domingo, 25 de junio de 2017

Egaña | Lauaxeta, 80 Años

Hay españoles con longevas carreras en el negocio de asesinar vascos.

Para muestra, este botón, publicado por Iñaki Egaña en su cuenta de Facebook:


Iñaki Egaña

Una escueta notificación firmada por el forense Carmelo Pérez reconocía que “el paisano Esteban Urquiaga Basaraf ha sido pasado por las armas, frente a las tapias del cementerio de esta plaza (Gasteiz), en la parte correspondiente al Hipódromo”. Eran las cinco y media de la mañana del 25 de junio de 1937. Un piquete de voluntarios de la Guardia Civil se encargó de la ejecución, seguida de un tiro de gracia, como mandaban los cánones militares. Han pasado 80 años.

Esteban Urkiaga, Lauaxeta, tenía 31 años, natural de Laukiz había recalado en Mungia y en sus últimos meses de vida residía en la calle Henao de Bilbao. Poeta en euskara, traductor también de García Lorca, ejerció de periodista durante la guerra. Fue detenido cerca de Gernika, precisamente, cuando acompañaba al belga Georges Berniard, de La Petite Gironde. Ya el 6 de mayo, El Diario Vasco identificó su labor propagandística para denunciar el bombardeo de Gernika, con unos textos que fueron aportados al expediente acusatorio que le condenaría, después de juicio sumarísimo, a la pena capital. Según el juez instructor, ese reportaje lo fue “para escarnio de las fuerzas nacionales” (franquistas).

El expediente del proceso contra Lauaxeta fue descubierto en un archivo militar y hecho público en 2005. Los datos que ofrece el legajo muestran una animosidad especial contra el poeta. El juez instructor José María Sarachaga consideró que Urkiaga era “uno de los que principalmente han contribuido al envenenamiento contra España del pueblo vasco”. El juez le consideraba, asimismo, “propagandísta activísimo de las llamadas ´libertades de Euzkadi´” y hombre de “gran prestigio cerca de las autoridades rojo-separatistas”.

Lauaxeta estuvo recluido en el Convento de los Padres Carmelitas de Gasteiz, convertido en prisión. El 15 de mayo de 1937 fue juzgado en consejo de guerra junto a José Placer Martínez de Lezea, comandante de Eusko Indarra, batallón de ANV, y Epifanio Elejalde. El ya anciano teniente coronel Pablo Jevenois presidió el tribunal que condenaría a muerte tanto a Placer como a Lauaxeta. El ponente de la acusación fue Rafael Milans del Bosch, de familia de raigambre militar hasta nuestros días.

El juicio se despachó en apenas unas horas. Como dato reseñable y probablemente de gran valor simbólico y traumático para las familias de Placer y de Lauaxeta, el expediente descubre que el defensor de ambos fue un entonces joven alférez Antonio Sáenz de Santa María. Un Sáenz de Santa María falangista que se había alistado voluntario en Oviedo y había arribado a Gasteiz. Como es conocido, el entonces alférez logró los más altos cargos en el escalafón policial y militar, alcanzando el grado de general de división y las jefaturas de la Guardia Civil y Policía Nacional. Ligado a la guerra sucia, en tiempos del BVE y de los GAL, fue uno de los máximos promotores de la máxima felipista: “el Estado de derecho se defiende desde las cloacas y los desagües”.

Según contaron sus biógrafos, Sáenz de Santa María fue el encargado de organizar las últimas ejecuciones del franquismo, las de Txiki y Otaegi, así como las de Sánchez, García y Baena. Ejecuciones llevadas a cabo también por voluntarios, como en el fusilamiento de Lauaxeta. Todo un síntoma de la línea cronológica del franquismo y la transición, unidos, en gran parte, por los mismos protagonistas. Por completar las noticias que deparan los documentos del expediente sobre el proceso contra Lauaxeta, paisano armado y separatista, añadir que Sáenz de Santa María pidió la absolución de su “defendido”.

La deliberación “secreta” del jurado fue tan breve que la condena a muerte de Lauaxeta se hizo pública el mismo día del juicio. La espera del poeta se alargó durante un mes, hasta que el cuartel general de Franco se dio por enterado, en comunicación del 14 de junio. A partir de entonces, Luis Campos, gobernador militar de Araba se hizo cargo de los pormenores de la ejecución, incluida la comunicación al reo y su entrega al piquete de la Guardia Civil. Ángel Manterola, juez municipal de Gasteiz, certificó en el Registro Civil la muerte de Esteban Urkiaga a consecuencia de “disparos de arma de fuego”.






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Cronopiando | Marca España

Pena de la ajena con este Cronopiando:

Koldo Campos Sagaseta

Marca España

Aeropuertos sin aviones, estaciones sin trenes, autopistas sin coches, urbanizaciones sin vecinos, auditorios sin público, pabellones deportivos sin uso...

La botadura del submarino español Isaac Peral construido para la Armada española en el astillero de Navantia debió suspenderse cuando advirtieron que, además del millonario sobrecoste, pesaba cien toneladas más de las que le permitirían emerger convirtiéndose en el primer submarino de la historia que no flota.

El llamado a ser primer puente levadizo de Chile construido por una empresa española hace seis años y que nunca pudo ser inaugurado deberá ser demolido porque fue construido al revés.

Recientemente se paralizaba frente a la costa levantina el proyecto Castor, llamado a ser más grande depósito de gas natural en el Estado español, al comprobarse la relación de su millonaria instalación, muy por encima de lo presupuestado, con los más de 500 movimientos sísmicos ocurridos en la zona.

En estos días se supo que el Nuevo Hospital de la Serranía, construido por la Junta de Andalucía, no tiene ascensor. En la planta 0 no hay ascensor para camillas que la comunique con el resto del hospital. Las consecuencias del insólito olvido obligan a realizar los traslados de los enfermos en ambulancia por el exterior del hospital o por “circuito externo” que es una expresión que no provoca tanto sonrojo. “Son elementos que hay que subsanar” dice la presidenta de la Junta. Es la Marca España.






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viernes, 23 de junio de 2017

Egaña | Un Epígrafe para Mikel

Sin mayores prolegómenos, les presentamos este texto de Iñaki Egaña:


Iñaki Egaña

Hace unos pocos años asistí, sin participar, a un sugestivo debate sobre la diferencia entre unos cuantos términos que, debo admitirlo, apenas defendían posiciones incompatibles. La discusión sirvió para emborronar mis pensamientos y ahondar aún más en el despiste. Partía del concepto clásico de "militante" y junto al mismo se adherían otros como "insurgente", "guerrillero", combatiente", "freedom fighters" (textualmente, luchadores de la libertad)...

La discusión tenía su enjundia. Puesto que fue una polémica pública, a través de un portal de Internet, entraron al escenario reventadores profesionales. Al margen de ellos, hubo algunas reflexiones originales. Los contras de Nicaragua, alentados por Washington, como en cualquier otro lugar del mundo, eran "freedom fighters", siempre y cuando tuvieran el apoyo de EEUU, aunque el Tío Sam sea el imperio por excelencia. La oposición al régimen sirio de Bashar al-Ásad era insurgente, los que derrocaron a Muamar el Gadafi en Libia incluían el apelativo de rebeldes. El resto terroristas, palabra que contiene más de cien definiciones según el medio.

