Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta Turismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Turismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de febrero de 2026

Piedra y Espada

Desde las páginas de Naiz traemos a ustedes la traducción al castellano de este interesante reportaje acerca de las fortificaciones del antiguo Reino de Navarra, mismas desde las que se defendió el terruño de los antiguos vascones ante las constantes incursiones de castellanos y aragoneses, a quienes poco importó que se tratase de un reino cristiano en tiempo en los que todavía batallaban contra la "amenaza musulmana" al sur de la península (lo que los hispanistas más retrógradas acostumbran denominar La Reconquista).

Lean ustedes:


Los castillos de Navarra, un viaje a través de la edad de piedra y espada

Esta es la crónica de un viaje a la época de la piedra y la espada. Seguiremos la ruta que conecta los castillos de Navarra, pero para ello tendremos que atravesar el país de punta a punta, de norte a sur y de este a oeste; ya que por toda Navarra, afloran en muchos lugares vestigios de las sólidas fortalezas que protegían el reino y de edificios que finalmente quedaron en ruinas por la guerra.

Pello Guerra

En los próximos años, los arqueólogos que trabajan en las excavaciones seguirán añadiendo nuevas etapas a este viaje centrado en la piedra y la espada, descubriendo nuevos restos de algunas de las fortalezas que defendieron el reino durante siglos.

Aparte de la Ciudadela, construida tras la conquista española de 1512, Pamplona ya no cuenta con castillos que ver, aunque su plaza más famosa lleva el nombre de uno de ellos, construido por el rey Luis Hutin en el siglo XIV. Sin embargo, en las cercanías de la capital es posible visitar las ruinas de dos fortalezas que la protegían. Irulegi es una de ellas. Se puede llegar desde el pueblo de Lakidayn, en el valle de Aranguren, por una pista que asciende a una colina que ofrece espectaculares vistas de Pamplona. Allí, gracias a las campañas de la Asociación de Ciencias Aranzadi, se pueden ver los restos de uno de los castillos más antiguos de Navarra.

Existen referencias al castillo desde el siglo X, cuando fue atacado por el califa Abderramán III de Al Ándalus. En el siglo XV, perteneció al conde de Lérins, pero cuando los reyes Juana de Albret y Catalina de Foix derrotaron al conde, ordenaron su demolición. Esto ocurrió en diciembre de 1494.

"Víctimas" de la conquista

Gracias a varias campañas arqueológicas dirigidas por el experto Iñaki Sagredo desde 2010, también se han rescatado los restos de otro castillo en Pamplona, ​​Garaño. Se encuentra en una colina cónica en la localidad de Ollaran, entre Egillor, Anotz y Saldise. Se puede subir a la colina desde cualquiera de ellos en una caminata de media hora, siguiendo las marcas de la ruta PR NA-170 y tomando el desvío señalizado en una pequeña colina.

Esto también podría ser de su interés.

En Viana es muy interesante visitar las ruinas de la ciudad amurallada, de especial importancia por su ubicación fronteriza. Las torres de San Pedro, las puertas de La Solana, Santa María y San Felices, así como las puertas de San Miguel y la Trinidad, de construcción posterior, aún se conservan, aunque no en su totalidad.

Podría haber sido la legendaria fortaleza que los musulmanes llamaban Sajrat Quais , la cual fue atacada por Abderramán III en 924, como le ocurrió a Irulegi. En 1276, fue asediada de nuevo por las tropas del rey francés durante la Guerra de Navarra. Y en el siglo XVI, cuando las tropas españolas conquistaron Navarra, fue uno de los primeros castillos en ser atacados y posteriormente demolidos.

Siguiendo este camino hacia el norte, nos encontraremos con otra víctima de la conquista española del siglo XVI: el Castillo de Amaiur. Ubicado en el Valle del Baztán, sus ruinas también han sido desenterradas gracias a las campañas arqueológicas de la Asociación de Ciencias Aranzadi.

Los restos que se pueden visitar hoy son los que sobrevivieron a la destrucción de 1522. 300 navarros, liderados por Jaime Velaz de Medrano, fueron encerrados en esta fortaleza bajo el estandarte de los legítimos reyes de Navarra, es decir, la familia Albret. Esta heroica resistencia convirtió el castillo de piedra roja en un símbolo, como nos recuerda hoy el monolito que se alza donde antiguamente se encontraba la torre principal de la fortaleza.

El museo cercano recoge su historia y se exponen restos de armas encontradas que revelan la brutalidad del asedio llevado a cabo por las tropas de Carlos V hace casi 500 años.

En el norte de Navarra, a pocos kilómetros de Amaiurre, merece la pena visitar la Torre Donamaria. Cerca de Doneztebe y del pazo Bertiz, se trata de una espectacular casa-torre del siglo XV. Tiene dos plantas de piedra, y las otras dos, las superiores, de madera. En su interior, se puede ver una exposición sobre el proceso de restauración y la historia de este tipo de estructuras.

Lisarra: una parada en el camino

De vuelta en Pamplona, ​​tres rutas diferentes, siguiendo los puntos cardinales, nos permitirán descubrir el pasado pétreo del antiguo reino. Si nos dirigimos hacia el oeste, Estella es imprescindible. Siendo una de las ciudades más importantes de Navarra, contaba con tres castillos: Zalatambor, el Castillo Mayor y el Castillo de Belmerches.

Los dos primeros se ubicaban en la roca que sobresale sobre la iglesia de San Pedro, en la zona donde cruza el actual túnel de carretera. Quienes suban a la roca de la Cruz disfrutarán de la maravillosa vista panorámica de Estella y de los restos descubiertos por las campañas arqueológicas.

Las dos fortalezas estaban protegidas y conectadas por una muralla, aparentemente construida en el siglo XI o antes, que fue demolida en 1575.

Dejando atrás Estella y tomando la carretera hacia Logroño, llegamos al pueblo de Deio o Monjardín. El castillo vigila la localidad desde lo alto de la montaña. Se puede llegar fácilmente al fuerte desde el pueblo por un cómodo y hermoso sendero. En la cima se encuentra lo que fue el antiguo castillo musulmán de los Banu Qasitar, una familia de origen vasco que dominó la Ribera durante varios siglos.

A pesar de estos vínculos con la corona de Pamplona, ​​el primer rey de la dinastía Ximeno, Sancho Garcés I, conquistó el castillo en 908. El rey murió en 925, al caer de su caballo, y fue enterrado en la fortaleza.

El castillo tiene una planta irregular, una torre en un extremo y fuertes murallas. En su interior se encuentra la capilla de Santa Cruz y un aljibe abovedado para almacenar gran cantidad de agua.

Para completar la ruta, podemos tomar la ruta oeste hasta llegar a Viana. Allí, es muy interesante visitar los restos de la ciudad amurallada, de especial importancia por su ubicación fronteriza. Las torres de San Pedro, las puertas de la Solana, Santa María y San Felices, así como las puertas de San Miguel y la Trinidad, de construcción posterior, aún se conservan, aunque no en su totalidad.

El pueblo de Azpilkueta, Monreal y Xavier

Hemos visitado algunos lugares interesantes tomando la ruta oeste desde Pamplona, ​​pero la ruta este también esconde sus secretos. Continuando por la carretera de la capital a Jaca, llegamos al pueblo de Elo, donde había un castillo.

Una vez más, gracias a las campañas arqueológicas de expertos como Iñaki Sagredo, se han recuperado las ruinas de la fortaleza. Hoy en día, podemos llegar a ella mediante un sencillo paseo.

Aunque su origen data del siglo XII, e incluso podría ser anterior, esta fortaleza fue residencia real. Fue utilizada por numerosos reyes. En tiempos de invasión o peligro, el Castillo de Monreal sirvió de refugio a los habitantes de Elortzibar, Ibargoiti y Untziti, ya que contaba con cañones de 1379.

Pero todo cambió por completo tras la conquista por las tropas castellanas en 1512. Nueve años después, el rey Carlos V de España ordenó la destrucción del castillo, como de muchos otros del Reino de Navarra, ante la imposibilidad de mantener las guarniciones.

En el siglo XV, el mayordomo del Castillo de Monreal, Martín Azpilkueta, tenía una estrecha relación con otra fortaleza que aparece en la ruta hacia el este: el Castillo de Javier, hogar de la familia Jatsu-Azpilkueta, de la familia de San Francisco.

Martín Azpilcueta, abuelo del santo, se hizo cargo de la fortaleza tras su matrimonio con Joana Sada y después de que Juan II arrebatara Artieda a los Beaumont, durante la guerra entre estos últimos y su hijo y rey ​​legítimo, el príncipe Carlos de Viana.

La hija mayor de Martín, María, se casó con Joanes Jatsu, quien fue presidente del Consejo Real durante los reinados de Juan de Albret y Catalina de Foix. Estos últimos fueron conquistados por Fernando el Católico en 1512. Los hijos mayores de Joanes Jatsu, Miguel de Javier y Joanes Azpilcueta, lucharon por los legítimos reyes de Navarra durante años contra la conquista española, y como resultado, el castillo fue destruido en 1516 por orden del cardenal Cisneros.

Como resultado, desapareció gran parte de las fortificaciones que se extendían alrededor de la Torre de San Miguel, del siglo X. Y, tras el paso de los piquetes españoles, se convirtió en una mansión de enormes proporciones, hasta su restauración en el siglo XIX. Sin embargo, se perdió una zona del palacio donde se construyó la basílica actual.

Desde Sangüesa, por la carretera NA-132, se llega a Uxue en media hora, un pueblo coronado por una espectacular iglesia-fortaleza. Su origen se remonta a la dinastía Aritza, a finales del siglo VIII y principios del IX.

Cerca de Xavier, se encuentra Sangüesa, que conserva parte de la antigua zona amurallada, como el Portal de la Cerceta. El Palacio del Príncipe de Viana también merece una visita. Su fachada trasera cuenta con dos torres almenadas. Dañada durante la conquista, fue restaurada en 1949 y una excavación en 1965 recuperó el antiguo foso y las murallas.

