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sábado, 21 de octubre de 2023

Egaña | Me Duele Gaza

Les presentamos el texto que Iñaki Egaña dedica a la actual situación de los gazatíes, una vez más siendo aniquilados a sangre fría por el ente sionista.

Adelante con la lectura:


Me duele Gaza

Iñaki Egaña

Me duele la vida. La vida de otros sin nombre, que yacen bajo los escombros de un campo de concentración amurallado, apiñados como si se trataran de animales que sintieron el pánico antes de ser consumados en el matadero. Me duele sobremanera cuando se trata de niños, pero también de adolescentes, de adultos que temieron por la de los suyos, incapaces de darles ese refugio adosado al ADN humano desde que la paternidad y la maternidad se hizo consciente.

Y es un dolor que, lo percibo, tiene algo o mucho de impostura, porque lo hago desde el teclado, lejos del olor a tierra quemada, del vaho que exhalan las balas antes de alcanzar su blanco. Un objetivo que, a pesar de ser humano, se convierte en acontecimiento, que un día la historia mencionará con tanta frialdad como la de un témpano polar a la deriva. El detalle será significado como una irregularidad, como una hazaña para los desalmados, sin alcanzar a descifrar que, a su paso, arrolló biografías inconclusas de centenares de miles sin-nombre.

Me repugna, en la misma medida, el alineamiento con los verdugos de toda esa elite que continúa reivindicando -con expresiones tan ajadas como democracia, sostenibilidad o gallardía republicana-, una (re)colonización en nombre del progreso. Cuando la realidad esconde el eterno desprecio del otro, la superioridad europea, supuestamente moral, que se apropió del planeta para extraer y colmar sus metrópolis. En nombre de una religión, de un monarca, un jefe político, una raza superior, con el fin también de clasificar a la humanidad, entre civilizados y salvajes, entre ilustrados y bárbaros entre blancos y el resto. A pesar de que la biología nos enseñó que las razas no existen, apenas diversidad en los ecotipos, el racismo está a la vanguardia de la actividad política.

Me repugna Macron, apoyando a Tel Aviv, continuador de la grandeur francesa, genocida, entre otros escenarios, en Argelia (más de cinco millones de muertos en un cuarto de siglo), laboratorio de la tortura moderna. La de Rishi Sunak y los Windsor, herederos del imperio británico, la mayor dominación genocida de la historia que todavía honra a sus verdugos, como Wellington o su reina Victoria. La de los Habsburgo españoles, ensalzados en las escuelas, por una supuesta evangelización que aniquiló a decenas de millones de humanos de los pueblos originarios (aparentemente ciudadanos sin catalogar) en América. La del belga Alexander de Croo, fiduciario de aquel sátrapa llamado Leopoldo que provocó más muertos en África que los nazis en la Shoá. La de Erdogan que sigue negando el genocidio armenio mientras bombardea al pueblo kurdo.

Me conmueven relatos como el de Anne Frank, pero me llenan de desasosiego, en mayor medida, aquellos que nunca se pudieron escribir, que no supieron de los signos del abecedario y que fueron inutilizados porque eran los “niños perdidos” del país de “nunca jamás”. Me molestan aquellos que, desde un sofá mullido, recuerdan el holocausto para justificar un “derecho a la defensa” que no es sino una agresión racista y neocolonial. Que emulan a la tragedia de Auschwitz, horror de horrores, sin reivindicar por molestos a otros gaseados: prostitutas, prisioneros, homosexuales y miembros del pueblo gitano. Hasta en la muerte también hay categorías.

Me disgustan aquellos que desde sus delegaciones mediáticas como forjadores de opinión adoptan una postura supuestamente equidistante, pero que, finalmente dividen los conflictos como si nos encontráramos en la antigua Persia, los seguidores de Ormuz (el espíritu bueno) y Arihman (el malo). Criminalizando, en este caso, a los seguidores de Hamas, electos en Gaza por cierto con mayoría absoluta (luego se deshicieron de sus opositores), tal y como la tuvo Aznar cuando, junto a Blair y Bush, invadió Irak, más de un millón de muertos según el ORB. Con la máxima de “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”, Tel Aviv promocionó a Hamas para deshacerse de Al Fatah de Jassir Arafat. Pero como el ISIS, impulsado también por Tel Aviv, Londres y Washington para reventar Siria, los diseños estratégicos se volvieron autónomos.

Desde mi pedestal occidental, Hamas no tiene mi simpatía. Sobre todo, desde que apoyó el ataque contra los kurdos en el cantón de Afrin, en Rojava, en el norte de Siria, ese proyecto que intenta construir la utopía, lejos de estándares religiosos, machistas y de beneficio económico, sin aliados. Pero, ¿cómo tipificar en el bando de Arihman (el espíritu malo) a miles de adolescentes y jóvenes de Gaza que no han tenido otro escenario que el de la muerte a su alrededor, que no conocen los perfumes, sino el olor a pólvora y a cadáver, que han crecido enterrando a sus familiares? No me atrevo a ser juez, siquiera de opinión.

Me duele la vida en Gaza, en Cisjordania, como me duelen los cinco millones de muertos en las minas a cielo abierto Kakuzi Biega, en el Congo, violaciones en masa, esclavitud infantil, niños soldado. También, los 108 millones de desplazados en el planeta, según ACNUR, por esa vulneración constante de unos derechos humanos, validados por Naciones Unidas, que no son sino papel mojado. Me duele esa guerra que ya va para los diez años, que comenzó Kiev en Donbas y ahondó Moscú. Esa reciente invasión de Azerbaiyán y la consiguiente capitulación de Nagorno-Karabaj. Me duele Haití ingobernado, la persecución de la mujer en Afganistán, los tres millones de niños que mueren anualmente por desnutrición.

Pero hoy, más que nunca, me duele Gaza. Me desazona esa biografía coloreada cuando la víctima pertenece al ficticio bando de Ormuz, con el sufrimiento añadido de sus familias en portada, sensación transversal en cualquier comunidad, y, en cambio, se convierte apenas en una cifra cuando el muerto es catalogado como baja y más tarde engrosará una estadística. Me duele Gaza porque me duele este mundo injusto. Y porque como escribió Joseba Sarrionandia, “el mundo debe formar parte de nosotros, si queremos formar parte del mundo”.

 

 

 

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martes, 5 de abril de 2022

Zelensky Tropieza con Gernika

Con esto que nos informa Naiz nos queda más que claro que el peón otánico ucraniano Volodimir Zelensky no sabe mucho de historia que digamos pues se ha atrevido a comparar lo que ocurre hoy en su país como resultado de sus aspiraciones con lo sufrido por la población civil vasca a manos de los fascistas españoles, italianos y alemanes allá en 1936 tras el alzamiento militar auspiciado por El Vaticano.

Más aún, Zelensky desconoce que la mayoría de sus aliados españoles son descendientes ideológicos de quienes mandaron bombardear Otxandiano, Durango y Gernika buscando así vengarse de la resistencia antifascista montada por el Eusko Gudarostea.

Y entonces, por su ignorancia y su desconocimiento del panorama político del estado español Zelensky se despacha con la analogía de Gernika y termina perdiendo adeptos entre los receptores de su mensaje, como nos muestra claramente el tuit de Hermann Tertsch al respecto. Cosmopaletismo puro el del antiguo comediante.

Así que, dicho lo anterior, les dejamos con la información:


Zelensky relaciona las bombas que cayeron en Gernika en 1937 con las que hoy caen en Ucrania

Ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Zelensky ha reclamado este lunes que Rusia sea considerado «responsable» de «los peores crímenes de guerra». Poco después, ante el Congreso español ha subrayado que «estamos en abril de 2022» pero parece «abril de 1937» cuando Gernika fue atacada.

En menos de media hora, el presidente de Ucrania ha enlanzado por videoconferencia este lunes su intervención ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con su discurso en el Congreso de los Diputados ante los parlamentarios del Estado español.

En una alocución de apenas diez minutos, que ha comenzado pasadas las 17:20 horas, Volodímir Zelensky ha repasado la situación que vive su país desde que el 24 de febrero fuera invadido por las tropas rusas.

En ese contexto, ha comentado cómo están sufriendo los ucranianos los bombardeos y ha hecho referencia al que tuvo lugar en Gernika hace 85 años: «Estamos en abril de 2022 pero parece abril de 1937, cuando el mundo se enteró de lo que estaba pasando en una de sus ciudades, Gernika».

Su mención a Gernika, ha provocado numerosas reacciones en la red, destacando que los antecesores ideológicos de quien hoy han aplaudido al presidente ucraniano tienen contradicciones.

 




Zelensky se pregunta para qué sirve la ONU

Anteriomente, ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Zelensky ha acusado a Rusia de cometer «los peores crímenes de guerra» desde la Segunda Guerra Mundial y ha afirmado que las Fuerzas Armadas rusas han enviando a «cientos de miles» de ucranianos a Rusia desde el inicio de la guerra.

El presidente ucraniano ha pedido incluso la expulsión de Rusia del Consejo de Seguridad, aunque este país es miembro permanente y tiene derecho a veto sobre cualquier iniciativa o declaración planteada en el mismo.

«¿Cuál es el propósito de esta organización? Mantener la paz y procurar que se defienda, pero la Carta de Naciones Unidas se viola ya desde el Artículo I, así que, ¿qué sentido tienen el resto?», se ha preguntado Zelenski ante el Consejo de Seguridad, el cual podría disolverse «si no pueden hacer nada a parte de hablar».

«Si seguimos así, mi país solo podrá depender de sus propias armas y no del Derecho Internacional, podrían simplemente cerrar sus puertas; si no, actúen, la Carta de Naciones Unidas tiene que activarse nuevamente, para que el veto no se convierta en un derecho a la muerte», ha enfatizado.

Zelenski ha afeado a Naciones Unidas no solo no estar haciendo lo suficiente en la guerra de Ucrania, sino también en otros conflictos, como los de Libia, Somalia, Afganistán o Yemen. Y ha aventurado que, «si las tiranías hubieran recibido respuesta, ya se podría haber garantizado una paz honesta».

«El mundo podría haber sido distinto y quizás no hubiéramos visto una guerra en mi país», ha conjeturado el presidente ucraniano, quien ha comenzado su intervención recordando cómo «todo el mundo ha visto» lo que Rusia ha hecho en la ciudad de Bucha.

Unos crímenes, ha relatado, que se han registrado en una docena de ciudades y localidades desde que Rusia decidió iniciar la guerra hace ahora 41 días. «La geografía cambia, pero la crueldad es la misma», ha dicho.

«Esto no es muy distinto de otras organizaciones terroristas, como el Estado Islámico, pero aquí hablamos de un miembro del Consejo de Seguridad de la ONU que está destruyendo un país independiente y libre», ha añadido.

Rusia no avanza más rápido «por salvar al máximo de civiles»

Durante su turno de palabra, el embajador ruso ante Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, ha afirmado que las fuerzas rusas no están avanzando más rápido en Ucrania porque tratan de «salvar al máximo número de civiles» y ha comparado la actitud de sus soldados con lo que hicieron los estadounidenses en Irak y Siria, donde «aplastaban ciudades sin compasión».

