martes, 31 de diciembre de 2019

23 Meses de Lucha

Estamos cerrando el 2019 y desde Gara traemos a ustedes este escrito en el que se condensa la lucha librada por los pensionistas vascos durante ya casi dos años seguidos.

En este blog hemos sido críticos de su intención de voto y hemos expresado que mientras sigan votando en favor del PSOE y el PNV poco o nada va a cambiar en lo que respecta a los derechos sociales y laborales -sí, laborales, aunque haya pensionistas que opinen lo contrario- en Hego Euskal Herria.

Así que en aras de registrar para la historia este hito, aquí se los compartimos:


Jesusmari Soubies Garate | Miembro de Arabako Pentsionistak Lanean–Gaurgeroa

La participación de las personas mayores y pensionistas en más de un centenar de pueblos de Hego Euskal Herria en movilizaciones durante 23 meses continuados constituye todo un fenómeno social. Las personas pensionistas concentradas cada lunes somos unos 15.000. No está nada mal. Si contamos las manifestaciones centrales que se han celebrado tenemos que la participación total se eleva a 35.000 asistentes, e incluso a más de 60.000 participantes del colectivo. Esto, sucintamente dicho, es muy potente. En Hego Euskal Herria es muy potente, en el Estado es más bien débil.

¿Por qué se está dando esta consistencia y continuidad con tanta coherencia y fuerza; con una proyección social sin precedentes? Desentrañar esto puede ser más complicado. Podemos lanzar hipótesis para acercarnos a esta realidad. Tiene que haber factores sociales y culturales que expliquen esto, que expliquen esta conciencia sobre un pilar fundamental de la sociedad del bienestar como son las pensiones. Una reivindicación y conquista laboral de la época industrial se ha convertido nada menos que en un avance social para toda la población, no solo para el asalariado.

Esta hermosa realidad además se da en un contexto socioeconómico concreto. En los cuatro herrialdes de Euskal Herria es donde se encuentran las pensiones medias más altas del Estado. Donde el porcentaje de pensiones con complemento a mínimos es la mitad de la media estatal. Además, contamos con una protección social como es la RGI, que dicho sea de paso, fue fruto de una iniciativa social en toda regla, y que con todas sus limitaciones no deja de ser ejemplo a imitar por parte de otras comunidades.

¿Dónde está el origen y la causa de este poderoso impulso e interés de la población vasca y navarra por la defensa del sistema público de pensiones? ¿De exigir y luchar a favor de las pensiones más bajas? ¿Por acabar con la brecha de género en salarios y pensiones? ¿Cómo se ha producido y asumido tan rápido la participación de las mujeres, no sólo para llevar la pancarta, sino en todos los niveles de la gestión del movimiento, aunque todavía queda trecho por recorrer? Como estas preguntas podemos hacer otras que surgen de esas evidencias: nos encontramos, afortunadamente, con la rotura del patrón habitual de la protesta social. Todas estas novedades son las que han hecho que el Movimiento Pensionista de Euskal Herria, haya tenido una proyección y aceptación social muy grande. Dejaremos el fenómeno para los estudiosos de UPV-EHU, motivos y material hay de sobra.

Paridad en la pancarta, paridad en el micrófono, paridad en el euskara-castellano. Podemos decir que hay un gran interés en que todos nuestros actos tiendan al equilibrio. Se habla de una pensión mínima de dignidad, se habla de garantizarlas por ley, se exige mejorar los salarios de la población ocupada, de derogar las leyes regresivas en materia laboral y de pensiones, de la dependencia, de las residencias públicas, etc. Ante este discurso fresco y novedoso, surge el contrario con fuerte presencia en los medios de comunicación. La directora del FMI, de la OCDE, el director del Banco de España, personalidades de la esfera económica y financiera. Anda, qué importancia nos han dado.

Pocas veces se ha visualizado la confrontación de dos discursos con tanta claridad. El Capital contra el Trabajo, los poderosos contra el pueblo llano. Aunque pretenden silenciarla, diciendo que «somos muchos», «que cobramos la tira», «que somos unos gorrones», no pueden ocultar la realidad, la gran confrontación que se está escenificando. Nosotros y nosotras a lo nuestro. Sin darnos cuenta ha surgido un nuevo discurso con conceptos nuevos, y respaldado por los abuelos y abuelas. Discursos dirigidos a la sociedad que, a pesar de las trabas, terminan llegando. Propuestas de una nueva sociedad y de una nueva economía. Somos fruto de la antigua sociedad, ahora somos semilla de la nueva sociedad. La planta está en ciernes, quieran o no algunos, brotará.

Frente al discurso pensionista emergente, el viejo, el de siempre, el financiero afirmando que lo primero son las cuentas, y además las «suyas», que hay que tomar las medidas que hagan falta. Si hay que poner toda la sociedad patas arriba, se pone: «sus cuentas las elaboran ellos y, no, se, tocan,», solo podemos participar pagando sus bancarrotas. Los poderosos, los adinerados, los adueñados del sistema vigente, contra una población pensionista de 70 años de media, mujeres y hombres, sencillos y sencillas, sobrios y sobrias, caras arrugadas, historias de trabajo, pero con una dignidad y nobleza que ya quisiera para sí la realeza. Los primeros respaldados por sus cuentas bancarias, sus cotizaciones bursátiles, con «su ciencia económica hecha a su medida», soberbios y mirando amenazantes. Nosotros y nosotras, hombres y mujeres de edades avanzadas, haga sol o lluvia a la plaza, caminando de aquí para allá, con achaques, cojeando, con bastón, pero con la cabeza alta, con una gran dignidad. Haciendo llamamientos a la población trabajadora, y a la juventud, y a los movimientos sociales, y a la sociedad en general. No buscamos un apoyo gratuito, sino que salgan a la lucha por sus propias causas.

Asombrosamente, y a pesar de esta enorme desigualdad, ellos no están ganando la partida. No esperaban este resultado: todos sus discursos «expertos», ante su incrédula mirada caen, uno tras otro, en saco roto, acaban en la ría bilbaína, a través del alcantarillado. El mensaje pensionista, poco a poco, lunes a lunes, va calando en la sociedad. ¡Cuántas situaciones de miseria han salido a flote desde que empezamos el 15 de enero del 2018!

El Movimiento Pensionista de Euskal Herria aspira, con una determinación como pocas veces se ha visto, a ganar esta batalla. De momento la dignidad social de las personas mayores ha ganado muchos enteros. Pero no sabemos con qué armas vendrán a combatirnos. Solo sabemos que si conseguimos movilizar a la sociedad ganaremos. La movilización del 12 de diciembre fue un éxito total y el 30 de enero apoyaremos la huelga general convocada por la mayoría sindical del ámbito vasco. Cada sector social a defender sus demandas y todos a defender las de todos y todas. El movimiento pensionista defenderá las pensiones suyas y las de las generaciones futuras.






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Uriarte | ETB, Izaba y el Cambio de Año

Desde este blog nos adherimos a este escrito -todo un manifiesto- publicado en Naiz:


Iñaki Uriarte | Arquitecto republicano vasco

La televisión pública vasca ETB, que debiera ser un indicio de la idiosincrasia del país, emite cada 31 de diciembre el traspaso anual mediante el simbolismo de doce campanadas que cierran el año, acto tan globalizado convertido en un rutinario frívolo festival que es de relativo interés para estar pendientes de una pantalla. No obstante debe haber personas adictas a estos programas, comprensible en ciertas circunstancias, que se entretienen con los festejos y una desbordante difusión de dosis de falsa felicidad basada en continuas carcajadas, aplausos, brillos, globos y vestimentas.

Se supone que se imitan modelos españoles para equipararse en zafiedad y así tener audiencias, principalmente ETB 2 y sus derivadas, con la que disimular el colosal fracaso, despilfarro económico y penuria cultural que emiten inoculando vulgaridad, sometiendo a los teleespectadores a un proceso de banalización asentado con unos modos y lenguaje ordinarios se manifiesta y transmite entre otras cosas en el habla cotidiana.

El acto de este año se graba en Izaba, bello pueblo como los otros Uzkainki, Burgi, Erronkari que da nombre al valle de pirenaico surcado por el Eska en Nafarroa, territorio cuya única desgracia es tener un cuartel de la Guardia Civil con lo que ello comporta.

Euskal Telebista dependiente del departamento de Cultura de Eusko Jaurlaritza debería ser muchísimo más cuidadosa al elegir los emplazamientos para este y otros actos en los que se produce un antagonismo brutal entre el lugar, núcleo rural y sus ancestrales singularidades sociales y conmemorativas que deben ser conocidas, respetadas e incluso cuidadosa y antropológicamente difundidas, y las intromisiones alóctonas impuestas basadas en ajenos prototipos mundanos urbanos impersonales, consumistas, artificiosos.

