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viernes, 3 de enero de 2020

La Crucifixión de Isa Serra

Durante lustros los españoles de bien fueron contaminados por una intensa y perversa campaña mediática que les convencía de que los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen borbónico franquista en la Zona Especial Norte eran justos y necesarios, que la peor lacra que enfrentaba la Arcadia hispana era la banda separatista y que ellos se veían obligados a hacer lo que hacían para proteger la democracia.

Pues bien, ETA ya no está... y lo ensayado en la ZEN ahora se practica en todos los rincones del estado español a sabiendas que todos están tan domesticados que nadie realmente dirá o hará nada al respecto.

Lean esto que nos reportan desde Kaos en la Red:


La Fiscalía de la Comunidad de Madrid reclama un total de 23 meses de prisión para la parlamentaria de Podemos en la Asamblea de Madrid Isabel Serra Sánchez por delitos de desórdenes públicos, atentado a la autoridad, lesiones y daños —con atenuante de delaciones indebidas— su participación en el intento de parar un desahucio el 31 de enero de 2014 de una persona con enfermedad crónica y discapacidad permanente de su casa en la calle Tribulete, en el madrileño barrio de Lavapiés.

Según señala el escrito de Fiscalía, durante los altercados entre activistas por el  derecho a la vivienda y los agentes policiales, dos de estos últimos resultaron heridos, por lo que reclaman, además, 5.250 euros en concepto de indemnización.

El escrito de la Fiscalía detalla que el operativo policial estaba compuesto por 17 agentes de la Policía Municipal y que a las 7.30h establecieron un cordón de seguridad entre la calle Mesón de Paredes y la calle Tribulete, donde tenía lugar el desahucio, “apareciendo en ambos puntos grupos de personas en un número inicial aproximado de 50”. Eran vecinas del barrio de Lavapiés y activistas de la plataforma Stop Desahucios, que, según señala el escrito, comenzaron a “increpar a los agentes con gritos tales como este desahucio lo vamos a parar”, les insultaron y empujaron.

La Fiscalía afirma que Serra realizaba “funciones de liderazgo de los grupos de protestas” y que, junto a otras personas, se sentó en la calle cuando abandonaban el lugar coches policiales para impedirles que pudieran salir y con una actitud violenta comenzaron a insultarles con frases tales como “hijos de puta, asesinos, vergüenza me daría ser policía…”. Esta acción se hizo, a criterio de la Fiscalía, “puestos de común acuerdo, amparados en la fuerza del grupo, con el fin de atentar contra la paz pública y el normal desarrollo de la convivencia ciudadana, con absoluto desprecio hacia la autoridad que representaba la fuerza policial”.

Durante el intento de paralización del desahucio de Antonio, otras tres personas fueron detenidas, y antes de que se pusiera el cordón policial, también la mediadora de la plataforma Stop Desahucio y dos fotoperiodistas que acudieron a cubrir los hechos. Según contaban entonces al periódico Diagonal varios testigos, Antonio fue finalmente sacado de su domicilio en volandas y descalzo, y poco después comenzaron las cargas contra las personas sentadas en uno de los dos extremos del cordón policial de la calle Tribulete.






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miércoles, 27 de noviembre de 2019

30 de Enero y las Pensiones

Por medio de este artículo publicado por El Salto traemos información acerca de la anunciada juegla general convocada por los pensinistas de Hego Euskal Herria:


Esta huelga aglutina por primera vez tanto a trabajadores como pensionistas y estudiantes, está respaldada por el movimiento feminista autónomo y también por las organizaciones sociales que trabajan contra la exclusión, como Berri-Otxoak y la PAH de Bizkaia.

Gessamí Forner

Ya hay fecha para la huelga general convocada por el movimiento de pensionistas: el jueves 30 de enero de 2020. Esta mañana, el Movimiento de Pensionistas había convocado una reunión con todas las organizaciones sociales y sindicales que participan en la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria. En el encuentro han dado a conocer a los medios de comunicación la fecha escogida para la huelga general, así como los sindicatos que de momento se han adherido a la convocatoria: ELA, LAB, ESK, Steilas, Etxalde, Ehne, Hiru y CNT, junto con organizaciones estudiantiles –Sindicato de Estudiantes e Ikasle ekintza– y juveniles –Eragin y Ernai–.

Esta huelga general aglutina por primera vez tanto a trabajadores como pensionistas y estudiantes, está respaldada por el movimiento feminista autónomo vasco, que engloba a más de cien organizaciones, y también por las organizaciones sociales que trabajan contra la exclusión, como Berri-Otxoak y la PAH de Bizkaia.

Si bien el origen de esta huelga se encuentra en los pensionistas, este largo año de protestas ininterrumpidas las mañanas de los lunes ha dado paso a la creación de un movimiento diverso pero cohesionado en el que además de reivindicar unas pensiones dignas, se reclaman unos salarios dignos y una renta garantizada de ingresos (RGI) del 100% del salario mínimo interprofesional, que sitúan en los 1.200€.

El modelo de la convocatoria ha querido emular a las dos últimas huelgas feministas del 8 de marzo. Como los pensionistas no pueden convocar una huelga laboral, son los sindicatos los que dan un paso al frente y hacen suya legalmente esta convocatoria. Los dos sindicatos mayoritarios en Euskal Herria, ELA y LAB, así como la primera organización en el sector de la enseñanza Steilas, participan en ese proceso facilitador.

En las próximas semanas es previsible que se adhieran más sindicatos y organizaciones. De momento, destaca que las juventudes de Comisiones Obreras participarán en la movilización a través del Sindicato de Estudiantes, pero no así CCOO.

En la reunión de esta mañana, que se ha celebrado en el centro cívico La Bolsa de Bilbao, los participantes se han mostrado optimistas en cuanto al seguimiento que esperan de la huelga y han destacado que es necesario “reafirmarse en el reparto equitativo de la riqueza, así como en la defensa del sistema público de pensiones y el reconocimiento de los derechos sociales, que no se consiguen con promesas”.






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martes, 15 de octubre de 2019

Sentencia y Criminalización

En Público se ha dado a conocer este reportaje que desmenuza las consecuencias directas en contra de las más básicas libertades que trajo consigo la desproporcionada sentencia en contra de los represaliados del juicio al Procés:


Expertos consultados por 'Público' consideran que la sentencia puede suponer un riesgo para toda la sociedad ya que difumina el derecho de manifestación y reunión de la ciudadanía y abre la puerta a que un exceso en el ejercicio de este derecho fundamental pueda ser calificado como sedición con penas de diez años de prisión. 

Alejandro Torrús

"No se han criminalizado, por tanto, actos de protesta". Así de claro lo afirma la propia sentencia del 'procés' que el Tribunal Supremo ha hecho pública este lunes. El propio texto también rechaza que se haya vulnerado el derecho a la libertad de expresión de los condenados e incluso llega a reconocer "la desobediencia civil como un verdadero derecho de la ciudadanía". Es más, la decisión del tribunal señala que la propia Constitución "se estaría poniendo en entredicho" si se entendiera que las protestas o manifestaciones de la ciudadanía pueden ser susceptibles de ser "sancionadas penalmente".

El tribunal, de hecho, realiza un esfuerzo importante en tratar de explicar que ni durante la instrucción ni durante el juicio se vulneraron derechos de los acusados. Concretamente, dedica 193 de los 492 folios de sentencia a este objeto, tal y como explica el profesor asociado de la Universidad de Barcelona José Luis Martí.

