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viernes, 2 de septiembre de 2022

Una Diada sin Partidos

La ANC ha convocado a una Diada que ponga al centro a la ciudadanía catalana y no a los partidos políticos, lo cual ha llevado a un desencuentro con el actual president de la Generalitat, Pere Aragonès.

Naiz nos hace un recuento detallado de la situación:


Aragonès no asistirá a la manifestación de la Diada en medio de una tensión creciente

A las puertas de la Diada de este año, el president de la Generalitat, Pere Aragonès, ha anunciado que no asistirá a la manifestación convocada por la ANC. La ausencia se produce en un momento de tensiones entre ERC y Junts, así como de la sociedad civil contra los partidos independentistas.

El president de la Generalitat, Pere Aragonès, no asistirá a la manifestación de la ANC por la Diada porque «considera que no sería coherente con el planteamiento que han hecho los propios organizadores».

Fuentes de Presidencia de la Generalitat han argumentado que se trata de una manifestación «contra los partidos políticos y las instituciones, y no contra el Estado español, que profundiza en las divergencias del independentismo».

La ANC ha convocado esta manifestación bajo el lema ‘Tornem-hi per vèncer: Independència’ (‘Volvamos para vencer: Independencia’) y en su manifiesto la entidad afirma que «se ha acabado esperar nada de los partidos, solo el pueblo y la sociedad civil organizada podrán alcanzar la independencia», y critica la mesa de diálogo.

Será la primera vez desde 2015, cuando Artur Mas presidía la Generalitat, que un president catalán no acuda a la manifestación de la Diada, ya que tanto Carles Puigdemont como Quim Torra asistieron a estas movilizaciones cuando encabezaban el Ejecutivo, igual que hizo Aragonès el año pasado.

Pese a su ausencia en la manifestación, las fuentes de Presidencia han apuntado que Aragonès llama a la ciudadanía a participar en los actos de la Diada y defiende que la independencia se conseguirá «solo unidos, calle, partidos e instituciones, pese a la diversidad de opiniones y estas divergencias».

Por eso, ha pedido que «el movimiento independentista evite mirarse de reojo entre los compañeros de viaje» y que la atención no se centre en si él participa o no en la manifestación, sino en que la ciudadanía se exprese en la calle a favor de la independencia.

Asimismo, las fuentes de Presidencia han concretado que el president participará en varios actos el 11 de setiembre, como la ofrenda al monumento de Rafael Casanova en Barcelona y en Sant Boi de Llobregat, otros actos organizados por entidades y presidirá el acto institucional de la Diada que se celebrará en Montjuïc.

ANC: «Los partidos independentistas se han acomodado»

En el manifiesto de la Diada de este año, la ANC destaca que «hace falta un nuevo envite por la independencia. Y viendo que, en estos momentos, los partidos autodenominados independentistas no se suman a ello, tendremos que encontrar nuevos caminos y seguir el ejemplo de movimientos no-violentos por la independencia como Gandhi en la India».

Según esta asociación civil, «hace falta corregir los errores de hace cinco años», entre ellos el de «no defender la independencia y considerar a España un estado democrático con el que se pueden negociar los derechos nacionales de Catalunya», ya que consideran que con un conflicto político de estas dimensiones «cualquier estado de tradición democrática habría intentado una solución pactada, como en Escocia o el Quebec».

Sobre los partidos independentistas, consideran que éstos «se han acomodado en las instituciones», y les echa en cara «someterse a la justicia española» tras las elecciones de 2017 y «dejar de lado el conflicto con España» después de las victoria con un 52% de los votos en 2021.

Tensión entre Junts y ERC

El anuncio de que Aragonès no asistirá a la manifestación de la Diada ha provocado un nuevo cruce de declaraciones entre Junts y ERC, con la ANC de por medio. En una publicación en Twitter, el vicepresidente de la Generalitat y consejero de Políticas Digitales y Territorio, Jordi Puigneró, ha afirmado que tanto él como los consellers de Junts asistirán a la manifestación: «Yo y los consellers de Junts sí que iremos a la manifestación de la Diada».

Asimismo, ERC ha asegurado en un comunicado que el partido «estará, como siempre, presente en todos los actos» de la Diada y anima a participar en todos ellos, así como en la manifestación de la ANC. Sin embargo, en el comunicado ERC ha afeado a la ANC el objetivo de la manifestación: «Nos gustaría cualquier entidad que convoca una manifestación lo haga a favor de la independencia y no en contra de los independentistas».

El pasado lunes, Junts hizo público el resultado de su auditoría del pacto de Govern con ERC, que concluye que «aleja» la independencia más que la acerca, según explicó el secretario general de JxCat, Jordi Turull, que dio de margen hasta pasado el debate de política general para «revertir» la situación.

«Así no podemos seguir», advirtió Turull a ERC en una rueda de prensa desde la sede de Junts en Girona, en la que compareció junto a la presidenta del partido, Laura Borràs. En la rueda de prensa, Borràs constató los «incumplimientos» de ERC en materia independentista que figuran en el acuerdo de Govern, y defendió «revertirlos».

Precisamente, este jueves la Mesa del Parlament se reafirmó en la suspensión de Borràs como presidenta de la Cámara, al tumbar las peticiones de reconsideración de Junts, entre ellas una en la que se esgrimía que el informe no vinculante del Comité de Derechos Humanos de la ONU es también «aplicable» a la líder del partido.

Ese movimiento, en cambio, no varió el desenlace esperado: todos los representantes de los grupos en Mesa y Junta, a excepción de Junts, rechazaron admitir a trámite la reconsideración, al considerar que, en base al reglamento, su suspensión no entra en los supuestos contemplados para ser reconsiderada por la Mesa.

Desde ERC se han mostrado muy críticos con ese intento de Junts de equiparar este caso con el dictamen de la ONU, al opinar que se hace un «flaco favor» al independentismo; en cambio, desde JxCat se ha evidenciado la indignación con la decisión de no admitir a trámite la reconsideración o permitir un posicionamiento jurídico de los letrados, un hecho que consideran «inaudito» y sin precedentes en la cámara.

El 17A, ejemplo reciente

El pasado 17 de agosto, cuando se cumplían cinco años de los atentados de las Ramblas y Cambrils, se vivieron momentos de tensión entre algunos manifestantes y los representantes políticos. Entre gritos de «queremos saber la verdad», algunos concentrados incluso llegaron a romper el minuto de silencio en memoria de las víctimas.

Tras el minuto de silencio, Laura Borràs acudió a saludar a algunos de los concentrados que la aclamaban al grito de «presidenta». Además, criticó a la vicepresidenta de ERC, Alba Vergés, no acudir al acto a pesar de haber asumido las funciones de Borràs.

 

 

 

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martes, 23 de agosto de 2022

En Memoria de Michael Collins

Naiz ha publicado este reportaje en memoria de Michael Collins, gran líder de la autodeterminación irlandesa con respecto al yugo colonial inglés. 

Recordemos que la criminalización de quienes han ofrendado su visa a la libertad de los pueblos es un recurso utilizado lo mismo por Londres que por Madrid o París como parte de su negativa a reconocer el derecho a la autodeterminación de las naciones históricas bajo su dominio.

Adelante con la lectura:


Cien años de la muerte de Michael Collins, el eterno insurgente irlandés

Michael Collins siempre será recordado por su papel de líder revolucionario clave en la creación de la Irlanda moderna. “The Big Fella” (El gran tipo), apodo por el que se le conocía, murió hace un siglo, el 22 de agosto de 1922, en el transcurso de una emboscada, cuando apenas tenía 31 años.

Koldo Landaluze

El 24 de abril de 1916, coincidiendo con el Lunes de Pascua, diferentes organizaciones republicanas e independentistas iniciaron una insurrección armada en Dublín que fue considerada el prólogo del proceso de emancipación irlandesa. Dos mil insurgentes, sin apenas entrenamiento militar y escasamente armados, tomaron las calles de Dublín para enfrentarse al todopoderoso y experimentado Ejército del Imperio británico.

Orquestado por la Hermandad Republicana Irlandesa, el Éirí Amach na Cásca (Alzamiento de Pascua en gaélico) contó con la colaboración del grupo Voluntarios Irlandeses, del Ejército Ciudadano Irlandés y del Consejo de Mujeres Irlandesas, que contribuyó con trescientas voluntarias que aportaron todo tipo de ayudas y refuerzo en el cruento combate que se estableció en las calles.

Entre los combatientes se encontraba Michael Collins, un joven de 25 años que, tras abandonar su Cork natal y trabajar en una oficina de correos en Londres, entró a formar parte de la Hermandad Republicana Irlandesa (IRB), una organización clandestina y revolucionaria que luchó por la independencia de su país.

El Gobierno británico envió a Dublín 16.000 soldados y un millar de policías que se hicieron con el control de la ciudad el 29 de abril, tras varios intensos días de lucha que se saldaron con el fallecimiento de 132 británicos y 64 irlandeses, además de muchos heridos. Los dirigentes de la rebelión fueron apresados, encarcelados y la mayoría de ellos, dieciséis (entre los cuales estaban el marxista James Connolly y Patrick Pearse) fueron ejecutados cinco días después.

La mayoría de los rebeldes capturados fueron recluidos en Froncoch, en el norte de Gales. Allí Collins, con la ayuda de sus compañeros de la IRB, organizó a los prisioneros y, cuando fueron liberados a finales de 1916, regresó a Irlanda para gestionar un fondo de ayuda para las víctimas de la insurrección.

Fue entonces cuando mostró sus grandes cualidades estratégicas, potenciando los ideales de la causa del republicanismo irlandés y creando una formidable red de inteligencia. En el ámbito militar, la IRB reorganizó la dirección de los Voluntarios Irlandeses que habían participado en la insurrección. También destituyó al dirigente fundador del Sinn Féin Arthur Griffith y, en noviembre de 1917, Eamon de Valera fue elegido presidente tanto de los Voluntarios como del Sinn Féin.