Se busca la cualidad escénica del sitio desprovista de sus circunstancias. Es un modo de colonialismo celebrativo, de invasión mediática, de perturbación aunque sea temporal y deje algo de dinero. Estas intromisiones debieran comportar una importante tasa económica municipal para paliar estragos y evitar lo sucedido en Gaztelugatxe con esas manadas que van, sin saber por que, teleanalfabetizadas a incordiar, agredir contextos naturales y hacerse un retroretrato.

Distorsionan una realidad, el modo que Izaba y otros muchos pueblos saludan al nuevo año y con diversas formas de celebrarlo. Se están asentando paulatinamente en demasiados lugares de Euskal Herria hábitos ajenos principalmente españoles que rompen nuestro modo de ser, intoxicando progresivamente siendo obedecidos por una masa social inerte, imitativa, nada cuidadosa de su identidad autodespojada. Afortunadamente los perros, y también otros animales, que tienen un profundo sentido común se asustan y manifiestan explícitamente su disconformidad ante esta combinación de pólvora y ruido que por cierto contamina la atmósfera, pero esto no importa solo es una pose verde.

Basta ver el desajuste presupuestario entre una cabalgata de Reyes y Olentzero. Asimismo la estupidez incluso inculcada en centros de enseñanza del dichoso Halloween (All Hallows' Eve).

Es preciso recordar lo que grandes estudiosos de nuestra cultura tradicional han divulgado en numerosas ocasiones. En valles navarros, desde Sakana (Urdiain, etc), hasta Imotz, Larraun, Baztan-Bidasoa, etc, en la transición del año viejo al nuevo el agua -ura- era, y todavía es en las rondas de estas fechas y especialmente en el subconsciente colectivo, el elemento clave. La designación del período de tiempo de solsticio a solsticio, posteriormente asociada al concepto «año», está basada en el ciclo del agua (ur-te).

En Urdiain se mantiene viva la tradición de ir a por agua nueva al monte y traerla al pueblo donde es bebida por los vecinos. Se cantaba y todavía hoy: Ur goiena, ur barrena / urte berri egun ona / eguna onaren seinalea / hemen dakargu ur berria (agua somera, agua susera (profunda) / año nuevo, buen día / (como) señal de (que es) buen día / aquí traemos el agua nueva). En Baztan-Bidasoa y hasta hace poco en zonas de Lapurdi, permanece la tradición de que la población infantil vaya el día de año nuevo a la mañana de casa en casa cantando: Urte berri, berri / zer dakarzu berri? / uraren gainean bakea eta osasuna / urtets! Urtets! (= ‘urtats') (año nuevo, nuevo / ¿qué traes de nuevo? / con el agua (encima del agua) paz y salud / urtets! Urtets! (literalmente: inicio de año nuevo, que se convierte en sinónimo de aguinaldo).

Los modos de vida, y entre ellos la fiesta, de un lugar es un patrimonio cultural inmaterial que debe ser escrupulosamente respetado y como tal narrado. Por todo ello es imprescindible que ETB se dote de un libro de estilo eficaz y si existe revisarlo y acatarlo. Asimismo, es necesaria la creación de un organismo de defensa de los derechos del oyente y del telespectador.

Si se desea que este ritual del traspaso anual tenga un sentido cultural propio y original debe hacerse con un acto sincero en toda su integridad socialmente progresista y solidario que sea exponente de nuestro modo de ser en el mundo sin grandilocuencia y pretensiones absurdas pero no un decorado costumbrista y si alguien se aburre que alivie su angustia viendo la abundante telebasura española con sus patéticos personajes.

El aspecto positivo es que una televisión de origen vasco y en su versión en euskara se expande por lugares menos habituales y quizá olvidados lo que puede por esa inmersión, si fuese bien tratada, crear un aprecio y autoestima en ambos sentidos, desde el lugar y su percepción, de compartir una misma y variada identidad etnográfica con una riqueza cultural muy notable, en definitiva un sentimiento de reflexión y pertenencia a un mismo país, Euskal Herria. De todos modos Urte Berri On, Askatasuna  eta Osasuna.






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La Ley 7/2003

Desde Gara traemos a ustedes este reportaje que pone de manifiesto la crueldad por un lado y la falsedad por el otro.

El régimen español, escoltado por el francés, se ha encargado de violar todos y cada uno de los preceptos más avanzados en lo que a política carcelaria se refiere cuando el asunto concierne a los condenados a prisión dentro del marco por la lucha por la autodeterminación de un pueblo, en este caso, el vasco.

Para entender la gravedad de la situación actual hay que recordar los pasos en pos de la paz, la reconciliación y la convivencia que ha dado la organización antifascista vasca ETA, pasos que no han encontrado eco ni en Madrid ni en París, capitales de estados denominados democráticos.

Adelante entonces con la información:


En 2020 hará una década desde que ETA finiquitó la lucha armada pero entre rejas quedan 55 presos y presas del pasado siglo. Algo sin parangón en Europa, ni en el Estado español en otros casos, agravado por una ley del siglo XXI pero que parece medieval: 7/2003.

Ramón Sola

El cambio de siglo, y de milenio, queda ya lejos en esta nueva encrucijada de décadas en que va a empezar ya la tercera del siglo XXI. Y, sin embargo, el tiempo parece congelado para 55 presos y presas vascos que llevan más de 20 años ininterrumpidos entre rejas, desde el XX. El listado entero ha sido recogido en el último ejemplar de la publicación ‘‘KaleraInfo’’.

La extensión de estos encarcelamientos no tiene parangón en dos parámetros: nadie cumple tanta pena por delitos de lucha política armada en esta parte de Europa, ni tampoco en el Estado español por crímenes de otra tipología por muy graves que sean.

En la comparativa política, Madrid y París han ido con la disidencia vasca mucho más lejos que Londres, Berlín o Roma frente a las suyas propias. El compromiso de EPPK con el proceso de resolución sigue sin traducirse en decisiones administrativas o judiciales equivalentes, al contrario de lo que ocurrió con los presos del IRA excarcelados masivamente tras el Acuerdo de Viernes Santo de 1998 tras constatarse su apoyo. Aquello incluyó a quienes tenían condenas a cadenas perpetuas o a cientos de años de cárcel, y fue en un momento en que los presos más veteranos llevaban 23 años entre rejas, menos que una veintena de vascos hoy día.

En el caso de la RAF alemana, el cautiverio más largo fue el de Chistian Klar, concluido en 2008 con casi 26 años de cumplimiento.

En cuanto a las Brigadas Rojas italianas, el fundador Renato Curcio fue excarcelado a los 24 y Prospero Galinari (uno de los autores del secuestro y muerte de Aldo Moro) estuvo en prisión atenuada (en su domicilio) desde los 15 de cumplimiento.

Falta resolver la situación de Cesare Battisti, militante de otra organización de extrema izquierda entregado este año a Italia desde Bolivia tras 38 años de fuga. Tiene una cadena perpetua pendiente, pero estos países esa pena teóricamente mayor nunca se ha traducido en más años de cárcel que los que sufren algunos vascos. En la mayoría de los países europeos el umbral máximo de estancia en prisión es de 20 años.

Un informe del Consejo de Europa de 2018 que analizó comparativamente a 47 países concluyó que solo en Portugal, Rumanía y Azerbaiyán el tiempo medio de encarcelamiento es superior al que impone el Estado español. Pero, aun con eso, también aquí es muy infrecuente encontrar cumplimientos efectivos superiores a 20 años.

Ocurrió por ejemplo con Miguel Montes Neiro, fallecido en 2017 y considerada la persona que más tiempo ha pasado estas últimas décadas entre rejas: 32 años concretamente, a causa de una cadena de fugas y reincidencias delictivas. Por citar algunos otros referentes de gran eco mediático, José Bretón, que mató a sus dos hijos en Córdoba, no superará los 25 años preso en ningún caso, según la sentencia. Y José Diego Yllanes, que acabó con la vida de Nagore Laffage en Iruñea en 2008, empezó a recibir permisos a los seis años y está hoy en tercer grado con la condena prácticamente agotada.