Sin embargo, y a pesar del esfuerzo, los y las juristas consultados por Público denuncian que la sentencia puede suponer un riesgo no sólo para los condenados sino para toda la sociedad ya que difumina el derecho de manifestación y reunión de la ciudadanía y abre la puerta a que un exceso en el ejercicio de estos derechos pueda ser calificado como sedición, un delito que se castiga con penas de ocho a diez años, y con la de diez a quince años, si fueran personas constituidas en autoridad.

De hecho, la abogada Anaïs Franquesa, del Centre Iridia; el jurista Daniel Amelang, de Red Jurídica; y la abogada Isabel Elbal, de Boye-Elbal Asociados, coinciden a la hora de poner un símil que permita comprender mejor las consecuencias de esta sentencia para la ciudadanía y los movimientos sociales.

El ejemplo de ambos es más o menos el siguiente. Hay varios desahucios en un mismo día con orden judicial mediante. La ciudadanía, coordinada, se organiza para trata de evitarlos a través de una asociación como la PAH o Stop Desahucios mediante el ejercicio del derecho a la manifestación o incluso mediante una desobediencia no violenta. Pues bien, a partir de esta sentencia, y según los citados juristas, los impulsores de estas iniciativas podrían ser responsables de un alzamiento tumultuario que trata de evitar una resolución judicial y, por tanto, ser acusados de un delito de sedición.

No obstante, los juristas apuntan que esta sentencia no supone que a partir de ahora cada vez que se intente parar una orden judicial mediante la protesta y desobediencia pacífica se vaya a aplicar el delito de sedición sino que se abre la puerta a la "inseguridad jurídica" y a la "arbitrariedad". Así lo expresa también el catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Oviedo José Manuel Paredes.

"La sentencia abre una válvula jurídica que es muy peligrosa. El exceso en el ejercicio del derecho de manifestación no puede ser castigado o calificado como sedición. Hay figuras jurídicas en el Código Penal que están en medio como es el atentado a la autoridad, la desobediencia o, incluso, los desórdenes públicos. Pero esta sentencia da un salto importante y lo lleva a la sedición que, por cierto, tiene una pena de prisión muy similar a la de un homicidio", advierte Paredes.

La responsable del área de litigios del Centre Iridia, Anaïs Franquesa, también denuncia, en esta línea, que entre el derecho legítimo de la ciudadanía a manifestarse y a protestar y la acusación y condena por sedición hay otras vías intermedias como las sanciones administrativas por desobediencia. "Sin embargo, en este caso, el Supremo ha decidido que el hecho de que haya miles de personas manifestándose contra una decisión judicial, que en este caso era la de prohibir la realización del referéndum, es un alzamiento tumultuario, que prácticamente es considerado como un acto insurreccional".

En este sentido, el jurista de Red Jurídica Daniel Amelang advierte de que la sentencia del Supremo también cae en una desproporcionalidad importante entre los hechos juzgados y las condenas fijadas al calificar una desobediencia masiva, que en cualquier caso es un ejercicio excesivo del derecho de manifestación, como una sedición.

"Cuando un ciudadano asume cometer un acto de desobediencia asume unas penas determinadas, como multa o unos meses de prisión, pero el hecho de que mucha gente desobedezca a la misma vez no puede convertir esa desobediencia en sedición. Vulnera el principio de proporcionalidad. Las penas tienen que ser acordes al delito que se ha cometido", prosigue Amelang.

Asimismo, los expertos consultados por este medio coinciden en destacar la incongruencia que supone calificar los hechos como sedición, que es la máxima expresión de los delitos relacionados con desórdenes públicos, cuando la propia sentencia señala en reiteradas ocasiones que el Estado controló la situación durante todo momento y que bastó con una publicación en el BOE para poner fin al 'procés'.

Efecto desaliento o disuasorio

Así, los juristas advierten de que la interpretación que hace el Supremo del delito de sedición puede provocar lo que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha calificado en diferentes ocasiones como un "efecto desaliento o disuasorio" del ejercicio de derechos fundamentales, es decir, que la ciudadanía deje de ejercer un derecho fundamental por miedo a las posibles sanciones legales.

"Este efecto disuasorio se da cuando, por ejemplo, se condena al organizador de una manifestación por los delitos que se hayan podido dar durante el transcurso de la misma. Eso no puede ser", señala Anaïs Franquesa. 

En la misma línea se explica José Manuel Paredes: "Si cada vez que una persona se excede en el uso de su derecho a manifestarse puede incurrir en un delito sedición con unas penas tan altas... pues lo normal es que termine planteándose si le conviene ejercer ese derecho o no. Eso es el efecto desaliento".

¿Vulnerado el principio de legalidad?

La jurista y experta en Derecho Penal Isabel Elbal también plantea que la sentencia del 'procés' puede vulnerar el principio de legalidad. Es decir, no puede haber castigo o pena por unos hechos que no son delictivos. En el caso de la jurisdicción española, la convocatoria de un referéndum como tal no supone ningún delito, por lo que Isabel Elbal cree que se "ha torcido la ley" para "criminalizar el derecho de manifestación y el derecho a la libertad de expresión".

"Mi opinión es que el delito de sedición, en sí mismo, es un delito claramente antidemocrático y que, además, está redactado de manera muy vaga en el Código Penal, por lo que su uso puede conllevar, como en este caso, la vulneración de derechos fundamentales. La única forma de respetar los derechos fundamentales es no aplicar este delito y si se aplica que sea cuando haya violencia clara y contundente", sentencia.

Ágora judicial: "La sentencia criminaliza"

La asociación de jueces Ágora Judicial también ha mostrado su rechazo a la sentencia del 'procés' por atacar el derecho a la manifestación: "La sentencia afecta los derechos fundamentales de los condenados y de las personas a quienes representan y comporta una criminalización de la protesta y de los derechos de libertad de expresión, de manifestación, de participación política y de los cimientos democráticos del sistema parlamentario, al hacerlos participar en los elementos del tipo penal de sedición", señala el comunicado de la asociación que aglutina a medio centenar de magistrados y magistradas, la mayoría de Catalunya.






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lunes, 2 de septiembre de 2019

Proteger el Derecho a la Vivienda

Para los fieles seguidores del izquierdismo gung ho, aquí una muestra de por que sí es necesaria la presencia de personas de izquierda en las instituciones de los estados.

Les compartimos pues esta editorial de Gara:


El de la vivienda es, probablemente, el derecho constitucional más masiva y sistemáticamente vulnerado en el Estado español, que tiene la obligación de garantizarlo. Conviene recordarlo cada vez que alguien esconde tras un pretendido constitucionalismo lo que no es más que un nacionalismo español cerril y antidemocrático.

En cualquier caso, Hego Euskal Herria, donde se registran algunos de los metros cuadrados más caros del Estado, no es ajena a esta vulneración del derecho a la vivienda, entre cuyos afectados destacan dos grupos: el de las personas en situación de pobreza y el de la juventud.

El primer grupo es bastante más numeroso de lo que el relato sobre el bienestar vasco acostumbra a admitir. De ahí que Lakua haya bloqueado durante semanas la encuesta en la que se apunta que los niveles actuales de pobreza grave en la CAV no se veían desde los años 80. Es importante poner pie en pared ante los discursos que criminalizan ayudas como la Renta de Garantía de Ingresos, así como estar alerta ante la tentación de hacer propias agendas de la extrema derecha con el mero objetivo de aprobar unos presupuestos. Las cifras como antídoto: 2018 se cerró con 55.380 perceptores de RGI, mientras que la encuesta citada asegura que el mismo año había 109.735 personas en riesgo de pobreza grave.

