. Después, tras el benevolente cumplimiento de las reducidas penas impuestas (la mayor parte cumplió menos años que los que ahora se piden a los chavales de Altsasu), muchos de ellos se reincorporaron al cuerpo donde ascendieron e, incluso, fueron condecorados por sus méritos profesionales. La lección a sacar es clara: si hay un golpe de estado, no te preocupes a la hora de apuntarte, porque, si sale mal, no pasa gran cosa, y si triunfa, honor y gloria.

Hace un año El País entrevistó a J. A. Delgado Ramos, segundo en la lista de Podemos en Cádiz y hoy diputado. Hasta entonces era Secretario de Comunicación de la AUGC (Asociación Unificada de la Guardia Civil), que cuenta con 30.000 afiliados de los 80.000 agentes que tiene el cuerpo. En ésta afirmaba que “la Guardia civil tiene dos caras, pero la mayoría de los ciudadanos solo conoce una, la que representa la eficacia, el sacrificio, la disciplina… Y luego está la otra cara, la que todos los gobiernos han tratado de ocultar. En comparación con el resto de cuerpos de policía es la peor pagada, la que peor jornada laboral tiene, la que más derechos cercenados….” Pues bien, sin entrar a comentar lo anterior, que también daría de sí lo suyo, hay una tercera cara silenciada en la entrevista, cual es la de ser –dicho sea con educación- uno de los principales instrumentos de violencia del Estado. Violencia legal, en unos casos, pero también ilegal en otros. Veamos.

Quince días después de los sucesos de Altsasu el diario ABC publicó una grabación hecha al coronel-jefe de la Guardia Civil balear, J. Barceló (2.000 agentes bajo su mando) en la que éste afirmaba: “Hostias y un golpe hemos dado todos, ¡todos!… El que ha trabajado un poco en esta Guardia Civil y no ha soltado una “paparra” (una hostia) es que ha trabajado poco”. Y los jueces y fiscales que tanto se preocupan cuando un número resulta herido en una trifulca en Altsasu, miraron para otro lado, a pesar de este reconocimiento público de que en la Guardia Civil las hostias se dan por miles.

Según un estudio del Instituto Vasco de Criminología, entre 1960-2013 más de 4.000 personas sufrieron malos tratos y torturas en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV). La Comisión de Ética de la Universidad del País Vasco homologó 3.577 de estos casos. Es decir, desde 1960, más de una persona ha sido torturada a la semana y se han dado once casos en cada pueblo o barrio de 5.000 habitantes. En el ranking torturador el primer puesto lo ocupaba la Guardia Civil. En el cuartel de Intxaurrondo —Donostia—, auténtica cámara de los horrores, se planificaron incluso secuestros, asesinatos, desapariciones…

En Sakana, comarca de 20.000 habitantes en la que se sitúa Altsasu (7.500 vecinos/as), mentar a la benemérita es mentar al diablo. Para buscar las razones de ello no hace falta remitirse al franquismo. En noviembre de 1979, Mikel Arregi, concejal de HB en Lakuntza, fue ametrallado en un control por la guardia civil, muriendo posteriormente. La versión oficial y la de los testigos difirieron substancialmente. Prevaleció la primera, por supuesto. El autor de los disparos fue condenado a dos meses de cárcel. A los siete jóvenes de Altsasu, acusados de terrorismo, les pueden caer penas entre 60 y 90 veces mayores.

Desde entonces hasta hoy en Sakana han visto de todo. Cientos de personas han sido multadas, detenidas, maltratadas, encarceladas… También se sabe de guerra sucia con incendios de coches y colocación de bombas en casas y establecimientos. Distintos ayuntamientos han denunciado la represión indiscriminada de la Guardia Civil en la zona. Y en todo esto, la juventud de Sakana ha sido el principal capacico de todas las hostias legales e ilegales.

Altsasu: ¿pelea, trifulca… o brutal paliza y linchamiento?

Sábado 15 de octubre. Fiesta grande en Altsasu. Un teniente y un sargento de la guardia civil, así como que no quiere la cosa, entran con sus parejas en uno de los bares más frecuentados por la juventud altsasuarra. No es para tomar un cafelito mañanero. Son las cuatro de la mañana, cuando el raciocionio se diluye y la sangre fluye intoxicada. Surge una discusión con varios jóvenes. El tono sube, primero en el bar, luego en la calle. Comienzan a hablar las manos. Un guardia afirma: “te voy a matar”, “te voy a meter un tiro entre ceja y ceja”, lo cual no ayuda a calmar la situación. En resumen, trifulca envuelta en alcohol entre gentes que no se aprecian mucho entre sí. Las lesiones son mutuas: una fractura en el tobillo de un agente, un mordisco en el brazo a un chaval, moratones varios…

La versión oficial habló de “brutal paliza”, “linchamiento”, “agresión multitudinaria”. En pocas horas se dispara una campaña mediática –editoriales, tertulias, noticiarios…- y los hechos llegan hasta la Comisión de Interior del Congreso de la que su Secretario primero es el ex-dirigente de la AUGC antes comentado. Allí, impulsada por el PP y suscrita también por PSOE, Podemos, C’s y PNV, se aprueba una Declaración que expresa su más “enérgica condena y rechazo de la brutal agresión sufrida por dos miembros de la guardia civil y sus respectivas parejas”, muestra su “apoyo y solidaridad con la Guardia Civil ante estas injustificadas agresiones” y “afirma que “el Estado de derecho funciona y la violencia nunca podrá quedar impune”. ERC y EH Bildu votan en contra. En resumen, asunción cien por cien del relato del PP: en Euskal Herria solo existe un tipo de violencia y ésta se ejerce contra el Estado de derecho y sus instituciones. Curioso, eso sí, que las intervenciones y votos contrarios de ERC y EH Bildu hayan desaparecido del video oficial de la reunión.

Sus señorías no han estimado que las declaraciones del coronel de la Guardia Civil reconociendo hostias generalizadas en los cuarteles beneméritos mereciese atención alguna. Tampoco lo hicieron cuando en los pasados sanfermines una joven de dieciocho años fue violada en grupo por cinco personas, de las que una era guardia civil y otra militar. Así, según parece, la lesión en el tobillo de un guardia civil en una pelea en Altsasu es más importante que la violación y graves lesiones psicológicas para esa chavala.

Mención especial merece a estos efectos la AUGC, que se ha personado como acusación popular en la Audiencia Nacional para “velar por los intereses de los integrantes de la guardia civil y sus familias…. sometidos a un escenario de rechazo y odio por ciertos sectores de esa sociedad”. Pues bien, que yo sepa, la AUGC no se ha personado nunca como acusación en los miles de casos de malos tratos reconocidos por el coronel J. Barceló o en los más de 4.000 de torturas recogidos por el Gobierno de Gasteiz. Sin embargo, habida cuenta su implantación (30.000 afiliados sobre 80.000 agentes), es completamente imposible que, no solo uno, sino varios cientos y miles de ellos no hayan tenido conocimiento o participación directa o indirecta en los mismos. ¿Cómo sorprenderse, pues, que el rechazo al cuerpo sea generalizado en Euskal Herria? ¿Por qué no nos permiten hacer una consulta a fin de comprobar que el “Alde hemendik!” (“¡Que se vayan!”), no obedece a estrategia alguna de ETA, sino a un sentimiento generalizado entre la población; no a algo dictado por el odio, sino por el más elemental sentido común democrático?