De Valera fue uno de los veteranos que sobrevivió en la insurrección y era visto por Collins y la IRB como un republicano más firme que Griffith. Por su parte, Collins asumió la dirección de la organización de los Voluntarios y la secretaría de la IRB, y participó en la organización de varias campañas electorales del Sinn Féin.

Mientras todo ello se desarrollaba en la trastienda política, en las calles de Irlanda se difuminaba el apoyo que la población había mostrado al Ejército británico al inicio de la Primera Guerra Mundial debido a las ejecuciones derivadas del Alzamiento de Pascua, la amenaza del servicio militar en Irlanda y el continuo fracaso del Gobierno irlandés para implantar el “Home Rule”, estatuto que dotaba de cierta autonomía a la isla.

Pericia demostrada en el tablero de juego real

A este ambiente tensionado también se sumó otra evidencia, la fuerte pujanza revolucionaria que recorría Europa y a la que los irlandeses no fueron ajenos. Connolly y su Partido Laborista no supieron, o no quisieron, sacar provecho de lo que bullía en la sociedad y delegó en los nacionalistas el factor independentista.

El Partido Laborista irlandés no presentó candidatos en las elecciones generales de diciembre de 1918 y renunciaron a favor del Sinn Féin, que logró 73 de los 106 escaños con la plataforma de una República de toda Irlanda. Collins fue elegido por Cork South y Sinn Féin se negó a ocupar sus escaños en Westminster, organizando un parlamento propio en Irlanda. Su primera reunión, celebrada en enero de 1919, reafirmó la declaración de la República que se adoptó originalmente en el arranque del Alzamiento de Pascua.

De Valera fue elegido presidente y nombró un gabinete que incluía a Collins como ministro de Economía, el cual organizó un préstamo nacional de 500.000 libras para financiar al Gobierno, sobre todo para reforzar la operación de los Voluntarios Irlandeses que, por aquellos días, se empezó a conocer como Ejército Republicano Irlandés (IRA). La ayuda económica, proveniente de Irlanda y del exterior, fue cuantiosa y su éxito provocó que incluso Lenin pidiese al Gobierno soviético que organizara un préstamo similar.

Desde las sombras, Collins comenzó a demostrar su pericia en el tablero de ajedrez y tuvo claro que cada movimiento de piezas obedecía a una cuestión única, desbaratar la operación del Gobierno británico en Irlanda por todos los medios posibles. Se convirtió en el director de inteligencia del IRA y presidente de la IRB. El IRA ejecutó asaltos para conseguir armas y fondos, ejecutando a destacados miembros de la Administración británica. Su estrategia de guerra de guerrillas, estudiada a partir de la experiencia de los bóers en Sudáfrica, provocó que Collins fuese el hombre más buscado de Irlanda. Se impuso la ley marcial y esta llegó acompañada por una represión feroz e implacable que tuvo como protagonistas a varias fuerzas paramilitares conocidas como los Auxiliares y los Black and Tans, integrada por excombatientes de la Primera Guerra Mundial.

Quitada la correa a estos auténticos perros de presa, el terror se instauró en Irlanda: los paramilitares británicos cometieron todo tipo de atrocidades, arrasaron pueblos y ciudades; fue tal el terror que sembraron que los británicos, temiendo una revolución social, pusieron sobre la mesa su carta Orange, dividiendo la isla con la Ley de Gobierno de Irlanda de 1920. De este modo cedió el control del norte, el Úlster, a los reaccionarios orangistas.

«Mi propia sentencia de muerte»

Prendida la mecha, la guerra se intensificó y el 21 de noviembre de 1920, en el conocido como “Domingo Sangriento”, Collins ordenó la ejecución de dieciocho agentes que pertenecían a la inteligencia británica. Por su parte, los Auxiliares respondieron ese mismo día irrumpiendo con sus vehículos acorazados en Croke Park (Dublín), donde se celebraba un partido de fútbol. Los paramilitares dispararon a discreción contra la multitud que se encontraba en las gradas y a los jugadores de campo. Murieron catorce personas y cientos resultaron heridas.

El 11 de julio de 1921 se declaró una tregua y un grupo de la República Irlandesa, encabezado por Griffith y Collins, partió hacia Londres a negociar con el Gobierno británico. Fruto de ello fue el tratado que puso fin a la guerra entre ambos países y se declaró el Estado Libre Irlandés –a excepción de los seis condados del Norte–. Tras la firma, Collins pronunció una de sus frases más famosas: «He firmado mi propia sentencia de muerte».

En agosto de 1922, cuando aún no había cumplido los 32 años de edad, el carismático líder independentista se dirigió hacia el sur de Irlanda con la esperanza de llegar a un acuerdo con los rebeldes “antitratado” y, de ese modo, poner fin a la Guerra Civil. Desoyó los consejos que le recomendaron no acercarse a la zona y el 22 de agosto, su convoy fue emboscado en Béal na mBláth, en la carretera entre Bandon y Macroom y, Collins, conocido como “The Big Fella”, recibió un tiro en la cabeza cerca del lugar que le vio nacer.

 

 

 

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jueves, 7 de julio de 2022

La Independencia al Centro del Debate

A poco de haber culminado con gran éxito la Vía Pirenaica junto a Gure Esku, la ANC anuncia su nueva propuesta soberanista.

Naiz nos comparte esta información:


La ANC llama a movilizarse en la Diada para que la independencia «vuelva al centro del debate»

La ANC ha convocado una manifestación para el día de la Diada para reivindicar que la cuestión de la independencia de Catalunya «vuelva a estar en el debate político».

La presidenta de la ANC, Dolors Feliu, ha apelado este jueves a la sociedad civil catalana a manifestarse en la Diada de este año, el próximo 11 de setiembre, bajo el lema «Volvamos para vencer: Independencia». Así, Feliu ha explicado que la movilización busca que la independencia «vuelva a estar en el centro del debate político».

Feliu ha instado a los y las catalanas a que salgan a la calle a apoyar esa reivindicación: «Haremos que la independencia vuelva a estar en el centro del debate político, y esto debe hacerlo la gente. Solo la gente puede hacer que haya este cambio. No podemos confiar en los partidos», ha asegurado en una rueda de prensa con el vicepresidente de la entidad, Jordi Pesarrodona, el miembro de la junta de Òmnium Cultural Jordi Arcarons y el presidente de la Asociación de Municipios Independiente (AMI), Jordi Gaseni.

Pesarrodona ha explicado que la Diada de este año debe ser la reafirmación de que el pueblo catalán impulsará la independencia, y cree que «cuando el pueblo está movilizado y va a una es cuando todos los que deben seguir el mandato del pueblo tiran adelante». Por ello, ha pedido volver a movilizar la calle en protestas pacíficas porque, a su juicio, cuando la sociedad civil está organizada es «imparable».

«Lucha y no rendición»

«Lucha y no rendición», ha reclamado Feliu, tras señalar que el movimiento independentista vive un momento de remontada y de cambio de ciclo, después de lamentar que en los últimos años la independencia no haya estado en el centro de las cuestiones de los partidos ni del debate político.

Desde Òmnium, Jordi Arcarons ha advertido de que no renunciarán a movilizarse por la libertad y la independencia de Catalunya, por lo que ha pedido «volver a la calle para denunciar un Estado que hace tiempo que ha renunciado a defender los intereses de los catalanes y se sigue reprimiendo un movimiento político legítimo».

«Hemos venido a ganar la libertad del país, y lo tenemos que conseguir en muchos frentes, y la calle es uno de los primordiales. Ante un Estado que nos reprime y que nos espía, hay que volver a salir a la calle», ha resaltado.

El presidente de la AMI, Jordi Gaseni, ha recordado que en la Diada de este año se cumplirán cinco años del referéndum del 1-O, y cree que es una ocasión para «volver a dar un mensaje potente de cara al exterior, pero también» de cara a la población catalana.

Tras subrayar el papel del municipalismo en la lucha por la independencia, ha pedido «ir más unidos que nunca, porque ir separados es dar la victoria» al Estado español.

Camiseta negra

Durante el acto, Pesarrodona ha anunciado que la camiseta de este año de la Diada será negra, alegando que simboliza «la lucha y la no rendición». «Recordemos la bandera de Santa Eulàlia, resistencia hasta el final», ha dicho en referencia a la bandera negra con una cruz y una estrella blanca que enarbolan los independentistas en concentraciones y actos a favor de la autodeterminación.




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jueves, 24 de marzo de 2022

Catalunya va a Estrasburgo

El españolismo más cavernícola ha quedado expuesto por completo. Toda la voluntad humanitaria que pregonan cuando de Ucrania se trata queda en papel mojado cuando se trata del Sahara Occidental y aún más cerca, de la Catalunya asediada desde el 1° de octubre de 2017.

En este último tema, los represaliados catalanes ya han salvado el último escollo para llevar a Europa su caso.

Aquí lo que nos reporta Naiz:


Un TC dividido rechaza el recurso de amparo de Junqueras y Romeva por la sentencia del procés

El Tribunal Constitucional español ha rechazado los recursos de amparo presentados por Oriol Junqueras y por Raül Romeva contra la sentencia del procés por la que fueron condenado a trece y doce años de prisión, respectivamente. Ha habido tres votos particulares entre los nueve emitidos.

El Tribunal Constitucional ha rechazado los recursos de amparo que presentaron el exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras y el exconseller Raül Romeva contra la sentencia del Tribunal Supremo que les condenó a trece y doce años de cárcel por sedición y malversación, respectivamente, por el procés.

No ha habido unanimidad en el fallo del TC, ya que entre los nueve votos emitidos ha habido tres votos particulares de los magistrados María Luisa Balaguer, Juan Antonio Xiol –vicepresidente del TC– y Ramón Sáez. En la deliberación no han participado los magistrados Antonio Narváez y Cándido Conde-Pumpido, porque se abstuvieron tras ser recusados por algunos de los condenados. Tampoco lo ha hecho Alfredo Montoya, de baja por enfermedad.