Nebenzia ha repetido, como viene haciendo el presidente de su país, Vladimir Putin, que las fuerzas rusas «no llegaron a conquistar, sino a traer la paz que tanto necesita el Donbás. Para ello tenemos que eliminar, extirpar el tumor nazi que consume Ucrania y que tratará de consumir Rusia. Y eso lo lograremos antes o después», ha advertido.

Además, ha sostenido que las imágenes de la matanza  de Bucha no prueban que hayan sido cometidas por los soldados rusos, pues según su tesis es imposible que los cadáveres hayan estado tanto tiempo abandonados en las calles sin mayores señales de descomposición.

Y acá, los tuits de Hermann Tertsch:

 




 






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miércoles, 30 de marzo de 2022

¿DAESH Ataca a Israel?

Esto va a dar mucho para hablar y desde ya manifestamos nuestro escepticismo.

Resulta que por medio de Naiz nos venimos a enterar que DAESH está llevando a cabo ataques en la pentidad sionista. Y eso no es todo, resulta que se está dando dentro del marco de la intervención militar rusa en Ucrania. Para que quede claro, Moscú derrotó a DAESH en Siria... ¿por qué entonces DAESH está asesinando a ucranianos y a israelíes? Algo no cuaja. ¿Será el pretexto que busca Israel para intervenir abiertamente en Ucrania?

Lean ustedes:


Cinco personas muertas en Israel en el tercer ataque armado en una semana

Cinco personas han muerto este martes en un tiroteo en la ciudad israelí de Bnei Brak, según el servicio de emergencias médicas Maguem David Adom (MDA), en el segundo ataque en Israel en dos días y el tercero en sólo una semana.

Otro ataque este martes en Israel, perpetrado a tiros, ha costado la vida a cinco personas. Una de las víctimas ha aparecido muerta dentro de un automóvil y otras dos fueron halladas sin vida en una acera cercana de la misma calle. Otra fue encontrada muerta en una calle perpendicular, mientras que una quinta ha sido trasladada en estado crítico al Hospital Beilinson, donde ha fallecido poco después.

Se trata del tercer incidente similar en apenas una semana. Las dos anteriores acciones fueron reivindicadas por ISIS.  

Este miércoles, el día después, se ha informado de que dos de los cinco fallecidos tenían nacionalidad ucraniana.

Las dos víctimas, de 23 y 32 años, recibieron disparos mientras estaban sentados delante de una tienda de comestibles, una de las escenas del tiroteo de ayer que también se saldó con la muerte de dos israelíes y de un Policía árabe-israelí, ha dicho la Policía.

Tras el inicio de la invasión rusa contra Ucrania Israel regularizó a unas 20.000 personas con ciudadanía ucraniana que ya se encontraban en el país, la mayoría de manera irregular.

A su vez, tras estallar la guerra, miles de refugiados ucranianos de origen judío y con derecho a nacionalidad israelí bajo la llamada Ley del Retorno entraron al país. A su vez, lo hicieron otros miles sin raíces judías.

Así fue el atentado

La Policía ha informado de que un atacante «abrió fuego» contra un grupo de transeúntes en una calle de Bnei Brak, «disparó fatalmente a varios» de ellos y desde ahí se trasladó a otra vía, desde donde siguió disparando hasta «ser neutralizado». Este miércoles se ha detallado que la Policía lo mató a tiros y que se trataba de un palestino residente en Cisjordania.

El portavoz de la Policía de Israel, Eli Levy, y el alcalde de Bnei Brak, Avraham Rubinstein, han pedido a los vecinos de las áreas donde se han registrado los disparos que se mantengan en sus hogares tanto como sea posible.

Mientras tanto, el primer ministro, Naftali Bennett, ha anunciado la celebración de una reunión de emergencia con los ministros de Defensa y Seguridad Pública, el Jefe de Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, el comisionado de Policía, entre otras autoridades.

«Israel se enfrenta a una ola de terrorismo árabe asesino», ha afirmado Benett, que ha expresado sus condolencias a las familias de las víctimas.

Según ha remarcado, las fuerzas de seguridad trabajan para «combatir el terrorismo con persistencia, diligencia y puño de hierro».




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jueves, 24 de marzo de 2022

Las Otras Infancias Desplazadas

Ahora que las redes sociales están llenas de fotografías y videos de niños ucranianos siendo recibidos en hogares, parques infantiles y escuelas, sería conveniente recordar a esas infancias que no han contado con la suerte de tener a su favor toda una campaña publicitaria.

Desde Naiz traemos a ustedes este esclarecedor reportaje a ese respecto:


Al ritmo actual serían necesarios 30 años para repatriar a los niños de campamentos en Siria

Save the Children ha alertado este miércoles de que serían necesarios 30 años para la repatriación de todos los niños que se encuentran en campamentos de desplazados en el Kurdistán sirio si continúa el ritmo actual, entre las denuncias sobre el deterioro de la situación de estas instalaciones.

Cuando se cumplen tres años de la toma de la ciudad de Baghuz, último bastión del grupo yihadista Estado Islámico, por parte de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), cuyo principal integrante es la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG) y que cuenta con apoyo de una coalición internacional encabezada por EEUU, la ONG Save the Children ha lanzado la voz de alarma sobre la situación en los campamentos de desplazados.

La organización no gubernamental ha manifestado que las condiciones en los campamentos de Al Hol y Roj «son duras e inseguras», recordando que en 2021 murieron más de 70 niños en el primero, incluidos ocho que fueron «asesinados». En estos campamentos residen cerca de 18.000 niñas y niños de nacionalidad iraquí y 7.300 de otros 60 países.

La directora de respuesta de Save the Children en Siria, Sonia Khush, ha recalcado que «los niños han estado atrapados en estos campos terribles desde hace al menos tres años, algunos incluso más». «Con el ritmo al que van los gobiernos, veremos a algunos niños llegar a la madurez antes de poder abandonar estos campamentos y volver a casa», ha criticado.

Por ello, la ONG ha reclamado a sus gobiernos que aceleren cuanto antes los esfuerzos para repatriar a estos menores y a sus familias.

Idris: «Estoy encadenado aquí»

«Siento que estoy encadenado aquí. Me siendo deprimido cuando pienso en mi vida aquí. Vivo con la esperanza de volver algún día a mi país», explica Idris, un niño tayiko de once años cuyo padre le trasladó a Siria cuando tenía tres años.

En una situación similar se encuentra Maryam, una niña francesa de doce años que reside en el campamento de Roj. «Llevamos aquí cuatro años. Echo de menos mi casa en Francia. Todo lo que hago es soñar con que volveremos algún día», declara.

Hiba, una niña tunecina de doce años que vive desde hace tres en Al Hol con su madre y sus cuatro hermanos, relata que «la idea de quedarse aquí durante años la vuelve loca», según recoge la ONG. «Deseo poder gritar y que se me escuchara en Túnez. A veces lloro para dejar que todo esto salga», resalta.

En este sentido, Sonia Khush ha manifestado que el personal de Save the Children estuvo recientemente con una niña francesa de catorce años que ha sido enviada al menos tres veces a un hospital para recibir tratamiento: «Cada una de las veces, los doctores la enviaron de vuelta al campamento afirmando que no tienen recursos o capacidades para tratarla, así que está tumbada en su tienda, 24 horas al día, miserable y sin ninguna esperanza».

«Están quitando la ciudadanía a sus madres»

«Estos niños no han hecho nada malo, pero en lugar de ser libres para ser niños, ir a la escuela, jugar, vivir en un ambiente seguro y tener acceso a un cobijo decente, sanidad, comida nutritiva y agua potable, están atrapados en condiciones precarias a miles de kilómetros de sus casas y corriendo riesgos todos los días», ha denunciado.

«En lugar de llevarlos a casa, los gobiernos están rechazando sus responsabilidades. Están afirmando que no tienen responsabilidades con estos niños. Están quitando la ciudadanía a sus madres para evitar que vuelvan y forzándolas a adoptar la más cruel de las decisiones: quedarse con sus hijos en los campamentos o mandarlos a casa para no verlos nunca más», ha señalado.

La semana pasada, dos niños y sus madres fueron repatriados a Suecia, mientras que en febrero once niños fueron repatriados a Países Bajos y otros cuatro a Suecia, todos ellos con sus madres. La ONG ha aplaudido estos hechos, si bien ha incidido en que no son suficientes.

«Estos procesos llevan tiempo, por supuesto, pero cada minuto de más que se gasta es un minuto de más para los niños que viven en condiciones desesperadas. Cuanto más tiempo se deje a los niños pudriéndose en Al Hol y Roj, harán frente a más peligros. ¿Cuándo asumirán su responsabilidad los líderes y los llevarán a casa?» se ha preguntado Kush.




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domingo, 20 de marzo de 2022

Los "Voluntarios"

Desde que Putin dejó caer los primeros misiles sobre Ucrania como respuesta al expansionismo de la OTAN comenzaron a surgir notas de prensa en las que se indicaba que tal o cual boxeador ucraniano "lo dejaba todo atrás por ir a luchar contra el invasor ruso". Esa lista pronto se engrosó con tenistas, futbolistas, violinistas, etc.

Pero en esta nota publicada por Naiz se nos habla de otros voluntarios del conflicto armado por proxy de la OTAN que no serán más famosos que los boxeadores o los tenistas ucranianos, pero que definitivamente han estado fungiendo como letales peones en  el negocio de la guerra por ya bastante tiempo.

Lean:


Lo «mejor» de cada casa

Dabid Lazkanoiturburu

En este mundo en el que el nihilismo ha sustituido a los grandes ideales, los conflictos armados recientes son un imán que atrae a individuos cegados por el brillo de las armas y ansiosos por «jugar a la guerra» y por apretar el gatillo.

No faltan voluntarios con buena voluntad -valga la redundancia–, que acuden a los escenarios bélicos indignados y deseosos de ayudar a los agredidos, ahora mismo los ucranianos.

Sin pretender hacer comparación alguna, la participación de las Brigadas Internacionales en la guerra civil española fue un modelo para el mundo.

La llegada a la guerra en Siria de miles de yihadistas occidentales siguiendo el llamamiento del Estado Islámico (ISIS) es su contrapunto fascista. Para luchar contra este junto a los kurdos, acudieron voluntarios, muchas veces con más buenas intenciones que eficacia militar.

Volviendo al escenario bélico actual, miles de combatientes procedentes de 55 países acudieron a luchar en uno u otro bando en la guerra del Donbass, territorio pro-ruso que se rebeló tras a revuelta pro-occidental del EuroMaidan de 2014 en Kiev.

Los favorables a Ucrania se alistaron mayormente en divisiones ultras como el batallón Azov, en primera línea del frente. Los alineados con los rebeldes de Donetsk y Lugansk, sin olvidar a algunos antifascistas y comunistas europeos, llegaron mayormente de Rusia, movidos sobre todo por el sentimiento pan-ruso, como atestiguaba su identificación con la zarista cruz de San Jorge.

Ucrania, cuyo Ministerio de Defensa no duda en amparar a los ultraderechistas del batallón Azov, ha hecho un llamamiento a los que tengan «experiencia de combate o quieran ganarla junto a los valientes defensores ucranianos (…)  en su lucha por la paz y la democracia en Europa».

