miércoles, 16 de enero de 2019

Aniversario de Lucha de los Pensionistas

Ha pasado ya un año desde que los pensionistas de la CAV iniciasen una serie de movilizaciones para mostrar su repulsa a las medidas neoliberales adoptadas en su contra.

Desde Noticias de Gipuzkoa traemos a ustedes este reporte al respecto:


Jubilados y pensionistas vascos han vuelto a movilizarse hoy por unas pensiones públicas dignas, un año después del inicio de sus protestas y con el ánimo de continuar en la calle para lograr sus reivindicaciones: Hasta entonces "ni un paso atrás gobierne quien gobierne", han gritado en Bilbao.

Frente al Ayuntamiento de la capital vizcaína han vuelto a concentrarse al mediodía cientos de personas, protegidas con paraguas de la lluvia, en una cita semanal que esta vez ha sido casi de aniversario.

Mañana se cumple un año desde que el movimiento de pensionistas saliese a la calle por primera vez para reclamar unas pensiones dignas. Para el próximo sábado el movimiento de pensionistas de Bizkaia ha convocado una manifestación en Bilbao con la aspiración de que sea multitudinaria en defensa de sus reivindicaciones.

"Aquí seguimos", ha valorado la integrante del colectivo Andrea Uña, quien ha puesto de manifiesto que en el año transcurrido los pensionistas han conseguido que sus peticiones estén "en la agenda de los políticos", aunque ha señalado que hasta ahora lo logrado "solo son migajas".

"En realidad, no hemos conseguido lo que realmente queremos", ha lamentado, en referencia, entre otras cuestiones, al blindaje de la revalorización de las pensiones en función del IPC y la pensión mínima de 1.080 euros, y mientras no se logren las reivindicaciones planteadas "vamos a seguir en la calle".

Respecto a la subida de las pensiones aprobada por el Gobierno, ha puntualizado: "No nos han subido, nos han ido revalorizando lo que nos han ido robando desde 2012" y "si nos marcháramos, estaríamos otra vez con el 0,25 %" de incremento, ha avisado.

Ha animado, ante ello, a la movilización y ha señalado que se han recogido en una colecta en Bilbao 1.200 euros para la organización de la manifestación del próximo sábado.

En la concentración de Bilbao, el también integrante del colectivo Jon Fano ha advertido de las consecuencias del incremento de la electricidad este año -obliga a muchas familias a apagar la calefacción, ha dicho- y del retraso de la edad de jubilación real planteado -los jóvenes tendrían menos posibilidades de encontrar empleo, según ha indicado-.

En Vitoria, cerca de 400 personas han recorrido varias calles del centro de la ciudad y posteriormente se han concentrado frente a la Delegación del Gobierno, donde han leído un comunicado de balance.
El portavoz de Pentsionistak Araba, Armando Aulestiarte, ha recordado que en 2018 se ha conseguido adaptar el incremento de la pensión al IPC, un salario mínimo de 900 euros y una subida de las pensiones de las viudas. Sin embargo, ha advertido de que para 2020 "todo está pendiente" y aún están "muy lejos" de lograr una pensión mínima de 1.080 euros y un salario mínimo de 1.200.

Por ello redoblarán sus esfuerzos con actos el 3 y el 8 de marzo así como el 1 de mayo, y prevén convocar una manifestación "multitudinaria", consensuada entre las tres capitales vascas y la navarra, cuya fecha y lugar está pendiente de determinar por parte de la coordinadora de pensionistas.

En Vitoria han anunciado también una movilización el próximo 21 enero en la que prepararán cartas individualizadas firmadas por todos los pensionistas que lo deseen con el contenido de sus reivindicaciones, que serán entregadas el día 28 en la Delegación del Gobierno en el País Vasco.

También en San Sebastián unas 300 personas han celebrado hoy, cantando y brindando con vino dulce, el primer aniversario que cumplirán mañana las movilizaciones de los pensionistas, en una concentración convocada por el movimiento Donostiako Jubilatuok.

Los participantes se han concentrado a partir del mediodía ante el quiosco del Boulevard con numerosas pancartas y carteles con lemas en defensa de sus reivindicaciones.

Los portavoces María Serrano y Carlos Etxeberria han proclamado ante los asistentes que, gracias al "gran esfuerzo de todos" durante un año han conseguido "pequeñas mejoras", como la subida del 1,7 % y el 1,6 % para 2018 y 2019, y del 3 % en las mínimas, y que la aplicación del factor de sostenibilidad sea retrasado hasta el 2023.

Han considerado sin embargo que estos avances "están muy lejos" de sus "reivindicaciones principales".

"Esta lucha la vamos a ganar, no sólo para mejorar nuestras pensiones sino las de las futuras generaciones", han proclamado.






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martes, 15 de enero de 2019

La Lente de Hermes Pato

Nuestro buen amigo Tasio nos ha compartido esta imagen con pie de foto por medio de su cuenta de Facebook, ojo, es del 2015:

El franquismo censuró esta fotografía de Hermes Pato de 1940. El triunfo del dictador no podía verse enturbiado por la mirada de ese padre, sus dos hijos y su hija escondida bajo la manta por ese retrato de la pobreza que explicaba lo poco que había tenido de glorioso el alzamiento nacional.

Cuando hoy algún periódico extranjero como The New York Times retrata en sus páginas la dureza de la crisis, el Gobierno de España protestaba afirmando que era una exageración. El Partido Popular piensa que aunque haya generado millones de pobres tenemos que comportarnos como si todavía fuéramos el milagro económico español.

La vergüenza de los pobres es la desvergüenza de los ricos. Mientras decenas de miles de familias apagan el termostato de la calefacción por no poder pagar suministros energéticos, el número de ricos en nuestro país aumenta un 40% en los últimos cinco años.

Padres que recogen comida en los colegios de sus hijos cuando no los ven otros padres, personas que pasan hambre por no ir a un banco de alimentos, hombres y mujeres que callan su pobreza. El silencio de la gente corriente siempre protege a los verdugos y a los reyes de la avaricia. ¿Cómo seria la política en nuestro país si la pobreza hablara?






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Ondarroa Mantendrá Mejora

El paisaje urbanístico de Ondarroa y sus alrededores mejoró notablemente en horas recientes y por medio de Gara se nos informa que tal remodelación será permanente. Esperemos que tales mejoras estéticas, tan necesarias, se multipliquen por todo el territorio de Hegoalde a la brevedad posible.