Por otro lado, cabe recordar que los vascos tienen una de las tasas de emancipación más tardías de la UE, rondando los 30 años, cuando la media europea está en los 26. La dificultad de acceder a una vivienda es, claramente, pieza clave en este retraso que condiciona la vida adulta de miles de jóvenes. Porque el de la vivienda no es un problema solo económico, hablamos de cohesión social.

Y ahora, a por el alquiler

En este contexto, resulta pertinente la mirada reposada que Nekane Jurado ofrece en los análisis publicados en estas páginas este fin de semana. Una de las principales victorias del capitalismo ha sido tatuar en el subconsciente colectivo el relato de que no hay alternativa, de que las cosas son como son por una evolución natural e irrevocable de los acontecimientos. No es cierto. El problema de la vivienda es resultado de políticas públicas concretas. Empezando por el «no queremos una España de proletarios, sino de propietarios» del falangista bilbaíno José Luis de Arrese, ministro de Vivienda a finales de los 50, hasta la reforma legal de la ministra Carme Chacón para agilizar los desahucios, pasando por la Ley de Arrendamientos Urbanos de 1994, que liberalizó el mercado del alquiler.

Durante décadas –también hoy en día– se ha privilegiado la compra, pero con la crisis, la demanda de los sectores más afectados ha regresado al alquiler, renovado terreno de juego para la especulación. Cada vez se compra y se construye más para alquilar. Pero lejos de una evolución espontánea del mercado, nos encontramos de nuevo con las facilidades ofrecidas desde el poder público: las Sociedades Cotizadas Anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (Socimi), auténticos paraísos fiscales a la sombra, permiten a los inversores –fondos buitre, muy a menudo– evitar el impuesto de Sociedades y gran parte del de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

Hay alternativas, y deben ser públicas

Hay alternativas encima de la mesa, y existen en diferentes estratos. A nivel municipal hay en marcha numerosas experiencias de viviendas cooperativas y comunitarias, y la referencia de Berlín, que ha congelado los alquileres para cinco años, es más que sugerente; son ventanas que conviene explorar. Las iniciativas municipales, con todo, tienen sus límites –se ha comprobado con impuestos locales como el IBI–; es necesaria una acción concertada desde instancias superiores.

Desde luego, la disposición de las herramientas de un Estado –Portugal ha empezado, tímidamente, a actuar en el mercado del alquiler– facilitaría mucho la adopción de medidas efectivas, pero la falta de competencias no es un pretexto para no actuar; tampoco para no exigir desde otras instancias, de forma articulada, cambios drásticos. Porque los números retratan la acción institucional: el precio del metro cuadrado de la vivienda en el mercado libre bajó algo durante la crisis, pero el de la vivienda protegida ha crecido en la CAV un 34,7%. Y lo cierto es que, más allá de las buenas palabras, el presupuesto dedicado a políticas de vivienda, tanto en Iruñea como en Gasteiz, no ha hecho sino menguar en los últimos doce años.






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jueves, 28 de febrero de 2019

Cronopiando | Los Medios No se Equivocan

Los Cronopiando de Koldo son un perfecto antídoto en contra de la manipulación mediática, solo vean esto:

Cronopiando

Koldo Campos Sagaseta


Hablo de esos grandes medios que se dicen informativos y alardean de objetividad e independencia. Por ello es que no yerran cuando mienten. Simplemente, cumplen con su papel.

Cada vez que distinguen, según dispongan sus dueños, entre disidentes o terroristas, artefactos o bombas, golpes de estado o presidentes interinos, algaradas o manifestaciones, linchamientos o incidentes, gobiernos o regímenes, solo hacen su trabajo: hacer creíble la mentira y convertir en delito la verdad.

Cada vez que juegan a la prestidigitación con la crónica del día y extraen de su chistera una boda o un divorcio de lujo con que entretener al auditorio mientras se van por el desagüe atropellos, desahucios, desalojos, deforestación, asesinatos de feministas, de ambientalistas, de líderes comunitarios, de sindicalistas, de pobladores indígenas… no es que equivoquen el punto de mira, es que se dedican a eso, a distraernos o, siendo un poco más crudo, a idiotizarnos… más.

Cada vez que los medios coinciden en llamar operación al expolio, retención al secuestro, maltrato a la tortura, conflicto a la matanza, cumplen con su papel de restaurar orden y pensamiento. No se están equivocando. Esa es su función.

De ahí lo innecesaria que es por su parte la disculpa que justifique el yerro porque no se trata de un problema moral o ético, de la corrección de un criterio errado o de una línea de trabajo inexacta. Los grandes medios de comunicación son parte del negocio y, como accionistas, también van a la guerra. Si les das crédito puedes acabar convertido en su soldado.






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sábado, 9 de febrero de 2019

Trabajo y Vivienda Digna

Por medio de Noticias de Gipuzkoa traemos a ustedes información dada a conocer por la plataforma Stop Desahucios:


La plataforma exige que todas las personas en riesgo de vulnerabilidad con hijos tengan un hogar

Alex Zubiria y Ruben Plaza

La plataforma Stop Desahucios se manifestó ayer frente a la sede de Etxebide en Donostia para exigir “un trabajo y una vivienda dignas” y el cumplimiento del dictamen de Naciones Unidas para personas que están en situación de vulnerabilidad con hijos menores a su cargo.

Con el objetivo de poner rostro a dos de estas realidades, la asociación se concentró junto a dos familias en riesgo de ser desahuciadas. “Tenemos que recordarle a Etxebide y al Gobierno Vasco que hay familias jóvenes con hijos pequeños que no tienen ni un trabajo ni una vivienda dignas”, afirmó la portavoz del colectivo, Rosa García.

Miren y Aitor, una pareja de Pasaia con un niño de tres años y que están a la espera un nuevo bebé, deben abandonar su actual vivienda el próximo día 28 “sin tener ningún lugar al que ir”. Aunque su contrato finalizó el pasado 1 de noviembre, el propietario del inmueble, que necesita la vivienda para que pueda instalarse su hijo, permitió a los jóvenes permanecer cuatro meses más en ella con el objetivo de que tuvieran tiempo para encontrar un nuevo lugar.

No obstante, los 1.050 euros de ingresos de la pareja “son insuficientes para que el nuevo niño nazca en condiciones dignas”, por lo que, a través del Ayuntamiento de Pasaia, se emitió un informe para una adjudicación directa a Etxebide “del que no ha habido respuesta”.

En una situación parecida se encontraba hasta este miércoles Lourdes, una vecina de Donostia con tres hijos menores a su cargo y a quien el día 18 se le acababa el plazo de 60 días de suspensión de la demanda de desahucio por impago de alquiler.

La Fundación Zorroaga, propietaria de la vivienda y en cuyo patronato está representada la Corporación municipal, retiró este miércoles la demanda, permitiendo que la joven continúe en la casa hasta que Etxegintza le proporcione una vivienda de alquiler social.

“El Ayuntamiento de Donostia está obligado a cumplir la resolución aprobada el pasado 22 de noviembre y darle una vivienda habitacional. Ahora, esperemos que otros ayuntamientos también se comprometan”, exigió García.

“Volveremos a protestar”

La portavoz de Stop Desahucios aseguró que volverán “a protestar las veces que haga falta” hasta que el Gobierno Vasco cumpla el dictamen del comité DESC de las Naciones Unidas.

Para ello, la plataforma pidió un incremento del parque público de viviendas y la ocupación de inmuebles deshabitados, principalmente aquellos cuyos propietarios son entidades financieras.