Más de 20.000 extranjeros se habrían ofrecido ya a sumarse a la Legión de Defensa Territorial ucraniana y los analistas advierten que predominan ultraderechistas europeos y supremacistas blancos.

El problema, irresuelto, de qué hacer con los europeos que fueron a luchar por el ISIS, y el recuerdo de que los mujahidines árabes que fueron a luchar contra los soviéticos en Afganistán en una guerra de guerrillas financiada  por EEUU fundaron Al Qaeda planea como un fantasma.

Por de pronto, Alemania ya ha decidido desarmar a sus neonazis y calcula que 13.800 estarían dispuestos a tomar las armas, donde sea, y 1.500 tienen licencia para usarlas.

En el otro bando, Rusia ha mandado a Ucrania a sus mercenarios de la compañía Wagner, que recibe el nombre del compositor alemán y que está dirigido por el supremacista blanco Dimitry Urkin, quien no tiene empacho en colgar fotos con sus tatuajes con esvásticas en el cuello y publicar vídeos con sus criminales métodos militares en África y Oriente Medio.

Tampoco Putin le ha ido a la zaga a Zelensky y el comandante en jefe del segundo (o tras China tercer) Ejército más fuerte del mundo ha anunciado que está dispuesto a acoger a 16.000 voluntarios de Oriente Medio.

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos asegura que en Siria se habrían alistado 40.000 combatientes, pertenecientes muchos de ellos a las más temibles milicias que han machacado a sangre y fuego la revuelta en Siria, sin distinguir entre civiles, rebeldes y salafo-yihadistas.

Conviene, asimismo, recordar el despliegue en Ucrania de la 46 brigada de la Guardia Nacional a las órdenes del presidente títere checheno, Ramzan Kadyrov, los temidos kadirovski.

La práctica aniquilación de su regimiento motorizado de élite 141 enviado como avanzadilla en la ofensiva a Kiev, y la muerte de su general, Mogamed Tushayev, confirma la participación de los kadirovski, una suerte de «Guardia Mora», a las órdenes de Franco en la guerra civil y que generaba un terror similar al que inspira la guardia personal del dictadorzuelo checheno.

Para completar el cuadro, y volviendo a Siria, circulan informes de que chechenos que luchan junto a Al Qaeda en Idleb contra Damasco habrían sido alistados por sectores ultras ucranianos.

Lo «mejor» de cada casa.

 

 

 

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domingo, 6 de febrero de 2022

Entrevista a Toni Padilla

La semana que culmina nos trajo una gran alegría en el tema futbolístico; el Athletic de Bilbao derrotó y eliminó al Real Madrid. O sea, un equipo canterano en el que no militan jugadores extranjeros ha terminado por demostrar que en el futbol nada está escrito y que presentarse en la cancha con un equipo español entre comillas en que que la mayoría de los titulares provienen de ligas de otros países no garantiza absolutamente nada.

Es precisamente en ese tenor que traemos ante ustedes desde Naiz esta entrevista en la que se habla de futbol, de geopolítica y de identidad.

Adelante con la lectura:


«La historia nos enseña que todo cambia y que el fútbol siempre es un escenario»

Toni Padilla | Periodista y escritor | Responsable de la sección de deportes del diario ARA durante más de una década, Toni Padilla también colabora en Gol Televisión, Movistar+, Catalunya Radio, RAC1 y TV3 y es uno de los fundadores de Panenka. En NAIZ charlamos con él en torno a su última publicación: «Un historiador en el estadio»

Beñat Zarrabeitia

En su nueva obra, Toni Padilla combina sus dos principales pasiones, «el periodismo y la comunicación con la historia». «Yo siempre me defino como periodista e historiador frustrado», dice el catalán. «No acabe la carrera, antes de apuntarme al último curso me salió la oportunidad de firmar mi primer contrato como periodista y como íbamos cortos de dinero me quedé con él». Comenta que sus dos grandes fijaciones siempre han sido cómo usar el fútbol para contar historias o al revés, «y el libro pretende un poco eso, usar el fútbol como excusa para hablar de conflicto históricos y actuales».  

La obra está centrada en el siglo XX, periodo en el que el fútbol se convierte en el fenómeno de masas que conocemos, pero abarca 40 historias desde 1860 hasta nuestros días: un hecho social, cultural e histórico que permite contar lo sucedido en diferentes sitios del mundo.

Cada capítulo se refiere a un club de fútbol que existe o existió y que está ligado a un conflicto. Hay uno del siglo XIX, casi todos son del siglo XX y también los hay del siglo XXI. Las más modernas se refieren a las manifestaciones contra el gobierno chino en Hong Kong o a la también relativamente reciente guerra en el Donbass. Asimismo, sale el conflicto del Alto Karabaj, que se ha alargado en diferentes contiendas, estábamos inmersos en el proceso de redacción del libro se produjo la ofensiva azerí que, entre otras cosas, provocó que Azerbaiyán recuperase el control sobre la ciudad de Agdam tras haberla perdido en los noventa, un enclave en el que tenía su sede el Fk Qarabag, otro de los protagonistas del libro. La historia va cambiando, al final, me da la sensación de que cuando un país atraviesa una época de cierta estabilidad parece que las cosas van a estar siempre así cuando los procesos históricos demuestran que los cambios son constantes. No hay más que ver cómo a clubes relativamente importantes en tiempos recientes, la historia les ha pasado por encima. El caso más significativo es el del Shakhtar Donetsk, que ganó una UEFA en 2010 contra el Werder Bremen o llegó a cuartos de la Champions con un equipo muy consolidado, pero, de repente, estalló la guerra y lleva ya bastantes años jugando como club exiliado porque no puede jugar en el Donbass debido al conflicto que se está produciendo allí. La historia nos enseña que todo cambia, todo fluye y que, al final, el fútbol siempre es un escenario.

El libro lo que pretende también es responder a esos comentarios que siempre recibo y que me dicen que  «no mezcles fútbol y política». Y yo lo que digo es que no tengo intención de mezclar nada, yo quiero contar las cosas como son. Si a alguien le gusta un fútbol despolitizado, lo respeto y me parece incluso que puede ser muy noble, ya que jugar únicamente por pasión podría ser muy bonito, pero no es así. El fútbol está politizado por los de arriba y por los de abajo, por los que mandan y por los que no mandan, por los poderosos y por los más pobres. Si alguien no lo quiere ver es su problema. Es un tema que hemos vivido nosotros con las finales entre el Athletic y el Barça, la gente decía que «es que politizáis el fútbol» porque se iba a pitar el himno. A mí me parece lícito que alguien esté en contra de que se abuchee un himno pensando que hay otras formas de protestar, pero el primer acto político es que haya un himno o que la competición se llame Copa del Rey. Podría ser la Copa de la Federación, como ocurre en Inglaterra, o la Copa de España, igual que pasa en Italia, pero aquí es Copa del Rey y eso ya es un acto político. De repente, vemos a gente que únicamente ve la politización cuando atacan sus ideales, cuando la realidad es que está presente de manera constante, incluso con símbolos muy evidentes como la existencia de un mundial de selecciones que casi siempre representan a entidades políticas.

Ha optado por relatos muy poliédricos: se ha adentrado en la parte más romántica y mística de los relatos para encontrar también flagrantes contradicciones.

Yo creo que somos nosotros y nuestras contradicciones y el fútbol nos lleva a eso, a tenerlas. Una de las cosas que más me obsesionaba era cómo contar las historias. Hay libros muy buenos sobre deporte o fútbol ligados a procesos históricos, pero que escritos por la óptica de un historiador pueden ser excesivamente académicos. Me he tomado la licencia de utilizar la primera persona, algo que siempre genera un poco de polémica. Yo entiendo que si he ido a un campo, me he encontrado con un aficionado radical que ha estado en peleas y al verlo me acojono un poco o al cruzarme con los ultras del Ferencvaros húngaro me he sentido en medio de una manifestación neonazi en la que pienso que «aquí voy a pillar», la mejor forma de contarlo es hacerlo en primera persona. He intentado que sea un relato coral, con voces de futbolistas, entrenadores, periodistas, aficionados o expertos. En los temas en los que ya no queda nadie vivo he querido hablar con un historiador para contextualizarlo y que los capítulos sean más poliédricos y tengan más corazón.

Da la impresión de que ha buscado rutas secundarias. El equipo más conocido sobre el que ha escrito es el Bayern, pero el resto son rutas alternativas.

Es cierto. El único debate que hubo con la editorial fue en torno a la opción de introducir algunos clubes más famosos. Para hablar de países con una gran tradición futbolística he elegido a entidades muy pequeñas, en Argentina he utilizado el Atlanta o en Brasil he hablado de un club que ya no existe como el Radar para tratar la historia del fútbol femenino. Podía haber elegido el Vasco de Gama o el Botafogo, pioneros en la lucha contra el racismo, o al Corinthians por su Democracia Corinthiana. Sin embargo, tenía ganas de que quedase muy equilibrado, que el lector encontrarse historias de todas las décadas, desde clubes muy poderosos hasta más modestos o amateurs, fútbol masculino y fútbol femenino.

Me he ido por caminos un poco más secundarios, en parte, porque hay algunos clubes muy fascinantes como el Celtic, Corinthians o Sant Pauli cuyas historias las han contado muy bien otros periodistas e historiadores y no quería ser repetitivo. Como homenaje a grandes maestros como Simon Kuper con su «Fútbol contra el enemigo», no quería hablar de cosas que gente cómo él las ha relatado de forma brillante. He buscado esas otras autopistas para mostrar que el fútbol es tan bonito que en cualquier rincón del mundo hay historias que valen la pena. Si yo te digo ahora, fríamente, que te voy a contar la historia del campeón de Jordania, la gente va a pensar que ese tío es un loco, pero el capítulo merece una oportunidad porque se podrá aprender mucho sobre un Estado tan complejo. Se basa en mi experiencia, tuve la suerte de estar ahí y, nada más llegar, el taxista que pillé en el aeropuerto y luego me llevó por todo el país me dijo que «los jordanos no existen, somos todos palestinos». De repente, te encuentras con que tú, desde tu casa, crees que sabes lo que hay en un lugar como Jordania y cuando llegas allí te das cuenta de que no tienes ni la más remota idea.

La mayoría de la gente no sabe, por ejemplo, que en Líbano hay un equipo de Hezbollah

El Al Ahed. Yo también tarde mucho en descubrirlo, saber que un partido político, organización de lucha que para muchos Estados como EEUU o Israel es terrorista, tiene un equipo que gana la liga te sorprende mucho. Esto es algo que te habla de cómo se politiza el fútbol. Han fichado a jugadores extranjeros, ha habido un entrenador español como Daniel Giménez, y ellos únicamente piensan en el fútbol. Es algo muy interesante, ver cómo gente que llega a un sitio mediante una oferta de trabajo, comienza a ver símbolos como las imágenes de los mártires y pasa a ser un agente político. Les aconsejan que no digan una cosa u otra porque podía molestar a los militantes, la verdad es que algunas cosas darían para una serie de humor. Un Ted Lasso en Oriente Próximo.

40 historias marcadas por conflictos, algunos netamente bélicos, también de identidad, raza o género. En el caso catalán aparece el Júpiter, pero ¿en algún momento ha tenido la tentación de incluir al Barcelona, Espanyol o Girona en ese otoño de 2017?

