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sábado, 14 de febrero de 2026

Reconocimiento Oficial

Desde Naiz traemos a ustedes este artículo con respecto al comunicado llevado a cabo por la Euskal Herriko Torturatuen Sarea en el marco de la conmemoración del Día Contra la Tortura:


La Red de Personas Torturadas de Euskal Herria exige nuevos pasos en su reconocimiento oficial

La Red de Personas Torturadas de Euskal Herria pide, a los 45 años de la muerte de Joxe Arregi, una nueva ley en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa para que se reconozca a todas víctimas del Estado. Al Gobierno de Nafarroa le exigen que lo haga más allá del franquismo y la transición, ya que esperan cientos.

Agustin Goikoetxea

En el contexto del Día contra la Tortura, medio millar de personas torturadas que participan en la red creada en Euskal Herria ha llevado a cabo este sábado a la mañana en la Escuela de Ingeniería de Eibar una asamblea tras la que han emplazado a la sociedad vasca y a las «altas instituciones» del país a que reconozcan que «las fuerzas de seguridad del Estado español han torturado de manera sistemática, que nos han torturado», han enfatizado sus portavoces Leire Gallastegi y Metxe González.

Un año después de la presentación pública de la Red en el Kursaal donostiarra, han insistido en que «es tiempo de reconocimiento». Lo han hecho recordando que hay más de 5.000 casos documentados mediante diferentes investigaciones «y, a todos ellos, se les debe ofrecer mecanismos oficiales de reconocimiento y reparación». Han subrayado que se trata de «un requisito esencial para construir una convivencia democrática sólida».

«Se debe dar reconocimiento oficial a cada una de nuestras dolorosas vivencias. La violencia del Estado sufrida no puede permanecer invisible ni quedar al margen de ningún acuerdo social o marco de convivencia democrática», han defendido.

Llamada a los agentes políticos

Consideran «imprescindible» que se adopten nuevas medidas en ese reconocimiento, donde agentes políticos del país deben jugar su papel, ya que se trata de «una obligación democrática». «La tortura no es un asunto del pasado, sino una herida que permanece abierta y debe ser reconocida y reparada», han incidido.

Para ello, se han dirigido en concreto a los Gobiernos de Gasteiz e Iruñea, exigiéndoles que den pasos efectivos en ese reconocimiento. Al de Lakua le piden, por ejemplo, que reforme la ley autonómica para el registro oficial de todas las víctimas del Estado, «ampliando el periodo y promoviendo las iniciativas y consensos políticos necesarios para garantizar un mecanismo integral de reconocimiento y reparación».

«Hemos sido miles las personas que hemos sufrido tortura en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa, y el proceso para hacer posible el reconocimiento de todas nosotras se está dilatando en exceso», se han quejado. De ahí que demanden «determinación» para que el proceso de reconocimiento de las miles de personas que durante décadas han sufrido tortura política «pueda desarrollarse en su totalidad y sin más obstáculos».

Para avanzar en ese camino, tras la asamblea de Eibar, han anunciado que la Red va a empezar a registrar en la ventanilla del Ejecutivo de Lakua todas las solicitudes de reconocimiento que puedan reunir desde 1960 a 2014, «hasta el último caso de tortura vinculado al conflicto vasco». Esa tarea, han adelantado, será vehiculizada a través de Egiari Zor Fundazioa.

Al Gobierno navarro, le exigen que reconozca a las cientos de personas que fueron torturadas «más allá del franquismo y la transición», asumiendo, en este sentido, las responsabilidades correspondientes.

La Red de Personas Torturadas de Euskal Herria ha reiterado que «es tiempo de reconocimiento» y que este proceso no puede retrasarse más. «Si queremos construir en Euskal Herria un futuro basado en la verdad, la justicia, la reparación, las garantías de no repetición y una memoria completa: es el momento de esclarecer por qué nos torturaron, quién autorizó esta práctica y cómo se permitió», han expuesto.

Han finalizado esa comparecencia masiva destacando que «es hora de asumir responsabilidades públicas y poner fin a la impunidad de la tortura política».




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sábado, 15 de noviembre de 2025

El Feminismo y la Tortura

El feminismo burgués por fin comienza a ver en dirección de las represaliadas políticas vascas.

Solamente les tomó catorce años desde la Declaración de Aiete y siete años desde que culminase el Proceso de Desarme, Desmovilización y Reinserción de ETA en Kanbo.

Pero como dice el dicho, más vale tarde que nunca.

Esto es lo que nos reporta Naiz en el caso de la tortura sufrida por la víctima de terrorismo de estado Iratxe Sorzabal:


Colectivos feministas apoyan a Iratxe Sorzabal y denuncian la «tortura sexista»

Diversos colectivos feministas, sociales y sindicales han denunciado este jueves la tortura ejercida durante años en Euskal Herria y han expresado su apoyo a Iratxe Sorzabal, que ha solicitado reabrir su caso tras el reconocimiento judicial de que sus autoinculpaciones fueron obtenidas bajo tortura.

Ibai Azparren

Euskal Herriko Bilgune Feminista, junto a una decena de agentes feministas, sociales y sindicales, ha comparecido este viernes en la librería Katakrak, en Iruñea, para denunciar la «tortura sexista» ejercida durante años en Euskal Herria y mostrar así su apoyo a Iratxe Sorzabal, después de que la  presa vasca haya solicitado reabrir su caso de torturas tras el reconocimiento judicial obtenido este año.

La comparecencia se produce tras la decisión de Sorzabal de interponer una denuncia para que se investigue a los agentes responsables de las torturas que sufrió en 2001 en dependencias policiales españolas. Una sentencia de la Audiencia Nacional española, dictada mayo, declaró nulas sus autoinculpaciones al considerar acreditado que fueron obtenidas bajo tortura y absolvió a Sorzabal. Según recuerdan los colectivos convocantes, era la primera vez que un tribunal español reconocía de forma tan explícita torturas en un caso relacionado con militancia política.

A juicio de las organizaciones feministas, resulta «inadmisible» que, reconocido judicialmente el uso de métodos de tortura, no se haya abierto ninguna investigación penal para depurar responsabilidades. De esta manera, han citado a Naciones Unidas para recordar que los delitos de tortura no prescriben porque «los efectos de la tortura son permanentes y, por tanto, el delito que los motivó también lo es».

En la declaración, las portavoces han afirmado que la violencia machista «tiene un sinfín de caras» y situado la tortura ejercida por cuerpos policiales españoles y franceses «bajo el paraguas de la violencia machista». Así, han criticado la «negación y tergiversación» de ambos Estados respecto a estas denuncias y asegurado que la tortura se aplicó «sistemáticamente contra las mujeres acosadas por motivos políticos».

«Control político y patriarcal»

Las portavoces han denunciado que la tortura contra mujeres y militantes independentistas de izquierdas ha sido una «estrategia de control político y patriarcal» y que las mujeres presas políticas vascas sufren una «doble violencia»: por ser mujeres y por su militancia.

De este modo, han descrito las formas de tortura ejercidas durante periodos de incomunicación, como «amenazas de agresiones sexuales, interrogatorios desnudos, tocamientos, cuestionamiento de la orientación sexual, violaciones, torturas psicológicas, burlas y vejaciones o menosprecios sufridos como militantes políticas».

De acuerdo con estos colectivos, estas agresiones tienen como objetivo «reforzar la discriminación sexual, base del patriarcado, y afectan directamente a la integridad física y psicológica de las mujeres».

«La tortura es una manifestación más de la violencia machista contra las mujeres, apoyada durante años por los estados», han subrayado, algo que tiene que ver con «el sentido patriarcal de la justicia», manifestado en procesos, detenciones, condenas y en los propios juicios.

«Alejar a las mujeres de la participación política»

Para Bilgune Feminista y el resto de colectivos, la tortura se utiliza como herramienta para alejar a las mujeres de la participación sociopolítica. En el independentismo de izquierda, han proseguido, las mujeres han adquirido «un compromiso político», y esta participación ha sido sancionada «específica y especialmente en el caso de las mujeres militantes».

De esta manera, han recordado que las declaraciones realizadas bajo tortura han servido de prueba en numerosos juicios, lo que ha alargado los procesos en la mayoría de los casos. «Al fin y al cabo, esa también es otra forma de aplicar la tortura. Lejos de ser un fantasma del pasado, hoy en día las consecuencias de la tortura siguen siendo bastante evidentes en Euskal Herria, y por sus declaraciones bajo tortura siguen en prisión varios presas políticas vascas», han indicado.

Los colectivos han reclamado que las mujeres que han sufrido «torturas políticas sexuales» sean tenidas en cuenta en la lucha por la paz y la justicia, y han destacado la necesidad de avanzar hacia la verdad, la justicia y la reparación.

Además, han subrayado que es necesario que el movimiento feminista incorpore esta cuestión en la construcción de una memoria colectiva y en el futuro de Euskal Herria. «Las consecuencias que nos deja la tortura son muy variadas y tenemos que disponer de los medios y condiciones para combatirlas y posibilitar los procesos de recuperación. Politizando estos procesos y entendiéndolos como aportaciones políticas», han sentenciado.

Entre los colectivos firmantes figuran Euskal Herriko Bilgune Feminista, Euskal Herriko Gazte feministak, Indarkeria sexistaren aurkako emakumeon paltaforma (Iruñea), Emakumeon Mundu Martxa, Steilas, LAB, ESK, ELA, Torturatuen sareak y Egia Zor.