Agradecemos, por cierto, que se nos informe que el buque Baleares tomo parte en la masacre de civiles en la carretera de Málaga durante un duro episodio del levantamiento militar fascista conocido como La Desbandá... por aquello de los victimistas que hablan de víctimas de primera y de segunda.

Aquí la información:


El Consistorio de Ondarroa no reconstruirá el monumento franquista de Punta Arta, derribado el domingo de madrugada, en su lugar propone levantar otro en recuerdo a quienes han perdido la vida en la mar.

El Ayuntamiento de Ondarroa propondrá a vecinas y vecinos erigir en Punta Arta un monolito en recuerdo a las personas que han perdido la vida en el mar, en el lugar donde durante 60 años estuvo el monumento franquista que fue derribado la madrugada del domingo por unos desconocidos. Pendientes del pronunciamiento de la ciudadanía, el Consistorio entiende que su planteamiento tiene sentido en una localidad marinera como la suya, donde son muchos los arrantzales que han perecido realizando su trabajo.

Esa iniciativa municipal vino acompañada del anuncio de que no iban a reconstruir el monumento franquista derribado la madrugada del domingo por unos desconocidos, que dieron a conocer a través de las redes sociales. El Ayuntamiento informó de que, hace aproximadamente una semana, el Gobierno de Lakua se dirigió al Consistorio para emplazarle a que lo retirase ya que infringía la Ley de Memoria Histórica, tal y como consta en un catálogo elaborado por el Ejecutivo.

Ante la nueva situación que se abre tras la demolición, el Consistorio paralizará los procesos abiertos para cumplir con la ley e iniciará un proceso participativo con el vecindario para definir qué se levantará en este lugar privilegiado del municipio.

Avanzó que en los próximos días procederán a la retirada de las ruinas para acondicionar ese espacio, al tiempo que avanza con otros agentes en la definición de lo que se debe construir en Punta Arta.

«Los jóvenes no queremos ver más símbolos franquistas. Combatiremos en todas partes el fascismo como hicimos en el 36. No pasarán por Euskal Herria». Fue el mensaje que se incluyó en la reivindicación de la acción en la que, como se ve en un vídeo difundido a través de las redes sociales, varios desconocidos cortaron la base del monolito con una rotaflex.

Se trataba de un monumento erigido en 1958 por el Ayuntamiento y la Diputación franquista en homenaje a los 29 requetés franquistas que perecieron en el buque de guerra Baleares, hundido el 6 de marzo de 1938 en la batalla del Cabo de Palos, en Murcia, por destructores republicanos. Este crucero formó parte de la flota que en febrero de 1937 bombardeó a los miles de civiles que huían del cerco fascista sobre la ciudad de Málaga.

En la parte delantera de la gran columna, coronada por una cruz, se incluían los nombres de los fascistas homenajeados y la inscripción: «A los ondarreses que heroicamente dieron su vida por Dios y por España en el crucero Baleares». Además de este monolito en Punta Arta –que sucedió a otro construido en 1940 en el puerto–, en su día también se construyó un mausoleo en el cementerio de Ondarroa para acoger los restos de los fascistas.





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El Esquirolaje de Aranzadi

Estimados lectores, la presente misiva dada a conocer en las páginas de Naiz hace referencia a la lista electoral Aranzadi - la marca blanca de Podemos, para que se entienda - y no a la asociación de memoria histórica que tanto bien ha hecho por Euskal Herria.

Establecido lo anterior, aquí los puntos sobre las íes por parte de Joseba Asiron:


Joseba Asiron | Alcalde de Iruñea

Han pasado ya unos días desde la «espantada» de presupuestos, y he querido deliberadamente esperar un tiempo antes de plasmar aquí algunas reflexiones que ahora, ya domingo por la tarde, y cuando parece que el contador se pone a cero para iniciar la semana, me gustaría compartir.

Antes, dejaré sentado que los presupuestos eran magníficos, que suponían el desarrollo de proyectos fundamentales para los barrios, como Edusi en Milagrosa, Erdigune en San Jorge o Txantrean Poliki, los derribos «sanitarios» y el tan esperado frontonico en Etxabakoitz, los arreglos en colegios públicos, las mejoras en la red ciclable de la ciudad, el patinódromo de Antoniutti, la Unidad de Barrio y el CCIS de Milagrosa. Tantas y tantas iniciativas, recogidas de entre las demandas de la gente, de los colectivos, de los foros de participación en los barrios. Todo un impulso al cambio, llevado a todos y cada uno de los rincones de Pamplona, pero especialmente a los barrios más necesitados.

Conste también que el acuerdo alcanzado en primera instancia suponía implantar una restricción hotelera efectiva, en los términos hasta los que pudimos llevar a Geroa Bai, que en principio estaba en contra pero que, sin embargo, pudimos acordar tras ardua negociación.

Y conste también, por último, que a ello se había llegado tras una labor ingente, de cirujano, en una negociación en la que tirar de una esquina suponía en todo momento que la goma pudiera romperse del otro extremo. Más de un mes de reuniones, llamadas, mensajes y contramensajes a cuatro. Nunca me cansaré de glosar la labor de mis cuatro concejales del alma, Patri, Joxe, Maider y Aritz, porque a ellos les correspondió situarse en el centro de la negociación, intentar acercar al resto a base de pequeñas renuncias, pilotar una nave con cuatro motores, no siempre bien sincronizados, y hacerlo con paciencia de orfebre. Mila esker aunitz, benetan, zuei eta zuen taldeetako guztiei...

Y el acuerdo estaba listo. A él habían llegado ya I-E, Geroa Bai y EH Bildu, tres de los cuatro partidos, con buenas dosis de generosidad por parte de todos, y existía un documento de aceptación de 20 puntos sobre las demandas de Aranzadi. Y entonces, el martes pasado, a 48 horas del pleno, cuando el acuerdo estaba sobre la mesa a la espera de firma, decidieron volverse atrás y aumentar sus exigencias hasta donde sabían que no iba a ser posible llegar. Ellos lo sabían, y sabían que nosotros lo sabíamos. Y veían, como nosotros, que no era lógico, que no era cuerdo, que era inaudito. Que ello solo podía obedecer a una estrategia de deliberada dinamitación de los presupuestos. Informaciones posteriores, que incluyen al parecer el video de una de sus asambleas, parecen confirmar esta idea: Aranzadi tenía ya decidido no aprobar los presupuestos desde al menos noviembre de 2018, antes incluso de iniciar la negociación. Habían estado jugando con nosotros, con los barrios y con la ciudad entera.

