domingo, 30 de septiembre de 2018

Euskal Herria Arropa a los Cabacas

Desde Naiz nos traen el recuento de una actividad desarrollada en Bilbo en solidaridad con los familiares de Iñigo Cabacas a 15 días de que por fin inicie el juicio para tratar de esclarecer su caso.

Aquí la información:


Rostro conocidos de la sociedad vasca han firmado un manifiesto en apoyo a la familia y a los amigos de Iñigo Cabacas, que falleció en abril de 2012 tras recibir un pelotazo por parte de la Ertzaintza. En el texto se reclama verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. El juicio por la muerte del joven arrancará el 15 de octubre y estará precedido de una vigilia.

Ion Salgado

«No podemos admitir que este homicidio quede sin resolver». Estas palabras están recogidas en un manifiesto en apoyo a la familia y a los amigos de Iñigo Cababas, un joven aficionado del Athletic que falleció en abril de 2012 tras recibir el impacto de una pelota de goma disparada por agentes de la Ertzaitnza.

El manifiesto, presentado este sábado en el Kafe Antzokia de Bilbo por Eneritz Zabala y Koldo Gutiérrrez, recuerda que el 5 de abril de 2012 Cabacas celebraba junto a sus amigos la victoria del Athletic frente al Schalke 04 «hasta que irrumpió un grupo de ertzainas y comenzó a disparar balas de goma».

«Un ertzaina apuntó hacia el el sitio en el que estaba Iñigo, disparó una bala de goma y le hirió gravemente. Murió el 9 de abril, tal y como apunta la autopsia, como resultado del impacto de una bala de goma. Bala de goma cuyo uso está prohibido en la mayoría de los países de Europa», recuerda el texto, en el que se advierte de que «cualquiera podía haber sido la víctima mortal aquella fatídica noche, puesto que a Iñigo lo mataron por hallarse de celebración en la calle».

Asimismo, denuncia que «quienes tienen el cometido de velar por la garantía de nuestros derechos fueron precisamente los que vulneraron el derecho a la vida de Iñigo. Y tras matarlo, en lugar de investigar para esclarecer lo sucedido y determinar las responsabilidades correspondientes, se han dedicado a poner obstáculos a quienes investigaban y denunciaban este homicidio, a la vez que trataban de proteger a los responsables».

Los firmantes recuerdan que no piden «nada del otro mundo, simplemente pedimos el respeto de cuatro principios que serían beneficiosos para todas y todos: verdad, que se reconozca lo ocurrido; justicia, para que los responsables hagan frente a sus responsabilidades sin ningún tipo de privilegio; reparación a la familia; y garantías de no vuelva a repetirse».

Entre los firmantes del manifiesto figuran el bertsolari Jon Maia; los actores Patxo Telleria y Aitor Merino; las actrices Itziar Ituño y Ane Zabala; Francis, el cantante de Doctor Deseo; Aiora Renteria, en representación de Zea Mays; los escritores Toti Martínez de Lezea, Kattalin Miner y Xabier Monasterio; los boxeadores Kerman Lejarreta, Aratz Garmendia e Ibon Larrinaga; el surfista Kepa Acero; la futbolista Eba Ferreira; y los exfutbolistas Tiko, Yeste, Koikili, Endika Guarrotxena, Joseba Garmendia y Oleguer Presas; además de una larga lista de periodistas.

El manifiesto, que está disponibles en redes sociales, se ha hecho público a pocos días de que arranque el juicio contra seis agentes de la ertzaintza, para los que la Fiscalía no pide pena alguna al considerar que no hubo delito en la carga policial que acabó con la vida de Iñigo. El juicio se celebrará desde el 15 de octubre hasta el 9 de noviembre. Los familiares y amigos han convocado una vigilia el día anterior al inicio de la vista oral.






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«Siendo Pueblo»

Naiz trae a nosotros la crónica de la II. Conferencia Política de Sortu llevada a cabo en la capital de todos los vascos:


Sortu ha celebrado en Iruñea su II. Conferencia Política tras un curso que Arkaitz Rodríguez, secretario general, ha definido como positivo por las movilizaciones populares, el acuerdo sobre bases del Nuevo Estatus de la CAV o la culminación del cambio de ciclo. Para el que empieza ahora, el partido de la izquierda abertzale apuesta por «acelerar el proceso soberanista» y hacerlo con el pueblo, «siendo pueblo».

Ramón Sola

Tras su refundación en 2016-17, Sortu ha reunido hoy en Iruñea a unos 500 militantes en su II. Conferencia Política. En el discurso principal de la mañana, el secretario general, Arkaitz Rodríguez, ha marcado tres retos claros para el curso que empieza ahora: «Acelerar el proceso soberanista»; «llenarlo de contenido, de sociedad, de pueblo»; y «sacar a los presos a la calle, porque se han acabado las excusas».

Todo ello tras un curso pasado en el que Sortu advierte importantes avances, como el acuerdo sobre bases del Nuevo Estatus en la CAV y sobre todo las movilizaciones sociales: «La calle está hirviendo como no ocurría en muchos años». En realidad, ambos factores están íntimamente unidos en opinión de Arkaitz Rodríguez: «Ese acuerdo de bases también se debe al impulso popular, sin él no hubiera sido posible, y ahora hace falta que el impulso social lo haga irreversible, porque ya avisamos de que a ese acuerdo no iban a faltar enemigos».

Sobre esa negociación radicada en el Parlamento de Gasteiz, el líder de Sortu ha sido tajante: «Sin derecho a decidir no hay Nuevo Estatus, así de sencillo. La izquierda abertzale no va a avalar en ningún caso un acuerdo que no lo recoja. Como decía Telesforo Monzon, solo avalaremos una relación de igual a igual, de pueblo a pueblo, de Estado a Estado».

Otro gran paso adelante del curso anterior ha sido la culminación del cambio de ciclo «con éxito», ha dicho Rodríguez, atendiendo sobre todo a los obstáculos estatales que no han conseguido frustrarlo durante una década. Lo ha situado como muestra de la capacidad de la izquierda abertzale para crear nuevos escenarios, pero haciendo hincapié en que una vez hecho ese tránsito «ahora toca ganar, y ganar es construir un Estado. No un Estado solo para cambiar la bandera, sino para otro modelo social y para democracia verdadera, de calidad».

Entiende que hay mayoría sobrada para avanzar hacia la soberanía, porque las movilizaciones de los últimos meses (mujeres, pensionistas, jóvenes...) son la señal de que hay una pulsión mayoritaria en ese sentido. «Porque esto no es ningún oasis –ha denunciado–, y si no, que se lo pregunten a los pensionistas, a los trabajadores o a las hijas de Maguette», última víctima mortal de la lacra machista tras una cadena de negligencias y fallos del sistema de protección.

El discurso se ha iniciado con un recuerdo a Catalunya y también a los presos, exiliados y deportados vascos, que llevaba un compromiso parejo: «No cejaremos hasta que estéis libres», saludado por los 500 asistentes al acto con gritos de ‘‘Euskal presoak etxera’’. Arkaitz Rodríguez ha cerrado su intervención con el mismo problema pendiente: «Hemos pasado años oyendo que cuando ETA desapareciera la dispersión se acabaría en 48 horas y que cumplirían la ley, su ley. Pues que la cumplan, que la cumplan de una vez. Kepa Arronategi no tiene que estar en Zuera, tiene que estar en la calle. Y Marta Igarriz no tiene que estar en Logroño, tiene que estar en la calle. Este pueblo tiene derecho a un futuro sin presos ni presas políticas».

Esta II Conferencia Política en Refena (entre Berriozar e Iruñea) continúa con una comida popular y con el homenaje al luchador anti-apartheid sudafricano y referencia internacional de izquierda Ronnie Kasrils.






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El Futuro Próximo de la Fundación Euskadi

En El Correo se ha publicado este artículo que nos da a conocer las nuevas más recientes con respecto al equipo ciclista vasco Fundación Euskadi:


La entidad presidida por Landa garantiza su continuidad, ayudará a la cantera vasca y creará un equipo femenino en 2019

J. Gómez Peña

Cuando el corazón decide lanzarse a una aventura suele elegir el camino de la pasión. A esa palabra, 'pasión', suele acompañarle la imagen del fuego. Color naranja. Desde 1993 la Fundación Euskadi mantiene viva esa hoguera que ha dado calor durante casi tres décadas a varias generaciones de ciclistas vascos. Hace un año, la entidad estuvo a punto de ver cómo se extinguía ese fuego. Miguel Madariaga, el fuelle que había soplado desde el principio, apenas sostenía en vida las brasas. Le salvó uno de los productos de su cantera, Mikel Landa.

