lunes, 15 de enero de 2018

El TC Español y la Lesa Humanidad

El régimen español, ese que acudió a las instancias paneuropeas para recabar apoyos en contra de la autodeterminación del pueblo catalán, demuestra una vez más que le tiene poco respeto al marco legal que en materia de protección de los derechos humanos han elaborado esas mismas instancias paneuropeas.

Por medio de Hala Bedi les traemos este artículo en el que se denuncia la postura del Tribunal Supremo borbónico franquista con respecto a los hechos acaecidos el 3 de marzo de 1976:


Martxoak 3 Elkartea lo ha calificado como “sorprendente, insólito y vergonzante” y totalmente disconforme al Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Ahora estudian cómo llevar la denuncia a Estrasburgo.

El Tribunal Constitucional del estado español ha acordado no admitir a trámite la demanda de amparo interpuesta por las Juntas Generales de Araba contra el archivo de la causa penal para la investigación y enjuiciamiento de los delitos cometidos en un contexto de crímenes contra la humanidad en Vitoria-Gasteiz el 3 de marzo de 1976. Lo mismo ocurrió posteriormente con el recurso planteado por el Ayuntamiento de Gasteiz.

El Tribunal Constitucional se limita a no admitir a trámite el citado recurso de amparo al entender que no se aprecia en el mismo la especial transcendencia constitucional que se requiere para su admisión, según ha informado Martxoak 3 elkartea.

Martxoak 3 Elkartea lo ha calificado de “sorprendente, insólito y vergonzante”, además de resultar totalmente disconforme al Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

En la demanda de amparo se planteaban cuestiones como la aplicación directa del Derecho Penal Internacional, el principio de legalidad internacionalmente reconocido, la prescripción de acciones criminales que pudieran tipificarse como delitos de lesa humanidad y su conexión con el derecho a la tutela judicial efectiva.

“A pesar de todo ello, el Tribunal Constitucional dicta una Providencia inmotivada y estereotipada sin atender en ningún momento a la real y verdadera trascendencia que, desde un punto de vista constitucional, el recurso de amparo tenía y mantenía”, denuncia la asociación.

“Una vez más, lamentablemente, constatamos la falta de voluntad del Estado español para cumplir con las obligaciones internacionales contraídas en el ámbito del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, generando un profundo desamparo a las víctimas de las graves violaciones de esos derechos que acontecieron en nuestra ciudad el 3 de marzo de 1976”, lamentan.

A Estrasburgo con denuncia en mano

Martxoak 3 Elkartea ha reseñado que “no cejaran en el empeño hasta que los Juzgados y Tribunales del Estado español comiencen a dictar resoluciones acordes con el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Penal Internacional”.

Además, contactarán con las instituciones impulsoras de las querellas -Juntas Generales, Diputación de Araba y el Ayuntamiento de Gasteiz-  para que junto con los abogados y una vez agotada la vía judicial en el Estado español, valorar las posibilidades  de buscar  justicia en instancias internacionales como puede ser el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.

“Seguimos empeñados en acabar con la impunidad que mantiene España y buscar la Verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición que la legislación internacional  reconoce para  todas las víctimas de graves violaciones de derechos humanos y  que el Estado español  nos niega”, han concluido.









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Nafarroa y el Derecho a la Vivienda

El neoliberalismo se traduce en precariedad para la clase trabajadora. No hay manifestación más terrible de esta precariedad que el no tener la seguridad de un techo como resultado del marco legal actual que favorece a la banca, esa misma que se ha rescatado una y otra vez con fondos públicos.

Desafortunadamente Euskal Herria no escapado de este fenómeno, mismo que resulta una amenaza tanto a nivel individual como colectivo.

En ese contexto, les compartimos este artículo publicado por Ahötsa:


La Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Nafarroa hizo el pasado sábado un acto para defender la Ley de Vivienda que ha presentado en el Congreso español. Una Ley que tiene como ejes fundamentales la dación en pago con efectos retroactivos, la lucha contra la pobreza energética, alquileres asequibles, la creación de viviendas sociales y la paralización de los desahucios.

"Por fin ha llegado el momento de presentar batalla al gobierno del PP, que cada día se presenta falsamente en el Congreso y en foros internacionales como el gobierno que ha acabado con la emergencia habitacional. Cuando nosotras sabemos, y muy bien, que el PP es el gobierno de los desahucios, los cortes de suministros y los alquileres descontrolados", denunciaron.

Desde la PAH exigieron también soluciones con referencia a la necesidad de vivienda en alquiler asequible y de viviendas sociales recordando que entre 2013 y 2016, más de 600 familias han perdido su vivienda por desahucios bancarios en Nafarroa y otras 981 también han sido desahuciadas por no poder pagar el alquiler.

"Un 9% de familias están en situación de pobreza en Navarra,... Y mientras tanto la Banca en Navarra, después de desahuciar, tiene más de 400 viviendas vacías. Solo en Pamplona dispone de 348 pisos en propiedad, de los que la mayor parte están vacíos", afirman.

Petición a las administraciones navarras para que se impliquen más

Desde la PAH piden también a las administraciones navarras que se impliquen más en la lucha contra esta situación. Recuerdan que la Ley Foral de medidas urgentes para garantizar el derecho a la vivienda, que está paralizada por un recurso del PP ante el Constitucional, hubiera permitido expropiar temporalmente las viviendas vacías de los bancos para destinarlas al alquiler social de las familias necesitadas. Ahora el Gobierno foral tiene un plan de construcción de 524 viviendas para alquiler en esta legislatura, pero hay más de 5100 familias en Nafarroa que están necesitadas de este tipo de vivienda, según los datos que aportan. Por otro lado, el Ayuntamiento de Iruñea ha rehabilitado 79 viviendas para ponerlas en alquiler social, pero todavíz existen 91 viviendas a la espera de ser reahbilitadas y son más de 300 familias las que le han solicitado una vivienda en alquiler por estar en emergencia habitacional. Precisamente, el acto de la PAH se realizó frente al edificio de Conde Oliveto donde el Consistorio de Iruñea tiene estas viviendas.

"Es obligación social de la administración destinar los recursos necesarios para disponer de vivienda pública en alquiler asequible. Por un lado, no es de recibo que existan tanta vivienda vacía pública mientras familias con menores malviven en habitaciones porque los alquileres libres son escasos, y además muy caros, denunciaron al tiempo que indicaban que el precio medio del alquiler ha subido un 15,8 % durante el último año.

Desde la PAH ambién pidieron modificar la Ley de Alquileres (Ley de Arrendamientos Urbanos, LAU), garantizando a los inquilinos una estabilidad, pasando de los 3 años actuales de contrato mínimo a 5 años, y en el caso de las viviendas propiedad de bancos e inmobiliarias, el tiempo mínimo sería de 10 años.