Es muy difícil encontrar explicaciones a ello, ni siquiera desde una torpe, embotada, supuesta estrategia electoral. Dar la mayor alegría de estos cuatro años al Régimen de UPN-PSN. Tirar por la borda las demandas de los barrios, trabajadas a pie de calle con la gente. Poner el riesgo el cambio, al que se ha llegado tras años, décadas de sinsabores, de sufrimiento y de disgustos. Terrible de verdad.

El día 13 de junio de 2015, con la alcaldía recién conseguida, los nuevos concejales bajamos desde el balcón del Ayuntamiento a la calle, para juntarnos con las personas que allí celebraban el cambio. En mi mano llevaba la makila de alcalde, para ofrecérsela a la gente, para decirles «es vuestra, aquí la tenéis, por fin...». Un precioso minivideo, grabado por mi hermana en el zaguán del Ayuntamiento, recoge el momento en el que bajamos por la escalera mientras en la calle se oyen, cada vez más fuertes, los gritos y los aplausos de la gente.

Una vez afuera hubo que dirigirse a la multitud, y con el «acelerón» del momento hablé tan solo en euskara, y se me olvidó hablar en castellano (ello me generó las primeras críticas de la derecha, en los periódicos del día siguiente). No recuerdo muy bien lo que dije en aquella improvisada intervención, pero creo que, entre otras cosas, pedí a los congregados que pensaran a quién querían dedicar aquel precioso día del cambio, conseguido tras años de lucha y trabajo. Y yo, aunque no se lo dije a nadie, estaba pensando en mi aita.

Mi padre nació en 1930 y murió en 2009. Es decir que sus recuerdos de infancia no iban más allá del inicio de la dictadura de Franco, y que murió sin conocer el cambio en Nafarroa ni en Iruñea. Pocas alegrías políticas tuvo el hombre en sus 79 años de vida, y aún puedo recordarlo afanado sobre las hojas de periódico donde se reflejaban los resultados de las primeras elecciones de 1979, sacando cuentas y sumas, intentando inútilmente encontrar alguna lógica y alguna satisfacción en ellos. Y aunque es justo decir que nunca perdió la ilusión, el ánimo ni la combatividad, lo cierto es que cuando mi aita murió Yolanda Barcina era alcaldesa de Pamplona, y probablemente su último acto de militancia fue firmar en contra del parking de la plaza del Castillo. Y si en aquel momento alguien le hubiera dicho que en 2015 iba a ser alcalde de la ciudad su segundo hijo, pésimo estudiante en su infancia, un tanto disperso, aquejado con toda seguridad de lo que hoy se conoce como TDH, y con ese punto «bala» que tienen los segundones, se hubiera reído como solo él sabía hacerlo.

El jueves pasado fue un día triste para el cambio, para quienes lo hemos vivido y para todos los que, durante décadas, lucharon por él, hayan o no llegado a conocerlo. Pero como dije al día siguiente «hoy ya no es ayer», y hay que pasar página. El reloj corre, y este mes de mayo tenemos otra cita con un cambio en el que todos, todas, somos necesarias. También el sector ideológico al que representa Aranzadi.

No conozco más adversario político que quienes se oponen al cambio, y estoy persuadido de que también el 26 de mayo de 2019 hará falta el trabajo y el aporte de todos. Quedan 5 preciosos meses y no podemos permitirnos el lujo de perder ni un solo día en lamentaciones. Así que mañana lunes, quienes recogimos el guante que nos lanzó la ciudadanía, tenemos que volver al trabajo con la misma ilusión que aquella mañana de hace ya casi cuatro años.

Será como volver a bajar del Ayuntamiento a la calle, y como volver a ofreceros a todos, a todas, la makila de alkate. Todo eso y mucho más os merecéis.

Nos vemos en la calle. Gora zuek.






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Rememorando la Batalla de Seattle

En la página de DesInformémonos han publicado este artículo en el que se nos recuerda el vigésimo aniversario del movimiento social anticapitalista que reunió en Seattle a altermundistas de distintos rincones del planeta.

En favor de la nostalgia, aquí la información:


20 años no es nada

Massimo Modonesi

Si de lucha y de antagonismo se trata, el siglo XXI empezó a finales de noviembre de 1999 en Seattle, exactamente diez años después de la caída del muro de Berlín.

En la llamada Battle of Seattle una multitud se movilizó en contra de la globalización capitalista neoliberal, impidiendo la realización de una cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En el movimiento que allí tomó vuelo, se forjó una generación de militantes y se marcó un hito y un cambio de época en la historia de las luchas sociales alrededor de tres elementos que sobresalieron en aquellas jornadas de protestas callejeras: el antineoliberalismo altermundista, la forma multitudinaria-reticular y la combinación-renovación de los repertorios de acción.

Lo que más deslumbró fue la posibilidad-capacidad de convergencia de una pluralidad de los manifestantes, quienes lograban articular –aunque fuera temporalmente- sus diversas demandas, identidades y orientaciones políticas. Se juntaron sindicalistas, ecologistas, feministas, pacifistas, defensores de derechos humanos, religiosos, campesinos, indígenas, anarquistas, católicos, comunistas de matrices diversas, anticapitalistas, antineoliberales, reformistas, revolucionarios, jóvenes en su mayoría, muchos en su primera experiencia de movilización, pero también los de la generación anterior que no se replegaron a pesar de la derrota de los años 70 y 80. El altermundismo, llamado también “movimiento de movimientos”, fue, aun sea de manera efímera, “un mundo donde cupieron muchos mundos”. En efecto, como ha sido reconocido, el zapatismo fue una fuente de inspiración fundamental a nivel ideal pero también porque el EZLN convocó el primer encuentro del pueblo de activistas que se manifestó en Seattle y las luchas antineoliberales de inicio del siglo XXI: el llamado encuentro intergaláctico realizado en 1996 en la Selva Lacandona.