El cumplimiento de cárcel impuesto a estas 55 personas solo se explica por tanto desde la concepción de castigo a enemigos del Estado. Y, de hecho, dándole la vuelta a esa misma moneda, en la otra cara aparecen los encarcelamientos ínfimos de los condenados por guerra sucia. En uno de los pocos casos en que se logró sentencia condenatoria, el del secuestro y muerte de Joxean Lasa y Joxi Zabala, las penas de entre 71 y 75 años de prisión se tradujeron realmente en periodos de cárcel de entre cuatro años (el general Enrique Rodríguez Galindo) y seis (los guardias civiles Felipe Bayo Leal y Enrique Dorado Villalobos).

Con delitos de sangre... y sin ellos

Montes Neiro ha sido citado recurrentemente en el Estado como el caso de cautiverio más largo, pero habrá que ver si tiene el mismo eco el momento en que algún preso vasco pueda superar ese umbral de 32 años. Ya estuvo a punto de ocurrir con Joxe Mari Sagardui Gatza, que purgó 31 (los últimos derivados de la «doctrina Parot» posteriormente anulada), hasta agotar la condena en 2011. Hacia ese horizonte va por ejemplo Antton Troitiño, que lleva 30 años en cárceles españolas, francesas e inglesas y a quien en 2018 Madrid aplicó seis años más de condena.

Este triste ránking lo encabezan hoy presos a quienes París niega reiteradamente la libertad condicional: Jon Parot, Frederic Haranboure Xistor y Jakes Esnal, además de Unai Parot, encarcelado en este caso en Andalucía. El 4 de abril cumplirán tres décadas encarcelados. Cuando llegó el cambio de milenio era noticia de impacto que un preso alcanzara los 20 años que son tope máximo habitual en Europa, pero en este punto de la Historia teóricamente más avanzado los 30 son realidad pura y dura, muy dura.

De los 55 presos y presas vascas que llevan más de 20 años entre rejas, 10 han superado ya los 25 años, un cuarto de siglo. Si se abre un poco más el abanico se encuentra a otros 103 prisioneros desde hace más de 15 años. Dicho de otro modo, casi dos de cada tres de estos 245 actuales llevan más de tres lustros sin pisar la calle.

Entre estos 55 figuran incluso prisioneros que no tienen los llamados «delitos de sangre», caso de Fernando Alonso y Andoni Murga, que suman casi 23 años y medio en prisión por un único atentado que no provocó víctimas.

7/2003, una «losa» pendiente

La realidad represiva de estos 55 presos parte pues del siglo XX, pero es que al inicio del XXI se ejecutó además una reforma legal que agrava notablemente la cuestión: la ley 7/2003, impulsada por el Gobierno Aznar y defendida por su presidente con el lema «se pudrirán en la cárcel». Su efecto más conocido es ampliar el tope máximo de cumplimiento desde los 30 años actuales a los 40. Es algo que en la práctica no ocurre en ningún país del entorno; ni siquiera los que dictan condenas a cadena perpetua, dado que son revisadas a los 10 (Noruega), 12 (Dinamarca), 15 (Alemania) o 20 años (Italia).

El abogado Iñigo Iruin, que ha analizado muy exhaustivamente esta «losa» legal, cifró ya en 2016 en 69 el número de presos y presas vascas condenados con esta Ley de Cumplimiento Íntegro y Efectivo de Penas. Supone una «cadena perpetua efectiva» que abocaría a los represaliados a no acceder al tercer grado hasta los 32 años de cumplimiento y a la libertad condicional hasta los 35. Un delirio represivo.

55 prisioneros desde el siglo XX, por tanto, pero un problema que impacta de lleno en el siglo XXI. Y en esta década que arranca.

55 presok, 20 urtetik gora espetxean: zenbat urte bete duten eta non dauden

Antton Troitiño | 30. Estremera (Madril).

Unai Parot | 29. Puerto de Santa María III (Cádiz).

Jon Parot | 29. Muret.

Frederic Haranboure | 29. Lannemezan.

Jakes Esnal | 29. Lannemezan.

Josu Arkauz | 28. Murtzia III.

Francisco Mujika | 27. Zaragoza.

Joseba Arregi | 27. Alacant.

Iñaki Bilbao | 27. Castelló.

José María Dorronsoro | 26. Puerto III.

Txuma Altabe | 25. Castelló.

Xabier Tximeno | 24. Burgos.

Alvaro Arri | 24. Castelló.

Iñaki Alonso | 24. Cordoba.

Agustín Almaráz | 24. Puerto III.

Iñaki Etxeberria | 23. Topas (Salamanca).

Aitor Fresnedo | 23. Jaen.

Julen Atxurra | 23. Puerto I.

Fernando Alonso | 23. Villabona (Asturies).

Andoni Murga | 23. Zaragoza.

Juan Luis Agirre | 23. Zaragoza.

Karlos Apeztegia | 23. Ocaña (Toledo).

Fernando Elejalde | 22. Puerto I.

Oskar Barreras | 22. Puerto III.

Joseba Erostegi | 22. Herrera (Ciudad Real).

Xabin Usandizaga | 22. Cordoba.

Iñaki Arakama | 22. Sevilla.

Kepa Arronategi | 22. Zaragoza.

Idoia Martínez | 22. Villabona.

Gorka Martínez | 22. A Lama (Pontevedra).

Rufino Arriaga | 22. Sevilla.

Asier Ormazabal | 22. Teruel.

Xabier Gallaga | 22. Cordoba.

Iñaki Garces | 21. Zaragoza.

Txetxu Barrios | 21. Albolote (Granada).

Mikel Azurmendi | 21. Valentzia.

Maite Pedrosa | 21. Valentzia.

Juan Mari Etxebarri | 21. Sevilla.

Iñaki Armendariz | 21. Herrera.

Gorka Fraile | 21. El Dueso (Kantabria).

Patxi Markes | 21. Castelló.

Iñaki Bilbao | 21. Zaragoza.

Urko Labeaga | 21. Villabona.

Jon Mirena San Pedro | 20. Herrera.

Josetxo Arizkuren | 20. Murtzia.

Irantzu Gallastegi | 20. Huelva.

Sergio Polo | 20. Herrera.

Jon Bienzobas | 20. Puerto III.

Jesus Mari Novoa | 20. Murtzia.

Igor Martínez de Osaba | 20. Zaragoza.

Kepa Legina | 20. Zaragoza.

Guillermo Merino | 20. Valentzia.

Mikel Izpura | 20. Murtzia.

Mikel Arrieta | 20. Algeciras (Cadiz).

Juan Carlos Iglesias | 20. Alacant.






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lunes, 30 de diciembre de 2019

Aquel PSOE de 1974-78

Ya lo hemos publicado antes pero, ante los tiempos que vivimos, es necesario refrescar la memoria a nuestros visitantes.

Aquí lo que nos comparte inSurGente:


El 14 de octubre de 1974, en el XIII Congreso celebrado en Suresnes, aquel donde Felipe González se hizo con las riendas del partido, es decir con un PSOE girado claramente hacia la derecha —recordemos que allí mismo renunciaron oficialmente al marxismo—, éstos aprobaron un programa en el que también enfocaban la cuestión territorial de España de una manera que, dada su actual posición tan negacionista y represora, hoy sorprendería a cualquiera.

Se dice que el texto lo escribió Alfonso Guerra, ese mismo que se jactó de haber “cepillado” el estatuto catalán y que, a día de hoy, arremete contra los catalanes que reivindican su derecho a la autodeterminación, y no duda en pedir mano dura contra quien ose dividir la España Grande y Libre.

Ante la configuración del Estado español, integrado por diversas nacionalidades y regiones marcadamente diferenciadas, el PSOE manifestó en el primer punto del citado programa que:

1) “La definitiva solución del problema de las nacionalidades que integran el Estado español parte indefectiblemente del pleno reconocimiento del derecho de autodeterminación de las mismas que comporta la facultad de que cada nacionalidad pueda determinar libremente las relaciones que va a mantener con el resto de los pueblos que integran el Estado español”.

Es decir, en 1974 defendía el derecho de autodeterminación y reconocía que el español era un Estado formado por varias naciones.

Cuatro años después, en 1978, el PSOE también estaba a favor del citado derecho. Se trata de su participación en el Aberri Eguna —Día de la Patria— de aquel año. El lema de  la manifestación era claro: “Autodeterminación en la Constitución. Aberri Eguna  1978. Estatuto de Autonomía Nacional”.

La pancarta la llevaban, entre otros, Juanito Iglesias que era el consejero socialista del gobierno vasco en el exilio, Nicolás Redondo, secretario general de la UGT española y Ramón Rubial, presidente del PSOE. Esta era la jefatura suprema, del partido “socialista” en el País Vasco.