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domingo, 14 de enero de 2018

Cronopiando | Catalunya

Ayer se hizo presente una representación catalana oficial en la marcha Prest Gaude convocada por Sare en favor de lxs presxs políticxs vascxs y especificamante, para arropar y visibilizar a sus hijxs, amén de los catalanes anónimos que unieron sus pisadas a las de miles de vascos y por supuesto, las de los solidarios de muchos rincones del estado que decidieron sumarse a esa reivindicación.

En ese tenor, les compartimos este Cronopiando de Koldo Campos dado a conocer en su cuenta de Facebook:

Koldo Campos Sagaseta

Catalunya

La primera vez que oí hablar de ella yo era un niño y fue gracias a mi abuelo. Vivía en Barcelona y cuando por Navidades regresaba a Pamplona no era él quien volvía sino los Reyes Magos. Me enamoré de Catalunya escuchando a Serrat y a su tieta, su Hernández, su Mediterráneo. La amé cuando conocí a Lluis Llach y de su voz L´estaca, su Viatge a Itaca, sus Campanades a Morts en homenaje a los cinco vitorianos asesinados en marzo de 1976. Y ese amor fue agregando nombres: Xirinacs, Julián Grimau, Gaudí, Puig Antich, Oriol Solé, Pau Casals, Ferrer Guardia...

La he seguido amando todos estos años en que también se ha vuelto patria de mi hija Irene. A ella debo la estelada que cuelga en mi habitación y la que llevo en mi muñeca. Hasta me volví culé (un culé del Athletic) pero si alguna imagen guardo de ese amor allá donde ni el olvido ni el miserable llega, es la de esa Catalunya unida y cohesionada, la de ese generoso tejido social que puso en la calle a estudiantes, obreros, trabajadoras, bomberos, deportistas, enfermeras, músicos, vecinos y vecinas defendiendo su derecho a parir una república catalana, a pesar del escarnio, de las amenazas, de los golpes, de la cárcel y el exilio. Y es verdad que el parto va a ser doloroso pero mientras pujen unidos, de la mano, habrá república.






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Amor a sus Presxs

Les compartimos el comentario de nuestro amigo Carlos Aznarez con respeto a la marcha en solidaridad con lxs presxs políticxs vascxs de ayer sábado en Bilbo, el mismo ha sido publicado en TeleSur:


Carlos Aznarez

Pocos países en el mundo pueden mostrar la foto que este sábado pudimos ver y sentir en las calles de Bilbao. Bajo un diluvio que no cesó en intensidad en toda la tarde, unas 95 mil personas, hombres, mujeres, niños y niñas, ancianos y ancianas, quisieron demostrar nuevamente que a las presas y presos vascos no se los olvida. Más aún: se los ama y admira por el enorme sacrificio de haber puesto, desde muy jóvenes sus vidas al servicio de la liberación nacional y social.

Hablamos de Euskal Herria, un país y un pueblo con poco más de 3 millones de habitantes que desde hace siglos sufre el dominio y el sojuzgamiento de dos Estados imperialistas, el español y el francés. Un territorio que otra vez quiso dar muestras de que el espíritu de lucha  no está menguado. Que la solidaridad con los que batallan en las cárceles o fuera de ellas tiene sentido de dignidad y compromiso. Que a pesar de los tiempos que corren, en que el capitalismo más brutal se abate sobre la mayoría de las naciones del planeta, provocando que muchos, por cansancio, por sentirse derrotados o por haber perdido principios en el camino, optan por retroceder y abandonar la lucha en cualquiera de los países de los cinco continentes.

Nos referimos a esta Euskal Herria de patriotas como Telesforo Monzón, Santi Brouard o José Miguel Beñarán Ordeñana (Argala), representantes genuinos de una y varias generaciones que no dejaron de pelear nunca, y mucho menos en los momentos en que la mayoría de los politiqueros del Estado español (incluida casi toda la mal llamada izquierda), traicionaban, en la llamada transición o “pactos de la Moncloa”, las banderas y postulados históricos y se arrodillaban ante la monarquía y los herederos del franquismo. Esta nación sin estado, que tiene lengua y bandera propia, quiso y quiere gritarle al mundo que “no camina sola” y que está dispuesta a defender con uñas y dientes a los mejores hijos e hijas del pueblo, condenadas a decenas de años de prisión.

Por todo ello, Bilbao pudo presenciar como marchaban en primera fila, calados por el agua que bendecía su paso, los niños y niñas, hijos de presos y presas, con sus mochilas sobre sus pequeñas espaldas, cargadas con la esperanza de ver pronto a sus padres y madres libres. Detrás de ellos, cientos de familiares portando la bandera que recoge desde hace años el anhelo de que los presos y presas vascas tienen que volver “a casa”, fuertes como siempre, para sumarse a la lucha de construir el país que se merecen. Entre la multitud y sus consignas, también pudieron verse las banderas de distintos pueblos del Estado y del mundo, internacionalistas solidarios llegados para esta ocasión convocados por la organización Askapena.

No es fácil describir con palabras todo lo que significa ver y escuchar el paso de esa multitud que está convencida que en algún momento podrá volver a volcarse a la calle pero para festejar la amnistía y la libertad de los más de 300 presos y presas que hoy son usados como rehenes por el fascismo español. Van con su dolor a cuesta pero también con la ternura, imprescindible, como señalar el Che Guevara, y que les permite mantenerse firmes como robles.

A pesar de que luego de 50 años de lucha integral, se haya decidido unilateralmente abandonar la insurgencia armada, el conflicto sigue en pie. La excusa que siempre el gobierno español utilizó para aplicar el terrorismo de Estado, no remite y nuevos presos han entrado a la cárcel y otros esperan ser juzgados con la amenaza de la ley anti terrorista pendiendo sobre sus cabezas, esa ingeniería jurídica creada entre otros por el siniestro Juez Baltasar Garzón. Ya no hay armas ni atentados pero la opresión criminal del Estado invasor no ha cesado. Esto ocurre porque el fascismo representado hoy por Rajoy y ayer por Franco, o por Felipe González y José María Aznar, odia visceralmente a los pueblos que les plantan cara, que no se someten a sus designios imperiales. Ocurre esto, desde siempre con los vascos y vascas pero también, con catalanes y catalanas. Nada ha cambiado en esa España despótica que supo encarcelar a José Marti o que mucho antes envió conquistadores a lo que luego se llamó Latinoamérica, generando uno de los mayores holocaustos que recuerda la humanidad, con más de 90 millones de habitantes de pueblos originarios asesinados.