Frente a la versión oficial está la otra, la silenciada. La que habla de una trifulca envuelta en alcohol a altas horas de la mañana entre gentes que no se estiman en demasía. Es lo que afirmó desde el primer momento el Ayuntamiento de Altsasu en una declaración suscrita por Geroa Bai, PSN y Goazen Altsasu —Podemos— (EH Bildu reclamó contar con más información al efecto) condenando los “actos violentos ocurridos”, expresando su “solidaridad” con las personas heridas y señalando su “preocupación y malestar por la masiva presencia de la guardia civil” en el pueblo. Es decir, se habla en plural y de forma genérica, que no de manera unilateral. Los guardias civiles no fueron las únicas víctimas de la trifulca, ni a los jóvenes sus únicos causantes.

La Audiencia Nacional, jurisdicción de excepción

Nunca en la historia, la Audiencia Nacional había actuado con tanta celeridad. El procesamiento de nueve jóvenes y encarcelamiento de siete de ellos se ha producido en poco más de un mes desde que se produjeron los hechos. La jueza, por supuesto, da por buena la versión de los guardias civiles y desprecia la de los jóvenes que han negado las agresiones e, incluso, su presencia en el lugar. Las abogadas de los chavales han denunciado todo esto: “No hemos podido ver la causa in situ, ni presentar pruebas en defensa y ya se ha decidido procesarles”. Se ha denegado, además, la posible libertad bajo fianza porque, a pesar de que los jóvenes se presentaron voluntariamente a declarar y se habían puesto a disposición de la autoridad judicial desde el primer momento, la jueza ha entendido que, de hacerlo, existía riesgo de fuga.

Este suceso ha puesto de manifiesto además la supeditación completa de las instituciones locales y forales al poder central. Frente a la investigación inicial llevada a cabo por la Policía Foral, el caso ha sido asumido en exclusiva por la Guardia Civil, jueza y parte en este asunto; frente a los trámites iniciales seguidos en el Juzgado de Instrucción navarro, la Audiencia Nacional ha asumido la competencia total en el tema; frente a unas instituciones locales en las que el PP carece de presencia alguna (Ayuntamiento de Altsasu) o ésta es mínima (dos miembros de cincuenta en el Parlamento Foral), son las mayorías congresuales españolas las que imponen su relato y valoración política.

No es de extrañar así que la indignación se haya extendido por Altsasu, donde su población, por cientos, por miles, ha venido saliendo casi diariamente a la calle desde que sucedieron aquellos hechos. Y es ese clamor unánime exigiendo libertad para los chavales y la tramitación del caso por el Juzgado ordinario de Navarra, el que ha hecho recular la tibieza y condescendencia inicial con la que algunos partidos valoraron los hechos en un primer momento.

El Ayuntamiento de Altsasu, junto con los/as familiares de los jóvenes procesados, han convocado una manifestación en la localidad para el sábado 26 de noviembre. Rechazan la calificación de los hechos como terrorismo y exigen la libertad de los detenidos y que los hechos sean juzgados en Iruñea. En términos similares se han expresado los alcaldes de los quince pueblos de Sakana, el Gobierno de Navarra y el Parlamento Foral (Geroa Bai, EH Bildu, Podemos, I-E), apoyando la convocatoria del Ayuntamiento. De esta manera, lo que desde un principio no ha sido sino un burdo montaje político-policial a fin de crear disensiones en las instituciones del cambio en Nafarroa, se está volviendo contra sus maquiavélicos impulsores. Puro efecto boomerang.






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Fidel Inmortal

Con respecto a la noticia con la que el mundo entero está despertando - la partida de Fidel hacia la eternidad de la historia humana - les compartimos este texto que nos han hecho llegar por correo electrónico:

El Fidel que conocí

Ignacio Ramonet

Fidel ha muerto, pero es immortal. Pocos hombres  conocieron la gloria de entrar vivos en la leyenda y en la historia. Fidel es uno de ellos. Perteneció a esa generacion de insurgentes miticos – Nelson Mandela, Patrice Lumumba, Amilcar Cabral, Che Guevara, Camilo Torres, Turcios Lima, Ahmed Ben Barka – que, persiguiendo un ideal de justicia, se lanzaron, en los años 1950, a la accion politica con la ambicion y la esperanza de cambiar un mundo de desigualdades y de discriminaciones, marcado por el comienzo de la guerra fria entre la Union Soviética y Estados Unidos.

En aquella época, en mas de la mitad del planeta, en Vietnam, en Argelia, en Guinea-Bissau, los pueblos oprimidos se sublevaban. La humanidad aún estaba entonces, en gran parte, sometida a la infamia de la colonizacion. Casi toda Africa y buena porcion de Asia se encontraban todavia dominadas, avasalladas por los viejos imperios occidentales. Mientras las naciones de América latina, independientes en teoria desde hacia siglo y medio, seguian explotadas por privilegiadas minorias, sometidas a la discriminación social y étnica, y a menudo marcadas por dictaduras cruentas, amparadas por Washington.

Fidel soportó la embestida de nada menos que diez presidentes estadounidenses (Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush padre, Clinton y Bush hijo). Tuvo relaciones con los principales lideres que marcaron el mundo después de la Segunda Guerra mundial (Nehru, Nasser, Tito, Jrushov, Olaf Palme, Ben Bella, Boumedienne, Arafat, Indira Gandhi, Salvador Allende, Brezhnev, Gorbachov, François Mitterrand, Juan Pablo II, el rey Juan Carlos, etc.). Y conoció a algunos de los principales intelectuales y artistas de su tiempo (Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Arthur Miller, Pablo Neruda, Jorge Amado, Rafael Alberti, Guayasamin, Cartier-Bresson, José Saramago, Gabriel Garcia Marquez, Eduardo Galeano, Noam Chomsky, etc.).

Bajo su direccion, su pequeño país (100 000 km2, 11 millones de habitantes) pudo conducir una politica de gran potencia a escala mundial, echando hasta un pulso con Estados Unidos cuyos dirigentes no conseguieron derribarlo, ni eliminarlo, ni siquiera modificar el rumbo de la Revolucion cubana. Y finalmente, en diciembre de 2014, tuvieron que admitir el fracaso de sus políticas anticubanas, su derrota diplómatica e iniciar un proceso de normalización que implicaba el respeto del sistema político cubano.

En octubre de 1962, la Tercera Guerra Mundial estuvo a punto de estallar a causa de la actitud del gobierno de Estados Unidos que protestaba contra la instalacion de misiles nucléares soviéticos en Cuba. Cuya funcion era, sobre todo, impedir otro desembarco militar como el de Playa Giron (bahia de Cochinos) u otro directamente realizado por las fuerzas armadas estadounidenses para derrocar a la revolucion cubana.

Desde hace mas de 50 años, Washington (a pesar del restablecimiento de relaciones diplomáticas) le impone a Cuba un devastador embargo comercial -reforzado en los años 1990 por las leyes Helms-Burton y Torricelli- que obstaculiza su desarrollo economico normal. Con consecuencias tragicas para sus habitantes. Washington sigue conduciendo además una guerra ideologica y mediatica permanente contra La Habana a través de las potentes Radio “Marti” y TV “Marti”, instaladas en La Florida para inundar a Cuba de propaganda como en los peores tiempos de la guerra fria.

Por otra parte, varias organizaciones terroristas – Alpha 66 y Omega 7 – hostiles al regimen cubano, tienen su sede en La Florida donde poseen campos de entrenamiento, y desde donde enviaron regularmente, con la complicidad pasiva de las autoridades estadounidenses, comandos armados para cometer atentados. Cuba es uno de los países que mas victimas ha tenido (unos 3 500 muertos) y que más ha sufrido del terrorismo en los ultimos 60 años.

