Un blog desde la diáspora y para la diáspora
Mostrando las entradas con la etiqueta ACNUR. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta ACNUR. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de agosto de 2021

Vascos en los Juegos Paralímpicos de Tokio

Desde Gara traemos a ustedes este reportaje que se enfoca en la participación de deportistas y atletas vascos que estarán participando en los Juegos Paralímpicos de Tokio.

Desde la diáspora le deseamos lo mejor a todos y cada uno de ellos, esperando que pronto puedan competir por Euskal Herria y no por alguna de las dos metrópolis.

Aquí la información:


Una veintena de sueños que llegan desde Euskal Herria

Una veintena de deportistas procedentes de Euskal Herria están en Tokio para participar, a partir de hoy, en una nueva edición de los Juegos Paralímpicos. Para completar este listado ha sido necesario «cruzar» las fuentes de las fundaciones Saiatu y BasqueTeam. La representación más amplia en una modalidad deportiva es la de baloncesto.

La representación de Euskal Herria en los Juegos Paralímpicos de Tokio, que se abren oficialmente hoy, está integrada por una veintena de deportistas, incluyendo a varios procedentes de otros países que residen aquí y por eso tienen ficha en algún club vasco.

A falta de delegación olímpica propia, el listado aquí presentado ha sido elaborado cruzando los que han facilitado las fundaciones Saiatu –entidad sin ánimo de lucro de apoyo y fomento del deporte dentro del colectivo de personas con movilidad reducida– y Basque Team– constituida mediante aportaciones realizadas por la Administración General de la CAV y EITB–.

Todas y todos se encontraban ya ayer en la Villa Paralímpica de la capital japonesa, a la espera de que se inicien las competiciones.

En esta cita destaca, por su número, la participación en baloncesto, con los jugadores del Bidaideak Bera Bera Asier García y David Mouriz –a los que se pueden sumar el catalán Jordi Ruiz y el gallego Manu Lorenzo, que juegan en el mismo equipo–, que forman parte de la selección del Estado español que intentará subir al pódium, como lo hiciera en los anteriores juegos de Río de Janeiro, celebrados en 2016. En la misma modalidad deportiva tomarán parte la jugadora alavesa del Zuzenak Agurtzane Eguiluz y la navarra del UCAM Murcia Zudaire García.

En ciclismo, el corredor del Euskaltel Eduardo Santas, aragonés afincado en Nafarroa, tratará de estar entre los mejores, como lo hará el paraciclista del Saiatu Víctor Hugo Garrido, venezolano afincado en Bilbo que acude por sexta vez a unos Juegos para poner la guinda a su laureado periplo en la competición internacional. Dos bretones del Urt Velo 64, el equipo de la localidad lapurtarra de Ahurti, Dorian Foulon, en la clase 5, y Alexandre Léauté, en la 2, también optarán a subirse al pódium.

En remo, competirán el vizcaíno Jorge Pineda, la navarra Estibaliz Armendaríz y la palista del Aviron de Baiona Perle Bouge. En piragua competirá el vizcaino Higinio Rivero.

La piscina olímpica será escenario de la participación del guipuzcoano Iñigo Llopis, y de la jovencísima gipuzcoana Nahia Zudaire, de 17 años, quien probará suerte en su primera presencia en la máxima competición internacional. La tercera reseña en la pileta es la del navarro Iván Salguero, que intentará estar entre los ocho mejores de su especialidad en la clase reservada a personas con discapacidades visuales.

En atletismo, la navarra Izaskun Oses tratará de revalidar la medalla conseguida hace cinco años en Río, en la especialidad de los 1.500 metros.

Iker Sastre será el representante vasco en la modalidad de tenis de mesa. El vizcaino competirá tanto en categoría individual como en parejas.

El tiro con arco contará con la presencia de la iruindarra Mari Carmen Rubio y el angeluarra Guillaume Toucoullet.

Tokio también disfrutará de la participación de Rakel Mateo, la paratriatleta del Saiatu que, tras sufrir en este año la amputación de una pierna, no ha querido perderse sus segundos Juegos. Una prueba más de que todas y todos ellos son olímpicos por méritos propios.

Cinco países debutantes y, otra vez, el Equipo de Refugiados

El Comité Paralímpico Internacional (CPI) informó ayer de que finalmente los Juegos de Tokio contarán con la participación de 162 países, tres más que en Río de Janeiro 2016, incluidos Paraguay, Bután, Maldivas, Granada, y San Vicente y las Granadinas, que debutan en el mayor evento mundial del deporte de personas con discapacidad. No obstante, la cifra total de delegaciones de países –entre las que sigue faltando la de Euskal Herria– no es la más elevada de la historia de los Juegos, puesto que Londres 2012 tiene el récord con 164.

Los primeros Juegos Paralímpicos tuvieron lugar en 1960 en Roma, con solo 400 atletas representando a 23 países. En Tokio son 4.400.

Salvo Paraguay, los otros cuatro que hacen su debut oficial son beneficiarios del Programa de Desarrollo de Comités Nacionales del Comité Paralímpico Internacional.

Además, por segunda vez hay una delegación cuya presencia no sería deseable en mejores circunstancias: el Equipo Paralímpico de Refugiados, que tendrá seis integrantes. Dos de ellos, la lanzadora de peso siria Alia Issa y el nadador afgano Abbas Karimi encabezarán la comitiva de la ceremonia inaugural.

Precisamente, entre los 21 países reconocidos por el CPI que no están en esta cita por distintas razones, destaca Afganistán, debido al conflicto bélico en el que continúa sumergido. Pero sí estará su bandera, que saldrá en el desfile «como muestra de solidaridad» portada por un representante de ACNUR (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados), como señaló ayer Andrew Parsons, presidente del CPI en rueda de prensa.

Desde la jornada inaugural de hoy hasta la de clausura, el 5 de setiembre, se pondrán en juego 539 títulos olímpicos, distribuidos en 22 modalidades deportivas, que se desarrollarán en 21 escenarios, desde Tokio hasta las faldas del Fuji.




°

viernes, 16 de julio de 2021

Egaña | Hambre

Opina Iñaki Gil de San Vicente, muy acertadamente, que como clase proletaria debemos de prepararnos para lo que se avecina, que debemos de organizarnos.

En ese mismo sentido su homónimo de apellido Egaña nos ha compartido este texto en su Facebook:


Hambre

Iñaki Egaña

Todas las noches, cientos de voluntarios repartidos por los rincones de Euskal Herria ofrecen alimentos cocinados a personas sin techo, migrantes o simplemente perdedores en la paranoica escalada del éxito social. Recorriendo nuestras calles, perfilando el paso por las alamedas, parece como si el comentario anterior fuera apenas un diminuto daño colateral a una situación de acomodo generalizado. La opulencia se manifiesta en ese PIB que nos sitúa, número arriba, número abajo, en los 35.000 euros anuales, por persona.

¿Hambre? Una sombra relacionada con las consecuencias de un pasado bélico o, como relató magistralmente el periodista Martín Caparros, una tendencia ubicada en tierras lejanas donde se ha pegado a la tierra, una muesca en el desigual reparto de la riqueza. Supuestamente, Euskal Herria está al margen de la necesidad. Y, siendo cierto en alguna medida, los bancos de alimentos y las ristras de voluntarios se han multiplicado desde el inicio de la pandemia. Contraste con esa hilera de personas con sobrepeso, también niños, con una dieta cada vez desequilibrada. Nuestra sociedad también forma parte de ese Primer Mundo donde las disparidades son cada vez mayores.

La alimentación es también cultura y en esta vertiginosa carrera globalizadora, se ha convertido en un negocio en poder de unos cuantos monopolios. La agricultura nos moldeó social, cultural y políticamente, nos diferenció en clases, nos hizo sedentarios y provocó la marginación de género, el patriarcado. Pero gracias a la agricultura, nuestra especie se multiplicó y se expandió, y el milagro de la vida pudo ser degustado por una ingente cantidad de humanos. La soberanía agrícola permitió a cientos de millones de chinos, por ejemplo, romper la tendencia que les tenía preparada el destino colonial, la muerte por inanición.

Sin embargo, y a pesar de las decenas de revoluciones que ha conocido la humanidad, hoy en día cerca de mil millones de personas tienen “inseguridad alimentaria”, que es como la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) define técnicamente al hambre. ACNUR, la organización de Naciones Unidas para los Refugiados, señala que el 45% de los niños menores de 5 años que fallecen antes de haber sobrepasado esa edad, lo hacen por los efectos del hambre. En el África subsahariana, uno de cada tres niños padece de retraso en el crecimiento.

