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viernes, 11 de abril de 2025

Desmontando Mitos Lingüísticos

Desde el portal de la Universidad del País Vasco traemos a ustedes esta reseña a un libro de desmonta algunos mitos acerca del euskera y de otros idiomas de los denominados aislados.

Adelante con la lectura:


El euskera y las restantes lenguas aisladas comparten rasgos con todos los demás idiomas

Un estudio dirigido por docentes de la UPV/EHU analiza las características y desarrollo de distintas lenguas aisladas y desmonta numerosos mitos y creencias

Las lenguas genéticamente aisladas carecen de parentescos conocidos y representan el 2-3 % de los idiomas del mundo. El euskera es uno de los ejemplos más conocidos, pero hay muchos más, como el ainu de Japón, el pirahã de Brasil y el burushaski del norte de la India. El hecho de carecer de parentescos idiomáticos significa que estas lenguas no son como los idiomas que se clasifican en familias. Por ejemplo, el castellano, el francés y el inglés pertenecen a la familia de lenguas indoeuropeas, tal como quedó demostrado hace más de dos siglos. Las lenguas aisladas no han sido objeto de investigaciones profundas, menos aún de estudios comparativos.

El libro Investigating language isolates: Typological and diachronic perspectives viene a cubrir ese vacío. Se trata de una recopilación de artículos editada por los profesores/as Iker Salaberri, Dorota Krajewska y Eneko Zuloaga, de la UPV/EHU, y Ekaitz Santazilia, de la Universidad Pública de Navarra. El libro se divide en 11 capítulos y analiza 20 lenguas aisladas habladas en todos los continentes. Los investigadores/as comparan los rasgos lingüísticos de las lenguas aisladas con los del resto de idiomas y analizan cómo han evolucionado en el tiempo y de qué modo les ha afectado el contacto con otras lenguas.

El hecho de que las lenguas aisladas no tengan parentescos conocidos a menudo genera mitos y creencias en torno a ellas. En Euskal Herria es habitual oír decir que el euskera es la lengua más antigua de Europa, que es especial, un idioma puro, y que tiene una gramática compleja. En este libro recién publicado se lleva a cabo una comparación cuantificadora masiva de diferentes rasgos gramaticales de 215 lenguas del mundo y se demuestra que las lenguas aisladas se comportan de manera similar al resto de idiomas: no son especiales, ni puras, ni más antiguas ni más recientes que el resto de lenguas, y no tienen una gramática más compleja.

Además, se señala que, en las lenguas aisladas, al igual que en el resto de idiomas, pueden desarrollarse técnicas de reconstrucción etimológica de palabras, aunque esas técnicas tengan sus particularidades.

Información adicional

El libro ha sido publicado por la prestigiosa editorial holandesa John Benjamins, en el número 135 de la línea de publicación Typological Studies in Language. El equipo editor del libro ha contado con el apoyo de los proyectos Monumenta Linguae Vasconum y TransGram financiados por el Ministerio de Ciencia y del grupo de investigación en Lingüística Diacrónica, Tipología e Historia del Euskera financiado por el Gobierno Vasco.

Los editores/as de la obra son los docentes de la UPV/EHU Iker Salaberri, Dorota Krajewska y Eneko Zuloaga, y Ekaitz Santazilia, de la UPNA. Los autores/as de los capítulos son profesores/as e investigadores/as de diversas universidades ubicadas en Francia, Alemania, Reino Unido, Brasil y Estados Unidos. Uno de los autores es el profesor Julen Manterola de la UPV/EHU. El libro ha sido fruto de tres años y medio de trabajo.




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sábado, 29 de abril de 2023

Egaña | Europa, Protectorado

Desde su perfil de Facebook traemos a ustedes este devastador texto por parte de nuestro amigo Iñaki Egaña, dirigido sin piedad al corazón mismo del eurocentrismo.

Disfruten la lectura:


Europa, protectorado

Iñaki Egaña

Hace más de un año, cuando la invasión de Ucrania por tropas rusas, sentimos el olor de la pólvora en la cercanía y concebimos todo tipo de cábalas. Supongo que las mismas, aunque en mayor profundidad, que las que hicieron los estrategas rusos y de la OTAN. La guerra iba a ser corta, la aplastante superioridad del Ejército ruso iba a desequilibrar el escenario en unas semanas, auspiciada por el éxodo de millones de ucranianos e, incluso, como parece supusieron los militares de Moscú, Zelensky tenía los días contados. Desde su propia casa le iban a defenestrar porque Ucrania no era sino un estado fallido más. A fin de cuentas, Zelensky era un payaso reconvertido a presidente. Y Putin, con el alargamiento del conflicto y las sanciones a su economía, iba a caer en unas semanas. El pueblo soberano ruso se levantaría como los estudiantes de la histórica Primavera de Praga.

Resultó que todo aquello era fruto de una visión muy mediatizada que nos ofrecían las dos o tres agencias de noticias que copan el mercado mediático. Ninguna de esas expectativas se cumplió. Pekín ya avanzó que el conflicto se iba a enquistar y que, a pesar de que desde su posición cualquier desequilibrio geopolítico no favorecía aparentemente sus intereses, la guerra iba para largo. Los más agoreros, probablemente con parte de razón, nos anunciaban el comienzo de una Tercera Guerra mundial, más híbrida y sin las trincheras de las anteriores. La misma que ya había denunciado, con otros escenarios entre ellos los del saqueo y la pobreza acumulada, el papa de la cristiandad católica-romana, el argentino Bergoglio.

Hoy, con la guerra larvada, con sus frentes atenazados con víctimas diarias ocultadas por los bandos en litigio, el planeta es bien distinto al que respirábamos al final de la pandemia, o lo que es lo mismo, al comienzo de la invasión de las tropas rusas de suelo ucraniano. En lo cercano, la economía de la Unión Europea se ha contraído, una nueva crisis bancaria, al estilo de las subprime de 2008, está al acecho, y la OTAN, es decir Washington, ha tomado las riendas del Gobierno comunitario de Bruselas.

Sorprendentemente, para lo que nos han ido contando nuestros mandatarios, la crisis ha recaído en la Unión Europea, con mayor crudeza que en Rusia. El euro ha caído un 18% frente al rublo y otro 8% frente al dólar. La popularidad de Putin se ha revalorizado y su economía despunta en medio del caos europeo. Su producción de grano para exportar se ha duplicado, mientras que la de EEUU y la Unión Europa ha descendido drásticamente. Y en la periferia, África y América Latina, la crisis alimentaria ha aumentado exponencialmente. Cien millones más de hambrientos, 8.500 niños que mueren al día por hambrunas.

Mientras, el planeta, a pesar de nuestra historia colonizadora, también en ideas, filosofías, religiones, contribución revolucionaria y modelos políticos, se ha desplazado al este de Eurasia. Entre otras razones, porque la Unión Europea ha ido a rebufo de Washington y ha sido incapaz de plantear una alternativa propia. Mucho se habla de protectorados como el de Puerto Rico, ciudadanos de EEUU para algunas cosas, migrantes sin derechos para otras. La Unión Europea, no está muy lejos de esa concepción.

En la cercanía, tuvimos en Gorramendi un centro de comunicación para combatir a la Unión Soviética y ahora una base militar para entrenamientos como es el Polígono de las Bardenas, estratégica en dos grandes invasiones yankees como las de Vietnam e Irak. EEUU tiene en la actualidad 452 bases militares en Europa. Símbolos físicos en el aspecto bélico. La colonización en otro orden (farmacéuticas, espectáculos, tendencias sociales…) es de tal magnitud que hoy estamos en condiciones de poder responder con mayor celeridad a cuestiones relacionadas con el paisanaje de Malibú o el Greenwich Village que a las de las Cortes de Bilbo, tan bien definidas por el ya fallecido Pepe Rey.

Y, con esta campaña permanente de propaganda, seguimos creyendo que los modelos experimentados en Washington son los nuestros, que EEUU es el país de la emancipación, el mismo que exporta los principios constitucionales de la libertad, igualdad y fraternidad, los que soportó la Revolución francesa. Y eso es tan falso como que la tierra es plana. La limitación de libertades llega desde EEUU (la última la restricción del aborto), a pesar de que pensemos que ellos fueron los que exportaron los derechos LGTBIQ, los de la igualdad de género y los del respaldo a las minorías. Y creemos, con toda la candidez posible, que el planeta respira en nuestras mismas coordenadas, por muy progresistas y necesarias que sean. Eso también es falaz. El mundo mundial sigue siendo racista, patriarcal y homófobo, y por ello la mayoría de la humanidad apoya la política de Putin, incluidos los regímenes totalitarios o neofascistas como el de la India de Narendra Modi o la Arabia Saudí de los Al Saud.

Seguimos en claves equivocadas, como si los Campos Elíseos de París, la Scala de Milán, la catedral de Colonia o la Gran Vía de Bilbo, fueran el corazón del Universo. Tampoco Manhattan. La Guerra Fría concluyó y los dos bloques desaparecieron. Hoy es el mundo es multipolar. La visión social y cultural de Putin, tremendamente retrógrada a nuestros ojos, es la misma que destilan en al menos el 75% del planeta, en África, en Asia, en muchos escenarios de América, incluso en Europa… Sociedades y estados patriarcales, incluyendo las castas de India, por cierto, desde hace meses el estado más poblado del planeta. Sociedades que se rigen por códigos aún medievales.

Desapareció la colonización, pero aún Occidente continúa creyendo que es el centro del planeta. Sin embargo y desgraciadamente somos un apéndice más de Washington. Y, por lo que parece, por mucho tiempo. Nuestra evocación a la democracia ateniense es tan anacrónica como patética. Reconocer nuestra irrelevancia es otra de las asignaturas pendientes. Luchemos por nuestros derechos y los de toda la humanidad.