A los bandoleros del siglo XIX les llamaban guerrilleros y a los maquis que mataban policías alemanes, partisanos. Los revolucionarios de antaño ahora son activistas políticos y los militantes de toda la vida, afiliados del partido o sindicato. Recuerdo, por enmarañar la cartilla, que a los combatientes navarros carlistas se les llamaba "voluntarios", incluso ya en el siglo XX a los militantes de ETA.

Hay, entre todos estos títulos, uno que me llama la atención. Me cautiva, incluso. O mejor, no me desagrada, aunque en su tiempo fuera utilizado de forma ofensiva. Me refiero a "subversivo". Nombre con el que se designa al que quiere revertir el orden establecido y que, expertos en semántica, asocian a "sedicioso" que por estos lares también ligamos a "separatista" e "independentista". Si a eso unimos que, en la actualidad, recuperadas las ideas de Gramsci por parte de la izquierda europea sobre la hegemonía, la subversión es un deber, la idea peyorativa no lo es tanto.

Los mentores de wikipedia abren una puerta al uso de la expresión "subversión" por los milicos argentinos. Pero se olvidan, de forma escandalosa, de la España pseudo democrática, del Plan Zen, de los tribunales especiales y de toda una fraseología que, desde jueces hasta mercenarios de la pluma (alguno con la carrera de periodista), utilizaron para focalizar a la disidencia. Militantes, voluntarios, combatientes... de la banda (la que suponen), han sido tildados por el sistema: subversivos.

Siento haberme extendido con estos párrafos anteriores para enlazar la cuestión que me ha llevado a comenzar este artículo. Pero necesitaba ubicar una ausencia, la de Mikel Etxeberria, Makauen, a quien transporto en mi mochila de tesoros diminutos, aligerados por la necesidad, agolpados por la admiración. El salvadoreño Roque Dalton contaba también las ausencias de sus compañeros, caídos en el frente: "Hace frío sin tí, pero se vive". Es cierto, se vive aunque sea con un estilo, a estas alturas y por las circunstancias, menguante. Mikel era un subversivo. También un rebelde, un combatiente, un insurgente... un militante.

Registro que, en este escenario acogotado por venganzas y estrujado por una legislación semicolonial, llorar a los nuestros está prohibido. Ensalzar trayectorias tiene riesgo, como si las vocales del alfabeto contuvieran pólvora y las consonantes fueran proyectiles travestidos a la espera de ser identificadas por un juez avispado. Por eso seguimos siendo subversivos. Y por eso, cuando los vientos azotan de veras, con esas velocidades que superan el marco de la meteorología televisiva, nos refugiamos en las referencias externas. Para, como apuntaba Dalton, a pesar del frío, seguir viviendo.

Mikel fue contemporáneo nuestro, pero también de Gabriel Aresti y de Albert Camus. Aresti: "Me quitarán las armas y con las manos defenderé la casa de mi padre; me cortarán las manos y con los brazos defenderé la casa de mi padre; me dejarán sin brazos, sin hombros y sin pecho, y con el alma defenderé la casa de mi padre". Camus: "La libertad está en el nombre de todas las revoluciones. Cada rebelión es nostalgia de inocencia y apelación al ser. Pero la nostalgia toma un día las armas y asume la culpabilidad total".

Thomas Sankara, la debilidad de los subversivos vascos de la década de 1980, escribió que "Somos herederos de las revoluciones del mundo". Bertolt Brecht dejó acuñado aquel poema recurrente sobre aquellos que nos acompañan en la subversión, los imprescindibles. Los que luchan toda la vida. Un teórico como Marx reiteró la idea de que no basta con interpretar a la sociedad, al mundo, sino que hay que transformarlo. Frases todas ellas que servirían para acompañar, junto a las del párrafo anterior, la trayectoria de Mikel.

Una trayectoria, y no únicamente la suya, que nos define la personalidad de cientos, miles de hombres y mujeres que han dejado poso entre nosotros, que encierran en su último aliento ese grito de rebeldía con el que traspasar muros y soliviantar generaciones. Gran parte de ellos anónimos, discretos como Mikel a pesar de aquel título que le adjudicó la gestapo franquista: "enemigo público número uno". Reservados, como Julián Tena que se nos fue con Mikel, aquel bergarés deportado a Panamá, que salió ileso, más por milagro de la naturaleza que por lógica matemática, del bombardeo yankee de 1989 que provocó muerte y desolación en el estado centroamericano.

Hemos gastado las letras de tanto agrandar los compromisos personales de quienes han hecho posible hoy mantener esperanzas colectivas. Pero lo hicimos y lo hemos hecho de manera colateral, como si fuera una obligación en un mundo trabado por nihilistas, competidores y jugadores compulsivos de la aventura. Adjudicar militancia conlleva otro reconocimiento, el mismo que señalaba Brecht, pero de forma explicita. No sirve el cumplido de la honestidad, que es el mayor valor de quienes fueron, como Mikel, subversivos.

Hace falta recuperar sus expresiones, sus andares, sus gestos para ese mapa que estamos construyendo, pero también su ideología, su empeño. La militancia, y no esa que se trasluce en términos post-modernos, supuso dejar atrás aquello que la mayoría ha hecho suyo en sus razones de vida. El tópico es eso, tópico. No por ello menos real. Dejar atrás tantas y tantas cosas, convivir con un techo de zinc, en una celda estrecha, al raso y a pesar de la noche en la sombra, no es un recurso literario. Es consecuencia, precisamente, de esa militancia subversiva.

Esa dureza forjada en clandestinidades, exilios externos e internos, picanas y cárceles son las que paradójicamente han revolucionado la personalidad de nuestras compañeras y compañeros, de gentes como Mikel que abordaron el compromiso con una gran sonrisa. El guerrillero Omar Cabezas contaba en "La montaña es algo más que una inmensa estepa verde" que si moría en combate sólo le quitarían la sonrisa si le desfiguraban el rostro. Escribía Antxon López: "A pesar de las dificultades, a pesar del dolor que te va curtiendo, te vas dando cuenta que hay otra parte de tu interior que va floreciendo y que va cogiendo fuerza, es tu revolución personal. De ellas nace la ternura, el amor".

Mikel Etxeberria, Makauen, militante... subversivo. Símbolo de toda una generación, de una generación de oro que allá por la década de 1960, rompió la inactividad exasperante de unos supuestos dueños de la patria vasca. El zapatista subcomandante Marcos, abandonó el sobrenombre, para adoptar el de su compañero Galeano abatido por un grupo paramilitar. Lo justificó con una bella frase que, permítanme el recurso, la extiendo a Mikel: "La justicia grande tiene qué ver con el compañero enterrado. Porque nosotros nos preguntamos no qué hacemos con su muerte, sino qué debemos hacer con su vida".







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martes, 20 de junio de 2017

Del Kurdistán al México Rebelde

Para la compañera María de Jesús Patricio Martínez, representante de la voluntad del pueblo indígena de México y del Congreso Nacional Indígena.