El corredor alavés, que acababa de ser cuarto en el Tour, salió al rescate de la entidad. Ahora la preside. Y, con la ayuda de un grupo de exciclistas y de Jesús Ezkurdia, prepara ya el segundo año de esta segunda vida de la Fundación. Será, como definen sus responsables, la temporada de «la consolidación». Pisan tierra firme. A la espera de dar en un futuro próximo el salto a la segunda división del ciclismo mundial, abonarán la cantera, desde las escuelas a la categoría sub'23, y van a poner en marcha un equipo femenino.

«Estamos para echar una mano al que lo necesite», ofrece Jorge Azanza, director deportivo del Euskadi continental, que este año ha estrenado categoría profesional. Con el apoyo de otro excorredor, Aitor Galdós, la Fundación está en contacto con escuelas ciclistas. «Queremos aportar nuestra experiencia, nuestros medios. Colaborar con los más pequeños y también con los sub'23», explican. El objetivo es cimentar la base, la pirámide que luego coronarán figuras como hoy es Landa.

En esa labor de siembra se enmarca la creación de un equipo femenino. Surgió de una necesidad. Había varias corredoras en Álava que tenían que desplazarse a otros territorios para encontrar un maillot. «Al principio pensamos en hacer un equipo de cadetes, pero luego empezaron a llamarnos más chicas y vamos a llegar hasta las sub'23», apuntan. «Bueno, vamos a cumplir 26 años de vida como Fundación. Ya era hora de tener un equipo femenino». Euskadi naranja. En femenino. A esta red tejida con ese hilo en la cantera se une la colaboración con la Universidad del País Vasco, con técnicos y estudiantes del Instituto Vasco de Educación Física.

Cuando en el verano de 2017 Mikel Landa se echó al hombro el peso de la Fundación, lo hizo con una meta: «Que las nuevas generaciones tengan las oportunidades que tuve yo cuando empecé». El ciclista de Murgia fue becario de la entidad presidida entonces por Madariaga. Luego pasó por el Orbea -equipo filial- y se hizo profesional con el Euskaltel-Euskadi. De naranja. Ahora, en paralelo a su carrera ciclista en el Movistar, mantiene vivo este fuego. Y lo alimenta. «A lo largo de esta primera temporada al frente de la Fundación ha habído algunas frustraciones, pero poco a poco han llegado los resultados. Van saliendo las cosas. Y eso me llena. Me motiva a seguir adelante», asegura.

«Puertas abiertas»

Al fondo se ve una valla que aún no se ha podido saltar: la creación de un equipo Profesional Continental, con acceso a carreras como la Itzulia y la Vuelta a España. «Nos lo planteamos, pero no estábamos todavía preparados», asumen Landa y sus colaboradores. «Hemos sido sinceros con los posibles patrocinadores. No era el momento. Y hemos dejado esas puertas abiertas», añaden. En el inicio, en los años noventa, el primer equipo Euskadi estuvo varias veces a punto de hundirse. Por eso, ahora, no quieren lanzarse al agua sin tener garantizado llegar a la orilla. Hay tiempo. «Este proyecto se ha consolidado. Nos hemos afianzado. Tenemos estabilidad y vamos a ayudar a crear esa pirámide con la cantera vasca. Esto crece y está abierto a todos», subrayan.

Trabajan con paciencia de campo. Jacques Anquetil y Raymond Poulidor se odiaron tanto como se necesitaron. Sin uno no había otro. Cuando se jubilaron del ciclismo se reconciliaron. En torno a una mesa, echaron unos tragos, jugaron a las cartas y acabaron hablando de lo suyo: el campo. Nacieron agricultores. Supieron darle tiempo al tiempo. Tratar la tierra, sembrarla, abonarla y aguardar a que todo brote. Las firmas Orbea y Etxeondo, que forman el núcleo del ciclismo vasco, reafirman su apuesta por este proyecto que se ampliará en 2019 con el apoyo a clubes de cantera y la formación de una escuadra femenina. Juntos subirán otro escalón para llegar un día, pisando tierra firme, a la élite del ciclismo mundial. «Soy optimista», dice Landa.

Ibai Azurmendi coloca a la cantera naranja en Innsbruck

El Mundial sub'23 disputado ayer en Innsbruck vio el rostro de un corredor de la Fundación Euskadi, Ibai Azurmendi, miembro de la selección española. El menudo ciclista navarro atacó en la segunda subida al puerto de Igls. A final, terminó en el puesto 36 y fue el segundo clasificado del equipo español, que logró meter a Jaime Castrillo en la sexta plaza. Azurmendi ha debutado este año en la categoría profesional con la Fundación Euskadi. Es de Leitza, como Mikel Nieve y el pelotari Oinatz Bengoetxea, que le llama 'Pantani'.

Datos de interés

Creación. En 1993, para fomentar el ciclismo vasco. Comenzó a competir en 1994 presidida por Miguel Madariaga.

1ª victoria. Agustín Sagasti, en la Vuelta País Vasco 1994.

Figuras. Roberto Laiseka, Igor González de Galdeano, Joseba Beloki, David y Unai Etxebarria, Iban Mayo, Haimar Zubeldia, Samuel Sánchez, Igor Antón, los Izagirre, Mikel Nieve, Mikel Landa.






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sábado, 29 de septiembre de 2018

Gernika Internacionalista

Naiz trae a nosotros esta crónica de lo sucedido en Gernika durante la jornada solidaria con el pueblo catalán convocada por Gure Esku Dago:


Miles de personas han respondido al llamamiento de Gure Esku Dago y han acudido al acto que desde Gernika-Lumo ha querido enviar al mundo un mensaje en defensa de los pueblos del mungo que siguen el faro de la «democracia y la soberanía». Han destacado que los pueblos vasco y catalán son «compañeros de viaje» y que apoyándose mutuamente, «el camino será más fácil y llegaremos más lejos». Puigdemont ha estado presente a través de un vídeo.

En un acto en el exterior del edificio Astra de Gernika-Lumo, Gure Esku Dago ha reunido a miles de personas para apoyar al pueblo catalán en los prolegómenos del aniversario del 1-O y para reivindicar las luchas de los diferentes pueblos del mundo que luchan por la soberanía y la democracia.

En nombre de Gure Esku Dago han intervenido Angel Oiarbide y Larraitz Zubeldia, que han comenzado sus alocuciones recordando que hace un año, el pasado mes de setiembre, las calles de Bilbo acogieron en el lapso de solo quince días dos manifestaciones multitudinarias para apoyar el referéndum catalán.

El 1-O, han añadido, «miles de ciudadanos y ciudadanas vascas estuviso en los colegios electorales, en calidad de testigos y observadores y observadoras». «No olvidaremos nunca lo que vimos: la determinación de las ciudadanas y los ciudadanos, el valor, la ilusión de votar, la capacidad de organización, de hacer frente al odio generado por la violencia».

Por todo ello, han mostrado su agradecimiento a las personas que hicieron posible ese «hito histórico», especialmente a quienes están en prisión o en el exilio. «Os queremos libres y seguiremos tejiendo esta ola de solidaridad hasta que estéis entre nosotros y nosotras, porque el futuro será mejor si lo construimos sobre la base de la solidaridad de los pueblos».

Gure Esku Dago ha explicado que ha elegido Gernika, «símbolo de las libertades del pueblo vasco». Allí han dibujado de forma colectiva una reproducción gigante del ‘Guernica’ de Pablo Picasso, que quiere lanzar al mundo «un mensaje de esperanza».

«En el siglo XXI, libertad y decisión son conceptos que van de la mano. Libertad es decidir», han reivindicado, para destacar que el 1-O fue «un grito de libertad».

Gure Esku Dago ha recordado a pueblos como el corso o el escocés y otros que mantienen «activos los objetivos de democracia y soberanía».

«En el caso de los pueblos catalán y vasco –han agregado–, podemos afirmar que compartimos el compromiso con la democracia y la soberanía y las ansias de construir un mundo más justo. Somos compañeros de viaje. Apoyándonos mutuamente, el camino será más fácil y llegaremos mucho más lejos».

Han concluido con un llamamiento para «avanzar en el camino de la decisión», «sin excluir a nadie, fomentando el debate, con ambición, sin ponernos límites y, por supuesto, dando la última palabra a la ciudadanía». «No tenemos miedo a decidir nuestro futuro con un referéndum. No le tenemos miedo a la libertad», han destacado.