 

 

 

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martes, 30 de agosto de 2022

Añil Obrero de Bergara

Este artículo de la sección Moda de El País definitivamente se merece la etiqueta Kurlansky.

Lo mejor de todo es que tiene que ver con la identidad de la clase obrera, que esperemos pronto pase de ser identidad a ser conciencia.

Adelante con la lectura:


¿Por qué los monos de trabajo son azules? La accidentada historia de un color que creció en el País Vasco

Para responder a esta pregunta hay que retroceder varios siglos, casi al año 1200, y aterrizar en las tierras de Gipuzkoa.

Raquel Peláez

Todo tiene un porqué, hasta los colores de la ropa. El tejido de las prendas militares de los ejércitos de tierra es de un característico verde caqui (que sufre importantes variaciones de un ejército a otro) porque su función, además de la protección y la resistencia frente a las agresiones externas, es la del camuflaje. Los chubasqueros de los pescadores son intensamente amarillos porque en la cubierta de los barcos, en medio de una tempestad, la visibilidad es muy reducida y antes de la invención de los tejidos reflectantes, el amarillo canario era el color que más contrastaba frente al fondo gris o azul oscuro de alta mar. Pero, y hablando de azules, ¿por qué en todo el mundo son de un color azul oscuro tan característico las ropas de trabajo de los albañiles, los fontaneros y los operarios en general, desde el inicio de la revolución industrial?

Para responder a esta pregunta hay que retroceder varios siglos, casi al año 1200, y aterrizar en las tierras de Gipuzkoa, paso natural entre la costa y la llanada alavesa, donde en la época de Alfonso X El Sabio se fundarán villas a lo largo de la ruta que une las costas del Cantábrico con la meseta. Por esta vía se empezará exportar a Inglaterra la lana de los grandes rebaños castellanos, a la vez que de vuelta volverán hacia la península ibérica las grandes innovaciones de la Pérfida Albión, como las máquinas de vapor. En este contexto, el valle del río Deva, será crucial y allí crecerá Villanueva de Vergara, que se acabará convirtiendo en un importante centro fabril centrado en la industria textil y metalúrgica. ¿Qué tiene esto que ver con el azul? A principios del siglo XIX, cuando en el valle del Deva ya había una especialización textil de siglos, empezó a llegar desde China hacia el Reino Unido un tejido llamado nanquín, cuya parada obligatoria antes de entrar en Europa era el puerto de Mahón.

El nanquín, una variedad amarillenta de algodón, se teñía con índigo, un colorante natural documentado ya por Marco Polo en sus viajes y que llegó a Inglaterra desde la India. Este tinte apareció como la solución perfecta para convertir los tejidos más resistentes también en los más sufridos: es decir, en aquellos en los que las manchas no eran perceptibles a la vista humana y, por lo tanto, manifestaban menos el uso. Solo tenía un problema: usarlos en cantidades industriales teñía de azul el agua de la zona donde se fabricase y además no valía cualquier agua para conseguir la reacción química necesaria para que el milagro añil se produjese. Y fue en esa villa guipuzcoana atravesada por un río llamado Deva donde los fabricantes textiles conectados de forma natural con Inglaterra decidieron probar suerte: así fue como el mahón azul, utilizado para trabajos pesados por obreros, campesinos, pescadores, se convirtió en un producto esencialmente vasco.

En Vergara había decenas de empresas dedicadas a esta labor. Como atestiguan José Luis López y José E. Perallón en El mundo azul de Tavex, una obra en la que conmemoran el 150 aniversario de la principal empresa de Vergara que se dedicaba a la elaboración de hilo, tejido y estampaciones de algodón, en 1860 solo esa compañía daba empleo a 500 trabajadores. “La energía utilizada era hidráulica, del río Deva, y de vapor, y tenía «instaladas 54 máquinas para preparación y carda de algodón, 28 máquinas de hilar y 164 telares”. Existía también un “departamento de blanqueo, teñido y estampación”. Algunos lugareños recuerdan perfectamente cómo aquella actividad se prolongó hasta muy entrado el siglo XX. “La mayoría de las que trabajábamos ahí éramos mujeres, porque el trabajo requería una destreza manual que se nos presuponía a nosotras. Recuerdo a mi tía contar que a ella la pusieron a trabajar ahí cuando apenas tenía 12 años y que tuvieron que ponerle una silla especial, porque no llegaba a las máquinas”, cuenta María Pérez, nombre ficticio de un operario de Távex que trabajó como administrativa en la empresa, pero que pertenece a una familia con varias generaciones involucradas en las labores de sus talleres.

Cuentan algunos de los trabajadores de la industria textil de Vergara que desde que tienen memoria, en el pueblo se sabía que el argumento principal para defender la instalación de aquella actividad allí era que, supuestamente, el agua del río Deva tenía unas propiedades que favorecían la fabricación de un perfecto azul mahón. Azul que pasó a denominarse “de Vergara”. Sobre las propiedades de este agua y sus supuestas peculiaridades químicas, esta publicación no ha encontrado pruebas.

En 1888, en Vergara se fabricaban 17.000 piezas al año. Con el comienzo del siglo XX su consumo siguió extendiéndose, hasta que en los años veinte apareció la competencia catalana. Cuando comenzó la Guerra Civil, la localidad cayó rápidamente en manos de los nacionales y en la posguerra, en ella llegó a producirse el 90% del tejido para ropa de trabajo que se fabricaba en España: en 1970 había en la villa todavía 16 empresas textiles, que ocupaban a unos 2.000 trabajadores, la mayoría, mujeres.

Es en esa época, en los años setenta, cuando irrumpe en el mercado español el denim o tejido vaquero. Algodón y tinte azul: en Vergara eran expertos en estos dos elementos y no en vano la localidad se convirtió en referente para los Sainz Merino, que desde Valencia fabricaban los vaqueros de España y de una parte de Europa. Las algodoneras españolas se convirtieron en proveedoras del mercado norteamericano también, pero lo que ofrecían era mucho menos competitivo que las grandes factorías de Guangzhou, en China, de Ahmedabad, en la India, o de Settat, en Marruecos. Allí es donde ahora corren los ríos azules, mientras que el Deva transcurre más limpio que nunca. A Vergara, eso sí, nadie le puede ya quitar el honor de haber tenido su propio azul.

 

 

 

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viernes, 1 de julio de 2022

Entrevista a Miguel de Lucas

Al españolismo les fascina la idea de que algún día su relato único prevalezca y así se borre de la memoria la gesta que llevaron a cabo las mujeres y los hombres que se enlistaron en las brigadas internacionales para luchar en contra del fascismo en el teatro ibérico.

Para su desmayo, los esfuerzos para preservar la memoria son muchos y hasta el sol de hoy se sigue documentando lo ocurrido con estos internacionalistas.

En ese sentido, les invitamos a leer esta entrevista publicada por Naiz:


«La memoria no es por nuestros muertos sino para los vivos, para asentar la historia que viene»

Miguel de Lucas | Autor de ‘Sois historia, sois leyenda’ | El profesor Miguel de Lucas hace un emotivo homenaje a los brigadistas internacionales que lucharon contra el franquismo en su nuevo libro ‘Sois historia, sois leyenda’. Advierte de la «memoria amputada» en el Estado español y explica por qué es importante ocuparse de la transmisión.

Daniel Galvalizi

‘Sois historia, sois leyenda’ (Editorial Ctxt) tiene como autor al periodista, profesor universitario y doctor en Literatura española Miguel de Lucas. Ha sido presentado recientemente y en él se vuelve a poner sobre la mesa la relevancia de hacer «una memoria ampliada» que contrarreste la «memoria amputada y enterrada» por la poderosa «industria del olvido» del Estado español.

Con eje en el proceso histórico, De Lucas recuerda las historias de vida de algunos de los 35.000 brigadistas que llegaron a la Península a luchar contra el franquismo, entre ellos los luego famosos políticos Willy Brandt (Alemania) y Jawaharlal Nehru (India). Y alerta en entrevista con 7K por el ascenso del discurso de la ultraderecha en el Estado español: «Vemos que las historias que están convenciendo ahora son otras porque hemos olvidado o no hemos sabido contar estas historias como la de las Brigadas».

Para la presentación del libro escribió una carta pública a un hijo contando la importancia de conocer esta historia. ¿Es a un hijo metafórico o es realmente a un hijo suyo?

Sí, sí, el hijo es real, de carne y hueso, es Diego, mi hijo de tres años. Todo esto empieza por una crisis que he tenido y que suele ocurrir a quienes escribimos sobre temas históricos y con cierto compromiso, que es pensar ‘¿para quién diablos escribo?’, ‘¿a quién le llega y qué impacto tiene?’. Te gustaría que llegara a la siguiente generación y que causara la misma fascinación.

La génesis de este libro por un lado es una bendición y por otro una maldición, viene de una serie de reportajes que quería hacer sobre las Brigadas Internacionales y la sensación que tuve fue que había un problema: llega un momento en que no sabes poner el punto final. Estamos hablando de mas de 35.000 hombres y mujeres que vinieron y todos tienen vidas interesantísimas. Cada uno de ellos es una novela.

¿Por qué bendición y maldición entonces?

Porque internet es bendición y maldición en eso también. Porque encuentras una cantidad oceánica de información, un caudal inmenso, y pensaba a la vez ‘¿qué puedo contar yo que no se haya contado?’. Y esto coincide con mi hijo, con quien pasaba mucho tiempo hablando sobre samuráis y caballeros de la Edad Media y me sorprendía lo bien que lo pasaba hablando con él de estas historias frente a lo mucho que tenía que luchar para contar la historia de las Brigadas Internacionales. Entonces ocurrió que vi el famoso discurso de La Pasionaria despidiendo a los brigadistas y ella no dijo ‘iros a escribir tesis o estudios académicos’, lo cual está perfecto, sino que pidió a las madres hablar a sus hijos de las Brigadas. Hay dos formas de memoria, la que está en los libros y la que se transmite por vía oral, generacional de padres a hijos. Y yo la conocí por parte de mi padre y ahora se la cuento a mi hijo.

