viernes, 31 de mayo de 2019

Egaña | Gladys

Han pasado cuatro décadas y el asesinato de Gladys del Estal sigue impune. Nadie, como por ejemplo en el caso de Iñaki Urrutikoetxea, está insistiendo en llevar un proceso en toda forma en contra de los autores intelectuales y materiales involucrados en su muerte.

Aquí el texto que Iñaki Egaña le ha dedicado en su muro:


Iñaki Egaña

Estos días se cumplen 40 años de la muerte de Gladys del Estal a manos de un funcionario del Estado, un guardia civil que años más tarde fue condecorado por un gobierno socialista. Al margen de su muerte violenta, como otras tantas impunes, Gladys se ha convertido en el icono de una época que para quienes la vivimos tuvo la trascendencia de ser parte de nuestro propio recorrido. Parte también de un camino colectivo que, a pesar de no alcanzar aquellos objetivos por lo que nos movilizábamos, nos permitió llegar a nuestros días con las esperanzas sino intactas sí salubres.

Me duele el corazón cuando evoco que a Gladys se le paró la vida con apenas 23 años. Y que hoy, de haber continuado en aquella pequeña empresa en la que trabajaba como programadora informática y de haber conservado su aliento, se hubiera podido jubilar. Con las penalizaciones que graban a los que lo hacen a los 63 años, pero ya definitivamente. Y, probablemente, como tantos otros de su generación, estaría detrás de una pancarta de esas que reivindican pensiones dignas, de las mínimas de 1080 euros.

Porque esa es la mayor congoja que nos asalta cuando llega la fragancia de la mención de Gladys al reunirnos cada año en ese parque con su nombre, copado por majestuosos ginkgos, sequoias y robles centenarios. Sus entonces 23 años. Han sido 40 años de peleas, de buenos y malos periodos. Los mismos de nuestras vidas. Los que se perdió Gladys, pero los que ayudó a marcar de rojo el calendario.

Hace ya unos años cayó en mis manos un texto lejano escrito por una novelista jamaicana. “Mujeres poco corrientes”, de Vernella Fuller. Mujeres que recuperaban el pasado para tejer el futuro. Y no sé por qué extraña relación, la evocación de Gladys me ha traído al presente las letras de Fuller, los recuerdos de aquel pasado anterior, los de su padre Enrique, miliciano del batallón Meabe, exiliado en Venezuela tras la guerra contra el fascio en 1936. Y los de ese futuro que construimos en pequeños sorbos.

Y resulta, Gladys, que 80 años más tarde de la explosión vital de tu padre y los de tu generación frente a la intolerancia por vivir, 40 años después de que aquel insensato e impune guardia civil te segara de un tiro la juventud, hemos dado algunos pasos ilusionantes. A los de la generación de Enrique les hemos devuelto al lugar de la historia que merecían. Ya sé que quizás demasiado tarde. Pero aquello que perdieron lo convirtieron, lo hemos convertido, en victoria. Hoy somos más antifascistas que nunca, a pesar de que nos llenen las calles de Orereta, Ugao o Altsasu de banderas gamadas.

Hoy, mi sentida Gladys, las centrales nucleares son pasto de las berzas, de la nada. A menos en nuestro territorio. Ni en Tudela, ni en Lemoiz. Sé que el coste fue brutal, que nuestra deuda con vosotros es enorme. La gasteiztarra Ernestina de Champurcin escribía desde el exilio mexicano, un poco más al norte en latitud que el vuestro venezolano, aquello de “mientras, llueven pedazos de cielo desteñido”. Entre la nostalgia y el desaliento.

Con muchos reparos, Gladys. Tu optimismo desbordaba y el nuestro se contagió. Es cierto, os quitaron los colores, acunaron un entorno en blanco y negro, como aquellas temidas siluetas que nos intentaban vaciar la ilusión. Aquí seguimos, sin embargo. Recomponiendo esos colores. Hoy, aquellos augurios nucleares para Nafarroa, han desaparecido del mapa, y el uranio se ha convertido en la fuerza del viento, en los molinos que hace vibrar el cierzo de la Ribera.

No puedo ocultarte que los pájaros de la muerte, los descendientes de aquellos que bombardearon Gernika, siguen ejercitando en ese cielo desteñido que asola el campo de entrenamiento en la Bardena. Pájaros de la muerte, pájaros de muerte que afilan sus uñas en nuestra tierra, otrora hogareña, para luego lanzar toneladas de hierro y acero en lugares lejanos como Irak, Afganistán, Yemen, Libia o Siria. Para matar jóvenes como tú, Gladys. Para acallar para siempre a niños sin destetar, a adolescentes cuya esperanza no llegó siquiera a la segunda letra.

Perdona el atrevimiento. Porque los milicos siguen matando al por mayor e incluyen a mutilados y cadáveres en un indefinido apartado de “víctimas colaterales”. Pero esos milicos los hemos arrastrado a las antípodas de nuestra vida. A pesar de la fuerza que tienen para condicionarla. Y están en las antípodas porque toda una generación de jóvenes se negó al servilismo del servicio militar. Sufrieron prisión, consecuencias irreparables como aquel otro joven Unai Salanueva, con quien compartes nuestra memoria. Pero ganaron. Nos queda aún echarlos de la Bardena.

Tu imagen con la bicicleta en la marcha que partía del Bulevar fue también icónica, Gladys. Y sabrás que hoy somos mayoría, que nuestra ciudad salitrada por vuestra memoria, está plagada de “bidegorris”. Que las bicicletas son para todo el año.

Que adelantamos el paso para, superadas las nucleares, concienciar sobre el cambio climático por la acción depredadora humana. Que los globos que sustentabas en tu manillar de ensueños se desplazan al abrigo de los vientos favorables, y compiten con las rapiñas que planean sobre cemento, incineradoras y humos cargados de azufre.

Gladys, ya son 40 años, cómo corre la agenda, y no hemos vuelto a la luna. Afortunadamente. Porque aquí seguimos, pateando los lodos de este planeta, denunciando sus injusticias y meciéndonos con el cariño de nuestros amigos, el olor del musgo húmedo, escuchando el canto del cuco, del cuclillo, que si bien no tan numeroso como cuando paseabas por los bosques del Baztán, todavía se deja oír al entrar la primavera.

Hemos tenido hijos, Gladys. Y alguno de nosotros ya es abuelo. No sé qué hubiera sido de ti, de tu maternidad. No lo tengas en cuenta. Porque bien saben ellos, los que nacieron y crecieron en estos cortos 40 años, que son también tus hijos, tus nietos. Con la entonación de que la vida no corre para ti Gladys. Porque para nosotros siempre tendrás aquellos maravillosos 23 años.






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Multa a Acción Directa no Violenta

A ocho años de la apuesta por la paz y cada vez queda más claro que a Madrid lo que le gusta, lo que le apasiona, lo que le mueve... es el uso de la violencia institucional, no importa cual de sus instituciones sea la que ejerza la violencia del estado. Si son las fuerzas armadas pues mejor.

Así pues, desde la página de Público traemos a ustedes esta kafkiana actualización del caso de las campanas antifascistas de Altsasu:


La Policía Foral ha sancionado a los cuatro jóvenes que el pasado 4 de noviembre se colaron en el campanario durante el mitin de la plataforma "España Ciudadana", en el que también participaron PP y Vox.

Danilo Albin

El repique de campanas puede valer para llamar a los fieles a misa, o también para mostrar el rechazo a un mitin político. Si se trata de este último caso, los autores de la protesta tienen grandes probabilidades de afrontar sanciones económicas. Así ha quedado demostrado en Altsasu, donde los cuatro jóvenes que se colaron en el campanario durante el mitin de Albert Rivera han recibido multas que suman, en total, 3.300 euros.

La escena se registró el pasado 4 de noviembre. Aquella mañana, el líder de Ciudadanos se trasladó a un Altsasu literalmente tomado por la Guardia Civil y la Policía Foral. Había un despliegue policial pocas veces visto en este municipio, que para entonces ya era conocido en toda España por los incidentes que se registraron en la madrugada del 15 de octubre de 2016, cuando se produjo una pelea de bar en la que se vieron involucrados dos guardias civiles. A día de hoy, siete jóvenes se encuentran en prisión por estos hechos.

Dos años después de aquella trifulca nocturna fuera del bar Koxka, Ciudadanos organizó un acto en esa localidad navarra para mostrar su apoyo a la Guardia Civil. El mitin fue preparado por “La España Ciudadana”, aunque conquistó también al Partido Popular y Vox, dos formaciones que también hicieron acto de presencia en el mitin.

El escenario fue el kiosko del pueblo, exactamente el mismo lugar donde se habían realizado varios actos de apoyo a los jóvenes detenidos. Sin embargo, en esa ocasión sólo se oirían palabras de reconocimiento hacia la Benemérita y críticas hacia quienes no consideraban esos hechos como terrorismo.