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domingo, 15 de junio de 2025

Una Muerte Evitable

Ahora que ha quedado al descubierto que muchas de las condenas en contra de independentistas vascos se lograron mediante autoinculpaciones derivadas de la práctica sistemática de la tortura, además de la política de excepción aplicada en contra de ellos como la incomunicación, la dispersión y el aislamiento, casos como el de Juankar Alberdi se pueden analizar con una nueva luz.

Aquí lo que ha publicado Naiz con respecto a su aniversario luctuoso:


«Era evitable», el mensaje de Egiari Zor en el aniversario de la muerte de Alberdi en Herrera

Urnieta ha recordado este domingo a Juankar Alberdi en el 37 aniversario de su muerte en Herrera. Egiari Zor ha incidido en que «era evitable» y fue consecuencia de «un castigo arbitrario e injustificado por razones políticas». Y ha instado a no excluir a nadie en los reconocimientos oficiales.

Juankar Alberdi Martirena ‘Krakas’ falleció hace ahora 37 años en la cárcel de Herrera de la Mancha. Un acto en Urnieta lo ha recordado a mediodía de este domingo, dentro de la dinámica de Egiari Zor en favor de la verdad sobre estos casos de violencia estatal, y que traslada además una idea en el caso de las víctimas de la política penitenciaria de excepción: «Era evitable».

Así lo ha subrayado Pilar Garaialde, representante de la Fundación Egiari Zor, poniendo por delante datos que hablan por sí solos: en las últimas cuatro décadas, «en el periodo presuntamente democrático, 36 presos políticos vascos y 16 familiares de estos han perdido la vida en diferentes situaciones, debido a las medidas de excepción que se han aplicado sistemáticamente. Además, otras dos personas se suicidaron para evitar su ingreso en prisión. Estas muertes pudieron haberse evitado. Si los derechos humanos hubieran prevalecido por encima de la venganza, el castigo añadido, la seguridad o cualquier otra consideración, la realidad hubiera sido bien distinta».

El caso concreto de Alberdi está muy ligado a una prisión de triste recuerdo: Herrera de la Mancha. Allí murieron cuatro presos vascos. Este preso falleció apenas cuatro meses después de otro, Mikel Lopetegi, y dos años más tarde de Joseba Asensio. Es decir, tres fallecidos en apenas 24 meses. A ‘Krakas’ no se le había diagnosticado ninguna enfermedad, pero con apenas 30 años le sobrevino un edema pulmonar fatal. Los peritos del Instituto Nacional de Toxicología afirmaron que la asfixia consiguiente resultó determinante y que no se pudo hacer nada por su vida.

«Estas muertes tienen algo en común –han remarcado Garaialde en Urnieta–: en todas ellas la aplicación de medidas políticas excepcionales como modus operandi ha sido decisiva. Negar la debida atención sanitaria, aplicar de forma arbitraria los protocolos contra las enfermedades incurables, las duras condiciones de vida dentro de la cárcel, el aislamiento prolongado, la clasificación sistemática en primer grado o inclusión en fichero FIES, la intervención permanente de las comunicaciones, el alejamiento, la dispersión...», ha enumerado. Y todo ello aplicado «mientras no se produjese una renuncia de sus aspiraciones políticas» por parte de personas presas como Juankar Alberdi.

Hora de reconocer

El acto ha hecho hincapié en que «los estados deberán reconocer que, en el marco del conflicto, en base a unos objetivos políticos, asumieron que algunas personas presas y sus familiares podían morir».

En este contexto Pilar Garaialde se ha dirigido además a las instituciones vascas para reclamar que las leyes de reconocimiento de víctimas de violencia política «deben adaptarse necesariamente a parámetros internacionales en materia de derechos humanos, de forma que no se excluya a ninguna víctima».

«Escuchamos numerosas referencias al valor superior de los derechos humanos y la dignidad humana, pero se dejan fuera de todos los censos y estadísticas las consecuencias humanas de la política penitenciaria de excepción –ha denunciado–. La memoria de lo ocurrido no puede acotarse a unos intereses que tienen más que ver con visiones particulares y partidistas. Todas las víctimas mortales y supervivientes, todos los sufrimientos generados por la violencia que hemos sufrido, deben ser reconocidos y reparados oficialmente, y todas esas violaciones, también la de Juankar Alberdi, deben tener su lugar en las políticas de memoria».



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lunes, 31 de marzo de 2025

Entrevista a Bego y Karmen Galdeano

De la misma manera en la que se ha estado trabajando con ahínco para que el estado español no cubra con una pesada cortina de olvido e impunidad los miles de casos de tortura en contra de vascas y vascos, tampoco se debe permitir echar al olvido a las víctimas de la violencia paramilitar del Batallón Vasco Español y sus sucesivas reencarnaciones (GAL, AAA, ATE, etc.).

Aquí la entrevista al respecto que ha publicado Naiz:


«Esto te remueve, pero hay que seguir tirando para que el Estado reconozca al fin lo que hizo»

Bego y Karmen Galdeano Prieto | Hijas de Xabier Galdeano, víctima del GAL | Se cumplen 40 años del atentado reivindicado por los GAL que acabó con la vida de Xabier Galdeano en Donibane Lohizune. Sus hijas, Bego y Karmen, son unas de las firmantes de la querella contra José Barrionuevo, exministro del Interior español. Este domingo habrá un acto de recuerdo en Algorta.

Agustín Goikoetxea

Cuarenta años del atentado que acabó con la vida de su padre, ¿qué recuerdos perduran de aquel tiempo?

BEGO GALDEANO. Se exilió en 1982 después de haber sido detenido varias veces. Teníamos un acoso policial muy intenso, y hacía que la vida aquí se estuviera volviendo un poco complicada. Había estado en la cárcel, le detuvieron en 1979, pero a raíz de eso fue todo continuo.

Cuando se fue a Iparralde, para él y la familia fue recuperar la tranquilidad, diríamos. Tras instalarse, empezó a ver en qué podía trabajar en ‘Egin’, que era su proyecto. Vio cómo en la distribución se podía mejorar, ampliando puntos de venta. Hizo todo ese trabajo, empezó a ir a la muga a recoger los periódicos y repartirlos.

Le dieron los papeles de residente y también solía ayudar a refugiados jóvenes a hacer esos trámites, llevaba comida a Anai Artea para repartir a familias que tenían más necesidad. Su vida la encauzó así y, la verdad, se le veía contento y tranquilo.

KARMEN GALDEANO. Siempre decía que no iba a volver. «Cuando esto se solucione, no vuelvo. Yo me quedo», decía siempre. Era feliz.

B.G. «Iré de visita», decía. Nosotras teníamos una edad, yo estaba en la Uni y Karmen acabando BUP. Nos quedamos en Algorta con amama y solíamos ir los fines de semana de visita. La verdad es que íbamos a gusto. En aquellos tiempos, la vida en Iparralde era relajada, había conciertos, festivales en pueblos de alrededor de Donibane Lohizune, a veces solíamos ir con refugiados jóvenes. Había vidilla.

En 1983, con la desaparición de Lasa y Zabala, y luego los siguientes atentados, las cosas cambiaron totalmente. Todo el mundo vivía en tensión. En nuestro caso, empezamos a ver gente rara alrededor de casa, coches aparcados con mercenarios de los GAL, con la tensión y angustia que provoca. Él siguió con su vida igual.

Cuando acudían a la Policía francesa para denunciar, les decían que no podían hacer nada porque no era un delito. Aquella época la vivimos con la angustia de lo que se veía venir y la impotencia de no poder hacer nada, hasta que pasó lo que pasó. Fueron días muy duros, un palo a nivel emocional. Recuerdo el barullo, con amigos y familia que querían pasar al otro lado y las mugas cerradas, mogollón de llamadas, la Policía investigando, el tanatorio, la incineración y organizar el homenaje.

Al final lo que perdura es el año que pudimos vivir tranquilos y disfrutar. Luego, tras su muerte, todo el cariño y la solidaridad que recibimos de toda la gente de Iparralde, Algorta y Hegoalde en general. Lo arropados que nos sentimos.

K.G. Yo tenía 16 años. Bego ha explicado bien lo que vivimos. Kattu [Ramón Oñederra], por ejemplo, era uno de los refugiados con los que solíamos ir a los festivales. Nos empezaba a tocar muy de cerca. Txapela [Mikel Goikoetxea] era como de la familia. Empezamos a sentir que era algo serio. No solo allí, también aquí pasó lo de Santi [Brouard], que era muy de casa. Unos años muy duros.

A mí me dicen que fueron 20 años y me lo creo, aunque no llegaron a 3. Han sido los más intensos de mi vida pero con mucha diferencia. Con unas experiencias muy buenas. Estuvimos mucho con Josu Muguruza, que era también como de casa, que luego vino después. Dentro de lo malo, nos reíamos, le dábamos la vuelta a lo duro que era con espíritu de supervivencia: no nos van a doblegar. En nuestra casa, como teníamos más medios que muchos jóvenes refugiados, organizábamos los homenajes de todos los que iban cayendo. Así fue que el suyo también lo hicimos en casa, con ayuda de Josu Muguruza y otros, sacando fuerza de donde fuese.

Xabier era delegado de ‘Egin’ en Ipar Euskal Herria, también estuvo en los inicios de la ikastola de Algorta… son proyectos que han seguido adelante pese a todas las dificultades. ¿Es reconfortante ese legado? ¿Qué le quedó por hacer?

B.G.  Por supuesto que es muy reconfortante. Son dos proyectos que continúan. La ikastola echó a andar al principio de los 60 con ocho alumnos. Hay que aclarar que nuestra familia no fue de las primeras, del grupo fundador, porque yo era demasiado pequeña, pero en cuanto tuve edad, al de 2 años, estuve ya.