Yendo a los hechos históricos, cuenta que de los 35.000 brigadistas murieron más de 10.000 y que vienen de muchas nacionalidades…

Sí, las cifras no son exactas, es difícil conocerlas. De los primeros que vinieron en 1936 casi todos murieron y quedaban pocos a finales de 1938. Hay que sumar los números de desaparecidos, presos, desertores, mutilados... Por eso el libro comienza con la fotografía del desfile de retirada en Barcelona con la frase ‘en la foto no están todos, los mejores habían muerto’. Las nacionalidades que más presentes estaban eran franceses y belgas. Una frase de una brigadista francesa que leí resume muy bien por qué vinieron tantos; entendieron antes que nadie que la Segunda Guerra no empezó en el 39 sino en España en el 36.

¿Cuál fue el dato que más le sorprendió de todas las historias conocidas al hacer el libro?

Muchas, pero una en particular... que hubo una presencia muy importante de judíos en las Brigadas, de hecho viajaron mas de 100 judíos argentinos para sumarse a las Brigadas, y esto va en contra del discurso que dice que hubo cierta pasividad de la comunidad judía ante el fascismo. Hubo una presencia significativa, no se definían por su fe religiosa, porque en su mayoría eran marxistas o socialistas, pero tenían claro que estaban siendo perseguidos y querían luchar para detener el fascismo.

También hubo israelíes y palestinos, aunque no existía aún Israel, estuvo [el que sería canciller alemán] Willy Brandt, estuvo [el luego primer ministro indio] Jawaharlal Nehru, hubo también chinos, de todo. Y una historia de unos hermanos polacos que vivían en Bélgica me impactó; ambos murieron y le dejaron una carta a su madre explicando por qué fueron a España, y en ella le dicen ‘entiéndelo madre, por favor, no vinimos a luchar por intereses egoístas, en España estaba el polvorín que iba a incendiar el mundo entero’.

Muchas historias de vida emocionantes...

Sí. Otra que he descubierto ya después de terminar el libro es la de la brigadista conocida como la Reina de la Ametralladora, una antifascista holandesa que se llamaba Fanny [Schoonheyt, combatió en el frente de Aragón]. La prensa la apodó así y estuvo en España ya antes de la guerra civil, organizando la Olimpiada Popular de Barcelona en 1936. Hay un germen de las Brigadas en las personas que van a esas Olimpiadas, que son para contraprogramar los Juegos de Hitler. Justo un día antes de la inauguración en Barcelona se produce el levantamiento militar y golpe de Estado. Hay una comunidad de exiliados políticos italianos y alemanes inmensa en Barcelona cuando estalla la guerra.

Lo que me impresionó de Fanny es que ella terminó exiliada en República Dominicana y resulta que una periodista holandesa contactó a la hija de Fanny una vez y la joven no tenía ni remota idea de lo que había hecho su madre. A partir de una biógrafa que viaja a la República Dominicana ella se entera de lo que había hecho su madre y eso habla de la desmemoria que existe, igual que hay una memoria amputada. Con la memoria definimos quiénes somos y construimos la identidad. La memoria también puede ser ampliada, conocer estas historias es una manera de ser quienes somos y en base a eso ver cómo se construye.

Recordemos para quienes no conocen este dato. La Pasionaria, la vizcaina Dolores Ibarruri, ¿por qué hizo ella ese discurso en Barcelona y por qué despedía a los brigadistas?

Fue uno de los intentos desesperados de Juan Negrín por salvar la República. Cuando él llega a la presidencia, ya tiene malas cartas y él tenía el plan de ‘resistir es vencer’. Creía que si se alargaba la guerra civil podía ser que coincidiera con la guerra en Europa y esto implicaba barajar las cartas de nuevo y la República podía tener una posibilidad. Eran tiempos de la política de apaciguamiento cobarde del Reino Unido y Francia, de darle a Hitler lo que quiere. Dentro de esto, Negrín tiene la idea de presionar al Comité de No Intervención para que presionen a Alemania e Italia y estos así retiren todo el apoyo incesante dando material a los franquistas.

Esto ocurre en 1938, cuando Hitler se queda con los Sudetes checos. Negrín pensaba enviar el mensaje a París y Londres de que no había más brigadistas para que haya un movimiento en sentido opuesto en el otro bando. Porque en la Batalla del Ebro habían comprobado que sin apoyo alemán o italiano la República tenía una posibilidad. También es cierto que lo de Negrín era un riesgo calculado, porque las Brigadas ya estaban muy diezmadas e incluidas en el Ejército Republicano. Y por eso es que se los despide en ese acto en Barcelona, y La Pasionaria es la que da el discurso porque básicamente la Internacional Comunista era en ese momento la que tenía capacidad de reclutamiento y la infraestructura y la Pasionaria estaba a la cabeza del PCE.

¿En Euskal Herria hubo muchos brigadistas?

Haciendo el libro no encontré información sobre eso. Los brigadistas llegan a Albacete, a la que llaman la Babel de la Mancha. Se organizan allí llegando desde París, y tienen su batalla más importante en Guadalajara. Allí se produce una suerte de guerra civil italiana dentro de la española porque se enfrentan tropas fascistas de Mussolini con la brigada de Garibaldi y la ganan los antifascistas. Hemingway dijo una vez que esa fue la primera batalla que se libra a escala mundial.

Por otro lado, el gran éxito de los brigadistas es la defensa de Madrid. Cuando Franco está a las puertas de Madrid, el Gobierno de Largo Caballero cambia la capital y abandona la ciudad pensando que iba a caer en cuestión de días. Y el 6 de noviembre de 1936 hay un gran desfile de los brigadistas por la Gran Vía, dando una inyección de moral a las milicias españolas, menos capacitadas. Gracias a ellas, Franco no pudo entrar más allá de la Ciudad Universitaria.

En Madrid la memoria está amputada. La memoria tiene lugares donde se cristaliza y refugia y también hay no-lugares, hay una industria del olvido y ha habido un empeño deliberado de borrarla. En el caso de Madrid es muy evidente. Sabemos más de Auschwitz que de lo que pasó en España.

Para concluir, ¿cómo se siente con lo que está sucediendo con la extrema derecha en el presente tras la experiencia de este libro?

Bueno, la sociedad española no es históricamente anómala. Todas tienen episodios convulsos en su pasado que quieren mantener ocultos. El problema es que hay una memoria democrática en Europa que se construye en base del antifascismo y la española ha sido amputada, enterrada, y no se conserva un recuerdo de las personas que lucharon por nosotros contra el fascismo ni se piensa cómo se transmite esa memoria a las generaciones venideras.

La memoria tiene que ver con los vivos, no con los muertos, tenemos que hacer esto por nuestros abuelos, dicen algunos, pero para quienes no creemos en la vida después de la muerte, la idea es que la memoria a los muertos no les importa nada, no tiene que ver con el pasado sino con el futuro. Por eso la quiero contar, solo para los vivos la historia tiene significado y con ella asentamos la historia del mundo que viene, que será mejor si en él se conserva la memoria de los brigadistas y antifascistas y no de los dictadores. Es importante qué historia nos contamos y con qué historias nos construimos. Ahora en España vemos que las historias que están convenciendo son otras porque hemos olvidado o no hemos sabido contar estas historias.

«Un espejismo de unanimidad»

El reconocimiento a quienes lucharon por sostener la Segunda República suele estar lleno de polémicas en el Estado español, sea porque a la derecha españolista le cae mal o porque a algún sector de la izquierda le parece insuficiente. Pero no fue siempre así.

De Lucas recuerda un hecho «sumamente irónico» visto con los ojos del presente. Es que a las Brigadas Internacionales se les concedió la nacionalidad española en 1996, en las postrimerías del gobierno de Felipe González y meses antes de que ganara José María Aznar las elecciones. Fue una declaración de unanimidad en el Congreso de los Diputados.

«Eso fue un espejismo de unanimidad con el que el PP pretendía presentarse como un partido que había roto sus vínculos con la dictadura. Esto muestra que hemos dado pasos atrás. En el 96 había un sentimiento de gratitud a las Brigadas y hoy vemos que el monumento a ellas en la Complutense aparece vandalizado constantemente y, mientras que en toda Europa hay monumentos a ellos, aquí es donde más se desconoce su historia», señala el autor.





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miércoles, 14 de abril de 2021

Gil de San Vicente | Marx: «Comunidad, Nacionalismos y Capital» (IV de V)

Tal cual como lo hemos hecho en días anteriores, con ustedes la cuarta parte del texto que Iñaki Gil de San Vicente ha publicado en el portal de Rebelión y por medio del cual analiza el escrito de Marx titulado «Comunidad, nacionalismos y capital»:



4.- Cuaderno Kovalevsky (I)

¿Puede ayudarnos el Cuaderno Kovalevsky a descubrir cómo ha llegado el trabajo asalariado a ser una condición necesaria en el capitalismo, teniendo en cuenta que el salario es muy reciente en la historia? ¿Qué nos pueden enseñar procesos tan lejanos y diferentes en el espacio y en el tiempo? ¿Y si fueran procesos más «cercanos» de lo sospechado en el sentido de que aquí mismo, en Euskal Herria pero también en otras zonas de Europa, existieron y luego coexistieron con el feudalismo modos de producción parecidos a los que plantea Marx desde, al menos, 1853 por no retroceder hasta 1842-43? ¿Más aún, de ser cierta esta tesis, cómo han influido posibles restos de las relaciones sobrevivientes de identidad comunal, con sus límites y contradicciones, en la lucha de liberación nacional de clase dentro mismo de Europa y de las naciones oprimidas por el Estado español? No son preguntas apolíticas y neutrales en el sentido weberiano de separar los juicios de hecho de los juicios de valor. Son preguntas que tienen una directa carga política revolucionaria, como se verá.