Sin embargo, esas voces no lograron ser escuchadas con claridad. El motivo: la campana de la iglesia. Justo en el momento en que comenzaba el acto, desde el campanario –situado a pocos metros del mitin- empezó un incesante repique que tapaba las intervenciones de la víctima de ETA Beatriz Sánchez Seco, del filósofo Fernando Savater y del propio Albert Rivera.

Los autores de la acción fueron identificados por la Policía Foral, que ese día estaba a cargo del operativo. Por su parte, desde la parroquia de Altsasu se apresuraron a aclarar que no tenían nada que ver con la protesta y que en ningún momento habían autorizado que se subieran al campanario, quienes habían accedido al mismo “sin conocimiento de los sacerdotes”, que en ese momento “estaban en la sacristía”.

La Policía Foral tramitó el expediente, que acabó en multa de 3.300 euros. Según explica a Público Unai Otermin, miembro del movimiento Ospa de Altsasu, tres de ellos recibieron sanciones de 800 euros cada uno, mientras que el cuarto fue multado con 900 euros debido a que “también le acusaban de arengar a las personas que estaban en la plaza para que les defendieran”.
Manifestación y controles

Las multas fueron pagadas hace aproximadamente un mes y medio, pero sus consecuencias aún están presentes. De hecho, el próximo 22 de junio habrá una manifestación en el municipio navarro para protestar contra esas sanciones y denunciar también el “control social” que, según los convocantes, ejerce la Policía Foral. En ese contexto, Otermin asegura que entre enero y abril de este año "se han registrado 168 controles policiales en Altsasu". 63 de ellos han estado a cargo de la Guardia Civil, mientras que los 105 restantes fueron montados por la Policía Foral.






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Los Represaliados "Olvidados"

Cuando en este blog hablamos de las víctimas vascas del fascismo español insistimos en usar el término represaliados ya que este incluye no solo a los presos sino también a los exiliados - entre los que hay refugiados y expulsados (deportados) - sin olvidar claro está a los miles de torturados e incluso a los familiares de todos los anteriores.

Y es que de pronto se tiene la sensación de que el colectivo de presos políticos es el que se lleva toda la atención y no debe ser así.

Es por lo anterior que traemos, desde las páginas de La Haine, esta entrevista:


Entrevista de Pakito Arriaran.org a Bixen Mujika, la mujer de Juan Ramón Aramburu, militante de Ordizia

Pakito Arriaran

A mediados de los años 80, los gobiernos de Madrid y París, dirigidos por Felipe González y François Mitterrand, pusieron en marcha una estrategia represiva contra los militantes vascos que hoy en día aún acarrea consecuencias para las y los que la sufrieron en primera línea, y también para sus familiares y amigos. El método, en la mayoría de los casos, consistía en deportar a los militantes a terceros países que, a cambio de mantener en sus territorios controlados a las vascas y vascos, recibían importantes desembolsos económicos que Francia y España cargaban a sus erarios públicos disfrazados de ayudas al desarrollo.

Las deportaciones iniciaron en 1984, supuestamente a propuesta de París que buscaba una alternativa a las extradiciones de militantes vascos exigidas por Madrid pero que no convencían al ejecutivo galo por las posibles reacciones en contra que pudiesen suscitarse en Francia contra esa medida. También eran los tiempos del GAL, los grupos parapoliciales españoles que asesinaron a varias decenas de refugiados vascos en el País Vasco norte, bajo administración francesa, y que suponían una presión añadida contra el ejecutivo galo para que implementase medidas represivas contra la comunidad de refugiadas y refugiados vascos residentes en su territorio.

Esta medida represiva afectó a 74 personas, y los países “receptores” fueron los africanos de Argelia, Sao Tomé, Togo, Gabón y Cabo Verde, y también los latinoamericanos de Venezuela, Cuba, República Dominicana, Panamá y Ecuador. La mayoría de ellos recibieron a cambio “ayudas” que figuraron en las cuentas de Madrid y París como “créditos” del Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD). Y hasta donde se ha podido saber, los montos de algunos de esos “créditos” fueron los siguientes: Argelia 376, 706 millones de euros; Ecuador: 296,260 millones de euros; Venezuela 200,103 millones de euros.

A cambio de esas “ayudas” los países recibían a las y los deportados asegurando a los gobiernos europeos mantener bajo su control a las y los militantes vascos. De esta manera, las deportadas y deportados quedaban en estos países en un verdadero limbo jurídico. Primero porque en el momento de su detención en el Estado francés nunca tuvieron la oportunidad legal de oponerse a la deportación, medida que ya per sé no existe en el ordenamiento jurídico internacional, y siéndoles aplicada una razón de estado sin base jurídica alguna. Y segundo, porque la misma razón de estado que impulsó la medida represiva se hacía extensiva a los países receptores, quienes únicamente respondían a acuerdos políticos y administrativos, sin ningún tipo de base legal, con los gobiernos de España y Francia. Esto ha llevado a que aún hoy en día, 34 años después, algunos de los deportados no tengan documentos de residencia en su país de “acogida”.

Las condiciones de vida de los deportados ha sido, y es, muy diversa, tanto como puedan ser las condiciones políticas y socio-económicas de los países donde se encuentran, y algunas veces han tenido que contar con la ayuda aportada desde Euskal Herria para hacer frente incluso a su manutención. Pero en general, las y los deportados se han integrado a esas sociedades, rehaciendo sus vidas lo mejor que pueden y aportando también con su trabajo e iniciativa, aunque el objetivo de regresar a Euskal Herria sigue siendo su sueño más recurrente y su reivindicación más sentida.

A ello hay que añadir el enorme esfuerzo económico, psicológico y humano que ha supuesto la deportación para las familias y los amigos de los deportados, obligados a desplazarse hasta esos lejanos lugares desde Euskal Herria para mantener un mínimo contacto con sus allegados, quienes no hay que olvidar, no viajaron hasta allí de manera voluntaria, sino que fueron objeto de una medida represiva en su contra y nunca han renunciado a su lucha ni tampoco a regresar a su país para seguir aportando en el proceso de liberación de Euskal Herria. Incluso se han dado casos de familiares de deportados a los que se ha prohibido viajar utilizando ciertas rutas aéreas para ir a visitar al deportado simplemente por ser familia del militante, dejando ver que para algunos ser familiar de una o un deportado constituye en sí un delito. Es el caso del hermano y la cuñada de José Ángel Urtiaga, deportado en Cuba, a quienes el gobierno de EEUU prohíbe la utilización de su espacio aéreo simplemente por ser familiares del militante vasco.

Hoy, 34 años después de las primeras deportaciones el limbo jurídico en el que se encuentran estos militantes sigue en sí mismo. Todos esos años no se computan en ningún caso, lo que hace de la deportación una condena añadida. Incluso después de permanecer varios años deportados algunos de ellos fueron extraditados y aún siguen presos en el Estado español. Como en el caso de Iñaki Arakama Mendia, deportado de Argelia a la República Dominicana y de ahí entregado a Madrid. En otros casos, el estar custodiados en todo momento por las fuerzas de seguridad no impidió que fueran torturados salvajemente durante días y días por policías españoles con la complicidad de las autoridades locales. Es el caso de Ángel Aldana y Alfonso Etxegaray en Ecuador. Otros 11 han fallecido por accidentes o causas naturales mientras estaban deportados. También son muchos los que han regresado a sus pueblos y barrios en Euskal Herria a medida que las causas judiciales donde se les implicaba han ido quedando sin efecto.

Ahora aún 12 militantes vascos permanecen deportados en varios países de África y América Latina, padeciendo esta modalidad represiva que, como dicen ellos mismos, “produce un desarraigo total”. Y sin embargo, los gobiernos español y francés se han desentendido completamente del tema y ninguna de las denuncias de la situación ha tenido efecto alguno para acabar con una medida represiva que se ha perpetuado en el tiempo a pesar de los nuevos aires políticos que soplan en Euskal Herria y que exigen dar una salida a las consecuencias del conflicto para ir construyendo una nueva convivencia. Y para ello será obligado ir desactivando todas las medidas represivas implementadas que, como la dispersión de los presos, la deportación o la existencia aún de decenas de exiliados, no tienen lugar en esta nueva situación política.

Con el temor a reabrir heridas, pero también con el deber de denunciar y dar a conocer una situación represiva enquistada por la cerrazón de Madrid y París para abrir nuevos tiempos en Euskal Herria, nos hemos dirigido a Bixen Mujika, la mujer de Juan Ramón Aramburu, militante de Ordizia deportado por el gobierno francés en febrero de 1989 a Cabo Verde, donde falleció el 10 de agosto de 1989 a los 37 años.

Cuando Juanra fue detenido en Miarritze en 1985 tenía vigente el Estatuto de Refugiado Político, lo que teóricamente le protegía de ser extraditado o expulsado. ¿Por qué el Estado francés violó su propia legalidad y después de cumplir condena en la cárcel de Baiona y ser confinado deportó a Juanra a Cabo Verde? ¿Cuál era la situación de los refugiados entonces en Iparralde?