“Nos parece mentira que se les permita a los bancos que han sido denunciados por cláusulas abusivas regalar viviendas desahuciadas a los fondos buitre, inflando de este modo el alquiler”, recordaron desde la asociación.

A este respecto, los integrantes aseguraron que es necesario fijar índices de referencia para controlar los precios del alquiler e impedir que las viviendas deshabitadas se desvíen al negocio de los pisos turísticos.

Por último, la plataforma adelantó que próximamente hará público a la ciudadanía un manifiesto con los objetivos necesarios a cumplir para que “el derecho a acceder a una vivienda digna y asequible sea una realidad”.






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viernes, 21 de diciembre de 2018

La Claúsula Hipotecaria Abusiva

Un regalo envenenado ha traído la temporada navideña a quienes son sometidos al desamparo y la precariedad por parte de los abusivos créditos hipotecarios.

Aquí lo que se denuncia desde las páginas de Naiz:


La plataforma denuncia que la nueva norma, cuyo dictamen pasará hoy por el pleno del Congreso, «blanquea los abusos de los bancos, agrava el problema de los desahucios, y es contraria a la jurisprudencia europea».

Ion Salgado

Stop Desahucios Euskadi se ha concentrado frente al Parlamento de Gasteiz para mostrar su rechazo a la nueva Ley Hipotecaria, cuyo dictamen pasará hoy por el Pleno del Congreso. «PNV y PSE van a votar hoy junto a PP, Cs y PDeCAT una reforma hipotecaria que afectará negativamente a millones de familias hipotecadas», señala la plataforma en un comunicado entregado a los medios, en el que advierte de que la ley «blanquea los abusos de los bancos, agrava el problema de los desahucios y es contraria a la jurisprudencia europea».

«Esta ley recoge condiciones hipotecarias que han sido declaradas abusivas por los tribunales, pero deja fuera muchas otras, como el interés IRPH, que afectan a millones de personas. Es una ley que no recoge la dación en pago como un derecho, no limita la responsabilidad al bien hipotecado, y la única retroactividad que recoge es la del vencimiento anticipado, justamente la que beneficia a los bancos», apunta Stop Desahucios Euskadi, que insiste en que la citada cláusula, «que permite al banco romper el contrato y reclamar todo el préstamo, está presente en la práctica totalidad de los contratos hipotecarios y fue declarada abusiva por los tribunales hace tres años».

Así, si un banco activa el vencimiento ancticipado a día de hoy «les archivan el procedimiento o lo suspenden. Y es ahora, precisamente, cuando el poder legislativo, como ocurrió con el escándalo del Supremo en las cláusulas suelo y el impuesto hipotecario, acude en ayuda de la Banca, blanqueando la cláusula de vencimiento anticipado en casi seis millones de hipotecas, y amparando que continúen su estafa por otros medios». «Es escandaloso, no cabe otra calificación», añade la plataforma, que recuerda que la Banca «se ha beneficiado durante años de la utilización masiva de las cláusulas abusivas, lo que ha llevado a la ruina y a la exclusión social a miles de familias».

«Y ahora, cuando los juzgado están diciendo que estas cláusulas deben tenerse por no puestas, se cambian las reglas de juego para que la Banca no pague por su su fraude y pueda, por otro camino, seguir haciendo lo mismo», censura antes de alertar que «con esta ley, miles de familias hipotecadas podrán ser desahuciadas por aplicación de la norma legal que regula el nuevo vencimiento anticipado, sacando así a los consumidores de la protección de la Directiva 93/13, sustituyendo a los jueces en la valoración de abusividad, y legitimando y blanqueando una cláusula abusiva».






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jueves, 30 de agosto de 2018

Cuadra | Gaztetxe 'Maravillas'

Con respecto a la historia de conflicto y resistencia llevada a cabo por los jóvenes del Gaztetexe 'Maravillas" de Iruñea traemos a ustedes este texto publicado en Noticias de Navarra:


Sabino Cuadra Lasarte

La ocupación del palacio Rozalejo en el Casco Viejo de Iruñea por jóvenes del barrio para su conversión en lo que hoy es el gaztetxe Maravillas ha hecho aflorar, entre otras cosas, interesantes debates sobre la ocupación, la autogestión de espacios juveniles y el cambio político y social por el que se está impulsado en Nafarroa en los últimos años.

Empecemos por decir que, aún cuando en este caso el debate sobre la ocupación y la autogestión juvenil vienen de la mano, se trata de dos temas diferentes. Sin entrar a profundizar en ambos, lo cierto es que la ocupación de espacios privados o públicos se da también en ámbitos no juveniles (latifundios improductivos -SAT-, luchas contra los desahucios -PAD-,…) cuyos objetivos suelen ser tanto la denuncia de sangrantes injusticias, como la puesta en práctica de alternativas que superan los marcos legales de la propiedad.

Junto a ello, la autogestión de espacios juveniles supera a su vez el marco de la estricta ocupación, ligándose en ocasiones a la utilización y uso de locales cedidos por ayuntamientos u otras instituciones, o a proyectos compartidos con otros colectivos en centros sociales más amplios. Por eso, las ricas y diversas experiencias existentes en Iruñea (Maravillas, Rotxapea, Mendillorri), Nafarroa (Burlata, Tafalla,…) y Euskal Herria, en este y otros ámbitos (feminista, ecologista, vecinal,…), aconsejan no santificar vías ni modelos únicos de autogestión, sino intentar aprender de todas ellas.

Pero hablemos del gaztetxe Maravillas. El Gobierno de Navarra, dueño del local, debería comenzar explicando por qué un edificio de más de 2.500 m2, comprado con dinero público, lleva abandonado 20 años (17 con UPN y 3 con Geroa Bai) y en progresivo deterioro. Porque si hay delito alguno en éste y otros casos parecidos no es el cometido por quienes ocupan, sino el de quienes, desidiosamente, crean estas situaciones. Porque delito no es, aunque así lo diga el Código Penal, el del jornalero que ocupa latifundios o fincas estatales improductivas para darle un uso social en régimen cooperativo, sino el del señorito que utiliza esos latifundios para cacerías un par de veces al año, o el de los militares que crían allí cuatro yeguas para lucirlas en sus desfiles. Y tampoco lo es, por mucho que así lo diga el Gobierno de Navarra, la ocupación del decrépito palacio de Rozalejo por la juventud del Casco Viejo de Iruñea.

Sí, ya sé que se ha dicho que el Gobierno quiere instalar en el palacio el Instituto de la Memoria, pero esto suena a excusa por todos lados. Es decir, más bien parece que Geroa Bai ha sacado del baúl de sus proyectos aquel que mejor podría servir para vestir su desalojo judicial-policial, y que la utilización de un tema tan sentido como el de la memoria histórica ha obedecido a esto. Las razones de fondo, sin embargo, quizás haya que buscarlas en un intento por reforzar una imagen de firmeza que compita con UPN y PSN, a fríos cálculos electorales y, ligado a ello, a posibles cambios en su futura política de alianzas.

Decía antes que el palacio Rozalejo tiene una extensión superior a los 2.500 m2. Pues bien, ¿dónde está el proyecto concreto de ese Instituto de la Memoria que sirva para dar uso a todo ese espacio? Llegados a este punto, digamos como dato que el Instituto de Memoria del Gobierno Vasco ocupa tan solo un piso. Y aquí, en Nafarroa, el Instituto de la Mujer no supera los 200 m2 y el de la Juventud, al alimón con el de Deporte, se reparten 500 m2. Es decir, el Gobierno vende humo con su proyecto fantasma para Rozalejo.

