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domingo, 18 de enero de 2026

Parafernalia Obrera de los '70

Desde las páginas de Naiz traemos a ustedes este reportaje acerca de una etapa muy particular para la clase obrera en Nafarroa.

Adelante con la lectura:


La memoria gráfica de la ORT, reflejo del momento de la izquierda en los 70

La memoria gráfica de la Organización Revolucionaria de Trabajadores se puede conocer de primera mano en la exposición que, hasta el 25 de enero y organizada por la UPNA, acoge la Sala Pinaquy, en el antiguo edificio de las Salesas de Iruñea. Es el reflejo del momento de la izquierda en los años 70.

Pello Guerra

Hasta el 25 de enero, la Sala Pinaquy, en el antiguo edificio de las Salesas de Iruñea, acoge una exposición que muestra la memoria gráfica de la Organización Revolucionaria de Trabajadores, preservada por Fortunato Díaz Elcano, diseñador de carteles de la ORT, que la donó al Archivo de la UPNA. Es una muestra que ofrece al público en general el reflejo del momento de la izquierda en los años 70.

El destino ha querido que la antigua iglesia del convento iruindarra acoja una exposición en la que la estrella roja, la hoz y el martillo están omnipresentes. Ese era el símbolo de la ORT, un partido de orientación marxista-leninista y seguidor del Pensamiento Mao Zedong.

Por ese motivo, también se puede ver en el desacralizado templo imágenes en principio tan fuera de ese lugar en otra época como calendarios con el retrato de Marx, Engels, Lenin, Stalin y el propio Mao.

Son los nuevos tiempos de una iglesia reconvertida en salón de actos que actualmente muestra de una manera muy gráfica el reflejo del momento histórico que vivió la izquierda en Hego Euskal Herria en los años 70, en los que la ORT alcanzó un notable arraigo, especialmente en Nafarroa.

La ORT surgió a partir de Acción Sindical de Trabajadores, que trabajó esos años dentro de las áreas de influencia de los movimientos apostólicos católicos. Pero la irrupción de Mayo del 68 y el crecimiento de la lucha antifranquista hicieron que la AST evolucionara hacia el maoísmo y acabara transformándose en un partido político revolucionario.

Con una presencia significativa en Iruñea, la ORT impulsó las primeras Comisiones Obreras y dirigió las movilizaciones obreras al contar con militantes en las fábricas más importantes del cinturón industrial de la capital navarra.

Esa circunstancia le permitió dirigir movilizaciones sociales de amplia repercusión, como la huelga de Eaton de comienzos de 1971, la huelga general en apoyo de Motor Ibérica en junio de 1973 o el encierro de la mina de Potasas de enero de 1975 y las movilizaciones que la rodearon. En 1976, decidió abandonar CCOO para fundar su propia central, el Sindicato Unitario.

Las pegatinas y los carteles que integran la exposición permiten ir conociendo la evolución que llevó la ORT en esos decisivos años y en los que destaca 1977, cuando alcanzó su mayor nivel de militancia.

«El voto útil para el pueblo»

En las primeras elecciones tras la dictadura, la ORT no fue legalizada y se vio obligada a concurrir como Agrupación Electoral de Trabajadores. Su campaña fue intensa y llegó a llenar la plaza de toros de Iruñea con un mitin de 20.000 asistentes.

En la exposición aparecen los carteles con los candidatos de esa agrupación por Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa, bajo el lema ‘El voto útil para el pueblo. La candidatura de la clase obrera que defiende los intereses de todo el pueblo’, con un fondo rojo, como no podía ser de otra forma.

Los resultados fueron notables, pero la AET no consiguió representación parlamentaria y a partir de ese momento, comenzó un retroceso del movimiento obrero tras los Pactos de la Moncloa. Además, empezó a tener la competencia de formaciones políticas nacionalistas vascas que le disputaron con éxito la influencia que tenía entre los trabajadores.

En esa época y como se recoge en los carteles, la ORT abogó por un Estatuto de Autonomía vasco en el que estuvieran integrados los cuatro herrialdes, pero también se posicionó a favor de la Constitución española de 1978, una decisión controvertida.

Sobre esta cuestión, en la exposición figura un cartel en castellano y euskara con el interrogante central «¿Por qué y para qué la Constitución?», acompañado de las respuestas «Derechos de los trabajadores, de huelga, de sindicación...», además de «Estatuto, Policía Autónoma, castigo a los culpables...».

Otra decisión que generó polémica fueron sus vínculos con UNAI, la Unión Navarra de Izquierdas. Bajo esas siglas se quería crear una candidatura unitaria que «recogiera a todo el espectro rupturista» del momento, según señalan los historiadores Imanol Satrustegi e Iñigo Pérez Ochoa en un trabajo sobre esta iniciativa. Pero solo llegaron a un acuerdo EMK y el grupo de concejales sociales vinculados a la HOAC.

En las elecciones de 1977, la candidatura de esta formación estuvo encabezada por Javier Erice, exalcalde de Iruñea, y que se quedó fuera del Parlamento a solo 500 votos de obtener escaño.

En 1978 se incorporaron la OIC y la ORT, que en diciembre de ese año, «legalizó unilateralmente las siglas de UNAI provocando la ruptura de la coalición, que ya por aquel entonces, llevaba arrastrando desencuentros en su seno».

«Todos unidos frente a la derecha» con UNAI

De esa coalición se pueden ver en la exposición varios carteles en los que se instaba a votar a UNAI «en el Parlamento Foral y Ayuntamientos, todos unidos frente a la derecha». Incluso se organizó una fiesta popular en la Ciudad Deportiva Amaya de Iruñea bajo el lema «Navarra unida en una democracia en paz», con actuación, entre otros, de «Fermín Valencia, Voces Navarras, Lagunak (teatro), Batasuna», junto a joteros, canción popular vasca y un gran baile con la orquesta Lema.

Pero los malos resultados obtenidos en los comicios de 1979 llevaron a la ORT a iniciar un rápido proceso de fusión con otro partido maoísta, el Partido del Trabajo de España (PTE), del que surgió el Partido de los Trabajadores, que fue promocionado en un cartel bajo el eslogan «Nuestra unión hace la fuerza». Sin embargo, aquel proyecto finalmente fracasó y apenas hubo actividad. Y de esta manera se llegó a la última octavilla del partido, que se repartió el 1 de mayo de 1981.

Así finaliza un recorrido gráfico por la algo más de una década de historia de la ORT, que se completa con un par de vitrinas en las que se muestra el variado ‘merchandising’ de la citada organización, con llaveros, mecheros, carteras, pins y calendarios. También figuran carnets de la ORT y del Sindicato Unitario, junto a fotografías en las que se puede ver a Fermin Balentzia con su inseparable guitarra en plena actuación.

En otra vitrina aparecen elementos de la multicopista llamada popularmente ‘vietnamita’, ademas de ejemplares de los periódicos ‘En Lucha’ y ‘Abenduak 11’.

Un conjunto de piezas que integran este particular viaje gráfico, que se puede conocer de primera mano visitando la exposición de la Sala Pinaquy, en la calle San Francisco, 5, de Iruñea, en horario de martes a viernes, de 18 a 20.30 horas; el sábado, de 11 a 13.30 y de 18 a 20.30 horas, y el domingo, de 11 a 13.30 horas.




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viernes, 9 de enero de 2026

Juan Manuel Iglesias Sánchez

El mundo entero - y no pocos españoles - se lamentan por el asesinato a sangre fría de Renee Nicole Good a manos de un agente de ICE, el cuerpo paramilitar con el que el déspota Donald Trump se ha dedicado a hostigar a los migrantes en general y la comunidad hispana/latina en particular, con el resultado final de encarcelamientos y deportaciones.

A Renee la asesinaron a los ojos de muchos pero, principalmente, ante las cámaras de personas que se encontraban presentes en el bloqueo montado por los agentes de ICE. Las imágenes ya han sido vistas por millones de personas.

El joven vasco Juan Manuel Iglesias Sánchez no contó con toda esa cobertura mediática. El españolismo lo asesinó y luego ocultó su crimen.

Pero el pueblo vasco es un pueblo con memoria y desde Facebook traemos a ustedes este texto que recuerda los hechos:


Juan Manuel Iglesias Sánchez

Imanol Nieto Casanueva

Tal día como hoy hace 49 años, muere de un infarto en Sestao el joven de 15 años Juan Manuel Iglesias Sánchez, mientras era perseguido y golpeado por la Policía.

El 9 de enero de 1977 partió desde una iglesia local una manifestación que reunió a 3.000 personas a favor de la amnistía total para los presos políticos y en solidaridad con los empleados despedidos de Tarabusi, una empresa en la que trabajaban muchos vecinos de Sestao. La noche anterior 110 personas la pasaron en el interior de la iglesia.

Tras la manifestación, y cuando se iba a leer el comunicado en euskera al final de la movilización en la Plaza del Kasko, cargaron la Guardia Civil y la Policía Armada. Según muchos testigos, el suceso fue de lo más duro que se vivió en Sestao. A esa hora Juan Manuel se encontraba en un salón de juego hasta que la policía entró en el local. Los policías comenzaron a golpear a los que estaban dentro y Juan Manuel se marchó y entró en un portal contiguo. La policía también entró en ese portal y según algunos testigos, le propinaron golpes. Desde el descansillo del primer piso salto por un ventanuco a un patio interior. Después volvió a saltar de nuevo a un patio contiguo, más abajo, con una caída de 3 metros. Allí fue donde se desplomó.

Los vecinos de la casa se percataron más tarde de que había un muchacho tirado en el suelo. Lo recogieron y lo sacaron a la calle Villar y Villate por el portal número 2, donde fue atendido por un médico que, aunque le practicó los primeros auxilios, un masaje cardíaco y el boca a boca, no pudo salvarle la vida. Aquella tarde el Gobernador Civil emitió un comunicado en el que afirmaba que la policía no había actuado por la zona aunque todo el pueblo fue testigo de que las cargas fueron constantes por todo el centro, dejando a varios vecinos hospitalizados.