Cuando Juanra fue detenido en 1985 ya no tenía estatuto de refugiado. Un año antes se les había denegado el estatuto a un grupo muy numeroso de refugiados, por lo que estaba sin documentación para poder residir legalmente en Iparralde. Se vio obligado a vivir en la clandestinidad, con el riesgo permanente de ser detenido. Juanra fue detenido el 25 de noviembre de 1985 en Miarritze, encarcelado y posteriormente confinado en Bar le Duc, en febrero de 1986. 10 días más tarde fue deportado a Cabo Verde.

La situación de los refugiados en aquel momento era muy dramática, la inseguridad era total. La policía francesa trataba de detenerlos y cumplir así la promesa hecha al Gobierno español; el GAL actuaba con total impunidad: cabe recordar el secuestro de Joxi y Joxean, asesinatos de refugiados casi a diario. Se encontraban totalmente indefensos.

¿Cómo vivió la familia esa situación de deportación de Juanra en un país tan lejano a Euskal Herria? ¿Pudieron visitarlo allí? ¿Era fácil comunicarse con él para conocer su situación?

Nosotros vivimos la situación con mucha angustia, ya que no sabíamos adonde lo deportarían. Para entonces ya habían torturado salvajemente a Aldana y Etxegarai en Ecuador. Estuvimos dos días sin tener noticias, hasta que él mismo nos comunicó por teléfono que estaba en Cabo Verde.
A los aitas de Juanra les afectó mucho, ya que por su edad avanzada no veían muchas posibilidades de volver a verlo, pero sí pudieron viajar a Cabo Verde para visitarlo. Un año después murió su aita estando él deportado. Fue su despedida. Nosotros, Juanra y yo, teníamos un hijo de 20 meses y en abril de 1986 nos reunimos para vivir con él, hasta su muerte, en agosto de 1989, en Cabo Verde.

El desarraigo que supone estar tan lejos de tu país era más que evidente, la comunicación con la familia, amigos, pueblo, era difícil y la información que recibíamos era escasa, hay que tener en cuenta que entonces no había los medios de hoy en día. En esta situación, mantener un equilibrio físico y emocional no es nada fácil. Estando en Cabo Verde murieron la cuñada y el aita de Juanra. Fueron momentos muy duros.

Alfredo Elejalde, sacerdote vasco residente en Cabo Verde, declaró hace tiempo que los deportados vascos se habían integrado plenamente en la vida del país. Una muestra de ello es que Juanra aprendió portugués, y trabajó en la sección internacional de un diario de allí. ¿Cómo era el día a día de los deportados y deportadas en Cabo Verde?

Tenemos que tener en cuenta que Cabo Verde es un país en vías de desarrollo y allí las necesidades son inmensas, por lo que los deportados intentaron, desde un primer momento, integrarse en el país y aportar aquello que cada uno pudiera. Juanra trabajó en la sección internacional del diario “Noticias de Mindelo”. Otros deportados realizaron estudios universitarios de enfermería, psicología, idiomas y han podido trabajar en hospitales, institutos, centros de acogida de jóvenes, etc.

Según algunas fuentes, el gobierno español pagaba al gobierno de Cabo Verde 70,000 pesetas mensuales por deportado. ¿Alguna vez Juanra o algún otra u otro de sus compañeros recibieron ayuda del gobierno español?

Ningún deportado recibió ayuda del Gobierno español, las ayudas que recibían eran de la familia, de los amigos y del pueblo. Agradecemos todas las muestras de apoyo, cariño y solidaridad del pueblo vasco, ya que sin ellas sería mucho más difícil resistir en esta situación. No podemos olvidar a los deportados que todavía están obligados a vivir lejos de su país. Nuestra solidaridad tiene que seguir llegando hasta ellos.

La muerte de Juanra fue un momento de dureza y dolor para la familia y para todos sus compañeros y compañeras. ¿En medio de ese dolor cómo hicieron para trasladar los restos de Juanra a Euskal Herria? ¿Contaron con algún tipo de ayuda por parte de las autoridades caboverdianas o españolas o francesas?

Fue un momento muy duro, en aquel momento estábamos con niños, entre ellos nuestro hijo Garikoitz, que no entendían lo que pasaba.
Lo primero que hicimos fue rescatar el cadáver. Con la ayuda de pescadores caboverdianos y otro deportado, Emilio, lo consiguieron, poniendo en riesgo sus vidas ya que el bote era muy pequeño y había que rescatarlo en alta mar.

Inmediatamente, familiares y deportados nos pusimos en contacto con las autoridades caboverdianas. Aunque estas nos ofrecieron todo su apoyo, el traslado del féretro estuvo lleno de dificultades. El Gobierno caboverdiano no veía ningún problema para gestionar su salida, pero el español, en un primer momento no les dió autorización.
Una delegación compuesta por Itziar Aizpurua, Juan Mari Olano y una familiar de Juanra llegaron de Euskal Herria y, junto a los deportados y familiares después de varios días de reuniones con diferentes organismos y autoridades caboverdianas, consiguieron desbloquear la situación. Durante este tiempo, los responsables sanitarios hicieron lo indecible para mantener el cuerpo en condiciones para su traslado.

El propio Gobierno de Cabo Verde consideraba a Juanra un gudari vasco y como tal fue tratado. Fue el Gobierno caboverdiano quien asumió los gastos del traslado, ya que el español se negó a hacerlo. Después de terminar con todos los trámites, al cabo de una semana, fuimos despedidos con un aurresku por sus compañeros deportados y amigos caboverdianos en el aeropuerto de Mindelo.

En España, sin embargo, todo cambió. Al llegar a Barajas los policías españoles dijeron a la persona que las autoridades caboverdianas nombraron para que acompañase a la familia hasta Euskal Herria (una autoridad policial de ese país) lo siguiente: “vuelve a tu país, no puedes pasar y tranquilo porque lo que traes aquí no es una persona, es un terrorista, y si los deportados te crean problemas, los solucionas pegándoles dos tiros”.

Tuvimos que estar cinco horas en el aeropuerto debido a los impedimentos que pusieron los españoles para hacer todos los trámites. Ya en Ordizia, el pueblo estaba esperándonos, fue un recibimiento muy caluroso y emotivo. No así la actitud de responsables del ayuntamiento. Para no permitir la entrada del féretro, algunos concejales se encerraron dentro, para ellos había sido un simple accidente.

La deportación de Juanra hizo de él un represaliado, su muerte lejos de Euskal Herria donde se le obligó a residir en contra de su voluntad debería suponer que se tratara el caso como “victima del Estado” y recibir así el correspondiente reconocimiento. Sin embargo el Estado español se ha negado a hacerlo en todo momento. ¿Cómo ve la familia esta situación, qué instrumentos legales existen para revertir esa decisión?

Sin duda para nosotros Juanra y todos los militantes que han muerto en la deportación son víctimas del Estado. Seguiremos luchando para que el Estado reconozca, no sólo a las víctimas de la deportación, sino también a tantas y tantas víctimas derivadas del conflicto político que ha vivido nuestro pueblo y que el Estado se niega a reconocer.

34 años después, aún quedan 12 vascos deportados en África y América, varios de ellos en Cabo Verde. ¿Qué puede hacer la sociedad vasca para cerrar definitivamente este triste capítulo de la historia represiva contra Euskal Herria?

Hay que informar de la situación ya que la deportación ha estado olvidada y a veces hemos pensado que era un mal menor, que aunque lejos, vivían en libertad. Es importante informar de lo que supone el destierro durante tantos y tantos años. Es una condena que no se sabe cuando acaba. Jurídicamente los deportados no existen.

Y hay que seguir luchando y reivindicando la vuelta a Euskal Herria de todos los deportados en un breve plazo. Nuestra lucha conseguirá poner fin a la deportación.


Texto completo en: https://www.lahaine.org/fN9n






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Sin Gol en Panamá

Desde Naiz traemos a ustedes la crónica del encuentro futbolístico de la Eusko Selekzioa frente al combinado panameño:


Sin Asier Illarramendi, ‘tocado’, la mermada Euskal Selekzioa de Javier Clemente ha empatado, sin goles, ni ocasiones, con una también sucedánea Panamá esta madrugada en el estadio Rommel Fernández. Partido nada vistoso, marcado por el calor y la humedad, muy bajo ritmo en el primer acto, que se ha animado algo más en la segunda mitad pero con poco fútbol que llevarse a la boca.