Mensaje de Puigdemont

En un mensaje emitido en una pantalla gigante, el expresidente Carles Puigdemont ha agradecido desde su exilio en Bruselas el «acto de solidaridad, confraternidad y libertad» ofrecido desde Gernika al pueblo de Catalunya.

«Os lo digo en nombre de muchos que no lo pueden decir: los que están en la cárcel, los perseguidos, los que estamos en el exilio, la gente que tiene miedo de expresar sus ideas porque puede perder el trabajo, gente que ha visto cómo se persigue a músicos o simplemente han escrito un comentario en Twitter. En nombre de toda esa gente, muchas gracias por estar cerca de nosotros», ha afirmado.

Asimismo, ha subrayado que los vascos «no nos habéis fallado». «Lo mismo sentimos nosotros y sabéis también que vamos a estar siempre de vuestro lado, cuando viváis, ojalá no pase nunca, situaciones como las que nos ha tocado vivir frente a un Estado autoritario. Si eso pasara, sabéis que podéis contar con nosotros, con nuestra fraternidad», ha asegurado.

Carles Puigdemont ha destacado que, cuando alguien se «moviliza, no importa dónde, cerca o lejos, esa chispa llega a todos los rincones», incluidas las cárceles, y ha defendido que «mucha gente quiere vivir en paz en una democracia que respete el derecho a decidir».

«Simplemente quiere que se respete el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Catalunya ejerció su derecho el 1 de octubre y simplemente quiere que se respete su derecho a decidir, que se respete el derecho a expresarse a millones de personas que se movilizaron, a pesar de una violencia extrema contra gente pacífica», ha denunciado.

Por último, ha defendido que «tenemos derecho y lo vamos a ejercer hasta las últimas consecuencias». «Gracias por encender esa luz, podemos verla desde Bélgica, Escocia, desde Suiza, desde las cárceles donde están los presos políticos y seguirá encendida cuando logremos la libertad colectiva de todos», ha finalizado.

Asistentes

El acto ha contado con la presencia de la portavoz de EH Bildu en el Parlamento de Gasteiz, Maddalen Iriarte; los parlamentarios del PNV Luke Uribetxebarria y Jon Aiarza; y la secretaria general del sindicato LAB, Garbiñe Aranburu, entre otros.

También ha acudido una delegación de políticos catalanes formada por Aurora Madaula, diputada de Junts Per Catalunya; Roger Heredia, portavoz de la ANC; y Pau Villoria, viceconsejero de Presidencia del Govern.






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GED y el Aniversario del 1-O

En Noticias de Gipuzkoa han dado a conocer el llamado por parte de Gure Esku Dago a acudir a Gernika para solidarizarse con el pueblo catalán al cumplirse el primer aniversario del histórico referéndum en Catalunya:


La plataforma llama a reivindicar el 1-O y poner en valor “la dignidad del pueblo catalán”

Gure Esku Dago prepara para el próximo sábado en Gernika-Lumo un acto de “dimensión internacional, en defensa de la democracia y en solidaridad con Catalunya, con las personas presas, exiliadas y represaliadas existentes en la actualidad, y con sus familiares”. El acto, que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de la villa y y agentes sociales de la localidad, fue respaldado ayer en el Parlament de Catalunya por representantes de JxCAT, ERC y la CUP.

A un par de días del aniversario de la consulta del 1 de octubre, Gernika, cuyo Pleno aprobó ayer por unanimidad con los votos de PNV y EH Bildu, la declaración institucional Libertad es decidir, inaugurará “una obra colectiva” realizada entre las diversas fuerzas citadas. El mismo sábado se celebrará un acto “multitudinario de carácter artístico y político muy especial, que pretende reunir en Gernika una representación de los agentes políticos y sociales de Euskal Herria y Catalunya”.

“De esta manera, queremos proyectar internacionalmente, de una manera visual e impactante, tanto la reivindicación del derecho a decidir, como la dimensión política del referéndum del 1 de octubre”, anunció Gure Esku Dago la semana pasada, cuando presentó la iniciativa.

En dicho evento, al que desde la organización le otorgan un carácter de “histórico”, Gure Esku Dago y las entidades partidarias del derecho a decidir pretenden enviar “un mensaje al mundo a favor de la libertad de los pueblos para decidir su futuro, desde un lugar simbólico, Gernika, símbolo de la libertad del pueblo vasco”.

Lo harán a dos días del aniversario del 1-O, “un día que ha quedado grabado en nuestra memoria. Por un lado, por la determinación, el civismo, el empoderamiento y la actitud pacífica y democrática de la ciudadanía catalana. Y por el otro, por la respuesta violenta y represiva del Estado español contra las personas que querían votar y decidir su futuro”. La plataforma vasca consideró que “es momento de reivindicar el referéndum del pasado 1 de octubre, y de resaltar y poner en valor la dignidad del pueblo catalán”.





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viernes, 28 de septiembre de 2018

4° Aniversario de Ayotzinapa

Se han cumplido ya cuatro años desde que el estado mexicano desapareciera a 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural ubicada en Ayotzinapa.

Al respecto, Naiz nos trae esta crónica de la marcha que se ha llevado a cabo en la Ciudad de México para conmemorar la fecha:


Miles de personas han desbordado el centro de Ciudad de México para exigir justicia en el mismo día en que se han cumplido cuatro años de la desaparición de los 43 estudiantes de la escuela para maestros de Ayotzinapa, en el estado sureño de Guerrero.

«Valoramos el esfuerzo de la gente que ha estado con nosotros porque es una demanda importante. Si este movimiento fracasa, ganan los malos», ha señalado a Efe Felipe de la Cruz, portavoz de los padres de los desaparecidos, al constatar el éxito de la marcha un año más.

La manifestación ha arrancado poco después de las 16.00 del miércoles (23.00 en Euskal Herria) desde el Ángel de la Independencia y ha discurrido bajo la lluvia a lo largo del céntrico Paseo de la Reforma hasta finalizar en el Zócalo, la plaza principal de la capital mexicana.

Colectivos de estudiantes, maestros y defensores de los derechos humanos, entre otros, han desfilado portando numerosas pancartas y coreando el grito emblemático de esta lucha: «Vivos se los llevaron y vivos los queremos».

En la cabecera de la marcha han estado familiares de las víctimas de esa fatídica noche del 26 de setiembre de 2014 con letreros y camisetas con los rostros de los estudiantes y el lema «Nos faltan 43».

Esta cifra también la recuerda el llamado antimonumento, un gran 43 de color rojo enclavado en un punto neurálgico de la ciudad por el que ha transitado la manifestación un año más.

Pero también ha habido espacio para reivindicar a alrededor de 37.436 personas víctimas de desapariciones forzadas en México y criticar con dureza la gestión del Gobierno saliente de Enrique Peña Nieto.

La marcha ha tenido lugar tras la reunión que han mantenido los familiares de los desaparecidos con el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, a quien han confiado la «esperanza» para «alcanzar la verdad» sobre lo sucedido.

La versión oficial del Ejecutivo federal, conocida como «verdad histórica», sostiene que los jóvenes fueron entregados por policías corruptos al cártel del narcotráfico Guerreros Unidos, que los mató, los incineró en un vertedero y arrojó sus cenizas a un río.

A pesar de que organismos internacionales y expertos extranjeros echaron abajo esta versión apoyados en evidencias científicas, el mismo Peña Nieto todavía hoy sigue insistiendo en su veracidad.

En el encuentro con los padres, López Obrador, que asumirá la presidencia de México el 1 de diciembre, se ha comprometido a impulsar una Comisión de la Verdad independiente para seguir investigando el caso, como ordenó un tribunal colegiado el pasado junio

El portavoz de las familias ha asegurado a Efe durante la manifestación que la reunión con López Obrador ha sido «algo significativo» porque el presidente electo «se manifestó de manera diferente» a Peña Nieto.

«Con Peña Nieto se sentía la diferencia entre funcionarios y pueblo. Hoy pareció que la reunión era de pueblo a pueblo», ha celebrado De la Cruz, quien mantiene la «esperanza de que se cumplirán os compromisos» adquiridos.






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El Franquismo Presente en Nafarroa

Nos hemos cansado de decir que sociatas y peperos son las dos caras de la misma moneda, el franquismo borbónico.

Que José Luis Arasti del PSOE haya firmado la misa orden en contra de la celebración del Gudari Eguna en Iruñea que en su momento firmase Carmen Alba no es mas que un recordatorio más.