Esta temporal convergencia multitudinaria mostró la posibilidad y la potencia de la forma red, que Negri prefiere llamar enjambre. Pero después del deslumbre no tardaron en aflorar las zonas de sombra. En efecto, a pesar de irrumpir en el escenario y generar acontecimientos de ruptura, el formato reticular tiende a no durar ni estrecharse lo suficiente para asentar contrapoderes consistentes y persistentes. En cuanto el clima se hizo menos favorable, en los Foros Sociales que, desde 2001, surgieron de las experiencias de lucha altermundista, las diferencias identitarias e ideológicas y las dificultades y las discrepancias respecto de la construcción de la organización necesaria para sostener la movilización volvieron a aparecer como límites y no como riquezas. Esto fue particularmente evidente en el campo antineoliberal latinoamericano que, en la primera década del siglo XXI, después de haber sostenido un potente ciclo de luchas destituyentes, se fracturó entre una vertiente hegemonista que impulsó o apoyó a los llamados gobiernos progresistas y una vertiente autonomista que se reclamaba como la verdadera heredera del espíritu del movimientismo altermundista, pero que quedó fracturada y debilitada.

Las protestas de Seattle mostraron también la posibilidad de recuperar -renovándolos creativamente- repertorios de acción antiguos y clásicos (marchas, bloqueos, barricadas, consignas, etc.) además de aprovechar las nuevas tecnologías: usar el internet para convocar y difundir información; documentar las protestas a través de medios independientes, como la neonacida red Indymedia. En la batalla de Seattle, floreció el recurso a diversas formas de acción directa: en su mayoría masivas de protesta pacífica pero también tácticas de autodefensa, -de defensa del derecho a la protesta ante la represión- y otras propiamente confrontacionales o de corte insurreccional. Se notó la presencia de grupos neoanarquistas y, en particular, del que fue denominado Black Block. La violencia callejera, en gran medida respuesta a la represión, fue el pretexto para que los medios dominantes descalificaran el movimiento y legitimaran una indiscriminada escalada represiva que llegó a los extremos de la cumbre del G8 en Génova en 2001. Después del atentado a las Torres Gemelas y la Guerra de Irak, La reacción culminó, se asimiló el altermundismo al terrorismo para poder apretar aún más las tuercas de la criminalización y judicialización de la protesta.

Así se contuvo el impulso de un ciclo de protestas, contracumbres y Foros Sociales que, si bien continuaron, empezaron a perder capacidad de convocatoria e ímpetu de movilización. Hasta que, diez años después, en 2011 apareció otro ciclo de movilización (indignados, Occupy Wall Street, movimientos estudiantiles y primaveras árabes) con fuertes conexiones internacionales y otras resonancias que indicaban que el espíritu de Seattle seguía vivo y el viejo topo seguía cavando.

A nivel ideal y programático, el altermundismo contrapuso un nuevo internacionalismo de los oprimidos a la mundialización del capital, a la mercantilización de la vida, asociada al libre comercio, a la deuda, al poder de las empresas transnacionales y los organismos financieros internacionales. Si bien formuló pocas propuestas concretas (como, por ejemplo, la Tobin tax y otras hipótesis de reformas para frenar la financiarización) el solo enunciar que Otro mundo es posible -un mundo democrático participativo, en el cual se respete la vida, el trabajo y el medio ambiente- cerraba la época del pensamiento único y abría el debate sobre las alternativas, generando horizontes de visibilidad que rebasaran de la mera resistencia. Como suele ocurrir con los movimientos antisistémicos, más allá de sus efectos concretos inmediatos, con su sola aparición puso al desnudo el despotismo del capital y de las clases que lo detienen y lo manejan.

La generación de Seattle colocó una agenda de cuestiones y de problemas, inició una secuencia de ensayos y errores, esbozando y experimentando unos formatos que, con sus alcances y sus límites, siguen inspirando y sosteniendo gran parte de las luchas que brotan en nuestros días. Porque si, como cantaba Gardel, “veinte años no es nada”, no debe sorprendernos que, mientras siga el capitalismo neoliberal mundializado, no deje de rondar el espíritu antagonista de Seattle.





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La Realidad de la Dispersión

Los números, fríos por naturaleza, nos ayudan a dimensionar la magnitud de lo vivido cada fin de semana por familiares y amigos de los represaliados políticos vascos - presos y exiliados -. También nos ayudan a entender la magnitud de la miseria humana de la casta política españistaní.

Tras la marcha del 12 de enero se nos ha invitado a la reflexión acerca de los siguientes pasos, para ello, es vital conocer que es lo que sigue sucediendo a más de un año del desarme y a un par de meses del aniversario de la desmovilización de ETA, ambas condiciones exigidas durante lustros por parte de Madrid para terminar con las medidas de excepción creadas exprofeso para hacer aún más agudo el castigo al independentismo vasco dentro del marco de la guerra sucia y del garzoniano "todo es ETA".

Les invitamos pues a leer esto que se reporta desde Gara:


Los familiares recabaron solidaridad multitudinaria el sábado, sobre todo en Bilbo. Pero el próximo fin de semana, con riesgo de nieve en las carreteras, apenas el 10% se librará de viajar menos de 800 kilómetros para las visitas.

Ramón Sola

La principal conclusión de la multitudinaria manifestación del sábado en Bilbo (76.000 en el recuento de GARA) es que la mayoría social vasca no compra el discurso del Gobierno Sánchez de que existe un giro importante en la política penitenciaria. La gran participación en la marcha demostró que esa mayoría atiende más a los datos reales que a los discursos oficiales. Y esos números son muy reveladores del mantenimiento de una política extrema de alejamiento.

GARA ha tenido acceso a los balances actualizados que manejan colectivos como Etxerat o Presoen Batzordea de Sortu. En ellos sobresale que de los 210 presos y presas vascas dispersadas por el Estado español, nada menos que 136 (64,5%) están encerradas a distancias de entre 600 y 1.100 kilómetros, lo que aboca a sus familiares y amigos a realizar entre 1.200 y 2.200 kilómetros para poder verles, habitualmente a través de un cristal y durante solo 40 minutos. Sin ir más lejos, ocurrirá este fin de semana próximo que se prevé muy invernal, con riesgo grave de heladas y nevadas.

Otro 26,5% (55 familias) tienen a sus presos a entre 400 y 600 kilómetros, lo que en el mejor de los casos puede permitir la ida y vuelta en el día si el horario de las visitas y la climatología así lo permiten, pero no soluciona el alto riesgo de accidentes ni los costes económicos.

No llegan al 10% los casos en que para llegar y volver de la cárcel no habrá que recorrer más de 800 kilómetros. Apenas 19 presos y presas del Colectivo están hoy recluidos en Euskal Herria y su entorno próximo por parte de las autoridades españolas, lo que contrasta muy visiblemente ya con la realidad al otro lado de la muga, puesto que con los acercamientos del Gobierno francés hoy el 59% de los presos vascos está a esa distancia, bien en Mont de Marsan o en Lannemezan (27 de 46). Hay tres más entre 400 y 600 kilómetros (6%) y los dieciséis restantes padecen alejamiento extremo (35%).