Tampoco existen razones de urgencia. Según el Gobierno, la reforma del palacio costará 6 millones de euros. Una cifra importante. Pues bien, ¿para cuándo la partida presupuestaria -hoy no existe- que permita llevar adelante el proyecto? Y una vez que ésta exista, ¿en qué plazo se harán los concursos (convocatorias, presentación de propuestas, adjudicaciones) para realizar el proyecto arquitectónico de reforma y, después, adjudicar las obras a una empresa especializada?. Es decir, ¿en qué plazo administrativo real, no ilusorio, elecciones de por medio, podrían empezar las obras de rehabilitación?

Al margen de un juicio más detallado, la creación del Instituto de la Memoria, al igual que otras actuaciones impulsadas en este ámbito (apoyo a exhumaciones, proyecto Ezkaba, campos de verano y programas escolares sobre Memoria, Ley de víctimas de violencia policial..) no merece sino un claro aplauso. Ahora bien, este proyecto, presentado por el Gobierno en su día como un “hito para la convivencia pacífica”, no puede asentarse sobre cimientos autoritarios y penales. Además, el movimiento memorialista navarro, ignorante hasta hoy de estas intenciones, debería ser parte importante en su diseño.

Ante el varapalo recibido por la Justicia archivando el caso, el Gobierno ha insistido en la vía penal y judicial. Lejos de dar marcha atrás y recomponer de paso las importantes tensiones creadas con el resto del cuatripartito (EH Bildu, Podemos, I-E), insiste en que el único diálogo posible es para acordar el desalojo. El “cambio tranquilo” defendido por Geroa Bai en su campaña electoral choca ahora con la crispación y tensión que genera por doquier.

De todas formas, y ya que hablamos del cambio, la profundización en éste poco tiene que ver con agudizar las contradicciones puestas de manifiesto en este affaire, sino todo lo contrario. Hoy por hoy, las pajas con las que tejer y fortalecer el cesto del cambio siguen estando en los mismos espacios que hace cuatro años. Priorizar frente a esto estrechos intereses electorales o minar los espacios de encuentro y trabajo común entre las movidas sociales y quienes se esfuerzan en trabajar a favor del cambio también desde las instituciones, es un gran error. No hay más que mirar a UPN y PSN para darse cuenta de ello.

La solución debe basarse en el diálogo, la mediación y el acuerdo, tal como propusieron los colectivos sociales del Casco Viejo. Sobran las posturas cerradas, impuestas o policiales. El Gobierno debería avanzar así por esta vía y no por la judicial-penal. También el gaztetxe, el Ayuntamiento y las fuerzas del cuatripartito deberían impulsar sinceramente esta solución, porque saldar este conflicto positivamente servirá para consolidar, no solo el cambio, sino también los espacios de autogestión juvenil. No hacerlo, para todo lo contrario.






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domingo, 29 de julio de 2018

¿Primero Quiénes?

Les compartimos este texto que hemos encontrado en Facebook:


Manuel Vicente Montoya

"Primero los de aquí" dices, fumándote un cigarro en tu balcón mientras ves como desahucian a tu vecina María, española, víctima de violencia de género y con dos hijos.

"Primero los de aquí" dices, mientras haces fotos, sólo haces fotos a los abuelitos de tu barrio cogiendo comida en el contenedor de basura.

"Primero los de aquí" dices, cuando sales del super y te niegas a darle una caja de leche a Antonio, 80 años, de Teruel, que recoge comida para el Banco de alimentos de tu pueblo.

"Primero los de aquí" dices, mientras te descojonas de las caidas de Juan, de Málaga, a quien servicios sociales le ha quitado sus dos hijos y ahoga sus penas en alcohol.

¿Primero los de aquí? No. Primero tu. Sólo tu. Porque no has movido ni un dedo por ninguno de los "de aquí" en tu puñetera vida. Prefieres que se ahoguen 650 personas en el mar, 123 niñas y niños, a que se les preste ayuda. Pero en el fondo, te importan lo mismo esas 600 vidas que la mayoría de españoles que te rodean. Nada.

La gente que ha estado luchando por los derechos colectivos, parando desahucios, construyendo y organizando redes de solidaridad y haciendo un poquito más fácil la vida a la gente, los acoge con los brazos abiertos. Es racismo, claro que lo tuyo es racismo. Pero no es sólo eso. Es ser una mala persona.






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jueves, 10 de mayo de 2018

Otro Cristiano Desahucio en Nafarroa

Los obispos vascos, esos tan apologéticos y arrepentidos, debieran pedir perdón, quitarse las sotanas y ponerse a trabajar para que no se sigan repitiendo situaciones como la que describe esta nota publicada en Naiz:


La Plataforma en Defensa del Patrimonio y la PAH han llevado ante la sede episcopal de Iruñea la lucha de una abuela, su hija y su nieta de 12 años, a las que el arzobispo pretende echar de su casa en Esa.

«El arzobispo quiere echar de casa a Pilar y a su nieta», ha gritado a través del megáfono un portavoz de la PAH. Acto seguido, ha comenzado a relatar los detalles principales del caso, que arrancó hace un año con una notificación del obispado para que dejaran la casa un tiempo por un problema de termitas. Tras una revisión del estado del edificio que el Arzobispado veía urgente, pero que al final nunca llegó, la Iglesia ha enviado un burofax a esta familia para notificarles que se ponía en marcha el desahucio.

Varias decenas de personas han coreado consignas en favor de Pilar, su hija y su nieta frente a la sede episcopal. Pero nadie ha salido a la puerta. Desde la PAH han reclamado a la Iglesia que se comporte con ética primero como «gran tenedor de propiedades» y, después, que lo haga al menos según los criterios que predica.

Por parte de la Plataforma en Defensa del Patrimonio se ha recordado que este no es el primer caso de desahucio episcopal en Nafarroa. Ha habido otros en Aranaz, Mugiro y Lizoain. Reseñable es que uno de los jueces que intervino en el caso de Lizoain en concreto escribió que la Iglesia «ni siquiera ha tenido compasión». El portavoz de la plataforma ha señalado que, tras inmatricularse bienes que eran de los pueblos, el Arzobispado «hace lo que quiere. En este caso desahucia, en otros ha vendido las casas y hasta las campanas, pues solo les importa el negocio».

Pilar Cortés, la abuela a la que se quiere echar de la casa parroquial de Esa, entró a vivir allí hace cuatro años. Fue un acuerdo verbal con el cura de la localidad. «Junto a la casa hay unos olivares abandonados y necesitaban a alguien para limpiarlos», ha señalado. Según relata, pactaron un intercambio mediante el cual ellas se encargarían de los olivos y limpiarían la Iglesia a cambio de un techo. La existencia de este contrato habría sido admitida por el máximo representante de la Iglesia en Nafarroa en un encuentro que mantuvo con la familia, pero que no dio fruto.

A lo largo de este tiempo, la familia ha acometido varias obras en la vivienda. Ha sustituido las viejas tuberías de cobre, los desagües y lo más caro ha sido sustituir las ventanas. Las dos mujeres mayores de edad cobran ahora el subsidio por desempleo, de ahí que esos desembolsos hayan sido tan costosos para ellas. En cuanto a la menor, está escolarizada en Zangoza, donde se encuentra perfectamente integrada. Pilar lamenta que el párroco con el que hablaron en un primer momento «ni cumple ni da la cara».






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martes, 3 de abril de 2018

El Franquismo Campa en Alcalá

Las madres y padres de los jóvenes represaliados de Altsasu están llevando a cabo una gesta solo comparable con la de las madres y los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa víctimas de desaparición forzada por parte del régimen mexicano.