El PSOE ha pasado de defender el derecho de autodeterminación a perseguir a quienes hoy en día lo reclaman.

(En la imagen, puño en alto, los «socialistas» Felipe GonzáleX, y Alfonso Guerra —Sucia—, probablemente cantando como buenos farsantes la Internacional)






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'Pombo' y el Che

Proclamamos el legado del gran revolucionario Harry Villegas 'Pombo' con este texto de su autoría dedicado al Che, mismo que ha sido compartido en las páginas de Cuba Debate:


General de Brigada Harry Villegas, Pombo

El Centro de Estudios Che Guevara, en conmemoración del 85 natalicio del Che, me solicitó un trabajo para publicarlo en el segundo número de la revista Paradigma, perteneciente a dicha institución, dedicada a ese aniversario. En la exposición debía acercarme a mis vínculos personales con el Che durante el tiempo en que fui su compañero de lucha y en otras tareas que me asignara, después del triunfo de la Revolución Cubana, sobre todo durante el proceso de construcción del socialismo, así como en la etapa internacionalista desarrollada desde 1965, en el Congo y Bolivia.

Estaba consciente de la complejidad y extensión del artículo, no porque abarcara muchos años, sino por la intensidad de lo vivido en ese periodo. Gracias a una feliz coincidencia, hace un tiempo se me había realizado una entrevista en el Centro y estaba conservada en sus archivos. Pude valerme de ella y seleccionar algunos temas tratados, convencido de que despertarían en el lector un interés particular, siempre ávido de conocer vivencias expuestas por compañeros muy vinculados a su vida y obra.

En 1997, a treinta  años de su asesinato en Bolivia, me encontraba grabando un documental basado en la estancia del Che en África, especialmente para rememorar lo acaecido en el Congo. En el recorrido se había incluido Francia e Italia; le seguiría Dar-es Salaam, capital de Tanzania, para pasar después, directamente, al Congo por el lago Tanganica, como lo habíamos realizado en 1965. En el momento en que nos encontrábamos en Francia, conocimos del hallazgo de los restos del Che y de otros combatientes que lo acompañaron en su último enfrentamiento. Por tal motivo, decidimos detener el recorrido, a sabiendas de las implicaciones que podían derivarse, pues ya se habían comprado los pasajes y se había convenido todo el itinerario con la empresa productora del documental.

Sin embargo, a pesar de lo que pudiera acarrear esa decisión, les argumenté que para mí era inconcebible que a la llegada de los restos del Che a Cuba yo no me encontrara. Es de ese modo que retorno y puedo incorporarme al homenaje que se le rindió en todo el país, sobre todo poder estar en el momento de su arribo a suelo cubano.

En lo personal, conocía de los trabajos que se estaban realizando en Bolivia por un equipo de especialistas cubanos con el apoyo, además, del equipo de antropología forense argentino y el gobierno boliviano, quien había tomado la decisión de permitir la búsqueda de los guerrilleros bolivianos, cubanos y peruanos, caídos en la contienda. Había participado en reuniones preliminares bajo la dirección del Comandante de la Revolución, Ramiro Valdés, y en las que tratamos de puntualizar detalles de lo ocurrido treinta años atrás, principalmente de las características de la zona de combate donde habían caído algunos compañeros y valorar las versiones que se habían recogido durante todo ese tiempo acerca de los posibles lugares en que podían encontrarse los restos.

Por todo eso, la noticia del hallazgo me estremeció y no pude pensar en otra cosa que no fuera el regreso a Cuba. Sentía una impresión muy intensa, venían a mi mente el tiempo que había estado al lado del Che desde muy joven, siendo casi un niño, convencido de que me había hecho un hombre a su lado y había adquirido más madurez y mucha experiencia de la vida, unido a que había sido mi único jefe en la lucha insurreccional. Muchos y muy profundos eran los lazos de afectos que nos unían y sentía que debía estar cuando llegaran sus restos al lugar decidido para su descanso, lugar donde había materializado su obra cumbre como guerrillero, en la ciudad de Santa Clara.

Los días que precedieron al acto final, tuvimos la posibilidad de compartir con familiares, con compañeros afines, unido a las palabras pronunciadas por Aleidita (Guevara March, hija del Che) en el aeropuerto, que nos hizo estremecer, en especial a mí. Creo que lo vivido en esos días, las manifestaciones de respeto y admiración del pueblo en el trayecto hacia Santa Clara, la llegada al Mausoleo, donde participé en el primer grupo detrás de los restos de Tuma (Carlos Coello), su leal compañero desde la Sierra Maestra igual que yo, en una ceremonia de gran solemnidad.

En lo particular, me correspondió formar parte de la fuerza militar que le rindió honores, como jefe del destacamento asignado para la ceremonia. Fue una tarea muy honrosa que tuve que cumplir no sin sentir una impresión muy profunda y que no hubiera querido hacer por su significado. Era la bienvenida y a su vez una despedida, aunque simbólicamente fuera calificada la llegada por nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro, como un destacamento de refuerzo por sus altos valores morales y el ejemplo que nos entregaron.

Mis años junto al Che

Con la llegada de los restos del Che a Santa Clara culminaba, en lo personal, la etapa más fructífera de mi existencia como hombre y como revolucionario, porque en ella estaba presente todo el legado que me entregó, más allá de lo político y lo militar. Llegué a sentirlo como un padre, era para todos los combatientes que estuvieron siempre a su lado como un familiar por la justeza de su forma de ser. En el quehacer de la lucha, nos fue tomando cariño, entendía nuestras travesuras, por ser muy jóvenes, al ver en nosotros la posibilidad de formarnos e ir guiándonos por el camino de la revolución, por el camino más justo. Yo tenía 14 o 15 años y (Leonardo) Tamayo también. Éramos de procedencia humilde, por lo que vio en nosotros potencialidades para convertirnos en futuros cuadros de la revolución mediante la forja constante y prepararnos para ser más eficientes, una constante en el Che como formador de hombres útiles a la revolución.

Al triunfo de la Revolución, conviví con el Che en todos los momentos de dificultades y complejidades de un proceso revolucionario que se había propuesto alcanzar la construcción del socialismo. Siempre me mantuve a su lado, aun en los tiempos en que estuve al frente de una fábrica como administrador o en otras misiones asignadas por él. Por supuesto, esa relación permanente creaba vínculos de afecto y cariño muy fuertes, a pesar de que a veces nos regañaba y éramos castigados, nos aconsejaba y guiaba, cimentándose una relación afectiva más allá del compañero de arma o al que me correspondía proteger como miembro de su escolta. Nos sentíamos parte de su familia, cultivando en nosotros los valores que lo han hecho ejemplo, la honestidad, la limpieza revolucionaria, la sencillez, valores que no son fáciles de alcanzar y tampoco en la misma magnitud en que los supo cultivar. Nos formó en principios que no debíamos imitar sino tratar de alcanzarlos, ser fiel a la revolución, a la causa revolucionaria, a la obra que se construye, a estar dispuestos a luchar por la humanidad en cualquier lugar que sea necesario, todos son mensajes e ideas del Che muy fuertes, no solo en el plano intelectual, sino en su obra, en su quehacer cotidiano, en su dimensión revolucionaria, profunda, dejándonos un ejemplo extraordinario.

Esos principios formaban parte de un objetivo principal, el educarnos cuando cometíamos un error, cómo nos llevaba a recapacitar y a analizar junto a nosotros qué era lo más correcto y cómo debíamos actuar. Ese vínculo se hace, sin dudas, más humano y nos forma de manera integral en lo revolucionario, lo profesional, en fin, en un sentido más intelectual. Sin que se nos dijera abiertamente, éramos unos privilegiados al participar de una preparación cultural que no excluía a nadie. Por ejemplo, cuando organizó en su casa, con todo el grupo de su escolta, una especie de escuela en la que se brindaban clases para diferentes niveles de enseñanza y materias. Yo sabía leer y escribir, había cursado el 6º grado y había aprendido un poco de contabilidad antes de unirme a la lucha en la Sierra Maestra; sin embargo, aunque tenía más nivel que otros, también me obligaba a estudiar, a superarme cultural y políticamente, y cuando no íbamos a clases tomaba medidas, nos llamaba y nos explicaba la necesidad de hacerlo y después nos castigaba.

En ese proceso es que nos convoca, por tener un nivel superior, a asistir a un curso para administración de industrias, más como un compromiso moral que como un verdadero conocimiento. Sabía que el nivel que poseíamos no era el requerido; sin embargo nos conminó a realizarlo bajo el principio de la honestidad y como verdaderos revolucionarios, dejando el camino abierto para que, si teníamos dificultades, no dudáramos en hablarle. Con ese grado de confianza, de compromiso moral, político y revolucionario, comenzamos en ese camino con amor, con dedicación, con más esfuerzo, más integración, a pesar de no poseer el nivel requerido.

