sábado, 24 de agosto de 2019

Un Patriotismo de las Personas

Les invitamos a leer este interesante texto dado a conocer en las páginas de Noticias de Gipuzkoa:


Borja Irizar Acillona

Benito Mussolini se presentaba al mundo como heredero de Augusto, César del imperio Romano, y a su nuevo movimiento, denominado por él mismo como “Fascismo”, como una forma natural de continuación del mismo. El fascismo entendía que el imperio romano fue la máxima expresión de civilización, orden y desarrollo social jamás habida. La legitimidad del fascismo y la del Estado italiano se instalaban en un pasado glorioso e indiscutiblemente unido al poder fáctico. Una legitimidad sustentada en la creencia de ser herederos legítimos del Estado romano. Qué locura, ¿Verdad?

Quizá nos lo parezca, pero es, en diversas versiones, lo que todos los Estados, reinos, señores, reyes y reinas han hecho desde el principio de los tiempos. Cada una de las formas de gobierno de una sociedad, salvo contadas excepciones en América, se ha creado sobre la legitimación de un pasado “reeditado” a medida de las necesidades de quien busca legitimarse. Un pasado como parte de una continuidad, que en su existencia, legitima el presente del objeto político. Los Visigodos se legitimaron en el poder romano en la península ibérica. Los reyes astures se decían directamente herederos de los Godos. Incluso el fuero Navarro contiene pasajes sobre áreas perdidas de “Espaynna” a manos de los invasores norteafricanos, de forma, que se legitimase su conquista militar. Los reyes de Castilla se decían herederos de los astures. Cualquier reyezuelo, noble o señor buscaba la más recóndita relación de parentesco para poder dominar un territorio de forma legítima.

El Estado español creado en el siglo XIX se legitimaba en la existencia previa de los reinos peninsulares, que realmente había destruido para poder existir como tal. Legitimarse, no es sólo erigirse en heredero legítimo de las instituciones políticas, sino tomar su historia, sus hazañas, héroes y memoria como propios. Creando con todo ello una continuidad artificial, que no existe en la realidad, pero sí en el relato oficialista y en las verdades sociales. No deja de ser curioso el adueñarse de una historia, que se hizo historia, en un sistema político que estás aboliendo.

Hablábamos de un pasado “reeditado”, porque la legitimación pasa por utilizar y tergiversar las partes del pasado que convienen, como forma de convertir en un proceso natural, la creación de una entidad política nueva. La historia es subjetiva, tanto, que su utilización pretende presentar el presente como algo que “siempre” ha existido. España o mejor dicho sus reinos y señoríos, pasaron en el siglo XIX a ser un Estado unitario con una lengua oficial y una preeminencia del derecho e instituciones de Castilla, sobre las forales o las del reino de Aragón. Eso hoy es concebido de forma subjetiva como un proceso natural, sin embargo, ¿cuánto más natural hubiese sido un Estado confederal con sitio para todas las lenguas e instituciones del momento?

Los territorios forales y el reino de Navarra, son una prueba viva de tal afirmación. Leyendo la historia con todas las fuentes a nuestro alcance y de forma objetiva, no hay manera de aceptar la idea, de que los vascos, en general (permítanme la licencia de llamar vascos a navarros, alaveses, vizcainos y guipuzcoanos), hayan aceptado, jamás, la desaparición de los fueros, la conversión de Navarra, de un reino a una provincia española, la cesión de los tribunales de justicia forales, las aduanas o el pase foral. Ocurre, que tras la imposición política (decreto) y/o bélica (bayoneta) de una nueva situación institucional, como la que se produjo en el siglo XIX con la abolición foral, y una vez las aguas amainen y las encendidas pasiones se apaguen, es menester, de quien tiene el poder, forzar, en el momento oportuno, el refrendo “democrático” de la nueva situación. Obligando, al sujeto político minorizado en sus libertades, los ciudadanos vascos por ejemplo, a elegir entre el status quo impuesto, o el caos. Una sopa fría, cocinada con el decreto en una mano y la bayoneta en la otra, pasa a ser nuestro menú del día, por el que, poco menos que tenemos que dar las gracias, porque claro ¡Lo hemos elegido!

Sin pasado legitimante, no hay sustento que obligue a una parte de los ciudadanos, que se reconocen en nación, a aceptar el sometimiento a las instituciones de otra parte. Ahí, radica la importancia de legitimar la construcción institucional, en otra construcción que le precede. Una que por derecho “histórico” ejerce un poder coercitivo sobre la población y tiene una territorialidad que demuestra como propia. Es sorprendente, que en el siglo XXI, todavía, las sociedades no hayamos podido crear otro supuesto legitimante. Uno distinto a la interpretación, hecha por quien ostenta el poder, parcial, selectiva y adulterada de la historia. Si algún Estado español podría ser legítimo en una visión tomada de la historia, es aquel, que de forma confederal abarque a cada territorio con sus diferencias y libertades en un proyecto basado en la libre adhesión.

Sobre esta forma de legitimación se crea un patriotismo, que no es en realidad sino una forma de nacionalismo oficialista. El mismo reproduce todos los componentes de exaltación creados para la legitimación del Estado. Se exalta a personajes, elevados a la categoría de héroes, en una versión idealizada de su desempeño. Se presenta una selección de hechos históricos, en una forma de presentismo, con el fin de crear una continuidad de sentimientos. Dibujando a los personajes del siglo XVI inmersos en una empresa eterna, ejecutando acciones que forman nuestros intereses presentes, que de alguna manera debían ver con su particular bola de cristal. Se institucionalizan símbolos elevados a la categoría de ser “de todos”. Les contaré un secreto que ya saben, y es que cuando algo, se debe recordar muchas veces que es “de todos”, es porque es de unos. Pero sobre todo, este patriotismo trata de deslegitimar cualquier otra visión de la historia, de la forma que sea necesaria. Realmente es porque tiene miedo a que exista otro ente, creado a imagen suya con una interpretación divergente de los mismos hechos.

Los vascos no deberíamos crear un patriotismo legitimado en un momento histórico anterior. No como base de un orden institucional, sino partiendo de la concepción de nuestro presente, como el momento más evolucionado y perfecto de nuestra construcción social. Y de esta construcción, situar en un peldaño más alto de nuestro progreso, la necesidad de contar con elementos de Estado para defenderla. Nunca hemos tenido una sociedad mejor, aunque a veces queramos idealizar momentos del pasado que disfrutaban de un orden político de mayor soberanía. Nunca la sociedad que ha vivido esos momentos históricos, ni sus valores, han sido mejores que los actuales.

Bien podríamos los vascos, fundar un patriotismo historicista sobre esa parte de la historia que nos compete. Hacer nuestro el propio nombre de España, y reclamar para nosotros la memoria histórica de sus reinos. Pues no ha habido, quien en tan pequeño territorio haya supuesto mayor ingenio y derroche. Pero esa España, la de los Churruca o Lezo, fue arrancada de nosotros, junto con nuestra foralidad y nuestras libertades. Siendo secuestradas con ellas, todas las valerosas empresas de aquellos vascos, que no hubiesen hecho sino pelear a muerte por nuestros fueros. Para qué rebuscar en el pasado, en la historia, si hemos construido una sociedad que no la necesita.

La historia es caprichosa y se tiende a minimizar los elementos que actúan en contra de nuestro credo o simplemente evitarlos. Nunca sabremos qué opinaba realmente, quien creemos que actuaba, en pro de unos intereses, que hoy, nos parecen “buenos”, dado nuestra ideal político. No sabemos las circunstancias de todas y cada una de las decisiones, ni podemos dar por buena la forma de la historia escrita por los vencedores, que está repleta, siempre, de omisiones interesadas.

Es la sociedad vasca actual la que debe desarrollar el Estado. No haciéndolo producto de la legitimación rebuscada en la historia. No como un proceso de continuidad de un régimen anterior, rescatado y repuesto, y como tal, impuesto a la sociedad. Sería legítimo, pero no deberíamos aspirar a reeditar Nabarra (sí con b), su reino, ni Vasconia y su poderoso ducado, sino una creación nueva, confederal y basada en la libre adhesión. Producto y afirmación de la madurez social y de nuestro convencimiento de ser la única forma de progreso posible.