Joseba Vivanco

«Los chavales se han comportado, porque el partido era difícil» por el calor y la falta de aclimatación, ha defendido esta madrugada el 0-0 en Panamá un Javier Clemente que no ha defraudado y ha puesto en liza un dibujo con defensa de tres y dos carrileros para enfrentar a un rival que también ha encarado el amistoso con el mismo esquema. Por parte vasca, Iago en portería, por delante Elustondo, Iñigo Martínez y Balenziaga en esa cobertura de tres centrales, con Bustinza y el joven realista Ahien en las bandas: doble pivote medular de cemento armado para el capitán alavesista Manu García y el león navarro San José, bandas para el cachorro Gaizka Larrazabal y Eraso, y en vanguardia el ‘zorro’ Aduriz. Asier Illarramendi, tocado, se ha quedado fuera pero al menos ha conocido el Canal. Once del equipo «del País Vasco, el equipo de Euskadi», como han cantado los locutores de un encuentro seguido por menos de 10.000 espectadores en el estadio Rommel Fernández.

Poco, por no decir nada, de fútbol en la primera mitad de un choque marcado seguramente para el combinado ‘tricolor’ por la humedad y la alta temperatura, que le ha obligado a hidratarse –‘cooling break’– a los veinte minutos del primer tiempo. Con el paso de los minutos ha mermado la intensidad de los vascos, que apenas sí han percutido de manera intermitente por la banda de Bustinza y poco más. Dentro de ese ritmo lento, Panamá ha insistido más en los primeros cuarenta y cinco minutos pero sin generar mayor peligro que un disparo durísimo, de libre directo, a cargo de Fidel Escobar y que Herrerín ha sacado de manera espectacular junto al poste. Era el minuto 35 y poco antes la Euskal Selekzioa ha tenido su acercamiento más prometedor en una jugada en la que la pelota ha acabado pidiendo permiso para ser rematada dentro del área pero sin encontrar respuesta.

«Partido fantasma», lo definían los locutores televisivos por aquello de que para Panamá no cuenta a título oficial, y fantasma también sobre el terreno de juego donde el invitado gol no ha aparecido. Aitor Fernández por Herrerín bajo palos ha sido el cambio al descanso decretado por Javier Clemente. A los diez minutos, con la ‘La Sele’ centroamericana más intensa a vuelta de vestuarios, Villalibre ha salido en lugar de un inédito Aduriz y se ha dejado ver más que el donostiarra. Al poco, Mikel San José, de cabeza, fácil a las manos del arquero local, ha firmado el primer remate euskaldun del en cuentro. Vivian por Iñigo Martínez en el minuto 60, minutos para los desplazados hasta Panamá. Minuto 65, Iñigo Vicente por Ahien. La Euskal Selekzioa ha espabilado con el correr de los minutos imprimiendo algo más de intensidad a su juego.

A falta de noticias en las áreas, el partido se ha visto salpicado por esporádicos roces entre jugadores, el de más fricción el protagonizado por un activado Villalibre y que no ha ido a más. Nueva parada para hidratarse, Jesús Areso por Larrazabal en el 75 y con quince minutos por delante, Fajardo ha enviado muy alto en la primera ocasión anfitriona en este segundo acto y Arroyo ha probado a Aitor con un duro chut lejano ya en el  84. No ha dado para más este compromiso sin apenas conclusiones.

Javier Clemente y Julio Dely Valdés se saludaban al final del duelo. Para el de Barakaldo, el encuentro ha sido «fuerte, de bastante ritmo por ambos lados», aunque «ellos estaban más conjuntados y nos ha costado el tono físico con el calor. En el fútbol hay que jugar con frío o calor, es una experiencia, pero también el viaje y la falta de aclimatación se ha notado», ha añadido el seleccionador vasco. «Hemos venido con un equipo joven, y estos partidos ayudan a conjuntarnos. Jugamos dos partidos al año y estos partidos nos fortalecen, sobre todo para los chavales de 17 o 18 años. Viene bien jugar ante equipos como Panamá, que son mundialistas. Creo que hemos sido unos buenos sparrings», ha concluido su valoración Clemente. Por su parte, el seleccionador panameño ha destacado que «ha sido muy partido disputado, de pocas ocasiones, pero un resultado justo».

El realista Aritz Alustondo, de otro lado, se ha mostrado «contento, hemos empatado, creo que el equipo en todo momento ha intentado marcar un gol para llevarnos la victoria y no ha podido ser. Lo importante –ha subrayado– que nadie se ha hecho daño». Ha admitido, eso sí, que «no ha sido un partido muy vistoso, las condiciones que teníamos no eran buenas», pero «hemos competido y vemos que las pocas veces que nos juntamos somos capaces de competir».






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Género y Bienes Inmateriales Vascos

Desde el portal de Público traemos a ustedes este interesante artículo de nuestro amigo Danilo Albin:


El BOE publica la Ley de Patrimonio Vasco, que incluye por primera vez el reconocimiento del “aporte femenino” a la sociedad vasca. También protege oficialmente las danzas y festividades que sobrevivieron al franquismo.

Danilo Albin

Pasos firmes sobre el pavimento. Piernas que se levantan hacia el cielo, junto a una txapela que acaba volando en dirección a la persona homenajeada. El aurresku, una de las danzas propias de Euskadi, suele estar presente en distintos actos y homenajes. Es, por excelencia, el gran baile de honor. Hoy ya es un bien inmaterial, al igual que otras señas de la identidad vasca que la dictadura franquista quiso exterminar.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica este miércoles la Ley de Patrimonio Cultural Vasco, aprobada por el Parlamento autonómico el pasado 9 de mayo con los votos de PNV, EH Bildu, PSE y Elkarrekin Podemos. Faltó en esa ecuación el Partido Popular, que decidió descolgarse de la mayoría parlamentaria –si bien aprobó algunos artículos- tras presentar 35 enmiendas. Los conservadores criticaron que la norma no hacía referencia clara al “patrimonio religioso”, lo que tacharon de “falta de sensibilidad”.

La ley que ahora publica el BOE apunta, principalmente, hacia los “bienes inmateriales” que forman parte de la sociedad vasca. De hecho, este texto tiene como objetivo modificar la normativa aprobada en 1990, incluyendo ahora aquellas características propias del País Vasco como las danzas, el bertsolarismo –arte consistente en la improvisación de versos, siguiendo unas pautas rítmicas-, la pelota vasca –entre otros deportes clásicos- o las “representaciones tradicionales y conmemorativas”.

Del mismo modo, entre los “bienes inmateriales que componen el patrimonio cultural vasco” se encuentran las “tradiciones y expresiones orales de la cultura”, incluido el idioma “como vehículo del patrimonio cultural inmaterial y la toponimia”. También se incorpora la música, la gastronomía o los “usos sociales”, así como los “conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo” o las “técnicas artesanales e industriales”.

En cuanto al idioma, el Departamento de Cultura del Gobierno Vasco destacó en un comunicado que “la nueva Ley, además, recoge que las cuestiones vinculadas con el euskera y la cultura vasca que afecten al conjunto de los territorios del euskera se deberán decidir de manera conjunta y colaborativa junto a la Comunidad Foral de Navarra e Iparralde”, el territorio bajo jurisdicción francesa en el que también se utiliza la lengua vasca. En esa línea, “se recoge la posibilidad de promover acuerdos de colaboración y cooperación con el Gobierno de Navarra y con Euskal Elkargoa de Iparralde (Mancomunidad de Iparralde) en materia de patrimonio cultural”.
El legado de las mujeres

La ley va más allá en otro aspecto nunca reconocido oficialmente: el papel de las mujeres y sus aportes a la sociedad vasca. “Se reconoce como patrimonio al conjunto de recursos, herencias y saberes de grupos sociales históricamente invisibilizados, como ha sido el caso de las mujeres”, apunta la nueva normativa.

En tal sentido, queda por escrito que se garantizará “un enfoque integrador del concepto de patrimonio que permita reconstruir los sentidos y los significados del imaginario femenino como valor cultural y que sirva para facilitar la acción de políticas públicas que visibilicen y revaloricen como elementos diferenciales el legado y aporte femenino”.
Prohibidas por Franco

Muchos de esos aportes, legados y tradiciones que hoy son reconocidos como bienes inmateriales de Euskadi no gozaron siempre de esa protección. Durante los 40 años de dictadura franquista, el régimen intentó borrar el euskera del mapa, persiguió a los euskaldunes (personas que hablan este idioma) e incluso llegó a perseguir las danzas y fiestas tradicionales vascas.

En Sestao, por ejemplo, la festividad de San Inazio, promovida por el grupo Eusko Lorak, llegó a estar marcada por la detención de quienes participaban en los actos, tal como relata el documental "San Ignacio, una fiesta prohibida". También se prohibieron los nombres en euskera.

La nueva ley destaca que “en el caso del patrimonio inmaterial, su regulación adquiere mayor peso e importancia, en consonancia con el reconocimiento que en los últimos años ha adquirido este tipo de patrimonio”. Para ello, se crean dos nuevos instrumentos específicos de protección: “el Inventario de la CAPV (Comunidad Autónoma del País Vasco) de Bienes Culturales Inmateriales y los planes de salvaguarda de bienes culturales inmateriales, ambos orientados a asegurar la salvaguarda y viabilidad de dicho patrimonio”.