Sí, el debate existió porque la editorial me planteó la posibilidad, pero admito que creo que lo dejé fuera por pereza. Yo me pasé aquellos días escribiendo dos páginas sobre el tema y el libro lo entendía como un punto de fuga. El hecho de tener que escribir algo relacionado con el Barcelona, mentalmente me hacía decir que no, la obra debía ser un refugio respecto a la actualidad deportiva de un club que ha marcado mi vida personal durante los últimos 14 años y ya me tocó hacerlo lo suficiente el 1 de octubre. Un día que fue horrible para trabajar porque la última cosa que yo quería hacer era tener que cubrir un partido entre el Barça y el Las Palmas. Además, había otra cosa, yo había planteado la obra basándome en grandes conflictos que han marcado mucho la historia y que todos tienen el denominador común de que son sitios en los que se ha producido incidentes graves o guerras con gente que ha muerto. Entendía que poner el caso catalán era sacarlo un poco de su contexto, ya que el problema y el debate están ahí pero afortunadamente aquí nadie ha perdido la vida. También me planteé la cuestión escocesa, pero tampoco lo puse.

En el Estado español he trabajado los casos del Júpiter y la dictadura de Primo de Rivera y el de la Unión Española de Chile. Era un punto que quería que saliese, tuve la oportunidad de ir a Santiago de Chile y creía que tenía un mensaje muy bueno para los nacionalistas españoles recalcitrantes, que muchos de ellos están ahora en contra de la inmigración, y decirles que toda nación o pueblo, sea Estado o no, ha emigrado y que los españoles también lo hicieron. La historia de cómo se vivió la Guerra Civil española en Chile me pareció muy significativa. Quería darle centralidad porque en los últimos 100 años vemos cómo cada vez más gente tiene que escapar de sus países. Cuando se habla la cuestión de las fronteras, de acoger o no a refugiados y migrantes, cabría decir que eso también nos pasó a nosotros. A ver si así cambia un poco la perspectiva.

La cuestión de los refugiados y el exilio es una temática recurrente en el libro, ha mencionado al Shakhtar, pero también cuenta las historias del Panionios o el Anorthosis...

El Panionios con una guerra de 1921, el Anorthosis con un conflicto de 1974 y el Shakhtar con una contienda actual, siempre ha habido refugiados. Yo no sé cómo acabará la cuestión en el Donbass, no tengo una bola de cristal y mi trabajo es contar el presente y el pasado, del futuro no quiero hablar porque no forma parte de mis atribuciones, pero sí que ves un fenómeno que se repite: mucha gente marcha de su casa pensando en que va a volver. Estoy convencido de que en el Shakhtar piensan eso, pero desconozco si eso ocurrirá. Lo que sí que sé es que en 1974, tras la invasión turca, debido a la importancia estratégica de su puerto, casi toda la población de Famagusta, entonces la segunda ciudad de Chipre con un 70% de población griega, se llevó la llave de su casa pensando que iba a volver. Sin embargo, todavía no han vuelto. La nueva generación de hinchas del Anorthosis ha nacido en Limasol o Nicosia, no ha estado nunca en Famagusta, aunque la han podido ver desde la distancia, y siguen pensando en regresar pero esto es algo que se ve muy lejano.

La historia del Panionios es tremenda porque actualmente todavía para hablar de la identidad de muchos helenos hay que hablar de esa trágica guerra de 1921. Hablo de dos clubes griegos refugiados porque el Anorthosis es un club greco-chipriota con una identidad nacional griega y pasaporte chipriota. Eso en el marco de un país rarísimo, ya que cuando nació nadie quería su existencia, los chipriotas lo que querían era unirse con Grecia, lo que se conoce como la «enosis», pero les obligaron a tener un estado independiente. Es curioso lo que pasa en Europa, hay gente que quiere crear un Estado independiente y no les dejan, los chipriotas querían unirse con Grecia y les obligaron a tener un Estado independiente.

Hablar del exilio y pueblos que se expanden por el mundo es hacerlo del Erbil kurdo.

Es una tierra complicadísima. Hay dos capítulos que más o menos hablan de esta zona: el del Erbil y el del Assyriska sueco, el equipo de los asirios o los caldeos. Una de los grupos nacionales más antiguos del mundo, para el que existen problemas a la hora de definirlos concretamente, y que sufrió el intento de genocidio por parte del Estado Islámico. La historia del Assyriska es complicadísima, un club escandinavo fundado por un grupo nacional sin Estado que se extiende por Irak, Siria y Turquía, que son cristianos pero no de las sensibilidades que nosotros conocemos y encima se encuentran divididos entre ellos, hablando una lengua que es más antigua que cualquiera de las latinas y que han padecido mil conflictos.

En el caso de los kurdos es un poco lo mismo, cuando pude trabajar el tema del Erbil, había acabado la violencia y era un buen momento, decían que iban a ser el Dubai de la zona. Sin embargo, la violencia volvió y se reprodujeron las divisiones internas entre los kurdos. Desde la distancia, pensamos que son un grupo uniforme, pero hay muchas diferencia políticas, regionales o religiosas. Es una zona que me apasiona, aunque lea mucho sobre ella o la haya visitado, necesitas mucho más para entenderla. A veces, me da rabia que alguien en un único tuit te intente contar la realidad de un país porque cuando vas allí, rascas y aparecen más capas, te sientes más ignorante pero también más fascinado. Al final, es lo que nos pasa también a nosotros, cuando alguien llega a Barcelona o Bilbao con una idea muy clara y piensa que aquí todo es sangría, paella o felicidad, le empiezas a hablar de los mil conflictos, las guerras, las lenguas, los dialectos o el concepto de identidad y se sorprenden. Esto es algo que pasa en todo el mundo y el fútbol es una gran arma para contarlo.

También figuran conflictos como el irlandés, a través de la historia del Derry City, el equipo del norte que tuvo que integrarse en la liga de la República de Irlanda. Algo que reafirma su identidad nacional pero que tuvo que exiliarse competitivamente debido a la persecución unionista.

Sí, es muy curioso. Me gusta coleccionar mapas antiguos, ves uno del Imperio Austrohúngaro en 1910 y los nombres de las ciudades no se parecen en nada porque cada una de ella se podría pronunciar en rumano, alemán, húngaro o yidis. En Derry podemos comprobar la importancia de los nombres, ya que la ciudad oficialmente es Londonderry, denominación claramente unionista, pero la mayoría de la gente forma parte de la comunidad republicana es Derry. A la gente de la ciudad le gustaría tener el pasaporte irlandés y que toda la isla fuese una, pero todavía no lo han conseguido políticament. Algo que, entre comillas, sí que ha logrado su equipo de fútbol. Un club que pugnaba por los títulosy que tuvo que dejar de jugar porque cada partido acababa en incidentes, tanto en casa como fuera. De hecho, estuvo a punto de desaparecer, algo que ya le pasó al primer gran equipo de la comunidad católica de Irlanda del Norte como fue el Celtic de Belfast. En su caso desapareció tras una fuerte agresión a sus aficionados en los años cuarenta durante un partido contra el Linfield. En protesta, dijeron que sin seguridad no competirían y no pudieron volver a saltar al campo. Con el Derry City casi sucede algo parecido, su estadio de Brandywell está en el Bogside, uno de los sitios más duros durante los Troubles, pero finalmente se llegó a un acuerdo para que pudiese jugar en la liga de la República de Irlanda.  Además, hace pocos años, el Institute, el equipo de la parte protestante de Derry, subió a Primera. Por tanto, tres años atrás, teníamos una ciudad europea en cuyo seno había dos clubes jugando en competiciones de dos países diferentes. Esto creo que es algo que no sucedía desde la existencia del Muro de Berlín, técnicamente Derry no está dividida en dos, no existe una frontera aunque lo parezca, y el río ejerce como línea divisoria. Me parece un viaje delicioso, cuando vas allí, escuchas las historias que la gente cuenta de los años setenta y se te pone la piel de gallina.

Cita el río como punto de separación en Derry, algo que también ocurre en la ciudad bosnia de Mostar: La voladura del puente sobre el Neretva supuso una de los hechos más símbolicos de la Guerra de los Balcanes, una destrucción que separó comunidades, evidencio la ruptura en una ciudad multicultural y que también afectó de forma notable al Velez Mostar.

Lo que también impacta mucho es cómo en ocasiones como hay símbolos que quedan ocultos en una buhardilla esperando poder volver. Tanto Mostar como Yugoslavia vivieron una época feliz en los setenta y en Bosnia hay cierto consenso de ello aunque no se considera que existiese una libertad plena. Hay mucha yugonostalgia, algo que casi responde a un estado anímico al recordar esos años en los que la gente se mezclaba, había rock & roll y buen fútbol. Sin embargo, de repente, estalló todo y lo que hizo la comunidad croata de Mostar, que hasta entonces animaba al Velez, es desempolvar los símbolos del Zrinjski. Un equipo que ya había existido, pero que desapareció en 1945. Así, 50 años después, un club muerto volvió a renacer. Deciden que no pueden apoyar más al Velez porque es un símbolo de multiculturalidad, de izquierdas y que sus enemigos también siente como suyo. Entonces optan por recuperar su club 100% croata y, además, debido a la ubicación del frente de la guerra, se quedan con el estadio, cambian su color rojo por el blanco, derriban un monumento con una estrella roja para instalar una cruz católica gigante y todo esto provoca que el Velez se quede muy desconectado. Al contar la historia de Bosnia podíamos referirnos a croatas, serbios y bosnios, pero aquí también figuras muy interesantes como esas personas que están en medio, las que quizá cuyo padre es bosniaco y su madre serbia. De hecho, en Mostar hay muchos croatas que siguen siendo hinchas del Velez.

Las fidelidades a un equipo son muy particulares y cuando generalizamos nos equivocamos. Por ejemplo, al hablar del Celtic contra el Rangers, se dice eso de católicos contra protestantes y es falso. No todos los protestantes son del Rangers, porque todas las familias escocesas son de herencia protestante. Por tanto, el resto de equipos también son protestantes entre comillas. En el Celtic, se definen como católicos porque esto es una formula que se decía antiguamente para diferenciar a quien tenía sangre irlandesa, pero la mayoría de sus hinchas diría que son ateos aunque en sus pubs mezclen fotos del Papa, el Che Guevara y el IRA. Muy católicos de ir a misa no son.

El Bayern es el club más conocido del libro: por un lado, están las referencias a las figuras de Elkan o Laudauer y, por otro, la resignificación del propio club gracias al trabajo de los historiadores. Una entidad que tampoco está libre de contradicciones como se ha visto en su reciente asamblea con la protesta de muchos hinchas en contra del acuerdo de patrocinio con Catar.