Ese camino trazado por el Che, en lo personal necesitó de un esfuerzo extraordinario, tenía que aprender a cómo asimilar la industria que me habían asignado, lidiar primero en su terminación constructiva, después en su puesta en marcha y finalmente, el más complejo de todos, dirigir la producción de una rama compleja como era la cerámica. Eso me llevó a instruirme no solo en cerámica sino también en estadística y comenzar a producir hasta que las cosas se fueron complejizando, de tal manera que me vi en la necesidad de decirle que precisaba superarme más. Con nuestra explicación, estaba convencido de que necesitaba una mayor preparación, y es cuando me envía, junto a otros compañeros, a la escuela de administradores creada por él en el Ministerio de Industrias. Por supuesto, el nivel de exigencia fue mayor, nos pidió una conducta ejemplar al vernos como parte de su equipo y como sus representantes, lo que nos obligaba a ser más consecuente con esa confianza depositada en nosotros.

Así transitan nuestras relaciones, ese vínculo es el que le permite seleccionarnos para acompañarlo en diferentes misiones internacionalistas. Cuando se elige a los compañeros de su escolta para ir a Salta, en Argentina, no pude ir por ser muy negro, el problema del mestizaje en una operación secreta y tan compleja como esa necesitaba una coordinación de todo tipo, además de que no podíamos irnos todos y dejarlo solo. Así se selecciona a Hermes Peña, uno de los miembros de la escolta, jefe de una escuadra, y también a Alberto Castellano.

Con posterioridad, cuando decide participar en la gesta de África, sí me selecciona para combatir a su lado. La contienda resultó en extremo compleja y el Che, al menos es mi opinión, en un derroche de humildad —nunca he creído en un derroche de sencillez―, fue capaz de bajar, con su nivel profesional e intelectual, hasta el nivel de los combatientes de aquella zona, de interpretar el estatus social en que se ubicaban, subordinarse y sacrificar su autoridad a la decisión superior, para contribuir a la liberación de ese pueblo.

Lamentablemente, no se contó con el apoyo necesario de sus dirigentes ni de su comprensión, faltándoles el sacrificio que requiere una lucha de esa magnitud, como el abandono de los privilegios de la civilización, de vivir cómodamente, para convertirse en la práctica en un animal de montaña. Ninguno de esos objetivos se logró, teniendo en cuenta, además, que nos faltó un conocimiento más profundo sobre su idiosincrasia, la psicología del africano en aquellos momentos, el grado de preparación y desarrollo, sus aspiraciones, en fin un conjunto de elementos que no dominábamos y que, con posterioridad, pude comprender cuando cumplí misión en Angola, conviviendo con una sociedad un poco más avanzada.

Mi campaña en el Congo unido al Che

Sin dudas, 1965 se convierte en un año determinante dentro de la vida del Che como combatiente y revolucionario. Después de un largo periplo por diversos países, especialmente por el continente africano, toma la determinación de apoyar a los revolucionarios congoleses en la lucha para su liberación. Esa campaña, más allá de lo emotivo, fue para todos muy difícil y compleja, llevándonos a la desilusión gradual y considerándola un fracaso, no en el Che ni en su responsabilidad, sino en la forma en que se desenvolvieron los acontecimientos. La valoración hecha por el Che en Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo, al considerarla un fracaso, no puede interiorizarse como algo personal. En los resultados finales están presentes elementos de carácter interno como el problema tribal, la ausencia de los líderes en las zonas de combate, la composición de su estatus social, entre otros, que no les permitía comprender el verdadero concepto de nación y mucho menos el tener que luchar por esas cosas. A todo ello, habría que agregar la presión ejercida por la Organización de la Unidad Africana (OUA), denominada así en ese tiempo, para suspender la ayuda a todos los movimientos armados que entendieran practicaban una lucha fratricida, una lucha entre hermanos, y mantener solo a aquellos que, supuestamente, lucharan en contra de la colonia dominante.

Esa medida alcanzaba solo a los países de habla portuguesa, porque los otros tenían un estatus de semicolonia, como era el caso del Congo. Se basaban en el principio de mantener las fronteras heredadas del colonialismo y no apoyar luchas internas que llevaran a la supuesta fragmentación del país y de África en general, sin dudas, eran elementos que influyeron en nosotros.

Esa decisión conllevó un conjunto de acciones por parte de la OUA, entre ellos la confiscación de todos los medios que poseíamos, como las lanchas ubicadas en el lago para la transportación de los alimentos llegados de Cuba. Dentro de la solicitud oficial más compleja, uno de los acuerdos tomados fue el de impedir nuestro movimiento por el territorio de Tanzania e imposibilitar que se convirtiera en base extrema de nuestra retaguardia, aspecto que la dirección de la Revolución trató de que se suspendiera, sin alcanzarlo.

A todo esto, se suma el hecho de no contar con un jefe nativo a quien asesorar y que pudiera realmente ponerse al frente de los cientos de combatientes de diferentes tendencias que se concentraron en la zona. Había ruandeses, congoleses de diversas tribus con costumbres diferentes y sin homogeneidad en cuanto a cómo combatir, solo el pequeño grupo de asesores cubanos se encontraba apto para sostener la unión.

Con todos esos elementos, es que concuerdo en lo justo de concluir la lucha en ese momento, por tanto no lo considero una derrota del Che o de Cuba. Se carecía de condiciones esenciales para obtener la victoria. Quizás, si hubieran estado presentes los líderes, combatiendo y aglutinando sus fuerzas, hubiera sido efectiva la presencia de los cubanos en los frentes, en todos los grupos guerrilleros, y se hubiera alcanzado un mínimo de cohesión, llevándonos a una lucha más profunda, a una lucha más amplia que hubiera derivado, finalmente, en la toma del poder.

Por supuesto, a todo ello habría que añadir el papel que asumiría el imperialismo, pues no se iba a cruzar de brazos. Creo que hubiera acrecentado la participación mercenaria, la incrementación de la preparación de las fuerzas nativas y su intervención por intermedio de los países europeos, entre ellos los belgas, franceses y, en última instancia, de manera directa.

Por nuestra parte, había una tropa armada y apta para trasmitir experiencias, sin embargo, en el plano social no fue fácil de asimilar esa realidad, teniendo en cuenta el nivel cultural y político que poseían los cubanos que acompañamos al Che. En parte, ahí pudiera estar la decepción del Che al sublimar un poco la concepción de los revolucionarios cubanos, al no tener en cuenta su composición, muchos de los cuales no habían peleado en la lucha guerrillera, sino como combatientes de la lucha contra bandidos, además de poseer un bajo nivel de instrucción, impidiéndoles comprender la realidad imperante, muy adversa y hostil, desde las relaciones sociales, con costumbres totalmente diferentes, lo que requería de nuestros hombres un esfuerzo mayor para que asimilaran su entorno. La verdad es que no todos los cubanos pudieron entender la realidad de lo que ocurría a su alrededor.

Esa realidad en su conjunto, al ser valorada por el Che —desde su óptica―, sí es interpretada de forma objetiva, sabía del peso de los cuatrocientos años de explotación colonial, de la miseria y de un pueblo carente de una noción exacta de qué es una nación, de la nacionalidad y de un verdadero sentido de pertenencia. Para el nativo su mundo era la etnia y sus decisiones estaban determinadas por la aprobación de su participación en la lucha si la tribu lo autorizaba, aunque en esa zona se seguía un reclutamiento voluntario, nunca obligatorio, como después pudimos observar en otras partes de África. No obstante esa ventaja, les faltaba una verdadera conciencia de su papel, hubo momentos en que nos levantábamos rodeados de una montaña de fusiles porque habían depuesto las armas y cuando el Che indagaba les decían que no querían seguir combatiendo.

Ante esos hechos, el Che decidía reunir a los hombres para tratar de convencerlos, se ponía antes de acuerdo con algún compañero, explicándole que lo iba a ofender, diciéndole cobarde y que su actitud era de mujer para que reaccionara en contra y se defendiera diciendo que no eran mujeres y así volvieran a tomar los fusiles. Cuando llega el momento, hace un discurso en francés, los ofende como se había acordado, pero uno de los muchachos que tenía que hablar se le olvida y en medio de eso el Che le dice "fulano, ¿tú no habías quedado de coger las armas?"; entonces el muchacho responde "sí, ¡no se puede ser cobarde, no se puede ser mujer!", y todo el mundo siguió al muchacho y recogieron los fusiles. Con esos ardides lograba alguna incorporación, lo que te explica cómo logró interpretar la psicología de los combatientes congoleses.