Frente a esta demostración de brutalidad es saludable que las calles no se abandonen, y mucho menos que los presos y presas sientan que su sacrificio no ha sido en vano. Las dos movilizaciones ocurridas el sábado, con ese objetivo, tanto la convocada por Sare y la posterior del Movimiento Por la Amnistía y contra la Represión, dejaron en claro que el coraje de un pueblo puede más que las mil patrañas de los poderosos, de sus gobernantes, sus medios de comunicación  y sus patrocinadores internacionales. Bilbao fue testigo de esta pulseada, y decenas de miles hicieron oír su reivindicación por los presos y presas, pero también la de no sentirse españoles ni franceses. Solo quieren ser, orgullosamente, vascos y vascas.






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sábado, 13 de enero de 2018

Vascófobo de la Semana | Enrique Maya

Cuando afirmamos que los españolistas odian todo lo vasco no nos andamos con exageraciones.

Baste ver la manipulación que un integrante de UPN hace de una simple encuesta para ampliar los ámbitos de normalización del euskera para entenderlo.

Solo bastaría recordarle al tal Enrique Maya que el españolismo estará por siembre ligado a las peores expresiones xenófobas del fascismo europeo, verbigracia del maridaje que se dio en su momento entre el nazismo y el franquismo.

O sea, se ha ganado a pulso el nombramiento de Vascófobo de la Semana, por supremacista y por revisionista.

Aclarado el punto, les compartimos esta ilustrativa nota publicada en Orain:


El Ayuntamiento está preguntando a los comerciantes cuál creen que sería la mejor formula de ayudas para el aprendizaje/difusión del euskera

Una encuesta sociolingüistica encargada por el Ayuntamiento de Pamplona para favorecer y promocionar el uso de una de las dos lenguas oficiales de la ciudad en el comercio ha servido, una vez más, para que un representante de UPN se haya vuelto a echar al monte y haya equiparado la encuesta con el nazismo y con la práctica de las SS en marcar las tiendas judías en la época de Hitler.

Y no ha sido un miembro de UPN cualquiera, sino el mismísimo Enrique Maya, exalcalde de la capital navarra y hombre tenido en casi toda la esfera pública por sensato, equilibrado y moderado quién ha lanzado la tremenda diatriba en redes sociales esta mañana, aprovechando un presunto mensaje que le había mandado un ciudadano, que el ha entrecomillado, para dejar claro que el primer parrafo era de su exclusiva cosecha.

En concreto, este ha sido el mensaje escrito en su perfil de la red social Facebook.



La encuesta a la que hace referencia el excalde de UPN de Pamplona ha sido encargada por el Ayuntamiento con el objetivo de conocer si los comerciantes de la capital estarían dispuestos a recibir ayudas por aprender/difundir el euskera y, en caso afirmativo, cuál sería la mejor formula para ello. Este es el cuestionario que se ha entregado a los comerciantes y que ha llevado a Enrique Maya a compararlo, nada más y nada menos, con el nazismo, responsable último del Holocausto que acabó con  la vida de seis millones de seres humanos de credo judío.









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Dejan al Eusko en Paz

En todo el mundo se llevan a cabo iniciativas paramonetarias de ámbito geográfico restringido para favorecer el pequeño comercio y la producción local... ah pero que no lo hagan los vascos porque entonces todo mundo pierde la cordura.

Miren lo que nos reporta Swiss Info:


El eusko, una moneda complementaria del euro, nació con el objetivo de favorecer los intercambios dentro del País Vasco francés y apoyar iniciativas locales, como el desarrollo del euskera, el idioma vasco

La justicia francesa archivó una denuncia presentada contra el ayuntamiento de Bayona (oeste) por el uso del eusko, una moneda local vasca en circulación desde 2013, informaron este viernes fuentes cooncordantes.

Esta decisión fue pronunciada por temas jurídicos y no por el fondo del caso, dijo una fuente de la subprefectura de Bayona, un servicio dependiente del Estado francés que había llevado este caso ante los tribunales.

El eusko, una moneda complementaria del euro, nació con el objetivo de favorecer los intercambios dentro del País Vasco francés y apoyar iniciativas locales, como el desarrollo del euskera, el idioma vasco.

Actualmente cuenta con 3.000 usuarios particulares y 700 profesionales o asociativos.

El ayuntamiento de Bayona, que suscribió a la asociación Euskal Moneta en 2016, no quería quedarse atrás y votó el pasado 19 de julio un texto que estipula la aceptación de los pagos en euskos por parte de los usuarios y "participar en la redistribución de la moneda local a terceros que serían voluntarios".

Pero la subprefectura de Bayona, que sostuvo que el uso de esta moneda por parte de la alcaldía en algunos de sus pagos era una "herejía contable y administrativa", pidió al alcalde y presidente de la aglomeración País Vasco, Jean-René Etchegaray, cancelar esta decisión, que aún no ha comenzado a ser aplicada por la alcaldía.

Pero este último se negó, estimando que la decisión tomada por la alcaldía es completamente legal y está amparada por una ley de 2014 que "reconoce oficialmente las monedas locales y complementarias, como el eusko".

La subprefectura llevó entonces al caso ante el Tribunal Administrativo de Pau (oeste) para suspender la deliberación a la espera de un juicio sobre el fondo del caso.

El tribunal debía examinar el caso este viernes, pero la víspera archivó el caso, considerando que la solicitud de la subprefectura de cancelar la decisión era infundada, dijo a la AFP Dante Edme-Fanjurjo, director de Euskal Moneta.

Según el tribunal, ya se ha firmado el acuerdo entre el ayuntamiento y Euskal Moneta, por lo que pedir que se cancele el voto que autorizó este acuerdo no tiene sentido.

Sin embargo, el Estado francés puede iniciar un procedimiento contra la propia convención.

El eusko es considerado la moneda local más importante en Francia y la segunda en Europa, al mismo nivel que la Bristol pound británica, detrás de la Chiemgauer en Alemania.

Los euskos que son puestos en circulación generan un monto equivalente de créditos solidarios para las empresas y asociaciones de la red. Entre los proyectos financiados figuran algunos a favor de la defensa del medio ambiente, de la lengua vasca, del comercio local y de la agricultura campesina.

En total, unos 750.000 euskos están en circulación, para una facturación anual estimada de 3 millones de euros en euskos (un eusko equivale a un euro). Cuenta también con una tarjeta electrónica de pago.






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La Fuerza de Helena

El caso de Helena Maleno ha causado revuelo en Europa y en África pues se busca castigarla por su labor humanitaria en favor de los migrantes. Para tratar de detenerla, han recurrido a una estrambótica acusación, algo así como la versión mediterránea de Altsasu.