Los 25 traslados acometidos por París han dejado vacías de vascos seis cárceles lejanas: Poissy, Clairvaux, Alençon, Tarasacon, Chateauroux y Saint Maur. Sin embargo, se da el caso de que presos vascos entregados por el Estado francés al español después de cumplir sus condenas se han visto alejados sistemáticamente de nuevo: a Puerto de Santa María, Algeciras, Murcia, Castelló... Es una de las contradicciones abordadas en la mesa de diálogo de París y no resueltas por el momento.

Aspiazu, ¿a quién se castiga?

Siguiendo con estos datos, durante 2018 se han producido siete accidentes de tráfico yendo o retornando de las cárceles, de distinta consideración aunque afortunadamente ninguno con resultados trágicos.

En ellos se han visto afectados varios menores de edad, los llamados «niños de la mochila» sobre cuya situación se está alertando específicamente. Y el primer siniestro provocado por el alejamiento carcelario en este 2019 lo ha sufrido el hijo de menos de dos años del preso Garikoitz Aspiazu. El pequeño viajaba con su madre hasta la cárcel de Arles, a 665 kilómetros de casa. Otro vehículo embistió por detrás al suyo. La persona que lo conducía huyó sin hacer parte de accidente.

Aspiazu es uno de los presos a los que el Ministerio de Justicia se niega a acercar por el momento. De hecho, en la conversación mantenida con un periodista de ‘‘Mediabask’’ de la que GARA dio cuenta el pasado viernes, la principal interlocutora francesa con la delegación vasca, Hélène Davo, afirmaba que tanto en su caso como en el de Mikel Karrera (preso en Réau) las organizaciones españolas de víctimas de ETA se muestran muy reacias. Esta afirmación siembra dudas sobre la capacidad de veto otorgada por Madrid, y directa o indirectamente París, a estos grupos ultras.

Polo, ¿qué es acercamiento?

Antes de iniciar movimientos de presos, tanto el Gobierno francés como el español se reunieron con AVT, FVT o Covite para explicarles su intención y recordar la evidencia de que los acercamientos son legales. Esas organizaciones, a su vez, intentaron poner sus condiciones. La pasada semana se ha producido un notorio endurecimiento de su posición, que va paralelo y quizás no sea ajeno al auge de la derecha y ultraderecha reflejado en las elecciones andaluzas.

La excusa utilizada para elevar la voz contra el Gobierno español ha sido la filtración de que estos últimos meses se han producido tres movimientos que no les habrían sido comunicados previamente desde el Ministerio de Justicia. El primero es el de Sergio Polo, movido desde Algeciras (Cádiz) a Herrera de la Mancha (Ciudad Real), y ante lo que la Fundación de Víctimas del Terrorismo declara: «Nos parece extremadamente grave porque está condenado por delitos de sangre». Instituciones Penitenciarias responde que no se notificó porque no se trata de ningún acercamiento, dado que Herrera está a más de 600 kilómetros de su casa.

El otro motivo de queja resulta igualmente absurdo puesto que María Lizarraga e Iñigo Gutiérrez tampoco han sido trasladados cerca de Euskal Herria y de hecho casi ni se han movido en el mapa: de Alicante a Valencia. El Gobierno español explica que ambos son pareja y Lizarraga va a a ser madre, por lo que obviamente tiene que ser llevada a una prisión con módulo de madres como es la de Picassent.

Tenga o no relación con ello, Madrid lleva tres semanas sin aprobar, o al menos comunicar, nuevos traslados.

Solo 30 de 211 prisioneros han logrado pasar al segundo grado

Entre las reivindicaciones de Orain Presoak está levantar las trabas a la progresión de grado, marcada por una excepcionalidad que refleja este dato actualizado: mientras en el total de la población carcelaria en el Estado español solo el 2,1% está clasificado en primer grado, en el caso de los miembros de EPPK se les aplica a 181 de 211 (85,7%). Hasta la llegada del Gobierno del PSOE, este «régimen cerrado» alcanzaba al 95% y ahora son algunos menos dado que los casos de traslados se acompañan de la concesión del segundo grado.

La progresión no solo resulta muy lenta y trabada, sino además muy limitada. Por ejemplo, todas las peticiones de pasar a tercer grado han sido denegadas. Y los permisos ordinarios de salidas inherentes al segundo grado se están aceptando con auténtico cuentagotas. Así, de los hasta hace poco catorce únicos presos vascos en este régimen, nueve han solicitado permisos de salida y se les han denegado, en tres de los casos hasta en tres ocasiones. El cuadro resultante es que únicamente tres prisioneros a puntos de extinguir sus condenas (Alfredo Remírez –ya libre–, Xabier Sagardoi y Ekaitz Ezkerra) han podido salir a la calle algún fin de semana, bien por decisión de las juntas de tratamiento de las prisiones o (en un caso) por fallo judicial. Tampoco parece casual que ninguno de estos tres citados hubiera pertenecido a ETA.

Si Instituciones Penitenciarias mantiene bloqueado este asunto clave para ir abriendo camino a las excarcelaciones, el ámbito judicial también está apostando por mantener la excepcionalidad. Las personas presas que están reclamando el segundo grado en los tribunales se encuentran con que el 95% de los recursos ha sido rechazado hasta la fecha: de los 59 casos que han llegado al Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, en 56 la respuesta ha sido no. Quedan sobre su mesa otras 53 demandas por resolver, por lo que existe margen jurídico para que las cosas mejoren, pero no es tan seguro que exista voluntad política.

Paradójicamente, la mayoría de los presos vascos en primer grado están ubicados en módulos ordinarios o de segundo grado, lo que de paso muestra que no existe inadaptación, que es uno de los requisitos para imponer ese régimen cerrado.






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lunes, 14 de enero de 2019

Ondarroa Libre de Cruz Franquista

"Amo el aroma de un monumento franquista derribado por la mañana".