No hay otra manera de que una sociedad prolongue sus valores, sino institucionalizándolos. La sociedad vasca debe converger en la necesidad de crear elementos de Estado como producto de su presente y para servir a su presente. No para rendir pleitesía su pasado. Nuestra nación no tiene que apoyarse en su caldo histórico. Es un ser vivo, que juntos vivimos cada día, y que hacemos mejor, cuando mostramos e inculcamos valores como la tolerancia, el respeto a la diversidad y la unión en defensa de nuestras libertades. Una sociedad de iguales unida en la diversidad, que defiende sus libertades y camina junta en su restauración plena.

Si podemos definir así nuestra nación, como una sociedad diversa unida que se reconoce a sí misma como tal. Nuestro Estado no necesita legitimarse en nada más, que nuestra determinación. Impulsada desde la madurez social de los hombres y mujeres que saben, que sin soberanía, la nuestra, la debida, no hay sino un futuro de más sopa fría, decretos, sentencias del TC y sumisión a otro poder.

Debemos entender nuestro patriotismo como un patriotismo social. Un patriotismo construido sobre la sociedad, sobre sus valores y consensos. Sobre la legitimación de su determinación individual y colectiva. Sobre el inconformismo con la situación actual. Un patriotismo que nada tiene que ver con el español, de corte historicista. Un patriotismo de las personas, de sus convencimientos y determinaciones, de sus creaciones presentes. Un patriotismo social vasco.






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Lecciones con Diamantina Rosa

Damos continuidad al tema de las movilizaciones feministas en la capital de México con este artículo dado a conocer por La Izquierda Socialista:


Daniel Antonio Rosales   

Las movilizaciones y acciones recientes para exigir justicia por los recientes casos de violaciones y violencia sexual a manos de la policía de la Ciudad de México han sacado a las calles a miles de mujeres en una potente movilización que expresaba fehacientemente el sentir de las mujeres trabajadoras de todo el país ante la ineptitud de las autoridades para investigar, atender y hacer justicia por las denuncias realizadas en los días previos.

Este hartazgo no es menor, pues había estado en manos directamente del gobierno de Claudia Sheinbaum el detener y sancionar a los policías involucrados sin trabas ni alegatos, sin embargo, se observaron toda una serie de torpezas y omisiones durante la investigación como la pérdida de evidencia genética que condenaría directamente a los culpables, la filtración de datos personales de la víctima por los ministerios públicos, así como las declaraciones de la propia jefa de gobierno y de la fiscal de la ciudad al tachar de «provocaciones» las primeras manifestaciones que se desarrollaron a los pocos días después de que se diera la noticia de la violación de una menor a mano de cuatro policías de la ciudad. Como respuesta a ello,  comenzaron a circular por redes sociales varias convocatorias para una nueva concentración para el viernes 16 de agosto a nivel nacional para exigir justicia y freno a la crisis de violencia de género en todo el país.

A esta movilización asistieron mujeres de a pie de todas las edades y de diferentes estratos sociales; trabajadoras, estudiantes, grupos de madres de las víctimas de casos de violencia de género y organizaciones feministas de todas las tendencias. La rabia contenida era mayúscula y la forma que encontraron para expresarla, a falta de una dirección del movimiento que diera fuerza a sus demandas, fue la de la realización de pintas en edificios públicos y acciones que terminaron incluso en la quema de una estación de policía y la destrucción de una estación del Metrobus. Esta es la muestra de lo que es capaz de hacer el movimiento ante un nivel avanzado de hartazgo por el estado de barbarie en la que nos encontramos, a pesar de ser un grupo de apenas unas 5 mil personas.

Las mujeres que asistieron a la concentración son las mismas mujeres que han salido a la lucha en las innumerables marchas para terminar con la violencia y son también las mujeres que han luchado por derrocar al régimen de la derecha en las elecciones pasadas. Desde el triunfo de López Obrador en la contienda presidencial, ha existido un tremendo apoyo hacia el gobierno, esto se ha demostrado en repetidas ocasiones como el apoyo en la lucha contra el huachicol y las movilizaciones obreras en Matamoros, sin embargo, el pueblo tampoco está dispuesto a aceptar los ataques de la derecha y los reveses del reformismo en el gobierno. Los trabajadores han mostrado que saldrán a las calles para que se cumpla incluso un poco más del programa mínimo por el que votaron y lo ocurrido el viernes pasado no fue la excepción.

Los eventos suscitados alrededor de estas manifestaciones adquieren relevancia para el movimiento en su conjunto, pues ha cristalizado posiciones y algunos puntos importantes que se deben tener en cuenta para movimientos futuros que tendremos en puerta y en los que debemos participar.
Sobre la violencia y la organización del movimiento

Toda coyuntura es una ruptura en la inercia colectiva. Los movimientos se desatan con una pequeña chispa en el pajar de acontecimientos producto de la lucha de clases. Este estallido puede ser de gran explosividad, puede sacar a las calles a grandes masas de trabajadores, o bien, a los sectores más conscientes dispuestos a luchar. Durante la explosión del movimiento los trabajadores y sectores en lucha saben exactamente qué es lo que no quieren, abren sus conciencias y se suman a las acciones que lleven a cabo quienes se encuentren a la vanguardia del movimiento, esta línea de ascenso puede ser tan larga y alta dependiendo del desarrollo y las características de la coyuntura, sin embargo, todo tiene un límite. Llegando al punto más álgido es necesario que se abra la discusión entre los actores del movimiento para estructurar un programa de lucha y organizar de manera colectiva las acciones y métodos que ayuden a alcanzar los objetivos que se planteen; es un momento decisivo para impulsar una nueva etapa del movimiento o que caiga estrepitosamente con algunas o pocas victorias conseguidas. Es aquí donde la última oleada se quedó.

Durante los últimos años ha habido una proliferación de grupos feministas “radicales” que se han colocado a la cabeza del movimiento. Estas organizaciones compuestas por mujeres honestas parten de la ideología de la acción directa ante la incapacidad de resolver las diferentes problemáticas por la vía política o legal. Toman acciones como el escrache y las pintas como métodos para rodear el cerco informativo y la posición de los medios burgueses y así “visibilizar” la violencia hacia la mujer y tratar de hacer justicia desde abajo. Sin embargo, sus métodos distan mucho de lo que necesita el movimiento en su conjunto. Es cierto que al calor del movimiento y ante la falta de alternativas políticas, muchas compañeras de a pie se suman a sus acciones, pero el resultado es un callejón sin salida al no tener una dirección clara que se refleja en sus consignas, sumado al vacío de estructuras organizativas, llevan a diluir fácilmente el objetivo del movimiento sustituyendo lo solo por estas acciones. Esto se reflejó en la concentración en la glorieta de insurgentes, donde no hubo un posicionamiento central, ni la enunciación de un pliego petitorio que diera sentido a las movilizaciones. Muchas compañeras que se acercaron a la marcha no sabían qué hacer una vez congregadas en la plaza quedando orilladas a las decisiones individuales de los grupos antes mencionados.