Ante tanto y tan permanente ataque, las autoridades cubanas han preconizado, en el ambito interior, la unión a ultranza. Y han aplicado a su manera el viejo lema de San Ignacio de Loyola : “En una fortaleza asediada, toda disidencia es traicion.” Pero nunca hubo, hasta la muerte de Fidel, ningún culto de la personalidad. Ni retrato oficial, ni estatua, ni sello, ni moneda, ni calle, ni edificio, ni monumento con el nombre o la figura de Fidel, ni de ninguno de los lideres vivos de la Revolucion.

Cuba, pequeño pais apegado a su soberania, obtuvo bajo la dirección de Fidel Castro, a pesar del hostigamiento exterior permanente, resultados excepcionales en materia de desarrollo humano : abolicion del racismo, emancipacion de la mujer, erradicacion del analfabetismo, reduccion drastica de la mortalidad infantil, elevacion del nivel cultural general… En cuestion de educacion, de salud, de investigacion médica y de deporte, Cuba ha obtenido niveles que la situan en el grupo de naciones mas eficientes.

Su diplomacia sigue siendo una de las mas activas del mundo. La Habana, en los años 1960 y 1970, apoyó el combate de las guerrillas en muchos paises de América Central (El Salvador, Guatemala, Nicaragua) y del Sur (Colombia, Venezuela, Bolivia, Argentina). Las fuerzas armadas cubanas han participado en campañas militares de gran envergadura, en particular en las guerras de Etiopia y de Angola. Su intervencion en este ultimo pais se tradujo por la derrota de las divisiones de élite de la Republica de Africa del Sur, lo cual acelero de manera indiscutible la caida del regimen racista del apartheid.

La Revolucion cubana, de la cual Fidel Castro era el inspirador, el teorico y el lider, sigue siendo hoy, gracias a sus éxitos y a pesar de sus carencias, una referencia importante para millones de desheredados del planeta. Aquí o alla, en América latina  y en otras partes del mundo, mujeres y hombres protestan, luchan y a veces mueren para intentar establecer regimenes inspirados por el modelo cubano.

La caida del muro de Berlin en 1989, la desaparicion de la Union soviética en 1991 y el fracaso historico del socialismo de Estado no modificadron el sueño de Fidel Castro de instaurar en Cuba una sociedad de nuevo tipo, mas justa, mas sana, mejor educada, sin privatizaciones ni discriminaciones de ningun tipo, y con una cultura global total.

Hasta la víspera de su fallecimiento a los 90  años, seguía mobilizado en defensa de la ecologia y del medio ambiente, y contra la globalizacion neoliberal, seguía en la trinchera, en primera linea, conduciendo la batalla por las ideas en las que creía y a las cuales nada ni nadie le hizo renunciar.

En el panteon mundial consagrado a aquellos que con más empeño lucharon por la justica social y que más solidaridad derrocharon en favor de los oprimidos de la Tierra, Fidel Castro - le guste o no a sus detractores -  tiene un lugar reservado.

Lo conocí en 1975 y conversé con él en multiples ocasiones, pero, durante mucho tiempo, en circunstancias siempre muy profesionales y muy precisas, con ocasión de reportajes en la isla o la participacion en algun congreso o algun evento. Cuando decidimos hacer el libro “Fidel Castro. Biografía a dos voces” (o “Cien horas con Fidel”), me invitó a acompañarlo durante dias en diversos recorridos. Tanto por Cuba (Santiago, Holguin, La Habana) como por el extranjero (Ecuador). En coche, en avion, caminando, almorzando o cenando, conversamos largo. Sin grabadora. De todos los temas posibles, de las noticias del dia, de sus experiencias pasadas y de sus preocupaciones presentes. Que yo reconstruia luego, de memoria, en mis cuadernos. Luego, durante tres años, nos vimos muy frecuentemente, al menos varios días, una vez por trimestre.

Descubri asi un Fidel intimo. Casi timido. Muy educado. Escuchando con atencion a cada interlocutor. Siempre atento a los demas, y en particular a sus colaboradores. Nunca le oí una palabra mas alta que la otra. Nunca una orden. Con modales y gestos de una cortesia de antaño. Todo un caballero. Con un alto sentido del pundonor. Que vive, por lo que pude apreciar, de manera espartana. Mobiliario austero, comida sana y frugal. Modo de vida de monje-soldado.

Su jornada de trabajo se solía terminar a las seis o las siete de la madrugada, cuando despuntaba el dia. Más de una vez interrumpió nuestra conversacion a las dos o las tres de la madrugada porque aún debía participar en unas “reuniones importantes”…Dormía sólo cuatro horas, más, de vez en cuando, una o dos horas en cualquier momento del dia.

Pero era también un gran madrugador. E incansable. Viajes, desplazamientos, reuniones se encadenaban sin tregua. A un ritmo insolito. Sus asistentes – todos jovenes y brillantes de unos 30 años – estaban, al final del dia, exhaustos. Se dormían de pie. Agotados. Incapaces de seguir el ritmo de ese infatigable gigante.

Fidel reclamaba notas, informes, cables, noticias, estadisticas, resumenes de emisiones de television o de radio, llamadas telefonicas... No paraba de pensar, de cavilar. Siempre alerta, siempre en accion, siempre a la cabeza de un pequeño Estado mayor – el que constituían sus asistentes y ayudantes – librando una batalla nueva. Siempre con ideas. Pensando lo impensable. Imaginando lo inimaginable. Con un atrevimiento mental espectacular.

Una vez definido un proyecto. Ningun obstaculo lo detenía. Su realizacion iba de si. “La intendencia seguirá” decía Napoleón. Fidel igual. Su entusiasmo arrastraba la adhesion. Levantaba las voluntades. Como un fenomeno casi de magia, se veían las ideas materializarse, hacerse hechos palpables, cosas, acontecimientos.

Su capacidad retorica, tantas veces descrita, era prodigiosa. Fenomenal. No hablo de sus discursos publicos, bien conocidos. Sino de una simple conversacion de sobremesa. Fidel era un torrente de palabras. Una avalancha. Que acompañaba la prodigiosa gestualidad de sus finas manos.

La gustaba la precision, la exactitud, la puntualidad. Con él, nada de aproximaciones. Una memoria portentosa, de una precision insolita. Apabullante. Tan rica que hasta parecía a veces impedirle pensar de manera sintética. Su pensamiento era arborescente. Todo se encadenaba. Todo tenía que ver con todo. Digresiones constantes. Parentesis permanentes. El desarrollo de un tema le conducía, por asociacion, por recuerdo de tal detalle, de tal situacion o de tal personaje, a evocar un tema paralelo, y otro, y otro, y otro. Alejandose asi del tema central. A tal punto que el interlocutor temía, un instante, que hubiese perdido el hilo. Pero desandaba luego lo andado, y volvía a retomar, con sorprendente soltura, la idea principal.

En ningun momento, a lo largo de mas de cien horas de conversaciones, Fidel puso un limite cualquiera a las cuestiones a abordar. Como intelectual que era, y de un calibre considerable, no le temía al debate. Al contrario, lo requería, lo estimulaba. Siempre dispuesto a litigar con quien sea. Con mucho respeto hacia el otro. Con mucho cuidado. Y era un discutidor y un polemista temible. Con argumentos a espuertas. A quien solo repugnaban la mala fe y el odio.






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Retirar Fuerzas Tardo-Colonialistas

Lo sucedido en Altsasu deja bien claro que las eufemísticamente llamadas Fuerzas de Seguridad del Estado que Madrid tiene desplegadas en la Euskal Herria peninsular cumplen una función colonialista muy clara, enrarecer la atmósfera política y violentar el día a día de la sociedad vasca.