Es un club fascinante, son los que mejor han sabido encontrar un equilibrio entre fútbol moderno y tradicional, entre valores y el ganar. No es un equilibrio perfecto, lo que has mencionado de Catar es buena muestra de ello, la mayor parte de la entidad sigue en manos de los socios, aunque debido a la legislación alemana también cuenta con accionistas gigantes como Adidas, Audi o Allianz, todos ellos multinacionales con sede en Baviera. Es un equilibrio realmente curioso, lo ganan todo, son prepotentes a nivel deportivo, pero siempre pienso que podían ser mucho más imbéciles. Tienen una hinchada muy progresista, sus ultras están hermanados con los del Sant Pauli, y esas comparaciones que hace la gente con el Madrid no son reales, el Bayern es el Bayern. La afición no olvida los valores ahora que vuelve a subir la extrema derecha. Han decidido reivindicar que fue uno de los clubes que plantó cara al nazismo, que entre sus fundadores había muchos judíos, que su presidente Landauer fue una de las primeras las personas ligadas al fútbol que fue detenido por ser homosexual y en el Mundial de 2006 organizaron visitas al campo de concentración de Dachau para decir que es necesario tener memoria. Cuando podrían estar repitiendo una y otra vez lo buenos que son, van a la asamblea y le dicen de todo a Oliver Kahn y a los accionistas por el acuerdo con Catar. Me hubiera gustado ver algo similar en una asamblea del Fútbol Club Barcelona, donde existió debate con el tema de Catar pero que acabó asumiéndose como algo que tocaba. Sin embargo, en el Bayern casi acaban a palos, fue maravilloso en su caos.

Fuera de Europa también existen clubes de una trascendencia gigantesca en sus países, es el caso del Al Ahly egipcio, una entidad muy vinculada a lo que se conoció como la Primavera Árabe.

Cuando se produjo la tragedia de Port Said, con la muerte de los 74 mártires entre la hinchada del Al Ahly, al principio se habló de la violencia en el fútbol, pero hay que contextualizar. En una ciudad con bases militares, feudo del ejército, donde la afición del Al Ahly había sido clave para plantar cara a los villanos de Mubarak, aquello fue una venganza en toda regla. El papel de las hinchadas unidas, junto con la del Zamalek, para defender a los manifestantes que estaban en la plaza Tahir me parece una idea muy bonita con un final muy triste.

Para hablar con hinchas del Al Ahly tuve que hacer conexiones encriptadas porque querían proteger sus identidades, están asustados y hasta este año no han empezado a volver a los estadios. Constatando un poco la complejidad del momento, la mayor parte de esos aficionados eran jóvenes muy demócratas, pro-occidentales, poco religiosos y que defendieron esa plaza en la que confluyeron desde comunistas hasta los Hermanos Musulmanes, que luego tendrían el poder. Una muestra de dicha complejidad es algo que no sale en el libro, ya que ha pasado hace escasas semanas, es que otro de los grandes símbolos de Al Ahly como elemento de rebelión fue Mohamed Aboutrika. Su mejor jugador y gran opositor a Mubarak, defensor de la causa palestina aunque muy islamista, lanzó un discurso desde Catar como comentarista de Bein Sports en contra de los homosexuales y de las campañas en pro de los derechos que se realizan en el fútbol europeo. Al escucharlo, me dolía la barriga. El mismo Aboutrika que con sus manos manchadas de sangre intenta salvar la vida de los hinchas del Al Ahly que llegan acuchillados al vestuario del equipo tampoco encarna los valores de dichos aficionados. Fue un poco como la caída del Sah de Persia en Irán, primero estaban unidos, desde islamistas a comunistas, derribaron un régimen tiránico y después se pelearon entre ellos.

Hay sendas referencias al fútbol femenino, es muy especial lo sucedido con el Kerr Ladies en Inglaterra después de la I. Guerra Mundial, una experiencia que se percibe como una amenaza.

En ambos casos, también en el del Radar brasileño, se produce un hecho muy significativo: hay una norma escrita ex profeso contra el fútbol femenino. En Inglaterra, en diciembre de 1921 regresa la normalidad tras la I. Guerra Mundial, la Federación ve que el fútbol femenino está llenando estadios de 30.000 o 40.000 personas y ve peligrar el negocio del masculino. Entonces, crean una norma que dice que cualquier estadio que albergue partidos de mujeres quedará excluido de ser sede de la Primera División masculina. Estaban enviándolas a campos pequeños y consiguieron cortar de raíz una época dorada del fútbol femenino inglés. Un tiempo en el que equipos formados por obreras que trabajan en las fábricas en el refuerzo de la guerra y que empiezan a ir a los estadios para mostrar su valor. En Brasil, directamente aprobaron una ley en los años cuarenta cuando las mujeres empiezan a llenar campos. El impulsor fue Jose Fuzeira, un predicador loco que empieza a presionar al gobierno dictatorial diciendo que era una vergüenza que las mujeres estuviesen jugando en vez de haciendo hijos. El tipo era un fanático religioso, estaba como un cencerro y creía en la reencarnación de Juana de Arco en Judas Iscariote. Le hicieron caso y promovieron una ley que decía que las mujeres no podían participar en actividades deportivas que pusiesen en riesgo su salud. Esa era la excusa, para ellos el papel de la mujer era estar en casa, parir y cuidar de los hijos. Crearon ese falso mantra que decía que si las mujeres recibían un golpe practicando un deporte colectivo se iban a estropear y con esa ley se prohibió el fútbol femenino hasta los setenta. No obstante, el Radar de Río de Janeiro rompía la ley, jugaba partidos de fútbol-playa en Copacabana.

 

 

 

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jueves, 9 de diciembre de 2021

Delegación Kurda en Durango

A lo largo de los años hemos compartido con ustedes información de la lucha librada por el pueblo kurdo en aras de su autodeterminación y, en específico, lo que se ha estado desarrollando en Rojava desde el estallido del conflicto entre el gobierno de al Assad y los grupos de mercenarios financiados por Washington, Tel Aviv y Ankara.

Dicho lo anterior, les compartimos este artículo publicado originalmente en euskera por Berria y cuya traducción al castellano se ha dado a conocer en el portal de Rebelión:


«El desarrollo cultural depende del espacio de libertad»

Orsola Casagrande

“Nos hace mucha ilusión estar aquí. Conocemos el País Vasco por lo que hemos leído. Nos fascina su cultura y la historia de su lengua, una de las mas antiguas. Compartimos mucho, con el pueblo vasco, inclusa la represión de nuestro idioma. Por eso nos hemos sentido en casa desde el primer momento que hemos llegado. La comunión de sufrimiento y resistencia es algo que en seguida se percibe, aun sin hablar el mismo idioma. Una sonrisa, las miradas que se cruzan, hablan mas que mil palabras.” Rawda Hasan es la ministra de cultura de la región de Jazira en Rojava. Es una de las tres mujeres que han llegado desde la Federación del Norte y Este de Siria-Rojava a Euskal Herria para desarrollar una agenda muy densa durante dos semanas.

Con Hasan, invitadas por la ONG Suargi de Durango, están Nariman (Evidke) Mohammad, escritora, co-presidenta de la Unión de Escritores e Intelectuales de Rojava y del Consejo Literario y Manal Mohammad, del comité diplomático de Kongreya Star, el movimiento de mujeres de Rojava.

El martes la delegación ha sido recibida en un acta muy emotiva al ayuntamiento de Durango. La alcaldesa, Ima Garrastatxu dijo que “desde el Ayuntamiento de Durango queremos reconocer institucionalmente a las instituciones kurdas creadas en los últimos años, especialmente al gobierno autónomo, y seguiremos ofreciéndoos ayuda como hasta ahora.”

Un reconocimiento, que llega después de lo del Parlament catalán, muy importante, como subraya la ministra de cultura Rawda Hasan, “porque el modelo adoptado por la Administración Autónoma constituye una fuente de temor y ansiedad entre los países dominantes, que se esfuerzan por frustrar y combatir este modelo de diversas formas, con una guerra que no es solo militar y de ocupación de las áreas seguras que controlamos si no que contempla también la destrucción de nuestros idiomas y culturas.”

Para contrastar este intento de cancelar una memoria colectiva histórica y cultural, la Administración Autónoma desde su proclamación ha reclamado la cultura y la educación como unos de los pillares del modelo que va implementando, a pesar de la guerra y de las continuas amenazas del Estado Islámico y de Turquía, desde 2014. “Consideramos la cultura el pilar principal de una gestión exitosa. – dice Hasan – La nación democrática se basa en la implicación de todas las componentes del ámbito geográfico que gestiona la administración, la adopción de sus culturas y el desarrollo de un papel especial para cada componente. El objetivo es revivir las culturas que fueron negadas por los sucesivos gobiernos y sus políticas en una fusión que represente el rico patrimonio de culturas y lenguas de los pueblos de esta región. La región de Mesopotamia fue famosa por la diversidad de sus pueblos y sus coexistencia pacífica de miles de años. Una coexistencia que también se basaba en su influenciarse uno a otro. El Ministerio de Cultura celebra eventos y festivales anuales para todas estas naciones, y el Ministerio de Educación imparte planes de estudios en tres idiomas principales: árabe, kurdo y asirio.”

Para implementar ese modelo, uno de los campos donde mas está invirtiendo la Administración Autónoma es la literatura. La escritora Nariman (Evdike) Mohammad, explicará a la Azoka de Durango este lunes (6 de diciembre) como se articula y desarrolla la actividad del Consejo Literario y de la Unión de Escritores y Intelectuales que representa, también a través de un libro (en euskera) que detalla el trabajo hecho en estos anos. “El desarrollo de la cultura en general, y de la literatura como forma en particular, está íntimamente ligado al espacio disponible de libertad. Y eso es especialmente así para el pueblo kurdo, cuando tenemos en cuenta que el idioma kurdo y, por lo tanto, la literatura kurda estuvo prohibida durante muchos años. El salto cualitativo en el desarrollo de la literatura kurda en Rojava comenzó con el movimiento revolucionario después de 2012. Este desarrollo se puede ver a través de actividades literarias, festivales y concursos organizados anualmente por las diversas instituciones involucradas. Así como por la aparición de varias editoriales y el aumento del número de libros impresos anualmente. Y también en la proliferación de oficinas públicas y privadas.”

Mientras Nariman Evdike habla, recordamos el cuento que nos hice en la casa de su familia, en Serekaniye, en 2018. “Cuando llegaba la policía del régimen de al-Assad, – nos decía – mi padre me daba una maleta de libros y me hacia esconder dentro el pozo de la casa. Yo era una niña, y me quedaba en el pozo durante horas, tenia mucho miedo, pero sabia que para mi padre estos libros de historia del socialismo, los libros del Che, tantas novelas… eran quizás su bien mas precioso.” La casa de la escritora ha sido quemada por los mercenarios al sueldo de Turquía durante la invasión de Serekaniye en Octubre 2019. Era una casa de artistas. Toda la familia Evdike está involucrada en un campo u otro de las instituciones culturales establecidas con la Revolución: su dos hermanos son directores de cinema, su hermana pequeña también es directora de cine y es además fundadora y directora de la Comuna de Cine de Rojava, su cuñada es una importante cantante lirica.

“He siempre amado los libros – dice Evdike – pero en nuestra sociedad, en el Medio Oriente, la escritura era del dominio exclusivo de los hombres, y la pluma de las mujeres era rara. La mujer que escribía era victimas de muchas críticas e insultos que finalmente lograron silenciarla en muchos casos. Yo también vivía en esta condición, per la Revolución hizo que Rojava se volviera más atrevida a publicar los libros de mujeres, entre ellos los míos. Y ahora yo trabajo por ayudar a las mujeres a escribir, a superar el miedo dentro de ellas y romper la barrera entre ellas y sus lectores.”