Lean lo que se denuncia desde Naiz: 


El secretario general de Sortu, Arkaitz Rodríguez, ha criticado la prohibición de un acto en Iruñea en homenaje a los militantes de ETA Jon Paredes, Txiki, y Ángel Otaegi y los tres miembros del FRAP, fusilados en 1975, y ha señalado que «demuestra que el franquismo continúa vivo».

Rodríguez ha participado en el acto de recuerdo a los últimos fusilados del franquismo que se ha celebrado en el cementerio de Zarautz y al que han acudido el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, y el responsable de la comisión de presos de Sortu, el expreso José Antonio López Ruiz, entre otros.

Ante la tumba de Txiki, su madre, familiares y amigos han participado en el homenaje en el que se ha bailado un aurresku y se ha cantado una canción en su recuerdo y del resto de fusilados el 27 de septiembre de 1975.

En declaraciones a los medios de comunicación, el coordinador general de Sortu ha reivindicado la necesidad de «construir»una «pluralidad de relatos que reflejen lo que sucedió» en los últimos años en Euskal Herria y ha señalado que «hay quien trata de hacer creer que no ha existido un conflicto político» y que «la única violencia ha sido la de ETA».

Rodríguez ha señalado que hace 40 años «se impuso una ley de punto final que dejó impunes todos los crímenes franquistas» y que «40 años después hay quien está tratando de imponer una nueva ley de punto final que deje impunes todos los crímenes de Estado», algo que ha considerado «inaceptable».

Durante el homenaje, el portavoz de la agrupación Ahaztuak 1936-1977, Martxelo Alvarez, se ha referido también a la prohibición del acto de Iruñea y ha remarcado que estos recuerdos «no son apología del terrorismo» sino «una apología de la resistencia antifascista».

Álvarez ha indicado que el delegado del Gobierno español en Nafarroa, el socialista José Luis Arasti, ha «estampado su firma» en la «misma orden» de prohibición emitida años anteriores por su antecesora en el cargo, Carmen Alba, del PP.

«Parece mentira que haya que recordar qué pasaba en 1975, cómo se había gestado el régimen franquista, qué negra historia tenían los que se apuntaron voluntarios para el pelotón de fusilamiento» del 27 de septiembre de ese año, ha agregado.

El portavoz del colectivo de memoria histórica Ahaztuak 1936-1977 ha considerado que los argumentos para la prohibición han sido «los mismos» que los que se gestaron en «los falsos consejos de guerra amañados» que llevaron al paredón a Txiki y Otaegi.

Álvarez ha concluido que la defensa de «la memoria» y «de estos muertos» requiere de la defensa de «unos valores sobre los que no hay que transigir».







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El Concordante y Transigente Urkullu

¿Quieren saber por qué el PNV en General e Iñigo Urkullu en particular les vienen tan cómodos a a los españolazos?

Tan solo lean esto publicado por El País y entenderán:


Urkullu propone que el nuevo Estatuto vasco sea “un acuerdo amplio y transversal” con tanto apoyo como el de Gernika

José Luis de la Granja Sainz

Ante la controversia política que suscita la elaboración del nuevo Estatuto vasco, conviene conocer sus precedentes históricos desde la República. En 1931, el líder socialista Indalecio Prieto indicaba al PNV de José Antonio Aguirre: “El Estatuto vasco tiene que ser una obra de concordia y transigencia. Primero, una obra de concordia dentro del País Vasco” y, después, “respecto de toda España”. Prieto criticaba el Estatuto de Estella, un proyecto de nacionalistas y carlistas, clerical (concordato vasco) y antidemocrático (negación de los derechos políticos a los inmigrantes del resto de España). Dicho proyecto, que naufragó en las Cortes, fue el “error de Estella” del PNV.

Aguirre rectificó pronto ese error y aceptó elaborar un Estatuto acorde con la Constitución republicana, que solo fue factible en 1936 gracias a su entente cordial con Prieto. El Estatuto vasco, aprobado en la Guerra Civil, supuso el nacimiento institucional de Euskadi, que nunca había existido como entidad jurídico-política. Su principal consecuencia fue el primer Gobierno vasco del lehendakari Aguirre en octubre de 1936. Aunque ese Estatuto apenas tuvo nueve meses de vigencia en Euskadi, al ser conquistada por el Ejército de Franco en junio de 1937, el Gobierno vasco subsistió en el exilio durante más de 40 años, hasta enlazar con el Estatuto de Gernika, aprobado en 1979.

Los Gobiernos de Aguirre y de Leizaola sobrevivieron tanto tiempo porque fueron de “unidad vasca”, sustentados en la coalición PNV-PSOE. No hubiesen perdurado si el PNV hubiese impuesto la “obediencia vasca” a los socialistas, obligándoles a asumir el derecho de autodeterminación de Euskadi. Este intento de Aguirre provocó una grave crisis durante la II Guerra Mundial. A su término, Aguirre dio marcha atrás: renunció a dicha “obediencia” y formó un nuevo Gabinete de “unidad vasca”.

En la Transición, los dirigentes del PNV no repitieron sus errores de 1930-1931, participaron en los organismos de la oposición democrática y continuaron su alianza con el PSOE (entonces ya PSE) en el Consejo General Vasco. El PNV no votó la Constitución de 1978, pero fue el principal artífice del Estatuto de Gernika, que ha sido su mayor éxito político-institucional. Con él ha gobernado Euskadi desde 1980, salvo el trienio del Gobierno socialista de Patxi López.

Los mayores enemigos del Estatuto han sido ETA y la izquierda abertzale, que lo declaró “muerto” hace décadas. Si continúa vivo se debe al fracaso tanto del Pacto de Estella (1998) como del plan Ibarretxe (2004), rechazado en las Cortes. Consecuencia de la vía radical de Ibarretxe fue la pérdida del Gobierno vasco por el PNV en 2009. Su giro hacia la moderación, liderado por Iñigo Urkullu, le permitió no solo recuperar el Ejecutivo autónomo en 2012, sino también conseguir el mayor poder institucional del PNV en toda su historia y la estabilidad política gracias a sus pactos con el PSE, con el que gobierna en coalición.

Urkullu ha retomado la tradición predominante en el PNV: el pragmatismo y la alianza con fuerzas no nacionalistas. El lehendakari ha propuesto que el nuevo Estatuto vasco, que sirva “al menos para una generación”, sea “un acuerdo amplio y transversal” entre diferentes con tanto apoyo como tuvo el Estatuto de Gernika. Sin embargo, esto es imposible con las bases pactadas por su partido y Bildu, porque suponen un regreso al frente nacionalista de Estella y al plan Ibarretxe en temas fundamentales como el “derecho a decidir”, la “consulta habilitante”, la distinción entre ciudadanía y nacionalidad vasca. Los partidos no nacionalistas y el Gobierno de Pedro Sánchez han advertido de que un Estatuto soberanista será rechazado por el Congreso. El sector del PNV, encabezado por Joseba Egibar, negociador de esas bases, ha metido en un atolladero al lehendakari, del que solo puede salir si las renegocia con el PSE. Según la historiadora Margaret MacMillan, “la clave de un buen líder es saber dar marcha atrás”. Aguirre lo hizo en 1932 y 1945. Urkullu puede hacerlo para lograr su objetivo: un nuevo estatus para Euskadi.

El PNV debe tener en cuenta los antecedentes históricos: sus “errores de Estella” de 1931 y 1998; sus aciertos en 1936 y 1979. Su “péndulo patriótico” tiene que decantarse por el pragmatismo de Urkullu o por el soberanismo de Egibar. Sabe que no puede acordar el Estatuto con Bildu y seguir gobernando con el PSE. Tiene que optar por aprobar el Estatuto con la fuerza que justificó el terrorismo de ETA o con su aliado en el Gobierno vasco durante 56 de los 82 años transcurridos desde 1936. El principal referente de Urkullu es Aguirre. Ahora puede ser su digno heredero, pactando el Estatuto con el PSE, o ser un segundo Ibarretxe con un proyecto fallido. El consejo de Prieto a Aguirre, “el Estatuto vasco tiene que ser una obra de concordia y transigencia”, es válido hoy para que se apruebe el nuevo Estatuto. Tal es el reto histórico que debe afrontar el lehendakari.






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jueves, 27 de septiembre de 2018

París Avala Tortura Española

Los jacobinos han terminado por declararse sumisos ante las exigencias españolas dejando así a la represaliada política vasca Iratxe Sorzabal, víctima de tortura, en la más completa indefensión.

Vean lo que se denuncia desde Naiz:


El Tribunal de Apelación de París ha aceptado dos de las tres euroórdenes contra Iratxe Sorzabal. No será entregada hasta que cumpla la condena impuesta en el Estado francés.