Es por eso que desde la izquierda abertzale se solicita que, ante el presente escenario de paz y reconciliación, el régimen borbónico prosiga al repliegue de sus efectivos.

Aquí les presentamos esta nota al respecto publicada en la página de 20 Minutos:


El parlamentario de EH Bildu y miembro de la comisión de instituciones, seguridad y justicia del Parlamento vasco, Julen Arzuaga, ha abogado por "un repliegue de las Fuerzas de Seguridad del Estado que no tienen ninguna función en este país", por readecuar "la función de las policías autonómicas" y por "redimensionar y dar potencialidad a la policía municipal", que, a su juicio, "está en capacidad de asumir la función de una policía comunitaria o de proximidad".

Arzuaga ha referido estas declaraciones a los medios durante las jornadas organizadas por EH Bildu en San Sebastián 'Bases para un nuevo modelo de seguridad pública en Euskal Herria'. El parlamentario vasco ha afirmado que "teníamos pendiente en este pueblo un debate en torno a la seguridad pública y el modelo de policía".

El portavoz de la coalición soberanista se ha preguntado "cómo puede ser que hoy en día tengamos 23.000 efectivos policiales en Euskal Herria cuando según los ratios europeos, los ratios aconsejados, tendríamos que estar en torno a los seis mil".

A su juicio, "hay que actuar y hacerlo desde la responsabilidad y desde un punto de vista de eficacia económica o financiera" y para eso ha abogado por cumplir "tres pasos". Por un lado, "un repliegue de las Fuerzas de Seguridad del Estado que no tienen ninguna función en este país"; readecuar "la función de las policías autonómicas"; y "redimensionar y dar potencialidad a la policía municipal", que para EH Bildu "está en capacidad de asumir la función de una policía comunitaria o de proximidad".

Arzuaga ha destacado que en estas jornadas, celebradas este pasado viernes y sábado en la sala Iratzar, se ha podido escuchar la opinión de expertos procedentes de Irlanda, de Francia, de Canadá, Catalunya y EH Bildu compartirá en los próximos días la "reflexión" realizada sobre este tema con agentes, sindicatos y la sociedad vasca.

En el segundo día de este encuentro han tomado parte, entre otros, el portavoz de EH Bildu en el Parlamento navarro, Adolfo Araiz, el exparlamentario de la Asamblea Nacional de Quebec (Canadá), Serge Ménard, y el miembro de la Asamblea de Irlanda del Norte, Gerry Kelly.








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sábado, 26 de noviembre de 2016

El Pueblo que No se Fue

Les compartimos este reportaje publicado en Deia aclarando que para los colaboradores de este blog nos parece que no se debiera usar el término nacionalismo para referirse al deseo del pueblo vasco por recuperar su soberanía.

El deseo del pueblo vasco por recuperar su soberanía se manifestó recurrentemente mucho antes de que surgieran los nacionalismos que caracterizaron a la Europa de los siglos XVIII y XIX. O sea, los vascos no son nacionalistas, son soberanistas. Tampoco son separatistas pues nunca han formado parte como tal de la identidad española. A lo más son unionistas, pues quieren que resurja la Euskal Herria histórica, la Nabarra Osoa, hoy divida en cuatro entidades políticas.

Dicho lo anterior, aquí tienen el reportaje:


Fueron varios los intelectuales que desde el siglo XVIII vaticinaron la muerte del pueblo vasco y de su lengua, el euskera; algunos con pena, otros con regocijo. Sabino Arana inició el camino que dejó aquellos augurios en papel mojado

Xabier Ormaetxea

Los nacionalistas vascos, al igual que todos los nacionalistas que en el mundo defendemos la existencia de pequeños pueblos, tenemos una deuda de agradecimiento con el filósofo J. G. Herder, considerado como el padre de las nacionalidades. Herder, en su principal obra Ideas para una filosofía de la Historia de la humanidad, escrita en 1791, en la que repasaba las distintas naciones que existían en el mundo, dedicó un breve capítulo a los vascos que concluye: “Sería de desear… que como Mac Pherson entre los galos, surgiera otro Larramendi que entre ellos investigara los rastros de su antiguo espíritu nacional vasco”. Parecería que Herder adivinaba el proceso de decadencia nacional que afectaba al pueblo vasco.

El fundador de la Universidad de Berlín y celebre etnógrafo W. Humboldt nos visitó en 1799 y 1801 dejándonos una inapreciable descripción del pueblo vasco, su cultura y costumbres, pero se mostraba muy pesimista en cuanto a nuestra pervivencia cultural: “Las lentas influencias preparan tanto más seguramente el ocaso a su singularidad nacional y mucho más pesimista aún sobre la pervivencia del idioma: en menos de un siglo quizá habrá desaparecido el euskara de la serie de lenguas vivas”. Para Wilhem Humboldt la desaparición de la nacionalidad e idioma vascos se produciría irremisiblemente antes del siglo XX.

Cofundador de la ideología marxista y comunista, Friedrich Engels, tuvo en 1849 el detalle de referirse a escoceses, bretones y vascos denominándolos basura de pueblos que se convierten una y otra vez hasta su extinción o desnacionalización en portadores fanáticos de la contrarrevolución. Lejos de desear nuestra salvación nacional o pervivencia anunciaba que una próxima guerra mundial haría desaparecer de la faz de la Tierra a pueblos reaccionarios enteros. Lo cual también es un progreso.

Élisée Reclus, celebre pensador anarquista, y creador de la geografía social, nos dedicó en 1867 un extenso artículo titulado Los Vascos, un pueblo que se va. Este artículo, elogioso en muchas de sus partes, viene a ser una especie de epitafio o elogio funerario a un pueblo que estaba, según el autor, destinado a desaparecer irremisiblemente absorbido por España y Francia.

Por último, y para no abusar de las citas, mencionaremos el celebérrimo discurso de Miguel Unamuno en 1901: “Eres un pueblo que te vas; (...) estorbas a la vida de la universal sociedad, debes irte, debes morir, transmitiendo la vida al pueblo que te sujeta y te invade. (...) esa lengua que hablas, pueblo vasco, ese euskera desaparece contigo; no importa porque como tú debe desaparecer; apresúrate a darle muerte y enterrarle con honra, y habla en español”. Lejos de ser ese discurso un hecho aislado y anecdótico, don Miguel publicó de forma reiterada en diversos medios de comunicación y periódicos esas tesis que abogaban decididamente por la eutanasia étnica y cultural para el pueblo vasco.

Si ya de por sí, repasando todos esos negros augurios, cualquier observador del siglo XIX hubiera tenido claro que íbamos derechos al camposanto de las culturas, las circunstancias históricas de las guerras carlistas y las leyes abolitorias forales no hicieron sino acentuar el declive de un pueblo abocado a la desaparición.

Agresiones internas

Muchas veces se trata de justificar ese declive únicamente con agresiones externas, que evidentemente las hubo, pero la tragedia no son esas agresiones externas sino las internas. El triunfo de las tendencias aniquiladoras se dan cuando se lleva a un pueblo a la consciencia de que la desaparición de la cultura propia es un bien en sí mismo y tiende por tanto a adoptar la cultura e idioma del pueblo vecino pensando que lo que recibe es mucho mejor que lo que pierde. Cuando los propios padres imponen a los maestros que extirpen el euskera de sus hijos por los medios que sean y les hagan imitar la cultura castellana convencidos de que eso les dará más oportunidades en el futuro, cuando en amplias parcelas de la sociedad se impone la idea de que el euskera es un idioma de campesinos, válido para hablar de tareas del campo pero inservible en el entorno urbano e incapaz de servir como vehículo de cultura y progreso.