Guardadas las distancias ante las características particulares de los dos casos, desde Altsasu se ha conformado un movimiento social solidario del cual las madres y los padres de los ocho son el corazón palpitante pues no han dejado pasar un solo día sin salir a exigir justicia en el caso de sus hijos, víctimas de un virulento montaje policíaco y mediático muy de los tiempos del tá-pá-pá de X González. 

Pues bien, según nos informa Naiz, los sociatas se han aliado con los peperos para impedir un acto en en Alcalá que se tiene considerada la participación de los Altsasu Gurasoak, lean ustedes:


El PP y el PSOE de Alcalá de Henares han solicitado que se suspenda una charla en Alcalá de Henares en la que participará Altsasu Gurasoak. ««Alcalá no quiere tener a los presuntos terroristas de Alsasua ni a los que cantan odas a ETA y a los GRAPO», señala el PP en una nota.

El PP y el PSOE de Alcalá de Henares han reclamado la no celebración este sábado de la charla-debate 'Represión' en un local de propiedad municipal cedido a la Plataforma Antidesahucios (PAH) del Corredor del Henares, en el que participarán representantes del 'Grupo de Apoyo a Altsasu Gurasoak de Madrid', el grupo de rap 'La Insurgencia', y 'Los Cinco de la Trinchera'.

El acto está fijado para este sábado, a partir de las 18:00. Los organizadores del evento son Alcalá Libre, que ha anunciado en redes sociales la participación del  'Grupo de Apoyo a Altsasu Gurasoak de Madrid', de dos miembros de 'La Insurgencia', condenados por la Audiencia Nacional a dos años de cárcel por delito de «enaltecimiento del terrorismo» y 'Los Cinco de la Trinchera', que acusan a la Policía de haber cometido abuso durante el desalojo del local que okupaban en el CPO La Trinchera, situado situado en la Calle Infanta de las Mercedes, número 93.

A través de sendos comunicados, PP y PSOE han coincidido en pedir que este acto no se celebre. En concreto, el PSOE ha solicitado a los organizadores «que no realicen este evento que no quieren en su ciudad», aunque aseguran que, en cualquier caso, «estarán como partido vigilantes del contenido y desarrollo de la charla-debate.

El PP, por su parte, señala que este evento «pondrá como héroes a quienes han sido condenados por enaltecimiento del terrorismo o a quienes se va a juzgar por terrorismo como el caso de Alsasua».

«Alcalá no quiere tener a los presuntos terroristas de Alsasua ni a los que cantan odas a ETA y a los GRAPO. En el PP estamos con la Guardia Civil y con las víctimas. Esperamos que el Tripartito también lo esté y no permita que eso ocurra en un local municipal», ha concluido el PP.






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lunes, 19 de marzo de 2018

Condenada España

La información está ahí, solo es cuestión de buscarla, recopilarla y ordenarla.

José Antonio González «Nebera» lo ha hecho por nosotros en lo que respecta a todas las veces que instancias internacionales y paneuroeas han condenado al régimen borbónico franquis, dando a conocer los resultados en Naiz:


Me he cansado de navegar, más de 150.000 entradas en Google a la pregunta «condena a España». Tampoco podría asegurar el número de denuncia que tienen, por ejemplo, Francia, Italia, Alemania… o Gran Bretaña. También me importan pero creo que algunos me salpican mucho menos, no sé si me explico.

Jose Antonio Gonzalez Garcia «Nebera»

Febrero 2018. Estrasburgo, el Tribunal de los Derechos Humanos, condena a España por los tratos inhumanos y degradantes a Igor Portu y Mattin Sarasola. Condenados mas parte por el atentado en la T4.

Octubre 2017. Estrasburgo, el Tribunal de los Derechos Humanos, condena a España por la expulsión irregular, devoluciones en caliente, de dos inmigrantes en Melilla.

Julio 2017. La ONU, Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, condena a España por la violación de los Derechos Humanos en desahucios.

Mayo 2017. El Banco Mundial condena a España por el recorte de los incentivos a las renovables.

Agosto 2014. La ONU, Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, condena a España por no proteger a una niña a quien mató su padre.

Enero 2018. Estrasburgo, Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, condena a España por no proteger la privacidad de cinco cajeras de un supermercado.

Enero 2017. El Tribunal Europeo de los Derechos Humanos condena a España por la demolición de un piso en Sansenxo sin avisar a sus dueños.

Mayo 2015. El Tribunal de los Derechos Humanos condena a España por no investigar la denuncia de torturas presentada por Jon Patxi Arratibel detenido por la Guardia Civil en enero del 2011.

Octubre 2016. El Tribunal de los Derechos Humanos condena a España a indemnizar a una madre por los daños morales sufridos por una decisión de un juez al entregar la custodia de sus hijas sin escucharlas.

Julio de 2010. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea condena a España por incumplimiento de la normativa europea sobre la comercialización de plaguicidas. La directiva europea que armoniza las condiciones para la fabricación y distribución de productos químicos destinados a la prevención y curación de las enfermedades de las plantas.

Octubre 2016. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenada a España por permitir que las autoridades judiciales rechazaran dar copias de los documentos que necesitaba el preso Vicente Manuel Cano Moya para formalizar una demanda ante la Corte europea.

Mayo 2016. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena España a indemnizar con 23.000 euros a Aritz Beristain Ukar por no haber investigado los malos tratos denunciados por el demandante tras su detención el 5 de septiembre de 2002 por actos de kale borroka.
Julio 2016. El Tribunal Europeo de los Derechos Humanos condena a España por no haber desplegado los esfuerzos necesarios y suficientes para devolver una niña saharaui con su madre.

Marzo 2011. El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha condenado a España por violación del derecho a la libertad de expresión del dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi, condenado a un año de prisión por el Tribunal Supremo por haber llamado al Rey «jefe de los torturadores».

Enero 2018. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, ha emitido una sentencia por la que condena a España al no proteger a un vecino de Valencia de los ruidos nocturnos de los locales de ocio de su entorno, en la plaza Xúquer de la ciudad de Valencia, ya que afectaron a su vida privada y su salud.

Abril 2012. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado hoy a España por discriminar a los pastores evangélicos respecto a los sacerdotes católicos en la sentencia del caso de Francisco Manzanas Martín.

Octubre 2016. CIE De Aluche: La ONU Condena a España por Detención Arbitraria, Discriminación Racial y Torturas. El Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas considera que la privación de libertad cautelar en el CIE de Aluche (Madrid) de Adnam el Hadj, inmigrante indocumentado de origen marroquí y solicitante de asilo en España, fue arbitraria y discriminatoria por razón del origen nacional y étnico de la víctima.

Septiembre 2013. El Tribunal de Justicia Europeo condena a España por la aplicación mal del IVA a las agencias de viaje.

Diciembre 2016. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha establecido que el Estado español deberá pagar un total de 615.600 euros a la Sociedad Anónima del Ucieza para resarcirla por haber permitido al Obispado de Palencia inmatricular a su nombre una iglesia cisterciense situada en terrenos propiedad de esa empresa, dedicada a la ganadería.

Octubre 2014. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado a España por no investigar las supuestas torturas denunciadas por una etarra que cumple condena en la cárcel de Soto del Real y por un miembro de Segi que está en libertad. El tribunal señaló que en los casos de Beatriz Etxebarría Caballero y Oihan Unai Ataun Rojo «las investigaciones efectivas que se imponían por la situación de vulnerabilidad de los demandantes en detención incomunicada no tuvieron lugar».