Originaria del siglo XI, en el siglo XIII la torre oriental se adaptó como residencia real, y a principios del siglo XIV se completó con otro palacio, similar al anterior, construido hacia la Rúa principal, cerrando la plaza de armas. Fue el lugar donde se celebraron numerosas reuniones de las cortes del reino, y muchos reyes navarros pasaron largas temporadas entre las murallas.

Desde Sangüesa, por la carretera NA-132, se llega a Uxue en media hora, un pueblo coronado por una espectacular iglesia-fortaleza. Sus orígenes se remontan a la dinastía Aritza, a finales del siglo VIII y principios del IX.

Carlos II sentía un gran cariño por este santuario, y su corazón embalsamado aún se conserva allí. El rey ordenó la construcción de los pasajes circulares y las torres almenadas que rodean la iglesia. Cuenta con tres ábsides románicos y una de las portadas góticas más ricas de Navarra.

Sur

Solo queda dirigirse al sur para completar el recorrido por los castillos de Navarra. Partiendo de Pamplona, ​​a catorce kilómetros, se encuentra Tebas. Allí se encuentran las ruinas del palacio construido por el rey Tibaldo en el siglo XIII. También fue residencia real, archivo, sede de la Cámara de Cuentas y prisión.

A principios del siglo XIX, según un antiguo plano que aún se conserva, el castillo estaba prácticamente intacto. Sin embargo, durante la lucha contra Napoleón, la Mina de Espoz destruyó parte de él. Desde entonces, ha caído en desuso, pero aún se conservan varios muros y sótanos. Además, excavaciones arqueológicas recientes han descubierto nuevas estructuras (acceso al castillo, cocinas, capilla, etc.), así como los azulejos decorativos que tenía en los últimos siglos de la Edad Media.

A catorce kilómetros de Pamplona se encuentra Tebas, donde se pueden ver las ruinas del palacio construido por el rey Tibaldo en el siglo XIII.

Continuando por la carretera AP-15, a tan sólo diez kilómetros se encuentra Olkotz, donde se alza una torre fortificada del siglo XVI rehabilitada.

La siguiente parada es el Palacio de Orriberri, una lujosa residencia real construida en el siglo XIV por orden de Carlos III el Noble. Para ello, amplió el palacio construido por Tibaldo. Contaba con jardines colgantes de casi 20 metros de altura, así como un zoológico con jirafas, leones y búfalos. En su época, fue considerado uno de los palacios más bellos de Europa.

Tras la conquista de 1512, cayó en mal estado, al igual que Tebas, hasta que el guerrillero Espoz Mina le prendió fuego en 1813 para impedir que las tropas napoleónicas lo utilizaran. Su estado actual es fruto de las obras de restauración llevadas a cabo por la Diputación Foral de Navarra en la década de 1920.

Para Marzar

Hacia el sur, llegamos a Marzilla por la AP-15. En su centro se alza imponente el gran castillo de piedra y ladrillo construido por el clan Peralta hace 600 años, que Ana de Velasco defendió cuando el cardenal Cisneros ordenó su destrucción en 1516.

Tras su restauración, hoy es el Ayuntamiento y alberga la biblioteca pública, una escuela de música y un salón de eventos.

La ciudad de Arrada cuenta con una antigua fortaleza medieval amurallada en una colina. Originaria del siglo X, alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XII y XIV. Fue destruida en 1455, durante la guerra civil, por pertenecer a la familia Beaumont.

La siguiente parada es la deshabitada Arrada. Está cerca de Zarrakaztelu. Cuenta con una antigua fortaleza medieval amurallada sobre una colina. Originaria del siglo X, vivió su máximo esplendor entre los siglos XII y XIV. Fue destruida en 1455, durante la guerra civil, por pertenecer al bando de Beaumont. Juan II solo respetó la iglesia románica dedicada a San Nicolás. Esta aún existe.

Los restos de viviendas de esa época se encuentran dispersos por sus 8.300 metros cuadrados. Aún conserva un perímetro amurallado de 400 metros de extensión.

Torre de Santakara

A diez kilómetros del pueblo, se encuentra una gran muralla, único vestigio de la Torre Santakara, último vestigio del castillo que defendía la ciudad en el siglo XIII. Fue demolida tras la conquista española, en el siglo XVI.

Se trata de un muro de piedra de casi treinta metros de altura, con almenas piramidales. Cada piso tenía ocho metros de altura. Sorprende que siga en pie, cuando solo queda menos de la mitad de la estructura.

En el centro de Cortes se alza un imponente castillo del siglo XII, una de las principales fortalezas del reino y residencia de varios reyes navarros. Fue ampliado y restaurado en el siglo XIX.

Volviendo a la AP-15, las últimas paradas son Tudela y Cortes. En la colina que domina la capital de la Ribera, se pueden ver las ruinas del castillo que protegía la ciudad. Originalmente construido por los musulmanes, se convirtió en residencia real.

La ruta finaliza en Cortes, en el extremo sur de Navarra. En el centro de la ciudad se alza un sólido castillo del siglo XII, una de las principales fortalezas del reino y residencia de varios reyes navarros. Fue ampliado y restaurado en el siglo XIX.

Las fortalezas mencionadas en el informe son algunas de las que defendieron el reino durante siglos, y se están descubriendo nuevos restos gracias al trabajo de los arqueólogos. De hecho, en los próximos años, quienes participan en las excavaciones seguirán añadiendo nuevas etapas a este viaje centrado en la piedra y la espada.

 





 

 

 

🏰 

domingo, 25 de enero de 2026

Un Castillo Estilo Disney

Euskal Herria no es un rincón de Europa que se distinga por sus castillos como por ejemplo el Valle del Loire en el estado francés. 

Recordemos que los castillos de la antigua Nabarra fueron desmochados tras la invasión por parte de las tropas castellanas y aragonesas.

Así que castillos y fortificaciones aún presentes en el paisaje son verdaderas rarezas.

Pues bien, de una de esas rarezas nos habla este artículo publicado por Deia:


El castillo más bonito del mundo está en Bizkaia, según la revista Viajar

No destaca por grandes batallas ni por su función defensiva, sino por una estética casi irreal que parece sacada de un cuento

Asier Medina

El Castillo de Butrón es uno de los castillos más destacables de Bizkaia,. Así lo plantea la revista Viajar, que pone el foco en esta fortaleza por un motivo muy concreto: su apariencia. No es el más antiguo, ni el más grande, ni el más decisivo en términos históricos, pero sí uno de los que más se recuerdan. Su silueta emerge de un bosque frondoso, rompe por completo con la imagen habitual de los castillos habituales y conecta directamente con ese imaginario de castillos de fantasía que muchos asocian a las películas de Disney. 

Un castillo medieval

Aquí aparece el primer giro que destaca Viajar. Aunque el Castillo de Butrón se levanta sobre una fortaleza medieval real, lo que vemos hoy no es medieval en sentido estricto. En la Edad Media existió en este enclave una torre defensiva del linaje de los Butrón, pero el castillo actual es fruto de una profunda transformación del siglo XIX.

Fue entonces cuando el marqués de Cubas, uno de los arquitectos más relevantes de su tiempo, decidió reconstruir las ruinas siguiendo un estilo neogótico romántico. El resultado no buscaba la defensa ni la funcionalidad militar, sino impactar visualmente. Según el enfoque de Viajar, "todo en el castillo parece pensado para la belleza y la espectacularidad, no para la guerra".

Torres que impresionan

Las torres del Castillo de Butrón son un buen ejemplo de esa intención. "Altas, estilizadas, con almenas exageradas y ventanas poco prácticas, no responden a una lógica defensiva clásica". No hay fosos estratégicos ni estructuras pensadas para resistir asedios. Según la publicación, "el castillo se debió construir para ser mirado, para provocar admiración. Para ser, en cierto modo, una fantasía arquitectónica hecha piedra. Por eso recuerda más a los castillos centroeuropeos que a las fortalezas clásicas de la Península. Y por eso resulta tan hipnótico". 

Otro de los grandes protagonistas es el entorno natural. El Castillo de Butrón no se entiende sin el bosque que lo rodea. Un paisaje húmedo, verde y cerrado, muy propio de Euskadi. Tal y como describe Viajar: "Al más puro estilo vasco. Aquí, el camino se abre entre árboles y, de pronto, aparece la silueta. La sensación es absolutamente increíble, de esas que se te quedan grabadas para siempre en la memoria. Ese contraste entre naturaleza salvaje y arquitectura romántica explica buena parte de su encanto". 

Como firma Viajar, "otro dato poco conocido es que el interior del castillo nunca se terminó del todo. El proyecto fue tan ambicioso que resultó poco práctico para vivir; estancias enormes, escaleras imposibles, torres difíciles de habitar. El resultado fue un castillo espectacular por fuera, pero incómodo por dentro. A lo largo del siglo XX pasó por distintos propietarios y usos, y durante años permaneció cerrado".

A tiro de piedra

Es castillo está a escasos 15-20 minutos de Bilbao en coche y a costa vizcaina está a tiro de piedra del lugar. Es, sin duda alguna, una de las visitas obligatorias de Bizkaia. 

Además, el lugar cuenta con un merendero a escasos metros del castillo, lo que lo convierte en un lugar ideal para pasar el día. 



.
.


Video | Castillo de Butrón de Gatika

 

 

 

🏰 

viernes, 23 de enero de 2026

Los Crímenes de su Padre

Al leer este artículo publicado por El Correo no podemos soslayar un hecho contundente, el responsable máximo por la represión y matanza de obreros el 3 de marzo de 1976 en Gasteiz es nadie más y nadie menos que Juan Carlos Borbón, quien asumiese como jefe de estado meses antes, el 22 de noviembre de 1975.

O sea, la jugada por parte de Javier Hurtado al entregar el libro 'La ciudad donde nunca pasa nada. Vitoria, 3 de marzo de 1976' al heredero político de Juan Carlos, su hijo Felipe, durante su visita al stand de Euskadi en la FITUR 2026, ha sido simplemente, genial.