Un observador externo podría llegar a la conclusión de que esta hambruna extendida se debe al techo alimentario al que ha llegado nuestro planeta. Quizás algún día lo haga, seguro si la tendencia no varía, pero no es el momento. Hay más alimentos que jamás. Sucede, por el contrario, que la alimentación, como otras tantas áreas del desarrollo, se ha transformado en un macro negocio. La privatización del agua, de la tierra y de las semillas son el escaparate de esta actividad, pero no el único. La uniformidad genética y la “quimicalización” de la industria, no sólo en el suelo con los abonos, sino en los alimentos con colorantes y saborizantes, son parte de ese entramado.

Y llegados a este punto, la pandemia ha acelerado el monopolio y ha provocado que el asalto se agilice aún más. La cultura se desliza hacia la “occidentalización”, hacia la uniformidad “hollywoodiana” y en la misma medida, la alimentación, sigue por la senda mercantil. Cinco multinacionales controlan tres cuartas partes del comercio mundial. Y para el futuro más cercano, su objetivo es hacerse con todo el mercado, judicializando a su competencia, echándola del planeta si hace falta. Para multiplicar sus beneficios.

Ya antes del inicio de la pandemia, Silvia Ribeiro, directora del Grupo ETC (Erosión, Tecnología y Concentración, dedicada a la defensa de la diversidad cultural y biológica), nos presentaba un futuro sombrío: “Se está gestando un ataque en varios frentes por parte de las mayores trasnacionales de los agronegocios –junto con las de informática y otras– para apropiarse de la decisión global sobre políticas agrícolas y alimentarias”.

Su reflexión era de febrero de 2020. Ahora hemos sabido que para setiembre de este año 2021, el Foro de Davos está preparando una Cumbre de Sistemas Agroalimentarios, vocablo que esconde una estrategia de las elites empresariales para concentra más poder aún. Y multiplicar la liberalización haciendo una apuesta gigantesca contra las regulaciones, control público y, sobre todo, las campañas por la soberanía agroalimentaria que recorren nuestro planeta desde opciones populares. Goliat enfrenta a David.

Ahí precisamente está la clave de un escenario que es particular y global, el de la soberanía agroalimentaria. Un proyecto independentista actual, en Euskal Herria o en otra parte del mundo, pasa precisamente por mantener su independencia política y alimentaria. En febrero de 2007, en Sélingué (Mali), en el Foro de Nyéléni, la Soberanía Alimentaria fue descrita como “el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente apropiados, accesibles, producidos de forma sustentable y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo”.

En 2013, la recién creada plataforma Alianza Social por la Soberanía Alimentaria de Euskal Herria, daba extensión a un notable trabajo con un final clarificador: “A fin de cuentas, el objetivo de este sistema no es alimentar a la humanidad sino enriquecer a unas pocas empresas y personas, porque todo es percibido como una mercancía: nuestra salud, el ambiente, los alimentos… las personas".

Somos un pequeño pueblo con un territorio definido, donde las carencias y los contrastes son similares a los de la vieja y vanidosa Europa. Opulencia y marginalidad. Y tenemos un pasivo enorme. Nuestra dependencia alimentaria. Ofrecer alimentos cada noche a los más necesitados, defender nuestro sector primario, combatir a nivel global por el reparto equitativo de la riqueza y rechazar los monopolios alimentarios, forman parte también de la vía vasca hacia la soberanía política.

 

 

 

°

viernes, 19 de febrero de 2021

Entrevista a Iñigo Mijangos

Desde Deia traemos a ustedes esta entrevista con el capitán del Aita Mari, misma que pone al centro del escenario el drama que se vive día a día en el Mediterráneo, ese drama migratorio provocado por las hasta hoy estrategias geopolíticas predatorias de Occidente.

Lean:

Iñigo Mijangos: "Lo que se necesita es crear corredores humanitarios, no barcos de rescate"

Ni el invierno ni la pandemia frenan el éxodo migratorio entre Libia e Italia. El 'Aita Mari' viaja a la zona para dar cuenta del drama existente y prestar el auxilio necesario

Iraitz Astarloa / Unai Beroiz

El 'Aita Mari' vuelve de misión con dos meses de retraso sobre los planes iniciales previstos.

—Sí, al principio, con el tema del cuaderno de estabilidad y todo lo que es la reforma y, sobre todo, el papeleo, luego los temporales, el accidente del capitán... Todo eso nos ha ido retrasando.

¿Cambia en algo su misión en el Mediterráneo respecto a lo que tenían proyectado en diciembre?

—No, realmente es una continuación de aquello. Lo que hicimos fue dejar en suspenso temporalmente hasta finales de enero que ya la tripulación estaría de nuevo fresca y estaríamos listos para partir.

¿Cuál es la misión?

—Salimos trece personas a bordo, ocho tripulantes profesionales y el resto son voluntarios y nuestra idea es acercarnos a lo que denominamos a la zona SAR (en inglés, Search and Rescue), frente a las costas libias para hacer la observación en esa zona para relatar qué es lo que está pasando. Tardaremos unos cinco días aproximadamente si no hay novedades, que no debería haberlas porque es una trayectoria sencillita. Calculamos que estaremos un mes, un mes y poco dependiendo de la cuarentena que nos obliguen a hacer en Italia.

¿Cómo está la situación en la zona?

—Sigue saliendo gente. Nos consta porque vamos recibiendo información periódica, hace poco ha habido una información de Alarmphone con el último informe de actividad de diciembre y allí sigue habiendo tráfico. Libia es un país en guerra y salen con intención de llegar. Ahora los barcos salen un poco más preparados porque saben que no hay ONG y su intención es llegar bien a Malta o bien a la zona de Lampedusa. Decir que salen más preparados significa que salen con algo más de gasolina y más comida, pero siguen siendo barcos absolutamente precarios para la navegación, sin ningún tipo de instrumentación y sin nada. Obviamente en invierno los días son más cortos, hay ventanas de buen tiempo más pequeñas y cualquier problema en ese tipo de barcos con una situación tan precaria, lógicamente desemboca en una desgracia.

En pleno invierno, ¿la mortalidad se dispara en la ruta mediterránea?

—Normalmente la mortalidad en invierno es mucho mayor que en verano. Alarmphone suele hacer algunas estimaciones, pero es muy difícil porque no sabes cuánta gente sale ni cuánta gente se pierde en el camino. Antes, organizaciones como Acnur publicaban esos datos pero ahora han dejado de hacerlo en esa política de opacidad y Alarmphone sí que trata de reflejar unas estadísticas pero hay que coger todo eso con mucha cautela.

¿Y cuál es la situación para los barcos de rescate como el 'Aita Mari', que tratan de dar cuenta de lo que ocurre en el mar?

—Ahora acaba de salir el Ocean Viking otra vez, pero es el único barco que hay, con capacidad para 270 personas. Lo que pasa es que con todos los requisitos de seguridad en los barcos de rescate, por un lado está muy bien porque es bueno, pero hay una segunda lectura detrás de todo eso y es que todas esas exigencias lo que hacen es complicar mucho nuestra labor y en algunos casos, como en el caso de Italia, es una mala utilización de la normativa de seguridad de los buques y de la burocracia. La necesidad en la zona es hacer pasajes humanitarios, hacer corredores humanitarios, no que haya ni un barco de rescate ni siete. Lo que hay que hacer es cambiar la metodología y el sistema. La parte asistencial de nuestra labor es casi anecdótica porque lo que hacemos es poner encima de la mesa un problema que te otra forma se mantiene oculto.

En el pasado han tenido muchos problemas para lograr puerto una vez se producen los rescates. ¿Qué perspectivas tienen a este respecto?

—Creo que con los nuevos certificados que se han hecho en base a las exigencias de Italia y las últimas experiencias que ha habido con el Open Arms y la última arribada del Ocean Viking hace una semana en puerto italiano, todo eso parece que ha cambiado, Italia da un puerto mucho más rápido. Supongo que responderá a las acciones de la Unión Europea de dar respuesta a las exigencias de Italia o la situación doméstica del propio país, no lo sé, pero las perspectivas son más positivas. Los últimos tres desembarcos que se han hecho en Italia se ha solicitado puerto y en 24 horas se ha concedido. Han sido procedimientos más previsibles y no como hasta ahora, que era todo incertidumbre.

¿Cómo es la situación una vez llegan a Italia?