El texto completo de la resolución judicial se conocerá este jueves.

Los primeros recursos que resolvió el alto tribunal español por las sentencias del procés fueron los de los condenados por desobediencia, los exconsellers Carles Mundó y Meritxell Borrás, y se rechazaron por unanimidad.

Sin embargo, una vez que se han abordado las sentencias por sedición, la unanimidad se rompió y se rechazaron con dos votos contrarios, que ahora se han ampliado debido a la incorporación de nuevos magistrados considerados progresistas.

Jurídicamente, el recurso de Junqueras era el más complicado y extenso de todos los condenados por las diversas vulneraciones de derechos fundamentales que planteaba en su escrito, cuya ponencia ha correspondido al presidente del tribunal, Pedro González Trevijano.

Tras el de Junqueras, el TC deberá resolver los recursos de Dolors Bassa y Joaquim Forn, los últimos que quedan pendientes. En principio se prevé el fallo para este jueves y todo apunta a que también serán desestimados.

Recurso ante el TEDH

Una vez que el tribunal ha desestimado estos recursos, los condenados ya pueden recurrir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que es su objetivo final en su recorrido judicial. Y esa es la vía que tomarán Junqueras y Romeva, tal como han anunciado este miércoles en redes sociales.

«Hoy, cuatro años después del exilio de Marta Rovira, el TC tumba nuestros recursos contra la sentencia del 1-O. Los tiempos no son inocuos. Y no por previsible es menos injusta la condena. Llevaremos nuestra causa a Europa para que esta persecución no quede impune», ha apuntado el presidente de ERC.

En parecidos términos se ha expresado Romeva: «Casualmente, el día que se cumplen cuatro años del inicio del exilio de nuestra secretaria general, Marta Rovira, y que algunos volvíamos a prisión, el TC rechaza nuestro recurso de amparo. Ahora es la hora de ir a Europa. La represión no puede quedar impune».

También ERC, desde su cuenta oficial en Twitter, ha denunciado que «la represión es la única arma del Estado español para combatir el movimiento independentista. Pero, lejos de derrotarnos, ¡nos legitiman! La vía judicial continúa en Europa. ¡No desfallecemos!».




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lunes, 21 de marzo de 2022

Zelensky Émulo de Aznar

Las así llamadas democracias occidentales se volcaron por completo en apoyo del comediante Volodimir Zelensky tan pronto los primeros misiles rusos hacían trizas el costoso material bélico que la OTAN había venido almacenando en Ucrania como parte de la constante amenaza en contra de Moscú.

Ha llegado el turno por parte de Zelensky de demostrar cuan democrático es y lo ha hecho a la manera de José María Aznar y Baltasar Garzón, inhabilitando once partidos políticos.

Pero no ha quedado ahí, además de todo, ha aprovechado para demostrar que también es todo un halcón en la mesa de negocaciones. Con sus principales ciudades en estado de sitio y sin la capacidad de enviar ayuda por tierra desde Kiev a ninguna de las localidades asediadas por las tropas rusas, ha salido a decir que no reconoce el derecho a la autodeterminación de Donbass ni el de Crimea.

Por último, en el artículo de Naiz donde se nos informa de todo lo anterior, también nos anuncian que una versión girasolada de los "cascos blancos" ya opera en Ucrania; el Batallón Azov destruye algo e inmediatamente después se dice que fue Rusia. De librito, vaya.

Lean por favor:


Zelensky suspende la actividad de once partidos y rechaza reconocer la independencia del Donbás

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, ha anunciado la suspensión de la actividad de once partidos mientras dure la ley marcial por sus vínculos con Rusia. Además, ha descartado reconocer la independencia del Donbás y la soberanía rusa sobre Crimea.

Zelensky ha suspendido la actividad de once partidos de la oposición, mientras en Mariúpol, el Ayuntamiento ha denunciado el ataque a una escuela de arte que servía de refugio a más de 400 personas.

«El Consejo Nacional de Seguridad y Defensa ha decidido, dada la guerra a gran escala y los vínculos de algunas estructuras políticas con este estado (Rusia), suspender cualquier actividad de una serie de partidos políticos durante el período de la ley marcial», ha explicado Zelensky en un vídeo difundido de madrugada en los canales oficiales del Gobierno ucraniano.

En concreto, los partidos cuya actividad ha sido suspendida son Plataforma de Oposición - Por la Vida, Partido Sharia, Nuestro, Oposición de Izquierda, Unión de Fuerzas de Izquierda, Estado, Partido Socialista Progresista de Ucrania, Partido Socialista de Ucrania, Socialistas y Bloque de Vladimir Saldo.

Zelensky, que pertenece al partido Servidor del Pueblo, ha señalado que el Ministerio de Justicia ya ha recibido instrucciones de tomar de inmediato medidas integrales para prohibir las actividades de estos once partidos políticos.

«Quiero recordar a todos los políticos de cualquier campo: la guerra muestra muy bien la escasez de ambiciones personales de aquellos que intentan poner sus propias ambiciones, su propio partido o carrera por encima de los intereses del Estado, los intereses del pueblo», ha señalado el presidente ucraniano.

El líder ucraniano ha advertido de que «cualquier actividad encaminada a escindirse o colaborar no tendrá éxito» y recibirá «una respuesta difícil».

Rechaza la independencia del Donbás

Asimismo, ha insistido en que está preparado para negociar con el presidente ruso, Vladímir Putin, pero ha descartado reconocer la independencia del Donbás y la soberanía rusa sobre Crimea.

En una entrevista con la CNN, el mandatario ha afirmado tajante que no asumirá «ningún compromiso que afecte a la integridad territorial y a la soberanía» de Ucrania.

Ataque a una escuela

Mientras, el Ayuntamiento de Mariúpol ha denunciado este domingo un ataque ruso contra una escuela de arte que servía de refugio a más de 400 personas, muchas de las cuales se encuentran todavía bajo los escombros.

El ataque tuvo lugar el sábado contra la Escuela de Arte G12, situada en el distrito de la Margen Izquierda de la ciudad, de acuerdo con las autoridades.

«Se sabe que el edificio ha sido destruido y los civiles todavía están bajo los escombros. Se está especificando información sobre el número de víctimas», dice el mensaje, publicado este domingo en la cuenta de Telegram del Ayuntamiento.

Las autoridades de Mariúpol acusaron el viernes a Rusia de otro bombardeo contra un refugio del Teatro Dramático de la localidad, que habría sepultado a más de 1.300 civiles en su interior. Unas 130 personas han sido rescatadas hasta el momento de allí, si bien el sábado las operaciones transcurrieron con particular lentitud por la intensidad de los combates.

Sin embargo, el Ministerio de Defensa de Rusia negó cualquier tipo de implicación en lo ocurrido y acusó directamente al Batallón Azov, un grupo paramilitar neonazi, de ser responsable de esta «nueva provocación sangrienta».

 

 

 

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miércoles, 16 de marzo de 2022

Gil de San Vicente | Breve Historia del Internacionalismo (VII de X)

Desde el portal de Rebelión traemos a ustedes una entrega más de la serie de Iñaki Gil de San Vicente titulada 'Breve historia del Internacionalismo'.

Disfruten la lectura:


IV Internacional

Iñaki Gil de San Vicente

Hemos visto en la VI entrega que ya para 1918 empezaron a surgir diferencias dentro del diverso bloque revolucionario que había roto definitivamente desde 1914 con la II Internacional, con su reformismo y con su apoyo reaccionario a la burguesía desde otoño de 1918 cuando la oleada revolucionaria crecía por Europa, sobre todo en Alemania. Entre los bolcheviques una de las discusiones más tensas fue la de si ceder o no amplios territorios a Alemania en marzo de 1918 para obtener la paz y asegurar la victoria revolucionaria. No debe extrañarnos la permanencia del debate teórico en la mitad de las tremendas luchas sociales de la época: esa es una de las características del marxismo.

En medio de aquellas discusiones estalló en septiembre de 1920 la huelga metalúrgica italiana por citar un solo ejemplo del contexto occidental, pero también estalló la gran huelga en la Patagonia argentina de 1920 para colectivizar la tierra y el trabajo. Citamos aquella impresionante rebelión tan lejana de Europa para mostrar que la lucha de clases era mundial, este sería uno de los puntos de choque entre práctica internacional de la URSS y la IV Internacional desde 1938.

Pero vayamos paso a paso. En el invierno de 1921 las terribles condiciones de vida causadas por la IGM y después por la invasión de doce ejércitos imperialistas en apoyo a la contrarrevolución, originaron revueltas campesinas y la sublevación de Kronstadt en la URSS, que abrió un duro y polifacético debate que adquirió diversos contenidos posteriores al calor de las discusiones sobre la Nueva Política Económica (NEP). Se tensionaron los debates al conocerse los últimos textos de Lenin contra la burocracia y la corrupción, que coincidía en parte con las denuncias de otras corrientes del partido que habían denunciado lo mismo desde comienzos de 1919 como la Oposición Obrera.

La situación se agravó desde el invierno de 1922-23 al conocerse los últimos documentos de Lenin –«Testamento»–, en los que además de otras críticas y propuestas para cambiar en profundidad al partido y la política del gobierno, también pedía la retirada de Stalin de su cargo de secretario general. Es en este contexto en el que Lenin propone a Trotsky combatir juntos la burocratización. En octubre de 1923 casi medio centenar de viejos bolcheviques históricos firmaron un manifiesto contra la burocratización, que sería la base de la llamada Oposición de Izquierda. En enero de 1924 murió Lenin: no podemos extendernos ahora sobre por qué se decidió ocultar el «Testamento» a los pueblos de la URSS, ocultación que traería nefastas consecuencias al facilitar el avance burocrático.