En aquella época, la ikastola de casa en casa, sin ninguna seguridad de si iba a poder salir adelante o nos iban a decir que no habíamos hecho nada en esos años. Hay que pensar que hoy tiene más de 1.000 alumnos y más de 60 años de andadura. Que solamente en Algorta y alrededores miles de personas se hayan euskaldunizado y estudiado en euskara en ese centro, creo que es un triunfo enorme, que sea un proyecto que está totalmente arraigado en el pueblo.

En cuanto a ‘Egin’, después del mazazo que supuso para nosotros el cierre, así lo vivimos, que en Euskal Herria hayamos sido capaces de poner en marcha otro proyecto comunicativo, también con financiación popular y haciendo frente a la deuda millonaria que se le endosó por la cara, creo que ambos proyectos son dos logros muy grandes para este país tan pequeño.

De todas formas, queda mucho por hacer de lo que él tenía en su imaginario de una Euskal Herria independiente, euskaldun, y ahí tenemos todavía camino por andar.

K.G. ¿Qué le quedó? Beberse la botella de vino que tenía reservada con Santi [Brouard] para el día de la independencia. La tenemos guardada, a ver si lo abrimos.

¿Las generaciones jóvenes saben lo que fueron la guerra sucia o la tortura? ¿Qué perciben cuando les cuentan el caso de su aita?

K.G. El Estado se ha interesado muy mucho en que todo esto no se sepa y se calle. Gracias a GARA, a ‘Egin’, que por eso precisamente aita tenía tanto interés en que tenían que salir todas esas informaciones a la luz. Gracias al esfuerzo de la izquierda abertzale, sí que se saben testimonios y se está abriendo más, pero está costando.

Los jóvenes, aparte de que tienen sus problemas, que este asunto les pilla muy lejos, así lo veo y me da pena, a veces decimos «es que aburrimos con este tema», como no lo zanjemos rápido y asentemos las bases de lo que queremos, todos los jóvenes que vengan por detrás no van a tener oportunidad ni de leer los testimonios de lo que ha pasado y sobre todo que no se vuelva a repetir.

Se están dando pasos. Es verdad que hasta que ETA no decretó el alto el fuego no pudimos empezar a dar a conocer nuestros testimonios y empezar a tirar paredes. Diría que comenzaron a abrirse puertas donde poder explicar todo nuestro relato, que aquí no ha habido un único relato. Explicar cuál es nuestra parte de relato, para que todos esos jóvenes puedan tener la oportunidad de leer no solo el relato que nos quieren imponer de una única violencia de ETA, no, no, aquí han pasado muchas otras cosas.

Nos duele tener que repetir y repetir, y volver a remover nuestras tripas, para tener que contar lo nuestro que a veces soy la primera que digo: «Ah, qué pesados otra vez con este tema». Somos conscientes que si no lo hacemos, no lo puede hacer nadie, porque cada vez somos todos más mayores y como desaparezca nuestra generación, es que no lo va a contar nadie.

Su familia, como otras, han estado en primera línea reclamando justicia, ¿cómo lo han vivido?

B.G. Desde siempre hemos sabido quién estaba detrás del GAL, que fue ideado, financiado y protegido por los poderes del Estado. Siempre hemos sabido que teníamos un muro enfrente pero, por eso, no lo hemos dejado de denunciar en todas las ocasiones que hemos podido, porque alguien ha hecho una declaración o Felipe González ha venido a Bilbao, para que públicamente no caiga en el olvido.

Hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos para que oficialmente se supiera la verdad, porque aunque surgieran pruebas, nunca la justicia ha actuado o investigado nada, siempre se ha puesto de perfil, como que aquí no ha pasado nada. Lo vives con impotencia, rabia, frustración al ver la inactividad de la justicia. Que haya señores del PSOE, con altos cargos, que asuman y acepten que lo han hecho, y que nadie mueva un dedo, es un escándalo.

A partir de 2011, con el cese de la actividad de ETA, empezaron a abrirse lentamente las puertas para que participáramos en foros, en dar testimonio y comenzaron a tenernos en cuenta. Hace unos años, Gogora nos propuso testificar para el Mapa de la Memoria. Lo hicimos. Allá ellos con su conciencia con lo que hagan con ello. Si hay jóvenes interesados, ahí tienen la oportunidad de verlo.

K.G. Con esa iniciativa de Gogora, con la ayuda de Egiari Zor, además de nuestra aportación personal, se aprovechó para poder dejar testimonio de muy diversas vulneraciones de derechos fundamentales por parte del Estado. Decíamos que, por lo menos, estén ahí, luego no sabemos lo que harán, pero que no digan que no saben.

¿Se ha avanzado?

K.G. Ha costado mucho, porque para la gente dar su testimonio es muy duro, aunque quieras dejarlo aparcado, cuando lo vuelves a rememorar, se remueven muchas cosas. Hay personas que no quieren saber nada de lo que pasó hace 40 años. Como está sucediendo con los casos de tortura, resulta muy duro dar testimonio y es muy importante el paso que están dando. Acabarán todos en psicólogos, en psiquiatras, porque tiene que ser terrible, mucho peor que lo nuestro, siempre lo he dicho.

Ver que, por lo menos, se empieza a reconocer, que hay gente de la judicatura que te apoya, porque siempre hemos tenido en contra a los jueces. Ver que los forenses te ayudan. ¿Quién en la Audiencia Nacional te va a decir que los testimonios avalados por forenses son mentira?

Cuando participamos en foros con otras víctimas diferentes, son las primeras que empatizan con nosotras y nosotros con ellos. Nos reconocemos mutuamente. ¿Quién le va a decir a esa persona, a esa víctima de ETA? No, estos no existen. Van a responder que «sí, sí, existen». Se han abierto brechas que van a hacer difícil negar esos casos. Ha costado muchos años empezar a abrir esas brechas.

El desgaste en diferentes aspectos habrá sido terrible.

B.G. Nada más matarle a aita, el Ministerio del Interior de Barrionuevo lo primero que hizo fue acusarle de ser la persona que blanqueaba el dinero de ETA, como una forma de justificar su muerte. No tenían ninguna prueba. No sé cuánto tiempo habría pasado de la muerte, fue nuestra primera rueda de prensa con los abogados para poner una querella a Barrionuevo por acusarle de algo que no tenía ningún fundamento. Por supuesto, se archivó, ahí empezó nuestro calvario.

Cada paso que dábamos, no valía para nada. En todos estos años, nos hemos encontrado con todo en contra. El primer reconocimiento que se nos hizo a las víctimas del GAL fue cuando Aznar aprovechó el GAL, con todas las investigaciones periodísticas que se hicieron, para atacar al PSOE y llegar al Gobierno. Siempre ha sido un arma arrojadiza entre ellos. El único juicio que hubo, en el que se condenó a Barrionuevo, Vera y compañía, al de tres meses les indultaron. Quedó clarísimo que no les importábamos nada, nos utilizaron.

Ha sido muy duro, pero ha valido la pena, porque no cejaremos en acudir a todos los foros que podamos.

Décadas en las que fueron invisibles para instancias institucionales, ¿han notado algún cambio en los últimos años?

B.G. Sí, se han dado pasos importantes, por ejemplo, en el reconocimiento de la práctica de la tortura, de víctimas policiales. Han pasado 30 años para que se reconozca que la muerte de Rosa Zarra fue por un pelotazo, que no fue por una enfermedad, 41 de la emboscada de Pasaia, 45 de la desaparición de «Naparra»... Estamos hablando de décadas en las que se ha mentido, muchas mentiras, mucha impunidad y la verdad es que llegan tarde, muy tarde, pero por lo menos...

En este nuevo tiempo han sostenido que el Estado español tiene una «deuda histórica» en la asunción de sus responsabilidades en los GAL. ¿Atisban que se pueda producir algún cambio o no confían en ello?

B.G. Nos gustaría que hubiera un cambio, pero la verdad es que después de negación-aceptación- impunidad nos cuesta creer que lo hagan. No hay más que ver durante todos estos años, en entrevistas que les han hecho a Vera y Barrionuevo, que con total descaro asumen lo que hicieron, o sea, asumen la organización de los atentados, pero con una chulería que es impresionante. Que un ministro del Interior y el secretario de Estado de Seguridad asuman estos delitos, reconozcan que se financió con los fondos reservados y nadie diga nada. Es impensable en cualquier otro país de Europa.

¿Tienen algo de confianza?

B.G. Poca, ya veremos.

K.G. En la justicia, cero.

En la presentación de la querella contra José Barrionuevo, ustedes confesaron que no ha sido una decisión fácil, ya que hasta ahora la justicia española no ha hecho nada. ¿Qué ha cambiado para dar este paso?

B.G. En 2022, nos preguntaron a ver si íbamos a dar algún paso y la justicia no hizo nada. Dijimos que teníamos que valorarlo seriamente y ver las posibilidades reales de que pudiera abrirse un proceso en su contra. Ahora, Giza Eskubideen Behatokia nos ha dado el impulso que necesitábamos. Se han recogido muchos datos de entrevistas, de informaciones e investigaciones periodísticas… Con todas esas pruebas esperemos que se pueda abrir un proceso, pero como tampoco tenemos muchas esperanzas, una vez que se cierren todas las puertas, que ojalá nos confundamos, llegar al Tribunal de Derechos Humanos de Naciones Unidas y podamos hacer algo.

No han faltado hilos nuevos de los que tirar en los últimos años, como la revelación de los papeles desclasificados de la CIA sobre los GAL y la responsabilidad de Felipe González, o el audio de Intxaurrondo sobre Lasa-Zabala. Pero no son noticia en Euskal Herria.