—Italia tiene unos mecanismos de acogida más organizados o estructurados que en Grecia y, aunque también están los hotspot, los centros de identificación y de registro, parece que tiene un sistema más razonable. Es algo más parecido a España, donde hay un periodo relativamente corto donde la gente está en estos centros y, aunque no conozco mucho al detalle, les darán orden de expulsión o les dejarán una documentación provisional para permanecer en el país. A partir de ahí entra esa segunda fase que ya corresponde a otros agentes denunciar y que es toda esa miseria que se genera con la precariedad, toda esta gente que permanece sin documentación en el país y que al final son víctimas de los abusos en los trabajos, caen en redes de prostitución, etcétera. Eso ya es otro capítulo diferente.

¿Toda la tensión que en los últimos meses ha habido en la ruta canaria ha permitido aliviar en parte la situación del Mediterráneo?

—Sí que todas las rutas son vasos comunicantes y al final, cuando se cierra una ruta se abre otra y siempre se produce un trasvase de flujos. Era obvio lo que se iba a producir en Canarias, lo que pasa es que responde también a otros síntomas de la política exterior europea y cada uno tiene sus particularidades aunque son vasos comunicantes. Sabemos la situación interna que hay en Marruecos, la presión que hace a España para que a través de España se presione a la Unión Europea para sus posiciones en el Sáhara. Pero eso ya es otra cosa, pero sí que Marruecos hace uso de un flujo de personas que intentan pasar a través de su costa. Pero muchas de las personas que han pasado en esta última crisis de Canarias eran ciudadanos marroquíes que Marruecos potenció y forzó de alguna manera. Pero sí que se da un trasvase de flujos de cierta manera, aunque más que a través de Canarias, el flujo que ha habido ha sido a través de Túnez. Mucha gente de Libia ha pasado a Túnez y de ahí a Lampedusa. Ha habido un gran incremento de ese flujo pero como no se cuenta, nadie lo sabe. Institucionalmente no figura en ningún sitio que ha habido ese flujo, lo sabemos quienes estamos monitorizando esto.

Una vez concluya la misión, ¿cuáles son los planes del 'Aita Mari'?

—Nuestra intención es dejar el barco en Almería, o en Burriana (Castellón) o igual alternando un puerto y otro, pero sí que mantendríamos el barco en el Mediterráneo porque tener que bordear la península cada vez que salimos de misión nos retrasa mucho. Y con respecto al futuro, somos una asociación, dependemos de la voluntad de los socios. Ahora estamos en un proceso de renovación de órganos, como toca cada dos años, y ahí se determinará en la junta y en función de la voluntad de los socios lo que vayamos a hacer.

En estos años de andadura, ¿han sentido el respaldo del pueblo vasco?

—Sí. Creo que en eso hay una diferencia entre las voluntades políticas y las sociales. Y en Euskadi notamos mucho apoyo y es una satisfacción, sin duda. 


Para complementar la publicación, queremos compartirles este video del cantante francés Atef Sedkaoui, dedicado a las víctimas del imperialismo que están muriendo frente a las costas de Lampedusa:

.
.

viernes, 30 de octubre de 2020

La Identidad de Asier Guridi

Continúa el via crucis del refugiado político vasco Asier Guridi, radicado en Venezuela.

La Haine nos trae información acerca de los más recientes sucesos que ha tenido que vivir en su ya larga andadura como represaliado político.

Miren ustedes:


Trabas al refugiado político vasco Asier Guridi para volver a Euskal Herria

Pese a no tener causas pendientes en el Estado español le están poniendo trabas para su regreso y negándole el derecho a la identidad

Edurne LH    

Asier Guridi, ex preso y refugiado político vasco natural de Oñati (Gipuzkoa) tomó el camino del exilio en el año 2001, estableciéndose posteriormente en la República Bolivariana de Venezuela. Tomó esta decisión ante la persecución que sufría por parte del Estado español y teniendo dos causas pendientes con el aparato judicial español.

Las cosas no han sido fáciles para Asier durante estos años, en 2013 fue detenido por Interpol y pasó tres meses preso en El Helicoide, sede del SEBIN (Servicio bolivariano de Inteligencia Nacional). Además, varias veces durante estos años el Estado español ha solicitado su extradición desde Venezuela. Desde su detención, su única documentación ha sido una hoja de solicitud de refugio en Venezuela, que renovaba cada tres meses. Al carecer de cedula de identidad el día a día es muy complicado, no pudiendo abrir una cuenta en un banco, ni tener tarjetas de crédito y débito, no puede tener licencia de conducir, ni emprender un negocio, ni tener su propia línea de teléfono, etc…

Unos meses atrás, a Asier le comunicaron que, de las dos causas que tenía pendientes con la justicia española, una había sido archivada y otra había prescrito, lo que le abría la posibilidad de regresar legalmente a Euskal Herria, ante lo cuál el refugiado político comenzó a hacer los trámites para su regreso. Sin embargo, esto coincidió con el confinamiento por la pandemia del coronavirus, quedando la oficina del consulado español en Venezuela cerrada durante meses.

Finalmente, unos meses después, Asier consiguió una cita en el consulado para el día 30 de septiembre. Asier explica que ese día se presentó en el consulado español de Caracas con la documentación que tenía (partida de nacimiento y una foto de carnet para renovar el pasaporte) y con 14.500.000 bolívares soberanos en efectivo para el pago de tasas. La secretaria le recriminó que viniera con el dinero en efectivo preguntándole si no tenía tarjeta de crédito, a lo que Asier respondió que no podía tener tarjeta porque carecía de documentación.

Pasado el trámite del pago de tasas pasó a la ventanilla para renovar su Pasaporte, entregando los documentos que llevaba. El funcionario empezó a hacer el Pasaporte, pero le empezó a preguntar a Asier si no tenía DNI o Pasaporte, él le dijo que no, que el último pasaporte que tuvo era de hace 25 años. El funcionario entró entonces dentro de las oficinas y al cabo de un rato salió diciéndole a Asier que no tenían forma de identificarle y que necesitaban consultar con Madrid, dándole una nueva cita para unos días después, el día 5 de octubre.

Ese día Asier volvió al consulado español en Caracas, al llegar fue a la ventanilla con la documentación que tenía. El funcionario entró un momento a la oficina y salió diciéndole que esperara en la sala de espera. Al rato de la espera aparecieron dos funcionarios del consulado trajeados y encorbatados, se dirigieron a Asier por su nombre y le ofrecieron pasar a hablar con ellos al interior de las oficinas. Asier accedió, y ahí lo que le comunicaron fue que no le iban a dar el pasaporte ni a otorgarle su identidad. Asier protestaba diciéndoles que eso es un derecho humano básico y universal, pero los funcionarios le decían que solamente estaban dispuestos darle un salvoconducto, siempre y cuando aceptará regresar en un vuelo humanitario al Estado español, y que una vez allí sería detenido para entregarle a Francia por una euroorden que tiene pendiente allí.

Asier no ha tenido información oficial de esta euroorden solicitada por la justicia francesa, pero por la prensa ha podido enterarse de que en 2007 fue condenado a 2 años de cárcel y que en 2009 el Estado francés dictó una euroorden pidiendo su detención.

Así las cosas, ahora Asier está en una situación en la que, el Estado español no va solicitar su extradición, ya que ya no tiene causas pendientes con la justicia española (de hecho siendo el consulado suelo español, podría haber sido detenido allí, pero actualmente España no tiene nada contra él), pero su vuelta a casa se hace más difícil, y además en Venezuela sigue sin documentación y sin identidad oficial, con todos los problemas que ello le acarrea para poder llevar una vida normal ahí. Además de todo lo citado anteriormente, Asier antes de su detención en 2013, se había ganado la vida ejerciendo como taxista y mototaxista, pero ahora se encuentra impedido para ejercer cualquiera de esos trabajos, ya que le exigen documentación para la cuál es imprescindible tener la cédula de identidad. En los últimos años también ha ejercido de entrenador de fútbol, pero dada su situación de apátrida e indocumentado, se encuentra impedido para participar en cursos de capacitación y aprendizaje, donde se exige cédula.

De la misma manera, ha tratado de ganarse la vida vendiendo zumos de naranja en la calle, pero la Policía Municipal lo desalojó por no tener el permiso del municipio; permiso que, para solicitarlo, es imprescindible la cédula de identidad. Todo esto sumado a no poder tener cuenta en el banco, ni tarjeta de crédito (con el problema que supone eso hoy en día en Venezuela, ante la falta de dinero en efectivo que hay en el país), ni teléfono a su nombre. Incluso le han negado el poder comprar alimentos en mercados del gobierno, así como en supermercados capitalistas, por carecer de la documentación necesaria. Y todo esto sin asignación para sustento de ningún tipo. Otro problema importante es que al carecer de documentos y de cédula de identidad no puede ejercer la patria potestad de su hijo Iban. Una situación que se alarga desde ya hace 7 largos años. Esto se añade al hecho de ser un refugiado político y de estar separado por miles de kilómetros de sus seres queridos: su hijo, su compañera, sus padres…

Asier describe la situación en la que se encuentra de “muerte civil”. Aunque ya no tiene causas pendientes con la justicia española, parece ser que el Estado español no le quiere poner fácil el regreso a Euskal Herria. Además, a esto se le suma la otra causa en el Estado francés, con una condena de 13 años atrás de la que Asier nunca ha sido informado ni notificado.