Pero antes de entrar al estudio de Cuaderno hay que ubicarlos en los avances no sólo teóricos de Marx y Engels, sino también en los sociopolíticos. Sabemos que en el marxismo es imposible separar la teoría de la política práctica, pero ahora nos permitimos la grata heterodoxia de, muy brevemente, presentar los avances en la perspectiva política revolucionaria que ambos amigos realizaban mientras, a la vez, enriquecían su concepción teórica e histórica.

Con 24 años de edad teorizó la defensa radical del derecho consuetudinario, del derecho de los pueblos a poseer o a recuperar a cualquier precio las tierras comunales que le habían sido arrebatas por la violencia, dedicando su vida posterior a integrar ese derecho precapitalista en la lucha comunista: para vivir, el pueblo tenía derecho a «robar» leña de los bosques que habían sido comunales, protegidos por leyes consuetudinarias, leyes que defendía el derecho de posesión popular y negaban el derecho de propiedad privada. En 1848 él y su compañera Jenny vendieron la herencia familiar de ella para comprar armas para la revolución, y se arruinaron, mientras que Engels, alias “el general”, dirigía la guerra en las barricadas.

En 1857-58 Marx da una definición del lenguaje que nos ayuda a entender bastantes causas de sus luchas contra la opresión: «El lenguaje mismo es tan producto de una comunidad como, en otro sentido, lo es la existencia de la comunidad misma. Es, por así decirlo, el ser comunal que habla por sí mismo». La expropiación de los bienes comunes es uno de los ejes de El Capital en 1867 y reediciones posteriores, otro es su admiración por las resistencias de los pueblos a ese avasallamiento, incluidos las de grandes imperios como China e India, y otro es esta afirmación: «Ni la sociedad en su conjunto, ni la nación ni todas las sociedades que coexisten en un momento dado, son propietarias de la tierra. Son, simplemente, sus poseedoras, sus usufructuarias, llamadas a usarlas como boni patres familias y a transmitirla mejorada a las futuras sociedades». Vemos la diferencia entre «propiedad» burguesa y «posesión» humana a la que volveremos al poco.

No podemos extendernos ahora en su idea de que ni Polonia ni Irlanda serían verdaderamente libres mientras no hicieran una radical reforma agraria que acabase con el poder de la alianza entre la clase terrateniente y las potencias ocupantes, así como, sobre todo en Irlanda, instaurase una política económica propia que le garantizase la independencia económica frente a la poderosa Inglaterra. Otra vez nos encontramos ante la separación entre la nación trabajadora independiente y la nación burguesa dependiente de burguesías extranjeras más fuertes. Desarrollando esta lógica, en 1872 explicó que el «derecho natural» es el “derecho” impuesto por la violencia del capital que justifica que la tierra pública haya sido convertida en propiedad burguesa, y añadió:

«Si la conquista ha creado el derecho natural para una minoría, a la mayoría no le queda más que reunir suficientes fuerzas para tener el derecho natural de reconquistar lo que se le ha quitado […] dejando de lado los pretendidos “derechos” de propiedad […] harán cada día más que la nacionalización de la tierra sea una «necesidad social» contra la que resultarán sin efecto todos los razonamientos acerca de los derechos de propiedad».

En La guerra civil en Francia, escrita en1871 detalló con suma precisión el gran y variado potencial de la Comuna de París, de sus prácticas cooperativas, de sus medidas sociales, de lo que ahora se llama denomina horizontalidad en la toma de decisiones, de su pueblo en armas, etc. En 1875, Engels le dijo a A. Bebel que lo más correcto era hablar de Comuna y no de Estado. Marx expuso nítidamente a Sorge en octubre de 1877, que «Esta vez la revolución empezará en Oriente, que ha sido hasta ahora fortaleza inexpugnable y ejército de reserva de la contrarrevolución». Para no excedernos en citas, recurrimos a la opinión de R. Levrero:

«Supieron descubrir correctamente el significado del progresivo desplazamiento del núcleo del movimiento socialista revolucionario del centro hacia la periferia del mundo capitalista: no sólo no se opusieron, en nombren de alguna ideología obrerista, a dicho desarrollo, sino que, al contrario, supieron indicar a la totalidad del movimiento los profundos motivos –el desarrollo desigual y la crisis del capitalismo– que presidían esa histórica evolución. […] Marx y Engels reconocieron abiertamente y teorizaron que el desarrollo del movimiento revolucionario señalaba la tendencia de que “el campo” asediaba las “ciudades” del capitalismo. Deducían de esta tendencia la certeza de la crisis del capitalismo y la ineluctabilidad de la revolución socialista. Los hechos posteriores a 1917 han confirmado plenamente su previsión científica».

Esta y no otra, no la eurocéntrica, era la perspectiva estratégica revolucionaria que encuadraba e iluminaba políticamente la elaboración que analizamos en el nivel teórico concreto tal cual se plasmó en el Cuaderno, pero también en la correspondencia con Vera Zasulich. Por tanto, y antes de seguir con los avances teórico-políticos de Marx y Engels desde el Cuaderno de 1879 hasta la mitad de la década de 1880, debemos detenernos un poco en el propio Cuaderno Kovalevsky. Para seguir con el orden del libro, empecemos leyendo a Néstor Kohan que insiste en que el Cuaderno reafirman el cambio de paradigma en Marx, pero advirtiéndonos que:

«Su cambio de paradigma no abarca sólo sus posicionamientos políticos –como el abandono de todo “cosmopolitismo” en función de la defensa de la independencia nacional de Polonia e Irlanda, el análisis crítico del estrecho vínculo entre dominación de clase y etnia en la guerra civil estadounidense, sus simpatías anticolonialistas explícitas a favor de los levantamientos chinos e indios y la resistencia de Benito Juárez en México frente a las invasiones europeas o su entusiasmo por la lucha insurgente de los narodniki contra la autocracia zarista y en defensa de la comuna rural rusa– sino que, al mismo tiempo, reconfigura la matriz central de su concepción materialista y multilineal de la historia y la mirada de conjunto de su teoría crítica de la modernidad capitalista occidental».

Este cambio procesual de paradigma, según N. Kohan, llega en 1879 a plasmarse en cinco puntos que nosotros resumimos de la forma siguiente:

1) Europa no es el centro del mundo. 2) Indaga qué existía antes de las comunidades originarias tal cual se presentaban entonces. 3) No prioriza tanto el valor de las grandes obras de aquellas comunidades, como sus relaciones de supervivencia comunitaria y las múltiples formas que adquiere la propiedad comunal estructurada a partir del parentesco y del linaje. 4) Investiga la coexistencia de diversos tipos de relaciones sociales comunitarias incluso en el capitalismo de 1879-81, estudiando por qué los pueblos con relaciones comunales resistían tanto a los ataques colonialistas, y viendo el efecto disolvente de las violencias, servidumbres y saqueos del colonialismo sobre «las asociaciones comunitarias de parentesco». Y 5) Demuestra que el feudalismo fue sólo una forma específica europea. Como síntesis, N. Kohan sostiene que entre 1853 y 1879 «Se puede observar y comprender un completo cambio de paradigma».

García Linera por su parte, indica que entre 1857-58 y el Cuaderno Kovalevsky de 1879, Marx aprendió a diferenciar dos términos que se usan indistintamente –«propiedad» y «posesión» –: mientras que el de «propiedad» si podía usarse en Europa y en sociedades con propiedad privada, no sucedía lo mismo en las sociedades con propiedad colectiva. En las primeras, la «propiedad» puede ser vendida —alienada, según Marx–; pero en las segundas, con propiedad colectiva, es imposible la venta de lo que no existe, la propiedad privada. Por eso «Marx preferirá hablar de la comunidad como «dueña» de las tierras y de los individuos trabajadores como «poseedores» de ella». También rechazaba la existencia del feudalismo en la India y América Latina.

Para los debates en las izquierdas actuales sobre cómo recuperar los bienes y servicios públicos, sobre cómo explicar pedagógicamente las impotencias del neo-reformismo keynesiano y socialdemócrata, etc., es decisiva esta tajante separación realizada por Marx entre «propiedad» y «posesión». Uno de los problemas más agudos que el desarrollo del capitalismo en los Andes y en Bolivia creaba a las comunas, a los ayllus, era precisamente el de mantener a salvo la diferencia entre la «posesión» o «tenencia» de las tierras comunales de los ayllus y el imparable avance de la «propiedad» dirigida por la burguesía y por las élites corruptas indígenas protegidas por el Estado y sus leyes.

García Linera prosigue diciendo que Marx tiene:

«…una concepción del desarrollo histórico que difiere antagónicamente de los esquemas linealistas, esquemáticos y en ocasiones con rasgos racistas, con que representantes de la II Internacional caracterizaron el desarrollo el desarrollo histórico y que luego fueron continuados por Stalin en su famoso texto Materialismo dialéctico, materialismo histórico y por todos los manuales de «divulgación» marxista. Según estos, la historia conoce 5 modos de producción progresivos que todos los pueblos habrían tenido que atravesar invariablemente: comunidad primitiva, esclavismo, feudalismo, capitalismo y socialismo. Diametralmente opuesto a este esquematismo vulgar y falso, el pensamiento revolucionario de Marx avanzó un cambio en la comprensión de que la historia social había avanzado a partir de un punto común inicial, la comunidad arcaica, por múltiples vías de desarrollo distintas de un pueblo a otro, de un continente a otro».

Sobre esta base, Marx pudo defender teóricamente la existencia de nada menos que «4 caminos distintos de transformación y desarrollo de la antigua comunidad original: la comunidad eslava, la comunidad germánica, la comunidad asiática o peruana –que luego dio lugar al concepto de modo de producción asiático– y la comunidad antigua, de donde surgió la sociedad esclavista europea».