En primer lugar, queremos enviar a nuestra hermana mexicana nuestro más sentido respeto y saludos revolucionarios desde las montañas del Kurdistán hasta las cordilleras de Sierra Madre más allá de los océanos. A pesar de los ríos, las montañas, los desiertos, los valles, cañones y mares que nos separan, somos hermanos y hermanas indígenas, sin importar en qué parte del mundo estemos. Nuestra lucha, nuestra resistencia contra la ocupación y el colonialismo, nuestro sueño por una vida libre es común y en este sentido, como Movimiento de Liberación del Kurdistán, declaramos que consideramos la lucha por la autodeterminación, la auto-administración y la autodefensa de los pueblos indígenas de México organizados en el Congreso Nacional Indígena (CNI) como nuestra propia lucha y la apoyamos basados en los principios de solidaridad revolucionaria. 

Los pueblos indígenas son las venas por las cuales los principales valores culturales y sociales de la humanidad se vienen transmitiendo desde los primeros momentos de la socialización hasta nuestros días. Sin duda ningún pueblo es superior a otro, pero en un momento en que la modernidad capitalista trata de destruir todo valor comunal, los pueblos indígenas son el resguardo del tejido social de toda la humanidad. Los miles de años de memoria colectiva resurgen en nuestras canciones, en nuestros rituales, nuestras oraciones, nuestros tatuajes, nuestras danzas y nuestras tradiciones. Por lo tanto, la lucha por la identidad propia contra los intentos de la modernidad capitalista de borrar las raíces y la memoria de nuestros pueblos, se convierte en la más valiosa de las resistencias. 

En América Latina como en el Kurdistán, las mujeres lideramos esa resistencia. En nuestros países, que fueron las cunas de miles de años de cultura de la diosa madre, la mujer y la vida, la mujer y la libertad, la mujer y la tierra, la mujer y la naturaleza están inextricablemente vinculadas entre sí. En Kurdistán expresamos esta realidad en nuestro lema "Jin Jiyan Azadî", que significa "Mujer Vida Libertad". El cuerpo y el alma de la mujer son el reflejo del universo en la tierra. Hace miles de años, durante la Revolución Neolítica, fueron las mujeres a través de su organización social las que lideraron todos los cambios que hicieron posible el labrado de la tierra y el comienzo de una vida sedentaria en armonía con la naturaleza. 

Esa es la razón por la cual la civilización patriarcal del estado, que se produjo en forma de una contrarrevolución basada en la dominación, la explotación y la ocupación, esclavizó en primer lugar a las mujeres. Paralelamente a la dominación de las mujeres se aceleró la dominación de la naturaleza . Fue a través de la opresión de la primera naturaleza que devino la segunda, transformándose ambas en las pinzas que la modernidad capitalista utilizó para presionar con fuerza a la sociedad histórica y así poder destruirla. La actual dominación ejercida contras nuestros pueblos es el resultado de esa mentalidad. Por lo tanto, la resistencia legítima surgida en pos del autogobierno, la autodeterminación y la autodefensa, representa la mayor lucha por la libertad que pueda ejercerse.

Nosotros en Kurdistán hemos desarrollado nuestra propia defensa contra las fuerzas capitalistas modernistas y los ataques de los estados colonialistas que ocupan nuestro suelo, iluminados por las experiencias de lucha de los pueblos indígenas de América Latina. Queremos que sepan que recibimos una constante y especial inspiración de sus experiencias de autogobierno, de buen gobierno y de comunalismo. Esperamos que nuestras experiencias y logros en la lucha representen del mismo modo fuentes de inspiración también para ustedes. Una de las mayores conquistas de nuestro movimiento es la igualdad de participación y representación de las mujeres. Fue el resultado de grandes sacrificios e intensas luchas llevadas a cabo por las mujeres, como finalmente logramos nuestra participación por igual en todas las instancias de toma de decisiones. No como individuos, sino como representantes de la voluntad organizada y colectiva del Movimiento de Liberación de las Mujeres del Kurdistán, es que estamos tomando nuestro lugar en cada aspecto de la lucha. Con nuestro sistema de copresidencias, establecidas desde abajo hacia arriba, representamos la voluntad de las mujeres en cada decisión y desarrollamos una política democrática contra las formas centralistas y patriarcales de la política tradicional. 

Pero para ello fue necesario convertirnos definitivamente en una fuerza organizada. Estar organizadas es el criterio más importante para lograr el triunfo. En la medida en que estemos organizadas, somos capaces de resistir contra el sistema colonialista y dominante y construir nuestra propia alternativa de gobierno. En este sentido, la organización es nuestra mayor arma de autodefensa. En el pasado muchos pueblos y movimientos no han podido alcanzar los resultados esperados porque no estuvieron lo suficientemente organizados. No fue posible transformar algunos momentos históricos en grandes victorias precisamente por esa falta de organización. Quizás no se haya comprendido en profundidad el significado y la importancia de este hecho, pero hoy estamos en otra etapa. Nos enfrentamos con el deber de multiplicar nuestros esfuerzos para aumentar los niveles de organización ante esta nueva oportunidad de triunfo - en un momento en que el sistema capitalista modernista vuelve a atravesar una profunda crisis en sus aspectos más determinantes. 

La historia nos está demandando esto. Ustedes como Congreso Nacional Indígena han podido reconocer esta realidad, al declarar las elecciones presidenciales en México como una instancia clave dentro de un proceso que desembocará en el aumento de sus niveles de organización. Como Movimiento de Liberación de Mujeres de Kurdistán queremos expresar nuestro apoyo a esta decisión, basadas en la convicción de que este objetivo será cumplido y llevado a un nivel mucho más alto a partir de estas elecciones y de las estrategias desarrolladas a tales efectos. Nuestro líder Abdullah Öcalan, que aún se encuentra encarcelado bajo las condiciones más severas de aislamiento por el estado colonialista turco desde 1999, hizo un análisis muy importante en relación a esto a finales del siglo XX. Nuestro líder Apo, previó que el siglo XXI sería el siglo de la liberación de las mujeres, si nosotras como tales, éramos capaces de crecer y determinar nuestros modos y mecanismos de organización. La razón de esta conclusión fue la evidente crisis estructural del sistema patriarcal, que se ha basado en nuestra esclavitud. El sistema patriarcal pretende superar esta crisis incrementando sus ataques contra las mujeres hasta llevarlos al nivel de una guerra sistemática. 

Al concentrar sus ataques contra las mujeres de todo el mundo con diferentes medios y métodos, el sistema intenta truncar el camino hacia la liberación que hemos iniciado. Los asesinatos de mujeres que alcanzaron el nivel de genocidio en su país y los asesinatos de mujeres líderes en América Latina son los indicadores más concretos de esta realidad. Queremos que sepan que consideramos a todas las mujeres y líderes de los pueblos indígenas que han sido asesinadas por los brazos que operan desde el sistema dominante, como nuestras propias mártires y luchamos también para hacer realidad sus mismos sueños y esperanzas. Para nosotros los mártires no mueren. De ellos tomamos la fuerza y renacen en cada lucha que iniciamos. En este contexto, la decisión del pueblo indígena mexicano de declarar a una compañera como representante de su voluntad y hacerla su candidata en las próximas elecciones presidenciales, es muy significativa. En este sentido la compañera Marichuy no es solo la voz de los indígenas de México, sino al mismo tiempo de todas las mujeres del mundo. Queremos expresar que consideramos muy importante y valiosa la candidatura de la compañera Marichuy como representante de los pueblos negados, de las mujeres esclavizadas y de los miles de años de sabiduría ancestral que la modernidad capitalista quiere hacer desaparecer. 