Nosotros no rechazamos el empleo de la violencia contra la burguesía. Sin embargo, abogamos por la organización y selección de las acciones con el grueso de compañeros en la lucha siempre que ayuden a impulsar y a no dividir el proceso, así mismo, rechazamos toda acción violenta contra el pueblo trabajador al que debemos sumar a las movilizaciones para triunfar. No es el mismo impacto social el que un grupo de encapuchadas quemen una estación de policía a que miles de trabajadores organizados hagan propias las instalaciones policiales y se creen grupos de autodefensa populares democráticamente electas. Esta última alternativa adquiere una dimensión política y social mayor llevando a un nuevo nivel al movimiento. Para llegar a ello es necesario de un exhaustivo trabajo de base y convencimiento de que la lucha y las ideas son justas. Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en Oaxaca en el movimiento de la APPO en 2006, donde la Coordinadora de Mujeres Oaxaqueñas (COMO) organizo una movilización hacia el canal 9 para ejercer su derecho de réplica ante las falacias del estado en contra del movimiento, al serles negado el espacio para defenderse, la asamblea no decidió la destrucción de los canales de televisión, sino impulsaron la toma de las instalaciones de la televisora del estado para ponerla al servicio del movimiento. Esto representó en lo sucesivo aire fresco para el movimiento y contar con una herramienta más para la organización del pueblo.
Rebasar el reformismo es tarea del pueblo en lucha

El capitalismo a nivel mundial se encuentra en crisis, todas las promesas de la globalización y el libre mercado están haciendo agua en todo el mundo y los trabajadores están probando todo tipo de propuestas para salir de ella a toda costa. La inestabilidad política y económica ha generado bandazos hacia la izquierda o a la derecha indiscriminadamente, es por ello que podemos explicar el triunfo de Trump y Bolsonaro o toda la oleada de gobiernos progresistas en América Latina. Sin embargo, aún no hemos visto o encontrado una posición abiertamente revolucionaria, todas las tendencias progresista de América Latina han tratado de limar las asperezas del sistema para darle un “rostro humano”. Dentro de este grupo tenemos a Lopez Obrador que con un movimiento de más de 20 años ha logrado ganar a la mayoría del pueblo mexicano. Pero debemos observar la evolución de su campaña que en los últimos años ha tenido un acercamiento mayor con elementos de la burguesía nacional y que, a pesar de conservar su misión de programas sociales para aliviar un poco la carga de los trabajadores, ha ido diluyendo su programa dándole garantías a los explotadores sobre sus libertades y ganancias. Los gobiernos reformistas tratan de flotar entre las clases sociales para mediar sus intereses, pero lejos de ello, afianza la moral y los privilegios de la clase dominante.

Este planteamiento se traduce incluso en la idea que se tiene de la justicia, creen que con las leyes engendradas de la burguesía pueden resolver los problemas de la clase obrera y esto es justamente lo que ocurrió en estos días. A final de cuentas los reformistas conservan la estructura y la moral del régimen anterior, se aferran a sus principios siempre y cuando los trabajadores lo permitan.

Durante las dos manifestaciones se demostró energía y decisión. Con solo algunos miles de compañeras se puso al gobierno de la ciudad contra las cuerdas. Inicialmente el gobierno de la ciudad asumió su papel, criminalizando la protesta y amenazando con abrir carpetas de investigación contra quienes participaron en los “disturbios”, sin embargo, esta posición terminó encendiendo más el calor de las masas desbordando el ambiente el 16 de agosto.

El gobierno de la ciudad se encontraba en una encrucijada, solo con dos alternativas: la represión abierta al movimiento o resarcir algunos de sus errores para frenar la movilización. La elección fue por la segunda alternativa, ya que bajo la bandera de la cuarta transformación y con la presión de la movilización encima, de ninguna manera podían actuar como lo hubiera hecho el PRD o el PRIAN. El aventurarse a enfrentar a la policía contra la movilización o simplemente la persecución de las activistas, habría presentado un escenario de lucha más fuerte en donde posiblemente habría tenido intervención el grueso de la población. En su lugar, fueron obligados a tener un planteamiento pidiendo disculpas al movimiento por las declaraciones del gobierno, así como la no apertura de carpetas de investigación contra las manifestantes, la planificación de reuniones con representantes del feminismo académico como Martha Lamas que ha figurado como vínculo entre estas tendencias y la jefa de gobierno donde se han prometido una serie de mesas de diálogo con los diferentes grupos feministas, hasta el planteamiento de ser instructoras de los cuerpos policiales para que tengan una perspectiva de género.

Este escenario muestra también las limitantes de los movimientos feministas y su incapacidad de llevar la lucha hasta sus últimas consecuencias, ya que en vez de hacer un llamado para la conformación de un programa de lucha unificado por la reivindicación de los derechos de las mujeres e ir por todo, convocan sin rumbo fijo produciendo confusión y limitando la lucha a unas cuantas concesiones. La radicalización de un movimiento no se mide en cuanto al nivel destructivo de sus protestas como si fuera un terremoto, sino en enarbolar la lucha hasta sus últimas consecuencias. Esto implica en la práctica  la no separación de la lucha de las mujeres, sino la mayor unidad de los explotados y sectores oprimidos.

El impacto de la movilización alcanzó una escala internacional, esto también jugó un papel de presión hacia el gobierno para modificar su posición. Mientras en México los medios burgueses se concentraban en polarizar la opinión pública y atacar a la movilización por las pintas o los daños a edificios públicos, medios internacionales como El País hablaban sobre la crisis de violencia que se vive en México cuestionándose incluso las estrategias del gobierno para combatir al crimen.
Quemarlo todo o cambiarlo todo

Ante todo lo acontecido, en redes sociales se ha recurrido a sacar la conclusión de que las pintas y los cristales rotos han logrado avanzar en la lucha por los derechos de la mujer y que esa es la estrategia a seguir, sin embargo, fue en última instancia la participación de miles de mujeres con una fuerza impresionante, que en combinación con las presiones políticas que existían de por medio, los que lograron abrir la brecha para hacer recular al gobierno. Si bien los vidrios rotos fueron un centro de atención de la lucha, la desigualdad y la violencia no se van a frenar acumulando escombros, es necesaria la organización del movimiento de mujeres para las batallas ulteriores que están pendientes como la despenalización del aborto a nivel nacional. Sólo un movimiento bajo las líneas del socialismo podrá salvarnos de la barbarie.

¡A cambiarlo todo para mantenernos seguras y libres!






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3,500 Desatando Nudos

Naiz trae a nosotros el recuento de las manifestación convocada por la plataforma Sare y llevada a cabo en Bilbo dentro del marco de su Aste Nagusia:


Bajo un sol de justicia y entre gritos de «Euskal presoak etxera», unas 3.500 personas han secundado este mediodía la manifestación de Sare en Bilbo. Los organizadores han señalado que «por una solución justa, debemos reparar en todos los sufrimientos y avanzar para superarlos y acabar con ellos».

Iker Bizkarguenaga

El bertsolari Unai Iturriaga y el músico Josu Zabala, entonando juntos la canción «564» de Hertzainak, han puesto el broche a la manifestación que convocada por Sare ha recorrido el centro de Bilbo en el día grande de Aste Nagusia.

Unas 3.500 personas, según el recuento realizado por NAIZ, han secundado la convocatoria, que ha partido a las 12.30 desde la Plaza Elíptica con el lema «Es tiempo de desatar nudos. Denok batera, presoak etxera!». Minutos antes, los portavoces de la red ciudadana Olatz Iglesias e Inaxio Oiarzabal han valorado que «para una solución justa, debemos reparar en todos los sufrimientos y avanzar para superarlos y acabar con ellos», explicando que eso es justamente lo que ha reivindicado la movilización de hoy.

A este respecto, han señalado que las personas que han participado en la marcha «son reflejo de una sociedad que quiere dar pasos en favor de la paz y la convivencia», y tras señalar que Sare está comprometida en ese objetivo, han indicado que «para poder avanzar como pueblo, para poder ahondar en la convivencia y para dar solución a la problemática de los y las presas y exiliadas vascas, es imprescindible la activación y compromiso de la sociedad civil».

Encausados en el 11/13

Un grupo de trikitilaris ha abierto la manifestación, en la que han participado integrantes de diversas comparsas, cargos electos de EH Bildu, expresos y expresas, y también varias personas encausadas en el sumario 11/13, que a partir de setiembre van a ser juzgadas en la Audiencia Nacional española precisamente por trabajar en favor de los represaliados vascos. Dos de ellas, Arantza Zulueta y Roberto Noval han ido en la pancarta.