En ese contexto, se explica que “los planes de salvaguarda de bienes culturales inmateriales” incluirán aquellas medidas que “se consideren oportunas y que contribuirán a la dinamización de las comunidades portadoras afectadas, en su vertiente no sólo económica, sino fundamentalmente social y cultural”.

Patrimonio industrial

Asimismo, la ley también protege el patrimonio industrial de Euskadi, considerado “una identidad vasca que durante siglos se ha caracterizado por compatibilizar formas de vida y producción respetuosas con el paisaje y la conservación de la biodiversidad”, además de representar “un vínculo característico y especial con las formas del trabajo, los lugares, los oficios y los edificios que constituyeron elementos singulares de la revolución industrial” en este territorio. “La fábrica como lugar de trabajo constituyó no sólo la fuente de los ingresos de las familias sino el espacio de reivindicación de la dignidad, de la socialización y asociación y de la construcción de un futuro mejor para las siguientes generaciones”, subraya.







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jueves, 30 de mayo de 2019

Iparralde Dice No a los Ultras

Desde Noticias de Gipuzkoa traemos a ustedes este reportaje en donde nos proveen con datos referentes al reciente proceso electoral en el estado francés, centrándose claro está en lo acontecido en Iparralde:


La formación verde, primera fuerza de la izquierda, contó con el apoyo de EAJ-PNB y de muchos votantes de EH Bai

Franck Dolosor

Las elecciones europeas confirmaron que los ciudadanos de Lapurdi, Nafarroa Beherea y Zuberoa no suelen votar como en el resto del Estado francés. El domingo la ultraderecha de Marine Le Pen ganó las elecciones en Francia (23,31%), seguida por la alianza La República en Marcha de Emmanuel Macron (22,41%) y el Modem del centrista François Bayrou (22,31%), los ecologistas (13,42%), Los Republicanos (8,48%) y los socialistas (6,18%). En Iparralde, en cambio, el primer puesto fue para la candidatura que apoyaban el presidente de la República y el líder de los centristas, y que consiguió algo más de una cuarta parte de los votos, mientras que los ecologistas se clasificaron en segundo puesto (16,5%) y la extrema derecha se colocó en tercera posición con casi el 15% de las papeletas. En la jornada electoral la participación fue de un 53%, algo más que en los comicios de 2014.

Con un 25,75% de los votos, la candidatura conjunta de Macron y Bayrou fue la gran vencedora en el conjunto de Iparralde y en numerosos municipios, entre ellos los más poblados, como Biarritz (33%) e incluso Donibane Lohitzune, tradicional feudo de la derecha. Los conservadores, que ganaron las elecciones europeas en 2014 con la candidatura de la exministra de Defensa, Justicia, Interior y Asuntos Exteriores, Michèle Alliot Marie, quedaron relegados al cuarto puesto. Por su parte, quien fuera también diputada y primera edil de Donibane Lohitzune no ocupa ningún cargo público desde el domingo. Tras obtener el 9,01% de los votos, el senador republicano Max Brisson no dudó en hablar de un “fracaso debido a una mala estrategia”. Según el parlamentario biarriztarra, la actual dirección del partido Los Republicanos haría mejor en girar más hacia el centro en vez de defender ideas cada vez más conservadoras.

Una veintena de plazas

Pese a no haber sido elegida eurodiputada, la abogada ecologista labortana Sophie Bussière, celebró que su formación haya conseguido el segundo puesto por primera vez en estas elecciones. Los ecologistas, que contaron con el apoyo de la federación regionalista Pueblos y Regiones Solidarias, EAJ-PNB y gran parte de los votantes de la izquierda abertzale de EH Bai, se convirtieron en la primera fuerza de izquierda en Iparralde. Los verdes fueron los más votados en una veintena de municipios, entre ellos Lekorne, con un 33% de los votos. El primer edil de esta localidad, el independiente Lucien Betbeder, también presidente del Biltzar de los alcaldes de Euskadi norte, figuraba entre los últimos candidatos del grupo ecologista. Betbeder se congratuló por la elección del corso François Alfonsi, que vuelve a Bruselas y Estrasburgo para defender los derechos de territorios con identidad nacional como Córcega, Alsacia, Bretaña o Euskal Herria.

El primer partido a nivel de toda Francia, el Frente Nacional de Marine le Pen, también fue la fuerza más votada en una docena de localidades vascas como Heleta, Ezterenzubi, Uharte-Garazi, Suhuskune, Etxarri, Etxebar, el antiguo principado de Bidache y, también en la margen derecha del río Aturri-Adour, donde la tendencia es similar en la última década. La formación, que apenas realizó campaña en tierras vascas, alcanzó la segunda posición en municipios como Senpere o Hazparne y la tercera en Hendaia.

Al igual que los conservadores, los socialistas fueron relegados por los votantes al obtener el 7,5% de las papeletas. La France Insoumise de Jean Luc Mélenchon fue la fuerza más votada en la localidad zuberotarra de Lexantzü y el partido comunista ocupó la segunda posición en la capital del territorio más pequeño de Euskal Herria, Maule.

Municipales en 2020

Los 158 municipios de Iparralde se preparan ahora para las elecciones municipales que se celebrarán en menos de un año. En estos comicios también se renovarán los cargos electos que gestionan la Mancomunidad, la nueva institución que por primera vez agrupa todas las localidades vascas al norte del Bidasoa. La Mancomunidad, que en enero celebró su segundo aniversario, gestiona ámbitos como el desarrollo económico, los transportes, el medio ambiente, la recogida de residuos y el euskera.







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miércoles, 29 de mayo de 2019

Hegoalde Votó por Puigdemont

El Correo - con su habitual sesgo editorial borbónico franquista - trae a nosotros el tema de los votos vascos que por conducto de la coalición Orain Errepublikak han fortalecido la gesta en el exilio del independentista catalán Carles Puigdemont.

Aquí la información:


Al margen de las tres capitales, el expresident catalán logró apoyos en varios municipios de Euskadi, como Getxo y Barakaldo

Julen Sobejano

El hecho de que en las elecciones europeas haya una circunscripción única permite a los ciudadanos decantarse por el partido que deseen, aunque sea una formación nacionalista ubicada en el extremo opuesto del país. Y eso ha facilitado que más de 5.000 vascos apoyasen el domingo a Carles Puigdemont, cabeza de lista de Junts per Catalunya-Lliures per Europa tras la ruptura de la alianza que durante años mantuvieron CiU, de los que JxCat es heredero, y el PNV.

El respaldo al expresident en Euskadi y Navarra ha sido simbólico, pero al mismo tiempo significativo. Los 5.056 votos logrados en la Comunidad Autónoma Vasca y los 1.331 en la Foral se han incorporado a la bolsa general que ha permitido a JxCat tener dos escaños en la Eurocámara la próxima legislatura. Además de Puigdemont, su exconseller de Salud, Toni Comín. Ambos se encuentran huidos de la Justicia española en Waterloo tras la declaración ilegal de independencia del 27 de octubre de hace dos años.

Donde Lliures per Europa ha obtenido más respaldo ha sido en Gipuzkoa: 2.183 votos. Muy cerca se encuentra Bizkaia, donde ha alcanzado 2.079 papeletas. Y a gran distancia queda Álava, cosechando apenas 794. Por capitales, San Sebastián es donde mayor apoyo ha sumado con 790 papeletas, seguido de Bilbao (696), Vitoria (553) y Pamplona (507).

No han sido las únicas localidades en las que Junts per Catalunya ha sacado votos en Euskadi. También lo ha hecho en Getxo y Barakaldo. En la primera de estas localidades, la lista de Puigdemont ha recogido 196 votos, mientras que en el municipio de la Margen Izquierda ha llegado a los 86.

Algo parecido ocurre en Gipuzkoa y Álava. El expresidente catalán ha logrado apoyos en Zarautz (115), Irún (87) y Llodio (46), por poner tres ejemplos. La comparación con un posible respaldo a ERC y a Oriol Junqueras en Euskadi es imposible ya que el líder republicano iba como cabeza de cartel de la plancha Ahora Repúblicas en la que también concurría EH Bildu.

A partir de ahora lo que está por aclarar es cuál será el futuro de Puigdemont y de Comín. Si el expresident y su exconseller pueden recoger su acta y ocupar sus dos asientos, o si tendrán que renunciar e ir los dos siguientes.
El caso de Ruiz Mateos

El pasado mes de abril la Eurocámara emitió un comunicado en el que aclaraba que para disfrutar de la inmunidad de la que gozan los eurodiputados, antes debían de recoger su acta. Y para lograrlo tendrían que volver a España y enfrentarse a una más que probable entrada en prisión.

Sin embargo, desde JxCat insisten en que la legislación abre la puerta a otras opciones. Desde la formación independentista recuerdan que José María Ruiz-Mateos en 1989 consiguió convertirse en eurodiputado durante dos años estando huido de la Justicia española.