Como Movimiento de Liberación de las Mujeres del Kurdistán declaramos todo nuestro apoyo y solidaridad a la compañera y al Congreso Nacional Indígena, no sólo en este momento de coyuntura electoral, sino en toda la lucha que su Movimiento está llevando adelante. Sabemos que no es relevante en sí mismo el resultado de las elecciones, ya que es sólo uno de los caminos que los pueblos indígenas de México se han dado en este proceso y en este momento particular de la lucha. En ese sentido la victoria ya está dada. Porque el sistema capitalista modernista se alimenta de la división de las fuerzas y de la desorganización de los pueblos y las sociedades que quiere dominar; pero ustedes ya han construido el terreno para el éxito formando su unidad organizada. De ahora en adelante es importante no perder de vista este objetivo, que no es otro que el de crecer en organización. Su triunfo será nuestro triunfo. Nuestra lucha es su lucha. Somos el pueblo hermano de las montañas que han surgido de las mismas aguas profundas. Incluso desde nuestras diferentes lenguas compartimos los mismos sueños, nos enamoramos de la misma utopía y resistimos en aras del mismo amor. Les enviamos desde aquí toda la fuerza necesaria en esta nueva etapa, los saludamos con nuestros más genuinos sentimientos revolucionarios y los abrazamos con toda nuestra solidaridad y camaradería.

Viva la hermandad de los Pueblos!

Viva el Internacionalismo Revolucionario!

Mujer Vida Libertad! Jin Jiyan Azadi

Coordinación del Movimiento de Mujeres de Kurdistan Komalên Jinên Kurdistan (KJK)

7 de Junio de 2017






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sábado, 17 de junio de 2017

La Bomba y el Obrero Alemán

Les compartimos este texto - que de alguna manera nos recuerda la gesta del bombero vasco Ignacio Robles -, mismo que está circulando en Facebook:

Trabajadores del mundo

En 1937, como parte de la ayuda que le brindó Hitler a Franco para vencer al bando de los republicanos, socialistas y anarquistas durante la Guerra Civil Española, la temible aviación alemana denominada “Luftwaffe” bombardeo varias ciudades españolas.

Cuenta la leyenda urbana que en un pueblo de el País Vasco hubo una bomba que llegó a tierra pero nunca estalló. La bomba quedó incrustada en el medio de la plaza central del pequeño poblado. Los pobladores sorprendidos y asustados no se animaron a moverla, y mucho menos desarmarla. Allí permaneció años durante el gobierno de Franco como un símbolo aleccionador. Representaba la muerte, el poder del régimen y el castigo a quien se rebelara.

Una día de primavera, por la mañana, Julen se cansó del detalle del paisaje que arruinaba la plaza. Buscó herramientas, pidió ayuda que no encontró, y se decidió a desarmar y quitar el artefacto. Las primeras horas trabajó solo, ante la mirada lejana de sus coterráneos. Para el medio día ya contaba con la ayuda de sus amigos, pues si de algo hay que morir, que sea junto a los amigos. Para la media tarde todo el pueblo estaba en la plaza, expectante y colaborando como pudiera.

Antes del anochecer la habían desarmado, subido a una carreta, y decidido que la iban a llevar al pueblo vecino, donde se encontraba la sede municipal de la región. Pero lo interesante de la historia fue lo que encontraron dentro de la ojiva, es decir, la punta o cabeza de la bomba; la parte que viaja del lado de abajo cuando una bomba es lanzada, y posee el detonador. Allí, junto a cables y piezas de metal hallaron un papel manuscrito, que contenía solo unas pocas palabras. Pensaron que tal vez indicara el lugar donde fue hecha, sus componentes, o algunas instrucciones de uso, pero de todos modos despertó la curiosidad del pueblo. Claramente no era en vasco, en castellano, ni en ingles. Era aparentemente alemán. En el pueblo, había una sola persona que podía llegar a descifrar la escritura: Mirentxu, quien de pequeña, por el trabajo de su padre había estado algunos años en Hamburgo. Mirentxu naturalmente estaba en la plaza. Fue solicitada y tomo el papel. Se tomó algunos segundos, que no fueron más de medio minuto. Ordenó en su mente las palabras, la gramática, y para cortar con el suspenso dijo mirando a todos sus vecinos (que al mismo tiempo la miraban en silencio): “Salud. De un obrero alemán que no mata trabajadores.”

Nadie se movió de la plaza las siguientes horas. Discutieron, hicieron conjeturas, e interpretaron de mil maneras el manuscrito. Finalmente, antes de la media noche, por unanimidad el pueblo decidió que la bomba no se iría, incluso, volvería a su lugar. A partir de ese momento la bomba en la plaza comenzó a simbolizar la resistencia, el fin del miedo, y el poder de un pueblo con conciencia de clase. Todo ello como regalo de un obrero alemán, que en medio de la dictadura nazi se jugó la piel, y dejó claro que ni el miedo, ni el régimen lo iban a poder hacer matar trabajadores.





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Egaña | Amnistía

El logotipo de Gestoras Pro Amnistía diseñado por Eduardo Txillida siempre ha estado presente en este blog. Desde que ETA anunciara el fin de la lucha armada y el inicio de su proceso de desarme desde este blog hemos insistido en que en su conjunto, las acciones emprendidas por la organización antifascista se encuadran dentro de lo que en el marco internacional es un proceso de Desarme, Desmovilización y Reintegración (DDR por sus siglas).

Quienes publicamos este blog, integrantes de la diáspora vasca presente en varios países de Nuestra América- entendemos que la "banderola de los presos" va más allá de la repatriación de los represaliadxs políticxs vascxs -entiéndase presxs, refugiadxs o exiliadxs- y que en realidad lo que se pide es su vuelta a casa, con sus familiares y amigos. Solo así podemos hablar de paz, de justicia, de libertad, de reconciliación.

Es por lo anterior que en este blog hemos sido muy críticos de la campaña iniciada por el colectivo Amnistia eta Garrasia, mejor conocido como ATA. No nos parece correcta ni la forma ni el fondo en su distanciamiento de la izquierda abertzale, sobre todo cuando como resultado de nuestra larga trayectoria solidaria e internacionalista hemos creado estrechos lazos de amistad con personas que hoy se encuentran confrontados en ambos lados de una línea divisoria que solo satisface a quienes desde Madrid y París nos niegan todos los derechos.

Por lo anterior, nos complace compartir este texto de Iñaki Egaña dado a conocer en su cuenta de Facebook.


Iñaki Egaña

No acabo de entender que un concepto tan amplio e indefinido como el de la amnistía sea capaz de generar diferencias que supuestamente alcanzan a espacios ideológicos. Otras serán las razones del desencuentro, escondidas bajo capas artificiales, discrepancias estratégicas o incluso digresiones semánticas.
Amnistía es una palabra manoseada, con decenas de interpretaciones. El abogado y amigo Miguel Castells, experto en las incursiones que hizo en la naturaleza del concepto, esbozó definiciones muy acertadas: “La amnistía constituye uno de los efectos producidos por un desplazamiento en el poder. Supone un cambio en el equilibrio de fuerzas”.