Cuando sus padres, Mari Carmen y Juan Manuel, llegaron al hospital su hijo se encontraba en el depósito de cadáveres. Allí les recibió un Brigada de la Guardia Civil que tuvo que oír a Juan Manuel. "Le grité asesino, me daba igual si era él o sus amigos o compañeros, ellos habían matado a mi hijo". Desde allí fue conducido al frigorífico, donde desde un pequeño nicho sacaron la mitad del cuerpo de su hijo. Estaba amortajado, solo se le veía la cara, lo indispensable para poder identificarlo.

Juan Manuel padre tiene muy vivo el recuerdo de su hijo y se queja de que sólo pudiese verle la cara. "Actuaron como si le hubiesen pegado. Está claro que no pude ver si tenía golpes, marcas de porrazos, de pelotazos o un tiro, porque aquellos disparaban muy fácilmente. Mi hijo murió de insuficiencia cardio-vascular, que es de lo que acabamos muriéndonos todos. Y si hubiese sido así... ¿Qué hizo que un chico de 15 años recién cumplidos muriese de un ataque fulminante al corazón?"

La mayoría de los agentes políticos vascos emitieron comunicados individuales y conjuntos en memoria de Juan Manuel y contra las cargas policiales.

Al día siguiente se organizaron paros en casi todas las empresas de la Margen Izquierda (Altos Hornos, General Eléctrica, La Naval, Aurrera, Astilleros de Olabeaga, Lemoniz, Mecánica Lapeña y Petronor, entre otras) para denunciar la muerte de Juan Manuel. Los trabajadores de la empresa Babcock & Wilcox, compañía en la que trabajaba su padre, presentaron un manifiesto el 11 de enero para hacer una huelga general. Representantes de las principales empresas vizcaínas se sumaron al manifiesto. También se incorporaron agentes políticos de izquierdas vascos como el Comité Central Socialista de Euskadi, EKA, Eusko Sozialistak, las organizaciones de coordinación KAS, LCR-ETA, EMK, ORT, EPK, PT, UGT, USO y Comisiones Obreras.

Al mediodía 25.000 personas se dieron cita en el funeral en la plaza de España de Sestao (actual plaza del Kasko). El féretro se colocó en el centro del quiosco de la plaza y a sus lados dos grandes fotografías del joven.

Tanto el funeral y como las huelgas en protesta por su muerte, fueron nuevamente reprimidos por una policía que actuaba con total impunidad. Hubo 4 heridos graves trasladados a centros hospitalarios, entre ellos la niña de 6 años Cristina Aizpurua, que perdió la visión de uno de sus ojos al estallar una pelota de goma contra los cristales de su casa mientras cenaba con su abuelo, que también resultó herido.

 

 

 

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miércoles, 10 de diciembre de 2025

Vascófobos de la Semana | CCOO y el TSJPV

El sindicalismo españolista, siempre dispuesto a ser cómplice de la estrategia conculcadora de derechos culturales y sociales del pueblo vasco.

En este caso específico, CCCOO contra el euskera.

Lean lo que se nos reporta desde Naiz:


El TSJPV anula criterios de uso de lenguas oficiales en la Administración de la CAV

A instancias de CCOO, que ve «necesario garantizar que los trabajadores que opten por el castellano como lengua vehicular puedan desarrollar su trabajo en condiciones de igualdad», el TSJPV ha anulado puntos de los criterios de Lakua de uso de las lenguas oficiales en la Administración de la CAV.

Iñaki Iriondo

En una sentencia fechada el 26 de noviembre, la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, ha anulado varios puntos del acuerdo por el que se aprueban los criterios de uso de las lenguas oficiales en la Administración General de la Comunidad Autónoma de Euskadi y en el resto de entidades que conforman el sector público adscrito a la misma, que el Consejo de Gobierno adoptó el 6 de junio de 2023.

El recurso contra el acto del Gobierno lo presentó CCOO de Euskadi, y entre otros aspectos recoge «los datos estadísticos de 2021 sobre el porcentaje de población en Euskadi que hablan euskera (afirma que es un 17.8% quienes entienden y un 13,14% quien lo usa como lengua habitual de comunicación)». El sindicato sostiene que «es necesario garantizar que los trabajadores que opten por el castellano como lengua vehicular puedan desarrollar su trabajo en condiciones de igualdad respecto a los que hablan euskera».

CCOO afirma en su escrito ante el TSJPV que «las cláusulas recurridas producen una discriminación de los trabajadores de las contratas o de los trabajadores del sector privado que opten por utilizar el castellano o que a fecha de hoy carezcan de la destreza lingüística necesaria para desarrollar el trabajo en esta lengua, provocando situaciones discriminatorias de pérdida de empleos y haciendo peligrar las garantías de estabilidad».

Puntos anulados

Con el objetivo de «garantizar los derechos lingüísticos de la ciudadanía vasca y lograr la igualdad lingüística efectiva en las comunicaciones que ésta mantenga con el Sector Público de la CAE» el Gobierno de Lakua adoptó un acuerdo en junio de 2023.

En ese acuerdo se recoge que «en los contratos suscritos por el Sector Público de la CAE se incluirán las cláusulas que en cada caso sean necesarias para garantizar a la ciudadanía el acceso a las actividades o servicios objeto del contrato en las mismas condiciones lingüísticas que se exigen a las entidades, así como el cumplimiento de la regulación de la oficialidad lingüística del euskera y del castellano».

El TSJPV anula varios de ellos, como que la empresas contratada «deberá acreditar que puede prestar la prestación en las mismas condiciones exigibles a la administración titular de la prestación»; y también que «deberá de emitir el resultado de la prestación en ambas lenguas oficiales, si así consta en la documentación contractual».

La sentencia elimina que «la persona que presta el servicio en la empresa contratista iniciará la entrevista (conversación con la ciudadanía) en euskera». Y también el punto que determina que «el incumplimiento de las condiciones lingüísticas dará lugar a la aplicación de la normativa por incumplimiento contractual».

El TSJPV suprime igualmente del acuerdo que «el Sector Público de la CAE podrá decidir que los estudios, proyectos y trabajos similares que soliciten a terceros estén redactados, al menos, en euskera, salvo que, por su objeto, deban redactarse necesariamente en castellano. Este requisito deberá constar en los pliegos de condiciones de los contratos administrativos que se aprueben».

Además anula que el personal con perfil acreditado C1 y C2 recibirá los cursos de formación en euskara y que no se le traducirán los documentos de trabajo que originalmente estén en esta lengua.

Antecedentes

Para justificar su sentencia, el TSJPV recurre a la jurisprudencia que ha ido creando en este tipo de casos. De hecho, podría considerarse que algunos de los ahora recurridos ya estaban de hecho anulados y, además, hay un decreto posterior que establece unos criterios diferentes. Pero se anulan de todas formas, porque de momento están vigentes.

Resulta llamativo que CCOO recurra la orden de publicación del acuerdo en el BOPV, pero el tribunal decida que en realidad quería impugnar el acuerdo en sí mismo.

 

 

 

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martes, 4 de noviembre de 2025

Sola | Ertzaintza ¿Víctima o Multirreincidente?

Les recomendamos la lectura de este excelente reportaje por parte de Ramon Sola acerca de ese cuerpo represivo español con label Basque Country, mismo que ha sido publicado en Naiz:


Ertzaintza, ¿víctima o multirreincidente?

Pasados 14 años del fin de la acción de ETA, algo no ha cambiado: el polémico modo de actuar de la Ertzaintza. A las cargas con heridos graves se suman oscurantismo, connivencia con la ultraderecha y chantaje a sus mandos políticos. Zupiria tampoco ha enderezado la deriva. Estos son los datos.

Ramon Sola

El operativo del 12 de octubre en Gasteiz ha hecho rebrotar la polémica sobre la Ertzaintza. Cuando al inicio de la pasada década desapareció el factor de los atentados de ETA y se produjo la conmoción por la muerte de Iñigo Cabacas, pocos habrían pensado que llegado 2025 ese modelo policial seguiría intacto. Hay actitudes anteriores que se mantienen (cargas, escándalos…). Otras se han hecho perennes (conexiones con la ultraderecha, privilegios...) Y algunas parecen empeorar (presiones al Ejecutivo).

Este es un recopilatorio de hechos recientes, sin pretensión de exhaustividad: son todos los que están, aunque obviamente no están todos los que han sido. Un catálogo conveniente para responder a estas preguntas muy presentes en el debate político: ¿Hay motivos para criticar a la Ertzaintza? ¿Se le ataca injustamente o ataca injustamente? ¿Puede cambiar? ¿Debe cambiar?

Cargas con heridos

A Aritz Ibarra la Ertzaintza le partió la boca, literalmente, hace tres semanas en Gasteiz: rotura de mandíbula, extracción de un diente y desplazamiento de otros dos. No fue el único; se contaron en total unos 30 antifascistas heridos con fracturas, equimosis o laceraciones. Tampoco es un caso aislado este último año. A Iker Arana le extirparon un testículo también por un pelotazo de foam durante el desalojo del gaztetxe de Errekalde, en abril pasado. Doce meses antes, Amaya Zabarte sufrió graves heridas en la cabeza, que le dejarán secuelas de por vida (microhemorragias en el cerebro), en una carga en Donostia antes del Real Sociedad-PSG. 

Son al menos tres heridos muy graves en apenas año y medio. Zabarte no vio el impacto, pero tanto Ibarra como Arana sí constatan, y las imágenes lo atestiguan, que se les disparó a bocajarro y a zonas especialmente vulnerables del cuerpo.

Viene de antes. A la pandemia le sucedió un repunte en cascada de estas cargas de la Ertzaintza. Al secretario general de Industria de CCOO, Javi Gómez, la Ertzaintza le rompió el tabique nasal de un porrazo en una protesta en PCB en Ezkerraldea en 2021. Apenas semanas después, varios trabajadores de Tubacex resultaron heridos en dos acometidas.

Con apenas 16 años, Xuhar Pazos perdió la visión un ojo a consecuencia de un proyectil disparado en los carnavales de Tolosa de 2024. Antes, otro impacto había roto la mandíbula a Nahuel Gómez, camarero de la Parte Vieja, el día grande de Donostia de 2021. La misma lesión sufriría una de las víctimas de la carga contra la manifestación del 3 de Marzo en Gasteiz este pasado año. Y hubo dos jóvenes hospitalizados cuando la Policía autonómica arremetió contra una movilización de Ernai en Bilbo en 2021, en este caso a porrazos.