B.G. En esos papeles que están ya desclasificados por la CIA se dice que Felipe González es el que ordena organizar el GAL y luego las conversaciones de Intxaurrondo sobre Lasa y Zabala, cómo entre Perote y Gómez Nieto dicen que se les obligó a cavar su agujero y que les dieron dos tiros sin capucha. Más asunción de crímenes, más claro, creo que no puede haber, pero no pasó nada. En ese caso, Perote dijo que no era su voz y ahí quedó la cosa.

Estos días ha estado un ex relator de Derechos Humanos de la ONU en Euskal Herria y decía que los jueces deberían haber hecho mucho más, porque al no hacerlo, lo que estaban haciendo era darle una impunidad total al Estado en cuanto a los crímenes cometidos, que tenían que haber actuado, que era su deber.

Ya veremos qué es lo que dicen cuando se desclasifiquen los demás papeles, a ver qué hay. Por eso, pensamos que la querella que hemos puesto contra Barrionuevo, con todas estas cosas, pudiera tener si no es en el Estado español, sí en Europa, un recorrido más largo.

Ustedes han asegurado que no les mueve una justicia de carácter punitivista, ¿qué persiguen?

K.G. Han pasado 40 años de la muerte de aita, está claro que motu proprio ellos, por lo menos, no van a reconocer lo que hicieron. Entonces, tirando de los pocos hilos que podemos tirar y utilizando en este caso la querella, nuestra finalidad no es que Barrionuevo vaya a la cárcel. Es que se sepa la verdad, cuál fue la responsabilidad del Estado en todas esas muertes, no solo en el asesinato de nuestro aita, sino en las 27 muertes del GAL.

Cuando hablan con esa facilidad de cómo utilizaron los fondos reservados, de cómo crearon el GAL, cuando ninguna Fiscalía de oficio les mete mano y les dice: «A ver, pero ustedes qué están diciendo, que el Estado diga qué es lo que está pasando», nos vemos en la obligación de seguir con el ‘akuilu’, de tener que ser los que vamos tirando para que, de una vez por todas, el Estado reconozca qué es lo que hizo, que por lo menos si podemos tirar de los secretos de Estado, de las cosas que dice Barrionuevo, para que el Estado al final reconozca su implicación en todos estos asesinatos y en toda esta trama de guerra sucia, esa es nuestra finalidad.

Esa verdad, ese reconocimiento y esa justicia, que no es la justicia punitiva, pero que es restauradora para nosotros por lo menos. Y de cara a que la historia sepa verdaderamente qué es lo que ha pasado.

 

 

 

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lunes, 17 de marzo de 2025

Cinco Navarros Víctimas de Tortura

Y si la Comunidad Autónoma Vasca se han tardado cuatro décadas en reconocer a los cuatro integrantes de los Comandos Autónomos Anticapitalistas como víctimas de terrorismo de estado en su modalidad de ejecución sumaria, en la Comunidad Foral de Navarra se han tardado casi el mismo tiempo en reconocer a cinco víctimas en la modalidad de tortura.

Esto también lo informa Naiz:


Nafarroa reconoce a cinco personas torturadas más: el último caso, en 2010

Cinco personas más que sufrieron torturas han sido reconocidas como víctimas de violencia estatal por el Gobierno navarro. Los casos se sitúan entre 1981 y fechas bien recientes: un caso es de 2005 y otro de 2010.

Cinco personas más han sido reconocidas oficialmente como víctimas de violencia estatal por el Gobierno navarro, en desarrollo de la ley 16/2019. Así lo ha dado a conocer la dinámica ‘Egiaren Garaia Da’, formada por la Red de Personas Torturadas y Egiari Zor.

Con ello son ya 53 personas reconocidas en este herrialde, en el que el proceso arrancó más tarde que en el resto, sobre un total de 149 solicitudes. Los datos que maneja ‘Egiaren Garaia Da’ son que entre ellos hay seis víctimas mortales (una por tortura) y 27 personas torturadas.

Desde este dinámica valoran positivamente los nuevos reconocimientos, «ya que suponen pasos adelante hacia la verdad de una realidad tantas veces negada. Consideramos que estos reconocimientos deben ir asentando las bases para abrir vías de reparación integrales con todas las víctimas del Estado y sus allegadas y allegados, para dar garantías de que nada de lo ocurrido pueda volverse a repetir; y para construir un marco de convivencia en Navarra que se comprometa con la verdad y la justicia de todas las víctimas del Estado, ayudando así a esclarecer lo ocurrido».

Los cinco casos, uno a uno

Los casos ahora reconocidos se ubican en cuatro décadas diferentes, lo que constata la continuidad de la lacra de la tortura. Así, Florentino Beraza Gastezi fue detenido y torturado en dos ocasiones en 1981, la primera por la Policía española y diez días después por la Guardia Civil, y según explica ‘Egiaren Garaia Da’ «tras ambas detenciones fue puesto en libertad».

A Rosario Buñuel Pérez la detuvo la Policía española en 1985 en Tutera. «Durante el periodo de detención sufrió malos tratos, tales como golpes, insultos, amenazas», detalla.

Cecilio Ruiz Vilas fue detenido por la Policía española el 20 de noviembre de 1990 en Tafalla. «Durante el periodo de incomunicación sufrió sesiones de torturas como asfixia con una bolsa de plástico, continuos golpes en la cabeza produciéndole numerosos chichones y contusiones en la tripa y en los testículos. Fue objeto de constantes vejaciones y humillaciones, así como de simulación de disparo con una pistola en su sien, o la colocación y la amenaza de descargas con electrodos».

La detención de Patricia Perales Hurtado fue realizada por la Guardia Civil en 2005, tras lo que «permaneció tres días en régimen de incomunicación. En este acuartelamiento fue interrogada en numerosas ocasiones en un clima de desestabilización personal y de intimidación, donde recibió numerosas amenazas y gritos».

La última en un recorrido cronológico es Izaskun Juarez Goñi, arrestada por la Policía española en 2010 y «objeto de golpes, vejaciones y amenazas en los cinco días que duró el período de incomunicación».

Plazo hasta julio de 2027

La dinámica que impulsa este reconocimiento remarca que «son cientos las vulneraciones de derechos humanos por motivación política que continúan sin reconocimiento oficial en Navarra en el periodo de tiempo de 1960 hasta la actualidad. El reconocimiento de todas ellas, de los centenares de víctimas del Estado en Navarra, debe traer consigo la superación paulatina de la discriminación que durante largos años hemos padecido. Tenemos derecho a conocer toda la verdad, una verdad que nos ha sido negada durante demasiado tiempo a las víctimas provocadas como consecuencia de la violencia del Estado, y a toda la sociedad navarra en general».

La Red y Egiari Zor inciden de nuevo en la importancia de seguir presentando solicitudes de reconocimiento. El plazo continúa abierto hasta julio de 2027 «y queremos, una vez más, reiterar nuestra predisposición a ayudar a toda persona que así lo requiera para hacer las tramitaciones. Para ello, es suficiente con escribirnos a la dirección de correo electrónico: info@egiarizor.eus o nafarroakotorturatuensarea@gmail.com o llamarnos al siguiente número de teléfono: 948307715».




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miércoles, 12 de marzo de 2025

Querella Contra Barrinuevo

Desde Naiz traemos a ustedes esta información acerca de la querella judicial que se presentará en contra de uno de los secuaces del Sr. X, José Barrionuevo.

Adelante con la lectura:

Familiares de víctimas del Estado presentarán una querella judicial contra Barrionuevo

Familiares de víctimas de la violencia estatal, junto con Egiari Zor y el Observatorio de Derechos Humanos Behatokia van a presentar una querella judicial contra el exministro del Interior José Barrionuevo por la «estrategia contra-insurgente» que mantuvo contra los refugiados en Ipar Euskal Herria.

La Fundación Egiari Zor y el Observatorio de Derechos Humanos del País Vasco Giza Eskubideen Behatokia han convocado a una convocatoria de prensa que se celebrará este próximo viernes en Bilbo en la que van a informar de la presentación de una querella judicial junto con familiares de víctimas de la violencia estatal contra el exministro del Interior español José Barrionuevo.

Dicha querella se argumenta por la «estrategia contra-insurgente puesta en marcha contra la comunidad de refugiados» de Ipar Euskal Herria, «en el marco del Plan ZEN (Zona Especial Norte)», en el que incluyen «asesinatos, heridos, secuestros, GAL, desapariciones forzosas, torturas, entregas ilegales, deportaciones, etc.».

Consideran ambas asociaciones que el que fuera ministro del PSOE bajo el mandato de Felipe González es «uno de los principales responsables de esta estrategia», tal y como él mismo reconoció en una entrevista en noviembre de 2022, en la que justificó la guerra sucia y admitió que fue él quien ordenó secuestrar al refugiado Joxe Mari Larretxea en Hendaia.

En la comparecencia estarán Edurne Brouard y Bego Galdeano, hijas de Santi Brouard y Xabier Galdeano, ambos víctimas del GAL, los abogados Maddi Bilbao y Óscar Sánchez y Agus Hernan, coordinador de Giza Eskubideen Behatokia.

Barrionuevo presentó las líneas generales del denominado Plan ZEN apenas dos meses después de su toma de posesión en diciembre de 1982, como un programa incluido en el marco de una estrategia general de Estado, de carácter contrainsurgente, destinado a combatir en todos los frentes contra el independentismo vasco.