Por detrás, la marcha ha ido engrosando a medida que avanzaba por la Gran Vía, entre gritos de «Euskal presoak etxera!». Entre la multitud, además de algunas esteladas y una gran enseña navarra, era bien visible una bandera de Uruguay, el país de Fernando Morroni y Roberto Facal, dos jóvenes acribillados hace justo 25 años en una movilización de solidaridad con tres refugiados vascos que solicitaban su derecho al asilo político.

Tras abandonar la calle principal de la villa, la movilización ha ido callejeando hasta enfilar, a través de Colón de Larreategi, la calle Buenos Aires y entrar desde allí hacia el Ayuntamiento.

Ha sido en ese cruce entre ambas calles donde NAIZ ha llevado a cabo el recuento. La manifestación ha tardado 17 minutos en pasar de inicio a final por ese punto, a una media de 21 filas por minuto y diez personas por cada fila: 3.570 personas.

Algunas de ellas aún faltaban por llegar a la explanada del consistorio cuando ha comenzado el sencillo y bonito acto que, con poesía y música, ha cerrado la manifestación.






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Una Fortaleza Llamada Miarritze

Gara trae a nosotros este artículo acerca del inicio de la Cumbre del G7, misma que toma lugar, sintomáticamente, en un territorio bajo dominio colonial de una de las siete potencias imperialistas que se dan cita ahí.

Lean ustedes:


Biarritz ya es territorio vedado para visitantes ajenos al G7 y las carreteras colindantes ponen a prueba la paciencia de los conductores. Sin embargo, podría ser peor el lunes, cuando se levanten las restricciones y miles de transportistas quieran pasar a la vez por un embudo.

Arenales vacíos peinados palmo a palmo por la Policía y calles cortadas a cal y canto daban ayer la medida de cómo va a acoger Biarritz esta tarde la cumbre más elitista del planeta. Durante todo el fin de semana, y hasta que los jefes de Estado y de Gobierno del G7 regresen a sus países junto al resto de invitados y sus séquitos –hasta un total de 7.500 personas–, va a ser tarea imposible acceder a la localidad biarrota salvo para residentes y personal acreditado.

Eso será el lunes por la tarde. Mientras tanto, ayer seguían abiertas las especulaciones sobre la hora y el lugar en el que van a aterrizar los protagonistas, con especial atención para Donald Trump, que ayer mismo vivió un nuevo rifirrafe con las autoridades chinas en el enésimo episodio de la guerra comercial entre ambas potencias.

«Caos monumental» el lunes

Y casi en pie de guerra están también muchas de las personas que se han visto afectadas por las restricciones en materia de tráfico a causa de la cumbre. Ayer fueron los transportistas quienes clamaron contra unas medidas que consideran desproporcionadas e injustificadas.

Así se refirió al menos la federación estatal de asociaciones de transporte Fenadismer respecto a la decisión de la Ertzaintza de prohibir el tráfico de camiones en las principales carreteras de Gipuzkoa entre las 6.00 horas de esta mañana y las 18.00 del lunes. En un comunicado, esta federación indicó que más allá del perjuicio económico que va a acarrear esta medida, también ocasionará previsiblemente un «caos circulatorio monumental» el próximo lunes por la tarde, una vez que se levante la restricción, dado que se habrán acumulado varios miles de camiones durante los tres días de prohibición de circulación.

En concreto, las nuevas restricciones prohíben salir a la vía a todos los camiones de más de 7,5 toneladas por la N-1, A-15, N-121 y A-8, a su paso por Gipuzkoa, entre las 6.00 horas de hoy y las 18.00 horas del lunes. Sólo podrán pasar excepcionalmente los vehículos que transporten mercancías perecederas, combustibles y animales vivos.

En este sentido, Fenadismer considera «irracional» que la Ertzaintza no vaya a respetar las “ventanas de paso” para camiones que sí están aprobadas por el Gobierno francés entre las 20.00 de hoy y las 08.00 horas de mañana, y desde las 20.00 horas de mañana hasta las 11.00 de la mañana del lunes, a fin de descongestionar las vías durante la madrugada.

Además, hasta las 19.00 de hoy están previstas en Nafarroa limitaciones a los vehículos pesados en la N-121-B y N-135, lo que deja un contexto complicadísimo no sólo para los transportistas sino también para quienes deberán compartir las carreteras con ellos el lunes.

Y en esta tesitura, el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, apeló a la «corresponsabilidad» de la ciudadanía, a la que pidió que cambie de itinerario y evite el paso entre Irun y Hendaia. En declaraciones a la Cadena Ser, calificó la situación de «un poco compleja», pese a que afecta de lleno al día a día de miles de personas.

Asimismo, el ministro insistió en señalar la posibilidad de que se produzcan hechos violentos durante la manifestación de hoy, a pesar de contar con todos los permisos legales y de que tiene un carácter pacífico.

Los que no tuvieron problemas para protestar en la villa biarrota fueron... los policías

Mientras Biarritz está cerrada a cal y canto y la manifestación contraria a la cumbre ha sido desplazada 30 kilómetros al sur, hasta Hendaia, casi sobra decir que los sindicatos policiales no encontraron problema alguno para sacar a la calle sus reivindicaciones en la misma villa que acoge la cumbre, ayer tarde. Finalmente no hicieron una movilización al uso, eso sí, sino que optaron por lo que denominaron «barbacoa de la ira»; una concentración con aperitivo incluido para trasladar al Gobierno de Macron que quieren mejores condiciones laborales y salariales.

Frente a ello, el rigor de las instrucciones policiales quedó claro en un par de incidentes públicos: la interceptación a gritos de un conductor de furgoneta por parte de policías franceses, en un vídeo que circuló por la tarde, y el corte por la mañana del puente de Santiago al detectarse un par de paquetes que resultaron sospechosos (fue una falsa alarma).

Gran parte del operativo, con todo, tiene marcados tintes propagandísticos. La palma se la llevó la aparición en los informativos de TVE de agentes de la Guardia Civil camuflados con arbolado en puntos de monte por los que se puede pasar la muga desde Nafarroa.

La Ertzaintza es el cuerpo que de momento mantiene una presencia menos visible, aunque el Departamento de Seguridad ha asegurado que va a movilizar a 4.000 agentes, lo que supone más del 50% de su plantilla. No ha especificado qué misiones concretas se le han otorgado en este G7 cuya sede queda fuera de la circunscripción de la Policía autonómica. La consejera Beltrán de Heredia apuntó a que esperarán en la muga por si les llaman.





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Egaña | Reflexiones Sobre las Últimas Violaciones

México vivió recientemente dos grandes movilizaciones feministas tras conocerse que las instancias involucradas habían filtrado información acerca de la denuncia por violación llevada a cabo por una adolescente en contra de cuatro policías.

Euskal Herria también ha vivido una serie de réplicas a partir de la violenta agresión sexual por parte de un grupo conformado por un militar, un guardia civil y otros amiguetes al inicio de los Sanfermines de 2017 en el caso conocido como La Manada.

Con su infalible pluma, Iñaki Egaña aborda el tema con este texto dado a conocer en su cuenta de Facebook:


Iñaki Egaña

Las últimas semanas, mediática y físicamente, han sido bestiales: más de una decena de denuncias en la Aste Nagusia de Donostia, la grupal de Bilbo, las querellas en Gasteiz, la detención del violador en serie del Goierri… Desgraciadamente, nada nuevo bajo el sol. En un universo donde la mujer sigue siendo objeto de consumo, las denuncias de violaciones y abusos sexuales se mantienen como en otras épocas supuestamente más retrógradas.

He asistido a varias de las concentraciones de repulsa, he leído declaraciones y seguido relatos y hay uno con el que no estoy en absoluto de acuerdo. Se trata del mensaje de que los violadores o en otros casos los machos alfa asociados al patriarcado, se corresponden con un perfil definido: hombre blanco, burgués y hetero, inmerso en una sociedad capitalista.