A la altura del conocimiento actual ya no es posible defender el mecanicismo determinista del dogmatismo de los únicos y obligados cinco modos de producción habidos en todo el mundo. R. A. Padgug fue uno de tantos investigadores que sostienen lo mismo: «Marx describió varios tipos generales de sociedad comunal que formaron los estadios finales del mundo tribal, basado en el parentesco y la transición a la civilización, basada en las clases y el Estado. El modo “asiático” el “eslavónico”, el antiguo y el “germánico” representan los tipos principales con su desarrollo específico cada uno de ellos, sus variaciones y sus articulaciones internas». Para la década de 1980 el dogmatismo stalinista tuvo que ceder ante los argumentos de investigadores soviéticos como V. Masson:

«Los estudiosos ya han señalado reiteradas veces que catalogan entre los focos de las civilizaciones más antiguas, surgidas independientemente (de lo cual es testimonio la especificidad cultural de cada una, incluido el sistema de escritura), a Sumer, Egipto, Harappa, la China de la dinastía Yin, la Grecia cretense-micénica, el grupo de civilizaciones mesoamericanas y las civilizaciones antiguas del Perú […] Los sistemas agrícolas de alta productividad que tenían las primeras civilizaciones, pese a todas las diferencias locales naturales, exigían, por regla general, en trabajo en común. En Mesopotamia y en Perú se encauzaba la irrigación y a crear un sistema de canales; en Egipto, a los trabajos de mejoramiento del suelo; en China, a los esfuerzos colectivos para iniciativas hidrotécnicas, para combatir las inundaciones, que amenazaban las mieses en los terrenos fértiles inmediatos al Hoang-Ho».

Centrándonos en Nuestramérica, a la que Marx prestó mucha atención en su Cuaderno, y dando por supuesto que son conocidas las ideas de C. Mariátegui al respecto, acudimos a S. Guerra Vilaboy que sostiene:

«Este sistema socioeconómico y político, que descansaba en la explotación de toda la comunidad por la casta dominante, se parece mucho al tipo de sociedad que Carlos Marx describió para la India y China antiguas con el nombre de “modo de producción asiático” o esclavitud generalizada –otros autores lo han denominado “despótico-tributario”–, un régimen de transición de la comunidad primitiva a la sociedad de clases en el cual coexisten formas arcaicas de organización comunitaria –ayllú entre los incas y calpulli para los aztecas–, con un estado jerarquizado dominado por una teocracia que exige tributos y prestaciones personales (mita entre los incas y cuatequil entre los aztecas)».

Acercándonos ya al presente, J. Ferreira profundiza en múltiples facetas del problema que estamos analizando, de las cuales sólo podemos referirnos a cuatro. La primera es la tremenda similitud entre la comuna rusa, Obschina, y el Ayllu andino: «Tanto la comuna rusa como las comunidades andinas se han caracterizado por sostener un régimen de propiedad colectiva de la tierra y un aprovechamiento individual de los frutos del trabajo. Ambos han gozado de contemporaneidad con el sistema capitalista en incluso la comuna andina se ha mantenido hasta bien entrado el siglo XX». El autor parte de esta similitud y del hecho de que el Ayllu haya resistido tanto para ofrecernos la segunda aportación: Marx acertó en 1881 –como comprobaremos– al advertir que el futuro de la Obschina dependía de la lucha de clases, del triunfo socialista, y del mismo modo sucederá con el Ayllu andino, que ya está sufriendo un cáncer de «corrupción de las élites» que las administran. Y la tercera:

«Partiendo por ejemplo de las formas de organización del trabajo y de propiedad del suelo de las culturas andinas, podemos comprender el significado y la importancia social de determinadas prácticas culturales hoy conocidas como “reciprocidad andina”, así como podemos entender también los intentos de restablecer una reciprocidad con la naturaleza y el mundo circundante a través de determinadas prácticas rituales y mágicas […] una práctica o símbolo que perdió significación económica, puede sin embargo tener alguna función en la cohesión de un determinado grupo humano, y por tanto sobrevivir o ser refuncionalizado en función de la nueva estructura económica y social».

La cuarta cita la reservamos para más adelante; esta tercera nos facilita a avanzar en la vía dejada abierta por Marx y Engels en sus estudios sobre la Obschina, sobre la cultura argelina y sobre la «democracia» del modo de producción germánico. Entre lo escrito por Marx en 1881 queremos destacar dos cartas. Una es la que muestra su incontrovertible convicción de que la conquista de derechos y libertades proletarias, es decir, del conjunto medidas sociales, políticas, económicas, etc., básicas, buena parte de las cuales ahora se denominarían bienes comunes, sólo pueden conquistarse presionando muy duramente a la burguesía, como se aprecia en la respuesta a un conocido que le pregunta sobre qué política tiene que aplicar un gobierno socialista:

«Un gobierno socialista no puede ponerse a la cabeza de un país si no existen las condiciones necesarias para que pueda tomar inmediatamente las medidas acertadas y asustar a la burguesía lo bastante para conquistar las primeras condiciones de una victoria consecuente».

Fijémonos en que las cursivas son de Marx. Lo hace para remarcar la importancia de atemorizar a la burguesía porque sólo el temor a las leyes de un gobierno socialista, apoyado masivamente por la clase obrera a la que sirve, puede obligarle a cumplirlas y en especial a no organizar intentonas golpistas contrarrevolucionarias. En la actualidad, entre esas entre esas «medidas acertadas» destacan todas las referentes a expropiar a la burguesía las fuerzas productivas fundamentales, desmantelar sus fuerzas represivas y crear el ejército obrero y popular, etc. Esta certidumbre avalada por un estudio permanente y crítico de la historia, encuadra la carta a su hija Jenny en la que mostraba su admiración por los «héroes» narodniki –con los que Marx tenía relación casi directa– que ejecutaban a zaristas y querían desarrollar el contenido progresista de la comuna rural, y por fin y tras estudiar con su minuciosidad habitual la historia rusa, explicó a Vera Zasulich que el desarrollo capitalista estaba destruyendo desde dentro la comuna campesina al crear una minoría más rica que la mayoría, además de otras agresiones del Estado, lo que sólo podría detenerse con la revolución social:

«Si la revolución en su tiempo oportuno, si concentra todas sus fuerzas para asegurar el libre desarrollo de la comunidad rural, ésta se erigirá pronto en elemento regenerador de la sociedad rusa y en elemento de superioridad sobre los países sojuzgados por el régimen capitalista»

¿Cuál era el «elemento regenerador» y en qué consistía la «superioridad» de la comuna campesina sobre la civilización del capital? Podemos imaginar parte la respuesta, en la que nos explayaremos en el cuarto y último apartado de este texto, recurriendo a otras opiniones de Marx realizadas en verano de 1882 en su viaje a Argelia, nueve meses antes de su muerte, y que nos la recuerda N. Kohan: aparte de admirar las formas de vestir, el porte natural del «moro más pobre», etc., que superaban al más grande actor europeo, sobre todo «Los musulmanes en realidad no reconocen subordinación; no son sujetos ni objetos administrativos, no reconocen autoridad».

Otra parte de la respuesta está en el libro de Engels, de 1884, en donde, sin miedos, llega hasta el origen de la explotación de la mujer y al surgimiento de la familia patriarcal para encontrar la causa histórica de la mentalidad servil y sumisa ante la autoridad. Engels cita a Marx: «La familia moderna contiene en germen, no sólo la esclavitud (servitus), sino también la servidumbre, y desde el comienzo mismo guarda relación con las cargas en la agricultura. Encierra, in miniature, todos los antagonismos que se desarrollan más adelante en la sociedad y en su Estado». Engels, avanzando en el proceso de escisión social, escribe:

«Según Tácito, en todas partes existía el consejo de los jefes (príncipes), que decidía en los asuntos menos graves y preparaba lo más importantes para presentarlos a la votación de la asamblea del pueblo […] Los jefes militares eran elegidos sin atender a su origen, únicamente según su capacidad. Tenían escaso poder y debían influir con el ejemplo. Tácito atribuye expresamente el poder disciplinario en el ejército a los sacerdotes. El verdadero poder pertenecía a la asamblea del pueblo. El rey o jefe de la tribu preside; el pueblo decide que “no” con murmullos, y que “sí” con aclamaciones y haciendo ruido con las armas. La asamblea popular es también tribunal de justicia; aquí son presentadas las demandas y resueltas las querellas, aquí se dicta la pena de muerte, pero con ésta sólo se castiga la cobardía, la traición contra el pueblo y los vicios antinaturales».

Y en el muy actual capítulo sobre barbarie y civilización, escribe:

«El estadio de la producción de mercancías, con el que comienza la civilización, se distingue desde el punto de vista económico por la introducción: 1) de la moneda metálica, y con ella del capital en dinero, del interés y de la usura; 2) de los mercaderes, como clase intermediaria entre los productores; 3) de la propiedad privada de la tierra y de la hipoteca; y 4) del trabajo de los esclavos como forma dominante de la producción. La forma de familia que corresponde a la civilización y vence definitivamente con ella es la monogamia, la supremacía del hombre sobre la mujer, y la familia individual como unidad económica de la sociedad. La fuerza cohesiva de la sociedad civilizada la constituye el Estado, que, en todos los períodos típicos, es exclusivamente el Estado de la clase dominante y, en todos los casos, una máquina esencialmente destinada a reprimir a la clase oprimida y explotada».

 

 

 

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viernes, 21 de febrero de 2020

Sobre el Himalaya

Directo desde las páginas de El Diario y para ser archivado bajo la etiqueta Kurlansky traemos a ustedes este artículo acerca de un hito muy poco conocido en el cual participaron, y como no, vascos.