En 1924 el pensamiento crítico iba siendo silenciado en su totalidad: Rosa Luxemburg, asesinada por proto-nazis y socialdemócratas, desaparece de la vida intelectual, por citar un solo caso. En 1925 Trotsky fue desplazado del comisariado de Guerra, así como Zinóviev y Kámenev, entre otros miembros que la llamada Nueva Oposición. Mientras tanto, la NEP fue mejorando las condiciones de vida lo que aumentó el apoyo popular a las corrientes oficiales del partido, debilitando a las críticas; con esto a su favor, la dirección del partido en 1926-27 fue barriendo a la Oposición Unificada, a los firmantes de la Carta de los Ochenta y Cuatro, etc., depurando del Politburó y del Comité Central a sus representantes, Trotsky fue expulsado del partido en diciembre de ese año, y de la URSS en enero de 1929.

Además de mejorar las condiciones sociales, la NEP hizo resurgir la pequeña burguesía industrial y comercial, los campesinos ricos que apoyaban las tesis de Bujarin resumida en su consigna de «¡Enriqueceos!», favoreciendo el crecimiento de una casta burocrática poco concienciada y bastante obediente al partido. La Huelga General británica de 1926, las insurrecciones chinas de 1927 y otras luchas internacionales propiciaron fuertes debates porque la izquierda denunciaba que la política oficial soviética beneficiaba a las burguesías británica y china. Su denuncia, empero, apenas era escuchada fuera círculos militantes porque la recuperación económica legitimaba a la dirección del partido, pero sí era estudiada por comunistas internacionales que se organizaron en un grupo crítico en el VI Congreso de la Internacional Comunista de 1928.

La IC se estaba convirtiendo en una oficina internacional de Moscú, cuando lo que hacía falta era precisamente establecer una interacción ágil entre las luchas mundiales, por ejemplo, con la lucha de clases en el Caribe y el asesinato de Mella en México de 1928 cuando dirigía la lucha revolucionaria en Cuba, su patria, con los esfuerzos del sector de Mariátegui en Perú, con la Rebelión Roja en El Salvador de 1932, etc.

Para 1927 habían surgido los primeros síntomas de agotamiento de la NEP que llegaría a su fin en 1929 con una crisis muy seria, agravada por el cerco imperialista. Se rompió el bloque Stalin-Bujarin con el comienzo del poder definitivo del primero que inició una desesperada industrialización y un feroz ataque a los campesinos ricos para obligarles a colectivizar las tierras. Las consecuencias fueron tremendas: sabotajes de campesinos ricos y hambrunas devastadoras. Para recuperar el orden y superar la crisis, el partido atacó a la izquierda crítica, a los obreros que protestaban, y a los nuevos ricos, en un contexto europeo marcado por el ascenso del nazifascismo sobre todo desde finales de la década de 1920.

Aún la izquierda no se había planteado organizarse fuera de la IC porque creía que podía reorientarla desde dentro, pero dos hechos acaecidos en 1933 le hicieron desistir: uno, el inicio expulsiones y encarcelamientos en las organizaciones del PCUS de decenas de miles de miembros; y dos, la línea oficial contra el nazismo originó una severa crítica y sobre todo una estrategia muy diferente a la de la IC. Estos dos procesos fueron la gota de la paciencia y los grupos críticos comprendieron que necesitaban de una organización propia para superar las crecientes barreras impuestas por la IC y por la burguesía: así en verano de 1933 se creó la Liga Comunista Internacional. Pensaron que la Internacional Comunista estaba llevando al desastre la lucha revolucionaria y que era necesario avanzar en la confluencia de sectores desde los problemas diversos en sus formas pero iguales en el fondo de cada país. No se pretendía crear una organización vertical, desde arriba, sino desde el acercamiento sustentado en las luchas concretas.

Estas intenciones chocaban, como hemos dicho, con las crecientes represiones en la URSS y el obstruccionismo de la IC, además de la vigilancia burguesa, de modo que el desarrollo organizativo fue lento y entrecortado, pero a pesar de ello entre 1933 y 1936 se fueron tejiendo lazos entre diversos grupos marxistas internacionales de manera que en verano de ese 1936 tuvo lugar en Ginebra la primera reunión de la IV Internacional con poca asistencia, mal organizada y con un texto oficial a debate que Trotsky redactó a vuela pluma por los escasos recursos de que disponía en su exilio en Noruega.

Por el contrario, las organizaciones y partidos integradas en la Internacional Comunista crecían atraídas por el prestigio de la URSS, que aparecía como la única fuerza que podía parar el avance nazifascista y detener una guerra que se veía cada vez más cercana. Entre 1936 1938, fecha oficial de la creación de la IV Internacional, gran parte del esfuerzo de los grupos que ya asumían su trotskismo tuvo que dedicarse a resistir los golpes mortales asestados por el PCUS dentro y fuera de la URSS. Un caso especialmente grave por sus repercusiones fue el del exterminio de la llamada «vieja guardia bolchevique» en las purgas de Moscú y los sucesivos asesinatos de familiares de Trotsky y de personas muy allegadas a él. Otro caso fue el del secuestro y desaparición del catalán Andreu Nin en 1937 a manos de la GPU en la mitad de la guerra contra el nazifranquismo, así como la persecución del POUM, de colectivos anarquistas y comunistas críticos, del Consejo de Aragón a manos de tropas del PC español, etc.

Pese a estas persecuciones, los últimos textos de Trotsky muestran un optimismo sobre el futuro de la IV y de la revolución mundial entonces comprensible pero que no aguantaría el desarrollo de las contradicciones generadas por la IIGM. El ascenso nazi indicaba el miedo creciente del bloque burgués a la fuerza obrera. Los informes que llegaban de la URSS indicaban que la crisis de la NEP debilitaba el apoyo obrero al PCUS, la extrema gravedad de la crisis de 1929, agudizada desde 1933, disminuía la capacidad burguesa para conceder reformas, la lucha de clases en el Estado francés, la guerra en el Estado español, la proximidad de una nueva guerra mundial…

Teniendo esto en cuenta, Trotsky creyó que la burocracia rusa no sobreviviría a la guerra con Alemania, que ya veía como inevitable en 1935, porque esa desafección se reforzaría con la guerra dando paso a una «revolución política» que derribaría a la burocracia. La oleada de luchas clasistas y de golpes fascistas demostraría que, pese a derrotas como la de «Viena la Roja» en 1934 o la del Frente Popular francés en 1938, pensaba que el capitalismo había entrado en una inevitable fase de decadencia de la que no podría recuperarse. Por el contrario, un sector del trotskismo o corrientes muy cercanas pensaba que era prematuro organizar la IV porque no existían las condiciones para ello.

Todo parecía indicarle a Trotsky que era urgente crear la IV porque se estaba entrando en una fase prerrevolucionaria. Pensó que la revolución internacional se acercaba a gran velocidad convencido de que ni el nazifascismo, ni las fuerzas de alienación y represión de la burguesía «democrática» podrían contener ese avance. Su concepción mundial de la lucha de clases le permitía comprender la importancia del campesinado pero las luchas de liberación nacional antiimperialista generalizadas a raíz de la IIGM desbordaron sus expectativas. Naturalmente, es imposible saber en qué y cómo hubiera variado sus ideas durante 1940-45, o después si hubiera vivido.

No faltan personas que van desde la derecha hasta la izquierda, que sostienen que tal vez la razón principal de su asesinato fuera esta: impedir que siguiera pensando. Se ha definido a Lenin como «un cerebro en acción», y Trotsky era una de las personas comunistas de aquella época que no le andaba a la zaga. Una de sus mayores aportaciones fue la de actualizar a las condiciones de los años ’30 en un esfuerzo sostenido desde 1905 la teoría de la revolución permanente inicialmente desarrollada por Marx y Engels en la mitad del siglo XIX y aceptada comúnmente hasta la mitad de la década de 1920 cuando se impuso la teoría del «socialismo en un solo país».

Trotsky no pudo acudir a la inauguración de la IV Internacional en París en diciembre de 1938, porque su vida estaba en peligro, otros delegados tampoco fueron al no poder superar los impedimentos de todos tipo, pero sobre todo, los estatutos que se debatieron estaban escritos en forma de borrador ya que la persona encargada de redactarlos, Rudolph Klement, había sido secuestrada pocos días antes por agentes de la URSS, y otros destacados dirigentes como Wolf, Reiss, el hijo de Trotsky Sedov, etc., habían sido asesinados, y por si fuera poco uno de los representantes del trotskismo en la URSS era agente del GPU: Zborowski.

El documento inaugural «el partido mundial dela revolución socialista», los cuatro puntos básicos del documento se sostienen sobre estas afirmaciones: 1) las fuerzas productivas capitalistas han dejado de crecer; 2) las condiciones objetivas para la revolución están dadas, pero no las condiciones subjetivas; 3) la burocracia se ha convertido en un freno para el desarrollo de la URSS; y 4) el movimiento obrero ha de asumir la defensa de la URSS ante el inminente ataque imperialista.

Ya en 1940 surgió la primera escisión seria en la IV Internacional cuando un sector denunció la invasión de Finlandia por la URSS en la llamada «guerra de invierno». La respuesta de Trotsky expuesta en su texto Balance de los acontecimientos en Finlandia de abril de 1940, fue fulminante: la URSS debe impedir que Finlandia y con ella el decisivo mar Báltico, caigan en poder de los nazis que quieren cercar a la URSS por el norte para ocupar Leningrado más fácilmente, por lo tanto y en vista a la guerra mundial que se avecina, los comunistas deben defender a la URSS y no apoyar al gobierno derechista de Finlandia que apoyará a los nazis para aplastar a la URSS.

Trotsky es asesinado poco después por un agente ruso en 1940 en medio de una persecución implacable contra su familia y allegados, como hemos dicho. La URSS entregar a la Gestapo listados con disidentes comunistas críticos antes de la invasión nazi, y desde 1945 los persigue en Europa del Este. También son reprimidos en Japón, Alemania, Vietnam, China, Francia, Yugoslavia…En Gran Bretaña y EEUU organizaciones y militantes son represaliados, encarcelados… La IV salió muy debilitada de la IIGM pero creía tener a su favor el hecho de que 1943 y sin apenas consulta alguna, Moscú disolvió la Internacional Comunista dejando huérfano al proletariado mundial, vacío que no fue llenado por la creación en 1947 de la Kominform.