Al respecto les compartimos este escrito solidario dado a conocer por El Diario:

Helena Maleno es un corazón

Carles McCragh

Helena Maleno es delgada. Parece una mujer sin peso, más ingrávida que sólida, volátil, hecha solo de sentimientos que son universos que no tienen ni la dimensión ni la consistencia de las cosas físicas que conocemos en nuestra vida terrenal de cada día, pero que sí son, claro, el alma sublime, y a veces maldita, del ser humano.

Si tuviéramos que pesar a Helena físicamente, por sus kilos, nos bastaría una balanza muy sencilla. Si la tuviéramos que pesar por sus sentimientos, por su compromiso y por su corazón, necesitaríamos incontables y colosales grúas, porque ella lleva el peso de miles de personas desfavorecidas, asustadas y desesperadas, y al mismo tiempo libera de otro peso, del peso amargo de muchas conciencias, a otros seres y entidades mucho menos humanas y que ella sobrelleva. Helena, así, es frágil y densísima a la vez.

Para quién no la conozca, Helena Maleno es una activista de derechos humanos que se ha dedicado la mayor parte de su vida a apoyar y ayudar a todas esas personas del otro lado oscuro del mundo que buscando la vida, que huyendo de la muerte, de la violencia o de la miseria, intenta cruzar el estrecho y llegar en un dantesco y peligrosísimo viaje sur-norte a Europa.

Ha salvado tantas vidas, con la ayuda de la buena gente que aún hay en la frontera de España y de Marruecos, que ese peso es un gigantesco diamante para todos que nos regala cada día, cuando avisa a las autoridades de esos viajes “hacia la esperanza o hacia la nada” y evita así más muertes de las que se producen.

Helena es un corazón. Acaso el color de su corazón sea el negro, de seda negra, que también es un color hermoso y es el color de la piel de tantas mujeres, hombres y niños que ha podido salvar. Y de los que pese a sus esfuerzos, se han hundido para siempre y tanto le duelen y nos duelen. El corazón de Helena es dulce y agriamente negro como los centenares de mujeres y hombres que el martes poblaron la catedral de Tánger, en una misa llena de sentimientos oficiada por el Obispo, Monseñor Agrelo, para apoyarla, decididos y orgullosos, como se apoya a una madre o a una hermana cuando se sabe que está en peligro.

Porque Helena está en peligro. Falazmente se la acusa de promover esa inmigración ilegal. Seguramente gente de corazón negro también, pero no de seda si no de carbón podrido, que no han entendido nada o no han querido entender, confunde los verbos “propagar” y “ayudar”. Y por ello, podría entrar en prisión en Marruecos por un supuesto delito que en España se archivó, pues consideró la Fiscalía que nunca lo fue, y ahora se ha exportado suciamente al otro lado del estrecho.

Pero, sin duda, la justicia marroquí, como lo hizo la española, comprenderá su inmenso, envidiable, fantástico y desinteresado trabajo. Premio de los Derechos Humanos de la Abogacía Española, siempre tendrá a ésta, que sabe de su humanidad, solidaridad y dignidad, como garante. Pero no solo la abogacía, también el aval de miles de mujeres y hombres comprometidos y de buena voluntad.

Helena es un corazón de seda negra, inmenso y maravilloso que debemos proteger. Y querer. Porque sin su latido, no solo morirían muchos seres en el estrecho, también moriríamos un poco todos nosotros.






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Madrid y el Odio a la Infancia Vasca

Desde muy temprano miles de pasos se han estado dirgiendo hacia Bilbo.

La sociedad vasca tiene un gran compromiso, han sido invitados por Sare para reeditar la tradicional marcha de enero en favor de lxs prexs políticxs vascxs.

Cada uno de ellos es consciente de que hace ya seis años se ha abierto la oportunidad a un proceso de paz, reconciliación y convivencia, mismo que ha sido fortalecido unilateralmente por ETA que mediante su proceso de DDR ha pasado ya de la fase del desarme a la desmovilización, bajo la mirada de instancias internacionales que se preguntan que es lo que impide a Madrid y a París sentarse con seriedad y altura de miras a la mesa de negociación.

A ellos, a los que se preguntan las razones por las cuáles el régimen español pone tantas trabas y obstáculos mientras el jacobinismo francés se parapeta detrás de la Línea Maginot del negacionismo, les recordamos que el foco de la movilización de hoy en la urbe bizkaina está en "los niños de la mochila", lxs hijxs de lxs represaliadxs que mes con mes se tienen que desplazar por cientos de kilómetros para una corta visita con sus madres y padres.

La intención es visibilizar a estas víctimas inocentes de una práctica penitenciaria de excepción que consiste en alejar lo más posible al preso político vasco de su entorno social para así castigar a sus seres queridos haciéndoles compartir la condena que les ha sido impuesta.

Para la sociedad vasca es tan importante este tema pendiente que incluso la televisora pública de la CAV se ha involucrado en la iniciativa aireando un documental que nos muestra las experiencias de estxs niñxs y adolescentes. El mismo se denomina Motxiladun Umeak y además de estar disponible en su página oficial ya puede ser encontrado en YouTube.

Pues bien, ya desde el jueves denunciábamos la ofensiva en contra del filme por parte de los sicarios españistaníes Consuelo Ordoñez y su inseparable Hermann Tertsch. Aprovechando los réditos del victimismo, mediante Twitter, ambos se lanzaron sin miramientos en contra de los productores del documental pero peor aún, en contra de los niños que aparecen en el mismo y que representan a las 113 víctimas de esta mendaz política.

Esa era solo la escaramuza.

Por medio de Naiz nos esteramos que tanto peperos como sociatas ya han puesto en marcha la segunda parte de la ofensiva.

Lean ustedes:


El PP pedirá la comparecencia de la directora general de EiTB, Maite Iturbe, en el Parlamento de Gasteiz para pedirle explicaciones por la emisión de ‘Motxiladun umeak’ en el programa ‘Ur Handitan’ que fue emitido el martes por la noche. Las juventudes del PSE también se han sumado a las críticas al ente público vasco.

La parlamentaria del PP Nerea Llanos considera que «no es casual» que la fecha elegida para la emisión de ‘Motxiladun umeak’ «sea precisamente la semana previa a la marcha en favor de los presos» convocada para este sábado en Bilbo. «Existe una intencionalidad clara, que pone en evidencia la decisión que hoy es mayoritaria en la dirección de EiTB, y es favorecer la estrategia de propaganda organizada por la izquierda abertzale», ha denunciado en un comunicado.