Considero que esta lectura no favorece en nada la reflexión sobre el papel histórico del hombre en la sociedad y su relación de poder con respecto a la mujer. Más aún, que retrocede en la conversión de la masculino y femenino en cuestión de género, tal y como se ha realizado en las dos últimas décadas, para introducirnos en un escenario irreal, el del mundo desarrollado, el de la post-sociedad o como queramos denominarlo, sin reparar que en el mundo en el que vivimos hay numerosos submundos que algunas y algunos se niegan a conocer.

Tengo la impresión que nos dejamos llevar demasiado por las versiones que el propio sistema es capaz de integrarlas, para mantener su perversión. Entre ellas, la extensión de la campaña “Me too”, donde las actrices se enfrentaban efectivamente a un perfil de acosador definido, el blanco endiosado forrado de pasta. Como las que denunciaron recientemente a Plácido Domingo. Pero hay vida y submundos, y vaya que sí, al margen de Hollywood.

Mi explicación. “Hombre blanco”. ¿Alguien me puede definir qué es eso de “hombre blanco”?. Los ecotipos humanos (o razas según el discurso xenófobo) no llegan siquiera al 10% de la divergencia humana. ¿Sólo los “blancos” son violadores en potencia? ¿Y los morenos? ¿Y los tostados? ¿Y los negros? ¿Y los de ojos azules? ¿Y los de pelo rizado? El sistema de castas en India, por ejemplo, ahonda en la “cultura de la violación”: 40.000 imputaciones el pasado año, calculando los expertos que el 90% no llega siquiera a la denuncia. ¿Son blancos los hindúes? ¿Tiene los ojos claros los tamiles?

¿Hetero? En un gran porcentaje. Pero, ¿qué me dicen de los curas pederastas? Las violaciones homosexuales son una pequeña parte del iceberg cuya visibilidad en estos momentos, exceptuando episodios puntuales en prisiones, armadas y escuelas, es prácticamente nula.

En Sudáfrica, mayoría negra, se denuncia una violación cada 25 segundos, la muerte violenta de una mujer cada seis horas. Casi cien mil denuncias de violación el pasado año. Uno de cada cuatro hombres ha participado en una violación colectiva en el trascurso de su vida. Y no son burgueses, precisamente. Sudáfrica es el país del planeta con mayor desigualdad. Más de la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. Me dirán que es una consecuencia de la distribución capitalista y que, efectivamente, los violadores también son víctimas del sistema. Pero no lo comparto.

Porque el patriarcado, en particular la posición de poder representada por lo masculino y con ella la cultura de la violación, es una tendencia y expresión pre capitalista. No quiero remontarme demasiado, pero hoy unos y otros coinciden en que la crónica de esa relación de poder llegó con la domesticación de plantas y animales y la sedentarización de las comunidades neolíticas.

Así, la historia nos ha enseñado que en los países socialistas, con su majestuosa aportación de la mujer a la educación y al mercado del trabajo remunerado, las tendencias de la sociedad capitalista con respecto a tareas domésticas y otras, siguieron correspondiendo a la mujer. Y sobre las violaciones, las páginas detestables de la humanidad tuvieron también reflejo en los estados socialistas. Quien desconozca el tema que busque al Ejército Rojo avanzando sobre Alemania en los estertores de la Segunda Guerra mundial que se portó de una manera muy similar a lo que hizo el yankee cuando ocupó Japón.

Hay toda una cultura de dominación que es transversal a la humanidad, a su pasado y a su presente, por encima de cuestiones meramente coyunturales, de ecotipo y de clase social. El patriarcado fue ahondado por las religiones abrahámicas (hebreos, cristianos y musulmanes), pero también por las politeístas y por las viejas doctrinas que se consideran morales, tales como el budismo, el taoísmo o el confucionismo. Lo que nos lleva a la reflexión que la utilización del cuerpo de la mujer como objeto supera religiones, ecotipos y sistemas económicos.

Hay comunidades donde la cultura de la violación está arraigada por el hecho religioso con la marca de la confesionalidad institucional. Para los mandos franceses, su violaciones en Argelia eran “fruto de la galantería histórica de los soldados franceses” (sic). En la actualidad, imanes argelinos llaman a la yihad “contra las mujeres que viven solas, por inmorales” (sic). Son comunidades con un desprecio histórico y gigantesco hacia la mujer, considerada exclusivamente en su hecho biológico, la maternidad, y obviando el resto de sus derechos, humanos y colectivos. Y esa filosofía, lo vemos también en la cercanía, se exporta y se importa.

Declaraciones como algunas institucionales en el sentido de que las violaciones estivales han sido las habituales, que el número de ellas no se ha disparado pese a la alarma social, o como la nota de la Policía Autónoma sugiriendo a las mujeres de quedarse en casa, son pasos atrás que aunque no avivan la cultura de la violación, evitan poner en cuestión el patriarcado, origen de la cuestión. Porque, entre otras reflexiones, todos los mensajes son hacia las mujeres, ninguno al sector de donde parten los violadores, los hombres.






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viernes, 23 de agosto de 2019

“Nudo” se Dice “Korapilo”

Les compartimos esta información de la manifestación convocada por Sare en Bilbo, misma que llega a nosotros por conducto de Público:


Una manifestación pedirá este viernes en Bilbao el fin de la política de excepción contra los reclusos. A día de hoy existen 211 internos en 43 prisiones españolas y 39 en nueve cárceles francesas.

Danilo Albin

En euskera, “nudo” se dice “korapilo”. El último cartel de Sare, la red vasca que aboga por cambios en la política penitenciaria del Gobierno, tiene precisamente esos nudos o “korapiloak” como imagen central. Su portavoz, Inaxio Oiarzabal, cree que es momento de desatarlos “por completo”. Así lo reivindicarán este viernes en las calles de Bilbao, donde tendrá lugar una manifestación para pedir el fin de la “política de excepción” contra los presos condenados por su vinculación con ETA.

No se trata de un día cualquiera en la capital vizcaína: este viernes es el día grande de sus fiestas. Los comercios cierran y las txosnas, lugar central de la Aste Nagusia (Semana Grande), viven uno de los momentos más álgidos de la semana. En ese contexto, Sare ha llamado a movilizarse a partir de las 12.30 desde la Plaza Elíptica.

“Aquí se han dado pasos importantes hacia la paz, y la política penitenciaria se tiene que asemejar a esos pasos”, afirma Oiarzabal a Público en las horas previas a la manifestación. “Para poder avanzar hacia la paz y la construcción de una sociedad basada en el respeto –continúa-, el tema de los presos se debe solucionar de la mejor manera posible, de forma que no queden heridas abiertas. Y para ello, la sociedad debe trabajar en conjunto”.

Según consta en un dossier elaborado por la Comisión de Presos de Sortu, a día de hoy existen 250 reclusos. 211 de ellos están repartidos en 43 prisiones españolas y 39 se encuentran en nueve cárceles francesas. En España, el colectivo está compuesto por 26 mujeres y 185 hombres. En Francia son 8 mujeres y 31 hombres.

Durante el último año, el Gobierno de Pedro Sánchez facilitó algunos acercamientos –en febrero pasado se manejaba que habían sido 26– a cárceles próximas al País Vasco. “Solo hemos visto tímidos pasos. Han sido unos pocos acercamientos y no precisamente a cárceles vascas, sino a 350 kilómetros de aquí. Eso no supone el fin del alejamiento”, afirmó Oiarzabal, quien destacó que “hay cárceles del País Vasco con capacidad” para alojar a estos reclusos.

En el dossier al que ha tenido acceso Público se destaca además que “solo el 10% de los y las encarceladas en España están a menos de 250 kilómetros” del País Vasco. Otro 16% “está a 250-520 kilómetros en cárceles por encima de Madrid”, mientras que un 39% de los presos “siguen alejados a más de 520-820 kilómetros (Galicia, Valencia, Extremadura, La Mancha, Murcia) y, finalmente, otro 35% (72) pena en cárceles andaluzas a 820-1.100 kilómetros”.