Para Evdike es importante involucrar no solo a las mujeres sino a los jóvenes. “La promoción de la literatura kurda entre los jóvenes en particular es un tema que necesita esfuerzos concertados entre varios órganos e instituciones culturales y de educación en primer lugar. En Rojava, actualmente hay eventos y festivales anuales para jóvenes, cuyos programas incluyen actividades literarias y concursos. Cada institución organiza por separado actividades literarias para jóvenes. Algunas instituciones culturales independientes también han comenzado a organizar actividades de motivación y concursos de poesía y cuento, entre otros, con el objetivo de motivar a los jóvenes y promover la literatura kurda entre ellos.”

Hablando del involucración de las mujeres Manal Mohammad recuerda el inmenso trabajo llevado a cabo por Kongreya Star. “Con la Revolución de Rojava hemos logrado la participación de las mujeres en todos los campos, militar, administrativo, político. Ahora estamos en otra fase, que es la de construir una nueva sociedad cambiando la mentalidad masculina con el objetivo de lograr una sociedad democrática. Para hacer eso estamos implementando un sistema especial para mujeres en todas las instituciones y departamentos, y son las mujeres quienes toman las decisiones por sí mismas.”

Este sistema es muy articulado y, como resume Mohammad, se desarrolla a través de la “sensibilización, formación y empoderamiento de la mujer para la protección de sus derechos. Kongreya Star busca cambiar la mentalidad estereotipada en la sociedad, así como formar a los hombres para que se liberen de la mentalidad autoritaria que todavía prevalece en la sociedad. Lo que queremos es lograr un sistema de justicia de mujeres, a través de comités de reconciliación, del reconocimiento del papel de las mujeres, de los consejos de justicia de mujeres. Queremos garantizar los derechos de las mujeres y combatir todas las formas de discriminación y violencia contra ellas.

Y por supuesto queremos involucrar a las mujeres en todos los campos, especialmente la política y los centros de toma de decisiones. Todo eso junto a nuestro compromiso de abrir sociedades cooperativas para asegurar oportunidades laborales para las mujeres y asegurar su independencia económica.”

Las dos semanas que las tres mujeres pasaran en Euskal Herria serán llenas de intercambios. “Queremos – dice Mohammad – fortalecer amistades, pero también denunciar las violaciones del estado turco y sondar la posibilidad de apoyo y asistencia en contrastar esas violaciones. Igualmente buscamos apoyo a proyectos que la Administración Autónoma está desarrollando.”

Muchos son los proyectos culturales que incluyen a la vez las mujeres. La ministra Hasan subraya que “son muy importantes las colaboraciones que ya tenemos aquí en Euskal Herria, por ejemplo con el ayuntamiento de Durango que nos apoya desde ya 4 anos, y las nuevas que podremos desarrollar.”

En concreto, la ministra Hasan nombra algunas posibles colaboraciones: “Acabamos de abrir una cuarta universidad en Raqqa, la ciudad que fue la ‘Capital del Califato del Estado Islámico’ y para nosotros abrir canales de comunicación con otras universidades es muy importante. Al mismo tiempo, la Administración Autónoma ha venido revitalizando el patrimonio y la cultura y sensibilizando en el campo de la historia y la arqueología, por lo que era necesario abrir centros de investigación y documentación e instituciones y centros interesados ​​en este sentido. Nos interesa compartir experiencias en ese campo también.”

Lunes 6 de diciembre a las 12 la delegación presentará a la Feria del Libro de Durango el documental Hara Ere (A pesar de todo, sobre la reconstrucción de la biblioteca de Kobane) y el libro del mismo titulo, ambos realizados con la colaboración de Berria.

Fuente: Berria 




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lunes, 14 de junio de 2021

El Caso HDP

En Gara se ha publicado este artículo acerca del juicio en contra del partido político pro-kurdo conocido por las siglas HDP, bajo intenso asedio por parte de Erdogan.

Lean ustedes:


Stop Kobane case

Oihana Etxebarrieta y Pernando Barrena

Un pabellón enorme lleno a la mitad de su aforo. Cientos de policías y militares ocupan la mitad del espacio, y a nosotras, las observadoras internacionales del juicio contra el HDP, nos sitúan al fondo; entre periodistas y parlamentarios y parlamentarias del HDP. No entendemos muy bien lo que pasa, pero gracias a las personas que nos traducen el idioma, conseguimos poner palabras a las imágenes que vemos. El juez no permite la entrada a todos los abogados, ejemplo claro de cómo se va desarrollar el juicio a partir de este momento.

Hemos podido entrar, cosa que dudábamos, y aún así, sabiendo que había ojos que observaban el desarrollo del juicio, hemos comprobado que no sólo se le daba comienzo al juicio sin la presencia de todos los letrados, sino que se les ha denegado el derecho a un primer alegato a las personas juzgadas. No se ha traducido bien aquello que decían las compañeras que hablaban en kurdo, las personas encarceladas por este caso que se encuentran fuera de Ankara seguían el juicio por videoconferencia, perdiendo la señal, la voz e imagen de ellas cada dos por tres y un largo etcétera.

El juicio que comenzó el 26 de abril, tuvo que suspenderse a causa de la pandemia y el confinamiento que declararon en Turquía. Volvió a activarse el 18 de mayo, y seguirá el 14 de junio. Nos gustaría poder decir que el trabajo que realice la defensa de los y las acusadas pueda hacer visible que aquello por lo que se les está juzgando no es delito. Tenemos que recordar que estas 108 personas están siendo juzgadas por mensajes que pusieron en sus redes sociales en 2014 animando a las luchadoras que estaban haciendo frente al ISIS en Kobane. Cuando el mundo miraba a Rojava y agradecía la rebelión de la ciudadanía frente a la barbarie del ISIS, Turquía detenía y encarcelaba a las personas que estaban haciendo esto mismo. Los acusan de enaltecer el terrorismo, de difundir propaganda terrorista, y esto puede acarrear que todas estas personas vinculadas al HDP acaben siendo condenadas y que esta condena sea utilizada como excusa para poder ilegalizar al partido que las une. Partido que, tenemos que recordar, es la tercera fuerza de Turquía y que gobierna en muchísimas municipalidades (que han sido secuestradas por el AKP).

Frente a esta situación, no podemos quedarnos de brazos cruzados. En Euskal Herria conocemos muy bien esta manera de proceder, de cerrar medios, partidos, organizaciones... por su ideología política, de querer vincularlo todo con la apología y el terrorismo. En este mundo globalizado podemos asegurar que «cuando vinieron a por los vascos, yo no dije nada porque no era vasco», no se cumple con nuestros amigos del HDP. Siempre estuvieron ahí, siempre nos apoyaron, siempre caminaron a nuestro lado. Y nosotras, «cuando fueron a por los kurdos y kurdas» tampoco nos quedamos calladas.

Es curioso que cuando las instituciones europeas revisan periódicamente el estado de cumplimiento de las exigencias europeas a Turquía como estado candidato a ser miembro de la Unión Europea se oigan tan pocas voces favorables. Más de veintiún años han pasado ya desde que Turquía viera reconocido oficialmente su estatus como aspirante; y particularmente, en las materias relativas a protección de derechos humanos y libertades individuales, Turquía suspende estrepitosamente porque el retroceso es más que evidente. La Unión Europea tampoco se encuentra en posición de juzgar a Turquía en lo relativo al respeto a los derechos humanos, no hay más que recordar la sangrante realidad de esos campos de refugiados en las fronteras externas de la UE, o los miles de migrantes que han perdido la vida en el Mediterráneo ante la pasividad de la Unión. Quizás por ello, ambos, Turquía y la Unión Europea fueron capaces de ponerse de acuerdo hace cinco años, ingentes cantidades de dinero por medio, para taponar la entrada de refugiados a Europa. Y quizás también, por esa mejorable sensibilidad democrática de Turquía y la UE, Europa sigue mirando hacia otro lado cuando trasciende a nivel mundial la represión del Gobierno turco contra cualquier expresión del hecho nacional kurdo o simplemente la disidencia política de izquierda.

Europa prioriza intereses geopolíticos al cumplimiento de los derechos humanos. En el caso de Turquía, mantiene una unión aduanera a pesar de que Turquía es un régimen autoritario; aquí no se aplican las cláusulas de derechos humanos.

El proceso de ilegalización del HDP es un abuso incalificable, pero Turquía juega con ventaja. Sabe que el TEDH lo anulará en su momento porque es nulo de raíz desde cualquier punto de vista. Pero para entonces, ya serán hechos consumados. Por eso, la denuncia política e institucional es más necesaria que nunca y eso implica decir que Turquía actúa como actúa, porque Europa le deja hacer.

Es por ello, que desde las diferentes instituciones en las que estamos, EH Bildu ha propiciado pronunciamientos, debates y resoluciones en contra de este macrojuicio. No podemos mirar a otro lado, y tenemos que utilizar todos los altavoces a nuestro alcance para hacer ver y oír, que el pueblo Kurdo, que el HDP y que todas las personas represaliadas por el autoritarismo de Erdogan cuentan con nuestra solidaridad. Y no sólo desde las instituciones. Junto al movimiento popular y social en favor de un Kurdistan libre, saldremos a la calle a visibilizar nuestra preocupación y solidaridad. Y hoy, lanzamos este mensaje a todas las personas que estén leyendo esto, no podemos dejarlas solas. Ellas lucharon contra el totalitarismo y fanatismo, ellas luchan por una sociedad libre, basada en la justicia social, feminista y ecologista. Sus logros son nuestros logros, y cómo muy bien dicen nuestra compañeras feministas, si tocan a una tocan a todas. 




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jueves, 9 de enero de 2020

El Asedio Yanki a Irán

Desde Granma traemos a ustedes este reportaje en el cual se delinea el panorama alrededor del asesinato del general iraní Qasem Soleimani -azote del ISIS/DAESH- por órdenes directas del gerente yanki Donald Trump.

Lean por favor:


Una vez más, Estados Unidos es causante de un conflicto de carácter internacional, con incalculables consecuencias para la paz y la seguridad en el planeta. Los dardos imperiales apuntan hoy a la República Islámica de Irán

Enrique Moreno Gimeranez

«Las guerras mienten. Ninguna guerra tiene la honestidad de confesar: “yo mato para robar”. Las guerras siempre invocan nobles motivos: matan en nombre de la paz, en nombre de Dios, en nombre de la civilización, en nombre del progreso, en nombre de la democracia. Y si por las dudas, si tanta mentira no alcanzara, ahí están los grandes medios de comunicación dispuestos a inventar enemigos imaginarios para justificar la conversión del mundo en un gran manicomio y un inmenso matadero», expresaba hace unos años Eduardo Galeano.

Su frase adquiere plena vigencia en nuestros días. Una vez más, Estados Unidos es causante de un conflicto de carácter internacional, con incalculables consecuencias para la paz y la seguridad en el planeta. Los dardos imperiales apuntan hoy a la República Islámica de Irán. El pasado viernes, el presidente estadounidense, Donald Trump, autorizó un bombardeo en Bagdad, capital de Irak, en el que murieron el comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución de Irán, Qasem Soleimani, y el subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak, Abu Mahdi al-Mohandes.