Llanos ha lamentado que «una vez más nos encontramos con una nueva muestra del nulo compromiso que tiene la actual dirección de la televisión pública vasca con la deslegitimación del terrorismo». «Desgraciadamente, no es la primera vez que ocurre. De manera reiterada toman posición en favor de quienes pretenden imponer un relato falso de la trayectoria terrorista de ETA y de sus irreparables consecuencias», ha añadido.

La parlamentaria del PP también ha censurado la «estrecha relación que existe» entre el actual director de ETB, Eduardo Barinaga, y Baleuko, productora del programa. «Hasta días antes a su nombramiento en ETB, Barinaga era socio de Baleuko, un vínculo que parece sigue pesando a la hora de contratar la producción de determinados programas. Es que llueve sobre mojado con este señor. Hay determinadas prácticas que se pretenden presentarse como si fuera normales, cuando no lo son en absoluto», ha criticado.

Por todo ello, ha anunciado que pedirán a Maite Iturbe que ofrezca explicaciones en el Parlamento y diga «qué razones justifican un documental sobre hijos de presos de ETA en los que se ignora su identificación, la de las víctimas asesinadas y, en definitiva, la trayectoria terrorista por la que están en la cárcel».

Carta de las juventudes del PSE a Iturbe

Las juventudes del PSE también se han sumado a las críticas por el programa. Su secretaria general, Azahara Domínguez, ha enviado una carta a la directora general de EiTB en la que le reclama que el ente público también emita un programa sobre los hijos e hijas de víctimas de ETA, cuyo «dolor ha sido silenciado e ignorado por buena parte de la sociedad vasca» y que «sufren aún hoy los efectos de la violencia de ETA».



¿Sabrá Azahara Domínguez acerca de un tal Sr. X y sus amiguetes de los GAL?

¿Dolor silenciado e ignorado?

Que le reclame a las "asociaciones de víctimas" por no hacer lo suficiente a pesar de los generosos estipendios y los sueldazos que ganan personas como las ya mencionadas Maite Pagazaurtundua y Consuelo Ordoñez. Es dinero que proviene de las arcas públicas y por lo tanto se debe de rendir cuentas al respecto.





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Egaña | Ahora los Presos Políticos

Ha llegado la fecha, hoy es 13 de enero y el pueblo vasco tiene una cita ineludible con un colectivo muy vulnerable ante los excesos represivos del régimen borbónico franquista: los represaliados políticos. Hoy, existen 113 razones más para solidarizarse con ellos. Son 113 razones que ciertos fines de semana meten todos sus sueños e ilusiones en un mochila que de antemando está llena de amor por sus padres encarcelados.

Amor que contrasta con el odio que el régimen profesa abierta y desvergonzadamente hacia ellos.

En ese contexto, les compartimos este texto dado a conocer por Iñaki Egaña en su perfil de Facebook:


Iñaki Egaña

El concepto de preso político pasa por una serie de filtros que hasta hace bien poco se dejaban en el tintero. Amnesty International los considera si son de conciencia. Los soberanistas catalanes encarcelados quedan fuera de esta definición. El Consejo de Europa ha tardado una eternidad en ofrecer su propia descripción, hace cinco años, redactada por Christoph Strässer y dada por válida para sus 47 estados miembros. En aquellos interminables debates, España introdujo el término de que en ninguno de los casos los condenados por delitos de terrorismo fueran considerados presos políticos. No vayan a pensar que el objetivo era evitar el concepto a los terroristas de guante blanco, sino que la mirada estaba puesta en los presos vascos, en particular en los internados por su militancia en ETA.

El debate no tiene recorrido, porque a pesar del no reconocimiento del término "preso político" en la legislación tanto francesa como española, la actividad del Estado frente a esos encarcelados ya les convierte en presos políticos. Al margen que la definición no se la ofrece en este caso el "enemigo", sino que su propia militancia política la acredita. Jamás los estados admitieron la condición, ni siquiera durante el franquismo. Pero cuando la llamada amnistía de 1977, quienes fueron liberados o deportados fueron esos "inexistentes" presos políticos vascos. Los llamados "comunes", a pesar de la movilización de los internos en la asociación que crearon al efecto, COPEL, continuaron presos.

Para mediados de 1962, ETA contabilizaba el encarcelamiento de 28 de sus militantes. La primera condena severa recayó sobre Rafa Albisu, 20 años. Su hijo Mikel fue detenido en 2004 y aún continúa en prisión. Aquellos pioneros de la década de 1960 ya llamaron a la movilización y a la agitación para socializar el encarcelamiento de los suyos. Con el lenguaje de la época, rotundo y con letras contra la metrópoli, en los años en los que la idea colonizadora de Franz Fanon había calado entre los nuestros, la novel organización escribía: "En vosotros se realiza actualmente una trágica verdad inherente a todo pueblo oprimido, sojuzgado: el tributo a la libertad es el sacrificio humano".

Desde aquel primer censo de presos hasta hoy, unas 7.000 vascas y vascos han sido encarcelados por razones políticas. La mayoría por ser militantes de ETA. A la muerte del dictador Franco, 749 hombres y mujeres de origen vasco estaban en prisión por cuestiones políticas. Ahora que parece ser que una gran mayoría luchó contra la dictadura, rescribiendo la historia, no estaría mal recordar que la mayoría de esos presos pertenecían a ETA, en sus dos ramas, mili y polimili. Que después de los centenares de presos de ETA, quienes más internos tenían eran dos organizaciones que hoy ni existen, PORE (Partido Obrero Revolucionario Español) y ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores) y otra reconvertida, ETASexta-LKI. Y otras como LAB, los estudiantes de IASE, FRAP o incluso una engullida por la historia ATML, Asociación de Trabajadores Marxista-Leninista, tenían más presos que el PCE, PNV o el PSOE o los sindicatos CCOO, ELA y UGT.

Desde la Transición hasta las últimas detenciones (Amurrio, Berlín...), la mayoría de los presos han pertenecido a ETA. Hoy son tres centenares los que, casi en su totalidad, pertenecen al colectivo EPPK. Pero en estas décadas, también sufrieron cárcel militantes vascos de otras organizaciones armadas como IK, CAA, Iraultza o pertenecientes a grupos estatales como los GRAPO. También a asociaciones civiles, medios de comunicación o de solidaridad, como Gestoras pro Amnistía, Egin, Egunkaria o Askapena, y grupos políticos como Jarrai, Segi, Ekin, ANV o Herri Batasuna. Incluso muchos solidarios sin catalogar, centenares detenidos y encarcelados bajo el epígrafe general de "kale borroka", activismo contra políticas gubernamentales determinadas (presos, autovía Leizaran, central nuclear Lemoiz...).