En medio de ese panorama surgen algunas voces que tratan tímidamente de paliar el desastre organizando juegos florales, e incluso voces que cantan con dolor el fin de los tiempos, como el poeta Arrese Beitia que en sus sentidos versos declama: Euskera hil ezkero, ez nuke nahi bizi (si el euskera muriese, no quisiera yo vivir), pero en todo esto no puede verse más que los estertores de una agonía anunciada a lo largo del siglo. El devenir de la historia estaba fijado y el curso de ese río no tenía posibilidad de modificarse en otra dirección.

Jaio nintzan ni, zure il orduban eltzeko?, (¿he nacido para asistir la hora de tu muerte?). Este sentido verso, viene a resumir la percepción de un joven Sabino Arana ante la situación dramática de un pueblo vasco derrotado, y humillado y que él contempla como a punto de rendirse frente al destino de la historia. La tarea que se impone junto a su hermano y mentor, Luis, parece imposible: restaurar el orgullo nacional vasco, cambiar el curso de la historia, dar vida a lo que algunos se disponían a enterrar. La primera vez que expone sus nuevas ideas en público ante un grupo de conocidos en el txakolí Larrazabal, obtiene un rechazo como respuesta y que algunos lo insulten y lo tachen de loco. Sabino y Luis regresaron cabizbajos a su casa de Abando, pero lejos de darse por vencidos deciden dedicar sus vidas y patrimonio a poner en marcha su proyecto.

Lo primero que es necesario para crear un orgullo nacional propio, es poner en evidencia y ridiculizar al modelo de imitación que existía, atacar lo que Sabino denomina ideas extranjeristas y ello explica por qué en su primera publicación periódica, el periódico Bizkaitarra (1893-1895) nos encontraremos con un antiespañolismo radical, mordaz y que solo poniéndolo en su contexto histórico podemos entender. La estrategia consigue dar sus frutos y ese espíritu nacional consigue despertar en amplias capas de nuestro pueblo organizándose un movimiento de masas que empieza a cosechar éxitos políticos y poner nerviosos a los poderes del Estado. Tras la clausura de Bizkaitarra, se iniciará un nuevo proyecto, el Baserritarra, que ya no tendrá el marcado tinte antiespañol de aquel.

Estilos duros

Aún hoy en día, muchos solo muestran o quieren ver esa primera etapa de Sabino Arana de Bizkaitarra que duró poco más de dos años, y a la que el propio Sabino se refiere en carta a un amigo en 1897: “Lo que tuvo de duro en la elección de materias y en la forma de tratarlas, fue necesario entonces. Hoy sobre todo en Bizkaia, ya no haría falta hablar contra España”.

No podemos obviar que el estilo literario y periodístico de la época era muy duro, y que en tiempos de Sabino sus palabras y el uso del término raza, que se empleaba como equivalente a nación, no producían ni mucho menos el rechazo que produce hoy. El propio Sabino Arana reconocía en carta a su amigo Engracio Aranzadi Kizkitza que la imagen que se había forjado no se correspondía con su forma de ser: “Y yo mismo, que a los ojos de los que no me conocen debo de ser una fiera que no puedo estar más que riñendo con todos, yo escribiría hoy un periódico en el que nada, lo más mínimo, se dijese contra España”.

La idea de atacar el modelo de imitación se había vivido no hacía tanto en España cuando se denigraba todo lo afrancesado, tal y como lo refleja Benito Pérez Galdós, poniendo en boca de un personaje de su novela El equipaje del rey José: “Los franceses han traído acá la idea de cambiar nuestras costumbres, de echar por tierra todas las prácticas del gobierno de estos reinos, de mudar nuestra vida, haciéndonos a todos franceses, descreídos, afeminados, badulaques, tontos de capirote y eunucos”.

Supongo que en la España que llama gabachos, franchutes y guiris a los habitantes del vecino país esas palabras producirán risa hoy en día, y dirán que son cosas de aquella época.

Logrado el objetivo propuesto, despertar el orgullo nacional, el nacionalismo vasco pudo iniciar el trabajo en las instituciones, el renacimiento cultural, la acción política. Lo que parecía imposible, es decir, cambiar el rumbo de la historia se hizo realidad. Pocas veces en la historia de la humanidad ha sido posible un fenómeno de ese calibre y solo un auténtico Titán podía obtener tal resultado.

Comenzaba el artículo recordando el augurio expresado por Johan Gotfriend Herder en 1791 de que entre los vascos surgiera otro Larramendi que investigara y revivificase el antiguo espíritu nacional vasco. Cien años después de que escribiese esas palabras en su lejana Koenisberg surgió nuestro Sabino de Arana y Goiri y aquel pueblo que se iba, decidió que no quería morir, se puso en pie como nación y hoy, en pleno siglo XXI, mira al futuro con optimismo.





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Entrevista a Pamela Palenciano

Les recomendamos altamente esta entrevista dada a conocer en Público:


Pamela Palenciano fue víctima de la violencia machista en su adolescencia. Hoy, como superviviente, actúa en colegios e institutos con su monólogo 'No sólo duelen los golpes' para enseñar a los chavales a detectar las sutilezas y primeros síntomas de esta "enfermedad social".

Lucía Villa

A Pamela Palenciano (Andújar, 34 años) se le cayó la venda de los ojos el día que entró en la consulta de una psicóloga que le dijo: "No sólo duelen los golpes". Acudió a ella varios años después de haber salido de una larga relación con Antonio, su novio de la adolescencia, y el hombre que intentó matarla en dos ocasiones.

Pese a todas las secuelas no sabía que aquello tenía un nombre, -violencia machista- y mucho menos que lo que le había sucedido no era por "ser la tonta que se enamora del malote del barrio", sino por ser mujer y vivir en un sistema que entiende y estructura el mundo en función de los privilegios masculinos.

No sólo duelen los golpes es ahora un monólogo impactante con el que Pamela recorre salas, colegios e institutos para enseñar a los adolescentes a detectar las sutilezas y primeros síntomas de esta "enfermedad social". A través del humor y el sarcasmo, Pamela narra su historia, se interpreta a ella y a su maltratador y, casi sin que el público se dé cuenta, va desvelando, uno a uno, los ingredientes con los que se cocina el caldo de la violencia con el que todos convivimos a diario. Y los chavales responden: "muchos se sienten identificados", asegura.
¿Qué hay debajo de las cifras de mujeres asesinadas?

Esa es la punta del iceberg de la violencia estructural. Nos llama mucho la atención la violencia física, desde una paliza a un feminicidio, pero en realidad todo lo que hay debajo somos muchas mujeres que hemos estado muertas en vida. Lo que hay detrás de esto es una sociedad patriarcal de hace más de 21 siglos. Eso que Luis Bonino llamó micromachismos y que yo ya no llamo micro. Es el machismo cotidiano al que estamos acostumbrados todos y todas: a que nos roben la palabra cuando estás hablando, o que digas una idea e inmediatamente: “si pero…”. Una cosa que vas normalizando y que son bromas, y de la broma pasa a “te lo digo con cariño, como piropo”… Eso va aumentando y no te das cuenta que forma parte de la base de abajo.
El machismo es una forma de entender el mundo... ¿Somos en parte todas y todos víctimas de ese sistema?

Un tío que mata a su mujer no se levanta un día y dice: “Yo hoy la mato”. Eso está hecho desde que era un moco, desde que tenía tres años se está cociendo ese maltratador. No es una enfermedad, no es una patología. El que tiene a la mujer en su punto de mira es por una enfermedad social, no mental. Todos somos víctimas del patriarcado, hombres y mujeres, sí.
En tu monólogo narras tu historia, pero apuntas también a una violencia que germina en la educación, en el lenguaje, la familia, la cultura...