La IV creía tener un buen futuro interpretado desde el pasado cuando precisamente empezaban a surgir los profundos cambios socioeconómicos y geopolíticos creados por la guerra. Es esa debilidad la que hace que el primer encuentro de 1946 sólo sea para preparar el definitivo de 1948 que constata que todavía no existía ninguna organización de masas con militantes experimentados integrada en la IV, lo que limita mucho su incidencia en la oleada de luchas sociales y antiimperialistas que recorre el planeta.

Pero los cambios socioeconómicos y sociopolíticos desbordaban ya la dirección de la IV que seguía pensando según el optimismo de Trotsky de finales de los ’30. La burocracia no se había hundido y el capitalismo empezaba una fase expansiva. Pese a la recuperación de la lucha de clases, el proletariado occidental seguía mirando a la URSS que no quería azuzar las tensiones en Occidente y chocaba con Yugoslavia, además empezaba a ser dopado por la recuperación económica y las primeras reformas del «Estado del bienestar» (¿?). El antiimperialismo crecía más allá de lo analizado muy rigurosamente por Trotsky en 1938, aumentando la desorientación de la IV.

La crisis de dirección estalló en 1953 cuando el grueso del Secretariado afirmó que la guerra fría y la inminencia de la IIIGM provocaría la «revolución política» en la URSS, lo que haría que los partidos y sindicatos stalisnistas se sumasen a la lucha revolucionaria: era, por tanto, necesario integrarse en ellos, hacer entrismo. Muchas organizaciones trotskistas se negaron porque sostenían que esos partidos y sindicatos ya habían perdido su identidad marxista y no la recuperarían nunca. La IV se rompe al surgir diversas alianzas entre las que destacan, por un lado, el Comité Internacional que mantiene las tesis originarias, y por el contrario el Secretariado Internacional partidario del entrismo, y entre ambas, una amplia gama.

Sin embargo, una vez más, la realidad supera a las dos grandes corrientes: la muerte de Stalin en 1953, las revueltas en el Este de Europa, la revolución china, la guerra de Corea, las luchas y represiones en muchos países, el reformismo socialdemócrata y el keynesianismo, la guerra cultural contra el socialismo, el Informe Jrushchov, etc., someten a las dos grandes corrientes de la IV a una tensión creciente porque deben responder a situaciones difíciles. Por ejemplo, en 1961, Pablo, una de las figuras más destacadas del Secretariado Internacional es detenido en el Estado francés cuando llevaba armas al FLN argelino en su guerra de liberación nacional contra la ocupación francesa.

La nueva crisis estalla en 1963 con la chispa de la Revolución Cubana y ambas fracciones se unen en el nuevo Secretario Unificado porque entienden que Cuba ha abierto una fase revolucionaria en América. Gran parte de la nueva dirección pensaba que esas luchas antiimperialistas que incluso recurrían a la lucha armada representaban a las nuevas fuerzas emancipadoras fundamentales del proletariado mundial, y siguiendo el ejemplo del camarada Pablo detenido en 1961por participar en la lucha armada argelina, se sumaron a esta forma de acción o a otras similares. En 1979 el Secretariado Unificado reconoce a la Nicaragua sandinista lo que incrementa las distancias que le van separando de otros sectores que le acusan de abandonar el legado trotskista.

Desde 1980 surge un intento de reconstrucción de la IV Internacional en respuesta a lo que llaman línea claudicante del SU, pero se empantana como lo harán otros intentos posteriores, con fracasos más o menos estruendosos: en 1993 se creó la Corriente Comunista Internacional; entre1997-2004 termina de formarse la Coordinadora por la Refundación de la Cuarta Internacional (CRCI); también tenemos a la FT-CI, a la Tendencia Marxista Internacional, y otros grupos que aun estando oficialmente fuera de cualquiera de las corrientes de la IV, sí reivindican en mayor o menor grado el legado de León Trotsky y más en general de toda esa generación de comunistas.

Todavía en octubre de 2019 trotskistas norteamericanos del Comité Internacional de la Cuarta Internacional (CICI) explicaban a su militancia la compleja historia de la versión del trotskismo que tiene la CICI en sus disputas con otras fracciones. No hace mucho, en verano de 2020 un conocido trotskista catalán, respondiendo a uno de tanto debates en esa corriente, ponía el ejemplo de la pasmosa facilidad con la que se define a quienes son o han dejado de ser los «verdaderos marxistas». Citaba una investigación según la cual en Argentina había nada menos que 35 grupos autocalificados como los «verdaderos marxistas», pero advirtiendo que no sabía cuántos eran en ese 2020.

EUSKAL HERRIA, 11 de febrero de 2020 




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domingo, 9 de enero de 2022

El PNV Después del '39

Iban Gorriti nos vuelve a deleitar con un muy particular reportaje histórico en su espacio habitual en Deia:


Romper las cadenas tras el fin de la guerra

El Euzkadi Buru Batzar de 1939 ansió en un informe inédito dar con la forma de lograr que el dictador Franco liberara a los presos vascos una vez acabada la contienda

Iban Gorriti

Un informe inédito al que ha tenido acceso DEIA detalla el planteamiento que hizo el Euzkadi Buru Batzar del PNV en julio de 1939 con el objeto de aportar "nuevas ideas sobre gestiones a realizar" a favor de la libertad de los presos vascos una vez acabada la guerra. El EBB puso sobre la palestra diferentes contactos a fin de socorrer en lo posible a los presos vascos en manos del Estado franquista: desde el Vaticano, el Gobierno francés a través del histórico mariscal Pétain –embajador galo en Madrid entonces–, los servicios de propaganda británicos a cargo de M. Cowan, intento con diplomáticos italianos y alemanes "como hizo Rusia", Portugal a pesar de ser "difícil", así como una acción conjunta de las Repúblicas Hispano-Americanas sobre Franco, o incluso, con la intermediación del movimiento internacional de la Cruz Roja.

El informe redactado el 7 de julio de 1939, tres meses después del fin del episodio bélico, cuenta con respuestas de sus miembros emitidas ese mismo mes y aporta, además, un importante documento anejo: la respuesta de Philipe Pétain datada el 23 de noviembre de aquel ejercicio. El embajador de Francia en el Estado español responde al lehendakari Aguirre en un breve comunicado en el que quien llegara a ser jefe de Estado del denominado Régimen de Vichy admite que ve casi imposible la intermediación.

El mariscal asegura a Aguirre que a modo personal comparte el sentimiento de caridad de los vascos por este problema, pero que una vez examinados todos los detalles al respecto, no contempla la posibilidad de éxito de su embajada. Pétain va, incluso, más allá. "Tenemos miedo de que cualquier paso a dar pueda conseguir el efecto contrario al por nosotros deseado", y se despide del lehendakari, a quien en su nota reconoce como "Président".

Todos los medios

Las denominadas "gestiones pro-presos" lanzadas por el consejero-secretario jeltzale de la época, Luis de Arregi, tuvieron la respuesta del lehendakari Aguirre, de Manuel de Irujo –quien más profundizó al respecto en casi cuatro páginas mecanografiadas–, de Domingo de Epalza, de Eliodoro de la Torre, de Teodoro de Errandonea y de Francisco de Sorozabal.

"El PNV ha venido y viene ocupándose constantemente con todo celo y cariño de la situación de nuestros presos que corrían mayor peligro por las graves penas que les fueron impuestas", analiza Arregi al comienzo del informe. El consejero estima que, aunque la guerra ha finalizado, este hecho "no nos exime de poner en juego cuantos medios estén a nuestro alcance". Es entonces cuando traslada una pregunta a sus compañeros: "¿Qué medios cree usted que deben ponerse en juego para sacar a los presos vascos, sobre todo a los condenados o en peligro de serlo a las penas más graves, de la situación actual?".

Situación difícil

De las 18 consultas solicitadas en aquel documento, respondieron cinco. El más rápido y más prolífico en propuestas fue Irujo. José Antonio Aguirre, por su parte, manifiesta la "coincidencia de mi preocupación" por los presos e informa que había cursado ya instrucciones al fin de que, transmitidas al exterior, fueran estudiadas para la liberación de los reos vascos. Su "última esperanza" era Inglaterra, "pero recibo precisamente de Londres la noticia de que hoy en día las autoridades y agentes británicos tienen menos influencia ante Franco que durante la guerra", notifica, y concluye desalentado: "La situación del momento es difícil para conseguir nada positivo e inmediato. Es, por lo menos, mi opinión".

Irujo llama a poner en marcha relaciones diplomáticas con el Vaticano por medio de la embajada española en el país. A su juicio, la Santa Sede puede interceder porque "se trata de católicos" no manchados de sangre, que muchos son sacerdotes cuya "vida y libertad fueron garantizadas por el Pacto de Santoña" y porque "su honorabilidad está probada" por el Gobierno vasco. El navarro propone tres contactos: Monseñor Fontanelle, el cardenal Verdier y el nuncio de París. "Con los tres mantiene magníficas relaciones D. Alberto de Onaindia" y afecto los dos primeros "por Aguirre y Leizaola", alega.

Otro apoyo pudo ser la Liga de Amigos de Euzkadi en Francia. Irujo insiste en la vía británica a través de la Delegación Vasca en Londres y, a continuación, propone la conexión con Pétain que, aunque se cursó, no fue fructífera. Es entonces cuando plantea la actuación conjunta de las Repúblicas Hispano-Americanas sobre Franco "en orden a la libertad de nuestros compatriotas sería tal vez definitiva".

Para todo ello, para contar con apoyos de argentinos, chilenos, venezolanos, ecuatorianos, bolivianos, paraguayos... propone disponer un "rapport" con la mayor información posible "acerca de nuestra posición, de la estadística de detenidos y de los motivos por los que la petición de libertad se hace". A su entender, el Gobierno vasco y el PNV tienen "elementos de juicio sobrados para preparar este trabajo".