A menudo olvidamos que un porcentaje elevado de jóvenes que pelearon contra el servicio militar obligatorio fueron, asimismo, encarcelados. La dureza del conflicto político-militar, "rebajó" la percepción de su perfil carcelario desde el exterior, pero les debemos también un gran reconocimiento. Sin un censo que se aproxime siquiera, las estimaciones estatales señalan que 3.000 insumisos y desertores del Estado pasaron por prisión en algún momento, de los cuales la mitad eran vascos. Es decir, 1.500. A falta de un estudio más detallado, este número, sin duda de presos políticos, habría que añadirse al que he ofrecido anteriormente. Estaríamos en una cifra escalofriante: 8.500 vascos y vascas han estado en prisión, la mayoría por cierto, lejos de sus domicilios, en una estrategia también política, la del alejamiento.

¿Cómo no vamos a expresar nuestro cariño y empatía hacia ese colectivo tan numeroso? El modelo militante de esos miles de compatriotas, algunos de los cuales han alcanzado los 30 años en prisión, lo ha descrito Álvaro García Linera cuando, recientemente, ha realizado una semblanza de la militancia del siglo XX a partir de la Revolución de Octubre: "Clandestinidad, carencias materiales, torturas, encarcelamientos, destierros, desapariciones, mutilaciones y asesinatos, se constitui¬rán en el costo ilimitado que miles y miles de militantes estarán dispuestos a pagar para alcanzarla. Tal será su capacidad de entrega a la causa revolucionaria, que la mayoría de ellos soportará cada una de las estaciones del suplicio aun a sabiendas que, con mucha probabilidad, no serán capaces de disfrutar de su victoria".

La solidaridad con los presos ha sido el movimiento popular por excelencia en Euskal Herria. Con ciertas dosis de nostalgia, ciertos sectores nos recuerdan que el movimiento ciudadano tenía una solidez extraordinaria en la década de 1970, que los grupos ecologistas mostraban su músculo ante cada una de las agresiones contra la tierra, que los vecinales se movilizaban contra la especulación. No rebato esas tesis, aunque sea notorio que el momento álgido de cada militancia personal se convierte, con el tiempo, en el trascendente de la historia.

Sí quiero señalar, sin embargo, al lado, el movimiento solidario con los presos ha tenido una frecuencia sostenida. Las movilizaciones de la primavera de 1977 fueron decisivas para la salida escalonada de los presos, las marchas anuales a la prisión de Herrera fueron hitos de nuestra crónica cercana. En enero de 2014 se realizó la mayor manifestación en la historia de Euskal Herria: 130.000 personas solidarias con los presos. Las siguientes por ese orden, fueron las de 2013 y 2012. Jamás las calles de una población vasca habían acogido protesta de semejante tamaño.

Esa circunstancia nada baldía es la que ha llevado al estado profundo a actuar desde los inicios de la Transición contra la solidaridad con los presos. Miles de manifestantes fueron apaleados en las décadas de 1980 y 1990, centenares incluso hospitalizados. Otros sufrieron los rigores de la guerra sucia. Y en los estertores del siglo, ese estado profundo avanzó en su estrategia: convertir en presos a los que se organizaban por los derechos de los presos, abogados, militantes por la amnistía. Una crónica inacabada a la espera de ese macrojucio que se anuncia.

La solidaridad con las presas y los presos políticos vascos ha sido y es entendida desde múltiples facetas. Políticas, sociales, emotivas, religiosas... Incluso desde Ipar Euskal Herria, con aquella espectacular Declaración de Baiona de 2014 que aglutinaba a todas las fuerzas del arco político, con la excepción del Frente Nacional de Marine le Pen, por cuestiones de normalización política. Todas ellas son válidas en ese intento de vaciar las cárceles. Para seguir escribiendo y protagonizando la historia, ya sin rejas, a la sombra de la luna.






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viernes, 12 de enero de 2018

Entrevista a Iñaki Gil de San Vicente

Carlos Aznárez ha tenido una muy interesante charla con Iñaki Gil de San Vicente, misma que afortunadamente para todxs nosotrxs ha sido publicada en la página del colectivo internacionalista Pakito Arriaran:


Carlos Aznárez

Internacionalista lúcido, exponente del pensamiento crítico y hombre de respuestas sin cortapisas, Iñaki Gil de San Vicente analizó para Resumen Latinoamericano, diversos aspectos que atañen a la izquierda europea y en especial a lo que viene ocurriendo en ese campo en Euskal Herria y Catalunya.

Crítico implacable con lo que considera “retrocesos” o “involuciones” no deja de ser optimista en cuanto a la posibilidad a futuro de un nuevo parto de la izquierda revolucionaria.

Columnista habitual de Telesur, Hispan TV y varios medios locales de Euskal Herria, las opiniones de Gil de San Vicente no solo pueden ser aplicadas a la Europa actual sino que abarcan muchos de los temas que hoy se debaten en Latinoamérica y el resto del Tercer Mundo.

-A cien años de la Revolución rusa y de la aparición de Lenin en escena, qué quedan de esas ideas en la izquierda europea?

-En la izquierda europea quedó muy poco, a nivel de esas ideas, pero se empezó a recuperar, sobre todo después del 2007, el mensaje central de Lenin que afirma que hay que tomar el poder. Una consigna central que se convierte en intragable para cualquier burguesía. Por supuesto que mientras algunos tratan de reducir a Marx al rol de economista o filósofo, a Bakunin lo califican como ideólogo romántico, o tratan de encorcetar al propio Che Guevara, es evidente que con Lenin no han podido. Eso es así debido a lo que ya ha empezado a plantearse en muchos sitios: primero, que la democracia burguesa es la forma externa de la dictadura del capital, lo que se nota claramente con la Unión Europea, y por otro lado, que frente a la Unión Europea, está volviendo a darse de alguna forma el viejo debate que tuvieron en 1915, fuerzas revolucionarias que planteaban una Europa socialista. Eso se une con la cuestión del poder. Tomar el poder es más perentorio que nunca. Sobre todo si se observa el panorama donde coexisten el loco de Trump, el nazi de Netanyahu, especímenes como Rajoy, el protofascista de Macrón en Francia, nazis como los que se dan en Austria, o conversos reaccionarios como es el caso de Merkel en Alemania, por no hablar de lo que ocurre en Sudáfrica, una verdadera derrota, donde han puesto como jefe a un capitalista feroz. En ese marco es que vemos que la cuestión del poder es fundamental, y Lenin se convierte cada vez más en la única personalidad de la izquierda que no se puede maquillar o endulzar dentro de una pantalla burguesa y ni siquiera reformista.

-¿Qué pasa con ese tema del poder en Euskal Herria, a la luz del desarme de ETA y la decidida opción por la vía política de la izquierda abertzale?