Mi monólogo lo pasé de una historia personal a algo político cuando descubrí, gracias a los feminismos, que lo que yo había pasado no era por ser de un pueblo pequeño de Andalucía, por tener 12 años o porque mis padres fueran trabajadores de clase obrera como me dijo una vez un psiquiatra… Me sentía muy culpable, yo decía: “Soy gilipollas, me he enamorado del malo del parque y me ha pasado todo esto por tonta”.

Cuando yo entendí a nivel político que esto me pasó por ser mujer y que había una estructura machista debajo de todo… por eso mi historia es al final una excusa para hablar de la violencia machista en su estructura.
¿Sirve la Ley contra la Violencia de Género y el 016 para atajar el problema?

A final la ley es un papel. Quienes la aplican son tíos y tías que por más sensibilización que le den, me da terror de cómo ven a las mujeres. Entras a denunciar y es como: “Esta a ver qué quiere”. Esperan de nosotras que seamos la del ojo morado. Hay una imagen en nuestra cabeza de mujer maltratada como escondida o como achicada. ¿Qué pasa con el 016? Lo mismo. La campaña está muy bien, pero luego se subcontrata y se subcontrata y se subcontrata a una empresa que regaña a los trabajadores por pasarse más de 10 minutos hablando con una mujer… ¿Qué coño vas a resolver en 5 minutos? Al final ves cifras, no personas. La ley está bien pero la aplican personas que no están concienciadas de verdad.

Se supone que ahora hay más concienciación. Pero los datos muestran que la violencia está cada vez más presente en relaciones entre adolescentes y jóvenes.¿Qué pasa?

Que ahora los jóvenes hablan también. No es que antes no pasara, es que antes no hablábamos de este tema. A mí me pilló en los 90 y no lo hablé, pero luego resulta que no era la única de la pandilla, fuimos varias. Gracias a que se habla más las criaturas responden, y lo bueno es que lo reconocen y llaman al 016 y suben las cifras.

Ahora, las campañas son una cosa y lo que las criaturas ven luego en sus casas, en las redes sociales, en la música que escuchan o lo que ocurre los fines de semana cuando salen a la discoteca, es otra. Hay una identidad masculina y femenina que todo el tiempo se está permeando de violencia, de que hombre significa “cuantas más te folles mejor”, y ellas es: “Sí, yo como soy igual que ellos me puedo acostar con cualquiera pero me siguen llamando puta si se enteran mucho”. Hay cosas que no se mueven.

¿Y cómo se corrige eso?

Para mí la respuesta está en poner la mirada en los victimarios, en los chicos. Para que esto acabe hay que poner el punto de mira en quien está ejerciendo la violencia también. Porque estamos generando una idea de libertad femenina falsa. Cuando hablamos de patriarcado es masculino, pero masculino no sólo son hombres, sino las mujeres queriendo ser como los hombres. Hay que acabar con toda la estructura, esto es lo complejo. El poder es masculino, el éxito es masculino, pero cuando las tías entramos en ese mundo se nos olvida todo y tenemos que ser como ellos: si un tío hace tal cosa, yo también, en todos los sentidos, fuerza, sexualidad, imagen… me salto un montón de normas, dejo de sentir mi cuerpo y me someto a todo para tener éxito.
Tú trabajas sobre todo con ellos, con los adolescentes. ¿Cuándo y por qué decides empezar a contarles tu historia?

A mí me dio mucha rabia sentir que me perdí mi adolescencia. Me dio muchísima rabia. Y la rabia es la emoción que nos han negado a las mujeres per sé, y es tan potente como el amor. Y mi punto fue que yo quería contar esto a nenes y nenas que están en la edad que yo tenía, para que no les pase, ese fue mi motor.

La primera vez que hablé de esto fueron 12 minutos, y me inflé a llorar. Para ver lo que ves ahora en el monólogo he llorado mucho, me costaba hablar de mi ex, ni siquiera decía su nombre, decía mi ex, y hablaba muy enojada de mí. Ahora el teatro me ayuda a poner esa risa para que no sea tan duro. El público que adoro son los adolescentes, porque veo tanta sabiduría, y tanta libertad y tanta verdad en sus preguntas… con los adultos me cuesta más, cuando uno va creciendo se va llenando de filtros, de ideas. Ellos están enteros…
¿Y cómo reaccionan? ¿Se caen muchas vendas?

La mayoría de chicas se sienten identificadas. De un aula de 100, un mínimo de 10 sale llorando… y cuando lloran es por un caso personal o de su pareja o de su madre. Los chicos siempre habían ido en plan rebelde, se mosqueaban conmigo porque les pongo el espejo delante del chulo-piscina, pero últimamente tengo la inmensa suerte de que los malotes de la clase entran con la capa y al final reconocen ser victimarios. Últimamente me encuentro con muchos chicos que me dan las gracias y me dicen: “Me acabo de ver en él y menos mal que estoy a tiempo de cambiar”. Claro, te hablo de uno o dos de los otros 50 que se van, pero para mí son muchos. Para mí sentir que hay un tío o dos que puede cambiar es como… mira, una vida más fuera de esto.

Cuando vas a ver el monólogo te ríes. Utilizas el humor como herramienta para narrar todo esto, pero tu objetivo es incomodar...

Antes, cuando lo hacía desde la rabia, no incomodaba tanto, la gente salía más mosqueada que incómoda. Me exponía mucho y la gente al final me atacaba a mí: “¿Por qué no lo dejaste antes?” Nadie hablaba de él. Con el humor lo que consigo es: “sí, tú ríete, ríete, que conforme pase el monólogo verás la risa dónde te va a llegar, porque te estás riendo al final de tu vida, no de la mía”.

A través del humor es como darle la vuelta a todas esas cosas, es un humor para pensar, más negro pero también más intelectual. Si yo hablo de la cosificación del cuerpo de las mujeres me ven como la plasta que viene a darme la charla. La gente reflexiona más con el humor, porque la gente dramas no quiere.
Hay algo de lo que hablas que apenas se conoce: las secuelas, el después. Tú cuentas cómo tu experiencia afectó en tus relaciones posteriores, cómo habías asumido ciertas conductas como “normales”, cómo un día te diste cuenta de que te habías transformado en Antonio y ejercías la violencia también... ¿Se puede revertir esto?

Yo aprendí un modelo de amor en el que alguien controlaba a alguien, o en el que siempre había uno que tenía un carácter que tiraba más del otro. Cuando yo me encuentro un tío al que no le importa que yo lleve faldas cortas o largas, que no le importa si pasamos dos días sin vernos porque yo estoy apurada, pensaba: “Este no me quiere, no me quiere. Llevo cuatro días sin verle, está con otra”. Toda esa idea de que amar es que estén encima de ti todo el rato. Tú aprendes esa forma de que te amen. Cuando descubro eso se me cae el mundo, porque pensaba que las secuelas eran solo sueños, pesadillas, cosas en el cuerpo... Luego me fui al Salvador donde conocí a mi actual pareja, con el que hemos trabajado muchísimo para no caer en esos roles, ni yo ni él.

No se habla de esto porque nos cuesta mucho reconocer la violencia que sí ejercemos las mujeres con quien podemos. Hablar de la violencia que ejercemos las mujeres, a nivel de políticas de igualdad o de los movimientos feministas, es un tema muy tabú. Reconocemos los privilegios que tiene un color masculino, que no siempre están en un cuerpo de hombre.