En cuanto a las “condiciones de encarcelamiento”, el informe señala que “solo el 20% de los presos vascos están clasificados en régimen ordinario”, subrayando que “el resto está en régimen cerrado”. En tal sentido, el dossier destaca que “treinta presos están en ‘unidades especiales’ o ‘módulos de aislamiento’ (Córdoba, Sevilla II, Huelva, Estremera…)”, mientras que otros treinta están en “módulos de ‘régimen cerrado’ (Puerto, Mansilla, Curtis…), encerradas y encerrados durante 20 horas al día”.

“Hay cárceles en las que no tienen módulos de régimen cerrado, por lo que utilizan los módulos de aislamiento para tener a presos que están en primer grado. La administración les tiene allí durante años sin tener ninguna base legal para ello”, afirmaron a Público desde la Comisión de Presos de Sortu.

Por su parte, fuentes de Instituciones Penitenciarias indicaron que no disponían de datos concretos sobre el número de presos de ETA en situación de aislamiento. En cualquier caso, señalaron que “el régimen cerrado es una forma de cumplimiento de la pena, destinada a primeros grados que no tienen que ver solamente con terrorismo, así como para personas inadaptadas que crean conflicto en prisión”, mientras que el aislamiento “es una medida de sanción temporal que viene regulada en el reglamento penitenciario”.

Según la información disponible en la página web de Instituciones Penitenciarias, los módulos de aislamiento están destinados “a los internos clasificados en Primer Grado, y a los sancionados con días de aislamiento por haber cometido alguna falta grave, es decir, por sanción disciplinaria”. “El régimen de vida en estos módulos es el llamado Régimen Cerrado. En todos los Centros Tipo suele haber un módulo de aislamiento”, señala.
“Nuevo recorrido”

Precisamente, la mayor parte de los presos condenados por delitos relacionados con ETA están en primer grado. En junio pasado, la asociación Etxerat, que agrupa a los familiares de los reclusos, informó que 142 de los 213 presos que se encontraban en las cárceles españolas “han dado comienzo al nuevo recorrido jurídico”, lo que implica aceptar la legalidad penitenciaria de manera individual e iniciar así el camino para tratar de conseguir la progresión de grado.

Las cifras indican que será un camino lento. Según el Observatorio de Situación Penitenciaria de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), a día de hoy 164 presos de ETA en primer grado, 59 en segundo grado y dos en tercer grado.
“Peligrosidad extrema”

En ese contexto, Instituciones Penitenciarias explica que el denominado régimen cerrado “se aplica a los penados clasificados en Primer Grado por su peligrosidad extrema o manifiesta inadaptación a los regímenes ordinario y abierto, y a los preventivos en quienes concurran idénticas circunstancias”. “La excepcionalidad del régimen cerrado en el sistema penitenciario español se materializa en un procedimiento de aplicación muy garantista, que incluye la revisión judicial de cada decisión administrativa firme que se toma con respecto de su aplicación”, sostiene.

La permanencia del recluso en régimen cerrado “será por el tiempo mínimo necesario, hasta que desaparezcan o disminuyan significativamente las razones o circunstancias que sirvieron de fundamento para su aplicación”. “Cada tres meses como máximo se revisará tanto la clasificación como la asignación de modalidad de vida del interno o interna”, describe Instituciones Penitenciarias.






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jueves, 22 de agosto de 2019

Santas Conquistas

Y al final de cuentas la película Ladyhawke (El Hechizo de Aquila) resultó ser una alegoría de la conquista de Nabarra Osoa.

Aquí un muy interesante artículo histórico publicado por Naiz:


Fernando Merino | Doctor en Economía

Ignacio de Loyola patrono de Gipuzkoa desde 1620 y de Bizkaia desde 1680. Nacido en Azpeitia en 1491. Tras la conquista de Nafarroa realizada por las tropas castellanas en 1512, hubo una sublevación intentando recuperar el viejo Reyno, teniendo lugar en 1521 la batalla de Pamplona. Sin entrar en el detalle de la sublevación por la reconquista, diré que entre los soldados castellanos defensores de la fortaleza de Pamplona estaba el capitán guipuzcoano Iñigo López de Loyola, más tarde san Ignacio de Loyola, que resultó herido. Entre los atacantes a la fortaleza se hallaban Miguel y Juan, dos hermanos de Francisco de Javier.

Francisco Javier, patrono de Navarra desde 1621. Nacido en 1506 en el castillo de Javier, su padre Juan de Jasso, señor de Javier, era presidente del Real Consejo de los reyes de Navarra Juan de Albret y Catalina de Foix. La familia de Francisco fue desposeída de sus propiedades y el castillo desmochado por orden del gobernador, el cardenal Cisneros.

La Alta Navarra en 1524, con la caída de la plaza navarra de Fuenterrabía, queda en poder del reino de Castilla, mientras que la Baja Navarra, al norte de los Pirineos, se mantendría leal a Juan de Albret en la órbita francesa.

La Alta Navarra mantendría sus instituciones, privilegios y denominación como Reino hasta el siglo XIX en que se transforma en una provincia foral. La Baja Navarra mantendría su estatus de reino hasta la abolición de los privilegios de los territorios de la monarquía francesa, tras la Revolución a finales del siglo XVIII.

Efectivamente las familias de Ignacio y Francisco están personal y políticamente distanciadas, sin embargo, cuando Francisco abraza la carrera eclesiástica y marcha a Paris, se conocen y terminan siendo grandes amigos y colaboradores.

Finalmente, san Prudencio es patrono de Araba desde 1650. Los datos de su vida son confusos y son fruto de leyendas, si bien están relacionados con Soria y la actual Errioxa. Su vida no tiene relación con la problemática de la conquista del reino de Navarra, no así la provincia de Alava, cuyas Juntas Generales siempre mostraron fidelidad y apoyo a la Corona de Castilla.

Las juntas de Guipúzcoa y Vizcaya, a la vista de los patronos que nombran, claramente se muestran sus preferencias. Pintorescamente, entre 1620 y 1680, las provincias vascongadas nombran sus santos patronos. Navarra es conquistada definitivamente en 1524, mientras que las provincias de la Baja Navarra hoy Iparralde, quedan en la zona navarro-francesa. Quizás por quedar bajo influencia protestante, y a causa de las diferencias que tiene con la religión católica se quedaron sin patronos.

Sabido es que las guerras, conquistas y expediciones costaban dinero y que las monarquías no podían hacer frente a tales gastos, por ello, se formaron sociedades comerciales con participación particular, para financiar tales eventos y repartir beneficios. Queda pendiente un análisis económico de la conquista de Navarra al margen de las ideologías actuales, inexistentes en aquella época. Sin embargo, si tiene lugar la creación de una importante sociedad llamada de Jesús, cuya Compañía creada en 1534 y sometida al papado, sí tuvo que ver posteriormente con la problemática del reino de Navarra. Dicha Compañía todavía vigente mantiene su poder.

El papa Julio II en su bula “Pastor IIIe Caelestis”, publicada en julio de 1512, a petición de Fernando el Católico para dar cobertura a su conquista de Navarra, y posteriormente en su bula “Exigit Contumatium” emitida en 1513, excomulgaba a los reyes de Navarra como implicados en el cisma de la Iglesia por ayudar al rey de Francia Luis XII en la guerra contra los Estados Pontificios, legitimando la conquista de Navarra realizada el año anterior por Fernando el Católico.

El papa Julio II concedió en 1512 a Fernando de Aragón el derecho a conquistar Navarra, mediante una bula por la que la Iglesia católica por primera vez destronaba a unos reyes legítimos, para entregar a Castilla el Reyno de Navarra que fue tomado por las armas.