-En Euskal Herria hay un problema de fondo y es que como en otros muchos sitios ha concluido una fase general de la lucha de clases y el capitalismo se ha logrado desarrollar con más fuerza. Eso se dio en Irlanda con el IRA, en Colombia con las FARC o aquí con ETA. Aquella fase que se dio en los años 70 con la victoria del neoliberalismo, se vuelve a vivir ahora y es de una brutalidad impresionante en todas partes, en países comos Argentina y Brasil, en los Estados español y francés, en Estados Unidos y otros sitios. Este endurecimiento se da porque a pesar de todo, el neoliberalismo no ha conseguido derrotar la lucha de los pueblos. En Euskal Herria está costando, que ante la fase concluida comience a surgir una izquierda revolucionaria. La razón de esto último se debe entre otras cosas a que en los últimos años se suavizó mucho o se abandonó todo lo que hace a la formación y el debate teórico. Ha habido, y lo digo con dolor, recientes pasos dados por Bildu, como la firma junto al PP y el PSOE de un documento realizado en el Congreso de los diputados de Madrid a raíz de los atentados de Barcelona, o la felicitación a Donald Trump cuando ganó las elecciones. Ambos marcan una época y digo que es un hecho lamentable porque se inclinan por una línea, tanto en el ámbito estatal como internacional, que no tiene nada que ver con una política revolucionaria. Por otra parte, se están dando debates en el seno de Sortu para intentar una recuperación de la naturaleza revolucionaria, lo que marca que hay cierta efervescencia en ese sentido.

-¿Esta ofensiva capitalista, a su vez no está generando anticuerpos?

Fuera del esquema antes descrito, dentro de la izquierda abertzale a la que algunos denominan “oficial”, hay mucha movida en sectores de la juventud que tienen una visión crítica muy potente de lo que ha hecho el capitalismo adulto que está machacando a la juventud vasca, no solo con la represión política y carcelaria sino también con la económica, la cultural, la sexual, etc.

Por otro lado, está irrumpiendo una juventud que tiene expresiones significativas en la lucha de las mujeres, también se da una reflexión sobre nuevo tipo de internacionalismo, o frente al contexto de idiotización universitaria educacional, se activan unos debates contra la privatización educativa y la españolización de la cultura. A la vez se está produciendo un distanciamiento inquietante entre lo que es el poder adulto de la izquierda abertzale y lo que es la juventud militante.

-¿Puede definirse entonces al actual momento como un nuevo período de transición?

-Está claro que transitamos un período de transición donde tendrá que surgir una izquierda revolucionaria que podrá alumbrarse en base a las aportaciones de la juventud (entre los 18 y veintitantos años). Nosotros, los que “acumulamos juventud” hemos llegado ya a un límite. Por otra parte, en este año que acaba de finalizar quedó confirmado que por primera vez los salarios de los jóvenes son inferiores a los que reciben sus abuelos y abuelas jubiladas. Cualquier joven vasco de la actualidad tiene que esperar hasta los 28 o 30 años para independizarse de su familia, depende de la hipoteca de sus padres o sus abuelos para poder alquilar o comprar un piso y eso, obviamente, genera muchas tensiones. Hay una ofensiva muy grande de nuevas drogas químicas y de alcohol y hay una pasividad de la izquierda en este sentido. No se los combate, no hay confrontación con muchos campos de opresión como se acostumbraba en otro momento en la izquiera abertzale. En este complejo panorama se vislumbran gérmenes y atisbos de que empieza a pergeñarse una perspectiva revolucionaria que va a tener dificultados en surgir pero que inevitablemente llegará, y es de esperar que sea capaz de integrar todo lo bueno que se ha mantenido en este pueblo durante 60 años y también pueda abordar críticamente posiciones como las surgidas de los dos documentos firmados por Bildu de los que antes hablé.

-Tanto en Colombia como en Euskal Herria, después del adios a las armas por parte de organizaciones insurgentes, se ha comenzado a plantear el tema del “perdón” y la “reconciliación”, dos conceptos extraídos de procesos anteriores como los que se dieron en Sudáfrica o en menor medida en Irlanda. ¿Crees que hay márgenes reales para dichas propuestas?

–Creo que existen dos éticas y dos morales, las del opresor, las del torturador, las del juez, y por otro lado las del torturado, de la mujer golpeada, las del desocupado o del que tiene un trabajo con un salario que no le permite llegar a fin de mes para alimentar a su familia. Se trata de dos éticas y dos morales irreconciliables. Por desgracia, cíclicamente, y no es la primera vez que ocurre, cuando una izquierda se siente autoderrotada o da un giro espectacular al centro, termina aceptando la ética del dominante y mostrando distintos grados de culpabilidad y sintiendo complejo por los daños cometidos. Esto también está relacionado con el desplome sufrido en el debate teórico. La aceptación de tesis abstractas sobre derechos humanos abstractos, la aceptación de valores del opresor. Es un problema que recorre desde siempre la historia de la lucha de clases de los pueblos dominados. Esperemos que el resurgir de una izquierda revolucionaria supere todo esto y permita plantear de forma definitiva que existen dos éticas enfrentadas. Para poner un ejemplo concreto: el recrudecimiento del machismo más brutal, o de grados de violencia patriarcal que creíamos que este pueblo iba dejando atrás, como es el caso reciente de cuatro jóvenes en la localidad de Barakaldo, que han asaltado sexualmente a una niña. No son hechos nuevos pero sirven para mostrar toda la putrefacción de la sociedad burguesa que nosotros pensábamos que se había superado en Euskal Herria. Esos hechos aberrantes que surgen de la propia lógica del capital se están reflejando en esa violancia machista o en el consumo de drogas y alcohol por gente cada vez más joven. Esto no se puede enfrentar con pasividad. Desde una ética revolucionaria hay que volver a armar ideológicamente a la sociedad y fundamentalmente a los jóvenes y hay que reivindicar la ética de la resistencia y la justicia popular.

-Un tema del que se habla en algunos países latinoamericanos, como es el caso de Bolivia, es el de la decolonización. ¿Cómo dar la batalla cultural en Euskal Herria contra la incursión continua en ese aspecto por parte del capitalismo?

–En este país esa batalla es muy compleja. Hay que tener en cuenta que el euskera, nuestra lengua, no tiene los derechos que poseen el castellano y el francés. Incluso en muchos sitios tiene menos derechos que otras lenguas, como son el inglés, el chino o el alemán. O directamente se da una política de prohibición o acorralamiento. Tenemos claro lo que es el complejo mediático de la llamada “televisión pública vasca”, que es un instrumento en manos de una multicultura, que refleja la cultura burguesa internacional y el mercado de la industria cultural. Pero además tenemos también la propia indefinición de ciertos sectores de la izquierda abertzale, como es el caso dramático de lo ocurrido en Donostia-San Sebastián, donde durante todo el año 2016 se la designó como “Capital cultural europea” y ha habido muy poca denuncia y muy poca movilización crítica. Recién al final de ese año, sindicatos como LAB comenzaron a combatir eso, o surgieron algunos movimientos populares para reconquistar un espacio que se había perdido. Hubo total impunidad y vía libre al capital cultural multinacional para que hicieran de Donostia un escaparate de la cultura euroimperialista.

