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viernes, 1 de mayo de 2020

La Moda de los Nombres Vascos

Desde las páginas de El Correo traemos a ustedes este artículo que nos relata acerca de como los onomásticos euskaldunes están trascendiendo fronteras. Solo vayan a México y se sorprenderán de la cantidad de niños llamados Iker que encontrarán en jardines de niños y en primarias... por obra y gracia de Iker Casillas.

Pero adelante, lean:


Leire, Iker, Nerea, Aitor... gustan por su «originalidad y sonoridad»

Isabel Ibañez

Pocos se acordarán de que en 1977, la cantante madrileña Massiel dio a luz en Londres a su primer hijo y lo llamó Aitor; el padre, el periodista Carlos Zayas, no era vasco, sino mallorquín, así que la elección no venía dada por el origen de los progenitores. Fue el mismo año en que al fin se legalizó en España la inscripción de los nombres en cualquiera de las lenguas del Estado. Hasta ese momento, estaba en vigor una ley de 1957 que solo permitía el uso de nombres vascos si no tenían equivalente en castellano. Está claro que aquello provocó que muchos ciudadanos de Euskadi y Navarra por fin pudieran llamar a sus niños como querían. Bueno, vascos, navarros... y Massiel. ¿Y saben lo que pasó? Que 32.485 hombres españoles (restando vascos y navarros) se llaman hoy Aitor, la población de Castro Urdiales (Cantabria), Aranda de Duero (Burgos) o Almendralejo (Badajoz).

El uso de nombres en euskera se fue haciendo más y más común en estas dos comunidades vascófonas desde que la ley lo permitió hasta hoy, cuando, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), los llevan el 71,40% de los niños nacidos entre 2008 y 2018 y el 62,88% de las niñas. Pero no se trata de mirar a estas autonomías, sino de observar lo que ocurre fuera de ellas, de intuir lo que viene sucediendo desde hace 15 o 20 años; que los nombres en euskera son «fuente de inspiración en el resto del Estado, quizá porque aportan originalidad y sonoridad», afirma Roberto González de Viñaspre, jefe de la Comisión de Onomástica de la Real Academia de la Lengua Vasca, Euskaltzaindia. «Lo de Massiel fue el primer ejemplo, ahora tenemos muchos otros, incluso uno que trasciende las fronteras al ámbito internacional, el del piloto alemán de Fórmula 1 Nico Rosberg y su esposa, Vivians, que en 2016 pusieron a su hija Alaia (alegre)».

Euskaltzaindia recibe consultas sobre nombres a través de su servicio 'online' o telefónico, que no obliga a dejar constancia del origen geográfico del interesado a no ser que lo haga 'motu proprio'. Aun así, en lo que llevamos de año, desde Zaragoza se interesan por el cambio de Juan Ignacio a Jon Iñaki y el de Joaquín por Jokin; en Cantabria y Mallorca quieren pasar de Juan a Jon; desde Barcelona plantean mudar de Miquel a Mikel, y, en Madrid, un ciudadano quiere llamarse Joseba en vez de José y otra prefiere Arantxa a Aránzazu. En Castellón consultan sobre uno de los nombres preferidos de los vascos, Nahia (deseo)... En el conjunto de España, el 10,12‰ (tanto por mil) de la población femenina tiene 'denominación de origen vasco', y el 6,15‰ de la masculina. Si quitamos Euskadi y Navarra, en el ránking total de nombres femeninos más usados en España para niños nacidos entre 2008 y 2018, aparece Leire en el puesto 22, Ainhoa en el 25 y Nerea en el 30 –olvídense de Aitana, no es vasco–. En cuanto a los masculinos, en el puesto 33 se coloca Iker, seguido de Aitor (36) y Unai (72), informa González de Viñaspre.

Está claro que el que el portero de la selección española se llame Iker Casillas ha contribuido a hacer de ese nombre uno de los de más éxito en todo el país: 30.000 ciudadanos de fuera de las comunidades vasca y navarra llevan ese nombre y su media de edad es de 13,9 años. Hay 5.108 en Barcelona (1,8‰); 4.294 en Madrid (1,3‰); 1.619 en Valencia (1,3‰) y 1.613 en Alicante (1,7‰). –Puede realizar usted mismo estas búsquedas en la web del INE, en 'Demografía y población' y dentro, 'Frecuencias de nombres'–. Otra deportista, la tenista catalana Arantxa Sánchez Vicario puso su granito de arena para que en su comunidad haya más de mil mujeres llamadas así, aunque es Valencia la provincia con más Arantxas (1.091) incluyendo Euskadi.

El grupo Maldita Nerea nacido en Murcia en 2003 solo ha contribuido a acrecentar el interés que existe en España por este nombre vasco que significa 'mía'. Hay ni más ni menos que 53.747 Nereas repartidas por todo el país, (siempre quitando las de las dos comunidades vascófonas). Sobresalen proporcionalmente en Pontevedra y Guadalajara, pero están por todo el país. Otro de los nombres femeninos favoritos es Leire: 329 hay en Toledo y 134 en Guadalajara, dos provincias que aparecen siempre entre las que más uso hacen de estos nombres proporcionalmente, muchas veces incluso por encima de territorios como Burgos, Cantabria y La Rioja, que, por proximidad, vecinas de Euskadi y Navarra, están entre las más demandantes. Pero sucede algo similar con Pontevedra, Teruel, León...

La zona que permanece más impermeable es Andalucía, aunque tampoco se libra: En Sevilla hay 1.146 Aitores y 1.506 Ainhoas; este mismo nombre triunfa en Cádiz (1.236) junto con Nerea (1.721). Curioso es que en Cataluña, comunidad que tiene su propio idioma, también haya su porción de nombres en euskera.

«Lo vasco tira»

Beñat Garaio es un joven vitoriano que en 2017 elaboró un artículo titulado '¿Y cómo llamamos a nuesta hija?, sobre la proliferación de nombres de origen vasco en jóvenes no residentes en Euskadi y Navarra'. En él, analizaba «las características de esta moda» y para ello contactó a través de Facebook con personas ajenas a estas dos comunidades que habían recibido nombre vasco. Entre sus conclusiones, que «lo vasco tira, hasta el punto de considerarse 'sexy'». Su estudio recoge razones por las que los encuestados se llaman así: «Mi padre es Ignacio y para diferenciarnos empezaron a llamarme Iñaki», «Me pusieron Blanca y me lo cambié a Zuriñe». «Nos gustaba Leire, sin más», «Mi padre tenía un amigo vasco cuya hija se llamaban Naiara, le gustó y me puso Nahyara»...

En algunos casos hablan de las consecuencias: «Me llamo Ainhoa y en el colegio me llamaban anchoa o canoa, sobre todo de los 6 a los 11 años, y la verdad es que lo pasaba fatal, pero no tengo ningún trauma». «Ha sido una buena experiencia; a toda la gente le gusta mi nombre y lo encuentran muy bonito y original». «Es difícil tener que explicar siempre la historia de por qué tengo un nombre raro, pero a mí me encanta ser la única Jaione de toda la comunidad valenciana». «Yo creo que no es malo poner un nombre de fuera del lugar donde pertenece. Si te gusta, ¿por qué no?».

Los chicos lloran en 'A'y las chicas en 'E'

Recuerda Roberto González de Viñaspre, jefe de la Comisión de Onomástica de Euskaltzaindia, que el sacerdote vasco Pablo Pedro Astarloa (1752-1806) «sostenía firmemente que el primer llanto de los niños es en 'A' y el de las niñas en 'E', y así lo dejó escrito en una de sus obras. El lingüista Koldo Mitxelena consideró que en esta distinción quizá tuvo que ver la inicial de los nombres de Adán y Eva, pero Astarloa aseguraba que dos cirujanos de su pueblo, Durango, expertos en partos, así se lo confirmaron. Tal creencia fue recogida por Sabino Arana, quien aplicó la terminación A para muchos nombres masculinos y E para todos los femeninos con la excepción de Miren 'por ser el nombre de la Virgen'». Sus propuestas se publicaron en 1910 en el 'Santoral Vasco'. Así, tenemos Kepa, Gaizka o Gorka para ellos y Ane, Edurne o Karmele para ellas. Jesús es Josu, y para el femenino, se añade 'ne': Josune.