Agosto 2014. El Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Cedaw) ha condenado a España por no actuar de manera diligente en la protección de una víctima de violencia de género, y de su hija, de 7 años, asesinada por el padre en una visita sin supervisión.

Mayo 2016. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condena a España por no investigar las torturas denunciadas por Xabier Beortegi Martínez (Pamplona, 1980) durante sus cuatro días de detención en 2011.

Octubre 2016. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado a España a pagar 24.000 euros al ex director del diario vasco "Egunkaria" Martxelo Otamendi por no haber investigado de forma efectiva las presuntas torturas que sufrió durante su detención en el año 2003 a manos de la Guardia Civil.

Noviembre 2004. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, ha condenado a España por violación del derecho a «no ser sometido a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes», al no abrir una investigación «profunda y efectiva» sobre las denuncias formuladas en 1992 por 15 independentistas catalanes supuestos simpatizantes de la organización Terra Lliure.

La verdad es que me he cansado de navegar, más de 150.000 entradas en Google a la pregunta «condena a España». Tampoco podría asegurar el número de denuncia que tienen, por ejemplo, Francia, Italia, Alemania… o Gran Bretaña. También me importan pero creo que algunos me salpican mucho menos, no sé si me explico.

Y como esta «denuncia» no requiere en si mas palabras nos quedamos con la denuncia que hoy mismo se ha hecho pública y que me imagino que muchas de las que nos han asombrado estos últimos días amparadas por la llamada ley mordaza. Las mismas que muchos entendemos, desde nuestra ignorancia claro, que limitan la libertad de expresión.

Hoy mismo. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha condenado a España a indemnizar a los jóvenes catalanes Jaume Roura Capellera y Enric Stern Taulats, que fueron condenados a 15 meses de prisión por la Audiencia Nacional en 2008 por un delito de injurias a la Corona –una pena que fue sustituida por multa de 2.700 euros– por quemar una foto de los reyes en una manifestación celebrada en Girona en septiembre de 2007.






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sábado, 30 de diciembre de 2017

Mujeres en Lucha

Abran paso, si no van a ayudar, no estorben.

La revolución será feminista o no será.

Les compartimos este vital texto publicado en la página de Cuarto Poder:


Sara Montero

Las ‘Kellys’, las dependientas de Bershka, las trabajadoras de las residencias de Bizkaia… Todas son mujeres que dieron un paso al frente para defender sus puestos de trabajo y la dignidad del resto de sus homólogos. Ellas han liderado muchos movimientos sociales y laborales de los últimos años. Esas trabajadoras, compañeras y madres han salido de la retaguardia para capitanear la pulsión de cambio. Y no piden paso. Como colofón a estos meses de reivindicaciones y de músculo feminista, el próximo 8 de marzo se prepara una huelga que paralice el mundo en el Día Internacional de la Mujer.

El diccionario estadounidense Merriam-Webster ya ha elegido cuál será la palabra del año: “feminismo”, un término que también resuena en nuestro país. Las españolas salieron de manera masiva el pasado 8 de marzo para pedir que cesen las desigualdades y la violencia de género, la expresión más cruenta del machismo. El juicio de ‘La Manada’ o el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, volvieron a llenar las calles de reivindicaciones. El pasado sábado, un grupo de feministas protagonizaron una manifestación antimilitarista en Bilbao. Los ejemplos son muchos y variados.

“El feminismo es el sujeto político más potente que existe en la escena político-social”, recuerda Justa Montero, de Comisión 8 de Marzo. En el 15M o en movimientos como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), las activistas tuvieron un papel muy importante, al igual que en las mareas blancas o las verdes. Las organizaciones feministas han tenido una notable capacidad de influencia en las decisiones políticas de los últimos años. Por ejemplo, pueden apuntarse el tanto de no haber permitido el retroceso de la ley del aborto en 2014 que pretendía el ministro Alberto Ruiz-Gallardón, que acabó dimitiendo.

Los años de trabajo intenso producen cambios lentos, pero firmes, lo que desemboca en un sentimiento de lucha y sororidad en todos los campos. Una de las primeras consecuencias es la revalorización de las profesiones asociadas tradicionalmente a las mujeres, como la limpieza o los cuidados. Son sectores que han decidido visibilizar sus problemas y reivindicarse.

Las trabajadoras de las residencia: la revalorización de los cuidados

Una de las últimas victorias laborales ha sido la de las trabajadoras de las residencias de Bizkaia que, tras más de un año de movilizaciones, han conseguido subidas salariales, una reducción de jornada y algunos días de descanso. Yolanda Montero, gerocultora y delegada del sindicato ELA, da por ganada la batalla pero no la guerra: “Aún nos queda mejorar el tema de los ratios”. La sociedad vive en un permanente oxímoron en el que se ven atrapadas estas trabajadoras. Por un lado, les confía lo más valioso de una sociedad, a sus abuelos o padres, por otro, las somete a saturación y jornadas difíciles donde la atención personalizada y completa se convierte en una quimera.

La persistencia de estas profesionales hizo que finalmente vencieran, pero Montero cree que sí influyó el hecho de ser mujeres en que el conflicto se alargara tanto. Se convirtió en un pulso: “Pensaban que nos cansaríamos y que no aguantaríamos mucho tiempo”. La gerocultora se queja de que, a pesar de tener una función fundamental en el bienestar de abuelos y seres queridos, a veces las tratan como si su sueldo fuera “el complemento del de tu pareja en casa” o como “marionetas en manos de los sindicatos”. Es decir, como si carecieran de un pensamiento y acción propias. Estaban equivocados.

Las limpiadoras de edificios

Los catálogos de juguetes plagados de niñas con fregonas y planchas y niños con coches y taladros se replican después en la vida de los adultos. Al menos, eso es lo que cuenta Raquel Hijosa, del comité de empresa de Ferroser y representante de CCOO, que trabaja limpiando en un gran hospital madrileño. Su sector es uno de los más feminizados. “Los hombres se encargan de tareas como el abrillantado, sacar la basura o limpiar cristales, mientras nosotras limpiamos las habitaciones. Ahora algunos empiezan a entrar a limpiar también”, explica sobre cómo se reparten las tareas, una división que estas mujeres ya no pueden aceptar más. Entre estos dos trabajos no solo hay un reparto clásico e ilógico de las funciones. Según cuenta esta trabajadora, también se pagan pluses en algunas funciones, que siempre repercuten en ellos. El resultado es que se agranda la brecha salarial entre personas de la misma empresa y el mismo nivel.

Las Kellys

Las trabajadoras llevan años construyendo puentes frente al vendaval de la crisis y la precariedad. Unas de las primeras en organizarse como colectivo fueron las ‘Kellys’, las camareras de hoteles que se vieron obligadas a reclamar sus machacados derechos. Su esfuerzo destapó una realidad precaria: cobran menos de dos euros por habitación, hacen jornadas interminables y están expuestas a una permanente vulnerabilidad laboral. El primer contacto lo tuvieron por redes sociales y no fue hasta 2016 cuando presentaron su asociación. Hoy tienen una red territorial, han llevado su reivindicación hasta el Parlamento Europeo y han convertido el color verde lima en símbolo inequívoco de combate.

Las trabajadoras de Inditex

Las mujeres protagonizan las luchas y también algunas victorias, incluso cuando se enfrentan al hombre más rico de España. El pasado noviembre, las trabajadoras de Inditex en Pontevedra desconvocaron una huelga después de que la empresa accediera a mejoras salariales y laborales.