Algunos de estos hechos han generado anuncios de investigación interna que luego no han llegado a nada. Varios siguen judicializados, pero sin sentencia. Entre medio, y pese a la constatada peligrosidad de las pelotas de foam, sindicatos de la Ertzaintza siguen añorando las de goma y la Brigada Móvil continúa entrenándose con este material «como recurso de ‘última ratio’».

Oscurantismo

Estos hechos han trascendido siempre por denuncias de sus víctimas o vídeos anónimos, nunca por comunicación oficial. Así ocurrió incluso con una actuación de la Ertzaintza que concluyó con una persona fallecida, Eneko Valdés, en Astigarraga en 2024, en lo que pareció un caso de mala praxis policial.

Este 2025, tuvieron que pasar tres semanas para conocer que Karen Daniela Agredo había sido hospitalizada y sufre secuelas graves tras una detención por la Ertzaintza en Donostia. En este caso sí hubo un atisbo de autocrítica: el consejero Bingen Zupiria admitió que debió ser ingresada antes y que no encontraba explicación para ello.

Sin salir de Donostia ni de esta década, nunca se ha aclarado por qué se precipitó al Urumea un vehículo policial en diciembre de 2020, con un agente fallecido, aunque el propio Zupiria (entonces portavoz de Lakua) habló inicialmente de «un cúmulo de fatalidades».

Connivencias con la ultraderecha

El operativo de Falange deja otra constatación inquietante: las imágenes y testimonios que afirman que ertzainas cooperaron directamente con los ultras. A posteriori se ha anunciado un expediente al promotor del acto, pero esa mañana ni se cargó ni se detuvo a ningún falangista.

Más connivencias: «Vamos a estar aquí, si la cosa se pone fea nos pegáis un toque», le dice un ertzaina a Dani Esteve, jefe de Desokupa, en un desahucio al estilo matonil en 2021 en Abadiño. El consejero Josu Erkoreka negó tajantemente que hubiera compadreo. Antes también desmintió o quitó hierro a las imágenes sobre uso de simbología ultra por parte de ertzainas. Su sucesor Zupiria ha confirmado que no existe ningún expediente por tatuajes, pulseras y demás.

Drogas, violencia machista, agresiones...

Un ertzaina dio positivo por drogas esta pasada semana en una persecución en Etxebarri. La noticia generó más humor que inquietud, pero pocas bromas con esto: dos ertzainas han sido condenados en setiembre a seis y siete años de cárcel tras hallarles 54 kilos de cocaína en Galdakao. Otro aceptó en Donostia 18 meses de prisión por prometer ayuda a un detenido a cambio de droga (la Fiscalía pedía seis años). Ambos casos son de este 2025.

En la misma ciudad, el verano pasado trascendió la detención de un ertzaina acusado de intento de homicidio contra su esposa en Txomin Enea. Luego se supo que se había registrado como mujer, por lo que se pasó a investigar si acaso pudo cambiar de género fraudulentamente para evitar condenas por violencia machista. No se ha sabido más.

En este capítulo de situaciones que van más allá de las cargas encaja la condena en 2023 a un ertzaina por agredir en la comisaría de Getxo a Silvia, una mujer racializada. Fue decisivo un vídeo que salió a la luz pública y acreditó las bofetadas y puñetazos, aunque luego solo se le impusieron seis meses.

Revuelta contra el Ejecutivo

Los casos citados hasta ahora tienen un hilo conductor con muy contadas excepciones: el amparo del Departamento de Seguridad a sus agentes. Ello contrasta con la agresividad creciente de la Ertzaintza contra sus mandos políticos.

La dinámica, tanto asindical (‘Ertzainas en Lucha’) como sindical, iniciada en 2023 amenazó directamente con boicotear el paso del Tour por Euskal Herria. Retó al lehendakari Urkullu reprochándole «soberbia» y «chulería» tras una intervención en Arkauti en la que alertaba de que la Ertzaintza «no puede perder el respeto de la sociedad». Señaló directamente en sus pancartas, fotos incluidas, a responsables como la directora de Recursos Humanos Izaskun Urien. Y cortó el paso al tranvía en Gasteiz mientras sus compañeros uniformados no actuaban, sino que aplaudían desde la acera.

Erkoreka se marchó impotente ante este ‘motín’. Zupiria fue elevado a consejero por sus capacidades, aparentemente más útiles para enfriar la temperatura en torno a la Ertzaintza, pero también ha sido ‘quemado’ rápido por los sindicatos, que le reprochan operativos concretos.

El ejemplo más palmario de que la situación interna sigue revuelta ha sido la crisis en Arkauti, donde su mano derecha, Miren Dobaran, ha dimitido como directora tras apreciar las resistencias a cambios, una crisis que se ha evitado explicitar. Ocurrió este verano, en paralelo a la noticia de que más de la mitad de los aspirantes habían suspendido la prueba de conocimiento.

En esta dinámica de desplantes a Lakua, sindicatos y exdirigentes de la Ertzaintza se han plantado contra la reciente admisión como víctima de Rosa Zarra, muerta en 1996 por un pelotazo en Donostia. Antes, en 2021, Esan ‘forzó’ al ‘Teleberri’ a rectificar una información sobre la realidad de los hechos.

350 euros más y 300 BMW

Especialmente en el sector de la Administración pública, hay otra cuestión relacionada con la Ertzaintza que ha molestado y enlaza con la anterior: el acuerdo entre el Departamento de Seguridad y la mayoría de los sindicatos policiales cerrado en abril. Incluye una subida salarial mínima de 4.200 euros al año (salen 350 por mes) con 2028 como horizonte. Se articula a través de pluses, bien aumentándolos –en algún caso hasta un 257% (dietas de Navidad)– o bien de nueva creación (el complemento de formación profesional que se ha denominado Arkampus). Ninguno de ellos supone realmente más trabajo, sino más bien al contrario, porque se han introducido otros beneficios en lo que atañe a la jornada laboral.

Este acuerdo fue engrasado con una medida previa: 300 coches BMW para la Ertzaintza con un gasto total de 24 millones de euros por parte de Lakua.




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miércoles, 15 de octubre de 2025

Sindicalismo Vasco con Palestina

El sindicalismo vasco se ha dado cita para manifestarse en favor del pueblo palestino, movilizando a ciento diez mil personas en diferentes puntos de Hego Euskal Herria.

Traemos a ustedes esta reseña desde las páginas de Naiz acompañada por fotografías de El Salto:


La causa palestina vacía centros de trabajo y abarrota las calles con más de 110.000 personas

Decenas de miles de personas se han movilizado a mediodía en Bilbo, Donostia, Iruñea y Gasteiz en una jornada que multiplica el apoyo a Palestina en Euskal Herria. Los paros convocados han tenido gran seguimiento ya desde la madrugada y los centros educativos casi no han tenido actividad.

Ramón Sola - Agustín Goikoetxea 

Euskal Herria vuelve este miércoles a mostrar su solidaridad con Palestina y su denuncia del genocidio, prolongando la dinámica continua de los últimos dos años pero esta vez en un formato nuevo: una jornada de paros y movilizaciones. Con impulso de la práctica totalidad de los sindicatos y de las diferentes organizaciones surgidas en torno a esta causa, decenas de miles de personas se han implicado de una u otra manera en la jornada, en su mayoría dejando sus puestos laborales durante tres-cuatro horas y acudiendo a las movilizaciones.

A partir de las 12.30 se han inundado de gente los puntos de salida de las marchas, convocadas en la Plaza de la Virgen Blanca de Gasteiz, los cines Golem de Iruñea, Jesusen Bihotza en Bilbo y el Boulevard de Donostia. Estas movilizaciones ha sido promovidas por los sindicatos convocantes originariamente de la jornada: LAB, Steilas, CCOO, UGT, ESK, CGT, Etxalde, ENHE-Nafarroa, Hiru...

Ha costado incluso que las pancartas se abrieran paso entre la multitud congregada. En Bilbo se ha completado todo el recorrido previsto, puesto que cuando la cabecera ha llegado al final de la marcha todavía había gente en el punto de salida, ocupando la Gran Vía por completo. 

En Iruñea el inicio ha sido alterado por la presencia de efectivos de la Policía española, que han creado momentos de tensión. Se han cruzado algunos contenedores.

La organización ha cifrado la asistencia en torno a las 15.000 personas en la capital navarra, 18.000 en Donostia, 22.000 en Gasteiz y 55.000 en Bilbo, lo que supone un total de en torno a 110.000.

ELA también se ha implicado con fuerza y ha organizado movilizaciones propias una hora antes delante de sedes del Gobierno español y el PSOE, así como en cabeceras de eskualde. Ante la sede del PSE en Gasteiz han mostrado un número: 67.194, los muertos ya constatados en Gaza.

Con matices no muy relevantes, en todos los paros y movilizaciones se denuncia el genocidio en Gaza, se apoya al pueblo palestino, se demanda la ruptura de relaciones con Israel y se introducen apelaciones a las instituciones vascas, estatales e internacionales en esta línea.

Educación, sanidad e industria

La jornada ha tenido impacto en todos los sectores laborales, aunque con especial incidencia en la educación. Los sindicatos representativos han optado por convertir el paro en jornada de huelga, con lo que algunos centros educativos ni han abierto y otros lo han hecho para recibir a alumnado pero en régimen de servicios mínimos. En las entradas o los patios ha habido concentraciones, reparto de información sobre Palestina, símbolos del país oprimido... No solo ha parado personal docente, sino también de cocinas, limpieza o transporte público. En EHU el seguimiento ha sido muy amplio.

El alumnado también ha presionado desde primera hora de la mañana, con piquetes, información repartida clase a clase y algunos cortes de tráfico en el campus de Leioa o el centro Donostia. En la UPNA un grupo de estudiantes ha entrado en el Aulario y realizado pintadas en favor de Palestina. Lakua ha admitido el alto seguimiento, puesto que pese a los servicios mínimos ha parado el 42% del profesorado y el 32% de cocinas.

Osakidetza y Osasunbidea han vivido también una jornada muy diferente a la de un día normal, pese a servicios mínimos que ELA ha denunciado como «abusivos» por parte de los dos gobiernos. En el complejo hospitalario de Nafarroa, sanitarios de LAB han posado con las manos pintadas de rojo en señal de repulsa a la matanza.