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sábado, 18 de abril de 2020

Mirar Hacia Iparralde

Desde Noticias de Gipuzkoa traemos a ustedes este artículo de opinión que nos ha parecido interesante en sus planteamientos con respecto a la relación norte-sur en Euskal Herria:


Deberíamos cuanto antes empezar a implementar todo tipo de relaciones entre todos los herrialdes, especialmente en el fomento de nuestra identidad cultural, y más especialmente con Iparralde

Jon Gurutz Olaskoaga y José Manuel Castells

En este momento no creemos que la situación política desde el punto de vista del autogobierno en las tres administraciones que conforman Euskal Herria vaya a cambiar de forma sustancial dándose además la situación de que la mitad de la ciudadanía navarra es completamente ajena a una concepción de una Euskal Herria política, aunque pudiese no serlo tanto desde el punto de vista cultural como lo era hace menos de un siglo.

Por ello si el futuro de Euskal Herria difícilmente va a pasar por ser un estado soberano, quizás deberíamos cuanto antes empezar a implementar todo tipo de relaciones entre todos los herrialdes, especialmente en el fomento de nuestra identidad cultural, y más especialmente con Iparralde que hoy en día vive totalmente aislada y de espaldas al resto de Euskal Herria. No podemos dejar amputar Iparralde, y dejarla a su propio devenir pues no tiene fuerza, población ni entidad para sobrevivir por sí sola, especialmente en frenar el imparable retroceso de la lengua y cultura vascas en ese territorio.

Iparralde es un territorio de apenas 300.000 ciudadanos. Pese a la creación hace unos tres años de la Mancomunidad Vasca, las competencias de que dispone son bastante limitadas. Si a eso unimos que el Estado francés no ha firmado la Carta de las lenguas minorizadas, ello convierte a la lengua vasca en no oficial y su enseñanza tampoco, quedando su futuro en manos de la transmisión oral (y ya sabemos esto lo que dura) y a la extraordinaria labor de Seaska, que llega a una minoría de la población por falta de medios. El número de vascoparlantes va disminuyendo de año en año y se ha derrumbado a un 33% en el conjunto de Iparralde, un 26% en la costera Lapurdi y unos de momento nada despreciables 64% en la Baja Navarra y un 54% en Zuberoa, pero con muy pocas posibilidades de supervivencia pues no rebasan los 100.000 habitantes y con una población en constante decrecimiento.

Una de las formas de revertir esa situación sería una estrecha relación con la CAV, a la que por su nivel de autogobierno, recursos económicos y población le correspondería esa labor. Hoy en día los dos únicos entes con presencia común son los meritísimos Euskaltzaindia y Eusko Ikaskuntza, además de Udalbiltza, que no sabemos si tiene ya labor alguna. En este sentido, y quizás ya adelantándose en lo que indicamos y en su ámbito de competencia, el último Congreso del Centenario de Eusko Ikaskuntza aborda en su Libro Blanco siete ponencias, de muy diversas áreas de conocimiento, siendo el ámbito de estudio los siete territorios de Euskal Herria como un único sujeto. Por fin la Eurorregión (Aquitania-CAV-Navarra) cubre muy importantes aspectos como movilidad, economía, empleo, enseñanza, etc, no sabemos si con gran éxito. Pero por su carácter supraterritorial no cubre, porque además no le corresponde, las propias de la cohesión de Euskal Herria, como canalizar y potenciar las actividades de comunicación e intercambio cultural, especialmente del apoyo y fomento de la lengua y cultura vasca, dinamizar las relaciones entre el Gobierno Vasco y la Mancomunidad de Iparralde o los intercambios institucionales, sociales, deportivos, culturales, etc, entre Iparralde y el resto de Euskal Herria, y en especial con la CAV.

La tarea es ingente, pues sorprendentemente hasta ahora muy poco se ha hecho. Por poner unos sencillos pero representativos ejemplos, de nada sirve reclamar selecciones deportivas vascas si luego somos incapaces de organizar torneos o ligas transfronterizas infantiles, tener dos orquestas en la CAV que no pisan Iparralde en sus ciclos de abono, vivir completamente de espaldas en cualquier manifestación cultural, que nuestros pueblos y ciudades estén hermanados con lejanas ciudades, lo cual está muy bien, pero no con los más necesitados de apoyo pueblos de Iparralde; que la inmensa mayoría de asociaciones culturales y deportivas limiten su ámbito a la CAV y/o Navarra, que la mayoría de nuestros medios de comunicación, quizás de forma interesada unos y por dejadez intelectual otros, no den ni una sola noticia de lo que ocurre en Iparralde y que EITB lamentablemente no sea una excepción y así un largo etcétera.

Y todo ello por no hablar del núcleo fundamental, como es el imprescindible apoyo económico y de todos los órdenes en profesorado, libros de texto, intercambio de alumnos etc. a Seaska y a todas las ikastolas de Iparralde y luego el acceso de esos alumnos a la UPV y a la UPNA en igualdad de condiciones a la del resto de estudiantes vascos. Es indignante ver las Escuelas oficiales de la Republique, donde no se enseña ni euskera ni en euskera, y luego las modestísimas e infradotadas ikastolas, mantenidas por el apoyo de unos padres entusiastas.

Por ello la creación de una Delegación del Gobierno Vasco en Iparralde con amplios poderes y dependiendo directamente de Lehendakaritza, o con un consejero propio en el consejo de gobierno, se nos antoja la forma más efectiva para comenzar a revertir esta situación. Quizás nos vaya en ello el no ir quedando diluidos entre los estados que nos dividen y la imparable globalización y asegurarnos en cierta forma la consolidación y futuro de toda Euskal Herria en el concierto de las naciones.







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domingo, 26 de enero de 2020

Los Lazos que Nos Unen

Muy humildemente sugerimos que Iñigo Urkullu adquiera un tanto del lenguaje asertivo de Gilles Simeoni.

Aquí lo que nos reporta Naiz:


El presidente del Consejo Ejecutivo de Corsica, Gilles Simeoni, ha destacado «los lazos que unen a los pueblos vasco y corso» en la ceremonia de entrega de los Premios Sabino Arana 2019, que se ha celebrado en el Teatro Arriaga de Bilbo.

La 31 edición de los premios Sabino Arana ha distinguido con sus galardones al presidente corso Gilles Simeoni; el equipo de baloncesto Saski Baskonia; el presidente de Euskaltzaindia, Andrés Urrutia; la asociación Naizen y el grupo empresarial vasco especializado en deporte y moda Ternua Group.

El acto, que se ha celebrado en el teatro Arriaga de Bilbo, ha escenificado también el relevo al frente de la Fundación Sabino Arana: Mireia Zarate, secretaria del EBB, sustituye a Juan Maria Atutxa, que se retira tras catorce años en la presidencia.

Al recoger el premio, Gilles Simeoni ha destacado la lucha de los pueblos vasco y corso, naciones sin Estado, en favor «del reconocimiento de sus derechos» y ha subrayado «la calidez de la acogida y hospitalidad del pueblo vasco que expresa claramente los lazos que unen a los pueblos vascos y corso».

También ha destacado la calidad e implicación de los galardonados durante estos años, entre los que ha mencionado a Alex Salmond, ex ministro principal de Escocia,y al premio otorgado al proceso de paz en Oriente Próximo. «Esto hace gala de que, tanto vascos como corsos, sabemos que la paz no tiene precio y que en cualquier situación debemos ser artífices infatigables de la misma».

El presidente de Euskaltzaindia, Andrés Urrutia, ha indicado que el reconocimiento implica «un compromiso por seguir trabajando por un país cada vez más moderno y plural» y ha defendido el euskara como «elemento decisivo en la estructuración de este país».

«Eslabones de una cadena»

«Todo desde el convencimiento de que somos eslabones de una cadena que ya no se detendrá, que nos proyecta hacia el futuro y en la que día a día vamos abriendo nuevos horizontes y nuevos caminos... y ello en todos los territorios del euskera con un sentido de comunidad lingüística y cultural plural», ha afirmado.

La portavoz de la asociación Naizen de familias de menores transexuales, Bea Sever, ha advertido de que «el principal enemigo» en el ámbito de la transexualidad en menores «continúa siendo el deconocimiento. Es la ignorancia la que está detrás de los casos de bullying, la culpable de que algunas familias continúen sin escuchar a sus hijos e hijas»”.

El presidente de Ternua Group, Juan Luis Lasa, ha señalado que el grupo que nació en 1986 como una tienda de deportes en Arrasate (Gipuzkoa) fabrica hoy 500.0000 prendas al año y utiliza como materia prima plástico reciclado, posos de café, plata procedente de radiografías, redes de pesca en desuso o cáscaras de nuez, entre otros desechos.

Por su parte, el presidente del Saski Baskonia, Josean Querejeta, ha afirmado que el equipo se ha convertido en un «estandarte de una ciudad, un territorio y un país por toda Europa» y ha indicado que el ejemplo más evidente de esa promoción fue lograr que «la Final Four de la Euroleague eligiese Vitoria como sede el pasado año».