Luego hay un tercer problema en este sentido y es que no solo por la izquierda sino también por parte de la política institucional del Partido Nacionalista Vasco (PNV) o el poder castellano y unionista de UPN (Unión del Pueblo Navarro). Tenemos el caso escandaloso de los restos encontrados en Iruña-Beleia, que indican que ya en el siglo III de la era cristiana había inscripciones en euskera y esto ha sido silenciado por las instituciones.

Por otro lado, hay que decir que actualmente la industria cultural y mediática se mueve en parámetros muy distintos a los de hace 20 años, hoy es una de las ramas más rentables de un capitalismo en crisis, y eso coincide con el proyecto que tiene el PNV en las provincias Vascongadas, de hacer una “economía de turismo”, con una apertura en Donostia, Bilbao e Iruña (Pamplona), hacia una industria cultural “selecta”, de gastronomía, etc. Todo eso es demoledor y no parece haber conciencia de eso por parte de la izquierda.

-¿Por donde buscar entonces la luz al final del túnel en este aspecto?

-Hay un par de cosas que creo importantes a nivel de anticuerpos: una de ellas es el contenido del euskera como lengua no mercantilizada y por otra parte, el contenido del paganismo vasco. Hay una cultura pagana vasca subyacente a la figura de Mari (N.de R: Mari o Maddi es el numen principal de la mitología vasca precristiana), de las tradiciones vascas, de resistencia a toda la mentalidad cristiana de sumisión, que hay que retomar, y en parte la introducción de tantos chicos y chicas jóvenes que se están acercando a la lucha de liberación tiene que ver con este paganismo, con figuras e iconos anteriores a la propiedad privada. Un debate de recuperación de la cultura vasca que no tenga en cuenta las conexiones anteriores a la propiedad medioeval y capitalista, no conducirá a nada, será una pérdida de tiempo. Se trata de reconstruir una cultura comunitaria que se oriente a la superación de la propiedad privada y del patriarcado, empezando por los espacios primarios, por los gaztetxes (centros sociales juveniles), por los espacios polisexuales liberados, por la recuperación de las comunas. En fin: por la lucha cotidiana.

-Nos interesa una reflexión tuya sobre Catalunya y todo lo que se ha venido produciendo allí a nivel de lucha por la independencia y de abierta rebelión popular contra el mandato del imperio español,

-Hay que partir del hecho de que todo el aparato del Estado español está volcado para que el próximo 17 de enero (N.de R: fecha de constitución del nuevo parlamento catalán), no se pueda implementar un gobierno catalán que responda a la mayoría parlamentaria. La detención de los diputados y la permanencia en el exilio de altos miembros del gobierno catalán tiene como objetivo impedir que el Parlamento refleje la composición real del mismo. El gobierno de Rajoy está recurriendo a todos los métodos de presión para lograr eso, están imputando a través de la Judicatura (como también lo hacen con jóvenes vascos y de todo el Estado) y además utilizan el propio sistema parlamentario para amputar al Parlamento catalán. Ese poder español está recortando de esta manera su propio mito de la democracia burguesa.

Sin embargo, esa es la parte superficial del problema, lo que Catalunya está indicando actualmente es el impasse que ha surgido a través de la maniobra de todas las fuerzas políticas, creando el partido “Ciudadanos” y también a “Podemos”, inmediatamente después del 15M. “Ciudadanos” se creó antes con un proyecto internacional donde estaban los servicios secretos de Estados Unidos y otros países, mientras “Podemos” surgió precisamente para paralizar todo el ascenso de lucha que había después del 15M y conducirlo al pantano del parlamentarismo como ha logrado hacer. Sin embargo, esa maniobra fracasó porque la podredumbre del Estado español es tal, que eso se desmontó. En estos momentos hay una situación socioeconómica brutal, sobre ganancia para una minoría y empobrecimiento para el resto. Y sobre todo, los cuatro problemas históricos que arrastra desde el siglo XVI el Estado español: la cuestión internacional dentro del Estado, la terrible corrupción, el atraso tecno-científico y de productividad del trabajo y por último, el control tremendo que tienen poderes fácticos, como la Iglesia, las Fuerzas Armadas, la prensa y la banca. Catalunya es hoy el punto crítico de esa situación de impasse, pero van a surgir otros.

Además, tenemos que recordar que en Catalunya, pese a que hay una mayoria parlamentaria independentista, existe también una mayoría social de derecha. Esto refleja que se está gestando una tensión creciente dentro del Estado español, donde se está uniendo junto a la complejidad del movimiento obrero, la influencia de un nacionalismo español muy duro. Un nacionalismo que se planta por derecha en “Ciudadanos” pero también por “izquierda”, con Podemos o Izquierda Unida, y entre todos ellos apoyan a esta España decrépita. La pasividad que ha tenido la izquierda española para denunciar el papel del gobierno de Rajoy, de la monarquía, del ejército, de la Iglesia, de la prensa, o el represivo e intervencionista artículo 155, o hechos terribles como son la represión en Catalunya, Galicia, Andalucía y Euskal Herria, indican que dicha izquierda está retrocediendo frente al auge de ese nacionalismo español.

-¿Cómo se sale de esta encrucijada?

-Espero que una vez que se llegue, en esta situación de impasse, a una situación de rebote y respuesta. Cuando se tenga claro que ya no hay más terreno que perder, es probable que se vuelva nuevamente a la confrontación. Hay una lógica electoral y parlamentaria que oculta una lógica subterránea que precede a giros hacia la izquierda, y que generalmente se manifiestan en hastío, cabreo, bronca y gestos similares del electorado, frente a un cúmulo de injusticias. Eso es lo que se observa hoy en Catalunya, la divergencia entre el voto electoral y los movimientos subterráneos. Pero si no hay una izquierda revolucionaria, un sindicalismo combativo, y movimientos populares fuertes que estén dentro de esa tendencia hacia el malestar y a la autoorganización subterránea, y ayuden desde adentro a que esa tendencia se fortalezca, puede pasar que se paralice como ocurrió con el 15M. Hay que evitar que eso vuelva a ocurrir, y trabajar desde dentro de esta tendencia a la radicalización que no se tiene que plasmar inmediatamente en una formación electoral.






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