Lean por favor:


Asociación Sancho de Beurko

En memoria de la Dra. Emilia (Sarriugarte) Doyaga (Brooklyn, Nueva York, 1925-2020).

Con el ataque a Pearl Harbor en Hawái, y la invasión de Filipinas, el Imperio japonés inició una imparable carrera militar expansionista a lo largo y ancho del Pacifico contra posesiones estadounidenses, británicas y holandesas como respuesta al apoyo logístico que desde 1941 le brindaba Estados Unidos (EEUU) a la República de China en su guerra con el país nipón (la Segunda Guerra Chino-japonesa se inició el 7 de julio de 1937), y al embargo de petróleo por parte de holandeses y británicos. En diciembre de 1941, Japón atacó territorios coloniales británicos en Hong Kong, Malasia, Singapur y Birmania (hoy en día Myanmar). Se abría así un nuevo frente militar en la guerra global, en el que China, con el apoyo estadounidense y soviético, se convertía en una pieza clave para frenar las ambiciones imperialistas japonesas en el sudeste asiático y que fue bautizado como el Teatro de Operaciones China-Birmania-India. Fue el gran teatro militar olvidado de la Segunda Guerra Mundial (SGM). Se estima que unos cuatro millones de soldados chinos y japoneses perecieron como resultado del conflicto bélico, a los que se habría que añadir entre 10 y 25 millones de civiles chinos fallecidos. La Segunda Guerra Chino-japonesa supuso la mayor tragedia humana en número de fallecidos en toda la Guerra del Pacifico.

La invasión de Malasia se produjo el 8 de diciembre y fue ocupada en su totalidad para febrero de 1942. Desde ahí, Japón lanzó otro ataque a la isla de Singapur, al sur de la Península Malaya. El 15 de febrero las tropas británicas de Singapur se rindieron. A finales de diciembre Japón invadió Birmania con 100.000 soldados y cerca de 700 aeronaves. Los británicos capitularon en abril de 1942. La invasión de Birmania suponía para Japón la obtención de un suministro militar vital para los Aliados y particularmente para Estados Unidos como fue el caucho natural. El 90% de toda la producción de caucho natural crecían en un radio de 15 grados de Singapur. La respuesta del gobierno de EEUU no tardó y conformó un consorcio de empresas de fabricación de caucho con el objetivo de sustituir el caucho natural por uno sintético. Las hoy en día empresas multinacionales Firestone y posteriormente Goodyear fabricarían en la primavera de 1942 el primer caucho sintético de la historia.

Aún más, Birmania era un objetivo estratégico para Japón en su victoria final contra la resistencia China. Japón necesitaba cortar de raíz los suministros a China y que se realizaban principalmente a través de la llamada Carretera de Birmania construida en 1938 con una longitud de 1.154 kilómetros y que comunicaba Rangún, al sur de Birmania, y Kunming, en la provincia china de Yunnan. Birmania era el principal país a través del cual se abastecía a China en su objetivo de derrotar a Japón desde la invasión de 1937. La toma de Rangún en marzo de 1942 supuso el control de la Carretera de Birmania y el fin de los suministros aliados por tierra a China. (Japón tenía a China aislada por mar desde el 37). La única solución aliada en aquel momento fue la de abastecer a los nacionalistas chinos y a las unidades del Ejército del Aire estadounidenses por aire desde, inicialmente, Dinjan en la provincia de Assam, India, a la ciudad de Kunming —a través del extremo este de la cordillera del Himalaya, bautizada por los pilotos como “hump” (joroba; con altitudes superiores a los 4000 metros)-. La ruta área de 800 kilómetros, también conocida como el sendero de aluminio, fue inaugurada el 8 de abril de 1942.

Entre los hijos de vascos inmigrantes que volaron sobre el sendero de aluminio, se encuentran casualmente cuatro jóvenes del Condado de Humboldt, en el Estado de Nevada: Santiago Arriola Onandia y Joseph Malaxechevarria Plaza —ambos nacidos en 1919 en la pequeña localidad rural de Paradise Valley-, John Montero Bidegaray, nacido en 1922 en el rancho familiar de Leonard Creek, y Domingo Arangüena Bengoa, nacido en 1917 en Winnemucca. Santiago Arriola fue reclutado el 17 de octubre de 1941 antes de que EEUU entrase en la guerra. Se incorporó a las Fuerzas Aéreas y recibió formación de operador de radio en la base aérea de Scott (Illinois). Ascendido a Staff Sergeant, partió hacia la India bajo órdenes selladas desde Sioux Falls (Dakota del Sur) en un extraordinario periplo que le llevó primero a Greensboro (Carolina del Norte), luego a Miami Beach (Florida), donde cogió un vuelo que haría la ruta Puerto Rico, Belim, Isla Ascensión, Gold Coast of Africa (actual Ghana), Jartum y Adén. Su avión tuvo problemas con los motores y se vio obligado a aterrizar en Madagascar, para luego seguir ruta hacia Karachi, Barrackpore y, finalmente, el aeródromo de Kurmitola (Bengala), donde fue asignado a la División China-India del Mando de Transporte. Voló en los aviones C-109 “Liberator Express” modificados como transportes de combustible en lo que se dio en llamar las “Gas runs” (rutas de suministro de combustible) desde India a China. A finales de 1944 su unidad fue destinada al aeródromo indio de Shamshernagar, donde permaneció hasta que fue bombardeado por los japoneses en junio de 1945. Cuando terminó su periodo de servicio había atravesado el Himalaya más de 100 veces. Al acabar la guerra fue trasladado en avión hasta Karachi, donde cogió un barco que le llevaría a Nueva York. Desmovilizado en Fort Douglas (Utah), llegó a su casa de Paradise Valley justo para la Navidad de 1945. Falleció en 1994.

Joseph Malaxechevarria (en los EEUU era Joseph Echevarría) se alistó el mismo día del ataque a Pearl Harbor. Entró en las Fuerzas Aéreas y consiguió plaza en la escuela de formación técnica de la base aérea de Chanute (Illinois), de donde salió graduado como mecánico. Fue enviado a África del Norte a finales de 1942 y luego a Sicilia, alcanzando la graduación de Staff Sergeant. Posteriormente fue enviado a India y a China, donde tuvo ocasión de volar sobre el extremo oriental de la cordillera del Himalaya. Recibió la Estrella de Bronce por haber consumado con éxito 150 horas de vuelo operacional en aviones de transporte en los meses de enero y febrero de 1945 sobre las peligrosas y difíciles rutas aéreas entre India y China, “mientras volaba tanto de día como de noche a elevadas altitudes sobre infranqueables montañas lo que requirió coraje y habilidad para largos períodos operativos”. En la primavera de 1945 regresó a EEUU y fue destinado a la base de aviones de caza de Indian Springs (Nevada), dónde se licenció. Falleció en 2010 a los 91 años.

Se estima que unas 650.000 toneladas (el 81% de todos los suministros y personas que entraron en China) fueron aerotransportadas entre India y China a lo largo de la guerra. Por volumen transportado fue el puente aéreo estratégico más grande y extendido en la historia de la aviación hasta 1949. El coste humano y de aeroplanos fue considerable debido a las adversas condiciones climáticas, la extraordinaria altitud, fallos mecánicos, la falta de experiencia de los pilotos y a los ocasionales ataques de los cazas japoneses. Los pilotos no contaban con un radar ni con una torre de control y las radios no eran adecuadas. Casi 1.700 tripulantes y pasajeros y cerca de unos 600 aviones que hicieron la ruta India-China fueron dados por muertos o por desaparecidos. Entre estos últimos se encuentra John Montero.

Fue reclutado el 28 de octubre de 1942 e ingresó en las Fuerzas Aéreas. Se graduó como artillero, incorporándose al 45º Escuadrón del 40º Grupo de Bombardeo, formando parte de la tripulación de la super fortaleza B-29 “Stockett’s Rocket”, que pilotaba el capitán Marvin M. Stockett. Los B-29 empezaron a llegar a la base de Kuangchan (China) el 24 de abril de 1944, pero la primera salida de combate no se produciría hasta el día 5 de junio de 1944 desde aeródromos en India. El objetivo era bombardear talleres ferroviarios en Bangkok (Tailandia), perdiéndose hasta cinco aviones por problemas técnicos. La siguiente misión fue el 15 de junio 1944 y tenía como objetivo Japón, en lo que sería la primera vez desde la incursión de “Doolittle” de 1942. Tres B-29 se perdieron, incluido el avión en el que volaba el Sargento Montero, que cubría la posición de artillero en el lado izquierdo. Tras despegar sin novedad de su base de Chakulia (India) el “Stockett’s Rocket” desapareció sin que se haya podido averiguar cuál fue su destino, notificándose oficialmente su pérdida. Todo apunta a que se estrellaron al no poder rebasar la cordillera del Himalaya. La noticia de su desaparición llegó hasta su localidad natal de Leonard Creek apenas un mes después, celebrándose una misa por su memoria en la Iglesia Católica de Saint Paul de Winnemucca el 9 de julio de 1944. A la familia se le informó de que se trataba de un vuelo de rutina desde Chakulia (India) a Hsing-Ching (China) y que el último contacto por radio se produjo cuando volaban sobre Jorhat (India). Ni el avión ni, obviamente, los cuerpos fueron nunca encontrados. Está memorializado en el cementerio americano de Manila.