Lean ustedes:


Euskadi regala en Fitur a los Reyes un libro sobre los crímenes del 3 de marzo en Vitoria

El consejero de Turismo, Consumo y Comercio, Javier Hurtado, entrega a Felipe VI y doña Letizia un ejemplar de 'La ciudad donde nunca pasa nada'

Luis Gómez

Los Reyes de España acaban de visitar el stand de Euskadi en la Feria Internacional de Turismo Fitur. Felipe VI y doña Letizia se han acercado este jueves a las once de la mañana al pabellón desde donde Euskadi promociona su turismo, que el año pasado trajo 4,9 millones de viajeros a Euskadi, 2,04 a Bizkaia y 1,3 a Bilbao. 525.000 personas recalaron en Álava y 1.751.000 en Gipuzkoa. Tras su paso por los stands de España, Canarias y Madrid, los monarcas han recalado en el del País Vasco, donde han sido recibidos por el consejero de Turismo, Consumo y Comercio, Javier Hurtado, que ha estado acompañado de la titular de Justicia y Derechos Humanos, Maria Jesús San Jose, y la alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria.

Hurtado ha entregado a los Reyes el libro 'La ciudad donde nunca pasa nada. Vitoria, 3 de marzo de 1976'. El ejemplar, de Carlos Carnicero, reconstruye los sucesos ocurridos el 3 de marzo de 1976 en la capital alavesa cuando una intervención policial contra una asamblea de trabajadores en la iglesia de San Francisco de Asís provocó la muerte de cinco personas y decenas de heridos.

Durante el encuentro, que se ha prolongado por espacio de seis minutos, el consejero de Turismo, Comercio y Consumo ha subrayado la importancia de iniciativas culturales que, «como esta publicación, contribuyen a la reflexión y al conocimiento de la historia desde una perspectiva rigurosa», reforzando al mismo tiempo la imagen de Euskadi como un destino que ofrece «mucho más que atractivos turísticos: un territorio con identidad, memoria y valores».

«Gran belleza»

Además, la alcaldesa vitoriana ha obsequiado o a los Reyes con otro libro, el 'Vitoria-Gasteiz Capital', que incluye fotografías de algunos de los lugares más emblemáticos de la capital alavesa, realizado por el fotoperiodista Rafael Gutiérrez Garitano.

En la visita ha pesado el desánimo que inunda el mayor escaparate mundial del turismo tras el trágico accidente de tren en Córdoba que ha obligado a suspender numerosos actos públicos y reduce al mínimo los eventos festivos en el arranque de la 46 edición de la Feria Internacional de Turismo. Tanto Felipe VI como Doña Letizia han valorado «la gran belleza» del País Vasco, que consideran un «destino muy atractivo», al tiempo que han contrastado con Javier Hurtado «la situación turística» de la comunidad.

El Gobierno vasco ha enmarcado la entrega de 'La ciudad donde nunca pasa nada' en la apuesta por poner en valor «el compromiso con los valores democráticos, los derechos humanos y la memoria histórica en el 50 aniversario de la represión franquista a los obreros en huelga que culminó con el asesinato de cinco trabajadores. Es una obra que contribuye a preservar y difundir la memoria histórica de Euskadi y Vitoria».

Bonanza de Euskadi

Fitur ha demostrado, según Hurtado, la bonanza del turismo vasco, y especialmente de Bizkaia, donde las pernoctaciones han crecido un 7,9%, frente al 3,4% de Álava y el 2% de Gipuzkoa. Los datos, de enero a noviembre, son «muy positivos» para el consejero, que ha vuelto a recordar el fuerte crecimiento experimentado fuera de temporada y de turistas internacionales, un 5,7% frente al 2,8% de nacionales.




°

miércoles, 30 de octubre de 2024

Lasheras | Palabras Obedientes, Actos Rebeldes

El siguiente texto lo traemos a ustedes desde el portal de Resumen Latinoamericano, en el mismo, su autora pone al desnudo la aporofobia que ha salido a relucir como respuesta a una iniciativa solidaria muy particular.

Lean ustedes:


Palabras obedientes, actos rebeldes

Amparo Lasheras

Donostia se encuentra en ese pequeño país llamado Euskara Herria, que también es el mío. Es la capital de Guipúzcoa, uno de los siete territorios que componen mi “paisito”, como diría el poeta Mario Benedetti, y una de las ciudades más hermosas de la costa cantábrica. Fue ciudad de veraneos aristocráticos y de reyes, de espías, de artistas y jugadores de la Belle Époque que se daban cita en su célebre Casino. En la Donostia más moderna, por el Festival Internacional de Cine (Donostiako Nazioarteko Zinemaldia), inaugurado en setiembre de 1953, han pasado los mejores cineastas y los actores y actrices con más glamour de Europa y de Hollywood. En el Jazzaldia (Festival Internacional de Jazz) se ha escuchado y se sigue escuchando a las grandes leyendas del jazz y, en los conciertos en la playa de Zurriola o en el nuevo Kursaal, han actuado desde el cantautor cubano Silvio Rodríguez hasta Bruce Springsteen. Y en su universidad gastronómica el Basque Culinary Center estudian los que en un futuro serán los chefs más solicitados del mundo.

Con este currículo es fácil adivinar que Donostia es también una de las ciudades más turísticas de Europa. Por lo tanto, el boom de los apartamentos turísticos ha hecho su trabajo neoliberal y la ha convertido en una ciudad donde la vivienda ha dejado de ser un derecho para considerarla un negocio de alto standing.

Sin embargo, detrás de esa imagen tan exclusiva existe otra ciudad más anónima. La que se viste con las miserias de la injusticia capitalista, la que duerme en la calle y forma parte de la pobreza oculta. Hoy en Donostia, según fuentes institucionales, 404 personas viven en la calle, en su mayoría hombres jóvenes o inmigrantes. “Probablemente habrá más que no aparecen en los informes del Ayuntamiento”, afirma Agus Rekalde, una de las responsables de la plataforma ciudadana KAS (Kaleko Afari Solidarioak, nombre en euskera de Cenas Callejeras Solidarias). Este colectivo, los 365 días del año y desde el 2020, reparte comida a las personas en situación de calle y a otras muy vulnerables económicamente. Lo hace en tres puntos de la ciudad, el barrio de Egia, Amara y junto a los arcos de la Konsti, en la parte vieja.

Al leer algunos medios de comunicación o escuchar ciertas opiniones políticas sobre esta iniciativa ciudadana, volví a pensar en el poder que tienen las palabras para crear una realidad y adaptar el pensamiento de la gente a la ideología hegemónica de la gobernanza mundial. A cuenta del trabajo solidario de KAS, en Egia, un barrio que se puede definir entre trabajador y de clase media, ha surgido un grupo de vecinos entre los que se encuentran concejales del Partido Popular, que han decidido convocar manifestaciones en contra de estos actos solidarios. Para ello han elaborado un contundente mensaje hablando de inseguridad, criminalidad, delincuencia e inmigración. Como escribí hace unos días, estas palabras constituyen la clave necesaria para articular un discurso racista e inculcar en la clase media el miedo a ser pobres algún día. La consecuencia fue que el Ayuntamiento prohibió el reparto de comida para “garantizar la seguridad” de los vecinos. A pesar de la prohibición administrativa y policial, las cenas han continuado en otras partes de la ciudad y, además, como confirman responsables de la plataforma, han contado con un inesperado y activo apoyo popular. La intención y la idea de mostrar la solidaridad como una idea perturbadora del orden que caracteriza la indiferencia del individualismo ha fracasado ante la práctica real de lo que, en la batalla de las ideas y no de las palabras, se llama desobediencia y rebeldía social.

En todas las ciudades siempre existen dos historias que contar. El relato lo escriben la desigualdad que impone el capitalismo y la lucha de clases que se desnuda mil veces ante la realidad, aunque, al hablar de ella, se le cubra con otras palabras más obedientes y olvidadizas.

 

 

 

°

martes, 10 de septiembre de 2024

Debajo del Suelo Vasco

Desde las páginas de Noticias de Álava traemos a ustedes este recuento de interesantes cuevas que se pueden visitar en Euskal Herria si se es aficionado a la espeleología.

Aquí la información:


Espeleología por las cuevas más secretas de Euskal Herria

Escondidas bajo los montes y valles de este territorio, estas misteriosas grutas nos ofrecen una lección de majestuosa historia y naturaleza a través de sus senderos, sus ríos subterráneos y sus obras de arte esculpidas en sus paredes por la mano paciente del tiempo

Guadalupe Marugán

Las entrañas de Euskal Herria son un territorio donde la historia, la naturaleza y el misterio se entrelazan bajo la superficie de sus montañas. Más que un simple deporte o pasatiempo, la espeleología es una forma de conectar con la tierra y de entender mejor nuestro lugar en el mundo, pues nos enseña a respetar lo que está bajo la superficie y a apreciar la belleza oculta que solo se revela ante aquellos dispuestos a buscarla.

Por ello, y de forma no tan profesional, nos adentramos en las profundidades de Bizkaia, Gipuzkoa, Araba y Navarra para explorar y visitar algunas de las cuevas más impresionantes y secretas de la región. Unas cavidades que no solo son testigos mudos del paso del tiempo, sino que también son santuarios naturales que nos invitan a descubrir sus más preciados enigmas.

Cueva de Baltzola

Nuestra travesía comienza en Bizkaia, tierra de montañas verdes y costas escarpadas. La cueva de Baltzola, situada en el municipio de Dima, se encuentra en un paisaje que parece sacado de un cuento de hadas. Con un valle repleto de helechos que se alzan hacia el cielo y unas paredes rocosas, la presencia de un arroyo que serpentea hacia la entrada de la cueva destaca por su encanto.

Su gran boca oscura se abre entre las rocas como si la tierra invitara a descubrir lo que aguarda en su interior. El techo, alto y amplio, nos hace sentir pequeños en comparación con la grandiosidad del espacio natural. Tras su marco, se esconden formaciones rocosas complejas y fascinantes como estalactitas y estalagmitas, que se abrazan entre ellas en aquellas esquinas que más se estrechan de la ancestral gruta.