Mientras tanto, la falta de identidad oficial y de documentación le siguen haciendo muy difícil el día a día en Venezuela, y ni el Estado español ni la República Bolivariana de Venezuela le dan solución alguna, haciendo que la situación se alargue indefinidamente. Asier ha llegado incluso a acudir a la Cruz Roja Internacional y tiene la intención de acudir ante la ACNUR para denunciar la situación de apátrida en la que se encuentra.

 

 

 

°

viernes, 2 de agosto de 2019

Egaña | El Club de los Siete

En vísperas de la non grata cumbre del G7 en Miarritze traemos a ustedes este texto que Iñaki Egaña ha dado a conocer en su muro de Facebook:


Iñaki Egaña

Hace ya muchos años, como 75, el mundo fue repartido en dos áreas de influencia. Hubo tres tratados que lo confirmaron, en Yalta (Crimea), Dumbarton-Oaks (Washington) y Potsdam (en las cercanías de Berlín). Stalin, Churchill, Truman… los nombres son conocidos. Más desconocido, sin embargo, es el hecho de que la previa de Potsdam estaba programada en Biarritz.

En la ciudad costera de Lapurdi, los nazis habían ubicado su centro de operaciones, la sede de la Gestapo y esa estructura opaca que les llevó a controlar el sur vasco de la muga. Antes, una limpieza ideológica extraordinaria, comenzando por la detención de sus jóvenes, que fueron enviados a campos de trabajos forzados, y de la comunidad hebrea a campos de exterminio.

Cuando llegó la derrota militar de las tropas de Hitler, los norteamericanos se hicieron durante una buena temporada con el control de Biarritz. El general Eisenhower, que todavía no era presidente de EEUU, inauguró el llamado Centro Universitario Americano para soldados y marines. Unos 2.000 soldados se ubicaron en la costa lapurtana y tuvieron incluso una radio propia, AFN Biarritz, dirigida por el teniente Louis Adelman, que emitía 20 horas diarias ininterrumpidamente y exclusivamente en inglés.

Para la conferencia de Potsdam, Truman y Churchill (EEUU e Inglaterra) habían pactado un encuentro previo en Hendaia. Churchill apareció en el lugar elegido, el Palacio de Bordaberry, pero no así Truman. Las razones aún no se conocen, pero parece que fueron de seguridad. Aun así, las medidas de seguridad fueron impresionantes, se cortaron carreteras y al acceso a Hendaia, Urruña y Donibane Lohizune fue restringido.

Churchill fue agasajado al “estilo vasco”, con sesiones de canto, a cargo de dos sopranos, un partido de pelota entre pelotaris locales y, como era de esperar, con manjares de la tierra. Una situación que vamos a conocer de nuevo, con más fasto. Aparecerán dantzaris, se habilitarán los tópicos de la “histórica hospitalidad de los vascos”, se repetirá en la televisión pública vasca aquel documental en blanco y negro de Orson Welles. Y se intentará convertir en mundano lo que es un tremendo acontecimiento propagandístico de 25 millones de euros de presupuesto: la frivolización del crimen organizado.

Porque ahora llegan a nuestra tierra los monstruos de la hostilidad permanente, esos que han hecho posible que 26 personas tengan, al día de hoy, más riqueza que otros 3.800 millones de personas que comparten el mismo planeta. Esos mismos que avalan un sistema que diariamente provoca la muerte por desnutrición de 8.500 niños (Unicef). Los que gestionan que el hambre afecte severamente a 822 millones de personas (Naciones Unidas). Los que atesoran mientras 41,3 millones de desplazados huyen de la guerra, 25,9 millones se refugian en otros países y 3,5 millones solicitan asilo por razones políticas (ACNUR).

Nos dicen que el acontecimiento de agosto acogerá a los máximos dirigentes políticos de los siete grandes. En realidad, no son las siete economías más pujantes del planeta, sino aquellas que hicieron causa común contra uno de los bloques de Potsdam, el soviético. Han pasado 75 años y todavía el mundo se mueve con esas tendencias. Cualquiera lo diría.

Sabemos, sin embargo, que los presidentes y sus equipos que tomarán Biarritz para acometer su actividad propagandística, no representarán a siete estados-nación. Sino a los siete grandes de la economía mundial, las siete mayores fortunas. Recuerden sus nombres para que luego los medios no les engañen con segundones como Macron, Trudeau o Conte. Estos son: Bill Gates, Carlos Slim, Warren Buffett, Amancio Ortega, Larry Ellison, Charles y David Koch, Christy y Jim Walton y Liliane Bettencourt. En realidad son diez, pero qué más da.

Faltaría en esta lista el Vaticano, revestido también de un dirigente (Bergoglio) mediático que dice una cosa y hace la contraria. Al hilo de los tiempos. ¿Por qué el Vaticano? Porque es el nexo de unión entre nazis, Truman, Churchill, G7 y lo que toque. Y porque el Vaticano es la mayor fortuna del mundo. Sólo en reservas de oro, la iglesia católica posee 60.350 toneladas de oro, acumuladas de un despojo sostenido y milenario. Esa cifra duplica el tamaño de las reservas oficiales de oro del mundo y supone un 30,6% del extraído en la historia de la humanidad.

Han elegido Biarritz porque le tocaba el turno de los Siete a París. Porque quieren una ciudad de pedigrí aristócrata, con sus palacios al borde del mar. Porque en esa elección y desde 2009, ya no hay grupos terroristas vascos en la lista de la Unión Europea. Y porque hacerlo en la costa mediterránea o en la capital francesa, supondría un riesgo añadido por los precedentes yihadistas. La costa normanda hubiera parecido una sumisión francesa al relato del desembarco norteamericano en los estertores de la guerra mundial. Así que, por descarte, y por nudo de comunicaciones menor para las protestas, salió elegida Biarritz.

Sé que no sucederá, pero ya que han llegado a Biarritz, aprovecharé la ocasión para requerirles lo que hace ya unas décadas les exigió su alcalde, Guy Petit. ¿Qué hay de las 4.000 toneladas de residuos nucleares que un barco de bandera británica echó al mar en 1971 en el Golfo de Bizkaia, a 200 kilómetros de la costa de Biarritz? Entonces, otro ilustre como el comandante francés Jacques Cousteau se unió a la protesta, pero nunca contestaron. Hoy sabemos, que en ese Atlántico que nos azota, los residuos nucleares no fueron únicamente los 4.000 que denunció el alcalde de Biarritz, sino que han llegado en dos décadas hasta los 115.000. Ya saben que los residuos nucleares (Greenpeace) permanecen activos durante cientos, miles de años.

Así que vinieron para jodernos y ahora, como entonces, para proseguir con nuestros hijos y nuestros nietos. Que sepan que no son bienvenidos, a pesar de los sopranos, “pelotaris” y demás que saldrán a extenderles una mano sumisa.






°

viernes, 17 de mayo de 2019

Urnas y Culturalidades

Tiempos electorales a nivel europeo y en ese contexto, esta reflexión dada a conocer en las páginas de Deia:


Elecciones el 26 de mayo, elecciones municipales, forales y europeas. Elecciones de ámbito interno en Euskadi y en Nafarroa, elecciones de ámbito europeo. Retos locales y a su vez comunes y globales a nivel del continente. Retos comunes, sí; locales y globales también, fotos de nuevas realidades que han venido para quedarse. Ocasión de elegir, decidir y optar por distintos caminos y alternativas.