En el ámbito industrial es donde antes se ha sentido el apoyo a Palestina. Trabajadores de turnos de noche en fábricas han parado de 3 a 6 de la madrugada, mientras otros lo hacen de 11 a 14 ó 15 y por la tarde de 19 a 22. Michelin, Volkswagen, Mercedes... en todas las principales plantas productivas del país ha habido respaldo mayoritario al paro, y con foco especial sobre las factorías de CAF en Beasain e Irun, dada su polémica implicación en la colonización israelí de Palestina con la construcción del tren ligero de Jerusalén.

A modo de ejemplo, la protesta ha impactado también con fuerza en Indar de Beasain, Jaso de Itsasondo, Indaux, Hijos Juan de Garay y Natra Zahor de Oñati, Biele de Azpeitia, Torraspapel de Leitza, Aceros Moldeados, Guerra Hermanos, La Barranquesa, Cementos Lemona, Astigarraga kidline, Sapa, Mendiola, Sammic, Elkar Argitaletxea, Laminaciones Arregi, Sidenor Basauri, Arteche, Aludium, Gestamp, ZIV, CAF Zamudio, Acciona Irunberri... Todas las cooperativas del grupo Fagor también han parado.

En muchas de las pancartas sindicales se ha incluido un mensaje muy claro dirigido a estas empresas: «No al negocio con el genocidio».

Las plantillas de NAIZ y NAIZ Irratia se han sumado al paro modificando su oferta informativa y centrándola en Palestina. EiTB ha emitido programación enlatada o musical en las horas correspondientes al paro. 

Cortes y protestas ruidosas por la tarde

La tarde ha estado marcado por las movilizaciones convocadas por la plataforma Palestinarekin Elkartasuna en las cuatro capitales de Hego Euskal Herria y el centenar de caceroladas ante los ayuntamientos a convocatoria de la iniciativa Gernika-Palestina. De nuevo, miles de personas han estado en la calle en apoyo a la causa palestina y reclamando la ruptura de relaciones con Israel.

La primera de las protestas ha tenido lugar en Gasteiz, donde Palestinarekin Elkartasuna ha cortado el tráfico junto a la Catedral Nueva en apoyo a la lucha de la resistencia palestina frente al colonialismo sionista. La resolución del conflicto, han defendido, vendrá precisamente por la descolonización de Palestina, la liberación de los presos y el retorno de los refugiados.

Más tarde, en Donostia e Iruñea, las movilizaciones han tenido lugar ante la Subdelegación del Gobierno español, en la plaza Pio XII, y ante la sede del PSN, en el paseo Sarasate.

En la capital navarra, además de la concentración, también ha tenido lugar una sentada, que ha tratado de impedir la Policía española sin éxito. Durante la protesta se han coreado consignas como «Gora Palestina erresistentzia», «Boikot Israel, Palestina askatu», «Israelekin harremanak eten», «Gobierno progresista, cómplice sionista» o «Israel hiltzaile, PSOE laguntzaile».

Desde Palestinarekin Elkartasuna han denunciado que, mientras los y las manifestantes realizaban «señalamientos contra empresas cómplices de Israel», la Policía ha cargado contra la marcha, provocando que esta se partiera en dos. Han calificado de «inaceptable» esa actuación.

En la capital guipuzcoana, también ha habido un corte de tráfico y al final de la protesta, un persona, que había leído el comunicado, ha sido retenida en un bar por agentes de la Ertzaintza.

En el caso de Bilbo, la cita era frente a la delegación del Ejecutivo de Lakua, en Gran Vía, desde donde cientos de manifestantes se han dirigido al Sagrado Corazón para cortar el tráfico. Durante cerca de 45 minutos, han mantenido la sentada al tiempo que coreaban consignas como «Israel suntsitu, Palestina askatu», «Zuek sionistak zarete terroristak» o «Israel hiltzaile, Europa laguntzaile». La acción de desobediencia ha originado un caos circulatorio en el centro y el acceso por San Mamés.

Ha sido a las 19.30 cuando han arrancado las caceroladas convocadas por la iniciativa Gernika-Palestina ante los consistorios, reuniendo a miles de personas. En Barakaldo, Bilbo y Donostia, por citar algunos municipios, no han sido concentraciones sino que han tenido lugar manifestaciones ruidosas por sus calles. En la capital vizcaina ha discurrido desde la plaza Elíptica a la de Indautxu, con la participación de en torno a 1.200 personas.

En Iruñea, la movilización vespertina ha sido promovida por los sindicatos UGT, CCOO y LAB, que han reivindicado que «con el acuerdo de paz la denuncia del genocidio no termina». Encabezados por banderas palestinas y de los distintos sindicatos convocantes, la marcha ha partido de la plaza del Castillo y ha finalizado en el paseo de Sarasate, donde han dejado claro que lo que sucede en Palestina «no es una guerra, es un genocidio».





 
 
 
 
 
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viernes, 15 de agosto de 2025

Egaña | Proyección Negativa

Con su mordaz estilo, nuestro amigo Iñaki Egaña hace cera y pabilo de quienes simplemente ya no tienen encaje en la realidad actual de la sociedad vasca.

Lean lo que ha publicado en su perfil de Facebook:


Proyección negativa

Iñaki Egaña

En psicología se llama “proyección” al mecanismo que atribuye a otros la virtudes o defectos propios, también las carencias. La hay positiva y negativa. Dicen que el mecanismo es de defensa. Pero en política, donde su uso es habitual, se trata más bien de una maquinaria ofensiva. No soy experto en estas materias, y desde ese perfil de neófito me atrevería a señalar que quienes ejercen esa psicología negativa en política, aspiran al llamado Efecto Pigmalión, creerse sus expectativas. El mito griego de Pigmalión narraba a un escultor que moldeó una estatua de la que finalmente se enamoró. Fue tanta la pasión por su obra que al final la estatua cobró vida. Pigmalión creyó en sus deseos hasta el punto que se hicieron realidad.

Voy a los ejemplos. Al comienzo de este verano, y tras incidentes con la Policía Autónoma de la CAV, el consejero del ramo salió a la plaza pública marcando un discurso que ha sido seguido al pie de la letra por su partido y su socio de Gobierno en Lakua. La sintonía ha sido tan unánime que parecería como si un texto redactado por alguna de las empresas subcontratadas que ejercen la comunicación institucional se hubiera convertido en un manual repartido a los cargos públicos del PNV y del PSOE para que lo transmitieran en sus intervenciones estivales. Maider Etxeberria, alcaldesa de Gasteiz, tuvo que leer en entrevista radiofónica un texto que sacó de la manga, para contestar a una pregunta sobre la cuestión. No puedo asegurarlo con certeza, pero la experiencia en otras ocasiones y la generalización me da el pálpito del manual. Los tres temas repetidos fueron la aversión hacia la Ertzaintza de la izquierda abertzale, el desorden interno en EHBildu y la fuga de votantes de la colación soberanista. Vocento, en sus versiones de Bilbo, Donostia y Madrid, se ha encargado de las portadas.

Un análisis riguroso nos llevaría a desestimar estas tres cuestiones, más de foros de analfabetos funcionales que de políticos duchos (con o sin título universitario). Pero la insistencia induce a pensar en una estrategia precisamente de proyección negativa, utilizada con objetivos de desgaste político. El modelo de Ertzaintza, especialmente desde su esfuerzo por ser homologada a la Guardia Civil y a la Policía que implementaron Juan Mari Atutxa y Javier Balza, y que selló Mikel Legarda con la cúpula policiaco-militar del Gobierno de Rajoy, ha provocado una deriva en la Policía Autónoma que asusta incluso al Gobierno de la CAV. Convertida en poder fáctico, armada técnicamente por Israel, las últimas promociones han definido un conjunto cuyo espejo sindical lo dice todo, con su acercamiento a los sindicatos ultras hispanos. ELA que fue la primigenia referencia se ha convertido en residual, intimada públicamente por los de nuevo cuño. CCOO y UGT desaparecieron. La experiencia de “Ertzaintza en Lucha” de los últimos años, mayoritaria y autodefinida como asindical (al igual que Jusapol, hoy apuntada como La “Vox policial”) ha sido un buen ejemplo para visualizar esta deriva. El caso de Iñigo Cabacas, actividades de falsa bandera, el de la agresión indiscriminada a seguidores de la Real Sociedad, la negativa a reconocer las torturas certificadas por el Gobierno Vasco, la aplicación exhaustiva de la Ley Mordaza a pesar de que el Parlamento de Gasteiz la rechazó, sus chantajes constantes de boicot a eventos públicos. Es una Policía incontrolada incluso para su consejero. Por ello, la última declaración de Eneko Goia, alcalde donostiarra, afirmando que confía plenamente en la Ertzaintza “porque lo hace muy bien” y que la crítica a su modelo es “socavar la autoridad”, huele a naftalina. El problema con la Policía Autonómica lo tiene el Gobierno de Gasteiz y por extensión toda la sociedad de la comunidad autónoma.

Los otros dos temas los voy a resumir en uno, por cuestión de espacio. ¿Quién tiene fuga de votos? ¿Quién su formación en desorden? Con una proyección del aumento del censo en estas últimas décadas, me atrevo a conjeturar que, desde la segunda legislatura de Juan José Ibarretxe a esta última de Imanol Pradales, 1 de cada 2 votantes del PNV les ha retirado su papeleta. Si nos fijáramos en determinadas consultas (europeas, por ejemplo) el PNV ha perdido en 51% de su masa electoral. ¿Quién tiene el problema? ¿Y, “el desorden? Aún resuena la pataleta de Urkullu por ser descabezado, la puya de Ortuzar a Esteban en el recambio, las críticas de Anasagasti a la muerte dulce de los batzokis, el 20% de participación de su militancia en la renovación…

Queda para el final el globo veraniego concentrado en noticias sobre una supuesta guerra de guerrillas en el seno de la izquierda abertzale sobre las txosnas festivas. El término manido ha sido el del “veto”. ¿Alguien se lo cree? Pues parece que sí, que hasta la asamblea de comparsas de Bilbo tuvo que redactar un comunicado explicando que lo del “veto” era un invento aireado por dos grupos novicios y hasta ahora sectarios que pretendían desplazar a 27 comparsas para hacerse un hueco en el recinto festivo original –el de 1978- y no seguir, por ejemplo, el recorrido de otras, como las del PNV, PSOE, y hasta hace poco PP, que colocaban la suyas en otros lugares. Afirmar que la izquierda abertzale controla los espacios festivos, las cuadrillas, las cofradías, las peñas, las txosnas de Hego Euskal Herria es tener un desconocimiento extraordinario de la realidad de nuestro país. Si así fuera, estaríamos a un paso de la revolución (proletaria, popular o burguesa). Libertarios, ecologistas, feministas, antiespecistas, mendizales, gaupaseros, animadores culturales, asociaciones de vecinos, trotskistas, antimilitaristas, kulturgiles, transformistas, solidarios, internacionalistas, euskalzales, gastrozales… ¿reciben y ejecutan las consignas del nucleo duro de la izquierda abertzale? ¿En Gasteiz, en Donostia, en Bilbo? ¡Anda ya! La permeabilidad a los fakes cotiza al alza. También las teorías conspirativas están más extendidas de lo que imaginaba. Alentadas por los de la estrategia de la proyección negativa. 