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sábado, 28 de diciembre de 2019

Egaña | ¿Oasis o Desierto?

Con su portentosa hemeroteca como piedra angular Iñaki Egaña construye un análisis inspirado en el Caso de Miguel -y las reacciones por parte de los jobuvis- digno de ser compartido en todas las redes sociales.

Este es nuestro granito de arena:


Iñaki Egaña

Federico Krutwig, miembro exiliado de Euskaltzaindia por criticar a la iglesia católica y dirigente etarra al mismo tiempo, propagó una exótica idea que ligaba el origen vasco con el bereber. Alguno de sus seguidores, incluso, llegó a sumergirse en la lengua amazigh (bereber), para señalar las semejanzas entre oasis saharianos y topónimos vascos.

Esos oasis africanos suponían una singularidad en medio del desierto. Agua y vegetación en abundancia, lo que permitió históricamente la población, bien es cierto que reducida, de estos entornos. Eran los prósperos en un medio hostil. Por extensión, y recogiendo el relato reciente de nuestro país, la dirección jeltzale, que ha gobernado un tercio territorial de Euskal Herria desde 1980 (con la excepción de la legislatura lopezista), acuñó un término a su medida: “Euskadi (se entiende que la CAV) es un oasis en un medio corrupto”.

Según esta parábola, el PNV sería la élite bereber, trasladada al refugio vasco, que logra la prosperidad y el equilibrio en un país sumido en un caos fomentado por sus vecinos españoles y ahondado por marxistas, antisistemas y separatistas autóctonos. La corrupción española es sistémica, lo que no ha sido obstáculo en las últimas décadas para que el PNV les haya dado su apoyo, tanto en época del PP, como del PSOE.

El problema entonces, en esa carrera para asentar el oasis en el desierto, estaba en casa. Andoni Ortuzar lo dejó claro al conocer la sentencia del llamado Caso de Miguel, la trama para la obtención de comisiones de las obras públicas. Sin embargo, el mayor fraude de “corrupción” que ha conocido nuestro territorio ha sido el cobro del “impuesto revolucionario” por parte de ETA, según Ortuzar.

La del líder jeltzale no deja de ser una ocurrencia sandunguera, cuando el partido que preside ha estado inmerso en al menos medio centenar de casos de corrupción en las últimas décadas y cuando la recaudación de ese llamado impuesto revolucionario ha sido calderilla en comparación con los dos ejemplos siguientes.

Impuestos como los de la iglesia católica, una entidad privada con estado propio, que se lleva anualmente el 1% del PIB vasco, una cifra escandalosa a la que hay que añadir el expolio vía inmatriculaciones, más de 6.000 en unas décadas, lo que le convierte en una entidad criminal organizada.

Según los últimos datos, el rescate de la banca española nos ha costado 42.561 millones de euros. Que se trasladaron del erario público al privado. Carlos Torres, presidente del BBVA gana al año 2,45 millones de euros. Su retribución variable puede doblar su sueldo. Ana Botín, en el Banco Santander, alcanza los 11 millones anuales. Rescatar a los bancos supuso la merma en salud, educación y asistencia social. Otros impuestos gigantescos.

En detalles, el impuesto revolucionario fue una buena fuente de ingresos del presidente del PNV en Iruñea. Los más viejos recordarán cómo aquel burukide, en la década de 1980, envió cartas a empresarios y cobraba de ellos. Hasta que fue cazado por la Policía. Como fue notorio y lógico, el Partido apuntó que aquella era una historia personal. Pero no abandonó a su militante, oficialmente expulsado. Condenado a 75 años de prisión, el PNV logró que su líder, tras gestiones con José Barrionuevo, por cierto, en la época de los GAL, fuera indultado por el entonces rey Juan Carlos.

Muchas de las carpetas del medio centenar de imputaciones que el PNV ha sufrido desde la aprobación del Estatuto de Autonomía fueron abiertas tras investigaciones del diario Egin. La más escandalosa fue la de las comisiones de las máquinas tragaperras. En diciembre de 1993, la Ertzaintza entró en el diario Egin tras una orden del juez Carlos Bueren que investigaba las cuentas del diario con ETA. Todo quedó en agua de borrajas.

Lo repugnante de la razia policial autonómica fue que aprovecharon la ocasión para acarrear toda la documentación relacionada con el PNV que entonces llevaba a cabo el equipo de investigación. Había carpetas sobre la red Gladio, los jeltzales y temas similares. Fueron esquilmadas. Alguna quedó olvidada en su estantería. Pero todas y cada una de las relacionadas con la “fontanería” del PNV desaparecieron. Juanmari Atutxa, consejero de Interior, se vanaglorió de haber recuperado aire para su partido.

¡Qué esperar de aquellos democristianos que a través de la Ertzaintza habían espiado al lehendakari Carlos Garaikotxea! Entonces, un aguerrido militante del PNV en la dirección de la Ertzaintza, hizo de comisario Villarejo. El resto, avaló y frivolizó el espionaje, enfrentando la escisión de EA. Y si quieren más leña, tienen las memorias de Javier Zumalde, fundador e instructor de la Ertzaintza donde podrán seguir estas peripecias y otras tan singulares como ertzainas poniendo bombas que adjudicaban a ETA.

¿Oasis o infierno? No tengo dudas al respecto. No hay oasis. Ni policial, ni empresarial. La derecha vasca por calidad y cantidad, repite los ticks de sus vecinas. Y ahí van, si tienen ganas y tiempo, unas cuantas señales para ahondar en mis impresiones. El último, el llamado Caso de Miguel. Anteriores desde las famosas tragaperras: obras falsas en Alonsotegi, Parque de Miaño, Red de Parques Tecnológicos, Chalet del lehendakari Ardanza, Cabieces en Kutxabank, Bilbao Air, Ibarra y la hacienda de Bizkaia, publicidad al Grupo Noticias, Eresoinka, Pinosolo, Rasca y gane, Max Center y sobrecostes, Cearsolo y el Guggenheim, Mallabia y malversación, Sprilur y Zubiaurre, Imbiz y donativos en negro, los hermanos Bravo, el coche eléctrico Hiriko…

No quedan líneas para concluir el artículo. Por ello otros cuantos: Purines en Karrantza, Lonja de Pasaia, Denokinn y ayudas públicas, Bakio d’Or, ayuntamientos de Barrika, Zanbrana, Tolosa, Eskoriatza, Zumaia… Museo Balenciaga en Getaria, los jeltzales en los papeles de Panamá, en los de Bárcenas, los centenares de miles de metros cúbicos de tierra y hormigón de Bidegi… En definitiva, el bucle en JEL.






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martes, 10 de diciembre de 2019

Manu Etxebarria

Desde las páginas de Deia traemos a ustedes esta semblanza de un gran aliado de la lingua vasconum.

Lean por favor:


Manu Etxebarria recoge los testimonios orales de los municipios de Gorbeialdea

Susana Martín

Consigue trasladar al lector de sus libros al mágico mundo de las leyendas, los mitos y las costumbres ancestrales vascas. Conversar con él es todo un aprendizaje. Habla, explica y transmite información de manera apasionada pero también sencilla y didáctica. Y es, sobre todo, un gran defensor del euskera. Doctor en Filología Vasca, miembro del grupo Etniker-Bizkaia de Etnografía de José Miguel de Barandiaran y miembro Correspondiente de Euskaltzaindia, Juan Manuel Etxebarria es natural de Zeberio aunque desde hace cuatro décadas reside en Galdakao. Como investigador también en el campo de la etnolingüística, defiende la gran riqueza de la lengua vasca. “Nuestras enciclopedias vivientes se están yendo y una de mis labores ha sido recoger y plasmar en libros su sabiduría y sus testimonios. Lo que recojo del pueblo, lo devuelvo al pueblo de forma literaria”, afirma.

De hecho, su tesis doctoral fue, precisamente, una investigación etnolinguística del valle de Zeberio titulada Zaberio Haraneko euskararen azterketa etno-linguistikoa, publicada como libro en 1988. “En esa época de estudiante, me di cuenta de que en Zeberio teníamos un euskera muy rico y muy puro, sobre todo en el barrio de Uriondo de donde es mi ama. Es una isla de 25 casas donde la lengua se ha conservado muy arcaica”, explica. Como vecino del valle y como estudioso de la materia, “tenía el deber de demostrar esa riqueza lingüística de Zeberio y sus pueblos colindantes al resto de Euskal Herria” y lo hizo con un trabajo de fin de carrera cuya dirección fue firmada por Koldo Mitxelena.