El papa Julio II destronó a los Albret, reyes legítimos de Navarra, al excomulgarles. El papa decretó que los bienes de quienes habían actuado contra la Santa Sede, los de sus aliados o de quienes habían ayudado a Francia, debían pasar a dominio público, «para que el que los tome, se apodere de ellos». Aunque las bulas no mencionaban de manera explícita a los Reyes de Navarra, más tarde acusaron a Juan (Joanes) y Catalina de Albret de delitos de cisma y herejía. Les condenaban al castigo de excomunión y a que todos sus bienes, incluido el Reino, fuesen confiscados. Teniendo en cuenta que Castilla ayudó al papa en la guerra contra los Estados Pontificios, la capitulación de esa Alianza Santa, donde no se mencionaba expresamente a Navarra, le reconoció a Fernando de Aragón el derecho a conquistar el Reino. Es justo recordar que no solo las huestes castellanas acabaron con el reino de Navarra, sino que también la santa madre Iglesia tuvo algo que ver.

En aquel momento la Iglesia católica estaba altamente corrompida y Castilla era la primera potencia mundial. Los intereses de la Santa Sede en Italia coincidían con los de Castilla-Aragón y, por lo tanto, eran opuestos a los del Rey de Francia.

Y así es como la Compañía aunó en el tema de Navarra, a las familias de Ignacio y Francisco «Ad Mayorem Dei Gloriam».






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Cronopiando | Europa No Recibe

Con ustedes el comentario de Koldo Campos con respecto a la actitud adoptada hacia los migrantes por los heroicos estados europeos:


Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

¡Qué extraña y triste mueca la de esa Europa sin memoria, la de ese común conglomerado de poses y apetitos, hoy empeñada en desandar su historia, en negarse hasta la náusea en aquella virtud en la que, si aún fuera generosa, debería asentar su razón y su respeto, cuando los horizontes se echaban a la espalda y la punta de la bota era el camino!

¡Que amargo y vano olvido el de esa Europa que, así fuera el hambre que empujara la mano o la ambición que sostuviera el puño, rompió amarras un día y puso rumbo al sur, siguió el curso del sol hasta encontrarse de nuevo con la noche mientras fundaba el este y el oeste, y ya hastiada de andar, señora a veces, casi siempre golfa, ha terminado anclando espantos y miserias en el mismo corazón de su virtud!

¡Qué sórdida palabra que no dice, que abrazo que no une, que beso que no besa!

Bien temprano hubo ingleses surcando las aguas del Caribe, en un trasiego armado de alborotos, acarreando esclavos y devengando haciendas, honrando piratas como corsarios devenidos en sires, desde el lago Ontario hasta la Patagonia, a lomos de elefantes en la India, de la mano del opio en el mar de la China, en las antiguas Egipto y Palestina, en los llanos de Australia, en el Africa austral, en la vecina Irlanda.

Eran franceses los que entraron en Quebec, pisaron Martinica, durmieron en Haití y despertaron en Guyana, los que hablaron francés en Mauritania y fumaron hachís en Marrakech, los mismos que llegaron a Argelia y acamparon en Chad, Costa de Marfil, Túnez, Senegal, Madagascar… y volvieron a amar en Indochina y a quienes todavía maldicen en Vietnam. Ni siquiera para defenderse les bastó la Polinesia, y aún se empeñan en seguir viendo franceses cuando miran a un corso, a un vasco o a un bretón.

Y fueron españoles los que hicieron Primada a La Española, ascendieron al Cuzco, cuando América valía un Potosí, bajaron a Santiago, nominaron Caracas, La Habana, Buenos Aires, recorrieron Centroamérica y Colombia, a vueltas por las dunas del Sahara, de Nápoles a Flandes, hasta las Filipinas, en un imperio en el que no se ponía el sol, e insisten en contar como españoles a gallegos, catalanes y vascos.

Y también portugueses deambulando el negro meridiano, de gira por Angola, de Madagascar a Mozambique, de Mindanao a Singapur, de Sao Paulo al Amazonas. Y holandeses a bordo de reales empresas surcando ajenos mares desde las Antillas hasta Sudáfrica, pasando por Formosa, Malasia o Indonesia. Y belgas que hicieron belga al Congo. Alemanes en Ruanda, Namibia, Tanzania, Camerún, Burundi, Togo…Italianos en Libia, Somalia, Eritrea… Y rusos, suecos, europeos…

Hasta que no quedó una sola costura en el mundo que no padeciera el despojo europeo, nada en ese bautizado “tercer mundo” que conservara su propia identidad; hasta que, como escribiera Neruda, “los garrotazos fueron argumentos tan poderosos que los indios vivos se convirtieron en cristianos muertos”. Porque Europa tenía que trazar nuevas rutas comerciales para sus productos y expandir sus mercados y multiplicar sus beneficios; porque Europa tenía que “hacer las Américas” e imponer sus lenguas y culturas, y convertir sus expolios en moneda de cambio, y trazar nuevas fronteras y saquear viejos recursos, no importa el exterminio, la segregación, la esclavitud, la miseria que todavía perdura y reclama justicia.

Y esa Europa que nunca supo de puntos y de comas, que ha marcado su acento en todos los idiomas, la pertinaz viajera, la que avistó los polos y coronó todas las cumbres, la misma que anda a vueltas, también, por el espacio…esa Europa, hoy no recibe, hoy no quiere que nadie la perturbe y reitera la vieja cantaleta: más muros, más candados, más rejas. Hoy Europa no quiere emigrantes.

(Preso politikoak aske)






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Madrid Amenaza a Open Arms

¿Eres un español guay tipo votante de Podemos?

¿Te indignaste por el arresto de Carola Rakete

¿Te parece inhumano que Europa esté cerrando sus fronteras a los migrantes de África que cruzan el Mediterráneo en su desesperación por huir de la devastación causada por los conflictos políticos y armados de la zona?

Durante tu vida adulta de español activista pero pacifista... ¿te posicionaste en contra de la independencia de Euskal Herria por la violencia generada por uno de los dos lados en el conflicto? 

¿Qué se siente enterarse que por su actitud amenazante en contra de la ONG catalana Open Arms de hecho Madrid está condenando a muerte a cientos de personas en el Mediterráneo?

¿Quiénes son ahora los violentos?

¿O lo fueron siempre y tú no lo supiste ver?

Te invitamos a leer este reportaje de Gara para que reflexiones:


El Gobierno español en funciones amenazó ayer a la ONG catalana Proactiva Open Arms con imponerle una sanción de hasta 901.000 euros por realizar rescates sin permiso en el Mediterráneo. Madrid advirtió a la organización de que nadie está «a salvo» de la ley, tampoco su barco, al que puede multar con hasta 901.000 euros por haber efectuado rescates pese a tener una licencia que solo le permite transportar ayuda humanitaria.

Después de haber evitado la multa de hasta un millón de euros con la que el ministro italiano de Interior, el ultraderechista Matteo Salvini, había amenazado a Proactiva Open Arms, la ONG catalana se enfrenta a una sanción astronómica similar –de hasta 901.000 euros– por parte del Gobierno en funciones de Pedro Sánchez por no disponer de autorización para realizar operaciones de rescate ante las costas libias.

Mientras, un día después de pisar tierra en Lampedusa, tras veinte días de espera, las 87 personas rescatadas por el Open Arms siguen esperando su reubicación en los cinco países de la Unión Europea que se han mostrado dispuestos a acogerlos. Anoche seguían sin saber a dónde serán trasladados.

La vicepresidenta del Ejecutivo de Madrid, Carmen Calvo, señaló ayer que las personas rescatadas en el Mediterráneo que desembarcaron el martes por la noche en Lampedusa fueron socorridas por un barco que solo dispone de «licencia para ayuda humanitaria, para transporte de víveres» a las islas griegas de Samos y Lesbos.

«Las instituciones, los poderes y los ciudadanos, todos estamos sometidos a las leyes, y todo el mundo sabe lo que puede hacer y lo que no y nadie está a salvo de esto, incluido un barco como éste», sentenció Calvo, quien indicó que Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Fomento, avisó al capitán del buque, de bandera española, de que podría ser multado con entre 300.000 y 901.000 euros si retomaba las tareas de rescate e, incluso podría conllevar la «suspensión del título profesional español».