Pasado los años, conocimos algunas explicaciones de dirigentes que habían alcanzado el poder, sobre la presencia del Che en el Congo. Explicaron el tremendo trauma que les causó, se sentían mal al no concebir que un dirigente de su talla estuviera combatiendo allí y ellos estuvieran fuera. Es decir, existió un complejo de inferioridad, de retraimiento, que nunca fueron capaces de superarlo en el momento que más se necesitaba.

En el caso de los combatientes cubanos hubo algunos que no correspondieron como hubiera sido el deseo del Che, faltaba entusiasmo porque no entendían el porqué de la lucha, el por qué teníamos que estar cargando con el armamento y salir a las líneas defensivas, mientras los nativos se inmunizaban con la dawa, un fetiche que empleaban contra la muerte, y por qué no estaban presentes los jefes. Recuerden que los latinoamericanos tenemos la costumbre de contar con el caudillo, con el jefe, siempre al frente. En la historia de los cubanos siempre se contó con hombres de la talla de Fidel, combatiendo, a Antonio Maceo que iba de primero en la carga al machete, a Máximo Gómez, a Ignacio Agramonte, en fin, a todos nuestros próceres de la independencia, siempre los primeros.

En nuestra definitiva lucha por la independencia, Fidel siempre afirmaba que el Che tenía el mérito de haber sido el primero en todo, en el Granma, en la lucha, y todo eso para nosotros los cubanos, los latinoamericanos, nos es imprescindible, nos es vital. Esas diferencias marcan al soldado, porque no dudamos de la formación intelectual de los líderes congoleses de entonces, muchos era poetas, escritores y se convertían en líderes, pero nunca en las acciones combativas.

Esa realidad desalentaba y hubo cubanos que le plantearon al Che el retorno, inclusive un miembro de su escolta que estimaba mucho también lo había decidido. Por supuesto, todo ello produce en él un desencanto mayor, aunque ya cuando se produce la despedida no piensa así, mantiene un análisis más preciso y valora las perspectivas que ve en la lucha futura en el continente africano.

A partir de lo acontecido, toma la determinación de proseguir en otros escenarios, momento en el que selecciona a Papi (José Ma. Martínez Tamayo Mbili), Tuma (Carlos Coello, Tumaini), Braulio (Israel Zayas, Azi), Morogoro (Octavio de la Concepción de la Pedraja) y a mí para acompañarlo. Aunque aún no tenía un lugar definido hacia donde ir, existía la convicción plena de seguir combatiendo por la independencia de nuestros pueblos, formaba parte de sus principios y nada, en ese sentido, lo desalentaba.

De lo acontecido, he pensado que extrajo una experiencia amarga que lo lleva a retomar algo que siempre había dicho con respecto a que la ayuda debía ser condicionada, no lo hizo en el Congo, se puso a disposición de un personal que no entendía ese gesto y la humildad con que lo realizó.

Así es que decide retornar a América, con la convicción de que esta vez la ayuda debía ser condicionada, razón por la se produce la contradicción con Mario Monje, secretario del partido comunista boliviano, en esos tiempos. A diferencia del Congo, donde no se encontró un jefe de alguna tribu o un hijo, quizás ahí hubiéramos encontrado a alguien que tuviera la convicción de llegar a ser un líder natural para conducir a la emancipación de su pueblo, aunque sinceramente nunca apareció.

La campaña guerrillera de Bolivia

La realidad de lo acontecido en el Congo hace que, en Bolivia, el Che fuera con una concepción más amplia, la de crear un frente amplio en el que todo hombre honesto, revolucionario, con conciencia, pudiera incorporarse a la lucha sin detrimento de posiciones políticas o religiosas, solo la disposición de luchar por su país, por su independencia.

Esa definición era lo primero, por eso trata de unir todas las fuerzas de izquierda, con independencia de las circunstancias que propiciaron el surgimiento de un partido comunista prochino, otro que se desprendió de ese mismo partido o de otras tendencias. Lo importante era buscar el mayor concierto entre las fuerzas a participar, ya fueran los montoneros y otras organizaciones, como era el caso de Argentina. En fin, empieza a establecer una serie de vínculos y relaciones con hombres dispuestos y convencidos de la necesidad del cambio revolucionario. Así surge un proyecto que no se circunscribe solo a Bolivia, por eso incluye a los cubanos y trata de obtener un frente coordinado con una figura central que, desde ese país, pudiera expandirse a los demás territorios. Eso es lo que Monje no entendió, es donde su posición se limita solo al ámbito local, es, en síntesis, la valoración que he hecho de la estrategia propuesta desde el inicio.

Creo que en Bolivia el Che trató de organizar y ampliar las bases de apoyo con otros grupos. No pienso que fuera un error el incorporar al grupo de Moisés Guevara; de su gente estaba Simeón Cuba, Willy, que muere fielmente junto a él, y el propio Moisés murió con entera dignidad, combatiendo, al igual que otros compañeros de su círculo. Es cierto que hubo algunos traidores, pero también los hubo del propio partido comunista boliviano, se debilitaron algunos como el Camba (Orlando Jiménez Bazán), Antonio (Domínguez Flores, León), el cocinero; sin embargo, otros como Serapio (Aquino Tudela, Serafín), sobresalieron y murieron dignamente. Una gran lección, porque no se puede juzgar a todo el mundo por igual a partir de algunas actitudes negativas.

Che, dirigente político

Soy un convencido que la cualidad más importante del Che es como dirigente político, porque si desarrolló cualidades como jefe militar se debió a que lo consideró la vía para alcanzar sus objetivos políticos, es decir, no era ser un cuadro militar por serlo, era la necesidad de dominar ese arte para alcanzar objetivos superiores, sintetizados en obtener una patria más justa, bajo las banderas del socialismo.

En esa concepción estaban presentes los ideales de Bolívar y Martí pero sumados al ideal socialista, porque no se puede construir una república con todos y para el bien de todos, como expusiera Martí, sin eliminar la explotación y las injusticias. Esa sociedad pudiera denominarse bolivariana, martiana o fidelista, pero lo importante es que fuera más justa, dirigida al perfeccionamiento del ser humano, es ahí donde encontramos la verdadera esencia del Che, de su vida y obra.

Esa cualidad fue la que siempre vio Fidel, por eso lo seleccionó para acciones mayores, como ponerlo al frente de la campaña de Las Villas, zona compleja e integrada por varias organizaciones que luchaban contra la tiranía pero con posiciones e intereses diversos.

El Che en esas circunstancias demostró que, con sus decisiones, prevalecía el criterio de formar a hombres honestos, capaces de luchar por su patria con las armas en la mano, para convertirse, después, en dirigentes de la revolución en el poder. Desde su llegada al Escambray, territorio montañoso de la antigua provincia de Las Villas, formó una pequeña escuela para instruir a los combatientes, alcanzó la coordinación e integración de todos las fuerzas guerrilleras del territorio, con independencia de sus objetivos particulares, propiciando acuerdos entre ellos de organización en el combate, de delimitación de zonas, entre otras acciones.

Se puede afirmar que, cuando se produce nuestra llegada a Las Villas, se predicó con el ejemplo, se impusieron reglas para combatir en lugares donde no lo habían hecho las fuerzas acantonadas en el entorno, como fue la toma de Güinía de Miranda que, a los doce días de estar en el Escambray, el Che decide atacarla y así sucesivamente, Jíquima, Banao y otros lugares de la zona.

Esa proyección política del Che demuestra, a mi modo de ver, su brillantez al lograr la unidad entre tan diversos intereses y convertirse, además, en el jefe indiscutible que iría perfilándose para futuras contiendas. Sus cualidades organizativas se ponen a prueba tanto en la Sierra Maestra como en Las Villas, en la creación de industrias de guerra, un periódico y la radio, encargados de informar y formar políticamente a los combatientes. La disciplina y el orden se imponían en los campamentos con el predominio de signos de civilización que permitía a la guerrilla tener un mínimo de condiciones, un horno para hornear el pan, un anfiteatro para las conferencias, las reuniones, una armería, todo con el criterio de incentivar la creación y la eficiencia en el combate, no era lo mismo tirar una granada con la mano que tirarla con un cartucho que alcanzara los 150 a 200 metros de longitud.