Como recordaba Fernando Alonso en este reportaje con motivo del 40º aniversario de su puesta en marcha, los objetivos del plan no solo afectaban a la lucha contra ETA o a la izquierda abertzale sino que se extendían de manera colateral al conjunto de la sociedad vasca en una auténtica socialización de la represión.




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miércoles, 20 de noviembre de 2024

Responsables Políticos del Terror de Estado

 El 20 de noviembre es una fecha de memoria y de resistencia en Euskal Herria pues se conmemoran los asesinatos a manos del estado español en esa misma fecha de Santi Brouard en 1985 y de Josu Muguruza en 1989, cuando ya reinaba Juan Carlos I y la "modélica transición" ya llevaba varios años de andadura.

Aquí les presentamos el artículo de Naiz dedicado al acto de conmemoración de este año:


Otro 20N las víctimas de la violencia del Estado interpelan a sus responsables políticos

Los actos de recuerdo a Santi Brouard y Josu Muguruza, desarrollados en Bilbo, han sido el escenario donde Egiari Zor Fundazioa ha vuelto a interpelar a quienes avalaron y siguen defendiendo la violencia como arma del Estado para afrontar el conflicto político a que asuman sus responsabilidades.

Agustin Goikoetxea

Otro 20N, en el homenaje a Santi Brouard y Josu Muguruza, militantes referenciales de la izquierda abertzale abatidos por balas mercenarias, las víctimas de la violencia del Estado han interpelado a quienes la avalaron y tratan de ocultar su responsabilidad en miles de casos de vulneraciones de derechos humanos. Pilar Garaialde, en nombre de Egiari Zor Fundazioa, les ha emplazado a dar pasos.

Ametzola y Errekalde han vuelto a ser escenario de sendos actos de recuerdo a Brouard y Muguruza, al cumplirse 40 y 35 años de que acabaran con sus vidas, tal y como se ha destacado, por «su determinación en la búsqueda de dar una solución justa y democrática al conflicto político».

«Alguien decidió que sobraban, que debían morir para así obtener rédito de sus muertes a la vez que asestaban un duro golpe a sus adversarios políticos. Santi Brouard fue asesinado en el marco de los contactos planteados por el embajador francés Guidoní, y Josu lo fue en el contexto de impulsar nuevas iniciativas para retomar las conversaciones políticas mantenidas en Argel», han rememorado al inicio de la ofrenda floral en Ametzola, al objeto de situar la coyuntura en que se produjeron ambos atentados que conmocionaron a la sociedad vasca.

Un homenaje el de este miércoles en Bilbo no solo a estas figuras referenciales del independentismo, también a las miles de personas que durante décadas padecieron la violencia del Estado, en especial a 83 hombres y mujeres que perdieron lo más preciado, su vida, a manos de mercenarios que mataron bajo las siglas del GAL, Triple A y Batallón Vasco Español, por citar algunas, del bergararra Germán Agirre a la santurtziarra Norma Mentxaka, por los que se ha depositado un clavel ante la ikurriña que acompañaba a los retratos de Brouard y Muguruza junto al monolito que recuerda en Ametzola al pediatra y presidente de HASI.

Presencia del viceconsejero Retortillo

En ese primer acto ha estado presente Alfredo Retortillo, viceconsejero de Derechos Humanos, Memoria y Cooperación del Gobierno de Lakua, e Iñigo Zubizarreta, concejal delegado de Derechos Humanos, Convivencia, Cooperación e Interculturalidad en el Consistorio bilbaino, junto a la directora del área, Monika Hernando, quienes han compartido espacio junto a familiares de Brouard y Muguruza, arropados también por una amplia representación de cargos públicos de EH Bildu.

Más tarde, en Errekalde, después de los bertsos de Arkaitz Estiballes y Jon Maia, Pilar Garaialde, de Egiari Zor Fundazioa, ha incidido en que «el terrorismo de Estado no fueron solo los GAL», recordando «a las miles de personas que sufrieron violaciones, secuestros o torturas», sin olvidar a las víctimas mortales y a las desaparecidas en largos años de conflicto.

«Estas son las consecuencias de la historia de violencia escrita por el Estado y aquellos que lo han sustentado. Una historia incómoda para quienes quieren imponer una visión parcial. Incómoda, porque pone en duda el carácter democrático del propio Estado», ha resaltado.

Después de congratularse del trabajo desarrollado en los últimos años «a favor de un marco de convivencia integral», camino que ha reconocido que no ha sido fácil, no ha ocultado «con preocupación» lo que algunos han denominado «cambio de ciclo», en el que proponen una batería de iniciativas que, en opinión de Egiari Zor, carecen de una perspectiva inclusiva.

Garaialde ha citado los cambios producidos en el seno del Ejecutivo de Lakua y el «reprobable comportamiento» de la delegada del Gobierno español en la CAV, Marisol Garmendia. «Una andadura que se inició excluyendo a las víctimas de la violencia estatal del Consejo de Gogora con el imprescindible apoyo de los dos partidos que sustentan el Gobierno. Un punto de partida que nos devuelve una década atrás al identificarnos como ‘víctimas de abusos policiales’ o ‘víctimas de la violencia policial ilícita’. Una terminología que no podemos aceptar, en absoluto inocente, cuyo objetivo es minimizar la gravedad de las violaciones de derechos humanos que nos infligieron. Algo que sin duda humilla y revictimiza», ha expuesto.

«¿Alguien puede pensar desde una perspectiva racional y sincera que todo esto ocurrió porque a unos cuantos funcionarios se les fue la mano? ¿Alguien puede creer que a estas alturas sirven de algo las condenas que abarcan responsabilidades convenientemente acotadas para evitar asumir las responsabilidades políticas derivadas de lo que nos hicieron?», se ha preguntado la portavoz de la fundación.

Garaialde ha sostenido que la deslegitimación de la violencia exige abordar la realidad que hizo posible que «desde el poder político y con todos los recursos del Estado se violaran impunemente derechos humanos a miles de personas». Ha remarcado que no puede obviar la gravedad que supone que, quien está llamado a ser el garante de los derechos humanos de los ciudadanos, sea quien los vulnera.

«Cuando hablan del derecho a la justicia de las víctimas, de sumar esfuerzos para resolver crímenes no aclarados, es evidente que no se dirigen a nosotras. Este es un derecho que nos niegan precisamente quienes tienen en su mano la posibilidad de aclarar los cometidos contra nosotras», ha denunciado.

«Siglas políticas concretas»

La representante de Egiari Zor ha ido más allá, al advertir de que «existen responsabilidades que salpican directamente a siglas políticas concretas y ninguna está exenta de asumirlas». Una tarea pendiente, ha apostillado, «en la que quienes se sitúan como árbitros tienen aún todo por hacer».

Garaialde ha vuelto a recordar que los homenajes públicos que se ofrecen a sus victimarios les agreden, como el que tuvo recientemente en Gasteiz. «La conmoción que nos generan hechos como este es absolutamente gratuita, incomprensible; máxime cuando se los ensalza, asciende y condecora a sabiendas de que todo lo que nos hicieron permanece impune», ha criticado.

Ha subrayado que el acicate que les lleva a seguir perseverando pese a los obstáculos y los silencios es «el deseo de que nunca nadie tenga que padecer lo que a nosotras nos hicieron», no cayendo en «la confrontación, la provocación o la agresión».

«El deber de quienes hemos sufrido y sabemos como duelen las heridas es precisamente convertir ese dolor en virtud para construir una sociedad mejor en la que los hechos del pasado se transformen en enseñanzas que nos ayuden como sociedad, a generar garantías de no-repetición», ha enfatizado.

Desde Egiari Zor han dejado claro que no van a contribuir a que se destruya lo avanzado estos años, «ni a la construcción de un relato que pretenda diluir las responsabilidades derivadas de lo que nos hicieron y su gravedad».

«No puede enarbolarse desde lo político, y menos desde lo institucional, una doble vara de medir en cuestiones tan sensibles, el mensaje que estaríamos lanzando a los jóvenes sería muy peligroso. Si existe un ‘cambio de ciclo’ debe serlo para seguir dando pasos. Debe ser la legislatura del reconocimiento, la defensa del derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación. Una cuestión pre-política sobre la que debería existir un consenso entre instituciones y partidos políticos, que ayude a su blindaje para evitar nuevos retrocesos en esta materia», sostienen.

El reto, estiman, es articular un «marco de convivencia en términos democráticos», y en el que creen se sitúa la mayoría social, política, sindical e institucional. En ese sentido, defienden que «el diálogo, el consenso y, sobre todo, el respeto a la pluralidad de nuestra sociedad son imprescindibles para avanzar».

Sortu reivindica el reconocimiento nacional y actuar como pueblo

Centenares de personas se ha manifestado este miércoles a la tarde en Bilbo, desde el lugar donde estuvo la consulta de Santi Brouard hasta uno de los tinglados del arenal, bajo el lema ‘Herriaren arnasa - Independentziarako indarra’ y un intenso chaparrón en recuerdo de este militante referencial de la izquierda abertzale, al igual que Josu Muguruza.

En una coyuntura política marcada, entre otros aspectos, por el reconocimiento nacional y el debate sobre los nuevos estatus político-jurídicos, Sortu ha reivindicado que ya es hora de que se reconozca el carácter nacional de Euskal Herria y de actuar como pueblo.

Antes de arrancar la movilización, Oihana San Vicente, de la Secretaría Nacional de la formación independentista, ha declarado que, «a pesar de los pasos dados en los reconocimientos oficiales de las víctimas provocadas por el Estado español, queda aún mucho camino por recorrer en el ámbito del reconocimiento, la reparación y las responsabilidades». Frente a ello, ha subrayado la necesidad de apostar por la construcción de una memoria completa, y que, inevitablemente, es necesario abordar la raíz del conflicto político, recordando que vivimos un momento crucial para ello.