 

 

 

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domingo, 15 de junio de 2025

Entrevista a Sabino Cuadra

Les invitamos a leer esta entrevista a Sabino Cuadra que ha sido publicada por Viento Sur. 

En la misma, Cuadra arroja luz sobre lo ocurrido en los Sanfermines de 1978 para que así podamos entender la impunidad con la que actúan quienes están encargados de implementar las diferentes estrategias de terrorismo de estado español en contra del pueblo vasco.

Adelante con la lectura:


En los sanfermines de 1978, la policía española irrumpió en la plaza de toros de Iruñea y abrió fuego contra la multitud. La carga se extendió por toda la ciudad durante horas, y provocó decenas de heridos y un joven muerto, Germán Rodríguez. Muchas investigaciones han abordado aquellos hechos, pero pocas han señalado directamente a quienes lo ordenaron, planificaron y justificaron. Este libro  de Sabino Cuadra lo hace. Nombra a los responsables, reconstruye sus trayectorias y expone el entramado político, policial y judicial que sostuvo su impunidad. Sabino Cuadra, ochenta militó en LKI, Zutik! y Batzarre, así como en Komite Internazionalistak y en el sindicato LAB. En 2001 fue elegido como diputado para el Congreso español en las listas de Amaiur. Pero, más allá de eso, es habitual analista en este sitio de  viento sur

Petxo Idoiaga

Viento Sur. En octubre de 2019 editasteis un libro, también en Txalaparta y con SF78gogoan!, con el título !No os importe matar. Sanfermines 1978: Crimen de Estado. Ahora vuelves sobre el tema, con una concreción importante: los victimarios. ¿Se habían quedado cosas en el tintero o se están produciendo avances importantes?

Sabino. El primer libro que señalas tenía como objetivo contar lo que ocurrió en aquella indiscriminada, gratuita, violenta y criminal actuación policial de la que se derivaron dos personas muertas (Germán Rodríguez, en Iruñea, y Joseba Barandiarán, en Donostia), 11 heridas de bala y alrededor de 300 atendidas en distintos centros sanitarios, bastantes de ellas graves.

Ahora, en este segundo, titulado “Sanfermines 1978: los victimarios”, se busca indagar sobre todo en la identidad y responsabilidades de éstos. Según afirmó entonces la Comisión Investigadora de la Ciudad de Pamplona, compuesta por el Ayuntamiento de Iruñea, la totalidad de partidos demócratas, nacionalistas y de izquierda entonces existentes, todos los sindicatos sin excepción y numerosas asociaciones vecinales, sociales y juveniles, aquella agresión tuvo carácter premeditado; es decir, fue pensada, planificada y ejecutada desde distintas instancias del aparato del Estado. O sea que siendo esto así, había que poner nombre y apellidos, cargos y trayectorias a todos los responsables de todo lo anterior.

A la vez, en el libro se relatan también los cambios habidos en estos últimos seis años. Se analiza así la aprobación de distintas normas (Ley de Memoria Democrática, Leyes autonómicas vascongada y navarra de Reconocimiento y Reparación de víctimas..), valorándose tanto los aspectos positivos de éstas, como la continuidad del régimen de impunidad para con los crímenes del franquismo que, tanto el gobierno como la judicatura, siguen blindando y estas leyes perpetúan.

VS. Suponemos que esto de poner nombres, cargos y señalar responsables tiene que ver con el contexto político del momento y del período, pues en en aquellos años Euskal Herria entera, y también el resto del Estado, estaban en batalla permanente ya que se veía cercano el fin, sino de la dictadura, sí del dictador.

Sabino. A finales de la década de los 70 había dos proyectos políticos enfrentados. El primero, defendido por el conjunto de la oposición democrática, de izquierdas y todo tipo de grupos sociales (sindicales, feministas, vecinales, juveniles…), era el de la ruptura democrática con el andamiaje socio-político-económico franquista. El otro, impulsado desde el gobierno, era el de la reforma del propio franquismo. Es decir, mantener los pilares principales de este régimen (monarquía, cuerpos represivos y ejército, judicatura, aparato político-administrativo…) y abrirse a la concesión de unas libertades democráticas que fueran homologables a nivel europeo: reunión, asociación, elecciones…

Este segundo proyecto es el que salió adelante. La zanahoria de la legalización de los partidos de la oposición democrática (las fuerzas expresamente republicanas e independentistas quedaron excluidas de ésta) fue suficiente para que estos aceptaran el marco ofrecido y abandonaran el proyecto de ruptura que habían defendido durante décadas, convirtiéndose finalmente en acompañantes críticos de la iniciativa gubernamental del gobierno de UCD y su presidente Adolfo Suárez.

En cualquier caso, Euskal Herria (Vascongadas y Navarra) tienen algunas especificidades interesante de reseñar. Así, gran parte de las fuerzas rupturistas siguieron sin tragar el anzuelo de aquella reforma. Y pudimos ver que en el referéndum constitucional de diciembre de 1978, el porcentaje de la abstención y voto negativo superó al del voto favorable, algo que no se dio en ninguna otra comunidad del Estado. Euskal Herria seguía siendo en buena medida una plaza no conquistada a la que había que someter.

En este contexto, la utilización de la violencia policial y parapolicial por parte del Estado y su Gobierno fue algo esencial. Hacer tragar la reforma franquista a buena parte de la oposición democrática, y también de la ciudadanía, se logró, en gran medida, gracias a la utilización de una represión que, tanto cualitativa como cuantitativamente, multiplicaba la conocida en los años anteriores de los 70. En definitiva, se trataba de hacer ver a la población y sus fuerzas políticas que, o se aceptaba a de la reforma o, de lo contrario, sucesos como el del 3 de marzo de Gasteiz (7 muertos), Montejurra (2 muertos), II semana pro-amnistia en Euskal Herria (7 muertos), semana negra madrileña (7 muertos), seguirían produciéndose.

Es en ese contexto político-represivo en el que se sitúan los sanfermines de 1978: 2 muertos, 11 heridos de bala, 300 personas atendidas en centros sanitarios…

VS.Ya el anterior libro, en el propio título, se califican a los hechos sucedidos en Sanfermines de 1978, como crimen de Estado, calificación que desde el régimen nunca se ha admitido, y muchos menos el aparato judicial. ¿Qué supone esta calificación de crimen de Estado y cómo asientas esta afirmación y calificación de los hechos?

Sabino. Bueno, no es que lo diga yo. Inmediatamente después de producirse aquellos hechos, se creó la denominada Comisión Investigadora de la Ciudad de Pamplona. Estaba formada por el Ayuntamiento de Iruñea, todos los partidos de la oposición democrática y de izquierdas (PSOE, PNV, PCE, ORTE, EIA, EMK, LKI, OIC, Partido Carlista, ESEI, PTE, ESB, LAIA, UNAI, ANV…), los parlamentarios navarros en el Congreso español del PSOE y PNV, todos los sindicatos sin excepción (CCOO, UGT, ELA-STV, LAB, SU, CSUT, USO), y un buen número de entidades vecinales, juveniles, feministas…

Esta Comisión, tras investigar y analizar lo ocurrido en la carga policial en la plaza de toros y en la calle, con utilización de más de 5.000 pelotas de goma, botes de gas y de humo, así como la utilización de fuego real de pistola, subfusil y Cetme, publicó el día 11 de julio de aquel año un comunicado en el que se afirmaba que:

“Pensamos que la intervención de la policía en la Plaza de Toros de Toros el día 8 no es un hecho casual. Antes al contrario, es premeditado y se encuentra en la línea de las provocaciones fascistas que en repetidas ocasiones vienen sucediéndose en todo el Estado español (Vitoria, Montejurra, Málaga, Tenerife). El Gobierno, lejos de adoptar medidas contra ellos, los tolera y en la práctica los protege….”

Es decir, la presencia desproporcionada de la policía rodeando la plaza de toros desde antes de la corrida, las cargas violentas e indiscriminadas en el ruedo y en el exterior de la plaza, así como las órdenes directas dadas a las fuerzas policiales desde su emisora central sita en el Gobierno Civil (“¡Disparar con todas vuestras energías. No os importe matar!”), ponían de manifiesto que nada hubo de casual en aquella barbarie.

En sus declaraciones a TVE el 13 de julio, Martín Villa afirmó refiriéndose a estos hechos que “lo nuestro son errores, lo de ellos crímenes”. Evidenciaba así, no solo una moral maniquea total, sino también la complicidad del Gobierno y su ministro del Interior con todo lo que había sucedido. Complicidad de un ministro que obstaculizó posteriormente las investigaciones judiciales, ocultando pruebas y zancadilleando durante años las diligencias ordenadas por el Juzgado y que, por último, se pasó por el arco del triunfo incluso una resolución del Congreso que solicitaba la realización de una investigación sobre aquellos hechos, algo que nunca llegó a realizarse.

VS. Es evidente que la referencia fundamental de los victimarios se concreta en la persona de Rodolfo Martín Villa, y así aparece a lo largo de todo el libro y es lo que marca portada. Sería interesante que nos concretaras esa preeminencia de la figura del victimario, en qué te has basado realmente para llegar hasta ese señalamiento.