José Manuel Bujanda Arizmendi

Caminamos ya hace tiempo en Euskadi, y en general en Europa, hacia unas sociedades cada vez más multirraciales, multiculturales, multilingües y multirreligiosas, con unos sentimientos de pertenencia e identidades compartidas cada vez más plurales y complejas;no hace falta más que acercarnos un poco a nuestro sistema educativo y concretamente a nuestras aulas de ESO repletas de adolescentes. Motivo, entiendo, de profunda reflexión y necesaria meditación. Como ciudadano vasco, además de tener que recordar que a lo largo de nuestra azarosa y convulsa historia hemos tenido que emigrar, me planteo nuestro papel cara a la futura sociedad vasca muy abierta, en la que los nuevos vascos también están naciendo en Senegal, Nigeria, Marruecos, Ecuador, Perú, Polonia o Rumania. Deberemos ser conscientes de que estamos ante nuevos fenómenos, que han venido para quedarse, a los que deberemos dar adecuada respuesta porque vengan de donde vengan, tengan el color que tengan, dispongan de medios o no, hablen como hablen, piensen como piensen, son personas en igualdad de derechos y obligaciones. Euskadi deberá ser sensible y estar abierta a este futuro. En primer lugar, por ética, moral y humanidad. Y en segundo lugar, porque si no lo hacemos, tendríamos dificultades de “seguir siendo” nación vasca. Nuestro reto es intentar integrar de la manera más acertada posible a esos nuevos vascos. A los que vengan, a sus hijos e hijas, habrá que hacerles partícipes de nuestra comunidad y de nuestra cultura, lengua e identidad. Pero también tendremos que aprender lo mejor que nos puedan transmitir. Así lo hicimos en su día con la trikitrixa de los dinamiteros del Piamonte Alpino venidos por 1850 a construir los túneles del trazado ferroviario en Euskadi. No caigamos en el error de la Iglesia de entonces, que la calificó de “infernuko hauspoa” porque a su entender podría alterar, contaminar, sanas costumbres de la época.

Ciertamente, todos somos fruto de diversos fermentos, una buena porción de nosotros pertenece a una biología y a una cultura de mestizaje, tal como afirma Joseph Antoni Duran i Lleida en su libro Entre una España y la otra(Ed. Temas de hoy, 2007). Hemos de prepararnos para este mestizaje multicultural porque si no lo hacemos sufriremos las consecuencias, ya que nos encontramos ante un proceso irreversible. Pero mestizaje no significa abandonar por cada una de las partes su propia cultura, sino recoger elementos de una y de otra, integrar elementos de la ajena y transformar esto en algo que asume los valores de las dos partes. Mestizaje es mezcla. Interculturalidad es relación entre culturas. Y supone diálogo, pacto de renuncias recíprocas entre lo que dejamos y lo que cogemos y reconocimiento de los valores profundos de las otras culturas. El mestizaje integra los distintos valores profundos de las distintas culturas, significa incluso replantearse la propia, cambiar esquemas y valores supuestamente de siempre.

Porque ¿quién es capaz de afirmar que tiene una cultura mejor que la del otro? En Londres, en Birmingham, hay una sociedad basada en la multiculturalidad, hay una mosaico de sociedades diferentes, pero no existe una sociedad londinense integrada: judíos, árabes, guineanos, jamaicanos, chinos... compran en sus tiendas, comen en sus restaurantes, hablan su idioma, comen sus comidas particulares... No existe integración, no conforman una sociedad; en resumen, viven en compartimentos estancos, conforman un mosaico multicolor pero no una sociedad integrada. Existen culturas diferentes, pero no interaccionan. La multiculturalidad para devenir en mestizaje e interculturalidad necesita relación, comunicación, diálogo, integración inclusiva y respeto.

La propia Francia, supuesto ámbito de libertad, fraternidad, acogida, asilo e integración de culturas, mujeres y hombres venidos de otros lares, fue hace diez años testigo de una explosión de asombro e incredulidad. Una explosión de rabia contenida, miles de coches calcinados, barrios periféricos de grandes urbes donde la penuria, marginación e inmigración creaban un caldo de cultivo explosivo acabaron con una leyenda que no se sostenía más tiempo: la multiculturalidad no había devenido en interculturalidad integradora. Lo que ocurrió concretamente en Clichy-Sous-Bois fue un ejemplo más del drama que viven cientos de barrios diseminados por toda la geografía francesa, guetos que brotan en los cinturones periféricos de las grandes ciudades creados en los 60-70, donde el Estado alojó a olas de inmigrantes magrebíes y subsaharianos. Una explosión social parecida ocurrió posteriormente, para sorpresa de propios y extraños, en agosto de hace cuatro años en algunas ciudades de Reino Unido como Londres, Manchester, Birmingham, Leeds, Bristol, Glasgow o Liverpool cuyos barrios fueron testigos de saqueos, incendios y batallas campales con centenares de detenidos. Marginación, paro, miseria, conflictos raciales y grandes bolsas de emigración no integradas.

Pero en nombre del multiculturalismo no es tolerable lo que atente contra los Derechos Humanos porque por encima de cualquier otra consideración están estos, inalienables. Hay costumbres y ritos ancestrales que no merecen ser tolerados: ablación de clítoris, lapidación a la adúltera, amputación de miembros a ladrones, persecución de la homosexualidad, racismo, esclavitud, prepotencia de lo masculino, violencia de género... No todo tiene que ser digno de respeto. El abuso, la mentira, ignorancia y sus derivadas -violencia y desigualdad, menosprecio y fanatismo- no deberán tener cabida en eso que entendemos por tolerancia. Ninguna situación debe nunca jamás vulnerar la inclusividad, equidad, igualdad, respeto, libertad, fraternidad, solidaridad, democracia y justicia.

Europa: culturas y conflictos; Euskadi: culturas y conflictos. Hace muy poco, el reciente 9 de mayo, se celebró el Día de Europa, en que se conmemoró el 70 aniversario de la creación del Consejo de Europa, organización que tenía, y tiene, como objetivo la defensa, protección y promoción de los Derechos Humanos, la democracia y el estado de derecho. Precisamente, el próximo 19 de septiembre Donostia recibirá el Premio Europa de manos de la Asamblea parlamentaria de dicho Consejo. Sí, el 9 de mayo fue el día del compromiso con Europa. Meses antes, el 8 de febrero, el Partido Demócrata Europeo (PDE) se reunió en Bilbao -teniendo como anfitrión al presidente del PNV, Andoni Ortuzar- y dio a conocer la llamada Declaración de Bilbao en la que se advertía que, por primera vez en su historia, la UE podría dejar de existir bajo el efecto combinado de los trastornos causados por una globalización mal regulada, las graves consecuencias económicas y sociales de la crisis financiera, el impacto de una revolución tecnológica sin precedentes y la gestión caótica de los flujos migratorios. Se reflexionaba sobre la exclusión y el destino de las personas sin las cuales la UE no es viable.

Termino: “La actuación de la UE con los refugiados es vergonzosa”, se lamentaba Francesca Friz-Prguda, responsable de Acnur en España. “Estupor y dolor”, manifestaba el lehendakari, Iñigo Urkullu, en carta fechada el 8 de enero del pasado año al presidente de la Comisión Europea Juncker. Comparto ambas opiniones, porque mi Europa (y mi Euskadi) tiene alma, es la de Adenauer, Monnet, Schuman, De Gasperi, Aguirre, Landaburu e Irujo, es humana, integradora y solidaria con personas y culturas, es la de la libertad y Derechos Humanos. Son inadmisibles las obscenidades contra Schengen y el drama humanitario de los refugiados; es vergüenza ante los miles de ahogados en el Mediterráneo. Europa se la juega. Su futuro, hoy quizás más que nunca, está en nuestras manos, es el compromiso con Europa. El 26 de mayo tiene su palabra, inapelable palabra.

Por Europa. Por Euskadi. Sea.






°

martes, 23 de abril de 2019

El Aita Mari en Chios

Desde las páginas de Naiz traemos una actualización con respecto al Aita Mari que por fin ha podido llegar a uno de los puntos en su itinerario solidario:


El barco Aita Mari ha llegado hoy a Quíos con un cargamento de medicinas, ropa y otros materiales de primera necesidad que van a repartir entre los miles de refugiados que se encuentran en esa isla griega. Un primer paso antes de recalar en Lesbos, donde descargarán el resto, atentos al recrudecimiento de la guerra en Libia.

Agustín Goikoetxea

Tras cerca de una semana de travesía por el Mediterráneo, el buque de la asociación Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) ha llegado a su primera escala en Quíos, lo que sus portavoces consideran un hecho importante. El barco pesquero reconvertido zarpó el martes pasado de Palma después de que la Autoridad Marítima española les otorgase el permiso definitivo.

Lesbos será su segunda escala en esta última misión. La asociación dispone desde 2015 de un equipo sanitario en Quíos que atiende a las personas refugiadas, cuyos componentes se han encontrado hoy con la tripulación del Aita Mari. Sus relaciones con las autoridades griegas son «buenas», por lo que aventuran que no se encontrarán con las trabas que les ha impuesto el Ejecutivo español durante tres meses. Cuestiones de índole bucocrático han impedido al Aita Mari dedicarse al salvamento humanitario en aguas del Mediterráneo.