El Tribunal de Apelación de París ha dado luz verde a dos de las tres euroórdenes emitidas por la Audiencia Nacional española contra Iratxe Sorzabal, que a pesar de ello no será entregada hasta que cumpla la condena que le impusieron en el Estado francés.

El tribunal no ha tenido en cuenta el informe de los expertos realizado en base al Protocolo de Estambul, que corroboró el relato de torturas de la irundarra.

La sala de instrucción ha dejado en suspenso, para otra audiencia el próximo 7 de noviembre, una tercera euroorden española contra Sorzabal. Los jueces franceses han pedido un complemento de información porque la documentación que les llegó de la Audiencia Nacional española el pasado de abril pasado, a cuenta de una solicitud previa, no está traducida.

Sortu tilda de «escandaloso» el veredicto

Sortu ha considerado «escandaloso que el Estado francés haya desoído las brutales torturas sufridas por Iratxe Sorzabal a manos de la Guardia Civil en 2001 a la hora de aceptar dos euroordenes. A través de estas torturas físicas y psicológicas, corroboradas por expertos y por el propio Protocolo de Estambul, obtuvieron su autoinculpación. La legislación internacional es muy estricta al respecto y prohibe la utilización de testimonios inculpatorios obtenidos bajo tortura».

La formación independentista ha manifestado que «el Estado francés nos da una de cal y una de arena en la resolución de las consecuencias del conflicto» y ha añadido que«la euroorden, además, no favorece ni la paz ni la convivencia; al contrario, la presa política vasca se enfrenta ahora a la pesadilla de volver a estar en manos de las mismas autoridades que la torturaron». 






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miércoles, 26 de septiembre de 2018

Delegado Sociata en la CAV

No importa si es sociata o pepero o si en el futuro es un podemita o un falangista anaranjado, la misión de todo delegado español -colonialista y españolista- en la CAV será la de tratar de dinamitar cualquier iniciativa en favor ya no solo de la autodeterminación del pueblo vasco desde el ámbito político sino también desde cualquier otro ámbito, sea cultural, identitario, deportivo, etc.

Así pues, el sociata Jesús Loza ya muestra que su gestión bajo el auspicio de Pedro Sánchez no será diferente a la de sus antecesores.

Así lo denuncian en este texto dado a conocer por Deia:


Joseba Azkarraga e Iñaki Lasagabaster

Hay un dicho que hoy es de aplicación al nuevo delegado del Gobierno: “No hay cosa que más ruido meta que un coche viejo y un diputado nuevo”. Cambiamos lo de diputado, por delegado y como anillo al dedo. Conocemos desde hace años a Jesús Loza. Es más, le tenemos aprecio personal, pero cada día que pasa, nos causa una mayor discrepancia con sus declaraciones.

Como ciudadanos vascos, planteamos un problema político, que debe y tiene una clara respuesta jurídica y que el delegado del Gobierno continua ignorando. Una vez más, en su raca-raca continuo desde que fue nombrado, el delegado volvía hace unos días, en rueda de prensa, a manifestar, que había que reorientar la política penitenciaria, que “lo importante es la reinserción no el alejamiento” al que están sometidos los presos y presas vascos y sus familiares. Esta afirmación es sorprendente jurídicamente. Parece ser que en política “lo importante” está por delante de los derechos de las personas.

Se equivoca radicalmente con esta afirmación, haciéndolo además cuando en cumplimiento de su cargo y siendo una autoridad pública no debería hacerlo. El delegado está obligado por la ley, por sus propias leyes. Las decisiones que pueda adoptar, al igual que las opiniones que manifieste en el ejercicio de su cargo, deben respetar la legalidad. En concreto, en materia penitenciaria, y específicamente en relación con los presos y presas vascos, debe atenerse a la legalidad. Así lo ha manifestado su partido, su gobierno y su ministro del Interior. A los presos y presas vascos se les aplicará el principio de legalidad. Y así mismo, incluso, lo han afirmado las asociaciones de víctimas, como no podía ser de otra manera.

Lo que viene a afirmar el delegado es que el cumplimiento de la legalidad no es importante. En otros términos: aunque la ley y la jurisprudencia del Tribunal de Derechos Humanos hayan reconocido en seis sentencias hasta este momento que las personas privadas de libertad tienen derecho a estar internas en centros penitenciarios cercanos a su domicilio habitual, el Gobierno español continua teniendo a los presos y presas vascos a cientos de kilómetros de Euskal Herria.

Según las palabras del delegado, lo importante es la reinserción, no el alejamiento, afirmación no sólo sin base legal sino también contraria al ordenamiento jurídico, como hemos dicho. La repetida reorientación de la política penitenciaria del Gobierno va a ser “discreta”, con el conocimiento de las asociaciones de víctimas, que realizan un “control riguroso del Gobierno”, pero a las que “agradece su comprensión”.

Nada hay que decir a las asociaciones de víctimas, nada más que reconocerles su dolor. También recordar que han declarado su respeto a la legalidad. Pero la declaración del delegado no puede, ya que así lo parece, disimular su actuación acogiéndose a las limitaciones que, según sus palabras, le provoca el control de las asociaciones de víctimas. Estas, por propio reconocimiento y al igual que las demás personas, están sometidas a la ley. La ley es contraria a la política de alejamiento que tanto sufrimiento está causando, no solo en los presos y presas vascos, sino en el colectivo familiar que sufre la práctica de una política penitenciaria de carácter vengativo.

El delegado piensa, o le han dicho que diga, que jurídicamente la política de alejamiento es correcta. En otros términos y repitiendo la pregunta que recientemente le planteamos en otro medio de comunicación distinto a este, ¿tienen los presos y presas vascos derecho a cumplir condena en centros penitenciarios próximos a su domicilio habitual? Si la respuesta es afirmativa, no hay lugar a consideraciones como la de que la reinserción es lo importante o que el gobierno está sometido a un férreo control por las asociaciones de víctimas. Según nuestro criterio, lo importante es satisfacer el derecho que esas personas internas en prisión tienen, derecho que no está siendo respetado por el Gobierno español, a pesar de las grandilocuentes declaraciones de su presidente, cuando tomó posesión de su cargo, en el sentido de iniciar una profunda revisión de la política penitenciaria.

La política penitenciaria no puede seguir en una nebulosa que esconde una política, fruto del juego partidista, sin respeto alguno al mandato de las normas jurídicas. Así lo ha reconocido, recientemente, María Jauregi Lasa, al pedir al Gobierno español valentía para acercar a los presos y presas, lo que para ella no es más que aplicar la legalidad vigente. Además de reconocer su integridad, que nos produce admiración en esta época de política y pensamiento plano e interesado, debemos incidir en su afirmación de respeto de la legalidad y de los derechos de las personas internas en prisión. El acercamiento de los presos y presas vascos, es una obligación de los poderes públicos porque es la satisfacción de un derecho. Si el delegado cree que no es así, nos gustaría conocer sus razones. Y sobre todo, insistimos una vez más, menos palabras y más hechos. No se pueden seguir anunciando traslados por goteo cuando la normativa penitenciaria no marca excepciones. Todos y todas las presas vascas tienen derecho a estar cerca de su lugar de residencia. Lo contrario es incumplir la propia legislación.

Contra estas vulneraciones de derechos, nosotros y nosotras también, estaremos en Donostia el próximo 20 de octubre. Es una obligación ciudadana, si queremos dejar a las generaciones que nos siguen una sociedad mejor que la que nosotros recibimos.

Entendemos que es necesario un acuerdo sobre dos cuestiones básicas, como son el tratamiento que hay que dar a todas las víctimas de tantos años de enfrentamiento y la cuestión de las cárceles. Sin ello no podremos hablar de una sociedad reconciliada y en paz. Hoy es éste nuestro reto. Esperamos que sea también el del delegado.






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La Libertad de Kaskagorri

Vaya, la argucia de cerrar la página web de la comparsa Kaskagorri no le ha funcionado a Madrid pues sus aliados en Washington han preferido anteponer su supuestamente sacrosanta Primera Enmienda.

Vean lo que nos reportan desde Naiz:


El Departamento de Justicia de EEUU, tras analizar la petición de la Audiencia Nacional de identificar a la persona que registró el dominio www.kaskagorri.org en un servidor de aquel país, ha determinado que la exhibición de imágenes de presos por pertenencia a ETA es libertad de expresión, un derecho fundamental protegido por la Primera Enmienda de su Constitución. Ni el artículo 578 del Código Penal que habla de «enaltecimiento del terrorismo» ni un supuesto «ultraje o menosprecio a las víctimas» han condicionado la decisión de EEUU. Desestimada la petición española, la causa contra la comparsa de Bilbo ha tenido que ser nuevamente sobreseída.