Ya al triunfo revolucionario, esas cualidades se manifiestan en todas las responsabilidades que se le asignan, en el Departamento de Instrucción Revolucionaria donde se prioriza la instrucción del Ejército Rebelde, casi en una buena parte analfabeto, crea también la revista Verde Olivo, con el objetivo de capacitar políticamente a los soldados. Desde esa posición, desarrolla algunas ideas que había intentado desde Guatemala cuando las fuerzas mercenarias invaden el país y es derrocada la revolución, no era otra que la necesidad de entregar armas al pueblo para su defensa. Se crean las milicias revolucionarias bajo el mando de un oficial que formó parte de su columna durante la guerra, Rogelio Acevedo, joven capitán de nuestro ejército.

De igual forma, comienza a organizar una fuerza integrada por jóvenes, en parte que no tuvieran una tendencia política concreta, no tuvieran trabajo o no estuvieran estudiando, como una forma de incorporarlos al proceso revolucionario, es así que surge la Asociación de Jóvenes Rebeldes al frente de un joven destacado de su columna, el comandante Joel Iglesias.

Todo ello habla de la obra multiplicadora del Che, luchar por un hombre más culto, capaz de autodirigirse, elementos presentes en el pensamiento martiano y que se encuentran en las concepciones avanzadas del Che. Razones que explican con claridad su adhesión a la línea política sustentada en el Programa del Moncada, como una forma de materializar sus ideas.

Con posterioridad, al frente del Departamento de Industrialización del INRA (Instituto Nacional de Reforma Agraria), se da a la tarea de formar los cuadros, esencialmente políticos, a través de cursos especializados, crea escuelas y un conjunto de vías complementarias para concretar una mayor preparación política e ideológica, profundizando en el conocimiento de nuestra historia patria, en el ideario martiano, convencido de que se comprende mejor la concepción de un solo partido desarrollada por Martí que la expuesta por Lenin, aunque tenga menos fundamentos teóricos. En la práctica, se podía comprender con mayor claridad el por qué proclamar la guerra necesaria, primero para Cuba y después para Puerto Rico. Son principios asumidos por el Che y que explican en parte, su concepción internacionalista.

Por supuesto, cuando lo nombran ministro de Industrias ya tiene una mayor proyección de cómo enfrentar y desarrollar su labor. Se da a la tarea de buscar los cuadros mejor preparados, con más nivel cultural dentro de nuestras filas rebeldes, es cuando incorpora a Alberto Fernández Montes de Oca, Pachungo o Pacho, a Jesús Suárez Gayol, Rubio, hombres seleccionados después para integrar el grupo de guerrilleros cubanos en Bolivia, y a otros compañeros de su columna. No estaban técnicamente preparados para las responsabilidades designadas, pero en ellos primó el deseo y la voluntad de contribuir al desarrollo de una obra extraordinaria, con el apoyo y la confianza que depositara el Che en el cumplimiento de las tareas.

Todo lo enunciado hasta aquí, da la medida del porque Fidel, desde los inicios, lo nombra en responsabilidades de tipo económicas, con independencia de bromas que circularon cuando en una reunión pide un economista para la dirección del Banco y el Che levanta la mano y le pregunta si lo era y el Che le contesta que no, que era comunista. Se le asignan también otras tareas de tipo internacional para divulgar la obra de la revolución, fue el primero que visita los países socialistas, algunos países que conformaban el Pacto de Bandung, antecedente del MNOAL (Movimiento de los No Alineados), acciones que, de una forma u otra, habían sido estimuladas por él para su ejecución. Eso habla por sí solo de lo profundo de su pensamiento y actuar políticos, presentes para las futuras generaciones en los discursos que pronuncia en Punta del Este en 1961, en Naciones Unidas en 1964 en Argel en 1965, entre otros, y que forman parte de lo más sobresaliente de sus proyecciones internacionales.

Mi criterio es que el Che realiza un extraordinario aporte a la Revolución Cubana, como expusiera Fidel, al calificarlo de extraordinariamente culto y con una elevada formación ideológica. Su afiliación política para mí era la de revolucionario, no había pertenecido a ningún partido, solo se afilió a nuestro partido cuando se crea dentro de nuestro proceso, fue un artífice de su unidad como lo hizo en Las Villas a su debido tiempo.

Su propio balance de los años transcurridos como dirigente del proceso cubano, que apenas rebasó los seis años, lo llevan a afirmar haber cumplido con su deber como revolucionario y a tomar la decisión de marchar a otras tierras por considerar irreversible el proceso revolucionario cubano, tal y como lo enfatiza en su ensayo “El socialismo y el hombre en Cuba” y en la carta de despedida leída por Fidel en 1965 al constituirse el Partido Comunista Cubano.

Reinicia una nueva etapa y comienza a desarrollar un profundo pensamiento militar integrado por el propio pensamiento militar de la Revolución Cubana y las experiencias y aportes concretos de Fidel y Raúl, sistematizándolas y generalizándolas. Ejemplos precisos se encuentran en su libro Guerra de guerrillas y en su artículo “Guerra de guerrillas: un método”, de donde extrae experiencias y las sintetiza con gran capacidad política al concebir al guerrillero como un reformador social y como un revolucionario consecuente.

Ese pensamiento es el que define al Che como un verdadero revolucionario, dentro de su condición de reformador social, despojado de egoísmo, de vanidad, solo el egoísmo de ser útil a la patria, a la revolución latinoamericana y mundial. Es ese el Che que conocí y admiraré por siempre.






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El Enredo TJUE-Junqueras

Disculpen que tengamos que repetirlo pero los sucesos recientes en la confrontación del régimen borbónico franquista con el pueblo catalán  han desencadenado situaciones ya vividas una y otra vez en Euskal Herria.

Ahora, tras la sentencia del TJUE con respecto al represaliado político catalán Oriol Junqueras, somos testigos de los imposibles vericuetos por los que las instituciones españolas intentan hacer caso omiso de la sentencia como antes sucediera con los fallos de Estrasburgo en temas como la tortura o la Doctrina Parot.

Aquí lo que nos informa El País:


Reclama que solicite a la mayor brevedad a la Eurocámara la suspensión de la inmunidad del exvicepresidente catalán

Reyes Rincón

La Abogacía del Estado ha solicitado este lunes a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo que estime el recurso de súplica de Oriol Junqueras contra la decisión del alto tribunal de no concederle un permiso penitenciario extraordinario para tomar posesión como eurodiputado. La representación del Estado en la causa del procés considera que “cabría permitir” tanto su desplazamiento a la Junta Electoral Central como a la sede del Parlamento Europeo para cumplir con los trámites necesarios. La Abogacía no pide, como reclama ERC, que se le deje en libertad, sino que acuda custodiado y regrese luego a prisión.

En su escrito, los servicios jurídicos del Estado solicitan al Supremo, además, que haga posible al exvicepresidente catalán el ejercicio de su función como europarlamentario mientras se mantenga este estatus, en aplicación de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del 19 de diciembre. Es decir, según este órgano, el Supremo debería permitir la salida de Junqueras de prisión no solo para completar los trámites formales como eurodiputado, sino también para ejercer ese cargo. La Abogacía reclama al tribunal que adopte "las medidas de aseguramiento" que considere más adecuadas para garantizar la labor parlamentaria de Junqueras y al mismo tiempo, el cumplimiento de la sentencia del procés, por la que el líder de ERC fue condenado a 13 años de cárcel por sedición y malversación. Esa sentencia, añade el escrito, se dictó “con estricta observancia de las normas esenciales del procedimiento penal”, por lo que le da "total validez".

Los servicios jurídicos del Estado cuentan con que el estatus de Junqueras como europarlamentario sea una situación temporal, mientras la Eurocámara tramita la suspensión de su inmunidad. Una suspensión, que la Abogacía pide al Supremo que solicite "a la mayor brevedad" al Parlamento Europeo, en aplicación del procedimiento que estableció el TJUE en su sentencia del 19 de diciembre.

El escrito de la Abogacía responde a la petición formulada por el Supremo a las acusaciones de la causa del procés y a la defensa de Junqueras tras conocer la sentencia del tribunal de Luxemburgo, que dictaminó que el líder de ERC gozaba de inmunidad desde que fue elegido eurodiputado. En el escrito presentado este lunes, los servicios jurídicos del Estado recuerdan que el alto tribunal, en varias de sus resoluciones, ha admitido que Junqueras podría seguir ostentando algún tipo de inmunidad si así se lo reconociera el TJUE. La propia Sala, en un escrito enviado a Luxemburgo el 14 de octubre, el día que notificó la sentencia del procés, aceptó la eficacia de la resolución que tenía pendiente dictar el tribunal europeo, aunque el exvicepresidente catalán hubiera pasado de la condición de preso preventivo a la de penado.