1975 fue otro año clave para Juan Manuel Etxebarria. Ander Manterola, fundador y director del Instituto Labayru, le introdujo en el equipo Etniker Bizkaia, el Departamento de Etnografía de la fundación que por entonces dirigía el emblemático José Miguel Barandiaran. Manu, como le conocen y llaman sus allegados, asumió el papel de informante de Zeberio para el Atlas Etnográfico de Euskal Herria. “En una de las reuniones le conté a Barandiaran unos mitos recogidos en Gorbeialdea y le parecieron tan interesantes que me aconsejó seguir con esa tarea”, recuerda. Así lo hizo y el resultado de un intenso trabajo de campo desarrollado entre 1975 y 1995 fue la publicación del libro titulado Gorbeia inguruko etno-ipuin eta esaundak, una recopilación de cerca de 200 mitos y leyendas obtenidos gracias a las entrevistas realizadas, grabadora en mano, a medio centenar de informantes de diez pueblos de Gorbeialdea.

Dos décadas después, Juan Manuel Etxebarria amplió y completó ese arduo trabajo de investigación con Gorbeia inguruko etno-ipuin eta esaundak II, publicado en 2016 y que, a través de sus 800 páginas, recoge 450 mitos y leyendas obtenidas “tras recorrer 23 pueblos de Gorbeialdea y realizar entrevistas a 102 informantes”, precisa. En esa obra, Zeberio es protagonista en 164 relatos mientras que los restantes 286 fueron transmitidos a Etxebarria por vecinos de los municipios de Arratia y Galdakao, Zaratamo, Arrankudiaga, Laudio, Arrigorriaga, Bilbao o San Miguel de Basauri.

Pero su obra literaria es mucho más amplia con títulos tan sugerentes como Gorbeiatarrak, Bizkaialdeko ipuin-esaundak, Gure fabulak (bertsoz), Iaun Zuria, Txorien zoria, Eguberri eta Gabon ipuinak, Zeberioko kantak, la novela Biziak bizilan basada en los diálogos de una abuela con su nieto, Etxea Ipuin Eskola dirigida al público infantil o Euskal Urtea Ohituraz Betea que recoge las costumbres y tradiciones populares que se celebran a lo largo del año. Y es que para este prolífico autor “la lengua no se puede separar de la cultura. Cultura es lo que se va cultivando y la lengua es el vehículo de comunicación” que él utiliza para seguir recogiendo la sabiduría popular.






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martes, 3 de diciembre de 2019

El Euskera y el Espantapájaros

Hoy es el Euskararen Nazioarteko Eguna y por ese motivo, razón, pretexto y circunstancia traemos a ustedes este reportaje publicado en la sección Verne de El País.

En el mismo podrán apreciar algo que hemos venido denunciando desde la creación misma de este blog... la utilización del espantapájaros ETA hasta en el tema más inocuo.

Lo peor es que esto sucede de manos de una docente vasca y a ocho años del inicio del proceso unilateral de paz y del DDR de ETA... y a escasas semanas de que se rindieran Honores de Estado al dictador genocida Francisco Franco.

Así las cosas.

Lean por favor:


Aquelarre, órdago, pacharán, chistera, zurrón...

Emilio Sánchez Hidalgo

Este martes, como cada 3 de diciembre, se celebra el Día Internacional del Euskera, un idioma que hablan en torno a 750.000 personas, según el Instituto Cultural Vasco. Las palabras que componen esta antiquísima lengua se parecen muy poco a las del castellano, salvo algunas excepciones. Como, por ejemplo, "ezkerra", término del que procede la palabra española "izquierda". "Es el gran préstamo del euskera al castellano", dice Blanca Urgell, doctora en Filología Vasca de la Universidad del País Vasco y exconsejera de Cultura de Euskadi. "Pero hay muchas otras palabras que el castellano ha adoptado del euskera", añade. A continuación mencionamos algunas de ellas, antes de explicar cómo se han instalado en toda la península.

    Alud
    Angula
    Aquelarre
    Bacalao
    Cáncamo
    Cencerro
    Chabola
    Changurro
    Chapela
    Chatarra
    Chirla
    Chistera
    Cococha
    Ganzúa
    Guiri
    Izquierdo
    Muñeca
    Mus
    Órdago
    Pacharán
    Pelotari
    Pitarra
    Sirimiri
    Zurrón

Todas estas palabras tienen una raíz vasca, según la Real Academia Española o las fuentes consultadas para este artículo. "A lo largo de los dos últimos milenios, el euskera ha permanecido en contacto con diversas lenguas. En la época romana con el latín, después de la caída del Imperio Romano con los romances castellano, navarro-aragonés y gascón y. posteriormente. con el español. Esos contactos han dado lugar a diversos intercambios de préstamos", dice a Verne Andoni Sagarna, académico de Euskaltzaindia, la Real Academia de la Lengua Vasca.

Urgell asegura que el momento clave para este intercambio entre lenguas fue la Edad Media. "Desde el mismo nacimiento del castellano se producen transferencias. Para esto fue muy importante que los euskaldunes (vascoparlantes) participasen muy activamente en la Reconquista", indica la filóloga. Para ejemplificar la importancia del euskera en el castellano de la Edad Media, Urgell habla del Cantar del Mío Cid, una obra del siglo XIII: "En el texto se usa varias veces anaia, hermano en euskera".

La lingüista de la Universidad Rey Juan Carlos Nerea Fernández de Gobeo, autora de la investigación La presencia del Euskera en el español: los vasquismos en el diccionario académico, asegura que las palabras vascas adoptadas por el castellano se adscriben, sobre todo, al entorno "rural" (cencerro) y a la "tradición" (aquelarre). "También hay muchos ejemplos en la gastronomía [angula] o en aspectos en los que Euskadi ha tenido un papel destacado, como la pesca [bacalao]", añade Fernández de Gobeo. Hay otras palabras en castellano que definen conceptos muy vascos, como los tipos de lluvia: la RAE ha aceptado "sirimiri", una clase de precipitación fina muy común en Euskadi.

"En el siglo XX, el euskera cambia su estatus respecto al que tenía siglos anteriores", indica Fernández de Gobeo. "Se adoptan términos con un matiz político, como ikurriña o lendakari". A partir de los años setenta, muchas de las palabras vascas que incorpora el castellano están relacionadas con el terrorismo de ETA. "A los euskaldunes nos duele que muchos españoles solo conozcan palabras vascas relacionas con la época de violencia, como zulo", indica Urgell.

La filóloga de la Universidad del País Vasco cree que los futuros préstamos del euskera al castellano son (o serán) responsabilidad de niños y adolescentes. "Nuestros hijos e hijas, que aprenden en euskera en distintos grados, están transfiriendo palabras vascas a su castellano. Es muy bonito escucharles decir: tengo que hacer la ariketa [tarea] de Gizarte [Sociales]", comenta Urgell.

Aunque hay muchos ejemplos de palabras del castellano adoptadas del euskera, Fernández de Gobeo puntualiza que "el léxico procedente del inglés o del francés es mucho mayor". Otras lenguas peninsulares también han transferido muchas palabras al español: papel, esquirol, cohete y borracho proceden del catalán, mientras que morriña, percebe o vieira son originales del gallego.
Palabras del euskera sin traducción al castellano

Hay palabras en euskera que no tienen una traducción sencilla en castellano. Son términos cuya translación al español exige, al menos, un par de palabras. Estas son algunas de esas palabras. Han sido propuestas por los expertos consultados para este artículo: Blanca Urgell, Nerea Fernández de Gobeo y Andoni Sagarna. Las definiciones en castellano son del Diccionario Elhuyar, en la web del Gobierno vasco.

    Aspaldiko: ¡Cuánto tiempo sin verte!
    Ateri: Tiempo escampado.
    Biharamun: Día siguiente.
    Etzidamu: El día siguiente a pasado mañana
    Gaupasa: Fiesta o festival que dura toda la noche
    Kanpoeder: Afable con forasteros o extraños
    Kanpolarrosa: Obsequioso con los de fuera de casa.
    Zapero: Masa o revuelto de salvado que se da para comer a las aves y los cerdos.
    Zorripiztu: Nuevo rico.








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domingo, 6 de octubre de 2019

Euskaltzaindia Hacia el Futuro

Euskaltzaindia ha culminado el calendario de actividades con el que ha conmemorado sus cien años de existencia.

El Mundo trae a nosotros este artículo acerca de las iniciativas que Euskaltzaindia ha dado a conocer al concluir los festejos por su centenario:


El futuro del euskera, a debate, en el centenario de la Academia de la Lengua Vasca

Euskaltzaindia, la academia de la lengua vasca, que este año ha celebrado su centenario, fijará en adelante su mirada en un "futuro" centrado en la "internacionalización", la "digitalización", la "profesionalización" y la "socialización" como sus principales "ejes de trabajo".