En aquella ocasión, el empresario y dueño de Rumasa juró la Constitución desde un hospital en el que estaba ingresado y ningún órgano jurídico español puso problema ya que entendían que gozaba de inmunidad parlamentaria.






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Estrasburgo Ampara la Dispersión

Pareciera que Europa busca apaciguar a Madrid.

Desconocemos los motivos... más allá de esa apuesta por la salvaguarda de la integridad territorial de los estados europeos occidentales... esa que Inglaterra pone a prueba cada vez que permite referendums de autodeterminación en Escocia.

Obsesionada con cerrar filas llega a defender lo indefendible como es el caso que nos relata este artículo de EiTB.

Ahora resulta que la dispersión se ajusta a la legislación española y que por lo tanto no se violan los derechos de los presos políticos vascos alejados de sus núcleos familiares en una medida de excepción que lacera a la sociedad vasca pues pone en peligro las vidas de quienes se tienen que desplazar miles de kilómetros para visitar a sus seres queridos.

¿Y aquella resolución de 2009 que involucraba a Rusia? ¿Olvidada acaso?

Porque no podemos obviar que con este dictamen Estrasburgo y Bruselas se alinean con Madrid en su tratamiento del DDR de ETA pues el tercer componente, el de la Reinserción, forzosamente pasa por el involucramiento de los estados involucrados - el español y el francés -, a diferencia del Desarme y la Desmovilización que por sus características pueden ser unilaterales.

Aquí la información acerca del desatino más reciente del TEDH:


El Tribunal Europeo de Derechos Humanos entiende que la política de dispersión está justificada y amparada por la ley y que por lo tanto la justicia española no vulneró sus derechos fundamentales.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, ha declarado inadmisible el recurso presentado por el preso de ETA Gorka Fraile Iturralde contra la decisión de la justicia española que le mantuvo en una cárcel extremeña pese a su solicitud de traslado a Euskal Herria para estar más cerca de su familia, ya que entiende que la política de dispersión está justificada y amparada por la ley y no vulneró sus derechos fundamentales.

"El Tribunal considera que el objetivo de las autoridades españolas al mantener la ubicación del recurrente en la prisión de Badajoz era garantizar una disciplina adecuada en las cárceles y aplicar su política con respecto a los presos de ETA", dice el fallo, difundido este martes, que incide en que la dispersión en este caso se ajustó a derecho.

Fraile Iturralde, condenado a 25 años de cárcel por colaboración con banda armada, tenencia de explosivos, estragos y daños, solicitó en 2016 cambiar el centro penitenciario de Badajoz por uno más cercano debido a las dificultades de su familia -mujer, hija y padres de edad avanzada- para ir a visitarle, pero le fue denegado.

La Audiencia Nacional primero, y después el Tribunal Constitucional, rechazaron sus pretensiones al entender que mantener el alejamiento no suponía ninguna vulneración de derechos fundamentales. Por eso, acudió al TEDH, donde alegó vulneración de los artículos 8 (derecho a la vida familiar) y 2 (derecho a un tribunal justo) del Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Estrasburgo, si bien entiende que se ha podido producir una "interferencia" en el derecho a la vida familiar por la situación de dispersión, considera que esta medida "tiene base en la legislación nacional" y se adopta "de conformidad" con la misma, que proporciona además, "amplias garantías" de que cada caso es considerado individualmente siguiendo "los criterios pertinentes".

Por eso, "acepta que la interferencia persiguió fines legítimos, como la prevención del desorden y el delito y la protección de los derechos y libertades de los demás" y rechaza así que, como alegaba Fraile Iturralde, la medida fuese desproporcionada y por tanto, injusta.

El Gobierno Vasco reitera su defensa del acercamiento

Josu Erkoreka, portavoz del Gobierno Vasco, ha recordado que el Ejecutivo defiende el fin de la dispersión porque el acercamiento a cárceles cercanas a sus lugares de origen es "más inteligente" y "más acorde" con los derechos humanos, una vez que ETA se ha disuelto.

En la comparecencia de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno Vasco, su portavoz ha precisado que no conoce la argumentación de la sentencia del TEDH, solo el fallo, por lo que no ha querido valorar el "fondo" de la misma.

En este sentido, ha recordado que la posición del Ejecutivo en contra de la dispersión es conocida y está recogida en documentos oficiales de la institución.

"La política de dispersión no tiene sentido, sobre todo cuando ETA se ha disuelto", ha reiterado Erkoreka, quien ha subrayado que una política de acercamiento de los presos a cárceles cercanas a sus lugares de origen "sería más acorde" con los derechos humanos y "más inteligente" para lograr la reinserción de estos reclusos.

Sare muestra su "total desacuerdo" con la resolución

La red ciudadana Sare considera que el TEDH "permite y perpetúa una política penitenciaria que castiga doblemente tanto al preso como a sus familiares".

En un comunicado, ha apuntado que la resolución del tribunal "no censura la negativa que Fraile había recibido anteriormente en los juzgados españoles, justificando esta decisión basada en una política penitenciaria antiterrorista y en la existencia de ETA al incidir en que la negativa al acercamiento se había basado tanto en una evaluación individual de su situación, como en la política general penitenciaria".

De este modo, ha mostrado su "total desacuerdo" con esta resolución que, en su opinión, "permite y perpetúa una política penitenciaria que castiga doblemente tanto al preso como a sus familiares y vulnera sus derechos, aplicándoles una ley excepcional".

La red ciudadana ha considerado que el TEDH, "de manera indirecta", cree que esta política de alejamiento "no tiene ningún sentido ni fundamento jurídico, hoy, ante la inexistencia de ETA". Por ello, Sare ha insistido en que "esta política de alejamiento y excepcionalidad que se les aplica a los presos no tiene ninguna base, ni política, ni de seguridad, ni jurídica".

En ese sentido, ha reclamado que los reclusos que "aún siguen encarcelados en prisiones que se encuentran a cientos de kilómetros de sus hogares" sean trasladados "de inmediato a las prisiones vascas" para que "sus derechos sean respetados de una vez por todas" porque, según ha remarcado, "ya no hay excusas para demorar más esta decisión".

Finalmente, ha recordado que Gorka Fraile, que lleva ya 21 años encarcelado, "es uno de los presos gravemente enfermos que conforman una lista de 20, por lo que, hoy por hoy, debería estar en casa para poder recibir un tratamiento en condiciones, junto a sus allegados".






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martes, 28 de mayo de 2019

Grupo Insumiso en el Senado

Vascos y catalanes trabajando juntos en el Senado y en el Congreso de la Metrópoli... toda una pesadilla para los no nacionalistas españoles.

Aquí lo que reporta Naiz:


Las direcciones políticas de ERC y EH Bildu han decidido conformar un grupo propio y conjunto en el Senado. En el Congreso apuestan por una «coordinación política y estratégica para la consecución de los objetivos conjuntos» que se desarrollará sin la necesidad de articular un grupo en la Cámara Baja.

EH Bildu y ERC han explicado en un comunicado que han alcanzado un «acuerdo estratégico de alianza y trabajo en común» con cinco líneas de actuación, en base a un programa de mínimos que se articula en torno a la defensa del derecho de autodeterminación, la libertad de los presos políticos y la vuelta a casa de los exiliados, la lucha contra la represión y en favor de los derechos fundamentales, la defensa de los derechos económicos y sociales frente a las «políticas austericidas y neoliberales y de las amenazas de la extrema derecha y el auge fascista» y la derensa de un modelo social y económico «que ponga a las personas en el centro de todas las políticas públicas».

En base a esos ejes, han acordado una unidad de acción política en el Congreso y Senado españoles para desarrollar de manera acordada iniciativas «de carácter institucional y de masas», así como desarrollar una política «coordinada y común» en la comunidad internacional y contribuir «de manera conjunta a crear espacios de colaboración con otras naciones sin estado europeas».

ERC y EH Bildu conformarán un grupo propio y conjunto en el Senado, pero no lo harán en el Congreso, donde apuestan por una «coordinación política y estratégica para la consecución de los objetivos conjuntos», sin grupo propio.

Ambas formaciones creen que compartir o no grupo propio no les aleja de los objetivos marcados en el acuerdo estratégico y subrayan que se trata de «cuestiones técnicas y de optimización de los recursos políticos» con los que cuentan tras los resultados de las distintas elecciones.

Los dos partidos soberanistas han formado dos comisiones de seguimiento: la comisión estratégica y la comisión operativa, que darán forma a la labor conjunta que desarrollarán en Madrid.

En las elecciones del 28 de abril EH Bildu logró cuatro diputados y un senador. ERC obtuvo 15 diputados pero la Mesa del Congreso suspendión a Oriol Junqueras, su cabeza de lista por Barcelona. En el Senado ERC tiene 13 representantes, aunque ha cedido cuatro a JxCat para que llegue al mínimo de diez junto con el senador de EH-Bildu.