En nuestra historia cercana, la amnistía puede ser valorada por relaciones de necesidad. Desde ciertos sectores fueron promulgadas de forma que pareciesen concesiones de gracia. En los tiempos de De Gaulle, Mitterrand o Adolfo Suárez. Desde nuestras trincheras, las lecturas las deslizamos como las consecuencias de movimientos populares extraordinarios, en cambios de gobierno, en la Segunda República y en la Transición. No han sido pocas las alusiones a conceptos restrictivos: “amnistía limitada”, “amnistía parcial”, “amnistía demagógica”… Puesto que han tenido un recorrido político, su uso también está normalizado.

En mi opinión, la amnistía es la anulación penal de ciertos hechos cometidos, después de considerarlos estríctamente políticos, tras la reflexión sobre las causas y el contexto que los produjeron. El indulto, en cambio, es la conmutación de la pena, también por razones políticas u otras. Es en ese terreno, y no quiero entrar en vaguedades recurrentes, donde se producen las diferencias notables en la interpretación. Anulación o conmutación. Como decía Castells, “la amnistía la obtiene el bando que ha estado descartado del poder, es decir, el bando oprimido”.

Cuando nos referimos a la amnistía como objetivo político, nos fijamos habitualmente en la que fue otorgada por el Gobierno de España en 1977, después de cuatro semanas reivindicativas, dispersadas en el año. Hemos recordado en su 40 aniversario, la sangrienta de mayo: 7 muertos, decenas de detenidos y torturados. En diciembre de 1976 Madrid había concedido otra “amnistía” a la que los agentes políticos aplicaron el adjetivo de “limitada”. En realidad fue un indulto. Llegó un segundo y un tercer indulto. Más adelante comparecería el decreto de amnistía de octubre de 1977 y, como recoge la historia, la salida del último preso Fran Aldanondo, ya en diciembre. Una semana después fue detenido David Álvarez Peña, tras un atentado contra la central nuclear de Lemoiz.

Pero ese hito de nuestra historia no lo hemos ubicado acertadamente. Para quienes tenemos una visión nacional y quienes consideramos que la amnistía llegará únicamente el día en el que se cumplan los objetivos políticos al completo, la salida de Aldanondo no fue la última. Aquella llamada amnistía también fue un indulto. En la cárcel de Baiona estaban presos Alberto Mendiguren, un refugiado polimili, y Xan Margirault, militante de Herri Taldeak al que luego reivindicó para sí Iparretarrak. Había vascos de Hego Euskal Herria que continuaban en prisión, aunque tuvieran una concepción integradora de la causa vasca dentro de una revolución española. Presos del PCr y de los GRAPO: Pedro Mari Martínez Ilarduya (Araia), Elvira Diéguez (Gallarta), Francisco Javier Martin Izagirre (Erandio) que al salir de prisión se refugiaría en París, donde un comando paramilitar español acabaría con su vida. Y centenares de iheslariak tampoco pudieron volver.

Salvando estas puntualizaciones, tampoco hubo gesto alguno por parte del nuevo Gobierno "democrático" en incidir en la filosofía del punto y aparte. Fue un punto y seguido manifestado con grilletes y picanas. A los días de la salida de Fran Aldanondo, a quien la Guardia Civil mataría 21 meses más tarde, la Policía practicó una espectacular redada en Orereta, precisamente la población más castigada en la reivindicación de la amnistía. Como si fuera una filmación con guionista y actores, los detenidos fueron acusados de "intentar reconstruir las Gestoras pro-Amnistía" cuyo núcleo fundador se había disuelto con el decreto de octubre. Un conato de delimitar el concepto a palos.

Desde 1959 hasta 1977, las campañas por la amnistía fueron una de las principales actividades de las fuerzas de oposición franquista. Jamás en el siglo XX hubo una tarea sistemática tan prolongada y con tantos apoyos internacionales como la que dirigieron republicanos, socialistas, comunistas, abertzales, anarquistas. Foros internacionales, debates, visitas diplomáticas, manifestaciones. El régimen negó sistemáticamente que hubiera presos políticos. Los centenares que se apiñaban en de Burgos a Puerto de Santa María lo eran por "terrorismo" o "actividades contra la seguridad del Estado". Pero el carácter político del preso no lo da ni el gobierno, ni el indulto, ni siquiera la amnistía, sino la naturaleza del proyecto político en el que militan los propios cautivos. Antes y ahora.

Cuando en 1931 se proclamó la Segunda República española, los nuevos dirigentes concedieron una amnistía a "todos los delitos políticos, sociales y de imprenta", con la excepción de los funcionarios públicos. En 1934, la derecha, ganadora de las elecciones, proclamaba "su" amnistía, indultando a los evasores de capitales, agentes de la Guardia Civil y militares, dejando sin efecto las expropiaciones anteriores. En 1936, el Frente Popular vació las cárceles tras su triunfo electoral. Un texto breve: "Se concede la amnistía a los penados y encausados por delitos políticos y sociales. Se incluye en esta amnistía a los concejales de los ayuntamientos del País Vasco condenados por sentencia firme". Luego llegaron las de setiembre de 1936 y 1939. Únicamente para los seguidores del dictador, incluidos los homicidas (genocidas).

A principios de la década de 1960, Francia amnistió a sus torturadores y soldados que participaron en la guerra de Argelia. Al final de la misma, a los mercenarios de la OAS, la organización paramilitar que se había opuesto a la independencia del país norteafricano y que por cierto, afectó a militares establecidos anteriormente en Lapurdi y Gipuzkoa. Mitterrand amnistió en la década de 1980 a independentistas kanakos y corsos y, para "compensar", a todos los funcionarios públicos, políticos también, incluidos en procesos de corrupción, financiación ilegal o nepotismo. Parte de la derecha le apoyó entusiasmada.

De todo este collage de indultos y amnistías ha ido quedando un poso mixturizado que nos ha contaminado conceptos o nos ha hecho entender de diversa manera los mismos. En casa y en el barrio. La primera Alternativa KAS (1976) recogía el término amnistía, a secas, en su segundo punto. La definitiva (1978), añadía “entendida tácticamente como liberación de todos los presos políticos vascos”. La Alternativa Democrática (1995) demandaba una “amnistía general sin condiciones”, hecho que avalaba la idea de que se podían ejecutar amnistías “parciales”. Hoy el colectivo de presos políticos vascos, EPPK, concluye sus comunicados con la coletilla “amnistia, autodeterminazioa”. Creo que seguimos caminando sobre el eco de la amnistía de octubre de 1977 que a su vez tenía como referencia las cinco del periodo 1931-1939.

Amnistía viene del griego amnesia. Un origen relevante. Amnistía, al parecer y dependiendo de quien la reivindique, tiene un significado o una comprensión desigual. Mi percepción la he desgranado en las líneas anteriores. La amnesia me es ajena, las comparaciones me sirven cuando miro para atrás, no hacia el futuro. Por eso, con el mayor respeto a quienes la entienden de otra manera, el lema más acertado, el que entiendo para cerrar una fase, es tanto en Palestina, en Colombia o Euskal Herria aquel que contemple el derecho al retorno de los desmovilizados, los presos y los exiliados. Y eso, hoy y aquí pasa por el “presoak kalera eta iheslariak etxera”.