Así lo ha puesto de relieve su presidente, Andrés Urrutia, durante el acto solemne con el que este sábado la institución ha cerrado el programa de actividades con el que ha celebrado su primer siglo de vida, y en el que también ha tomado parte el lehendakari, Iñigo Urkullu.

El evento, que ha contado con la participación de numerosas autoridades institucionales de Euskadi y de Navarra, así como representantes políticos, del mundo de la cultura vasca y del euskera, ha tenido lugar en el palacio de la Diputación de Gipuzkoa, en conmemoración de la primera sesión plenaria que Euskaltzaindia llevó a cabo el 7 de octubre de 1919, en la que se designó a Resurrección María Azkue como su primer presidente.

Junto al lehendakari, también han asistido al acto los presidentes de los parlamentos vasco y navarro, Bakartxo Tejeria y Unai Hualde, respectivamente; el consejero vasco de Cultura y Política Lingüística, Bingen Zupiria; la consejera de Relaciones Ciudadanas de Navarra, Ana Ollo; el diputado general de Álava, Ramiro González, y la diputada de Cultura de Bizkaia, Lorea Bilbao, entre otras autoridades, como el presidente de la Comunidad de Aglomeración del País Vasco, Jean-René Etchegaray.

Todos ellos han presenciado una tradicional "soka-dantza" en el exterior del palacio foral, en cuyo interior ha tenido lugar seguidamente el acto institucional, en el que, tras la proyección de un vídeo conmemorativo, Andrés Urrutia ha tomado la palabra para instar a la sociedad y al conjunto de instituciones a "continuar el trabajo por la lengua vasca, como elemento significativo del acervo cultural que nos une, símbolo de nuestro ser e instrumento de cohesión social".

Urrutia ha recordado también los logros conseguidos por Euskaltzaindia en sus cien años de historia, una institución que, según ha dicho, "es, desde su creación, transfronteriza y plural" porque el euskera "también es fronterizo y engloba a una comunidad de hablantes que también es plural".

"Además -ha añadido- es la institución asesora oficial en cuestiones referidas al euskera en todos los territorios que abarca la misma. Hemos logrado institucionalizar el idioma y hemos servido a la sociedad vasca de forma ininterrumpida", ha recalcado.

Tras recordar que los "logros" conseguidos por Euskaltzaindia se han obtenido "con gobiernos de una y otra índole", ha explicado que la academia de la lengua vasca "siempre ha estado ahí, defendiendo e impulsando a la comunidad euskaldun", integrada por "todas las personas que conforman la comunidad hablante del euskera".

Por este motivo, ha insistido en que Euskaltzaindia debe seguir trabajando de la mano de los agentes culturales de la sociedad vasca de una forma "lo más abierta posible".

Por su parte, el lehendakari, Iñigo Urkullu, ha dicho que en los cien años de Eukaltzaindia ha habido suficientes oportunidades para recordar "cómo, por qué y para qué" fue creada.

Urkullu, ha recordado, en este sentido, los primeros años del siglo XX en los que se hablaba del "resurgir" del euskera, para dar paso después a los "tiempos oscuros" que precedieron más tarde a la creación del euskera batua y que supuso un "descomunal aportación" a este idioma.

El lehendakari ha precisado que en la actualidad la sociedad mira "hacia adelante" para preguntarse cómo estará el euskera en el año 2030, en un futuro en el que deberá afrontar "retos descomunales" en el campo socioeconómico y en el propósito de transmitir el idioma a las nuevas generaciones, además de extender su uso al ámbito del ocio, el entorno digital y los contenidos culturales, entre otros sectores.

El diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano, quien ha precedido a Urkullu en el uso de la palabra, ha afirmado que "el proceso de revitalización del euskera se encuentra en una encrucijada" en la que es momento de "darle un nuevo impulso" y de que la sociedad y las instituciones "empujen en la misma dirección".






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Los Cien Años de Euskaltzaindia

Desde Noticias de Navarra traemos a ustedes esta cronología del centenario de Euskaltzaindia:


La Academia de la Lengua Vasca cierra los actos de celebración de su centenario mirando a los retos que el euskara debe afrontar en el futuro, siempre bajo su lema: ‘Ekin eta jarrai’

Andres Mª Urrutia Badiola

Cuando el 7 de octubre de 1919, ahora cien años, se reunieron en la Diputación Foral de Gipuzkoa los doce primeros académicos de Euskaltzaindia, bajo la presidencia y con la secretaría de quienes ocupaban estos cargos en la Sociedad de Estudios Vascos, se constituyó formal y jurídicamente la Academia de la Lengua Vasca, en respuesta a un anhelo largamente sentido en la sociedad vasca.

El fruto de los desvelos y propuestas de aquellos años cristalizó en la creación de la primera institución que reunía a representantes de todos los territorios de lengua vasca y lo hacía, además, en torno al cultivo de la lengua vasca, tanto en el orden filológico como en el social, dando su razón de ser a cada una de sus dos secciones, Iker (investigación) y Jagon (tutelar).

Un primer rasgo distintivo de la recién nacida Academia era su doble objetivo y una manifestación de lo anterior eran las palabras que poco antes había escrito Koldo Elizalde, uno de sus fundadores, sobre el sentido de la nueva Academia: “Y supongo que en este instante asomará a los labios de todos y vosotros la palabra Academia, como designativa de la institución destinada a realizar esa necesaria congregación, esa precisa coordinación de labores. Acepto la palabra con tal de que no evoque la idea de un dormitorio de siestas de la alta burguesía intelectual que entretiene sus ocios en poner y quitar acentitos sobre las vocales, proposiciones y en otras cosillas de la misma trascendencia. La Corporación que nosotros necesitamos es cosa muy distinta de eso, es algo cuya acción eficaz y vivificante se deje sentir desde el primer momento”.

No todos aceptaron la idea de la Academia, pero lo que quedó claro es que la Academia era el instrumento más poderoso del que los vascos se dotaban para hacer del euskera una lengua culta, lo que exigía aunar esfuerzos en torno a la formalización de un estándar lingüístico válido para la realización de todas las funciones de comunicación que despliega una lengua en la vida social.

El despegue (1919-1936)

Creada la institución y fijados sus objetivos, la vida de la Academia comenzó poco a poco. Sus problemas económicos fueron una constante por la insuficiencia de las dotaciones públicas para sus trabajos. Se fijó la sede en Bilbao, en la calle Ribera 6, donde permaneció hasta los años ochenta del siglo pasado y comenzaron las reuniones mensuales de los académicos, amén de numerosas actividades de proyección social de la Academia, a lo largo y ancho de toda Euskal Herria.

Se crearon asociaciones de apoyo, se asesoró a las diputaciones y ayuntamientos en materia de euskera y se llevó a cabo una labor de socialización importante y significativa del euskera, en relación a los medios materiales y humanos de los que la joven Academia disponía.

De forma simultánea, la Academia comenzó el trabajo de recopilación sistemática de los datos necesarios para la formulación de un euskera estándar y fue reuniendo en su entorno las figuras principales del mundo del euskera.

Aquellos fueron los años del Erizkizundi irukoitza, la encuesta dialectal que se realizó por primera vez en todos los territorios de lengua vasca, los años de la revista Euskera, Boletín de la Academia y lugar de encuentro de los vascólogos más prestigiosos del mundo, los años que culminaron con un trabajo de actualización de la lengua vasca en campos muy diversos y con la formulación por Azkue, su presidente, de una primera propuesta de unificación lingüística, el Gipuzkera osotua, que la guerra civil frustró y cortó de raíz.

Silencio impuesto (1937-1956)

La guerra civil supuso la interrupción de todos estos esfuerzos de la Academia. Es cierto que Euskaltzaindia no cerró sus puertas, pero lo es también que su actividad y su presencia sufrieron restricciones importantes y significativas a la hora de proyectar la lengua vasca en el espacio público.

Azkue, ayudado de forma incansable por Nazario Oleaga, logró con muchas dificultades convencer a las autoridades del nuevo régimen de la necesidad de mantener abierta la Academia y se afanó en realizar las labores necesarias para un diccionario castellano-euskera que retomase su diccionario euskera-castellano-francés de preguerra.

Con la revista Euskera prohibida, los académicos diseminados y/o en el exilio, y una exigua capacidad económica, el futuro de la Academia no parecía nada halagüeño. Fue la llegada del joven Federico Krutwig lo que supuso un revulsivo para aquella Academia viva aunque silenciada, un revulsivo que pasaba por una renovación profunda de sus estatutos y de sus miembros. La labor no fue fácil. El régimen de Franco vigilaba de cerca a la Academia e incluso había logrado nombrar académicos de su agrado en un proceso que fue habitual en el devenir de otras instituciones académicas.