Domingo Arangüena fue reclutado el 10 de marzo de 1942. Destinado a las Fuerzas Aéreas, se formó como mecánico e ingeniero de vuelo del bombardero medio B-25 “Mitchell” en la base de Mather en Sacramento (California). Después inició un largo periplo que le llevó a África del Norte, Egipto, Irán, Indochina, Birmania e India, estableciendo su base de operaciones en Jorhat. Recién acabada la guerra tomó parte en vuelos de búsqueda sobre la cordillera del Himalaya, India y Birmania, donde se habían perdido centenares de aviones, incluido el B-29 “Stockett’s Rocket” de John Montero. Tras regresar a Winnemucca tuvo ocasión de hablar con el padre de éste, Ramón, que le preguntó si conocía bien aquel país y si sería posible ir a buscar a su hijo. Este le contestó que hubo aviones buscando y que él participó en muchas de aquellas misiones tras el fin de la guerra. Unos 1.200 tripulantes fueron felizmente rescatados o regresaron a la base por su propia cuenta durante la contienda. Arangüena falleció en 2004 con 86 años.

Sin el sacrificio y la voluntad férrea del comando aéreo y su personal, no hubiera ido posible distribuir los recursos necesarios para la defensa de China lo que eventualmente hubiese conllevado su derrota militar. El éxito de la heroica operación sobre la cordillera del Himalaya hizo que Japón mantuviese más de un millón de soldados y numerosos recursos en el frente de China, sin poder disponer de ellos en el del Pacifico, lo que facilitó en gran medida el éxito final de los Aliados (1).

(1)Launis, Roger D., Scott, Beth F., Rainey, James C., y Hunt, Andrew W. (eds. 2000). The Hump Airlift Operation. The Logistics of War: A Historical perspective. Air Force Logistics Management Agency (U.S. Air Force). pp. 110–113






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martes, 24 de diciembre de 2019

Prensa Corporativa

Cubainformación trae a nosotros un resumen de los casos más flagrantes de ataques al periodismo perpetrados por... los grandes consorcios informativos, esos que han convertido el derecho a las personas a estar informadas en una mercancia... en una baratija.

Lean por favor:

La democracia a palos de Chile y la libertad de prensa... del Real Madrid
José Manzaneda | Coordinador de Cubainformación

Es parte del saldo represivo de los últimos dos meses en Chile: 26 personas muertas, 28 mil detenidas, 113 torturadas… . Pero solo tras un informe del Alto Comisionado de la ONU para los DDHH la prensa corporativa internacional ha comenzado, tímidamente, a mencionar el asunto. Evitando, claro está, términos como “represión” o “régimen”, reservados para países como Cuba. Donde –por cierto- la policía ni asesina, ni dispara con sosa cáustica, como en la “democracia” chilena.

En EEUU hay más de 27 millones de personas -4 millones menores de edad- sin cobertura médica. 45 mil personas mueren, cada año, por esta razón. Nada que sea noticia. Pero ¿se imaginan que esto ocurriera en Cuba, país bloqueado y sin recursos, pero que garantiza una total cobertura de salud?

Leemos que “Colombia se enfrenta a la exhumación de 200 mil cuerpos sin identificar”. Que hay al menos 2200 casos de “falsos positivos”: civiles asesinados por el Ejército y presentados como miembros de la guerrilla, para obtener premios y ascensos. Una realidad macabra que es normalizada por el diario “El País”, que nos dice que son “las heridas de más de medio siglo de conflicto armado”. ¿Se imaginan cómo cambiaría el tono si un solo caso de estos ocurriera en Cuba?

Debería ser un escándalo: un audio muestra al embajador de Colombia en EEUU reconociendo que inventa información contra Venezuela para que lo atiendan en Washington. ¿A que no han leído nada de ello en la prensa internacional?

Seguimos en Colombia, donde la Fundación para la Libertad de Prensa denuncia “el descomunal aumento de detenciones ilegales (…) a reporteros”, en el marco de las actuales protestas contra el gobierno. En Chile, un equipo del canal teleSUR fue agredido por carabineros en plena transmisión en directo. Google ha vuelto a cerrar las cuentas Youtube de los canales iraníes Hispan y Press TV. El reportero estadounidense Max Blumenthal, especializado en Venezuela, fue detenido durante dos días en Washington. Todos estos casos han sido censurados por los mismos medios que nos repiten que donde no hay libertad de prensa es… en Cuba.

En Honduras han declarado el estado de emergencia en las cárceles, tras la muerte de decenas de personas en varios motines. Frías notas de prensa enfatizan el esfuerzo del gobierno por una “transformación del obsoleto” y hacinado “sistema penitenciario”. Pero ¿se imaginan cómo cambiaría la intensidad informativa si esto ocurriera en Cuba… o Venezuela?

43 personas fallecían en el incendio de una fábrica en Nueva Delhi. Dormían en su lugar de trabajo, como miles de trabajadores y trabajadoras a quienes no alcanza su salario para el alquiler de una vivienda. Los medios no mencionan el término “explotación”. Mucho menos “capitalismo”. Pero las estrecheces económicas y los salarios insuficientes en Cuba sí: son culpa del sistema socialista… que no funciona.

Como apoyo a la Cumbre del Clima celebrada en diciembre, el Real Madrid jugó con equipaje verde. Curioso, porque su presidente Florentino Pérez es dueño de ACS, la empresa que construye en Guatemala un complejo hidroeléctrico, denunciado por su gran impacto medioambiental y humano. El pasado año, hubo 16 asesinatos de activistas ambientales en aquel país. Pero sobre este tema… ni noticias ni reportajes.

Así es la libertad de prensa que declara intocables a las empresas constructoras... y al Real Madrid.

Edición: Esther Jávega. Presentación: Lázaro Oramas.


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lunes, 9 de diciembre de 2019

Ankara es un Macho Violador

Réplicas y versiones modificadas de 'Un violador en tu camino' se han repetido una y otra vez desde que el video del performance chileno se viralizara en redes sociales.

Pero hasta ahora, los cuerpos represivos de los distintos estados en donde se había escenificado se habían abstenido de actuar en contra de las mujeres y niñas participando en las mismas.

Pero en eso llegó el brutal y misógino carnicero turco Recep Tayyip Erdoğan y con él toparon.

Naiz nos informa acerca de la embestida policial sufrida por las manifestantes en Estambul:


La Policía ha cargado en Estambul contra una marcha de mujeres que cantaban la canción «Un violador en tu camino», popularizada en las protestas de Chile y que se ha extendido por el mundo como himno contra la violencia machista y su amparo institucional. La Policía turca, que ha considerado la letra «inaceptable», ha detenido al menos a seis mujeres.

La Policía ha dispersado hoy una marcha de centenares de mujeres que se habían congregado en Estambul para cantar la canción «Un violador en tu camino», que se ha popularizado en las recientes protestas en Chile, y se ha extendido al resto del mundo.

Aproximadamente 300 mujeres se han reunido en el barrio de Kadiköy, en el lado asiático de Estambul, para emular el performance del grupo chileno LasTesis, que se ha convertido ya en un himno contra la violencia machista en numerosos países del mundo, desde Chile y Perú hasta India.

Al acabar de cantar una versión en turco de la canción, la Policía requisó el megáfono a las manifestantes, que optaron por repetir la canción en su versión original en español, pero ya sin medios técnicos.

Según ha explicado un policía a las coordinadoras de la marcha, la Policía considera inaceptable la letra de la canción.

«No hemos podido hacer LasTesis en español. Es una pena. Vinimos a gritar contra la violencia del patriarcado y nos han atacado», ha denunciado una de las manifestantes.

La Policía ha cargado varias veces para dispersar a las manifestantes y ha detenido a seis mujeres, según Efe, mientras el grueso de las participantes intentaba continuar con la protesta retirándose a calles cercanas.

La canción de LasTesis, un grupo compuesto por cuatro mujeres de Valparaíso, se ha representado en los últimos días en protestas desde Chile a Bogotá, Nueva York, Madrid, París y Nueva Delhi, y también en Euskal Herria.

Con frases como «el patriarcado es un juez que nos juzga por nacer y nuestro castigo es la violencia que no ves», la canción denuncia la doble victimización de las mujeres por parte de sus agresores y de las instituciones que no actúan al respecto.

En Turquía, la violencia machista está muy presente en el debate político. Colectivos feministas y de izquierda acusan al Gobierno del AKP, conservador y de orientación islamista, de no atacar las raíces de la violencia y de mantener un discurso patriarcal.






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miércoles, 9 de octubre de 2019

«Marxes per la Llibertad»

Nadie en Catalunya espera algo positivo, algún gesto, una invitación a calmar los ánimos, en la sentencia en contra de los represaliados políticos del juicio al Procés.

Lo que si se prevee es otro apretón de tuercas, otro manotazo sobre la mesa, otra pica en tierra ajena. 

Ante ese escenario, el pueblo catalán ya está preparado según nos informa Naiz:


Concentraciones como primera respuesta, posible huelga general el viernes 18 y sobre todo cinco «marchas por la libertad» que cruzarán Catalunya para confluir en Barcelona darán respuesta a la sentencia del «procés», que se prevé publicar entre este jueves 10 y el lunes 14.

Catalunya vive días de tensos preparativos a la espera de la sentencia del Supremo contra los líderes independentistas, que se enfrentan a fuertes peticiones de cárcel, de hasta 25 años en el caso del entonces vicepresident de la Generalitat Oriol Junqueras. Y es que filtraciones del Alto Tribunal español apuntan a que el fallo se dará a conocer entre este jueves 10 y el lunes 14, en una horquilla que incluye el fin de semana (en el que, para rizar el rizo, el sábado 12 es el Día de la Hispanidad y de la Guardia Civil).

Este martes, por cierto, el Supremo ha rechazado la petición de Junqueras para que no dicte la sentencia mientras el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de Luxemburgo no resuelva sobre el alcance de su inmunidad como europarlamentario.

En un auto, el tribunal se niega a suspender «sine die» la resolución como quería el líder de ERC, que recordó a la Sala que el TJUE tiene previsto celebrar el próximo lunes 14 la vista para tratar del alcance de su inmunidad. La resolución de esa cuestión puede tardar en resolverse meses, periodo que Junqueras querría para mantener congelada la sentencia en espera de las posibles consecuencias que hubiera si los jueces europeos fallan a su favor.

