domingo, 9 de octubre de 2016

La Guerra Civil Europea

Hemos estado compartiendo diferentes artículos y notas acerca del aniversario ochenta de la barbarie genocida llevada por los fascistas españoles, italianos y alemanes a la Euskal Herria de los años 30 del siglo pasado. En el reportaje que les presentamos a continuación se esboza un concepto bastante interesante; el de la guerra civil a lo largo y ancho de Europa en contra del fascismo.

El reportaje ha sido publicado por Noticias de Navarra:

Expertos ponen una mirada ética y crítica a la memoria

El Archivo General de Navarra acoge, hasta mañana, las jornadas ‘Fascismo y lugares de Memoria’. El historiador Ismael Saz impartió la primera charla y habló sobre la guerra civil europea y la fascistización.

Amaia Rodríguez Oroz | Javier Bergasa
Ochenta años después del golpe militar de 1936, Navarra tiene ante sí el reto de adecuar sus espacios públicos a las exigencias de una memoria democrática, tal y como establecen su ordenamiento jurídico, como la Ley Foral de Memoria de 2013, además del compromiso del Gobierno de Navarra actual y diferentes instituciones que lo sustentan. Ahora, con la intención de reflexionar sobre el fascismo europeo y sus procesos de vilencia política y social, el Archivo de Navarra acoge, desde ayer y hasta mañana, las jornadas Fascismo y lugares de Memoria, organizadas por la Dirección General de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, donde seis expertos retoman el discurso de un pasado que es preciso recuperar proyectando sobre él una mirada ética y crítica. Así lo expresó ayer la consejera de Relaciones Ciudadanas e Institucionales, Ana Ollo, durante la inauguración de estas jornadas, en las que también se realizará una visita a la escultura a la mujer represaliada de Peralta, que se inaugura hoy, al Parque de la Memoria de Sartaguda, y a Ezkaba y el cementerio de las botellas.

El historiador de la Universidad de Valencia, Ismael Saz, fue el encargado ayer de inaugurar las jornadas, con La guerra civil europea y el concepto de fascistización, una charla en la que reflexionó sobre el concepto de fascismo, el contexto histórico en el que se fortalece y su operatividad para aplicarlo a la dictadura de Franco. Cuando se preguntó por su naturaleza, Saz, uno de los principales estudiosos en la relación entre el fascismo y el franquismo, llegó a la conclusión de que “el fascismo está relacionado con el franquismo, pero no es exactamente lo mismo. Si bien el franquismo mantiene elementos de naturaleza inequívocamente fascista, como el carácter antidemocrático contrarrevolucionario, el uso de la violencia o el caudillismo, hay otros que lo diferencian, como el peso inferior del partido franquista, o el superior peso de la Iglesia y el ejército, pero también el menor interés por la movilización política de las masas”. Asimismo, consideró que el concepto de fascistización “ayuda a superar esta dicotomía”.

Ismael Saz mencionó al historiador, recientemente fallecido, Ernst Nolte para tomar de él el concepto de guerra civil europea, un término que “no se puede utilizar en el sentido reductivo”. “La guerra civil europea son muchas guerras civiles, y tiene lugar en el interior de prácticamente todos los países”, señaló el historiador, y agregó que “esta guerra concluye con una derrota del fascismo”. Pero la complejidad del fascismo no se cierra a esta derrota, y aquí es donde entra el concepto de fascistización. “El último legado del fascismo es la dictadura franquista”, subrayó Saz, quien explicó que “los fascistas españoles se referían a los fascistizados como aquellos que cogían del fascismo aquello que les interesaba pero no otra cosa, como los de Acción Española o los de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas)”. Además, explicó que “en España se tomaban aspectos del fascismo que venían bien, especialmente en clave represiva y violenta”. Con esto, Saz expresó que “los regímenes, como la dictadura italiana de Mussolini, la alemana de Hitler, la Francia de Vichy o la Portugal de Salazar, no son iguales”.

Por otro lado, el historiador recalcó que “no todo era fascismo en la época del fascismo”, “El fascismo llegó a ser hegemónico, en un mundo de los enemigos de la democracia y del socialismo, pero había algo más, como el nacionalismo reaccionario, el catolicismo político, los legitimistas, los tradicionalistas, los poderes mediáticos o la derecha intelectual. También estaba el palo socialista, que no eran fascistas aunque no les venía mal que alguien les limpiase la empresa de rojos”. No obstante, todos estos “se fascistizaron en diverso grado para beneficiarse de la existencia del fascismo”. Por eso, agregó Saz, hoy en día y desde la perspectiva de enfoques transnacionales, se “insiste cada vez en estas ideas de trabajar el mundo de la reacción, incluso el periodo de entreguerras, como algo más complejo donde había hibridaciones”.

El franquismo, agregó, “buscó inspiración en Italia en muchos aspectos, pero en otros también se fijó en la Portugal de Salazar”, así como la “Francia de Vichy no se inspiró tanto en la Alemania nazi o en la italia fascista, pero sí en la España de Franco y en la Portugal de Salazar”, que a su vez se estaban fascistizando. Por último, el historiador concluyó que “en términos de represión política, el franquismo fue mucho más cruel y sanguinario que el nazismo y que el fascismo, pero era porque el fascismo le daba estas licencias”.



No estamos de acuerdo en eso de que el fascismo haya sido vencido, basta con estudiar detenidamente al neoliberalismo para entender que sigue tan presente como entonces.




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