Lo hizo, según Calvo, en una carta que el director general de este organismo, Benito Núñez Quintanilla, remitió al capitán del Open Arms el 27 de junio –un día después de que el barco saliera de Nápoles con destino a las aguas del Mediterráneo central– para advertirle de las consecuencias de mantener su «pretensión de retomar los rescates» y alertarle de que no podía realizar operaciones de búsqueda y salvamento sin autorización.

«Salvini es el ventrílocuo»

Las palabras de Calvo fueron contestadas por el fundador de la ONG catalana, Óscar Camps, con el siguiente mensaje en Twitter: «A menudo no sé si habla ella de verdad o Salvini es el ventrílocuo».

«Si tengo que pagar con prisión o una multa salvar la vida de algunas personas, lo haré», había dicho Camps cuando dirigirse al Mediterráneo central pese a la amenaza de sanciones.

El barco, mientras, permanecerá al menos dos meses en el puerto del sur de Sicilia, requisado por la Justicia italiana como prueba pericial para la causa abierta contra Salvini por haber impedido el desembarco de sus ocupantes hasta que el fiscal de Agrigento lo ordenó tras visitar la embarcación.

En plena polémica, la embarcación vasca Aita Mari, de la ONG Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), reiteró su deseo de poder zarpar el próximo 27 de agosto del puerto de Pasaia rumbo al Mediterráneo con el permiso de poder efectuar labores de rescate.

El Ocean Viking sigue esperando un puerto seguro

Tras el desembarco del Open Arms en Lampedusa, ahora es el Ocean Viking el que continúa a la espera de un puerto seguro para llevar a los 365 migrantes y refugiados, incluidos 103 menores, rescatados por entre el 9 y el 12 de agosto en el Mediterráneo y que se encuentran visiblemente traumatizados, según Médicos Sin Fronteras (MSF), que opera el barco junto con SOS Mediterranée. Por undécimo día consecutivo, el Ocean Viking se encuentra prácticamente detenido en el canal de Sicilia, entre Malta y Lampedusa.

Tras recuperarse de la deshidratación, mareos, hipotermia y quemaduras que presentaban en el momento del rescate, los migrantes están siendo tratados de infecciones cutáneas y respiratorias y de heridas de guerra. Pero MSF afirma que la emergencia más importante ahora es la sicológica, debido al trauma de su paso por Libia y porque no entienden lo que está ocurriendo, un «bloque inhumano y vergonzoso», subraya el médico Luca Pigozzi.






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Miarritze en Estado de Sitio

Se aproxima la Cumbre del G7 a llevarse a cabo en Miarritze y las medidas de seguridad implementadas nos hace recordar lo que es una ciudad en estado de sitio.

Aquí lo que reporta Gara:


El ministro de Interior francés, Christophe Castaner, acompañado del secretario de Estado de Seguridad, Laurent Nuñez, cursaron visita a algunos de los lugares de referencia del gran dispositivo de seguridad que se activará con motivo de la cumbre del G7. Hasta 13.200 policías y gendarmes se desplegarán en Biarritz y su zona de influencia.

Maite Ubiria Beaumont

El centro de mando interministerial, encargado de centralizar la información y coordinar los dispositivos de seguridad cara a la reunión del G7, fue el lugar elegido ayer tarde por el ministro de Interior galo, Christophe Castaner, como punto de partida de una visita-relámpago por las diferentes sedes que desarrollarán labores de seguridad durante la cumbre. Una labor que, destacó, tendrá como absoluta prioridad «la protección de las delegaciones internacionales» que acudirán a la reunión, no todas pero sí en su mayoría, sirviéndose del aeropuerto de Biarritz, otro de los puntos de interés del periplo de Castaner.

El titular de Interior dedicó la posterior rueda de prensa a detallar los objetivos y, también, a desgranar las grandes líneas de un dispositivo de seguridad que incluso antes de ponerse en marcha en su totalidad ya está generando importantes impactos en la vida cotidiana.

Según detalló, un total de 13.200 policías y gendarmes engrosan el dispositivo de seguridad del G7. A ellos se sumarán un número por concretar de militares, cuya presencia, por cierto, es visible estos días en zonas rurales y pasos fronterizos.

400 bomberos y trece unidades de emergencia sanitaria completarán el grueso de un imponente alarde que, a tenor de lo afirmado por Castaner, tendría un carácter eminentemente preventivo. Y es que, contra lo dicho en su precedente visita a Euskal Herria, el pasado 4 de julio, cuando “el primer policía de Francia” hizo hincapié en la «amenaza terrorista», Castaner aseguró ayer que «no hay alertas claras» sobre eventuales planes de atentados, aunque apostilló de inmediato que «la amenaza es una constante y estamos preparados para responder a cualquier situación».

Castaner, tras elogiar ante los electos presentes en la sala la idoneidad de la elección de Biarritz –«ciudad de un país con una fuerte identidad»– para acoger «un evento que tiene una importancia trascendental», remarcó que «se reúnen todas las condiciones para un desarrollo sereno de la cumbre».

En todo caso, enumeró tres riesgos principales en materia de seguridad: «los disturbios que acompañan este tipo de eventos internacionales desde la cumbre de 1999 en Seattle», los «atentados terroristas» y los ciberataques. A partir de ahí, remarcó el «alto grado de preparación» del dispositivo, con elogios a la colaboración franco-española, e insistió en que se ha buscado «la justa medida y el equilibrio» para evitar que ese «esfuerzo de seguridad necesario» genere más molestias que las «estrictamente necesarias».

Castaner estuvo apoyado en las explicaciones técnicas por el prefecto de Pirineos Atlánticos, Eric Spitz, deseoso de detallar la «completa gama de dispositivos» con que contarán las fuerzas de seguridad. «Este dispositivo es fruto de siete meses de trabajo y es, por tanto, un éxito compartido», explicitó.

Con la calculadora de nuevo en la mano, remarcó que, de las 26.000 demandas recibidas, cerca de 20.000 personas –el alcalde de Biarritz, Mixel Veunac, rebajó la cifra a 18.000– han recibido ya los distintivos obligatorios para transitar por las zonas roja y azul –en la infografía a pie de página se detalla la extensión de los perímetros de seguridad– que se cerrarán a las 00.00 del 23 de agosto y no volverán a abrirse hasta las 20.00 del 26 de agosto.

El prefecto estimó en «cuatro días máximo» la duración de esa clausura impuesta a Biarritz que, sin embargo, no causa mayor desvelo a su alcalde, Veunac, que antes de dirigirse al encuentro con el ministro, en declaraciones a los periodistas, se mostraba confiado en «el buen desarrollo de la cumbre» y ponía en valor la experiencia de la ciudad en la organización de eventos.

Veunac y los comerciantes

Pese a las críticas que se oyen en la ciudad, el alcalde afirmó que «poniendo en la balanza los pros y los contras, los beneficios serán mayores». Luego quitó hierro a las quejas de los comerciantes, afirmando que «no pretenderán decirnos que sus ingresos anuales dependen de un fin de semana».

Al secretario de Estado de Seguridad y ex subprefecto en Baiona, Laurent Nuñez, le tocó extender un discurso definitivamente más conciliador, en especial sobre algunos puntos de fricción con los organizadores de la cumbre contra el G7, que arrancará hoy en Ficoba y cuyos debates se prolongarán hasta el viernes por la tarde. Así, mientras el ministro Castaner no dudaba en asegurar que, aunque no tienen previsiones de «graves incidentes», la Policía está preparada para «impedir alteraciones del orden» y tiene autorización de utilizar «todos los instrumentos en su mano» –incluidas las flash-ball, con un oscuro balance de manifestantes heridos–, Nuñez lanzó dos mensajes de «serenidad».

Anunció así una presencia policial discreta con vistas a la manifestación que recorrerá las calles de Hendaia el sábado por la mañana y, preguntado por las acciones de desobediencia, con ocupación de espacios públicos en el BAB ( Biarritz-Angelu-Baiona) anunciadas para el domingo, afirmó que la Policía no actuará contra protestas pacíficas.






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