El pretexto en esta ocasión para cometer esta acción agresiva, unilateral, injustificada y violatoria del Derecho Internacional y de la soberanía irakí, fue explicado por la propia Casa Blanca a través de un mensaje en su cuenta oficial en Twitter: «Bajo la dirección del Presidente, el Ejército de ee. uu. ha tomado medidas defensivas decisivas para proteger al personal de EE.UU. en el extranjero al matar a Qasem Soleimani, jefe de la Fuerza del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní Quds», una organización que en el tuit Washington no perdió la oportunidad de calificarla de terrorista.

Irán respondió este martes con un ataque de al menos una decena de misiles contra la base aérea de Al Asad en Irak, que alberga fuerzas estadounidenses. El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (cgri) confirmó la autoría del ataque, mientras que la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Stephanie Grisham, aseguró que: «Somos conscientes de los informes de ataques contra instalaciones estadounidenses en Irak. El Presidente ha sido informado y está monitoreando la situación de cerca y consultando con su equipo de seguridad nacional».  Donald Trump confirmó en Twitter que ofrecerá declaraciones en la mañana de hoy. 

La administración Trump, con el ataque a Soleimani, pisoteó de nuevo la Carta de las Naciones Unidas e invocó la «protección de su personal en el exterior», como en otras oportunidades ha empleado artimañas para agredir a «sus anchas», sin presentar pruebas contundentes: explosión del Maine (guerra contra España e intervención en Cuba en 1898), incidente del golfo de Tonkín (Vietnam), lucha contra el terrorismo (Afganistán), supuestas armas de destrucción masiva (Irak), supuesta «democratización» (Libia) y un supuesto ataque con armas químicas (Siria), entre otros tristes episodios en el expediente bélico estadounidense.

¿Qué razones han impulsado al Gobierno de ee. uu. a desatar ahora esta grave escalada contra Irán? Sin duda alguna, las acciones recientes de la Casa Blanca están motivadas por intereses imperiales de política externa e interna.

¿Por qué Irán?

Tras la Revolución Islámica de 1979, las relaciones entre Washington y Teherán han estado caracterizadas por un dramático retroceso y por la hostilidad. En la actualidad, tanto Estados Unidos como su más importante aliado en esta área geográfica –Israel–, enfrentan un desfavorable contexto regional para sus ambiciones políticas, económicas y militares, que limita su influencia.

En el plano geopolítico, Irán es un actor clave en el Oriente Medio,  cuenta con sólidas relaciones con Rusia y ostentaba el apoyo de Europa tras la retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear con la nación persa. Por otra parte, las prósperas relaciones entre Irak e Irán, especialmente tras el asesoramiento militar de Teherán al Ejército irakí y a las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi) que enfrentan al Estado Islámico o Dáesh, no agradan ni a Washington ni a Tel Aviv.

De esta manera, el asesinato selectivo de Qasem Soleimani constituye una demostración de fuerza imperial, un intento desesperado por «recuperar terreno» en la estratégica zona y un mensaje en aras de «contener a Irán» y prevenir el avance de Hezbolá (importante organización de resistencia del Líbano).

No puede obviarse, ni por un instante, qué está en juego en la región: enormes reservas de petróleo y gas, y el control de puntos geográficos de gran trascendencia en el comercio mundial. Irán posee las cuartas reservas de petróleo y está en los primeros lugares de las de gas a nivel mundial. Además, la nación persa es el segundo productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, después de Arabia Saudita; y comparte con Catar el mayor campo de gas del mundo, South Pars-North Dome. Recientemente, el Gobierno iraní anunció el hallazgo de nuevas reservas petroleras, de gran trascendencia en el área. Estos recursos despiertan el apetito imperial.

No menos relevante resulta el papel geopolítico de Irán, al ser un importante centro de comunicación entre Oriente Medio, Asia Central y Asia del Sur. La cercanía a vías comerciales internacionales como el estrecho de Ormuz –por donde pasa casi el 20 % del petróleo del mundo y aproximadamente el 35 % comercializado por mar–, el canal de Suez, el golfo Pérsico y el golfo de Omán, entre otros, ratifican al país persa como un enclave estratégico.

En materia comercial, Teherán es un importante actor en el proyecto chino de la nueva Ruta de la Seda, de interés cardinal para Beijing, pero que generaría importantes cambios geopolíticos, si pone fin al dominio económico de Estados Unidos mediante el comercio en divisas nacionales y no en dólares.

China y los países de Asia Central tendrán acceso al Golfo Pérsico a través de los ferrocarriles iraníes. En este sentido, el recorrido de un tren en 2016 con 32 contenedores de productos comerciales tardó 14 días desde la provincia costera de Zhejiang (este de China) hasta Teherán, atravesando Kazajistán y Turkmenistán.

«Esta ruta es comparable y compatible respecto al transporte marítimo, que por lo general tarda entre 25 y 30 días hasta el puerto iraní de Bandar Abbas y otros siete días hasta Teherán, mientras que por ferrocarril ha llegado en 14 días y el costo también es eficaz en comparación con el transporte aéreo de carga», destacó Sadaf Sabaghian, directora comercial de la compañía iraní ptv.

Por tanto, el ataque de Estados Unidos a Irán es también un golpe al megaproyecto chino y a sus infraestructuras, y Washington ya ha desatado una guerra comercial y arancelaria contra el gigante asiático, en busca de la hegemonía económica planetaria.

Todos estos factores, unido a la pérdida de influencia del Gobierno de Trump en Oriente Medio tras la decisión de la evacuación de casi todas las tropas de su país de Siria, debido a la Operación Fuente de Paz (acción militar iniciada por Turquía el 9 de octubre de 2019 en el norte de Siria), excepto las localizadas cerca de los campos petroleros, confirman que ee. uu. ha cambiado su táctica para recuperar su poderío.

La jugada política al interior de la Casa Blanca

Con el bombardeo a Bagdad y el asesinato selectivo del comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución de Irán, Qasem Soleimani, el Presidente estadounidense, Donald Trump, persigue dos objetivos preliminares al interior de su país.

Por un lado, en un contexto electoral marcado por un juicio político en curso en su contra, aunque incrementa las críticas de los demócratas, desvía la opinión pública de este hecho hacia una razón mayor y de seguridad nacional. Así, debilita el escándalo político de su administración.

El especialista en Geopolítica Eduardo Martínez, citado por RT, señala que «con el ataque a Soleimani, Trump quiere asegurarse la reelección». Con este conflicto bélico, Trump se muestra como un líder desafiante y con fortaleza ante su nación, y con esta estrategia busca agenciarse un nuevo triunfo electoral.

«Un Presidente en guerra jamás es cambiado en EE.UU. A Trump, un conflicto que se plantee en forma extensa, lo habilita para seguir en el poder (…). Bush [hijo] tenía severas críticas al cierre de su primer mandato, y fue reelegido a mitad de una guerra [invasiones de Irak y Afganistán]», refiere Eduardo Martínez. «La idea es “apoyar a quien nos defiende”, y eso les resultó a todos los presidentes», agrega el experto.

Varias ecuaciones, tal vez, no fueron tomadas en cuenta por los halcones imperiales: la «dura venganza» vaticinada por Irán y el Eje de la Resistencia al agresor, el Parlamento de Irak con una resolución que pone fin a la presencia de tropas extranjeras, entre ellas los militares de la coalición lidereada por EE.UU., o la reducción de Teherán de sus compromisos en el marco del acuerdo nuclear de 2015.

¿Calculó el gobierno de Trump el costo de esta nueva contienda? ¿Subestimó la respuesta? ¿Llevará la Casa Blanca a una nueva guerra en la volátil región de Oriente Medio? Quedan muchas preguntas y respuestas de un conflicto internacional que nunca debía haber comenzado.






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martes, 7 de enero de 2020

Trump Traicionó a Abdul-Mahdi

News Front publica un reportaje que cambia por completo la versión vertida por Donald Trump con respecto al asesinato del general iraní Quasem Soleimani.

Lean por favor:


Trump asesinó a Soleimani, que estaba en Bagdad por las conversaciones sauditas que los iraquíes están mediando, un día después de pedirle al primer ministro iraquí que hiciera lo mismo entre Estados Unidos e Irak.

El primer ministro iraquí en funciones, Adil Abdul-Mahdi, se dirigió hoy al Parlamento con una recomendación para que las tropas estadounidenses sean retiradas del país. Ese discurso ha sido ampliamente cubierto y citado en los medios estadounidenses, pero sus revelaciones más explosivas han sido omitidas o enterradas.

En el discurso, Abdul-Mahdi reveló que Soleimani había viajado a Bagdad para enviar un mensaje de regreso de Irán a Arabia Saudita sobre una propuesta para reducir las tensiones en la región, que Soleimani se reuniría con el Primer Ministro la misma mañana en que fue asesinado. y, lo que es más importante, que días antes Trump había pedido al Primer Ministro iraquí que «desempeñara el papel de mediador» entre Estados Unidos e Irán.

Curiosamente, esta información aún no es un titular importante en ninguna publicación convencional y aquellos que la han mencionado de pasada no explican todas sus implicaciones.

Esta revelación destruye la afirmación del Pentágono y la Casa Blanca de que tomaron «medidas defensivas decisivas» para evitar un ataque orquestado por Soleimani. No cabe duda de que la administración Trump habría sabido en detalle sobre las negociaciones secretas en curso de Irán con Arabia Saudita, uno de sus aliados más cercanos, que fueron mediadas por el gobierno iraquí, que también operaba de cerca y se comunicaba frecuentemente con Washington.

Esto significa que el Pentágono y la Casa Blanca sabían completamente, cuando ordenaron el ataque aéreo que lo mataran, que Soleimani viajaba a Bagdad en calidad de diplomático como emisario de Irán, y que tenía una reunión planeada con el Primer Ministro para discutir un tema más amplio.

Desescalada

La fuente de esta revelación, el primer ministro Abdul-Mahdi, fue vista hasta hace muy poco como un aliado cercano, si no un representante, de Washington. Abdul-Mahdi dice que solo unos días antes del asesinato, Trump lo había llamado personalmente para agradecerle por ayudar a poner fin al asedio de la embajada de Estados Unidos en Bagdad. Abdul-Mahdi había denunciado ese campamento de protesta, pidió que terminara y amenazó con renunciar para convencer a las milicias de PMU de que se retiraran.

Pero los ataques aéreos contra Soleimani y el líder de las Unidades de Movilización Popular iraquí Abu Mahdi Al-Mohandes cambiaron la dinámica estadounidense-iraquí al instante. El Primer Ministro calificó el ataque aéreo contra su invitado como un «asesinato político» que Irak no podía aceptar como una violación extrema de la soberanía nacional. En una declaración oficial, explicó que «los dos mártires fueron grandes símbolos de la victoria» sobre ISIS, un sentimiento compartido por una amplia gama de políticos y figuras religiosas iraquíes, incluidos muchos que habían colaborado previamente con las fuerzas de ocupación estadounidenses.

Hasta que recibamos más detalles, la revelación del Primer Ministro al Parlamento deja en duda si la Casa Blanca de Trump realmente ayudó a programar la reunión entre Soleimani y Abdul-Mahdi con el pretexto de conversaciones de paz y luego ejecutó a Soleimani cuando llegó a ella.