El exilio, por otra parte, era activo a la hora de promover un trabajo decidido en favor del euskera que evitase su desaparición, que en aquellos años y circunstancias se veía como algo casi inevitable. Azkue falleció en 1951, después de haber conseguido, por encima de todas las dificultades, la persistencia de la Academia, habida cuenta de las circunstancias políticas imperantes.

De nuevo en marcha (1956-1970)

Tras la muerte de Azkue, la Academia sufrió un cierto parón derivado de su ausencia. El forzado exilio de Krutwig en 1952 complicó aún más las cosas para Etxaide y Lojendio, que fueron los sucesores de Azkue. En 1956 logró la Academia celebrar su primer Congreso académico público en Arantzazu y la revista Euskera pudo reanudar su publicación. Nuevas generaciones acudieron a Euskaltzaindia y los nombres de Mitxelena, Aresti, Villasante, Satrustegi, Irigoien, Erkiaga, Lafitte, San Martin…, empezaron a sonar en los pasillos de la Academia al lado de los de Lekuona, Oleaga, Arrue, Irigarai y otros.

La Academia se puso de nuevo en marcha y logró que vieran la luz publicaciones en euskera, además de promover todo un conjunto de manifestaciones culturales, tales como los concursos de bertsolaris, las ikastolas, los cursos de alfabetización y euskaldunización para adultos y otros que reforzaron la labor de difusión de la lengua en una sociedad que se abría cada vez más al euskera, sociedad que luego fue capaz de tomar el testigo de Euskaltzaindia y hacer de ellos una realidad hoy viva.

En ese contexto y a los cincuenta años de su creación, llegó la propuesta de Gabriel Aresti de retomar el tema de la unificación del euskera y de ahí vino la celebración del Congreso de Arantzazu de 1968 y la formulación del euskera batua. Luego, las disputas que siguieron supusieron un punto de inflexión en la vida del euskera y la apertura de una nueva época que ha marcado la realidad del euskera durante los últimos cincuenta años.

La reorganización (1970-2005)

El año 1970 es nombrado presidente de Euskaltzaindia el franciscano guerniqués Luis Villasante en sustitución de Manuel Lekuona. A pesar de la fuerte discusión interna en torno al batua, Villasante trabaja en varios frentes: el primero, el de la legalización de la Academia, que en 1976 realiza el Estado español por el Decreto 573/1976, de 26 de febrero, por el que se reconoce a la Academia de la Lengua Vasca bajo la denominación de Real Academia de la Lengua Vasca, y su posterior configuración por el Estatuto de Autonomía del País Vasco (1979) y por la Ley foral del euskara en Navarra (1986) como institución consultiva oficial en materia de euskera;el segundo, el de la reorganización interna, creando comisiones por materias y dando impulso a una adecuada organización de la Academia que permitiera trabajar de forma más eficaz en los campos que le son propios.

Su decidido impulso a la unificación le valió múltiples desaires que fue superando con su constancia y tesón, amén de la colaboración de los académicos y de las nuevas generaciones de euskaltzales que vieron en el euskera batua la tabla de salvación del euskera después de largos años de ostracismo.

A Villasante le sigue Jean Haritschelhar, el primer presidente originario de Ipar Euskal Herria, que continuó el trabajo iniciado con las premisas de acercar la Academia a las nuevas realidades universitarias y del mundo del euskera, encarrilando el proyecto del Diccionario General Vasco bajo la dirección de Mitxelena y el Atlas Lingüístico del Euskera bajo su propia dirección.

Son los años del Convenio de Oñate para garantizar la financiación de Euskaltzaindia y su relación con los poderes autonómicos de Euskadi y Navarra, que entonces comenzaban su andadura como administraciones públicas responsables de desarrollar la oficialidad del euskera, una realidad desde la Constitución de 1978.

Nueva época y futuro (2005-2019)

En 2005, el académico Andres Urrutia es nombrado nuevo presidente de Euskaltzaindia. Comienza así una nueva época que busca una aproximación de la Academia a la sociedad, un trabajo académico en torno a la lengua, articulado en función de proyectos de gran alcance dirigidos a toda la comunidad lingüística vasca, tales como la Historia social del euskera, el Diccionario Histórico Etimológico del euskera, el Corpus Onomástico del euskera y otros.

Son los tiempos de las nuevas tecnologías, de la irrupción generalizada de la mujer en las labores de la Academia, de la apertura del diccionario a las cuestiones de género, del desarrollo de la Onomástica, y en suma, de renovar el compromiso con la sociedad, y de una organización y funcionamiento basados en la moderna concepción de la gestión de una institución cultural enraizada en el país y a su servicio. Cien años después, Euskaltzaindia-Real Academia de la Lengua Vasca es una institución de referencia imprescindible en el panorama del euskera. Ello se debe al trabajo conjunto de todos, académicos de honor, de número, eméritos, correspondientes, trabajadores de la institución y de cuantos se han acercado a ella o han colaborado en sus trabajos e inquietudes a lo largo de estos cien años.

Euskaltzaindia tiene hoy ante sí un futuro importante. Un futuro que pasa por continuar la labor de estos últimos años y por profundizar en sus ejes centrales, la digitalización, la internacionalización, la profesionalización y la socialización, junto con la búsqueda de nuevos cauces para transmitir su realidad y sus aportaciones a las nuevas generaciones, que van incorporándose a la Academia desde todos los territorios de Euskal Herria.

Se cierra ahora un primer centenario y se abre un nuevo periodo para la máxima institución en el mundo del euskera. El lema que preside desde hace cien años su labor, Ekin eta jarrai, sigue ahí y se le añade una nueva consideración, 100 urte euskara ehuntzen. Esa es su labor, esos sus objetivos. El futuro nos espera. Geroak erranen!

El autor | Andres Mª Urrutia Badiola

Natural de Bilbao. Doctor en Derecho por la Universidad de Deusto. Notario de Bilbao y profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Deusto. Imparte la docencia y es autor de publicaciones en euskera y castellano. Actualmente es presidente de la Academia Vasca de Derecho y de la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia. Ha publicado, entre otros, ‘Lengua vasca, cooficialidad lingüística y relaciones jurídicas inter privatos’ (Premio Jesús María de Leizaola 2015), ‘Código, Compilación y Fuero Civil. Elementos para una historia del Derecho civil foral vasco (1876-1992)’ y ‘Diccionario Terminológico de Derecho Civil Foral Vasco’.






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miércoles, 2 de octubre de 2019

El Refugio

Noticias de Navarra ha publicado esta reseña acerca de un documental que promete dar realce a uno de los momentos más particulares en la historia reciente de Euskal Herria:


El documental cuenta con guión de Miren Mindegia y realización de Jesús Iriarte

Anabel Domínguez

Jorge Oteiza fue el encargado de humanizar el frío y descomunal frontispicio de piedra del imponente santuario de Arantzazu. Sus 14 apóstoles, que han convertido a la basílica en todo un icono, están de aniversario. 50 años se han cumplido de la colocación de este hito artístico y arquitectónico, que ha servido de telón de fondo al documental Arantzazu, harriz herri, trabajo que indaga en este lugar clave para la historia del pueblo vasco. Un símbolo de tradición y vanguardia.

Nabarralde Fundazioa ha impulsado este proyecto, que cuenta con guión de Miren Mindegia y realización de Jesús Iriarte, ambos navarros. La película se presentó hace unos días en el auditorio de Orona Ideo de Hernani. “Durante toda su historia, Arantzazu ha sido un lugar de memoria de Euskal Herria, que ha construido sus cimientos, piedra piedra, sobre el arte y la cultura, pero ante todo ha demostrado su compromiso con el país”, recalcó Angel Rekalde. El director de Nabarralde desgranó los detalles del documental en un acto en el que también estuvieron presentes la alcaldesa de Oñati, Izaro Elorza, y el guardián del santuario, Juan Ignacio Larrea. Con una duración de entre 25-30 minutos, y en versión bilingüe (euskera y castellano), la cinta viaja a la época en la que Arantzazu se transformó en un punto de referencia. “A la época en la que el arte y el euskera, la cultura al fin y al cabo, fueron el refugio del pueblo vasco”, indicó Rekalde.