La Primera Enmienda, idea ilustrada básica de los fundadores de la Constitución de EEUU, contiene los derechos más importantes reconocidos a la ciudadanía. A saber, derecho a la libre expresión, libertad de prensa, de religión, de reunión y de compensación por agravios gubernamentales, aspectos esenciales todos para el desarrollo de una democracia funcional y de una sociedad libre. Especialmente en temas que generan controversia o confrontación, o en coyunturas cambio social, esas libertades constituyen el sustento que da vida al discurso público. Permite escuchar historias y sufrimientos diferentes, confrontarlos con los propios, y poder desarrollar así un pensamiento colectivo mediante el debate inteligente.

La libertad de expresión no significa nada si no se protege en tiempos inquietos y difíciles, frente a atropellos e intentos de control y monocultivo de las mentes. Eso es lo que se pretende en Euskal Herria con maniobras como la prohibición de las imágenes de los presos vascos. La situación de este colectivo, y el de sus familiares y allegados, no son opinión ni ruido, sino cruda realidad, marcada por el sufrimiento. Distraer al respecto, desinteresarse o silenciarlo a golpe de castigo es erosionar la libertad de expresión. Informar e informarse sobre la situación de los presos vascos, además de una responsabilidad, es esencial para conformar una sociedad activa y con defensas.






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Urtaran y el Okupatu Gasteiz Eguna

Desde Naiz nos traen información acerca del embrollo en el que se ha metido el gobierno de Gasteiz, mismo que niega su alcalde Gorka Urtaran del PNV:


El alcalde de Gasteiz, Gorka Urtaran, ha salido al paso de las acusaciones de que el Ayuntamiento está ejerciendo la «censura» o algún tipo de «prohibición» contra la iniciativa Okupatu Gasteiz Eguna.

Urtaran ha indicado que la propuesta municipal es que este evento se pueda realizar en la plaza de Etxauri, el parking de Etxauri y la plaza Santa María. Ahora, el colectivo solicitante deberá aportar la documentación requerida. 

«El espacio público es de toda la ciudadanía gasteiztarra y, cuando recibe una petición, el Consistorio la analiza desde el punto de vista técnico y atendiendo a una serie de criterios establecidos. En este caso, hemos adaptado el evento a la realidad existente ese día en Vitoria-Gasteiz», ha explicado.

El alcalde ha enumerado cuáles son los criterios que se tienen en cuenta a la hora de autorizar o no diferentes eventos, y ha citado por ejemplo que no se permiten aquellos que ensalzan actitudes que no respetan los Derechos Humanos o aquellos de carácter lucrativo, lo que no es el caso. También se rechazan, ha añadido, autorizaciones en las plazas más emblemáticas, al estar reservadas para eventos de ciudad e institucionales; se tienen en cuenta criterios de sostenibilidad; o se analizan qué otras actividades hay programadas para esa fecha.

En el caso de OkupaTu gasteiz Eguna se había solicitado la plaza del Matxete, la calle Cuchillería, el parque Etxanobe, la plaza Etxauri, la plaza de la Brullería, la plaza Santa María, la Plaza Nueva, el Casco Medieval en general y la plaza de la Virgen Blanca.

En la plaza del Matxete se llevará a cabo ese día el Euskal Herriko Dantzari Eguna. En Cuchillería y Brullería tendrá lugar el Mercado de la Almendra, mientras que la plaza Nueva y la Virgen Blanca se reservan para eventos de ciudad o institucionales, ha indicado.

En la plaza Santa María se autoriza la ocupación del espacio para una comida popular, y en la plaza Etxauri la instalación de un escenario, dos txosnas y una jaima. Se deniega el permiso de uso del parque Etxanobe, al entender que se debe mantener abierto un espacio de estas características para el uso general, teniendo en cuenta que se permite la plaza Etxauri. 

«Es absolutamente falso, por tanto, que se haya prohibido ningún evento ni que haya habido ninguna censura. Lo que ocurre es que el espacio público es de todos y de todas y debe ser compartido por las diferentes iniciativas ciudadanas e institucionales. Se le ha tratado exactamente igual que a cualquier otro, con las mismas condiciones y requisitos«. ha zanjado Urtaran.






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Rescatar la Historia de la Pelota

Por medio de Deia traemos a ustedes la gesta de Jose Mari Urrutia Totolo quien está dispuesto a rescatar y conservar la historia del "más universal de los deportes vascos":


El ondarrutarra Jose Mari Urrutia rescata la historia “del deporte más universal de los vascos”

Imanol Fradua

“Si hay algo que ha expandido nuestra cultura por el mundo, esa es la pelota”. Quién lo afirma sabe de lo que habla. El ondarroarra Jose Mari Urrutia, Totolo, lleva más de tres décadas recopilando todo tipo de material de un deporte “nacido en Euskal Herria que se ha hecho universal”. Tantos años cultivando su pasión, en la que también fue protagonista cuando jugaba a cesta, le convierten en una enciclopedia humana que lejos de guardarse para sí mismo sus colecciones, trata de exponerlas para que “conozcamos mejor nuestra propia historia”. Fotografías, cestas, carteles, escritos, pelotas o libros, Urrutia bucea en todo tipo de archivos y ha tejido una red de colaboradores con un único objetivo. No es otro que “rescatar la memoria de un deporte sagrado para nosotros que ha expandido Euskadi por el mundo”.

“Del hilo al ovillo”, que es como trabaja para hacerse con carteles, fotografías y todo tipo de documentos, Totolonarra con pasión las historias de la pelota. Destaca nombres y lugares. Anécdotas y vivencias de un esplendoroso pasado que hoy en día, asegura estar “de capa caída”. No obstante, se resiste a que queden en el olvido. Él mismo fue zestalari, pasando años en Yakarta (Indonesia) y los frontones estadounidenses de Las Vegas, Milford o Dania antes de volver a Euskadi. Que dejar la pelota no supuso que su amor por ella amainara; todo lo contrario. Pasó a otro nivel al llevar el coleccionismo “en la sangre”. Desde entonces atesora miles de documentos gráficos, escritos y audiovisuales que sirven para trazar la historia de un deporte “que nos lo ha dado todo. Y es una pena que hoy en día no haya interés en poner en marcha iniciativas para conocer nuestra propia memoria”. Urrutia se cuestiona si las instituciones “no podrían establecer algún tipo de una beca para recopilar ese legado”. O abrir un espacio “en el que poder inventariar todo el material y exponerlo”.

Mientras que el sueño de Urrutia se hace realidad, él sigue a lo suyo. “El de coleccionar temas de pelota es un trabajo que nunca acaba”, agrega. Una red de colaboradores, entre las que incluso se encuentran personas en Madrid y Valencia, le sirve para acceder a material de su interés. “De Durango, de Ondarroa, de Valencia… De donde sea. Me llaman por teléfono y nos ponemos manos a la obra”. De ahí saltan las historias a frontones de medio mundo. “China, Macao, muchas capitales europeas, incluso en Bruselas hubo un frontón”, ahonda. “En EE.UU. se iba en masa a los frontones en los buenos tiempos del jai alai. La historia de la pelota no solo se escribió en Euskadi, sino que parte importante fue fuera de sus mugas. Y la historia de los protagonistas es increíble”, resalta.

Mano, cesta, remonte, raquetistas... Urrutia no pone coto a su pasión de guardar a buen recuerdo el pasado de un deporte “que antes era de otra forma”. Conversar con él, de hecho, es retrotraerse al pasado para conocer las historias de los grandes exponentes, como Guillermo Amutxastegi El milagro de la pelota; la raquetista María Antonia Uzkudun, Txikita de Anoeta; Romano Etxaburu, Txapasta o el pelotari Doinisio Onaindia. Son solo algunos de los nombres que lanza. Sobre los frontones, zanja con tono más diplomático que “el mejor es el que está por abrir”.

Hace más de diez años que Urrutia realizó su primera exposición. Con las muestras trata de acercar un deporte al que tanto debe Euskadi “y cuya historia es en muchos casos desconocida”. La próxima cita es en la casa de cultura de Laudio, de 4 al 20 de octubre;mientras que en Gernika-Lumo estará del 26 de octubre al 20 de noviembre.