A la conclusión de la marcha, Paul Laka ha recordado la trayectoria militante de Brouard y Muguruza. «Cuarenta años después, el proceso de liberación sigue adelante, y el aliento de Euskal Herria que ellos tenían como objetivo está más vivo que nunca», se ha congratulado, incidiendo en que crece la mayoría social que aspira a la paz y la libertad. «Esa libertad –ha expuesto– se debe basar, necesariamente, en el respeto a nuestro derecho a decidir sobre nuestro futuro». En ese camino, ha llamado a participar el próximo sábado en la manifestación nacional convocada por EH Bildu en Bilbo.




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domingo, 11 de junio de 2023

Romper el Muro

Naiz le da seguimiento al caso Naparra con este artículo:


Otro golpe en el muro que mantiene oculto lo ocurrido con «Naparra» hace ya 43 años

Egiari Zor sigue en su campaña de reclamar la verdad sobre casos concretos de violencia estatal, y en este camino la estación más dramática es la de quienes fueron hechos desaparecer. Este domingo lo ha hecho ante el baserri familiar de «Naparra», víctima ocultada hace ya 43 años.

Ramón Sola

Cada 11 de junio el baserri Igarolabekoa de Lizartza es el fuego que mantiene vida la memoria de José Miguel Etxeberria Alvarez «Naparra». Sus padres Patxiku y Celes ya no están, pero la verdad sobre dónde y cómo acabaron con el militante vasco sigue faltando. Ya son 43 años desde 1980, y se le suma la impotencia añadida de intentos frustrados como la excavación en Labrit (Las Landas) en 2017.

Esta vez ha sido la fundación Egiari Zor quien ha contribuido a poner el foco sobre el caso, dentro de su campaña exigiendo que se aclaren de una vez estos crímenes de Estado, en el acto que anualmente han realizado sus allegados.

Un aurresku ha dado inicio al acto ante el monolito que recuerda a José Miguel, ante el baserri de la familia Etxeberria Alvarez, entre Lizartza y Gaztelu. «Ene begiek ez dute malko isuritzeko gogorik, denik eta bizitza bakarra bizi dutelako. Beti gogoan, maite zaituztegu», se puede leer ante un retrato del joven militante junto a su ama y su aita.

A la espera de la segunda

Su hermano Eneko Etxeberria ha explicado después el momento actual de la investigación, un tanto desesperante. Cinco años después, siguen a la espera de una nueva excavación de las autoridades francesas en el segundo lugar indicado por una fuente de las cloacas del Estado a la que se otorga cierta credibilidad. La primera no dio resultado y aumentó la desazón de sus allegados; entonces todavía vivía Celes Alvarez.

«Ya veis que seguimos sin poder romper ese muro, pero entre todos y con esfuerzo al final conseguiremos encontrar agujerearlo», ha aseverado Etxeberria, tras dar las gracias a quienes siguen en esta pelea.

Tras el sonido de la gaita y el ‘Eusko Gudariak’, el sencillo acto se ha cerrado con tres gritos: «Gora Euskadi askatuta», «Gora Naparra» y «Gora gu eta gutarrak». Un almuerzo animado con música ha prorrogado esta efeméride y renovado el compromiso con la búsqueda inacabada, con el esclarecimiento de una desaparición cuya ocultación cada vez resulta más incomprensible. La ONU tiene catalogado a José Miguel Etxeberria como víctima de desaparición forzada.

A Igarolabekoa se han acercado para solidarizarse con la familia otras víctimas de la guerra sucia, como Fermin Rodríguez, hermano de Germán Rodríguez (Sanfermines 1978) y Axun Lasa, hermana de Joxean Lasa, víctima de los GAL.

 

 

 

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viernes, 21 de abril de 2023

'Arroilaren Negarra' de Pako Aristi

Desde Naiz traemos a ustedes esta reseña acerca de una publicación que pone en entredicho la versión oficial que el régimen español ha mantenido a lo largo de tres décadas acerca de los hechos acaecidos en la Foz de Irunberri.

Adelante con la lectura:


La verdad de las muertes de Irunberri emerge 33 años después ante la derrumbada versión oficial

Hace ya 33 años de la muerte de Susana Arregi y Jon Lizarralde en la Foz de Irunberri y 28 desde que la AN absolvió de ello a Germán Rubenach. Una reconstrucción exhaustiva redactada por Pako Aristi establece ahora lo más parecido posible a la verdad que solo los guardias civiles podrían certificar.

Ramon Sola

El 25 de junio de 1990, el guardia civil José Luis Hervás murió a disparos de tres miembros de ETA en un encontronazo casual en la Foz de Irunberri. Eran tiempos de enfrentamiento abierto, y aquella garganta, el peor escenario posible para caer en manos del enemigo. La Guardia Civil cerró las dos entradas al desfiladero y casi un día después aparecían allí los cadáveres de Jon Lizarralde y Susana Arregi. Horas antes habían sacado, muy malherido con un disparo en la cabeza, a Germán Rubenach, que por la amnesia peritraumática no ha podido arrojar luz alguna sobre lo sucedido.

A nivel judicial sí se estableció algo, cinco años después: Rubenach fue absuelto de la acusación de auxilio al suicidio de sus compañeros, como afirmaba la versión oficial. Y si no los mató él, ¿quién más pudo ser? Esta es una pregunta retórica a la que trata de dar respuesta una investigación muy exhaustiva emprendida por la asociación Gure Bazterrak de Oñati, la localidad de Susana Arregi. Y que de momento da pie a ‘Arroilaren negarra’, un libro de Pako Aristi que se ubica a medio camino entre el reportaje periodístico y la indagación extrajudicial. El trabajo presentado este viernes provoca congoja, algo inherente en unos hechos tan tremendos y a la vez tan opacos.

Aristi ha querido emular en la presentación a lo que el entonces ministro de Interior, José Luis Corcuera, hizo cuatro días después de los hechos en el Congreso español. Ha resumido lo que se sabe con certeza en nueve folios, exactamente los mismos que empleó Corcuera para argumentar una versión oficial insostenible.

«Aquella es la única versión que se conoce, pero es falsa –ha remarcado Aristi tras esta potente investigación, que ha contado muchos colaboradores y multitud de fuentes consultadas (sumario judicial, hemeroteca, libros posteriores, entrevistas a protagonistas…)–. Con la versión alternativa creo que nos hemos acercado bastante a la realidad. La de Corcuera es ficción casi completamente».

En esos nueve folios Aristi desmonta punto por punto aquella versión policial –como se recoge más abajo en este artículo–. Y todo el resto de lo conocido conduce a lo único realmente factible; que los miembros de ETA acabaron capturados (quizás entregándose ante la imposibilidad de huir en ese espacio angosto que tenía como única salida dos túneles cerrados policialmente), que fueron interrogados para extraerles información (como muestran las redadas posteriores y otros datos extraídos) y que terminaron ejecutados finalmente, aunque Rubenach logró sobrevivir casi milagrosamente.

En el marco de esta investigación se han recabado los testimonios de las únicas personas que estaban en la Foz aquel mediodía aparte de los guardias civiles y los miembros de ETA: un grupo de niños de Gasteiz junto a sus monitores, de excursión, y una pareja de turistas neerlandeses a los que los militantes les pidieron el coche para huir, sin lograrlo. También se han logrado dos autoinculpaciones de aquel doble crimen, aunque anónimas, verbalizadas ante dos presos. Entre los aspectos difíciles de esclarecer todavía, si el desenlace mortal fue improvisado u ordenado desde arriba tras consultas.

«Es el Estado español el que nos ha dado derecho a aportar nuestra versión, porque nos ha robado toda la información. Y si no estuviera de acuerdo con nuestra versión, le retamos a que haga pública esa información y que ambas se confronten», ha concluido el escritor. También cree que se podría hacer una reconstrucción en el lugar, por ejemplo a cargo de Aranzadi, como ocurrió con el caso Zabalza, para avanzar en el esclarecimiento.

La investigación judicial, subraya también el libro, fue muy pobre desde el Juzgado de Agoitz, entre presiones de la Guardia Civil, que llegó a espiar una toma de declaración a Rubenach desde el baño de la habitación del hospital en que convalecía. Quien mejor sabe todo esto es el abogado Txemi Gorostiza, que ha asistido al acto de presentación en Donostia.

Desde Gure Bazterrak, Ander Lizarralde ha explicado que «siempre ha habido inquietud en el pueblo, ¿qué ocurrió en la Foz de Irunberri? Nunca hemos creído esa versión del suicidio colectivo. Los oñatiarras, los andoaindarras, los iruindarras y el resto de los vascos tenemos la convicción de que los detuvieron y torturaron, pero no bastaba con eso». Ofrecieron a Pako Aristi intentar aclararlo y contarlo, y este «se metió a fondo» en el asunto, por lo que le han dado las gracias. Desde la editorial Erein, Uxue Razquin ha definido el trabajo como «gigante y a la vez detallado».

En la presentación ha participado también Pilar Garaialde, en nombre de Egiari Zor. Ha remarcado que «llevamos años con la reivindicación de abrir las cajas negras de estos casos» frente a «versiones oficiales construidas para ocultar auténticos crímenes». Saber la verdad es un derecho «de toda la sociedad». «Nos puede blindar contra la repetición» y «es fundamental para construir la convivencia», ha recalcado.