Se conmemora el medio siglo de la instalación del icónico friso en la fachada del excepcional santuario de montaña que se sitúa entre Oñati y las campas de Urbia, a la sombra del cordal del Aizkorri. Un hecho que animó a Nabarralde a embarcarse en una iniciativa que ha dado a luz a un trabajo audiovisual que “pone en valor Arantzazu como lugar de memoria”. No en vano, fue en este grandioso paraje donde se celebraron algunas de las primeras reuniones de Euskaltzaindia para el euskera batua, “en unos años en el que el idioma y lo relacionado con la cultura vasca estaba prácticamente prohibido”, recordaron desde Nabarralde.

La Diputación Foral de Gipuzkoa, Laboral Kutxa y el Consistorio de Oñati han respaldado económicamente este proyecto, que cuenta, a su vez, con la colaboración del GRUPO NOTICIAS. “Para el Ayuntamiento es importante recuperar la memoria y el patrimonio cultural, conservarlo y difundirlo y es, por ello, que hemos apoyado este documental”, manifestó la primera edil oñatiarra.

“Un regalo redondo”

“Este vídeo es un regalo redondo para Arantzazu. Y diré más, es un regalo para toda Euskal Herria y para los euskaldunes que viven lejos de ella, porque les acercará a casa; tendrán una oportunidad excelente de disfrutar de la basílica por dentro y por fuera”, destacó Juan Ignacio Larrea, que dio las gracias por este trabajo en nombre de los franciscanos. El guardián de la basílica, que ha participado en la grabación, se refirió a las “hermosas imágenes” que enhebran las diferentes escenas del documental, y que, según destacó, ponen el foco en “los aspectos principales de un santuario que está profundamente atrapado en el corazón de la sociedad de Euskal Herria”.






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jueves, 4 de julio de 2019

Diccionario Histórico-Etimológico Vasco

Desde El País traemos a ustedes información interesante con respecto a la labor de Euskaltzaindia en favor del euskera.

Lean ustedes:


Euskaltzaindia publica un glosario con 200 familias de palabras y 2.600 entradas dirigido a los interesados en el origen de la lengua vasca

Euskaltzaindia ha completado el Diccionario Histórico-Etimológico Vasco (EHHE-200), que contiene de momento 200 familias de palabras y 2.600 entradas y subentradas que explican, de modo resumido, la intrahistoria aplicada de la lengua vasca, esto es, un diccionario en el que se detalla el origen de las palabras.

La Academia Vasca de la Lengua ha presentado este miércoles en Bilbao este nuevo diccionario dirigido a todos aquellos interesados en investigar la historia del euskera, pero también tendrá utilidad para lingüistas, filólogos y todas aquellas personas interesadas en la historia de nuestra lengua. "Por ahora se ha publicado en papel, pero en un futuro se ofrecerá también en formato digital", ha avanzado Andrés Urrutia, presidente de Euskaltzaindia.

Este proyecto comenzó a gestarse en 2009 y desde entonces han trabajado en el proyecto Julen Manterola e Iñaki Segurola, comandados por el académico de número Joseba Lakarra, a quienes se han unido en los últimos años Gabriel Fraile y Koro Segurola.

Lakarra, coordinador del proyecto EHHE-200, ha explicado que  la publicación "no es más que la intrahistoria aplicada del lenguaje, la investigación y posterior explicación de la historia de la lengua", y ha advertido de que aún no está acabado: "Aquí no buscamos una integridad absoluta, mucho menos ahora, que el proyecto es incipiente. Pero sí que esperamos haber fijado las bases para ese gran diccionario modular del futuro".

Lakarra también ha expuesto los criterios que han utilizado a la hora de elaborar el trabajo: "Hemos tenido en cuenta muchas circunstancias: la extensión geográfica antigua y actual de las palabras, la calidad y cantidad histórica de los y las testigos, la antigüedad de las palabras en la protohistoria y en la prehistoria, la generosidad morfológica y léxica de las bases de esas procedencias, la cantidad y la calidad de las fuentes bibliográficas que hay sobre ellas".

Las palabras están organizadas por familias, no como entradas sueltas, tal y como ocurre en los diccionarios comunes. Lakarra ha insistido también en la importancia que tiene en el nuevo diccionario el "abundante análisis que se ha hecho de la protohistoria, más allá de las fuentes que ya ofrece el Diccionario General Vasco".

"El nuevo diccionario no nace con vocación de ser un depósito de anéctodas divertidas", advierte Lakarra, sino que tiene "la intención de ser una herramienta útil y eficaz para poder avanzar en todos aquellos campos implicados en la investigación de las palabras". Así, el Diccionario Histórico-Etimológico Vasco se ha confeccionado para todos aquellos interesados en investigar la historia del euskera, pero también podría ser útil para lingüistas, filólogos y para todas aquellas personas interesadas en la historia de nuestra lengua.






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sábado, 22 de junio de 2019

El Nomenclátor de Euskaltzaindia

Todo lo que tiene nombre existe, reza un dicho vasco.

Desde las páginas de Deia traemos a ustedes esta importante información:


Euskaltzaindia acaba de presentar el renovado nomenclátor tras una intensa labor académica en torno a los nombres de personas en lengua vasca. En él se amplía el número de nombres utilizables para ambos sexos. La ley española que sustituirá a la que los prohibía aún no ha entrado en vigor

Roberto González de Viñaspre

La fecunda labor de Euskaltzaindia en el ámbito de la recopilación y estandarización en euskera de los nombres de persona cuenta desde la semana pasada con una aportación de significada importancia. Se trata del renovado nomenclátor que ha sido presentado dentro de las Jornadas Internacionales de Onomástica que la Real Academia de la Lengua Vasca celebró en Vitoria-Gasteiz los pasados días 13 y 14, y es el fruto de una intensa y extensa actividad académica por parte de la Comisión de Onomástica.

El anterior nomenclátor impreso data del año 2001, y fue publicado conjuntamente por la Real Academia de la Lengua Vasca y el Departamento de Justicia, Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno vasco. El renovado que acaba de presentarse viene a completar notablemente aquel, incluyendo nuevos nombres que la Academia ha ido certificando estos últimos años, ampliando en gran número los nombres diminutivo y otorgando una categoría específica a aquellos nombres que, como Amets, Amaiur y otros muchos, desde el punto de vista lingüístico son igualmente utilizables para ambos sexos.

La realidad lingüística del euskera es que los nombres de persona pueden clasificarse en dos grandes grupos: los que tienen implícitamente marca de género y los que carecen de ella. A su vez, los portadores de dicha marca pueden ser exclusivamente femeninos o masculinos. La distinción entre ambos está ligada a una larga tradición social y cultural. Tales nombres cuentan con una trayectoria histórica concreta en el desarrollo de la sociedad vasca que puede remontarse incluso a la Edad Media (Anderezu, Usoa, Eneko, Hobeko etc). Además, están los nombres de tradición judeo-cristiana, principalmente del santoral, cuyo uso se hizo hegemónico a partir del Concilio de Trento, en el siglo XVI, para la inscripción de los recién nacidos en los libros de bautismo. La obligada distinción de sexo era también en aquel tiempo reflejo del pensamiento y de la visión de la sociedad.

Más cerca en el tiempo está la propuesta para un santoral vasco que formularon Sabino Arana y Koldo Eleizalde hace poco más de un siglo. Su nomenclátor se fundamentaba en criterios lingüísticos muy discutibles, pero es indudable el arraigo y uso popular que han conseguido nombres como Iñaki, Joseba, Edurne y Miren, entre otros. Y otros creados más tarde, pero siguiendo esa misma vía, como Oihane, por ejemplo.

Después de la creación de Euskaltzaindia en 1918-1919, será cuando esta institución académica, mediado el siglo XX, propicie y ampare el desarrollo de los nombres de persona en euskera. El primer paso fue la obra del académico Aingeru Irigarai en 1966 donde se alumbraron nombres femeninos como Ainhoa, Aitziber e Idoia. Posteriormente, es crucial el nomenclátor del académico José María Satrustegi, publicado en 1972 y reeditado en 1977 y 1983. Muchos nombres de persona, tanto masculinos como femeninos, aparecieron entonces. Es el caso de Hegoi y Amalur, ligados a la mitología vasca;o también nombres con origen en nombres de lugar, tales como Irati o Nagore. Igualmente se valió Satrustegi de nombres extraídos del léxico común, como Ibai. En consecuencia, esos nombres de persona y otros de esa misma época han ido asentándose en el uso de la sociedad vasca, y forman parte de la identidad de miles de ciudadanos y ciudadanas vascas, de modo que en estas décadas se ha consolidado una tradición de uso de cierta solidez.