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martes, 25 de septiembre de 2018

La Agenda Euskadi Basque Country 2030

Les compartimos al costo este texto dado a conocer por Deia:


Isidro Elezgarai

Construir un mundo mejor. Es el sueño al que ninguna persona quisiéramos renunciar. Sin embargo, cada día, las noticias negativas, como la escalada de violencia en Yemen o Siria, las guerras y desastres que impiden que 104 millones de niños y niñas vayan a la escuela o los escalofriantes datos sobre la mortalidad infantil inundan los medios de comunicación. Aun así, hay historias para la esperanza y hay sonrisas de niños como donut al entrar a un espacio amigo de la infancia de Unicef en Laos que nos invitan a seguir trabajando. Son la cara y la cruz de un planeta que desde hace tres años se ha propuesto 17 objetivos y 169 metas. Y es que tal día como hoy, el 25 de septiembre de 2015, los líderes mundiales en la Asamblea General de la ONU dijeron sí a la Agenda 2030 y a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Nos quedan doce años por delante para dar respuesta a este ambicioso plan de acción, una hoja de ruta a la que debemos observar y aportar desde nuestro día a día. Está en juego nuestro futuro compartido como comunidad mundial.

Erradicar la pobreza. Luchar contra el hambre. Igualdad de género. Paz y justicia. Reducción de la desigualdad. Garantizar una educación de calidad e inclusiva. Luchar contra el cambio climático. Son sólo algunos de los objetivos planteados sobre las cinco principales áreas de acción de los ODS: las personas, el planeta, la prosperidad, la paz y las alianzas. Y uno de los grupos más vulnerables de esta Agenda 2030 y de estos ODS es la infancia; son los niños, niñas y adolescentes de hoy en día quienes verán los resultados en el 2030. Por eso, estamos empeñados en resaltar que invertir en infancia y adolescencia es invertir en un progreso económico, político y sostenible. Porque, a pesar de haber conseguido avances como la reducción de la pobreza extrema o la mortalidad materna, aún queda un largo recorrido: la mitad de las muertes de niños y niñas menores de 5 años están atribuidas a la desnutrición, el progreso para conseguir una educación primaria universal se ha detenido, los niños y niñas de los hogares más pobres corren mayor riesgo de quedarse atrás, 1 de cada 10 niñas menores de 20 años ha sido violada o sometida a relaciones sexuales forzadas… Con estos datos entre las manos, nos preguntamos: ¿En qué situación llegaremos a 2030? ¿Son demasiadas las aspiraciones de esta Agenda 2030? ¿Tenemos los suficientes indicadores de evaluación para hacer un seguimiento de los datos a lo largo de los años? Y, lo más importante, ¿cómo puedo yo ayudar a que se alcancen estos 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible?

En Euskadi contamos ya con una poderosa y pionera herramienta: la Agenda Euskadi Basque Country 2030, la aportación vasca a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que ya localiza los indicadores y nos acerca este desafío mundial a nuestra realidad. Porque cada persona, desde lo local, puede y debe aportar a esta Agenda 2030 global. Consideramos fundamental que los gobiernos locales y autonómicos implementen la Agenda 2030, una guía universal con carácter multi-actor en la que las alianzas entre lo social, empresarial, académico y público son clave para avanzar y transformar vidas.

Estoy convencido de que el mundo va a ser un lugar mejor en 2030, un sitio en el que nadie se quede atrás. No es un sueño. Estamos construyendo esa realidad. Tenemos delante de nuestros ojos una gran oportunidad.






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"No Somos las Violadas de Atenco"

Por conducto de la página Viento de Libertad traemos  a ustedes este extenso reportaje que se centra en las mujeres represaliadas en Atenco por el estado mexicano allá en 2006:


En mayo de 2006, más de 20 mujeres fueron detenidas y torturadas sexualmente por policías en un operativo en San Salvador Atenco, en el Estado de México. Las 11 víctimas que lucharon para que el caso trascendiera las fronteras relataron a The New York Times el trauma y el dolor con el que han convivido desde entonces.

Paulina Villegas

A Yolanda Muñoz la detuvieron en la azotea de una casa y la pusieron de rodillas. A su lado había una pila de cuerpos amontonados, golpeados y ensangrentados.

Todavía recuerda las botas negras de sus agresores, el encono de sus golpes: casi siempre pegaban en la espalda y en la cabeza, dice.

Los policías la subieron a un autobús tipo escolar junto a otras mujeres y hombres que, al igual que ella, creían que iban a morir. Y en cierto sentido no se equivocaba: en ese viaje de cinco horas que hicieron desde Texcoco —un municipio en las afueras de Ciudad de México— a distintas cárceles, a muchas de las detenidas les mataron una parte de ellas mismas.

A algunas le mordieron los senos, les pellizcaron los pezones. A una mujer la obligaron a darle sexo oral a varios policías. A otras las penetraron con los dedos o con objetos. Mientras los policías las golpeaban, las manoseaban y las denigraban, algunas eran forzadas a contar chistes para entretenerlos. A Yolanda Muñoz le hicieron mantener el equilibrio mientras sostenía una granada falsa en las manos.

Ella es una de las víctimas de las detenciones arbitrarias y torturas sexuales cometidas por fuerzas del Estado mexicano en mayo de 2006, cuando el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, ordenó un operativo para reprimir a un grupo de manifestantes.

Tras una exhaustiva investigación de años, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictaminó que el gobierno mexicano no solo fue incapaz de otorgarles justicia a estas mujeres, sino que ese mismo sistema de justicia quebrado muchas veces persigue a sus propias víctimas. En su dictamen, la CIDH también exhortó a realizar una investigación completa para determinar a todos los responsables, y un posible encubrimiento de los hechos.

The New York Times entrevistó a las once mujeres que consiguieron que el caso trascendiera las fronteras de México —algunas de las cuales hablaron por primera vez públicamente sobre los abusos que sufrieron hace diez años—, que relataron el trauma y el dolor con el que han convivido desde entonces.

El operativo policial del 3 y 4 de mayo del 2006 tenía como fin acabar con un movimiento de protesta que había nacido de la oposición al proyecto de un nuevo aeropuerto en San Salvador Atenco —a unos 50 kilómetros de Ciudad de México—, pero se había convertido en catalizador de otras luchas de reivindicación social.

La represión ordenada por el gobierno terminó con la muerte de dos personas, más de 200 detenciones y decenas de heridos graves. Los agentes de seguridad que participaron fueron acusados, entre otras violaciones a los derechos humanos, de torturar sexualmente a más de 20 mujeres.

Once de ellas decidieron denunciar los hechos y luchar por justicia, pero se vieron obligadas a llevar su caso a una instancia internacional después de toparse con trabas en la investigación de sus denuncias, e incluso con la difamación de autoridades locales, incluyendo al entonces gobernador Enrique Peña Nieto.

En junio de 2006, un mes después de los hechos, Peña Nieto llegó a declarar a la prensa que la “fabricación” de acusaciones era una táctica conocida de grupos radicales, y que ese podía ser el caso de las mujeres que denunciaban violaciones por parte de la policía, con el objetivo de desacreditar al gobierno.

Más de una década después, la CIDH no solo ha emitido su dictamen a favor de las víctimas, sino que el sábado pasado envió el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que podría obligar al Estado mexicano a establecer responsabilidades en toda la cadena de mando involucrada en los hechos, lo que incluye al entonces gobernador del estado que ordenó el operativo, hoy presidente de México.

La oficina del presidente ha dicho por su parte que la CIDH no responsabilizó a Peña Nieto ni lo ha nombrado explícitamente como un objetivo de la investigación. Más allá de eso, sostienen, los casos judiciales en México nunca lo han hecho responsable de las agresiones sexuales a las mujeres.
‘Me quitaron la mitad de mi vida’

Suhelen Cuevas soñaba con ser periodista y llegó a San Salvador Atenco el 4 de mayo del 2006 para cubrir los enfrentamientos que habían ocurrido la noche anterior en el municipio.

Edith Rosales era asistente médica, tenía 48 años, y había llegado a Atenco con una brigada de auxilio para atender a los heridos de la noche del 3 de mayo.

Norma Jiménez y Claudia Hernández eran estudiantes, y estaban allí para documentar lo sucedido: Norma para la revista “Cuadernos Feministas”, Claudia para estudiar movimientos sociales.

Patricia Torres también era estudiante: estaba escribiendo su tesis sobre el movimiento social de protesta en Atenco.

Bárbara Italia Méndez había llegado allí con una organización que atiende a menores en riesgo.