Las madres interinas de Madrid

Un éxito mucho más modesto consiguió un pequeño conjunto de profesoras interinas en Madrid. Se organizaron mediante un grupo de Facebook porque a sus compañeros sí les pagaban el verano y a ellas se lo negaron. Aunque debía ser un motivo de alegría, ser madres se convirtió en un problema laboral. No llegaban a los 9 meses trabajados que requiere la Comunidad de Madrid para pagar los meses estivales a los funcionarios, después de cogerse los cuatro meses de baja correspondientes. Tenían que elegir entre sus bebés o sus derechos: “Esta diferencia con nuestros compañeros fue una consecuencia directa de la maternidad. Hasta enero de 2017, la paternidad eran de 15 días y ellos sí cumplían con los requisitos para cobrarlo.

Al no tener plaza fija, las interinas se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad que los funcionarios. Por ello, cada décima es vital. “Aún estamos peleando para que se nos reconozcan estos cuatro meses como tiempo de servicio y que no nos perjudique en la nota de las futuras oposiciones”, explica una integrante de este colectivo, cuya reivindicación afectaba a “30 o 50 profesoras madrileñas”.  A nadie se le escapa que en muchas ocasiones ser mujer perjudica. Tienen un doble peso sobre su espalda: ser trabajadora y madre.

Las espartanas de Coca-Cola en lucha

Ellas no solo son trabajadoras, también son madres, esposas y amigas de aquellos que despiden o rebajan los sueldos. Fue el caso de las ‘espartanas’ de Coca-Cola en lucha, que rompieron el muro que separa el hogar del trabajo cuando los empleados de la fábrica de Fuenlabrada fueron despedidos y readmitidos tras un largo litigio que aún no consideran resuelto.

“Cuando una mujer da un paso hacia delante, un hombre no lo da hacia atrás”, explica Gema sobre la importancia de la colectividad en los conflictos. Ellas han dado visibilidad a lo que hay detrás de cada despido: una familia entera. Sus protestas, entrevistas e, incluso, villancicos navideños hacen que la batalla no se olvide.

Hacia una huelga general el próximo 8 de marzo

Cada mes, un grupo de feministas se reúne para diseñar la convocatoria del próximo 8 de marzo. El objetivo será visibilizar qué ocurre cuando las mujeres deciden parar en sus trabajos, universidades o tareas del hogar. “No queríamos plantear únicamente una huelga tradicional, reducida a la laboral. Queremos también parar los cuidados y el consumo”, explica Sara Naila Navacerrada, miembro de la Comisión 8 de marzo de Madrid. La idea es que se detengan mujeres en todas las situaciones, desde las estudiantes hasta las asalariadas, pasando por las amas de casa. El efecto es que se comprenda de una vez qué ocurriría cuando esa compañera que trabaja más, cobra menos y no concilia decide levantarse de su silla y marcharse.

Después del éxito de las últimas convocatorias, que desbordan las calles de Madrid y de otras ciudades españolas, las organizadoras se muestran esperanzadas. La comisión es un grupo inclusivo, intergeneracional y plural de mujeres generando ideas para visibilizar la necesidad de igualdad: “El movimiento está más fuerte. Consigue mantenerse de forma regular porque todo lo que nos atraviesa está en lo cotidiano. La violencia la recibimos día a día. Seguimos luchando. Vemos que al final nos están matando, despidiendo o insultando por la calle”, zanja Navacerrada.






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jueves, 14 de diciembre de 2017

Indignante Deshaucio de Patxi Zubiaurre

El reportaje de Deia que les presentamos a continuación pone al descubierto claramente qué es lo que sucede cuando los partidos políticos corruptos ponen al estado a disposición de los buitres neoliberales.

Realmente indignante.

Lean ustedes:


Un vecino de Donostia es evacuado al hospital tras sufrir un accidente cuando iban a desalojarlo de su vivienda

Jorge Napal

Ninguna entidad bancaria habría podido soportar las imágenes que pudieron verse ayer a primera hora de la mañana en el barrio donostiarra de Amara. El litigio en este caso ha sido con un prestamista. Patxi Zubiaurre, profesor jubilado de la Universidad de Deusto en Donostia, de 84 años, ya había dicho el día anterior que se sentía “derrotado”. Ayer salió del portal de su casa por última vez, inmovilizado en una camilla y con una herida sangrante en la cabeza. El hombre, consciente, balbuceaba algunas palabras antes de que una ambulancia le trasladara al Hospital Universitario Donostia.

Según él mismo relató, sufrió una caída en su vivienda golpeándose contra una mesa de cristal. Ocurrió de madrugada, pocas horas antes de que llegara la comitiva judicial. No había conseguido desprenderse de tanta preocupación. El martes recibió la visita de un funcionario del juzgado que le hizo entrega del documento, un papel que certificaba el punto final a tres años de lucha contra un prestamista, al que la justicia le ha dado la razón. El desahucio tuvo lugar ayer por la mañana.

Cuatro agentes de la Ertzaintza custodiaban desde las 9.00 horas la entrada al portal número 2 de la calle Balleneros, donde el anciano ha residido durante las últimas cuatro décadas. El lanzamiento era inminente. “No quiero nada. Ya me arreglo”, dejó dicho el día anterior a la plataforma Stop Desahucios Gipuzkoa, preocupada por el estado de salud que atraviesa el hombre y el desenlace de las horas previas a la ejecución. Los abogados han recurrido hasta última hora. Por expreso deseo de este profesor jubilado, se desconvocó la concentración de protesta prevista en el portal de su vivienda, proceder habitual de la asociación.

El hombre no quería volver a salir a la palestra. “Estaba harto, cansado”, comenta su entorno más cercano. Este donostiarra, delicado de salud, saltó a los medios de comunicación a comienzos de año. Se supo entonces que no había podido hacer frente a las “cláusulas abusivas” que firmó al contratar un préstamo hipotecario con Abacrédit SL. Lo solicitó en noviembre de 2013. Firmó entonces un crédito hipotecario sobre su vivienda de 104.000 euros, que le fue concedido por este prestamista y que debía devolver en mayo de 2014 a un interés ordinario del 19,5%. Ante la imposibilidad de hacer frente al préstamo, perdió la casa, que fue adjudicada al acreedor por 125.000 euros, el 50% de su valor de tasación (250.000 euros).

Si la ejecución se había podido demorar hasta ahora es porque el juez entendió que la situación de Zubiaurre era complicada, por lo que se fijó una moratoria de dos años. La clave del caso está en entender la relación que se ha establecido entre el particular y el acreedor. El Juzgado de Primera Instancia Número 1 de Donostia reconoció que el prestamista actuaba como una entidad profesional. Ante este tipo de casos, la ley Hipotecaria ofrece garantías al particular reconociendo la posibilidad de recurrir posibles cláusulas abusivas.

Pero Abacrédit recurrió la moratoria y la Audiencia Provincial le ha dado la razón sentenciando que, a pesar de la alarma social, se trata de una relación “de consumidor a consumidor” de modo que, a pesar de que hayan podido existir cláusulas abusivas, no se puede oponer a un acuerdo entre particulares que el mismo afectado aceptó. La noticia de la ejecución le llegó el martes de la manera más inesperada. La plataforma ha trabajado mano a mano con el Ayuntamiento de Donostia que, consciente de que el caso no tenía más recorrido legal, ha ofrecido a este vecino de Amara una alternativa habitacional en Zorroaga. “Posiblemente, va a estar mejor atendido, pero el problema es que el recurso habitacional es temporal y ahora todo se ha precipitado sin llegar a ofrecerle una salida definitiva”, lamentaba Josean Sánchez, portavoz de la plataforma.






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