Sabino. Rodolfo Martín Villa siempre ha reivindicado con orgullo su identidad falangista y franquista. Su currículum no tiene parangón: Jefe nacional del Sindicato Español Universitario, Secretario general del Sindicato Vertical español, Gobernador civil de Barcelona, miembro del Consejo del Reino, procurador en las Cortes franquistas, senador por designación real, ministro de Relaciones Sindicales, ministro del Interior, ministro de Administración Territorial y, finalmente, Vicepresidente del Gobierno. Con mucha diferencia, nadie como él representa mejor, hoy en día, al franquismo y la Transición.

Lo anterior, en cualquier caso, fue solo una de sus dos caras. La segunda la mostró tras abandonar la política activa (fue miembro de la dirección del PP) y dedicarse al mundo de los negocios. Desde 1990 hasta hoy ha pasado por 45 grandes empresas y multinacionales y ostentado un total de 95 altos cargos corporativos. Mencionaré algunas empresas: Endesa, Sogecable, Cepsa, Caja Madrid, Técnicas Reunidas, Ibercobre, El Fénix, Cellophane, Globalvida,… Por si lo anterior fuera poco, el año 2012, fue nombrado por el gobierno de Mariano Rajoy, consejero del SAREB, el banco malo creado entonces para gestionar los residuos tóxicos creados por la Banca en la crisis de 2008.

En su faceta policial, Martín Villa cuenta también con un importante currículum. Tras ser nombrado Jefe Nacional del Sindicato Español Universitario, enviaba a la Policía informes periódicos sobre estudiantes “desafectos al Régimen” y sobre el movimiento estudiantil. Después, tras ser nombrado Gobernador Civil de Barcelona, destacó por la creación de una red de chivatos y matones controlados desde la Jefatura Superior de Policía, cuya finalidad fue atemorizar y reprimir el movimiento obrero barcelonés.

Con esta experiencia a cuestas, Martín Villa fue nombrado en diciembre de 1975 ministro de Relaciones Sindicales por Carlos Arias Salgado. De su actuación en este cargo sirvan como ejemplo sus declaraciones ante la masacre llevada a cabo en Gasteiz, el 3 de marzo de 1978, en el trascurso de una huelga general en la que la policía asesinó a 5 trabajadores y hubo decenas de heridos de bala. Sin mayor reparo, Martín Villa afirmó posteriormente que esta actuación policial “tuvo una parte positiva, pues los organizadores se dieron cuenta de los resultados tan trágicos y luctuosos que podían dar determinadas formas de reivindicación”. Es decir, él estaba dispuesto a atajar de raíz aquel sindicalismo asambleario y de clase mostrado en Gasteiz, sin que importaran los medios a utilizar.

Siendo ministro del Interior, de julio de 1976 a abril de 1979, su ministerio se convirtió en una máquina de guerra. En ese espacio de tiempo, 125 personas, un promedio de 3,8 al mes, es decir, casi una a la semana, caerían víctimas de la violencia policial, benemérita, parapolicial y de grupos de extrema derecha. Todo un macabro Guinness. La represión durante los tres años de su mandato multiplicó las víctimas de años anteriores, si bien, eso sí, él siguió repitiendo aquello de “lo nuestro son errores, lo de ellos crímenes”. Eso no se lo creyó ni siquiera José Antonio Sáenz de Santamaría, director general de la guardia civil durante aquellos años, quien afirmó que fue él, Martín Villa quien “organizó la operación para eliminar al líder del movimiento de autodeterminación canario, Antonio Cubillo”. Nada de errores, pues.

Junto a ello, su ministerio sería también el principal impulsor de la normativa legal que acompañó el proceso de la Transición: Ley de Amnistía (1977), Orden Ministerial de 1977 de destrucción de documentación y archivos franquistas, Ley Antiterrorista (1978), Ley de Policía (1978)... Fueron los soportes legales para que, como en la novela de El Gatopardo, todo cambiara sin que cambiara lo esencial.

VS. Llama de todas formas la atención el hecho de centrar una represión tan fuerte y desmesurada, contra la población en Nafarroa, y concretamente en las grandes fiestas de Sanfermines.

Sabino. En lo referente a Nafarroa, Martín Villa jugó también en aquellos años un papel esencial. Nafarroa ya no era la denominada “provincia leal al Régimen” alabada por Franco, sino que se había convertido en un firme territorio rebelde. Su potente movimiento obrero (huelgas generales de Motor Ibérica y Potasas, duros conflictos sindicales en numerosas empresas y sectores..) y la reivindicación cada vez más firme y extendida de un futuro compartido con el resto de territorios vascos en torno a un estatuto común y en defensa del derecho de autodeterminación, hacían de Nafarroa un objetivo a batir.

En marzo de 1978, durante el Aberri Eguna, 35.000 personas se manifestaron en Iruñea, otras tantas en Donostia, 100.000 lo hicieron en Bilbo y 15.000 desfilaron por las calles de Gasteiz. En todas ellas se reivindicaba un estatuto de autonomía común para los cuatro territorios y el derecho de autodeterminación. Sin embargo, pocos meses después, en diciembre de ese mismo año, la Constitución consagraría todo lo contrario: unidad indisoluble e indivisible de España, soberanía única española y el rechazo a la unidad vasco-navarra. ¿Qué es, entonces, lo que había pasado durante esos  nueve meses para que las cosas cambiaran de forma tan radical?

Los sanfermines de 1978 se situaron en ese intermedio, entre marzo y diciembre. Nada fue gratuito, pues, en la criminal policial de carácter premeditado que se abatió sobre la población de Iruñea y Nafarroa aquel 8 de julio. Al igual que en Gasteiz, se trataba de dar a entender a éstas “los resultados tan trágicos y luctuosos” a los que podían dar lugar determinadas reivindicaciones, si se salían del marco de la reforma franquista ofertada. La Nafarroa rebelde era el objetivo de aquella salvaje agresión criminal. La unidad sagrada de la patria española chocaba frontalmente tambien con aquellas reivindicaciones autodeterminacionistas y unitarias. Y así fue que, principalmente el PSOE, pero también el PCE, aceptaron la zanahoria constitucional y rechazaron lo que habían estado defendiendo durante aquellos años.

Por otro lado, en aquellos años Martín Villa mantuvo frecuentes reuniones con quien entonces era el vicepresidente de la Diputación Foral, Amadeo Marco, capitán de requetés durante la guerra, con el fin de acordar el procedimiento para transitar de la dictadura franquista al nuevo régimen. Entre ellos dos cocinaron así el antidemocrático decreto que regularía las primeras elecciones forales celebradas en Nafarroa en abril de 1979, en las que gracias al sistema electoral acordado (diferente valor de los votos según las distintas zonas electorales), la UCD, que obtuvo el 26,80% de los votos, lograría cuatro de los siete asientos (57,14%) que conformarían la Diputación Foral. De esta manera, la UCD pudo controlar el proceso a través del cual se aprobaría el estatuto de autonomía navarro, denominado Amejoramiento del Fuero, que afirmaría unos marcos autonómicos diferenciados para el conjunto de los cuatro territorios vascos. Y Martín Villa estuvo metido hasta las orejas en aquel proceso, primero como ministro del Interior, y a continuación como Ministro de Administración Territorial. La estrategia política y la represiva caminaron de la mano en Nafarroa durante aquellos años.

VS. Háblanos entonces de los otros victimarios, de aquellos políticos o funcionarios, que fueron, cuando menos, ejecutores de estos planes trazados de represión y de imposiciónlos nuevos marcos políticos

Sabino. Voy a destacar tres nombres, que tienen un recorrido especialmente alarmante.

El primero es Miguel Rubio Rubio, comisario de la Policía de Pamplona, que fue quien ordenó la entrada y carga en la plaza de toros aquel 8 de julio. Llegó a Iruñea en 1975, procedente de Valencia, donde fue miembro de la BPS (Brigada Político-Social franquista) con grave fama de torturador en la represión dirigida contra el movimiento estudiantil y obrero valenciano.

A pesar de tener concedido un traslado a Chrivella, en Valencia, desde el mes de junio de 1978, seguía en Iruñea en el mes de julio. En el mes de septiembre del mismo año aparece en la Diada catalana. Ahí resultó muerto en un operativo policial Gustau Muñoz, asesinado por la espalda por balas policiales. Es una historia bastante intrigante que tiene más casualidades.

Otro personaje de interés fue el comandante de la Policía, Fernando Ávila procedente de la Legión, donde había tenido destino inicial en el Sáhara, donde participó activamente en la represión (detenciones, torturas) y la guerra llevada a cabo contra las fuerzas anticolonialistas e independentisas de aquel territorio y el Frente Polisario. Carecía de experiencia policial alguna, mucho menos aún para actuar en un territorio como el de Nafarroa, abiertamente conflictivo, tanto social como políticamente.

El 8 de julio estuvo presente en la plaza y vehiculizó la orden del comisario Miguel Rubio para entrar en la misma. Posteriormente dirigió desde su despacho del Gobierno Civil la actuación policial y desde la emisora central policial ubicada en ese despacho se difundiría al día siguiente la orden de “Disparar con todas vuestras energías. No os importe matar”.

El tercero a destacar es José Sáinz, en aquellas fechas Jefe Superior de la Comisaría de Bilbo (la de Pamplona dependía jerárquicamente de ésta) y Subdirector general de Seguridad, nombrado por Martín Villa. Se inició en la lucha contra el maquis en Santander y Asturias y allí fue denunciado por torturador y por ser uno de los responsables de la muerte en comisaría de un dirigente comunista asturiano. Posteriormente pasó por las comisarías de Madrid, Bilbo y Donostia, dejando en todas ellas constantes denuncias por torturas.

Durante los sanfermines de 1978 fue el cargo superior policial del Comisario Miguel Rubio, y participó directamente en las operaciones policiales llevadas a cabo. En sus memorias detalló que en la noche del día 8, enviado como delegado especial por Martín Villa, mantuvo una reunión con el gobernador civil, un general de la guardia civil y los jefes de los cuerpos policiales locales para estudiar la situación creada y tomar las medidas adecuadas, de todo lo cual se informó al ministro Martín Villa.