Su plan es continuar hasta Lesbos, donde descargarán el resto de las medicinas, ropa y otros materiales que transportan. En ese destino, los sanitarios pretenden llevar adelante tratamientos higiénico-bucales a toda persona desplazada que lo necesite.

En esa isla del mar Egeo, próxima a la costa turca, la tripulación pretende dedicar dos días a realizar algunas reparaciones antes de descansar después de dos meses embarcados. Su intención es poder llevar a cabo labores de rescate si las autoridades griegas se lo permiten. Reconocen que sus relaciones son «buenas» a raíz de la colaboración que mantiene su equipo sanitario desde hace cuatro años con los responsables gubernamentales, por lo que insisten en que son «optimistas».

Guerra en Libia

Preocupa, así lo confiesan, el recrudecimiento de las hostilidades en Libia que ha repercutido en un desplazamiento «caótico» de personas refugiadas en esa isla griega. Las consecuencias de esos episodios bélicos, apuntan, pueden provocar que las autoridades griegas modifiquen su modo de actuar. Confiesan que es «impredecible» cómo pueden actuar y no se atreven a aventurarlo.

Su objetivo, añaden, sería poder rescatar a personas en el Mediterráneo central pero ello depende de cómo evolucione el conflicto en Libia, algo que les preocupa viendo la ofensiva sobre Tripoli de las tropas al mando del mariscal Jalifa Hafter, jefe del llamado Ejército Nacional Libio (LNA). Las hostilidades entre Trípoli y Tobruk no ayudan a gestionar la migración forzada de miles de personas.

El cerco que Hafter mantiene desde el pasado 4 de abril sobre el sur de la capital preocupa mucho a los componentes de la asociación Salvamento Marítimo Humanitario (SMH). Crece el número de muertos y heridos, así como el número de personas desplazadas, lo que ha llevado al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y a otras organizaciones a reclamar hace días que se evacúe a los afectados por la escalada de los combates.

Algunas de las embarcaciones libias, aseguran, han sido artilladas, algo que preocupa mucho a los portavoces de SMH, empeñados en socorrer a quienes se lanzan al Mediterráneo para huir de la guerra.






°

jueves, 9 de agosto de 2018

El "Supuesto" Atentado

Traemos a ustedes el comentario que desde Cubainformación se hace con respecto a la cobertura por parte de los consorcios informativos internacionales acerca del atentado terrorista en contra de Nicolás Maduro, presidente democráticamente electo de la República Bolivariana de Venezuela, contrastando el manejo del lenguaje con el que se hace de otros eventos violentos que han tomado lugar recientemente.

Lean ustedes:


José Manzaneda | Coordinador de Cubainformación

Cuando se produce un atentado, agencias y medios internacionales asumen con disciplina la versión oficial de los gobiernos. Salvo que este se produzca en Venezuela.

Entonces, el intento de asesinato de un presidente electo se convierte en un “supuesto atentado” o un “incidente con drones”. Los autores no son terroristas, sino un “grupo rebelde”. Y la prensa dedica páginas completas a las “dudas y puntos oscuros sobre la versión oficial”, que apuntan a un hipotético “montaje” o “autoatentado”. Es la apología del terrorismo a la carta practicada por los medios corporativos.

Los mismos que nos hablan de una “crisis migratoria” venezolana en Colombia. Y son altavoz propagandístico del gobierno de Bogotá, preocupado “por la enorme crisis en Venezuela". Curiosamente, estos medios jamás han llamado “crisis” -ni siquiera “problema” migratorio- a la existencia de más de cinco millones de colombianos y colombianas -casi 200 mil en calidad de personas refugiadas- que viven en Venezuela.

Incluso hoy, tras el acuerdo de paz entre Gobierno y guerrilla de las FARC, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) denuncia que, en lo que va de 2018, hay en Colombia 19.000 personas desplazadas por la violencia, cifra que ya supera el total de 2017.

Nada que importe a la prensa internacional. Como tampoco los 123 líderes sociales y defensores de derechos humanos asesinados en Colombia desde enero de este año.

Si tecleamos en los buscadores “marcha en Nicaragua” encontraremos solo manifestaciones de la oposición. Las marchas sandinistas, superiores en convocatoria, son invisibles. ¿Por qué? Porque contradicen el guión mediático, grabado a fuego en la opinión pública: el que endosa las muertes ocurridas desde abril solo a la represión gubernamental; oculta la extrema violencia opositora; y sataniza al Gobierno porque –nos dice- “se aferra al poder”. Que hace año y medio recibiera el 72 % del voto popular ¿no legitima algo ese “poder”?.

Leemos en el diario español “El País” que la Reforma Constitucional de Cuba es “puro teatro”, un simple “cambio semántico”. “The Washington Post” la califica de mero “traje nuevo y bonito” para un “régimen represivo” y “autoritario”. Curioso: porque durante tres meses el proyecto será discutido por la población cubana en 135 mil asambleas, en todos los centros de trabajo y comunidades. Es un proceso de participación sin precedentes, absolutamente inédito en el mundo. En el que podrá participar, vía digital, también la emigración cubana. ¿Dictadura, falta de democracia, régimen totalitario? ¿No les parece que en este relato de los medios sobre Cuba... hay algo no cuadra?

.
.







°

sábado, 17 de febrero de 2018

Éxodo Venezolano Prefabricado

Recientemente les compartíamos el reportaje por parte de Cubainformación acerca de la más que obvia campaña de intoxicación mediática destinada a preparar las condiciones para un golpe de estado o una intervención militar en contra de Venezuela.

Pues bien, hoy, por medio de inSurGente, complementamos el asunto acerca de lo que los consorcios informativos al servicio del gran capital cocinan en contra de la Revolución Bolivariana:


Misión Verdad

Varios medios nacionales e internacionales repiten mentiras al unísono sobre Venezuela para alimentar el caos y el expediente de la “crisis humanitaria”. Una de ellas, la que ha tenido mayor peso en los últimos meses, es el supuesto “éxodo masivo” de venezolanos.

“Cientos de miles” son las mentiras

En el contexto de la guerra psicológica que se desarrolla contra Venezuela en este momento, matrices de opinión se lanzan desde el propio país como un búmeran que viaja hasta los Estados Unidos a validarse en sus empresas de comunicación y retornar para confundir a la población, con el objetivo de sembrar miedo e incertidumbre.

Esta es la ruta que recorrió la más reciente “noticia” sobre la emigración venezolana: el domingo 12 de febrero el periódico colombiano El Tiempo publicó una entrevista a un sociólogo venezolano que aporta datos inciertos y tendenciosos sobre la emigración venezolana: dice que 4 millones de venezolanos han emigrado, casi la mitad en los últimos dos años. Cabe acotar que éste es un periódico recientemente vendido por la familia del presidente Santos, que ha sido su propietaria histórica, pero como parte del acuerdo de venta se conserva en la directiva desde donde define la línea editorial.

Al día siguiente, el 13 de febrero en la madrugada, The Wall Street Journal (WSJ) tomó ese mismo artículo, citó los mismos datos falaces pero enfatiza en la comparación con la situación de Siria. La matriz que recorre el eje Colombia-EEUU llega a Venezuela a través de los medios de la oposición venezolana como La Patilla, que publicó una traducción de la versión de WSJ.

¿Pero quién aporta las declaraciones para generar esta matriz de opinión? Se trata del sociólogo Tomás Páez, quien como profesional se ha dedicado a investigar sobre empresas y emprendimientos, pero que en los últimos años ha incursionado en el tema de la “diáspora venezolana”, por supuesto con un evidente sesgo político que comienza a evidenciarse cuando asegura que el 97% de la emigración venezolana ha salido del país desde el triunfo del Comandante Chávez.

Además este catedrático devenido en opinador se presenta en la citada entrevista como representante del Observatorio Hannah Arendt. Esta organización, dirigida por el conocido sacerdote golpista Luis Ugalde, entregó en el año 2015 el Premio Heinz Sonntag de la Juventud 2015-2017 “en reconocimiento por su trayectoria y constancia en la defensa de los valores democráticos, la convivencia y la paz” nada menos que a David Smolansky, ex alcalde de El Hatillo y dirigente nacional de Voluntad Popular.
Los números en las sombras

WSJ utiliza las cifras de inmigración dadas por Colombia para simular el “éxodo masivo”, según el gobierno del vecino país 550 mil venezolanos emigraron a Colombia, lo que le permite comparar a Venezuela con los desplazados de Siria y Myanmar.