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martes, 13 de junio de 2017

Cronopiando | Pacto de Silencio, Pacto Entre Ladrones

En su más reciente Cronopiando, Koldo Campos le enmienda la plana a los Gunga Dines del Patronato del Neoliberalismo Vascongado en lo que respecta a su concubinato con La Zarzuela.

Aquí lo tienen por cortesía de Naiz:

Koldo Campos Sagaseta


El gobierno español está encantado con el mejor alumno de la clase, ese que hace los deberes, no levanta la voz, no se mete en problemas, al que poner de ejemplo para que otros alumnos aprendan a comportarse y que si bien habla euskera no lo habla con acento catalán. Urkullu es hoy el «español del año» con que el “ABC” coronó a Pujol en 1984.

Treinta años atrás, cuando la prensa española celebraba a Jordi Pujol e, incluso, proclamaba al presidente de la Generalitat como «el español del año», nadie ignoraba en Madrid las artes de las que se valía el político catalán y su familia para, comisión tras comisión, ir multiplicando su fortuna. Tan notorias eran las mordidas y tan antigua su práctica que, años más tarde, hasta Pasqual Maragall, político catalán del PSC, se atrevió a ponerle nombre en el propio parlamento catalán: «Ustedes tienen un problema y ese problema se llama 3%». Tan impune era el delito que solo minutos más tarde de que Artur Mas le recriminara su franqueza, en el mismo parlamento, Maragall rectificó.

Al Estado español poco le importaba cuál fuera el porcentaje que se embolsara Pujol y su partido (Convergencia Democrática de Cataluña) por la adjudicación de obras en Catalunya con tal de que siguieran mostrando la lealtad debida a España y a la corona. Al fin y al cabo, los afanes de Pujol y Convergencia por aumentar su patrimonio en Catalunya eran los mismos que compartían el Partido Popular y el PSOE vaciando las arcas públicas en el Estado español. Mientras los devaneos nacionalistas de Pujol no se desbordaran y España siguiera siendo una, grande y libre, no habría problema alguno. Era un pacto entre ladrones.

Ocurrió, sin embargo, que años más tarde Pujol, Mas y su partido nacionalista catalán cayeron en la cuenta de que el pueblo catalán andaba en otra historia y los había dejado atrás, que el pueblo catalán no se conformaba con un nacionalismo de salón, cantar Els Segadors el 11 de septiembre y resignarse a ser una «nacionalidad» sin estado dentro de la nación española. El pueblo catalán, simplemente, aspiraba a tener voz propia en Europa, a ser independiente y estaba harto de España y su necia arrogancia, de su absoluta cerrazón a respetar el derecho a la autodeterminación. Ante el riesgo de irse por el desagüe, los Pujol, Mas y demás convergentes optaron por seguir al pueblo y sumarse al reclamo de la independencia. Ahí fue que el Estado español se encolerizó y comenzó a desempolvar expedientes, viejos archivos, cuentas bancarias, fraudes, capitales ocultos... Pujol, Mas y Convergencia habían roto el pacto entre ladrones y debían atenerse a las consecuencias.

El Partido Nacionalista Vasco nunca se ha portado mal. De hecho, acaba de cerrar un pacto con el Partido Popular que a ambos les «garantiza la gobernabilidad». Lejos quedan los tiempos en que, de improviso, les saliera respondón un lehendakari y le diera por tomarse en serio a Euskal Herria y hasta proponer planes que devolvieran la palabra al pueblo vasco. Desde entonces, para casos como el de Ibarretxe, en el PNV se cuenta con la sabia destreza de sesudos jelkides que apacigüen los ánimos y eviten al Congreso español el seguir dando portazos a cualquier iniciativa que llegue del País Vasco o Catalunya.

Cuando José Luis Bilbao se despidió como diputado general de Bizkaia, con la alegría que acostumbra, hizo un discurso que ya que no para los juzgados quedó para la historia: «Muchos pueden estar tranquilos, porque nunca escribiré mis memorias. Memorias en las que podrían aparecer personas con sus grandezas y miserias. Desgraciadamente habría muchas miserias. Los que decían una cosa en privado, y otra en público; los que mentían sabiendo que mentían; los que sabían que nosotros teníamos información que no podíamos utilizar y jugaban con ello; los que decían una cosa y la contraria sin pestañear; los que hacían pagos con fajos de billetes sin demostrar su origen; los que tenían grandes sumas de dinero en paraísos fiscales y cuyos nombres no salen a la luz; los que han repatriado dinero de origen desconocido y que van por la calle como unos señores e incluso se permiten decirnos a los demás lo que debemos hacer. A todos ellos les digo que pueden estar tranquilos».

Al igual que nadie ignoraba en el Estado español el origen de la fortuna de los Pujol, tampoco nadie desconoce en Madrid a esos a los que Bilbao tranquilizaba y a algunos otros «señores» cuyos nombres reposan en las carpetas de la Hacienda y la Justicia española a salvo de cualquier contingencia mientras sepan comportarse.

En Madrid no ignoran a cuánto se cotiza la adjudicación de un contrato en el País Vasco, qué comisión se cobra por la recalificación de un terreno público, qué interés devenga un tren o una autopista, qué tanto porcentaje genera una incineradora, cuántos beneficios reparten los tantos proyectos estratégicos, a nombre de quiénes hay abiertas cuentas en paraísos fiscales, cuánto y a quién deja un chanchullo, un enjuague, un negocio sucio...

Iñigo Urkullu y sus convergentes también ha visto al pueblo vasco empezar a andar en otra historia, también lo sabe harto de bailes de salón y peteneras, de aurreskus al monarca... pero no se van a sumar al pueblo. Urkullu lo reitera a cada rato: «La independencia del País Vasco es un objetivo irrenunciable del PNV pero hay que ser conscientes del momento político, económico y jurídico actual, porque el concepto de independencia hay que trabajarlo, plantearlo y modularlo... hay que esperar a que haya una voluntad mayoritaria... y que hay que ser conscientes del siglo en que vivimos... que la independencia es una meta de la que también participo pero de momento solo aspiro a un ejercicio de mayor soberanía».

O lo que es lo mismo, que la independencia del País Vasco debe seguir esperando a otros momentos políticos, económicos y jurídicos; debe seguir esperando a que su concepto se trabaje, se plantee y se module algunos años más; a que se consigan mayores ejercicios de soberanía; a que se alcancen nuevas mayorías; debe seguir esperando, en definitiva, a un próximo siglo. Total, sólo faltan 83 años para que entremos en el XXII, caso de que entonces, que podría ocurrir, no haya que seguir esperando a nuevas y favorables coyunturas, mayorías y cuotas de soberanía, y eso si para el nuevo siglo ya se ha trabajado, planteado y modulado lo suficiente el concepto independencia.