Irujo recuerda al EBB jeltzale que ya en posguerra, las "gentes", según califica, no han olvidado la conducta humanista del ejecutivo del lehendakari Aguirre. Pone de ejemplo la "última gestión pro-canjes, que ha dado la libertad a cientos de extranjeros, mediante el esfuerzo vasco en colaboración con el inglés, es un magnífico botón final", y concluye recordando su sentir: "No somos beligerantes".

Influencia exterior

Días después realizaban sus aportaciones otros compañeros de partido. Domingo de Epalza comunica que ya se está ocupando del problema en París. Por su parte, Eliodoro de la Torre manifiesta que sinceramente considera que el EBB ha hecho cuanto humanamente le ha sido posible en orden al canje de los presos.

El 21 de julio, Teodoro de Errandorena aboga por que las influencias para este fin partan "del extranjero" y de "personas políticas", así como entidades culturales o benéficas, sobre todo las Academias de Medicina y la Cruz Roja.

Francisco de Sorozabal se muestra solidario con los represaliados. "Me es grato manifestarle que todo lo que se haga por aliviar la pena de nuestros presos será poco comparado a sus grandes penalidades y aunque no sé hasta dónde puedan ceder el enemigo triunfador y opresor de nuestra Patria, no debemos escatimar ningún esfuerzo, dando muestras de seriedad a todas las naciones que tan idiotamente quieren predominar sobre las demás".

 

 

 

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jueves, 18 de noviembre de 2021

Hay Motivos

Disculpen ciudadanos españoles si en la asediada Euskal Herria cunde el escepticismo con aquello de que la Ley de Memoria Democrática abre la puerta para que se juzgue los crímenes cometidos durante el franquismo y en nombre del mismo.

Lean este análisis de Ramón Sola para entender la postura de incredulidad:


¿Juzgar los crímenes franquistas? Seis motivos para no creerse un buen propósito

Bajo el enunciado rimbombante de que 45 años después la Ley de Amnistía puede sortearse se impone la realidad de los hechos: en lo jurídico, en lo político, en lo técnico e incluso en lo práctico se acumulan las razones que apuntan a que la enmienda de PSOE y UP no llegará a cambiar nada.

Ramón Sola

Un cierto estupor sucedió el miércoles tarde a la noticia del acuerdo de los dos partidos del Gobierno español, que la agencia Europa Press tituló así:«PSOE y UP pactan superar la Ley de Amnistía al fijar que el genocidio y tortura en el franquismo no prescriban». Salvo responsables de Unidas Podemos que corrieron a echar las campanas al vuelo, desde colectivos memorialistas y resto de formaciones antifranquistas predominó la prudencia en la valoración, cuando no el escepticismo verbalizado por Gabriel Rufián (ERC): «Es humo».

¿Supone esto que realmente se van a juzgar los crímenes franquistas impunes? Los deseos y las realidades chocan en este punto. Y rebajada la espuma de lo que sin duda es un paso adelante contra la impunidad y la desmemoria de la llamada Transición y generará debate y tomas de posición necesarias, queda el poso de la cruda realidad. Estos son seis motivos para concluir que no ocurrirá tal cosa:

El histórico: La Transición intocable

Las enmiendas de ERC y EH Bildu a esta Ley de Memoria Democrática, frente a esta pactada por PSOE y UP, ponen el acento en el auténtico meollo del asunto. La vía directa para al menos mostrar voluntad de juzgar crímenes franquistas sería la derogación de la Ley de Amnistía que anuló penalmente todos los hechos de intencionalidad política anteriores a diciembre de 1976. Sin embargo, el PSOE no tiene ninguna voluntad de cuestionar uno de los pilares de la Transición que impulsó, y ni siquiera UP según fuentes citadas por ‘El País’ que consideran aquella amnistía como «una gran conquista de los demócratas en aquel contexto».

El método elegido es revelador ya sobre esa falta de intención real: para «sortear» la Ley de Amnistía se ha optado por una coletilla en otra norma al margen, esta de Memoria Democrática, y se ha redactado apelando además a la «interpretación» judicial de la cuestión: «Todas las leyes del Estado español, incluida la Ley de Amnistía, se interpretarán y aplicarán de conformidad con el Derecho internacional consuetudinario y, en particular, con el Derecho Internacional Humanitario, según el cual los crímenes de guerra, de lesa humanidad, genocidio y tortura tienen la consideración de imprescriptibles y no amnistiables».

El jurídico: Irretroactividad

Lo anterior aboca claramente, en el caso de que se aprueben la enmienda y la ley, a un conflicto judicial. No hay duda de que recurrirán al Tribunal Constitucional Vox (lo hace siempre) y también el PP. Con ello el TC tendrá que decantarse entre una Ley de Amnistía con 44 años de vigencia y una enmienda algo ambigua en una norma paralela.

La mayoría de los juristas añaden aquí otra «trampa» demasiado evidente: la tipificación internacional de esos delitos de lesa humanidad no fue incluida en el Código Penal español hasta 2004, con lo que se impondría el criterio de irretroactividad y solo podrían perseguirse crímenes franquistas cometidos con posterioridad a esa fecha, un absurdo. (Puestos a dar por bueno el enunciado, después de 2004 sí siguió habiendo torturas impunes, aunque no precisamente franquistas).

El político: Ley de Decretos

Unidad Podemos llega «virgen» a este debate porque en 1977 todavía le faltaban tres décadas y media para nacer, y además la enmienda no genera contradicciones respecto a su discurso y práctica políticas. Pero en el PSOE sí son muy notorias, así que conviene atender más a los hechos palpables que a este compromiso etéreo. Sin necesidad de regodeares en su defensa a ultranza de la Ley de Amnistía durante estos 45 años, en la actualidad el Ministerio de Presidencia que dirige Félix Bolaños está preparando un borrador de una nueva Ley de Secretos Oficiales. Y en él, como recogió NAIZ recientemente, se plantea levantar solo los documentos protegidos hasta 1968, una fecha escogida casi como excusa porque fue entonces cuando se aprobó la norma franquista de secretos aún vigente.

Así pues, podría darse la circunstancia de que el PSOE aprobara una vía para intentar actuar los crímenes franquistas al mismo tiempo que mantendría secretos documentos esclarecedores sobre, pongamos por caso, los fusilamientos de 1975 o las torturas a Amparo Arangoa, Tasio Erkizia, Andoni Arrizabalaga y tantos otros. Un contrasentido demasiado patente.

El biológico: Llega tarde

Aun en el caso de que se aceptara una aplicación retroactiva de esta enmienda en marcha, la eventual acción judicial se toparía de frente con el paso de los años: no hay responsables vivos de la matanza de 1936, que hoy serían más que centenarios, y tampoco son muchos los autores de los crímenes de los 60 ó 70 que viven. Por recordar los nombres principales de la cúpula de la represión, Franco murió en 1975, Fraga en 2012, Arias Navarro en 1989, antes Carrero Blanco en 1973. Si se baja otro escalón, al de ejecutores directos, el más nombrado en los últimos años, «Billy el Niño», falleció en 2020.

Ciertamente quedan algunos pocos en los dos niveles: Rodolfo Martín Villa, exministro que tiene 87 años, o Jesús Muñecas Aguilar, el excapitán de la Guardia Civil señalado por las torturas a Arrizabalaga o Arangoa, que suma 82 (en la foto).

El cortoplacista: Presupuestos y elecciones

El paso de PSOE y UP suena a histórico pero en realidad viene marcado por dos cuestiones muy coyunturales, lo que aumenta las dudas. Una de estas premisas cortoplacistas es la necesidad de aprobar la Ley de Memoria Democrática en la que se inserta la enmienda y la otra es el marco general de la búsqueda de apoyo de ERC para sacar adelante los presupuestos de 2022.

En paralelo, el runrún de adelanto electoral no deja de crecer en las últimas semanas y tanto PSOE como UP parecen implicados en una campaña conjunta, muy lógica, para fortalecer sus dos opciones políticas y con ello tratar de prolongar la coalición otra legislatura, a ser posible sin socios catalanes ni vascos. El impulso público a Yolanda Díaz, con quien no ha dudado en pasearse ante las cámaras su teórico rival Pedro Sánchez, un indicador claro. En este contexto, parece que ambas formaciones han entendido que esta iniciativa puede tener efectos electorales positivos, bien por impulso a las opciones de izquierda o por obligar a las de derecha a quitarse caretas defendiendo la impunidad franquista. Ya lo hicieron antes con la exhumación de Franco.

El desconcierto en este sector lo refleja el diferente tratamiento de la noticia en sus principales diarios de referencia. Mientras ‘Abc’ toca a rebato en su portada (‘El PSOE se pliega ante Podemos y ERC y dinamita el legado de la transición’, con la foto de la votación de 1977 y Felipe González en primer plano), ‘El Mundo’ y ‘La Razón’ optan por perfil bajo. En cualquier caso, los tres coinciden en que la iniciativa no tendrá efecto práctico.

Y un doble epílogo vasco

A todo este cuadro conviene añadirle un par de matices desde Euskal Herria, donde las décadas no han pasado en balde. De hecho, la amnistía (no exactamente esa ley) fue una demanda popular arrolladora entre 1975 y 1977, con la sangrienta semana pro-amnistía o la Marcha de la Libertad como ejemplos, pero con el tiempo ha emergido la concepción de que aquella norma sacó a la calle a los presos antifranquistas pero fue promulgada realmente con el objetivo principal de proteger a los no-presos franquistas.

Visto cómo se las gasta la Audiencia Nacional heredera directa del TOP franquista, que sigue persiguiendo atentados de ETA de finales de los 70 torpedeando los plazos de prescripción, quizás haya que tomarse algo en serio la pregunta lanzada por el portavoz del PP Francisco Hernando nada más conocerse esta enmienda: «¿Se perseguirán los crímenes de ETA, Grapo o FRAP amnistiados?». Por si acaso, la Audiencia Nacional lleva tiempo sondeando la calificación de ETA como autora de «delitos de lesa humanidad» y el Memorial recién creado ha abierto una línea de discurso que le acusa de «torturar».