Estas cifras han sido tan contradictorias que el gobernador del Departamento de Bolívar, miembro del partido liberal, denunció la semana pasada su inconsistencia. Aproximadamente el 70% de las personas que ingresan por la frontera con Colombia son nacidas en este país, es decir, lo que sucede en realidad es un retorno de colombianos o de familias “mixtas”, no un crecimiento épico de la inmigración venezolana como quiere hacer ver el WSJ.

Pero si a pesar del evidente compromiso político del vocero se pretende rescatar los datos que aporta, se imponen algunos retos intelectuales.

El primero es asumir equivocadamente -como lo hace el WSJ- que un “migrante” y un “refugiado” son lo mismo, lo que es un error vergonzoso para cualquiera que maneje una mínima información sobre el tema. El propio Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha instado al uso correcto de términos tan diferentes cuyo mal uso conlleva a graves consecuencias para ambas poblaciones.

Por ejemplo, una diferencia importantísima que deben valorar quienes solicitan refugio es que, una vez concedido el refugio, el país otorgante no le permite regresar a su país de origen so pena de revocar el status. Pensar por ejemplo que son igual que migrantes, los millones de refugiados y refugiadas de Siria, Myanmar y Sudán, resulta cuando no una gran muestra de ignorancia, una caricatura insensible e irrespetuosa con poblaciones que han sido víctimas de masacres y hasta violaciones masivas, como puede con más seriedad conocerse en las fuentes que aporta Naciones Unidas.

La comparación de la emigración venezolana con los desplazamientos hacia fuera de Siria o Myanmar no sólo busca situar a Venezuela en una zona de conflicto internacional, también encubre una enorme debilidad argumentativa: las razones para emigrar no vienen a partir de alguna persecución del Estado -o grupos mercenarios o terroristas- contra decenas de miles de personas por sus condiciones étnicas, nacionales o de afiliación política, motivos que las agencias de la ONU utilizan para calificar a un contingente de personas como “refugiados”. Situación que si cabe en medio del conflicto sirio, donde grupos radicales financiados por EEUU como Daesh o al-Qaeda cometen violaciones contra la vida de la población por ser sirios, quienes en última instancia deben desplazarse para preservar su vida.

Caso muy distinto al de Venezuela, donde la emigración está motivada por el bloqueo financiero inducido por EEUU y las manipulaciones en el mercado cambiario que han agudizado el cuadro inflacionario del país, una estrategia que en 2017 voceros de la oposición venezolana reafirmaron como necesarias para el cambio de régimen.

El otro reto intelectual que plantea el WSJ es aritmético. El señor Páez presenta cifras de Consultores 21 según las cuales “el porcentaje de familias que tienen un miembro emigrante es del 29”, lo que hace suponer que el restante 71% tienen menos que eso. Pero luego este columnista de El Nacional dice que, según la misma consultora, “el promedio de personas emigradas por familia llega a 1,97”.

En suma, esta matriz de opinión creada por la oposición venezolana, publicada por la prensa colombiana vinculada a Juan Manuel Santos, refrendada por la prensa estadounidense y luego redifundida por los medios opositores de Venezuela, se basa en mentiras muy mal construidas que retan categorías sociológicas establecidas por organismos internacionales y hasta la aritmética básica.

Pero hay más. No conformes con indiscriminar el término “refugiados” con “inmigrantes”, confunden también “inmigrantes” con “nacionales que retornan”: personas que entran a establecerse al país con quienes quieren un trabajo temporal para regresar en pocos días al país donde continúan viviendo -en este caso Venezuela-, o simplemente transitar hacia otros países menos empobrecidos y violentos que Colombia.

La utilidad de estas matrices para el gobierno de Colombia y los planes injerencistas de EEUU contra Venezuela ya han sido reiteradamente abordados en este portal. La olla de la supuesta crisis de refugiados venezolanos en Colombia se está construyendo desde hace varios meses, se basa en grandes mentiras pero mantiene muy claros sus objetivos políticos y económicos.






°

viernes, 13 de octubre de 2017

Racismo Fronterizo Españistaní

Ayer, 12 de octubre, Españistán celebró por todo lo alto su pasado genocida... y su presente xenófobo y racista.

Sin mayores preámbulos, les compartimos esta denuncia materializada en la página de Cueta al Día:


J.Sakona

Durante los dos años que llevan abiertas las oficinas de asilo y refugio de los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla, ni un solo subsahariano ha logrado acceder a ellas para pedir protección internacional, pese a que el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, insistió en el Congreso en que "el que quiera puede solicitar el derecho de asilo y no tiene que venir y empezar a trepar".

"En Ceuta y Melilla el que quiera puede solicitar el derecho de asilo y no tiene que venir y empezar a trepar", afirmaba en el Congreso y el Senado el ministro Juan Ignacio Zoido, añadiendo que, hasta junio de este año 864 personas han solicitado el derecho de asilo en Melilla y ninguna en Ceuta porque, alegó el ministro, las autoridades marroquíes no les dejan llegar”. Pero el ministro obvia un matiz crucial, un matiz lamentablemente cromático: ni una sola persona negra, ni un solo subsahariano, logró acceder a la Oficina de Asilo y Refugio de los pasos fronterizos de las ciudades autónomas y las más de 800 solicitudes registradas en Melilla desde la apertura de la oficina de asilo corresponden a ciudadanos sirios.

Un racismo latente que viene denunciando incansable la ONG Caminando Fronteras y que se ha visto recientemente corroborado oficialmente por el Gobierno a pregunta escrita de Jon Iñarritu, senador del Euskal Herria Bildu (EH Bildu) en el Grupo Parlamentario Mixto. El Gobierno confirma –desmintiendo de paso a Zoido- que durante 2017 no se ha contabilizado ninguna solicitud de asilo en las oficinas de frontera en Ceuta y Melilla de personas procedentes de los países subsaharianos aunque sí se registraron 69 casos de inmigrantes subsaharianos en las oficinas de asilo situadas en territorio nacional.

Más migrantes, ninguna solicitud de asilo

La Guardia Civil interceptó en los últimos doce meses, desde octubre de 2016, a 2.661 migrantes, la gran mayoría subsaharianos y muchos de ellos rechazados en frontera en los muchos intentos de salto de la valla registrados en el último año. Según datos de la oficina del refugiado de Naciones Unidas, ACNUR, el 60 por ciento son potenciales solicitantes de asilo: refugiados de conflictos bélicos, víctimas de trata de seres humanos o simplemente menores de edad, pero ninguno pide asilo, ninguno pasa antes por la oficina del paso fronterizo.

La razón no es otra que para ello habrían de cruzar los controles marroquíes y eso poco menos que imposible para un migrante subsahariano, fácilmente detectable por motivos obvios. Además, al tratarse de migrantes en situación irregular en Marruecos carecen de libertad de movimientos, un obstáculo que no encuentran los refugiados sirios a quienes las autoridades marroquíes facilitan el acceso a la oficina de asilo o recurren a las mafias para hacerse con un pasaporte falso.

Reprobación de Zoido

Una situación que podría acarrear consecuencias al Gobierno de prosperar la proposición no de Ley que presentó el pasado 27 de septiembre Unidos Podemos por la que pide la reprobación del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y de su homólogo de Asuntos Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis, al considerar que están "incumpliendo sistemáticamente" la Ley de Asilo de 2009, tanto en el incumplimiento de los compromisos de acogida de refugiados, como en las fronteras de Ceuta y Melilla.

Unidos Podemos denuncia la "falta de garantías del derecho al asilo" que se produce en la frontera sur: "Sabemos que en las oficinas de asilo de Ceuta y Melilla las personas negras no están pudiendo solicitar asilo. Tenemos un problema serio de discriminación de personas por nacionalidad", acusaba la diputada Ione Belarra, señalando al Gobierno de dejar fuera "sistemáticamente"  de la Oficina de Asilo y Refugio (OAR) según su país de procedencia.






°

jueves, 27 de abril de 2017

La Nueva Generación Gernika

Euskal Herria tiene una deuda histórica muy especial con Inglaterra, la URSS, México y Bélgica. Hace 80 años estas cuatro naciones y el Estado Francés se convertían en sitio de refugio para la infancia vasca que de esta manera fue puesta a prueba de la genocida brutalidad española y sus aliados nazis e italianos fascistas.

Por cierto, a Francesca Friz-Prguda le decimos desde ya que no necesita chantajearnos con el asunto de los niños de la Generación Gernika que para memoria y agradecimiento a los vascos nos basta y sobra.