Tras estudiar la sentencia europea, la Abogacía ha llegado a la conclusión de que Junqueras sigue gozando de inmunidad como eurodiputado ya que, hasta el momento, la Junta Electoral Central, el órgano competente para dirimir todas las cuestiones relacionadas con la proclamación de candidatos a las elecciones europeas, no se ha pronunciado sobre la incompatibilidad de su condena con su condición de parlamentario europeo electo.

La representación del Estado advierte de que la sentencia europea da varias claves para entender los efectos que la inmunidad reconocida a Junqueras debe producir. Para la Abogacía, según la resolución del TJUE, esos efectos no deben limitarse a permitir al eurodiputado desplazarse al Parlamento Europeo para tomar posesión de su cargo, sino que la inmunidad reconocida tiene como finalidad expresa que los miembros de esa Cámara “puedan dar cumplimiento a su misión”, según el artículo 343 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) que invoca Luxemburgo.

La Abogacía deja en manos del Supremo cómo se hace posible que Junqueras desempeñe esa misión, que no se circunscribe únicamente a ese desplazamiento, sino que implica “el desempeño de su función representativa en tanto mantenga su estatus parlamentario”.






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Marchena y el Enredo TJUE-Junqueras

Esto que nos comparte inSurGente hará las delicias de quienes le han estado dando seguimiento a los subsecuentes fallos del TJUE en favor de los derechos políticos de los represaliados políticos catalanes que resultaron electos como eurodiputados.

Lean ustedes:


Josep Costa (JxCAT) es vicepresident del Parlament y, además, también es jurista de profesión. Este ha publicado hoy un sencillo mensaje en su cuenta de Twitter con el que se ha desvanecido el endeble argumento que el Estado esgrimía para no aplicar a Oriol Junqueras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). El Estado argumenta que Junqueras ya no es un preso preventivo, sino condenado, y que por eso debe permanecer en prisión.

Pero he aquí que Josep Costa aporta en su mensaje una frase de la consulta que hizo el juez del Tribunal Supremo Manuel Marchena al tribunal europeo, en la que afirma todo lo contrario.

Fechada el pasado 14 de octubre, señala que «La respuesta del Tribunal de Justicia tendrá eficacia con independencia de la situación de prisión preventiva o penal que afecte a Oriol Junqueras». Es decir, está afirmando que en el caso de condena firme también se le tendría que aplicar lo que dicte el TJUE.

El mensaje de Costa es este, concretamente:

«Todos los que dicen que Oriol Junqueras no tiene que ser liberado porque ya no es un preso preventivo, deben haber olvidado esta carta de Marchena al TJUE, no? El Tribunal Supremo dejó por escrito que acataría la decisión a pesar de haber dictado la condena. ¿Cómo es que todavía no lo han liberado?»

Y para que no quede ninguna duda ha añadido este documento que certifica su mensaje:









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Cronopiando | La Ley de Referencia en Mutua Perspectiva

Estamos a poco de cerrar el año y por cortesía de Koldo traemos un texto para la profunda reflexión:

La Ley de Referencia en Mutua Perspectiva

Koldo Campos Sagaseta | Cronopiando

Las redes sociales, con frecuencia, se llenan de preguntas demandando respuestas. No se imaginan la cantidad de inquietudes que se expresan en las redes en la esperanza de que alguien aporte algunas luces. Y bien, aunque mis luces están fuera de servicio al margen de la linterna del móvil que aún funciona, me gustaría ayudar al anónimo ciudadano que, vencido por la curiosidad, preguntaba días atrás en facebook porqué si las personas gordas saben que son gordas y las altas saben que son altas, las estúpidas no saben que son estúpidas.

Complejo enigma ya reiteradamente planteado en el pasado y resuelto felizmente por la Ley de Referencia en Mutua Perspectiva que formulara en el paraninfo de la Universidad de Springfield el profesor Frink con quien tuve el placer de colaborar. La ley de Frinkoldo se fundamenta en el relativismo, en el entendido de que gramos y centímetros siempre van a tener como referencia una medida por debajo y otra medida por arriba. En consecuencia, todas las personas somos al mismo tiempo altas, bajas, flacas y gordas. Las personas gordas saben que están gordas cuando se encuentran en la calle con personas más flacas, de igual modo que las personas bajas advierten que son bajas cuando se cruzan en la calle con personas más altas.

Estos irrefutables principios de la referencia en mutua perspectiva también pueden manifestarse en relación a la estupidez por lo que, respondiendo a la pregunta inicial, o bien esta es una estúpida columna a la que solo hará menos estúpida la de la próxima semana o, definitivamente, la Ley de Referencia en Mutua Perspectiva no funciona para nada con las personas estúpidas dado que al ser tanta la estupidez circulante, no importa qué perspectiva elijas, arriba o abajo, siempre la calle nos va a devolver las mismas estúpidas sensaciones. De hecho, yo es por ello que no salgo de casa.






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domingo, 29 de diciembre de 2019

Despedimos a Harry Villegas 'Pombo'

Desde el diario Granma traemos a ustedes esta semblanza biográfica de un gran revolucionario que se nos fue:


Villegas Tamayo manifestó sus ideas revolucionarias desde joven, así como su simpatía por la lucha que se libraba contra la dictadura del general Batista

El general de brigada de la reserva Harry Antonio Villegas Tamayo (Pombo) falleció, a los 81 años de edad, en la madrugada de este 29 de diciembre en La Habana, como consecuencia de una disfunción múltiple de órganos.

Nacido el 10 de marzo de 1938, en Yara, en la antigua provincia de Oriente, Villegas Tamayo manifestó sus ideas revolucionarias desde joven, así como su simpatía por la lucha que se libraba contra la dictadura del general Batista, por lo cual participó en huelgas estudiantiles, venta de bonos y en otras acciones que le permitieron ganarse el respeto y la admiración de sus compañeros.

A finales de noviembre de 1957 se incorporó a la lucha insurreccional en la Sierra Maestra bajo las órdenes del Comandante Ernesto Che Guevara,donde participó en varias acciones combativas.

Por su destacada participación en los combates, disciplina, espíritu de sacrificio y valentía fue seleccionado por el Che para integrar la Columna Invasora No. 8 Ciro Redondo, con la que libró combates en Banao,Fomento, Cabaiguán, Placetas, Remedio y Caibarién, así como en la batalla de Santa Clara, entre otras.

Su quehacer internacionalista también fue intenso, lo cual se demuestra en hechos relevantes tras su incorporación a los grupos comandados por el Guerrillero Heroico, que brindaron su concurso solidario al pueblo del Congo, y posteriormente al de Bolivia, en cuya gesta guerrillera en ese país latinoamericano intervino en innumerables combates, demostrando arrojo y tenacidad sin límites.

Igualmente cumplió misión internacionalista en la República de Angola en dos oportunidades.

En su vida profesional como combatiente y oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias ascendió en grado militar desde soldado hasta general de brigada en 1994, Ocupó diferentes responsabilidades, tales como jefe de Regimiento de la División de Tanques, jefe de la Brigada de la Frontera, primera trinchera antimperialista, hasta jefe de la Sección Política del Ejército Occidental.

Los méritos acumulados por Villegas Tamayo lo hicieron acreedor de la condición de fundador del Partido Comunista de Cuba, militancia que mantuvo hasta su muerte, en tanto fue también diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y Vicepresidente de la Dirección Nacional de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

Por su entrega recibió diferentes condecoraciones del Consejo de Estado y del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), entre las que sobresalen el Título Honorífico de Héroe de la República de Cuba, así como la Orden Ernesto Che Guevara, de Primer Grado, Camilo Cienfuegos, y Orden Antonio Maceo, la Orden Por el Servicio a la Patria en las FAR, y las medallas conmemorativas 20, 30, 40, 50 y 60 Aniversario de las FAR, entre otras.

La vida y obra del general de brigada Harry Antonio Villegas Tamayo constituye ejemplo de modestia, honestidad y entrega sin límites a su profesión, a las FAR y a la Revolución, a la que unió su lealtad infinita al Comandante Ernesto Che Guevara, al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y al General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Por su voluntad, su cadáver fue cremado y sus cenizas serán expuestas este lunes, desde las 9:00 a.m. hasta las 11.00 a.m. en el Panteón de los Veteranos de la Necrópolis de Colón, donde se le rendirán los honores militares funerales hacia el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.






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