Cristina Sánchez acompañaba a sus hijos a la escuela y se dirigió después al mercado a realizar compras. Ana María Velasco había ido al mercado de Texcoco para hacer unas compras con su hermano y su cuñada. Yolanda Muñoz iba con su hijo caminando por la calle rumbo a Texcoco.

Patricia Romero había llegado al mercado Belisario Domínguez para trabajar con su hijo y su padre en el negocio familiar que tenían allí.

Mariana Selvas acompañaba a su padre a ofrecer sus servicios médicos en San Salvador Atenco.

Ese fue, para cada una de ellas, el último momento en que fueron tal como eran, antes de que sus biografías se partieran en dos.

De las más de 20 mujeres que fueron apresadas y torturadas sexualmente durante los enfrentamientos en mayo de 2006, las once que decidieron seguir con sus casos y llevarlos hasta una instancia internacional no solo comparten una misma lucha para que se reconozcan —y se castiguen— los abusos cometidos, sino también el intento por recuperar el control de sus vidas.

En la última década algunas de ellas encontraron en esta cruzada un nuevo propósito. Varias, con el apoyo de sus seres queridos, lograron salir adelante y continuar. Otras no corrieron con la misma suerte.

Algunas dejaron de estudiar y abandonaron sus proyectos. Perdieron parejas, inclusos sus hijos se alejaron de ellas, o sus seres queridos no lograron entender nunca ni adaptarse al trauma tan particular de una víctima de tortura sexual.

Para todas ellas la intimidad sexual es, en el mejor de los casos, un desafío; en los peores días, un suplicio.

A sus 30 años, prácticamente el único contacto físico que Suhelen puede mantener con naturalidad con su pareja es tomarse de la mano.

“Me quitaron la mitad de mi vida”, dice hoy, en la primera entrevista que da a algún medio desde que fue detenida y abusada por policías cuando era una estudiante de 19 años.

Sus ojos azul intenso se empañan con lágrimas, pero de pronto se abren de emoción y gratitud con la rapidez de la euforia: al menos vivió para contarlo, dice.
‘No me atreví a decírselos’

“Es como si te hubieran matado”, dice Mariana Selvas, que al momento de ser detenida tenía 22 años y era estudiante de Etnología en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. “Y puedes quedarte muerto en vida con el miedo, con el dolor que no se quita, con el recuerdo, o puedes, aun con lo que pasó, tratar de encontrar un camino y la fuerza, tratar de vivir aun sin quitarte aquello que te mató en ese momento”.

Mariana fue detenida, golpeada, torturada sexualmente y tuvo que permanecer en la cárcel un año y ocho meses.

Después de haber sido abusadas durante el operativo, estas mujeres pasaron en prisión desde ocho días hasta dos años y ocho meses, acusadas por delitos que iban desde ataques a las vías de comunicación o ultraje y portación de armas hasta uso de explosivos y secuestro equiparado.

En estos años aprendieron que en un país donde el machismo atraviesa conductas sociales y culturales, el hecho de haber sido violadas sexualmente constituye una doble carga, un doble estigma. Y también una doble soledad.

Para Norma Jiménez seguir con el caso le ganó el rechazo de su padre, quien trata de desalentarla de continuar la batalla legal.

“Lo avergüenza”, dice.

A Patricia Romero, la vergüenza y el dolor de haber sido abusada sexualmente por varios policías le impidió compartir lo que le había sucedido con su padre y su hijo, que también fueron detenidos ese día, por miedo a causarles más daño.

“No me atreví a decírselos, los hubiera matado”, dice.

“Todavía recuerdo las voces de los tres o cuatro policías. Me acuerdo de cada detalle, los gemidos, el jaloneo. Todo es tan difícil”.

Tampoco tuvo la confianza para decírselo entonces a su esposo, ya que este en distintas ocasiones le preguntaba: “¿Verdad que a ti no te violaron?”.

Patricia trata, sin lograrlo, de contener el llanto.

“Yo hubiera esperado que me dijera: ‘No te preocupes, ya pasó’. Yo quería recargarme en él en ese instante, y eso nunca pasó”.

Patricia tiene 49 años y confiesa que, aún después de tantos años, no es capaz de llevar una vida sexual plena.

“¿Cómo podría disfrutar algo que antes me hacía feliz y que me destruyó?”, dice. Hoy, en esta entrevista, ha decidido revelar por primera vez los detalles de su abuso a sus seres queridos. “Ya es tiempo de que lo sepan todo”, dice.

Ella tenía 38 años cuando fue detenida en el mercado Belisario Domínguez en Texcoco. Después de ser arrestada arbitrariamente, torturada y abusada, estuvo en prisión dos años y ocho meses. Hoy todavía sufre hemorragias vaginales e hipertensión como consecuencia de la violación y los golpes recibidos durante su detención.
‘No somos las violadas de Atenco’

Claudia Hernández era estudiante de política en la Universidad Autónoma de México (UNAM) y documentaba en Atenco la represión de las fuerzas de seguridad estatales a los jornaleros que se oponían al proyecto del aeropuerto.

Después de ser brutalmente golpeada hasta quedar casi inconsciente, fue trasladada al Centro Preventivo y de Readaptación Social Santiaguito. En el trayecto a bordo de un autobús con decenas de mujeres golpeadas fue torturada sexualmente por un policía.

“Ese día marcó mi vida, y lo único que quería hacer después era lastimarme”, dice.

A Claudia la corrieron de la casa de estudiantes donde vivía, nunca logró terminar su tesis y perdió a su pareja.

“Me siento tan chiquita comparada con lo que era. Me pregunto: ‘¿Qué he hecho en estos diez años?’”, se pregunta Claudia, cuya complexión diminuta contrasta con la fuerza de su voz y de sus gestos. “Supongo que sobrevivir”.

Patricia Torres tenía 23 años y escribía su tesis sobre el movimiento social de protesta de los pueblos unidos de San Salvador Atenco. Su cuerpo quedó cubierto de moretones por la golpiza que le dieron cuando la detuvieron. También fue abusada por los policías.

Después de pasar varios días en la cárcel, bebía sin control, se volvió paranoica y terminó dejando la universidad. No recuerda mucho lo que hizo durante el primer año después de la agresión. Lo único que recuerda es lo que no hacía: no salía a la calle, no reía, no hablaba, no convivía.

“Me robaron mi carrera, mi sueño de ser académica. Pensaba que la culpa de todo lo que me pasó era de los libros, así que nunca quise volver a la universidad”, dice.

Ni Patricia ni Claudia ni Suhelen terminaron sus estudios.

Ana María Velasco, de 43 años, llora cuando recuerda lo mucho que disfrutaba bailar, y lo introvertida que ahora se reconoce.

Claudia Hernández dejó de ser una luchadora social.

Suhelen Cuevas no se volvió periodista.

Bárbara Italia Méndez no volvió a soñar con ser mamá.

Yolanda Muñoz, que es viuda y perdió su trabajo al salir de la cárcel, solo puede mandar a uno de sus cinco hijos a la universidad después de los gastos que tuvo que afrontar su familia para sacarla de prisión.

“Yo no tengo una carrera, ¿qué puedo hacer? Por mis antecedentes nadie me da una recomendación de trabajo,” dice Yolanda, quien fue detenida cuando iba a vender tela al mercado de Texcoco.

Incluso diez años después, la angustia, el estrés del proceso legal y el miedo a las represalias ocasionaron que los hijos de Cristina Sánchez se alejaran de ella y se mudaran de su casa hace apenas un par de meses.

“Me pedían que dejara de hablar y pensar en lo que pasó porque les afectaba mucho, les daba miedo lo que podría pasar y tristeza recordar lo que ya había sucedido”.

Pero la decisión de estas once mujeres de continuar con la batalla legal les confirió un nuevo sentido de vida y una forma —a veces liberadora— de lidiar con el dolor.

“Me di cuenta de que había encontrado el propósito de mi vida,” dice Bárbara Italia Méndez, quien ha compartido su experiencia en múltiples espacios públicos, y se ha vinculado con otras víctimas de tortura sexual en América Latina.

Su mirada inteligente se ve diáfana a través de sus lentes. Ella es consciente de su racionalización del dolor.

Como una hermandad, todas ellas han logrado usar su coraje y sufrimiento como combustible para persistir en la búsqueda por justicia y así lograr, finalmente, una rara victoria de rendición de cuentas.

“No somos las violadas de Atenco, somos las mujeres que sobrevivieron y superaron lo que pasó en Atenco, yo sigo siendo yo, no soy esa etiqueta”, dice Suhelen, quien hoy en día surfea todas las mañanas en su ciudad natal de Los Cabos, en Baja California.






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