Cueva de Goikoetxe

Nos alejamos de Baltzola, dirigiéndonos hacia otra maravilla vizcaina, conocida como la cueva de Goikoetxe, dentro de la Reserva de Urdaibai. Este enclave alberga un tesoro en su interior, pues son varias las pinturas rupestres que datan del Paleolítico Superior que pueden encontrarse en sus paredes. Estos trazos que nos conectan con el pasado, nos muestran las obras de esos primeros artistas que utilizaron las cuevas como lienzos para expresar su visión del mundo. Una experiencia que nos acerca inevitablemente a la civilización antigua, recordándonos nuestra pequeñez en la vastedad de la historia.

Cueva de Ekain

Nuestros pasos nos llevan hasta Gipuzkoa, una región donde las montañas se elevan majestuosamente y los valles parecen guardar misterios milenarios. Por esto, el recorrido continúa en Deba, concretamente en la cueva de Ekain, un santuario de arte rupestre que ha sido declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Pese a que su entrada es modesta, más allá nos encontramos con una verdadera galería de arte prehistórico en una atmósfera completamente mágica que invita a la contemplación de su espacio.

Actualmente, existe una réplica denominada Ekainberri en Zestoa que es posible visitar.

Cuevas de Arrikrutz

A unos kilómetros de Ekain, nos esperan las cuevas de Arrikrutz, en el municipio de Oñati. Se trata de un sistema de cuevas conocido por su complejidad y por la variedad de sus formaciones geológicas. El ambiente en su interior es fresco y húmedo, pues el sonido de las gotas de agua que caen desde el techo, evidencia la existencia de una gran humedad. Todo ello, contemplado en un mismo instante, ofrece un momento de paz donde el tiempo parece detenerse, y en el que solo queda admirar la belleza que la naturaleza ha esculpido durante milenios. Además, en ella fue encontrado un esqueleto de león cavernario, actualmente considerado como el más completo de la Península Ibérica y que ha sido replicado.

Cueva de la Leze

Hacemos una parada en Álava, tierra de contrastes donde los paisajes cambian dramáticamente entre llanuras y montañas. Situada en la Sierra de Altzania, cerca de Araia, la cueva de la Leze es única, ya que su río subterráneo la atraviesa completamente, creando un cañón natural en el corazón de la montaña. Su entrada nos hace sentir una mezcla de emoción y respeto, ya que no se trata de un lugar fácil de explorar, pero sin duda, merece completamente la pena, pues con un techo que se abre hacia arriba, es posible observar las chimeneas naturales por donde la luz del día se cuela tímidamente.

Cueva de Mairuelegorreta

Nos encaminamos a la cueva de Mairuelegorreta, en las faldas del Gorbeia. Se trata de un enclave que nos recibe con su tranquilidad y majestuosidad. Conocida por sus grandes dimensiones y por las leyendas que la rodean, relacionadas con seres mitológicos de la tradición vasca, nos envuelve con su atmósfera silenciosa y espectacular vista. En su interior, columnas naturales de roca se alzan como pilares de una catedral subterránea. Aparte, en una de sus salas, destaca una estalagmita que según la leyenda, es el trono de Mari, la diosa de la mitología vasca.  

Cueva de Mendukilo

Nuestro viaje espeleológico culmina en Navarra, una región rica en historia y paisajes impresionantes. La cueva de Mendukilo, en la Sierra de Aralar, es un verdadero tesoro natural escondido en las montañas. Con unas galerías bien iluminadas, las formaciones de estalactitas y estalagmitas se combinan en un despliegue de formas y colores que nos deja sin palabras, pues la luz juega con ellas, creando sombras que parecen darles vida propia.

La cueva de Ikaburu

La cueva de Ikaburu forma parte del conjunto de las grutas de Urdax. Cercana a la frontera con Francia, se encuentra atravesada por el río Utxuma. Se trata de un lugar lleno de misterio y belleza, que nos sorprende con la frescura de su ambiente y el sonido constante del agua fluyendo. Las paredes se encuentran adornadas con formaciones calcáreas que brillan como si estuvieran cubiertas de cristales.

Su estructura cuenta historias de monjes y contrabandistas refugiados entre sus entrañas durante siglos, y es que al recorrer sus galerías, es fácil imaginar de dónde salen las leyendas sobre estas profundidades, que las caracterizaban como un lugar seguro para esconderse. Esta mezcla de historia y naturaleza nos recuerda que las cuevas no solo son formaciones geológicas, sino también testigos silenciosos de la vida y el ingenio humano.  

Escondidas bajo los montes y valles de Euskal Herria, estas cuevas son un ejemplo evidente de la majestuosidad de la naturaleza en su forma más pura y antigua. Cada una de ellas nos ha ofrecido algo único: un desafío físico, una lección de historia y un momento de introspección en el que nos hemos sumergido en mundos en los que el tiempo parece detenerse, y donde las paredes de roca cuentan historias que se extienden mucho más allá de la memoria humana.

Con la promesa de volver algún día, nos despedimos de estos tesoros escondidos y de todo lo que representan, la historia, la naturaleza, y sobre todo, el espíritu indomable de la exploración que inevitablemente todos llevamos dentro. 




°

jueves, 24 de agosto de 2023

El Arotzenia de Urruña

La gastronomía vasca es reconocida en todo el mundo en sus dos vertientes, tanto la tradicional como la nueva - esa que se regodea en lo "molecular" - han hecho escuela.

Pues bien, este excelente artículo publicado en El País nos habla de todo un auzolan en favor de un establecimiento muy particular; el Arotzenia, ubicado en Urruña, a caballo entre Hendaia y Donibane Lohitzune.

Deléitense con la lectura:


Arotzenia, el restaurante vasco cofinanciado por sus vecinos que planta cara a la industria agroalimentaria

En este local ponen a prueba un modelo económico alternativo en la restauración, con un precio justo para sus productores, casi todos asentados a ambos lados de la frontera vasca

María D. Valderrama

¿Qué es un restaurante? La respuesta aparente a esta pregunta persigue al cocinero francés Antoine Chépy, desencantado de la ostentación de los restaurantes de la lujosa costa vasca en los que comenzó su carrera. “¿A quién alimento con estos menús a 100 euros?”, rememora Chépy en el salón de su restaurante, Arotzenia, en la localidad francesa de Urruña. Lo abrió en 2021 junto a su pareja, la brasileña Bianca Muller, exabogada en una multinacional de São Paulo, y con el respaldo del Albergue Asociativo Etxeberria, que creó para promover una cocina tradicional y sana que provenga de los productores del territorio. La asociación engloba ya a unas 800 personas, sobre todo vecinos. “Hay gente que descubre nuestro proyecto y quiere adherirse, pero no queremos que la asociación sea una burbuja. Los socios tienen que haber pasado por este lugar”, explica Chépy.

El local, dentro de una tradicional casona vasca entre Hendaya y San Juan de Luz, no tiene nada de excepcional. Pasando por delante, incluso si uno se para a probar sus gustosos puerros con vinagreta de huevo (8,50 euros), su potaje de patatas y puerros (7 euros) o su piperrada (11 euros), resulta difícil saber qué revolución se esconde tras la carta de Arotzenia. “No tenemos banderas ni dogmas. La gente viene y si pregunta le explicamos, pero no pedimos nada, ni que nadie se convierta. Es mucho más subversivo: los 20 euros que te vas a gastar irán directamente a los productores. Es una acción directa”, explica Chépy. Pero volvamos a su pregunta inicial, ¿qué es un restaurante?

El primer restaurante, situado en París, probablemente en la rue du Louvre, fue obra de un tal Boulanger que en 1765 inscribió en su negocio una frase sacada del Evangelio: “Venite ad me, omite qui stomacho laboratis, et ego restaurabo vos”, “Venid a mi casa, hombres que tenéis el estómago débil, y yo os restauraré”. El ‘restauran’, comida a la que se le otorgaban propiedades digestivas casi curativas, entró en 1835 en la Academia Francesa con la acepción que le damos ahora. Pero para Chépy la gastronomía se ha convertido en un parque de atracciones y el capitalismo ha arrasado con un concepto que ahora vive del espectáculo y, como casi todos los negocios, para pagar alquileres desorbitados. Esa fue su constatación tras 12 años trabajando en la alta gastronomía, restaurantes premiados con estrellas Michelin como el Hôtel du Palais de Biarritz, pero en los que, en su opinión, la calidad se pone en el savoir faire, no en los productos.

“Lo que aprovisiona hoy los restaurantes es la cadena industrial agroalimentaria. Hay excepciones: ahora se lleva subir fotos a Instagram con tu amigo el agricultor, con quien trabajas un producto o dos. Mi intención es hacer lo contrario: una cadena agroalimentaria campesina y del territorio”, explica Chépy, cuya idea ha recibido el respaldo de clientes como Anne, vecina enamorada de su cocina, que le prestó 10.000 euros sin intereses para lanzar este proyecto, dentro de un antiguo albergue familiar cerrado en 2019. Chépy y Muller han reembolsado ya la casi totalidad de esta ayuda.

En Arotzenia, los beneficios que da el restaurante se reinvierten en la mejora del local. Los adherentes, que pagan una cotización de entre 10 y 15 euros al año, contribuyen con su dinero a la compra de material, como una nueva nevera, pero también a la celebración de conciertos y acciones que buscan crear lazos entre vecinos y preservar una cocina tradicional en un ambiente popular. Es la tercera pata de este laboratorio culinario: restablecer el vínculo con los agricultores, promover una alimentación sana y local y mantener los vínculos sociales. Esto eran, también, los antiguos restaurantes.