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¡Venceremos! #HastaSiempreComandante

Firmes con el pueblo de Cuba, con la Revolución y con el legado de nuestro Comandante.

Aquí la nota de Cuba Debate:

Hasta siempre, Comandante

A las 10:29 de este viernes 25 de noviembre de 2016 murió el Comandante en Jefe, Fidel Castro. La noticia la confirmó Raúl en una alocución en la emisión de cierre del Noticiero Nacional de Televisión, que reproducimos para nuestros lectores:

Querido pueblo de Cuba:

Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo y a los amigos de América y del mundo, que hoy 25 de noviembre, a las 10:29 horas de la noche falleció el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz. En cumplimiento a la voluntad expresa del Compañero Fidel, sus restos serán cremados. En las primeras horas de mañana sábado 26, la comisión organizadora de los funerales, brindará a nuestro pueblo una información detallada sobre la organización del Homenaje póstumo que se le tributará al fundador de la Revolución Cubana. ¡Hasta la victoria siempre!

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viernes, 25 de noviembre de 2016

Inanición Intelectual del Revisionismo Español

Justo cuando pensábamos que Ocho Apellidos Vascos ya no daba para más nos llega este demoledor texto por vía de La Haine:


Manuel Rodríguez Illana

La historia intelectual del Estado español está surcada desde hace varios siglos por una campaña de desprecio de las identidades y culturas de las naciones oprimidas, al objeto de camuflar el chauvinismo histórico español y su transformación en racismo a la vez que se intenta reducir la tendencia al alza de las conciencias propias de dichos pueblos. “El nacionalismo imperialista español cree que los gallegos son pusilánimes, que los catalanes peseteros, que los andaluces vagos y, por no extendernos, que los vascos brutos, racistas y violentos”. Tales construcciones ideológicas tratan de demostrarnos que dicha presunta inferioridad quedará redimida en la medida en que asumamos la (falsa) identidad común superior a la propia. Solo así, siguiendo los mismos ejemplos, los gallegos serán también maleables y pacientes; los catalanes, buenos negociantes y realistas con sentido común; los andaluces, alegres y parlanchines y los vascos, nobles y trabajadores... Pero siempre que sirvamos al ser superior, “España”.
No es otro el mensaje que se esconde bajo el eficaz y taquillero ropaje cómico de Ocho apellidos vascos (OAV), producción de 2014 (Lazonafilms / Kowalski Films / Telecinco Cinema) dirigida por Emilio Martínez-Lázaro y con guión de Borja Cobeaga y Diego San José.

En efecto, en OAV el vasco es violento y racista. Se asocia con el embrutecimiento, el conflicto o las maneras rudas: los momentos en que se escuchan conversaciones (por breves que sean) en euskera transcurren en lo que parece ser una herriko taberna y en medio de una manifestación que acaba con una carga policial. A partir de 4:47, Amaia, la protagonista femenina, le arrea un guantazo a Rafa, el masculino, tras un rifirrafe dialéctico. En 13:28, al protagonista le suena en el móvil un tema de Los del Río, dentro de un autobús, motivo cuya consecuencia será recibir las miradas de odio de dos jóvenes con estética abertzale. En 34:04, el arrantzale Koldo, padre de Amaia (encarnado por el vasco Karra Elejalde), amenaza a Rafa (el personaje que interpreta Rovira) haciendo el gesto de rajarle la boca a un pez en los siguientes términos: “Tiro del sedal, te cojo, te arranco a hostias, te retuerzo entero y luego hago contigo un nudo marinero”.

El vasco que refleja OAV, como apuntábamos, además de bruto, es xenófobo. De acuerdo con el argumento, Rafa es un sevillano que viaja a Euskal Herria para 'conquistar' a una chica vasca que ha conocido en su propia ciudad, pero una vez allí, de acuerdo con el requisito racial-biologicista del padre de ella, deberá simular que es euskaldún con los ocho apellidos reglamentarios, a modo de eventual control de calidad genético. Siguiendo la estrategia del divide et imperat, el españolismo de apariencia amable pero operante en OAV presenta al pobre andaluz como víctima de la andalofobia vasquista (igual que lo será de la andalofobia catalanista en OAC).

El aparente macguffin de la cinta, que de hecho le sirve como título, no es sino la alusión implícita al “racismo sabiniano”. Se trata de una táctica que consiste en sondear y descontextualizar constante y selectivamente componentes racistas en los textos de Sabino Arana, fundador del PNV y figura emblemática del nacionalismo vasco pero, mientras tanto, omitiendo toda referencia al racismo manifiesto de ilustres próceres de la patria española, de acuerdo con la técnica propagandística mediática de la selección y omisión de información. Por ejemplo, mientras Arana escribía con frecuencia que “Sabida es de sobra la inhumana crueldad con que los blancos han tratado siempre y dondequiera a las razas de color”, el malagueño españolista Cánovas del Castillo decía respecto a los negros de Cuba que "la esclavitud era para ellos mucho más preferible a esta libertad” porque “Esos salvajes no tienen otros dueños que sus instintos, sus apetitos primitivos". Existe una Fundación Cánovas, en cuyo patronato de honor se encuentra el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía, y un teatro en Málaga gestionado por la Consejería de Cultura lleva su nombre.

Pero, más allá, para buscar racismo andalófobo no nos vemos en la necesidad de acudir a nacionalistas vascos, sino que encontramos múltiples nacionalistas españoles de los que echar mano. José Ortega y Gasset, el conocido filósofo de la alta burguesía madrileña, opinaba, dentro de unas coordenadas andalo-sino-homófobas, que las/os andaluzas/ces tenemos “la pereza como ideal y estilo de vida”; concretamente, “vida vegetal”, puesto que “la cultura andaluza vive [...] de amputar todo lo heroico de la vida”. En otras palabras, “el andaluz lleva unos cuatro mil años de holgazán” pues “la famosa holgazanería andaluza es precisamente la fórmula de su cultura”, una cultura “que produce a menudo el penoso efecto de hacer amanerado al andaluz”, en referencia a un “gesto frívolo, casi femenil” de este, quien “hace de la evitación del esfuerzo principio de su existencia”. Es más: “la cocina andaluza es la más tosca, primitiva y escasa de toda la Península”, pues “hasta en eso imita el andaluz al vegetal: se alimenta sin comer, vive de la pura inmersión en tierra y cielo.
Lo mismo el “chino”. En definitiva, “el andaluz es el hombre menos idealista que conozco”. Igualmente, encontramos una evidente andalofobia en Miguel de Unamuno, vasco, pero ante todo nacionalista español (“soy, como vasco, ulsteriano o unionista”, amén de partidario de dejar morir el euskera y contrario al reconocimiento oficial de las lenguas del Estado distintas al castellano), quien afirmaba lo siguiente: “Sí, hay que proclamar la inferioridad de los andaluces y análogos y nuestro deber fraternal de gobernarlos. Málaga debe ser colonia y hay que barrer el beduinísmo [sic] o sea el Romero Robledismo. Yo lo proclamaré, y si quedo solo solo quedaré. ¿No lo piensan miles de españoles? Pues habrá alguno de los que son oídos que lo digan. Todo esto sonará en Vigo con santa sinceridad”.

No obstante, en OAV tiene que ser precisamente una nacionalista vasca, por supuesto (Amaia, que tiene en su móvil una funda con la ikurriña y el lauburu, así como un tono de llamada con música de txalaparta), quien inaugure, en 4:47, el capítulo andalófobo: “De verdad, la incultura de esta gente... ¡Panda de vagos, que solamente os levantáis de la siesta para ir de juerga! ¿Qué pasa?” Así, bajo la protectora coartada de la comedia cinematográfica, se proyecta, como es habitual, la creencia de que todo nacionalismo no español (dado que el español, por definición, no existiría, de acuerdo con la doctrina oficial) es automáticamente clasificado como xenófobo, racista, excluyente y totalitario.