Por ello es que el gobierno español está encantado con el mejor alumno de la clase, ese que hace los deberes, no levanta la voz, no se mete en problemas, al que poner de ejemplo para que otros alumnos aprendan a comportarse y que si bien habla euskera no lo habla con acento catalán. Urkullu es hoy el «español del año» con que el “ABC” coronó a Pujol en 1984.

Pacto de silencio. Pacto entre ladrones.






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domingo, 11 de junio de 2017

Alto al Sexismo en Centros Nocturnos

La izquierda en Euskal Herria no es ornamental. La congruencia entre la praxis y la teoría por parte de la izquierda abertzale incluso obliga a formaciones como el PSE y Podemos a evitar las simulaciones que sí despliegan en las otras naciones del estado español.

Así pues, gracias a mujeres y hombres antipatriarcales con cargos publicos de elección popular, está por terminar una práctica anacrónica destinada a la cosificación de las mujeres en los espacios públicos, específicamente, en los centros nocturnos. Con esto se busca disminuir los agresiones sexuales a las que son sometidas, especialmente durante las fiestas, cuando se han dado casos como la violación tumultuaria a una joven al arranque de los Sanfermines el año pasado.

Les invitamos pues a leer la información al respecto publicada en El Mundo:


El Gobierno Vasco prepara un decreto que obligará al personal de admisión de estos locales a obtener un título acreditativo

Maxi Vega

Las discotecas y establecimientos de ocio del País vasco no podrán establecer diferencias en el precio de las entradas en función del sexo, del origen o de la creencia religiosa de los clientes, según lo que se establece en el borrador del nuevo Reglamento de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, texto en el que todavía podrán incluirse algunas modificaciones. Con esta medida se acabará con una tradición establecida en algunos locales de cobrar menos a las mujeres e incluso dejarles entrar gratis a los espectáculos.

El Gobierno vasco pretende acabar con esa práctica poco "igualitaria" que desarrollan algunas discotecas que establecen precios diferentes según el sexo, según lo explicado hoy por el viceconsejero de Seguridad, Josu Zubiaga, y el director de Juego y Espectáculos del Gobierno Vasco, Aitor Uriarte, en la presentación del decreto. El primero ha asegurado que cualquier representante institucional que acometa una reforma de la normativa de espectáculos que no tenga en cuenta la necesidad de acabar con estas prácticas "estaría fuera de época".

Ahora es el turno de los ciudadanos, entidades e instituciones, que podrán presentar alegaciones y propuestas al texto. Con esas aportaciones el Gobierno espera poder aprobar el decreto antes de que concluya este año y entre en vigor a principios de 2018.

El borrador de reglamento también recoge otros cambios, como la prohibición de que una misma persona pueda compatibilizar las labores de admisión, que además deberá contar con una certificación oficial para desempeñar ese puesto, y seguridad en un local.

El Gobierno vasco pretende también regular la reventa de entradas, una práctica permitida siempre que el precio de la reventa no supere en más de un 20% al inicial. En todo caso, los negocios que se dediquen a estas actividades tendrán que obtener un permiso específico para ello.

La nueva normativa también incide en la mejora de la protección de los menores en el acceso a espectáculos y actividades recreativas y en la seguridad de los mismos, así como las regulaciones de horarios, condiciones de admisión, mantenimiento e inspección.







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Para Entender la Revuelta en Alhucemas

Casi desde el inicio de este blog hemos denunciado el contubernio entre el régimen fascista español y la genocida monarquía marroquí, centrándonos principalmente en el asunto del Sahara Occidental.

Pero también dentro del territorio de Marruecos se sufren las consecuencias de que la tiranía cuente con un aliado europeo tan sui generis.

Revisitamos pues la revuelta popular que se ha generado a partir del asesinato de Mohsin Fikri.

Lean ustedes este reporte publicado por Kaos en la Red:


Carmen Rengel

Miles de manifestantes están tomando estos días la ciudad rifeña de Alhucemas, en el norte de Marruecos. Tras el ftur, el ayuno de Ramadán, gentes de todo tipo y condición se concentran para reivindicar demandas sociales y exigir la liberación de los líderes de su protesta, larga de ocho meses. El cansancio viene de muy atrás, muchas décadas de dejadez por parte de la administración hacen que este rincón del Rif pida a gritos cambios profundos. No llegan las inversiones, no llegan las oportunidades, así que después de la plegaria toca la lucha, pacífica, por parte de los ciudadanos.

¿Pero qué ha ocurrido ahora para que reviva una movilización iniciada en octubre pasado? Aquí te lo tratamos de explicar.

El origen

El 28 de octubre de 2016, la policía marroquí detuvo a la salida de Alhucemas un coche que había salido del puerto de la ciudad cargado con unos 500 kilos de pez espada. Se trata de una especie protegida en el Mar Mediterráneo, que se paga bien en los mercados pero que no puede pescarse en otoño precisamente para evitar su extinción. Tampoco el vehículo estaba particularmente bien adaptado para trasladar pescado fresco, así que lo que los agentes se incautaron de toda la partida. Iban a destruir el pescado, como pide la ley, tirando la mercancía a un camión de la basura.

Mohcin Fikri, el joven pescador de 31 años cazado aquella noche, no pudo más. Cansado de trabajar, sin un dírham que llevar a su familia, harto ya de pobreza, se arrojó al interior del contenedor cuando la trituradora estaba en marcha, intentando salvar su mercancía. Fue un acto de protesta que le costó la muerte por aplastamiento. Su final fue grabado con un teléfono móvil y pronto llegó a las redes sociales, convirtiéndose en un fenómeno de los que enervan los ánimos.

La reacción del rey Mohamed VI -que estaba descansando en Zanzíbar– fue la de ordenar una investigación sobre el caso. Sin embargo, las autoridades de la localidad norteña de Marruecos dijeron que se había tratado sencillamente de un suicidio. Con las imágenes pasando de teléfono en teléfono, difícil fue mantener esa versión. Finalmente hubo detenciones, policías y funcionarios acusados de falsedad en documento público y homicidio involuntario y una oleada de protestas en la calle contra la impunidad de los poderosos y de solidaridad con los que, como Fikri, ya no pueden con tanta angustia.

Las primeras manifestaciones

En aquellas semanas inmediatamente posteriores a la muerte del pescador, las plazas de las principales ciudades de Marruecos -no sólo de Alhucemas, también Casablanca o Rabat- se llenaron de ciudadanos pidiendo justicia. Fueron las manifestaciones más importantes vividas en el país al menos desde 2011, cuando un coletazo de las Primaveras Árabes llegó al país y forzó al monarca a traspasar algunos de sus poderes personales al Parlamento. Ya en esa primavera local, el Rif fue una de las zonas más contestatarias.

El área de Alhucemas siempre ha sido vista como una zona caliente, por sus sistemáticas movilizaciones contra la marginalidad económica y social que se vive, no desde ahora, sino desde los tiempos del anterior rey, Hassan II, así que aquel noviembre y aquel diciembre pasados, con la mecha del pescador muerto, fueron meses calientes en una zona que no suele guardar silencio cuando la soga aprieta.