Por otro lado, para el independentismo de izquierdas la prioridad remarcada en este momento histórico es vaciar las cárceles, para lo que existen vías como la aplicación de la legalidad ordinaria o la introducción del prisma de la justicia transicional. Y aquí aflora otra ley que combatir prioritariamente, sin duda como mayores efectos a futuro en Euskal Herria: la 7/2003 con la que el Gobierno Aznar estiró los cumplimientos de condena de cárcel hasta los 40 años.




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jueves, 11 de noviembre de 2021

La Omerta del '78

Hay quienes le llaman neofranquismo, otros, tardofranquismo. Nosotros preferimos etiquetarlo como franquismo borbónico.

Oficialmente, los partidos políticos de oposición en el estado español le llaman Régimen del '78.

No importa, con excepción de neofranquismo, todos los demás son correctos.

Para muestra de ello y del pacto de silencio con respecto a los crímenes de lesa humanidad cometidos por Madrid antes y después de 1978, baste este botón publicado por Naiz:


El PSOE plantea ahora medio siglo de secreto oficial y renuncia a desvelar los 70 y 80

El borrador que maneja el Ministerio de Presidencia para la nueva Ley de Secretos Oficiales, primera posfranquista, trae dos correcciones importantes del PSOE frente a lo que dijo en la oposición y al llegar a Moncloa: plazos de desclasificación mucho más largos y negativa a desvelar los 70 y 80.

Ramón Sola

Ni plazos de desclasificación de 25 años ni levantamiento de secretos oficiales de los años 70 y 80, en los que la guerra sucia en Euskal Herria fue una constante. El borrador del que dispone el Ministerio de Presidencia español de Félix Bolaños para un proyecto de futura Ley de Secretos Oficiales conlleva una autoenmienda a la totalidad del PSOE frente a lo que anunció tanto en la oposición como al llegar al Gobierno por primera vez en 2018.

La influencia de este giro sobre los crímenes estatales sin esclarecer en Euskal Herria será importante, tanto a futuro como mirando al pasado. Siempre según las filtraciones del borrador que están apareciendo en distintos medios, en primer lugar destaca que el PSOE renuncia al compromiso de desvelar los documentos oficiales secretos de los últimos 35 años.

Ello hubiera supuesto, en caso de que la ley se aprobara el próximo año, desclasificar hechos anteriores a 1987. Una fecha que mantendría tapados crímenes como la trama de cartas-bomba contra militantes de HB de 1989 pero quizás arrojara alguna luz sobre las acciones de los GAL (1983-87), las desapariciones forzadas de José Miguel Etxeberria «Naparra» (1980) o Eduardo Moreno Bergaretxe «Pertur» (1976), y todos los restantes crímenes de los 70 y primera mitad de los 80.

El borrador de Bolaños, todavía no debatido siquiera con sus socios de Unidas Podemos, elimina este criterio y plantea solo levantar todos los secretos oficiales hasta 1968, es decir circunscrito a la época franquista. Este año se tomaría como nueva referencia aprovechando que fue entonces cuando se implantó la Ley de Secretos Oficiales que, aunque suene realmente insólito, sigue vigente hasta la actualidad.

Desclasificación; ahora 50 años

El segundo gran retroceso en la posición del partido que lidera el Gobierno español tiene que ver con los plazos de desclasificación de documentos. Se trata de una anomalía española en el contexto europeo, puesto que la ley franquista no estableció ningún tope temporal para esos secretos mientras que en los países del entorno o Estados Unidos esos papeles secretos deben ser desvelados habitualmente entre los diez y los 35 años. Por citar un ejemplo conocido en Euskal Herria, es lo que ocurrió desde Washington con los documentos de la CIA que situaban a Felipe González en la génesis del GAL y que trascendieron en 2020.

Cuando desde la oposición se reivindicó una Ley de Secretos Oficiales con estándares europeos frente a la norma franquista, el PSOE de Pedro Sánchez dijo apostar por plazos de desclasificación de entre diez y 25 años, prorrogables solo en casos extremos. Sin embargo, ahora el criterio que se impone en el borrador Bolaños es extenderlo a 50 en los casos calificados como «alto secreto».

El mantenimiento de la opacidad durante medio siglo supone un ataque definitivo a los derechos de verdad, justicia y reparación. Las víctimas de las acciones protegidas por el secreto necesitarían 50 años para ver esclarecidos sus casos (por lo que muchas veces fallecerían sin saberlo) y en ese plazo sería prácticamente inviable actuar penalmente contra los autores. Se puede citar como ejemplo ilustrativo el caso del reciente procesamiento en Argentina al exministro del Interior español Rodolfo Martín Villa, ya difícilmente viable a estas alturas cuando ni siquiera han pasado esos 50 años desde los crímenes de Gasteiz 1976 e Iruñea 1978 por los que es señalado.

Entre medio, otra circunstancia reseñable ya filtrada con anterioridad: el PSOE ha dejado de plantear un plazo único de desclasificación para pasar a establecer varias categorías, incluida esa de «top secret». Así, ciertamente algunos temas menores podrían ser «levantados» en plazos de hasta cinco años, pero no ocurriría lo mismo con los que se definen como «sensibles» para «la seguridad del Estado».

Proyecto incierto

Tampoco está de más matizar que no hay seguridad alguna de que este proyecto vaya a acabar materializándose. El Ejecutivo Sánchez lo aparcó entre 2018 y 2020 y ha empezado a pergeñarlo ahora, mediada ya la legislatura. Los planteamientos que está filtrando le alejan del necesario respaldo de formaciones vascas y catalanas, a la espera de la posición previa que tome su socio de coalición, Unidas Podemos.

El debate de la desclasificación, por otro lado, no deja de ser una pequeña parte del problema real. Que no haya plazos para levantar secretos en la norma de 1968 no supone que los poderes del Estado estén obligados a preservarlos. Los jueces pueden reclamar la desclasificación y el Consejo de Ministros proceder a ella, pero hay escasísimos precedentes, el más conocido fue el de parte de los «papeles del Cesid» sobre los GAL y tras múltiples resistencias que se recogen en este reportaje.

Este mismo año ha sido patente el afán de ocultación, tras la difusión pública del audio de Intxaurrondo sobre la muerte de Mikel Zabalza. Interpelado sobre la posibilidad de desclasificarlo, el ministro Fernando Grande-Marlaska se parapetó tras evasivas. Y a tenor de sus afirmaciones y de las de sus antecesores, en el caso de que se hubiera llegado a reclamar el levantamiento del secreto, se hubiera respondido que tal grabación no consta en los archivos.

 

 

 

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sábado, 9 de octubre de 2021

Egaña | Humillados y Ofendidos

Al momento de morir, el ciudadano vasco Rubén Garate no tenía ninguna cuenta pendiente con el estado español, tampoco estaba en deuda con el pueblo español.

Rubén murió víctima de una medida draconiana diseñada con la sola intención de castigar a familiares y amigos de los presos políticos vascos, ideada por personas sin ningún tipo de escrúpulos que utilizando los mecanismos del poder estatal encontraron la forma de privar a los militantes independentistas vascos del arropamiento propio de un pueblo en resistencia contra el fascismo centralista.

Su pueblo decidió honrar la memoria de Rubén, quien sin haber hecho nada mas que atreverse a no dejar solo y aislado a un amigo, perdió la vida en un hecho que bien puede ser catalogado como acto de terrorismo de estado.

Pues bien, ese mismo estado represivo ordenó la retirada del memorial a Rubén, por considerarlo ofensivo.

Lean por favor la opinión de Iñaki Egaña al respecto:


Humillados y ofendidos

Iñaki Egaña

Sarracín es una pequeña localidad, a la sombra de un castillo acostado sobre su vejez medieval y una gruesa capa de musgo, de triste recuerdo en la memoria de los nuestros. En su carretera, cercana a la capital de Burgos, se estrelló el vehículo de Rubén Garate, cuando volvía de visitar en la cárcel de Alcalá-Meco, una dolorosa y fría jornada de febrero de 2000, a un preso de Urbina que saldría de prisión, precisamente, un año después.

Rubén tenía apenas 25 años y un intenso empuje vital. Falleció al instante y su cadáver fue repatriado a Otxandio, donde, desde entonces, se ha recordado su cariño hacia el euskara, su militancia solidaria con los presos y su afición festiva con un txistu inseparable. Sus vecinos se animaron a guardar su recuerdo en un colorido mural. Hasta que el TSJPV, ratificando a un tribunal anterior, ha ordenado retirar el mural. Su hermano Ibón lo ha definido con certeza: “Doloridos, atacados, menospreciados, ninguneados”.

La dispersión histórica de los presos vascos ha provocado en las últimas décadas la muerte de 20 familiares y amigos. Todos ellos han sido negados en las distintas comisiones institucionales donde se valora el concepto de víctima. Y esta decisión del TSJPV parece ser una piedra más en la línea del negacionismo atávico sobre el conflicto político. No hay víctimas de la dispersión porque el relato es único e impuesto.

El fondo de la cuestión es notorio: no abrir la caja de pandora de las conculcaciones de derechos humanos en las cárceles. Numerosas y que han afectado también a familiares. Autobuses apedreados, vejados en controles, multados y despojados de sus bienes para hacer frente a un gasto multimillonario. La denuncia de Covite al sencillo homenaje de Sare en el lugar en el que murió Fran Balda y el cierre judicial de la revista Kalera, información básica sobre traslados, movimientos y situación de los presos vascos, es parte de esta estrategia negacionista y supremacista. Únicamente existe lo “legal”. Así, la única publicación soportable es la del Ministerio, que publica su Revista de Estudios Penitenciarios regularmente, donde precisamente en su último número, refiere a las víctimas. En consecuencia, si no hay víctimas no hay proceso restitutivo. Por eso, Rubén, Balda y Kalera son silenciados.