Así nos hemos enterado de esto que reporta El Diario:


La organización Ernai, próxima a Sortu, ha reivindicado el derribo de la cruz que corona una ladera en Ondarroa y que se erigió en 1958 en recuerdo  de los marineros del municipio que sirvieron durante la Guerra Civil en el arco Baleares

Eduardo Azumendi

Con rotaflex y taladro. Así han derribado varios desconocidos la cruz que corona una ladera en Ondarroa (Bizkaia) y que se erigió en 1958 en recuerdo de los marineros del municipio que sirvieron durante la Guerra Civil en el crucero Baleares. La mayoría de ellos fueron voluntarios requetés, muchos de los cuales perdieron la vida al hundirse la nave. El suceso fue utilizado por el régimen de Franco para realizar propaganda. La cruz fue levantada en la época con el apoyo de las instituciones, Ayuntamiento y Diputación. Ernai, organización próxima a Sortu, se ha atribuido el derribo.

La cruz corona una columna de gran altura, que contiene inscripciones a ambos lados de la columna, que se leen de arriba abajo: 'A la memoria de los hijos de Ondarroa que heróicamente dieron su vida por Dios y por España en el crucero Baleares'.

El Ayuntamiento de la localidad ha exigido en varias ocasiones la retirada del símbolo por vulnerar la Ley de Memoria Histórica. Por eso, la cruz figura en el catálogo elaborado por el Gobierno vasco con los monumentos franquistas que se deben retirar.

En el vídeo que Ernai ha colgado en las redes sociales justifica el ataque a esta cruz: "Los jóvenes no queremos ver más símbolos franquistas Combatiremos en todas partes el faxismo como hicimos en el 36. ¡No pasarán por Euskal Herria!".
Símbolo similar en Palma

El 'Crucero Baleares' también tiene un monumento en memoria de los combatientes franquistas fallecidos en Palma. En la capital balear, el monumento es conocido popularmente como 'Sa Feixina', por estar situado en la plaza que toma el mismo nombre. El propio Francisco Franco acudió en 1947 a la inauguración de este monolito, que fue levantado gracias a las donaciones forzosas de los ciudadanos, entre ellos los presos de Ca'n Mir, encarcelados por los fascistas. A pesar de la ley de memoria histórica de Baleares y de la voluntad del Ayuntamiento de Palma, el mayor monumento franquista del archipélago sigue en pie por decisión de la Justicia.

El pasado mes de diciembre se produjo una acción similar en Vitoria, aunque en esa ocasión el ataque contra la cruz de Olarizu no llegó a derribarla. Los cimientos de la base de la cruz fueron cortados casi en su totalidad por varios desconocidos para debilitar su estructura.

La junta administrativa de Mendiola, un pueblo dentro del municipio de Vitoria, y donde está enclavada la cruz, acordó su derribo en abril de 2018 al considerar que hacía apología de la dictadura, una medida apoyada por Podemos. Pero el Ayuntamiento de PNV y PSE-EE, por el contrario, considera que esta construcción de 1952, muy simbólica por acoger Olárizu cada septiembre una tradicional romería, era en origen un símbolo religioso aunque más tarde se lo apropiara el régimen franquista e incluyera otros lemas y simbología. Su apuesta ha sido "contextualizar" su significado con una placa.

En 2017 se realizó la demolición de otra cruz franquista, en este caso en el monte Gaztelumendi, en el municipio vizcaíno de Larrabetzu, y con la aporbación del Ayuntamiento. Sin embargo, el derribo no resultó una celebración, tal y como esperaban los vecinos. Cuatro personas sufrieron diversas heridas al alcanzarles los cascotes cuando presenciaban la demolición.

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El Irán-Contras de Vox

Hace apenas unos días un voluntarioso periodista planteaba que se exigiera la utilización del mismo mecanismo con el que se impidió a los vascos contar con una opción propia de izquierda en los procesos electorales para cortarle el paso a Vox.

Ya advertíamos entonces que ni en sueños el régimen va a utilizar esa herramienta para desarticular un partido político afín a sus principios fundacionales, reafirmados el día que Juan Carlos I jurase lealtad a los principios del Movimiento Nacional, o sea, a la embestida golpista encabezada por Emilio Mola y Francisco Franco y respaldada por El Vaticano, Benito Mussolini y Adolph Hitler.

Pues bien, solo para alzar la apuesta, ahora nos llega confirmación de que efectivamente, Vox fue financiado por un grupo iraní en desacato con la LOREG, grupo muy curioso por cierto que nombrándose marxista financia partidos de extrema derecha.

Una vez más insistimos en que Vox saldrá indemne de su propio escándalo Irangate.

Aquí la información por conducto de El Diario:


La financiación extranjera de partidos durante la campaña electoral está prohibida por el artículo 128.2 de la Ley Electoral

Vox financió el 80% de su campaña en las elecciones europeas de 2014 con fondos provenientes de simpatizantes del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI), un grupo de oposición marxista-islámico, algo que está prohibido por la actual Ley Electoral (Loreg).

El partido de extrema derecha recibió 146 donativos de exiliados iraníes, por valor de 800.000 euros, a lo largo de tres meses desde quince países distintos –como Alemania, Suiza, Italia, Estados Unidos o Canadá– para costear su campaña, ha informado este domingo El País.

La Junta Electoral Central recordaba en octubre de 2013, a meses de los comicios europeos, que ninguna persona o entidad extranjera puede financiar partidos o agrupaciones electorales, de acuerdo con el artículo 128.2 de la LOREG.

Qué prohíbe la Ley Electoral

En concreto, la ley estipula que "queda prohibida la aportación a las cuentas electorales de fondos procedentes de Entidades o personas extranjeras", a excepción de la subvenciones de instituciones europeas otorgadas para financiar las elecciones al Parlamento europeo. Con 'extranjero', se refiere a toda aquella persona que no tenga nacionalidad española.

Esta prohibición se aplica únicamente durante periodo electoral, es decir, desde que se convocan formalmente los comicios hasta su celebración. La Junta Electoral Central informó, en su momento, que fuera de esos 54 días, "no resulta aplicable" para donaciones que se hubieran podido hacer al partido.

Aunque el entonces candidato a la eurocámara por Vox, Alejo Vidal-Quadras, ha reconocido a  El País que los fondos se emplearon de forma íntegra a financiar la campaña, si los donativos se hubieran realizado antes de esos 54 días, el partido de extrema derecha podría haber esquivado la prohibición de la Loreg.

En cualquier caso, las cuentas del partido nunca fueron auditadas, porque no consiguieron representación en esos comicios, como ellos mismos reconocen.

Santiago Abascal estaba al tanto

En aquel momento, Santiago Abascal, el actual líder de la formación, era secretario general del recientemente creado Vox. El ex vicepresidente del Parlamento Europeo Alejo Vidal-Quadras había sido eurodiputado por el PP hasta 2014, año en el que optó por presentarse con la nueva formación.