Esta aventura le ha valido protagonizar el libro De la terre à l’assiette (De la tierra al plato), del periodista francés Quentin Guillon. Con el Arotzenia como estrella principal, Guillon intenta explicar cuáles son las amenazas que pesan sobre la seguridad alimentaria en Francia, un país donde la autonomía alimentaria de las 100 principales áreas urbanas se reduce al 2%, es decir, el 98% de los alimentos consumidos son importados de otras regiones o del extranjero, según un estudio publicado en 2017 por la consultora Utopias. Las originales experiencias de personas como Chépy y Muller y la red que han construido en torno a ellos, con productores independientes como Château Tour Blanc, uno de los primeros viñedos de las Landas en trabajar una agricultura biológica en 2001, muestran que implantar modelos de alimentación alternativos, en apariencia idealistas, es posible.

El sueño de Chépy llega tan alto como para reflexionar sobre una seguridad social de los alimentos: restaurantes de comida saludable en los que pagues en función de tus ingresos. Una idea lejana aún, pero que este cocinero evoca con sus pares y otros participantes de las reuniones sobre seguridad alimentaria que organiza el consistorio de Urruña. “El objetivo es que nuestros agricultores y nuestras parcelas alimenten de aquí a septiembre de 2024 los comedores de nuestros niños y ancianos”, dice la adjunta del ayuntamiento, Marie-Christine Elizondo, en el libro de Guillon. Con ciudades vecinas como Hendaya y Biriatou, los municipios tratan de encontrar una forma más eficiente de producir el millar de comidas que ofrecen guarderías, escuelas y residencias.

El producto dicta el menú

En Arotzenia, el producto dicta el menú. Chépy y Muller compran lo que hay, todo de temporada y procedente de un área aproximada de 200 kilómetros. Los platos se venden a un “precio justo”, que para ellos no equivale a barato. “El precio justo es el que permite a todos los eslabones de la cadena tener una remuneración justa”, dicen. El comensal —prefiere no llamarlos clientes— paga entre 20 y 30 euros por una comida saludable: potaje de verdura, sopa de pescado, ensaladas originales, caviar de berenjenas, verduras rellenas… El plato más accesible ronda los 6 euros y el más caro los 22. La copa de vino, de viñedos independientes y ecológicos, entre 3 y 4 euros. “Lo que me preocupa es el valor nutritivo de mis platos”, asegura el cocinero.

Chépy trabaja casi sin intermediarios y compra él mismo sus productos. A lo largo de una comida señala el origen de cada uno de los productos sobre la mesa, en su mayoría vascos. Las anchoas vienen de Cantabria. El queso es de las ovejas que cría su hermano en la misma zona. En una esquina de la habitación hay sacos de arroz y judías que le traen dos veces al año desde Navarra. Tan sólo se permite alguna excepción, las especias, el café y algún vino, de Borgoña.

Junto a ellos trabajan dos jóvenes, interesados en el desarrollo sostenible y la hostelería. El salario más bajo es de 1.000 euros, el más alto, el de Chépy, de 1.500 euros, y de vez en cuando otro cocinero pasa con ellos unos días para aprender de su sistema. Esta semana ha sido el turno a Emmanuel Shiavone, fundador del restaurante asociativo Casa Consolat, en Marsella.

Hace tan solo unos meses que Chépy empezó a cobrar, cuando el crecimiento del restaurante lo permitió. Hacen un único turno —este verano lo han pasado a las tardes—, y abrirán otro servicio si consiguen tener más comensales para contratar a un segundo equipo. “En tres años podré decirte si hemos conseguido el segundo objetivo de nuestro experimento: un modelo económico que funcione, con una tesorería al día”. En Arotzenia los pasos se dan poco a poco, con la ilusión de afianzarse como un lugar de referencia en el País Vasco y servir tal vez de inspiración a otros inconformistas.

Arotzenia

Dirección: 47 Rue Jean Fourcade, 64122 Urrugne, Francia.
Teléfono: +33 7 57 77 17 94
Horario: julio y agosto, abierto por las noches. De septiembre a junio abre a mediodía.
Precio medio: entre 20 y 30 euros.

 

 

 

°

lunes, 3 de abril de 2023

De Paseo por Lea-Artibai

Desde Deia traemos a ustedes este magnífico reportaje acerca de que ver y hacer en la comarca de Lea-Artibai, partiendo desde Markina Xemein.

Disfruten del paseo virtual:


Cíclopes, rocas y mitos a orillas del río Artibai

Markina-Xemein se erige en el principal núcleo de la comarca de Lea-Artibai desde su fundación en el siglo XIV, pero se asienta en un cruce de caminos entre Bizkaia y Gipuzkoa, entre la costa y el interior, entre el mito y la realidad, algo que le da una personalidad única

J.M. Ochoa de Olza

La comarca de Lea-Artibai, en el occidente de Bizkaia, es tierra de encuentros, de caminos que se cruzan, donde la historia y la leyenda forjan un encuentro entre lo terrenal y el mito.

Numerosos arroyos y riachuelos alimentan los dos ríos que vertebran de norte a sur este territorio, el Lea que desemboca entre la lekeitiarra playa de Isuntza y la de Karraspio, en Mendexa, y el Artibai, que vierte sus aguas en Ondarroa, entre el puerto y la playa de Arrigorri. En las márgenes de estos cauces hay espacio tanto para los molinos de agua de ferrerías y harina como para que las lamias canten y se peinen. El molino de Bengolea y la cueva de Oibar, a orillas del Lea a su paso por Gizaburuaga son las dos caras de esta misma moneda de realidad y leyenda.

La localidad de Markina-Xemein, nacida de unión de la villa de Markina y la anteiglesia de Xemein a mediados del siglo pasado, es la capital de la comarca. De origen medieval, Villaviciosa de Marquina recibió su fuero de fundación en el siglo XIV pero a pesar de ser un ente diferenciado quedó irremisiblemente ligado a la vecina Xemein ya que, según su carta puebla, las necesidades espirituales de los vecinos de la villa debían atenderse en la parroquia de Santa María en la anteiglesia. Los conflictos y las tiranteces estaban servidas.

Los vecinos de Xemein, miembros de la llamada Tierra Llana o infanzonado, no podían ocupar los solares de la nueva villa, reservados para los hidalgos. A esto se unió la disputa por el patronazgo sobre la iglesia de Santa María entre las dos familias dominantes, los Ugarte y los Barroeta, que buscaban las prebendas y relevancia social que llevaba aparejadas. Las tensiones no acabaron a pesar de la construcción en Markina de un segundo templo, el ya desaparecido San Pedro de Elizbarría.

Urregarai, Santa Eufemia y Tartalo

La llegada del cristianismo a estos montes y valles arrinconó las antiguas creencias, pero no logró que se olvidaran. Las lamias siguen escondidas en los ríos, pero no son las únicas cuya sombra aún se percibe. El cíclope Tartalo también se siente en las montañas. El pico Urregarai, entre Markina y Aulesti, parece ser su refugio.

Este ser mitológico de un sólo ojo, que algunos aquí llaman Alarabi y creen que no es el mismo ser que Tartalo, aterrorizaba la comarca con su inmensa fuerza y su afición a devorar animales y hombres.

Al igual que pasa con la diosa Mari, la Dama de Anboto, parece que Tartalo también tiene otros hogares, ya como el del monte Sahadar en Zegama, en la vecina Gipuzkoa, donde un joven, según narra la tradición, consiguió que se ahogara en un río cuando huía de él para no ser devorado.

Quizá el cambio de cueva se debió a la aparición en Urregarai de Santa Eufemia. O más bien de su cuerpo. Esta leyenda explica el origen de la ermita dedicada a esta santa que murió mártir en Calcedonia, junto al Bósforo (Turquía). Cuentan que una pastora tropezó con una mano que salía de la tierra que lucía un anillo en uno de los dedos. La joven se apoderó de él y retorno al pueblo llevándolo puesto. Misteriosamente, cuando quiso contar lo sucedido no pudo hablar, por lo que acompañada de sus vecinos regresó al lugar, devolviendo la joya a su dueña. Los vecinos cavaron alrededor de la mano y encontraron a santa Eufemia. Ahí fue donde se construyó la ermita, destino de una romería el 16 de septiembre en la que muchos peregrinos suben los 220 escalones del tramo final que lleva hasta el templo con una larga vela enrollada en la cintura para conjurar los dolores de cadera. Algunos de estos devotos realizan esta última ascensión de rodillas.

Esta no es la única leyenda que se cuenta relacionado con el monte Urregarai. Una de ellas hace referencia directamente a su nombre. Urregarai, que puede traducirse como alto de oro, puede tener su origen en la creencia de que en la cima hay enterrada una campana de oro.

Aunque el último tramo hasta la ermita y la cercana cima del Urregarai hay que hacerlo a pie, tanto desde de Markina como desde Aulesti se puede llegar en coche hasta Santa Eufemiako Zelaize, el prado de Santa Eufemia, una campa entre el Urregarai (704 m) y el Bedartzandi (700 m), donde además parking es también un área de esparcimiento y cuenta con un bolatoki. Por la pista forestal que sale a la derecha de la carretera, según se sube desde la cantera Zeleta, justo enfrente de donde se dejan los coches, se llega directamente hasta la ermita y la cima del monte. Desde allí las vistas sobre la comarca no dejarán indiferente a nadie. El Oiz, el Anboto sobresalen si se mira hacia el sur, mientras que en el norte es el mar el que se deja ver.
Por la ruta hacia el Akarregi

De vuelta a Markina, se puede inciar la ruta hacia el monte Akarregi, que parte de ella se puede hacer también en coche a modo de aproximación hasta el camino que sube hasta cima, donde se podrá encontrar uno de los tradicionales buzones montañeros que tanto se ven en las cimas de Euskadi y Navarra y que en este caso tiene la forma de la ermita de San Miguel de Arretxinaga, por la que se ha pasado para llegar hasta aquí.

El inicio de la excursión puede hacerse en la iglesia de Santa María de Xemein, cuyo nombre oficial, dicho sea de paso, es Santa María de la Asunción. Si bien el templo de las disputas entre los Barroeta y los Ugarte era del siglo X, el actual se levantó en el siglo XVI sobre los restos del anterior.