En aquellas primeras protestas, los manifestantes portaban banderas de los bereberes, la de la República del Rif, el estado proclamado por Abdelkrim el Jatabi entre 1921 y 1926 en el norte de Marruecos, símbolo de la región, vetado y que entró clandestinamente en Marruecos, convertido en un símbolo identitario en las protestas para reivindicar demandas sociales. La enseña creada por Abdelkrim es roja y tiene en el centro un rombo blanco que contiene la media luna verde y una estrella de seis puntas. El único ejemplar original de aquella época se conserva en el Museo del Ejército español en Toledo, según desvela la Agencia EFE.

Nuevo repunte

El 5 de enero de este año, las fuerzas del orden intervinieron para dispersar una sentada en Alhucemas, coletazos de los meses previos. Cinco semanas más tarde, enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden dejaron una treintena de personas heridas. Tras semanas de tensa calma, el 26 de marzo volvió la rabia, cuando un grupo de manifestantes atacó con piedras una residencia de la policía en el camino de Imzuren, localidad vecina de Alhucemas. El edificio ardió y fueron arrestadas 14 personas. Dos días más tarde, el gobernador provincial fue cesado.

Ya en abril, el ministro del Interior de Marruecos, Abdeluafi Laftit, efectuó su primera visita oficial a la zona para prometer un mayor desarrollo de la zona -una de las más deprimidas del país- y criticar, de paso a los que “explotan los movimientos de protesta”. El Gobierno sostiene que “recientemente” ha emprendido una serie de proyectos de infraestructuras, sociales y culturales en la región por un valor de 6.500 millones de dirhams (unos 590 millones de euros) pero que necesitan un tiempo de ejecución y que serán operativos a partir de 2019.

Mismos cánticos, misma bandera

Como nada ha mejorado, pese a las promesas, la enseña del Rif ha salido a la calle siete meses después de la muerte de Fikri, igual que se repiten los cánticos contra el Gobierno nacidos entonces. “Criminales, asesinos, terroristas”, “Oigan, no se humilla a la gente del Rif”, “El pueblo no tiene miedo”, se escucha estos días en Alhucemas.

Lo que ha hecho revivir las protestas ha sido esencialmente la detención de Nasser Zefzafi, de 37 años, el carismático jefe de las protestas del año pasado. Líder incontestable de Al Hirak al Shaabi (Movimiento Popular), fue arrestado de madrugada por los servicios de seguridad marroquíes, después de pasar más de dos días huyendo de la policía. Varios compañeros más de lucha fueron igualmente detenidos. Sobre ellos pesan cargos de extrema gravedad, como los de actuar atentando contra la seguridad del Estado.

Ahora el liderazgo de la calle ha quedado en manos de la activista Nawal Benaisa, de 36 años, ama de casa y madre de cuatro hijos, que sigue enarbolando la bandera, reconocida por niños, mayores y personas de todo sexo.

Tras el arresto y traslado a Casablanca de Zafzazi, Benaisa anima cada día a la población a salir a la calle para exigir la liberación de todos activistas rifeños y pelear por las inversiones y los derechos que históricamente no llegan. Entre las reclamaciones esenciales, destacan tres: más oportunidades de trabajo para los jóvenes, la construcción de una universidad y de un hospital especializado en cáncer.

Las protestas están empezado a encontrar ecos solidarios en otras ciudades del país y a tener el apoyo de partidos islámicos, pequeños partidos de izquierdas y asociaciones juveniles y estudiantiles.

Mientras que los manifestantes denuncian las constantes cargas policiales -especialmente, destacan su dureza en una marcha de mujeres, el pasado 4 de junio- y las redes sociales están inundadas de vídeos mostrando redadas y arrestos -se calcula que rondan los 90 los activistas detenidos-, el Gobierno sostiene que sólo interviene tras los “desbordamientos” y cuando las protestas se salen “de su carácter pacífico”.

Denuncia que en las más de 800 manifestaciones registradas desde noviembre se han registrado 245 policías heridos y 42 furgonetas dañadas, más el incendio de las dependencias policiales. “Se reabren las heridas del pasado de los tiempos del rey Mohamed V y su hijo Hassan II, cuando se empleó el ejército para sofocar con violencia las sublevaciones de los años 57 y 58”, explica Beatriz Mesa en El Periódico.

Las carencias históricas del Rif

Alhucemas es una región rebelde, pero en parte lo es porque es pobre, y porque ve que otros territorios se llevan las inversiones que tanta falta la hacen. Un dato clave: el 62% de la población no realiza ninguna actividad económica, porque no hay oportunidades de empleo ni de formación y emprendimiento. “Nuestras reivindicaciones son económicas y sociales, no buscamos crear un estado independiente”, insistía el detenido Zefzafi en las protestas de inicios de año.

Las manifestaciones han estado forjadas siempre sobre pilares muy diversos, desde asociaciones vecinales a pequeñas formaciones, todas con un perfil social muy claro, más que político. Hay una fuerte defensa de la identidad del Rif, de ahí sus héroes y banderas, como recuerdo del largo olvido por parte de sus dirigentes.






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Solidaridad con Ainhoa y Agurtzane

Desde su cuenta de Facebook nuestro amigo Koldo Campos lanza este llamado a la solidaridad con las presas políticas vascas Ainhoa Mujika y Agurtzane Delgado:

Presas en Granada denuncian aislamiento

Koldo Campos Sagaseta

A la privación de libertad que impone la Justicia, se suman en el caso de la población carcelaria vasca otros muchos castigos que decide el gobierno español. Y si a esa condición se agrega la de ser mujer, nunca faltan los directores de prisiones que encuentran en ello motivos para endurecer sus condiciones de vida en las cárceles españolas. Esto ocurre, entre otras prisiones, en la de Albolote, Granada, donde el director del centro, Jaime Hernández, ha impuesto a las presas políticas vascas Ainhoa Mujika y Agurtzane Delgado el régimen de aislamiento.

El pretexto del que se sirve es que Ainhoa y Agurtzane, junto a otras mujeres presas, le manifestaron su desacuerdo por las condiciones que impone en una cárcel en la que pretende que, las mujeres, que al margen de las labores de lavandería y cocina para las que se suponen capacitadas están excluidas de trabajos remunerados y exclusivos para hombres, como albañilería, mantenimiento, carpintería, fontanería, pintura, electricidad, soldadura, economato central etc, también deban ocuparse de limpiar los servicios por el hecho de ser mujeres y, además, gratis. Igualmente, pretextando que en los espacios de actividades educativas y formativas que antes fueran mixtas se sostenían relaciones sexuales, el director ha decidido impedir el acceso a esos espacios a las mujeres.

Ainhoa y Agurtzane denuncian que el centro “lejos de aplicar políticas de igualdad, sigue anclado en el pasado con una mentalidad retrograda y que la prisión, que ha sido construida por y para los hombres tanto en su estructura física como en la ideológica, se acentúa por la actitud machista y patriarcal y conlleva un doble estigma para la mujer: estar presa y ser una mujer”. Por ello demandan poner fin a las políticas de excepción que se aplica al colectivo de presas y presos vascos.

Si quieres denunciar el régimen de aislamiento a que están sometidas Ainhoa Mujika y Agurtzane Delgado puedes denunciar este atropello en la siguiente dirección:

Jaime Hernández.
Director del centro penitenciario.
C.P. Albolote.
Ctra comarcal 220, km 6.
18220 Albolote Granada





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