Tras estos, la lista sigue: el gobernador civil Ignacio Llano, los capitanes de policía Vicente Lafuente y César Jiménez, que dirigieron a pie de calle aquella agresión criminal… Cada cual en su nivel, todos ellos fueron responsables de aquel crimen de Estado llevado a cabo en Iruñea durante los sanfermines de 1978.

 

 

 

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miércoles, 4 de junio de 2025

Agur eta Ohore Isidoro

En los años más duros de la dispersión hubo quienes, a diferencia de Jordi Évole, supieron solidarizarse con los familiares y amigos de los presos políticos vascos.

Uno de ellos fue Isidoro Galán, quien ha trascendido este plano.

Aquí el texto que le dedica Naiz:


Muere a los 88 Isidoro Galán, solidario con los presos vascos desde Cartagena

Isidoro Galán, solidario con los presos vascos desde Cartagena, ha fallecido en la ciudad murciana a los 88 años. Desde Euskal Herria, se recuerda que abría su casa a los familiares de los presos en tiempos difíciles. Fue también cura obrero e impulsor del sindicalismo en Cartagena.

Isidoro Galán, solidario con los presos vascos en Cartagena, ha fallecido a los 88 años. Quienes le conocían han destacado la importancia de la solidaridad de Galán en unos momentos muy difíciles.

Es el caso de Jesús Iñurrieta, de Amezketa, que recuerda que Galán acogía en su propia casa a los familiares de los presos vascos que se desplazaban para visitar a sus allegados encarcelados en la ciudad murciana. «Dormíamos en su propia casa», destaca a NAIZ, recordando que esta solidaridad se remonta incluso a los tiempos de Francisco Franco.

Galán visitó de vuelta en numerosas ocasiones Euskal Herria. Era la manera que los allegados de los presos vascos tenían de corresponder la solidaridad recibida en Cartagena, que no se limitaba a darles un techo para pasar la noche sino que les ayudaba en todo lo que necesitaban.

Iñurrieta recuerda que en más de una ocasión les acompañaba en su vehículo desde Cartagena hasta que podían coger la autopista para emprender el regreso a Euskal Herria, siempre con la Guardia Civil detrás. «Eran momentos muy duros y esa solidaridad realizada en condiciones difíciles, se agradece mucho», destaca.

Galán se encontraba aprendiendo euskara y era suscriptor de GARA.

Cura obrero

Según recuerda la web de CCOO Industria, Galán, nacido en 1936, fue cura obrero en la década de 1960 en Cartagena. Junto con Mariano González y Miguel Ángel Ondínez impulsó el movimiento de cristianos de base, sufriendo la represión franquista.

Galán fue detenido en noviembre de 1972, siendo torturado y desterrado temporalmente de Cartagena junto a otros curas «por actividades subversivas».

Galán fue cura obrero, era responsable de una parroquia cartagenera y al mismo tiempo trabajaba en la construcción, donde desarrolló una labor sindical que derivó en la huelga de este sector en Murcia en 1976, por la que también sufrió represalias laborales.

En 1978, tras la legalización del PCE y CCOO, se integró en ambas organizaciones, llegando a ser el delegado comarcal de CCOO en Cartagena, el primero tras el franquismo. «En esos momentos no había muchos voluntarios para este puesto entonces tan ingrato», señala CCOO.

En el ámbito cultural, impulsó la plataforma editorial ZYX y la apertura de la librería Espartaco en Cartagena en 1974.

Su compromiso militante se mantuvo durante toda su vida. En 2014, participó en las primeras asambleas de Podemos.




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sábado, 1 de marzo de 2025

Egaña | BVE, el Terrorismo de Estado Olvidado

Hagamos un ejercicio de memoria de la mano de nuestro amigo Iñaki Egaña, uno en el que tengamos presente esa otra herramienta del terrorismo de estado al que recurrió Madrid en contra del pueblo vasco; el paramilitarismo.

Lean ustedes esta reseña del Batallón Vasco Español:


BVE, el terrorismo de Estado olvidado

Iñaki Egaña

Este año se cumple medio siglo del inicio de una de las marcas que conformaron la llamada “guerra sucia”, tanto indiscriminada como dirigida contra la disidencia vasca, también contra la española. El Batallón Vasco Español (BVE) tuvo varias franquicias, entre ellas la Triple A (Alianza Apostólica Anticomunista, en similitud con su homónima argentina), ATE (Antiterrorismo ETA), ANE (Acción Nacional Española) y GAE (Grupos Armados Españoles). Como los GAL, tuvieron tres patas, la verde (Guardia Civil), la azul (policías, en particular los que reivindicaban en nombre de los GAE) y la marrón, militares relacionados en su mayoría con el SECED, los servicios secretos de entonces. Hubo particularidades y grupos autónomos, ligados a Fuerza Nueva, Falange o los autodenominados “Guerrilleros de Cristo Rey”. Pero todos ellos obedecían a una única estrategia, especialmente, los que actuaron contra refugiados vascos.
El BVE y las franquicias citadas causaron 40 víctimas mortales en Euskal Herria o contra ciudadanos vascos (también en París y Caracas) y reivindicaron unos 600 atentados en ese escenario. Actuaron asimismo en España, ocasionando también víctimas mortales como la de los cinco abogados del PCE y CCOO, en Madrid en 1977. En 1982, la actividad de estos grupos fue decayendo, siendo sustituidos un año más tarde por los GAL, ya dedicados exclusivamente a atacar a la comunidad de refugiados vascos en Ipar Euskal Herria. Entre 1983 y 1987, los GAL mataron a 27 personas. Compartieron mercenarios con el BVE, que habían sido acogidos por España después de huir de Portugal, Italia, Francia o Argentina, y sus acciones no llegaron al medio centenar, lejos de las 600 del BVE y sus marcas paralelas. Y, sin embargo, cuando citamos a la guerra sucia, parece que únicamente la referencia fueron los GAL.

Así, las señas de identidad académicas sobre los protagonistas que insuflaron de fondos, dieron cobertura política y apadrinaron al BVE han quedado intactas. Apenas algunas críticas a la actividad de sus valedores policiales, como Manuel Ballesteros, Roberto Conesa, Antonio González Pacheco, Billy el Niño, puentes con los mercenarios… Pero los siete ministros del Interior que hicieron posible o arroparon la guerra sucia, hoy son respetados por la historia: Manuel Fraga Adolfo Suarez, Rodolfo Martín Villa, Landelino Lavilla, Antonio Ibáñez Freire, Juan José Rosón y José Barrionuevo, que compaginó el fin del BVE y su transformación en los GAL. Fraga murió siendo presidente honorifico del PP; Martín Villa fue presidente de Endesa y Sogecable; Suárez se ha convertido en aeropuerto madrileño; Lavilla fue miembro del Consejo de Estado e incluso Izquierda Unida le propuso para el Constitucional; Ibáñez Freire falleció con la Medalla de Oro de Bilbao en su chaqueta, una de las 500 franquistas que aún no han sido revocada por la alcaldía; A Juan José Rosón todavía le hace honores la televisión pública española, de la que fue presidente, y de Barrionuevo qué decir que no apareciera en aquella pancarta de sus camaradas a la puerta de la prisión de Guadalajara: “Todos somos Barrionuevo”.

La razón de este olvido está en la construcción de una narrativa que se ha convertido en oficial, gracias a la complicidad de medios, grupos políticos que magnificaron la Transición y, sobre todo, jueces. De aquellos 600 atentados, casi todas las diligencias se cerraron, algunas por la Ley de Amnistía de octubre de 1977, pero las posteriores, por falta de interés o lo que es lo mismo, por complicidad. Implicados en esas 40 muertes, la mayoría a partir de 1977, únicamente Zabala e Iturbide (Triángulo de la Muerte) cumplían prisión en España, años después.

Esa narrativa fue construida con diques de contención marcados por las estructuras del Estado. Hoy se puede extraer en ChatGPT que el primer ingenio bajo un vehículo en Europa para hacerlo estallar a su contacto o movimiento, fue inaugurado por ETA en una acción en Pasaia en 1983, cuando en realidad lo fue en Biarritz ocho años antes, en junio de 1975 en el coche de Mikel Mugiro que iba a trasladar a Josu Urrutikoetxea y su familia al médico. El artefacto explotó cuando los mercenarios lo estaban preparando. Cuando el abogado Txema Montero aportó pruebas de la participación de policías del cuartel de Barakaldo en el atentado contra el bar Aldana de Alonsotegi (1980), que causó cuatro víctimas mortales, el juez las desestimó. La policía puso a investigarlo a José Amedo Fouce (condenado a 108 de prisión por su actividad en los GAL) del que Wikipedia dice que entonces trabajaba “en labores de espionaje relacionadas con el entorno de la organización terrorista ETA”. Cuando en 2015, Aitor Esteban, que será presidente del PNV a finales del próximo marzo, preguntó al Gobierno español por el atentado de Alonsotegi, la respuesta fue concisa: “Una vez consultados los archivos policiales, no existe informe que aporte datos relativos al esclarecimiento de los hechos”. En octubre de 2004, la jueza Ángela Murillo, se negó a reabrir el caso de José Miguel Etxeberria, Naparra, alegando que que no había indicios de que José Miguel fuera secuestrado y “mucho menos de que haya sido asesinado”.
Sobre el atentado contra la guardería Iturriaga de Bilbao (1980), con tres víctimas mortales, no hubo investigaciones judiciales. Sorprendentemente, COVITE y la AVT lo atribuyen a ETA, a pesar de que el resto de asociaciones, Gobierno central y de la CAV lo imputan al “BVE o satélites”. En 2001, la familia de Alfonso Etxeberria, solicitó a la dirección de Víctimas del Terrorismo, el reconocimiento de Espe Arana y Jokin Alfonso como víctimas. Un comando del BVE, con la complicidad de la embajada en la que estaba destinado Billy el Niño, mató a la pareja en Caracas en 1980. Interior negó la condición de víctimas: ““El asesinato de referencia es un incidente más que rodea a ETA y a su militancia, cuya autoría y motivación no ha podido ser aclarada”. Suma y sigue.