¿Estaba la monarquía saudita en el complot, a pesar de sus afirmaciones de que no sabía del ataque aéreo de antemano, o estaba Washington tratando de sabotear una iniciativa de paz saudita-iraní?

Una fuente anónima del Pentágono le dijo al New York Times que el asesinato tuvo poca previsión y que la decisión dejó a los militares «aturdidos». La fuente afirma que el Pentágono consideró el asesinato del ataque con aviones no tripulados de un importante funcionario iraní tan extremo cuando se lo presentaron a Trump que asumieron que no lo haría. Estos informes afirman que Trump ordenó el golpe después de solo 15 minutos de deliberación y sugieren que todavía estaba furioso por las imágenes de la embajada de los Estados Unidos bajo el asedio de los iraquíes. Cualquiera puede adivinar si esto es cierto, o un fragmento de información errónea filtrada de elementos dentro del Pentágono que ahora intentan alejarse de la guerra total.

En cualquier caso, la historia oficial de asesinato de Soleimani de la Casa Blanca se está desmoronando rápidamente, incluso más rápido que las «armas de destrucción masiva» en 2003 y las fabricaciones que llevaron al bombardeo de Libia en 2011.

Los analistas de todo el mundo creen que una guerra total de Estados Unidos con Irán, un país con defensas formidables y 90 millones de personas, más grande que Francia y Alemania, provocaría una muerte y destrucción incalculables, y tendría enormes consecuencias regionales y globales.
Una declaración publicada hoy por la Coalición ANSWER, que ayudó a iniciar el sábado el día de la protesta contra la guerra en 80 ciudades, respondió a la revelación con renovados llamados a la acción: «A medida que las mentiras de la administración Trump se revelen, debemos continuar no exigen ninguna guerra con Irán y que las tropas estadounidenses abandonen Oriente Medio».

El primer ministro interino de Iraq, Adel Abdul Mahdi, dijo el domingo a su parlamento en Bagdad que el ataque estadounidense contra Soleimani fue un «asesinato político».

Abdul Mahdi afirmó que Soleimani se reuniría con él el mismo día que fue asesinado por un avión no tripulado estadounidense cerca del aeropuerto de Bagdad el viernes temprano.

El líder iraquí saliente dice que se suponía que Soleimani debía darle la respuesta de Irán a una propuesta saudita para reducir las tensiones regionales.

Arabia Saudita, un rival regional, culpa a Irán por un ataque a las instalaciones petroleras del reino en septiembre

Abdul Mahdi también afirma que el presidente Trump lo llamó y le pidió que mediara en las conversaciones con Irán después de que la embajada de Estados Unidos en Bagdad estuviera casi invadida.

Los partidarios del grupo chiita Kataib Hezbollah escalaron los muros y corrieron a través de la seguridad en la embajada de Estados Unidos en Bagdad el martes.

Abdul Mahdi dijo que intervino personalmente para calmar la crisis de la embajada y que el presidente estadounidense le agradeció por hacerlo.

Qassem Soleimani, el comandante iraní de la Fuerza Quds que murió el viernes en un ataque con un avión no tripulado estadounidense en Bagdad, se encontraba en Irak para negociar una disminución de las tensiones con Arabia Saudita, según el primer ministro iraquí.

Adel Abdul Mahdi, primer ministro interino de Irak, dijo el domingo a su parlamento que el presidente Trump lo llamó para pedir ayuda para mediar con Irán después de que la embajada estadounidense en Bagdad fuera atacada.

El martes, personas pertenecientes al grupo chiíta Kataib Hezbollah anularon la seguridad y escalaron los muros de la embajada. Ningún estadounidense resultó herido durante las protestas.

Trump culpó a Irán por los incidentes de la embajada y amenazó con represalias.

El ataque a la embajada el martes se desarrolló después de que miles asistieron a los funerales de los combatientes Kataib Hezbollah respaldados por Irán que murieron en los ataques aéreos estadounidenses el domingo pasado.

Aviones de combate estadounidenses bombardearon tres ubicaciones en Irak el domingo por la noche, en represalia por el ataque de 36 cohetes de la semana pasada que mató a un contratista estadounidense e hirió a varios otros en una base en Kirkuk, a 170 millas al norte de Bagdad.

El domingo, Estados Unidos atacó un total de cinco depósitos de armas controlados por Kataib Hezbollah en Irak y Siria, matando al menos a 25 personas e hiriendo a 51.

Abdul Mahdi dijo que trabajó duro para calmar las tensiones fuera de la embajada.

Dijo que fue tan lejos como para amenazar con renunciar si las multitudes no se dispersaban, según Axios.

Abdul Mahdi incluso le dijo al parlamento de Irak que Trump le agradeció sus esfuerzos. Expresó su decepción porque, si bien el presidente estadounidense estaba agradecido, también planeaba simultáneamente un ataque contra Soleimani.

Poco después de que Trump hizo su solicitud de mediación a Abdul Mahdi, las fuerzas estadounidenses lanzaron su ataque con aviones no tripulados el viernes matando a Soleimani, dijo el líder iraquí según la Radio Pública Nacional.

Abdul Mahdi criticó a los estadounidenses el domingo por lo que llamó un «asesinato político» al atacar a Soleimani.

Abdul Mahdi sugirió que el líder militar iraní estaba en Bagdad como parte de las negociaciones mediadas por Iraq con el principal rival regional de Irán, Arabia Saudita.

Dijo que Soleimani lo iba a encontrar el mismo día en que lo mataron.

«Él vino a entregarme un mensaje de Irán, respondiendo al mensaje que enviamos de Arabia Saudita a Irán», dijo Abdul Mahdi

El líder iraquí no proporcionó más detalles.

Las tensiones entre Irán y Arabia Saudita han sido altas desde septiembre, cuando se culpó a Irán por un ataque a las instalaciones petroleras sauditas.

Los saudíes, por su parte, fueron sorprendidos por el ataque estadounidense contra Soleimani.

Arabia Saudita no fue consultada por su aliado Washington sobre el ataque, dijo un funcionario el domingo, ya que el reino intentó calmar las crecientes tensiones regionales.

Arabia Saudita enfrenta un «mayor riesgo» de ataques con misiles y aviones no tripulados, advirtió Estados Unidos, luego de que Teherán prometió «venganza» tras el ataque del viernes que mató al poderoso comandante de la Fuerza Quds en Bagdad.

«El reino de Arabia Saudita no fue consultado sobre el ataque de Estados Unidos», dijo un funcionario saudí a la AFP, solicitando el anonimato.

«A la luz de los rápidos desarrollos, el reino enfatiza la importancia de ejercer moderación para protegerse de todos los actos que pueden conducir a una escalada, con graves consecuencias», agregó el funcionario.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita hizo un llamado similar de restricción el fin de semana y el Rey Salman enfatizó la necesidad de medidas para calmar las tensiones en una llamada telefónica el sábado con el presidente iraquí, Barham Saleh.

En una llamada telefónica separada con el primer ministro provisional de Iraq, Adel Abdel Mahdi, el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman enfatizó «la necesidad de hacer esfuerzos para calmar la situación y reducir las tensiones», informó la agencia oficial de prensa saudita.

El príncipe heredero ha ordenado al príncipe Khalid bin Salman, su hermano menor y viceministro de Defensa, que viajen a Washington y Londres en los próximos días para instar a la moderación, informó el periódico panárabe Asharq al-Awsat.

El príncipe Khalid se reunirá con funcionarios de la Casa Blanca y de defensa de Estados Unidos, dijo el periódico, citando fuentes no identificadas.

El asesinato de Soleimani, visto como el segundo hombre más poderoso en Irán, es la escalada más dramática en las tensiones en espiral entre Washington y Teherán y ha provocado temores de una gran conflagración en el Medio Oriente.

El presidente Donald Trump, que ordenó el ataque con drones, advirtió que Washington golpeará a Irán «muy rápido y muy duro» si la república islámica ataca al personal o los activos estadounidenses.

Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, ambos aliados de Washington, también son vulnerables a los contraataques iraníes.

La embajada estadounidense en Riad advirtió el domingo a sus ciudadanos que había un «mayor riesgo de ataques con misiles y aviones no tripulados» cerca de las bases militares y las instalaciones de energía, particularmente en la provincia oriental rica en petróleo del reino y áreas cercanas a la frontera con Yemen.

Una serie de ataques atribuidos a Irán ha causado ansiedad en los últimos meses, mientras Riad y Washington deliberaron sobre cómo reaccionar.

En particular, los ataques devastadores contra las instalaciones petroleras sauditas en septiembre pasado llevaron a Riad y Abu Dabi a adoptar un enfoque más conciliatorio destinado a evitar la confrontación con Teherán.

Los analistas advierten que los grupos pro-Irán tienen la capacidad de llevar a cabo ataques en las bases estadounidenses en los estados del Golfo, así como contra el envío en el Estrecho de Ormuz, la vía fluvial estratégica que Teherán podría cerrar a voluntad.

«Espere represalias iraníes (directamente o por medio de grupos asociados en Irak, Líbano o en otros lugares) para atacar a socios estadounidenses en la región, incluida Arabia Saudita», dijo Thomas Juneau, profesor asistente de la Universidad de Ottawa.

«Dado el clima en los EE. UU., Donde el apoyo a Arabia Saudita en los medios y el Congreso está en su punto más bajo, será difícil para Trump comprometer recursos significativos para ayudarlo».
Los rebeldes hutíes pro iraníes de Yemen, encerrados en un conflicto de cinco años con una coalición militar liderada por Arabia Saudita, también han pedido represalias rápidas por el asesinato de Soleimani.

«La agresión … no pasará sin una respuesta», dijo el miembro del consejo político de Houthi, Mohammed Al-Bukhaiti.

«Cómo será la respuesta, cuándo y dónde serán determinados por Irak e Irán, y los apoyaremos como centro de la resistencia».

No estaba claro si la advertencia hutí se dirigió en parte a Arabia Saudita, que ha intensificado los esfuerzos para poner fin al conflicto de Yemen en medio de una pausa en los ataques hutíes contra el reino.

Los comandantes militares sauditas se reunieron recientemente con sus homólogos de «países amigos» para formular una nueva estrategia para atacar a los rebeldes yemeníes, particularmente a aquellos que «se oponen» a una solución política, según Asharq al-Awsat.

Riad ha dicho que organizará una reunión separada de ministros de Asuntos Exteriores de los estados costeros árabes y africanos el lunes.

Mientras tanto, el parlamento iraquí votó el domingo para expulsar a las tropas estadounidenses de su país, mientras que el líder del grupo Hezbollah del Líbano dijo que el ejército estadounidense en toda la región «pagará el precio» por matar a Soleimani.

El parlamento iraquí votó a favor de una resolución no vinculante que exija la expulsión de los soldados estadounidenses de su país en una medida que podría allanar el camino para el resurgimiento del grupo del Estado Islámico.

La resolución le pide al gobierno iraquí que ponga fin al acuerdo bajo el cual Washington envió fuerzas hace más de cuatro años para ayudar a combatir a los extremistas del EI.

El proyecto de ley está sujeto a la aprobación del gobierno iraquí, pero cuenta con el respaldo del primer ministro saliente.






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