Si se hace caso de las leyendas que todavía sobrevuelan Markina desde el pasado, los conflictos por este templo no se limitaron a los de los señores locales. Cuando se inició su construcción ya hubo quien se opuso a ella. Los jentiles que habitaban las montañas que rodeaban Xemein no vieron con buenos ojos la llegada del cristianismo, que los arrinconaba en los márgenes de las creencias populares, por lo que defendieron su territorio arrancando grandes rocas de las montañas para arrojarlas contra el edificio que significaba el fin de su era.

En la actualidad, las canteras de mármol negro del macizo que forman el Urregarai y el Bedartzandi son una de las señas de identidad que han dado fama en todo el mundo a Markina-Xemein y a la vecina Aulesti. Los jentiles parece que iniciaron a otra de las industrias de la comarca.

La carretera hacia la cumbre del Akarregi, que ofrece una panorámica del lado oriental de Lea-Artibai, pasa también por el monumento más singular de la localidad, y casi de todo el norte peninsular, el apilamiento de tres gigantescas rocas en el interior de la ermita de San Miguel de Arretxinaga. Esta formación rocosa llena de misterio este rincón donde el río Urko desagua en el Artibai.

 A los jentiles, Por su habilidad para trabajar las rocas, no solo para lanzarlas, se les consideró los constructores de los monumentos megalíticos, de los dólmenes y de cromlech que se encuentran en las sierras y bosques de Euskal Herria, por eso no sorprende que también se les atribuyera esta formación. Lo que sí sorprende es que llegado el cristianismo, se levantara una ermita alrededor de un supuesto monumento pagano. Ponerla bajo la advocación del arcángel san Miguel, que ya derrotara al dragón, a la herensuge de Aralar, solucionó la papeleta.

Pero bajo el barniz de lo milagroso se mantiene su antigua aura mágica y sanadora. Así, a quien sufra alguna enfermedad le podría bastar con tocarlas para curarse, aunque alguno afirma que es necesario llevarse a casa un fragmento para lograrlo. Otra creencia afirma que quien desee casarse en el plazo de un año deberá pasar tres veces por debajo y entre ellas sin tocarlas para lograrlo. Una imagen de San Miguel colocada en el interior asiste a la devoción de los creyentes.

Siguiendo la carretera se llega a la Torre Barroeta, recientemente restaurada y que durante muchos años ha sido un caserío dedicado a las labores agrícolas, lejos ya de su origen y funciones militares.

Dejando este edificio a la izquierda, la pista asfaltada sigue durante unos dos kilómetros hasta la base del Akarregi. Una senda sale a la izquierda de la calzada hacia la cumbre del monte. Desde sus 400 metros de altitud se domina el entorno.

Dos rutas históricas que se cruzan

La Comarca de Lea-Artibai es una encrucijada de caminos y en ella se encuentran dos que han tenido gran importancia histórica, uno por su vertiente espiritual, el Camino de Santiago en su recorrido por el norte peninsular y cantábrico, y otro comercial como pocos, el Camino del Pescado y el Vino, que atravesaba de norte a sur el País Vasco para llevar el vino a los puertos de Bermeo, Lekeitio y Ondarroa, y regresar con pescado para el interior del país.

Dos son la etapas que de este a oeste buscan la ciudad del apóstol. Son, en principio, la cuarta y la quinta de la ruta. La primera sale de Deba y llega hasta Markina, unos 22 km, y la segunda parte de esta localidad Markina para acabar en Gernika, unos 25 km. Por supuesto que este planteamiento es orientativo, ya que cada peregrino pone salida y llegada donde quiere o puede y el santuario de Cenarruza es un albergue de peregrinos muy demandado.

Por lo que respecta al Camino del Pescado y el Vino, conocido en las guías de senderismo y rutas como la GR-38, la que recorre la comarca de Markina es una variante. La ruta principal llega a Bermeo, pero un ramal, el GR-38.1, se desvía hacia Cenarruza para dividirse después en dos, uno a Lekeitio y otro a Ondarroa. Así, la primera etapa sale de Durango hasta Cenarruza pasando por el monte Oiz. Son 22 km por la GR-38.1. Desde localidad hay que seguir hacia Bolibar y el monte Bedartzandi hasta la ermita de Santutxu, donde el camino se divide. A la izquierda, por la GR-38.2 se llega a Lekeitio y tomado el camino de la derecha, la GR-38.3, a Ondarroa.

Qué más ver en Markina-Xemein

Recorrer Markina-Xemein supone conocer una de las localidades más emblemáticas de Bizkaia, los edificios, los palacios, los templos y obras civiles de utilidad pública son muestras de que la historia ha llenado los rincones de una villa de abolengo. Entre los monumentos que se deben visita están tanto los viejos ayuntamiento de Xemein, junto a la ermita de San Miguel, y el de Markina con su galería porticada. Pero no es menos interesante el actual edificio consistorial de Markina-Xemein en el palacio Mugartegi. Y si de algo va servida esta villa es de grandes palacios y casas, como las dos torres de los Ugarte y los Barroeta, pero también las de Artibai, Antxia, la casa Ubilla o los palacios de Ansotegi, Andonegi y el de Gaytán de Ayala.

Por lo que respecta a los templos, la iglesia y convento de los Carmelitas, la ermita de Santa Cruz o Elizatxiki y el convento y la iglesia de la Merced son tres lugares que no deben dejarse de lado.

Entre los edificios civiles de uso público destacan el antiguo juzgado y cárcel municipal, que ahora es la sede de la Oficina Comarcal Agraria, y la pescadería municipal.




°

sábado, 18 de junio de 2022

El Otro Turismo

Les compartimos este muy interesante reseña acerca del libro escrito por un viajero que ha visitado lugares muy particulares, lugares que nos gustaría visita a más de uno de quienes editamos este blog.

Adelante, disfruten:


Viajes por los lugares donde intentaron cambiar el mundo

La editorial Txalaparta publica ‘Revolución, resistencia y memoria. Patrimonio de la Humanidad’, un libro de Xabier Peñalver que transcurre en escenarios donde se produjeron procesos transformadores y luchas o donde vivieron y murieron personas que los hicieron posible.

Miren Saenz

Xabier Peñalver, arqueólogo donostiarra que dirige excavaciones en yacimientos prehistóricos de Euskal Herria, no ha abandonado las cuevas ni ha cambiado de registro. Su producción de libros sobre Arqueología supera la veintena, sin contar los compartidos y los artículos publicados a lo largo de su trayectoria profesional. Pero esta vez nos descubre otra faceta de su vida, la del incansable viajero que le ha permitido desde hace 50 años conocer los escenarios donde se forjaron acontecimientos o procesos transformadores del siglo XX.

Esa afición ha derivado en ‘Revolución, resistencia y memoria. Patrimonio de la Humanidad’ (Txalaparta), un completo y documentado trabajo que ahora ve la luz con conocimiento de causa. La idea se le ocurrió porque echaba en falta una publicación que aglutinara gran parte de lo que no se publicitaba y era difícil encontrar cuando no existía internet.

Muchos de estos sitios no tienen cabida en el catálogo de la Unesco que designa qué es Patrimonio de la Humanidad. «Salvo algunas excepciones, que las hay, la mayoría de los grandes y hermosos monumentos que se recogen en esa guía tienen que ver con los poderosos. Las pirámides de Egipto con los faraones, las grandes catedrales con la Iglesia, los grandes palacios como Versalles con los reyes… Lógicamente son obras realizadas con muchos medios, a veces explotando terriblemente a quien las ha construido, y es lo que queda. Cuando vas a viajar a un país consultas la guía de la Unesco porque son cosas dignas de ver, aunque han sido elaboradas o mandadas hacer por los poderosos. Pero hay otra parte, la de la gente que ha luchado, que resiste, que pelea y tienen pocos monumentos, aunque sí quedan restos para la memoria que suelen ser olvidados, no solo por Patrimonio de la Humanidad, sino en las guías de viaje. O no existen o quedan relegados a un par de líneas, aunque hay excepciones», asegura.

Peñalver los rescata en este viaje por el mundo combatiente e incluso «resistente», recopilando esos escenarios relacionados con lugares y momentos históricos como «los campos de concentración en los que no se podía combatir demasiado y había que resistir, o el exterminio de las poblaciones de América, Asia y África, las grandes matanzas de indios en Estados Unidos en estos países que ahora son tan democráticos pero que, sin embargo, exterminaron a millones de personas», admite.

Aquel chaval que viajaba haciendo autostop y dormía donde podía, a veces en la calle, descubrió desde pequeño esa inquietud por conocer el planeta. No se ponía límites, salvo los que imponía la economía, ni siquiera siendo menor de edad. Su primer viaje al extranjero fue a los 18. «Con un pasaporte de los del franquismo –en cuyas primeras líneas ponía eso de ‘se prohíbe ir a la Unión Soviética, Hungría, Bulgaria, China, Corea del Norte…’–, unas latas en la mochila y dos duros en el bolsillo, viajé a Venecia cuando no había autopistas pasando por toda la Costa Azul. Veinte días sin dormir en ninguna cama». Después vendrían Lisboa, Marruecos... y continúa hasta ampliarse a 80 países en los que, además de conocerlos, se ha dedicado a capturar con su cámara fotográfica los sitios donde se han producido esos hitos con derecho a figurar en la memoria.

Como cualquier viajero, Peñalver acumula cientos de experiencias, pero no las cuenta en este libro porque huye del personalismo hasta el punto de que asegura que «podría ser un libro anónimo». En 411 páginas aborda 350 emplazamientos de los que incluye fichas con detalles, biografías, historias, datos básicos y de interés y hasta mapas en los que se señalan esos países que aparecen en esta obra, además de una importante aportación fotográfica que alcanza las 1.000 imágenes en un cuidado trabajo maquetado por Jabi Ubierna.