Al dar a conocer esta decisión, la agencia Efe apunta citando a fuentes judiciales que la sentencia puede darse a conocer entre este jueves 10 y el lunes 14. No se concreta aún si por el sistema habitual (notificación a procuradores o abogados) o en lectura pública (usada en raras ocasiones).

Marchas de cien kilómetros

La respuesta en Catalunya tendrá varias iniciativas y fases, entre las que destacan las cinco «marxes per la llibertad» promovidas por ANC y Òmnium Cultural, que surcarán las provincias del Principat ofreciendo una imagen muy potente a la esfera internacional, ya que recurren al simbolismo de otras grandes marchas por los derechos civiles y políticos producidas en el mundo a lo largo de la Historia (es fácil evocar la la Marcha de la Sal de Gandhi, la de Luter King contra la discriminación racial... o en Euskal Herria la Marcha por la Libertad de 1977).

Cada marcha tendrá en torno a cien kilómetros, a recorrer en tres días divididos en cinco etapas de unos 20 kilómetros, para confluir en Barcelona. Los puntos de partida serán dos capitales (Girona y Tarragona) y otros tres puntos equidistantes con la capital catalana desde distintas direcciones: Berga, Vic y Tàrrega.

Tanto el manifiesto que aglutina la convocatoria como el operativo técnico están preparados y hay una web lista para inscripciones. Los Comités de Defensa de la República (CDR) respaldan la iniciativa. El objetivo, con todo, es expresar una respuesta muy plural políticamente, como la que Catalunya dio el martes 3 de octubre a las cargas contra el referéndum del 1-0, hace dos años.

La previsión de la ANC y Òmnium es que las marchas se celebren entre miércoles y viernes (del 16 al 18, por tanto), aunque todo depende lógicamente del calendario del Supremo. Tampoco ha pasado desapercibido el registro de una convocatoria de huelga general para ese viernes 18.

Antes, están listas también convocatorias de concentraciones pueblo a pueblo para el día que se conozca el fallo judicial, lo que será la primera respuesta.






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lunes, 9 de septiembre de 2019

La Sequía Global que Viene

Desde Gara traemos a ustedes este texto con el que el autor busca crear conciencia acerca del gran reto que tenemos ya encima:


Una cuarta parte de la población mundial vive en países donde los recursos hídricos existentes apenas logran cubrir sus necesidades y cada año consumen más del 80% del agua existente tanto en la superficie como en acuíferos subterráneos. Euskal Herria no está entre ellos, pero la crisis climática y su efecto sobre las precipitaciones, así como la historia reciente, obligan a estar alerta.

Iker Bizkarguenaga

La imagen del pantano de Ullibarri-Ganboa apenas sin agua y con la tierra cuarteada todavía permanece en la retina de mucha gente en este país, ya que fue una de las expresiones más perturbadoras de la terrible sequía que se produjo entre 1989 y 1991. Un problema grave que afectó sobre todo a Araba y Bizkaia y que ocasionó, por ejemplo, cortes de agua de hasta doce doras en el área metropolitana de Bilbo. Peor fue en localidades como Ermua, donde llegaron a tener limitado el suministro a seis horas diarias. Un millón y medio de personas se vieron afectadas por las restricciones, que quizá por primera vez nos permitieron tomar conciencia de lo importante que es la buena gestión del líquido vital y relativizar conceptos como «buen tiempo». La situación fue tan angustiosa que llevó a las autoridades a proponer medidas desesperadas, como trasvases, nuevos embalses y sondeos, e incluso hubo más de una procesión en la que se rogaba que por favor lloviera.

Fue un episodio inusual, pero la congoja con la que vivimos aquella sequía forma parte de la cotidianidad de una cuarta parte de la población mundial –unas 2.000 millones de personas–, que reside en zonas con un estrés hídrico extremo. Esa es la norma en diecisiete países, según el último estudio del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), que analiza la situación de 189 estados en su atlas www.wri.org/aqueduct/, según el cual el Norte de África y Oriente Medio son las regiones del planeta donde el riesgo de quedarse sin agua es mayor. Doce de los países que encabezan la lista se ubican en esas dos zonas geográficas, en las que la agricultura, la industria y el consumo humano gastan más del 80% de las reservas totales de agua.

Aunque por población, el país más importante de ese grupo es India, con más de 1.300 millones de habitantes, muchos de los cuales se las ven y se las desean para acceder a agua potable. Eso está pasando por ejemplo en Chennai, la capital de Tamil Nadu y cuarta ciudad más grande del país, que padece una grave crisis hídrica después de dos años en los que casi no ha llovido en la época de los monzones, y donde en junio se declaró el «día 0», el punto en que todas las reservas se han agotado. Desde entonces, millones de personas sobreviven gracias a agua acarreada desde otros lugares en grandes camiones y a pozos clandestinos, a menudo insalubres, y la escasez ha sido causa de tensiones y peleas con víctimas mortales.

Algo parecido ocurrió el año pasado en Ciudad del Cabo, a pesar de que Sudáfrica no se encuentra entre los países con estrés hídrico extremo, y tampoco entre los 27 que padecen un estrés alto –aquellos que consumen entre el 40% y el 80% de su agua–, sino que está un escalón por debajo, donde la WRI habla de estrés medio-alto (20-40%).

Pero es que hay países, sobre todo aquellos de gran dimensión, donde conviven situaciones climatológicas muy distintas –no es igual Santa Fe que Seattle, Anádyr que Astracán–, y de hecho existen «bolsas de estrés hídrico extremo o alto» en casi todas las regiones del planeta. También en la Europa septentrional, donde aparecen marcadas en rojo zonas de lugares tan insospechados como Alemania, el Estado francés e Inglaterra.

Más llamativo es lo de Bélgica, que aparece en el número 23 de la lista, entre Marruecos y México. Y es que a causa de su elevada densidad de población y a su posición geográfica, este país fresco y de lluvia abundante tiene serios problemas medioambientales. Un informe de 2003 indicó que el agua de los ríos belgas tenía la peor calidad de toda Europa, y la situaba a la cola de 122 países analizados. Hay que tener en cuenta, en este sentido, que el estrés hídrico no mide el nivel de precipitaciones, sino el balance entre el agua disponible y el que se consume.

El Estado español, el que más gasta

Con todo, al margen del caso belga y de bolsas más o menos importantes como la de la conurbación de Londres, en nuestro continente son los estados más meridionales los que peor lo tienen, con Grecia (26), el Estado español (28), Portugal (41) e Italia (44), en el grupo de estrés alto, junto a Andorra. El país de los Pirineos está nada menos que en el puesto 21. El Estado español se encuentra en el mismo bloque que Afganistán (27), Argelia (29), Túnez (30) y Siria (31), con zonas en el centro y el sudeste peninsular en situación extrema. Se estima que en 2030 el 65% de su población sufrirá las consecuencias del estrés hídrico, un dato alarmante que choca con este otro: el Estado español es el lugar de Europa que más agua consume en los hogares, con una media de 250 litros por persona y día.

No es tan cruda la situación en Euskal Herria, que se encuentra en su mayor parte en una franja que atraviesa el norte peninsular y que marca un área de estrés medio-alto. Igual que Sudáfrica. Aunque, sin ser EEUU o Rusia, nuestro pequeño país también cuenta con zonas climatológicamente diversas, y el árido sur de Nafarroa está en el bloque de estrés alto del centro de la Península. Y curiosamente, Ipar Euskal Herria se encuentra en una situación parecida, ya que WRI la sitúa en una bolsa de estrés alto, como casi todo el espacio justo al norte de los Pirineos.

Teniendo en cuenta que los modelos prevén una reducción de las precipitaciones por la crisis climática, y con los precedentes existentes, no estamos para bajar la guardia.

Eficiencia, inversión, reutilización

«El estrés hídrico es la crisis más grande de la que nadie habla», considera el presidente de WRI, Andrew Steer, quien advierte de consecuencias como inseguridad alimentaria, inestabilidad financiera, conflictos y movimientos migratorios. A su juicio, no atajar este problema a tiempo «será muy caro en vidas humanas y medios de subsistencia».

¿Y cómo atajarlo? No hay recetas mágicas, pero sí pautas de actuación. Por ejemplo, mejorar la eficiencia agraria, ya que el uso abusivo e ineficiente de sistemas de irrigación es causa de gran parte de la pérdida global de agua. WRI también propone invertir en infraestructuras como tuberías y plantas de tratamiento que minimicen las fugas, así como humedales y cuencas que permitan mantener el agua, y fomentar una política de tratamiento, reutilización y reciclaje.

Parece fácil, pero ya estamos tardando.

Lloverá distinto a causa de la crisis climática

Una de las consecuencias de la crisis climática es que se va a producir un cambio en la distribución de las precipitaciones, lo que afectará al agua disponible y al estrés hídrico.

Según apuntan algunos expertos, el calentamiento de la atmósfera tendrá consecuencias en el modo en que llueve en el mundo, ya que las precipitaciones no están distribuidas de forma aleatoria sino que hay puntos de corte que marcan por dónde se reparten. Y si esos cortes se desplazan, por ejemplo desde el Mediterráneo hacia el centro de Europa, ocurrirá que aumentarán las lluvias al norte de los Alpes mientras se reducirán al sur de esa cordillera. Por ejemplo, en Euskal Herria.

La situación se presenta especialmente crítica en la cuenca mediterránea, con niveles actuales de estrés hídrico preocupantes y donde se prevé, si la tendencia se mantiene, que en tres o cuatro décadas las lluvias caigan entre un 15% y un 20%.

Por contra, en el norte de Europa, el calentamiento hará que la lluvia reemplace a la nieve, ocasionando que se produzcan a menudo inundaciones en áreas muy extensas.






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