En conversaciones con el medio de comunicación, Vidal-Quadras cuenta que las relaciones con el grupo de oposición iraní se iniciaron cuando comenzó su labor como parlamentario europeo, en 1999, y que fue por él por lo que hicieron donativos a Vox.

El también expresidente del PP en Catalunya ha afirmado que, antes de abandonar el partido por el fracaso en las europeas, donde solo obtuvo un 1,56% de los votos, le informó a Santiago Abascal sobre la procedencia de estos donativos.

El CNRI tuvo un brazo armado llamado Muyahidin-e Jalq (MJ), según informa el mismo diario, por lo que estuvo en la lista de organizaciones terroristas en Estados Unidos hasta 2012.





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Los 55 de Iñaki Williams

Hablemos un poco de deportes, de futbol.

Y es que desde Deia nos llega la crónica de lo logrado ayer por el delantero vasco Iñaki Wiliams en el encuentro ante el Sevilla.

Lean ustedes:


Williams se erigió en el indiscutible protagonista de la victoria del Athletic frente al Sevilla con dos golazos y un encuentro casi perfecto

Aitor Martínez

Los 55 metros que recorrió Iñaki Williams en el minuto 84 del encuentro para lograr su segundo gol de la tarde y finiquitar la trabajadísima victoria del Athletic contra el Sevilla definen a la perfección las virtudes de un atacante diferente a cuantos ha tenido el conjunto rojiblanco en las últimas décadas. El bilbaino, excelente ayer, fue capaz de ensombrecer su primer tanto, también de bellísima factura, con una carrera que ha dado la vuelta al mundo y que reunió muchas de las condiciones que Williams ha demostrado a lo largo de su aún corta carrera en la élite: arrancada, potencia, velocidad, definición… A diferencia de otras ocasiones, ayer no se dejó ni una sola por el camino. En su rastro únicamente quedaron cadáveres. Recibió de Iker Muniain cerca de la línea divisoria en campo propio, controló orientado, llegó incluso a resbalarse ligeramente, pero ni con esas. Nadie se interpuso en su larguísimo esprint. Ni Sergi Gómez ni Quincy Promes pudieron alcanzarle en carrera; tampoco al guardameta Tomas Vaclik, que salió de su área casi a la desesperada, le dio para frenar al delantero, que recortó a su derecha y definió con calma. San Mamés estalló de júbilo como hacía tiempo que no se recordaba.

Los más afortunados giraron de inmediato el cuello para ver la repetición en las pantallas y recrearse de nuevo con la obra de arte del delantero así como para comprobar que, efectivamente, el tanto era real y no estaban soñando. Hubo algún que otro pellizco entre tanto abrazo de felicidad. Esos mismos afortunados pudieron conocer también la distancia recorrida por Williams en su carrera hacia el gol: poco más de 55 metros. Un trayecto que apenas duró 7,03 segundos en los que le dio tiempo a alcanzar una velocidad punta ligeramente superior a los 34 kilómetros por hora para una carrera en la que su media fue de 28,4 km/h. Casi nada teniendo en cuenta la paliza física que llevaba en sus piernas después de casi hora y media de incansable trabajo sobre el verde.

Williams tuvo algo de superhéroe en un partido que bien puede suponer un antes y un después en su carrera deportiva. “Los delanteros viven del gol y necesitan confianza”, aseguró Gaizka Garitano en la rueda de prensa posterior al encuentro. En la misma, el técnico se refirió también a la pesada mochila que arrastraba el atacante bilbaino, incapaz de ver puerta en San Mamés en un partido de liga desde que marcara ante el Eibar el 4 de diciembre de 2016. Dos largos años de lamentos, ocasiones falladas, desesperación y dudas, muchas dudas. Ayer disipó muchas de ellas con dos tantos para enmarcar que tuvieron mucho de eso que siempre ha demostrado a cuenta gotas, en menos ocasiones de las deseadas. Un doblete liberador, el primero que logra en liga en casa y con el que puso fin a 770 días y 41 partidos de sequía.

Lesionados Aritz Aduriz y Raúl García, los futbolistas con mayor impacto ofensivo del equipo en los últimos años, Williams encontró ayer espacios a la espalda de la defensa del Sevilla, como también hiciera el pasado lunes en el encuentro ante el Celta, en el que logró el tanto de la victoria de su equipo, que, con el delantero como gran protagonista, encadenó ayer dos triunfos en liga un año después. No solo corrió al espacio, sino que ganó la práctica totalidad de lo duelos aéreos, se ofreció en corto y supo oxigenar a su equipo cuando más apretaba el Sevilla. Además, estuvo perfecto en la definición. Disparó dos veces a puerta y en ambas ocasiones mandó el balón al fondo de la red. En este buen momento de juego que atraviesa le ha ayudado en buena medida el cambio de chip del equipo, que lejos de jugarle continuamente por alto, ha sabido encontrar resquicios para asistirle al espacio, donde Williams, estando más o menos acertado, es letal.

100 partidos seguidos

Gracias a sus dos tantos de ayer, el atacante elevó el listón de sus goles en la primera vuelta hasta los siete, lo que supone su mejor registro a estas alturas de curso, y lo consiguió en el encuentro número 100 de liga que disputaba de manera consecutiva. Un hito al alcance de muy pocos futbolistas y que en la historia del Athletic únicamente han logrado otros cuatro jugadores: Andoni Zubizarreta y Estanis Argote (103), Jesús Garai (104) y Carmelo Cedrún (132). Este curso, en el que ha participado en los 19 encuentros ligueros disputados hasta la fecha, ha superado las marcas de José Ángel Iribar (81), Telmo Zarra (83) y Santi Urkiaga (95). En lo que a la historia de la liga se refiere, el récord absoluto lo ostenta el exjugador de la Real Juan Antonio Larrañaga, con 202 partidos.