Como tendrá ocasión de comprobarse, sobre todo, en la secuela OAV, la cerrazón nacionalista de Amaia llevará a esta en todo momento a abandonar Euskal Herria como país de residencia, aunque para ello sufra el coste personal de renunciar al amor. Es el mismo cliché del vasco cerrado, paleto y endogámico que no tiene interés en salir de su tierra, puesto de manifiesto cuando su padre, en 48:05, comenta a Rafa: “Yo, a la edad tuya, pensaba que si me quedaba en Argoitia muchas cosas me iba a perder, pero luego fue al revés”. El racismo sabiniano agitado por el españolismo aparece de nuevo en 57:27 cuando Koldo, en referencia a que su ex tiene una relación con un andaluz, se lamenta: “No, si Maider me da igual, pero... no sé... ¿Sevillano? ¡No me jodas! ¿Qué imagen le está dando a la hija? ¿Eh?”.

No obstante, poco antes, en 55:29, el bruto, paleto, agresivo y nacionalista pescador vasco acaba de tener un momento de lucidez española, de acuerdo con el relato oficial que se ha encargado de popularizar la mitología de la llamada Transición. El guión de OAV pone en boca de Koldo la afirmación de que, una vez muerto el dictador fascista, la independencia ya no tiene ningún sentido: “Mira, Antxon [Rafa], una cosa te voy a decir. Yo, de chaval, también andaba comprometido con el asunto de la independentzia y eso. Pero eran otros tiempos, cuando Franco y así. Pero hoy en día, ¿eh?, andar con lo de la kale borroka tan en serio... Pues, chico, ¿eh?, no sé...”. Quien se encarga de consolidar esta idea subliminal en la audiencia, en 1:19:35, cerca del final de OAV, es el personaje de Merche, la viuda de guardia civil, quien, exultante, habla como si conseguir independencia política fuera necesariamente sinónimo de animadversión contra lo extranjero: “¡Ya sabía yo que la conquistabas! Los vascos son así: mucha independencia, mucha independencia, pero al final lo español les encanta”.

No nos detendremos aquí en desarrollar cómo el pretexto semántico para la elaboración humorística es, en relación con los personajes andaluces, el chiste constante acerca de la ignorancia y la poca capacidad expresiva oral (respectivamente, los tópicos andaluces de la incultura y el hablar mal), ya que este elemento por sí solo daría para otro análisis monográfico. Mencionemos tan solo, a modo de ejemplo, que en el diálogo de 8:34 entre los trabajadores de un bar sevillano, hablan de "kikurriña" por 'ikurriña', "piso piloto" por 'piso franco' y "escayola" por 'ikastola', amén de presentar de manera hiperbólica al pueblo andaluz como altamente sugestionable y propenso a introyectar y proyectar acríticamente todos los estereotipos difundidos por los medios en relación con otros pueblos; estereotipos que, por otra parte, la propia película contribuye a difundir amparándose bajo el paraguas de la parodia, la comedia y el humor (el único andaluz que conoce el significado de una palabra vasca de uso común, "aita", que es 'padre', lo sabe por la mera casualidad vital de haber hecho la mili en el País Vasco, no por haberse cultivado o interesado en detalles de otras culturas por iniciativa propia). Comentaremos solamente que el único momento en que encontramos un personaje no andaluz haciendo gala de desconocimiento de conceptos e imprecisión léxica es aquel en el que el vasco Koldo repite erróneamente la palabra “metáfora”, en lugar de la cual pronuncia “matéfora” (en la citada conversación de 34:04). Al tiempo, es también la única vez en que el personaje andaluz emplea vocablos del llamado registro culto, precisamente para que en ese fragmento la película evidencie los defectos de dicción y lagunas cognoscitivas de un representante de otro pueblo del Estado, el vasco. Sin embargo, la tara comunicativa que configura la imagen del euskaldún se centra más en la dificultad o imposibilidad de expresar las propias emociones (condición que se denomina “alexitimia” en el ámbito de la psicopatología), todo ello vinculado a su 'rudeza' y falta de tacto. Así puede verificarse en 1:04:59, momento en que Koldo intenta, conteniendo alguna lágrima, decir adiós a su hija, a Rafa y a Merche: “Bueno, pues... oye, no vamos tampoco a alargar este momento, ¿eh? Que he estado muy a gusto, de verdad. Con todos. Fenomenal. A mí las despedidas no me gustan una hostia, así que mejor así callar y... marchar también tendría que hacer porque si no vamos a acabar aquí todos emocionados. Buena boda, ¿eh? Disfrutar y... Antxon, perdona si al principio pues... oye. Pues... ¿eh? Oye, aquí somos así”.

Aparte de incultos y malhablados, los personajes andaluces de OAV trabajan en su totalidad en el subsector económico de la hostelería/turismo, el reservado para Andalucía de acuerdo con la división internacional del trabajo en el Estado y en la Unión Europea, y que la cinta se encarga de afianzar en el imaginario del público. Por ende, son todos fuertemente españolistas, como denota la artificialmente hiperbólica profusión de banderas de España en el citado establecimiento (junto con otros detalles, como una estampa de la Legión). Esta condición es la que conferirá a Rafa la misión de sutura simbólica del Estado a través de su futura unión sentimental con la separatista Amaia.

Así pues, podemos establecer como corolario que, al final de OAV, el andaluz, por supuesto españolista, redime la hostilidad de la vasca. A través del amor, reestablece la unidad de España trascendiendo la 'cerrazón nacionalista' (Amaia lo es, como hemos observado). Lo mismo, de manera análoga, hace Merche (que tiene un cuadro en la pared con la bandera española y una representación de un toro en su casa), cacereña y viuda de guardia civil, con Koldo. De acuerdo con el mensaje proyectado por la película bajo el aparentemente inocente paraguas de la comedia, las/os vascos adolecen de un fuerte bloqueo afectivo y emocional. Están impedidos, por lo que necesitan a un/a 'español/a' que les ayude a superar su incapacidad; de hecho, Merche ayuda a Koldo a que le exprese a su hija el amor paternal que siente por ella. La adscripción a la españolidad es igual a apertura emocional y cosmopolitismo, mientras el nacionalismo vasco equivale a aldeanismo, minusvalía afectiva y alexitimia. Por supuesto, la cinta incluye una apología del amor romántico con la boda próxima al desenlace (recuérdese la mencionada explicación sobre las/os vascas/os que ofrece Merche a Rafael a las puertas de la iglesia: "mucha independencia, pero al final lo español les encanta"). Que Amaia hubiera pactado con Rafael dejarle plantado en el altar para seguir con el engaño al padre de la primera no altera nada el sentido de la fábula, ya que en ese punto ambos ya han mantenido un encuentro sexual (Rafa fue quien viajó al lugar de residencia de Amaia al objeto de 'conquistarla' mientras ella, hostil a sus pretensiones, se había estado resistiendo todo el tiempo) y será la vasca quien, en la escena final, vuelva a Sevilla para recuperar el amor del andaluz. Unidad española a pesar del aldeanismo periférico, ignorancia y malhablar andaluces y neandertalismo vasco serán los ejes centrales que se mantendrán en la secuela que, a raíz del éxito de taquilla de OAV, se perpetre tan solo un año después: Ocho apellidos catalanes... pero eso requiere su propio examen.


Texto completo en: https://www.lahaine.org/fC5p






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