21 razones por las que la versión oficial es imposible

Tras el minucioso análisis de lo que consta que ocurrió en la Foz y del contexto, el libro concluye enumerando 21 razones que hacen imposible la versión oficial, aunque matizando que podrían ser más. Y se abre con una cita de Arthur Conan Doyle, verbalizada así por su personaje de Sherlock Holmes: «Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, tiene que ser la verdad».

Estos son los 21 motivos:

- Es imposible que los guardias civiles abandonaran la Foz sin confirmar si su compañero Hervás estaba muerto o herido; si estuviera herido, llevarle al hospital podría haberle salvado la vida.

- Resulta ridículo que tras un tiroteo sangriento los «delincuentes» huyan hacia un lado y los guardias civiles tomen la otra dirección.

- Es increíble que ordenen cruzar la Foz a un centenar de niños cuando dentro están libres tres asesinos armados.

- Es imposible que Marian Husken [la turista neerlandesa con la que ha podido contactar ahora Aristi] saliera de allí paseando y sin control de nadie, cuando a los monitores de los niños les han impuesto hasta seis controles.

- Es imposible que Rubenach tenga un disparo en la pierna, cuando dos minutos después Husken lo ve corriendo y sin ninguna herida.

- Es imposible que Rubenach se diera un tiro en la pierna por la tarde, si tenía intención de suicidarse. Y tampoco si no lo tenía, porque nadie se dispara en una pierna.

- Es imposible que los militantes se suicidaran entre las 14.00 y las 16.00, cuando no ha aparecido nadie que escuchara un solo tiro en ese tiempo.

- Es imposible que hubiera una mochila con un camping gas bajo el cuerpo de Arregi, cuando los militantes no tuvieron tiempo de coger siquiera la bolsa de los cargadores, sin olvidar que Husken no vio a nadie con una mochila.

- Es imposible que se permita a dos grupos de periodista y fotógrafo cruzar la Foz cuando dentro hay libres tres asesinos armados.

- Es imposible que Rubenach se ponga en pie y se dirija cuesta arriba cuando una bala le ha cruzado la cabeza y otra le ha agujereado la pierna.

- Es imposible que no siguieran buscando a los otros dos tras haber recogido a Rubenach [en teoría estaban a quince metros], cuando además queda hora y media de luz y tienen chalecos antibalas.

- Es imposible que Arregi se dé dos tiros en la cabeza, con la mano izquierda y apuntando desde diferentes distancias, y con una pistola que no es suya.

- Es imposible que Lizarralde ingiera agua tras recibir un tiro en la cabeza.

- Es imposible igualmente que Lizarralde se dispare en la cabeza tras haberse ahogado en el agua.

- Es imposible que en la pistola de Lizarralde hubiera 12 de las 13 balas, cuando según los informes de balística a mediodía disparó tres balas y estaba sin cargador.

- Es imposible que se encontrara el zulo en que estuvo secuestrado el empresario Villoslada sin preguntar a Lizarralde, Arregi o Rubenach.

- Es imposible conocer que tenían un plan para matar a Roldán sin preguntárselo a alguno de ellos.

- Es imposible, por lo mismo, conocer que tenían el plan de derribar un helicóptero.

- Es imposible saber los nombres y direcciones de nueve colaboradores sin extraer la información a los tres militantes.

- Es imposible saber que uno de los colaboradores tenía un 127 rojo.

- Es imposible no ver desde el helicóptero a tres cuerpos que están en movimiento, en los límites de un solo kilómetro.




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miércoles, 5 de abril de 2023

Otros Dos Torturadores Premiados

Naiz da seguimiento al más reciente acto de burla a las víctimas del terrorismo de estado materializado en la obtención de mayor grado en la Guardia Civil del torturador Arturo Espejo, otorgado por el Ministro del Interior Fernando Grande Marlaska - quien por cierto es el responsable directo de siete condenas por parte del TEDH de Estrasburgo relacionadas con la práctica de la tortura-.

Aquí la información:


Otros dos implicados en torturas entre los generales de la Guardia Civil

Al menos otros dos generales de la Guardia Civil están implicados en casos de torturas en Euskal Herria: el general de división Antonio Tocón, ya en la reserva, condenado por las torturas de 7 jóvenes de Zornotza, y el general de brigada Arturo Prieto, condenado por el caso de Kepa Urra.

Iñaki Iriondo

Arturo Espejo, teniente general y jefe del Mando de Apoyo de la Guardia Civil es el implicado en casos de tortura que más alto ha llegado en el cuerpo militar, pero no es el único.

Una escala por debajo de él estuvo hasta el 14 de marzo de 2021 el general de división Antonio Tocón Díez, que pasó a la reserva tras haber sido el jefe del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona). Cabe señalar que en 2020 sustituyó temporalmente al Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, Laurentino Ceña, que había dado positivo por coronavirus. Fue por un tiempo el número 2 de cuerpo y ahora aparece en noticias que lo relacionan con el «caso Cuarteles».

Arturo Prieto Bozec es en la actualidad general de brigada y jefe de la Guardia Civil en la «Zona de Valencia», a donde llegó tras haber ejercido las máximas funciones de mando en la provincia de Almería.

Condenados y absueltos

Como recogió el investigador Xabier Makazaga en un artículo publicado en este mismo diario en enero de 2022, Antonio Tocón fue condenado en 2001 por las torturas a jóvenes de Zornotza en 1980. Veinte años tardó la Audiencia de Bizkaia en dictar una condena y 3 años le bastaron al TS para anularla.

El hoy jefe de la Guardia Civil de Valencia, Arturo Prieto, fue condenado por las torturas por las que Kepa Urra fue hospitalizado en 1992 y de nuevo el Tribunal Supremo anuló la sentencia.

Reacción en el Parlamento de Gasteiz

Los grupos PNV, EH Bildu y EP-IU del Parlamento de Gasteiz realizaron ayer una comparecencia conjunta en la que denunciaron el ascenso a teniente general de Arturo Espejo, involucrado en la muerte por torturas de Mikel Zabalza, y llamaron la atención sobre la humillación a las víctimas que supone, como evidenciaron el viernes desde la Fundación Egiari Zor. Igualmente destacaron que «Mikel Zabalza Garate fue reconocido oficialmente a través de la Ley 12/2016 como víctima de vulneración del derecho a la vida por las torturas practicadas mientras permanecía detenido en dependencias del cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo, dejando en evidencia la inverosimilitud de la versión oficial mantenida por el Gobierno central».

Por su parte, el grupo del PSE en el mismo Parlamento quiso también expresar su «respeto y solidaridad» con la familia de Zabalza, en un mensaje en el que no se alude al ascenso de Espejo. Mientras el ministro Fernando Grande-Marlaska saludaba efusivamente al teniente general en Madrid, en Gasteiz la portavoz de Derechos Humanos del PSE, Miren Gallastegi, afirmaba que «el caso de Mikel Zabalza forma parte para los socialistas vascos de las heridas abiertas que aún tenemos pendiente de sanar», y aseguró que hacen suya «la reivindicación de su familia de poder esclarecer este y otros casos que permanecen envueltos en la espesa niebla del silencio».

Además, la plataforma Mikel Zabalza Gogoan de Aezkoa denunció que el ascenso a teniente general de Arturo Espejo demuestra que «los torturadores tienen total impunidad» en el Estado español. Recuerda que dirigió la detención y el interrogatorio del orbaizetarra en Intxaurrondo.

 

 

 

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martes, 4 de abril de 2023

Humillante Ascenso

Damos seguimiento al más reciente acto de barbarie por parte de Madrid en contra del pueblo vasco con este artículo de Naiz que detalla la denuncia interpuesta por tres partidos políticos vascos ante la humillación a las víctimas que representa el ascenso de grado dentro de los rangos de la Guardia Civil otorgado por el Ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska al terrorista de estado Arturo Espejo. Noten la estulticia con la que se maneja la filial vasca del PSOE, evitando llamar al vino, vino.

Lean ustedes:


PNV, EH Bildu y EP-IU denuncian el ascenso de Espejo y la humillación a las víctimas que supone

Los grupos PNV, EH Bildu y EP-IU del Parlamento de Gasteiz han realizado una comparecencia conjunta en la que denuncian el ascenso a teniente general de Arturo Espejo, involucrado en la muerte por torturas de Mikel Zabalza, y denuncian la humillación a las víctimas que supone.

Iñaki Iriondo

Los grupos parlamentarios Euzko Abertzaleak-Nacionalistas Vascos, EH Bildu y Elkarrekin Podemos-IU, que constituyen la mayoría parlamentaria en Gasteiz, han realizado este martes una comparecencia conjunta en la sala de prensa del Parlamento para denunciar «el ascenso a teniente general y las responsabilidades públicas como jefe del Mando de Apoyo de la Cúpula de la Guardia Civil otorgadas a Arturo Espejo Valero por decisión del Ministerio de Defensa y de Interior, respectivamente», dada «su vinculación en el caso Mikel Zabalza».

Como desvelaron este lunes GARA y NAIZ, el ahora miembro de la cúpula de la Guardia Civil Arturo Valero era en 1985 el instructor de la detención de Mikel Zabalza y según la versión oficial, uno de los agentes que lo acompañaban en la supuesta visita al túnel de Endarltza desde donde huyó esposado y sin saber nadar tirándose al río Bidasoa.

Los grupos firmantes de la declaración conjunta, representados por Iñigo Iturrate, Julen Arzuaga y Gustavo Angulo, recuerdan que «Mikel Zabalza Garate fue reconocido oficialmente a través de la Ley 12/2016 como víctima de vulneración del derecho a la vida por las torturas practicadas mientras permanecía detenido en dependencias del cuartel de la Guardia Civil de Intxaurrondo, dejando en evidencia la inverosimilitud de la versión oficial mantenida por el Gobierno Central».