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«Armas Eusko Label para la Guerra»

El antimilitarismo siempre ha estado presente entre las reivindicaciones del pueblo vasco.

Por lo anterior, nos da gusto compartir con ustedes esta nota de Naiz:


Diferentes colectivos han presentado este martes en Gasteiz los actos finales de las jornadas «Armas Eusko Label para la guerra», cuyo cierre tuvo que ser suspendido el pasado febrero a causa del mal tiempo.

Esta misma tarde (19.30), en el Palacio Europa, tendrá lugar una conferencia del activista antimilitarista Arcadi Olivares, bajo el título «Mercaderes de la muerte de la industria militar». 

El broche llegará este sábado, de 11.00 a 15.00, con el mercadillo de productos Eusko Label que se instalará en la Plaza de los Fueros. Habrá también teatro de calle, además de información sobre la industria armamentística vasca.

Los convocantes han remarcado que en Euskal Herria «hay más de un centenar de empresas que dedican parte o toda su producción a fines militares», armas que «se utilizan, por una parte, en las operaciones de guerra de la OTAN, de la UE o de los ‘ejércitos pacificadores’ y, por otra, se exportan a países en conflicto, como Arabia Saudí, Turquía, Israel, Egipto…».

Asimismo, han denunciado «la implicación e hipocresía» de administraciones públicas, instituciones educativas –universidades, centros de formación profesional o centros de investigación–, entidades bancarias y partidos políticos que «alaban, apoyan y prestigian socialmente a los empresarios que invierten e impulsan el sector militar».

Los colectivos han reclamado que se termine con esta postura, ya que la industria militar da «pingües beneficios para unos pocos mercaderes de la muerte» mientras que «tiene fatales consecuencias en las vidas de millones de personas».

«Nuestro derecho al trabajo no puede estar por encima del derecho a la vida y a la libertad de otras personas», remarcan, por lo que demandan «la reconversión de la industria militar vasca en producción para uso civil, atendiendo a criterios éticos, sostenibles y solidarios».

Además, exigen que las instituciones públicas ofrezcan «una acogida real para todas las personas que llegan a nuestras tierras. Si nuestras bombas son responsables de que miles de personas se vean obligadas a desplazarse de forma forzosa, tenemos el deber de construir ciudades y pueblos de acogida».


Aquí tienen el ingenioso cartel de la iniciativa:



 






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Urnas Vasquistas en Trebiñu

Continúa la gesta de los habitantes de Trebiñu y Argantzun por reintegrar su territorio al seno de Euskal Herria.

Aquí lo que reportan desde El Diario:


Es un claro mensaje a favor de la anexión de esta pequeña comarca de Burgos a la provincia de Álava y a la comunidad autónoma del País Vasco, donde se encuentra ubicada geográficamente

Iker Rioja Andueza

Un análisis más detallado de los datos de las elecciones municipales muestra un punto verde claro en el mapa de Castilla y León, en la provincia de Burgos. Es una pica en Flandes para EH Bildu. La del municipio de La Puebla de Arganzón, uno de los dos del enclave burgalés de Treviño, ubicado geográficamente en el corazón de Álava es una victoria histórica para la izquierda abertzale. En el vecino Condado de Treviño el voto nacionalista también tuvo mucho peso. En la suma de las dos localidades, el PNV es la fuerza más votada. Es un claro mensaje a favor de la anexión de esta pequeña comarca a la provincia de Álava y a la comunidad autónoma del País Vasco.

En La Puebla de Arganzón, la desaparición de la candidatura independiente del histórico regidor Roberto Ortiz de Urbina, también favorable a la anexión, ha hecho que las fuerzas nacionalistas vascas crezcan exponencialmente. EH Bildu supera el 40% de las papeletas, 118 votos, y el PNV no le anda a la zaga, con 95. Hace cuatro años lograron solamente 38 y 41, respectivamente. Así las cosas, un municipio de Castilla y León tendrá tres concejales abertzales, otros tantos 'jeltzales' y solamente uno del PP, que se quedó en 41 papeletas en este municipio (que también es una subida respecto a 2015, cuando obtuvo 24).

En el vecino Condado de Treviño, las formaciones independientes anexionistas retienen las primeras posiciones, pero el PNV se ha quedado a sólo dos votos de la victoria, con 123 sufragios (el doble que en 2015). EH Bildu, en este caso, mantiene su apoyo popular. Con nueve ediles, en esta Corporación habrá dos de los partidos vascos, junto a los independientes y al PP. En total, PNV y EH Bildu han pasado de 219 votos en este enclave de gran dimensión pero poco poblado a 415, casi el doble. De 16 concejales en juego han sumado 9, por 4 de la anterior cita municipal.

El voto en Treviño, en todo caso, ha sido muy diferente en las otras dos urnas. En las autonómicas ni PNV ni EH Bildu han presentado candidatura en la circunscripción de Burgos y el PSOE y Podemos han sido las fuerzas más apoyadas. En las europeas, en cambio, el sistema de circunscripción única permite votar a todas las formaciones en cualquier punto de España, pero ni PNV (dentro de la coalición CEUS) ni EH Bildu (Ahora Repúblicas) han sabido retener los apoyos de las municipales. En Condado de Treviño, por ejemplo, los partidos vascos son quinta y sexta fuerza por detrás de PSOE, Unidas Podemos, PP y Ciudadanos. Incluso Vox tiene solamente un voto menos que CEUS. En La Puebla de Arganzón ocurre más de lo mismo. Son 106 votos entre ambas formaciones en todo el enclave, cuatro veces menos que en la urna contigua de las municipales.






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lunes, 27 de mayo de 2019

El «Bullying» Navarrico

Y bueno, ahora que Nafarroa ha decidido apostar por el Día de la Marmota Pentafachita les recomendamos la lectura de este reportaje publicado en Gara:


El Departamento de Educación ha publicado la obra de Guillermo Iriarte en la que describe cómo ha funcionado la educación en Nafarroa desde mediados del XIX. El libro anota elementos positivos, como la decisión de multar el absentismo escolar que redujo notoriamente la tasa de analfabetos, pero también detalla algunas de las prácticas de aquellos tiempos de «la letra con sangre entra» y el sometimiento a tortura sicológica a los menores.

Aritz Intxusta

Lo peor no fueron los palos, correazos o los reglazos que daba el profesor por no saber la lección. «Muchas veces, esas formas de tratar a los niños las fomentaban los propios padres», comenta Guillermo Iriarte. Los métodos para humillar a los niños que se han dado en las aulas de Nafarroa, se tornaban en ocasiones mucho más crueles.

El autor de “Escuela Ilustrada de Navarra 1828-1979”, menciona uno que le relataron en un colegio de monjas. En cada aula había una pequeña figurilla del corazón de Jesús. Si alguna de las alumnas cometía algún comportamiento que se consideraba censurable, tenía que clavarle un alfiler. Y esto sucedía en paralelo a un adoctrinamiento religioso por el que Jesús era lo más importante. El comportamiento general de la clase se medía en función de cuántos alfileres tenía la figurilla cada determinado tiempo.

Otros de los castigos de mayor dureza lo sitúa Iriarte en su propio pueblo, Cadreita. Se trata las famosas orejas de burro, pero con la variante particular de que el llevar las orejas de asno no quedaba circunscrito al centro, sino que el verdadero escarnio al menor sucedía por las calles del pueblo por las que tenía que desfilar a la vista de todos.

Este tipo de comportamientos se acentuaban durante las dictaduras. La de Primo de Rivera cortó de raíz con las técnicas de enseñanza más innovadoras. Y, en particular en Nafarroa, también eliminó ciertos contenidos sobre la historia e identidad propia del Reino que sí existían durante el siglo XIX. Esto se sustituyó por un mayor ensalzamiento de la idea de patria española. La orden de colocar una bandera española en todos los colegios surgió entonces.

El control ideológico y moral de la población estaba en gran medida en manos de los profesores, junto con los curas y los mandos de la Guardia Civil. En Nafarroa existía un castigo propio para erradicar el euskara. Era de tipo sicológico, tan solo un simple anillo. Aquel aro conllevaba deshonra, como las orejas de burro, y lo debía portar en el dedo el último alumno que dijera una palabra en euskara. La particular crueldad del invento es que no era el profesor quien determinaba quién habría de llevar aquel anillo, sino los propios estudiantes. De este modo, se vigilaban y castigaban unos niños a otros

La lucha porque la población abandonara su lengua propia se dio de forma más acusada en el franquismo que durante el siglo XIX. A lo largo de ese siglo, Iriarte ha recogido diversos documentos bien de autoridades locales bien de otras instituciones solicitando profesorado euskaldun como una forma de atajar el absentismo. También se consideraba la forma más directa de evangelizar en determinadas zonas. Además, durante la República, había tres ikastolas.