Pues bien, de una u otra forma parece ser que la sociedad vasca tendrá la oportunidad de corresponder, según nos informa este artículo publicado en el Diario Vasco:


Acnur insta al Parlamento Vasco a no olvidar la solidaridad internacional que se generó tras el bombardeo de Gernika

Gaizka Lasa

Las tres diputaciones vascas junto al Gobierno Vasco buscarán a través de una «experiencia piloto de acogida» dar una respuesta conjunta a menores refugiados en situación de desamparo que se encuentran en Italia y Grecia. Así lo desveló ayer el Ararteko, Manu Lezertua, en el Parlamento Vasco, donde manifestó su «esperanza» en que «las diputaciones forales sean capaces de realizar un nuevo esfuerzo para convertir este proyecto piloto en una realidad».

Fuentes de la dirección de Convivencia y Derechos Humanos de la Diputación Foral de Gipuzkoa reconocen la voluntad de iniciar un proceso de colaboración interinstitucional para analizar, entre otras cosas, la cuestión de los corredores humanitarios. El Ararteko, no obstante, no concretó el número de refugiados que se pudieran ver beneficiados y se limitó a decir que la cifra de menores a los que cada territorio pueda dar cabida «se determinará en las próximas semanas». De momento, el número de menores extranjeros no acompañados acogidos por las tres diputaciones asciende a 305. Miembros de las tres diputaciones y el Gobierno Vasco mantendrán una reunión la semana que viene para analizar esta cuestión.

El Ararteko recordó que España se comprometió a reubicar a 17.337 personas solicitantes de protección internacional antes de septiembre de 2017 y que a finales de enero sólo habían llegado 1.034 personas, 46 de ellas a Euskadi. Calificó de «decepcionantes» estos números y subrayó la voluntad de gobiernos regionales, como el vasco, por impulsar los visados humanitarios.

En la misma sesión de la comisión de Derechos Humanos e Igualdad del Parlamento Vasco, participó la representante de Acnur en España, Francesca Friz-Prguda, quien abogó por «mantener viva» la memoria y el movimiento de solidaridad internacional que permitió tras el bombardeo de Gernika la evacuación de miles de personas, la mayoría niños, a lugares seguros en el extranjero.

1% de las solicitudes

Aseguró que Europa puede evitar esta situación y que España, que en la actualidad recibe poco más del 1% de las solicitudes de asilo de toda la UE, debe jugar un papel importante «como país de protección y acogida».

Destacó que «España debería promover la apertura de vías legales y seguras para la llegada de un mayor numero de refugiados» y también asumir un liderazgo en la protección de la infancia por la vía de la reubicación de menores no acompañados desde Italia y Grecia a través de la apertura de nuevas vías de entrada con visados de estudiantes, becas, etcétera.

Ante la presencia de miembros de los grupos parlamentarios vascos, la representante de Acnur defendió el papel que pueden jugar también las comunidades autónomas y apostó por la colaboración de los gobiernos regionales con el central para planificar la acogida y la integración. Además valoró el «liderazgo» asumido por el Ejecutivo vasco en esta materia.





°

jueves, 19 de enero de 2017

Sus Muy Goebbelianos Pies Mojados

La prensa al servicio de la contrarrevolución cubana supo imprimir su estilo a las notas que se generaron a partir de que se diese por terminada la vigencia de la Ley de Ajuste hace unos días.

Aquí les traemos el comentario al respecto publicado en Cubainformacíón:


José Manzaneda

Cubanas y cubanos  dejarán de ser los únicos “refugiados” en el mundo que viajan de vacaciones al país donde, supuestamente, son perseguidos (1). El fin de la política de “pies  secos, pies mojados” de EEUU será también el fin de una gigantesca farsa (2). A  5 de cada 6 personas que, desde La Habana, desean viajar o emigrar a EEUU, se  les deniega la visa. Pero, hasta ahora, a esas mismas personas, si llegaban en  una balsa, se les acogía como “refugiadas”, obteniendo permiso de trabajo,  ayudas sociales y residencia al de un año (3). Mientras – recordemos- 1.200  migrantes de otros países son expulsados de EEUU... cada día (4).

Quien  no vea que esto ha tenido fines propagandísticos para desprestigiar al Gobierno  cubano, está completamente ciego. El Jefe de Misión de la Organización  Internacional para las Migraciones, Roeland de Wilde, caracterizaba la  emigración cubana como netamente económica (5), idéntica a la de Jamaica o El  Salvador, países, por cierto, que tienen mayores porcentajes de emigración a  EEUU que Cuba (6).

Pero, en la prensa corporativa internacional,  no solo están ciegos. Además, aceptan de muy mal grado la victoria del sentido  común.

Estos días, en muchos diarios, seguíamos leyendo términos como  “huir” o “escapar”, para politizan la emigración –económica, repetimos- cubana,  y que jamás se aplican a la de otros países. “Obama suprime los privilegios a los cubanos que huyen de la isla”, era titular de “La Voz de Galicia” (7).

La  República, de Ecuador, titulaba “Obama termina política “pie mojado, pie seco”  que beneficia a cubanos que huyen de Castro” (8).

En un editorial, el  diario español “El Mundo” criticaba duramente a Obama, por haber hecho “uno de  los regalos más esperados por el régimen castrista” (9). Y defendía la política  derogada porque “lo que diferencia a los inmigrantes cubanos de los del resto de  países de la región es que son los únicos que viven en una feroz  dictadura”.

Pero estos medios no solo defendían, mediante burda  propaganda, esta política que ha causado miles de víctimas en el Estrecho de la  Florida (10).

También justificaban el llamado “Cuban Medical Professional  Parole”, igualmente suprimido por Obama. Este programa fue creado en 2006 por  George W. Bush y otorgaba asilo a todo cooperante médico de Cuba (11). Su  objetivo era destruir las misiones de solidaridad sanitaria cubana que existen  en 66 países de Asia, África y América Latina y, de paso, realizar una operación  de robo de cerebros a gran escala (12).

El diario El Mundo definía este  escándalo moral como un “programa refugio para médicos cubanos” (13), y el ABC  lo defendía al “aceptar a médicos cubanos en su huida hacia un futuro más  prometedor” (14).

Pero si el cinismo viene, no ya de Europa, sino  de América Latina, adquiere tintes ridículos. En el diario “El Tiempo” nos  contaban que la emigración cubana es una “válvula de escape de la dramática  situación dentro de la isla” (15). Esto lo dice el mayor periódico de Colombia,  un país en el que, según Unicef, uno de cada diez menores sufre desnutrición  crónica (16) y un millón no asiste a la escuela (17); y donde –según ACNUR- hay  más de 400 mil solicitantes de asilo por persecución política (18). Un ejemplo,  sin duda, frente a la “dramática situación” de Cuba, único país de la región  –por cierto- sin desnutrición infantil y con escolarización al 100 % (19).

En “El Universal”, uno de los grandes diarios de México, leíamos un artículo del profesor Carlos F. Matute González, quien aseguraba que “casi el 18 % de los cubanos viven fuera de su país exiliados o huyendo de la pobreza y la  represión política”, mientras México “se encuentra en un proceso de integración  avanzado en la globalización y vive una intensa pluralidad política, con un  orden jurídico orientado al respeto de los derechos humanos” (20). Lo más grave  no es que sea falsa la cifra de la emigración cubana, que no es el 18 sino el  11,6 %, según datos de la CEPAL (21). Lo alucinante es este intelectual del  sistema presente a México como el modelo de éxito frente a Cuba, cuando, según  UNICEF, más de la mitad de los 40 millones de sus niños, niñas y adolescentes se  encuentran en la pobreza (22) y 3,6 millones trabajan (23).
Quizá el país  petrolero que vive –como nos dice- un “proceso de integración avanzado en la  globalización” tenga algo que aprender de Cuba, un país bloqueado y sin recursos  que, sin embargo, ha logrado erradicar tanto la desnutrición como el trabajo  infantil.

Por otro lado, la alusión al ejemplo de “derechos humanos” en  México, más parece un chiste, en un país donde hay un cuadro sistemático de  “impunidad”, de “tortura y malos tratos” y de “ejecuciones extrajudiciales”, con más de “27.000 personas (...) desaparecidas”, según Amnistía Internacional (24).

Y es que, definitivamente, nos quieren tomar por idiotas.

.
.

Para justificar los privilegios de la emigración cubana, la prensa se moja... hasta los pies

Cubanas y cubanos dejarán de ser los únicos “refugiados” en el mundo que viajan de vacaciones al país donde, supuestamente son perseguidos. El fin de la política de “pies secos, pies mojados” de EEUU será también el fin de una gigantesca farsa. Pero, en la prensa corporativa internacional, no solo están ciegos. Además, aceptan de muy mal grado la victoria del sentido común.





°