Ordenado por continentes –África, América, Asia, Europa, Oceanía y Antártida– y por orden alfabético de países, incluye a Euskal Herria y a Catalunya y posee un índice aleccionador y rico en contenido donde lo mismo figura el monumento a La Pasionaria en Glasgow, el busto de Lenin en la Antártida o la casa, cárcel y tumba de Mandela junto a los dedicados a esos héroes anónimos que se revelaron ante la opresión. El libro ha ido un poco hacia atrás para abarcar la Revolución francesa y fenómenos interesantes como el proceso de descolonización de África y América y con él a Simón Bolivar o aquel «colonialismo brutal de las potencias europeas», menciona.

No es una guía exclusivamente para gente comprometida y lectores curiosos, sino en general para «todo el mundo, porque toca temas que habitualmente no se tocan y que la mayoría conocemos o hemos oído hablar de ellos, como el heroísmo del pueblo vietnamita contra el colonialismo estadounidense; Martin Luther King y Malcom X en la lucha de la liberación de los negros... Lógicamente lo va a ver con mejores ojos quien tenga un concepto por lo menos progresista de la historia de la humanidad».

El autor cree que queda claro «quiénes son los malos de la película y no porque haya sido reflejado de una manera deliberada; quiénes son protagonistas de los exterminios de indios, de la colonizaciones en África y América, las masacres con napalm en Vietnam». Y recupera personajes como Frantz Fanon, «un gran luchador e ideólogo del que no he encontrado ninguna estatua, aunque sí su tumba en un pequeño pueblo entre Túnez y Argelia». O Norman Bethune, pionero de las transfusiones de sangre en ambulancia, «que cruzó el mundo con su profesionalidad y solidaridad». Este médico canadiense dejó su sello en tres continentes: América –su casa natal de Gravenhurst está musealizada–; Europa, en la Guerra del 36 en el Estado español; y Asia, venerado en China hasta el punto de que Mao Tse Tung le dedicó un poema y está enterrado allí en el pabellón de las personalidades.

En realidad, Peñalver rescata hechos y lugares por los que las guías al uso pasan de puntillas. Cuando estuvo en Bolivia siguiendo la ruta de los últimos días de vida del Che Guevara, las que consultó o no lo mencionaban o lo despachaban en seis líneas. En una de las ocasiones, por cierto, tocaba aniversario y pudo cambiar impresiones con su hermano Juan Martín Guevara. «A lo mejor no lo consideran importante y por eso no lo incluyen. En una guía de Londres seguro que está la tumba de Marx pero igual en una alemana te cuesta encontrar dónde estaba la casa de Engels».

La portada de este libro muestra el Monumento el obrero y la koljosiana, que se encuentra en Moscú. Construido para la Exposición Universal de París en 1937 –la misma que albergó el ‘Guernica’ de Picasso, «el cuadro que pasó desapercibido e ignoró la prensa»– se instaló junto a la torre Eiffel en la zona de Trocadero y coincidió con el pabellón de Alemania, ya revestido de simbología nazi. Un preámbulo de esa Segunda Guerra Mundial que estaba a punto de estallar y un ejemplo de los cientos de detalles que recoge esta publicación.

En pleno debate sobre el turismo masificado, Peñalver reconoce que es destructivo pero se muestra muy respetuoso con las decisiones de cada uno. ¿Otro turismo es posible? Seguro que sí y por estos sitios.

 

 

 

°

sábado, 19 de marzo de 2022

Fallece Federico Martín Aramburu

Traemos a ustedes una noticia dolorosa desde las páginas de Naiz.

Un integrante de la diáspora vasca asentado en Iparralde, el jugador argentino de Rugby Federico Martín Aramburu, ha sido asesinado en París.

Aquí la información:


Muere tiroteado en París Federico Martín Aramburu, exjugador de Biarritz

El argentino de 42 años residía en la localidad labortana tras montar una empresa turística. Se había desplazado a la capital francesa para ver el partido entre Francia e Inglaterra de esta noche con su compañero Shaun Hegarty y se vieron envueltos en un altercado en un establecimiento hostelero.

Manex Altuna

Conmoción en el mundo del rugby por el fallecimiento de Federico Martín Aramburu. El exjugador argentino ha muerto esta madrugada tiroteado en París después de un altercado en un establecimiento hostelero en la zona del boulevard de Saint Germain.

Martín Aramburu se encontraba acompañado por su antiguo compañero y socio Shaun Hegarty y se vieron envueltos en una pelea. Después de ser separados, dos de las personas involucradas en el altercado regresaron al lugar en coche y el argentino recibió varios tiros y Hegarty salió indemne. La policía investiga los hechos ya que los autores se dieron a la fuga.

Martín Aramburu y Hegarty compartieron vestuario como jugadores en Biarritz y tras su retirada formaron la empresa turística Esprit Basque que se dedicaba también a organizar eventos en la localidad labortana. Se encontraban en París con la intención de asistir al partido de esta noche entre Francia e Inglaterra del Seis Naciones.

Títulos con Biarritz y tercer puesto con los Pumas

Nacido en la localidad argentina de La Plata el 20 de enero de 1980, Federico Martín Aramburu estaba casado y tenía tres hijos. Internacional con la selección Argentina en 22 ocasiones, obtuvo el tercer puesto en el Mundial de 2007. Jugaba en la línea de tres cuartos y ganó también dos ligas con el Biarritz en 2005 y 2006.

Además del conjunto vasco, pasó por equipos como Perpignan, Dax y Glasgow Warrios antes de retirarse en Argentina. Después se afincó con su familia en Euskal Herria y entre 2015 y 2018 fue presidente de los socios del Biarritz Olympique. Las redes sociales se han llenado de mensajes en las últimas horas mostrando su consternación por lo ocurrido y se va a realizar un homenaje en la previa del encuentro entre Francia e Inglaterra, según ha anunciado la Federación gala de rugby.





°

viernes, 11 de marzo de 2022

Seis Viajeros Gastronómicos

Noticias de Gipuzkoa ha publicado este reportaje acerca de un grupo de estudiantes estadounidenses entre los que se encuentran integrantes de la diáspora vasca, mismo que han viajado hasta Donostia para aprender acerca de Euskal Herria en general así como de la gastronomía vasca en particular.

Lean ustedes:


De Arizona a Donostia para aprender los secretos de la merluza en salsa verde

Seis estudiantes de EEUU aprenden en la Cofradía Vasca de Gastronomía las recetas más tradicionales de la cocina de Euskal Herria

Arantxa Lopetegi

Visitar Euskadi, más concretamente Donostia, y no disfrutar de su gastronomía es casi un pecado. Y si la estancia se alarga, ¿qué mejor que animarse a ponerse el delantal y aprender los secretos de la cocina vasca más tradicional?

Así lo han hecho seis estudiantes estadounidenses: Jacob Hubert, Crystal Lomeli-Flores, Nathan Queen, Ian Zagaeski, Nicolas Larrea y Karlos Zurutuza, de la mano de la Cofradía Vasca de Gastronomía, que lleva ya cuatro décadas liderando esta iniciativa que, hoy en día, discurre bajo la batuta de Luis Mokoroa y su hija Onintza.

No solo aprenden a cocinar, sino a limpiar, trinchar, trocear... y también se acercan a la historia de cada plato, conocen anécdotas de su elaboración o de sus orígenes.

Una decena de clases contribuirán a que regresen a su país sabiendo un poco más de la cocina de la ciudad que les ha dado acogida mientras desarrollaban parte de sus estudios.

NOTICIAS DE GIPUZKOA estuvo presente en la clase en la que cuatro alumnos y dos alumnas (faltaron a la cita los dos estudiantes de apellidos vascos, que fueron sustituidos por Tyler y Hannah) prepararon las anchoas de dos formas (enharinadas y rebozadas) merluza en salsa verde y, para postre, mamia.

Empezaron con las anchoas, ya que había que aprender a limpiarlas y, en el caso de las que había que preparar rebozadas, quitarles la espina. Prueba superada, menos en el caso de Crystal, que reconocía que no le gustaba manipular el pescado.

Tocó el turno de la mamia y hubo que esperar a que la leche templara, "hasta llegar a la temperatura del cuerpo", para echarle el cuajo. Cuando Luis Mokoroa explicó el origen primigenio de este cuajo, que proviene del intestino del cordero aún lechal, algunas de las caras de los alumnos cambiaron de gesto. Tranquilidad al saber que ya es de laboratorio.

Y después, mientras la mamia adquiría cuerpo, se atrevieron con la reina de las recetas: una merluza en sala verde con almejas que atraía como un imán.

El menú era excepcional y los alumnos no dudaron en ponerse manos a la masa, aunque tras manipular el pescado pasaran un buen rato intentando que no quedara huella de su olor en sus manos.

Un largo camino
 
La pandemia, en cierta manera, alteró el camino de esta iniciativa que tuvo que parar. Contribuyó, además, a que se redujera el número de participantes.

Inicialmente, cuando el grupo llegaba a superar la treintena de personas, todos los participantes procedían de la Universidad de Reno y algunos de ellos tenían sus orígenes en Euskadi.

En la actualidad, aunque el vínculo con la Universidad de Reno permanece, los estudiantes pueden llegar de otros puntos de EEUU.

La dimensión inicial de los grupos era excesiva para favorecer la participación de los alumnos, por lo que fue reduciéndose hasta una media que se mantiene entre doce y quince, aunque el grupo pequeño de este año responde al hecho de que nos hallamos todavía mirando al covid. "Muchos animan a sus amigos a que vengan, porque se lo pasan bien y comen mejor", asegura Luis Mokoroa.

Los Mokoroa, padre e hija, hablan con entusiasmo de esta iniciativa, una de las muchas que lleva a cabo la Cofradía Vasca de Gastronomía. Diez sesiones componen el menú del programa. La primera se dedica a ubicar al alumnado en el marco adecuado, explicando qué es la Cofradía, cómo es la cocina de Euskadi, con qué productos se trabaja etc.

Posteriormente se plantea una ruta por la costa y el interior, por distintas zonas y elaborando "los platos más típicos en cada una", aunque algunos de ellos "ya ni se encuentran en los restaurantes". El último día toca hacer un examen a modo test y participar en "una especie de campeonato de tortilla de patata".