El control al profesorado

La figura del profesor, asimismo, tampoco estaba libre de un férreo control ideológico. Los alumnos del pueblo eran sometidos a exámenes por parte de alcaldes, curas y potentados. Esta costumbre data de 1831, de cuando Nafarroa todavía era Reino, y servía para controlar a los niños, pero también en «rendimiento» del maestro. El resultado de estos exámenes podía acarrear tanto premios como castigos. Si bien los segundos, según detalla el autor, rara vez eran físicos.

En el franquismo también se controlaba al profesor con cursos regulares de formación religiosa y política. «Se quería que los profesores fueran mitad soldado, mitad cura. Y las profesoras, un híbrido entre una flecha y una monja», dice Iriarte.

No todos son sombras. Una ley propia de Navarra de 1957, en pleno franquismo, incluyó a los padres como parte de la comunidad escolar. Y estableció un sistema de multas para castigar el absentismo escolar. A partir de entonces, la tasa de analfabetismo se eliminó de forma casi total, despuntando Nafarroa sobre el resto del Estado.






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Radiografía del 26M

Desde Gara traemos a ustedes este reporte pormenorizado de lo ocurrido durante la jornada electoral de ayer, misma en la que no se pudo apreciar nítidamente que ni pensionistas ni feministas ni trabajadores del transporte ni otros grupos vulnerables ante los embates del neoliberalismo están por la labor de convertirse en agentes catalizadores del tan necesario cambio.

Aquí la información:


El PNV volvió ayer a imponerse en las elecciones municipales y forales en el conjunto de Hegoalde, EH Bildu –segunda fuerza– rompe su techo de votos, el PSOE se eleva por el «efecto Sánchez» y la derecha, aunque cae, puede dominar Nafarroa y su capital, Iruñea.

Iñaki Iriondo

El PNV ganó ayer con amplitud las elecciones en Hego Euskal Herria, confirmándose como el voto de refugio de las «gentes de orden» del país, si por tales pueden entenderse los votantes de la derecha conservadora. Euskal Herria Bildu obtiene un gran resultado electoral, rompiendo el techo electoral que marcó en 2011. El PSOE, tanto en la demarcación autonómica de la CAV, con el PSE, como en la foral navarra, con el PSN, se ha visto catapultado por el efecto Sánchez, en algunas zonas de forma exponencial. Entre tanto, la derecha españolista cada vez tiene menos espacio, aunque en Nafarroa haya conseguido maquillar sus resultados uniendo a partidos de distinta condición y pueda llegar a volver a gobernar, habrá que ver qué movimientos hacen el resto de los grupos, y cuál es su grado de generosidad.

Desde un punto de vista municipalista, EH Bildu es la formación con mayor número de concejales en Hego Euskal Herria. Nada menos que 1.237. Y eso supone ser también la que más ediles suma en Nafarroa.

Ello, sin embargo, no va a impedir que EH Bildu asuma como un disgusto lo ocurrido en Iruñea, donde pese a que la ciudadanía ha premiado de forma sobrada la trayectoria de Joseba Asiron en Iruñea, va a ser muy trabajoso que pueda volver a ser alcalde, pese a tener dos concejales más.

La división que se ha producido en determinadas fuerzas que del cuatripartito del cambio obliga a una importante reflexión en ese sector político.

A EH Bildu también le van a pesar los resultados en Gasteiz, donde aspiraba a la alcaldía. El caso es que la candidatura de Miren Larrion ha obtenido los mejores resultados históricos de la izquierda soberanista en la capital alavesa y, pese a ello, sus expectativas no se han cumplido.

De nuevo, las empresas de encuestas deben reconsiderar sus métodos de trabajo, puesto que si no acertaron las que se hicieron hace más de una semana, tampoco lo han hecho, en el caso de Gasteiz, las realizadas durante las últimas horas.

El PNV, una máquina de ganar

El PNV ha vuelto a mostrarse como una máquina de ganar elecciones, capaz de hacerse ver como el cauce central de la política vasca, al menos en lo que a la CAV se refiere. En Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, los votos que pierde el PP aparecen refugiándose en el PNV, lo que engorda el poder institucional de los jeltzales, pero no es una buena señal si se quiere hablar a futuro de mayorías abertzales en el país.

Los resultados en Bizkaia, donde el PNV se acerca a la mayoría absoluta, y donde crece el apoyo a los jeltzales en circunscripciones que antaño no le eran favorables, habla tanto de sus propias capacidades como de los puntos en los que los partidos de la oposición, y que pretenden ser alternativa en algún momento, tienen mucho en lo que mejorar.

Sánchez encumbra al PSOE

El llamado «efecto Sánchez», la victoria del PSOE en las pasadas elecciones generales, ha sido una enorme ola que ha aupado tanto al PSE en la CAV (con la excepción guipuzcoana) como al PSN en Nafarroa. Los números de María Chivate solo son comparables a los obtenidos por Maider Etxebarria en Gasteiz. Una candidata prácticamente desconocida ha logrado hacerse con el segundo puesto en la capital alavesa, un ascenso que nadie había pronosticado y en el que pocos confiaban incluso dentro de su propio partido.

Es en los territorios vascos cuyos resultados tradicionalmente más pegados han estado a las tendencias de voto del Estado español, donde este «efecto Sánchez» se ha visto más claro. En Araba han duplicado junteros.

La derecha española muta

En territorio vasco la derecha española está de capa caída y ni siquiera Navarra Suma puede alardear de ser quién fue. El PP camina en la CAV hacia la irrelevancia, perdiendo prácticamente la mitad de su representación.

Quienes antaño fueron sus votantes, no encuentran ahora problema para sumarse a las filas del PNV, en unos casos, y del PSE, en otros, con lo que el futuro del PP empieza a ser cada vez más tenebroso, si no encuentra su lugar en el nuevo mapa político que se está dibujando.

Y en este ámbito ideológico, cabe añadir que a Ciudadanos y Vox, ni están ni se les espera.

Castigo a Elkarrekin Podemos

Elkarrekin Podemos ha sufrido también un castigo del electorado, sobre todo allí donde sus divergencias durante toda la legislatura han sido más nítidas.

Lo hecho por este espacio político en Nafarroa y su irresponsable incapacidad política para el acuerdo en sus propias filas, merecerán consideraciones más exhaustivas a futuro.

Izaskun Bilbao vuelve al Parlamento Europeo donde entra con fuerza Pernando Barrena

Izaskun Bilbao, del PNV, volverá al Parlamento europeo, a donde llegará Pernando Barrena, desde el segundo puesto de la candidatura de Orain Errepublikak, candidatura que además podría lograr un cuarto escaño cuando Gran Bretaña confirme su «brexit».

Bilbao, al frente de Coalición por una Europa Solidaria, ha obtenido en Euskal Herria algo más de 405.000 votos, gracias al impulso que le han dado las otras dos urnas que ayer se pusieron en los colegios, las municipales y forales.

Por su parte, Pernando Barrena llega sin problemas al Europarlamento, con el apoyo de unos 300.000 votos, una suma importante, por ejemplo, con más de 53.000 votos en Nafarroa.

En esta ocasión, la situación política en Catalunya, ha tenido mucho que ver con las coaliciones por las que han optado PNV y EH Bildu.

En las últimas ocasiones anteriores, los jeltzales se habían unido con CiU como grupo tractor en votos desde Catalunya hacia todo el Estado español. Pero en esta ocasión, las propias circunstancias de los «potsconvergentes» han hecho que PNV se situara fuera de esa coalición. La pata catalana de la coalición optó por poner al president Carles Puigdemont como cabeza de lista y le seguían otros dos consejeros en el exilio. Esto llevaba a una campaña en clave exclusivamente catalana y, además, con un aire insurreccional. El PNV ni podía ni quería sumarse a esa candidatura, lo que le ha llevado a unirse a otros aliados, el más fuerte y reconocible de los cuales ha sido Coalición Canaria. Los jeltzales colocaron a su europarlamentaria, Izaskun Bilbao, como cabeza de la Coalición por una Europa Solidaria.

EH Bildu, por su parte, logró atar una coalición con ERC, partido catalán en auge en el ámbito independentista, a la que sumaron también una sigla reconocible y clásica en Galiza, como en BNG. Junto a otras formaciones de izquierda y con reivindicación nacional en Canarias, Aragón o Asturias, han conformado la coalición Ahora Repúblicas-Orain Errepublikak. EH Bildu sufrió, cuando la carrera electoral europea ya estaba en marcha, el traspiés de la dimisión de su europarlamentario, Josu Juaristi, al que sustituyeron por Pernando Barrena, una referencia en la izquierda independentista que además atesora experiencia en el ámbito internacional. Consiguió, además, que fuera el segundo de la candidatura, detrás de una persona referencial de ERC como Oriol Junqueras, en estos momentos preso acusado de rebelión en cárceles españolas.

Como dato, hay que destacar que la candidatura de Carles Puigdemont, ha obtenido algo más de 6.500 votos en Euskal Herria. Mientras que la coalición del PNV ha sumado más de 3.500 votos en Catalunya, donde lo apoyaron miembros de Unió.






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