 

 

 

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viernes, 15 de noviembre de 2024

Dejadez Ante la Tortura

Retomamos el tema de la tortura, herramienta del arsenal del terrorismo de estado a la que recurrió con especial entusiasmo Madrid, con este reportaje publicado en las páginas de El Salto:


El último informe sobre violencia política y torturas en Euskadi: 93 casos más y 417 sin resolver

Recopila los datos desde 2019 y suma 238 casos confirmados de violencia política. Los investigadores de la Comisión de Valoración denuncian la dejadez de la Administración vasca y denuncian que hacer esperar a cientos de familias es injusto e incrementa el dolor.

Luis Miguel Barcenilla

La Comisión de Valoración que se encarga de estudiar los casos de violencia política y atentados contra los Derechos Humanos en Euskadi entre 1978 y 1999 ha informado de 93 nuevas víctimas. En total, desde 2019, ya son 238 los casos confirmados por este organismo. La Comisión ha resuelto 96 informes y, de ellos, se han estimado 93. De las víctimas, hasta 75 sufrieron tortura y dos de ellas acabaron en muerte. La Comisión denuncia que por culpa de la falta de forenses ha tenido que parar su actividad por primera vez en cuatro años. Han reivindicado que sus dictámenes son necesarios “para la resolución de cada expediente”.

Sobre las 75 víctimas de tortura, del informe se desprenden hasta diez casos de violencia contra la libertad sexual. También, por ejemplo, detenciones durante los estados de excepción o amenazadas antes y después. Queda claro, además, que se deben sumar 20 casos más, pues algunos de ellos lo sufrieron varias veces.

La adscripción de las víctimas es variada, aunque el entorno de la izquierda abertzale es el que más suma con 22 casos. Además, hay miembros de CC OO, EGI, Euskadiko Mugimendu Komunista, LAB, Miembro de Euskadiko Ezkerra o la Organización Revolucionaria de Trabajadores. Hay 13 casos sin adscripción política, varios menores que estaban presentes en manifestaciones o bares y personas vinculadas a la cultura.

Los victimarios principales son la Policía y la Guardia Civil –con 42 y 41 casos–, participando juntos en un caso más. La Ertzaintza computa en tres casos. Los grupos incontrolados o parapoliciales como el Batallón Vasco Español, los GAL o la Organización Armada por la liberación nacional contra el Marxismo y el Separatismo (OAMAS) también aparecen identificados en un total de seis casos.

Cocoliso, un infiltrado que colaboró en la muerte de dos personas

José Luis Arrondo, al que apodaban ‘Cocoliso’, se hacía pasar por refugiado en San Juan de Luz y Biarritz. Huyó de la embarcación en la que iba junto a José Luis Mondragón y Roque Jabier Méndez, que habían dejado ETA en 1973 y 1970. Les ofrecía ayuda para cruzar a Francia porque la organización ya estaba distanciada de ellos. Ese 20 de mayo de 1974 fueron disparados en la playa de los Frailes, en Hondarribia. La Comisión instó, con el permiso de las familias, a exhumar el cadáver de Roque, enterrado en Portugalete. El estudio forense determinó en 2023 que “existen evidencias que sugieren que se habría tratado de una actuación policial no legítima ni proporcionada”. Un cañón cercano al cuerpo, otro más alejado. Dos balas. Puede que una más: había tres agujeros de salida. Los forenses concluyen que la versión oficial se sustentó en un examen deficiente: “Podría haberse tratado de una investigación ni independiente, ni imparcial, ni objetiva”. Investigaciones posteriores, como publicó Hordago-El Salto, apuntaron a que la ejecución que facilitó la infiltración, por un lado, era una acción extrajudicial, y por otro, que se trató de una vulneración del derecho a la vida totalmente injustificada.

En este nuevo informe donde han tratado el caso de Roque, la Comisión valora que “se desprende con nitidez la ausencia en este caso de una investigación judicial efectiva, así como la absoluta falta de depuración de responsabilidades por un operativo policial que acabó con la vida de dos personas”. Además, explican que la “hipótesis” de “ejecución extrajudicial” queda apuntalada.

Del informe presentado por la letrada Juana Balmaseda y el profesor Jon Mirena Landa se desprenden las formas de sufrimiento infligido por cuerpos de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o grupos parapoliciales en estos nuevos casos estudiados: nueve víctimas recibieron impactos de bala, de las cuales, seis de ellas con resultado de muerte y tres con lesiones graves. Dos fueron los jóvenes que navegaban con el infiltrado de ultraderecha, Cocoliso, cercano a Fuerza Nueva.

Hasta seis personas fueron víctimas de agresiones policiales en el transcurso de manifestaciones; cuatro por el impacto de botes de humo o pelotas de goma, con pérdida de visión y “perjuicios estéticos muy graves”. José Manuel Eceolaza perdió el ojo izquierdo por un pelotazo el 27 de noviembre de 1979. Tuvo que dejar sus estudios en carpintería. Su “delito” fue protestar en Orereta por el Estatuto de los Trabajadores y el Plan Económico del Gobierno. 

La comisaría de La Salve (Bilbao), centro de tortura y violencia sexual

El informe repara en la perspectiva de género aplicada a la tortura. La Ley 12/2016 ya recoge la tipificación explícita de violencia sexual, así como física, psíquica y moral, aludiendo al hecho contrastado de que las mujeres que sufren torturas o malos tratos “enfrentan un riesgo específico añadido de sufrir actos de violencia sexual a causa de su género, orientación sexual o identidad de género”. Comentarios vejatorios sobre sus cuerpos, privación de productos de higiene personal cuando se encontraban con la regla, tocamientos, agresiones sexuales y violaciones. Incluso con objetos. Un testimonio del 23 de junio de 1973 señala a los agentes del cuartel de La Salve.

Esta mujer señala que la desnudaron, la insultaron, la colgaron de la trenza, la trataron de ahogar... Ella contaba: “El que me había detenido me dijo: ‘Como te ha dicho ese, no te va a quedar ningún agujero para mirar” y entonces, “me lo hizo por la boca. Cuando terminó, el capitán al mando dijo: ‘Écharle un jarro de agua para que le vaya todo para adentro y se acuerde de nosotros”. Los mismos guardias civiles le orinaron en la cara. Esta mujer contaba el “suplicio”, según sus palabras, que fue su vida con el recuerdo. No denunció. El informe recoge que “no se siente persona” desde entonces.

De las ocho personas fallecidas reconocidas en este último informe, dos estaban bajo custodia policial: una en coche policial, otra en dependencias policiales. Felipe Baz González, miembro de CC OO, fue disparado encontrándose detenido por la Guardia Civil. El balazo en la cabeza acabó con su vida. Tenía 19 años. Era 7 de enero de 1979. La versión del instituto armado fue que había sido un disparo fortuito. Sus amigos comentaron que les interceptaron pensando que habían robado un coche y que hubo maltrato y golpes. Otra versión dice que enfureció al agente al taparse los oídos por los gritos que estaban dando los guardias civiles. “No se realizó autopsia alguna. Al parecer, había prisa oficial por enterrarlo”, indican los investigadores. La familia se dio cuenta de nuevos agujeros de bala al desvestirlo en la funeraria. Tres impactos en el pecho. La familia y los amigos fueron amenazados por ahondar en el caso. “Nadie fue juzgado por esta muerte. La falta de transparencia y la inacción de la justicia ahondó, más si cabe, el dolor de la familia B.G.”, explican en el informe.

Dos personas de las estimadas en esta fase resultaron heridas de gravedad tras la explosión de bombas de grupos parapoliciales. Estos mismos grupos se identifican como autores de disparos de arma de fuego contra otras dos víctimas.

Por años, de estos nuevos 93 casos, el periodo entre 1983-1999 es el que mayores víctimas devuelve –42 registros–, seguido de 1976-1982 –31 casos–, 1961-1970 –10 más– y 1971-1975 –10–.

Toque de atención al Gobierno Vasco y al Parlamento Vasco

La Comisión de Valoración ha pedido mayor implicación al Parlamento Vasco, incluso llegando a solicitar la creación de una ponencia específica. El objetivo es “dar a conocer la sangrante realidad que representan las violaciones de derechos humanos objeto de esta ley [Ley 12/2016]”.  Juana Balmaseda explicó que hay una suma total de 417 expedientes sin valorar, aún pendientes. En este último año  y con 20 reuniones plenarias, se han alcanzado a resolver 96 de ellos, donde se han obtenido estos datos.

La falta de forenses ha llevado a la Comisión a parar su actividad. Lo explicaron así: “La razón de esta grave situación es la ausencia de médicos forenses que impide que podamos seguir resolviendo expedientes porque la ley obliga a que dichos profesionales emitan un informe y lo firmen para la resolución de cada petición”. Balmaseda subrayó que “este grave asunto trastoca y compromete el futuro inmediato del trabajo” de la Comisión. Afirman haber trabajado de forma “ejemplar” y “gratuita” usando el tiempo no laboral, sin ser reconocidos de ninguna forma. “La situación es insostenible”, afirman. “Es obligación por mandato legal de la Administración proveer los medios y las condiciones laborales justas para esta labor que no puede pretender que se vaya a realizar como si de un voluntariado se tratara: no es serio, ni digno, ni aceptable”.

En la presentación de los datos, han reconocido que la espera de algunas familias llega a los dos años: “Somos conscientes de que la tramitación de algunos expedientes está siendo excesivamente larga”. Se debe, según explican, a la “reapertura de diligencias judiciales, lo que obliga por ley a suspender la tramitación, o la tardanza en obtener informes médicos que sólo podían ser entregados a familiares directos”. Esto podría, argumentan, “incrementar el sufrimiento y la injusticia”. “Algunas víctimas están muertas, pero mucha gente de su entorno sigue viva y está esperando la respuesta y la reparación”, insisten.

El Archivo Militar de Ferrol obstruye el esclarecimiento de casos de violencia policial

La Comisión de Valoración, según explicaron, tiene “serias dificultades” para obtener información sobre los expedientes en el Archivo Militar de Ferrol, institución que “ha tenido comportamientos obstructivos porque ha establecido un nivel de exigencia superior al exigido por la propia ley, lo que ha obligado a reiterar las peticiones en más de una ocasión”.

No se lo ponen fácil tampoco los tribunales de la Comunidad Autónoma Vasca:  “El hecho de que no existan mecanismos de conexión dotados de recursos por el Departamento de Justicia dificulta el trabajo”.

 

 

 

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