El gol en el canal Resúmenes Top de YouTube:

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Del 12 en Adelante

Por medio de Naiz traemos a ustedes un texto en el que se emplaza al régimen español a dar el siguiente paso tras la muestra multitudinaria de adhesión al proceso de paz que se vivió tanto en Baiona como en Bilbo el pasado sábado 12 de enero:

La conculcación de los derechos de las personas por los poderes públicos, por mero cálculo electoral, significa avanzar por el camino del populismo. La negación de los derechos fundamentales de cualquier colectivo, así el de las personas en prisión, es la antesala del autoritarismo.
Joseba Azkarraga e Iñaki Lasagabaster | Exconsejero de Justicia del Gobierno Vasco y catedrático de Derecho Administrativo de la UPV-EHU
Tras la impresionante manifestación del sábado en Bilbo y Baiona, para reivindicar el respeto de los derechos de los presos y presas vascas, queremos realizar una pequeña consideración sobre la política penitenciaria que el Gobierno del Estado está poniendo en práctica en la actualidad. Hace unos días ya nos manifestábamos al entender que el Gobierno español no estaba respetando los derechos fundamentales de las personas internas en prisión al considerar que las sentencias que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dicta, y en las que el Estado español no sea parte, no le vinculan. Al atender otros aspectos de la política penitenciaria hemos constatado que se sigue sin respetar el principio de legalidad y los derechos de las personas internas en prisión. Y esta falta de respeto de la legalidad y de los derechos fundamentales se manifiesta en actuaciones de los poderes públicos claramente violadoras de los derechos de esas personas internas en prisión.

Uno. Atendiendo a las informaciones recientes, queremos analizar en primer lugar la situación jurídica de las personas enfermas internas en prisión. Entre los hechos que nos han llamado la atención está la derogación de la Instrucción 3/2017, que regulaba de forma ilegal el tratamiento de los presos gravemente enfermos. O el rechazo en el Congreso de los Diputados de la propuesta del PNV de modificación de la Ley Orgánica que regulaba la acumulación de condenas. O la afirmación del delegado del Gobierno diciendo que la política penitenciaria debe ir de la mano de lo que señalan las asociaciones de víctimas. O la burda manipulación que una parte de la prensa hace constantemente en materia penitenciaria, en relación con los presos enfermos, afirmando la eliminación del requisito de que 1) la esperanza de vida de las personas internas en prisión sea muy corta o 2) estén en riesgo de muerte inminente, para poder ponerlos en libertad condicional.

Nuevamente tenemos que recordar que esas exigencias no están establecidas en el ordenamiento jurídico. Más concretamente en el Código Penal.

En todos estos hechos, a pesar de la diferencia que hay entre ellos, se manifiesta una política penitenciaria que es no solo inhumana, también ilegal, por no respetar el principio de legalidad ni los derechos fundamentales. Parece que hay que recordar que el Código Penal establece que «si el peligro para la vida del interno, a causa de su enfermedad o de su avanzada edad fuera patente (…)», en ese caso es cuando la persona interna en prisión debe ser puesta en libertad. Esa es la exclusiva exigencia que establece el Código Penal y que los profesionales de la medicina, en su concreta aplicación a las personas afectadas, deberán señalar si es que, de acuerdo con el conocimiento médico, se está o no en una situación de peligro patente para la vida del enfermo. El Gobierno parece olvidar lo que dice el Código Penal.

Dos. Si atendemos a la acumulación de condenas, nos encontramos con que el incumplimiento del derecho europeo no puede ser contestado por las personas internas en prisión, a quienes no se les aplica. En otros términos, ante una aplicación indebida de la acumulación de condenas, cuyo efecto es que no se aplica a los presos y presas vascas, los tribunales internos están impidiendo la posibilidad de acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (Luxemburgo) para que este determine si se está produciendo o no esa conculcación del derecho europeo.

Ante esta imposibilidad de acudir al Tribunal de Justicia se intenta modificar la ley, modificación que es rechazada, entre otros por el Grupo socialista, al entender que el costo político de esa reforma es inasumible. No otra es la explicación posible a la luz de la justificación que su portavoz parlamentario realizó. Algunos magistrados tienen dudas sobre la conformidad con el derecho europeo de la legislación española, pero el partido socialista no.

Tres. Avanzando más en el argumentario se comprueba, como pusimos de manifiesto hace unos días en la prensa, que el Gobierno español quiere quitar importancia a los tratados internacionales firmados por el Estado español en materia de derechos humanos. Es más, ha llegado a decir, en respuesta parlamentaria al senador Iñarritu, que las sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (Estrasburgo), en los procedimientos en que el Estado español no haya sido parte, no le vinculan. Se olvida el Gobierno de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional español y se alinea en sus concepciones jurídicas con la derecha más montaraz en la materia, representada en su día por el ministro del PP, Jorge Fernández Díaz.

Cuatro. Todos estos datos ponen de manifiesto la escasa voluntad política del Gobierno en modificar la política penitenciaria, ajustándola a los mandatos de la ley y al respeto de los derechos fundamentales. Las manifestaciones del día doce, en Bilbao y Baiona, han servido precisamente para reivindicar el cumplimiento de la ley y el respeto de los derechos fundamentales de los presos y presas vascos.

Es ilegal seguir manteniendo a los presos y presas enfermos graves en la cárcel porque tal medida no la permite la ley y va en contra de su derecho a la vida.

Es ilegal la no acumulación de condenas porque el propio Tribunal Supremo ya lo había aceptado, siendo el legislador quien, en contra de esa jurisprudencia, afirma que no puede darse la acumulación. La respuesta definitiva debería darla el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (Luxemburgo), pero los tribunales impiden que se pueda llegar a él. Esta situación lleva al absurdo de que las sentencias de los tribunales tailandeses puedan acumularse, reduciendo el tiempo de cárcel pasado en Tailandia, pero sin embargo no puede deducirse el tiempo de cárcel cumplido en Francia o Bélgica.

Finalmente decir que se encarcela a los presos y presas vascas a mil kilómetros de distancia cuando las prisiones sitas en Euskal Herria disponen de plazas sin ocupar. Y ello a pesar de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos haya reconocido como derecho fundamental cumplir condena lo más cerca posible del domicilio habitual.

Da la impresión de que hay partidos e instituciones que no están por la labor de respetar el principio de legalidad y los derechos de las personas porque tal política tendría un costo electoral. Ante esta situación solamente cabe recordar que la conculcación de los derechos de las personas por los poderes públicos, por mero cálculo electoral, significa avanzar por el camino del populismo. La negación de los derechos fundamentales de cualquier colectivo, así el de las personas en prisión, es la antesala del autoritarismo.

Las imágenes del día 12 en Bilbo y Baiona, deberían de llevar a la reflexión de los Gobiernos de Paris y sobre todo de Madrid. No tenemos nada en contra de que ese Gobierno escuche lo que dicen los partidos de la derecha, pero si pedimos, que vea las imágenes de este sábado día 12 y piense si no existe también una sociedad democrática que exige soluciones, porque quiere una paz duradera y justa.






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