«Humillación a las víctimas»

PNV, EH Bildu y EP-IU sostienen que «desgraciadamente, este es un caso más de ascensos, condecoraciones y recompensas otorgadas a perpetradores de violencia de Estado, hecho que, tenemos constancia, humilla, insulta y revictimiza a sus víctimas, a quienes los partidos firmantes queremos trasladar nuestro apoyo y respeto a sus derechos al reconocimiento y reparación».

De hecho, el lunes, la Fundación Egiari Zor denunció esta humillación y aseguró que las víctimas de la violencia del Estado están «hartas» de este tipo de actuaciones.

Por otra parte, PNV, EH Bildu y Unidas Podemos también han registrado preguntas sobre este ascenso y el caso de Mikel Zabalza en el Congreso de los Diputados. El parlamentario independentista Jon Iñarritu ha solicitado la comparecencia del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

PSE: Solidaridad sin citar a Espejo

Tras esta comparencencia, el grupo del PSE en el mismo Parlamento ha querido expresar su «respeto y solidaridad» con la familia de Mikel Zabalza, en un mensaje en el que no se alude al ascenso de Espejo dentro del organigrama de la Guardia Civil.

El PSE ha apuntado que Zabalza está reconocido por el Gobierno de Lakua como víctima de abusos policiales y lo ha situado como avance en un proceso iniciado por el Ejecutivo de Patxi López con el primer decreto sobre esta cuestión (que luego dio pie a la ley de 2016).

«El caso de Mikel Zabalza forma parte para los socialistas vascos de las heridas abiertas que aún tenemos pendiente de sanar», ha dicho la portavoz de Derechos Humanos del grupo, Miren Gallastegui, quien ha asegurado que hacen suya «la reivindicación de su familia de poder esclarecer este y otros casos que permanecen envueltos en la espesa niebla del silencio».

Tras afirmar que lel PSE lleva «décadas impulsando y trabajando en políticas de reparación y justicia hacia las víctimas del terrorismo y la violencia», Gallastegui ha querido mostrar «empatía con todo sentimiento de dolor o desasosiego que las víctimas puedan padecer, máxime si su origen está en decisiones del ámbito público, por ajustadas a derecho que sean».

 

 

 

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lunes, 13 de junio de 2022

Nafarroa Investigará la Tortura

Naiz informa que por fin hay luz verde en Nafarroa para llevar a cabo un estudio que arroje luz sobre el número de víctimas del terrorismo de estado español en su modalidad de tortura.

Dicho estudio complementará el que ya ha llevado a cabo la CAV y nos dará una mejor idea de la cifra de vascos que fueron sometidos tratos crueles e inhumanos como parte de una estrategia sistemática decidida en las más altas esferas de la dictadura franquista, misma que fue perpetuada por el régimen del '78.

No olvidemos ni por un momento que es ese tema precisamente, el de la tortura, el que ha llevado a Madrid al desacato abierto con respecto a la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a la denuncia por parte de Xabier Atristain.

Aquí la información:


Nafarroa activa un estudio oficial sobre la tortura como el que ya hizo la CAV

Superadas las trabas judiciales, el Gobierno navarro ha anunciado este lunes la licitación de un estudio oficial sobre la tortura. Suplirá un vacío evidente desde que en 2017 el Instituto Vasco de Criminología diagnosticara lo ocurrido en la CAV recogiendo más de 4.000 casos.

Ramón Sola

Nafarroa contará también con un estudio oficial sobre la tortura, por encargo del Gobierno navarro, como al que puso sello el Gobierno de Lakua en 2017, realizado por el Instituto Vasco de Criminología liderado por Paco Etxeberria. Ha efectuado el anuncio este lunes, una vez superadas todas las trabas legales de estos últimos años.

El Gobierno de Nafarroa ha anunciado concretamente la concesión de cuatro ayudas de 70.000 euros para la realización de informes sobre vulneraciones de derechos humanos en Nafarroa. Las entidades encargadas son Medicus Mundi, Magale, Cermin y el IVAC, al que se encomienda concretamente la ‘Investigación sobre la tortura y otros malos tratos en Navarra desde 1979 a la actualidad’.

La inexistencia de un recopilatorio y diagnóstico oficial sobre esta lacra supone una anomalía tras el trabajo realizado en la CAV, puesto que resulta evidente que en estas seis últimas décadas la tortura ha estado presente en todos los territorios de Hego Euskal Herria sin distinciones.

También suponía una demanda creciente de las personas torturadas, articuladas en una red en estos últimos meses y que habían emplazado a los sucesivos ejecutivos navarros a resolver esta situación.

Antecedentes impedidos

En realidad, el anterior Gobierno de Uxue Barkos ya dio un paso al aprobar una partida de 30.000 euros para emprender este trabajo, pero el Tribunal Superior de Justicia de Nafarroa la anuló en enero de 2019. Fue a solicitud de la Abogacía del Estado y con el argumento de que el estudio emanaba de la ley de víctimas del Estado aprobada por el Parlamento navarro y que entonces había sido suspendida por el Tribunal Constitucional español.

Posteriormente, en mayo de 2021, el Constitucional dio luz verde a la norma con algunos retoques, repitiendo lo que ya había ocurrido en el ámbito de la CAV y poniendo fin a un ligitio de seis años. Con ello ha quedado también desbloqueado el tema del informe oficial pendiente, y que en el fondo resulta necesario para certificar oficialmente la práctica de la tortura y poder reconocer a reparar a quienes la han sufrido.

816 casos al menos y tres muertes

En estudios extraoficiales impulsados sobre todo por la fundación Euskal Memoria ya se han determinado al menos 816 casos de tortura en Nafarroa. La red de torturados estima que podría llegarse al millar o más (como explicaba Jorge Txokarro en esta entrevista a Naiz), aunque como ocurría en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa muchos de ellos ya han quedado enterrados en el olvido por el paso de los años o el fallecimiento de las víctimas sin llegar a dar testimonio de ello.

La demanda de este estudio está generando un importante movimiento social en Nafarroa, con una cascada de adhesiones significativas tanto cuantitativa como cualitativamente y con una referencia movilizadora próxima: la manifestación convocada por la red de personas torturadas para el sábado 25 de junio en Iruñea.

Como dato ilustrativo, de las catorce víctimas mortales de la tortura censadas por Egiari Zor tres eran navarras: Antonio Goñi (1970), Javier Escalada (en el mismo año) y Mikel Zabalza (1985).

Los otros estudios

La resolución del Gobierno navarro encarga otros tres informes sobre derechos humanos además de este de la tortura.

Así, Médicos del Mundo elaborará un estudio sobre ‘Prostitución, violencia y derechos humanos vulnerados. Informe alternativo sobre las vulneraciones de derechos de las mujeres en situación de prostitución producidas en Navarra’; a Magale se le encomienda 'Análisis de la realidad de los jóvenes tutelados al cumplir la mayoría de edad y de las vivencias de las familias de acogida en Navarra'; y a Cermin (Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de Navarra), 'Impacto del confinamiento y las restricciones a causa del covid-19 en las personas con discapacidad y sus familias. Principales derechos humanos vulnerados'.




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lunes, 23 de mayo de 2022

Recordar a Josu Retolaza

Con respecto a las medidas de excepción por parte de Madrid en contra de los represaliados vascos, excepción que acredita la terminología de presos políticos, traemos a ustedes este importante ejercicio de memoria desde Naiz:


Pudo haberse evitado ayer y puede evitarse hoy

El nombre del eibartarra Josu Retolaza no es uno de los más conocidos en la lista de presos vascos muertos a consecuencia de la cárcel, y eso hace más pertinente el acto celebrado ayer en su localidad, porque refleja que este problema va más allá de lo aceptado generalizadamente. Retolaza contrajo un cáncer en la prisión de Herrera de la Mancha en 1986. Su excarcelación se demoró intencionadamente hasta que la esperanza de vida ya era muy escasa, unos pocos meses, y entre tanto no hubo tratamiento efectivo sino maltrato continuado en los traslados al hospital. Falleció con apenas 33 años y Egiari Zor tiene claro que «pudo haberse evitado».

Quien piense que este caso es un fruto natural del envenenado contexto de aquellos «años de plomo» se equivoca. Hace apenas cinco años, un lustro después de que acabara la acción armada de ETA, el Gobierno del PP elaboró una circular que instaba a no liberar a estos prisioneros enfermos hasta que su expectativa de vida fuera «muy corta». Uno de sus portavoces llegó a tasarla en una intervención en las Cortes españolas: dos meses. La directriz era tan explícitamente inhumana que se aparcó en su literalidad, pero no en la práctica. Otro dato: en la última década han sido muy escasas las concesiones de prisión atenuada para que estas personas puedan afrontar su enfermedad en su casa y no entre rejas. Existen fórmulas legales más adecuadas y justas para ello (suspensión de condena o libertad condicional), pero se les regatea incluso la opción más semejante a un encierro en prisión.

En los 80 fueron Josu Retolaza, o Txomin Muiños, pero en esta misma década recién iniciada lo han sido Asier Aginako o Antton Troitiño. Hay por tanto un doble reto tras este acto de Eibar que alerta de un problema invisibilizado: reconocer a las víctimas de lo que pudo haberse evitado en el pasado y actuar en el presente para evitar que se creen otras nuevas víctimas. Cuestiones de justicia y sentido común, para un futuro mejor.




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