Y en esas sesiones aprenden que en Euskadi, en su cocina tradicional, la leche, al haber tanta cantidad, se utilizaba para elaborar platos como el lomo de cerdo en leche, que la mamia es de origen vasco y es "el plato más antiguo que se conoce genuino de aquí", aunque ahora se pueda hallar en otros puntos del Estado. "Antes fuera de aquí no existía y es que aquí en Navidades cuando bajaban los pastores con el rebaño dejaban los aperos para los quesos arriba, en los montes. Pero al bajar las ovejas parían, tenían leche y había que aprovecharla. En otros sitios del Estado la trashumancia era larga y en el camino iban elaborando quesos".

También se les explica, cuando se prepara la casi desaparecida menestra de cordero, que este animal cuando empieza a comer pasto se vuelve más duro y la forma de comerlo "era mezclándolo con verduras".

"Hay muchos que no han visto un pollo o un pescado entero en su vida e incluso les parece rudo cómo manipulamos los alimentos", destaca Onintza Mokoroa.

¿Y el pan? "Todos se empeñan en ponerlo en el plato y fíjate la que arman cuando hay sopa de pescado. Les explicamos que en los restaurantes de postín te lo ponen en u n platillo, pero que es habitual que esté sobre la mesa, que estén tranquilos porque el mantel está limpio".

El alumnado, que raramente supera los 23 años, tiene que estar atento, porque en el test final se les pregunta sobre lo escuchado, además de realizar una prueba práctica.

Lo que no entrará en el examen será la anécdota que Luis Mokoroa contó mientras los alumnos rebozaban anchoas. Su padre, tras casarse con su madre, observó cómo ella echaba sal a las anchoas antes de freírlas. Le dijo que no debía de hacerse así, que nunca había que salarlas. Al comerlas el sabor no era de su gusto, ya que no tenían sal. Fue cuando entendieron que para que el pescado llegara en condiciones hasta Oñati, pueblo de la familia, se transportaban en salazón. De ahí que no hubiera que añadir una sal necesaria cuando el pescado es fresco. De esta anécdota tuvo conocimiento Onintza a la par que el resto de los testigos.

 

 

 

°

martes, 22 de febrero de 2022

Europa y el Bloqueo a Cuba

La ultraderecha ya se mueve con total tranquilidad, sabedora de que las trampas que tendió a la democracia funcionaron y que ahora se enseñorean todopoderosos en el escenario internacional.

Por eso mismo, es nuestro deber denunciarlo, hacer que se sepa la verdad que ocultan los grandes medios de comunicación.

Y si bien los peligros que se viven son globales, hay un lugar que resiste dignamente y que a diario ve como se cierra el cerco alrededor de su proyecto. Ese lugar es Cuba.

En ese sentido, les presentamos este texto que han compartido desde Cubainformación:


Estrategia para extender a Europa el bloqueo contra Cuba

José Manzaneda*

Las derechas y ultraderechas europeas son, en el viejo continente, la punta de lanza de la estrategia global contra Cuba del Departamento de Estado de EEUU y la Mafia cubanoamericana asentada en el estado de Florida.

Destruir el Acuerdo de Diálogo y Cooperación Unión Europea-Cuba

Su papel es el de minar, hasta su destrucción, el actual Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación Cuba-Unión Europea, y así regresar a la política marcada por la llamada Posición Común de la UE hacia Cuba, un pacto de facto entre el ex presidente español José María Aznar y la Casa Blanca que, desde 1996 y durante 20 años, fue instrumento de presión y sanciones contra La Habana, complementario al bloqueo de EEUU.

En esta estrategia se inserta la actual ola de acciones disímiles de presión política, mediática y económica contra Cuba a cargo de organizaciones políticas, como el Partido Popular, Vox y Ciudadanos, y de asociaciones y fundaciones “anticastristas” asentadas en el Estado español y financiadas y dirigidas desde EEUU.

Es “el momento”

La estrategia de acoso contra Cuba se produce cuando el Gobierno de EEUU y sus aliados en Europa han considerado es “el momento”: una coyuntura de máxima debilidad del gobierno cubano. La combinación de las 243 últimas sanciones económicas, aprobadas por Donald Trump y aplicadas, en violación de sus promesas electorales, por Joe Biden, como el cierre de remesas o la persecución del transporte petrolero a la Isla, junto a la pulverización de los ingresos por turismo debido a la pandemia, han provocado en Cuba un grave desabastecimiento de alimentos, medicamentos y transporte, así como una inflación disparada.

Resultado de ello fueron las protestas de Julio de 2021, un fenómeno de contestación desconocido en seis décadas de Revolución que levantó, como nunca antes, las esperanzas de quienes trabajan sin descanso en la derrota de la Revolución. Una gigantesca campaña comunicacional en redes sociales, impulsada por el Internet Task Force (Fuerza de Tarea de Internet para Cuba) del Departamento de Estado, entidad creada en 2017 por Donald Trump, consiguió que el descontento, producto del cansancio, la penuria y la desesperación, se canalizara hacia el Gobierno Revolucionario y no hacia los artífices y propagandistas del bloqueo.

En Julio, momento álgido de la crisis y mayor pico de la pandemia, una campaña en redes sociales, perfectamente orquestada, a partir de la etiqueta “SOS Cuba”, logró endosar a la supuesta ineficiencia de las instituciones cubanas la responsabilidad de las penurias generadas por el bloqueo, las sanciones y la pandemia, y colocar, en el imaginario de ciertos sectores de población, como pruebas de la inequidad del sistema, ciertas medidas indeseadas y coyunturales de salvación frente a la guerra económica, como la apertura de tiendas en divisas.

Hoy, la Casa Blanca, la derecha europea y el “anticastrismo” continúan presionando con la misma esperanza: que la asfixia económica al pueblo cubano, junto al bombardeo mediático y en redes sociales, lleve a aquel a la definitiva insurrección contra el Gobierno Revolucionario.

EEUU paga la extorsión en Europa

Este doble carril (asfixia económica y guerra psicológica) tiene, en Europa, como aliados: a los partidos de la derecha y ultraderecha, principalmente el Grupo Popular Europeo; a importantes medios de comunicación; y a una red de organizaciones “anticastristas” que se han multiplicado de manera proporcional a las subvenciones procedentes de EEUU.

Recordemos que Washington, a través de sus agencias USAID y NED, canaliza, cada año, entre 20 y 30 millones de dólares a un enjambre de medios digitales de “temática cubana” y a más de cincuenta grupos del “anticastrismo”, con sede –mayoritariamente-en Miami. Estos, a su vez, triangulan parte de estos fondos no solo hacia la llamada “disidencia” interna cubana, sino también a organizaciones ubicadas en Europa. De ahí la consonancia y coherencia absoluta entre los mensajes y objetivos de la Casa Blanca con estos grupos asalariados, que se presentan como “ONG de derechos humanos” o “asociaciones del exilio cubano” y realizan una labor constante de cabildeo con un objetivo muy preciso hoy: la destrucción de las relaciones UE-Cuba y el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación.

Diversidad de acciones de acoso en Europa

Hoy, estamos ante una ola de acciones disímiles en favor de la extensión a Europa del bloqueo a Cuba, entre ellas:

  • La actual campaña contra el turismo a la Isla, con el objetivo de taponar los ingresos en un sector que, se prevé, servirá de rampa de despegue para la recuperación del país.
  • La persecución de empresas europeas con inversión en Cuba, a través de actos de boicot y campañas contra su imagen, en coherencia con la Ley Helms-Burton. Es el caso de Hoteles Meliá, diana desde hace años del Departamento de Estado y cuyos directivos han sido sancionados por la citada ley.
  • La destrucción de los acuerdos de cooperación médica de Cuba con otros países, mediante la publicación de informes sobre la supuesta “esclavitud laboral” del personal médico cubano. Estos informes, firmados por entidades con sede en Europa, pretenden cortar los ingresos que sostienen, hoy, el sistema público de salud de la Isla y están en la raíz de los problemas sanitarios actuales del país.
  • El boicot a artistas de Cuba en sus giras por Europa, para impedir sus actuaciones y minar sus ingresos, en la misma línea que el veto que ya se les impone en Miami.
  • El acoso violento a sedes diplomáticas de Cuba, como el aplicado, desde hace meses, al Consulado General de Cuba en Barcelona, en clara violación de la Convención de Viena.
  • Las agresiones físicas a militantes de la solidaridad y los intentos contantes de reventar sus actos.
  • La presión sobre las instituciones para denegar fondos para la cooperación en Cuba, acompañada de la criminalización de ONG y grupos solidarios.
  • Las querellas judiciales contra periodistas y activistas de la solidaridad con Cuba.
  • Y las mociones contra Cuba en parlamentos y ayuntamientos por supuestas “violaciones de derechos humanos”, basadas en el guión escrito en Washington y Miami.

60 años de bloqueo, 30 condenas en la ONU

Este febrero se han cumplido 60 años de la oficialización del bloqueo económico, financiero y comercial de EEUU contra el pueblo cubano que, de facto, comenzó años antes. Este próximo abril, será la vez número 30 en que la Comunidad Internacional, en la Asamblea General de Naciones Unidas, exigirá a EEUU eliminarlo.

Del Gobierno de Joe Biden se esperaba que retomara la “vía Obama” de diálogo con La Habana, o al menos el levantamiento de alguna de las 243 medidas sancionatorias aprobadas por Donald Trump, especialmente las que afectan a las familias cubanas residentes en ambos países.

Pero llegaron la pandemia y las protestas de Julio, y la Casa Blanca cerró cualquier posibilidad de acercamiento, esperando que los 60 años de guerra económica, al fin, den el fruto esperado: la derrota de la Revolución. Pero aún en el peor escenario económico, con sus chacales pagados mordiendo con desesperación, aún con todas las vías cerradas desde Europa, acompañada de la Solidaridad Internacional, Cuba resistirá.

* José Manzaneda es coordinador de Cubainformación TV y responsable de Medios de Comunicación de la asociación Euskadi-Cuba y del MESC (Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba)

 

 

 

°