Una película, "El silencio de otros", dio cuenta de las victimas silenciadas del franquismo, un ejercicio contra el pacto del olvido. Hoy, en la misma línea se quiere enterrar el relato de torturados, desaparecidos, ajusticiados y hasta de los familiares de presos... Una infamia protagonizada por asociaciones subvencionas como nunca lo fueron las de víctimas del franquismo, con ramificaciones en los juzgados, los medios de comunicación y los políticos a quienes se brinda pronto el micrófono y se prestan a condenar nimios o inexistentes agravios, mientras el silencio resulta humillante cuando se trata de verdaderos agravios a la dignidad de los otros.

Ivan Petrovich fue el personaje central de un folletín menor escrito desde su deportación en Siberia por Fiodor Dostoyeski. La novela dibujaba una pléyade de personajes vejados por su situación económica y social. Y lo hacía en un libro que llevó el nombre de “humillados y ofendidos”, una reflexión que sirve para enlatar a las víctimas sin reconocer, esas que siguen siendo vilipendiadas por las élites políticas.

En estas cercanías de la fiesta hispana, 12 de octubre, se han convertido en virales, asimismo, otras vejaciones sobre víctimas históricas, sobre pueblos originarios y hombres y mujeres que aún arrastran el estigma de su condición. Apellidarse Choquehuanca, como el ministro de exteriores de Bolivia, o reivindicar una forma singular de hacer política, como el EZLN, significa automáticamente la ridiculización y exclusión por parte de la clase política española. La supremacía de los tiempos imperiales, aún continua como parte de la naturaleza que cohesiona al proyecto jacobino español. La hispanidad se cisca en millones de supervivientes. Lo acaban de corroborar Aznar, el de las Azores, Casado y Ayuso, arietes de la soberbia.

El esclavismo, junto al genocidio de los pueblos originarios, ha sido uno de los mayores crímenes de la humanidad. Aquella dominación, al margen del racismo que generó como excusa, exigió que los pueblos originarios fueran tratados como enemigos, como seres infrahumanos, como salvajes. La construcción de ese relato fue común entre las élites. El genocidio dependía del envilecimiento de las víctimas antes de su exterminio.

Y así sucedió desde la llegada de Colón. Las Antillas estaban pobladas por una comunidad nativa, los tainos. Los conquistadores transmitieron rápidamente el mito de que eran extremadamente violentos y que comían carne humana. El hecho objetivo es que fueron totalmente exterminados en medio siglo. Los hombres y mujeres de la humanidad precolombina fueron llamados “homúnculos”, esclavos naturales “incapaces de distinguir entre el bien y el mal”.

Salvando las enormes distancias, nos hemos topado con una campaña contra la repatriación de los presos vascos. En una reacción filibustera, el diario madrileño de Vocento marcaba “información” con un artículo sobre los supuestos 70 presos políticos vascos que se encuentran en las prisiones de la CAV. Un artículo que pasará a los anales de la historia como el paradigma de la manipulación: imágenes cambiadas, presos ya en libertad como encarcelados, la fotografía de un moribundo atribuida falsamente a un interno. Humillación, ofensa pública. Venganza hacia los homúnculos de este lado del Atlántico.

Aquel genocidio americano fue acompañado de esterilizaciones forzosas, reconocidas como un crimen de lesa humanidad. Hay otro tipo, sin embargo, de esterilización. Moderna y muy ligada a la hispanidad. La negación del otro, su invisibilización. Como arrojó Basagoiti a Kofi Annan ahora diez años: “Los que defendemos la unidad de España hemos asesinado a cero personas”. Negacionismo en estado puro.

 

 

 

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sábado, 11 de septiembre de 2021

Egaña | 11 de Setiembre

El 11 de septiembre es una fecha para la memoria y para la reflexión.

Les dejamos este texto con el que Iñaki Egaña aborda de forma magistral los diferentes hitos que marcan esa fecha en el calendario:


11 de setiembre

Iñaki Egaña

Es inevitable que un día como hoy, nuestra atención derive hacia acontecimientos cercanos cuyo aniversario recordamos. El pasado se esfuma entre las corrientes de la modernidad a una velocidad supersónica. Aunque aquellos hechos que nos acontecieron, también a nuestros antepasados, siguen siendo refuerzo de nuestra memoria y, en consecuencia, de nuestras convicciones. Dicen que el pasado no cuenta para vivir el presente y menos para construir el futuro. Pero unos y otros, negacionistas y confirmadores, echamos mano a las cuentas traseras para fraguar nuestro relato.

A finales del siglo XIX un grupo de catalanes tomó la fecha del 11 de setiembre para rememorar a las víctimas del Ejército borbónico, dirigido por un tal Felipe V en el sitio de Barcelona de 1714. La Segunda República española institucionalizó el día y años más tarde, el presidente de la Generalitat fue ejecutado con la colaboración francesa por los esbirros de Franco. La Diada del 11 de setiembre fue un símbolo de lucha antifranquista, pero sobre todo de reafirmación de una identidad nacional. Hoy es la fiesta nacional de Catalunya. Símbolo de un pueblo cuyas aspiraciones nacionales han sido cercenadas a golpe de sable desde hace, al menos, 200 años.

Tal día como hoy, lo recordamos entre la melancolía de las notas rasgadas por Víctor Jara, un grupo de militares liderados por un tirano similar a Franco, se hizo con el poder al otro lado del océano. Un país tan lejano al nuestro que sus ríos vuelcan al Pacífico. Pinochet condensa unanimidad. Fue un dictador que mató a más de 3.000 chilenos y que torturó a 37.000 de sus compatriotas. A este lado del planeta, la tortura, las muertes y el pasado no sólo del franquismo sino de la democracia monárquica sigue sin tener el reconocimiento que se merece, y la cita a los verdugos de la libertad.

Aquel golpe de 1973 nos dejó, asimismo, imágenes de dignidad. Salvador Allende, con un casco y una metralleta AK-47, regalo de Fidel Castro, en su última instantánea antes del suicidio. Tanques y aviones rodeando La Moneda. Washington preparó y financió el golpe de Pinochet, avalado por un Henry Kissinger que, tres meses después, fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz. A pesar de que la CIA había avanzado que la dictadura traería “una matanza considerable y prolongada”, hoy los de las barras y estrellas siguen siendo adalides de la democracia. Hipocresía.

Con el 20 aniversario de los ataques yihadistas sobre Nueva York y el Pentágono, el 11 de setiembre de este año acaparará portadas sobre los 2.996 muertos y 24 desaparecidos que provocaron los aviones secuestrados. Esta vez, los documentales de Spike Lee han recuperado esa tesis tan extendida desde 2001, la del conocimiento previo de cierto sector de militares de la preparación de los atentados y el dejar realizarlos para tomar la vanguardia en la llamada “guerra contra el eje del mal”.

Aquel eje del mal concitó las guerras en Afganistán, Irak, Pakistán, Libia, Siria, Somalia y Yemen. En Irak la estimación es de 2,4 millones de muertos. En Siria medio millón y en 20 años de ocupación militar y guerra en Afganistán, 240.000 víctimas mortales. En esos escenarios se han probado los últimos ingenios militares y las empresas armamentísticas han visto revalorizadas sus acciones, mientras sus consejeros se han hecho más opulentos a cuenta del sufrimiento de millones de personas. Por eso, las notas de Spike Lee, acertadas o no, golpean en las consecuencias de ese icono al que han convertido las torres gemelas de la Gran Manzana. No sólo fueron los 3.000 muertos de Nueva York.

Nuestros 11 de setiembre son más modestos pero cargados también de emotividad. A veces echo en falta una agenda propia a la hora de los recuerdos lejanos y cercanos. Ya sé que es imposible competir con las grandes corporaciones de propaganda, con las cadenas de televisión, con la nube tóxica de Hollywood. Y que nuestra solidaridad y empatía con los chilenos represaliados, con los catalanes apaleados esta vez por agentes de Felipe VI, con los refugiados que huyen de Afganistán, con los bomberos de Manhattan es también parte de nuestra identidad.

Pero es verdad que nuestros 11 de setiembre también concitan recuerdos, no tan lejanos. Resuenan los nombres de aquellos vecinos de Peralta que un día como hoy fueron sacados de sus casas para llevarlos a Andosilla, donde fueron ejecutados por manos malditas, las mismas de Barcelona, Santiago o Falluja. Nombre y apellido apenas sirven para destilar el drama, pero al menos lo acercan: Fidel Chaurrondo, Ambrosio Pellejero, Ancieto Jericó.

Hoy debería ser, asimismo, un día marcado con tonos oscuros en el calendario. Porque el dictador cuyos lacayos aún continúan en los callejeros de la España de la pandereta machadiana, puso la primera piedra del que llamó Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo. Eufemismo para encarcelar a la disidencia que, al contraerse el régimen, llamó Tribunal de Orden Público, y al rehabilitar la monarquía se mudó en Audiencia Nacional. Un censo de los vascos que pasaron por esos tres tribunales nos haría temblar el pulso.

Me quedo también, entre esos millones de tragedias, con Jon Urzelai, un militante vasco al que se la tenían jurada porque había escapado de prisión. Cuando entraba en una vivienda clandestina de Zorroza, en Bilbo, la Policía le ametralló. Perdió la vida un 11 de setiembre de 1974, primer aniversario de la muerte de Allende. Escapó Andoni Campillo que murió un año después en otra emboscada, esta vez en Barcelona, la ciudad que Lluis Companys soñó frente a un pelotón de ejecución en 1940.

Un 11 de setiembre de 1975 Euskal Herria vivió una huelga general pidiendo la libertad de varios de sus hijos condenados a muerte. Unas semanas después el régimen, haciendo oídos sordos, mató a Txiki y a Otaegi. Son retazos de nuestra agenda universal y también particular, como los ecos que rescatan nuestros arqueólogos desde Amaiur hasta Luhuso.

 

 

 

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