Prohibición

Una característica común a todos estos nombres de persona es que se dividen claramente por el género, y son de uso exclusivo para hombre o para mujer. De igual modo sucede con los de nuevo cuño de la segunda mitad del siglo XX. Hay que tener en cuenta que la ley del Registro Civil de 1957 prohibía expresamente todos los nombres que pudieran inducir a error en cuanto al sexo. Por tanto, era obligatoria la adscripción exclusiva a uno u otro género. El último nomenclátor que había publicado Euskaltzaindia hasta hoy, el de 2001, junto al Departamento de Justicia, también debía respetar el principio de la distinción de sexo.

Sin embargo, es una realidad lingüística -y hoy también social- que en euskera existen los nombres de persona válidos indistintamente para ambos sexos. Y estos conforman el otro gran grupo de nombres, que son, precisamente, los que la Real Academia de la Lengua Vasca incluye en el nomenclátor que acaba de presentar y publicar on line. Muchos de esos nombres provienen del léxico común del euskera. Por ejemplo, Amets o Bihotz. Y, como es sabido, una característica propia de la lengua vasca es que carece de género gramatical. Por esa razón, no son propiamente nombres masculinos ni femeninos, y, si se hace uso de ellos como nombres de persona, son igualmente válidos para hombre y para mujer. Otra importante fuente para este tipo de nombres neutros es la toponimia. Los nombres de lugar tampoco son por sí mismos masculinos o femeninos, y, aplicados a los nombres de persona, también son utilizables para los dos sexos. Ejemplos conocidos, entre otros muchos, son Amaiur y Joar. El primero una localidad navarra y el segundo una montaña alavesa.

Es cierto que la mencionada ley del Registro Civil de 1957 ha sido sustituida por la que fue aprobada el año 2011. En este nuevo texto legal se suprime el apartado que se refiere a la prohibición de nombres que induzcan a error en cuanto al sexo, pero dicha ley todavía no ha entrado en vigor en su totalidad. En concreto, se viene retrasando la derogación de dicha prohibición. Esta es la situación actual. En principio, el gobierno ha postergado su entrada en vigor hasta junio del 2020. Por otro lado, es sabido, que el ámbito competencial y de actividad académica de Euskaltzaindia abarca el conjunto del País Vasco, también la vertiente septentrional de los Pirineos. Cabe decir que la legislación del Estado francés no recoge tal prohibición en la elección de nombre desde la última década del siglo XX.

Mientras tanto, se constata mediante los datos del Instituto Nacional de Estadística, el Eustat o el Instituto de Estadística de Navarra que hay un uso real de los nombres neutros, e incluso se percibe una demanda creciente. Sabemos que no son pocos los padres y madres que dirigen sus consultas al Servicio de Onomástica de Euskaltzaindia preguntando sobre este tipo de nombres, ya que unos desean ponérselo al hijo y otros a la hija. Asimismo, se reciben desde los Registros Civiles consultas sobre nombres concretos, como paso previo a la admisión del nombre solicitado. La Real Academia de la Lengua Vasca es receptora de esas consultas puesto que es institución consultiva oficial de las Administraciones también en esa materia.

Sin embargo, Euskaltzaindia no puede extender esos certificados que a veces se les exigen a los padres y madres en los Registros Civiles sin alterar la lógica propia de la lengua vasca. Por ello, en enero de 2018 la Academia envió un escrito al entonces ministro de Justicia en el que le trasladaba esa procupación y se solicitaba que el Ministerio emitiera las instrucciones pertinentes, a fin de procurar una aplicación más flexible de la normativa vigente. La Real Academia de la Lengua Vasca aprovechó la ocasión para ofrecerle su colaboración en el estudio conjunto de ese problema y en la búsqueda de las vías más adecuadas para conseguir una solución satisfactoria. Por el momento, dicho escrito no ha tenido contestación por parte del ministerio.

Entre tanto, a Euskaltzaindia le compete continuar con su labor académica en la estandarización de los nombres de persona. Tal es su tarea y obligación, en cuanto es una institución académica al servicio de la sociedad. Debe velar por la corrección lingüística de todos los nombres de persona, bien sean femeninos, masculinos o neutros.

Ofrecer opciones

Por su parte, compete al ámbito jurídico adecuar la legislación a la realidad social. Euskaltzaindia no prohíbe el uso de ningún nombre, y nunca lo ha hecho. Evidentemente no es ese su ámbito de competencia. Al contrario, desde el principio de su actividad en este tema, la Real Academia de la Lengua Vasca siempre ha tenido como objetivo ofrecer el mayor número posible de opciones en euskera para los nombres de persona. Es decir, con un criterio claramente acrecentador del número de posibilidades de elección de nombres, y de ninguna manera restrictivo. Por ello, en la nueva categoría de nombres neutros o mixtos tienen cabida inicialmente cerca de quinientos, pero en absoluto es una lista cerrada, sino permanentemente abierta y dinámica. Los sistemas de denominación no son ni pueden ser estáticos y cerrados. Al contrario, han sido históricamente, son y serán sistemas creativos y variables, al compás de los gustos estéticos y sensibilidades de cada época. Esa es una razón fundamental para que el nuevo nomenclátor no se haya publicado como libro sino on-line, en la web de Euskaltzaindia, como herramienta en continua actualización. Como consecuencia, veremos crecer paulatinamente y de forma notable la categoría de los nombres neutros, y se irá equiparando en número a las otras dos categorías del nomenclátor.

Al tiempo que la Academia ha incluido la categoría de los nombres neutros, ha comenzado asimismo a extender certificados, dirigidos tanto a los Registros Civiles que lo solicitan como a particulares que así lo demandan, en los que dictamina el carácter neutro de determinados nombres. Utiliza como fundamento probatorio el Corpus Onomástico Vasco y el Diccionario General Vasco, según provengan los nombres de topónimos o de vocablos de la lengua vasca. Y se dice expresamente en el certificado que, como nombre de persona, es utilizable igualmente para ambos sexos.

Sin duda, el uso de los nombres de lugar y de los vocablos del léxico común como nombres de persona puede contribuir a enriquecer de forma casi inagotable el número de nombres de persona, y, además, desde el punto de vista de la igualdad de género. En esto será determinante el uso o desuso que haga la propiedad sociedad vasca porque, como hemos dicho, los sistemas de denominación están siempre abiertos y sujetos a cambio, y la libertad de elección de nombre reside en las personas. La Real Academia de la Lengua Vasca, mientras tanto, continuará con su labor lingüística, asesorando y aconsejando acerca de las formas correctas de los nombres en lengua vasca, y ampliando el catálogo de nombres, a modo de propuesta para padres y madres y la sociedad en su conjunto.






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viernes, 14 de junio de 2019

Nombres sin Género

Un gran paso en favor de la equidad el dado por Euskaltzaindia.

Aquí la nota publicada por Naiz:


Euskaltzaindia ha incluido por primera vez en su nomenclátor nombres sin marca de género, que sirven tanto para el femenino como el masculino, así como diminutivos de nombres, según ha dado a conocer con motivo del Congreso Internacional de Onomástica.

En este encuentro, Euskaltzaindia ha presentado, entre otros trabajos, la inclusión por primera vez de «una sección compuesta por nombres de persona neutros, es decir sin marca de género», constituido por unas 500 formas.

Según han explicado, «en los últimos años se han empezado a utilizar con cierta profusión como nombres de persona denominaciones en origen toponímicas (Amaiur o Joar) o sustantivos del léxico común (Amets o Euri). El euskera no tiene género gramatical y, por tanto, esos nombres convertidos a nombres de persona no se adscriben, por sí, a un género concreto, y pueden utilizarse para ambos géneros».

Entre los nombres incluidos se encuentran Abodi, Aiuri, Amaiur, Amets, Araitz, Argi, Bihotz, Garai, Gorbeia, Haize, Iparla, Iraultza, Itzel, Kemen, Larraine, Lizar, Luzaide, Muxika, Pallas o Udalatx.

También se han incluido en ese listado los diminutivos de nombres. Según ha recordado Euskaltzaindia, hasta 2007 la ley de Registro Civil prohibía expresamente el uso de «diminutivos, variantes familiares y denominaciones informales empleadas en entornos cercanos», pero su derogación «despejó el camino para poder utilizar los nombres diminutivos o hipocorísticos en euskera para facilitar su asiento en el registro». Muchos nombres de este tipo están ya agregados en la web de Euskaltzaindia, como Joxe, Karmentxu, Txanton o Xexilia.

El miembro de la Comisión de Onomástica Paskual Rekalde ha anunciado que Euskaltzaindia «seguirá incorporando nombres de diversas clases manteniendo el carácter abierto y dinámico del nomenclátor». En el listado presentado se han recogido todos los nombres documentados hasta la actualidad, pero se irán incluyendo los nombres en la base de datos «a medida que los vayamos analizando».






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